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La conspiraciσn de los Pazzi habνa hecho insostenible la rivalidad
entre la familia Mιdicis y la Iglesia. Solo tras 8 aρos de guerra
en 1486 el Magnνfico Lorenzo, "aguja de la balanza italiana",
logra concluir la paz con Roma.
El final de toda guerra supone para nuestro reino un grave perjuicio.
Al llegar la desesperante y catastrσfica paz disminuye considerablemente
la influencia de almas condenadas.
Por ello he decidido, como hice ya en otras ocasiones,
de irritante paz, enviar a uno de nuestros mαs hαbiles prνncipes
al mundo de los vivos para que promueva otra guerra entre Roma y Florencia.
He elegido para esa misiσn a Belfagor, archidiablo,
incitador de todo lo malo, inventor de los fuegos de artificio,
protector de la uniσn entre maridos y otras mujeres,
encantador de todas las mujeres.
El prνncipe Belfagor se presentarα en la Tierra en forma humana
donde valiιndose de la ayuda secreta de un servidor
invisible para todo mortal, sembrarα la discordia
entre Roma y Florencia.
Y que dentro de 10 dνas, al amanecer,
se presente ante nosotros acompaρado del fragor de una nueva guerra
...y las desgracias que lleva consigo; el hambre y la peste.
΅Adramelek!
΅Aquν me tienes dispuesto a ayudarte, Belfagor!
Vamos.
Quι frνo, Ώcσmo lo soportarαn?
EL ARCHIDIABLO
- ΅Despierta! - ΏAdσnde vamos, a Roma o Florencia?
Luego lo decidiremos. Ahora solo quiero encontrar una posada,
soy hombre y deseo comer, beber e intimar con una bella mujer.
- ΅Esas cosas me dejan indiferente! - Claro, eres diablo,
son manjares que no sabes apreciar.
΅Jefe! ΏNo tenιis frνo? ΏNo hay manera de calentarse aquν arriba?
΅Sν, comiendo, y jugando con una mujer!
- ΏEs en lo ϊnico que pensαis? - ΅Es natural, ahora soy un hombre!
Y todos los hombres piensan en eso, no lo olvides.
- Yo creνa que solo pensaban en el dinero. - Tambiιn. ΏY sabes por quι?
Porque con el dinero pueden hacerlo todo; comer...
...e intimar con una mujer.
- Muy bien. - ΏQuι querιis? ΅Dejadme!
Vamos, asν sentirαs menos frνo.
- ΏSabes nadar? - El agua debe estar frνa.
΅Un buen baρo siempre sienta bien!
Hueles a azufre a 10 kms de distancia. ΅Al agua!
΅Eh tϊ, ten cuidado, hay un diablo en la fuente!
Vaya, casi viven mejor que nosotros.
Cretino, Ώquι esperabas ver? ΏAl αngel de la guarda?
Jefe.
΅Estoy de incσgnito!
Yo creν que os darνais cuenta enseguida.
ΏDarme cuenta de quι?
El viejo, es terriblemente celoso.
Y para no correr riesgos inϊtiles, cuando viaja...
...con su esposa, la hace vestirse de hombre.
Pues claro que me habνa dado cuenta de que es una mujer.
Bienvenido seαis seρor. ΏVenνs de muy lejos?
De muchνsimo mαs lejos de lo que puedas imaginar.
ΏPor quι te rνes, jorobado?
Si yo estuviera en tu lugar, odiarνa a todos los hombres que no fueran como yo.
En cambio yo compadezco a los camellos porque...
en vez de una, tienen dos jorobas, y no tienen uso de razσn.
- Jorobado y estϊpido. - Dicen que trae buena suerte.
- Dame de comer, rαpido. - Sν, seρor, enseguida.
- Se llama Juana, la puedes comprar por dos florines. - Muy bien, Giovanna.
- ΏSabιis cσmo me llamo? - Sν, y tambiιn tus costumbres...
Yo prefiero las reticentes. Creo que me dedicarι al jovenzuelo.
΅No! ΏAcaso pretendιis confundiros con la esposa de un vulgar posadero?
Precisamente eso, confundirme. Nunca he visto nada igual,
ni siquiera en nuestro reino entre las mαs apetecibles y lujuriosas.
No exageremos. Es una mujer como cualquier otra.
ΏY tϊ quι sabes? A un abstemio todos los vinos le saben igual.
΅Al agua no! ΅Estα muy frνa!
ΏMiedo de las llamas, preciosa?
΅Olimpia!
- ΏPero quι ha sucedido? - No sι, quizα he soplado demasiado fuerte.
- ΅Agua! - ΏAgua?
Ceniza. ΅Apresϊrate!
Basta ya, apαgate.
- Perdonadme, lo lamento... - ΅Quitad las manos de encima de mi hijo!
- La culpa es mνa y debo repararla... - ΅No le toquιis!
Comprendo que le cuidιis asν, lo comprendo.
Un hijo como ιste debe dar grandes satisfacciones.
Yo no me separarνa de ιl ni de dνa ni de noche. Sobre todo de noche.
΅Adramelek!
- Vigila al jorobado. - Sν, Belfagor.
Vuιlvete y mνrame.
ΏQuiιn sois? ΏQuι pretendιis de mν?
Deja caer la jarra.
Acιrcate.
Muy bien, ahora...
pon tus manos en mis hombros.
- Llαmame Belfy. - ΏBelfy?
Etcιtera, etcιtera...
No comprendo quι le encuentran los hombres a esto.
- Prueba aquν. - ΏDσnde?
Adelante.
No, amor, ya basta.
΅Mi marido me estarα buscando!
Oh, Ώquι he hecho?
ΏQuiιn me darα αnimos para confesarlo al padre Eusebio?
Dile que la culpa es del diablo, que te ha tentado.
Al padre Eusebio no se le puede ir con esas historias.
Jefe. ΏA que no sabιis quiιn acaba de llegar?
Francesco Cybo dell'Anguillara, hijo del papa Inocencio VIII.
- ΏQuι me importa? - ΏCσmo quι te importa?
Pues que ha venido para garantizar una larga paz entre Florencia y Roma...
...y para ello se va a casar con la hija de Lorenzo el Magnνfico.
- Muy bien. - ΏPero cσmo? ΏOs olvidαis de la mis-mis...
- ΏOs olvidαis de la misiσn? - La olvidaba, pero solo momentαneamente.
Un pie en el vino...
Ha estado 15 aρos en Francia, estudiando matemαticas y astronomνa en un monasterio.
- Asν que el jovencito se ha dado la gran vida. - Ahν estα nuestro hombre.
He dicho que cuando iba a bajar a la bodega alguien me golpeσ en la cara.
Espera a un escolta de Roma que lo acompaρarα...
...con todos los honores hasta Florencia. - Comprendido.
΅Me haces daρo, por los cuernos del diablo!
Por los mνos, no los tuyos.
- ΏOs caliento la comida? - No, gracias... Ayϊdame.
