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(JUEZ) ¿Tenía algún enemigo?
Estaba escribiendo un reportaje, ¿verdad?
¿Sabe sobre qué? -No.
Él era muy reservado con todo lo que escribía.
Trabajaba por libre. No se metía en problemas.
-Registraron su casa el día de su muerte.
-Sí. Y le robaron dos o tres veces con anterioridad.
-¿Sabe usted si bebía alcohol? ¿O tomaba psicotrópicos?
¿Eso es un no? Dígalo en voz alta, por favor.
-Habíamos roto esa misma mañana.
Yo creo que...
Yo creo que él estuvo bebiendo por eso. Fui yo quien lo dejó.
Y a veces...
A veces pienso que todo esto es por mi culpa.
(Timbre de la puerta)
¿Qué es tan urgente, Javi?
¿Necesitas un truco para hacerme venir?
-¿Preparada?
Esto.
(VIDEO) "No entiendo nada. ¿Qué se supone que es Zambrano?
-Un conglomerado de empresas pantalla.
El dinero de una comisión entra en una
que contrata servicios falsos a otra que, a su vez,
contrata a otra... -Ya, ya, son sociedades opacas.
-Eso es. -¿Y dónde acaba el dinero?
-Depende. Hong Kong, Panamá... -Panamá tenía que ser".
-Parece una película de gánsteres, ¿verdad?
-¿De dónde ha salido esto?
-Schultz. Tenía cámaras en su residencia.
Grababa todas las reuniones. Hay más de 40 grabaciones como esta.
-¿Y cómo la has conseguido? ¿Te la ha dado el embajador?
-No. -¿Las tenía él?
-Ni idea. Me las entregó un mensajero en un sobre anónimo.
Con esto hay material suficiente para enviar a Eduardo a la cárcel,
y a Cadenas y a 10 o 12 empresarios más.
-¿Y qué vas a hacer? (RÍE)
-¿Que qué voy a hacer? Esto es la bomba, la puta bomba.
Lo voy a colgar en la red, será la noticia del año.
Tú sales en tres grabaciones.
Esas no, esas no las publicaré.
-Esa es la prueba de que yo estoy detrás.
¿Qué crees que va a hacer Eduardo conmigo?
¿Y contigo? ¿Por qué me haces esto, Javi?
¿Por qué? -Patricia, pero ¿cómo te lo digo?
Me mandaste a la mierda y estoy aquí, enseñándotelo.
Vámonos. Tú y yo, juntos.
Cuando eso esté colgado en la red,
tú y yo estaremos a bordo de un avión.
Eduardo no te encontrará. Y tú y yo estaremos...
Yo qué sé, en Belice. -¿Y qué hago yo en Belice?
¿Y si no quiero desaparecer? -Me lo has dicho 40 veces.
Quieres empezar de cero y alejarte de Eduardo.
-Te he dicho lo que querías oír, igual que me has dicho tú a mí.
Era un juego, Javi, y no me hagas creer que te importo.
A ti lo que te importa es volver al periodismo por la puerta grande.
La noticia del año, ¿no? Y a mí que me den, ¿no?
-No. Eso no es verdad.
Me quieres y yo te quiero. ¿No te das cuenta?
Es la oportunidad de enviarlo todo a la mierda.
-Destruye esas grabaciones. -No.
-Sí, destrúyelas. ¿No quieres salvarme? Destrúyelas.
-No, no serviría de nada. Esto es una copia, habrá más por ahí.
-Dame dos días. Solo dos días para pensármelo.
-¿Para pensar qué?
-Déjame que me lleve algunos papeles, que borre archivos,
que les cueste un poco más seguirme el rastro.
Pero, por favor, no publiques nada. Y no cuentes nada hasta entonces.
Por favor, Javi. Por favor.
Tengo mucho miedo.
-Yo también.
-Dos días.
Dos. ¿Vale?
¿Él sí sabía quién eras?
Él... Hablamos al día siguiente y lo negó.
Pero sí lo sabía desde el principio.
Eso pasó la primera noche y esa grabación no es de esa noche.
Pero estabas en Madrid.
En el entierro con Verónica. Claro, en cuanto salí por la puerta.
No, no, de verdad,
no tenía ninguna intención de que volviera a repetirse.
Claudia, yo lo entiendo.
Yo también te fui infiel hace tiempo,
pero esto no es solo una infidelidad.
Es el novio de tu hija.
Lo sé, lo sé, lo sé. Lo sé y ojalá no hubiera ocurrido.
Ojalá pudiera borrarlo.
Echar marcha atrás, que no hubiera pasado.
Yo te di la oportunidad de que me lo contaras.
Pero seguiste mintiendo otra vez.
Y lo intenté, pero ¿cómo se cuenta una cosa así?
No lo sé. ¿Cómo?
Dime. No lo sé.
Por eso te pedí que no separásemos, no quería seguir engañándoos,
pero se acabó con Carlos, se acabó.
Ahora vamos a pensar solo en Ester, ¿vale?
Sí, lo único que me importa es Ester.
No...
le digas nada a ella, por favor.
Por favor.
Vamos a pensar solo en sacarla de aquí.
Déjame solo.
Por favor.
(CARLOS) "¿Sí? Claudia". ¿Carlos?
"Sí. ¿Qué pasa? Dime".
Claudia.
Lo sabe.
Luis lo sabe todo.
La cámara, Carlos, nos grabó a ti y a mí juntos.
Y cuando estaba intentando borrarlo en el ordenador, apareció Luis.
Y me descubrió.
¿Ester también lo sabe? ¡No!
Luis no se lo va a contar y tú tampoco.
Tengo que hablar con él.
Voy a hablar con él, le voy a decir que es culpa mía.
No. No, Carlos, tú no vas a hablar con Luis.
Volví para dar la cara y es lo que haré.
¿Por qué? ¿Por qué volviste?
¿Por qué no te fuiste y desapareciste para siempre?
Prométeme una cosa,
que nunca se lo vas a decir a Ester.
Lo prometo.
