All language subtitles for Lange Noir (1994) [720p] [BluRay] [YTS.MX]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian Download
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish Download
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

"Salgo en los brazos de las sombras,

estoy en los brazos de las sombras, solo" Paul Eluart.

Espera.

Ven conmigo.

Policía Nacional, dígame.

- Acabo de matar a un hombre. - ¿Cuál es su nombre?

Stéphane Feuvrier.

¿Dónde ocurrió el suceso?

- Nuestro hogar, el castillo Marbuzet. - No toque nada, por favor. Ya vamos.

¿Diga?

Buenos días señora Feuvrier.

Le informo inmediatamente.

Señor Presidente, me atengo a su imparcialidad.

Las afirmaciones que está haciendo el fiscal general...

sin tener pruebas y declarando culpable a mi cliente...

lo único que hace es influir mal en la opinión del jurado.

Me parece que usted tiene de todos modos...

- todas las posibilidades... - De parte de su esposa.

Gracias.

Se levanta la sesión.

Los convoco de nuevo para mañana a las 14h.

Stéphane acaba...

de asesinar a un hombre.

¿A quién?

A Wadek Aslanian.

¿Y dónde lo ha hecho?

En nuestra casa.

- ¿Qué hacía él en tu casa? - No lo sé.

¿Lo habías visto antes?

No.

¿Y Stéphane?

Ella solía visitarlo en la prisión.

¿Quieres que conduzca yo?

- ¿Dónde esta la señora? - En su habitación.

La policía está a punto de llegar.

Vaya a recibirlos por favor.

Me gustaría que tú fueses su abogado defensor.

Gracias por estar también aquí Paul.

Cuéntame exactamente lo que sucedió.

Intentó violarme.

¿Qué hacía él aquí?

La policía va a llegar de un momento a otro. Digame qué hacía él en su casa.

¿Cómo es que usted conocía personalmente a Aslanian?

Hago parte de una organización benéfica.

El año pasado a algunas de nosotras nos invitaron...

a asistir a un espectáculo que se llevaba a cabo en la prisión.

Una obra de teatro.

¿Había más invitados además de ustedes?

Sí, recuerdo que asistieron incluso dos artistas de cine.

La obra tuvo mucho éxito.

Yo ignoraba que él fuese el autor y director de la obra.

Le di mis felicitaciones.

Lo conocí personalmente.

Y ya que me lo pidió expresamente, lo volví a ver otro día.

Fue entonces cuando me contó su historia.

Sostenía que había sido la policía la había montado un complot contra él.

¿Por qué motivo lo habría hecho?

Porque le odiaban.

En nuestra asociación teníamos un abogado.

Y él se encargó de estudiar todo el dossier.

Su conclusión fue que probablemente Aslanian tenía razón.

De todos modos no estaba completamente seguro.

Así que como había dudas de su inocencia, yo me olvidé del caso.

Después descubrí como todos que recibió el indulto y había sido liberado.

Lo encontré de nuevo por puro azar en nuestra asociación.

Recuerdo que me dio las gracias.

Me dijeron que necesitaba ayuda.

Así que hicimos lo que pudimos.

Lo volví a ver varias veces.

Hace un nomento me llamó por teléfono, consternado...

pidiéndome si podía venir a verme urgentemente.

Dudé si hacerle venir o no.

Me arrepiento de haber dicho que sí.

El caso es que se presentó aquí hace dos horas.

¿No podía recibirlo en otro lugar, como en la asociación?

Me dijo que llamaba de un lugar cercano y parecía que fuese algo grave...

Cécile y Madeleine habían salido.

¿Y él pudo verlas salir de casa?

Quizás.

Entró por la puerta.

Se notaba que había bebido.

Se puso a dar vueltas a mi alrededor.

Intentó besarme y tomarme por la cintura.

Yo lo empujé de nuevo hacia la puerta.

Pero él se negaba a salir.

Empecé a tener miedo así que corrí hacia el teléfono.

Pero él me lo quitó de las manos.

Intenté huir o gritar.

Pero a él la situación le pareció graciosa.

Entonces fue cuando pegué un grito.

Y él me saltó encima...

me tapó la boca y me condujo hasta mi habitación.

Me pegó varios puñetazos.

Y me tiró en la cama...

para luego intentar violarme.

Traté de resistirme, pero hacerlo no servía para nada.

Así que de repente me acordé que tenía un revólver en la mesita de noche.

Conseguí agarrarlo.

Y entonces le disparé.

Usted descargó completamente el arma sobre él.

¿Por qué quiso reventarle también el cráneo...

si por entonces ya estaba muerto?

No me daba cuenta de lo que estaba haciendo.

¿Se cambió también de ropa?

Me sentía demasiado sucia.

¿Llevaba usted medias?

¿O quizás pantys? ¿Y ropa interior?

El simple hecho de verla me repugnaba así que la quemé.

Tengo también marcas...

en los muslos, en el vientre, en los pechos.

¿Quiére usted verlas?

¿Consiguió violarle?

¿Hubo penetración?

No. Conseguí matarle justo a tiempo.

¿Quizás tenía que esperar un poco más para hacerlo?

Paul debe probar que tu acción contra la víctima...

fue suficientemente proporcional a la violencia a la que fuiste sometida.

Perdonenme.

Por favor, no se muevan ni toquen nada.

Está muerto doctor.

- Buenos días señores. - Buenos días inspector.

Muerte instantánea por disparo.

Señores, siento tener que verles en estas circunstancias.

- Muy buenas señora. - Jefe.

Mire quién es.

El crápula de Aslanian.

Usted ha admitido telefónicamente que lo ha matado.

Así es.

Tome sus pertenencias.

¿Me lleva a la cárcel?

Le llevo a la comisaría y al calabozo como arresto provisional.

¿Y después qué me harán?

Depende del juicio de instrucción.

¿Puedo disponer de mi abogado?

No durante esta fase.

¿Va a ponerme las esposas?