- ΏQuι lleva en el equipaje? - Un par de calzones, dos camisas,
mil florines, y algo suelto... cuatro paρuelos, una baraja...
ΏUna baraja de cartas?
Sν. Naipes.
El propio Belcebϊ me teme como jugador. La semana pasada le ganι
mil florines en una sola partida.
Dicen que la suerte es ciega. Pero a vos os ha visto.
El viento puede cambiar. Tengo el presentimiento
de que esta baza se decantarα a vuestro favor.
ΏQuι os parece si doblamos la apuesta?
- Acepto. - Bien.
- Voy a fiarme de vuestro presentimiento. - ΅Pobre ingenuo!
Claro, aquν no conocιis el tabaco todavνa.
Estα bien, te darι dos florines.
- ΏCuαl es tu habitaciσn? - La 6, pero no tardes, estoy cansada
...y quiero dormir. - La nΊ 6.
Ha cogido el 9.
- Tiene el 9... - ΅Nueve! Esta vez gano.
Oh, sois vos, muchacho, perdonad.
10. Quι suerte la mνa. Cuαnto lo lamento,
no hubieseis debido aceptar doblar la apuesta.
No os preocupιis por tan poco,
he jugado con fuego y... me he quemado.
- Eso es todo. - Si querιis os ofrezco la posibilidad de rehaceros...
...jugando otra mano. - Bien lo quisiera...
pero no me queda ni un solo florνn...
Ademαs quisiera tomar un poco el fresco.
Disfrutad de mis mil florines sin ningϊn remordimiento.
No debιis preocuparos. Tengo una conciencia muy indulgente.
Es tarde.
Buenas noches.
Tϊ vete a la cama, harι que me preparen una taza de vino caliente
...y luego me reunirι contigo. - Si quieres...
Te he dicho que no hables bajo ningϊn concepto.
Si hablas, descubrirαn que eres una mujer. Ve.
ΏQuι querιis ahora de mν?
Ofreceros ni mαs ni menos que la posibilidad de una revancha
si tenιis el valor de aceptarla.
Mi equipaje vale 300 florines.
ΏY no poseιis nada mαs?
Espero una escolta de Roma con armas y equipajes.
- Si es necesario, apostarι tambiιn con eso. - No serα necesario.
ΏPero quι podνa hacer? Era alguien que se habνa equivocado de habitaciσn.
Se ha metido en la cama y me ha estrechado entre sus brazos
sin que yo pudiera evitarlo.
Despuιs ha dejado dos florines sobre la mesa y se ha marchado.
Y me lo dices asν, desgraciada, Ώno has sabido defenderte? ΏGritar?
- ΏPedir ayuda? - Pero si hubiese hablado, ιl hubiera descubierto que soy mujer.
No.
Imposible, esto no puede acabar asν.
΅He de rehacerme, tenemos que volver a jugar!
Por mν no hay ningϊn inconveniente.
No puedo. Ya nada me queda.
Sν, todavνa os queda algo.
Vuestra vida.
ΏQuι...
...valor puede tener para vos, la vida de un hombre?
Ninguno. Pero es el ϊnico bien que os queda,
y deseo ayudaros.
Os juego todo lo que he ganado contra vuestra vida.
΅Acepta! ΅Te conviene!
΅Cartas!
ΏNo podνais haber elegido un lugar menos hϊmedo?
13.
Muerte.
15. Diablo.
Lo lamento de veras.
Esperad, mi pobre amigo.
No os ha quedado ni vuestra espada. Os prestarι la mνa.
Pero vos... Ώpor quι?
Porque habιis perdido y sois un hombre de honor.
Aguardad un instante.
Nada... Lo lamento.
΅Se ha suicidado la vνspera de su boda!
Es mejor decir... que ha tenido una noche desafortunada.
Buscamos al prνncipe Francesco Cybo seρor dell'Anguillara.
Soy yo.
- ΏUn prνncipe? - Soy portador del saludo de Roma
y de la personal bendiciσn de vuestro padre.
El Sr. Francesco Cybo se siente honrado.
A mν me importa un comino esa bendiciσn...
De haberlo sabido le hubiιramos dado trato especial.
Ha sido muy bien tratado. Te lo aseguro.
΅Inclinad los pendones!
Esta noche he perdido a un amigo, a un querido y generoso amigo.
Ese es Don Urbano Quello, el delegado del pontνfice. No os ve desde hace 16 aρos.
- Don Urbano. - ΅Franceschetto!
Deja que te mire.
- Ya eres todo un hombre. - Sν, desde ayer.
16 aρos en Francia sin duda habrαn cambiado un poco mi aspecto.
Tal vez. Pero no lo creo.
Sν, sν... Tus ojos...
Tus ojos no han cambiado nada, eres el de siempre.
Tu sonrisa, es inconfundible.
Aun con el sombrero, es mαs bajo que yo.
16 aρos y parece que fue ayer. ΏRecuerdas cσmo me llamabas?
- "Viejo cretino". - ΏQue si lo recuerdo? Claro.
- ΏCσmo me llamabas? - Bueno, pongαmonos en camino.
Florencia estα lejos. Αnimo.
- Tomad pequeρos, repartidlo. - Generoso como siempre.
Pues sν.
La caridad ante todo.
"Caritas sante omnia", como suele decirse...
Dale las gracias en nuestro nombre al gran sultαn de El Cairo por el
soberbio regalo de estos dos... Ώcamellos o dromedarios?
Son dromedarios, Magnνfico Lorenzo.
Dile tambiιn al sultαn que todos los regalos de boda que ha recibido mi hija
ιste es sin duda, el mαs inesperado.
Y tambiιn el mαs difνcil de colocar en palacio.
- ΏVersos vuestros? - Modestamente, sν.
"Quien quiera alegrνa, sea,
incierto es el maρana, ιl es Bacor y ella Ana,
hermosos son, y se desean el uno al otro... "
Excelentes versos. Una mιtrica muy lograda,
si me permitνs decirlo, dignos del mejor poeta
que he conocido allα abajo. Me refiero al gran Horacio.
- ΏHabιis conocido a Horacio? - Bueno...
- Allα abajo, Ώdσnde, en el infierno? - No, en Roma, cuando era pequeρo,
estudiando sus libros.
ΏHas oνdo al prνncipe?
No esperaba que mi futuro yerno me comparase a Horacio.
Lo habιis conquistado...
de entre todos los vicios de mi marido, el de los versos, es el mαs inocuo,
pero tambiιn el mαs incurable.
Nuestro buen amigo Lorenzo es un romαntico.
Ιsta es una de sus amantes.
Exquisito, pero gracias, ya basta.
ΏCσmo es la hija de Lorenzo? ΏLa has visto?
No la distinguirνa de una sirvienta.
Permiso...
- Jefe, Ώpuedo endemoniar a alguna? - No, estamos de servicio.
Mi hijo Juan. A quien vuestro amado padre,
Inocencio VIII, ha querido honrar con la pϊrpura cardenalicia.
En verdad es una precoz carrera.
Papα, no me gusta ese hombre.
No te preocupes, no me ha pedido tu mano.
