Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
[grillos cantan]
[jadea asustada]
Montecristo: Mercedes, Mercedes...
Soy yo, tranquila.
Soy yo.
Estás a salvo.
Tranquila.
Sí.
[exhala]
Mercedes: Mi hija.
- Alba está bien. - Irán a por ella.
No, no, tranquila.
Nadie le va a hacer daño.
Mercedes: Fernando es el culpable.
Y mi padre.
[exhala]
[exhala]
¿Cómo ha podido...?
Lo que me han hecho, lo...
Lo que nos han hecho.
Mercedes: Lo que pasó en la cárcel...
Estabas muerto.
Montecristo: Y es verdad.
Edmundo Dantés murió en aquella cárcel.
Creí que... nunca sería capaz de olvidarte.
Nunca... dejaste de dolerme.
Fernando fue muy atento.
[música tranquila]
Mercedes: Siempre estaba ahí.
[música continúa]
Mercedes: Y a su lado, tu recuerdo dolía menos.
Mercedes: Luego llegó Alba.
Era una niña feliz.
[Alba ríe]
Mercedes: Y yo me obligué a ser feliz por ella.
No quería que sufriera por un dolor
del que no era culpable.
Pero si algo he aprendido, es que el pasado siempre vuelve.
Los muertos se levantan de sus tumbas.
Alicia, la secretaria de Sotomayor.
¿La recuerdas?
[música de tensión]
El día que llegó...
todo cambió.
[conversación ininteligible]
[risas]
Espérate, ahora vengo.
Mercedes: Esa mujer era cómplice de Fernando y de mi padre
en la muerte de Sotomayor.
[conversación indistinta]
Lo hizo por dinero, pero ahora... quería más.
[música continúa]
Recuerdo todo de aquel día.
El dinero sobre la mesa,
la cara de mi padre...
Para mi padre, lo más importante es el apellido.
Gracias a él, tiene patrimonio y orgullo.
Esa mujer lo amenazó.
Y lo pagó.
[disparos]
[grita asustada]
[música de tensión]
Hija.
Mercedes: No quiero volver a verte.
Para.
Para, por favor.
- ¡Te he dicho que pares! - ¡Suéltame! ¡Suéltame!
¿Me vas a matar a mí también?
Esa mujer quería acabar con nosotros.
Con nuestra familia.
Sí, sé muy bien quién era.
Edmundo no mató a Sotomayor, ¿verdad?
Fuiste tú.
Me voy con Alba.
Si intentas impedirlo, me voy directo a la policía.
Muy bien.
Vete, si quieres,
pero Alba se queda aquí.
Mercedes: El miedo es una cárcel silenciosa.
Nadie puede ayudarte.
No hay fianza... que pueda sacarte de ella.
Mercedes: Solo puedes hacerlo por tu propio pie.
[música de tensión]
Mercedes: ¿Qué pasa aquí?
Joder.
[música continúa]
[bufa]
Mercedes: Al día siguiente, me ingresaron.
"En un psiquiátrico", dijeron.
[exhala]
No era un psiquiátrico, tampoco una cárcel.
¡Soltadme!
Era el infierno.
Era el infierno. ¡Soltadme!
¡Soltadme!
Sé por lo que has pasado.
Créeme.
Pero aquí estamos.
No han podido con nosotros.
No sé si voy a ser capaz de llamarte: "Montecristo".
Montecristo: Es mi nombre.
Es quien soy.
No.
Para mí, siempre serás Edmundo.
[música melancólica]
Tienes que descansar.
Ahora vuelvo.
[música de tensión]
¿Cómo que ha desaparecido?
¡Tenéis que encontrarla!
¿Y tú qué crees que llevamos haciendo toda la noche?
Cristóbal: Tus hombres, no lo sé,
Cristóbal: Tus hombres, no lo sé, pero tú, perder el tiempo como siempre.
pero tú, perder el tiempo como siempre.
Cristóbal, no soy Helena, a mí no me hables así, ¿eh?
