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Mi muñeca se ha perdido...
Ya su piel se habrá podrido...
Para, para, para...
Está sola...
Está sola y tiene frío...
¡Para!
-¿Cómo estás?
Tu madre me ha dicho que anoche pudiste dormir un poco.
Qué buena pinta tiene ese pollo.
-No tengo hambre.
-Hacemos una cosa: lo compartimos, ¿vale?
Tranquila, solo son las luces.
Sonia...
-Ya viene... -Nadie va a venir, ya verás.
Aquí estás segura.
Sonia...
-Estaba aquí...
¡Estaba detrás de ti! -Sonia, te lo estás imaginando todo.
-¡No! La niña es real...
¡Está por todas partes!
Me lleva a sitios horribles...
-Suelta el tenedor. -¡No quiero!
-Suéltalo, por favor. -No quiero...
No puedo más... -Sonia.
Cálmate.
-No puedo...
Suéltalo.
-No puedo más.
¡Sonia, no! ¡Sonia!
¡Sonia, no, amor!
¡Por favor, ayuda!
- ¡- Joder! - No...
¡Ayuda, por favor!
¡Ayuda!
Ayuda, ayuda...
-En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
-Amén. Amén.
El Señor esté con vosotros.
Y con tu espíritu.
-Le tendría que haber cosido unos volantes más en el cuello.
No, mamá, está genial.
¿No se ve anticuado? No.
Me cago en...
Perdón.
- Perdón. - Cómo va vestida...
Recibirán el sacramento de la Eucaristía.
¡Que se siente!
- Y así... - Hola. Perdón.
...con la Santa Madre Iglesia,
sujetos a los mandamientos de Dios.
¿Dónde coño te habías metido?
No me rayes. He estado currándome el taxi.
Y así se debe celebrar.
¿Nos lleva alguien? El Tano.
¡Con el Tano no!
Su sentido más puro es...
El Salva va lleno
y al Juanlu le pincharon las ruedas ayer.
¿Qué le hago? ¿No las tendrá listas para hoy?
No tiene un puto duro. ¿De dónde lo saca?
Joder...
Pero no me siento delante. Es la única condición que ha puesto.
¡Rebe!
Hay que aprovechar que eres carne nueva.
A las demás nos tiene vistas.
Como me meta mano...
Hemos quedado a las diez para tomarnos la primera.
Ni se te ocurra llegar tarde.
Tu prima estará como un buitre buscando plaza también.
Haré lo que pueda. Más te vale.
Ponte algo sexy , que no vamos al seminario.
¿Qué te pasa? ¿Tienes un puto escape de aire o qué?
Señorita Durán,
no se puede hablar durante el santo oficio.
Acompáñeme, por favor.
Nos vemos ahí.
¿Queréis participar en la Eucaristía
recibiendo vuestra comunión
unidos a los familiares y amigos que os acompañan?
Sí, queremos.
-¿Estáis a gusto en el pueblo? ¿No es muy duro el trabajo?
-Nos cuidan muy bien en la empresa.
-Me alegro.
Y que no me entere yo de lo contrario.
Los mataderos no están hechos para cualquiera,
pero no están las cosas para rechazar empleos.
-Antonio y yo os estamos agradecidos.
-¡Laura, ven aquí! ¡Ven aquí!
¡Ven aquí ahora mismo!
¿Cuántas veces te he dicho que no quiero que vayas a las ruinas?
-A mis amigas les dejan.
-Y si tus amigas se quieren tirar a la vía del tren, ¿qué?
Anda, jugad con las muñecas, que para eso están.
Y tú, ¿quieres estar con tu hermana y vigilarla?
Parece que lo tengo que hacer todo yo.
¡Venga!
¡Va! -Vamos, Laura.
-Esta niña...
Se pone a corretear por ahí
y me pierde la medalla que le regalamos.
-Me la ha enseñado, es preciosa.
-¡Y de las buenas! 18 kilates.
Juan le quería comprar una bañada en plata
y le dije que de ninguna manera.
Si dependiera de ellos,
los niños harían la comunión en chándal.
Por cierto,
precioso el vestido de tu niña.
Con los retoques, casi ni se nota que era de Sara.
-Está encantada.
No se lo quita ni para dormir.
-¿Qué le habéis regalado?
-¡Sara!
¡Perdón! No, no me toques, que aún es peor.
-Virgen santa, echado a perder...
No te preocupes, tía Teresa.
En la lavadora, este poliéster barato queda como nuevo.
Como nuevo. Ponte agua.
-No quiero agua.
- ¿Quién quiere una foto? - ¡Yo!
Una sonrisa.
Muy bien.
Siguiente.
¿Dónde está tu muñeca, princesa?
-Toma, póntelo así, entre las manos, como si estuvieras rezando.
Ya verás qué guapa vas a quedar.
Sonriendo...
¡Esa sonrisa! Perfecto.
Siguiente.
¡Guapa!
¿Tú qué?
Sara, déjala. -¡Mamá!
-Sara... ¿Dónde vas este verano?
Que pares... ¡Para!
-¡Vale ya, Sara!
-Perdona, ¿has visto a mi hija?
No, no sé cómo se llama.
Se llama Marisol Bertrán.
Debe estar por aquí.
No sé, creo que no la hemos visto.
¿Usted ha visto a mi hija Marisol?
-Marisol... -Una niña. Debe estar en la plaza.
Creo que no... Va vestida...
como ella, de comunión.
¿Saben si hay alguien que la haya visto?
-¿Qué haces?
-¿No ves que hay niños?
Tenemos chica nueva en la oficina...
-No te preocupes, se lo digo yo.