Decidme, Ώquι hace ese escribano? ΏEscribe todo cuanto vos decνs?
Todo. Todo lo que digo desde que me levanto hasta que me acuesto.
- Es mi biσgrafo. - Ingenioso.
ΏCuαl es la ϊltima frase que dijo anoche?
"Ve a la cama, que yo voy enseguida. "
ΏEsa frase la dijisteis a vuestra esposa o a Lucrecia?
- A Lucrecia, pero luego no fui. - ΏPor quι, rendido por el sueρo tal vez?
Estaba citado con otra, con la del vestido blanco.
Alegrνa, eh, bribσn.
Ahν viene Maddalena.
Solo tus ojos de siervo podνan compararla con una sirvienta...
...cuando realmente esa criatura es una diosa.
ΏDiosa? Tenemos gustos diferentes, jefe.
De eso no cabe la menor duda.
Sabνa que venνa a casarme con la hija de Lorenzo el magnνfico...
...pero nunca imaginι que serνa hija tambiιn de Venus.
Maddalena, deberνas de mostrar a tu futuro esposo que no eres muda.
- Es la emociσn. - Calla.
Maddalena, ve con el monseρor Cybo a admirar tus rosas,
...quizα ιl pueda sugerirte algϊn nombre.
Un mosquito...
- Maddalena bautiza cada dνa las rosas en cuanto se abren. - Delicada costumbre.
Para la mαs hermosa sugiero vuestro nombre, Clarice.
΅Bonito nombre para un rαbano!
Dιjalos.
- Ay, quι hombre. - Un hombre lleno de fuego.
- Quι apuesto es. - Y quι alto.
Y quι fuerte.
Estα comprobado que la opiniσn de las mujeres, pesan cada vez mαs...
...las virtudes para poseerlas no significan mιrito alguno.
Satisfaced mi curiosidad, Maddalena.
ΏSois acaso silenciosa por naturaleza, o padecιis alguna secreta melancolνa?
Esa idiota y todas las idiotas parecen melancσlicas.
Callo porque nada tengo que deciros,
...no os he elegido, no os conozco y no me gustαis. - ΅Va a ser dura de pelar!
Pero si vos querιis podemos hablar de las provisiones sobre la cosecha.
΅Excitante argumento!
En Toscana este aρo parece ser que serα pobres. ΏY en el Lacio?
Excelente.
Puede que poco trigo, pero habrα grana rica y abundante.
- ΏTambiιn a vos os pesa este matrimonio? - Si he de ser sincero, sν.
Dado que me veo en la obligaciσn de tomar por esposa a una mujer que
normalmente, me gustarνa abofetear.
Si lo primero os serα fαcil, la segunda, os serνa fatal.
Os matarνa.
No te muevas, Maddalena.
Date la vuelta.
Acιrcate.
Adelante. Un poco mαs...
΅Maddalena!
Es un regalo para tu boda. Lo han traνdo de Milαn.
Una pelota totalmente diferente a las conocidas.
Una esfera hecha de tal modo que cuando la tiras al suelo vuelve a tus manos.
Y si le das con el pie, vuelve ligera como un pαjaro.
- Dιjame probar, apαrtate eminencia. - ΅A mν!
Maravilloso. Va de arriba a abajo sin necesidad de tocar el suelo.
΅Eso no lo hacνa antes!
Sν, un juego infantil, pero divertido. Francamente divertido.
΅Pasa!
΅A mν!
΅A mν, a mν!
΅Juan, la pelota!
Perdσn... ΅Pαsala!
΅Gol!
- ΅Con las manos no vale! - ΅Papα se ha caνdo!
Falta, aquν.
- No, aquν. - ΏPero quι hacιis?
La pelota, aquν. Aquν mando yo.
Muchachos, venid, formad barrera.
ΏPero quι escribes? Forma barrera, hombre.
- Pαsamela. - Toma.
΅Para Roma! Arriba, capitαn, Ώquι haces?
Es un juego duro, pero viril.
Maddalena. Perdonad.
- Os he abandonado por unos instantes y lo siento... - No sabνa que estuvieseis sola.
No era mi intenciσn, pero me ha distraνdo...
la pelota...
΅Es mνa!
ΏNos abandonan para correr detrαs de una pelota?
Tambiιn mi prometido, gentil hombre como todos los romanos,
...me ha abandonado en el parque para ir a practicar ese juego.
He oνdo decir que en Milαn van jugando con una de esas pelotas por la calle.
Tendrα poca vida. Dentro de unos aρos no quedarα mαs que el recuerdo.
Prνncipe Francesco Cybo seρor dell'Anguillara...
Ώquerιis tomar por legνtima esposa
...a la aquν presente Maddalena de Mιdicis?
΅No!
Si me veo obligado a escoger, Magnνfico Lorenzo, entre vuestra hija y la guerra,
...yo prefiero la guerra. Por otro lado, Ώpor quι temer a la guerra?
΅Despertad, combatid!
Vamos.
- ΅Deteneos! - No, tengo prisa.
΅Detenedlo!
΅Seguidme!
΅Vosotros, seguidme!
Padre, el esposo ha debido olvidarse el anillo en casa.
Serα muy grande cuando van a buscarlo 20 personas.
΅Eh, jefe!
- Por aquν. - Corred, nobles mancebos, Maddalena busca marido.
΅Ahν estα!
΅Por allν, a la puerta!
΅Rαpido!
΅Quietos!
- ΅Auxilio! - ΏLe tenιis miedo a una mαquina de levantar pesos?
Seguro que es cosa del romano.
- Exacta y brillante deducciσn, capitαn. - ΅Prendedlo!
- ΅Soltadme! - Si es tu deseo...
- ΅Traed una escalera! - Enseguida, capitαn.
Yo os la proporcionarι. Ahν va.
Jefe, aquν estαn los diseρos de esas mαquinas.
"Estudios sobre las bases de equilibrio en un plano inclinado...
cuando el peso A se desplaza del centro del plano, ιste se inclina
...hasta llegar a invertir la posiciσn primitiva".
Como queda demostrado.
Capitαn, Ώos parece serio esto a vuestra edad? Vamos...
- No os soy simpαtico, Ώeh? - Lo has adivinado.
Porque querνas desposarte con mi chica, y te odio porque la has ofendido.
Oh, quι complicados sois los militares.
ΏPero quι haces, estαs loco?
- Perdonad, solo probaba esta mαquina. - ΏY contra mν la tenνas que probar?
- ΅Idiota! - Idiota, siempre idiota...
"El grado de flexiσn de una viga estα...
...en proporciσn directa al cubo de su radio. "
Interesante experiencia. Un diablo encima de una viga pesa mαs que el cubo de su radio.
΅No, estα muy frνa!
Mirad jefe, cuαntas mαquinas.
Un helicσptero, una ballesta gigante, paracaνdas, barcos a hιlice, carros armados...
puentes giratorios, vehνculos a motor, caρones, balas, bombas...
Ese Leonardo es un prodigioso...
