All language subtitles for Christ Stopped At Eboli.1979 SINCRO BDrip

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Original subtitles

ITALIA, 1935

El Partido Fascista, dirigido por Benito Mussolini, "Il Duce",

lleva 13 a�os en el poder.

Los himnos fascistas "Facceta nera" y "Giovanezza" est�n por todas partes.

Los militantes "camisas negras" aterrorizan al pa�s.

Toda la oposici�n pol�tica es reprimida.

Carlo Levi, un l�der antifascista de Tur�n, es condenado al exilio interior.

Es enviado a la empobrecida regi�n de Lucania,

en el empeine de la bota italiana.

Mientras tanto, Italia invade Abisinia, la actual Etiop�a,

en busca de la gloria imperial.

CRISTO SE DETUVO EN �BOLI

PRIMERA PARTE

Han pasado muchos a�os,

llenos de guerra.

Eso que llamamos "la historia".

Vagando aqu� y all�, a la aventura,

no he podido, hasta ahora, mantener la promesa que hice...

al alejarme de ellos,

de mis campesinos,

de volver junto a ellos.

Y no s�, realmente,

cu�nto podr� mantenerla.

Pero, encerrado en un cuarto, en un mundo cerrado,

me agrada caminar con la memoria, por aquel otro mundo.

Encerrado en el dolor y en las costumbres,

olvidado por la historia y el Estado,

eternamente paciente.

Aquella tierra m�a,

sin comodidad y dulzura,

donde el campesino vive en la miseria y la lejan�a,

en su inm�vil sociedad,

en un suelo �rido,

en presencia de la muerte.

"Mi nombre es Barone. Si me encuentra, cu�deme."

C�mete este huevo, es bueno para la salud.

Vamos, c�metelo.

Vamos, �no te gusta?

�De qui�n es este perro?

�Podr�a quedarme yo el perro?

Por m� est� bien, pero debemos hablar con la autoridad.

S�, el perro es m�o.

Entonces mant�ngalo quieto. �Tenemos trabajo que hacer!

�Deber�a ponerle un bozal!

Por lo menos p�ngale una correa.

Me disgusta decir esto, pero el perro debe llevar bozal.

�No quiero que se coma mis gallinas!

�Le importa? ��telo ahora mismo!

Lo tengo, lo tengo.

Usted suj�telo con una correa, ah�.

Buenos d�as. Deje, deje.

- �Est� c�modo? - S�, gracias.

That's all right. Vamos.

Cristo se detuvo en �boli.

Donde la carretera y el tren dejan la costa del mar...

y se adentran en la desolada tierra de Lucania.

Cristo nunca lleg� aqu�,

ni lleg� nunca el tiempo, ni el alma individual, ni la esperanza,

ni la uni�n entre causa y efecto,

la raz�n de la historia.

Nadie ha pisado esta tierra,

sino como conquistador, enemigo...

o un visitante incomprensivo.

Las estaciones fluyen sobre la fatiga de los campesinos hoy,

como 3000 a�os antes de Cristo.

En esta tierra oscura,

sin pecado y sin redenci�n,

donde el mal no es moral,

sino un dolor terrestre...

que est� siempre en las cosas,

Cristo no ha descendido.

Cristo se detuvo en �boli.

Soy el �nico aqu� que tiene un coche.

Lo compr� con los d�lares que gan� en EE.UU.

Pens� que ser�a un negocio, por la necesidad...

�C�mo se dice?, un servicio p�blico.

En cambio, todo lo que consigo son dos viajes a la semana,

para llevar a la autoridad a la prefectura de Matera.

�Y nuestro servicio postal? �Ha visto usted qui�n lo hace?

�Un burro!

�Tanto por un buen negocio!

�Ve esas estacas?

En las puntas colgaban las cabezas de los bandidos.

Y las dejaban por tanto tiempo...

Usted puede venir siempre que desee.

Aqu�l es el secretario comunal, brigadier.

Don Peppino.

El brigadier quiere hablarle.

Adi�s, brigadier.

- Buenos d�as. - Buenos d�as.

�A qui�n debo entregar la orden de consigna?

En el Municipio. All� tambi�n se la sellar�n.

Soy el secretario comunal.

Carlo Levi.

Bueno...

�Hay un hotel o una fonda?

No, pero puede sugerirle un alojamiento muy c�modo de una pariente m�a.

Tambi�n da de comer.

Muy bien, me gusta.

- �Por d�nde es? - Por all�.

Ah, el perro.

�Barone! Ah� viene.

Ha venido tras de m�.

Vamos.

Quisiera tenerlo conmigo, pero no s� si ser� posible.

Creo que s�,

de todos modos, hay que pedir permiso a la autoridad.

Don Luigino, en este momento, est� ense�ando en la escuela primaria.

Quiz�s esta tarde.

Esp�reme aqu�, voy a buscarla.

Se�or Levi, venga.

- Entre, entre. - Gracias.

Permiso.

- Buenos d�as. - Buenos d�as, se�or.

Ya s� todo, venga conmigo, le ense�ar� su habitaci�n.

Me voy. Le espero despu�s en el Ayuntamiento.

Gracias, muy amable.

Puede escoger la cama que quiera para dormir.

Gracias se�ora, no se preocupe.

Se�ora, �para ir a la plaza?

Siga de frente, y despu�s gire a la derecha.

�Qu� significan estas cintas sobre las puertas?

Es una costumbre nuestra. Cuando muere alguien...

las colgamos en la puerta de cada casa...

y las dejamos ah� hasta que se caen.

�Doctor Levi!

Soy Luigi Magalone, la autoridad.

Carlo Levi.

Bienvenido.

Me apresuro a decirle que aqu� en el pueblo, adem�s de Ud.,

hay una decena de confinados. Pero le advierto, est� prohibido verlos.

Son gentuza, obreros, poca cosa.

No est�n a su altura. Se ve que usted es un se�or.

Pero, �c�mo se hizo confinar?

Justo este a�o, que la patria se convierte en algo grande.

De cualquier forma, aqu� estar� bien, ya ver�.

El clima es bueno, el pueblo es saludable.

Hay un poco de malaria, pero sin importancia.

Ah, sobre todo, debe estar atento.

Porque aqu� hay mucha gente mala. Mejor no frecuentar a ninguno.

Si evita la ocasi�n, estaremos todos m�s tranquilos, me parece, �eh?

- Buenas tardes. - Buenas tardes.

Debe respetar los horarios, despu�s del fuego.

Estoy a su disposici�n.

Aqu� todos van a la cama cuando las gallinas.

Y todos los d�as debe firmar en el registro de confinados.

Es una formalidad, pero qu� quiere,

as� lo exigen de Matera... Hasta los materienses, �no?

Aqu�l es Don Trajella, el arcipreste.

M�relo, siempre est� borracho.

Es una desgracia para nuestro pueblo.

La profanaci�n de la casa de Dios.

A�n no pudimos librarnos de �l,

pero tal vez podamos echarlo.

Lleva aqu� varios a�os, castigado.

Era profesor del seminario en Mondragone, o en N�poles,

no se sabe bien.

Parece que simplemente se tom� ciertas libertades con sus alumnos.

Usted me entiende.

�Ve a esos dos caballeros mayores?

El de la gorra es el hombre m�s rico del pueblo.

El a�o pasado muri� su �nico hijo.

As� que sus dos hijas no pueden salir de casa, ni siquiera para ir a misa.

�sa es la costumbre aqu� entre los caballeros.

Si muere el padre, tres a�os de reclusi�n.

Un a�o por un hermano.

�Luigi! �Luigi!

Le presento a mi t�o, uno de los dos m�dicos titulares de Gagliano.

Doctor Milillo...

Doctor Levi.

Encantado.

Usted es joven,

un lindo joven.

- Ojal� fuera joven. - No, no... es as�.

En este pueblo, debe cuidarse sobre todo de las mujeres.

No acepte nada de una mujer.

Ni vino ni caf�.

Nada de beber o de comer.

Lo cierto es que le dan un brebaje.

�Quiere saber con qu� lo hacen?

Sangre menstrual.

He sabido que tambi�n �l es m�dico.

No, se�or, soy graduado en medicina, pero nunca he ejercido,

por lo tanto no soy m�dico.

Sepa, de todos modos, que los campesinos aqu� no nos hacen caso.

No nos llaman cuando est�n enfermos y no quieren pagarnos.

A�n as�, nos reciben.

Hoy, uno de los que no quiso llamarnos, ha muerto.

- Y le est� bien. - Son testarudos como mulas, no sientan cabeza.

Nosotros les damos quinina y ellos no la toman.

No hay esperanza. Y la malaria, naturalmente, los mata.

Doctor Levi, le dejo con sus colegas.

Escuche, quer�a decirle si puedo tener un perro.

- All� est�. - �Un perro?

S�, est� bien. Adi�s.

Ah, el brigadier de Apulia.

Es el amante de la comadrona.

A m�, en cambio, me han dicho que es amante de una bella mafiosa siciliana.

Una que canta siempre.

- �Ah, s�? - S�.

Est� aqu� desde hace tres a�os.

Dicen que ha amasado hasta ahora 40.000 liras,

aprovech�ndose de su autoridad sobre los campesinos.

10 liras cada vez.

�Correo! �Ha llegado el correo!

Castiglio, Ippolito.

��sta es de Nueva York!

Guerrino, Giuseppe.

La cena est� lista.

�l era mi marido,

muri� hace tres a�os de una muerte horrible.

Le hicieron un maleficio.

�Por qu�? �Qui�n le hizo el maleficio?

�Una bruja campesina!

�l estaba con otra mujer...

y tuvieron una ni�a.

Mi marido quer�a dejar a esa mujer,

pero ella le hizo un maleficio, que le hizo ponerse todo negro, tirado,

hasta que muri�.

�Una bruja campesina?

�Esa renga, arrastrada, puta, sucia, que ha arruinado mi casa!

Ahora tengo que mantener a mi hijo de 10 a�os que estudia en Potenza.

Todo lo que �l me dej�, es este peso sobre mis espaldas.

�Qui�n es?

�Don Peppino, abre!

- Buenas noches. - Buenas noches.

Hace un fr�o, una helada para morirse.

Tengo la cara congelada de fr�o.

�Virgen Santa!

Si�ntate junto al fuego, as� te calientas.

- Buenas noches, t�a Carmela. - Buenas noches.

- Buenas noches. - Buenas noches.

- �Permite que me siente? - Por favor.

�Qu� come?

Sopa.

Voy a tomar algo tambi�n, no he comido desde anoche.

Estoy en ayunas.

Disculpe,

�qu� significan las dos letras de su gorra, U.E.?

"Ufficiale Esattoriale," Oficial Recaudador.