(EN INGLÉS) "A finales del mes que viene... Tan pronto. Ajá.
OK, OK, gracias. ¿Sabes el nombre del juez?
Gracias. Adiós".
Me encanta firmar. Me siento como una ministra.
Sí, eres muy generosa conmigo, Fátima.
Si hubiéramos tenido un hijo por cada empresa
que hemos montado juntos, esto parecería una guardería.
(RÍE)
¿Y Sara? ¿Crees que va a desaparecer así como así?
No te pongas celosa. Cada vez que te pones celosa con Sara,
me entran ganas de acostarme con ella. (RÍE)
Roberto, ¿has hablado con Ester? ¿Le has contado el plan?
-Aún no. Le he dejado un mensaje.
Te dije que no dejaras mensajes ni llamadas.
Se lo dices en persona cuando te asegures de que no os graban.
El juicio será a finales del mes que viene.
-¿Tan pronto?
Con el juicio en la vuelta de la esquina,
no me extrañaría que le pusieran vigilancia.
Es la hija de un embajador europeo, así que hay que espabilarse.
Sus guardias están avisados. Te dije que tenía que ser un viernes.
-Mañana es viernes. Por eso.
Si queremos que Ester pase la frontera,
hay que intentarlo mañana, sí o sí.
Vale.
¿Qué pasa?
Acabo de hablar con el abogado, ya han puesto hora para el juicio.
Será a finales del mes que viene.
¿A final de mes ya?
Tenemos que hablar con Qiao.
Tenemos que decirle que haga algo.
No, Ester.
Darle dinero a Qiao no ha sido una buena idea.
¿Por qué?
Porque Qiao es un hombre muy peligroso
y porque además es socio de Eduardo.
Si le damos el dinero a Qiao, nos ponemos en manos de Eduardo.
¿No lo entendéis?
¿De qué me sirve entenderlo? Ester, escúchame.
Tenemos el respaldo de los embajadores de la Unión Europea.
Van a presentar conjuntamente
una protesta formal ante la Corte Penal Internacional.
Eso puede funcionar. Créeme.
Si me meten en la cárcel, estoy acabada.
Allí la vida no vale nada.
(Golpes en la puerta)
¿Me has llamado? Sí, te he llamado.
Maite, si no te importa, seguimos luego.
Siéntate, por favor.
Tu casa.
Ahí la tienes, es un regalo. ¿Un regalo de qué?
¿De despedida?
¿Ya está? ¿Ya se acabó todo?
¿Qué es lo que pretendes comprar con eso? ¿Qué quieres que haga yo?
Disfrutarla.
Es lo único que te pido.
Sara, si lo piensas bien, te estoy salvando de mí.
¿De verdad ha sido Fátima quien ha firmado los papeles?
Fátima es la administradora de la empresa.
Entonces es vuestra casa, vuestra empresa.
Ha habido que rehacer el contrato, sí, ahora la casa es de la empresa,
pero la empresa te la venderá a ti legalmente.
¿Es que la tengo que comprar yo? Yo te voy a dar el dinero.
Eso se llama blanqueo. ¿Quieres la casa o no la quieres?
Tú nunca has sentido nada por mí, ¿no?
Lo único que has querido es una socia para tus negocios
y ya está.
¿Eh?
¿Y tú qué has sentido, Sara?
¿Avaricia?
¿Has sentido algo más alguna vez?
Necesito hablar contigo. Es muy importante.
Schultz nos grabó todas las veces que fuimos a la residencia
a reunirnos con él. Nos grabó a todos, a ti, a mí, al primo del rey,
a Cadenas, al de Ferroglax... Las he visto.
Se nos reconoce perfectamente.
Y se oye todo.
¿Cómo que las has visto? ¿Dónde?
Romero.
Le enviaron un sobre anónimo.
40 grabaciones en un "pendrive".
Anónimo... El embajador. Hijo de la gran puta.
Por favor, no le hagas nada a Romero, te lo pido por favor.
Solo quiere ayudarme, enseguida me lo ha contado.
Estamos a tiempo para hacer algo.
¿Te ha dicho qué piensa hacer con ellas?
Colgarlas en la red.
Pero va a esperar un par de días.
¿Seguro? Seguro, se lo he pedido yo.
Eduardo, somos socios.
Has elegido bien.
Esto no lo voy a olvidar.
Hay que ver esas grabaciones.
Tenemos que saber todo lo que se ven en ellas.
¿Dónde las tiene, en su casa?
Yo las vi en su ordenador.
Me tienes que ayudar. Tienes que hacer que salga de casa.
Le llamas y cuando quedes con él, le digo a Chan que entre en la casa
y se lleve el ordenador.
-"Pero no le vas a hacer nada, ¿verdad?
Patricia, te cuento todo esto para que me ayudes.
Por supuesto que no le haré nada".
Quería hablar con el señor Vargas.
Sí, claro, espero.
Oiga.
Perdón, mejor no, no hace falta que lo moleste,
no es importante. Ya lo llamaré más tarde.
Gracias.
-"Romero, soy Verónica Galdós, cónsul de la embajada.
Quería hablar con usted. Es urgente.
Si oye este mensaje, por favor, llámeme".
-No le voy a hacer daño, solo quiero hablar.
-No puede entrar en mi casa. -Ya lo he hecho.
¿Dónde tiene las grabaciones? -¿Qué grabación?
¿Le ha enviado Patricia o ha sido Eduardo?
-Ninguno de los dos.
Sé que a alguien como usted le sonará ridículo,
pero yo trabajo para mi país. -Tiene razón, suena ridículo.
-Enséñeme las grabaciones, por favor.
-Las verá pronto. Cuando las vean todos.
No se preocupe.
-Cuesta respirar, ¿eh?
Parece que te vas a morir.
Tranquilo, es solo un aviso.
-"Odio el calor húmedo. (RÍE)
-¿Whisky? -Sí, por favor.
900 000 dólares.
Cortesía de Ferroglax.
Ferroglax ha obtenido obras públicas en siete países diferentes.
Al menos en cinco ha tenido que hacer estas cosas.
