All language subtitles for The.Vietnam.War.2017.Part09

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Original subtitles

[manifestantes gritando en inglés]

("Get Together" by the Youngbloods playing)

(hombre) Mi hermano me recogió en la base aérea Travis.

Tenía un Valiant viejo que ya tenía bastante uso.

Nos encontramos dentro de la terminal

y yo estaba muy feliz.

Quiero a mi hermano.

Me dijo, "no quiero que te alteres,

pero es posible que tengamos problemas

cuando salgamos de aquí".

Yo dije, "¿problemas? Si acabo de llegar de Vietnam.

¿Qué problemas?"

Sabía que se refería a que había manifestaciones.

Cuando subimos a su auto para irnos de la terminal,

tuvimos que pasar en medio de los manifestantes

que golpeaban el auto con los bordes de sus carteles,

me gruñían y golpeaban mi ventana

y me gritaban groserías.

Esa fue mi bienvenida a Estados Unidos.

Estaba impactado.

Nunca he sentido rabia...

contra quienes protestan en contra de la guerra.

Es una postura política legitima.

Pero aquellos que cayeron en eso,

creo que estaban... muy equivocados.

Se me rompía el corazón de pensar

por qué estaban haciendo eso.

No sabían quien era yo.

Y me sucedió una y otra vez.

En la primavera de 1970,

a pesar de la conmoción por la invasión a Camboya

y la matanza de un estudiante

en la Universidad estatal de Kent,

el presidente Nixon se aferró a la salida segura,

algo que él llamaba "la gran mayoría silenciosa".

Una encuesta de Gallup

determinó que la mayoría de los estadounidenses

culpaba a los estudiantes y no a la Guardia Nacional

por lo que había pasado.

En una manifestación antiguerra en Manhattan,

cientos de trabajadores de la construcción

con cascos de protección atacaron a los manifestantes,

y 70 terminaron en el hospital.

Cuando los trabajadores marcharon en el ayuntamiento

unos días después,

Nixon le escribió al presidente del sindicato

diciendo lo complacido que estaba

"de ver la impresionante avalancha de apoyo

a nuestro país que se vio en su ordenada

y sumamente alentadora manifestación".

¿Qué opina

de los trabajadores de la construcción

que atacaron a los manifestantes

el pasado viernes?

¡No diga "atacaron"!

¡Los provocaron!

¡Hombre, los provocaron!

Trabajamos para sobrevivir.

Todos los días nos levantamos, trabajamos así llueva,

nieve o haga frío, ¿verdad?

Tenemos que tener estas sucias...

Olvídelo, no quiero hablar del tema.

Cualquiera puede sacar una bandera del Viet Cong

y ondearla,

y sacarla en esta avenida sin que le pase nada.

Para mí eso es antipatriótico.

Cuando las tropas estadounidenses

se retiraron de Camboya a finales de junio,

la Casa Blanca reportó

que habían dado de baja a 11,349 tropas enemigas,

incautado 22,000 armas y destruido 11,688 búnkeres

y edificios.

Pero después de tantos años de guerra,

más y más estadounidenses estaban cansados de la guerra,

querían la retirada de Asia Sudoriental

y no querían que el presidente incrementara más el conflicto.

El sentimiento antiguerra entre sus representantes

en el Congreso se había incrementado de forma constante.

Mientras el presidente buscaba la forma

de poner fin a la guerra y salvar el honor,

siguió retirando tropas.

Pero incluso cuando se redujeron las bajas estadounidenses,

el abismo entre los estadounidenses

en casa aumentó y separó comunidades,

vecindarios e incluso familias.

Nixon estaba convencido,

al igual que Johnson en su momento,

que el movimiento antiguerra estaba orquestado

de algún modo desde Hanói, Beijing y Moscú.

"Dentro de las puertas de hierro de la Casa Blanca

una mentalidad de asedio se estaba propagando",

recordó un asesor de Nixon.

"Ahora era 'ellos' contra 'nosotros'.

Con el tiempo,

a medida que cerramos más el círculo a nuestro alrededor,

el número de 'ellos' comenzó a incrementarse".

Creo que la guerra de Vietnam clavó una estaca directamente

en el corazón de Estados Unidos.

Polarizó al país de una forma

que no se había visto desde antes de la Guerra Civil.

Y desafortunadamente,

nunca salimos realmente de esa polarización.

Nunca nos recuperamos.

Muchas gracias y bienvenidos a...

este especial, a esta edición muy especial

del programa de David Forst.

El mismo vicepresidente

quería debatir con los estudiantes,

así que sugerimos un formato en el que probablemente

le gustaría participar.

Demos la bienvenida a Eva Jefferson de Northwestern,

quien testificó ante la comisión Scranton

en relación con las manifestaciones

en el campus y está estudiando ciencias políticas.

¿Es correcto?

Así es.

Eva Jefferson,

cuyo padre había prestado servicio

en Vietnam,

era ahora la presidenta estudiantil

de la Universidad de Northwestern.

Después de lo que pasó en la estatal de Kent,

impidió con firmeza

que los manifestantes molestos quemaran el edificio del ROTC

de su universidad,

y después testificó ante una comisión presidencial

que había estado investigando las causas

de los levantamientos estudiantiles.

Ella había advertido en esa época

que algunos estudiantes

se estaban sintiendo tan frustrados,

que sentían que no tenían otra opción

más que recurrir a la violencia.

En este momento es un privilegio

recibir al vicepresidente de Estados Unidos,

Spiro T. Agnew.

Permítame hacer una excepción sobre lo que usted dijo,

que la única forma de obtener atención

de la sociedad es hacer explotar edificios.

Lo que quise explicar ante el Comité Scranton

fue lo que podría motivar a alguien

a hacer volar un edificio.

En ningún momento dije que aprobaba esto,

y si usted leyó con cuidado mi testimonio

sabrá que no lo hice.

Es este tipo de, de valerse de cosas

que supuestamente dije en lugar de estudiar

con detenimiento en lo que dije,

eso es lo que realmente me molesta.

Porque está haciendo que los personas le teman

a sus propios hijos.

Siguen siendo sus hijos,

siguen siendo los hijos de mis padres,

son los hijos de este país.

Y aún así usted hace que la gente les tenga miedo.

Creo que ese es el mayor perjuicio.

Hay una diferencia honesta

en las cosas en las que no estamos de acuerdo,

pero cuando usted hace que unos teman a los otros,

usted hace que la gente se aísle y tal vez ese es su objetivo.

Pero creo que el impacto en el país

podría llegar a ser desastroso.

(Spiro Agnew) Déjeme decir que mi objetivo no es aislar a la gente.

Si eso fuera cierto, no estaría aquí hoy...

Permítame hablar de la excepción

de ese racionamiento sinfín que...

la violencia es la única forma de obtener resultados.

Estaba intentando explicarle el racionamiento

de algunos estudiantes

que son abiertamente revolucionarios.

Usted no está escuchando lo que estoy diciendo.

Eso me molesta demasiado.

¿Usted está a favor de qué?

(Eva Jefferson) Ellos querían sacar provecho político

al hacernos ver como unas personas violentas,

aterradoras y horribles.

No era cierto.

Estábamos en contra de la guerra,

creíamos que era un error.

Creíamos que nos estaban mintiendo

y por eso estábamos en las calles.

Estados Unidos siempre ha habido una tradición de protestas,

nacimos cuando protestamos en contra de Inglaterra.

Así que hacer que la gente le tuviera miedo a sus hijos

me parecía que era incorrecto.

Pero eso era lo que querían, eran unos alarmistas.

De 1970 en adelante,

nuestro enemigo en el campo de batalla

fue el ejército de Vietnam del Sur.

Eran vietnamitas.

Esa es la tragedia.

La tragedia de la guerra es que los vietnamitas

se mataron entre sí.

Poderío estadounidense, carne y sangre vietnamita.

Fue un fratricidio.

Se puede pensar, bueno, es que eran comunistas.

Bien, eran comunistas.

Eran los peores vietnamitas del mundo.

Nosotros éramos los vietnamitas buenos.

Pero enfrentemos el hecho de que eran vietnamitas

matándose entre sí.

¿Cómo negar ese hecho?

Si no se le dice fratricidio, ¿entonces cómo?

¿Cómo, cómo le puedo explicar eso a mis hijos?

La incursión en Camboya redujo el flujo de hombres

y suministros desde Vietnam del Norte

a través de ese país al menos temporalmente.

Pero seguían moviéndose

a través de la Ruta Ho Chi Minh en Laos.

La Casa Blanca quería detenerlos.

Pero esta vez, las tropas sur vietnamitas

tendrían que intentar hacer el trabajo por sí mismas.

A finales de 1970,

ambas Cámaras del Congreso habían prohibido

que todo el personal estadounidense,

incluso los asesores y las fuerzas especiales,

cruzara la frontera.

El 8 de febrero de 1971,

17,000 soldados del ERVN comenzaron a movilizarse

hacia Laos para destruir las bases del enemigo

en la jungla

y para interrumpir la Ruta Ho Chi Minh.

Los estadounidenses

solo podían ofrecer asistencia aérea.

Nixon y su asesor de Seguridad Nacional,

Henry Kissinger,

creían que si la operación era exitosa,

la moral en Saigón se incrementaría y podrían

probarle a Hanói,

además de al público estadounidense,

que el ERVN podía pelear y ganar por su cuenta,

que la vietnamización podía funcionar.

El objetivo era el centro de operaciones logísticas

de los norvietnamitas,

el pueblo abandonado de Tchepone.

La inteligencia estadounidense

creía que no había más de 22,000 solados

norvietnamitas en el área.

Pero al final había 60,000,

y sus comandantes sabían que solo había una ruta

que el ERVN podría tomar.

Harry Hue, quien había estado combatiendo

a los comunistas durante ocho años

hacia parte de las fuerzas de invasión.

(Harry Hue) Antes de ir a Laos,

sentía que si me iba no iba a regresar.

Que la misión era una misión imposible.

Le dije a mi asesor, el mayor David Wiseman,

"Dave, si algo me pasa,

por favor cuide a mi esposa y a mis hijos".

Si bien las tropas del ARVN lucharon con valentía,

la invasión fracasó.

Casi la mitad de los 17,000 soldados

sur vietnamitas que entraron a Laos

fueron asesinados, heridos o capturados.