No creo que sea necesario.

Ha intentado violar a tu madre... Por favor, acompáñenla a su habitación.

Ven conmigo Cécile. Ven.

Ahora no queda otra...

que esperar.

Gástate todo el dinero que sea necesario.

Evalúa el costo de tus servicios y pide lo que sea.

Necesitamos que la liberen y la absuelvan lo más rápido posible.

Por fin el dinero de la familia servirá para algo útil...

¿Su nombre?

Stéphane Marie-Paule Feuvrier.

Nacida en Perrier, en el distrito número 11 de París.

Soy huérfana desde que era muy pequeña.

Fui criada por mi abuela.

¿Qué estudios tiene?

Hice derecho después de pasar el bachillerato.

Recibí una pequeña herencia cuando murió mi abuela...

pero tuve que trabajar igualmente para pagarme los estudios.

¿Y cómo conoció a su marido?

Su hermano es cirujano. Hace tiempo tuve un accidente...

y por casualidad me llevaron a su consulta...

para que me operara.

En su hospital fue donde conocí...

a Georges.

Ambos nos enamoramos y fin de la historia.

- ¿Tienen ustedes una hija? - Sí, Cécile. Tiene 16 años.

Está en el primer año de la escuela de Sainte-Marie.

¿Dónde vio por primera vez a Aslanian?

En la cárcel.

El lugar de donde usted lo hizo salir.

Yo no lo hice. Fue el abogado de nuestra institución.

Señora...

Aslanian la usó como instrumento para llevar a cabo una guerra contra nosotros.

Deberíamos sentir odio hacia usted. Y por mucho tiempo la hemos odiamos...

a pesar de la gran estima que tenemos hacia su esposo.

Pero gracias a lo que hizo con Aslanian hace unas horas...

estoy más que seguro de que le perdonaremos.

Buenos días señora.

Siento tener que conocerla en estas circunstancias.

Wadek Aslanian ha muerto.

El truhán que daba una parte de su botín a los pobres...

el hombre que algunos consideraban como el enemigo público número uno...

mientras que otros lo veían como una especie de Robín Hood...

ha dejado de existir por culpa de una inútil provocación.

Ayer fue asesinado por la mujer que trataba de violar.

La misma mujer que había conseguido liberarle de la prisión.

El individuo al que la policía atribuía robos cometidos por toda Francia...

como por ejemplo el del casino de Niza...

era un ladrón solitario en continua guerra contra la policía y los jueces.

Por favor, en la oficina trátame de usted.

No te olvides.

- Hay varios mensajes para usted. - Gracias.

¿Señorita?

Debo tratar un asunto con Christophe.

¿Puede usted traerme los expedientes en curso?

Buenos días.

Estoy en línea con el Sr. Zaoui. Le da las gracias por su liberación.

Quiere invitarle a cenar.

Pásemelo al despacho.

Sí. Solo un momento.

¿Diga? Sí.

No, se lo agradezco Zaoui. Yo defiendo a truhanes y criminales...

y acepto su dinero por mis servicios, pero no salgo a cenar con ellos.

Los que él le ha pagado servirán para seguir sobreviviendo al menos seis meses.

No se preocupe. No lo perderemos como cliente.

¿Qué me dice en cambio de Aslanian?

- Hemos encontrado alcohol en su sangre. - Significa que Stéphane dice la verdad.

Aslanian bebía siempre...

excepto cuando preparaba alguno de sus grandes golpes.

- ¿Tiene marcas en su cuerpo? - Muy pocas...

tiene restos de piel bajo las uñas pertenecientes a la señora Feuvrier.

Perfecto.

Aslanian gustaba muchísimo a las mujeres. Y también a los hombres.

- ¿Tenía una amante? - Todas las que quería.

¿Una sola o varias...

desde que salió de la cárcel?

- Aslanian era un lobo solitario... - También permaneció solo en la cárcel.

Digamos que lógicamente amaba a la señora Feuvrier...

la cual le rechazó, y él ante el rechazo intentó violarla.

Probablemente la señora, con sus gestos, pudo haberle provocado.

La señora Feuvrier es una dama muy atractiva.

No creo que sea el tipo de persona a la que un violador querría tocar.

¿Y usted qué sabe?

Yo...

El día de su boda con Georges se podía oír rechinar los dientes.

- ¿Ella era una persona muy querida? - Todo el mundo la adoraba.

Y con Georges fue un flechazo a primera vista.

Ella le esperaba todos los días, asistía a todos sus juicios...

le buscaba en los pasillos, en los restaurantes...

nos la encontrábamos en todas partes.

Llegamos incluso a acostumbrarnos a su continua presencia.

Nosotros éramos más jóvenes.

Te he preparado un montaje.

El primer reportaje es de hace más de un año.

Me acusan de un delito que no he cometido.

Es claramente una trampa contra mí. Y he caído como un pájaro.

Un fuerte aplauso para la Policía.

Buen trabajo, sus perros están muy bien entrenados.

Pero no se preocupen, la guerra no termina aquí.

Les aseguro que habrá un próximo episodio.

Ésta en cambio es una entrevista que le hizo una periodista...

antes de que lo arrestaran.

¿Qué piensa usted de las leyes?

¡Ah, las leyes!

La historia ha sido siempre regida por leyes, creadas e inspiradas...

por culpa de la vileza del hombre.

Sin embargo la sociedad no está compuesta...

por personas justas e injustas, como nos hacen creer los filósofos...

sino que más bien está formada por amos y esclavos.

Los grandes sacerdotes son los capitalistas...

y los banqueros. Los propagandistas...

son ustedes, los medios de comunicación, y también los educadores.

En cambio los tiranos son los polis...

y los magistrados.

Usted se dedica a repartir parte de su botín entre los pobres.

¿Cuál es su relación con el socialismo?

Ninguna. Absolutamente ninguna, de verdad.

El socialismo no es más que una forma de cristianismo...

pervertido, disfrazado.

