All language subtitles for The Story Of The Last Chrysanthemum (Remastered) .1939. .1080p. .BluRay.es

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Original subtitles

HISTORIA DEL �LTIMO CRISANTEMO

A�O 1888 TEATRO SHINTOGI (TOKIO)

�C�mo? �No es posible! No deber�ais seguir en este mundo.

Se�or, comet�is conmigo una grave falta de respeto.

Y mi espada, Trueno, tiene una hoja muy afilada.

No me dais miedo, soy Sanza, y mi espada, Golondrina, es m�s r�pida...

que el trueno. Maldito se�is.

�Desapareced! Morid ya.

- Tu golondrina saldr� volando. - Los truenos s�lo hacen ruido.

No son una amenaza. No pod�is hacerme da�o, maldito.

Est�is perdido. No me dais miedo, pero desapareced ya de mi vista.

Menudo in�til. �Cu�ndo aprender� a hacerlo bien?

Estoy harto de incompetentes. Y va por todos.

Ha sido un desastre. �Muy mal todos! Menuda escena de lucha...

�Pat�tica! �Qu� mir�is vosotros? �A ver si aprend�is ya el oficio!

�Sal de en medio!

�Qu� desastre! Ya no s� qu� hacer. �Por qu� no mejora Kikunosuke?

No sabe hacer ni de Sanza. �Nunca ser� un buen actor!

- Deber�as ser m�s paciente. - Es verdad, Kikunosuke a�n es joven.

- �No querr�s que est� a tu altura? - Debo exigirle el m�ximo para que...

me suceda como Kikugoro VI.

- �S�? - �Que venga!

- �Se refiere a...? - �Kikunosuke!

Goro, dicen que ahora que ha nacido tu hijo, tratas mal a tu hijo adoptivo.

No es que piense igual, s�lo que creo que debes saberlo y tenerlo en cuenta.

�Quiere verle? Pobre chico. Seguro que le ri�e, si no le da una paliza.

Bobadas, todo lo hace por su bien. Quiere que sea el mejor.

�A fuerza de palos!

Hola.

- Padre, �quer�as verme? - Kikunosuke, voy a...

Calma.

- Decidme, �qu� tal lo he hecho hoy? - Muy bien, tu Sanza ha sido...

- muy convincente. �Verdad? - S�. Mejoras d�a a d�a.

- Llegar�s a la perfecci�n. - Gracias.

- Es todo. - Gracias, padre.

�Fukusuke!

- Hola, Kikunosuke. - �Qu� te he parecido hoy?

- No s�. - D�melo.

- Me interesa mucho tu opini�n. - Has estado espl�ndido.

- Una gran actuaci�n. - �De veras?

- S�. - Gracias.

�Quieres venir a Yanabibashi conmigo?

Lo siento, debo asistir a un banquete. Otro d�a, �de acuerdo?

- Claro. Que aproveche. - Gracias.

Divi�rtete. Adi�s.

Buenas noches.

Adi�s.

Adi�s, se�or.

No pongas en la balanza tu valor y el m�o. Yo llevo tatuado en el coraz�n...

el coraje de un le�n. Por muy poderosa que sea tu espada nada ha de poder...

contra la m�a. El filo de tu acero no es nada comparado con la grandeza de...

mi valor, y por ello, �no me das miedo! Aqu� te espero. Ven a luchar si...

lo que buscas es la muerte, porque mi espada ya desea atravesar tu cuerpo.

- Toma, por las molestias. - Gracias. En esta casa se reconoce...

- el buen arte. Gracias de nuevo. - Hay que ver qu� torpe es el hijo.

Ese joven no vale para nada.

- M�s le valdr�a retirarse. - Lo peor es que �l no lo sabe.

Todos le halagan por quedar bien. Se pasan el d�a regal�ndole los o�dos.

- No oye m�s que halagos. - Eso es verdad. Eso pasa por llevar...

el nombre que lleva. Por mal actor que sea, la gente no se lo tiene en cuenta.

S�lo importa su apellido, y eso nadie se lo puede negar.

S�, la reputaci�n de su padre suple su falta de talento.

Eso le salva.

�C�mo? �Qu� est� aqu�?

