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Original subtitles

MATRIMONIO DE ESTADO

"Cuando Alemania estaba dividida en peque�os estados independientes...

George Louis de Hanover subi� al trono de Inglaterra.

Ten�a prisionera en el castillo de Ahlden...

a una mujer cuyo nombre quiso borrar de las p�ginas de la historia.

Este es el relato de la vida de esa mujer...

que fue su esposa y se llam� Sophie Dorothea."

Adelante.

- �Ha muerto? - Quiere escribirle al pr�ncipe.

Os ruega que le deis pluma y papel.

Entr�gaselo.

�Acced�is? Londres nos ha ordenado tenerla incomunicada por completo.

Pero se est� muriendo y quiere escribir a su hijo.

- �Qui�n soy yo para prohib�rselo? - No debe escribir y menos al pr�ncipe.

�l se ha enfrentado a su padre dividiendo a Inglaterra por eso.

Calma, conteneos.

�Qu� mal puede hacernos? Que escriba lo que le apetezca.

Nosotros leeremos la misiva y decidiremos lo m�s conveniente.

Mi querido hijo...

al llegar al final de mis d�as...

quisiera pedirte un favor.

No quiero tu perd�n por mis supuestas faltas...

y tampoco lo espero.

S�lo te ruego que leas estas l�neas...

para que as� sepas toda la verdad.

S� que has crecido y te has hecho un hombre...

creyendo que tu madre llev� el deshonor a la Casa de los Hanover.

Hanover...

capital de un estado grande y ambicioso...

donde transcurri� mi infancia en mi casa de Celle.

La pol�tica y las intrigas se adue�aron de la Corte...

y, sin que mi voluntad contase para nada, cambiaron el curso de mi vida.

- �Se ha retirado? - No lo s�, se�or. Voy a ver.

Adelante.

- �Qu� ocurre, Mar�a? - El Conde Platen.

�Qu�? �Tu esposo? �A estas horas de la noche?

�Es que no tiene discreci�n? �Qu� querr�?

- Voy a averiguarlo. - Estoy cansado. No tardes, Clara.

Siento molestar, pero es urgente.

Durer trae noticias de boda en Celle.

- �Sophie Dorothea? - Con Anthony Ulrich de Wolftenbuttel.

- Pero a�n no hay compromiso. - No, es su regalo de cumplea�os.

- La princesa cumple los 16 ma�ana. - �Ma�ana?

Estamos en deuda con vos, voy a informar al duque.

Venid, teniente. Os alojar�is aqu�, estar� cansado.

Pronto llegar� la noticia a o�dos del duque.

Tiene suerte de tener una esposa que la ayude tanto.

- �Ma�ana? �Qu� puedo hacer? - �Qu�?

- Ir a ver a tu hermano, esta noche. - �Esta noche?

Ofr�cele la alianza con los Hanover y se desentender� de Wolfenbuttels.

- Hace 17 a�os que no le hablo. - No hay tiempo para discutir. �Mar�a!

No podemos permitirnos perder la dote de esa joven.

�C�mo puedes dejar escapar ese dinero?

- Tienes un hijo var�n. - �George Louis?

�Hasta cu�ndo debo soportarlo? No puedo ni comprarme un sombrero.

Llevo trajes del a�o pasado, eso desprestigia al Estado.

La amante del duque viste como la del carnicero.

Clara, me pides un imposible. Mi mujer no lo admitir�.

- Prop�nselo con la debida prudencia. - Dime c�mo y te dar� un porcentaje.

- �Cu�nto? - El 5%.

- Acepto. - Se�ora.

- El coche de Su Alteza. - �Ahora?

Estamos perdiendo el tiempo.

Para ella ser�a quemar su �rbol geneal�gico.

Esa chica de Celle no entrar� en mi casa, no es de nuestro linaje.

- Acabaremos comiendo como los cerdos. - Calma, Sophie.

S� que es mucho pedir, pero tiene muy buenos modales...

- y es la hija de mi hermano. - �Y la madre? �Qu� antepasados tiene?

Es una plebeya.

Mi t�o Charles muri� en Inglaterra por no ensuciar su estirpe.

George Louis est� lleno de deudas. Debe una fortuna.

Una esposa rica ser�a su salvaci�n.

�Una mujer de su condici�n? No.

Los he mantenido a distancia durante 17 a�os.

No voy a admitirles ahora.

Hay otra raz�n.

Con Celle en mi bolsillo, tus primos de Londres me considerar�n m�s.

No te enga�es...

los ingleses tampoco toleran alianzas tan descabelladas.

Si se les presentan la ocasi�n...

admitir�n a un aliado rico si sacan alg�n provecho.

Cuatro batallones que luchen contra los franceses...

pesar�n m�s en Westminster que toda la sangre Stuart y su linaje.

Ten en cuenta el futuro.

�No quieres ver a tu hijo como Rey de Inglaterra?

�Cu�nto llevamos esperando?

Siempre es lo mismo, cada vez m�s cerca.

Es la ocasi�n de avanzar un paso m�s.

Considera eso frente a la estirpe que t� desprecias.

- Esta noche tendr� la respuesta. - �A qu�?

A un problema planteado en un libro de mi madre.

�Qu� pasa si una fuerza irresistible choca contra un objeto inamovible?

- No tiene soluci�n - S�.

Sophie, no te he pedido eso. No es viaje para una mujer.

Son 25 kil�metros de malos caminos.

Soy la persona ideal para conseguirlo.

- T� s�lo sabes discutir. - Necesitas un regalo de cumplea�os.

�Te parece poco darles a nuestro hijo como esposo?

- No creo que haya mejor presente. - Se conformar� con lo que le des.

Claro, as� puede que olvide a George Louis.

- Charles. - �Es George Louis un buen regalo?

S� �til por una vez en tu vida.

Que pongan esto en un estuche, sellado con nuestro escudo de armas.

- Y vete a la cama. - S�, mam�.

Condesa Platen, espero que est�is bien.

