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VIENTOS CRUZADOS
De acuerdo, de acuerdo, llego tarde.
- Una hora larga. - Una, dos, ¿qué importa?
He dado a la señorita Shelley un paseo por los lugares de interés.
¿Katherine?
- No encuentro mi maquillaje Nick. - Lo tengo aquí.
¿Arriesga 10.000 libras en lingotes de oro para impresionar a una mujer?
Brandon, tu comportamiento es muy censurable.
Tiene una personalidad censurable, señor Kegridge.
Y eso lo hace encantador.
Como empleada del «Atlántic», señorita Shelley,
no debe alentar los descuidos de nuestros pilotos.
Cuando descuiden el amor, seré la primera en quejarme.
Firme la lista, por favor.
- Aquí está tu estuche. - Gracias, Nick.
- ¿Vuelves esta noche? - Depende.
Las tuberías y accesorios son urgentes.
Parece que me voy. Pero tengo tiempo para tomar una copa.
¿Nos vemos en el club?
Prepara un té y vendré tan pronto como me duche y me cambie.
Siempre que usted...
Señorita Shelley, trabaja para la empresa hasta las 4:00 p.m.
- ¿Entonces a las 4:20, Nick? - Trato hecho.
De acuerdo.
Te veo en el club.
¿Sabe por qué Sir David paga a la señorita su estancia aquí?
Ahora que lo dice, hay un rumor de que la chica le pega bien a la botella.
Entonces, ¿por qué querías ponérsela a mano?
Pero, señor Kegridge, una taza de té nunca ha hecho daño a nadie.
Será mejor que cargue el material en el barco grande.
- Lago Davio ... - Aligéreme esto un poco.
Vale.
Una ginebra.
El lago Davio entre Flynn y Strickland es imprescindible.
Tiene profundidad para amerizar y se toca fondo buceando.
Esta tarde lo he visto de cerca.
¿Con la chica en el avión?
Fue la mejor excusa por la que cambié de rumbo.
Le estaba mostrando a la chica la vista.
El lago Davio es un pantano.
Pocos barcos pueden entrar allí.
Este es tu problema.
Sí, lo sé.
¿Cuándo llegará la próxima carga?
No nos avisan de antemano. Suele ser cada 4 semanas.
Una ginebra para la señora.
- Sí señor. - No, espera.
Lo siento, estaba seguro de que te gustaría una copa.
Lo que quiero y lo que beberé son cosas diferentes.
Un té frío.
De todos modos, tráete otra ginebra, no sea que la señora cambie de opinión.
Sí, señor.
Le di mi palabra a Sir David y tengo la intención de cumplirla.
Buena chica.
¿Sabes? Es extraño.
A 10.000 pies, tus ojos son verdes.
Ahora son azules.
¿No es asombroso?
Pero, de nuevo, eres una persona asombrosa.
Buen esfuerzo, Nick. Siempre tan atento.
Eres malvado, Nick. Debería odiarte.
Pero hace demasiado calor para intentarlo.
¿Cómo se llama, Katie?
¿Como se llama quién?
- El tipo que encendió tu fuego. - Estás loco.
No, ilumina todo el cielo. Como la Estatua de la Libertad.
Te lo tomas en serio, Nick, y no me gusta.
Está bien. Volvamos a los 10.000 pies, donde tus ojos son verdes.
No necesitamos hablar de eso.
Ya me dijiste todo lo que quería saber.
- Nick Brandon es para reír. - Tú lo dijiste, no yo.
No necesitas decirlo.
Cuando aparezca el hombre adecuado, la llama se apagará.
Y bebes té, porque te gusta.
- Jumbo ... - Nick ...
¿Cómo está, señorita Shelley?
Estaba bien, hasta que vi ese barco. Ahora soy infeliz.
Cuando veo un barco, desearía ser un hombre.
Sin raíces, sin anclas.
Vas a donde quieres, cuando sientes que la sociedad te presiona.
La vida es como un viaje en barco.
Si ese chico quiere seguir viviendo la vida que tanto amas ...
tiene que ir primero al canal, de lo contrario tendrá problemas.
Debe ser nuevo en estos lugares.
No es excusa, el canal está marcado.
- ¿No se le puede hacer una señal? - Es tarde. Está entrando.
Sería muy interesante que pasara los bajíos sin romper el casco.
Espero que no le pase nada. Es tan hermoso.
El capitán de la goleta no es tan estúpido como pensábamos.
No.
Buen trabajo, sí señor.
Casi nos salpica el agua, ¿eh?
Es el mejor barco de aguas poco profundas que he visto.
Sí.
Quiero verlo mejor.
Hasta luego.
Bueno, ahora que conozco tu debilidad ...
tengo que encontrar un bote, aunque tenga que robar.
No eres un hombre de mar, Nick.
Por ti, cariño, me convertiría en cualquier cosa.
Habéis sido buenos chicos. Pero no puedo seguir pagando.
Pronto recibirás una carga y necesitarás a Bumidai.
Esperaré en «Seeker».
Está bien, Bumidai, quédate en turno.
Si encuentro un cargamento, te llevaré de nuevo.
- Sus documentos, señor. - Los tengo aquí.
Navegué desde Moresby.
Muchas gracias, señor.
Obtenga permiso de la oficina del gobernador antes de irse.
De acuerdo.
Tienes un bonito barco.
El mejor.
Casco de roble, mástiles de tilo y teca para la cubierta.
Rápido, bonito y económico, ¿eh?
Sabe de barcos.
Reconozco un pura sangre cuando lo veo.
¿Lo vende?
¿Está de broma?
- ¿Quiere decirme un precio? - ¿Por qué debería hacerlo?
Este barco es mi casa, mi trabajo, mi ...
Tu amor, sí, ya lo sé.
No le culpo.
¿Vino a Kourou-Bey por alguna razón?
¡Ciertamente!
Estoy buscando un trabajo. Carga, alquiler ...
- Lo que sea que pueda llevar. - Lo que yo quiero.
Busco alguien honesto, con buen barco, con los ojos abiertos y la boca cerrada.
- ¿De qué se trata? - Perlas.
Me apellido Singleton. Mi nombre es Steve.
Jumbo Johnson. Comerciante en esta zona. Le invito a una copa.
Acepto.
El interior de Nueva Guinea es incluso peor que el infierno de Dante.