Espero que no nos haya o�do.

Hola maestro. Bienvenido. �C�mo usted por aqu�?

Vaya sorpresa.

Espero que no lleve mucho esperando. No me lo perdonar�a.

Y menos despu�s del gran �xito que est� cosechando en el teatro.

Todos hablan maravillas de su interpretaci�n.

- Gracias, �est� Kozumi? - Claro. �Quiere sake?

Si quiere se lo sirvo.

Entiendo, prefiere que lo haga ella.

- Tranquilo, saldr� enseguida. - Buenas noches.

Mire, estaba deseando verle. �Por qu� has tardado tanto?

Lo siento, en cuanto he sabido que estaba aqu� me he dado mucha prisa.

No la suficiente. Kikunosuke parece disgustado.

Intenta remediarlo. Tr�tale lo mejor posible, �de acuerdo?

Desde luego.

�Qu� te pasa? �Por qu� est�s enfadado? Yo s� deber�a estarlo.

- Rel�jate. - D�jame.

�A qu� viene ese enfado?

�Quieres que me enfade yo? As� lo estaremos ambos. �Lo quieres?

Lo s�, est� claro. Est�s enfadado conmigo por llegar tarde.

- No es eso. - No ser� que prefieres a otra.

Dime la verdad. �Prefieres a Yoneko y a Ohan?

Te lo ruego, no me rechaces. Ser�a una humillaci�n.

No podr�a seguir aqu�, ni en Yanabibashi ni en otro lugar de Tokio.

Te lo suplico. No me hagas sufrir una experiencia tan dura y vergonzosa.

�S�lo por eso quieres que est� a tu lado? Cre�a que hab�a algo m�s.

Con permiso.

Kozumi, necesito que me aclares una cosa.

�No hab�as dicho que renunciabas a �l? �Ya lo has olvidado?

No entiendo qu� haces aqu�. �Acaso has cambiado de idea de pronto?

- �Le quieres para ti? - �Qu� te importa lo que yo quiera?

�C�mo se te ocurre entrar aqu�? �No sabes que es de mala educaci�n...

- entrar sin llamar? �Qu� descaro! - �No digas bobadas!

No necesito tu permiso para ver a mi amado.

Te crees la mejor, pero no eres tan atractiva.

No s� a qu� viene que te intereses por �l.

Pero si tan desesperada est�s, te lo ceder�.

Yo puedo ser muy generosa.

Si de veras lo necesitas no me opongo. Te lo dejar� y no os molestar�.

Qu�date con �l y disfruta de su compa��a. Si por el contrario...

me desaf�as, ni sue�es con que me eche atr�s.

Luchar� por conservarle. Ahora es mi amado. No me rendir� jam�s.

- Luchar� por lo que es m�o. - Por favor, c�llate. Y vete.

Ya lo ves. Est� claro.

Ha dejado claro a cu�l prefiere.

Vamos, vete. As� podr� ocuparme de �l.

�Vete t� tambi�n!

Vaya �xito.

Buenas noches. Bienvenido a casa.

- Hola, Otoku, �qu� haces aqu�? - No hay forma de que Kozo se duerma.

Comprendo. Por favor.

Puedes irte, y gracias.

- Debe ser complicado cuidar de �l. - No. Cuidar a su hermano peque�o...

es f�cil. No es un ni�o problem�tico, pero hoy le duele el est�mago.

Comprendo. Es tan peque�o...

- �Mi padre duerme ya? - No, sigue despierto. Le cuesta dormir.

- Vaya. �Qu� hora es ya? - Las 3 de la madrugada.

Se dormir� pronto. Esperar� aqu� hasta que lo haga.

- Buenas noches. - Buenas noches, se�or.

- �Quiere usted comprar algo? - A ver...

- Creo que me quedar� �ste. - Bien.

Tenga y gracias.

Muchas gracias.

- Gracias. - Mira.

�Te gusta? Es muy bonito, �verdad? Mira, f�jate.

Es precioso, �verdad?

Disculpe, se�or. �Me permite que le diga algo?

- Claro. - Hoy le he visto actuar por primera vez.

He pasado por mi casa, en el distrito de Asakusa, y mi t�a estaba all� de visita.