- Gracias, Alteza Seren�sima. - Y por muchos a�os.

Sois muy valiosa para Hanover.

La pol�tica de Hanover y la ambici�n de mi padre...

todav�a no hab�a perturbado mi tranquila vida en Celle.

El d�a que cumpl� 16 a�os...

esperaba ansiosa la llegada del Pr�ncipe Antonio Ulrich...

para formalizar nuestro compromiso matrimonial.

Aquello era para m� la promesa de un feliz y apasionado futuro.

- �Nils, est� aqu�! - Pero si falta una hora.

Te digo que est� aqu�.

�Pap�, pap�! Est� aqu�, lo he visto.

Dorothea, Dorothea...

Ven.

- Cierra la puerta. - Dorothea...

La duquesa nos ha honrado el d�a de tu cumplea�os. �Y tus modales?

Es s�lo una ni�a y tenemos poco trato social.

Saluda, Dorothea.

Gracias, Alteza Seren�sima.

Me alegra que hay�is venido y me complace presentaros mis respetos.

Ac�rcate, ni�a. Tengo algo para ti.

�Un anillo! �Mira,mam�!

- Qu� bonito. - Es mi anillo de compromiso.

Y ahora te lo doy a ti en nombre de mi querido hijo...

- George Louis. - No.

- Todo el mundo sabe c�mo vive. - �Qu�?

Es una ni�a inocente. Imagina qu� ser�a ese matrimonio.

Una alianza con los Hanover, reconocimiento...

- Me da igual. - A m�, no.

No quiero, padre. - Dorothea.

- �No lo har�! - �Har�s lo que te diga!

- Nils, no permitas que me obligue. - �Silencio!

- �Qu� modales son esos? - �C�mo hablas t� de modales?

Ulrich conf�a en tu palabra y Dorothea estaba feliz.

Estaba dispuesta a obedecerte.

Alteza...

permitid que mi hija sea feliz...

decid que todo ha sido un error y partid...

- con nuestra bendici�n. - Se�ora, temo no poder complaceros.

Alteza, ten�is que perdonar a mi esposa.

Nuestra hija es una ni�a...

y no nos han hablado muy bien de George Louis.

Mi hijo es un soldado.

Lo que os han dicho de �l, es la verdad.

No quiero enga�ar a vuestra hija...

dici�ndole que va a encontrar un gran amor en Hanover.

Si mi madre la admite, no tengo nada que decir.

- �Qu� edad tiene? - 16 a�os.

Es s�lo una ni�a, procura que no se hable m�s de tus aventuras.

Tranquilo, no armar� m�s esc�ndalos.

- Eso espero, por el bien de todos. - Est� bien.

Ya s� que no me quiere como esposo. Yo tampoco a ella.

La esposa debe someterse al esposo como se somete al Se�or...

por ser Cristo la cabeza de la Iglesia y nuestro Salvador.

La Iglesia se somete a Cristo.

De la misma forma, la esposa debe someterse al esposo.

En los a�os siguientes, la soledad fue mi compa�era.

S�lo encontr� un poco de felicidad en la crianza de mis hijos.

George Louis se busc� otras compa�ia.

dej�ndome al cuidado de su madre.

Ten�amos muy poco en com�n.

"...en nombre de las dos c�maras del Parlamento de Inglaterra...

en las que ni una cuarta parte estaba dispuesta...

a aprobar tales leyes perjudiciales para el gobierno de la Iglesia...

- por la rebeli�n de Irlanda." - Est� bien.

- �Entiendes lo que lees? - Un poco, Alteza.

Llegar�s a entenderlo, ma�ana har�s lo mismo.

Y hablando de la Historia de Inglaterra...

hablemos de la formaci�n de tu hijo.

Dios mediante, llegar� el d�a en que ocupe ese trono.

- Tiene que prepararse. - Pero, Alteza, a�n es un ni�o.

Hay que educarlo convenientemente.

- Por favor, Alteza. - No discutas, ni dramatices.

Tambi�n quer�is quitarme a mis hijos.

Dejadles disfrutar una ni�ez feliz como la m�a.

�Eres mejor por eso? Si te hubieran educado bien...

llevar�as con m�s dignidad el peso de esta casa.

�Es mejor George Louis?

�Sus amantes dignifican la Casa de Hanover?

El comportamiento del pr�ncipe es m�s que deplorable.

Si �l hace lo que quiere, yo tambi�n.

�Has olvidado que eres una princesa?

No me gust� que entraras en la familia, pero eres parte de ella.

Tienes que comportarte y vivir decentemente.

S�, Alteza.

Con el tiempo, me fueron quitando a mis hijos.

El �nico consuelo de mi vida se fue.

Lleg� el verano de 1689, aquel verano...

en Leinestrasse, cerca de nuestro palacio...

una vieja casa fue ocupada por un nuevo inquilino llegado de Hanover.

Muy pronto, aprendi� las costumbres cortesanas.

9.000 m�s.

- 10.000. - 12.000.

20.000.

Me parece bien, 20.000.

Llevo poco, pero suficiente.

Sois un jugador muy fr�o.

Jam�s vi apostar tan alto con tan poco.

Casi me retiro.

Ser� mejor que cambi�is de sitio. Dicen que da buena suerte.

Yo no juego m�s. Catherine.

- No dir�is que no llevo dinero. - Os he dado suerte.

- Alguien lo hizo. - La revancha, otro d�a.

Cuando quer�is, Alteza.

- Gracias, Eck. Una noche provechosa. - S�, Alteza.

Os pido un peque�o plazo para que mis hombres env�en efectivo.

No hay prisa, por uno o dos d�as.

- Buenas noches, Konigsmark. - Alteza.

- Buenas noches. - Buenas noches.

- Buenas noches. - Buenas noches.

Os deseo m�s suerte la pr�xima vez.

Buenas noches.

43.000. No tuvisteis suerte.

Hab�is tenido muchos gastos desde vuestra llegada.

La casa, vuestras recepciones y, ahora, esto.