Lodo, limo, tormentas, niebla, fiebre ...
Pero las islas son un paraíso para un hombre blanco.
Podemos hacer 100.000 cada uno
antes de que su barco recién pintado se ensucie.
Nos espera una fortuna, Singleton.
Una fortuna, ¿eh?
¿Entonces?
Bueno, me haré cargo de la licencia
y de toda la tripulación, desde el buceador hasta el cocinero.
Todos los suministros y equipos.
Usted pone el barco y a sí mismo e iremos a medias.
- Suena muy bien para ser cierto. - Lo es.
- Dos más para mí. - Sí, señor.
¡Steve!
Mucho tiempo sin verte.
Como lo recuerdas.
Tome otra copa y cómprese un vestido nuevo.
Entiendo que ustedes dos se conocieron en el pasado.
Sí.
Tenía muchas ganas de encontrarme con él de nuevo.
Y ahora que he terminado con él, ¿dónde estábamos?
Que pondré todo en el barco y lo compartiremos.
Trato hecho.
- ¿Cuándo empezamos? - Esta noche.
Cuando oscurezca, vaya a la orilla del estuario de Kikori y espéreme allí.
Cargaremos los suministros mañana al mediodía.
¿Por qué no cargamos aquí en el muelle?
Si se descubre que Jumbo Johnson alquiló su barco para buscar perlas
tendrá a la gente a su alrededor como gaviotas.
La cuenta.
Réstelos de mis 100.000, ¿de acuerdo?
Chico bueno y amigable.
Quizás un poco impulsivo.
Me dio la misma impresión.
Este tipo puede guardarte rencor toda la vida.
¿Puedes decirme quién es?
Su nombre es Steve Singleton. Fuimos pilotos juntos en la guerra.
Me ... es decir, nos derribaron juntos en Robau.
Mira, jefe. Mira a Bumidai.
Está bien, Bumidai.
Para alguien que no sabe lo que es un panqueque, los giras bien.
Termina tu comida, porque tenemos que irnos.
Sí, jefe.
¡Jefe! ¡Jefe! Venga. Mire.
¿Qué pasa, Bumidai?
- Hola. - Hola.
Olvidó el sombrero.
Escuché la música, así que me puse a pensar y me dije:
Hum ... ¡están haciendo panqueques!
No guarda ninguna relación, pero tiene muy buen olfato.
Normalmente llamo a la puerta, pero cuando subí al barco me pareció una tontería.
Mi nombre es Kate Shelley. Me sirvió una copa por la tarde, ¿recuerda?
¡Oh, sí! Es la chica de Brandon.
No soy la chica de nadie, Capitán Singleton.
¿Puedo?
Si mal no recuerdo, la bebida que le vertí era ginebra, ¿verdad?
Madera, pintura fresca, lámpara de aceite ...
humo, aire marino y panqueques.
¡Qué maravillosos olores!
Le gustan los barcos, ¿eh?
El barco es el único lugar que queda en este mundo podrido, donde alguien
puede echar raíces, pero también sentirse libre.
Libre para ir a donde quiera.
Y pensar lo que quiera, sin tener miedo de nada.
Suena como un anuncio publicitario de viajes, ¿verdad?
No.
Pero suena un poco extraño que una mujer diga eso.
¿Por qué? A las mujeres las arrinconan, como a los hombres.
Ellas también se hartan de ...de las cosas.
¿Por qué no querer escapar?
- ¿Cree que quiero escapar? - ¿Y usted?
No.
Me gusta el barco porque es mi casa, mi trabajo ...
y mi amor. Todo en uno.
Nunca me haré rico, pero no moriré de hambre.
Mi tiempo es mío.
Además, no tengo que prestar atención a los semáforos, y ...
- nunca me llaman. - Entonces, quiere escapar.
- ¿De qué? - Del mundo.
De las señales de tráfico y de los vendedores de tiques de estacionamiento.
No sea tan susceptible.
Es perfectamente normal querer alejarse de algo.
Casi todo el mundo quiere.
Solo unos pocos tienen el coraje de hacerlo.
Mire ...
¿Quiere un trago o no?
¿Debería poner otro disco?
Me temo que tiene que poner la parte de atrás.
El resto se rompió en una tormenta hace tres semanas.
Boumidai y yo les dimos una sinfonía hecha pedazos
a los tiburones solo para verlos retorcerse.
- Sería divertido. - Sí, lo fue.
Es agradable.
¿Qué dice?
«Los sueños van a la deriva como los vientos desertores, viento sin vestir»
«No oigo suspirar a mi amor, solo viento de través»
«Vientos solitarios»
Me gusta.
- Bumidai comió, jefe. ¿Nos vamos? - En un minuto, Bumidai.
De acuerdo, en un minuto.
Mire, no quiero parecer grosero, pero ...
tengo un trabajo en tierra. Una cita de negocios.
- ¿Con Jumbo? - Así es.
Tenemos que cargar suministros. Nos vamos mañana para una misión.
Tenga cuidado.
¿Qué quiere decir?
Jumbo siempre esconde muchos ases bajo la manga.
Su mano derecha no sabe qué está haciendo su mano izquierda.
¿Es un truhan?
Solo le digo que tenga cuidado.
Gracias por el consejo.
Perdón por las prisas, pero ...
Lléveme con usted.
Regresaré mañana con Jumbo.
Déjeme ir solo por esta noche.
No la entiendo.
No suelo meterme a la fuerza en los barcos de desconocidos, si es lo que piensa.
La verdad, no sé por qué lo hice esta noche.
Todo lo que sé es que quiero ir.
Desde el momento en que subí a su barco ...
sentí una agradable sensación.
Fue como ... como si alguien a quien amas te abrazara.
Por primera vez en meses, no ...
No quiero sentarme con una botella y emborracharme hasta quedar dormida.
De acuerdo.
¡Capitán! ¡Capitán Singleton!
- ¿Y ahora qué hago? - Dale vueltas.
Suelta un poco.
No, no tanto.
Así está mejor.
Empieza a levantarse viento.
Podría amarrarte al timón.
Me parece que no será necesario mientras esté aquí.
Voy a preparar café.
No te vayas.
¿Y si nos vamos sin Jumbo? ¿Si nos damos la vuelta y nos alejamos?
No es tan fácil huir, ni siquiera en un barco.