Siempre maldigo al hombre que puso estas letras en mi gorra.

Los impuestos no quiere pagarlos nadie.

No quieren pagar, con la excusa de que son pobres.

Lo somos, pero el cerdo lo tienen todos colgado bajo el tejado.

Salchichas, morcilla, tripa. Tienen de todo. En mi casa, vea.

Un trozo de pan y un poco de queso. As� me arreglo.

�Quiere un poco de vino?

Se�ora, �puede traer otro vaso?

Gracias.

- A su salud. - A la suya.

Quiz�s los impuestos sean altos.

�Son altos! Son lo que son,

yo no me quedo con el dinero.

Yo s�lo les hago pagar.

�Qu� queremos para nosotros?

Usted va y coge lo que sea.

Lo que haya, lo cojo.

Muebles no tienen.

Tienen la cama,

pero la cama, por ley, no se puede tocar.

�Y qu� cosas le dan?

Cualquier cosa que tengan. Por ejemplo, si tienen una cabra,

me la llevo.

�Un conejo?, tambi�n lo cojo.

Cuando tienen un queso entero, cojo una parte.

Algunas veces, una botella de aceite. Me la llevo.

Es un oficio malo.

Horrible.

Y me odian.

Me odian todos.

El otro d�a, en Miglionico,

con una maza as� de gruesa,

me persiguieron y quer�an abrirme la cabeza.

Me quer�an destrozar.

En Ferrandina,

�un hombre sac� la escopeta...

y quer�a dispararme!

Mal oficio.

Por desgracia,

debemos vivir.

Tengo una curiosidad, �qu� tiene dentro del estuche?

�sa es mi salvaci�n.

Me hace olvidar toda la rabia que tengo contra esta gente.

Cuando me peleo con la gente...

Quiero ense�arle lo que tengo.

- Mire qu� hermoso es. - S�, es bonito.

Esto me saca toda la rabia y el veneno que me da toda esta gente.

Es un clarinete.

Yo soy de la banda de Stigliano.

- Su toalla. - Gracias, se�ora.

Peppino es un buen cristiano y un joven limpio.

Coja la cama del lado de la ventana, estar� m�s c�modo.

Mil gracias, se�ora.

�Aqu� est� el doctor!

Disculpe... Espere un momento...

Disculpe, se�ora, �qu� est� pasando?

- Han o�do que es usted m�dico. - No, �qui�n ha dicho que soy m�dico?

Esc�chenme, no he practicado nunca, no tengo experiencia.

No estoy en condiciones de darles buenos consejos.

Escuchen, s�lo puedo darles los medicamentos que he tra�do para m�.

Veamos.

Este ni�o no puede respirar porque tiene las am�gdalas inflamadas.

Deben llevarlo a Matera para que se las quiten.

Escuchen,

voy a darles las medicinas que he tra�do para m�,

�est� bien?

�Por favor, cr�anme, yo nunca he ejercido!

�Nunca he sido m�dico!

- �Qui�n es �se? - Un m�dico forastero.

�Idiota feo!

Good morning.

Buenos d�as.

"Good morning", debe estar loco.

�Barone! �D�nde has estado?

�Vamos, vamos!

Barone, ven aqu�.

Compatriotas, estoy encantado de estar entre vosotros.

Nuestro Duce me ha permitido emprender este hist�rico viaje...

por monta�as, bosques y mares,

para traer los saludos de la Patria a mis hermanos del otro lado del oc�ano.

Amigos italianos, seguid con el buen progreso...

y respetad el pa�s que os acoge.

Estaba escuchando su disco.

S�, el disco de la llegada de De Pinedo a Nueva York. �Le interesa?

- No quiero molestarle. - No, es un placer.

Entre, ande.

- Por favor. - Gracias.

Era 1925, "El vuelo de tres continentes".

Este disco,

�lo ha comprado aqu�?

No, lo he tra�do de EE.UU.

Los discos son la �nica cosa que conservo de mis a�os en EE.UU.

Un poco, la nostalgia castiga, y yo dos veces he sido castigado.

La primera cuando retorn�, y despu�s me cas� con una mujer de Gagliano.

Y Sicilia, a pesar m�o, la veo muy lejana ahora.

- �Usted es siciliano? - S�, soy siciliano.

Esas son postales que me env�an mis amigos de EE.UU.

�El gran presidente Roosevelt!

Entonces, estaba presente cuando De Pinedo aterriz�.

�C�mo no, claro!

��ramos todos italianos! �Todos los italianos de EE.UU.!

Cuando apareci� el avi�n, era apenas un punto, una mosca.

�Comenzamos todos a gritar y saltar,

que ni la marcha real se o�a!

�Cuando volv� a casa, no ten�a las mangas del abrigo!

Me las arrancaron de tanto que empujaba la gente, �entiende?

Incre�ble.

- Yo soy Levi, estoy confinado. - Es un honor.

Ya s� que est� confinado. Me llamo La Sala.

En el pueblo se sabe todo, no s� si me explico, �eh?

- Est� bien, gracias. - Gracias a Ud., adi�s. �See again!

...para traer los saludos de la Patria a mis hermanos del otro lado del oc�ano.

Amigos italianos, seguid con el buen progreso,

respetad el pa�s que os acoge y no olvid�is vuestra lejana Patria.

Tomad como lema: "Trabajo y Patria".

Con gran satisfacci�n os digo que Italia se hace cada vez m�s grande.

Y deb�is sentiros orgullosos de ser italianos.

�Italia ha sacrificado a sus hijos por su grandeza...

y vosotros, por respeto a los m�rtires, deb�is saber ser italianos!

�Ser italianos de nombre y de hechos!

�Recordando siempre estas tres palabras:

civismo, honestidad y trabajo!

�Para hacer esto, seguid siempre a nuestro Duce, Benito Mussolini!

�Barone! Barone, ven aqu�.

Echad una mano aqu�.

�Fuerza, arriba!

La cabra no se desperdicia as�. Es el alimento principal.

- Ahora debemos matarlas a todas. - �Por qu�?

El Gobierno les ha puesto un impuesto,

porque las cabras no son buenas. Se comen las plantas...

y arruinan la agricultura.

Quiz�s esta ley sea buena para el norte de Italia,

pero no para nosotros aqu�. Nosotros les dar�amos las cabras,

para pagar, pero morir�amos de hambre...

cuando hayamos dado las cabras. Y debemos matarlas.

�Don Carlo!

Son dos confinados como usted.

El rubio es un comunista de Ancona, un marinero.

Lo arrestaron cuando llevaba un manifiesto con la hoz y el martillo.

El otro, es un estudiante de Pisa,

tambi�n es comunista.

Al principio los confinados pod�an estar juntos,

pero desde hace tiempo la autoridad dio orden de que no pueden ni verse.

Esos dos cocinan juntos por econom�a.

Claro, porque comer juntos espaguetis...

puede ser un peligro para el Estado.

Los hombres se casan con las mujeres y luego las dejan aqu�.

Se quedan en EE. UU. y los ni�os son una mezcla...

�Desgraciados!

�Pero qu� hac�is? �Fuera, iros!

�Malditos!

�Excomulgados!

�ste es un pueblo que no tiene ni siquiera la gracia del Se�or.

Vienen a la iglesia s�lo a jugar.

Menos mal, si no, no vendr�a nadie.

En misa, yo le hablo a los asientos,

no est�n siquiera bautizados.

Es un pueblo de animales, no de cristianos.

En efecto, mire. Por este sendero...

s�lo andan las mulas. No podemos caminar.

�Lo ve?

Mire qu� desastre.

Cuando llueve,

la tierra cede,

porque no hay �rboles o al menos piedras, para retenerla.

Entonces, la arcilla se disuelve...

y corre, corre, corre, corre como un torrente,

que se lleva todo a su paso...

y las casas se derrumban.

Mire aqu�.

Mire, esto era la plaza principal.

Y arriba estaba mi catedral.

No esa iglesita blanca que est� junto a la placita.

Y la gente, aqu�, es peor que la tierra.

�Profanum vulgus!

�Profanum vulgus!

- Buenas tardes. - Buenas tardes.

- Buenas tardes, se�ora. - Buenas tardes.

- �Puedo tomar un vaso de vino? - S�rvase.

Ahora me lavo las manos y le traigo la sopa caliente.

Lo siento, no se ofenda, pero esta noche no tengo hambre.

Pero, �qu� es, no se siente bien?

No, me ha cansado la salida.

Me lo llevo de aqu�, as� no la molesta.

�Qu� estamos haciendo aqu�?

Yo...

Yo estoy aqu� porque me mandaron.

Pero t�...

T� est�s aqu�, porque...

porque has querido, as� que...

Querido Barone,

yo he venido porque me han mandado,

pero t�...

quisiste venir.

As� que...

As� que, mi querido Barone...

FIN DE LA PRIMERA PARTE

SEGUNDA PARTE

Doctor,

tengo a mi esposa enferma. �Puede verla?

Escuche...

Doctor...

Tengo a mi esposa...

Mire, yo no soy m�dico, yo nunca...

Bien, bien, entre.

Disculpe un momento, se�ora.

�Puede mover el brazo?

Cuando le dio fiebre, �sinti� escalofr�os fuertes?

- �Ha tenido v�mitos? - S�.

Esta enfermedad se llama erisipela,

no es grave,

pero la receta para los medicamentos...

se la debe dar el m�dico de aqu�, yo no puedo recetar.

Est� bien.

�Puedo lavarme las manos?

Coge una toalla limpia para el doctor.

Escuche,

qu�tele la moneda de la frente,

- porque no sirve. - Bien.

No, no. Sirve, sirve, sirve.

Sirve para el dolor, el dolor.

No, el dolor pasa con medicamentos.

Con los medicamentos pasan los dolores.

La moneda los hace pasar.

- Obtenga la receta. - Gracias doctor.

Oiga, d�game claramente cu�les son los l�mites...

que no puedo traspasar.

Puede llegar hasta el cementerio.

No m�s lejos.

Al cementerio ya hemos llegado.

Regresamos.

Buenas noches, se�or bar�n.

�C�mo est� usted? �Ha tenido un buen viaje?

Entre, entre se�or bar�n.

- Disculpe, Don Carlo. - No es nada.

- Buenas noches. - Buenas noches.

Entonces, c�mbieme la funda, como siempre.

Siento haberle molestado.

�Me permite presentarme?

Rotunno.

Bar�n Nicola Rotunno,

de Avellino.

Carlo Levi.

Soy due�o de las tierras de Gagliano y alrededores.

Vengo aqu� para cobrar el alquiler a mis inquilinos.

Supongo que tambi�n usted estar� por negocios.

No, yo soy un confinado pol�tico.

- Buenas noches. - Buenas noches, gracias.