- �Suger�s que no podr� pagar? - S� que no podr�is.

Est�is bien informada.

Yo podr�a ayudaros. Seg�n he o�do, sois un buen soldado.

Podr�a conseguiros un puesto en el ej�rcito.

Tengo ciertas influencias en Hanover y las usar�a en beneficio vuestro.

Escusad mi torpeza, condesa, pero no entiendo.

- �Qu� es lo que no entend�is? - Entiendo el c�mo, pero no el porqu�.

�Por qu� tanto af�n en ayudarme? - Por dinero.

Es una buena raz�n.

Necesit�is pagar vuestras deudas. Yo os ayudo...

y me dais una comisi�n sobre vuestra paga. El 15 por ciento.

- Ser�a una paga importante. - En efecto.

No hablamos de derrota o de victoria.

Lucharemos con los ingleses hasta que reconozcan nuestra legal sucesi�n.

- Eso no es m�s que un gesto. - �Qu� valor le dar�n los ingleses?

La pen�nsula de Morea est� muy lejos de Inglaterra.

Es oportuno que Su Alteza se mezcle en los avatares de esa campa�a.

No sufras m�s, Eck, no pienso ir.

Nos juzgar�n por el hombre que la dirija.

S�, esperar�n a alguien de la realeza.

�Y Charles? �O cree nuestra madre que es demasiado peligroso?

La duquesa ignora nuestra debilidad militar. Desconoce los riesgos.

Es mi deseo que siga siendo as�. Y Charles carece de experiencia.

Puede adquirirla, aunque tengamos que sacrificar unos cuantos hombres.

�S�lo unos cuantos? T� perdiste 8.000 en Mannheim.

Basta, basta.

Lo que no tiene discusi�n es que soy el heredero de Hanover.

Si me desacredito, perder�amos el trono de Inglaterra.

Es muy aventurado que yo haga esa campa�a. La soluci�n es sencilla.

Dejad que vaya Charles con un segundo hombre adecuado.

�Qui�n?

Konigsmark.

Es un soldado. Los ingleses conocen su reputaci�n y es extranjero.

�Extranjero? S�, pero no es imbecil.

- �Crees que aceptar�? - Aceptar�.

- Decid que no me conviene. - �No os conviene?

- �Por qu�? - No me gusta esa campa�a.

Al frente est� Charles, un in�til, teniendo a George Louis, un general.

Las tropas de Hanover sufrieron un descalabro hace dos meses...

y me ofrecen a m�, un extranjero, el segundo puesto. �Por qu�?

Porque saben que esta campa�a fracasar�...

y quieren una victima para excusarse ante Inglaterra.

Puede. �Por qu� os preocupa vuestra reputaci�n?

- No es vuestro primer trabajo sucio. - Yo elijo, no me gusta lo impuesto.

Merec�is que...

Ser� mejor que no nos exaltemos.

Admito que no os dar�a prestigio pero ganar�ais mucho dinero.

- Pod�is rechazarlo... - �Mis deudas?

S�.

Todo ha sido bien urdido...

pero como soy un hombre sin honor, podr�a escaparme a Inglaterra.

Los ingleses no os har�an caso...

suponiendo que llegarais con vida y eso no ser�a f�cil.

Son riesgos que estoy dispuesto a correr.

De todas formas, prefiero que os qued�is.

Ya os buscar� otro puesto...

para que pagu�is vuestras deudas y viv�is decentemente.

- �Est�is satisfecho? - Por el momento.

Os gusta vivir en el presente.

Desde luego, soy un soldado que ha ca�do de su pedestal...

sin ra�ces ni ataduras, sin nada permanente.

Un nombramiento de la guardia de palacio.

Sois un soldado, conde, no un lacayo.

Es un honor servirle en cualquier puesto, aunque sea peque�o.

�Peque�o? Con esto podr�ais rescatar a un pr�ncipe.

- Os estoy muy agradecido, Alteza. - �Pagar�is vuestras deudas?

Faltar�a m�s, Alteza.

�Qu� ocurre?

- Perdonad, Alteza. La princesa... - Siento molestarle...

- �Interrupimos un Consejo de Estado? - No. Ret�rate, Eck.

El Conde Konigsmark, nuevo coronel de la guardia.

Bien, �qu� deseas?

Como es tu cumplea�os, los ni�os se han aprendido unas palabras.

Sophie, George...

Que teng�is felicidad os queremos desear.

No s�lo como hijos vuestros sino tambi�n como s�bditos...

porque estamos orgullosos de vuestro honor y grandeza...

de vuestra sabidur�a y de vuestro...

- Amor paternal. - Amor paternal y...

El ni�o no parece saber mucho sobre el amor.

Que tu madre te instruya. Tiene mucha experiencia.

Lo siento, mam�.

No ten�amos que haber molestado a tu padre.

O� que hab�ais llegado a Hanover, me alegro de vuestro nombramiento.

- �Eres soldado? - S�, Alteza.

- Y yo, tengo un potro de 6 a�os. - �Cu�ntos a�os tienes?

Sophie, esos modales. El conde viene de Suecia.

- Pensar� que no tenemos modales. - �Suecia?

�Est�s de nuestra parte?

S�, Alteza.

No hab�a podido felicitaros.

Hanover ha reconocido con presteza vuestro talento.

- Si me permit�s, condesa. - Desde luego.

- �Amigo tuyo? - Es muy servicial.

- No me gustan sus modales. - �l fracas� donde t� has triunfado.

Eres una mujer muy admirada.

Durer sabe que soy muy poderosa en Hanover, por eso se interesa por m�.

Conozco ese tipo de atenci�n.

Espero que t� no ser�s tan interesado, Phillip.

- �T� qu� crees? - �Qu� significo para ti?

Noches agradables tras d�as tediosos.

Una mujer con la que no mido mis palabras.

Una mujer que sabe hasta beber.

�Se puede pedir m�s?

- Quiero mucho m�s. - Hoy est�s sentimental, Clara.