La diferencia es que los socialistas en lugar de hablar del paraíso...

hablan de un nuevo mundo.

Y de hecho hay un nacimiento, el agujero negro al extremo...

y en el medio la tragedia de la vida.

Mire, le he preparado una pequeña frase.

Adelante.

"La precariedad de la existencia...

no es más que un velo que trata de esconder...

lo que es la tragedia fundamental".

La encontré cuando estuve en prisión.

Dígame algo más. La redistribución del dinero entre los pobres...

¿lo hace para ganar publicidad?

No.

Lo hago simplemente porque me gustaría que nunca nadie se sintiese atado.

Absolutamente nadie, sin excepción.

Y también porque me gusta estar del lado de las víctimas.

Ahora entiendo porque los grupos de izquierda...

empezaron a apoyarle hace algunos años.

- Me gustaría mostrarle algo más. - ¿Qué cosa?

Es una carta anónima.

Si usted quiere saber la verdad sobre el caso Stéphane Feuvrier, empiece...

por Gérard Dumas. "Calle de Alsace número 23, Port de Saint-Estephe."

Gérard Dumas es un antiguo juez penal que ahora está retirado.

¿No va a ir a esa dirección?

Mal vamos si tenemos que hacer caso de una carta anónima como esta.

Normalmente este tipo de cartas se envian a la policía o a los jueces.

Pero nunca a un abogado.

Señorita por favor, ¿puede usted llamar al señor Feuvrier...?

Y decirle que paso por su casa en media hora...

para recoger una foto de la señora Feuvrier?

- Buenos días. - Buenos días Don Delorme.

El señor Feuvrier ha ido a visitar a su esposa a la prisión.

Le ha informado que vengo a recoger una foto, ¿verdad?

Sí.

Me ha dicho que tenga usted cuidado porque solo hay una...

al cual el señor le tiene mucho aprecio.

¿Pero no es ésta la habitación?

No. Los señores duermen en el primer piso.

Ésa es solo una habitación para invitados.

¿Dónde estaba usted en el momento del asesinato?

- En Saint-Estèphe. - Entonces no pudo ver nada.

No. Llegué después del suceso.

¿Y Aslanian pudo verla mientras abandonaba la casa?

No lo sé.

Quizás.

¿Y Cécile?

Ella estaba en casa de sus primos.

No pudo ver nada tampoco ella.

¿Conocía usted personalmente a Aslanian?

No.

¿En qué consiste su actividad en la casa?

Soy una especie de ama de llaves. Me ocupo de Cécile...

y sobre todo de la señora Feuvrier.

- ¿Quién le contrató? - La señora.

¿Hace mucho que lo hizo?

Hace poco más de 16 años, antes de que naciese Cécile.

- ¿Por entonces usted sería aún muy joven no? - Sí.

¿Y durante todo este tiempo nunca ha tenido ganas...

de cambiar de trabajo, de salir afuera?

No.

- ¿Está usted casada? - No.

- ¿Tiene hijos? - No.

- ¿Algún novio? - No. Voy a buscar la foto que ha pedido.

Le acompaño.

Sígame.

Aquí la tiene. Como le he dicho, tenga cuidado con ella.

- Adiós. - Adiós.

Hola Cécile.

¿No me muestra usted la bella sonrisa de todos los domingos?

Puedo. ¿Pero hoy es domingo?

¿Puedo hacerle algunas preguntas?

¿Quiere que le hable de mi madre?

No. Me gustaría que me hablase de usted.

Dudo que yo sea interesante o útil.

Mi madre me envió a un centro cuando aún era muy pequeña.

A la institución Sainte-Marie.

Se trata de un lugar muy estricto.

Las niñas de buena familia reciben la educación más apropiada allí.

Pasé toda mi infancia en el internado y mis vacaciones en Inglaterra...

en Estados Unidos o también en Alemania.

Hablo fluidamente varios idiomas...

como toda chica joven que haya sido educada como lo he sido yo...

es decir, muy bien.

He aprendido a no exteriorizar los sentimientos más vulgares.

Sobre todo el sufrimiento.

Pienso que es horrible hacer ver que sufres a cualquier persona.

De todos modos, ¿con qué motivo podría sufrir una chica como yo?

¿Ama usted a su madre?

¿Acaso una persona como ella necesita que la amen?

Me ha arruinado la vida...

y me ha apartado de mi padre.

Me ha dejado siempre sola... por mi propio bien.

La odio.

Pero lo hago como lo haría cualquier persona de mi entorno...

es decir, de manera muy educada, enseñando siempre una sonrisa.

- ¿Señora Dumas? - Soy yo.

- ¿Qué es lo que desea? - Soy abogado. Quisiera hablar con su marido.

No se moleste señor juez. Quédese sentado.

¿Cómo que "señor juez"? No ejerzo la profesión desde hace 10 años.

- ¿Viene por el caso Feuvrier no es así? - Sí. Soy abogado.

Señor, siéntese por favor.

Dígame qué es lo que puedo hacer por usted.

¿Conocía usted...

a Wadek Aslanian?

Ah, si hubiera sabido que venía por esta historia...

- Deja que hable yo. - ¿Qué historia?

Fue hace 14 años.

Acababan de condenarle a 10 años de cárcel. Nadie lo conocía todavía.

Su abogado había pedido la libertad provisional para él.

Recuerdo que el dossier estaba sobre mi despacho, a la espera de ser firmado.

Y al día siguiente el dossier llegaba a la cárcel...

con mi firma de aceptación impresa en él.

En cuanto lo liberaron, Aslanian cometió otros dos golpes...

y comenzó a llamar la atención de la prensa.

Todo el mundo me reprochó que yo hubiese firmado su libertad provisional.

Pero la verdad es que no fue él quien firmó.

Es cierto.

Yo nunca firmé el documento en cuestión.

De eso estoy seguro.

¿Y entonces quién lo hizo?