Fernando: Y, además, si estamos aquí es por tu culpa.
Ah...
Fernando, Mercedes es un peligro para todos y lo sabes.
El peligro eres tú.
Tú y tus métodos mafiosos. Solo importas tú.
Fernando: Lo que tú quieras, cuando tú quieras.
Cristóbal: Pues no te ha ido tan mal a mi lado.
Bueno, se acabó.
[llamada terminada]
Joder.
[exhala]
Tenemos que encontrar a Alba.
Lo primero que va a hacer Mercedes es buscarla.
Duarte: Y, ¿tienes alguna idea de dónde puedo encontrarla?
Esta noche no ha venido a dormir a casa.
Y tampoco responde a mis llamadas.
Pon a todo el mundo en esto.
Entonces, ¿me olvido de Montecristo?
Cristóbal, por favor... Yo no quiero saber nada de esto.
Mira, es un poquito tarde, ¿no te parece?
- Pero Fernando... - Fernando no es nadie, ¡coño!
Nació pobre y morirá pobre.
Y probablemente, solo.
- En cambio, tú y yo, Helena... - No hay "tú y yo", Cristóbal.
Helena: Fernando tiene razón.
Solamente te importa lo que tú quieres.
Y estás dispuesto a sacrificar cualquier cosa para conseguirlo.
Pues es lo que hay que hacer.
Y si tratas de impedirlo,
sabes muy bien lo que puede pasar.
[música de tensión]
[portazo]
Cristóbal: Pues es lo que hay que hacer.
Y si tratas de impedirlo,
sabes muy bien lo que puede pasar.
[ríe]
Montecristo: ¿Qué?
Jackie: El viejo Cristóbal se queda solo.
Parece que Helena está cambiando.
Parece que Helena está cambiando. Bueno, hasta Fernando ha cambiado.
Bueno, hasta Fernando ha cambiado.
Nadie cambia, Jackie.
Jackie: No.
Tú me diste una segunda oportunidad.
Eso me hizo cambiar, hermano.
¿Y quieres que se la dé a ellos? ¿A Fernando? ¿A Helena?
Decidme. ¿Qué estoy haciendo aquí?
En la agenda está el contacto de Alejandro y el mío.
Cualquier cosa que necesites, por favor, házmela saber.
Con estas puedes entrar y salir cuando tú quieras.
Pero creo que es mejor que no lo hagas,
por tu seguridad.
[ríe]
Me he pasado los diez últimos años escuchando eso.
Alejandro no debe de tardar en llegar.
Él te va a explicar todo.
Alejandro...
Se me hace tan extraño.
Pero no es solo por el nombre, todo.
Mira dónde vive ahora,
lo que hace.
[ríe irónica]
Era imposible no enamorarse de él.
¿Cuánto tiempo llevas trabajando para él?
No trabajo para él, trabajamos juntos.
Somos un equipo.
Perdona.
Que pensé que eras su ayudante,
pero veo que... eres algo más.
[portazo]
Ya están aquí.
[música melancólica]
[música melancólica]
[llora]
[Alba llora]
Mamá...
Mamá... [llora]
[llora]
[llora] Mi niña.
Mi niña.
Alba.
[música continúa]
Haydée: Esto lo cambia todo.
¿Verdad?
Montecristo: No sé.
Alejandro, esto es un milagro.
¿Desde cuándo crees en esas cosas?
Pues precisamente porque no creo,
Pues precisamente porque no creo, me doy cuenta que esto es una señal
me doy cuenta que esto es una señal
bien pinche grande.
Ojalá pudiera verlo tan claro como tú.
[música continúa]
Olvídate de todo, vete con ella.
Haydée...
Hemos pasado por muchas cosas juntos.
Y quiero que seas feliz.
Haydée: Aunque eso signifique que no te vuelva a ver.
[música solemne]
Alba: La verdad es que tener pareja es complicado.
Los que no se asustan por mi apellido
son una panda de imbéciles.