- S�. - No es el mejor momento.

Ese joven no me satisface del todo.

�Konigsmark?

Se neg� a hacer la campa�a. �Est�s segura de que no hablar�?

Le tengo muy bien vigilado.

ANATOM�A DE LA MELANCOL�A

- Sus gustos han cambiado. - Se lo di� su madre.

Dice que es lo mejor contra el ocio.

�Un libro tan aburrido? Una medida muy dr�stica.

- No se lo toma muy en serio. - �No me tomo qu�?

Nada, Charles.

- Charles es un fil�sofo. - Pobre, Charles.

Si la vida no va como �l quiere, su respuesta es dormirse.

"Dormir, dejar escapar un poco de la vida so�ando."

- �Aprend�is poes�a con los ni�os? - Poes�a inglesa.

Debo aprender mucho de Inglaterra, alg�n d�a tendr� que ir all�.

- �Y a vos no os agrada? - La Corte es igual en todas partes.

En Inglaterra, no. Al menos cuando yo estuve.

- �C�mo era? - Alegre, pero un poco loca.

El pa�s entero est� loco, con la mayor sensatez.

- �C�mo se explica eso? - Viven la vida a su manera.

�Qu� les ha hecho cambiar en los �ltimos 50 a�os?

�La guerra, la Declaraci�n de Derechos, el "Habeas Corpus"? No.

Nils Gwynn, la primera taza de t� y la verruga en la nariz de Cromwell.

Alteza, os est�n esperando.

En otra oportunidad seguiremos con la lecci�n.

Hace ya tiempo que no os ve�a tan feliz. �Qu� ocurre?

Nada.

Vigilad que no os haga sufrir. Vos no sois la �nica.

- �A qui�n te refieres? - A la Condesa Platen.

Capit�n Konigsmark, Alteza.

Perd�n por recibiros aqu�, repasamos la historia de Inglaterra.

Hace semanas se os ofreci� una campa�a...

junto al Pr�ncipe Charles en Morea y la rehusasteis.

Ahora os pido que lo reconsider�is.

- Lo siento. - �Por qu� no quer�is ir?

- Alteza... - Quiero la verdad.

La verdad podr�a ofenderos.

Hablad.

El pr�ncipe es de la familia real.

Si el Estado le requiere para una campa�a, no puede negarse.

Yo, como extranjero, no tengo las misma obligaciones.

En vuestra familia siempre fue notorio el valor.

Valor, Alteza, pero no estupidez.

No temo las acciones peligrosas pero no quiero desacreditarme.

�Desacreditaros luchar por Hanover?

�Con qu� ej�rcito? Cansado, mal preparado y peor adiestrado.

Tienen que ir, pero no est�n preparados. No tienen nada que hacer.

Oc�lteselo a los ingleses, no a vuestro oficiales...

ni al que tienen que llevar a esos desgraciados hacia la muerte.

Su hijo ir�, porque debe. Pero no le acompa�ar� a la masacre.

Os entiendo, conde Konigsmark.

Os lo agradezco mucho.

Me hab�is pedido que os dijera la verdad.

Y me alegro de saberla.

Os pod�is retirar, Conde Konigsmark.

�No lo sab�a?

- �Ni vos? - No.

- �C�mo iba a imaginar? - No os deb�is sentir culpable.

- �Qu� har� ahora? - Nada.

- �Dejar� que su hijo Charles...? - El trono ingl�s es lo primero.

Aqu� los hijos no importan.

�A�n no os hab�is dado cuenta de c�mo es Hanover?

Se vive s�lo para la pol�tica, nos casamos por pol�tica...

tenemos hijos por pol�tica y los perdemos por...

Lo siento, no os deb� hablar as�.

Ya veo que no sois feliz.

Por favor olvidad mis palabras.

Os quiero decir algo.

- �Me escuchar�is? - Soltadme, conde.

�Qu� es lo que vais a decirme?

Ya os lo he dicho.

Eres el primer hombre que me cuesta dinero...

mi comisi�n si hubieras aceptado ir a la campa�a de Morea...

pero no me arrepiento.

Todos lo saben, menos el duque.

Nadie murmurar�, no habr� esc�ndalo.

No me quieren como enemiga.

Cuando llegu� a la Corte, yo no era nadie.

No ten�a amigos ni dinero, pero si ten�a cabeza.

A algunas mujeres les basta la cara para triunfar.

Yo no he tenido esa suerte.

He manejado a los dem�s entrando en su juego.

La duquesa fue bella.

Pero, �qu� ha sido la vida para ella?

�Y la preciosa y simple princesa? Ser� Reina de Inglaterra.

Yo me inclino ante ella...

Pero no la envidio.

Tengo lo que quiero. A ti, Phillip.

Phillip...

�En qu� piensas?

En ti.

- Dorothea... - �Por qu� lo hace m�s dif�cil?

Tendr�a que ser f�cil, es justo lo que quiero.

Pero cuando lo admito, en el fondo de mi ser...

Pero yo os amo y s� que me am�is. �Tan mal os parece?

- S�. - Conozco el mundo, mejor que vos.

Si uno quiere algo, debe cogerlo...

sin miedo a las consecuencias. Mirad en Hanover.

�Tenemos que ser as�?

�Mentir, intrigar, llegar al placer, escondidos, a espaldas de todos?

Eso no es lo que quiero, no es lo que pienso de vos.

Pensaba que vos...

Pero reconozco que conoc�is mejor el mundo.

Phillip...

�S�lo hay un monarca esta noche!

�El rey del desorden de la Feria de Hanover!

Todo el mundo est� en la feria, se empujan, cantan, bailan, beben...

- Nosotras no, ya no somos jovenes. - D�jalo.

- Trae el vestido. - �Cu�l?

El que est� en la cama.

Pase.

- Adelante, Phillip. - Clara.

Ret�rate, Mar�a.

�Por qu� has tardado tanto en venir? Dos semanas.

- �Qu� te ha alejado de m�? - Mi casa, el regimiento...