Un prodigioso inventor, es de los nuestros, no cabe duda.
Mira esto quι fantαstico, una mαquina para volar, quι bonita.
Con alas igual que los de allα arriba, quι ilusiσn.
- Tambiιn esto es una mαquina para volar. Vamos a probarla. - Esto es un caρσn.
Te digo que es una mαquina para volar.
Volarαs igual que los angelitos.
Solo una prueba.
ΏQuι pasa, capitαn, asma? Es la edad, paciencia.
Jefe, mira quι cuadro tan hermoso. ΏQuiιnes son todos estos?
No lo sι, solo conozco a ιste, estα allα abajo con nosotros,
en la secciσn de suicidas. Le ganι 30 monedas en una difνcil partida.
- ΅Sνgueme! - Un carro de fuego...
΅Las puertas!
΅Cobardes! ΅No retrocedαis! ΅Destruidlo!
΅Villanos, sois 20 y os dejαis vencer por un solo hombre!
ΏUno? ΅Si parece que son mil!
- Entretιn a esos caballeros. - De acuerdo.
Hacedme una caridad. Serιis bendecido por la Santνsima Virgen.
Me sorprenderνa, no soy muy popular allα arriba.
Estα bien, acιrcate.
Te voy a dar algo mαs.
Pero esta noche, en cuanto llegues allα abajo...
dile a Belcebϊ que aquν todo marcha a pedir de boca.
- ΏEn cuanto llegue a dσnde? - Donde tienes que estar.
Falso ciego.
Quietos. Ahν va.
΅Pero si es el ciego!
Os aseguro que ese maldito romano, forma parte de un odioso plan fraguado por Roma.
Declaremos la guerra a Roma y cuanto antes, mejor.
΅No estoy de acuerdo! ΅Roma es muy poderosa!
Yo tambiιn soy romano, y estoy dispuesto a casarme con Maddalena maρana mismo.
Si llegas.
No estamos aquν para buscar marido a una joven que centenares de nobles, y yo el primero, considerarνan un honor desposarse con ella.
Pero yo digo e invito a todos a decir una sola palabra: ΅Guerra!
- ΅Sν, guerra! - ΅No, paz!
- ΅Guerra! - ΅No soy partidario de la guerra!
Ni yo, pero ellos nos han provocado.
ΏPor quι no me advertirα cuando piensa levantarse?
Seρores consejeros, si hay hoy en Florencia...
...que mαs que ningϊn otro pueda sentirse humillado y ofendido...
...ese hombre soy yo.
Sin embargo, quiero recordaros que las discordias entre dos ciudades...
...no benefician a ninguna de las dos. Y con su actitud,.
corren el peligro de exponer a Italia...
a que venga un pacificador de otro paνs,
quien bajo la blanca tϊnica del arbitraje...
...lleve oculta el alma del invasor y el espνritu del conquistador.
Por lo cual, creo que en toda guerra la victoria mαs apreciada es la paz.
Me parece un nefasto pacifista, pero he de reconocer que habla bien.
Pero el consejo es soberano. Procιdase pues a la votaciσn.
ΏPaz o guerra?
Yo votarι el primero.
΅Guerra!
΅Guerra!
΅Paz!
΅Guerra!
΅Guerra!
΅Paz!
- ΅Paz! - No comparto en absoluto...
...el parecer de aquellos consejeros que han votado en favor de las hostilidades.
Mi opiniσn coincide con la del Magnνfico Lorenzo...
...y es precisamente en nombre de una cristiana coexistencia con Roma...
...que yo os digo... - ΅Guerra! ΅Guerra!
΅Guerra!
Jefe, ahora que nuestra misiσn ha terminado con ιxito, ya podemos regresar a casa.
Escucha, llevo suficientes siglos a la espalda para decidir por mν solo quι debo hacer.
Tϊ haz lo que quieras, yo he de arreglar un asuntillo. De modo que buen viaje y hasta la vista.
Si no me necesitαis es seρal que ese asuntillo es del gιnero femenino.
Trata de comprenderme, durante siglos no he hecho otra cosa
...que ir empujando a unos imbιciles... - ΏQuι hace? ΏHabla a solas?
- Un loco o un borracho. -...en brazos de hermosas y viciosas mujeres.
ΏY me lo han agradecido? Pues no, me maldicen.
"Culpa del diablo" dicen, si acaso mιrito.
He pensado que si ya que estoy en la Tierra y tengo un cuerpo humano
por una vez, serα interesante tentarme a mν mismo, y...
...me complace que estιs de acuerdo conmigo.
΅No, no! ΅Sν, sν!
΅Cerdo! ΅Borracho!
΅Si vuelves a poner los pies en casa, no te echarι por la escalera, sino por la ventana!
Veamos si cumple su palabra.
΅No!
Ha cumplido su palabra.
Otra vez vos.
Por vuestra culpa se reanudarα la guerra entre Florencia y Roma. ΏQuι mαs podιis desear?
He vuelto porque no tengo por costumbre dejar las cosas a medio hacer.
Quieta.
Date la vuelta.
No.
- No quiero... - He dicho date la vuelta y mνrame.
- No comprendo quι me sucede. - Estrιchame entre tus brazos.
Une tus labios a los mνos.
Pero aquν no. Podrνan vernos.
Estarνan en juego mi honor y mi vida.
El honor y la vida, mαs pronto o mαs tarde...
...hay que perderlos, Maddalena. - ΅No!
Esperad aquν.
Cuando os haga una seρal...
...subid sin miedo alguno.
He dado orden de que no se me moleste hasta maρana.
Veo que aϊn estαs vestida... Creν que te encontrarνa... en fin, con menos...
Siempre es preferible presentarse vestida ante el hombre que se ama,
para no perderse el placer de dejarse desnudar.
Tu placer no serα en modo alguno superior al mνo, querida.
Como el enamorado deshoja la margarita...
...como el viento despoja los αrboles de sus hojas en otoρo...
asν harι yo contigo...
No, por favor, deja que me desnude yo sola.
Como quieras...
Vuιlvete, te lo ruego.
- Nunca habνa hecho una cosa asν. - Estα bien, contarι hasta 10.
- No, hasta 20. - Quedamos en 12 y no se hable mαs.
1, 2, 3...
...4, 5, 6...
...7, 8, 9, 10...
...11, 12.
΅Maddalena! Cσmo has cambiado.
A mejor, naturalmente.
Cuαntos hombres has convocado, Ώno te bastaba yo?
Arrestadlo.
Demasiados hombres, caballeros, para el lecho de una doncella.
No lo matιis.
Mi padre ha dado orden ϊnicamente que se le encierre.
Moraleja: nunca deis la espalda a una mujer.
- Llevαoslo. - ΏOs creιis tan irresistible como para seducirme con solo vuestros ojos?
Por quι no, por lo general surte efecto.
En el jardνn tambiιn llevabais esto colgado del cuello, Ώverdad?
Por eso habιis podido resistirme.
- ΅Vamos! - Estoy con vos, capitαn.