Buenas noches, se�ora.

�Y de d�nde viene?

De Tur�n.

Supongo que se trata del consabido castigo por motivos preventivos.

�Me permite que haga algo por Ud.?

Yo soy amigo de la amiga m�s �ntima de la amante del senador Bocchini,

Jefe de la Polic�a.

Podr�a intentar hacerle regresar a Tur�n.

�Y c�mo se encuentra aqu�?

Bien.

Est� el problema de los l�mites, que no puedo traspasar.

Pero bien.

�De qu� distancia tendr�a necesidad?

Dado que gentilmente se ha ofrecido a hacerme retornar a Tur�n,

no s�, Ud. comprende,

me parece absurdo preocuparse por unos metros m�s o menos.

Justo, justo.

Nuestro objetivo es Tur�n.

- �Puedo apagar la luz? - S�.

La se�ora que conozco...

y que es amiga de la amante de Bocchini,

es, como yo, devota.

Particularmente devota de la Virgen de Montevergine.

La encuentro a menudo en ese santuario.

Y tambi�n en otros.

En mi motocicleta,

al menos una vez al a�o,

visito los santuarios...

de Santa Rita de Cascia,

la Virgen de Loreto y de Camaldoli.

�Ha visitado alguna vez estos lugares sagrados?

Quiz�s no es creyente.

Tengo mis dudas.

Por supuesto.

Se ocupa de la pol�tica.

Ama el dinero.

Yo soy un soldado de Cristo.

Ver�,

la fe es muy importante,

una gracia inestimable.

No s� si alguna vez oy� hablar...

de San Rocco de Tolve.

�Yo asist� personalmente a su milagro!

Voy en peregrinaci�n cada a�o, el 1� de agosto.

No est� lejos de aqu�.

Cuando pueda, vaya.

Si necesita un permiso de la autoridad...

O mejor, yo se lo har� dar.

Y entonces,

tambi�n usted podr� darse cuenta.

Podr� ver...

que llegan de todas partes de la regi�n.

Hombres,

mujeres,

ni�os...

y San Rocco es quien los espera.

Descendido del cielo,

inm�vil,

sobre su iglesia.

�Todos...

pueden verlo!

Tambi�n el santo de este pueblo es un buen santo.

Se llama Maurizio.

En cuanto a m�,

ayudo en la misa cada ma�ana.

A los 84 a�os, me siento...

como el m�s humilde de los monaguillos.

�Qu� hay, que no haya sido dado?

Disculpe.

No le tengo ning�n rencor.

En el nombre del Ni�o Jes�s,

salvador del mundo,

yo te bendigo.

Buenas noches.

�Qui�n ser�?

�Qui�n es?

Disculpe, soy Levi.

- �Qui�n? - �Levi!

Quiz�s lo recuerde.

- Ya nos conocimos. - Un momento.

Perdone, quiz�s le moleste.

- No, no, al contrario. - Puedo volver m�s tarde.

Pase, doctor, entre.

- Perd�neme. - �Por qu�?

Es que Don Cosimino me ha dicho que usted pinta.

- Como yo tambi�n pinto, pensaba... - �Ah, bien!

Si�ntese, por favor, doctor.

Gracias. Buenos d�as, se�ora.

Disculpe si mi madre no le responde, est� un poco sorda, �sabe?

Tiene casi 90 a�os.

Vetula et infirma.

Tome un vaso de vino, doctor.

Beba, beba.

D�game qu� le parece.

Bueno, gracias.

Est� mirando mis libros.

S�, porque aqu�, sin libros...

En este pueblo no vale la pena ni siquiera leer.

Tengo algunos libros bellos, tambi�n alguna edici�n rara.

Cuando vine, los canallas que los transportaron...

me los mancharon con brea,

para hacerme un desprecio.

He perdido el deseo de abrirlos.

Los he dejado en el suelo.

Han estado ah� muchos a�os.

Este "San Calogero de �vila", �lo ha escrito usted?

Es de un santo espa�ol poco conocido.

Hice tambi�n dos cuadros. "Temporibus illis",

que representan diversos episodios de su vida.

Una especie de pol�ptico.

�Me los ense�a?

�Le interesan verdaderamente?

S�, s�, he venido por eso.

Entonces, con mucho gusto.

Venga.

Antes,

me divert�a haciendo cosas como �stas.

Pero en este pueblo no se puede hacer nada.

Son bonitos, con todo este naranja,

bonitos.

- �Otro vaso de vino? - No, gracias,

yo s�lo vine un momento para...

�Despierte, despierte, Don Carlo! �Despi�rtese!

El carabinero le est� buscando.

Estoy aqu�.

�Est� contento?

Contento, s�.

�ste es el sitio m�s fresco del pueblo.

Debe ser tambi�n el m�s tranquilo.

Un pueblo hecho con huesos de los muertos.

�Un pueblo hecho con huesos de los muertos!

Si hace una fosa, aparecen nuestros queridos parientes.

�Y se los comen los perros!

�C�mo era esa historia?

�Ah, s�!, aqu�lla de Nico Nanco.

No, no la de Nico Nanco. �sa que me cont� antes,

que los carros lleno de huesos pasaban y pasaban por las calles del pueblo.

�Ah, s�, cuando el derrumbamiento!

Cuando se hundi� la iglesia de la Virgen.

- �Cu�ndo sucedi� eso? - Sucedi�...

una noche, pasando delante de la iglesia de la Virgen,

sent� que las fuerzas me dejaban, me abandonaban...

y tuve que sentarme en los escalones de la capilla.

No pod�a levantarme.

- Alguien me lo imped�a. - �Y entonces?

Entonces, una voz de una bestia feroz me llamaba,

me llamaba por mi nombre.

�Era el diablo!

�Un diablo que me imped�a caminar y hablar!

�Y entonces yo hice el signo de la cruz!

�El demonio comenz� a rechinar los dientes!

�Como la voz de una bestia degollada!

�Luego, vi una cabra sobre las ruinas de la iglesia!

�El diablo, entonces, cay� por el precipicio!

- �Alto! Vuelvan al pueblo. - �Qu� pasa?

�Hoy no se trabaja!

Todos a la plaza, frente al palco. Hablar� la autoridad.

- �No nos importa! - �Tenemos trabajo por hacer!

�Gaglianeses!

�En Abisinia contin�a la provocaci�n del Negus!

�Abajo el Negus!

�Hasta cu�ndo deberemos soportar cruzados de brazos?

�Hasta cu�ndo durar� la paciencia del Duce?

Bien, bravo Barone, duerme... y no los escuches.

Las legiones romanas, recordad, dominaron el mundo.

�La grandeza de Roma resplandece como nunca...

sobre sus siete colinas!

"Resplandece sobre siete colinas,

"pero aqu�, las colinas...

"se derrumban...

"y se reducen a polvo."

�Abajo Inglaterra!

�La naci�n m�s despreciable,

una potencia colonial, nos niega nuestras propias colonias!

Don Carlo, est� contento de que haya llegado su hermana, �eh?

�Qu� guapa!

- �Puede llevar la maleta a casa? - Claro, en seguida.

�Luisa!

�Son esas las cintas que mencionaste?

S�, los dejan ah� hasta que se deshacen.

�Por qu� est�n tan contentos de vernos juntos?

Porque antes yo era solo uno venido del norte.

Me faltaba algo, no s�... Tu estancia aqu� llena un vac�o.

�Qu� es eso?

Nada.

�Qu� vac�o?

Sus sentimientos m�s profundos son para la familia.

Los lazos de sangre son sagrados.

�C�mo saben que soy tu hermana?

Lo ven y lo saben todo.

�Qui�n es?

Otro confinado. Un profesor de Padua.

Pero no se nos permite hablar entre nosotros.

�Hay m�s confinados?

S�, una decena.

Apenas los veo.

Ya sabes c�mo es en estos casos.

Muchos amigos no se hacen ver por precauci�n.

A otros tratamos de evitarlos para no comprometerlos.

Algunos m�s valientes, peligrosamente vienen...

a preguntar si tenemos noticias tuyas.

�Se ha publicado el libro de Mario Soldati?

S�, te llegar� junto a los otros.

Nos cont� c�mo terminaste de dise�ar la tapa para su libro,

mientras te arrestaban.

Ah, te lo cont�.

�Luisa!

Voy.

�Sabes que aqu� podr�a estar bien para pintar, con todas estas ventanas?

Pero no me gustan las baldosas.

�Por qu�?

Nunca me ha gustado esta geometr�a insistente...

cuando pinto.

Es abrumador para los ojos.

Carlo, necesitar�as una mujer aqu�.

S�, quisiera una mujer.

Pero no es f�cil.

Vamos, no exageres.

No me digas que buscar una mujer de servicio aqu� es complicado.

Aqu� una mujer no entra en la casa de un hombre solo.

Para ellos, tan s�lo estar juntos significa haber hecho el amor.

- Pero, �qu� me est�s diciendo? - Eh, qu� te digo.

- Dijeron que hab�a una terraza. - S�, arriba... Creo.

Venga, vamos a verla.

Bonito, �eh?

Esta casa, adem�s de un precio inestimable,

- tiene algo que no has notado. - �Qu�?

Hay un ba�o con el inodoro de porcelana.

Creo que es el �nico hasta donde nos alcanza la vista.

�Te duele si toco aqu�?

Tienes fr�o, �verdad?

Tienes que estar muy tapada.

La ni�a necesita otra manta.

Su hija tiene malaria.

Tengo quinina aqu�.

Cuando se termine, consiga m�s del m�dico.

Una por la ma�ana y otra por la noche.

- �Cu�ntos hijos tiene? - Seis.

Seis.

Saca la lengua.

Bravo.

No tienen nada.

�Hace trabajar a su hija?

S�, trabaja.

- No debe trabajar m�s. - Est� bien.

�Gracias!

A esto lo llaman la fosa de Bersagliere.

Durante la revuelta de los bandidos, arrojaron a un soldado del norte...

que se perdi� en estas monta�as.

Entonces doctora, �qu� tiene ella?

Lo normal. Malaria.

Cuando el otro d�a ped� que te trasladasen a un sitio m�s saludable,

�sabes qu� me respondi�? Que aqu� no hay malaria.

Como m�ximo un caso al a�o, dijo.

Mire que soy m�dica, le dije.

Entonces admiti� que hay malaria,

pero que si ellos pueden vivir aqu�, puedes vivir tambi�n t�.

Un razonamiento irrefutable.

En la farmacia de Matera no saben lo que es un estetoscopio.

En Matera son afortunados de tener una farmacia, aqu� no hay.

En todo este desastre, t� pintas.

Ay, Luisa, no comencemos con esta historia.

Hago lo que s� hacer y me gusta hacer.