Así que cuando quiero fiesta, me invento una personalidad.
A veces soy la humilde hija de un funcionario,
o en otras, mi padre me echó de casa...
¿Y no tienen madre las Albas alternativas?
En todas está muerta.
¿Qué va a pasar ahora?
No lo sé.
Pero aquí estamos a salvo.
Edmundo nos va a proteger.
[música de saxofón]
[música continúa]
Te ves hermosa.
Necesitaba volver a sentirme yo misma.
Mercedes: Y tener tiempo para hablar.
Cenando, si te parece.
Había pensado en cocinar.
¿Has aprendido a cocinar?
[Mercedes ríe]
Mercedes: Espaguetis, en salsa...
...de bote.
Oh, no. No.
Cocino yo. [ríe]
[Montecristo ríe]
Montecristo: Eso querías, ¿no?
Que cocinara para ti.
Mercedes: No querrás que me estropee el vestido, ¿no?
[ambos ríen]
No me lo recuerdes, por favor.
- ¿Dónde fue? - En Cayo Luisa.
Es verdad.
- Es culpa tuya, ¿sabes? - ¿Mía por qué?
Porque tú estabas empeñada en bañarte.
Porque tú estabas empeñada en bañarte. Porque hacía muchísimo calor.
Porque hacía muchísimo calor.
¡En pelotas!
Es que no teníamos bañador. [ríe]
[Montecristo suspira]
Y yo, que además...
Es que no, no... no sabía.
¿Cómo iba a saber yo
que el nudismo estaba prohibido en Cuba?
- Porque te lo dije yo a ti. - Pues no me acuerdo.
[ríe]
Lo que sí me acuerdo es la cara del policía que nos detuvo,
que no sabía adónde mirar.
[Mercedes ríe]
Dios...
¿Y mi padre?
La bronca que me echó cuando vino a pagar la multa.
Éramos felices.
Aún podemos serlo.
[música romántica]
Vámonos.
Tú y yo, y Alba.
[música romántica continúa]
- ¿Huir? - Empecemos de nuevo.
Lejos de tu padre, de Fernando, de Helena.
De todo esto.
¿Y dejar que se salgan con la suya?
¿Que nadie les obligue a pagar por lo que me han hecho?
Por lo que nos han hecho.
[Mercedes exhala]
Yo no puedo obligarte a nada,
pero no voy a huir de ellos.
Nunca más.
No digas nada.
No.
Ya ella lo dijo todo.
[música continúa]
[bullicio de ciudad]
[música dramática]
Jackie: Tengo al hombre de Cristóbal.
Voy detrás de él.
Voy detrás de él. No lo pierdas.
No lo pierdas.
Montecristo: Lo necesitamos.
Oído.
[bullicio de ciudad]
Vamos adentro.
Sin movimientos bruscos, ¿eh?
Vamos, joder.
[música dramática]
[música termina]
Fernando: ¿Qué te dije?
Es un profesional.
Cualquiera en su lugar se habría puesto a gritar como un loco,
Cualquiera en su lugar se habría puesto a gritar como un loco, pero él sabe que es una pérdida de tiempo.
pero él sabe que es una pérdida de tiempo.
Vamos a tratarnos con respeto, ¿de acuerdo?
Antes de nada, quiero que sepas
que no te vamos a hacer ningún daño.
[ríe]
Si estás maniatado es simplemente por precaución.
¿Qué sabes de CoMineral?
Sé que mi jefe estuvo interesado,
y que usted también.
¿Nada más?
El señor Montecristo no se fía de nadie.
Tampoco de mí.
Yo solo me ocupo de su seguridad.
[Fernando exhala]
Ya.
¿Sabes que voy a invertir en Simbad?
Primera noticia.
Va a salir a bolsa.
Eso sí lo sabía, ¿ves?
Tengo unos ahorrillos que me dejó mi abuela
y estoy pensando en invertirlos.
Te estoy tratando con respeto y tú te ríes en mi puta cara.