Buenas noches.
Rosales nos ha puesto dos horas más. -Joder...
-Desde el martes, turno de noche toda la semana.
-Pero si tengo turno de noche yo también.
-Se lo he dicho, pero ni caso.
-Deberíamos hablar con el sindicato. -Sí, anda...
Y que se entere tu hermana y nos eche,
lo que necesitamos.
¿Adónde vas?
Al garito con la Rebe.
¿Quién es Rebe? -Su amiga del colegio.
-¿La punki?
Anda que no hay chicas normales y te haces amiga de esa...
-Déjala. -¿Por qué no sale con sus primas?
¿Le has dado permiso? Papá, te lo dije hace días.
Está bien, pero a la una en punto de vuelta a casa.
A la una no... ¡Mamá, no me dará tiempo a nada!
- A las tres. - A la una te quiero en casa.
¿O prefieres quedarte?
Vale.
Ya que sales, saca la basura, anda.
¿Qué hacía esto en la basura? No sé.
A papá le ha costado mucho hacértelo.
Es que no quería un rosario, quería una muñeca,
como las de las demás.
Pues te jodes, Judit, es lo que hay.
Que sea la última vez que lo veo en la basura.
Si no, todas estas van detrás.
¿Te queda claro?
No vuelvas a coger mis cosas.
Eres una caca de hermana.
Mira cómo lloro...
Sara... ¿Qué?
No me gusta este pueblo.
La gente es rara.
No, Judit.
Los raros somos nosotros.
Me cago en la puta madre...
¡Pero bueno! ¿A qué hora te dije?
He tenido movida en casa.
Calla y corre. ¿Y el Tano qué?
Ha ido a por el coche. Date prisa o nos quedaremos colgadas.
¡Espabila!
¡Rebe, no puedo más! ¡Corre, hostia!
¡Mierda!
Mierda...
¡Eh, fuera, fuera!
¿Dónde vais? ¿De qué vas?
-Suelta la puerta, que te las vas a cargar.
Tu cara de perra me cargaré como no salgas.
Eh, parad ya.
Os quedáis aquí las cuatro.
Nos prometiste que iríamos contigo.
Haber llegado a la hora. ¡No me jodas!
Da igual, Rebe. ¡No!
Lo siento, pero ya sabes: en el amor y en la guerra...
¡A tomar por culo! ¡Hija de puta!
En el amor y en la guerra no sé,
pero con el taxi a la disco no se juega.
Venga, coño, arranca, Tano. ¡Tira, corre!
¿Qué queréis? Cubatas.
Vamos al baño, ahora venimos. Quedamos aquí.
Sí.
Cuidado, cuidado...
Debemos repasar la estrategia. ¿Qué hora es?
Las once.
Vale, las once. Punto uno: conocer a los chicos.
¿De dónde? De ciudad.
De cuidad. Cualquiera que nos saque del pueblo.
Ni Horta, ni Gandesa, ni mierdas. Nada, no.
De Valencia o Barcelona como poco.
Y rapidito, porque en dos horas la basca ya va fatal.
Punto dos...
Punto dos. Estar pendientes del Tano
para no quedarnos sin taxi de vuelta.
Hay que tontear con él cada media hora
y si está con otra te metes por en medio.
Ni de coña... Es lo que hay, Sara.
¿Y el punto tres?
Pasarlo de puta madre.
Pasárnoslo de puta madre.
¿No es desfasar demasiado? Si solo es media...
Anda, abre.
¿Dónde vas con un billete de 5000? ¿Crees que soy el Banco Central?
Fíame y te pago otro día. Aquí no se fía nada.
Joder... Tira.
Si quieres...
Me puedes pagar en especias. Métete tus pastillas por el culo.
¡Rebe!
¡Rebe!
¡Tía, te quiero un montón!
Eres la mejor amiga que he tenido nunca.
De verdad... ¡Ay, yo también te quiero muchísimo!
¿Sara, y el Tano?
¡Me cago en la puta, el Tano! ¡Corre!
¡Ahí está!
¡Joder! ¡No, espera!
¡No! ¡Hijas de puta!
¿Y ahora qué coño hacemos?
- Por favor, para... - ¡Para, para!
¡Para! ¡Hijo de puta!
Joder...
¡Cabrón!
¿Tu ligue no nos podría haber acercado?
Ese gilipollas se iba de after .
¿Y si volvemos a la gasolinera?
Había una cabina de teléfono.
¿Y a quién vas a llamar? A mi padre.
Me da igual.
Prefiero una bronca y no tirarme 30 kilómetros
andando en medio de la nada. Ah, ¿sí?
¿Y que no te dejen salir en un año? Rebe, se va a enterar igual.
Me da igual... ¡Que no, que no!
No puedes llamar a tus padres. ¿Por qué?
Porque se lo contarán al mío y, si se entera, me mata.
El mío también me mata. ¡No!
Tú no sabes de lo que es capaz, tía.
Te lo pido por favor...
Gracias.
Tía, te juro que ese es el nuestro, te lo prometo.
En nada estaremos en casa.
¡Para, por favor! ¡Para, para! ¡Para!
¡Sí! Joder, menos mal...
Nos acabáis de salvar la vida, tío...
Nos esperamos al siguiente, ¿vale?
¿Y si no hay otro? No podemos subir ahí, tía.
Ya verás como no pasa nada. Sara, espera...
¿Adónde vais? Adonde vosotras queráis.
¿Subís o no?
Venga...
De verdad...
Dadme un poco de charla,
a ver si me duermo y tenemos un disgusto.
¿No decís nada? ¿Ni gracias?