De repente, ella ha empezado a hablar de usted.

Yo no daba cr�dito a mis o�dos. Ha criticado sus dotes de actor...

de un modo muy cruel. Y como ni�era de su hermano me ha indignado.

�Y qu� has hecho?

Me he dado cuenta de que no pod�a dar una opini�n objetiva, porque nunca...

- le hab�a visto actuar. - �Y has ido a verme?

S�.

�Y qu� te he parecido?

�Me permite que le hable con toda franqueza?

Por favor, no debe conformarse con los halagos y la popularidad superficial.

�Qu� quieres decir?

La vida que lleva es excesivamente desenfrenada. Llega de madrugada...

todas las noches y no le conviene. Deber�a estudiar duro para...

convertirse en un digno sucesor del respetable nombre de Kikugoro...

en los escenarios.

Quiero que alg�n d�a mi t�a cambie de opini�n respecto a usted.

Usted tiene un encanto natural, una magia que atrae a la gente...

pero no est� preparado para los escenarios.

Le ruego que disculpe mi franqueza.

Gracias. Es la primera vez que alguien me habla de ese modo.

Perdone, pero no pod�a callarme. Creo que es justo que alguien se lo advierta.

De veras, no puede vivir en el enga�o.

Para la gente es m�s f�cil el halago superficial que la cr�tica constructiva.

Ya he hablado demasiado. Debo llevar al peque�o adentro.

Usted...

tambi�n deber�a entrar e irse a dormir. No se preocupe por su padre.

Entre conmigo y procure no hacer ruido.

Perd�neme si le he ofendido. No era �sa mi intenci�n.

- �Ya est�s de vuelta? - S�.

�Qu� tal el peque�o? �Ya se ha dormido?

S�.

Qu� raro que los fuegos artificiales no hayan empezado.

S�. No creo que tarden mucho. Ir� a acostar al peque�o para que...

- no le despierten. - Buena idea. Buenas noches.

Buenas noches.

Matsusuke, �verdad que fue el a�o pasado cuando te ca�ste al agua?

- No, fue hace dos a�os. - No lo olvidar� nunca. Menudo remoj�n.

Recuerdo que me dijiste que me volviera a tirar para poder estudiar...

mi expresi�n facial.

- T�a, �d�nde est� Kikunosuke? - Dijo que quiz� no vendr�a...

- que no le esper�semos. - Estar� con alguna geisha.

Te parecer� extra�o, pero no quer�a salir. Ha preferido quedarse en casa.

- �Habr� sentado la cabeza? - �Vaya! A m� nunca me hizo caso...

- pero me alegro. - Se�ora, creo saber por qu�...

- Kikunosuke no ha venido esta noche. - Expl�cate.

- Tampoco ha venido Otoku, �verdad? - Me ha dicho que se quedar�a con...

el cr�o para que no se asustase con los petardos.

Lo s�, pero me temo que el motivo es otro.

- �Una cita secreta! - �No digas bobadas!

No creo que Kikunosuke haga eso a mis espaldas.

Basta de habladur�as.

�Lo oye? Son los fuegos, �no ten�a que ir?

Qu� aburrimiento. Prefiero quedarme a hablar contigo.

Es que no se me da nada bien la conversaci�n.

No tengo nada interesante que contar. No creo que mi compa��a sea amena.

- S� lo es. - �Usted cree?

- Eres una joven muy agradable. - �Le traigo algo de comer?

- Un poco de sand�a. - Enseguida, primero acostar� al ni�o.

- Dame. �Es muy grande! - S�.

- Bien, �quieres un poco? - S�, gracias.

Le traer� el cuchillo. Espere.

Menudo ejemplar. Seguro que est� riqu�sima.

- Deje que la corte yo. - No.

Si�ntate, ahora ver�s.

Vamos all�.

Perfecto.

Deja ah� esta mitad.

Sujeta aqu�, por favor.

As�.

Prepara la bandeja.

Est� muy madura.

- �Ad�nde la llevas? - A la sala.

- Comer� aqu�. - �En la cocina?

- S�, comer� contigo. Venga. - De acuerdo.

�ste para ti.

- Come, no seas t�mida. - Gracias.