Fernando: Hemos investigado a tu jefe.
Ni un trapo sucio ni una miserable multa.
Nada.
Pero todo el mundo guarda un poco de mierda
debajo de la alfombra, ¿no?
Y si Montecristo no la tiene,
la gente que trabaja para él la tiene de sobra.
la gente que trabaja para él la tiene de sobra. Y acerté.
Y acerté.
[música de tensión]
Gloria Guerrero Batista.
Fernando: ¿La conoces?
Claro que la conoces.
Todos los meses le pasas un buen dinerito
a tu exmujer, ¿no?
También sabemos que tienes un hijo.
Aquí mi amigo es eficiente, ¿no te parece?
Sabemos dónde viven.
Fernando: Mira,
sabemos el colegio al que va Brian,
hasta dónde hace la compra tu ex.
[jadea] ¡Me cago en...!
¡A la familia no se la toca, eres un hijo de puta!
[jadea de esfuerzo]
Claro que sí.
Y tú ahora vas a trabajar para mí, ¿me oyes?
Quiero saberlo todo sobre Montecristo:
qué planea, qué quiere
y sobre todo, qué tiene contra mí.
O, si no... tu familia lo va a pagar muy caro.
[jadea]
[música solemne]
[música continúa]
[música solemne continúa]
[música intensifica]
¿Qué hace? ¿Está loco?
No soy yo quien se quiere tirar.
¿La guerra o la cárcel?
- ¿Qué? - Ese miedo en los ojos...
¿La guerra o la cárcel?
[conversaciones indistintas]
Las dos.
Estuve en Afganistán,
y pasé un tiempecito en la cárcel.
y pasé un tiempecito en la cárcel. Un infierno.
Un infierno.
Sé lo que es.
Cuando volví a casa, me traje la guerra conmigo.
Arruiné a mi familia y me quedé sin ella.
Así que, si desaparezco,
por lo menos tendrán mi pensión.
Mira, haz lo que quieras.
Pero te ofrezco otra opción.
Necesito a alguien en quien pueda confiar.
Alguien que falsifique documentos.
Conozco a la persona perfecta.
[bullicio]
[gaviota grazna]
- ¿Es de fiar? - No.
Pero los que son de fiar
no se dedican a lo que tú necesitas.
[toca la puerta]
mujer: ¡Voy!
[música sensual]
Haydée: ¡Chicos!
¡Fuera de aquí que tengo trabajo!
[música continúa]
[en inglés] Adiós, nena.
[música continúa]
¿Podemos pasar?
Le debo pasta.
[Haydée se aclara la garganta]
[suspira]
¿Qué necesitan?
[exhala]
A ver, aquí mi amigo y yo buscamos a un hacker .
Decir "jacker" es como decir deportista.
Es un genérico.
Pero como los deportistas,
nos especializamos.
Unos juegan al fútbol, otros al béisbol...
¿Y tú a qué juegas?
Lo mío son los sistemas de seguridad.
Pues esta llavecita
es de una caja de seguridad
del National Bank de Miami.
Tú me debes dinero, cabrón y a ti no te conozco.
[llave al caer]
¿Por qué les voy a ayudar?
[ríe]
¿Cómo que "por qué"?
Míranos, mírate.
Somos tres perdedores cansados de que nos traicionen.
BANCO NACIONAL DE MIAMI
[música de acción]
Estoy dentro.
Yo también.
Lista.
[música continúa]
[música continúa]
[en inglés] Sí.
Qué pendejo.
[ambos ríen]
PASAPORTE ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Allá vamos.
[música continúa]
BANCO NACIONAL DE MIAMI
[ríe]
ACCESO DENEGADO NÚMERO DE PASAPORTE INCORRECTO
Dile que revise otra vez.
[música continúa]
ACCESO PERMITIDO
[festejan]
[música se desvanece]
OK.
[puerta al cerrar]
[exhala]
[música de misterio]
Jackie: ¿Y eso es todo?
¿No había nada más en la caja?