(Harry Hue) Mi batallón quedó rodeado.

Me hirieron tres veces.

¿Saben cuántos sobrevivieron de mi batallón?

Cerca de 55 soldados.

¿Y saben cuántos éramos cuando fuimos?

Unos 600.

(Bao Ninh) Comíamos el mismo arroz, tomábamos la misma agua.

Compartíamos una cultura, la misma música.

Éramos igual de cobardes e igual de valientes.

No había ninguna diferencia.

Era una guerra civil.

A finales de marzo,

cuando las fuerzas sobrevivientes del ERVN

cruzaron la frontera de regreso a Vietnam del Sur,

había una muchedumbre de mujeres, niños y ancianos,

vestidos de blanco, el color del luto,

que buscaban respuestas

sobre los soldados desaparecidos.

En Vietnam, los muertos deben recibir

ser sepultados

para que las almas puedan descansar,

y sus familias debían saber el día de su muerte

para poder honrarlos todos los años.

Incluso antes de que se acabara la invasión,

el presidente Nixon le había dicho a un asesor,

"debemos adjudicarnos la victoria

sin importar el resultado".

(Henry Kissinger) Ahora que pude ver toda la operación,

puedo decir que el ejército de Vietnam del Sur

no es tan bueno como pensábamos.

(Richard Nixon) Sabíamos que no eran tan buenos.

Pero, Henry, Yo...

yo estoy muy fatalista con respecto a todo.

No creo que tengan la capacidad de propinar un golpe de verdad.

No creo que puedan.

Preferiría sacarlos, luego irnos y rezar

que no pase nada antes de 1972.

Hay que admitirlo.

Si mi reelección es importante,

tenemos que quitarn s este problema de encima,

no lo olvidemos.

Por consiguiente,

esta noche puedo afirmar que la vietnamización

ha sido un éxito.

Gracias al incremento en la fortaleza

de los sur vietnamitas debido al triunfo en Camboya,

debido al triunfo de la operación

de Vietnam del Sur en Laos,

hoy puedo anunciar un aumento

en la salida de soldados estadounidenses.

Tenemos la posibilidad de salir de Vietnam

de forma que ese pueblo valiente

tenga una opción real de libertad.

Tenemos la posibilidad

de probarle a nuestros amigos del mundo

que el sentido de responsabilidad

de Estados Unidos

sigue siendo la más grande y única esperanza

de paz del mundo.

Las generaciones futuras

podrán mirar hacia este momento difícil y agotador

de la historia estadounidense

y sentirse orgullosas de que demostramos

que teníamos el coraje y el carácter de un gran pueblo.

(Operadora) El doctor Kissinger, señor.

(Richard Nixon) Sí.

(Henry Kissinger) ¿Señor presidente?

(Richard Nixon) Sí, hola, Henry.

(Henry Kissinger) Ese es el mejor discurso que ha dado

desde que se posesionó.

(Richard Nixon) Sí. Déjame decirte algo,

ese pequeño discurso fue una obra de arte.

Es decir, yo sé algo sobre escribir discursos.

Y no fue una actuación

porque ningún actor habría podido hacerlo.

Ningún actor de Hollywood habría podido hacerlo

igual de bien.

Creo que quedó muy bien, ¿Qué opinas?

(Henry Kissinger) Para comenzar,

ningún actor lo hubiera podido escribir.

No lo hubiera podido hacer

a menos que de verdad estuviera hablando en serio.

Y si no funciona, no me importa.

Si en este momento no funciona,entonces debo decir,

aunque pronto me voy a enterar, y voy a girar hacia la derecha

tan fuerte que la cabeza les dará vueltas.

Vamos a bombardear a esos bastardos

hasta borrarlos de la faz de la Tierra.

Hablo en serio.

("We Gotta Get Out of This Place" by the Animals playing)

(reportero) Usted es de la misma generación

de aquellos que protestan en casa.

¿Siente como si hiciera parte de ellos?

Claro que sí.

(reportero) ¿En serio?

Sí, quisiera que nos sacaran de aquí.

Casi todos éramos reclutas.

A ninguno nos importaba un carajo la guerra.

Simplemente no queríamos volar en pedazos.

No queríamos morir en la selva sosteniendo nuestras vísceras.

La idea era tener que estar allá

seis meses, incluso ocho,

tener un periodo de descanso y recuperación,

respirar profundo y terminar,

intentar hacer algo para que te envíen a la base,

solo evitar morir porque no vas a ganar.

(hombre en televisión) El ajedrez es la contienda más seria

en la que va a participar Glen Hindley,

ya que no ha disparado ni una sola bala

en los 9 meses que ha estado en el campo

con la compañía Charlie.

Bueno, no le he dado a nadie todavía.

Y no pienso hacerlo.

No he disparado mi arma desde que llegué

y me parece mejor así.

(reportero) ¿Cómo has logrado hacerlo?

Simplemente no la acciono.

Cuando regrese pienso viajar por todo el país

porque voy a visitar a las personas

que he conocido aquí,

además podré hablar con muchas otras personas,

tal vez pueda convencerlos de que matar por la paz

no tiene sentido.

Un coronel marine retirado

escribió en la primavera de 1971,

"la moral, la disciplina y el mérito de la batalla

de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos

está en el punto más bajo...

posiblemente el más bajo en la historia de la nación".

Un reporte oficial determinó que uno de cada cuatro hombres

apostados en Vietnam fumaban mariguana

con frecuencia,

pero casi nunca en combate.

(soldado) Hay drogas por todas partes.

Solo había que ir a diez minutos en el campo

y la gente comenzaba a ofrecerme "escag".

(Entrevistador) ¿Qué es "escag"?

Heroína.

La heroína era barata, pura y se encontraba en todas partes.

Con el tiempo el Pentágono reconocería que 40,000 solados

estadounidenses habían sido adictos a esa droga.

"La retaguardia de un ejército

que alguna vez tuvo 500,000 hombres",

escribió un oficial,

"se está insensibilizando

para escapar de la pesadilla de la guerra

que las fuerzas armadas creen que les impusieron

unos brillantes civiles que están de vuelta en un campus

escribiendo libros sobre este disparate".

Incluso el general Creighton Abrams,

comandante de las operaciones militares en Vietnam,

en privado admitió,

"debo llevar el ejército de regreso a casa

para salvarlo".

Los telegramas y cartas que llegan a este juzgado

vienen de todos los rincones del país.

Un hombre escribe desde Baton Rouge, Louisiana,

"felicitaciones a los jurados de Calley.

Una decisión valiente y justa.

La justicia todavía existe".

El 29 de marzo de 1971,

en el fuerte Benning, de Georgia,

un tribunal militar halló culpable

al teniente William Calley, únicamente al teniente Calley,

culpable de asesinar civiles en My Lai en 1968.

Fue sentenciado a cadena perpetua

de trabajos forzados.

El comandante de la división de Calley,

el general Samuel Koster,

quien observó parte de la masacre

desde un helicóptero y no hizo nada para detenerla,

era ahora el superintendente de la Academia Militar

de Estados Unidos en West Point.

Se vio obligado a renunciar.

Los otros 23 oficiales y hombres que habían sido acusados

fueron absueltos o sus casos fueron desestimados.

El veredicto de Calley fue tan controversial

como la guerra misma.

(Liz Trotta) Una mujer de Cheyenne, Wyoming,dice, "lo que el jurado le hizo

al teniente Calley es una desgracia para este país.

El enemigo es el enemigo, el enemigo es el enemigo".

Desde Bellefontaine, Ohio, un doctor dice:

"no condenemos al teniente Calley,

cuando el culpable de las masacres

como la de My Lai es el caracter de la guerra".

¿Cuál es su reacción inicial al veredicto, señor?

Pensé que lo iban a hallar no culpable.

Porque envían un hombre a la guerra,

lo entrenan para ser un asesino,

entonces, ¿por qué lo procesan cuando finalmente lo hace?

Algunos creían que todos los involucrados

debían ir a la cárcel;

otros pensaban que Calley había sido un chivo expiatorio

de las actuaciones criminales de sus superiores.

Y otros pensaban que había ocurrido

un fracaso sistemático del liderazgo

en una cadena de comando

que ascendía hasta el comandante en jefe.

Según una encuesta de Gallup,

el 79% del público estadounidense

no estuvo de acuerdo con el veredicto.

Nixon decidió intervenir.

Calley solo pasó tres días tras las rejas.

El presidente ordenó que fuera trasladado

de la prisión federal a arresto domiciliario

en el fuerte Benning a espera de la apelación.

El capitán Aubrey Daniel,

quien había procesado con éxitoa Calley,

le escribió a Nixon, acusándolo de comprometer

"un principio moral tan fundamental

como la ilegalidad inherente en el asesinato

de personas inocentes".

En últimas, un tribunal militar de apelaciones

redujo la sentencia de Calley a 20 años.

El Secretario de Ejército la redujo a 10,

y tan solo tres años y medio después

de permanecer bajo arresto domiciliario,

quedó en libertad bajo palabra.

¿Quién es responsable?

Los seres humanos que hicieron esto,

estos son crímenes de guerra.

El individuo que puso la boca de un rifle

contra la cabeza de un bebé y le voló los sesos.

Nada les pasó a ellos...

¡nada!

Caminamos por la Ruta Ho Chi Minh.

Dijeron que habíamos caminado 900 kilómetros.

540 millas en 57 días.

Y nos encontrábamos con mucha gente

que iba en ambas direcciones.

Vimos civiles que venían hacia el sur,

solados que iban hacia el nortey hacia el sur.

Vimos gente cargando bultos de artillería.

Recuerdo que nos topamos con una unidad entera

de mujeres.

De camino,

me robé un uniforme de una de esas aldeas.

Unos pantalones caqui y una camisa del mismo color.

Me lo robé.

Lo doblé y lo guardé en mi mochila.

A comienzos de 1971,

el doctor del ejército Hal Kushner

llevaba más de tres años como prisionero del Viet Cong

en Vietnam del Sur.

Sufrió maltratos y una serie de enfermedades.

Además,

había enterrado a 13 de sus compañeros de cautiverio

que murieron de hambre, por enfermedad y desesperación.

Ahora, él y otros sobrevivientes de su campo

estaban siendo trasladados a Vietnam del Norte.

Kushner y sus compañeros con el tiempo

llegaron a la ciudad de Vinh,

en donde abordaron un tren hacia Hanói.