Que aproveche.

Est� muy buena. Come.

�Le quito las pepitas?

- Otoku. - �S�?

La otra noche me hiciste sentir muy feliz.

S� que la gente me halaga por compromiso, pero muchos...

me insultan a mis espaldas. T� has sido sincera y te lo agradezco.

Me alegra o�rle decir eso. Es Ud. Muy amable y comprensivo.

Las geishas y las mujeres de ese estilo me halagan porque soy hijo de...

Kikugoro V, no porque sea buen actor. S�lo para complacer a mi padre.

Hasta ahora, aunque mis padres adoptivos son buenos conmigo...

siempre me he sentido solo. Existe un gran vac�o entre nosotros.

Nunca me he sentido querido como un hijo, y quiz� por eso mi padre...

no me ha aconsejado con franqueza. Pero t� has tenido el valor para hacerlo.

Y ahora, cuando estoy en el escenario, act�o para ti.

T� ahora eres mi inspiraci�n. Por primera vez conf�o en m� mismo...

y en mi capacidad. S� que con esfuerzo y perseverancia ser� un buen actor.

Estoy seguro de conseguirlo. S�, ahora creo en m� y te lo debo a ti.

- �Qu� te pasa? - Jam�s llegu� a imaginar...

que pudiera valorar tanto mi sinceridad, se�or.

Desde hoy, mejorar� en lo posible.

Yo tambi�n, a partir de hoy me esforzar� m�s para que...

pueda ser un actor famoso. Har� lo que modestamente pueda para apoyarle...

- pase lo que pase. - Otoku, gracias.

Qu� ganas ten�a de llegar a casa.

Bienvenidas.

- �Ven aqu�! - S�.

- �Qu� hac�as esta noche? - Cambiarle las s�banas...

al Sr. Kikunosuke.

- Otoku, quiero que te vayas. - �Qu�?

- �Est�s despedida! - �Por qu�?

- Lo sabes perfectamente. - Se�ora, el beb� se ha encari�ado...

mucho conmigo. No entiendo el porqu� de este despido tan repentino.

Se�ora, he intentado cumplir siempre con mi deber.

D�game cu�l es el motivo del despido. No entiendo esta decisi�n.

Si insistes. Me han dicho que has intimado demasiado con Kikunosuke.

�Cu�l es tu intenci�n? Yo misma te lo dir�.

Pretendes cautivar al futuro Kikugoro VI para casarte con �l.

- No niegues la evidencia. Es eso, �no? - Se�ora, est� Ud. Muy equivocada.

Kikunosuke es un joven muy ingenuo, y no quiero que le tientes.

�C�mo puede pensar algo as�! Le juro que no es cierto. Yo jam�s...

- he intentado nada en ese sentido. - Pues, �por qu� intimas tanto con �l?

S�lo quer�a animarle a convertirse en un buen actor al que todos respetasen.

Le aseguro que �sa era mi �nica intenci�n. S�lo pretend�a ayudarle.

Eres una criada y �sa no es una de tus atribuciones.

No tienes por qu� entrometerte en la vida de Kikunosuke.

Su padre tiene mucho talento y a �l le corresponde animarle.

Disculpe se�ora, pero no creo haberme entrometido.

S�lo he intentado darle mi apoyo y le he dicho lo que cre�a que deb�a...

Eres la ni�era de Kozo, para eso te contratamos.

En cuanto a Kikunosuke, no te necesita. Adem�s, no me gustan los rumores.

Para evitar males mayores quiero que te vayas de esta casa.

Est�s despedida.

- El sombrero. - Bien.

- Kikunosuke, �est�s listo? - S�.

Dame eso.

A la reuni�n de hoy asistir�n muchos invitados importantes.

Tambi�n otros actores de las mejores familias. Comp�rtate como un digno...

- hijo de la familia Towa. - S�.

Buenos d�as. Se�ora, �d�nde est� la ropa del se�orito?

- En el tercer caj�n de la c�moda. - Bien.

Ahora te ayudo.

Oye...

- �D�nde est� Otoku? - La he despedido.

- �Por qu�? - T� deber�as saberlo.

- �Has visto a Kikunosuke? - S�, iba hacia all� con mucha prisa.