Y no pinto desde hoy.

No me parece justo.

Mira que t� sabes ejercer muy bien la medicina,

y no lo haces porque tienes miedo.

�Puedo saber de qu�?

Dices que te falta experiencia, pero,

�d�nde encuentras un lugar mejor para adquirir experiencia?

Claro, he encontrado conejillos de Indias.

�Qu� cosas dices, Carlo? �Por favor!

Pero, �con qu� sales? �Conejillos de Indias!

�Mu�vete! �Haz algo!

No puedo entender por qu� nadie hace nada por este pueblo.

�Necesitas hacer, no dejar todo para ma�ana!

T� tienes un temperamento constructivo, eficiente.

Eso que dices, se deber�a haber hecho hace mucho.

Pero aqu�, la gente es...

complicada.

Si estuvieras aqu� 15 d�as, cambiar�as tambi�n t�.

No cambio tan f�cilmente.

Cuando veo c�mo la gente sufre solo por haber nacido aqu�.

La primera cosa que te dicen cuando los encuentras,

es que aqu� no se puede vivir y se ir�n.

Primero, fueron a EE.UU.,

despu�s N�poles, Roma...

Ahora vamos a �frica, dicen,

es nuestra �ltima carta.

Cierto que despu�s de lo que he visto en Matera, no puedo culparlos.

He visitado por unos momentos una especie de cr�ter,

lleno de cavernas, que llaman "Sassi".

All� se amontonan 20.000 hombres y animales.

Me parec�a una ciudad destruida por la peste.

La peque�a burgues�a se ha reducido a eso.

Como no tienen los medios suficientes para vivir con decoro de caballeros,

como dicen ellos,

entonces deben dominar y explotar a los campesinos.

Se aseguran el cargo de farmac�utico, cura, autoridad,

jefe de carabineros y dem�s.

Y debido a la pobreza del ambiente,

la lucha se vuelve feroz...

y mezquina.

Es cuesti�n de vida o muerte.

Por lo tanto, la guerra se convierte en una fuga de este mundo.

S�, pero van hacia la destrucci�n.

�Sabes?,

puede ser incluso que...

lo que les atrae...

sea la posibilidad de derrota y aniquilaci�n.

Es cierto que las cosas aqu� se ven diferentes que en Tur�n.

�Ah, Tur�n!

Tur�n est� m�s lejos que la India o la China.

En Tur�n hay otros ritmos, otras reglas,

que aqu� son incomprensibles.

Aqu� puede entenderse por qu� un joven se hace fascista.

Uno reducido a estas condiciones, bien podr�a hacer...

de esp�a, robar, matar...

Podr�a incluso morir en �frica como un h�roe.

Entonces, seg�n t�, van a la guerra por desesperaci�n.

Claro.

Pero la mayor�a se queda...

y sus pasiones crecen...

encerradas entre cuatro paredes.

Qui�n sabe si tambi�n para m�.

Por cu�nto tiempo el horizonte del mundo de los hombres,

quedar� encerrado en el c�rculo...

de esta oscura pasi�n.

�Qu� hora es, Carlo?

No lo s�.

Ni siquiera miro el reloj.

- Ma�ana dejar�s atr�s... - �Perd�n?

Todos esos prados que compraste, tu casa,

ba�ada por el amarillo T�ber.

Lo dejar�s atr�s.

Tu heredero ser� due�o...

de esas enormes riquezas.

Rico o pobre,

ya sea de linaje noble o de origen humilde,

seguir�s siendo v�ctima del t�rtaro...

que es despiadado.

Hacia un solo fin,

todos seremos conducidos.

Tarde o temprano,

de los lotes arrojados a la urna,

surgir� un solo destino...

y nos sentar� en el barco...

del exilio eterno.

Qu� bello.

�Es un poema de Horacio?

�No puede la hermana de la autoridad poner un ba�o en su casa?

Son felices con un orinal.

�En serio?

Dif�cil de creer.

Entonces, �no debo decir nada a nadie?

�A nadie?

�Qu� quieres? Saluda a todos.

La verdad es que tengo la sensaci�n de haber vivido siempre aqu�.

D�mela, Don Carlo.

Qu�, �ahora me espi�is?

Con permiso.

�Se puede?

�Puedo entrar?

Nos dice que vengamos y aqu� no hay nadie.

Don Carlo, �d�nde est�?

Est� en franc�s.

- �Don Carlo! - Estoy aqu�.

�Ah, est� ah� arriba!

- �Le hemos encontrado finalmente! - Las escaleras est�n adentro.

Vamos a subir.

De la se�ora de servicio, tuve una respuesta positiva, Don Carlo.

Se llama Giulia Venere, de Sant'Arcangelo.

�Eh! �La "Santarcangelense"!

Es una bruja.

Hace maleficios.

Es amante del peluquero.

Es la �nica mujer en el pueblo que puede frecuentar a un hombre soltero.

Es una mujer limpia, trabajadora.

�Podr�amos bajar? Hace tanto calor aqu�...

Algo muy importante, Don Carlo, ella conoce la casa ladrillo a ladrillo.

Se comprende.

Era la patrona de esta casa y de la cama del arcipreste que la habitaba.

Don Carlo, �ha visto el pozo que hay en la huerta?

El cura refrescaba las botellas de vino all� cuando ten�a invitados.

- Oh, qu� bonito. - Podr�a hacerlo usted tambi�n.

Las baja lentamente al pozo, con una cesta,

y en el momento justo, las sube...

y las bebe a nuestra salud. Frescas, frescas.

Don Luigi, tengo dos cartas, pero...

compru�belas r�pido, quisiera que llegaran pronto.

Don Carlo, usted lo sabe. Escribe muy bien.

Sus cartas las retengo dos o tres d�as.

S�, pero �sta... Lo ha comprendido.

S�.

Me gusta leer sus cartas... lentamente.

Pero hay otra cosa que no es correcta.

�De verdad?

Antes he visto entre sus libros...

un libro franc�s.

�ste est� prohibido.

Pero es de un autor cl�sico.

Pero es un autor de la Revoluci�n Francesa.

En estos tiempos debo secuestrarlo.

Es un autor peligroso.

�Ah, s�?

Carmelo, �qu� haces aqu�?

No, no llores, amor m�o. Vamos, ven.

Vamos adentro y te dar� algo de comer.

Si�ntate aqu� y juega, y no molestes a Don Carlo.

�Qu� est�s haciendo?

Vamos, deja de llorar.

Toma un poco de pan. �No lo quieres?

�Te lo dejo aqu� para que se lo coman las hormigas!

�Callado, eh!

Giulia.

�Cu�ntos hijos tiene?

He tenido 17 embarazos.

�17?

�Debe estar loca!

�Qu� hace su marido?

�Mi marido?

Me dio el primer hijo y luego se fue a EE.UU.

Se llev� al ni�o y no lo he visto m�s.

A los hijos que nacieron despu�s, sus padres ni siquiera los han visto.

Carmelo, �d�nde est� pap�?

- Aqu�, pap�. - �Aqu� pap�! �Pap� no est�!

�S�lo mam� est� aqu�!

- EE.UU... - �En EE.UU.? Bien, lo encontraste.

Se fue, ya no est�. Todos se van a EE.UU.

Mam� hace de pap� y mam�.

FIN DE LA SEGUNDA PARTE

TERCERA PARTE

Est� mejor.

Ya no hay pus.

Giulia, por favor, �recoge estas gasas?

Hasta que no se ba�e, trate de no mojarlo.

Le he puesto un vendaje, m�s no es necesario.

Ya est� listo.

Termin�.

Me siento mejor ahora.

Venga ma�ana,

�est� bien? Adi�s.

Giulia.

En este pueblo, toda la basura se saca a la calle.

Estos algodones que usamos, �los guardamos?

No puedo tirarla ahora.

El �ngel puede molestarse.

�Qu� �ngel?

Cuando anochece se presentan tres �ngeles.

Uno aparece al lado de la puerta,

otro al lado de la mesa,

y el tercero...

cerca de la cama.

�Ah, s�?

- �Y entonces qu� sucede? - Protegen la casa.

Si tiro la basura delante de la puerta, le dar�a en la cara al �ngel.

�Qu� pasar�a? �l no volver�a nunca m�s.

�Entonces, qu� hacemos con la basura?

La tirar� por la ma�ana.

Cuando sale el sol, el �ngel se va.

�Oyes al �ngel?

�Agua!

�Agua!

�Han llamado a la lluvia?

�Ha llegado!

�Maldito 1929! �Nos envi� a empacar!

�Por qu� volvi�?

Todos volvimos.

El d�lar cay�, los bancos colapsaron.

Los pol�ticos nos dijeron que las cosas iban muy bien aqu�:

dinero, seguridad... trabajo.

Tuvimos que volver. Y aqu� estamos.

El domingo se re�nen amigos de Nueva York.

- �Por qu� no se une a nosotros? - S�, ser� divertido.

Estaremos en buena compa��a, comeremos bien.

Madre querida, la Navidad se acerca

Y estar lejos tiene un sabor amargo

C�mo me gustar�a encender dos o tres bengalas

C�mo me gustar�a escuchar a un gaitero

A mis ni�os hazles el pesebre

Y en la mesa poned mi plato

Y haced en la noche de vigilia

Como si entre vosotros estuviera yo tambi�n

Nos cuesta l�grimas esta Am�rica

A nosotros los napolitanos

Para nosotros que lloramos el cielo de N�poles

Qu� amargo es este pan

N�poles es nuestra capital, porque es la ciudad de la miseria.

En N�poles, �d�nde est�n los reyes?

Si pasan, es s�lo para embarcarse a EE.UU.

Roma no es nada, es la capital de los se�ores.

Viven diciendo que el Estado est� m�s mal que bien.

Nueva York ser�a nuestra verdadera capital,

si pudi�semos tener una.

Tienes raz�n.

- �Nueva York es una gran ciudad! - Dices bien.

Escuche lo que me pas�.

D�jame contarle la historia.

Me dieron una pipa para vaciar, las que usan en las minas.

Estaba llena de tierra. Pero en lugar de tierra, era...

�p�lvora!

Me estall� en la cara.

Solo fueron unos rasgu�os, pero me dej� sordo.

�Me rompi� el t�mpano!

En realidad no, solo lo fing�.

Pero en EE. UU. hay seguros.

Me tuvieron que pagar 3.000 d�lares.

Me hice el sordo. Me gritaban, disparaban tiros.

Yo no escuchaba nada.

Me hicieron cerrar los ojos.

Me tambaleaba, me ca�.

Los mejores m�dicos de EE. UU. estaban convencidos.

Consegu� mis 3.000 d�lares. �Compr� un coche, una casa y volv� a casa!