- �Por qu� me evitas? - No lo hago.

No me mientas.

No eres muy listo, Phillip.

�Alaga tu vanidad enamorar a una princesa real?

Divi�rtete y divi�rtela a ella.

Falta le hace teniendo a un esposo que la ignora completamente.

�Te molesta pensar en George Louis?

No seas boba, Clara. �Qu� te pasa?

Ya no somos unos ni�os para vernos a cada momento.

No es eso lo que te pido.

No te pido besos rom�nticos, ni caricias a la luz de la luna.

Exijo sinceridad.

�Qu� pretendes de la princesa?

Nada.

Entonces, �qu� es? �Por qu� no has venido a verme?

B�same.

�Te acordar�s de m�!

�Phillip! Esc�chame.

Te dir� la verdad, sin mentiras, te dir� toda mi verdad.

Tengo 44 a�os.

He sido mujer durante 44 a�os y me queda muy poco, �entiendes?

Y me siento cansada, cansada y vieja...

aunque disimulo mis arrugas, me siento vieja. Pero no contigo.

Cuando me tocas, mi piel rejuvenece. Me siento con vida.

- Sin ti no soy nada. - Clara, por favor.

Es verdad, te lo juro. Sino, no me humillar�a as�.

Yo te ayud� cuando me necesitaste, ay�dame t� ahora. Vuelve conmigo.

�Perm�teme ser joven de nuevo! �Phillip!

Bajemos. �Os traigo la capa?

- Yo no voy, Nils. - �Por qu� no?

Estoy cansada. Prefiero quedarme.

�sa no es la raz�n.

Ten�is miedo de volverle a ver.

As� nada se soluciona.

No evitar�is sentir lo que sent�s si os escond�is.

Baja t� si quieres y disc�lpame con todos.

Phillip...

Dar� m�s luz.

Me parece imposible verte, en mi casa, en mi habitaci�n.

- Lo he deseado tanto. - Mis sue�os ya me hab�an tra�do.

- Todo est� en desorden. - No ve�a esto con claridad.

S�lo te ve�a a ti. Por fin estamos juntos.

Durante d�as y d�as, he deseado este momento.

Lo he deseado siempre, siempre...

poder decir todo lo que siento...

lo que no soy capaz de ocultar por m�s tiempo...

ni a mi misma.

- �Qui�n es? - Mi hermana.

Es muy guapa.

T� puedes hablar de belleza.

Ha sido muy admirada por los hombres, demasiados.

Somos cuatro. Mis hermanas otorgan sus favores con mucha libertad.

Mi hermano fue acusado de asesinato en Inglaterra.

En cuanto a m�, no soy mejor que ellos.

Hay algo en nuestra sangre que nos hace indignos.

S� por qu� hablas as�, Phillip. Y es in�til.

He luchado contra este impulso, pero no lo har� m�s.

- Me ir� de Hanover. - �No!

Est�s en peligro.

Es una locura, pero no puedo reprimir mis sentimientos.

S�lo quiero verte, sentirte cerca, hablar.

Es imposible.

Hay quien sospecha.

- La Condesa Platen. - S�.

- Dicen que es tu amante. - No significa nada para m�.

Claro, ninguna mujer importa.

Para ti todas somos iguales. Eso es todo lo que esperamos.

Esc�chame...

Te amo.

Te amo.

Jam�s se lo he dicho a ninguna otra mujer, ni volver� a hacerlo.

- Puedes creerme. - Phillip...

Te llevar� a palacio.

Alg�n tonto dir� que esto fue una tragedia...

y no es m�s que una comedia. Siempre hay una mujer de por medio.

Hermoso espect�culo. 9.000 hombres en pie de guerra.

Ya no quiero ver m�s.

�Me lees un poco?

Perdonadme, duquesa. Tengo jaqueca.

Es el calor.

Ve a descansar.

Te espero para cenar.

No puedo entenderlo.

Os qued�is leyendo tranquila, mientras vuestro hijo va hacia...

�Qu� esperaba que hiciera?

Mostrar algo de compasi�n...

algo de coraz�n...

sentimientos.

Supongo que tu emoci�n es porque temes por mi hijo.

No te juzgo...

pero recuerda que tu nombre importa a toda la familia...

no s�lo a ti.

�Y c�mo deber�a vivir?

Sin amigos, separada de mis hijos...

y mi esposo burl�ndose de m� con sus amantes.

Lo que t� necesitas no puede d�rtelo nadie.

Necesitas entereza, entereza para soportarlo.

- Para vos es f�cil. - �Qu� es f�cil?

Refugiarse en los libros, ignorar lo que pasa a vuestro alrededor...

Pero yo soy joven y mi vida se pasa bordando y durmiendo.

Y por eso te quejas. Deber�as dar gracias a D�os.

La vida es un camino...

en el que tenemos que soportar una pesada carga, siempre cuesta arriba.

S� lo que te digo porque soy mayor que t�.

Alteza, yo he visto lo que lleg�is a sufrir.

Recibiendo a la Condesa Platen, admiti�ndola...

cerrando los ojos a la humillaci�n. El duque es muy cruel.

Nunca m�s te atrevas a juzgar la conducta del duque.

No tiene por qu� preocuparte.

Alteza, no os vay�is. Perdonadme, no quer�a ofenderos.

Lo s�, hija m�a. Sobre ti ha ca�do un gran peso.

Siempre debes recordar que la felicidad para la realeza...

no es igual que para los dem�s.

No podemos tener coraz�n, ni sentir emociones.

S�lo tenemos obligaciones.

Nuestro coraz�n no puede regir nuestras ideas.

Debemos pensar por encima de todo nuestro pueblo...

porque el pueblo depende de nosotros.

Yo sab�a que la duquesa me hab�a dicho la verdad.

Sus conclusiones eran el fruto de su amarga y cruel experiencia.

As� que decid� seguir su consejo...

y apart� a Phillip de mis pensamientos y de mi vida.

Acept� resignada...

la monoton�a de la vida en la Corte.