¿Dónde guarda su dinero? ¿En Panamá...?".
-Romero, ¿quién se lo ha dado? -No me lo ha dado nadie.
Me llegó en un sobre. Es la única copia que tengo.
-Si miente, lo va a pagar. ¿Por qué hace esto?
-Yo no he hecho nada.
Los que hacen cosas son
los que aparecen en esas grabaciones.
-Esto no va a cambiar nada. Un escándalo más,
un par de portadas, unas tertulias, se echarán las culpas unos a otros
y el marrón se lo comerá el difunto.
Nadie va a devolver un euro y nadie va a ir a la cárcel.
Es usted periodista. Debería saber cómo funcionan estas cosas. Esto...
Esto solo sirve para ensuciar la imagen de nuestro país.
Y usted ya sabe cómo es de rencoroso nuestro país.
-¿Me está amenazando?
Es usted policía. Se supone que defienden la Ley.
-Eso es lo que estoy haciendo.
No soy yo quien debe preocuparlo.
Si yo me he enterado de que usted tiene estas grabaciones,
alguien más se ha enterado.
Escúchame bien.
Si yo fuera usted, me marcharía de Tailandia hoy mismo.
Hágame caso.
¿Y Ester, está mejor?
Bueno, está en el club de campo.
Luis, tenemos que hacer algo. Ya lo estoy haciendo.
Me refería a Eduardo.
¿Por qué no utilizamos sus mismas armas?
Tenemos los vídeos, ¿no?
Ajá.
Pues o Eduardo consigue que Ester quede libre sin cargos o...
o los hacemos públicos.
¿Un chantaje?
Si no nos queda otra salida...
Por Ester.
Aquí está todo.
La reserva de los vuelos,
un mapa de la frontera de Tailandia con Camboya,
el visado y también el pasaporte.
-¿De dónde has sacado esto?
-En el paso fronterizo te esperan,
solo enseña ese visado y te dejan pasar.
-Roberto, ¿los has sobornado?
-Más o menos. -Esto es una locura.
-Ester. -¿Hoy?
¿Por qué tiene que ser hoy? -Tiene que ser hoy.
No tendrás problemas para salir. En unas horas estarás en Europa.
-¿Tú vas a venir conmigo?
-No puedo.
Pero me encargaré de todo.
Un coche te llevará hasta la frontera
y te dejarán pasar sin problema. No puedo acompañarte.
-O sea que vas a dejar que vaya sola, ¿no?
-Ester, la guardia que te dejará pasar solo está los viernes.
Si no, tendríamos que esperar una semana.
-¿Por qué no vienes conmigo?
-No puedo dejar a mi hermano, no puedo dejar la empresa, no así.
-Claro.
Qué tonta. ¡Qué tonta, por favor!
Ha sido idea de tu hermano, ¿verdad? -¡No!
-Por favor, no me mientas. -Por eso me tengo que quedar.
Si no, se daría cuenta.
Ester, tienes que hacerme caso, ¿vale? Todo va a salir bien.
Solo tienes que hacer lo que te digo y estarás fuera.
Pero no se lo puedes decir a nadie. ¿Me lo prometes?
¿Qué te pasa? ¿Qué te ha dicho Eduardo?
-Nada. ¡Nada, estoy bien!
-¿Cómo vas a estar bien?
(SUSPIRA) Lo peor de un hombre es que te cuesta olvidarlo.
Pero se pasa pronto.
-Él sí que no se va a olvidar de mí.
Te juro que haré lo que sea
para que no se olvide de mí hasta el último día de su vida.
Solo tenemos un mes.
Solo pido una cita con el juez que esté al cargo del caso.
Como embajador, como padre... Me da igual.
¡No puede negarse a recibirme! ¡Consiga esa reunión y llámeme!
Y dígale que estoy dispuesto a sentarme a la puerta de su juzgado
hasta que me reciba. Señor embajador, tiene visita.
No, hoy no recibiré a nadie, gracias.
-Hola, Luis.
¿Ya hay fecha para el juicio?
A finales del mes que viene.
¿Podemos hablar?
No.
Sé que lo sabes. Me contó Claudia.
Solo quiero que me escuches.
(Se cierra la puerta)
Se me fue completamente la cabeza.
No sé por qué lo hice y sé que no tengo perdón,
pero no quise lastimar a nadie.
Lo siento.
Nos has engañado a todos.
A mi hija, a mi mujer, a mí. Yo te ofrecí mi confianza,
te abrí las puertas de este despacho, de mi casa.
¿Por qué lo has hecho, Carlos?
No pensé...
Yo era una persona que solo pensaba en pasarla bien
y lo estropeé todo. Muy bien,
así que mi familia es un divertimento para ti.
No, no.
Luis, desde que llegué solo intento ayudar.
A ti te ayudé aquí en la embajada.
A Ester la ayudé a salir de la cárcel.
A Claudia... ¡A Claudia!
La salvé de un robo.
Cuando ella vino a mí, no quería volver a casa.
Si no me hubiese encontrado a mí... ¡Cállate! ¡Fuera de aquí!
No dejaré que a Ester le pase nada.
No voy a dejarla sola. Es exactamente lo que vas a hacer.
Sal de nuestras vidas. ¡Fuera!
No puedo... -Luis, tenía...
Perdona, no quería interrumpir. No, Verónica, no interrumpes nada.
Ya habíamos terminado.
Si quieres, vuelvo en otro momento. ¡Verónica!
Te repito que ya hemos terminado.
(Tono de llamada)
Ester, ¿cómo estás?
He hablado con el abogado.
Ester será juzgada dentro de un mes. Eso si no...
No, no, no. Eso es imposible. Eso no va a pasar.
El Gobierno no puede permitir que la hija de un embajador sea...
No voy a esperar a lo que haga el Gobierno.
Ha llegado el momento de usar esas grabaciones.
De eso quería hablarte.
Anoche envié una copia de las grabaciones
a Romero, el periodista.
En un "pendrive".
Dentro de un sobre anónimo, sin remite ni explicación.