Dices bien.

- Tambi�n t� volviste aqu�. - �Qu� quieres que diga?

Yo, en cambio, soy el �nico que viene y va.

�Eres afortunado!

Cada 2 o 3 a�os...

cojo el barco y voy a EE.UU.,

estoy un tiempo y despu�s regreso.

Podr�a incluso permanecer aqu�.

No me falta el dinero.

Pero escucho la radio...

Pronto habr� guerra y a m� no me van a agarrar.

Me preparo la maleta y me vuelvo a EE.UU.

En las regiones del sur, est�n todos divididos.

Una mitad aqu� y otra mitad del otro lado del oc�ano.

Y las familias est�n todas separadas.

Para los que se quedaron aqu�, lo mejor es alejarse.

Y con EE.UU. desapareci� todo.

S�lo nos queda el correo, Don Carlo.

De vez en cuando llega una carta...

con algunos d�lares...

de nuestros parientes afortunados.

De Roma no llega nada...

y nunca ha llegado nada.

Don Carlo, en EE.UU. ten�a un local grande...

con tres empleados.

No esta tienda min�scula que usted ve aqu�.

Si usted quiere, Don Carlo,

�puede ver la foto del local de EE.UU.?

Venga.

- �Usted ha estado alguna vez all�? - No.

�Entonces, venga a ver!

�La nostalgia era nuestra perdici�n! �La culpa es toda nuestra!

Cierto, Don Carlo, siempre metido en esos rascacielos de cemento.

Siempre casas, palacios, estadios, �y jam�s un poco de tierra!

El domingo por la ma�ana tom�bamos un tren...

que hac�a kil�metros antes de llegar al campo.

Entonces, debajo de un �rbol, todos juntos,

nos baj�bamos los pantalones.

�Qu� delicia! Sent�amos el aire fresco, la naturaleza,

no como los ba�os americanos que son todos iguales.

Parec�a que volv�amos a ser muchachos, como cuando est�bamos en el pueblo.

Y cuando hab�amos terminado, todos juntos grit�bamos:

�Viva Italia!

�No es s�lo un ej�rcito...

marchando hacia su objetivo!

�Somos 44 millones de italianos...

marchando...

con este ej�rcito...

todos unidos!

�Se intenta cometer contra ellos...

la peor de las injusticias!

�La de quitarnos nuestro lugar bajo el sol!

Dicen que en �frica la tierra es m�s f�rtil que aqu�...

y que las cosechas crecen solas.

Dicen que nos dar�n mucha tierra, toda la que queramos.

Aqu� tenemos mucha tierra, pero es el resto lo que falta.

Tienes raz�n, vamos a tomar la tierra de otros.

Eso est� mal.

�Ahora es justo!

�Ya hemos tenido paciencia durante 40 a�os!

�Ahora, basta!

Si esos se�ores de Roma tienen tanto dinero para hacer una guerra,

�por qu� no lo gastan aqu�?

Para hacer una fuente, plantar algunos �rboles,

en vez de talar los pocos que nos quedan.

Podr�an reparar el puente sobre el lago, hace 4 a�os que se cay�...

y nadie se preocupa de repararlo.

No sabemos c�mo terminar�.

Inglaterra posee una gran flota.

Pero nosotros tenemos a Marconi, que ha inventado un rayo...

que incluso a mil kil�metros de distancia...

puede detener a los barcos, autom�viles, aviones...

�Un momento!

Mientras no detenga el barco que tiene que llevarme a EE.UU.

�Verdad? Se�ores, buenos d�as.

�Qu� tengo que decir para convencerte?

Qu�date con tus hermanos y tu madre.

Te necesitamos para estar bien.

La guerra es fea,

puedes morir en ella.

Nos hemos sacrificado tanto para que pudieras crecer.

Dices que te vas por la paga. �Yo no necesito el dinero!

Te quiero tanto...

...Como en un sue�o ver�s muchos barcos

Y una bandera tricolor ondear por ti

Carita negra, bella abisinia

Espera y mira que la hora se acerca...

�Se va voluntario a �frica! Ya tenemos suficiente �frica aqu�.

- Nos veremos despu�s de la guerra. - As� lo espero.

Ten cuidado, hijo.

Vamos.

...Nuestra ley es esclavitud del afecto

Nuestro lema es libertad y deber

Vengaremos a los camisas negras

H�roes que murieron por ti

Carita negra, bella abisinia

Espera y mira que la hora se acerca

Cuando estaremos contigo

Te daremos otra ley y otro rey

Otra vez.

Eres una roca. V�stete.

�Cu�ntos a�os tienes?

Muchos.

Ten�a 15 a�os cuando mi hermano y yo matamos al carabinero.

- �Matasteis a un carabinero? - Quer�a arrestarnos, as� que lo matamos.

Era tiempo de guerra.

Guerra entre nosotros y los carabineros.

Y entre los carabineros y los se�ores.

- �Y no tienes remordimientos? - �Por qu�? Quer�an matarnos.

- �Dices que estabais en guerra? - En guerra.

Y yo era un bandido.

- �Un campesino bandido? - Un campesino bandido.

Te dar� tu medicina.

Toma.

Esta es mi medicina.

Yo era un gran vicioso, dos puros al d�a.

�Dos al d�a?

Est�s en buena forma.

Realmente sano.

Porque durante mi servicio militar,

trabaj� en la comisar�a...

y rob� cigarrillos para mis amigos...

y puros toscanos para m�.

Desde entonces, he fumado toscanos.

Por eso estoy sano.

Nunca inhalado. Los cigarrillos destruyen los pulmones.

- Puedo hacer de todo. - Tienes buena salud.

�Carmelo, ve a jugar con Barone, vamos!

Cu�date, �de acuerdo?

Ese viejo era un bandido.

Conoce los secretos de la gente.

�l sabe d�nde est�n los tesoros de los bandidos.

�Esos tesoros a�n existen?

Por supuesto.

El carpintero encontr� uno. Lo vi yo misma.

Hab�a puesto un tronco sobre el fuego.

Y mientras que ard�a, vio algo que brillaba.

�Eran monedas de oro!

Pero es in�til buscar el sitio.

El tesoro se aparece en sue�os s�lo a quien lo debe encontrar.

O bien, te lo dice el monachicchio.

�Qu� es "el monachicchio"?

�Los monachicchi?

Son los esp�ritus de los ni�os que mueren sin ser bautizados.

Son buenos, pero pueden ser muy malos.

Desprecian.

Te hacen cosquillas en los pies,

hacen caer las copas de vino,

hacen volar el pan.

Apartan las sillas del culo de las mujeres para que se caigan.

Te pellizcan,

te tiran del pelo.

Hacen de todo.

Pero son criaturas inocentes.

Est� listo.

�Por qu� no me llam�? �C�mo hizo para lavarse la espalda?

Se la lavo yo. Aqu� se hace as�.

Incorp�rese.

No lo sab�a.

Est� bien hecho.

No le falta nada.

�Entonces se ha decidido a posar para su retrato?

No...

El retrato, no.

�Por qu� no?

Porque no se puede.

Despu�s una se queda prisionera de quien lo pinta.

�Qui�n te cuenta todas esas idioteces?

No son idioteces.

Yo te hago el retrato.

�Por qu� tiene que ser el m�o? Pinte a cualquier otra.

No, te lo hago a ti.

Entonces me voy.

�No, har�s lo que yo quiera!

�No, me voy!

Carmelo, �por qu� lloras? �Qu� te ocurre?

Ahora te ba�ar� ah� dentro, te ba�o.

R�pido, te ba�o.

Eso es.

Mi cielito.

�Qu� quieres, eh?

Voy a meterte derecho aqu�.

Vamos a quitarte la camisa.

Eso, as�.

Saquemos esta ropa.

�Por qu� no? Para nuestro ba�o.

El hombre al que est� tratando...

El de la enfermedad del arco. Nunca mejorar�.

�A qui�n te refieres?

- El de la cara amarilla. - Ah, s�, el de la ictericia.

�Por qu� lo llamas enfermedad del arco?

Porque es una enfermedad que viene del arco�ris.

�Ah, s�?

�Y c�mo debo tratarlo?

�Por qu� lo quiere saber?

No me cree de todos modos.

Deber�a convertirse en un m�dico brujo.

Aprenda los hechizos m�gicos.

�Cu�les?

Algunos lanzan un hechizo sobre alguien cercano.

Otros en alguien lejano.

Dime el de alguien lejano.

Es como una poes�a.

Se debe decir de noche, mirando la estrella.

Ens��ame.

Estrella, desde la distancia te veo, de cerca te saludo.

Me acerco a tu cara y escupo en tu boca.

Estrella, no le dejes morir, tr�elo de vuelta a casa para que se quede conmigo.

Estrella,

desde la distancia te veo,

de cerca te saludo.

Me acerco a tu cara...

y escupo en tu boca.

Estrella,

no le dejes morir,

tr�elo de vuelta a casa...

para que se quede conmigo.

El sol est� haciendo un eclipse.

�Qui�n sabe lo que traer�?

Santa Mar�a, �qu� va a suceder?

Jes�s m�o, ten misericordia.

Es una se�al de Dios por nuestros pecados.

Ser� por el gas asfixiante que utilizamos en Abisinia.

Le he convocado para una cuesti�n delicada.

Deseo hablarle con voz de amigo, como hombre de estudios...

que comprende y admira su cultura.

No como autoridad.

En fin, se trata de esto.

Si esta carta que usted escribi� a su hermana en Tur�n...

pasara por los ojos de los de Matera,

usted estar�a aqu� no 3 a�os,

sino por 5 o 7, y quiz� m�s.

�Me comprende?

Pero no...

Escuche, Don Luigi,

hagamos as�.

D�game las frases incriminadas.

No, no tenga escr�pulos, por favor.

D�game lo que no va.

Estoy contento de poder discutir estas cosas con usted,

que es un hombre culto.

Pero, antes que nada, �se ha dado cuenta que estamos en guerra?

Y cuando se est� en guerra, no importan las ideas,

s�lo la patria.

Incluso usted est� con Italia, �no es cierto?

Yo estoy convencido de que fue enviado aqu� por error.

Mussolini no puede ser informado de todo.

Hay gente que piensa hacer el bien y, en cambio, comete injusticias.

Adem�s, en una ciudad uno puede tener muchos enemigos.

Algunos de los confinados aqu� son fascistas.

Arpinati, el l�der fascista de Bolonia, est� en un pueblo cercano.

Pero tiene libertad de movimiento.

- Est�bamos hablando de la carta... - Ah, la carta, s�.

�Encuentra que en la carta yo no estoy con Italia?

�Qu� me hace decir, Don Carlo?

Ni sue�o pensar algo as� de Ud.