Nada más, solo esto.
¿Puedo?
No hay nada.
¿Qué?
Parece que está vacío.
Pero solo lo parece.
Jackie: ¡Hostias!
¿Eso qué es?
A ver, ahí habla de un banco.
¿QUIÉNES SON LOS MISTERIOSOS "CPUL"?
Bueno, de un robo a un banco, ¿no?
Haydée: Lo reivindicó
el Colectivo del Pueblo Unido y Libre.
¿Este qué nombre es?
¿Este qué nombre es? Faría era su líder.
Faría era su líder.
Jackie: Mira.
Ahí pone que nunca encontraron el botín.
[teclea]
[se sorprende]
Porque está todo aquí.
[Haydée ríe]
¿Saben lo que son los bitcoins ?
[ríen festejando]
¡Vamos!
[continúan riendo]
Por Faría.
Que nos ha dado una segunda oportunidad.
- ¡Eso! - [todos] ¡Salud!
[música]
[ríe]
¿Adónde vas?
Ya se acabó el trabajo, ¿no?
Haydée: Ahorita vuelvo.
¿Y tú que vas a hacer con tu parte?
Jackie: Cuando volví de la guerra,
tenía la cabeza reventada.
Intenté pedir ayuda,
pero no me hicieron ni puto caso.
A nadie le importaba.
Hasta que acabé en la cárcel.
Y ahora por mi culpa, mírala.
Jackie: Tiene dos trabajos,
uno en cada punta de la ciudad.
Y antes tenía coche, la pobre,
pero lo vendí para comprar crack.
pero lo vendí para comprar crack. Vendí la lavadora, vendí el frigorífico...
Vendí la lavadora, vendí el frigorífico...
Vendí hasta los juguetes del niño, hermano.
[música nostálgica]
[música continúa]
[música termina]
[música de misterio]
[puerta al cerrar]
Fernando: Alejandro, lo siento mucho de verdad.
Te pido perdón.
He tenido problemas con un proveedor.
He tenido que ajustarle las tuercas.
¿Todo arreglado?
Bueno, eso está por ver.
Bueno, eso está por ver. Antes de nada, gracias por venir un poco antes.
Antes de nada, gracias por venir un poco antes.
Quería hablar contigo a solas.
Bueno,
la primera junta de nuestro proyecto en común.
Así es, hombre. La primera de muchas, seguro.
[ríe]
Más me vale, Alejandro.
Porque, con el escándalo de CoMineral,
la mayoría de los que se sientan aquí
están deseando hacerse con mi puesto.
[Montecristo ríe]
Pues una vez que se duplique la cotización de Simbad,
tú vas a decidir quién se sienta en esas sillas.
Tú y yo empezamos con mal pie.
- ¿Se te hace? - Sí.
No, hombre. No, a mí no.
No, no. Si te soy sincero, cuando te conocí
pensé que eras un trepa, ¿sabes?
El típico arribista sin un euro en el bolsillo
que solo se mueve por sus intereses.
Me ponían enfermo esos aires que te das de latin lover .
Y luego... no, no, no...
Y luego... sí.
Y... me sacaba de quicio
que mi suegro te abriera todas esas puertas, ¿sabes?
Cuando a mí me había costado tanto.
Y para colmo, mi hija te tiene en un altar.
[inhala hondo]
Bueno, ¿y tú qué pensaste de mí?
Que eras un cretino engreído.
Eso pensé.
Un hombre que no sabe apreciar lo afortunado que es
por tener a un suegro que te abre puertas
y una hija que te adora.
Pero bueno,
ahora dime a qué viene todo este rollito terapia.
[se aclara la garganta]
Alejandro.
Yo me juego mi futuro y el de mi empresa
apostando por Simbad.
Necesito que confíes en mí, y necesito confiar en ti.
Si hubiera algo, lo que fuera,
que pusiera en peligro nuestra empresa,
¿tú me lo dirías?
Por supuesto.
¿Lo hay?