Cualquiera pudo pasar por mi despacho mientras yo estaba ausente...

entrar en él, abrir el dossier y firmar por mí.

Un bedel, un escribano, cualquier viandante.

Insinúa que alguien se apropió del documento...

imitó su firma y lo envió a la prisión?

Pues sí. Bastaba simplemente con cambiarlo de un montón al otro...

colocándolo junto a los documentos que estaban listos para ser enviados.

¿Y la firma?

Todo el mundo en la oficina sabía como era.

¿Conocía al matrimonio Feuvrier?

¿Quién no los conocía?

A él se le respetó profundamente por su integridad profesional...

mientras que ella siempre fue considerada como un rayo de luz...

necesario en un entorno lleno de oscuridad.

Fue todo un placer el simple hecho de compartir momentos...

junto a ella.

¿La pondrán en libertad provisional, no es así?

No lo sé.

Sin embargo a mí esa mujer me ha provocado siempre escalofríos.

MARCEL PITOT. CALLE MARCADET NÚMERO 251. PARÍS, DISTRITO 18.

- Señor, por favor... - Solo un segundo.

¡A ver chicos, basta ya!

Están haciendo demasiado bulla. ¡Voy a informar a la oficina! ¡Váyanse!

¡Fuera he dicho!

Buenos días señor. ¿Es usted el conserje?

No por mucho más tiempo. Por aquí quedan solo emigrantes y viejos...

- y la oficina les deja hacer lo que ellos quieran. - ¿La oficina?

La oficina que gestiona el programa de casas de renta moderada, el HLM.

Estoy buscando a Marcel Pitot. ¿Vive aquí?

Está muerto desde hace un montón de tiempo.

¿Por qué le buscaba? ¿Es usted poli?

No. Quería solo aclarar una información con él.

¿Qué tipo de información? Yo soy Marcel Pitot.

- ¿Conoce usted a Stéphane Feuvrier? - Nunca he oído ese nombre.

¿Ha visto alguna vez a la mujer rubia de la foto?

¿Cree que alguien como yo puede llegar a frecuentar gente como esta?

- ¿Entonces no le suena de nada? - No, de nada.

Y ahora no se ofenda, necesito que me deje seguir trabajando.

¿Señor?

¿Señor?

¿Qué es lo que quieres pequeña?

Tiene usted que leer esta carta.

- ¿Yo? - Sí.

- ¿Quién te la ha dado? - Una mujer.

¿Cómo era?

- Vieja. - ¿Cómo de vieja?

- ¿Cómo esa señora? - No. Esa es una abuela.

- Era más vieja que mi hermano. - ¿Y cuántos años tiene tu hermano?

15 años.

- ¿Era guapa? - Sí, pero llevaba puestas unas gafas negras.

¿Cómo iba vestida?

- Déjeme, necesito irme. - ¡Dime cómo iba vestida!

DON DELORME. NO ES USTED MUY AVISPADO. DEBO EXPLICARLE TODO CON PELOS Y SEÑALES.

VAYA A CASA DE SUZANNE. PITOT. ESCALERA NÚMERO 20"

No llame al timbre de nuevo. ¡Ya voy!

- ¿Señora Pitot? - ¿Qué desea joven?

- Soy abogado. Yo... - ¿Por qué no hablamos mejor dentro?

Se lo agradezco.

- ¿Puedo ayudarle? - No no. Debo hacerlo por mí misma.

Sino mi hijo se enfada.

Mi hijo es el conserje. Vive en el rellano de aquí al lado.

Él es el que me cuida.

Bueno, cuida lo poco que queda de mí.

Debería estar prohibido envejecer.

Dígame joven.

¿Qué es lo que quiere?

¿Agasajarme en mi propio hogar?

Soy abogado en la corte señora. Me llamo Paul Delorme.

Me ocupo de defender a mi nueva cliente...

- la señora Feuvrier. - La asesina de Aslanian.

Me han contado que usted quizás la conoce.

No la conozco. Eso sí, la nombran seguido por la tele.

Es esta mujer, mire.

No puedo. Incluso con gafas soy incapaz de reconocer los rostros de las personas.

Estoy casi ciega.

Cuando veo la tele distingo solo imágenes que se mueven.

Lo que hago es imaginarme los rostros de la gente...

gracias a sus voces.

Temo que no podré ayudarle en su caso.

- ¿Ha tenido usted alguna vez problemas con la justicia? - No.

¿Y a Wadek Aslanian lo conocía personalmente?

No, pero me hubiese gustado tanto haberlo conocido. Era toda una esperanza...

para la gente como nosotros.

Creo que guardé una foto suya del periódico.

Si me pasa el álbum de fotos se la enseño.

Es un libro rojo grande. Tómelo sin miedo.

Gracias.

La foto está en la última página.

¿Quién es esta chica en la segunda página?

Es mi hija Zoé.

La más joven.

¿Es guapa, eh?

Sí que es hermosa señora. ¿Dónde está ella ahora?

Era una chica difícil.

Muy dura de carácter.

Un día se fue sin decirnos nada.

Y desde entonces no la vemos.

Las investigaciones de la policía no nos han ayudado a encontrarla.

Deje en paz a mi madre. Lárguese de aquí ahora mismo.

¿Eres tú Marcel?

¿Por qué reaccionas así?

Este hombre está siendo gentil y muy educado conmigo.

Es muy agradable hablar con él... más que hablar contigo.

No te metas en esto mamá.

Le repito que se largue ahora mismo.

¿Tiene usted más retratos de su hija?

No le gustaba que la fotografien. Rompió las que teníamos de ella.

¿Puedo tomar prestado este que me ha mostrado?

Es el único recuerdo que me queda de ella.

Debo insistir. Puedo hacer una copia y le devuelvo el original.

Si me promete que me la devuelve...

Se lo prometo.

Bueno, pero me pregunto para qué podría serle útil la foto.

¿Por qué está usted interesado en ella?

¿No sabrá usted donde está, verdad?