Pero otros podr�an pensarlo.

Aqu� recibimos cada d�a, de todos los pueblos de Lucania,

cartas an�nimas en la prefectura.

Y la prefectura no se alegra, al contrario, tiene cuidado.

Ya le dije antes que aqu� hay mucha gente mala...

y esta carta contiene ciertas afirmaciones que...

- �Por ejemplo? - Por ejemplo.

"Aqu� ninguno de los campesinos pertenece a alg�n partido pol�tico."

Faltar�a tambi�n esto.

"No son fascistas, como no ser�an de otro partido pol�tico...

"que pudiese por ventura existir."

Esto no aten�a la gravedad de su afirmaci�n, al contrario.

Y luego escribe.

"�Qu� han de hacer ellos con el Gobierno, con el Poder, con el Estado?

"El Estado, quienquiera que sea, son aquellos de Roma,

"y los de Roma siempre estuvieron y estar�n siempre,

"como el granizo, los aludes, la sequ�a, la malaria."

Esto es una alusi�n grave. No olvide que el Duce vive en Roma.

"Para los campesinos, el Estado es m�s lejano que el cielo y m�s maligno,

"porque est� siempre de la otra parte.

"El Estado es una forma del destino, como el viento que quema las cosechas,

"y la fiebre que hierve la sangre."

Est� bien escrito, no digo que no,

pero, �le parecen bonitas estas comparaciones?

Adem�s, �qui�nes son "aqu�llos de Roma"?

�Y por qu� darle tanta importancia a los campesinos?

D�jelos en la piedras a los campesinos. No escuche su ch�chara.

Los campesinos son supersticiosos e ignorantes.

Y cuanto m�s beneficiados son, m�s ingratos se vuelven.

Usted deber�a estar con caballeros de su clase.

El Estado somos nosotros, �no?,

y usted quiere hablar mal de s� mismo.

S�, s�, en esto... no puedo contradecirle.

Oh, ve que debe darme la raz�n.

S�, s�.

Los muchachos del G.I.L., los de la escuela, el maestro, la maestra,

las viudas de guerra, las se�oras florentinas,

las damas de la Cruz Roja, las madres,

comerciantes, periodistas,

polic�as, funcionarios, en fin, don Luigino,

todos los que se usan para definir "el pueblo italiano",

le dar�an la raz�n en este momento.

Pero esta guerra la hacemos tambi�n para sus campesinos.

Lo dije el otro d�a en la plaza.

Aqu� la tierra para trabajar es escasa, y si no hay tierra,

la obtenemos en �frica. Y all� vamos a tomarla.

Los espacios vitales, es sobre todo para ellos que los queremos.

Vital, ha dicho bien,

porque aqu� no pueden vivir m�s, lo veo todos los d�as.

S�, pero son los caballeros quienes parten voluntarios...

para conquistar la tierra para ellos. Uno solo en el pueblo ha hecho la petici�n.

Tambi�n yo habr�a ido.

Pero usted lo sabe, no gozo de buena salud.

Adem�s, si me hubiese ido, �qui�n habr�a quedado en el pueblo...

para mantener el orden y hacer la propaganda?

Don Carlo, venga un momento, deseo mostrarle algo.

�Ve esa l�pida?

Est�n los nombres de todos los que murieron en la Gran Guerra.

Son muchos para un pueblo como el nuestro, son m�s de 50.

Est�n todos los nombres de todas las familias gaglianesas,

Guarini, Rubilotto, Racioppi, Bonelli, Carnovale y Marino...

No falta uno.

No hay ninguna casa sin su muerto.

Y m�s han sido los heridos...

y los enfermos.

Y, en cambio, �qu� escribe usted en su carta?

Escribe:

"...incluso la Gran Guerra no interesa a los campesinos.

"�Por qu� ninguno habla nunca de ella?

"�Por qu� nadie cuenta las batallas,

"ni muestran sus heridas, presumen de glorias,

"como en el Norte?"

"Adem�s, la Gran Guerra fue una gran desgracia.

"Se soport� como las otras.

"Tambi�n �sta fue una guerra de Roma".

Ve que usted siempre ataca a Roma.

No necesito decir el peligro que corre al escribir hoy una frase como �sta.

"Hoy ellos mueren en Abisinia,

"como ayer en el Isonzo y el Piave,

"por una historia ajena,

"por una historia que no les concierne."

Don Luigino, �me dar�a un vaso de vino?

- Con mucho gusto, Don Carlo. - Gracias.

Los d�as se est�n acortando.

S�, el invierno est� pr�ximo.

Es suficiente.

�Qu� ser�a "la historia ajena"? �Qu� quiere decir?

�Ha le�do el libro sobre la historia de la ciudad de Melfi?

S�, le ech� una ojeada cuando se lo pidi� prestado a mi t�o, el Dr. Milillo.

�Ahora usted censura incluso mis lecturas?

- �Pero qu� dice, Don Carlo! - Bromeaba.

Lo encontr� rebuscando entre los viejos libros de su t�o.

Tiene muchos de historias locales.

�ste cuenta sobre lo sucedido en 1500 en Melfi,

que era un populosa y floreciente ciudad.

S�, efectivamente, era una de las m�s florecientes de esta zona.

�Pero qu� tiene que ver la ciudad de Melfi con nuestro discurso?

S�, tiene que ver.

Porque...

sucedi� por casualidad,

por pura casualidad,

un oficial franc�s en guerra con los espa�oles,

se encontraba en estos montes...

y decide acampar en Melfi con sus soldados.

Los espa�oles sitiaron la ciudad,

la conquistaron, mataron a todas las personas que encontraron,

que no sab�an ni tan siquiera qui�nes eran...

Carlos V, Francisco I, Espa�a, Francia,

destruyeron todas las casas...

y regalaron lo que qued� a Felipe de Orange.

El cual, poco despu�s, al regresar le regal� todo a Andrea Doria,

que ellos, los sobrevivientes de Melfi,

tampoco le conoc�an.

Andrea Doria nunca fue visto por sus vasallos, ni por sus herederos.

S�lo envi� recaudadores de impuestos, para conseguir todo el dinero posible.

Y...

por los misteriosos deseos de una historia...

que no les concern�a,

los campesinos de Melfi...

se hundieron en la m�s negra miseria por los siglos siguientes.

Esto ser�a "una historia ajena".

As�, quiere decir con este ejemplo de la ciudad de Melfi,

que tambi�n la Gran Guerra,

incluso esta guerra en Abisinia...

No,

yo s�lo quiero decir que es natural que los campesinos...

no se entusiasmen con las guerras y defiendan todas las banderas.

Los Estados,

los ej�rcitos organizados,

ser�n siempre m�s fuertes que el pueblo esparcido de los campesinos.

Deben resignarse.

Resignados est�n.

Ahora, est�n siempre dominados.

No pueden sentir como propia la gloria, la empresa, la civilizaci�n,

que es su mortal enemiga.

Cada tanto,

se rebelan contra la historia y los Estados y entonces...

y entonces, don Luigino,

se dedican al pillaje.

Y �sa es la �nica guerra que sienten como propia.

Una guerra desgraciada, destinada a ser siempre perdida, una guerra feroz,

desesperada, incomprensible para los historiadores.

Me dice que va a defender hasta a los bandidos ahora.

No, no, est� claro que no son defendibles,

pero debemos preguntarnos por qu�...

los campesinos ven en los bandidos a sus h�roes.

Porque... Porque con el pillaje...

la cultura de los campesinos defiende su propia naturaleza,

frente a la otra cultura, que est� en su contra,

y que sin entenderla, eternamente la sojuzga.

Don Carlo, est� hablando como si fueran dos Italias.

�Recuerda los versos de Dante, donde canta a la humilde Italia,

por la cu�l muri� la virgen Camila, Eur�alo, Turno y Niso?

Hablaba de la Italia de los campesinos,

que se opone como puede...

y siempre es derrotada...

por conquistadores que tra�an el Estado y la religi�n del Estado.

Primero se opone a Eneas,

luego a Roma,

y finalmente, hoy,

a los piamonteses.

Usted, Don Carlo, es un so�ador,

un poeta, un pintor, un artista.

Incluso, perm�tame decirle, un poco anarquista, sabe,

con su odio contra el Estado.

Usted ve las cosas a su manera...

y las embellece con palabras.

Pero los bandidos,

se lo puede contar cualquier viejo que a�n lo recuerde,

los bandidos cortaban las orejas,

la nariz, la lengua de los se�ores, para que les pagaran el rescate.

Y los soldados cortaban la cabeza al bandido que capturaban...

y la clavaban en una estaca, a la entrada de las ciudades.

Esto suced�a en las dos Italias de las que usted habla.

Es mucho mejor tener s�lo una Italia, esc�cheme, pero unida...

bajo la gu�a de un hombre que todo el mundo envidia.

Parece que Marconi ha descubierto ciertos rayos secretos,

que si la flota inglesa s�lo osara atacarnos,

�saltar�a por los aires toda junta!

�sta se la restituyo,

pero siga mi consejo.

Destr�yala.

Ser� mucho mejor para usted.

�Mujeres, ha llegado el castrador de cerdos!

�Mujeres, salid afuera!

�Traed vuestros cerdos!

�Mujeres, ha llegado el castrador de cerdos!

�Mujeres, traed vuestros cerdos!

�No ser�a mejor recogerlas cuando han ca�do en la tierra?

No, siempre las recogemos del �rbol.

Si usted deja caer las aceitunas a la tierra, se vuelven amargas.

- Tienen que recogerlas pronto. - Siempre del �rbol.

Descubro tres.

�Cu�nto puede dar un �rbol?

- �Cu�nto rinde? - S�.

Algunos dan 50 kilos, otros 100, y algunos 300.

- �Y son grandes aqu� los �rboles? - Eso depende.

Depende del ciclo y del tama�o de las hojas.

Tienes que hacer ese trabajo.

Tienes que hacer el trabajo de...

Se poda cada tres a�os.

�Tienes que hacer qu�?

Conseguir la forma adecuada.

�Cu�nto tiempo lleva eso?

Un a�o, m�s o menos.

�Alguna vez has visto los ojos de los gatos?

�De qu� color son?

�Blancos, negros, amarillos, rojos, grises?

Miran y miran.

�Y nos ven? �Tambi�n nos ven...?

Nos ven tambi�n de noche, mientras vosotros dorm�s.

Deb�is mirar bien todas estas cosas,

pod�is mirar una ramita seca,

y un pedazo de pan,

y un grano de arena.

Hace falta incluso mirar el aire.

�Qu� hace el aire?

�Por qu� est�s haciendo eso? Pinta el �rbol.

Pinta el �rbol. Contin�a pintando el �rbol.