Claro que no.
Aquí están los buitres. Toca sonreír.
[Fernando carraspea]
[Fernando carraspea] - Hola, ¿qué tal? - ¿Qué tal?
- Hola, ¿qué tal? - ¿Qué tal?
[música solemne]
¿Se puede saber a qué estás jugando?
El CIS dice que vas a ganar las elecciones.
Tienes la mayoría absoluta prácticamente garantizada.
Hay una cola de periodistas que quieren entrevistarte
que llega hasta Cibeles.
Y tú te niegas a salir de este despacho.
¿Qué coño te pasa?
Habla con tu secretaria.
Dile que llene tu agenda de entrevistas, televisión,
- radio, lo que sea. - No puedo, Cristóbal.
No puedo.
Cristóbal: ¿Cómo que no puedes?
Claro que puedes.
Es contigo o contra ti, ¿no?
Exacto.
Lo perdí.
No sé cómo, pero... pero lo perdí.
No sé cómo, pero... pero lo perdí. El cabrón fue más listo que yo.
El cabrón fue más listo que yo.
Tranquilo, no pasa nada.
Habrá más oportunidades.
Habrá más oportunidades. O no.
O no.
Hermano... yo no quiero fallarte.
No me has fallado
y tampoco me vas a fallar.
Eres el único hombre en quien confío.
¿Recuerdas?
¿Estás bien?
Claro.
Nadie parece entender que me quieren matar, pero sí.
Estoy muy bien.
¿Cómo puedes decir eso?
Alejandro se lo está jugando todo por ti.
Y qué poco te gusta eso, ¿verdad?
No te preocupes, Jackie sabe lo que hace.
Si tú confías en él, a mí me basta.
[música de tensión]
[Jackie exhala]
[música de suspenso]
[música de suspenso]
[llamada entrante]
- ¿Sí? - Jackie: Soy yo.
- Voy a colgar. - Jackie: No, no, no, espera.
Escúchame bien.
Coge al niño.
Tenéis que salir de esa casa ahora mismo, ¿vale?
Tenemos un problemón gordo.
Jackie: ¿Tu hermana sigue viviendo en Newark?
- Sí. - Estáis en peligro.
¿Me entiendes?
Gloria: ¿Qué has hecho esta vez?
No he hecho nada, yo solo quiero ayudar.
¿Cómo está el niño?
Él también te ha olvidado.
[aves trinan]
[se queja]
Alba: ¿Qué pasa?
Mercedes: Nada.
Nada, Alba, sigue durmiendo.
Mamá, ¿qué pasa?
[suspira]
Tarde o temprano nos van a encontrar.
Alba: Alejandro nos mantendrá a salvo.
Tú lo dijiste.
No, pero él no puede estar
pendiente de nosotras para siempre.
¿Y qué hacemos?
Nada.
Sí, hay algo que podemos hacer.
Vayamos a la policía.
Tu abuelo tiene metidos en el bolsillo
a jueces y ministros.
No, sería inútil.
Puedo ir yo a hablar con el abuelo.
No.
No. No, Alba, no.
No, Alba, no.
Eso sería peligroso.
A mí no me va a hacer nada.
¿Sabemos algo de Jackie?
Haydée: Todavía no.
¿Tienes un minuto?
¿Podemos hablar?
Montecristo: Sí, claro.
[exhala]
Mercedes no está bien.
Creo que...
que necesita más tiempo, eso es todo.
No, eh...
Hay algo extraño en ella.
¿OK? Hay algo en cómo te ve.
- En cómo reacciona... - Por favor, no vayas por ahí.
¿Piensas que estoy celosa?
[ríe irónica]
Es que no sé quién es más imbécil,
si tú por no darte cuenta o yo por seguir aquí contigo.
Haydée.
Sabes que confío en ti.
Soy yo la que perdió la fe.
[puerta al cerrar]
[conversación indistinta]
[carraspea]
¿Qué haces aquí?
Si viniste por otro trabajo, yo paso.