¿No os enseñan modales en el colegio de monjas al que vais?
Gracias.
Mírala, si tiene lengua, la Rebe.
Seguro que sabe usarla para otras cosas.
Igual hasta nos hace una demostración.
¿Y tu amiga?
Tenemos chica nueva en la oficina. ¿Cómo te llamas?
Sara.
Se llama Sara y es divina...
¿Qué te parece si vamos a algún sitio y nos conocemos mejor?
Así acabamos bien la noche.
Eh...
Chivo, ¿qué haces?
Es pronto para volver a casa, sigamos con la fiesta.
Me quiero bajar. Sí.
Para el coche, que nos bajamos aquí nosotras.
No digas tonterías...
¿Os vamos a dejar aquí? Somos unos caballeros.
¡Que pares el coche!
Tranquila, te lo vas a pasar superguay.
Como nos toques un pelo, te juro que te arranco los huevos
y te los hago tragar, ¿OK?
Chivo, vuelve a la carretera, tío. ¿Qué pasa, Pedrito?
¿No te apetece divertirte? Sí, pero como broma es suficiente.
Tranquila, que estaba de coña.
No queremos perder el tiempo con dos niñatas como vosotras.
Eres un cabrón hijo de puta, chivo. ¡Cuidado con lo que dices!
¡No, imagina si nos metes ahí y...!
¡Tranqui, chivo, joder!
¡Cuidado!
Joder... ¿Qué haces?
¡Me has dado un susto de muerte, hostia!
¿No la has visto? ¿Qué?
Algo ha cruzado el camino, tío. ¿Qué dices, tía? No hay nada.
¡Casi se lo lleva por delante!
Será un jabalí. ¡Sí, vestido de novia, no te jode!
Era una persona vestida de blanco.
¿De qué coño te ríes? Te has quedado conmigo, ¿eh?
¿Qué dice?
Te juro que estaba ahí, tío. Era como si fuera una niña pequeña.
¿Quién se lo ha contado? ¿Has sido tú?
¿Qué dices, tío? ¿Por qué iba a contarle nada?
¿De qué coño habla? De nada.
Arranca ya, anda. Dime que tú sí que la has visto.
Yo no he visto nada... Hala, ya está.
Venga.
¿Qué haces? No dejaré sola a una niña perdida.
¡No hay ninguna cría! ¡No salgas fuera, Sara!
¡No salgas, Sara! Déjala, ya se cansará.
Sara...
Mira el lado bueno, ¿no? Nos han dejado solos.
Chivo, de verdad, joder...
Me cago en la puta... ¡Sara!
Allí.
Algunos en el pueblo hacen esto
con los perros que ya no pueden cazar.
Bueno, ya hemos visto que no hay ninguna niña, ¿no?
Nos vamos, venga.
Espera.
Sara, joder...
Tiene que ser de la niña. Se le habrá perdido.
¿Qué dices, tía? Esta muñeca está supervieja, mira.
¿A ver?
Llevará aquí tirada años.
¿Quién tiraría una muñeca en el bosque?
Ni lo sé ni me importa.
Quita, quita... ¿Qué te pasa?
- Me da asco, tío. - ¿Asco? ¡Estás cagado!
Pedrito, dame un besito... No me jodas, Chivo, para.
¡Para, tío! ¿Queréis parar? ¿Podemos irnos ya?
¿Y la niña qué? Pero ¿qué niña?
Si está herida, ¿qué pasa? Ni hablar, nos vamos.
Tete... Si os quedáis quedar, de puta madre.
Yo me piro, ¿OK?
Yo también.
¿Tú crees que...? Nada, no digas tonterías.
Sara, ¿te vienes o qué?
¿Qué coño haces despierta?
¿Qué haces con el vestido puesto?
¿Y tú qué haces volviendo a las seis?
¿Es para mí? No.
Es de otra niña y debo devolvérsela.
¿Por qué? Porque lo digo yo.
Y punto.
Vete a la cama.
Como te chives a papá y mamá, te mato.
Como me chive, te matan ellos.
¿Qué quieres?
¿Eso es de tu hermana? -Me ha dado permiso.
-Ahora lo dejas y a desayunar.
Buenos días.
Buenos días.
-Lo pasaste bien anoche, veo.
- Normal. - Ya...
¿A qué hora volviste? A la una seguro que no.
-Llegó a la una y media.
Me despertó, como siempre.
-Está bien.
Que no vuelva a ocurrir.
Si quedamos en una hora, se vuelve a esa hora.
Perdón.
Mamá, ¿huevos? Sí, huevos.
Y te lo acabas todo, que te estás quedando en los huesos.
No le dejes las revistas a tu hermana.
Están llenas de chicos medio desnudos,
con pendientes y pelo de colores.
Qué asquerosa.
-Cariño...
¡Venga, va!
¡Otra! Joder...
¡Sí! Joder...
500 pelas.
No, revancha.
Cuando tengas un mejor día.
Estoy perfectamente, me falta pillar el ritmo.
¡500 pelas! Hacemos dobles, que mola más.
Qué pesado... Sara, ven, ponte con ella.
¿Le has vuelto a ganar?
Es como robarle Chupa-Chups a un crío.
¿Qué? ¿Cómo estás?
Tía, tengo una resaca que me muero, te lo juro.
¿Tú has podido dormir algo?
Qué va.
¿Qué tienes ahí?
Nada, esta mañana con la sobada me he dado un golpe.
¿A ver? No es nada, ya está.
Venga, ¿jugamos una partida? ¿Tienes cinco duros?
No, voy a ir a ver al padre Manuel.
¿Al cura? ¿Para qué?