(Hal Kushner) Entonces me puse ese uniforme limpio.

Cuando me bajé del tren

me encontré con un oficial en un jeep.

Me miró y me dijo,

"usted es un oficial, ¿verdad? Venga conmigo".

Me sentí muy orgulloso de verme bien

cuando me bajé de ese tren.

Kushner se unió a cientos de prisioneros estadounidenses

que estaban distribuidos en cinco prisiones

en y alrededor de Hanói.

(Hal Kushner) No llevábamos mucho tiempo en ese lugar

y escuchamos que el oficial estadounidense de más alto rango

había dicho que nadie iría a casa

a menos que todos fuéramos a casa.

Que nadie debía cooperar con los vietnamitas.

Pero alguna vez lo escuchamos hablando por radio en el campo

diciéndonos que debíamos cooperar.

Era obvio por la entonación de su voz

que lo habían torturado y golpeado

para obligarlo a decir lo que había dicho.

Y eso fue lo que hicieron.

Con el tiempo, Kushner,

al igual que la mayoría de prisioneros,

sería obligado a grabar una declaración

en contra de la guerra.

(Hal Kushner) He seguido la evolución del movimiento antiguerra

con mucho interés y entusiasmo.

Ustedes, los veteranos de esta guerra de Vietnam

saben mejor que los demás estadounidenses

el trágico desperdicio que esta guerra nos ha costado.

Como prisionero de guerra,

les agradezco de verdad sus esfuerzos a mi favor.

Les deseo buena suerte y muchos éxitos.

Con gratitud, Hal Kushner, médico.

Querían declaraciones tipo propaganda.

Que dijéramos que la guerra era criminal.

Que dijéramos que éramos criminales.

Usaron nuestras debilidades en nuestra contra.

("Gimme Shelter" by the Rolling Stones playing)

Fue la primera vez en la historia

que nuestros veteranos regresaban de la guerra

mientras esta seguía vigente y decían,

"esta guerra tiene que parar".

Puede que los estadounidenses no le hicieran caso

a un grupo de chicos de pelo largo, hippies.

¿Ellos qué van a saber?

Pero la clase trabajadora, la gran mayoría silenciosa.

Richard Nixon siempre decía que su mayoría silenciosa

que lo iba a respaldar permaneciendo en silencio.

Nosotros éramos sus hijos.

Finalmente comprendí,

después de un proceso largo y doloroso,

que, que al mantener mi boca cerrada

no estaba ayudando a nadie.

Menos de tres semanas después de que el teniente Calley

fuera hallado culpable,

cerca de 2,000 miembros de una organización

llamada Veteranos de Vietnam en Contra de la Guerra

y sus seguidores llegaron a Washington, D.C.

La organización VVAW fue, fue, fue una gran terapia.

Lo estábamos resolviendo nosotros mismos.

Los veteranos cuidando de los veteranos.

Éramos generales por nuestra cuenta.

No nos unimos a nadie.

Nos convertimos en algo.

Sí, era un marine,

pero antes que nada era ciudadano de Estados Unidos.

Y al ser ciudadano tenía ciertas responsabilidades,

y la más importante era enfrentarme al Gobierno

y decir no cuando éste estaba haciendo algo

que no va de acuerdo con los intereses del país.

Ese es el deber más importante de un ciudadano.

Serví a mi país de forma honorable,

cuando estaba en Veteranos de Vietnam

en Contra de la Guerra

actuaba como un marine.

Así fue durante todo el tiempo que estuve en la organización.

De hecho, en mi vida siempre me comporto como un marine.

El teniente de la armada John Kerry,

que comandaba un bote rápido en el delta del río Mekong,

fue uno de los líderes de la organización

y fue invitado a hablar

ante el comité de relaciones internacionales

del Senado, que seguía siendo presidido

por J. William Fullbright.

(John Musgrave) Yo fui a, a ver la presentación.

Era una sala donde solo se podía estar de pie.

Yo estaba contra la pared en la parte de atrás.

Cuando John pronunció su discurso,

sentí como si estuviera hablando por todos nosotros.

Podríamos regresar al país y permanecer en silencio;

podríamos permanecer callados;

podríamos no decir lo que sucedió en Vietnam,

pero sentimos que,

por lo que amenaza a nuestro país,

tenemos que decir lo que sabemos.

Millones de hombres que fueron entrenados

para lidiar y a comerciar con violencia,

recibieron la oportunidad de morir,

pero el mayor absurdo de la historia,

hombres que volvieron con una sensación de rabia

y de traición que nadie ha percibido aún.

Nos convencimos de destruir aldeas

para poder salvarlas.

Vimos como Estados Unidos

perdía el sentido de la moralidad

al aceptar My Lai con mucha frescura

y rehusarse a dejar la imagen del soldado estadounidense

que ofrece barras de chocolate y goma de mascar.

Aprendimos el significado de las zonas protegidas:

dispararle a todo lo que se mueva,

y observamos cuando Estados Unidos

le puso un precio muy bajo a la vida de los orientales.

Vimos cómo Estados Unidos

falsificó las cifras de los cuerpos,

de hecho vimos cómo se glorificaba

en el número de bajas.

Vimos hombres subir las montañas

porque un general dijo

que había que tomarse las colinas,

y después de perder uno o dos pelotones,

se retiraban

y dejaban que los norvietnamitas volvieran a ocupar las colinas.

Y le pedimos a los estadounidenses

que piensen sobre eso,

porque, ¿cómo pueden pedirle a un hombre

que vaya a morir a Vietnam?

¿Cómo pedirle a un hombre que sea el último hombre

que muera por un error?

Y entonces, en 30 años,

cuando nuestros hermanos caminen por las calles

sin una pierna, sin un brazo o sin un rostro,

y los pequeños nos pregunten por qué,

podremos decirles, "Vietnam".

Y no será un recuerdo sucio y obsceno,

más bien representará el lugar

en el que Estados Unidos finalmente dio marcha atrás,

algo a lo que soldados, como nosotros,

contribuimos para dar la marcha atrás.

Gracias.

(John Musgrave) Pensé que jamás había escuchadoun discurso más impresionante

que dijera exactamente lo que yo sentía.

Fue extraordinario.

Magnífico.

Pero algunos veteranos tenían recuerdos diferentes

sobre el testimonio de Kerry,

testimonio en el que habló sobre las atrocidades

que otros veteranos estadounidenses

le habían contado.

(John Kerry) Hablaron sobre cómo ellos mismos habían violado,

cercenado orejas y cabezas,

habían atado cables de teléfonos portátiles

a genitales humanos y habían accionado la corriente,

habían cercenado extremidades, hecho explotar cuerpos,

disparado a civiles al azar,

arrasado aldeas al estilo de Gengis Kan...

Lo que yo vi en Vietnam

no fue el soldado que describieron en su momento

el señor Kerry y sus colegas.

Las atrocidades no eran generalizadas.

Hubo unas cuantas unidades que perdieron el rumbo

y es algo sobre lo que podemos hablar.

Pero no eran animales fuera de control,

que fue la forma en que ellos los presentaron.

Lo peor fue que insinuaban que llevaban chicos normales

y los convertían en unos salvajes,

criminales de guerra

y que el ejército era el culpable.

Y es no fue así.

Las cosas no sucedieron así.

Todavía me molesta eso.

Al otro día,

700 Veteranos de Vietnam en Contra de la Guerra

se concentraron en el Capitolio.

(John Musgrave) Al comienzo queríamos poner nuestras medallas en una bolsa

para cadáveres y enviarla al Congreso.

Pero la administración Nixon

ubicó una gran valla de alambre y madera

en las escaleras del Capitolio

para que no pudiéramos entrar.

Para mantener afuera a los jóvenes hombres y mujeres

que estaban peleando en esa guerra.

Lo único que logró con eso fue hacernos enojar

y darnos la mejor oportunidad

para una foto que íbamos a tener jamás.

Rusty Sachs Estrella de Plata.

Steve Shaw Corazón Púrpura.

Estrella de Bronce.

Cruz del Valor.

Cruz de Vuelo Distinguido.

Yo no quiero estas malditas medallas.

La Estrella de Plata,

la tercera más importante del país,

¡no significa nada!

Bob Smeal murió por estas medallas,

el teniente Paramaroff murió y por eso me dieron una medalla;

el sargento Johns murió, me dieron una medalla;

me dieron una Estrella de Plata, un Corazón Púrpura,

una Medalla de Mención del Ejército,

ocho medallas de la fuerza aérea,

de la defensa nacional y el resto de esta basura,

que no significa nada.

Botar mis medallas creo que fue más difícil

que ir a la guerra.

Fue más difícil que servir en Vietnam.

Si esta medalla es tan importante,

entonces hagamos que sea importante.

Aquí la tienen, se las devuelvo.

Pongan fin a la guerra de Vietnam.

¿Qué más hay que hacer allá?

No quedaba nada más.

Por mi hijo, nunca las pondría en una pared.

No quiero que las venere.

(Tom Vallely) Fue una decisión muy difícil para mí.

Lo hice por...

porque no respetaron nuestra lealtad.

Yo estaba orgulloso de haber servido.

Y quería decir, ya sabes,

"no creo que ustedes conocen bien

el ejército estadounidense.

Creo que deberían reconsiderar todo lo que están haciendo.

Y te devuelvo esto, amigo".

Tim Bagwell de Sacramento, California.

Sigo activo,

y hay que largarnos de allá.

(John Musgrave) Cuando arrojamos nuestras medallas,

obtuvimos su atención,

porque en Estados Unidos se valoran esa clase de cosas.

Igual que nosotros.

Por eso fue tan importante.

La policía tenía órdenes

de no arrestar a ninguno de los veteranos,

porque Pat Buchanan, un asistente de la Casa Blanca,

escribió que los recibían "con más simpatía

que cualquier otro tipo de manifestantes".

"Los 'locos' no tardan en llegar a la ciudad.

Y si queremos una confrontación, es mejor que sea con ellos".

Y tenía toda la razón.

En los días que siguieron a la protesta de los veteranos,

otros grupos antiguerra se trasladaron hacia la capital.

Los más radicales

se hacían llamar la tribu May Day

y amenazaron con sitiar la ciudad.

Durante tres días llevaron a cabo redadas

por todo Washington en las que atacaban y huían,

bloqueando puentes y rotondas,

rompiendo ventanas, lanzando rocas y quemando autos.