Si no se va ahora mismo le mato.

Le traeré enseguida de vuelta la foto señora.

- ¿Me lo jura? - Sí, se lo prometo.

Gracias.

Hágame el favor de volver antes de que me muera.

Está bien.

Tú ahora me das la foto.

¿Es su hermana, cierto?

¿Qué es lo que le pasó?

¿Cómo es que se marchó de casa?

¿Me lo cuenta o no?

Para nosotros es como si estuviese muerta.

Puede usted pegarme o enviarme a la cárcel...

pero no cambiaré mi opinión.

A los 12 años empezó a robar motos.

Cuando tenía 15 años se pasó a los coches.

Y por las noches se dedicaba a asaltar...

iglesias, escuelas, colegios...

junto a sus compañeros de la época.

Saqueaban todo lo que se encontraban por el camino.

Luego comenzaron a robar botines cada vez más importantes.

¿Y sabe usted por qué lo hacía?

Por el dinero no. No le importaba para nada.

Lo hacía porque ya desde joven tenía el odio dentro.

El diablo se había apropiado de su cuerpo.

Fue entonces cuando mi padre cogió su vara...

y la molió a golpes hasta sacarle sangre.

Y el que lloraba era él y no ella.

Porque a ella le daba igual.

Cuando desapareció sin dejar rastro...

mi padre enfermó de tristeza.

Y se murió.

Y mi madre no quedó mucho mejor.

De todos modos como le dije antes...

ahora para nosotros ella está muerta.

Ha dejado de existir en nuestras vidas...

sin extrañarla ni lo más mínimo.

Asíque si nos jode por culpa de sus investigaciones...

mi madre empieza a tener esperanzas de nuevo, y a sufrir, y a llorar..

Como al principio...

juro que la mato con mis propias manos.

Ahora hágame el favor de irse.

Llévese las jodida foto y no vuelva nunca más por aquí.

"CONTINUACIÓN DEL JUEGO DE LAS PISTAS".

"ESTE DOCUMENTO ES SOLO UNA COPIA.

SI USTED QUIERE SABER QUIÉN ES ESTE HOMBRE, NO ASLANIAN, SINO EL OTRO,

HABLE CON ROMAIN BOUSQUET. LO ENCONTRARÁ EN LA AGENCIA ARTMEDIA".

Stéphane.

Madeleine.

Aslanian.

Entre por favor.

El señor Delorme.

Ah. Buenos días maestro abogado.

Buenos días.

Por favor, mientras él esté aquí no me pase mensajes.

¿Qué puedo hacer por usted querido?

¿Reconoce la foto?

La rubia está acusada de asesinar a Aslanian. Soy su abogado defensor.

Sí...

es Stéphane Feuvrier...

es claramente ella.

Al final acabó casándose con un presidente de la Corte de Asís.

¡Quién lo iba a decir!

¿Cómo se conocieron?

En un prostíbulo.

Eso sí, un prostíbulo de lujo al que acudían políticos, burgueses...

jueces, personas de la alta aristocracia...

todos ellos clientes en busca de la carne fresca...

de los jóvenes chicos y chicas del burdel.

¿Cómo pudo ella caer tan bajo?

La raptaron, la drogaron...

y la golpearon hasta casi matarla.

Así es como la conocí.

Era uno de sus clientes y reconozco que estaba muy enamorado de ella.

Una vez me pidió una pistola.

Y en cuanto se la di...

fue en busca de su proxeneta.

Le obligó a arrodillarse y a tumbarse...

y le disparó a las pelotas.

Dejó que sufriera por un buen tiempo...

y después le voló la cabeza a tiros.

- Su compañera, la chica que sale junto a ella en la foto. - ¿Madeleine?

Sí, aquella no se hacía llamar con ese nombre...

al proxeneta de ella...

Zoé, o sea Stéphane...

lo castró usando un cuchillo.

Después, por si no bastase, ambas le echaron ácido por toda la cara.

Todavía me parece estar escuchando los gritos del tipo.

Aproveché una de mis giras para ayudar a Stéphane a escapar...

y la compañera vino con nosotros.

Era una época de absoluta felicidad para mí.

Ella era tan guapa...

¡toda una princesa!

Tenía sobre los 15 o 16 años... quizás menos.

En una de las ciudades que visitamos encontramos a Aslanian...

que estaba preparando uno de sus tantos golpes.

La hizo suya desde el primer momento en que se conocieron.

¿Usted y Stéphane dejaron de frecuentarse?

Yo deseaba estar con ella por encima de todo.

Les di mi cama antes que perderla para siempre.

Esta situación duró cinco años.

Además de intimar, cometían robos como si fuesen dos bestias guiadas por el odio.

Luego huyeron convencidos que estaba asustado y no los delataría.

¿Por qué le utilizaron durante todo ese tiempo si querían escapar juntos?

Porque les servía claramente de tapadera.

Y también porque en el fondo deseaba que le enseñase a ser actriz.

- Pero al final se interesó más por otras cosas. - ¿Por qué cosas?

Anhelaba conseguir la destrucción del orden social pre-establecido.

Desde entonces no hay un solo día en el que no haya pensado en ella.

¿Nunca volvió a verla?

Sí, en una ocasión.

Fue ella quien vino a verme.

Yo ya me había convertido en lo que soy, un importante agente de artistas famosos.

Cuando la vi pensé que el motivo de su visita era totalmente desinteresado.

Pero enseguida me di cuenta de que no estaba en lo cierto.

¿Qué quería?

Utilizarme para ganarse a la prensa...

saber qué es lo que interesaba de verdad a los periodistas.

De todos modos me dio mucho placer verla.

Me bastó ese encuentro para olvidar todo lo que me hizo.

Dígame como puedo serle útil.

¿Necesita que haga de testigo en el juicio?

¿Para defenderla o para acusarla?

En realidad no me gustaría tener que volver a oír hablar de Stéphane.

Dígame una cosa. ¿Su marido está enamorado de ella, no es cierto?