El mundo es redondo y por muy lejos que vayas siempre encontrarás tierra
donde tienes que pagar por tomar perritos calientes y café.
A menos que quieras vivir con pescado salado y cocos.
Tienes que acercarte al mundo de vez en cuando.
¿Y si falla el trabajo con Jumbo?
¿Qué harás entonces?
Entonces, escaparé de la sociedad durante un largo tiempo.
¿Me contratarías como buceadora?
Perdería dinero y no se haría ningún trabajo.
Además, las almejas no tienen perlas.
Para mí fue una victoria moral demostrar que puedo.
¿Crees que podrás?
- Ayúdame a levantarme. - No debo.
Debes levantarte por tu cuenta.
¡Bueno! ¡Eres todo un caballero!
- ¿Debo compartir mi toalla? - Sí, gracias.
- ¿Una foto, jefe? - Da un paso atrás.
Un poco más.
Un poco más.
- ¡La cámara! - ¡Dame la cámara!
Jefe, ¿lo ve? Se acerca el barco de Johnson.
Aquí ha llegado nuestra sociedad, Capitán Singleton.
Tal vez tengamos suerte y nos alejemos algún día.
Gracias por prestarme el mantel.
- Hola, Jumbo. - Hola.
Buena suerte, Steve.
Buena suerte, Katie.
No esperaba encontrarla en el barco.
- Hay una razón para que esté aquí. - No me importa.
- Ella se irá con usted. - Está bien.
Aquí tiene sus documentos. También tiene todo lo que necesita.
Mi hombre le llevará al sitio.
¿Cuando nos veremos de nuevo?
En dos semanas. Traeré suministros y recogeré las perlas.
¡Tiene un barco increíble!
Lo sé.
Está bien, nos vamos, Max.
¡Buena pesca!
Gracias.
¡Steve, mis zapatos!
¡Están debajo de la manta!
¿Hay algo?
No hay ostras, jefe.
Busqué por todas partes.
- ¿Capitán Singleton? - Yo soy.
Un control rutinario, capitán. ¿Qué tal las perlas?
He comido más mariscos en una comida de los que he visto en dos semanas aquí.
No siempre se puede tener suerte.
- ¿Tiene los documentos a mano, capitán? - Están en la cabina, sígame.
Muy bien.
¿Una bebida?
No, gracias. Mejor evitarlo, con este clima.
- ¿Un café? - Gracias.
¿Dónde encontró esta licencia, capitán?
- No lo hice yo - ¿Está bromeando?
- No, mi socio lo hizo. - ¿Puedo preguntar quién es su socio?
- Un hombre llamado, Gerald Johnson. - Ah, nuestro buen Jumbo, ¿eh?
- Ah, lo conoce, ¿eh? - Todo el mundo conoce a Jumbo.
Bien, capitán, me temo que tiene un problema.
¿Qué quiere decir?
No existe una licencia registrada para usted o Johnson.
- ¿Pero los documentos que tiene? - Están falsificados, Singleton.
Desafortunadamente, tengo que arrestarle.
- Un jarabe para el susto, ¿no es así, capitán? - Sí.
- ¿Por qué vino usted ahora? - A decir verdad, alguien nos dio un soplo.
- ¿Johnson? - No lo sé.
Y ahora, si recoge sus cosas, le ahorrará tiempo a La Marina.
¿Qué pasará con mi barco?
Le daré una tripulación y nos seguirá hasta Kourou-Bey.
Gracias por el café.
¿Por qué iba a darle documentos falsos a Singleton cuando podría
ir al Gobierno y obtener una licencia auténtica
como lo he hecho muchas veces?
Obviamente no tenía ninguna razón.
Como es igualmente obvio que Singleton está mintiendo
para salvarse a sí mismo.
En ausencia de cualquier testimonio que sostenga sus alegaciones
la corte lo encuentra culpable.
y le impone una multa de mil libras
y lo condena a 60 días de prisión.
¿Puede usted pagar la multa?
No, señor.
Entonces, el tribunal ordena que su barco, el «Buscador»
se venda en una subasta para pagar la multa.
Se le dará tiempo razonable para recoger sus cosas.
y luego será enviado a Fort Moresby
para cumplir su condena.
El prisionero puede irse.
- Ya sabes, tu cabello con esta luz ... - Por favor, Nick, déjalo.
Lástima de Singleton.
Hizo mal negocio.
Yo también lo creo.
Estás enamorada de él, ¿verdad?
Mucho.
Volverá.
Quién sabe.
No quiero ofenderte, pero Steve solo tiene ojos para su barco.
Tráeme una ginebra.
Prepara dos.
Vamos a reducir su condena, Singleton.
No tengo objeción.
El asistente del gobernador lo ha sugerido mientras esperaba sus papeles.
La multa se pagó con la venta de su barco.
Así que consideramos que ya ha pagado su falta.
Mi consejo es no volver a hacerlo.
Gracias. Por cierto...
¿quién compró mi barco?
Un tipo llamado Gerald Johnson.
Buena suerte.
Gracias.
¡Eh, amigo!
Esto es Kourou-Bey, ¿verdad?
Sí, ¿por qué? ¿Planea pasar el verano allí?
¿Por qué no?
Dile al cocinero que le doy mi comida.
Espero que le siente tan mal como a mí.
Fue arrojado del agua como un delfín.
¿Trajo alguna bebida por casualidad?
Lo siento. Viajo sin equipaje.
¿Van ustedes a Kourou-Bey?
Íbamos, hasta que este monstruo de Frankenstein se rebeló.
- ¿Sabe algo de motores? - Un poco.
Perdimos algunas velas en una tormenta hace dos días. Nos volvimos de ...
Basta, Mousey. Tu charla desenfrenada y el temblor del barco
me dan náuseas.
Parece haber una conexión suelta. ¿Tienen cinta adhesiva?
Aquí, jefe.
- Péguelo bien. - Por cierto, ¿está buscando trabajo?
No, estoy buscando mi barco.
Un tipo, Jumbo Johnson, me lo quitó.
Extraña coincidencia.
Lo vimos hace dos semanas en Moresby, con una hermosa goleta ...
¡Deja las presentaciones y vuelve a tu agujero!
Gracias, excelencia.
Este es el Honorable Cecil Daubrey.
Segundo hijo de Lord Cranston.
Hola.
¿Y con quién estoy en deuda por este oportuno servicio?