Si Richard Nixon pensó

que esta semana había sido especial,

mejor que se prepare para la siguiente,

la siguiente ronda.

Este es solo el calentamiento de lo que viene.

Va a seguir hasta que acabe la guerra.

Unas 12,000 personas fueron arrestadas,

7,000 en un solo día.

El mayor número de arrestos en 24 horas

en la historia de Estados Unidos.

(Bill Zimmerman) Cuando regresábamos de Washington

comprendí que nuestra estrategia no era la correcta

y que nos estábamos haciendo más y más belicosos

en una época en la que los estadounidenses

se oponían a la guerra,

pero se desanimaban por nuestra forma de actuar.

Estábamos haciendo exactamente lo que no debíamos.

Al comienzo,

en la Casa Blanca estaban complacidos.

La simpatía hacia los veteranos quedó en el olvido

después de los días de batallas en las calles.

En las encuestas

se reflejaba que la mayoría de estadounidenses

estaban a favor de los arrestos.

Pero en esas mismas encuestas

aparecía que la mayoría de estadounidenses

ya no creían que les estuvierandiciendo la verdad

sobre Vietnam.

(John Musgrave) Cuando llegué a casa, mi padre estaba muy molesto

porque él era un creyente de verdad.

Ya lo habían amenazado

porque yo había arrojado las medallas.

Mi padre se enojó mucho.

Uno pensaría que yo no había hecho nada malo,

pero alguien que no era de la familia

comenzó a molestarme, entonces mi padre me dijo,

"no te preocupes, hijo, esas medallas eran tuyas.

Haz lo que quieras con ellas, te las ganaste.

Si se quieren meter con mostros

tendrán que enfrentarnos a ambos.

Eso dijo mi padre.

El 12 de junio de 1971,

Tricia, la hija de Richard Nixon,

se casó con Edward Cox en el jardín de rosas

de la Casa Blanca.

El país vio la boda por televisión.

Al día siguiente la boda seguía siendo noticia.

Pero otra historia en la primera plana

del New York Times

llamó la atención del presidente.

El artículo, escrito por Neil Sheehan,

fue el primer reporte

de lo que se conoció

como los "Papeles del Pentágono".

7,000 páginas de documentos altamente clasificados

y narrativa histórica que fueron compilados en secreto

por orden del anterior Secretario de Defensa,

Robert McNamara.

Él esperaba que estudiar el proceso

de toma de decisiones

que había derivado en que Estados Unidos

se involucrara tan profundamente en la guerra

ayudara a los futuros encargados

de hacer las políticas, cometer errores similares.

Pensé que sabía muchas cosas.

Pensé que sabía casi todo lo que valía la pena saber

sobre la guerra.

De repente no sabía nada.

Todo era la versión de un reportero sobre un suceso,

era su versión de los hechos.

Sus telegramas, sus órdenes, sus memorandos, todo.

LA SOLUCIOÓN SE PRESENTA, DE FORMA ABIERTA,

EN UNA GUERRA MAÁS PROLONGADA.

Con los documentos, se comprobó

que los presidentes estadounidenses

así como sus asesores más cercanos,

habían conducido a Estados Unidos

a involucrarse con más intensidad en la guerra

a pesar de sus profundas dudas

sobre si había posibilidades de ganar.

Estamos casi seguros de que nos quedaremos atascados en una lucha sin resultado.

Sabían que el Gobierno de Saigón

era débil e incompetente.

Hay chanchullos y corrupción en la administración Vietnamita que ayudamos.

Que el enemigo era disciplinado y que resistía.

Y que los bombardeos sobre el norte

no estaban funcionando.

No hay señales de que el bombardeo haya reducido la voluntad de resistir de Hanoi.

Aún así, habían mentido sobre todos esos aspectos

al Congreso y al pueblo estadounidense.

El pronóstico es malo, el éxito es sólo una posibilidad, hay malas probabilidades.

Definitivamente no estoy de acuerdo

con entregar material sensible a la prensa...

Pero por otra parte...

me preocupaba mucho el hecho de que...

el Gobierno no estaba siendo sincero

con el pueblo estadounidense

sobre ciertos aspectos de la guerra de Vietnam.

Dos copias del reporte estaban almacenadas

en la Corporación RAND,

un grupo de expertos de California

en donde Daniel Ellsberg,

uno de los 36 autores del estudio,

trabajaba como analista.

En algún punto,

Ellsberg había apoyado la guerra.

Había servido en el Pentágono y trabajó durante dos años

con el Departamento de Estado en Vietnam.

Pero ahora creía que la guerra era extremadamente inmoral

y esperaba que los estadounidenses

entendieran

cómo una administración tras otra

los habían engañado sobre lo que estaban haciendo

en su nombre,

y así pudieran ayudar a ponerle un punto final.

Él, junto con Anthony Russo, otro empleado de RAND,

copiaron en secreto la mayor parte del reporte.

Ellsberg se lo ofreció a tres senadores antiguerra

importantes con la esperanza de que revelaran su contenido,

pero ninguno se atrevió.

Entre tanto, Neil Sheehan del New York Times,

quien había sido reportero en Vietnam desde 1962

y había leído algunos de los documentos

en secreto,

le pidió a Ellsberg que le mostrara todo el reporte.

(Neil Sheehan) En ese punto yo estaba muy involucrado

en esa guerra.

Sentía que era un error porque muchos estadounidenses

y vietnamitas

estaban siendo asesinados sin razón alguna.

IÍbamos a perder esa guerra.

Así que me prometí a mí mismo

que si tenía acceso a ese material,

nunca volvería a una caja fuerte del Gobierno.

El público estadounidense había pagado por eso

con las vidas de sus hijos y con su dinero,

así que lo iba a publicar.

(Richard Nixon) Esta claro que ese reporte del Times es una filtración

de seguridad masiva desde el Pentágono.

Todo se refiere a lo que sucedió hasta que llegamos nosotros.

(William Rogers) Sí.

(Richard Nixon) Se ve mal para Johnson, para Kennedy, para Lodge...

Al comienzo, Nixon no se alteró demasiado

por las revelaciones del periódico.

Hablaban mal de sus antecesores demócratas,

no de su Gobierno.

Pero Henry Kissinger no tardó en convencerlo

de que si al Times

se le permitía revelar secretos clasificados

sobre presidentes anteriores,

solo era cuestión de tiempo

para que alguien filtrara los suyos.

El Departamento de Justicia obtuvo una restricción temporal

de un tribunalm

en la que se prohibía al New York Times

seguir publicando más entregas

por motivos de seguridad nacional.

Pero no pasó mucho tiempo para que el Boston Globe

y el Washington Post comenzaran a publicar

parte de los documentos también.

El 30 de junio de 1971,

la Corte Suprema de Estados Unidos

dictaminó en un fallo de 6 a 3,

citando la Primera Enmienda,

que el Times tenía derecho a publicar los documentos.

(Neil Sheehan) Bajé al sótano a esperar que las imprentas

comenzaran a moverse.

Había unas resmas de papel gigantes.

Y por fin las imprentas comenzaron a girar.

Fue un momento exquisito

de reivindicación de la libertad de prensa

en este país y de lo importante que es.

(Karl Marlantes) Eso cambió nuestra actitud hacia el Gobierno

por completo.

Hasta ese entonces, el presidente no mentía.

De ahí en adelante, siempre mentían.

El día que las imprentas comenzaron a funcionar otra vez,

Nixon le ordenó al fiscal general John Mitchell

que intentara desacreditar a Daniel Ellsberg,

quien había sido imputado por parte de un jurado federal

por robo y conspiración bajo la Ley de Espionaje

de 1917.

(Richard Nixon) ¿No crees que debemos seguir el caso Ellsberg?

(John Mitchell) Sin ninguna duda.

Esta es la sanción que tenemos, atrapar a todos los individuos.

(Richard Nixon) Metamos a ese hijo de perra a la cárcel.

(Henry Kissinger) Hay que atraparlo,

tenemos que atraparlo.

(Richard Nixon) No hay de qué preocuparse en este juicio.

Solo hay que sacar todo.

Que la prensa lo enjuicie.

Que lo haga, todo, John.

Todo sobre la investigación, que salga, que se filtre.

Queremos que la prensa lo acabe.

¿Está claro?

(John Mitchell) Sí.

Nixon temía que Ellsberg

tuviera más documentos clasificados en su poder

que pudieran demostrar

que él había mentido sobre los bombardeos secretos

en Camboya y Laos,

y que creía que Ellsberg había recibido ayuda,

por lo que quería averiguar cómo se llamaban sus cómplices.

El presidente creó una unidad investigativa privada

y clandestina dentro de la Casa Blanca.

Se llegó a conocer como "los Plomeros".

John Ehrlichman,

uno de los asistentes más cercanos de Nixon,

con el tiempo les ordenaría irrumpir en las oficinas

del psiquiatra de Ellberg en Los AÁngeles

en busca de información para chantajearlo

y que se quedara callado.

Es posible que en privado Nixon también tuviera

otros temores.

Se enteró de que en la caja fuerte

de otro grupo de expertos,

el Instituto Brookings en Washington D.C.,

había documentos que revelaban el papel secreto que tuvo

su campaña en el entorpecimiento de los diálogos de paz

justo antes de su elección tres años después,

algo que el presidente Johnson había considerado como traición.

Nixon quería que sus "plomeros"entraran a las oficinas,

abrieran la caja fuerte y se llevaran los documentos.

Nada de eso era legal.

A Nixon no le importaba.

(Richard Nixon) Es decir, quiero que se planifique

como si fuera una especie de robo.

Maldita sea, quiero entrar y sacar esos documentos.

Hacer volar la caja fuerte y sacarlos.

¿Entraron al Instituto Brookings anoche?

(Bob Haldeman) No.

(Richard Nixon) Hazlo.

Quiero que se haga.

Quiero limpiar la caja fuerte del Instituto Brookings.

Bob, ponte a trabajar en ese asunto ya mismo.

Tengo que abrir esa caja fuerte.

La invasión del Instituto Brookings

nunca sucedería.

Los ladrones no lograrían encontrar

nada sobre Ellsberg en la oficina de su doctor.

Pero la obsesión de Nixon con sus enemigos

sería la ruina de su presidencia.