Esas grabaciones son la prueba de un delito gravísimo.
No podía guardármelas. ¡Te pedí que lo hicieras!
¡Por mi hija!
¡No has esperado ni 24 horas!
Romero no ha hecho nada con ellas.
Llevo toda la mañana mirando la web y nada.
Lo he llamado para saber qué piensa hacer con la información,
pero no responde mis llamadas.
(ESTER) Ya sé que es arriesgado.
Pero más arriesgado es que me quede aquí.
-Es que irte hoy es muy precipitado.
Roberto dice que me pueden poner vigilancia en cualquier momento.
O que no me dejen salir de casa.
O que directamente me metan en la cárcel
para evitar que me escape. -¿Entonces está decidido?
(SUSPIRA) No sé, me va a estallar la cabeza.
Si me detienen, me meten en la cárcel otra vez.
Vamos a estar en las mismas.
Si sucede eso, intentáis arreglarlo otra vez con dinero como sea.
-¿Cómo quedaste con Roberto? ¿Te viene a buscar acá?
-Sí, pero no viaja conmigo. Dice que no es seguro.
Sé que no debería fiarme de él,
pero es la única oportunidad que me queda.
-No sé cómo se tomará esto tu padre.
-Es que mi padre no se van a enterar, y mi madre tampoco.
Carlos, jamás dejarían que me fuera.
Además, si ellos se enteran, serán cómplices de la fuga.
Es mejor que no sepan nada.
-Yo iré contigo.
Tengo el pasaporte en regla.
El visado lo puedo tramitar en la frontera.
Si no puedo, me quedo y tú sigues.
Pero ya serás libre.
-¿Estás seguro?
-Yo vine contigo a Tailandia.
Te prometo que haré todo lo que esté en mi poder
para sacarte de aquí.
(Móvil)
¡Patricia! -"¿Dónde estás? ¿En casa?".
-Sí. Patricia, he comprado dos billetes para Madrid.
Para esta noche. "Sigo queriendo que vengas conmigo".
-¿A Madrid? "¡Sí!
De ahí volamos adonde tú quieras.
Sé que prometí 48 horas, pero tiene que ser esta noche...".
-Y las grabaciones, ¿qué vas a hacer?
-"Ya las he colgado en la nube.
Escucha, el avión sale a las 12:30. Te paso a recoger".
-Javi, he descubierto algo muy importante.
Bueno, creo que es importante.
"Necesito que lo veas antes de que cojamos ese avión".
-¿De qué se trata?
-Te lo diré en persona, en un bar. Te mando la dirección al móvil.
Son unos documentos de Eduardo.
Necesito verte ahora mismo. "Es el único momento
en que puedo escaparme de la embajada sin que se den cuenta.
Javi,"
esta puede ser la prueba definitiva contra Eduardo.
Cuando lo veas, lo entenderás.
"Quizá tengamos que retrasar el vuelo un par de días nada más".
-¿Y después? ¿Vendrás conmigo?
-Nos vemos en el bar, ¿vale?
¿Cuánto tiempo necesitas?
Danos una hora. Lo suficiente para registrar la casa.
Enséñale los papeles de Zambrano,
cambia cifras, datos, para que no pueda verificarlo.
Lo haces para no ir a la cárcel, Patricia, que no se te olvide.
Será difícil que podamos pararlo. Es un periodista.
No podemos darle una bomba
y pedirle que la meta en un cajón. Nada.
Antes comunicaba y ahora no lo coge.
Puedo ir a su casa. Creo que tengo la dirección, me dio una tarjeta.
Luis, entiendo que intentemos retrasarlo,
pero utilizar esas grabaciones para chantajear a Eduardo...
Es posible que Eduardo esté detrás de la detención de Ester.
Y también de la negativa a la extradición.
No lo sabemos.
Solo lo sabremos poniéndolo contra las cuerdas.
Si Romero hace públicas las copias, no habrá nada que podamos hacer.
No puedo tolerar ese lenguaje.
Este es el despacho de un jefe de misión.
¿Y mandar un sobre anónimo a un periodista es el lenguaje?
Verónica, si me obligas a escoger entre este despacho y mi hija,
no tengo ninguna duda.
Lo tengo. Tengo la dirección. Voy para allá.
Claro que tenemos posibilidades.
Tenemos buenos contactos en la autoridad portuaria.
Sí, no, yo lo aviso, yo le aviso. Venga, hasta luego.
(EN TAILANDÉS) "Tiene un mensaje nuevo".
(ROMERO) "Patri, soy yo.
No sé si escucharás mi mensaje, pero no tardes.
Que nos dé tiempo a coger el avión, por favor.
Estaré esperando, como siempre hago. Te espero siempre, siempre, siempre.
Un beso".
-Javi, me había entrado una llamada. Salgo enseguida. ¿Dónde estás?
-Llegando al bar. ¿Aún estás en la embajada?
"¿Por qué hemos quedado aquí?". Vas a pillar el atasco del siglo.
Es la peor hora del peor día de la semana
del peor mes del año. Es que no llegas.
¡Ah!
"¿Qué coño haces?".
¡Eh! ¡Ah!
-¿Javi?
"¡Javi! ¡Javi!".
¡Javi, qué pasa! ¡Javi!
¿Qué hace él aquí?
-Viene conmigo. -No, no, no. No puede ser.
-Conozco el camino, sé conducir, hablo tailandés
y no voy a dejarla sola.
(EN TAILANDÉS) "Baja del coche, iré yo con ella".
-Ester... -Roberto, tú no puedes acompañarme.
Deja que me acompañe él, por favor.
Voy a decir que no vuelvo hasta por la noche.
No armes mucho jaleo, por favor.
-No te van a dejar pasar en la frontera.
No hay visado para ti. Lo sabes, ¿no?
-Ya estuve en esa frontera.
No te preocupes, sé defenderme en este país.
¿Qué hay en estas cajas?
-Es ropa para exportar.
Todo legal, no tienes que preocuparte de nada.
-Con tu familia me preocupo siempre.
(EN INGLÉS) "Espera un minuto".