Voy a enseñarle esto.
Quizá él sabe de quién es.
Oye, Sara... Tenemos que hablar.
Tú acabas de llegar y no lo sabes,
pero hace años que se cuenta esa historia.
La historia cambia según el pueblo: unos dicen que es una novia,
otros que es una niña vestida de comunión
que se aparece por estas fechas...
Es siempre la misma mierda, tía.
Que si te cruzas con ella, estás maldito.
¿Cómo que maldito? Yo qué sé.
Es una historia para asustar a los críos.
Rebe, algo cruzó el camino, yo lo vi.
Con lo puestas que íbamos, lo raro fue que no vieses un unicornio.
¿Y por qué salió Pedro conmigo a buscarla?
Porque quería estar a solas contigo.
¿Qué dices? Sí.
Le molas, tía.
Venga, no te flipes.
Más de flipada es que digas que has visto un fantasma.
¿Qué quieres? ¿Que se burlen más de ti?
Pues, hala, olvídate de la mierda de la muñeca
y vamos a echar unas partidas al futbolín.
Venga, vale.
¿Nunca te has liado con Juanlu?
Qué va, si nos conocemos desde EGB. Sería incesto.
¡Qué mentirosa! ¿No te gusta nada? ¿Ni un poquito?
Qué va, es un amigo.
Mira, veo que al final llegasteis.
¿Os gustó la excursión? Sí.
Vuelve a hacerme eso y te parto esa cara de chupapollas.
¿Chupapollas yo? Eso lo serás tú.
Me han dicho que así le pagas las drogas al camello del pueblo.
-Como su madre. Retira eso.
¿Por qué? Es lo que va diciendo tu padre.
Que se fue a Valencia a buscarse un chulo
porque aquí se los había follado a todos.
¡Gilipollas! ¡Hija de puta!
¡Te rompo la puta cara! ¡Rebe!
Hazle caso a la forastera, que saldrás perdiendo.
Hija de puta. Anda, vámonos.
Y tú, con cuidado, a ver si hablo con mi madre
y ponemos a tus padres de patitas en la calle.
Rebe, espera... Déjame, me voy a casa.
Mi hija está encantada.
Padre, no sé cómo agradecérselo.
La misa de ayer fue preciosa. No sé cómo agradecérselo, de verdad.
-Sí, fue muy especial.
Hizo un día muy bonito.
Los niños estaban encantados.
Les gusta hacer la primera comunión, y a los parientes...
Hola. Hola.
-Sara, ¿tú por aquí?
Hola, tía Teresa.
Bueno, padre, muchas gracias. -Nada.
Hasta luego.
¿Puedo hablar con usted?
Sí, claro.
Ayúdame con esto.
Cuando puedas, diles a tus padres que aún no hemos recibido
las 700 pesetas para las fotos de la comunión de tu hermana.
Se les habrá pasado. Avísales sin falta.
Sería una lástima que se quedaran sin un recuerdo tan bonito.
Déjalo aquí mismo.
Bueno, tú dirás.
Quería hablarle sobre la comunión: quería saber si salió todo bien.
¿Las niñas llegaron a casa sin problemas?
Naturalmente, qué pregunta es esa...
Ayer vimos a una niña perdida en un camino a las afueras.
Iba vestida de blanco.
Sara, eso son tonterías que se cuentan en el pueblo.
Padre Manuel, sé cómo suena, pero le juro que la vimos.
Además, luego encontramos esto tirado en medio del campo.
Mire.
Debe ser suyo, ¿no?
¿La reconoce?
No.
No es de ninguna de nuestras niñas, es una muñeca vieja.
Pero es una muñeca de comunión.
Quizá ha habido una comunión en las afueras
y la niña era de por ahí. No.
Nuestra ceremonia fue la única en la comarca.
¿Se te ofrece algo más?
No.
Gracias.
¿Dónde estabas? Con la Sara.
¿Quién?
Voy a hacer la cena. Antes tráeme otra.
- Ven aquí. - ¿Dónde me lleva usted, señora?
-¿Te has tomado la pastilla? -Creo que me llevan al tajo.
-Juan, la pastilla... -No puedo.
-¿Qué haces? Nada que te importe.
¿Me das otra revista? No.
Esta ya me la he leído dos veces. Pues no hay dos sin tres.
¡Sara!
¡Mamá!
¡Sara! Sara, ¿qué pasa?
¡Sara! ¿Me oyes?
¡Sara!
¡Sara, cariño!
- ¡- Sara! - ¡Mamá!
¡Sara!
Sara, cariño...
¿Qué pasa?
Cariño...
Cariño, ¿qué ha pasado?
¡Sara! ¿Estás bien?
Mañana pediremos hora en el médico y que te mire de arriba a abajo.
No hace falta, estoy bien.
No me quedaré tranquila hasta saber por qué te ha pasado.
Habrá sido un bajón de azúcar.
Me he mareado y ya está. ¿Tú te crees que somos imbéciles?
Sara, no me chupo el dedo.
No te he dicho nada porque creía que había sido un cubata de más,
que no me hace ninguna gracia, pero todos hemos sido adolescentes.
¿Pero esto? ¿Qué fue? ¿Éxtasis? ¿Anfetas?
No me metí nada, papá.
¡He visto lo que hacen estas mierdas a los chavales de tu edad!
-Si la niña dice que no se ha drogado,
no se ha drogado, ya está.
-Te lo pregunto por última vez, y será mejor que no me mientas.
¿Qué te metiste? Nada, te lo juro.
Muy bien, castigada un mes sin salir.
¡Joder, papá! ¿Quieres que sean dos meses?