¿Qué estás haciendo?
Ahorita mismo me voy a hacer un café.
[se aclara la garganta]
No sé qué... qué te ha pasado
para que te castigues de esa forma,
pero no te lo mereces.
¿A ti qué te importa?
Me importa porque me ayudaste cuando te lo pedí.
[ríe]
Lo hice para que Jackie me pagara lo que me debía.
¿Por qué?
[música sentimental]
[música sentimental] Porque viste en mí lo mismo que veo en ti.
Porque viste en mí lo mismo que veo en ti.
¿Qué ves?
¿Una luz interior? ¿Un gran corazón?
Dolor.
Mucho.
Montecristo: Y creo que te mereces algo mejor que eso.
¿Tú me lo vas a dar?
Puedo intentarlo.
Trabaja para mí.
¿Un trabajo? ¿Ya está?
Y una promesa.
Nunca te haré daño.
[música suave]
[tono de llamada]
contestadora: Este es el contestador de Gloria Guerrero.
Deje un mensaje y ya le llamaré.
Gloria, soy yo. Avísame cuando lleguéis
a casa de tu hermana, por favor.
[suena celular]
Gloria, ¿dónde estáis?
Fernando: Pues como supongo que ya sabes,
está en casa de su hermana, en Newark.
Mira tu teléfono móvil.
Acabo de enviarte una cosa que te puede interesar.
[música de tensión]
[música termina]
[puerta al cerrar]
¿Qué haces?
¿Tú qué crees?
No, no.
No puedes irte y menos ahora.
Es que no entiendo qué chingadas hago aquí.
Va a estar mejor sin mí.
- Eso no es cierto. - Yo voy a estar mejor sin él.
Eso no es cierto, y lo sabes.
No puedo ver cómo se hace mierda la vida.
No lo puedo soportar.
[música triste]
Pues vas a tener que hacerlo.
Escúchame una cosa.
Empezamos juntos en esto, ¿no?
Pues vas a confiar en mí, ¿OK?
Te vas a quedar,
vas a recoger lo que quede de Alejandro
y lo vas a recomponer.
¿Para qué?
Ya te tiene a ti para eso.
Tú sí vas a estar con él toda la vida, ¿no?
[música de reflexión]
Eso puedes jurarlo.
[música continúa]
Os quiero.
A los dos.
[música triste]
Nunca lo olvidéis.
[música continúa]
[música continúa]
[exhala]
[exhala]
[música continúa]
Alejandro, hermano,
sé que no me vas a perdonar lo que voy a hacer.
[puerta al abrir]
Lo esperaré aquí. Gracias.
[Alba jadea]
[exhala]
Cristóbal: Alba, cariño.
Gracias a Dios.
Cristóbal: Nos tenías muy preocupados.
¿Dónde has estado?
¿Quieres saber dónde he estado?
Alba: Con mi madre.
Me dijo que necesitaba salir y... no me supe negar.
[exhala]
No te preocupes, que en nada está de vuelta.
- ¿Quieres un café? - No, gracias.
¿Estás bien?
Contigo siempre.
Lo sé todo.
[titubea] A ver, a ver. ¿Qué...?
Explícame qué es eso que crees saber.
Te conozco mucho.
Lo que vivimos...
lo que sufrimos...
solo lo sabemos nosotros.
Mercedes: Nadie te va a comprender como yo.
Nadie.
Y además de ser un asesino,
un corrupto,
un padre cruel y despótico,
¿te ha dicho tu madre algo más?
No sé, ¿algo que sea verdad?
Tú eres el mentiroso.
Mi madre no estaba muerta.
Cariño, tu madre es una demente peligrosa.
Amenazaba con hacerse daño, con hacértelo a ti.
Por eso la ingresamos, por su propio bien.
Y sí.
Te mentimos.
El trastorno de tu madre no tiene cura posible.
Así que decidimos que era mejor para ti
que sufrieras un tiempo por una madre muerta
a hacerlo toda la vida por una madre loca sin remedio.