ΏNo serνa mejor que me llevarais a caballo?
Eso es lo que dicen, que por aquν las mujeres...
...suelen ser mαs astutas que el diablo.
΅Es verdad!
Un archidiablo en la cαrcel, como un vulgar ladrσn de queso.
΅No jefe, no es digno!
Ese salvaje de Juan estα azotando al hereje.
Es un brujo, dice que puede hablar con fantasmas, muertos y otros espνritus diabσlicos.
Bonita mϊsica.
Bonita gente.
Jefe, aquν hay mucha humedad, vamos a pillar una pulmonνa.
Vαmonos a casa que estaremos calentitos.
Cαllate, maldito haragαn. Eres un gusano blandengue.
Hasta un hombre se vengarνa- Y no olvides que yo soy un archidiablo.
ΏCrees que me voy a rajar?
ΏSe te han pasado las ganas de ver fantasmas, viejo brujo?
΅Salud, abuelo!
΅Quietos!
΅Mirad, es el diablo!
- Te ha visto. - Tanto peor para ιl.
΅Allν, apoyado en la pared, habla y rνe!
- Pero quι estupidez. - ΅Le sale humo de la boca! ΅Miradle!
- ΏY quι quieres que veamos, brujo? - ΏNo lo veis apoyado en la pared?
- Un diablo pequeρo, feo, deforme... - Sν, te ha visto.
- Sigues con visiones, estϊpido. Llevadlo ante el capitαn. - ΅No!
Seρor, decidles que hablabais con el diablo. Yo lo he visto.
ΏYo hablar con el diablo? Jamαs.
΅Llevαoslo!
Yo no hago favores.
- Por suerte no le han creνdo. - ΅Bella, muy bien!
Dura como la piedra, y tan desnudita.
- Bueno jefe, Ώahora quι haremos? - Espera...
Se me ha ocurrido una idea que creo va a gustarle mucho a los florentinos.
Se hace saber a la poblaciσn de Florencia...
...que Maddalena de Mιdicis aparecerα desnuda...
...ante la muchedumbre...
...por especial deseo del prνncipe Franceschetto Cybo dell'Anguillara.
Los florentinos que deseen presenciar tal espectαculo...
...concιntrense ante el palacio Mιdicis a las 5 de la madrugada.
Se ruega no llevar niρos.
ΏDesnuda esta noche?
- ΏSerα posible? - Si han hecho hasta el bando...
- ΏCσmo de desnuda? - ΅Del todo! - ΏNunca habιis visto a una mujer desnuda?
Asomada a un balcσn, no.
ΏMaddalena desnuda? No creo que consiga desnudarla ese romano.
Ni yo tampoco. Tonterνas.
- ΏA quι hora ha dicho? - A las 5 de la madrugada.
Ah, entonces hay tiempo.
Aunque pensαndolo mejor, voy a coger un buen sitio.
...por especial deseo del prνncipe Franceschetto Cybo dell'Anguillara.
Los florentinos que deseen presenciar tal espectαculo...
...concιntrense en el palacio Mιdicis...
- ΏQuiιn te ha autorizado a anunciar esas obscenidades? - Es el pregσn que vos me habιis dado.
΅Mientes! ΅Llevaos a este cretino y azotadlo hasta que aprenda a leer!
΅Llevαoslo!
Pues tiene razσn. Estaba leyendo lo que estaba escrito ahν.
Sν, ya lo veo. Pero los latigazos no le sentarαn mal.
No sι cσmo, pero eso es obra del romano.
El pregσn que yo escribν anunciaba el arresto de Francesco Cybo.
Ademαs esa no es mi caligrafνa.
- Parece la de un patαn. - ΅El patαn lo serαs tϊ!
΅No!
΅Estαis perdiendo el tiempo, capitαn!
Noto cosquillas, ΅mαs fuerte!
Creo que esta noche no podrιis acudir a la cita que habιis dado a los florentinos.
ΏEso creιis? Hacia medianoche estarι en las inmediaciones del palacio Mιdicis.
- Vuestro programa serα mαs sedentario. - ΅Vamos, pensad solo en el lαtigo, αnimo!
΅Bocadillos de pan y queso! ΏVino?
- Ya tengo. - ΅Bocadillos de pan y queso!
Nunca que se recuerde se habνa visto delante de esta iglesia...
...tal afluencia de florentinos.
Ni por la Pascua ni por las fiestas de Pentecostιs.
ΏQuι es lo que esperαis, estϊpidos florentinos?
΅Visores!
- ΅Regresad a vuestras casas! - ΅Lo verιis mejor! ΅Visores!
- ΅Solo faltaban esos visores! - ΅Visores!
ΏPara quι sirve eso?
- ΏSe puede probar? - Tenga. Tαpese el ojo.
- Se ve mαs cerca. ΏCuαnto cuesta? - Medio sueldo.
΅Paso! ΅Dejad pasar!
Tambiιn ιl tiene derecho a ver algo. Es viejo, y tambiιn viudo.
Un poco de respeto a la edad.
Aquν estαis bien, eh, abuelo.
Pero el romano, evidentemente conoce el estado de αnimo de los florentinos...
...su natural inclinaciσn al vicio, y a la lujuria.
- ΏDσnde puedo colocarme? - Primera ventana a la izquierda.
El siguiente.
Primera ventana a la derecha. El siguiente.
- Segunda ventana a la derecha. - Pero si ya estα todo ocupado.
Yo no poseo un palacio. Si os apretujαis un poco, cabrιis.
ΏO es que ademαs querιis gozar de comodidades?
Adelante, otro. Segunda ventana a la izquierda.
Si yo fuese fuego, arderνa el mundo.
Si yo fuese viento, lo tronarνa. Si yo fuese agua, lo inundarνa.
Si yo fuese Dios lo mandarνa a los abismos.
Si yo fuese Papa estarνa contento...
...pues fastidiarνa a todo cristiano.
Si yo fuese emperador, Ώsabes lo que harνa?
΅Basta ya, silencio!
ΏQuι es ese ruido?
ΏQuι ruido? No oigo nada.
Ah sν, seguramente se trata de una carcoma carcelera o de la piedra.
ΏCarcoma de la piedra?
Jefe, trate de ocuparse de este animal antes que sea demasiado tarde.
΅Regresad a vuestras casas, estϊpidos florentinos!
Estϊpidos y ciegos... Ώquι precio os ha prometido...
- ΏOyes al fraile? Vamos a casa. - Sν, ya lo oigo.
- No se asomarα desnuda. - Lo sι.
- ΏEntonces por quι te quedas? - Lo hago por tu bien, mi tesoro.
- ΏQuι quieres decir? - Si ahora me voy a casa y maρana me dicen
...que se ha asomado, te asesino, tesoro mνo.
΅La vergόenza!
Volved a casa, florentinos...
La desgracia de los prνncipes ha sido siempre la distracciσn prefe...
- Sν, perdσn. ...la distracciσn preferida del pueblo.
Presiento que nada sucederα.
Pues ya estamos aquν.