Steve Singleton, Capitán.
Encantado de conocerlo, capitán.
Y si alguna vez necesita dirigirse a este tipo feo ...
actualmente se llama Sykes.
Pero responde más rápido por «Mousey». Ya está acostumbrado
Hola.
¿A dónde iba Jumbo?
Ni idea. Estaba anclado y cargando provisiones. Desapareció por la mañana.
Pero hablemos de nosotros, capitán. Sé que el barco no tiene buena pinta
pero es navegable y buscamos capitán.
¿Qué dice de asumir el mando?
Bueno, me quedaré hasta el puerto si eso le ayuda.
Vamos, veamos si funciona.
¿Quién es Algernon Sykes y quién es Cecil Daubrey?
- ¿Por qué lo pregunta? - El asistente del gobernador quiere verlos.
Terminemos de una vez. Guíenos, buen hombre.
¡Vamos, Mousey!
¡La barbilla alta y con paso vivo!
- Sargento, no lleva el paso. - Gracias por el viaje.
- ¿Ha visto a Jumbo Johnson últimamente? - Hace dos semanas que no lo veo.
¿Sabe dónde está?
Jumbo es un tipo de pocas palabras. No le dice nada a nadie.
Me lo va a decir a mí.
MINAS DEL ATLÁNTICO, S.A.
- ¿Dónde puedo encontrar a la Srta. Shelley? - ¿Y quién es usted?
Mi nombre es Singleton. Soy un amigo.
¿Singleton? ¡Ah, ya sé! ¿No estaba en la cárcel?
Sí, correcto. ¿Dónde puedo encontrarla?
Dejó las minas hace dos semanas en el avión de Nick Brandon.
No hemos sabido nada de ella desde entonces.
Habrán tenido alguna avería.
¿No fueron a buscarlos?
Naturalmente, pero la jungla tiene miles de millas
y miles de salvajes esperan atacar a los blancos
que lleguen hasta allí.
Perdimos la esperanza de poder encontrarlos vivos.
- Avíseme si puedo hacer algo. - Gracias. Muchas gracias.
Y las cosas son aún peores, transportaban una fortuna en lingotes de oro.
Katherine Shelley era una chica extraña para nuestro tiempo.
Se enamoró solo una vez.
Estuvo casada dos semanas cuando su marido
fue derribado sobre Londres.
Oh, era un gran tipo, Singleton.
Fue uno de esos a los que se refería Churchill cuando dijo:
«Inglaterra nunca le ha debido tanto a tan pocos».
Katherine trabajó duro para los estadounidenses durante la guerra.
Y cuando se enteró de la muerte de su esposo, entonces ...
bueno, quedó destrozada.
Yo era amigo de su padre y cuando ella me preguntó si podía venir aquí...
estuve de acuerdo.
Y cuando terminó la guerra, permaneció aquí.
Sabe, capitán, ella tenía la sensación de ...
que estaba huyendo.
Le encantaban los barcos.
Sí, lo sé, me lo dijo.
- ¿Puedo ayudar de alguna manera? - Me temo que no, Singleton.
Hemos perdido toda esperanza de encontrar a Brandon o ...
- Katherine viva. - Aún sé pilotar un avión.
- Lo tendré en cuenta. - Gracias.
Ah, Singleton, completamente extraoficial por supuesto, pero siempre he pensando
que tal vez había algo de verdad en su versión sobre las perlas.
Gracias de nuevo.
No tenían respeto, excelencia.
Estuve a punto de soltarle unas cuantas cosas.
Cálmate, Mousey, era solo una cuestión de rutina.
Ah, el genio de la mecánica, Capitán Singleton.
- ¿Le importa que nos sentemos? - No.
¿Podemos invitarle a una copa?
Puede pagar esta.
Encantado. Veo que está bebiendo whisky con soda.
Lo mismo para mí y una cerveza para Mousey.
Imagino que la autoridad portuaria les ha absuelto.
Casi nos acusan de arrojar a nuestro capitán al mar.
Mousey lo magnifica, como de costumbre. Sin embargo, nos acusaron de juego sucio.
La verdad es que nuestro capitán cayó al mar
en una tormenta que casi arranca el mástil.
Y ahora a lo nuestro, capitán.
Definitivamente le necesitamos para un caso
que puede darle una fortuna en oro. ¿Está interesado?
Puede ser.
Luego vamos a algún lugar donde las cucarachas no tengan orejas tan grandes.
Mencionó algo sobre el oro.
Aproximadamente una tonelada y media de hermoso metal amarillo.
Un tesoro enterrado. Enterrado, por así decirlo.
¿Se refiere al tesoro que se perdió con el avión de las «Minas del Atlántico»?
Correcto.
Mi corazón se regocija al pensar que hay oro allí ...
- esperando a que lo recojan. - ¿Pero dónde está?
Peinaron toda la zona con aviones y no encontraron rastros del accidente.
¿Nos creería si le dijéramos que sabemos aproximadamente dónde está el oro?
Será difícil, pero adelante.
Aquí está Kourou-Bey, y aquí está la compañía «Minas del Atlántico».
Suponiendo que el clima, la niebla o los daños forzaran un aterrizaje,
¿dónde aterrizaría un avión anfibio entre los dos puntos?
En el agua, por supuesto.
Por aquí, debido a los vientos dominantes.
- Su conclusión coincide con la mía. - ¿Por qué no viene con nosotros?
- Obtendrá la tercera parte del cargamento. - Tranquilo, Mousey.
Cuando llegamos al puerto de Moresby,
escuchamos a un nativo hablando de un gran pájaro amarillo
que cayó en un pantano poco profundo, al norte del lago Murray.
Muy cerca del punto donde acordamos que es ideal para un aterrizaje forzoso.
Siga.
Esa misma noche, Jumbo Johnson cargó suministros ...
y llevó a una tripulación al «Buscador» para un viaje por el río Flynn.
Capitán, si mira el mapa, verá que el río Flynn
conduce al lago, donde los nativos vieron el gran pájaro.
Entonces, Jumbo también está persiguiendo el oro y tiene la delantera.
En este caso, no lo vamos a dejar así.
- ¿No es así, Mousey? - Por supuesto, duque.
Por supuesto, si solo le interesa su barco y Jumbo Johnson,
puede dejarnos el oro.
Veré si puedo conseguir un permiso legal para el «Susan».