-Nos vemos en Madrid, Barcelona, Londres... donde sea.
Y celebramos que todo ha salido bien.
¿Vale? -Ojalá.
-No me esperaba una despedida así.
-Gracias.
(Arranca el motor)
¡Para, para, para, para!
No va a quedar alcohol y a mí no me gusta beber solo.
¿Qué buscas? ¿Te puedo ayudar?
¿Te ayudo? ¿Te ayudo?
Perdona, es que yo soy más de whisky.
¿Estás buscando las grabaciones?
No están aquí. Están encriptadas en la nube.
Habéis llegado tarde.
Si me haces daño, no os daré la contraseña.
Ah, gracias.
Mucho mejor.
No tiene batería.
(SCHULTZ) "Marañón, le pedimos 400 000. Menos es una tontería.
No querrán subir de 300 000.
Pues se lo damos a Cadenas, así la próxima vez serán más rápidos.
¿Se lo dice usted o yo? No, tranquilo yo me encargo".
Qiao, soy yo. Cambio de planes en la frontera.
No puede salir. Sí, eso he dicho, que no salga.
Gracias.
Gracias por venir conmigo.
-Bueno, te lo debía.
Bueno, esta y muchas más.
Ester, yo... me porté tan mal contigo,
que no sé si existe la más remota posibilidad,
no sé, de que pienses en empezar a perdonarme.
-No, no te voy a perdonar.
Además, eso no cambiaría nada.
-Bueno, para mí sí.
(SUSPIRA)
¿Romero?
(Tono de llamada)
(Tono de llamada)
¿Luis? "Sí, Claudia, dime".
Estoy en casa de Romero, estaba abierta y está todo revuelto.
"Bueno, saqueado".
Dice que han entrado en la casa. Claudia, sal de ahí,
puede que aún estén dentro. Aviso a la Policía, ¿vale?
"Claro, pero desde la calle. No te quedes ahí ni un minuto más".
Vale, sí. "Sal de ahí y vuelve a casa".
(Pasos se alejan)
(Se cierra la puerta)
Claudia.
¿Estás bien? ¿Qué ha pasado?
Llamé por teléfono a la Policía y me vine para acá.
Entran en su casa el día que Verónica le envía las grabaciones.
¿Qué ocurre?
Ester no está en casa y estoy preocupada.
¿No está? ¿Se ha ido sola? No, el señor Carlos también.
El señor Carlos vino a verla.
Lo he llamado, pero no me responde.
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
Está llamando mi padre.
(Móvil)
¿Qué hago?
(Móvil)
(Móvil)
Hola, papá.
Ester, ¿dónde estás? ¿Estás bien?
Sí, estoy bien. No te preocupes, ¿vale?
Voy a intentar cruzar la frontera.
¿La frontera? ¿Qué frontera?
Es mejor que no te cuente más.
No deberías haberme llamado.
"Podrían acusarte de cómplice".
No digas más tonterías. ¿Está Carlos contigo?
Eso da igual.
Tengo que intentarlo.
Ester, es muy peligroso.
Si te detienen, será todo más difícil.
Deberías habérmelo dicho. ¿Qué pasa?
Quiere cruzar la frontera con Carlos.
¿La frontera? Ester, cariño.
"Escucha, ¿dónde estás?
Tenéis que volver, no lo compliquéis más".
Lo siento, mamá.
"Os quiero muchísimo".
Ester, no. Os llamaré desde Camboya.
"Espera, por favor".
Un beso.
"Ester, espera, no, para".
Ester, por...
Todo va a salir bien.
Estoy seguro.
-Sí, yo también estoy segura.
-Ya casi estamos.
Cerca de la frontera habrá controles.
Ojalá que el plan de Roberto sea del todo fiable,
pero no sé con qué nos podemos encontrar.
-¿Qué quieres decir?
-Por las dudas, tenemos que estar preparados.
¿Vas a hacer lo que yo te diga?
(Golpe, cristales rotos)
Cuando te digo todo, es todo, Fátima.
Schultz nos grababa cuando íbamos a su despacho.
¿Quién más puede tener una copia? No lo sé.
No sé si va a salir en Internet
y van a empezar a sonar los teléfonos.
No me lo puedo creer.
Hemos sido demasiado buenos con el embajador.
Esto pasa por confiarnos.
-Ester debería haber cruzado ya la frontera, ¿no?
No lo sé. ¿Has hablado con ella? No me responde.
Tranquilo, estarán a punto de llegar.
Se ha ido con Carlos.
¿Qué Carlos? ¿Su novio? Sí.
¿Está con él en la frontera?
¿Desde cuándo lo sabes? Me pidió ir con ella
y creo que se la ha jugado,
no es normal que no sepamos nada aún.
Disculpadme.
-Roberto, no puedes hacer nada.
Bueno, sí, puedes olvidarla.
Cuanto más enamorado estés, antes tendrás que olvidarla.
Estar enamorado es un error.
Tu hermano y yo estuvimos enamorados el tiempo justo
y después ha sido todo mucho más fácil.
(HOMBRE EN TAILANDÉS) "¡Alto! ¡Deténgase!".
(HABLA EN INGLÉS) "Papeles, por favor".
(EN TAILANDÉS) "Voy a Camboya.
En la última página está el visado".
"Gracias".
(GUARDIA EN INGLÉS) "¡Pare! ¡Pare!".
(HABLA EN INGLÉS) "¿Estás solo?
¿Solo una persona?".
(SUSURRAN)
(EN INGLÉS) "¡Baje!".
(EN TAILANDÉS) "Baje del coche ahora mismo, ¡vamos!".
(EN INGLÉS) "¿Qué es esto?".
(EN TAILANDÉS) "Nada. Están vacías.
No hay nada, de verdad, mírelo".
¡Ah!
(EN INGLÉS) "¡Quieto! ¡Quieto!
¡Vamos! ¡Al suelo!".
¡Ah!
(HABLAN EN TAILANDÉS)
(EN INGLÉS) "Perdón, ¿puede repetir?