Trat� de destacar sobre todos...

porque mi vida estaba m�s vac�a que ninguna.

Mi vida no ten�a sentido.

La princesa tienen la Corte a sus pies.

Dicen que os tiene muy abandonado.

- �Hay novedades? - Un despacho de Morea.

Pones una cara como si te fueran a colgar.

�Qu� cara tengo que poner? �De dicha?

Que venga mi ayuda de c�mara. Has cambiado.

Has cambiado mucho, tienes temperamento.

Las mujeres temperamentales me gustan.

Una novela.

Es una pena que una mujer como t� deba contentarse con la lectura.

- Acu�state. - �Est� Su Alteza?

- S�. - Tengo que verlo.

- �Qu� quieres? - Noticias de Morea, Alteza.

�No puedes esperar hasta ma�ana?

- Vete. - �Alteza?

Ma�ana. Te he dicho ma�ana.

�Son ciertos los rumores? �Han llegado noticias de Morea?

- �Qui�n era? - Eck.

- �Ha pasado algo? - Nada que deba preocuparte.

- �Por qu� ha venido? - Porque es un idiota.

Le asusta hasta la posibilidad de recibir una mala noticia.

- �Noticias de Morea? - Nos han derrotado.

Charles ha desaparecido.

�Charles?

- �Y los dem�s? - Templehof y Gratz han muerto.

�Vas a desmayarte? �Qu� tienes?

�Qui�n m�s? D�melo.

- �Qui�n m�s? - Nadie m�s.

Es un despacho de Konigsmark. Dice que los turcos est�n...

�Qu� te pasa?

�Hab�a algo entre t� y Charles?

Est� vivo.

Al saber que el pr�ncipe hab�a ca�do...

los hombres no tuvieron fuerzas para seguir.

Luchamos como pudimos al d�a siguiente se retiraron.

Pero antes, cuatro de sus hombres trajeron el caballo de Su Alteza...

con su cuerpo en la silla.

Los turcos son un pueblo salvaje, pero respetan el valor.

�Recibi� mis cartas? Me gustar�a saberlo.

Las llevaba siempre con �l, se�ora.

Gracias.

Me consuela saber que mi hijo le tuvo por amigo.

"Y hemos tenido a bien enviarle a nuestro embajador...

Sir William Colt...

para que personalmente les ratifique nuestra total adhesi�n.

Nuestras estirpes han quedado emparentadas...

unidas por el lazo de la sangre derramada en el campo de batalla...

contra nuestros comunes enemigos."

�Colt? No conozco a ese hombre.

El nombre no importa.

Lo que importa es el hecho de venir en representaci�n del Parlamento.

Eso significa que al f�n consideran nuestras pretensiones.

Hace muchos a�os que la conozco bien.

No sabe ocultar sus sentimientos, me tiene preocupada.

Lo �nico que me interesa es su seguridad.

- A�n a costa de no verla nunca m�s. - Eso no basta.

Una palabra, una insinuaci�n, y George Louis la destruir�.

S�lo vos podr�ais impedir tal desdicha.

�Yo? �C�mo?

Volviendo con Platen.

�Lo ha dicho ella?

Ni siquiera sabe que he venido. Os lo pido yo, por su bien.

- No, no. - Est� en peligro.

Ten�is que prescindir de vuestros sentimientos.

Pensad en ella solamente.

Si no volv�is con la Condesa Platen...

le dir� cualquier infundio a George Louis.

Nuestra felicidad s�lo tiene una senda.

Para ser infelices y vivir este infierno hay mil caminos.

�C�mo est�?

�Sale mucho? �Pasea?

Se pasa el d�a llorando.

Decidle...

Decidle que pase lo que pase y oiga lo que oiga...

Ella lo sabe.

- �Me hab�is llamado, Alteza? - Hay noticias de Inglaterra.

Esperamos al embajador. Han tomado en cuenta nuestra pretensiones.

Me alegra, Alteza, vuestros deseos se ver�n cumplidos.

La recompensa es para ti, ser�s Reina de Inglaterra.

- No siento el menor deseo. - No lo deseas...

�Crees que esto se puede valorar como un capricho personal?

Mi hijo dio su vida por lograrlo...

y llevo la mayor parte de la m�a, trabajando por ello. No hables as�.

S� cu�l es mi deber y procurar� cumplirlo.

Lo har�s. No tienes m�s que un hijo.

Al unirnos a la Corona de Inglaterra, deber�as tener otro.

- �Alteza! - Es incuestionable.

Vuestra separaci�n debe terminar.

De una vez para siempre.

Iremos a Herronhausen a recibir al embajador...

y ocuparemos las habitaciones del ala sur, juntos.

�Tienes algo que objetar?

Dar� las �rdenes oportunas para que las preparen.

- La condesa est� enferma. - �Est� enferma?

- Sarampi�n. - Tendr� que arriesgarme.

- No quiere visitas. - La m�a, s�.

- �Qui�n es? - Konigsmark.

Phillip.

Un momento. Mar�a, toma esto. Baja las cortinas.

- Que entre. - S�, se�ora.

- Buenas noches, Mar�a. - Vienes en buen momento.

- Ac�rcale una silla. - He o�do que est�s enferma.

S�lo es una enfermedad de ni�os. Mar�a, puedes irte.

- �Qu� estabas haciendo? - Me pon�a pomada con azafr�n.

Tengo la cara como un payaso, no quiero que me veas. Si�ntate.

- �Lo has pasado mal? - He podido salvar el cuello.

S�lo tengo una se�al que me hizo una amiga.

Perd� la cabeza. No suelo humillarme de una forma tan baja y rastrera.

- Estaba pose�da. - �Ya se ha ido el demonio?

Creo que s�. Pero no est�s muy seguro.

�No hubo un hombre en la Biblia al que exorcizaron...

y despu�s le poseyeron siete demonios peores que el primero?

As� que no estoy a salvo.

En el amor nadie est� a salvo.

Phillip...

�Por qu� has venido?