¡Jefe! ¡Jefe! ¡Jefe!
¡Jefe!
Bumidai, ¿qué diablos estás haciendo aquí?
Quedé en «Seeker» hasta que Johnson compró el barco.
Luego esperé aquí. Bumidai sabía que jefe volvería.
Haré panqueques para ti, ¿de acuerdo?
Está bien, Bumidai, no te vayas.
Mira si me encuentras un par de chicos. Puede que los necesite.
Sí, jefe.
Estos son los documentos de salida, Singleton.
Gracias, señor.
Como ayudante del gobernador, ¿puedo darle un consejo?
- Por supuesto. - Si se encuentra
a Jumbo Johnson y al oro de las «Minas del Atlántico»,
no olvide que el gobierno tiene más derecho.
Dos tercios, para ser exactos.
- Lo recordaré. - Y algo más, mi hijo.
Sus compañeros del «Susan» son de reputación muy dudosa.
Según la policía de Singapur, se fueron de allí con el Capitán Atmore
que llevaba un cinturón con varios miles de libras.
¿Y qué?
Entonces, vinieron aquí sin Atmore y sin el cinturón de dinero.
Todo lo que puedo hacer es advertirle.
Muchas gracias, sir David.
¡Seis pies, jefe!
¡Ocho pies, jefe!
¡Diez pies, jefe!
Señor Daubrey y señor Sykes llenos de bebida.
Yo me ocuparé del turno.
Dile a los chicos que no duerman.
Sí, jefe.
¡Oye, Kóko! ¡No duermas!
Merece un descanso. Hizo un gran trabajo sacándonos de esos bancos de arena.
- Y sin dormir durante 48 horas. - Mousey ...
No haremos ningún ruido, capitán.
No se preocupen por mí.
Estaba hablando de dinero, señor, y refiriéndose a mi estupidez,
ya que han estudiado ustedes en Oxford ...
- ¿Puedo preguntar ...? - ¿Estás borracho?
Pero haré todo lo posible para explicarte.
Lo que hay que hacer es invertir tu capital y vivir de las rentas.
3% de 160.000 serían unos ...
aproximadamente 100 por semana.
Bueno, no es mucho.
No son suficientes para mantener ni a una mujer.
Y pensar que nos conocimos cuando le pagaron para que se marchara ...
Y ahora soy una fuente de ingresos sin ingresos.
Definitivamente gastó más de 100 al día en mujeres, ¿verdad?
Sin ningún esfuerzo.
Por supuesto, tu parte no tiene por qué ser solo 160.000.
¿Qué tiene en mente, jefe?
En el camino de regreso podemos lanzar al río alguna barra de oro ...
aquí y allá en la ruta, que luego encontraremos fácilmente.
Y viviremos el resto de nuestras vidas de los lingotes de oro que pescaremos.
- Y sin dar 2/3 al gobierno. - Exacto.
Y si solo somos dos en vez de tres ...
¡Estupendo!
Y desaparecerá después de hacer su trabajo, ¿eh?
- Y sin preguntas. - Sí.
Creo que nuestro amigo el capitán quiere saber mucho ...
de muchas cosas.
Esto es exactamente lo que hizo el Capitán Atmore, por ejemplo.
¡Y pensar que ese soplón ...!
Y estaba fingiendo ser nuestro amigo de viaje.
¿Está pensando en emborracharse en algún momento, Daubrey?
Se vuelve aburrido sentarse en una barcaza que sube por el río.
No me contó exactamente lo que le dijo Sir David,
excepto «Que tenga un buen viaje» y «No se lleve más de 1/3 del oro».
- ¿Cree que dijo más? - Estoy seguro.
Hablando de eso, tiene razón.
Me advirtió sobre usted y Mousey.
- ¿Por el caso de Atmore? - Exactamente.
Y si Sir David sospecha de los dos, los buscará bien
si me pasa algo en ... nuestro paseo por el río.
Oportuno comentario, capitán, y lo acepto.
Me alegro que lo vea de esa manera.
¡Jefe Singleton! ¡Venga! ¡Mire!
Una lanza sobresale del bote.
Los cocodrilos no siguen a los barcos vacíos.
Antigua costumbre de cazadores de cabezas. Nativos satisfacer cocodrilos ...
alejar a los malos espíritus.
Es Brandon, el piloto del avión perdido.
Lo que significa que la chica debe de estar cerca.
¡Pónganse a cubierto!
¡Agáchate!
Bumidai, baja y trae todos los colchones.
¡Entre en la cabina!
- Esto requiere un trago. - ¡No se emborrache tan pronto!
Frente a nosotros hay algo que parece un poblado.
Ancla en esta bahía para echar un vistazo.
Bumidai, toma mi rifle.
¡Tú, Akbar, quedaros junto a la colina!
Sí, sí, Akbar, junto a la colina.
A juzgar por los gritos, creo que se están preparando para algo.
Esperen aquí.
Tienen a la chica. La preparan para el mismo destino que Brandon.
- Debemos actuar con rapidez. - Nada de heroísmos, capitán.
La chica no nos concierne.
- Evitaremos el pueblo e iremos a pie. - ¡Estoy totalmente de acuerdo!
Olvidan una cosa.
La chica sabe dónde se estrelló el avión.
- Nos puede llevar allí. - No había pensado en eso.
Y, obviamente, tampoco lo sabe Jumbo.
A menos que la chica no estuviera allí cuando cruzó el río.
Adelante, conviértase en un héroe, capitán.
- Cuando oscurezca ... - Será demasiado tarde.
¡Cualquier cosa que tengamos que hacer, debe hacerse ahora!
Bumidai, trae un traje de baño del barco para los dos
y tela engrasada para envolver nuestras armas. Tráeme un cuchillo.
- Inmediatamente, Steve, jefe. - ¿Qué está planeando, capitán?
Tú, Akbar, prenderás fuego a la jungla detrás del poblado. Los alejará.
Usted y Mousey van al «Susan». Cuando escuchen un arma, vengan rápido.
- ¿Y el puente? ¡No podemos pasar! - Bumidai se hará cargo.
¿Puedes caminar, Kate?
- Lo intentaré. - Abrázame. ¡Vamos, levántate!
¡Salta, Bumidai! ¡Salta!
- ¿Puedo pasar? - Pasa, Steve.