Anda, tira. ¡Ay!
Si les llego a contar a mis padres lo que vi, me encierran,
te lo juro.
¿Pueden ser por las pastis?
Con el bajón, te puede dar algo de paranoia,
pero eso es si tomas mucho,
y nosotras nos tomamos media, así que no.
¿A ti no te ha pasado nada?
No, te digo que no.
Seguramente, se te cruzaron los cables y ya está, tía.
Ya verás que no es nada. No es solo eso, Rebe, mira.
Me han salido unas manchas muy raras. No se van.
No sé qué coño es esto.
Tía, esto no es normal. No.
El éxtasis no te hace eso.
¿No puede ser que estuviese mezclado con algo chungo?
A lo mejor nos está haciendo reacción.
¿Quién te las vendió?
¡Fuera ya, hombre! ¡Largaos de aquí ya!
¡Corre! ¡Fuera de aquí!
¡Si me jodéis otra máquina, os mato!
¡No hay respeto ni hay nada!
¿Vosotras otra vez?
¿Lo podrás arreglar?
Han puesto un duro en las vías del tren
para que parezcan 25 pelas.
Qué cabrones...
Estos son los que se colaron el otro día.
Ya verás cuando los pille.
Yo no vendo mierda adulterada. ¿Y cómo explicas esto?
Vosotras sabréis, yo no tengo nada que ver.
Quizá te la han colado, Chivo.
A mí no me cuelan nada. ¿Cómo lo sabes?
Yo pruebo que vendo y estoy bien.
Quizá a ti no te hace el mismo efecto que a nosotras,
que no estamos acostumbradas.
¿Me estás llamando yonqui? Yo no he dicho eso.
Os habrá dado una reacción alérgica,
un mal viaje o algo así.
Cualquier cosa, pero culpa mía no es.
¿Mezclasteis?
Con cubatas, solo.
Bueno, y el porro.
¿Qué porro? El de tu ligue.
Yo no me acuerdo de ningún porro.
¿Puede ser por eso? Pues claro. ¿Qué llevaba?
¡Joder con las monjitas! Me han salido politoxicómanas.
¡Y luego el yonqui soy yo!
Lección número uno de las drogas:
es como el sexo y los colegas, no se pueden mezclar.
Si no lo entendéis, no volváis a pillar.
Vamos, tía.
Eh, ¿no se os olvida algo? ¿Qué?
Empieza por "lo" y acaba en "siento". Vete a tomar por culo, Chivo.
¿Qué hacemos?
¿Vamos al médico? No, tía, a ver...
Si es por lo que nos metimos, en cuanto lo meemos todo,
nos encontraremos mejor.
No sé, Rebe...
Además, tienes cosas más importantes que hacer.
¿Ya os vais? Sí.
No habéis echado ninguna partida.
A mí, esto de las maquinitas, la verdad es que...
Y tengo deberes para mañana.
Vente cuando acabes y nos tomamos algo en el garito.
No voy a poder.
Estoy castigada.
Si cambias de opinión, salgo a las diez.
Oye, Sara, ¿al final descubriste algo?
¿Sobre qué? Sobre la muñeca esa.
No.
Vale, adiós.
¡Joder!
Está fría por dentro.
¿Cuántas veces tengo que decirte que no pongas el fuego tan fuerte?
Ni una croqueta sabes freír.
Me metías tanta prisa que al final...
¡Ahora la culpa será mía de que seas una inútil!
A partir de mañana, a vuestra madre y a mí
nos coincide el turno de noche en el matadero.
Te tocará a ti hacerle la cena a Judit.
-¡Papá, Sara cocina como el culo!
-¡Esa boca! -Comerás lo que te haga tu hermana.
-Ahora a dormir, que ya es tarde.
Venga, a la cama.
-Asegúrate de que se meta a la cama a su hora.
Al día siguiente, te ocupas del desayuno.
Nosotros llegaremos hechos polvo.
Una caña, Juanlu, porfa.
¿Sabes si les queda mucho?
No sé, acaban de llegar.
Joder, macho...
Qué asco...
Perdón.
¿Qué quieres?
¿Papel?
¡Gilipollas!
¿A ti qué coño te pasa?
¿Me estás vacilando o qué?
- ¿- Sí? - Sara, tenías razón...
Nos está pasando algo chungo y no sé lo que es,
pero es exactamente lo que me habías contado.
Rebe, ¿qué ha pasado?
Estaba en el baño del garito y he visto a alguien,
no me lo he imaginado.
Y de pronto...
Se acerca y quería hacerme daño...
Quería hacerme daño, te lo juro.
Mi muñeca se ha perdido...
¿Sara?
Está sola y tiene frío... ¿Sara?
¿Y qué? ¡Sara!
¿Y qué?
¡Rebe!
Ya su piel se habrá podrido...
¿Adónde vas? Es Rebe, creo que le ha pasado algo.
Sea lo que sea, se las apañará sola.
¡Papá, por favor! ¿Debo recordarte que estás castigada?
¿Quieres otra Súper Pop ?
Si mamá y papá preguntan, diles que estoy estudiando,
que no me molesten, ¿vale? Vale.
¡Rebe!
¡Rebe! ¡Rebe, por favor, despierta!
¡Rebe!
¡Rebe!
¡Rebe, despierta!
¡Rebe!
Rebe, ya...
¡Para, por favor! Soy yo, ya está...
- Soy yo, Rebe, por favor, para... - Ya está.
Tranquila...
¿Qué ha pasado?
Me ha seguido, me ha seguido...
¿Qué?
¿Qué ha pasado? La niña me ha seguido.
¿Qué?