�Qu�? �Vaya!

Kikunosuke se ha ido.

�Fruta y verdura frescas!

�Fruta y verdura frescas!

�Fruta y verdura frescas!

�Fruta y verdura frescas!

�Date prisa en volver!

�Fruta y verdura frescas!

- Espera, �Otoku est� en casa? - No, se�or.

- �Ha salido? - Ya no vive aqu�.

- �D�nde est�? - No lo s�.

Espera. Ac�rcate.

Toma. Para ti, c�mprate algo.

- �Me dices d�nde est� Otoku? - S� que est� en casa de un pariente.

- �Y d�nde est� esa casa? - Eso no lo s�.

Est� bien.

Oye, vendr� aqu� ma�ana a esta hora. �Averiguar�s d�nde vive?

- S�. - Bien.

- Yo me voy. - Bien. Muchas gracias.

ESTA NOCHE GRAN REPRESENTACl�N TEATRAL

- Perdone que la moleste. - �S�?

D�game, �por casualidad se llama Ud. Otoku y es de Asakusa?

- S�, se�ora. - Tengo un sal�n de t� junto al templo...

de Kesimohin. Uno de mis clientes me ha dicho que desear�a encontrarse...

a solas con Ud. En alguna parte para hablar.

Espere, ir� con usted.

- Venga, la se�orita est� ah�. - �Ha venido?

S�.

�Otoku!

Se�or, �c�mo ha podido averiguar d�nde encontrarme?

No sabes cu�nto me alegra verte. Me di un gran disgusto al saber que te fuiste.

Fui a buscarte a tu casa y me dijeron que no estabas.

- �C�mo me ha encontrado? - No ha sido f�cil.

Pregunt� en el vecindario pero nadie quer�a decirme d�nde estabas.

Me ha costado mucho.

No quer�a que me encontrase. Perd�neme.

Lamento mucho que hayas sufrido por culpa de los rumores...

y que te hayan despedido.

- Kikunosuke. - Dime.

Veo que me tienes gran estima y me siento orgullosa.

Pero, �y si tus padres supiesen que nos estamos viendo?

No debemos vernos o volver�n a correr los rumores.

No querr�a mancillar tu nombre y el de tu familia.

- Yo deseo verte. - �Es imposible!

Los rumores no ten�an fundamento, pero nos hicieron da�o.

Y si nos vemos, dejar�n de ser meros rumores.

�Y qu� importa eso? Otoku, quiero que seas mi esposa.

No digas eso. �No comprendes que tienes un gran futuro por delante?

Yo entorpecer�a tu carrera. S�lo soy una criada. Ser�as desheredado.

Eso no me importa, en serio.

- No debemos vernos m�s. - Pero, Otoku, �te necesito!

- Buenas tardes, se�or. - Buenas tardes, se�or.

Kikunosuke, ven aqu�.

- �Kikunosuke! - S�.

Hola, padre.

Ac�rcate.

Creo que ya es hora de que hablemos en serio.

As� que quiero que me digas ad�nde vas �ltimamente.

Te han visto cerca del templo de Kishibojin. Exijo una explicaci�n.

�Qu� pasa, te has vuelto religioso? Te ruego que pienses en mi situaci�n.

No creo merecer esto. Te pido un poco de sentido com�n, hijo.

Esa muchacha no es m�s que una criada.

Y adem�s, la despedimos por tu bien.

S�lo puede traer problemas a la familia. �Por qu� la ves? Contesta. S� sincero.

Kikunosuke, recuerda tus obligaciones ante tu padre adoptivo.

�l te ha criado y educado. Si vives holgadamente es gracias a �l.

- No lo olvides. - Hijo, eres joven e ingenuo y a�n...

no sabes c�mo es el mundo. No te culpamos.

No todos tienen una mente honrada como t�.

Por eso debo advertirte que Otoku quiz� s�lo vea en ti un buen partido.

- Otoku no es de esa clase. - �Quiz� te enga�e!

- Las mujeres son muy listas. - �Qu� sabr�s t�?

S�lo conoces a geishas. Otoku no es as�, es muy diferente.

- Lo dudo. - Otoku es honrada.