- ¿Cómo estás? - Bien.
Ojalá pudiera ponerme ropa seca.
La asistenta vendrá el miércoles, pero encontraremos algo.
¡Toma, mira si es tu talla!
Gracias ... pero ...
Creo que haré algo.
Toda la intimidad de un camarote de primera. ¿Qué tal?
- Piensas en todo. - Sí.
El baño me ha sentado muy bien.
Pero necesito seis más para volver a sentirme normal.
Te sorprenderás de lo que una buena comida y un buen sueño pueden hacer por ti.
Tal vez ...
¿Tienes herramientas de manicura contigo?
No, tenemos escasez este fin de semana.
- ¿Estás lista? - Sí, lista.
A ver cómo estás.
Parece ... un poco grande.
Parece ...
pero a ti te queda mejor que a Mousey.
Gracias.
Steve, ¿cómo supiste que estaba en ese poblado?
Por pura suerte.
Al menos, seguiste buscando.
Los demás se rindieron.
Yo también casi me rindo.
Mira, acuéstate y descansa.
Aquí estarás cómoda.
No puedo evitar pensar en lo que me pasaría si no hubieras venido.
Olvídalo.
Te hice un té.
Puedes tomar una copa si quieres.
Creo que prefiero el té.
Bebe el té y yo tomaré una bebida.
Bien, ¿que tal está?
- ¿Puede decir dónde se estrelló el avión? - Más tarde, necesita descansar.
- ¿Quién está al mando? - Pero también cansada puede decir ...
- ¡Cállese y salga de aquí! ¡Está de guardia! - Un momento, capitán.
Recuerde que es el capitán, pero nosotros lideramos la misión.
No lo olvido, pero tampoco lo olvide usted.
¡Ahora salgan de aquí!
¿De qué misión están hablando, Steve?
¿Es que todavía no se lo ha contado a la señorita?
¡Encallamos!
Estamos sobre un banco de arena.
Dale marcha atrás y déjame eso a mí.
¡Acelera más!
No se suelta. Apaga el motor.
¡Apágalo!
Se ha abierto una brecha. El agua entra en la cabina.
El viaje toca a su fin.
Se quedará aquí hasta el juicio final.
Tendremos que seguir caminando.
Akbar, lleva algunas provisiones hasta la costa.
Llevaremos poco equipaje.
¡Vaya, es el bueno de Jumbo! No pierde el tiempo.
Continúa buscando, lo que significa que aún no ha encontrado el oro.
Nos quedaremos aquí hasta que oscurezca.
Iré nadando y hablaré con él.
Recuerden.
Lo quiero vivo de regreso. No tiene ningún valor para mí muerto.
Estaré encantado de ayudarle a pasar el cobre por su nariz.
- ¿Verdad, Mousey? - Sí, con mucho gusto lo haremos.
Y algo más.
A la más mínima señal de traición de ustedes dos
me uniré a Johnson contra ustedes.
- ¿Entendieron? - Por supuesto.
Aún siendo dos contra uno, estaríamos en clara desventaja.
No creo que deba dudar de nuestro amor y afecto.
No se molesten en anunciarme. Conozco el camino.
¿Sí? ¿Qué desea?
Básicamente mi barco, pero eso puede esperar.
Deje el arma, Jumbo. Solo vine a hablar.
Si doy la orden le arrojarán a los cocodrilos.
Entonces no lo diga. Perderá a un buen buceador.
Y necesitará un buen buceador si quiere encontrar el oro del «Atlántic».
Finalmente lo ha descubierto, ¿verdad?
Con una pequeña ayuda.
He estado fuera de circulación una temporada, por culpa de un tipo
que me dio perlas falsas.
Bueno, esto es lo que yo llamo «el último truco sucio».
Pero debe aprender la lección, nunca confíe en un extraño.
Quiero mi barco de vuelta, Jumbo.
Y de una forma u otra, lo conseguiré.
Si eso es lo que piensa, empiece a nadar.
«Buscador» me pertenece. Lo compré legalmente en una subasta.
No tiene requisitos legales, Singleton.
Pero tengo a la chica.
Katherine Shelley. Sabe exactamente dónde se estrelló el avión.
Puede que esté buscando en el lago equivocado.
Puede gastar toda su vida en estos pantanos, Jumbo.
Está mintiendo.
No le creo.
Déjeme su bote y la traeré aquí.
Mire primero, averigüe si la chica sabe dónde está el oro
y haré un trato con usted.
Lo imaginé.
Le venderé el barco por su parte.
Téngalo por escrito, para cuando vuelva con la chica y mis socios.
¿Sus socios?
Sí.
Dos de las ratas más asquerosas que jamás hayan clavado un cuchillo por la espalda.
Le gustarán, Jumbo.
Son exactamente su tipo.
Nick no quería que volviese con él de la mina ese día.
Afirmó que se avecinaba una tormenta.
Había viento, pero nada que ver con una tormenta.
Al final insistí y despegamos, pero ...
Nick estaba furioso.
Supongo que no pude evitarlo.
Le pregunté por qué Steve le tenía tanto rencor.
Negó haberte abandonado sobre Abbaou en el avión en llamas.
Estoy segura de que mentía.
Continúa.
Cambió de rumbo y se dirigió hacia el oeste.
Noté que cambió de rumbo y
cuando se lo dije, respondió: «Sí, cariño
tengo una cita con Jumbo Johnson».
Una cita por valor de un millón de dólares.
Siéntese, Jumbo.
Felicidades mi amigo. Diseño atrevido con una ejecución perfecta.
- Por desgracia se olvidó de nosotros - Eso demuestra que es un canalla.
No debería compartir nada con él.
Me dio su palabra, Singleton.
Aquí están los documentos. Le traspaso el «Buscador».
- Mantenga también el acuerdo. - Lo haré.
No le servirá de nada.
- Le detendrán nada más pise Kourou-Bey. - Kourou-Bey está muy lejos.
Yo me ocuparé de mí mismo.
Convenido.
No entiendo lo que se habla de acciones y negocios.
Es obvio que con Jumbo tienes un trato, pero ...
¿quiénes son estos hombres?
La chica quiere una presentación formal. Explíquele, capitán.
Vine aquí por dos razones.
Para llevarte conmigo y recuperar mi barco.
Pase lo que pase, tienes que creerlo.