Entonces, �qu� hace el aire?

El aire hace temblar a las estrellas.

�No?

�Las estrellas est�n quietas o tiemblan?

- Tiemblan. - �Qu� las hace temblar?

- El aire. - El aire.

�Entonces las nubes son gordas o delgadas?

No son todas gordas o delgadas.

�Las gordas son negras o blancas?

- Negras. - Pero tambi�n blancas.

�Y las delgadas son blancas o negras?

Ve y dale la cesta a Don Carlo, vamos.

Pero tambi�n pueden ser...

�Carmelino nos ha tra�do un regalo!

�Un aplauso! �Ven aqu�!

�Qu� lindo!

Nos ha tra�do higos y ahora los comeremos.

Y est� tambi�n Giulia.

- Feliz Navidad, don Carlo. - Feliz Navidad, Giulia.

He venido a decirle que desde ma�ana no vendr� m�s.

�Por qu�?

Lo hemos decidido as�.

�Qu� pasa, se ha vuelto celoso el peluquero?

Ni�os, �qu� hac�is?

�Comi�ndose nuestro regalo que he tra�do para Don Carlo!

- �Y todos estos papeles? - Pero, Giulia, c�lmate, por favor.

D�jalos ah�, d�jalos ah� porque quiero conservarlos.

�Dame esos pinceles! �Dame esos pinceles!

�Todos los pinceles, todos!

T�o Nicola, qu� bien, has venido a saludarme.

�C�mo est�s?

T�a Rosa, tambi�n t�. �C�mo est�s?

Qu� bien, qu� bien volver a veros.

- Feliz Navidad. - Yo me voy.

- Don Carlo, me voy. - No, espera un momento.

Le he encontrado otra mujer que viene ma�ana.

- Espera un momento. - Vamos, �vamos todos!

�Estate quieto!

Espera, quiero saludar a Carmelino.

Carmelo, Carmelino, ven aqu�.

Ven.

- �Puedo pasar? - Pase Don Luigino, pase.

�Me trajiste aceite de oliva?

- Qu� bien. - Es puro.

- �Felicidades! - �Felicidades!

Descansa mucho, �entiendes?

Y no cojas fr�o.

Solo quer�a desearle una feliz Navidad.

Y a decirle que puede ir a la misa del gallo.

�Quieres decir que puedo quedarme despierto hasta tarde?

Esta es una ocasi�n especial.

A prop�sito,

venga un momento, quiero mostrarte algo.

Estoy escribiendo un informe...

que quiero que lean en Matera.

- �Un informe para Matera? - S�.

Porque tenemos que movernos r�pido.

Si no tomamos medidas contra la malaria en primavera,

- para el verano ser� demasiado tarde. - �Muy bien, Don Carlo!

Cuando haya terminado el informe,

lo llevar� yo mismo a Matera.

Eso espero.

FIN DE LA TERCERA PARTE

CUARTA PARTE

�Don Luigi, son las 12 menos cuarto, y don Trajella no ha aparecido!

Puede ser que est� mal.

S�, est� mal.

Borracho incluso la v�spera de Navidad.

Ve a buscarlo.

�R�pido, r�pido, Don Trajella!

�Est�n todos esper�ndole!

- Ya voy. - Vamos, vamos.

�Vamos, don Trajella, vamos!

Mis queridos hermanos.

Mis querid�simos hermanos.

�Qu� dice?

Est� borracho.

Mis queridos hermanos.

Hab�a venido aqu� con �nimo pastoral,

para hablar un poco con vosotros,

mi reba�o preferido, en ocasi�n de esta santa fiesta.

Hab�a preparado un serm�n muy bello,

permitidme que lo diga con toda humildad.

Lo hab�a escrito para leerlo,

porque tengo poca memoria.

Lo hab�a puesto en mi bolsillo, pero ahora no lo encuentro.

Lo he perdido y...

no recuerdo nada.

�Qu� puedo hacer?

�Qu� os puedo decir a vosotros, mis fieles,

que esper�is o�r mis palabras?

Pobre de m�.

Me faltan las palabras.

�Es un esc�ndalo!

�Es la profanaci�n de la casa Dios!

�Oh, Jes�s m�o, en qu� problema me encuentro por mis pecados!

�Ay�dame, Se�or,

a salir de esta situaci�n!

Ahora veamos c�mo acaba esto.

�Milagro!

�Milagro!

�Jes�s ha querido o�rme!

Aqu� est�.

Es la palabra de uno de vosotros.

De un hijo de este pueblo.

De la mejor, la m�s fiel de mi reba�o.

�Esto es un sacrilegio! �Borracho la noche de Navidad!

�Esperad! �Esperad!

"La Navidad se acerca...

"y mi pensamiento vuela hacia Gagliano...

"y hacia todos los amigos...

"y compa�eros del pueblo,

"que seguramente estar�n reunidos en nuestra peque�a iglesia,

"para escuchar la Santa Misa.

"Aqu� combatimos para llevar nuestra santa religi�n...

"a esta poblaci�n infiel.

"Combatimos para convertir a la verdadera fe a todos estos paganos...

"y llevarles la paz...

"y la bendici�n eterna."

Yo no puedo aceptar...

las razones que se dan en esta carta.

Que se est� combatiendo para traer nuestra santa religi�n a esta poblaci�n.

- �Los abisinios con cristianos! - �Los abisinios son negros!

�Creen en Dios!

En fin, hay poca diferencia...

entre nuestra religi�n y la de ellos.

S�.

Luchamos porque queremos tener m�s tierras para cultivar,

porque las necesitamos.

Y de todos modos, como sea,

yo quisiera que el d�a de Navidad fuese un d�a de paz y serenidad...

para todos.

Tambi�n para nuestros enemigos.

�Basta, se colm� la medida! �Vamos!

�Discurso subversivo en la iglesia! �Nosotros no lo toleramos!

Pero...

debemos hacer un examen de conciencia,

debemos preguntarnos si hemos hecho nuestro deber,

para escuchar con pureza de coraz�n...

la palabra de Dios.

Pero sois malvados.

Sois pecadores.

Nunca ven�s a la iglesia.

Nunca dec�s vuestras oraciones.

Cant�is canciones sucias.

Maldec�s.

No bautiz�is a vuestros hijos.

Nunca os confes�is.

Nunca recib�s la comuni�n.

No ten�is respeto...

por los ministros del Se�or.

No le entreg�is a Dios...

lo que es de Dios.

Por eso no ten�is paz.

Pax in terra,

hominibus male voluntatis.

Vosotros no sab�is lat�n.

�Qu� significa?

Quiere decir que en este d�a,

vigilia de Navidad,

deber�ais haber regalado un peque�o cabrito a vuestro pastor,

seg�n la costumbre.

Pero no lo hab�is hecho,

porque sois incr�dulos,

porque en vosotros no hay buena voluntad.

Y as� no tendr�is la bendici�n del Se�or.

Pensad en esto.

Pensad en esto.

Y llevad a vuestro pastor el cabrito,

pagad la deuda que ten�is en la Tierra, que deb�is desde el a�o pasado.

Si quer�is que el Se�or...

os mire con misericordia,

que ponga su mano sobre vuestras cabezas...

y haga descender la paz a vuestros corazones.

Y, sobre todo, si quer�is que la paz retorne al mundo...

y que finalice esta guerra, que nos hace temblar a todos,

por la suerte de vuestros seres queridos...

y por �sta, por nuestra amad�sima patria.

�Vete, vete a Gaglianello!

�Y no vuelvas m�s por Gagliano!

Carita negra, bella abisinia

Espera y mira que la hora se acerca...

Entre, est� abierto.

- Buenos d�as, Don Carlo. - Entre, adelante.

Si�ntese un momento.

No, mi hermano est� muy enfermo del vientre.

Vivimos en Pantano.

Le traje un caballo, est� afuera.

De Matera ha llegado la orden de que yo no puedo ejercer.

As� que, dir�jase a los m�dicos de aqu�.

Es as�.

No, doctor. S�lo usted puede salvarlo.

Un momento.

Vayamos a ver a la autoridad.

Las disposiciones de Matera son taxativas.

Sin lugar a dudas.

Tome asiento, Don Carlo.

Tome un caf�.

Primero, solucionemos este problema, gracias

En Matera no saben la bendici�n que es usted para este pueblo.

Creen cartas an�nimas.

Pero con el tiempo cambiar�n de opini�n.

Pues deben cambiar r�pido, que mi hermano se est� muriendo.

Entonces, �cu�l es su decisi�n?

Yo no puedo asumir esa responsabilidad.

Tengo enemigos.

Si esto se llega a saber, pierdo el puesto.

Vaya a uno de los m�dicos locales.

- Pero aqu� no hay ninguno bueno. - Tiene raz�n.

El t�o es demasiado viejo y del otro mejor no hablamos.

Adem�s, con este tiempo y sin camino, no podr�n ir.

Entiendo, entiendo.

Tendr� que traerlo yo.

Don Carlo, tomo yo la responsabilidad.

Son declaraciones de los otros m�dicos...

- que dicen que ellos est�n enfermos. - S�, est� bien, voy enseguida.

Doctor, �qu� es lo que tiene?

Una peritonitis aguda.

Incluso llevarlo a Matera...

ser�a in�til, no llegar�a.

Le pondr� una inyecci�n para calmarle el dolor.

Tome...

Haga hervir agua con la jeringa.

El cuerpo de Cristo.

Am�n.

�Qu� le trae por aqu�?

Ha muerto un hombre esta noche en Pantano.

No pude hacer nada por �l.

Ni siquiera me llaman por los muertos.

Tocar� la campana por �l.

�Ve a d�nde me han enviado?

Estoy confinado, como usted.

�Qui�n ocup� mi puesto? �Lo conoci�?

No olvide venir a visitarme.

Cuento con ello.

Le devolver� el libro que me prest�.

Qu�deselo como recuerdo.

Est� bien, gracias.

Ahora debo ir a tocar la campana.

�Es bueno Don Carlo!

�Un buen hombre! �Todo el mundo sabe!

�Es un buen cristiano, busca siempre ayudar!

�Es un buen doctor! �Los otros son charlatanes!

�Luigi, es por ti la revuelta!

�Trae a los carabineros y ver�s c�mo desaparecen!

Le aseguro que no se pod�a salvar.

Usted dice eso para tranquilizarlo.

Yo no quiero tranquilizar a nadie.

Yo digo que no se pod�a salvar.

Si sucede otro caso como �ste,

pero que se pueda salvar, �qu� hace?

�Firmaremos una carta que lo queremos como m�dico!

- Tiene raz�n. - Est� bien, est� bien.

Eso es algo que se puede hacer.

Entonces,

vayan a decirles a los dem�s, que est�n en la plaza.