No se retire, le paso con la cónsul".
Cónsul, perdón. -¿Sí?
-Llaman de la Real Police. Han encontrado
a un ciudadano español muerto, parece ser que atropellado.
-¿Lo han identificado? ¿Sabemos el nombre?
(EN INGLÉS) "¿Hola? Sí, soy yo.
Sí".
(CONTESTADOR EN INGLÉS) "El número al que llama
no está disponible en este momento o está fuera de cobertura".
(CONTESTADOR EN TAILANDÉS) "El número al que llama
no está disponible en este momento o está...".
Mierda. Cógelo, cógelo.
(CONTESTADOR EN INGLÉS) "El número al que llama no está...".
¿Qué ha pasado? ¿Ha aparecido?
Dime algo, Eduardo. ¿Qué pasa?
Patricia,
lo siento muchísimo. No.
Lo siento muchísimo. ¡No!
¡Déjame!
¡Hijo de puta, déjame!
El atropello de Romero fue denunciado a Urgencias
a las 20:00, pero la embajadora entró en su piso a las 18:00
y ya había sido saqueado.
¿Y qué dice la Policía?
Villar sigue allí. Intentará que le dejen ver el cadáver.
Qué horror, estamos dando por hecho que lo ha matado.
Es como si lo hubiese condenado al mandarle las grabaciones.
Alguien más sabía que las tenía.
Quizá Romero se lo contó a alguien o quizá estaban espiándolo, no sé.
¿A alguien?
Sabemos de sobra quién es ese alguien.
Quiero escuchar sus explicaciones delante de todo el mundo.
Malai. -¿Sí?
En cuanto vuelva Villar quiero una reunión
con el ministro consejero, con la canciller,
la oficial de comunicación y la secretaria social, ¿está claro?
Sí, embajador.
No sé lo ocurrido con Romero ni si es culpa de Eduardo,
pero seguimos teniendo las grabaciones.
Eso es más que suficiente para meterlos en la cárcel
durante mucho tiempo.
Lo siento mucho. ¡Eres un hijo de puta!
¡Un hijo de puta! ¡Baja el tono!
Lo mandaste matar, no me mientas.
No he hecho nada. Chan cogió el ordenador y punto.
¡Mataste a Schultz y luego mataste a Romero!
¿Quieres ahora matarme a mí?
Cuidado con lo que dices y esa acusación.
No me acuses de eso.
(Golpes en la puerta)
-Señor, reunión con embajador ahora.
-El cadáver desprendía olor a alcohol.
La Policía cree que fue arrollado por un vehículo
que se dio a la fuga.
-Buscan testigos.
-La Policía estuvo en el piso de Romero hoy,
horas antes, alguien los llamó.
Me han dado el teléfono y corresponde al de usted,
embajadora. Sí, fui yo, fui a visitarlo
y estaba la puerta abierta, creo que le robaron.
Debería haberme informado.
Estaba al corriente de esa visita,
fue a visitarlo por encargo mío, por un reportaje.
Si me lo hubiesen comunicado, no estaríamos lamentándonos.
-Ha sido una gran pérdida. Todos lo conocíamos.
-Venía casi a diario a la embajada.
¿Por qué no está Patricia en esta reunión?
No se encuentra bien, era amiga personal de Romero.
Cónsul.
Ponte en contacto con la familia para la repatriación del cadáver.
Sara, aunque no fuera personal de la embajada,
redactaremos un comunicado oficial. -Hago un primer borrador.
Sí, y al final pon que...
esta embajada se va a hacer cargo de su abogado,
porque vamos a buscarle un buen abogado.
No me creo lo del accidente.
¿Por qué no? Porque no fue un accidente.
Romero murió justo cuando estaba a punto de denunciar
la corrupción en esta embajada, igual que Schultz.
Quizá alguno de vosotros estaba al corriente.
Puede que lo supierais y no quisierais daros por enterados.
La corrupción lleva demasiado tiempo instalada en esta embajada.
Lanza acusaciones muy graves. -Podemos probarlo.
Romero tenía en su poder unas grabaciones
que pertenecían a Schultz, el anterior embajador.
Las he visto con mis propios ojos.
Aparece personal de la embajada negociando comisiones ilegales,
decidiendo cómo repartir el dinero,
cómo blanquearlo, cómo sacarlo del país ilegalmente.
¿De qué habla? Lo sabes perfectamente.
Consejero, ven a mi despacho.
Se acabó.
Ya no vas a poder seguir fingiendo.
Si hago públicas esas grabaciones, vas a ir a la cárcel.
Pero no lo hará, ¿verdad?
Te diré una cosa que podríamos hacer.
Estoy seguro de que tú estás detrás de lo que le ha pasado a mi hija
y creo que tú podrías hacer que la devuelvan a España libre
y sin cargos. Es posible.
Bien.
Yo estoy dispuesto a destruir esas grabaciones
a cambio de la libertad de Ester. ¿Qué me dices?
¿Y qué le dirá a los demás, a la cónsul, a su mujer?
¿Podrá mantener esa promesa? Absolutamente.
Mire, se lo quería decir en privado.
Acabo de recibir una llamada del puesto fronterizo con Camboya,
han detenido a su hija y su novio al intentar salir del país.
Lo siento mucho. Tranquilo.
Lo siento. Se encuentran bien.
Eso es mentira, me habrían informado inmediatamente.
¿Quiere volver a ver a su hija? Pues vamos a negociar.
Claro que vamos a negociar,
pero yo voy a poner las condiciones.
Dame una prueba de que es cierto.
Saldrá la Policía inmediatamente.
Cuando esté listo para negociar, me llama
y mejor que esté más calmado.
Piénselo.
(ROMERO) "Patri, soy yo.
No sé si escucharás este mensaje, pero no tardes, ¿vale?
Que nos dé tiempo a coger el avión, por favor.
Te estaré esperando, como siempre hago.
Te espero siempre, siempre, siempre. Un beso".
(ROMERO) "Patri, soy yo.
No sé si escucharás este mensaje, pero no tardes, ¿vale?