Y ahora que ha convencido a la dama de su sinceridad,
¿nos dejará continuar?
¿Dónde se estrelló Brandon?
Debería de saberlo Jumbo. Estaba de acuerdo con Nick.
El accidente no estaba previsto, igual que su presencia en el avión.
Singleton tiene razón.
Buscaremos en el pantano toda nuestra vida
sin encontrar los restos.
A menos que ella nos lleve allí.
- ¿Yo? - Exactamente, querida.
¿O nuestro buen capitán se olvidó de decirle la razón por la que la salvamos?
- ¡Cállese! - ¡Ah no! No nos vamos a callar, capitán.
Arriesgamos nuestras vidas por una razón ...
y sabe muy bien que fue idea suya.
No la salvamos de los salvajes porque la amemos, mi señora.
Como dijo el capitán, es usted mejor que un mapa.
Puede llevarnos justo donde está el oro, y seguro que lo hará.
¿Es eso cierto, Steve?
Necesitaba ayuda, Katie.
Entonces hice un trato.
Siento haber entendido mal tu heroico gesto.
Pero en esas circunstancias es ...
- un error imperdonable. - Un momento.
Necesitas conocer los hechos antes de llegar a una conclusión.
Lo que quiero es una bebida fuerte.
¿Atrapaste algo?
No, no funciona de esa manera.
¡Oye, la chica nos lo dirá! ¡El duque la convenció de que hablara!
Sigan adelante, chicos.
No, no, capitán, no han hecho falta estímulos.
La bebida ha venido después en señal de agradecimiento por su cooperación.
Nos llevará directamente a los lingotes de oro enterrados.
¿No es así, querida?
¿Por qué no?
Cuando volvamos a Kourou-Bey ...
todos irán a la cárcel.
¿Bien?
¿No me lo agradece, capitán?
Bueno, supongo que quedan cuatro lingotes más.
Hasta ahora hemos tenido suerte. Ha sido muy fácil.
A juzgar por las burbujas, debería estar un poco más a la derecha.
Ayúdame.
- ¡Más! - Está bien.
Eso es.
De acuerdo, súbelo.
Dos más y terminamos.
Bájenlos.
Singleton.
Antes de subir los dos últimas lingotes
me gustaría hacerle una proposición.
Seguro que va a ser deshonesta, pero le escucho.
Pero se volverá mucho más rico si escucha.
Le devolveré su barco y la mitad del oro
si convence a la chica de que cambie su historia.
¿Y qué hacemos con Daubrey y Sykes?
Kourou-Bey está muy lejos.
Mousey ...
Todo bien hasta ahora.
Nuestra chica escapó de muchas dificultades.
Mousey, es hora de hablar de otras cosas.
¿Recuerdas nuestra conversación sobre el «Susan» subiendo el río?
¿Deshacerse del capitán cuando haya terminado?
Exactamente. Johnson no es un problema.
El testimonio de la chica se encargará de él cuando lleguemos a Kourou-Bey.
Y así todo será nuestro.
Y encontraremos la forma de dividir la parte del gobierno.
Ahora tiene razón, duque. No tuve el privilegio de ir a Oxford
- pero pensamos lo mismo. - No estoy de acuerdo.
Digamos que en realidad trabajamos para obtener el mismo resultado.
Debemos aprovechar la primera oportunidad
que siento que se acerca.
Y lo dividiremos por la mitad.
Sabe algo, Jumbo ...
- ¿Cómo está la chica? - Durmiendo.
Habla mucho con Johnson. No sabía que eran tan amigos.
Oh, sí ...
Quiere que hagamos un trato para deshacerse de Sykes y de usted.
Comprendo. ¿Y usted que ha dicho?
Le dije que quería tiempo para pensarlo.
- Verá, tengo otras ofertas. - ¿De Mousey?
- ¿Le sorprende? - De ninguna manera.
Yo también me estaba preparando para hacerle una propuesta.
Esperaba que lo hiciera.
Admiro sus tácticas, Daubrey.
- Usted es perverso. - Gracias.
Estoy orgulloso de que haya algo de integridad en mi trabajo sucio.
Orgullo profesional, ¿eh?
Y ahora a los hechos.
Jumbo no tiene derecho al oro
y lo dejamos a un lado cuando lleguemos a la costa.
En cuanto a Mousey, como quiere cortarme el cuello, le diré la verdad.
Él fue el que empujó a Atmore por la borda.
- Por supuesto, después de robarle su dinero. - Por supuesto.
Así que atestiguaré que cometió el crimen
y usted confirmará mi testimonio ...
lo que dejará a Mousey fuera.
Dejará a Mousey fuera para siempre.
Y luego, dividiremos el oro en dos hermosas pilas amarillas, ¿eh?
Exactamente.
Mejor voy ir a cubierta. Jumbo es muy desconfiado.
Yo también. ¿Y usted?
Creo que todos somos maravillosos.
Que me maten si no le digo la verdad.
- ¿Estás listo? - Listo.
La última inmersión.
Muy bien, chicos, echen una mano a Akbar.
¡Adelante, rápido! Ayudadme a levantar esto.
Tira, un poco para ti.
¿Listo? ¡Déjala caer!
250.000 para cada uno.
Veremos.
Hacen muchas burbujas.
Si no suben en medio minuto, no subirán nunca.
Tire la cesta.
- Si está preocupado por Jumbo ... - ¡Dese prisa y tire la cesta!
¡Bájala, Akbar!
¿Qué pasa?
¿Jumbo habló demasiado?
No, traguó mucha agua.
Se recuperará.
No entiendo por qué se tomó tanta molestia.
Le dije que quiero que Jumbo llegue vivo a la costa.
¡Y por cierto, quiero lo mismo para mí!
- Fue un accidente ... - ¡Está mintiendo!
¿Cómo se encuentra?
¿Cómo quiere que me sienta con el estómago lleno de agua del pantano?
La próxima vez que lo intentéis ...
aseguraos de tener éxito.
- Gracias, Singleton. - Olvídelo.
- Akbar, baja y dile a Sykes que quiero verle. - Sí, jefe.
¡Sam! ¡Kóko! Esconderos detrás de los colchones.
¿Qué quiere, capitán?
Calle y escuche.
Daubrey me ha propuesto un trato. Traicionarle a usted.
- ¿Quién, el duque? - Él sólo se ama a sí mismo.