Me estaba ahogando, me estaba asfixiando...
¿Y si es verdad?
¿Y si lo que dicen en el pueblo es verdad?
¿Y si lo que está pasando es real, tía?
Rebe, tenemos que avisar a los chicos.
¿Puedes andar? Corre.
Corre.
¿Lo has apagado todo? Claro. ¿Vienes al garito?
¿No has quedado con la nueva?
Esa pasa de mí. Oye, qué te iba a decir...
¿Me puedo quedar a dormir aquí?
¿Qué pasa? ¿Has discutido con tus viejos otra vez?
Te voy a tener que empezar a cobrar el alquiler.
Tío... Es broma, tete.
No te rayes.
Escucha, puedes contar con el Chivo siempre que quieras.
Gracias, tío.
Si puedes, échale un ojo a las máquinas del millón,
que hay un par que cojean.
Chao, tete.
¡Mis cojones has apagado todo!
Me cago en la puta...
¿Quién anda ahí?
¡Os dije que como os pillase...!
¡No sé quién está haciendo esto, pero no tiene gracia!
¡Joder!
Vale, tete...
Está todo en tu cabeza.
Está en tu cabeza.
¡Hostia puta!
¡Llama a la ambulancia!
Chivo...
Chivo, Chivo...
Rebe, no sé qué hacer...
¿Qué?
Chivo... La niña...
Empezó a dar eses y perdió el control,
no sé por qué. Ya...
Los vecinos dicen que se metía de todo.
¿Es verdad? No.
Bueno, no lo sé. ¿No has dicho que le conocíais?
Sí, pero tampoco tanto.
¡Chivo!
Déjame pasar, Sara. ¡No!
¿Qué coño ha pasado? ¡Hace una puta hora estaba con él!
Hostia puta...
No... No puede estar muerto, joder...
¿Esa niña que viste?
Creía que debía haber otra explicación,
que no podía ser,
pero está volviendo a pasar.
¿A qué te refieres?
Hace unos años, unas niñas también se encontraron con ella.
Eran dos hermanas: las hermanas Muñoz.
¿No te suena?
Sí, algo me habían contado en el cole,
pero creía que se lo habían inventado.
Todo el mundo ha gastado esa broma en algún momento,
pero lo suyo fue distinto. ¿Distinto por qué?
Empezaron a decir que la niña se les aparecía por todas partes
y que quería llevárselas con ella y hacerles daño.
No solo eso, sino que también le salieron unas manchas muy raras
en el cuerpo.
Mira.
Rebe también las tiene.
¿Esas hermanas siguen en el pueblo?
Quizá podemos hablar con ellas.
Las hermanas Muñoz están muertas.
¿Muertas?
Se suicidaron.
¿Y si preguntamos por ahí?
A lo mejor, mi tía Teresa sabe algo.
Sara... O tu padre, tía.
Tus padres se creen que te metes algo.
Si yo le cuento esta historia a mi padre...
No... Es que no.
Entonces, ¿qué hacemos?
Una de las hermanas salía con alguien del pueblo.
Mañana iré a verle.
Vamos contigo.
Pero ¿no teníais clase?
A tomar por culo.
Papá, a la cama.
Va, papá, a la cama.
Venga, Judit, mueve el culo, que son casi las nueve.
Ya estoy.
¿Y la mochila qué?
Venga.
Vamos.
Perdonad. Sara, ¿tienes un momento?
Llegamos tarde a clase.
Me han dicho que anoche te vieron donde el accidente
del chico de las máquinas recreativas.
Sí, estaba cerca. ¿Le conocías?
No, ¿por?
El otro día te vieron con él y con Rebeca, la de Jaime...
No le conocía, ¿vale? Sara.
Cuando llegas a un sitio nuevo, conviene elegir bien a los amigos.
¿Entiendes lo que quiero decir?
Sí, perfectamente.
Que vayan muy bien las clases.
-¿Por qué te ha dicho eso la tía Teresa?
Porque es gilipollas.
¡Venga, Judit, joder!
Venga, hala.
¡Hombre!
Dichosos los ojos.
¿A qué viene todo esto?
Tano, te estamos contando la verdad.
Desde el sábado nos pasan cosas chungas.
Como a tu novia y su hermana. Esto no tiene ni puta gracia.
Fuera. Escúchanos.
¡Que os vayáis, hostia! Un momento.
Espérate, mira.
¿Qué haces tú con eso?
¿La reconoces?
La tenía Sonia cuando les pasó todo eso.
¿Qué les pasó?
Se volvieron locas, eso les pasó.
-La niña es real...
-De la noche a la mañana decían que una niña las perseguía,
que tenían visiones y mierdas...
Las diagnosticaron con brotes psicóticos por las drogas.
Se medicaron, pero no sirvió de nada.
¡No, Sonia! Sonia...
Después, su hermana se ahorcó en su habitación.
La muñeca desapareció, nadie sabe cómo.
Dicen que era de una niña que había desaparecido
durante la fiesta de su comunión.
La buscaron durante semanas, pero...
¿No sabéis cómo se llamaba? No.
Preguntádselo al cura, sabe perfectamente lo que pasó.
El cabrón del cura me mintió.
¿Por qué te iba a mentir?
No lo sé.
No te puedes olvidar de algo así.
No hace ni cinco años.
¿Padre Manuel?
¿Hola?
¿Padre Manuel? Sara, ¿y si nos vamos?
Espera.
¿De cuándo es eso?
Del 82.
¿Qué hacía el padre Manuel mirando cosas del 82?
Pues no lo sé.
Un momento.
Es esa.
Es la muñeca, ¿no?