Que nos dé tiempo a coger el avión, por favor.
Te estaré esperando, como siempre hago.
Te espero siempre, siempre, siempre. Un beso".
(JUEZ) ¿Recibía incentivos
en función del negocio que usted facilitaba?
-No, señoría.
Algún regalo sí que recibí, no se lo voy a negar, nada de valor.
Y siempre di cuenta a la embajada. -Usted hacía su trabajo y punto,
y no sabe nada de nada de nada.
Vamos a ver, señorita, hay pruebas
de que en la embajada se recibía dinero a cambio de favores
y usted, como agregada comercial,
está en el centro de todas las operaciones.
-Yo le juro, le aseguro que yo... -Tranquila, tranquila.
Tómese usted su tiempo. -Perdón.
Es que esto me está afectando mucho. -Lo imagino.
Mantenía usted una relación muy estrecha
con el periodista Javier Romero, ¿no es así?
-Sí.
-No pueden hacer llamadas, los tienen incomunicados,
cerca de la frontera con Camboya. ¿Cuántas horas llevan detenidos,
por qué no nos lo han dicho antes? No pueden retenerla, es ilegal,
va en contra de las convenciones internacionales.
Exacto. Elevé una protesta al juez.
Espero que mañana sean trasladados a Bangkok.
Mañana. ¿Cómo que mañana? Si no sabemos ni cómo están.
No, están bien, me lo han asegurado.
Estoy en contacto con el cónsul argentino.
¿Le han dicho los cargos que le imputan a Ester?
Intento de huida de la justicia, falsificación de pasaporte,
resistencia a la autoridad.
Ustedes no sabían nada, ¿de acuerdo?
Puedo argumentar ansiedad,
pero si ustedes están implicados... No estamos implicados.
Esto tendría categoría de plan.
"Vous comprenez?".
"Oui".
Lo siento.
Esto complica la causa pendiente.
Ahora el juez la considera... culpable.
No me acompañe a la puerta. Los mantendré informados.
Ha dicho culpable.
¿Cómo hemos podido llegar hasta aquí?
No lo sé.
Eduardo es el único que puede sacarla de allí.
Hay que negociar con él.
Habrá que entregarle las grabaciones.
Llámalo y, si hay que negociar, se negocia.
Pero que sea aquí, en casa, en nuestro terreno.
Se va a llevar una sorpresa.
Roberto,
tengo que darte una mala noticia.
¿Ester?
La han detenido en un control de carretera.
Se encuentra perfectamente, pero el capullo de su novio
lo ha complicado todo enfrentándose a los guardias.
Haré lo posible para sacarla, te lo juro.
Te juro que voy a intentarlo, Roberto.
-¡Roberto!
Roberto.
-No te quiero ni ver.
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
Embajador, dígame.
Sí, ya se lo dije, cuando quiera.
En la residencia. No, claro que no.
Por supuesto.
Mr. Marañón.
Buenas noches, embajador, señora. Por favor, sin teatro.
La situación es muy grave. Por favor, siéntate
y dinos lo que tengas que decir.
¿Quieres que hagamos un trato?
Es lo único que quiero desde que usted llegó.
¿Qué puedes hacer por nuestra hija?
Conozco a gente que puede decidir
que Ester salga en libertad o que la condenen a muerte.
La decisión final no depende de mí no sé si me entiende.
¿Condenarla a muerte por un poco de hierba
y un pasaporte falso? Tráfico de drogas,
falsificación de un pasaporte...
Son delitos muy graves, por eso se saltaron la inmunidad.
Fuiste tú el que le puso la droga en el bolso.
Fuiste tú.
Embajadora, si se empeña en que soy el culpable de todo,
no vamos a llegar a nada. Perdón.
Así que aquí está la cámara.
Lo suponía.
Vamos a dejarnos de juegos y a hablar en serio, ¿les parece?
Eduardo, ¿cuál es la situación?
Te entregamos las grabaciones
y tú consigues que pongan a Ester en libertad.
No quiero que me entregan nada ni que lo destruyan,
nunca podré estar seguro de si tienen otra copia
o de si van a decidir grabarme o lo harán mañana o pasado.
Me da igual, no voy a vigilarlos. ¿Entonces?
Solo hay una forma de solucionar todo esto:
quiero que se autoinculpe.
En la embajada hay corrupción, sí,
pero el corrupto es usted, embajador.
Si quieren que Ester viva,
va a tener que ser acusado de corrupción.
Hasta que no lo sea puede estar seguro de que me encargaré
de que su hija no salga de la cárcel.
Eso no tiene ningún sentido.
¿Qué pruebas le vas a mandar al juez?
Luis es inocente. Bueno, al juzgado llegará
una denuncia anónima de honrados empresarios españoles
que se quejan de las "mordidas" del embajador.
Por cierto, ¿de dónde ha sacado el dinero?
¿Por qué tiene tanto dinero? ¿Era de Schultz?
Márchate inmediatamente de esta casa.
No estará haciendo negocios por su cuenta.
¿No me has oído?
(EN INGLÉS) "Kanda, por favor".
Imagino que esto significa que no hay trato.
Bueno, no les importa lo que le pase a Ester.
Piénsenlo y no tarden mucho. Su hija espera lo mejor de ustedes.
Vamos a denunciarlo.
Vamos a contar lo que nos ha dicho.
Y enviaremos las grabaciones a España.
Y el vídeo de esta segunda cámara.
Si lo detienen inmediatamente, no podrá dar la orden
de que condenen a Ester. No podemos arriesgarnos.
Sí que podemos. Él está más nervioso que nosotros.
No está tranquilo, no va a hacer nada.
Claudia, ya lo ha hecho.
Con Schultz, con Romero.
Si no hacemos lo que nos pide, perderemos a Ester.
Pero tú vas a ir a la cárcel.
Y no has hecho nada, Luis.
Si esa es la condición para salvar a mi hija...
Lo haré.
(GUARDIA, EN TAILANDÉS)
-¡Ah! -Ester, ¿estás bien?
Ester, Ester. -¡Ah!