Escuche lo que sugirió:
Cuando lleguemos a la costa, le acusará del robo y asesinato de Atmore.
Testificaré que le oí confesarlo y será colgado.
Johnson no tiene ningún derecho legal al oro
y entonces el duque y yo compartiremos el botín.
- El asqueroso y repugnante mentiroso ... - Maldecirlo es inútil.
Pero, si está bien conmigo ...
yo también estaré bien con usted.
- ¿De acuerdo? - Estoy de acuerdo, capitán.
Entonces tiene que confiar en mí.
¿Cuál es la verdad sobre Atmore?
Bueno, la verdad es esta:
Jugamos a las cartas y ...
el duque hacía trampas al repartir. Repartía tan bien ...
que ganamos todo el dinero de Atmore.
Por supuesto que hubo una fuerte pelea
y alguien empujó a Atmore al mar.
¿El duque?
- ¿Quién si no? - ¿Y no pudo salvarlo?
Estaba paralizado por la conmoción, no podía moverme.
Y cuando pude hacerlo, Atmore había desaparecido.
Tampoco era un buen nadador.
Entendido ...
- Mantenga la boca cerrada. - No se preocupe, jefe.
Lo trataré como si fuera mi hermano perdido.
Akbar, ve por el centro y sigue la corriente.
Vigile mientras yo voy abajo.
Me alegro de verle comer de nuevo.
- Estábamos hablando de usted, Singleton. - ¿Sí?
Hemos llegado a la conclusión de que es tonto.
Lo que significa que prepararon un nuevo trato y que estoy loco si no aceptara.
Exactamente. ¿Por qué debería el gobierno obtener un porcentaje?
Arrojaremos el oro a un banco de perlas, donde luego lo encontremos fácilmente
y le diremos al gobierno que regresamos con las manos vacías.
Nos inventamos una historia sobre que la salud de la chica era más importante y
tonterías similares.
Ella no dirá nada sobre Jumbo, y luego compartiremos todo el oro.
Por supuesto, la chica obtendrá la misma parte.
¿Qué le parece?
No estoy seguro.
No quiero nada que le haya sido robado al gobierno.
Engañar al gobierno no es un robo. Es un pasatiempo nacional.
Vamos a dejar esto para más adelante.
Primero tenemos que pasar por el poblado de los nativos.
A juzgar por el sonido de los tambores, nos estarán esperando.
Daubrey, suba y ayude a Sykes hasta que yo suba.
¿Sabe, Singleton? trabaja con la gente equivocada.
Si cooperase conmigo, no tendrá que volver a trabajar el resto de su vida.
¡Qué aburrimiento!
Además, se olvida de ella.
No tienes buena pinta, Mousey.
Pero nunca la has tenido.
¿No te molestan esos tambores?
- No me molestan. ¿Y a usted? - No, a mí tampoco.
Solo me molestan las gaitas.
Odio las gaitas.
Mousey, tu expresión facial muestra que estás pensando en algo.
Exactamente, excelencia.
Ambos necesitamos hablar.
Sabe, siempre fue un honor hablar con Su Excelencia Cecil Daubrey.
Sí, claro que sí.
Me hace sentir humillado e inferior. ¡Y ya que es así...!
¡Maldita rata asquerosa!
Su gran educación le enseñó a traicionar a un amigo, ¿eh?
Le haré saber que yo también puedo, excelencia.
Parece que una hermosa amistad se está rompiendo.
- ¿Vas a quedarte ahí sentado? - Oh, déjelos solos.
Aumenta las posibilidades para nosotros.
¡Es cierto!
Tendrás que preocuparte por un bastardo menos.
Entonces pensaste que podrías matarme como Atmore, ¿eh?
¡Ayuda!
¡Ayuda!
El hombrecillo infeliz intentó matarme.
Y quedan dos.
A partir de ahora, no te alejes de mi lado.
No confío en ti más que en los demás.
¡Haz lo que quieras!
A este paso, no llegaremos al poblado antes de mañana por la mañana.
Dile a tus muchachos que duerman. Tú también.
Sí jefe.
¿Por qué no duermes un poco también?
¿Y dejar el barco a estos asesinos?
Te prometo que no te mataré.
Parece que encontraste un trabajo. Toma el timón.
Si pasa algo ...
patéame fuerte.
Con mucho gusto.
¿Qué haces?
Practicaba.
¡Señora! ¡Señora!
¡Steve! ¡Despierta!
Llegamos al poblado.
¡Κόκο! ¡Sam! ¡Arriba!
-¿Puedes aguantar un minuto? - Está bien.
¡De pie, Daubrey! ¡Despierte, Jumbo!
Tienen que trabajar por el privilegio de ir a la prisión.
¿Es un trato?
Tenemos que abrirnos paso por un poblado de caníbales.
O eso o el juez de Kourou-Bey.
Preferiría enfrentarme al juez.
- ¿Qué tal dispara usted, Daubrey? - Con todo ese oro en juego, no fallaré.
- Ponte a cubierto. - Ya voy.
- Tenga y déselo a los muchachos. - ¿Qué hacemos con el puente?
Voy a ponerlo a toda máquina. Quizás podamos pasar.
¡Es una soga! ¡La han tendido de orilla a orilla!
Coge el colchón.
¡Nada! ¡Estamos atrapados!
Katie ...
coge el timón y mantén la proa perpendicular a la cuerda.
Agárrenme por las piernas y bájenme.
¡Empieza a disparar! ¡Mantenlos alejados!
Sam, ven aquí rápido.
Sostén el timón.
Mataré al primero que lo suelte.
Lo entendemos perfectamente.
Mejor que empiece a disparar a los que tenemos delante.
Vamos a subirlo para que respire.
Me temo que me han dado.
Si lo dejo será porque no puedo hacer otra cosa.
- Tiene que aguantar, Jumbo. - ¡Dispare a esos malditos pajarracos!
Se están acercando.
¡Vamos! ¡Adelante!
¡No pares! ¡Sigue disparando!
Podría mentirle, Jumbo.
Me gustaría decirle que hay esperanza.
Ojalá la hubiera.
Lo siento.
Estaba mintiendo, Singleton.
No quería entregarme.
Me alegro de que haya recuperado su barco.
Hermoso barco.
Y hermosa chica.
Cuide bien de ella.
Estamos escapando de nuevo, Sra. Singleton.
FIN
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