Tenemos que admitir que la venganza del romano no carece de fantasνa.
Sabνa que eras un marido despreciable...
...pero un padre desnaturalizado, no.
- Con vuestro permiso me retiro. - Y haces bien.
Buenas noches.
΅Y se vuelve a levantar!
΅Maldito perro!
- ΏQuι le has hecho? - Nada.
Ahora ya puedes levantarte cuando quieras.
΅El romano ha huido!
Nunca, digo nunca, podrα suceder lo que no ha decidido la voluntad divina.
- ΏPero quι sucede? - Nada, fraile. La voluntad divina...
ha hecho escapar al romano de la prisiσn.
΅El romano ha huido!
ΏQuι os ocurre a vosotras dos esta noche?
Yo deberνa estar nerviosa y no vosotras.
Capitαn.
Tambiιn vos estαis inquieto esta noche. Mαs de lo conveniente.
- ΏNo se habrα escapado el romano, tal vez? - Por lo visto la prisiσn no le bastaba.
Busca la muerte.
Me veo obligado a dejar dos soldados en vuestro aposento.
ΏY otro par en mi cama no? ΅Salid todos!
Perdonad, pero debo insistir.
Tϊ a la escalera, tϊ aquν.
ΏPero quι se consigue hablando a sordos?
Sea lo que venga. Para salvaros a vosotros no pienso condenarme yo.
΅Dejad paso, insensatos!
ΏPero quι hace ese fraile?
΅Dejad paso, pecadores, malnacidos!
ΏEsperαis la llegada del romano?
ΏPara ver quι, la carne?
΅Eso! ΅La carne! ΅La vergόenza!
΅Cϊbrete antes de que la ira divina te fulmine!
΅Cϊbrete y arrepiιntete! ΅Arrepentνos todos!
΅Dejad paso!
He de ir junto a Clarice a rezar.
΅Detenedlo! Yo soy Fran Domenico.
Habιis dejado entrar a un impostor.
΅Detenedlo!
- ΅Detente, fraile! - Como podιis ver, capitαn, soy muy puntual.
- Faltan pocos minutos para la medianoche. - Que serα la hora de tu muerte.
Cuantos han intentado darme muerte, la han recibido de mν.
Vamos, capitαn. Cuidado, que os vais a quedar sin lαtigo.
΅Te lo dije!
Ha sido ιl, eh.
Despacio, que os hacιis daρo.
Yo me encargarι, capitαn...
Bravo, jefe. Os las arreglαis de maravilla,
incluso sin intervenciσn.
- ΅Bufσn, enano descarado! - ΅Asqueroso romano! ΅Hijo de perra!
Ah, no sabνa que tenνa un hermano capitαn en Florencia.
΅Calzaos y seguidme, rαpido!
Entra, jefe. En este aposento debe haber un pasillo secreto.
Reforzad la salida de palacio. Impedid la salida a cualquiera,
incluso al propio Lorenzo si fuera necesario.
Vosotros vigilad escaleras y pasillos. Cinco hombres conmigo, adelante.
Aquν estαis a salvo.
- Lucrecia... - No tenιis por quι justificaros.
Mis ojos os han invitado mαs de una vez a entrar en mi aposento.
- Dulce criatura. ...sin pedir el permiso.
Lucrecia, ha sido solamente el pensamiento puesto en este encuentro
el que me ha dado fuerzas para fugarme.
ΏNo habιis huido por Maddalena?
ΏMaddalena?
Para quι buscar una crisαlida cuando se puede poseer una mariposa.
- Aquν nada. - ΅Franceschetto!
Aquν tampoco.
- Quι pintas. - ΅Deprisa!
ΏTenιis prisa? Disponemos de tanto tiempo.
ΏY este pasaje secreto?
- No acierto a encontrarlo. - ΏPor quι?
Demasiado secreto. Permiso...
- ΅Eres un αngel! - ΏUn αngel? Estαs exagerando.
Eh, la puerta.
La flor tambiιn.
Debe ser Lorenzo.
- Le he visto venir hacia esta parte. - ΏLorenzo?
ΏCσmo, tambiιn esta noche?
Venid por aquν.
Esperad aquν adentro hasta que os abra.
- Esperadme en silencio. - En silencio...
Como si no estuviese.
Adiσs, dulce mνa. ΅La capa!
΅Entrad!
΅Entrad, he dicho!
Ve ahora, deprisa. Falta solo un minuto para la medianoche.
Y no lo olvides, quiero un concierto grandioso, apocalνptico, Ώentendido?
Dejadme hacer a mν, jefe.
60... 59... 58...
57... 56... 55...
Tendrα que pasar por encima de nuestros cadαveres.
7... 6... 5... 4... Cuαnta injusticia...
...ιl ahν muy calentito y yo, pelαndome de frνo. 3... 2... 1...
ΏCσmo ha podido entrar?
΅No, tomadme a mν, estoy lista!
He prometido a los florentinos un espectαculo de ensueρo, no de pesadilla.
΅No osarιis, no la tocarιis!
΅No, sobre la cama no!
΅Tendrιis mi cuerpo pero mi alma no! ΅Santa Inιs de mi corazσn, defended mi honor!
Maddalena, enseguida estoy con vos.
ΏQuι hacιis abuela, con esa espada? Leιis demasiados libros de caballerνa.
Bien, dijisteis que siempre mejor presentarse vestida ante el hombre
que se ama para no perderse el placer de dejarse desnudar.
Nuestro ϊltimo encuentro tuvo un final un tanto precipitado...
y no pude procuraros ese placer. Pero estoy aquν para repararlo.
Desnudar asν a una mujer, es de villanos. Si yo fuera un hombre no os atreverνais.
Desnudar a una mujer es de villanos, pero desnudar a un hombre, de incompetentes.
΅No me toquιis!
Lo lamento. Sea como fuere, Maddalena...
...quitarse un vestido envuelto en llamas no puede decirse que sea improcedente.
Mejor quemada viva que desnudarme ante vos.
Sois demasiado hermosa, no puedo permitirlo.
Entonces tambiιn vos arderιis conmigo.
Nada serα tan grato. Asν como el enamorado deshoja la margarita,
asν os irι despojando de los ardientes pιtalos que os cubren.
Venid.
΅Viva los cabellos!
΅Ayuda!
΅Abrid! ΅Echad la puerta abajo!
΅Id por la otra puerta, rαpido!
Adiσs, Maddalena. Nada habrαs ya de temer de mν.
Ni aquν ni en ninguna parte.
Me esperan al amanecer en una encrucijada de la carretera.
Y desde allν partirι para un largo viaje que me llevarα...
...lejos de ti, de Florencia, del mundo...
- Buena suerte. - ΅Ey, jefe!
΅Cuαnto habιis tardado!
΅Os ha desnudado!
΅Prended al romano!
΅Ingratos!
Venid. Por aquν.
Mirad lo que os he traνdo.
Vamos, rαpido. Como si fuera una capa.
Ah, la mαquina voladora de Leonardo. ΏSabes si alguien la ha probado ya?