Sí.

- ¿Y usted? - ¿Yo?

Que tenga usted mucha suerte señor.

Es más seguro si la visita se efectúa al interior de la celda.

Aslanian tenía admiradores y amigos en la prisión.

Y muchos de ellos fueron encarcelados por el señor Feuvrier en el recinto.

Por eso ella está obligada a vivir siempre en la propia celda.

Pero estoy convencido que pronto la pondrán en libertad condicional.

Cuando terminé golpee fuerte la puerta. El guardián estará aquí.

De acuerdo. Gracias.

Hola Paul.

Aquí todo el mundo es muy amable conmigo.

Intentan que vea lo menos posible al resto de detenidos.

¿Cómo está Georges?

Me da mucha pena.

Sufre cuando estamos separados.

¿Y Cécile qué tal?

¿Qué pasa? ¿Algo no va bien?

¿Le dice algo el nombre de Zoé Pitot?

¿Debería?

¡Vaya! ¡Esta mujer tiene un cierto parecido conmigo!

Observe al hombre que está detrás.

¿Es Aslanian no?

Sí.

¿Qué es lo que le pasa?

¿No tiene usted una foto suya que sea del mismo período y que pueda prestarme?

No.

¿Ni siquiera un documento de identidad...

o una foto de la primera comunión para que pueda compararlas?

No.

¿Y por qué?

Siempre he odiado las fotos.

¿Entonces admite claramente que usted no es Zoé Pitot?

Lo admito.

¿Y admite que la chica de la foto no es tampoco usted?

Sí.

¿Se da cuenta que lo que tiene entre manos va a ser entregado a la justicia...?

¿la cual va a verificar su autenticidad?

Van a hurgar en el pasado de su criada y en el suyo propio.

Van a interrogar a ciertos testigos con los que yo hablé anteriormente.

La señora Pitot. Su hijo Marcel.

¿Sigue sin sonarle todo esto? Calle Marcadet 251.

Romain Bousquet... ¿No le dice nada tampoco este nombre?

Hay siempre la posibilidad de que la foto sea un montaje.

Bien. Mire entonces esta otra foto.

¿Ésta es también falsa?

Pues seguramente sí. O la chica se parece mucho a mí.

Ah. ¿También ella?

Este caso empieza a parecerme demasiado desconcertante.

Paul.

Las fotos son auténticas.

¿Entonces es cierto?

¿Usted era la amante del truhán de Aslanian?

Y su cómplice también...

Y pensar que durante estos años yo la veneraba como a una diosa...

sin atreverme a mirarle a la cara ni a pensar en usted.

Le gustaba hacer el amor con él, ¿no es cierto?

¿Y Georges? Usted nunca ha amado a Georges...

porque estar con un granuja tiene mucho más encanto, es mucho más estimulante...

Con Georges pudo actuar muy bien una comedia de amor.

¿Finjía también cuando estaba con él en la cama?

Lo que yo me pregunto es cómo pudo matarlo...

sabiendo todo lo que vivieron en el pasado.

Me enamoré de él cuando tenía tan solo 17 años.

Tomé mal nuestra separación cuando lo arrestaron por primera vez.

Quise suicidarme.

Estaba hecha polvo.

El destino quiso que al final yo sobreviva.

¿Y nadie, ni siquiera la administración pública...?

O alguien de las autoridades...

supo o sospechó jamás que usted vivía con una identidad falsa?

Demostró ser una excelente actriz.

Con sus artes pudo seducir a Georges...

y gracias es eso tuvo acceso al Palacio de Justicia.

Fue usted quien se introdujo en el despacho del juez Dumas...

y quien imitó su firma en el dossier, ¿no es así?

¿Pero por qué no huyeron juntos en cuanto le ayudó a ser liberado?

Consideramos que era más útil que sea la esposa de un juez como Georges.

Podía pasarle consejos e información importante.

¿Información sobre rivalidades entre la justicia y la policía...

que él pudiese utilizar a su favor?

Por ejemplo.

¿Información también sobre la prensa o sobre cómo crearse una buena imagen?

También.

¿Se veían muy a menudo?

Siempre que podíamos.

¿Y cómo?

- Teníamos un código secreto. - ¿Dónde se citaban?

En hoteles baratos o en estudios míseros.

¿Por qué en lugares así? ¿Por gusto?

No.

No queríamos ser esclavos de nada ni de nadie.

¿Pero y por qué le mató?

¿Le había trahicionado?

Por lo que sé también usted traicionó a otras personas.

¿Le puso los cuernos?

¿A qué se refiere con esta pregunta? ¿Qué si se acostaba con otra?

- Lo hizo en más de una ocasión. - ¿Y entonces por qué?

Vino a mi casa para darme las gracias por haberle sacado de la cárcel...

pero también para confesarme que había había estado equivocado toda su vida...

que se había enamorado de una mujer y que se iba a casar con ella.

A casarse...

Al principio me pareció gracioso.

Pero luego, quise asimilarlo y sentí como si mi vida entera se desplomase...

de un solo golpe.

Se cometen asesinatos en momentos de crisis pasional...

lo que no se hace es matar a alguien que conoces durante 20 años...

o con quien se hancompartido momentos juntos.

- ¿Usted qué sabe? - Nada, precisamente.

¿Y ahora qué piensa hacer?

¿Señor? me gustaría hablar con usted.

Tengo un nuevo elemento en el caso.

Un cliente importante...

acaba de contactarme para que defienda sus intereses personales.

Quiere ser parte civil...

en el juicio contra la señora Feuvrier.

Por un lado Aslanian no tenía ningún familiar...

y por el otro, usted no puede hacerlo porque trabaja para mi.

Se trata de la mujer con la que Aslanian iba a casarse.

Me ha confesado que ambos estaban...

muy enamorados.

Sé que la ley prohíbe que pueda defenderla.

Pero lo que sí puedo hacer es aconsejarla...

en modo oficioso.