Vosotros no lo entend�is. Es una mujer sincera.

�Basta de discutir! �Al�jate de ella!

Kikunosuke, ven.

Ven.

No entiendo por qu� tiene que prohibirme que la vea.

Tu padre no quiere que esta vergonzosa relaci�n...

sea de dominio p�blico. Otoku no es m�s que una criada y mayor que t�.

Esa mujer no es digna de ser tu esposa. Debes pensar en nosotros.

No podemos permitir algo tan vergonzoso.

Pero Otoku le ha dado sentido a mi vida, es mi inspiraci�n.

- �No te importa tu familia? - No ten�as motivo para despedirla.

Fuiste injusta. Ella me daba fuerzas para seguir con mi carrera de actor.

- �No lo entend�is? - �Sabes qu� comenta la gente?

Dicen "Kikunosuke se ha liado con la ni�era del heredero.

�Qu� verg�enza para la familia! Pero la familia Towa es buena.

Y a pesar de la llegada de un hijo no se deshacen de su hijo adoptivo, aunque...

con su conducta les da motivos para repudiarle." Eso rumorean los vecinos.

- Piensa en lo que siente tu padre. - Kikunosuke, un actor necesita...

a su p�blico y su reputaci�n debe ser inmaculada.

No pongas en peligro tu nombre y tu popularidad por un capricho.

S�lo sabes hablar de popularidad y ya estoy harto.

No me la he ganado ni me la merezco. S�lo vivo de la gloria de mi padre...

- y por eso le detesto. - Lo que dices es horrible.

Me da igual. No quiero vivir de la fama de otro. Quiero ser yo mismo.

- Quiero ganarme el �xito con mi trabajo. - Sin un buen nombre es imposible.

S� que puedo demostrar mi val�a.

- Desaparece de mi vista. �Largo! - Hijo, �te das cuenta? �Ves?

P�dele disculpas.

Padre, lo siento, perdona si te he ofendido.

Padre, perd�name.

- Padre, perd�name. - �Vete!

- �Kikunosuke! - �D�jale!

Buenas noches.

Buenas noches.

- �Qui�n anda ah�? - �Est� Otoku?

- �Qui�n es usted? - Soy Terajima.

Otoku no est�.

- �Sabe d�nde est�? - Tengo �rdenes muy estrictas.

No puedo dejarle ver a Otoku. V�yase de aqu�.

T�, cierra bien las ventanas. No quiero problemas.

- Se�ora. - �S�?

�Puede llevarle esta nota a aquella chica?

De acuerdo.

- Si le da una respuesta, tr�igamela. - Entendido.

Hola.

Me han contado lo ocurrido. Creo que te excediste habl�ndole as� a tu padre.

- Matsu... - No quiero o�r tus excusas.

No digas nada y ven conmigo a casa.

Conf�a en m�. Yo convencer� a tu padre. Ven conmigo.

A�n est�s a tiempo. Seguro que tu padre te perdonar�.

Ni lo sue�es. No pienso volver a mi casa.

De acuerdo, entiendo. No sabes cu�nto lo siento.

Tengo una idea, �por qu� no vienes a mi casa? As� podremos hablar.

Qui�n sabe, igual se nos ocurre algo. All� estar�s mucho mejor que aqu�.

Venga, an�mate.

Anda, ven conmigo.

No entiendo tu obsesi�n con marcharte, pero me rindo, no te detendr�.

S�lo te pido que te esfuerces para conseguir ser un gran actor.

El se�or que te he dicho te apoyar�, es una gran persona, pero no abuses...

de su amabilidad, debes esforzarte. Tu futuro depende s�lo de ti.

Busca la fuerza en tus brazos. �Entiendes?

S�.

Ya est� aqu� el tren.

Tren con destino Nagoya.

Tren con destino Nagoya.

- Kikunosuke, �qu� haces? - Hola.

�A qu� viene esta locura?

Te acompa�ar� a pedir disculpas a tu padre.

- Lo siento, ya es tarde. - No puedes renunciar a tu familia...

a tu nombre y a tu carrera como si nada.

Es in�til, no me echar� atr�s.

Si lo prefieres, pedir� disculpas en tu nombre.