("Embryonic Journey" by Jefferson Airplane playing)

Una vez al mes sueño que estoy de regreso

al entrenamiento básico, al más básico.

Pero tengo la edad que tengo ahora, que estoy muy viejo

para estar en el ejército.

Pero del alguna forma obtengo un permiso

y estoy entrenando y hay una guerra importante.

Y voy a allá y me convierto en un héroe,

me reivindico y mi país me recibe otra vez.

A comienzos de 1970,

Jack Todd había cruzado a Canadá

para evitar tomar parte en la que consideraba

una guerra deshonesta.

Terminó viviendo en un mundo subterráneo extraño,

lleno de desertores y evasores del reclutamiento

y los canadienses desafectos que estaban a su alrededor.

En 1971 estaba viviendo en Montreal,

se sentía intranquilo y por lo general deprimido,

cada vez más alejado de su país,

pero también con ansias de tener noticias sobre su hogar

y saber que estaban haciendo sus amigos del vecindario

en Scottsbluff, Nebraska.

Uno que se llamaba Ron Bales, vivía al final de la calle.

Mi madre me envió una carta

y recuerdo cuando saqué el recorte de la noticia.

Caminé hasta Mount Royal en Montreal para leerla.

El recorte era del Scottsbluff Start-Herald

y decía que Ron había muerto en Vietnam.

¿Por qué, por qué?

Fue mucho después de que supimos que la guerra era un error,

y chicos como Ron seguían muriendo.

¿Y por qué?

Hoy el Gobierno suspendió el uso

de las sustancia química 2,4,5-T, en el terreno.

Es la misma sustancia que ha provocado

defectos de nacimiento en animales.

Desde 1962,

las tropas estadounidenses y vietnamitas

habían esparcido unos 20 millones de galones

de herbicidas en cerca de una cuarta parte

de Vietnam del Sur.

La idea había sido reducir el número de bajas

al despejar las áreas

alrededor de las instalaciones estadounidenses

y evitar que el enemigo cultivara

y se escondiera en la jungla.

El que se usaba con más frecuencia

era el agente naranja, que contenía 2,4,5-T.

Cuando los ambientalistas convencieron a Nixon

de prohibir su uso en las granjas estadounidenses,

el Pentágono aceptó a regañadientes

suspender el uso del agente naranja

en Vietnam.

El daño ecológico que provocaron los defoliantes era evidente.

El daño que le provocó a soldados y civiles

sería el objeto de un cruento debate

durante décadas.

(hombre en televisión) El Viet Cong no es el único que se opone

al Gobierno de Saigón.

¿Cuántos Gobiernos se preocupan de verdad

por el pueblo de Vietnam?

(hombre en televisión) El movimiento estudiantil antiguerra y antiestadounidense

es más grande de lo que se aprecia

en las protestas.

No es necesario ofrecer ayuda militar

para promover la democracia en Vietnam.

Para que los vietnamitas recuperen

su derecho a expresarse.

No se necesita un centavo,

no hay que consultar a la Casa Blanca,

no hay que preocuparse

por los medios de comunicación estadounidenses,

no se necesitan a los franceses, a los chinos

ni a los estadounidenses.

Si de verdad te preocupas por Vietnam

entonces tienes que mirar hacia adentro.

El presidente de Vietnam del Sur,

Nguyen Van Thieu estaba en campaña

por la reelección.

Los estadounidenses habían insistido

en que no amañara las elecciones

por temor a que se pareciera demasiado a las elecciones

comunistas "fraudulentas" que Estados Unidos

denunciaba constantemente.

Pero Thieu se aseguró de que ningún candidato serio

compitiera con él,

y afirmó haber obtenido el 94% de los votos.

Se llegó a conocer

como "la elección de un solo hombre",

y engrosó las filas de lo que se conocía

como la "tercera fuerza",

que eran sur vietnamitas que esperaban

una salida negociada a la guerra

y el fin del derramamiento de sangre.

(Richard Nixon) Desde un punto de vista político,

nuestro principal objetivo

es sacar a las tropas de allá antes de las elecciones.

Prepárense...

A mediados de 1971, Nixon y Kissinger

estaban buscando la forma

de sacar a las tropas estadounidenses de Vietnam

antes de que su campaña por la reelección

comenzara al año siguiente,

y hacerlo de modo que Saigón no cayera muy pronto.

(Henry Kissinger) El único problema es evitar que haya un colapso

en el 72.

Si termina en manos de los comunistas,

lo mejor es que suceda

durante los primeros seis meses

del siguiente período presidencial

en lugar de que se siga prolongando todo.

Estoy pensando con mucha cabeza fría.

Pero por otro lado, si Camboya, Laos y Vietnam

colapsan en septiembre del 72

dirán que usted invadió esos países,

acabó con la vida de muchas personas

solo para hacer lo que pudo haber hecho

durante el primer año.

(Richard Nixon) Sí.

En las conversaciones de paz secretas en París,

Henry Kissinger le ofreció a su contraparte

de Vietnam del Norte, Le Duc Tho,

la concesión más significativa que Estados Unidos

había hecho jamás: Vietnam del Norte

podría mantener sus tropas en el Sur, miles de ellas.

Y a cambio de la liberación de los presos de guerra

estadounidenses,

todas las tropas del país saldrían de Vietnam de Sur

en siete meses.

Le Duc Tho hizo una contrapropuesta:

Hanói liberaría a todos los presos de guerra

en el momento en que las tropas estadounidenses

salieran de Vietnam,

pero insistió en que Estados Unidos

debía hacer el presidente Thieudejara el poder.

Kissinger estaba entusiasmado porque por primera vez

parecía que los norvietnamitas estaban negociando en serio.

Le dijo a un amigo que casi podía "saborear la paz".

Thieu no sabía nada

sobre las nuevas concesiones que los estadounidenses

habían ofrecido a Hanói.

Estaba preocupado por otra cosa.

(hombre en televisión) Interrumpimos la programación habitual

para un reporte especial.

El anuncio que voy a leer se está dando a conocer

de forma simultánea en Pekín y en Estados Unidos...

Richard Nixon,

famoso por su ferocidad en contra del comunismo,

sorprendió al mundo al anunciar que tenía pensado

restablecer las relaciones con China,

que habían estado suspendidas durante más de dos décadas.

Uno de los motivos por los que Estados Unidos

había ido a la guerra de Vietnam

fue para detener el expansionismo de China.

¿Qué significaría la visita de Nixon

para el futuro de Thieu, y de su país?

Thieu temía conocer la respuesta.

"Estados Unidos está buscando una nueva amante",

le dijo a un amigo.

"Y Nixon acaba de descubrir China.

Ya no quiere a su antigua amante,

Vietnam se volvió vieja y fea".

Creo que fue en el otoño de 1971.

Nos llamaron y colgaron una sábana.

Tenían un proyector...

nos mostraron videos a color y en blanco y negro

de las protestas en Washington.

En el mismo video apareció John Kerry.

Recuerdo que fue muy elocuente,hablaba muy, muy bien,

de forma muy fluida

y se expresó como un buen vocero de su causa.

Alguien tiene que morir para que Nixon no sea,

y cito sus palabras,

"el primer presidente que perdió una guerra".

Recuerdo muy bien que estaba sentado

con su chaqueta del uniforme y con el pelo largo

mientras testificaba sobre las atrocidades

y los crímenes de guerra que habíamos cometido.

Habían cercenado extremidades, hecho explotar cuerpos,

disparado a civiles al azar...

(Hal Kushner) Pero lo que dijo me dejó impactado.

No podía creerlo.

No lo creí ni por un segundo.

Es decir, sé que soy inteligente y que en ese entonces lo sabía,

que habían pasado cosas malas en la guerra,

de bando y bando.

Y también había podido ver la evidencia del otro lado.

Yo lo sabía.

Pero escuchar el testimonio y saber que se estaba usando...

en contra de que siguiéramos luchando en esta guerra

por la que estábamos padeciendo,

fue muy fuerte.

Unos meses después,

la impresión de Kushner fue mayor.

Mi hijo no tiene padre.

En Esta Navidad celebramos el nacimiento del hijo de María,

y en esta Navidad el hijo de otra madre

morirá en Vietnam.

Esa muerte se lleva todo lo que aprendimos

por el nacimiento de Cristo.

(Hal Kushner) Nunca recibí ni una carta o información

durante el tiempo que estuve en Vietnam.

Cuando llegué a Vietnam del Norte, tampoco.

Luego, creo que fue en la Navidad del 71,

mi esposa escribió un artículo de opinión en el New York Times.

Se había vuelto activa políticamente.

Las familias de los prisioneros de guerra

respaldaban firmemente la administración Nixon.

Pero no Valerie Kushner,

y los norvietnamitas no tardaron en sacar provecho

de su punto de vista antiguerra.

Transmitieron un mensaje

que permitieron que su esposo grabara para ella.

Fue la primera vez en años que escuchó su voz.

(Hal Kushner) Recibí las gafas, Val, y ya puedo ver mucho mejor.

Por favor, dime como está el hermano John.

Debe tener casi tres o cuatro años

y ya es grande

para comprender en dónde está papá.

Lo amo con todo mi corazón

a pesar de que nunca lo he conocido.

Supongo que T-Bird debe estar en segundo grado

y estoy seguro de que le va muy bien.

Es una niña grande

y espero que tengas planes de inscribirla

a clases de piano o de ballet pronto.

Feliz cumpleaños número 8, mi querida T-Bird

y Feliz Navidad.

Cuando me fui, prometí regresar

cuando tuvieras cinco años.

No pude cumplir esa promesa,

pero cuando regrese, no me voy a ir nunca más.

Su optimismo con respecto a toda la situación

me sorprende.

Me alegra que él no puede leer el periódico de hoy

porque yo no tengo la misma confianza

ni el mismo optimismo

con respecto a este Gobierno que él parece tener.

La visita del presidente Nixon a China en febrero de 1972

no solo preocupaba al presidente Thieu,

también causó preocupación en Hanói.

Los norvietnamitas no habían olvidado que en 1954

Ho Chi Minh se sintió traicionado

cuando Moscú y China

lo convencieron de firmar los Acuerdos de Ginebra

para dividir Vietnam en dos.

Ahora, estaban preocupados

de que unas mejores relaciones entre Estados Unidos y China

significaran que el apoyo de Pekín disminuyera.