Y d�ganles lo que han decidido y que vuelvan a sus casas.

Porque si no, vendr�n los carabineros y disparar�n.

No, no, esto es algo que se puede hacer.

�Es un buen hombre que nos estaba ayudando!

Volved todos a casa.

Calma.

Volved todos a casa, el doctor ha pensado en nosotros.

Si no, vendr�n los carabineros y disparar�n.

Me har� cargo yo.

�Abridme paso!

Ese soy yo y el otro es Gibilisco.

Ign�ralos.

�Det�n todo!

�No puedes tratar a los enfermos! �Roma no lo autoriza!

Estos son los doctores.

�Vete!

�Sinverg�enzas, me las pagar�is!

�Palabra!

Ahora os mostrar�...

c�mo realizar una operaci�n.

�Aqu� est� el coraz�n!

�La operaci�n ha sido un �xito!

�Qui�n hac�a de m�?

Yo.

�Y t� qu� papel hiciste?

�Y t� qu� hiciste?

�C�mo?

Yo hice de enfermo.

�Qu� debo hacer con estas cosas?

�T�ralas a la fosa de Bersagliere!

Ahora tomar tu medicamento, �eh?

S�, hazlo por la t�a, venga.

Un poquito solo.

Anda, t�mate la medicina por pap�.

No, yo pienso lo m�o.

La ley es igual para todos.

La prohibici�n vale incluso si se enferma la hija de la autoridad.

�Quiere que se lo diga as�?

S�.

Est� bien.

S�lo una cucharada, venga, vamos.

- �Vamos, toma un poquito! - Es Cosimino.

- Eso, una para m�... - �Oh, bravo!

- Una para ti... - �Qu� dice?

Dice que la prohibici�n es para todos.

�Dile que debe venir inmediatamente!

�Porque yo represento la autoridad!

�Por lo tanto, lo que decida est� por encima de la ley!

�Ve!

�Ha tomado la medicina?

�Bien, bien Annuccia!

No, no.

Yo curar� a la ni�a,

con la condici�n de poder curar a cualquier habitante de este pueblo.

Vaya a dec�rselo.

S�, se�or.

�Primero curar� a mi hija, despu�s se ver�!

�Cosimino!

Dile que est� bien.

Curar� a la ni�a y a cualquiera que quiera.

�Est� bien! �Est� bien!

�Bravo, don Carlo! �Bravo!

- �Qu� sucede en el pueblo? - �Las campanas, oye!

�Tocan las campanas! �Qu� sucede?

�Camisas Negras...

de la revoluci�n!

�Hombres y mujeres de toda Italia!

�Italianos...

y amigos de Italia,

allende de los montes y de allende de los mares!

�Escuchadme!

�El mariscal Badoglio...

telegraf�a!

�Hoy,

5 de mayo,

a las 16 horas,

a la cabeza de las tropas victoriosas,

he entrado en Addis Abeba!

�Anuncio...

al pueblo italiano...

y al mundo,

que la guerra ha terminado!

�Oficiales y suboficiales de las fuerzas armadas del Estado...

en �frica y en Italia,

camisas negras, italianos e italianas!

�El pueblo italiano...

ha creado con su sangre un imperio!

�Lo fecundar� con su trabajo!

�Y lo defender� contra todo con las armas!

- �Ricci, Antonio! - Presente.

Amnist�a, es libre.

- �Madonia, Carmela! - �Se acab�! �Somos libres, por fin!

- �Libres, finalmente! - �Me han perdonado!

�Felicidades!

�Lo Russo, Vincenzo! Libre.

�Rossini, Mario!

Felicidades.

�Felicidades, profesor!

�Muchas felicidades, profesor!

�Levi, Carlo!

Tambi�n Don Carlo, �has visto?

�Enhorabuena, felicidades!

- Firme aqu�. - Se acab�.

- Enhorabuena, felicidades. - Don Carlo, estoy muy contento por usted.

Es todo tan imprevisto.

- �Se ha terminado? - S�.

�Para ellos dos no hay amnist�a?

Esos dos son comunistas. �C�mo tengo que dec�rselo?

�Felicidades, Don Carlo! �Muchas felicidades!

�Vayan a casa, que llueve!

�Que tenga un buen viaje, y vuelva pronto!

Adi�s, Rocco.

- Buen viaje. - �Vete a casa, que llueve!

Carmelino, adi�s. Ll�vatelo, que llueve.

Qui�n sabe qu� esperaba de esta ciudad,

de este mundo,

con todos sus intereses, actividades, esperanzas.

No me toca en absoluto.

Y no te tocar� nunca, si contin�as as�.

Lo est�s haciendo todo mal.

Aislarte, no ver a tus amigos. �Por qu�?

Te est�n buscando constantemente.

Todos necesit�is sentaros y hablar.

Lo s�.

Pero algo ha cambiado.

No puedo hacer nada.

El lenguaje que usan es tan...

Quiz�s porque ahora los escucho con oreja de campesino.

Los campesinos no son las �nicas personas en el mundo.

Entendamos lo que significa este t�rmino.

Cuando digo campesino, digo todos aquellos que...

hacen las cosas,

las aman y se contentan con eso.

Es decir, todos aquellos que producen.

�Entonces tambi�n los obreros son campesinos?

Por supuesto.

�Y los otros?

�Ah, los otros!

�Recuerdas a Don Luigi, la autoridad de Gagliano?

Los otros son como �l, peque�os Luigis.

La peque�a burgues�a con todas sus variantes,

especies, subespecies...

Toda la estructura de nuestro Estado es como Luigi.

Entonces hay demasiados Luigis.

- Siempre estar�n entre nosotros. - No.

Solo son una peque�a mayor�a,

digamos el 51 por ciento.

Porque cada peque�o Luigi...

necesita alguien que produzca para sobrevivir,

para explotarlo y alimentarse.

Por eso tienen cuidado de que la estirpe campesina no desaparezca.

�Y t� qu� eres?

Un intelectual, progresista.

No un peque�o Luigi, al menos por ahora.

Gramsci es un campesino.

Gobetti, Rossi y Salvemini son campesinos.

�Entiendes lo que quiero decir?

�Y las mujeres?

Las reales, no farsantes, tambi�n lo son.

A veces pienso que la naturaleza de la mujer...

es m�s "campesina" que la del hombre.

�Tambi�n yo?

S�, claro, t� tambi�n.

Evidentemente...

15 a�os de fascismo nos han hecho olvidar todo el problema del Sur.

Claro, se habla de ello,

con el habitual pesimismo victimista de los meridionales, pero se habla.

Despu�s de todo, el problema es econ�mico, t�cnico.

Recuperaci�n de tierras, riego, obras p�blicas, industrializaci�n,

escuelas, hospitales. Sabemos lo que hay que hacer.

Son todo cosas buenas...

Pero para m�, no resuelven el problema.

La colonizaci�n interna del Sur puede marcar una ligera diferencia, pero...

convertir�a el Sur en una colonia.

Seamos honestos.

El Sur es un peso muerto,

con su tradicional servidumbre a los reyes borbones.

Por supuesto, no se puede arreglar con una varita m�gica.

Se necesitar� un cambio gradual,

a trav�s de medidas de arriba hacia abajo...

Con un plan.

Y, por supuesto, con m�s democracia.

Sobre todo con m�s democracia.

El fascismo no ha hecho m�s que empeorar la situaci�n del Sur,

ha profundizando la servidumbre.

Lo primero que hay que hacer para liberar al Sur de su servidumbre,

es liberar a toda Italia del fascismo.

Pero,

en un pa�s de peque�a burgues�a como Italia,

donde la ideolog�a peque�oburguesa...

est� contagiando incluso a las clases populares y ciudadanas,

es probable,

desafortunadamente,

que las instituciones que seguir�n al fascismo,

incluso los m�s extremas y aparentemente revolucionarias,

llevar�n a cabo una revoluci�n lenta...

con actos de violencia...

y probablemente terminar�n reproduciendo la misma ideolog�a peque�oburguesa,

perpetuando,

y tal vez empeorando, con nuevos nombres y nuevas banderas,

el eterno fascismo italiano.

Yo creo que sin una revoluci�n campesina...

no tendremos nunca una verdadera revoluci�n italiana...

y viceversa.

Me parece que olvidas que el problema del Sur...

no es m�s que un caso particular de la opresi�n capitalista,

que solo podr� resolver la dictadura del proletariado.

Son todos adoradores inconscientes del Estado.

El Estado como algo que trasciende al individuo y a la poblaci�n.

Tir�nico y paternalista.

Dictatorial o democr�tico.

Siempre unitario.

Centralizado y remoto.

Sobre todo remoto.

De ah� la imposibilidad de que los pol�ticos y los campesinos...

se entiendan y sean entendidos.

En definitiva, �qu� piensas t�?

Yo creo...

que el Estado como vosotros lo entend�is,

es el principal obst�culo para poder hacer cualquier cosa.

El Estado no puede resolver la cuesti�n del Sur,

porque lo que llamamos el "Problema del Sur"...

no es m�s que el "Problema del Estado".

Entre cualquier tipo de Estado...

y el antiestatalismo de los campesinos, siempre habr� un abismo.

Que se podr� cerrar...

si creamos una forma de Estado de la que los campesinos se sientan parte.

Mientras Roma gobierne Matera, Matera ser� an�rquica y desesperada,

y Roma ser� tambi�n desesperada...

y tir�nica.

Cuando hablas del Estado, querido Carlo,

parece que cualquier Estado, fascista, liberal, comunista, sea lo mismo.

A m� me parece que hay una cierta diferencia.

�Por qu� si no tantos de nosotros estamos en la c�rcel?

T� mismo has estado confinado.

Por eso mismo tenemos que pensar...

la base misma...

de la idea de Estado.

Y el concepto de individuo que est� su base.

Y el concepto tradicional de individuo, jur�dico y abstracto,

sustituirlo por un nuevo concepto que exprese una realidad viva.

El individuo no es una entidad cerrada,

es una relaci�n,

es el lugar de todas las relaciones.

El individuo y el Estado deben coincidir en la pr�ctica cotidiana,

para que ambos puedan existir.

Este vuelco pol�tico, entre otros,

es la �nica forma...

de romper el c�rculo vicioso...

del fascismo y el antifascismo.

Eso es la anarqu�a.

�Puedes decirnos c�mo puede tu utop�a convertirse en realidad?

Se necesita que cada uno conquiste su propia autonom�a.

Pero un momento.

La autonom�a del mundo rural...

no puede existir sin la autonom�a de la f�brica,

de la escuela, de la ciudad,

de todas las formas de la vida social.

Estas son las cosas que yo creo que he aprendido...

en un a�o de vida soterrada.

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