Sinceramente creo que con ella tengo mucho que ganar.

Esta mujer sabe muchas cosas.

Aslanian le contó innumerables secretos.

Usted sabe como yo que el pasado de la señora Feuvrier no es muy claro.

Mi cliente...

está muy afectada por el fallecimiento del hombre a quien amaba.

Quiere testificar...

confesar todo lo que sabe.

Le aconsejé guardar el anonimato por el momento.

Nuestro pasado trabajando juntos...

y el deber que siento hacia usted...

me hace pensar que una transacción podría solucionar el problema.

Y podría evitarse que se hiciese público un escándalo...

que no dejaría ileso a nadie...

ni tan siquiera a la magistratura.

Es cierto que el dinero no puede hacer desaparecer sentimientos...

como el sufrimiento por amor o el rencor, pero...

Esta cifra corresponde a la fortuna familiar del señor Feuvrier.

La transferencia debe hacerse en el menor tiempo posible.

Y el importe no incluye la casa.

A cambio la cliente puede darle los negativos de fotos comprometedoras...

y asegurarle silencio total de su parte.

- ¿Cuál sería la comisión que se lleva usted? - El 15%.

La señora Feuvrier tiene el mismo poder que el marido sobre su fortuna.

No será difícil conseguirlo.

Ah. Una última cosa que tengo que decirle.

Mi cliente exige que el cheque le sea entregado en propia mano...

por parte de la señora Feuvrier y fijando una cita entre las dos.

De este modo también usted tendrá la posibilidad de conocerla.

¿Y qué garantías tengo yo de que ella respete su silencio?

Su palabra personal...

de la cual yo soy el garante.

He empaquetado todas mis cosas de la oficina. Será mejor así.

Tengo que confesarle que ha sido un placer trabajar con usted.

Me ha enseñado muchísimas cosas.

Y también lo ha hecho la señora Feuvrier.

¿Podría saludarla y presentarle mis respetos por favor?

Creo que lo mejor será pagarle.

¿Se da usted cuenta lo que me está pidiendo que haga?

Entiendo que usted me detesta por todo lo que he hecho.

Lo que siento yo por usted no tiene nada que ver con el caso.

Haga lo que juzque que es más adecuado.

Y sepa que haga lo que haga le estaré siempre agradecida.

Me doy cuenta que he sido siempre una mujer solitaria.

Facilítame cuanto antes una pistola cargada.

Cécile, siéntate aquí con nosotras.

Nunca viniste a visitarme a la cárcel. ¿Por qué?

Papá me aconsejó que no fuese.

Ha sido una decisión razonable.

Quien sabe cuántas preguntas han podido hacerte sobre mí.

¿Quiénes?

No sé. Tus amigos, tu novio...

No tengo ni amigos ni novio mamá.

Nunca aprecié a mis compañeros de Sainte-Marie.

¿Sabes a qué me recordaba tu prisión desde fuera?

A un convento.

Muros infranqueables que te protegen del mundo exterior.

Largos pasillos, celdas y silencio... mucho silencio.

Intentan enseñarte cuál es el camino para encontar a Dios...

pero al final nunca lo encuentras.

Incluso a veces descubrimos que en realidad no existe...

y que la vida no es más que una larga tragedia bufonesca.

Es divertido que la verdadera libertad se descubra cuando estás encerrada.

¿No es gracioso?

Ahora también tú eres libre...

siempre que te concedan la legítima defensa.

¿Sufres mamá?

Háblame.

Nunca me hablas de ti.

Cuéntame más cosas sobre tu pasado...

sobre tu experiencia en el burdel, por ejemplo.

Nunca vuelvas a mencionar eso.

¿Y Aslanian? ¿A él sí puedo mencionarlo?

Te has comportado siempre como una niñita.

Tú y tu Wadek... ¿Qué creían que iban a hacer juntos?

¿Volver a rehacer el mundo?

¿Y cuál era su objetivo en la vida?

¿No ser más un esclavo, convertirse en un hombre completamente libre?

No lo consiguió. Pasó la mitad de su vida en prisión.

Y la otra mitad escondiéndose y huyendo continuamente.

Su revuelta contra el orden no era nada más que romanticismo barato.

Dentro de dos años todo el mundo se habrá olvidado de él.

No es el primero en la historia que roba...

y tampoco será el último.

Nada de lo que hicieron va a hacer que la sociedad cambie ni lo más mínimo.

¿Qué pretendían?

¿Qué es lo que se les pasaba por la cabeza?

¿Quieres qué te lo diga?

Absolutamente nada.

¿Qué vas a hacer con ella?

Mírame a los ojos por favor.

Es cierto que la justicia suele ser más condescendiente...

con las personas pudientes que con las humildes.

Yo siempre me he considerado una persona que despierta miedo...

hacia los delincuentes, pero sobre todo hacia los que madrugan para trabajar.

Creo que he perdido el gusto y la pasión por juzgar.

Querido Georges, le he aconsejado al menos cien veces...

de empezar a trabajar en el sector privado...

y usted ha siempre rechazado mi propuesta.

Trabajando para mí, ganaría 30 veces más de lo que gana actualmente.

Me contento con la fortuna personal que tengo ahora.

Stéphane...

¿qué es lo que se siente cuándo se mata a una persona?

Les propongo pasar al salón para tomar el café.

Tenemos que decírselo ahora.

¿Stéphane?

Te estamos esperando.

Georges, me gustaría decirte algo.

- ¿Puedes esperar otro momento? - Mejor que no.

Además me gustaría que Paul también se quedase.

¿Es algo grave?

Podría llegar a serlo.

Entonces dímelo.

Hace varios años, Aslanian fue fotografiado durante un espectáculo.

El azar quiso que yo estuviese sentada a su lado en esa fotografía.

- ¿Lo conocías ya? - No, te repito que fue el azar.

¿Y entonces?

Un testigo acaba de contactar con Paul...

y amenaza hacer publica esa foto.