Nixon también tenían pensado viajar a Moscú

para reunirse con el premier soviético Leonid Brezhnev,

para calmar las tensiones con el otro patrón comunista

de Vietnam del Norte.

Antes de que la reunión se llevara a cabo,

el primer secretario Le Duan,

el hombre al frente del Politburó en Hanói,

decidió poner en marcha una nueva clase de ofensiva.

Intentaría desarrollar una guerra convencional,

a una escala que no había intentado jamás.

Le Duan tenía varios objetivos en mente:

fortalecer su posición en las negociaciones de paz

al modificar el balance militarde poder en Vietnam del Sur,

demostrarle al ERVN que no podrían con él

por sí solos

y convencer a chinos y soviéticos

que todavía valía la pena respaldar su revolución.

El asalto comenzó el 30 de marzo de 1972.

Catorce divisiones de infantería de Vietnam del Norte,

más de 120,000 hombres que por primera vez

contaban con el apoyo de tanques chinos y soviéticos

y otros vehículos blindados,

atacaron en tres frentes:

La zona desmilitarizada.

El altiplano central.

Y al oeste de Saigón.

Los estadounidenses la llamaronla ofensiva de pascua.

Los sur vietnamitas la recordarían

como "el verano de las llamas".

(hombre en televisión) El ejercito de Vietnam del Sur

sabía que este día era inminente,

el día sin los estadounidenses.

Fue la prueba de fuego más importante

tanto para ellos

como para el programa de vietnamización

del presidente Nixon.

Hasta el momento,

los resultados no son alentadores,

batallones enteros

de la tercera división del Gobierno

se unieron a los refugiados en la ruta hacia el sur.

Los superaban en número y en poderío.

Un regimiento entero del ERVN se rindió en el campo Carroll.

Luego, las tropas norvietnamitas se apoderaron rápidamente

de la provincia Quang Tri,

lo que hizo que decenas de miles de refugiados

huyeran hacia el sur.

Casi dividieron Vietnam del Sur en dos

a través el Altiplano central,

y se dirigieron hacia Saigón para apoderarse de grandes áreas

a lo largo de la frontera con Camboya.

Parecía que sería una derrota total para el ERVN.

En Vietnam del Sur solo quedaban

60,000 militares estadounidenses,

y había muy pocas tropas de combate.

De repente, el éxito de todo lo que Nixon

y Kissinger habían planificado estaba en riesgo.

Tenían que hacer algo.

Y rápido.

(Henry Kissinger) no debemos entrar en pánico ahora.

En cierto modo es una bendición,

deberíamos darles una paliza.

(Richard Nixon) No hablemos de lo que sucederíasi el ERVN colapsa.

Estamos en un juego mucho más importante.

Estamos jugando con los rusos, los chinos y las elecciones.

No podemos permitir que el ERVN colapse.

Nixon ordenó poner en marcha la operación Linebacker,

ataques aéreos masivos sobre las tropas norvietnamitas

que avanzaban.

"Esos bastardos nunca han sido bombardeados

como lo serán esta vez", afirmó.

La batalla más importante que se dio

en el marco de la ofensiva de la Pascua

tuvo lugar en An Loc,

una ciudad que dominaba la ruta 13,

una autopista pavimentada que llevaba directo a Saigón,

a tan solo 96 kilómetros de distancia.

Los ataques masivos de artillería norvietnamita,

así como un ataque de infantería y vehículos blindados

hicieron que los defensores de las ERVN

se replegaran a un área

de menos de dos kilómetros cuadrados.

Los repetidos esfuerzos por enviarles suministros

y refuerzos fracasaron.

El ERVN luchó con mucha valentía.

Lo primero que hice fue coordinar los bombardeos.

El general Hollingsworth fue donde el general Abrams

y le suplicó todos los B-52 que le pudiera dar,

planificó ataques el 10 y el 11 de mayo

cada 50 minutos durante 24 horas.

Al final, el poderío aéreo de Estados Unidos

marcó la diferencia.

Los norvietnamitas y sus columnas armadas

que se agruparon en campo abierto

se convirtieron en presa fácil

para los pilotos estadounidenses.

Uno de los asesores estadounidenses

dijo, "esta es la clase de guerra que vinimos a pelear".

La guerra de Vietnam era una carnicería.

La mayoría de hombres jóvenes

sólo recibían tres meses de entrenamiento,

ni siquiera sabían cómo manejar correctamente un arma.

Y los enviaban al frente.

No sabían nada de la guerra

y aún así eran sacrificados.

No habían aprendido a amar, ni cosas así.

Sólo crecieron y los enviaron a la batalla.

Los survietnamitas sufrieron 10,000 bajas

únicamente en An Loc

y perdieron gran parte de sus tanques

y de su artillería.

El caso es que ni el mejor poderío aéreo

habría hecho alguna diferencia si el ERVN

no se hubiera plantado a combatir.

Lograron mantener Kon Tum y An Loc.

Recuperaron Quang Tri,

recibieron los mejores ataques

que podía propinar el ejército norvietnamita.

Así que pensé que si los seguíamos apoyando,

tendrían una oportunidad de ganar.

Para mí, la ofensiva de Pascua

demostró que el ERVN podía luchar,

pero solo hasta cierto punto.

La pregunta era qué pasaría si los estadounidenses

se llevaban sus B-52.

Puede que los estadounidenses hayan estado de acuerdo

con haber vuelto a usar el poderío aéreo

de Estados Unidos

para evitar que los comunistas llegaran al sur.

Pero Nixon también ordenó que los aviones estadounidenses

retomaran los bombardeos constantes

en Vietnam del Norte,

algo que se había detenido desde la administración Johnson.

Algunos vieron el nuevo bombardeo,

que fue mucho más intenso que los anteriores,

como la evidencia de que la guerra que Nixon

había prometido reducir,

estaba escalando de nuevo.

La campaña de bombarderos fue mucho más extensa

que la que se hizo en el Gobierno de Lyndon Johnson.

Y desde el punto de vista en el que se ejerce presión

para que hagan concesiones en la mesa de negociaciones,

esta es la forma histórica de lograrlo.

Solo que con ellos no funcionaba.

Ellos tan solo resistían los golpes.

Le Mihn Khue, quien sirvió como voluntaria

en la Ruta Ho Chi Minh durante cuatro años,

estaba de regreso en casa en Vietnam del Norte.

(Le Mihn Khue) Al comienzo,

los bombardeos estadounidenses me aterraban.

Después estuve en Estados Unidos

y alguien me señaló a un hombre que había sido piloto

y había bombardeado Vietnam.

Lo miré y pensé, "parece una persona normal,

entonces...

¿cómo es que en aquella época pudo arrojar bombas

sobre tantas personas?"

Entre los tantos survietnamitas que perdieron la vida

en la ofensiva de Pascua

se encontraba el hermano de Phan Quang Tue.

Yo tenía un hermano, Tuan.

Y nos criaron juntos.

En este momento tendría 67 años.

Su avión fue derribado

y después no pudimos recuperar su cuerpo,

así que desapareció.

Se perdió en acción.

Tenía 26 años.

Tenía toda una vida por delante.

Tuan nunca tuvo la oportunidad de vivir su vida.

Yo nunca pude superar la sensación sobre él

y toda su generación,

¿para qué sacrificaron sus vidas?

Lo más frustrante es que los mismos vietnamitas

no valoran esa pérdida.

(Richard Nixon) Solo hay una forma de detener la matanza,

y es mantener las armas de guerra

fuera del alcance

de los delincuentes internacionales

de Vietnam del Norte.

A lo largo de la guerra de Vietnam,

Estados Unidos ha ejercido un nivel de moderación

que no tiene precedentes en los anales de la guerra...

La ofensiva de Pascua de Le Duan,

al igual que la del Tet, había sido un gran riesgo.

Al igual que el siguiente movimiento de Nixon.

El ataque masivo de Vietnam del Norte había fracasado,

dijo el presidente,

pero nunca se hubiera podido organizar sin las armas

y los suministros proporcionados por China

y la Unión Soviética.

Por consiguiente,

ordenó instalar 11,000 minas en las aguas norvietnamitas

para restringir el acceso al puerto de Haiphong.

Era algo que el Estado Mayor Conjunto

había venido solicitando durante años.

La reunión con los rusos estaba programada

para llevarse a cabo en dos semanas,

y algunos asesores instaron al presidente

para que no llevara a cabo ninguna acción

que amenazara directamente barcos soviéticos

por temor a que cancelaran el encuentro.

Después de pensarlo,

se dio cuenta de que debía arriesgarse.

Así que se comunicó directamente con Moscú.

No caigamos nuevamente en las sombras

de una época anterior.

No les pedimos que sacrifiquen sus principios o a sus amigos,

pero tampoco deberían permitir la intransigencia de Hanói

de acabar con los prospectos que juntos

hemos preparado con paciencia.

La apuesta de Nixon dio sus frutos.

Los soviéticos y los chinos

denunciaron el actuar del presidente,

pero después no hicieron nada.

El 26 de mayo, Estados Unidos y la Unión Soviética

firmaron un acuerdo histórico

Tratado sobre Misiles Antibalísticos,

que fue el primer acuerdo

para limitar el armamento nuclear

desde el inicio de la Guerra Fría.

Tanto para la Unión Soviética,

como para China y Estados Unidos,

la importancia de Vietnam estaba disminuyendo.

(Richard Nixon) Seamos sinceros,

porque si analizamos la historia,

es posible que Vietnam del Sur

ni siquiera logre sobrevivir a esto.

También debemos darnos cuenta, Henry,

que ganar las elecciones es sumamente importante.

Sumamente importante este año.

(Henry Kissinger) Si Vietnam del Norte se toma Vietnam del Sur

en unos dos años,

podríamos poner en marcha

un plan de política exterior viable,

si todo pareciera ser resultado

de la incompetencia de los sur vietnamitas.

(Richard Nixon) Lo sé.

(Henry Kissinger) Tenemos que encontrar alguna fórmula

para mantener las cosas como están uno o dos años más,

después del cual, en un año, Vietnam será cosa del pasado,

señor presidente.

Si logramos hacerlo,

digamos para octubre de este año,

en enero del 74 a nadie le va a importar.