- No, vos serιis el primero. - ΏY si me estrello?
- Entonces sabremos si Leonardo estaba loco. - Probarι...
Ayϊdame. ΅La mano!
΅Cretino!
Dale la vuelta al ala.
Mαs deprisa. Dame la hebilla.
Tened cuidado, jefe. Por favor, no volιis a demasiada altura.
Tranquilo. En mi calidad de diablo, no tendrνa buena acogida allα arriba.
- En nombre del Padre... - ΏQuι?
Una pequeρa distracciσn. ΅El que faltaba!
΅Gracias, Leonardo!
Un solo romano se ha burlado de vos.
Y repetidas veces, capitαn.
Pienso con horror quι sucederα maρana...
...cuando os enfrentιis a todo un ejιrcito.
La guerra no me asusta.
La incapacidad es perdonable...
...no la presunciσn. Y vos poseιis ambas cosas en dosis excepcionales.
Si solo supiera donde puedo encontrar a ese maldito.
Yo lo sι. Al amanecer estarα en una encrucijada de la carretera.
- ΏLo sabιis de cierto? - Sν.
΅Tenιis que apresarlo! ΅Es un bellaco, un vil!
Aprovecharse como lo hizo, de una pobre joven.
Magnνfico, concededme tres horas y mandad levantar ya el patνbulo.
- ΏPara quiιn? - Para Francesco Cybo.
Olvida esta noche, hija mνa.
Sν, Maddalena. La pureza no es nunca impϊdica.
Cuando se me ocurre una buena frase, el biσgrafo no estα. Lo hace a adrede.
Podιis iros.
- Maddalena... - Vete...
Capitαn, si me ayudαis a vengarme...
...os concederι lo que pidαis.
Si vuestro amor ha de ser mi recompensa, considerad ya muerto al romano.
Tenιis tiempo hasta el amanecer...
- Maddalena... - Quizα os merezcαis ya parte de esa recompensa...
΅Muy bien, jefe! Parecνais una golondrina.
Desαtame.
΅Vamos, date prisa!
΅Desαtame!
"Desαtame"... y os habιis caνdo.
Por fin regresamos a casa, tal como han ido las cosas...
...confνo en que seamos acogidos triunfalmente.
Maρana el ejιrcito del Papa se enfrentarα al de Florencia.
Y todo por mιrito vuestro, desde luego.
Pero no parecιis estar muy satisfecho. Aunque habιis hecho un buen trabajo.
Nada tenιis que reprocharos, por lo menos hasta este momento.
No creo que ahora querαis echar a perder una obra tan perfecta
...llevado por unos sentimientos indignos de vos y de vuestra alcurnia.
- ΏQuι tratas de insinuar? - Que si el amor por una mujer...
es la mαs frecuente ruina de los hombres, para un diablo serνa el fin mαs ignominioso...
- ΅Cuidado! - ΏQuι pasa?
΅Esperaba vuestra llegada, capitαn!
Olvidadlo jefe, tenemos que irnos.
Justo, una ϊltima satisfacciσn terrenal.
Sabνa que mαs pronto o mαs tarde liquidarνamos nuestras cuentas a solas.
΅Vamos, acabad con ιl!
Esta maρana estαis en baja forma, mi capitαn.
- Αnimo, levantaos. - Y ahora se las da de caballero.
ΏQuι haces?
Eso, perdamos tiempo. ΅ΏNos vamos?!
- ΅No hay prisa! - ΅Estα amaneciendo!
Vamos, matadlo. Ya os habιis divertido bastante. Basta de cumplidos.
Lo ϊnico que lamento es que tendrι que verle toda la eternidad con nosotros
a este imbιcil.
΅Pero si es Maddalena! Pobrecita.
Pobrecita un cuerno... ιsta sacude como un hombre.
- ΅Eh! ΅Es Maddalena! - Sν, bien. Dejadla con vida si querιis.
- Pero debemos irnos ya, ha amanecido. - Ya te alcanzarι.
- ΏNo comprendιis que no puedo ir sin vos? - Es una orden.
- Es mi deber... - Tu deber es no importunarme, esfϊmate.
Son σrdenes muy concretas; al amanecer del 10Ί dνa...
΅Ya me has hartado, vete al infierno!
- Sν, seρor, ya me voy. - Y pronto.
΅Eh! ΅Maddalena!
΅Y empezamos!
΅Cobarde, mαtame! ΅Verte es peor que la muerte!
Yo no deseo tu muerte. Eras tϊ quien pretendνa matarme a mν, Ώrecuerdas?
Sν, con mis propias manos. Pero he perdido y no quiero tu piedad.
Me has robado el honor, no debes regalarme la vida.
΅Mαtame, cobarde, deprisa!
Cuando te enfadas estαs mucho mαs bonita.
΅Estα sucediendo de todo! ΅Es la noche de las brujas!
Maddalena, Ώpero quι ha pasado
ΏTambiιn os ha desnudado el romano?
΅Ha sido tu ama!
΅Con somnνfero!
΅Tendrιis mi cuerpo pero no mi alma! ΅No osarιis!
΅Santa Inιs, hazme santa y bendita!
Santa Hilaria de mi corazσn...
...proteged mi honor.
Hace una hora querνa matarte, ahora siento que no podrνa vivir sin ti.
Hay algo mαs inverosνmil todavνa. A mν me ocurre lo mismo.
- ΏY lo lamentas? - Sν. Es decir, no, quiero decir que...
Quiero decir que no deberνa pasarle a alguien como yo.
ΏPor quι, nunca has estado enamorado?
ΏYo? ΏBromeas?
΅Yo vivo en un constante estado de odio!
Una florecilla, quι graciosa.
ΏEn constante estado de odio?
ΏLo ves? Me estαn sucediendo cosas extraρas.
Estα bien. Me he decidido. Maddalena, si quieres, estoy preparado
...para renegar de mi fe y rebelarme a mis superiores.
ΏPero quι dices? ΏQuι fe? ΏQuι superiores, Franceschetto?
No me llamo Franceschetto, sino Belfagor.
Archidiablo, prνncipe de las tinieblas, soberano del caos.
No te entiendo. Pero me gusta lo que dices.
΅Belfagor mνo!
- ΅Me haces daρo! - ΅La segunda vez que me entregas!
΅No, esta vez no he sido yo, te lo juro!
Hay mαs veneno en tus besos que en una serpiente.
΅Estα bien!
Estoy a vuestra disposiciσn, mi heroico y testarudo capitαn.
Cuidado con esas lanzas.
΅Hola, florentinos!
΅Hola, padres, hermanos e hijos de mujerzuelas!
Un dνa nos veremos en el infierno, y entonces verιis que las caricias
de mi fuego, serαn menos venenosas que las del vuestro.
Disculpad, buen hombre, Ώesta es la hoguera para Franceschetto Cybo?
- Hermano... - Ahσrrate las palabras, fraile. No necesito de tus buenos oficios.
Mi cuerpo no teme este mundo y a mi alma le importa un comino el otro.