Todo puede volver a ser como antes.

�Es eso lo que quieres?

Habla, d�melo.

Estoy aqu�, �te parece poco?

�Ad�nde iremos? �A tu casa de Suecia?

- �Dejar�as Hanover? - Ahora hay un trono en juego...

el duque tendr� que ser muy prudente.

Lo del trono de Inglaterra es un hecho.

Gracias a mi talento. Lo he planeado todo.

El matrimonio con la Casa de Celle, el apoyo a los ingleses.

Se�al� el camino a seguir desde que el duque me dio mi primera paga.

Ahora es un hecho.

Una persona ha estado a punto de impedir mi triunfo.

T�...

T� y tu est�pido romance con la princesa.

Pero el sentido com�n te ha hecho rectificar.

Ella ha recapacitado y ha vuelto con George Louis...

para darle los hijos que garanticen la sucesi�n.

La recibir�n muy bien en Inglaterra. Su p�lida hermosura gustar� mucho.

T� ya no la quieres, �verdad?

�Phillip?

- �Phillip! - Se ha ido, se�ora.

- Os est�n esperando, se�or. - No puedo recibir a nadie.

Coronel, os iba a dejar esto para firmarlo.

Dejadlo. Dejadlo y retiraos.

- Os ver� ma�ana. - Gracias.

Ma�ana tendr�is que presentaros al pr�ncipe.

�Al pr�ncipe?

- �Qu� pasa? - Supon�a que est�bais informado.

Su Alteza ir� a Herrenhausen para recibir al embajador ingl�s.

Se reconocer� su derecho al trono y habr� una cena en su honor.

Aqu� est� su invitaci�n.

El Pr�ncipe Charles ha muerto, ser� una buena ocasi�n para celebrarlo.

Buenas noches, coronel.

Los ingleses no me tienen simpat�a.

Sirvo a sus prop�sitos para no caer en el Papismo.

No entiendo su idioma ni me gustan sus modales.

Cuando vaya all�, vendr�n alemanes conmigo.

Tendr� mis propios amigos y beber� mi propio vino.

Alteza Seren�sima...

Caballeros...

Soy extranjero y no conozco sus costumbres, perdonen mi osad�a.

El honor de hablar esta noche le correspond�a a otro hombre.

Ojal� pudiera hacerlo.

Me refiero a su Alteza el Pr�ncipe Charles...

hombres como �l no se encuentran f�cilmente.

Por desgracia, los avatares de la guerra y de la pol�tica...

nos privan de su presencia.

Mi lealtad ser� eterna, como corresponde a mi honor.

Pero la lealtad no lo es todo, necesitamos algo m�s.

Buen material y buenos mandos.

En Dresde tuve la ventura de ver las tropas de Sajonia.

No hay mediocridades en Sajonia, tienen un verdadero ej�rcito.

No saben pelear, corrieron ante los franceses.

Naturalmente, �sab�is por qu�?

Porque un general no se puede improvisar.

Un general es algo m�s que unos galones y una medalla.

Si en Dresde os causaron tan buena impresi�n...

me sorprende que os marcharais de all�.

Me fui porque no me complac�a servir al Pr�ncipe Augustus...

quien traicionaba a su adorable esposa...

con cualquier sofisticada mujer que se le pusiera por delante.

Est� bien.

Un hombre que cede su sitio a su hermano, sabiendo que morir�...

no es capaz de defender su propio honor.

Si hab�is terminado, caballeros, podr�amos buscar otra diversi�n.

Si�ntense, caballeros.

Cantemos, amigos, una bonita canci�n.

�Qu� os parece "Negro Charol"?

�No est� aqu� Konigsmark?

S�, ya s� qui�n es. Sabi�ndolo puedo enfrentarme a �l.

Le har� fusilar sin hacerle una sola pregunta.

- �Anders! �Anders! - �S�?

�Tenemos caballos para un carruaje?

- Casi todos son de monta. - Necesito doce.

- �Doce? - S�, dos carruajes.

Cubre de escudos de armas del peque�o, pon c�modos cojines...

y no digas nada. Si se entera alguien, te crucifico.

- S�, Milord. - Bien.

Phillip...

Lo sabe. Te har� matar.

No, hasta que la Corte vaya a Herrenhausen, lo s�.

- Tenemos 24 horas. - M�rchate de Hanover...

Nos iremos juntos, ma�ana por la noche. Todo est� listo.

Soy el Capit�n Durer, quiero hablar con el conde.

El confidente de la condesa. Te habr� visto.

- Con esto no me habr� reconocido. - Pronto lo sabremos, qu�date aqu�.

Disculpadme que os moleste a estas horas.

�Podr�amos hablar en privado? Tal vez ah�...

Podemos hablar en privado aqu�.

Ret�rate, Nils.

�Y bien?

Esta noche hab�is hablado con mucha dureza.

Creo que no pensasteis en las consecuencias.

Os equivoc�is.

- He venido a ofreceros mi ayuda. - �Ayuda?

�Acaso dud�is de m�?

Dudo que hay�is venido a mi casa a esta hora, s�lo por esa raz�n.

De haber sabido que estabais ocupado...

�Ocupado?

Sois un caballero.

Nunca se sabe qu� dama puede encontrarse con vos.

�Quer�is saber qui�n es?

Temo que a la dama no le complazca...

ni a vos...

porque la Condesa Platen os paga para espiar para ella, no a ella.

�La Condesa Platen?

�No me cre�is?

No, pero os concedo el beneficio de la duda.

"Es imposible, nunca podr�amos escapar. Te quiero."

- �Qu�? - No hay nadie en la casa, se�or.

Traigo un mensaje, se�or.

Han visto su carruaje a las 1 de la madrugada, iba hacia Osnabruck.

�Osnabruck?

Est� bien.

Ya estar� en Holanda, ya no podemos hacer nada. Informaremos al pr�ncipe.

Me alegra no tener que hacerlo yo.

�Qu� pasa?

Nada.

Sigue.