Déjame que la vea.
Mira las manchas.
Se llamaba Marisol.
Marisol Bertrán.
¿A ver?
Tenemos que irnos. Por favor, vámonos.
La niña...
¡No!
¡Pedro, Pedro!
¡Pedro!
¡Pedro!
¡Pedro!
¡Pedro!
¡Rebe!
¡Pedro!
¡Rebe! ¡Sara!
¡Salgamos de aquí!
¡Sara!
Vamos.
¡Pedro! ¡Pedro!
¡Pedro! ¡Pedro!
¡Pedro! ¡Pedro!
¡Pedro! ¡Pedro!
¡Pedro, despierta! ¡Despierta!
¡Pedro! ¡Arriba!
¡Pedro! ¡Pedro, no jodas!
Pedro...
Pedro...
Pedro...
El padre Manuel también las tenía. También estaba buscando a la niña
¿Cómo decías que se llamaba?
Marisol Bertrán.
En la comunión de mi hermana una mujer preguntó por ella.
El padre Manuel la conocía.
¿Remedios? No me dijo cómo se llamaba.
Cada año hace lo mismo. Desde que su hija desapareció,
se presenta en las comuniones buscándola.
Tenemos que hablar con ella. ¿Sabéis dónde vive?
En una granja a las afueras, pero no creo que sea buena idea.
¿Por qué no? Dicen que el padre mató a la niña.
¿Su padre? Sí.
Me cago en la puta que lo parió...
¿Rebe?
¿Qué haces que no estás en clase?
Me encontraba mal y me han llevado al ambulatorio.
¿Te crees que soy gilipollas? Rebe dice la verdad.
¿Estoy hablando contigo? Calla la boca.
Venga, para casa. Me vuelvo al colegio, ya estoy bien.
Seguro, ya me encargaré de que no faltes más.
Eh, cuidado, señor. Tú no te metas.
Como te vuelva a ver con mi hija, te parto la cara.
- Ya está, Pedro, venga. - ¡Que sí!
Ahora me contarás la verdad. Te he dicho la verdad.
¿Desde cuándo te saltas las clases? ¡No hago pellas, te lo juro!
¿Para eso me mato a trabajar?
¿Para eso te pago el colegio? ¿Para que te lo pases por el forro?
Y encima para quedar con el amigo del yonqui ese...
¿Te lo estás tirando? No, es un amigo...
¡No me mientas! ¡No te miento!
¿Te he criado para que seas una embustera
y una zorra que se deja follar por cualquiera como tu madre?
Mamá no se dejaba follar por cualquiera.
Se fue para perderte a ti de vista.
¡Y ojalá hubiera hecho yo lo mismo!
¿Dónde coño te crees que vas? ¡Déjame!
No te vas a ninguna parte hasta que me cuentes la verdad.
¡Abre la puerta!
Para, papá... ¡Que abras, joder!
¡Rebe!
¡Rebe, abre la puta puerta!
¡Abre!
¡Que abras, joder!
¡Por favor, para!
¡Rebe! ¡Para!
¡Abre la puerta! Te vas a acordar de esta.
¡Abre! ¡Sal de mi vida!
Abre la puerta, Rebe.
Rebe, joder...
¡Rebe!
¡Rebeca!
Rebe...
¡Rebe!
¡Rebeca!
No sé si es buena idea.
No, espera, no salgas...
¡Que os calléis ya, joder!
Oye, vámonos de aquí...
Sara, como ese tío nos pille...
No, Sara...
¡Sara!
Pedro, mira. ¿Qué?
En casi ninguna tenía las manchas.
¿Qué hacéis aquí?
¿Quiénes sois vosotros? Perdona, la puerta estaba abierta...
Así no se entra en una casa.
Se nos ha quedado el coche tirado. No podéis estar aquí.
Por favor, déjenos su teléfono... Para llamar y que nos recojan.
No podéis, fuera. Por favor...
¿Dónde está el coche? Fuera, en la entrada.
Por favor...
Venga, va.
El teléfono está aquí, venid.
Gracias.
Hola, soy yo.
Nada, el coche, que nos ha dejado tirados otra vez.
Sí. Pues... no lo sé.
El motor, supongo, que ya hacía días que hacía el tonto.
Se ha acabado de cascar.
Qué guapa.
¿Es su hija? Marisol.
Yo tengo una hermana de su edad.
Hizo la comunión la semana pasada.
¿No estaba usted allí?
¿Allí dónde? En la comunión de mi hermana.
No era yo.
Sí, claro que sí.
Me preguntó si había visto a su hija. Te confundes.
No, estoy segura. Te digo que te confundes.
Tu amigo tarda mucho.
¡Santiago! ¡No, no!
Remedios... ¿Me dejas pasar, por favor?
¡Santiago, por favor! No, por favor, Remedios...
¡Marisol!
¿Qué tienes aquí?
Sí. Cuánto estarás sufriendo también...
¿Su hija sufrió mucho?
Mi pobre niña...
Todos se reían de ella.
¿Quién se reía de ella?
Todos se reían de ella, los otros niños.
Y sus padres también.
¿Por las manchas?
Sí, por las manchas.
En este pueblo pueden ser crueles si no eres como ellos, ¿verdad?
Decían que era un monstruo, cuando los monstruos eran ellos.
Eso no se le hace a una criatura.
¿Qué le hacían?
Se burlaban de ella.
Le ponían motes.
Le escupían.
Ni siquiera querían tocarla.
Ni tocarla querían.
La quería mucho, ¿verdad?
Era un ángel.
Era un ángel.
Un ángel que Dios nos regaló.
¿Y su padre?