Podrían llegar a insinuar que ella y Aslanian se conocían ya...

y que eran cómplices.

Pero no es posible... ¡si ella lo ha matado!

Sí, pero es mejor que la foto no vea nunca la luz...

dada la complejidad del carácter de Aslanian y su fama entre los medios.

¿Y qué me aconsejas? ¿Sobornar a un testigo para eliminar una prueba?

De este modo evitaríamos provocar un efecto desfavorable sobre el jurado.

El testigo pide dinero a cambio.

Si no hacemos nada correríamos un gran riesgo.

Paul, haz lo que veas más oportuno.

Se trata de mucho dinero.

Si es por el bien común, enseguida doy las instrucciones al banco.

De todos modos, tú también tienes la firma.

¿Han traido el cheque?

Con su permiso...

Por favor.

La señorita Cécile desea que le entregue el cheque de su propia mano.

Otra cosa más.

A partir de ahora, necesitará la autorización de la señorita Cécile...

cuando quiera retirar dinero.

Sobre todo cuando vaya a realizar grandes compras...

cuando tenga que pagarse cualquier viaje, o comprar un vestido...

y en general para cualquier decisión importante que tenga que tomar.

Además, deberá permanecer junto al señor Feuvrier toda la vida...

o por lo menos hasta que él continúe amándola.

Esto es todo.

Ya pueden irse ahora.

Espera.

- ¿Segura que quieres hacerlo? - Sí.

Dime que me amas.

Te amo.

Dilo más fuerte.

Te amo.

Más fuerte aún.

Te amo.

Yo también te amo.

Dime que ninguna otra mujer ha sido tan importante en tu vida...

como lo soy yo.

Nadie jamás ha sido tan importante en mi vida...

como lo eres tú.

Di que ninguna otra mujer...

ha sido tan importante...

como lo soy yo.

Ninguna otra mujer ha sido tan importante para mí...

como lo eres tú.

Tampoco ningún hombre ha sido tan importante para mí...

como lo estás siendo tú.

¿Qué significo exactamente para ti?

Antes de conocerte a ti, no vivía.

Existía solamente.

Dímelo otra vez.

Antes de conocerte, yo no vivía.

Existía...

nada más.

Y yo, antes de conocerte a ti, tampoco vivía.

Existía e intentaba sobrevivir...

aunque yo aún no lo sabía.

Te amo.

Tengo miedo.

Ven aquí por favor.

Tómame.

Te amo.

¿Sabes cómo lo conocí por primera vez?

Casi por casualidad.

Fue un día en que tú no pudiste asistir a una de sus citas.

Señor presidente.

Señores asesores.

Señoras y señores miembros del jurado.

A través de este juicio...

lo que estamos viviendo es una trágica injusticia.

Parece el mundo al revés.

Mi cliente, una persona que por caridad visitaba las cárceles...

una mujer noble, una madre devota y una esposa irreprochable.

Una persona con un pasado más que ejemplar...

hoy se encuentra aquí en el banquillo de los acusados.

Y todo porque un crápula, famoso y conocido por todos...

intentó violarla.

¿Qué hizo mal? ¿Qué podía hacer sino?

¿Permitir que la violase...?

Y convertirse así en una mujer violada...

y humillada para el resto de su vida?

Imaginen las consecuencias para ella.

Deben ustedes entender...

que este acto ha sido una ofensa contra la dignidad humana.

Sientan con ella lo que ha sido una total degradación.

Piensen por un momento en sus hijas...

en sus mujeres...

en sus madres...

cuando vayan a juzgar el peso de su gesto.

Y consideren que se trata de un acto cometido en legítima defensa.

Que la acusada se levante por favor.

La corte y el jurado, después de haber deliberado en privado...

sentencian que a la pregunta...

¿es la señora acusada culpable del asesinato del señor Aslanian?

La respuesta es no.

Señora Stéphane Feuvrier, queda usted libre.

No, gracias.

Ah, buenas noches.

¿Quiere algo señora?

- Muy buenas noches Señor Fiscal. - Buenas noches.

¿Cómo está usted señora?

Dígame. ¿Con qué mujer se está acostando en estos momentos?

Buenas. ¿Cómo está su nueva esposa?

Atenta, lo que él desea es el dinero, no a usted.

Su última esposa sufrió tanto con él que acabó suicidándose.

Le compadezco señora. La prisión ha tenido que ser un infierno para usted.

No tanto como vivir con ustedes, lo cual está durando mucho tiempo.

Además, tengo que confesarles que soy culpable.

Wadek nunca intentó violarme.

Yo, en cambio, he matado, he robado.

Y él también.

Aunque en realidad no tanto como ustedes.

Él, por lo menos, lo hacía abiertamente.

Ustedes lo hacen escondiéndose tras la ley o tras los abogados.

¿No es así Paul?

Dime una cosa, por cierto.

¿Con quién vas a follar ahora que yo ya no estaré a tu lado?

Y tú, mi pobre Georges... no has tenido suerte.

Eres el único hombre verdaderamente íntegro en esta sala.

Y sé que me amas locamente.

Por desgracia me conociste a mí.

Una auténtica pena.

Adiós.

Deja que me vaya contigo.

Nada de esto tiene sentido sin ti.

Espera.

Por ser menor de edad, Cécile fue juzgada a puerta cerrada.

El juez y los psicólogos admitieron que estaba sana de juicio...

y que había sido la joven víctima de dos auténticos monstruos.

Para no perjudicar su futuro...

se le aplicó una breve condena...

con la condicional.

Tras lo ocurrido, su padre abandonó toda clase de ocupaciones.

Y Cécile pronto empezó a dirigir todos y cada uno de los negocios familiares.

Madeleine desapareció de la faz de la tierra. Nunca se volvió a oír de ella.

Mientras que Paul, por su parte, tras ser expulsado del Colegio de Abogados...

se convirtió en consejero de uno de los amigos personales de la familia Feuvrier.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.