-Ester, ¿estás bien?
¡Ester!
-Bangkok, otra vez Bangkok.
Ayer matan a un periodista español y ahora esto.
-¿Qué es esto?
-Interior quiere que hablemos con los tailandeses
para que permitan un operativo. Un Hércules con geos va para allá.
-¿Quién lo ha ordenado? -Anticorrupción.
Y tienen la denuncia de un empresario español.
Nuestro embajador ha estado exigiendo dinero
a cambio de prestar sus influencias.
¿Puedes decirme quién lo mandó allí de embajador?
Mira, Vargas, un solo resbalón más, uno solo y nos vamos todos
a la puñetera calle. ¿Te enteras?
Menuda nochecita nos espera. Va a ser larga.
Sin contar con que a lo mejor no tenemos que ir allí
en el primer avión. Ah, con discreción, como siempre.
A este hijo de su madre hay que cogerlo con las manos en la masa.
-Sí, dígame. -"Villar".
la Policía va para allá, la española, ¿lo sabía?
-No, señor.
¿Qué quiere decir? ¿Vienen a la embajada?
-"Tienen orden de detención contra el embajador.
Facilíteles su trabajo. Que no tengan dudas,
Salinas es el virus a extirpar. ¿Lo entiende?".
Luis.
Voy a recoger los resultados de la autopsia de Romero.
Villar me ha pedido que vaya yo. No sé en qué anda ocupado él.
Si necesitas que te ayude con algo o...
No.
No, creo que no, gracias.
¿Sabes cuándo llega Ester a Bangkok?
Es posible que hoy mismo.
Eso es lo que me ha dicho el abogado.
Me siento tan culpable...
Hiciste lo que tenías que hacer.
Ahora...
habrá que asumir las consecuencias, eso sí.
Luis, vine aquí porque quería ayudarte.
Porque lo estabas pasando mal.
Porque...
Porque aún sigo sintiendo lo mismo por ti.
Quizá por eso lo he estropeado todo.
No te tortures.
(Se abre la puerta)
(Se cierra la puerta)
(JUEZ) ¿Sabe de quién pudo partir la denuncia
que provocó su detención?
No, no lo sé, señoría.
¿Lo avisó alguien ese día de que había policías españoles
volando hacia Bangkok con la orden de detenerlo?
No, nadie me avisó de tal cosa.
¿De dónde venían los 300 000 dólares que guardaba en la caja fuerte
de la embajada?
No lo recuerdo, señoría.
¿Cobraba usted las comisiones en el despacho de jefe de misión?
(Golpes en la puerta)
Adelante.
Esto es suyo. Mi amigo no sabía qué hacer con ello.
La contraseña es... No se preocupe, ya la conozco.
¿Me ayuda?
¿Qué le parece?
Todo esto podía haber sido suyo si no hubiera sido tan...
¿Honesto? Ya. ¿Cuánto queda en su casa?
600 000.
Schultz sí que supo aprovechar la oportunidad.
Al final todo se resume a lo mismo:
un cargo, un favor, una comisión.
Y así el sistema funciona.
Se hacen carreteras, hospitales, colegios.
Hay que reconocer que no se hubieran hecho
de no tener la máquina engrasada. Eso no es cierto.
Han salido carísimos.
Y no funcionan porque no se hicieron para eso,
sino para engrosar las cuentas de gente como tú.
Sin gente como tú tendríamos un país maravilloso.
No se haga el ingenuo.
En todos los partidos hay casos de corrupción, en todos.
En esto es mejor tener socios que amigos.
Haz lo que tengas que hacer, pero no me obligues a seguir
escuchándote, por favor. Tranquilo, están de camino.
Recuerde que tiene que ser creíble.
Tiene que parecer que todo esto lo sorprende.
Y alégrese, porque con esto está salvando a su hija.
Luis, dime. "Claudia,"
ya está, todo ha terminado.
¿Dónde estás? "En la embajada.
No hables con nadie.
Ni de Eduardo ni de la muerte de Schultz ni de Romero, de nada".
No me puedo creer que al final Eduardo se haya salido con la suya.
Todo irá bien.
Pronto vas a poder abrazar a Ester, muy pronto.
¿Te vas a entregar, estás seguro?
Claudia,
no he dejado de quererte,
"a pesar de todo".
(Sirenas policiales se acercan)
Buenos días. Soy el jefe de seguridad de la embajada.
-Policía española. Traigo una orden del Ministerio.
-El embajador está en su despacho, al fondo del pasillo principal.
-Gracias.
Señor embajador, Policía española.
Apártese, por favor. ¡Suéltelo!
Apártese, por favor, o tendré que detenerla a usted también.
Apártese.
Y el dinero que le fue intervenido, un total de 900 000 dólares,
nada menos. ¿De dónde salieron, embajador?
No lo recuerdo, señoría. No lo recuerda.
¿Está seguro? Así es.
¿Cobró alguna comisión por intermediar en la concesión
de la obra del tren de alta velocidad al Grupo Cadenas?
No lo recuerdo, señoría.
¿Utilizó su cargo público para enriquecerse personalmente?
No lo recuerdo, señoría.
¿Te duele mucho? -Creo que se está hinchando más.
No puedo moverlo.
-No tendría que haberte pedido que te escondieras. Lo siento.
-No teníamos ninguna posibilidad.
Iban a por mí.
-Estuvo a punto de salir bien, a punto.
-Sabes mentir muy bien, a mí me mentiste desde el minuto uno.
¿Tú alguna vez me has querido?
-Desde el minuto cero.
(Se abre la puerta)
-Van a sacarnos de aquí.
(EN TAILANDÉS) "¿Y ella?
-Ella se queda. ¡Vamos!
-¡Está herida! ¡Llevadla al hospital!".
-¡Dejarlo en paz! ¡No!
¡Carlos! ¡Carlos, no, no, por favor! -Va estar todo bien.
Quédate tranquila, voy a salir de aquí y voy a conseguir ayuda.
Voy a conseguir ayuda. -¡No me dejes, por favor!
(LLORA)
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