¿Qué? ¿La quería tanto como usted?
Es que en el pueblo dicen... Eso son todo mentiras.
Santiago la adoraba.
Pero... Él nunca le hizo daño a ella.
A ella nunca. Entonces, ¿qué le pasó?
Que alguien se la llevó.
¿Quién? No lo sé.
La vieron sola y nos la quitaron.
Mi pobre niña...
¿Qué te hicieron, Marisol?
Remedios, ¿qué estaba haciendo la última vez que la vio?
¿Cómo? ¿Qué estaba haciendo?
Joder...
Estaba jugando con su muñeca en la plaza.
Dejamos de vigilarla un momento y ya no la vimos más.
Debemos irnos. Aún no.
¿La vio con alguien?
No, estaba sola.
¿Dónde? En la plaza.
Sara... ¿Dónde exactamente?
Estaba en la zona de las ruinas. Sara, vamos.
¡Vamos!
Remedios, escúcheme: la encontraremos, se lo prometo.
¿Qué pasa?
¿Qué hacéis en mi casa?
¡Venid aquí!
- ¡- Corre, corre! - ¡Eh, vosotros!
¡Entra, rápido! ¡Vosotros, eh!
¿Adónde vais?
¡Parad!
¡Eh, parad!
Santiago no le hizo nada.
Alguien se la llevó.
¿Cómo quieres que secuestren a una niña con todo el pueblo allí?
No lo sé.
Quizá fue uno de ellos.
¿Crees que alguien del pueblo le hizo daño?
No lo sabremos hasta que no la encontremos.
¿Puedo llamar?
Claro, ven.
Mamá, ¿a que Nancy es mi mejor amiga?
-Bueno, cariño, verás,
como Nancy tiene tantas cosas bonitas
y esos vestidos preciosos...
-¿Diga? Judit, pásame con mamá, porfa.
Los papás no están. Se han ido al trabajo supercabreados.
¿Dónde estás? En casa de una amiga.
Si te llaman, diles que estoy bien, que ha surgido algo urgente.
¿Estás con un novio?
Diles que mañana les cuento todo. Vale.
Se te caerá el pelo igual. Eso es problema mío.
Y tú vete a dormir, que es tarde.
Oye, Judit...
¿Qué? Te quiero, ¿vale?
Vale.
¿Tu hermana está bien?
¿Rebe? Rebe...
¿Rebe, qué ha pasado? ¿De quién es esa sangre?
¿Adónde vas así?
Rebe... Ya está...
Casi lo mato, casi lo mato...
¿Qué ha pasado?
Casi mato a mi padre...
Toma.
Es que no puedo, tía...
No puedo soportarlo, tía, te lo juro.
No puedo volver a verle... Rebe...
Rebe, escúchame. No puedo...
Tranquila.
Remedios dice que la niña desapareció en las ruinas.
La respuesta debe estar ahí, en alguna parte.
En cuanto la encontremos, ya está.
Todo esto acabará.
Ya verás...
¿Oís eso?
Agua.
Mi muñeca se ha perdido...
Está sola y tiene frío...
Ya su piel se habrá podrido...
Sara, ven.
Es aquí.
La niña se escondió aquí.
Dame. Toma.
Yo he estado aquí.
Debe estar aquí. Sara...
Sara, espera.
Mierda...
Joder...
¡Sara!
¡Sácame de aquí!
¡Rebe, sácame de aquí!
No...
No, no, no...
No, no...
No, no, no...
"Nadie quería tocarla".
"Nadie quería tocarla".
¡Sara!
Sara...
Sara, ¿estás bien?
Sara...
Buenas noches. Buenas noches, Rebe.
¿Nos vemos mañana?
Oye.
¿Seguro que no te importa que me quede contigo esta noche?
Claro que no, y las noches que hagan falta.
Anda, vamos.
En la ciudad donde ocurrieron estos hechos,
existe un monasterio célebre por sus catacumbas.
-¿Dónde estabas?
¿Tú qué haces despierta?
Estáis asquerosas.
Venga, a la cama.
Es que no puedo dormir.
¿Te preparo un ColaCao calentito?
Vale.
Ve a la cama y ahora te lo llevo, ¿vale?
Venga.
Va.
Si ya éramos las raras del pueblo, ahora ya ni te cuento.
No te rayes.
Seguro que con el tiempo se acaban marchando.
Ya verás.
No, no es eso.
Hay algo que no me cuadra.
¿Por qué la niña abandonó la plaza en medio de la fiesta
para esconderse ahí abajo?
Estaría jugando al escondite... Yo qué sé, Sara.
No lo sé. No.
No se estaba escondiendo.
Parecía que estaba siguiendo a alguien.
Alguien la estaba atrayendo.
Pero ¿quién?
No lo sé.
¿Qué haces con esta muñeca? ¡No la toques!
Pero ¿por qué?
¡Te he dicho mil veces que no es tuya!
Sara...
¿Qué?
Su brazo...
¡Corre, corre!
¡Mierda!
¿Por qué vuelve a pasar esto?
¿Qué es? No lo sé.
No hemos liberado a Marisol. ¿Qué?
La hemos liberado a ella.
¿A quién?
Mi muñeca se ha perdido...
Está sola y tiene frío...
Ya su piel se habrá podrido...
-¿Qué llevas ahí?
Gris, dame.
- Venga, dame. - Papá.
-Hola. -Mira lo que ha traído Gris.
¿Puedo quedármela?
-No ver por qué no. Venga, hasta luego.
Hasta luego.
-Adiós. -A ver...
Ay...
Es muy antigua.
¡Hasta luego!
Vamos.
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