En la mañana del 8 de junio de 1972, Nick Ut,

un fotógrafo sur vietnamita de 21 años

que trabajaba para Associated Press,

se encontraba con las tropas del ERVN

por la Autopista Uno,

en dirección a una aldea llamada Trang Bang

para desalojar a las tropas de Vietnam del Norte

que la ocupaban desde la ofensiva de Pascua.

Ut estaba apunto de guardar sus cámaras,

para regresar a Saigón,

cuando vio que de repente un caza sur vietnamita

se dirigió hacia unos refugiados que huían,

a quienes el piloto confundió con el enemigo.

Napalm, son demasiado lentos.

Hacen más o menos así antes de caer.

Una explosión de una bomba de napalm,

disparé mi cámara, tomé muchas fotos

y pensé, "Dios mío, son muy buenas fotos".

Vi humo y a gente que estaba corriendo,

y descubrí que todavía había personas allí.

Entre el humo negro vi que la niña

abrió sus brazos así y dije, "Dios mío, ¿qué pasó?"

La niña estaba desnuda.

No sé qué le pasó.

Tomé muchas, muchas fotos de la niña corriendo desnuda.

Ella, ella decía, "muy caliente, muy caliente".

"Por favor, ayuda",

o más bien, "ayúdenme, por favor, ayúdenme".

eso fue lo que dijo.

La piel de sus espalda se estaba desprendiendo.

Estaba perdiendo toda su piel.

Sabía que ella iba a morir.

Un corresponsal de la BBC de Londres y yo

le trajimos agua, la ayudamos.

Luego tome uno de los abrigos

de los survietnamitas y cubrimos su cuerpo.

En seguida llegó su tío,

vino corriendo hacia mí y dijo,"¿alguien puede ayudarme

a llevar a todos los niños al hospital?"

Ut trasladó a la niña mal herida, Kim Phuc,

y a muchos otros niños heridos al hospital de Saigón.

Ella se había quemado el 30% del cuerpo.

Entonces, Ut se dirigió al cuarto oscuro de la AP

para saber lo que había capturado en cámara.

(Nick Ut) Pensaba "Dios mío".

Sabía que tenía buenas fotos.

Me preocupé...

Quería ver mis fotos primero.

Cuando vi la foto, dije, "¡la tengo!

¡Sé que tengo una buena foto!"

Su editor en Saigón le dijo que no podía transmitir

la fotografía porque la niña estaba desnuda.

Pero entonces el jefe de Ut,

el legendario fotógrafo de combate Horst Faas

vio las fotografías.

(Nick Ut) Vio las fotografías.

"Quiero enviarlas ahora mismo",le gritó al editor,

"quiero escribir el pie de foto ya mismo.

Envíela directamente a la sede de AP en Nueva York".

La fotografía de Nick Ut apareció en las primeras planas

de todo el mundo y ganó un premio Pulitzer.

Para muchos estadounidenses,

incluso para aquellos que habían respaldado la guerra,

esa imagen parecía indicar que ya era suficiente.

Kim Phuc sobrevivió.

Con el tiempo salió de Vietnam

y se fue a vivir a las afueras de Toronto.

Les presento a Valerie Kushner de Virginia,

quien viene a respaldar

la nominación de George McGovern.

Señor presidente,

demócratas, mi participación en esta convención

es un tributo a las reformas que implementó

el Partido Demócrata,

ya que soy mujer y tengo menos de 30 años.

Pero también represento a una minoría aún más pequeña:

a las esposas de los estadounidenses

que están presos o desaparecidos en Asia Sudoriental.

Valerie Kushner,

con la esperanza de lograr que su esposo Hal

regresara a casa lo más pronto posible,

se convirtió en una ferviente partidaria

de la campaña del senador George McGovern

de Dakota del Sur.

Era un piloto condecorado de la Segunda Guerra Mundial

y había hecho un llamado para poner fin a los bombardeos

en el Norte,

a detener el financiamiento del Congreso para la guerra

y a retirarse de Vietnam de forma inmediata

después de que liberaran a los prisioneros de guerra.

Yo sé que él hará que mi esposo vuelva a casa.

Pero más importante todavía,

sé que él hará que Estados Unidos

vuelva a casa.

Por eso me enorgullece respaldar la nominación

de nuestro próximo presidente, el senador George S. McGovern.

Cuando su candidato finalmente aceptó la nominación

ya eran las 2:48 de la mañana.

La mayoría de estadounidenses estaban dormidos.

Durante cuatro administraciones anteriores,

de ambos partidos,

la guerra se ha trazado a puerta cerrada.

Quiero que esas puertas se abran,

y quiero que esa guerra se cierre.

La campaña de McGovern no tardó en colapsar.

Estropeó la elección de su compañero de fórmula

y en secreto solicitó a un asistente en París

que hablara con los norvietnamitas

sobre los prisioneros de guerra,

pero luego negó haberse involucrado

en el proceso de paz.

Organized Labor,

el aliado más seguro de los demócratas,

se rehusó a respaldar al candidato del partido

por primera vez en 20 años.

Las cifras de McGovern

se erosionaron dramáticamente durante el verano.

Aún así, con la esperanza de encontrar material

para debilitar a la oposición,

los asistentes de Nixon ya habían autorizado

a los plomeros

para que hicieran otro allanamiento,

esta vez en la sede principal del Partido Demócrata

en Washington, D.C.,

en un complejo de apartamentos llamado The Watergate.

Fueron atrapados.

(hombre en televisión) Una de las historias más exóticas

que se han desarrollado en Washington tuvo lugar hoy,

cinco hombres fueron arrestados el sábado en la mañana

cuando intentaban instalar dispositivos de espionaje

en la sede de Comité Nacional del Partido Demócrata.

Y resulta que uno de ellos

trabaja en el Comité de la reelección del presidente.

Barbarella...

Jane Fonda era una de nuestras mayores fantasías.

Una de las principales fantasías que teníamos.

No podíamos creer cuando esa fantasía

fue a Vietnam del Norte...

se esperaba que su código de conducta fuera distinto

porque era nuestra fantasía, nuestra chica soñada.

Fue como si la chica de nuestros sueños

nos hubiera traicionado.

("Where Have All the Flowers Gone" by Joan Baez playing)

Con el paso de los años, un flujo de estadounidenses

que se oponían a la guerra comenzó a ir a Hanói,

como la cantante Joan Baez, David Dellinger

de la Liga de Resistencia en Contra de la Guerra,

la escritora Susan Sontag

y Tom Hayden, de la Campaña por la Paz

en Indochina.

Pero ningún visitante obtuvo tanta cobertura

como la actriz Jane Fonda.

Durante dos semanas en el verano de 1972,

hizo al menos diez transmisiones en radio

denunciando a los prisioneros de guerra estadounidenses

por cometer crímenes de guerra

e instaba a los norvietnamitas

a que resistieran en contra del imperialismo estadounidense.

Muchos estadounidenses nunca la perdonaron

por lo que hizo...

y dijo.

(Jane Fonda) De acuerdo con las leyes internacionales,

estos hombres son criminales de guerra.

Eso según la ley,

según los Principios de Núremberg,

según los Acuerdos de Ginebra y otros tratados.

Deberían ser juzgados ante un tribunal

y hasta ejecutados por lo que hicieron.

(John Musgrave) Recibió muchas críticas por lo que hizo,

y se lo merecía.

Hizo cosas terribles.

Y sí, tenemos derecho a estar molestos con ella,

pero no era la única.

Ella simplemente era la chica con la que teníamos fantasías.

(Richard Nixon) Hemos traído a más de un millón de hombres

de regreso a casa.

Y más están por venir.

Hemos puesto fin a la participación

de Estados Unidos en el campo de batalla

y no se enviarán más reclutas a Vietnam.

Nuestras bajas han disminuido en un 98%.

Hemos ido más allá,

de hecho hemos hecho todo lo posible

para llegar a un acuerdo negociado

para poner fin a la guerra.

Sin embargo, hay tres asuntos que no hemos negociado

y que no vamos a ofrecer.

Nunca abandonaremos

a nuestros prisioneros de guerra.

Y no vamos a respaldar a nuestro enemigo

para que le imponga un Gobierno comunista

a nuestro aliado,

a los 17 millones de habitantes de Vietnam del Sur.

Y nunca vamos a manchar

el honor de Estados Unidos de América.

(Henry Kissinger) Todo está sucediendo

tal y como lo habíamos planeado.

Los rusos los están presionandoy los chinos también.

De hecho creo que podemos llegar a un acuerdo.

Pero también creo que Thieu tiene razón,

nuestras condiciones tarde o temprano

acabarán con él.

(Richard Nixon) Bien, si son tan débiles

puede que eso sea lo que tiene que pasar.

Tenemos que recordar que no podemos permitir

que este niño siga pegado a la teta de la mamá

cuando ya tiene cuatro años...

En París, Henry Kissinger estaba decidido

a llegar a un acuerdo de paz antes de las elecciones.

Entonces, Le Duc Tho hizo una concesión clave.

Hanói dejó de insistir

en que el presidente Thieu tenía que renunciar.

Hubo una especie de obligación para alcanzar un acuerdo.

Recuerdo cuando Le Duc Tho

presentó el borrador del acuerdo el 8 de octubre del 72

ante Kissinger

y le dijo, "tiene afán, ¿verdad?

Quiere que esto se haga rápido",

y su respuesta fue, "sí".

De pronto, ambas partes tenían un acuerdo tentativo:

un "cese al fuego" en el lugar,seguido de 60 días

para la retirada total de las tropas estadounidenses

y el regreso de los prisioneros de guerra.

Estados Unidos detuvo los bombardeos

sobre el Norte.

Nadie había informado sobre los términos

al presidente Thieu.

Un día antes de que Kissinger llegara a Saigón

para informarle,

Thieu obtuvo un documento que había sido hallado

en un búnker enemigo en la provincia de Quang Tin.

Se titulaba "Instrucciones generales de cese al fuego".

Eso quería decir que los cuadros comunistas

de una aldea aislada de su propio país

ya sabían más sobre el acuerdo que Kissinger y Le Duc Tho

habían alcanzado en París que él.

Imaginen recibir un acuerdo que tiene que ver con tu país

y darte cuenta

de que no puedes opinar al respecto.

Es más, ni siquiera estaba traducido al vietnamita

porque no estaba finalizado.

Entonces le dimos la versión en inglés.

Como un diplomático profesional,

como alguien que ha trabajado en este campo toda su vida,

debo decirle que con eso...

se rompieron una gran cantidad de reglas diplomáticas.