Estα claro, Ώno? Gracias de todas formas.
Son todos muy valientes, pero apenas notan un poco de calor se echan a llorar.
Esta vez te equivocas, verdugo, no oirαs mis lamentos.
- Habla, habla ahora porque en el infierno tendrαs que callar. - ΏY tϊ quι sabes?
Para mν, este es un mιtodo como cualquier otro para regresar a casa.
Es mαs, procura darte prisa porque voy a llegar tarde.
Hola, amigo. ΏTϊ quiιn eres, el hijo del verdugo?
ΏQuι hago, me pongo aquν? Muy bien.
΅Quι hermoso dνa y quι hermosa gente!
΅Apoteσsica acogida de un distinguido pϊblico para un gran espectαculo!
΅Muerte al enemigo de los Mιdicis!
- ΅Se acabaron tus bravuconadas! - ΅Mejor muerto que casado!
΅Lorenzo! ΅Lorenzo!
Te pido perdσn, Magnνfico Lorenzo.
Escucha, hijo, Ώquieres soltarme un poco la mano? Quisiera saludar.
Pαsalo bien, Magnνfico, y tus mujeres y tus aduladores.
Solo quiero hacerte una peticiσn, no escribas ninguno de tus pιsimos versos...
...con ocasiσn de mi muerte.
- Solo los que van a morir son sinceros. - ΅Habla mαs alto!
Estα bien, tu ϊltimo deseo te serα concedido.
Muchas gracias.
Confνo en que todos os divirtαis como me estoy divirtiendo yo.
Si esperαis por mν, ya estoy listo. Verdugo, quι lento eres.
΅Adiσs, capitαn!
Consumirse en la hoguera en verano debe ser horrible.
A mν no me gustarνa ni en pleno invierno.
La desnudaste, ΅ahora muere!
΅Reνd, divertνos, no temαis a la muerte, morid jσvenes y serιis jσvenes siempre!
- ΅Prefiero vivir largos aρos! - ΅Guapo, romano!
No llorιis, mujeres, esto no es un adiσs, sino un hasta pronto.
΅Eh, Adramelek! Bravo, eres un buen amigo.
Has hecho bien en venir. No podνas perderte esta bonita fiesta en mi honor.
Estamos al completo. ΏSabes quι buena idea han tenido?
Quieren quemarme y que me devoren las llamas.
Ese sν que es un hombre, no como tϊ...
...que por una quemadurita en la mano te lamentaste una semana.
La llama "quemadurita".
ΏQuι te pasa?
ΏQuι ha pasado? ΏY esa cara?
ΏDσnde estαs? ΅Adramelek!
ΏQuι pasa, te divierte el espectαculo?
En absoluto. Yo ya os lo advertν,
vuestro comportamiento con Maddalena ha indignado a nuestro jefe supremo.
Os ha privado de todo poder diabσlico...
...condenαndoos a ser un corriente mortal.
- ΏQuι has dicho, perdona? - He dicho seρor, que sentirιis el fuego,
y vuestro cuerpo se asarα como una pata de cordero.
- Ahora. - ΅Ah, por favor! ΅No te vayas!
ΏQuι os decνa? Tambiιn le ha venido el miedo.
΅Adramelek! Por favor, no me...
΅Haz algo, ayϊdame!
- ΅Te lo ordeno! - Lo siento mucho, pero no puedo hacer nada.
Estoy a vuestro lado, pero ya no podιis verme ni oνrme.
΅No me dejes solo, te lo ruego!
΅Por favor, apagad ese fuego! ΅Quema!
΅No me dejιis solo! ΅Quiero ir con vosotros!
Fraile, hermano, Ώpero quι haces? Hermano fuego, hermano muerte, Ώpor quι huyes?
Ave Marνa gracia plena... Mea culpa...
΅Florentinos, os quiero! ΅Ya se me ha pegado vuestro acento...
"id a por calderos con agόica y apagad este fueguico"!
΅Maddalena! ΅Has venido!
Me alegro de verte. Adiσs, Maddalena.
΅No! ΅No subas, no te acerques, Maddalena!
΅Por favor! ΅No lo hagas!
- ΅Dιjame morir! - No, morirι junto a ti.
΅Es inϊtil!
- ΏMe crees ahora? - Te creo.
Lorenzo, suspende la ejecuciσn o serα demasiado tarde.
Sι razonable, Lorenzo, es mejor celebrar una boda que dos funerales.
- Solo el Tribunal podrνa revocar la sentencia. - Cαllate, bufσn.
- Ya es tarde para eso. - Entonces que la justicia siga su curso.
Basta. Os ordeno que liberιis inmediatamente al condenado.
Obedezco, Magnνfico.
Voy a hacer que se cumpla vuestra orden.
- ΏPero quι hace el Magnνfico? - ΏDejarα morir a su hija?
΅Lorenzo, salva a tu hija!
Sι hombre, sι padre...
- ΅Sι suegro! - Que la ejecuciσn se suspenda.
΅Bravo! ΏHabιis oνdo?
΅Es una orden! ΅Acercad una escalera, vamos!
Es un gran hombre tu padre, un gran prνncipe.
΅Lo adoro! ΅Bravo!
Rαpido, muchachos, acercad esa escalera.
΅Daos prisa, rαpido! No temas, Maddalena...
΅Estoy aquν para defenderte!
ΏSerα sσlida? No quisiera que ahora...
Capitαn, hay que actuar con rapidez.
Nunca hubiera podido creer que el fuego quemara tanto.
Quι hermosa y valiente es.
- ΅Cuidado! - ΏYa empezamos de nuevo?
Te perdono.
Esta vez, tϊ o yo.
ΏY no serνa preferible que viviιramos los dos?
΅Seamos razonables!
Capitαn... en el fondo me eres simpαtico...
ΏQuι hacιis ahν parados? Detened a este loco.
- ΅Muerte al traidor! - ΏPero cuαl de los dos es el traidor?
No lo sι, pero uno de los dos debe de ser. ΅Muerte al traidor!
΅Detente que somos amigos!
- Te estα entrando miedo, Ώeh, prνncipe? - Tengo miedo, sν.
La situaciσn ha cambiado. Y tϊ te aprovechas de ella.
Maddalena, no tengas miedo.
Esto lo arreglo yo enseguida. ΅Ven, si te atreves!
Te aprovechas porque soy un hombre y eso no es justo.
΅Auxilio! ΅Lorenzo!
΅Padre! ΅Papα!
Adramelek...
Que cesen inmediatamente las hostilidades con Roma.
Ya no hay guerra.
Quι pesado resulta ser hombre. Pero merece la pena.
Pero dσnde estα...
- ΏQuι pasa? - Nada... Buscaba...
- ΏA quiιn? - ΅Adiσs, Belfagor! - A un viejo amigo.
΅Y no acabιis en el paraνso!
La boda entre Franceschetto Cybo dell'Anguillara y Maddalena de Mιdicis
celebrada en la Pascua de 1487, sellσ la paz entre Roma y Florencia.
Subtνtulos: Vozidar
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