Tu felicidad era lo único que nos preocupaba.
No esperarás que te dé las gracias.
Cristóbal: No.
Pero sí que entiendas la realidad de las cosas.
Cristóbal: ¿Dónde está?
¿Qué vas a hacer?
Llevarla al único lugar donde pueden cuidarla bien.
Si la vuelves a ingresar, se acabará matando.
¡Tu madre es mi hija!
Sangre de mi sangre.
No quiero que siga sufriendo.
¿Qué?
¿Qué quieres decir?
¿Serías capaz de matar a tu propia hija?
Sería capaz de lo que sea
con tal de acabar con su sufrimiento.
¿Y a mí?
¿También me vas a matar a mí?
¡Por favor, Alba! No digas tonterías.
Cristóbal: Tú no eres como ella.
Tu madre es el eslabón débil de esta familia.
Tú eres como yo.
Cristóbal: Fuerte, decidida, ambiciosa.
Serás tú quien herede el apellido.
Yo nunca seré una asesina.
Cariño.
Con el tiempo aprenderás que hay situaciones extremas
que exigen medidas extremas.
¿Como cuando mataste a aquella mujer?
- La secretaria. - Alba, por favor.
¿Qué hizo para merecerlo?
[exhala]
¿Dónde está tu madre?
Dime por qué la mataste, y te llevaré con ella.
Soy una Herrera.
¿Crees que no puedo aceptar la verdad?
Esa mujer tenía información peligrosa
y quería hacerla pública.
¿Qué información?
Quería dinero a cambio de su silencio.
¿Por qué la mataste?
Cristóbal: Porque la gente como ella siempre quiere más.
Porque tarde o temprano, nos habría traído la ruina.
Por eso la maté.
Ya.
Cristóbal: Ahora te toca a ti.
¿Dónde está tu madre?
¿Dónde está tu madre? ¡Dímelo!
No pienso dejar que le hagas daño.
Cristóbal: ¡Alba! ¡Alba!
¡Alba!
Cristóbal: ¡Espera!
¡Alba!
¡Alba!
[motor acelera]
[jadea]
[música]
[tono de llamada]
Mercedes: Alba, ¿dónde estás?
- ¿Lo tienes? - Alba: ¡Mamá, tenías razón!
El abuelo...
¡Mamá, me están siguiendo!
[interferencia]
[exhala]
[música de tensión]
Ya creíamos que no ibas a venir.
Hubiera sido una pena.
Jackie: Aquí estoy.
Tienes algo para mí, ¿no?
Claro que tengo algo para ti, hijo de puta.
¿Adónde mandaste a Jackie?
A casa de Cristóbal.
Debería estar vigilándolo a él y a sus hombres.
Debería estar vigilándolo a él y a sus hombres. No está ahí.
No está ahí.
Hace rato vino a verme.
[exhala]
Y me dijo algo que...
Y cómo me lo dijo...
Alejandro, tengo su localización.
Está en un edificio abandonado. Y el dueño es Fernando.
Fernando: Tienes huevos.
Pero muy poco cerebro,
porque como nos pase algo, lo que sea,
tu familia lo va a pagar muy caro.
[música de tensión]
[llamada entrante]
[llamada entrante] Montecristo: Mercedes, no es el momento.
Montecristo: Mercedes, no es el momento.
Mercedes: Alba...
Está en peligro.
[música de tensión]
Muy bien...
Quieres saber quién es Alejandro Montecristo, ¿no?
Te lo diré.
Tienes que encontrar a Alba.
Mercedes: Si le pasase algo, no me lo perdonaría.
Y tú tampoco...
¿De qué carajo hablas?
Alba es tu hija.
[llantas rechinan]
[música continúa]
[música continúa]
Alejandro es mi hermano,
y no lo voy a traicionar.
Acabas de condenar a tu familia.
No, señor. Todavía hay algo que puedo hacer por mi familia.
[disparo]
[música continúa]
[música termina]
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.