El escudo de armas lo han cubierto de pintura.

- Queriendo huir es lo m�s l�gico. - Pero ese coche est� aqu�.

Se fue en el otro coche, uno grande.

El m�s r�pido y peque�o est� aqu�, con sus caballos m�s veloces.

�Y qu�?

Parece que espera que alguien le siga.

Cre� que se trataba de vos.

- �Qu� m�s? - La Corte va a Herrenhausen ma�ana.

Si ella le sigue, se ir� esta noche.

Ochenta...

Noventa...

210...

500...

La partida es m�a. �Otra?

Es muy tarde. Ser� mejor que te acuestes, hija.

- No estoy cansada. - Pues lo parece.

Ma�ana debemos seguir atendiendo al Embajador de Inglaterra.

- Tienes que tener buen aspecto. - S�, Alteza.

- Buenas noches, Alteza. - Buenas noches.

- Te has equivocado. - As� es.

- No va a seguirle. - Ha venido �l a buscarla.

- Est� aqu�. - Phillip...

No se fue, no iba en ese coche.

- No le hag�is caso, es una locura. - D�jame verle.

No, no tendr�is valor para decirle que se vaya.

D�jame.

Phillip...

�Por qu� lo has hecho? Arriesgas tu vida...

Ven conmigo.

No es posible.

Enti�ndelo.

Esta ma�ana, al saber que te hab�as ido...

sent� que parte de mi vida terminaba...

y me hice el firme prop�sito de cumplir mi destino...

porque t� estabas a salvo.

T� me has dado el valor que tengo. No me lo hagas perder ahora.

Ay�dame.

Vete, por favor.

No, si t� no vienes.

- �Por qu� has tardado en dec�rmelo? - Quer�a estar segura...

- tener todas las pruebas en la mano. - Lo pagar�n caro.

Espera. Un esc�ndalo no te conviene.

- No debes verte metido en esto. - �Y?

Conf�a en m�, como siempre.

Dame cuatro hombres fieles, no hay tiempo que perder.

D�jame hacer a m�.

Iremos por Westfalia a Holanda. Y de Amsterdam hasta Suecia.

Suecia...

Nunca te he hablado de mi tierra...

y tampoco nunca te he dicho nada de mi casa.

Es hermosa, confortable y te est� esperando.

Te gustar�, ya ver�s. El pueblo es bueno.

Mi abuela conoce a todo el mundo y les brinda su amistad.

Tiene un gran libro escrito por ella que cuando era ni�o, me daba miedo.

No tiembles m�s.

Phillip, Phillilp...

Dentro de 15 minutos estoy aqu�.

No quiero llevarme nada de Hanover, s�lo a ti.

- Voy a por el coche. Prep�rate. - S�, Phillip.

No os mov�is.

- Capit�n, capit�n. - No vemos nada, alumbrad un poco.

Dorothea...

Hab�is aceptado dinero y utilizado esp�as.

Vuestra conducta es la verg�enza de la Corte.

Hab�is manchado nuestras manos y deshonrado nuestra casa.

�Vuestra casa? �Y qui�n la ha levantado?

�Lograsteis la sucesi�n al trono de Inglaterra...

sentada ah� leyendo uno de vuestros libros? No, a m� me lo deb�is.

Cuando vuestro hijo sea George I de Inglaterra, Escocia...

pensad que es gracias a mi talento, no a vuestra estirpe.

Los designios de Dios se cumplen con insospechados instrumentos.

No os debemos nada.

�Quer�is hacerme un favor?

Acabad conmigo, dejadme descansar.

S�lo tengo miedo a no poder dormir.

A eso...

Y a hacerme vieja.

No se�is est�pida. �Cre�is que perdiendo la vida...

escapar�is al juicio?

Cuando caiga el hacha, estar�is en manos de Dios.

Rezar� por vos.

Pasad.

Su Alteza os requiere al momento ante el Consejo de la C�mara.

�D�nde est�? �Le han encarcelado?

No lo s�.

Yo no he hablado, pero lo saben.

Se han enterado, lo saben.

"�sta es la declaraci�n hecha por la Princesa Dorothea de Hanover.

Ante este Tribunal con fecha del d�a 26 de septiembre de 1694...

hago saber que es mi voluntad separarme de mi esposo...

Su Alteza el Pr�ncipe George Louis, renunciando a nuestro matrimonio.

Solicito a Su Alteza Seren�sima, el Duque...

que me permita habitar el castillo de Ahlden, que es parte de mi dote...

para vivir en �l, bajo el cuidado y la custodia...

de un oficial de la guardia o quien Su Alteza Seren�sima designe.

Acepto de antemano las condiciones que Su Alteza Seren�sima exija.

No me comunicar� por carta u otros medios...

con nadie que viva fuera del castillo.

En segundo lugar, prometo no salir de �l...

a no ser para pasear por los jardines entre los fosos.

En tercer lugar, renuncio a perpetuidad a todos los titulos..."

Est� muerto.

"...que Su Alteza Seren�sima tenga bien a dictar, cuando le parezca."

Hija m�a, s�lo Dios nos conoce realmente.

Conoce nuestra debilidad y nuestra fuerza.

La felicidad no es de este mundo.

El secreto es abandonar la esperanza de hallarla...

y conformarnos con lo que podamos conseguir.

La Naturaleza es m�s sabia que nosotros.

Poco a poco nos quita las ambiciones.

Entonces, con el cuerpo cansado...

nos llega la templanza y el reposo del alma.

Ese mismo d�a...

la Corte parti� a Herrenhausen...

y yo vine a Ahlden.

Hace ya 30 a�os.

La mitad de mi vida.

He envejecido...

Y no espero nada...

a no ser...

DOROTHEA NACI� EN CELLE EL 15 DE SEPTIEMBRE DE 1666...

ESPOSA DE GEORGE I DE IINGLATERRA Y MADRE DEL REY GEORGE II

MURI� EN AHLDEN EL 13 DE NOVIEMBRE DE 1726

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