Thieu se negó a aceptar los términos.

Permitir que las tropas de Vietnam del Norte

permanecieran en el Sur sería la ruina de su país.

No obstante,

después de que Kissinger volviera a casa,

12 días antes de las elecciones,

le dijo a la prensa: "la paz está cerca".

("Tail Dragger" by Link Wray playing)

En noviembre de 1972,

Richard Nixon obtuvo una victoria avasallante.

Fue reelegido con más del 60% del voto popular,

con 521 votos electorales contra los 17 de McGovern.

Ganó en todos los estados a excepción de Massachusetts

y el Distrito de Columbia.

Ahora, el presidente se propuso deshacerse

del problema de Vietnam antes de su segunda posesión.

Para calmar los temores de Thieu sobre lo que estaba por venir,

Nixon envió por aire una gran cantidad

de equipo militar a Vietnam del Sur.

"Si le hubiéramos enviado esa cantidad de ayuda

a los norvietnamitas",

dijo un general estadounidense,

"podrían haber seguido combatiendo

durante el resto del siglo".

Se retomaron las negociaciones de París.

Pero de repente,

Le Duc Tho anunció que debía regresar a Hanói

a consultas.

(John Negroponte) Pensábamos que tenían dudas

en relación con si querían seguir con el acuerdo

ya que habíamos enviado muchos suministros a Saigón

durante las semanas de receso.

Resultó que había un disenso en el lado comunista también.

Hanói, al igual que Washington,

no se molestó en consultar a sus camaradas del Sur.

Habían cedido ante las demandasmás importantes

para el Viet Cong:

la destitución de Thieu y la liberación de alrededor

de 30,000 de sus prisioneros.

"El mensaje de Hanói era claro", dijo un oficial del Viet Cong,

bastante molesto.

"Se preocuparon más

por los prisioneros de guerra estadounidenses

que por nosotros".

Nixon ordenó a Kissinger suspender las negociaciones,

y luego reanudó los bombardeos en Vietnam del Norte

para castigar a Hanói

y enviar un mensaje tanto a Hanói

como a Saigón de que Estados Unidos

podría seguir usando su poderío aéreo

para defender al Sur incluso después de firmar

un acuerdo de paz.

El 18 de diciembre, Nixon ordenó ataques a toda hora

que acabaron con objetivos en los alrededores de Hanói

y Haiphong.

Serían recordados como los bombardeos de Navidad.

De repente, cerca de Navidad,

empezamos a escuchar una operación aérea,

aviones B-52, bum, bum, bum, por todas partes.

Estaban volando todo.

Sabíamos que eran aviones B-52.

En los dos años que llevaba en ese lugar,

esa fue la primera vez que escuché una bomba.

Estaba cerca, realmente muy cerca.

Era aterrador, pero igual celebrábamos.

Celebrábamos porque algo estaba pasando.

En ese momento

tenía diez años y pude verlo todo.

Mi aldea quedó destruida.

No quedó un solo árbol en pie.

Los peces de los ríos murieron, al igual que búfalos acuáticos.

Y personas.

Seis de mis vecinos fueron asesinados,

incluyendo una mujer que estaba embarazada.

Los manifestantes antiguerra volvieron a salir a las calles

por todo el mundo.

El primer ministro de Suecia comparó a Estados Unidos

con la Alemania nazi.

El Papa se refirió a los bombardeos,

que acabaron con la vida de más de 1,600 civiles,

"el motivo del dolor diario".

James Reston del New York Times

se refirió a los bombardeos como "una pataleta de guerra".

El senador republicano, William Saxbe de Ohio,

dijo que el presidente no estaba en sus cabales.

Vietnam del Norte derribó 15 B-52

junto con otras 11 aeronaves.

93 tripulantes fueron reportados como desparecidos.

45 nuevos prisioneros de guerrafueron encerrados en Hanói,

y uno de ellos murió en cautiverio.

Entre tanto, chinos y soviéticos

presionaban a Hanói

para que retomara las negociaciones.

"Lo más importante

es dejar que los estadounidenses se vayan",

le dijo Zhou Enlai a un oficial norvietnamita.

"La situación va a cambiar en seis meses o un año".

El 26 de diciembre,

Hanói afirmó que estaba dispuesto a volver a París.

Llegar a un acuerdo final tan solo tardó seis días.

(John Negroponte) Los bombardeamos

para que aceptaran nuestras concesiones.

Los bombardeamos para que aceptaran

nuestras concesiones.

Y me sostengo en eso

porque de hecho lo que hicimos fue

llevar a cabo una campaña de bombardeos masivos

para volver a la situación en la que estábamos

a finales de octubre de 1972.

El presidente Thieu todavía se resistía

a firmar el acuerdo.

Nixon fue categórico.

Thieu tuvo que aceptar el acuerdo

al que Washington y Hanói habían llegado.

Pero sin informar antes al Congreso,

Nixon le aseguró a Thieu por escrito

que Estados Unidos "respondería con todo su poder"

si el Norte llegaba a violar el acuerdo.

"Los estadounidenses no me dejan otra opción",

dijo Thieu,

"si no firmo, nos suspenden la ayuda.

Por otro lado, Nixon nos garantizó

que defendería el país.

Voy a aceptar firmar y confiaré en su promesa...

él es un hombre honesto y voy a confiar en él".

El 22 de enero de 1973,

en su rancho Hill Country en Texas,

Lyndon Baines Johnson, el presidente que había enviado

a Estados Unidos a una guerra en terreno en Vietnam,

y había sido testigo de cómo esa guerra

acabó con sus programas locales a nivel social

y su carrera política,

falleció debido a una insuficiencia

cardiaca congestiva.

En la noche siguiente,

Richard Nixon se dirigió al país.

Después de 28 años de haberse involucrado

en la guerra de Vietnam,

Estados Unidos finalmente se iba a retirar.

(Richard Nixon) He solicitado este espacio en radio y televisión

para anunciar que hoy finalmente llegamos a un acuerdo

para poner fin a la guerra y alcanzar la paz

de una forma honorable en Vietnam y Asia Sudoriental...

Este sábado 27 de enero a las 7 de la noche,

hora de Washington,

comenzará un cese al fuego con supervisión internacional.

Dentro de los siguientes 60 días,

todos los prisioneros de guerra estadounidenses

que fueron capturados durante la guerra en Indochina

serán liberados.

591 prisioneros de guerra estadounidenses

fueron liberados en grupos de 40 soldados.

Los que llevaban más tiempo en cautiverio salieron primero.

Salió de Clark el vuelo con el mayor contingente

de prisioneros repatriados hasta ahora, 60 en total,

hacia la base aérea Travis, en California.

(hombre en televisión) El momento más emocionante

fue cuando Everett Alvarez bajó alegremente por la rampa,

estuvo preso en Vietnam desde el momento

en que los estadounidenses se hicieron conscientes

de la guerra de Vietnam.

Su avión fue derribado el 5 e agosto de 1964

durante los primeros ataques aéreos

en retaliación por el incidentedel golfo de Tonkín.

Hoy, ha vuelto a casa.

Durante muchos años soñé con este día.

Teníamos fe, fe en Dios,

en nuestro presidente y en nuestro país.

El turno de Hal Kushner fue a mediados de marzo.

(Hal Kushner) Y entonces me llamaron.

Salí al sol y lo primero que vi fue una mujer en minifalda.

Era una reportera de una agencia de noticias.

Nunca había visto una minifalda en mi vida.

("America the Beautiful" by Ray Charles playing)

Había una mesa en la que había funcionarios vietnamitas

y estadounidenses a un lado,

y un general de brigada

con un uniforme Clase A de la Fuerza Aérea.

Se veía grandioso,

era ancho, era grueso a diferencia de nosotros.

Y su cabello era...

usaba una gorra del cuartel,

y su cabello era abundante y sedoso,

y nuestro pelo parecía de paja.

Estaba seco, y además estábamos flacos.

Y me acerqué a saludar,

un acto de cortesía que nos negaron

durante muchos años.

Él me saludó, le di la mano y él me abrazó.

Y me dijo, "bienvenido a casa, mayor.

Nos alegra verlo, doctor".

Las lágrimas rodaban por sus mejillas.

Fue un momento muy impactante.

Luego, un funcionario de enlace me llamó

y me acompañó a un C-141.

Era un hermoso avión blanco con una bandera...

de Estados Unidos en la cola y el símbolo de la USAF.

Había enfermeras muy hermosas, eran altas y rubias,

muy bellas.

Nos subimos al avión y una de ellas me dijo,

después de que nos sentamos "tenemos todo lo que quieras",

ya sabes. "¿Qué quieres?"

yo solo quería una Coca-Cola con hielo

y goma de mascar.

("The Lord Is in This Place" by Fairport Convention playing)

Pocos días después

de que Hal Kushner fuera liberado,

las últimas tropas estadounidenses

salieron de Vietnam.

Pero atrás quedarían muchas preguntas sin responder:

¿cuánto tiempo podría resistir el Gobierno de Vietnam del Sur?

¿Cuánto valían las promesas

y el sacrificio de los estadounidenses?

Y, ¿cuánto tiempo tardarían

en sanar la heridas de la guerra?

29 de marzo de 1973

58,126 estadounidenses

y más de 2,000,000 de vietnamitas habían muerto.

("What's Going On?" by Marvin Gaye playing)

(indistinct conversations)

Mother, mother

There's too many of you crying

Brother, brother, brother

There's far too many of you dying

You know we've got to find a way

To bring some loving here today

Yeah

Father, father

We don't need to escalate

You see, war is not the answer

For only love can conquer hate

You know we've got to find a way

To bring some loving here today

Oh

Picket lines Sister

And picket signs Sister

Don't punish me Sister

With brutality Sister

Talk to me Sister

So you can see Sister

Oh, what's going on What's going on

What's going on What's going on

Yeah, what's going on What's going on

Ah, what's going on What's going on

Ah Right on

Whoo! Right on, brother

(indistinct conversations)

(scatting)

MAN: Hey, man, what's your name? Whoo!

Right on, baby

Right on. Right on

(scatting)

Whoo! Whoo

Right on, baby

(scatting)

Whoo!

- Right on, baby -(man whooping)

Come on

Right on

(singer scatting, man whooping)

Whoo! Right on

Go slow

(scatting)

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