No te molestes. Empezar� desde cero. No necesito a nadie.

S� que puedo demostrar al mundo de qu� soy capaz.

- Qu� raro. �D�nde est�? - �Buscas a Otoku?

Matsusuke, �crees que sus padres le han impedido venir?

- Es muy posible. - Entonces, me ir� solo. Adi�s.

Kikunosuke, �seguro que no cambiar�s de idea? Por favor.

D�jale, ya lo ha decidido.

- Hasta la vista. - S�, cu�date mucho. Suerte.

- Gracias. Adi�s. - Adi�s.

Toma.

- Suerte. - Adi�s.

- Adi�s. - Suerte.

UN A�O M�S TARDE

- �La mala mujer debe recibir su castigo! - �Que pague por sus culpas!

�Que se haga justicia!

�Que pague por sus pecados!

�Culpable!

Y quien ha pecado debe recibir su correctivo.

Ha sido un �xito.

No molestes.

- �Qu� haces? �Ten cuidado, imb�cil! - Disculpa. Mis zapatillas est�n ah�.

Gracias.

- �Que Shoko no puede hacer el papel? - Exacto.

Ya s� que t� le consideras buen actor, pero al p�blico no le gusta.

Siempre le abuchean. Deber�as darle el papel a otro.

Yo soy el director de este grupo y �l seguir� con el papel.

- Vamos... - No se hable m�s. �Entendido?

- S�. - Puedes irte.

- Vete. - S�.

- Se�or... - �S�?

�Qu� tal se encuentra?

Bien, gracias.

A decir verdad, me siento como medio muerto, pero muchos, m�s j�venes...

y sanos, no tienen mis facultades.

- Teiji. - �S�?

- �Est� todo preparado? - Supongo que s�.

Se�or, lamento que mi interpretaci�n haya sido decepcionante.

S� que no he estado a la altura de vuestra generosidad y apoyo.

Ya mejorar�s. No debes preocuparte.

Ayudan m�s las cr�ticas que las alabanzas. Las alabanzas...

no son m�s que palabras huecas dichas para regalar los o�dos.

Recuerda que yo te apoyo. Trabaja duro, s� diligente...

y sigue estudiando d�a tras d�a.

S�, muchas gracias.

- No quiero que te desanimes. - Bien.

�Acabad de recoger esos bultos!

Gracias.

Por cierto, le he preparado la capa por si llueve.

Bien, gracias.

- �Qu� te pasa? - Tamiso, creo que no tengo talento.

T� me apoyas mucho y te lo agradezco.

El director tambi�n acaba de darme �nimos.

Pero creo que buscar� trabajo en alguna compa��a de pueblo.

- �Est�s seguro? �Por qu�? - En esta compa��a no tengo futuro.

Nunca me dar�n un papel a mi medida.

Es posible que pida trabajo a tu padre, como aprendiz de masajista.

- Tamiso. - �S�?

T� eres muy joven. Quiz� no ves el valor del trabajo.

Ser buen actor requiere mucho esfuerzo.

S�.

- Tsuru, me voy a casa. - Bien.

- Adi�s. - Adi�s.

- Adi�s, se�or. - Buenas noches.

Hijo, el p�blico est� impaciente por verte.

- Pues vamos. No les decepcionemos. - De acuerdo.

Adi�s.

Dejadme a m�.

�Espere, espere!

Hola.

- �Cu�ndo has venido? - Hace s�lo unas horas.

He venido directamente de la estaci�n, me he dado prisa para ver tu actuaci�n.

Me alegro de verte.

Tengo alquilada una habitaci�n cerca de aqu�.

�Fijaos, nuestro actor est� enamorado!

- �Qu� callado se lo ten�a! - Vamos.

Que vaya bien.

- �Por qu� no viniste conmigo a Osaka? - Tu familia se opuso y mis padres...

me vigilaban tanto que no pude escaparme de casa.

Lo supon�a.

Pero sabiendo que recib�as duras cr�ticas no pude estar m�s tiempo...

- lejos de ti y me escap� para verte. - Desde que entr� en esta compa��a...

mi fama ha deca�do. Haga lo que haga, s�lo cosecho fracasos.

Despu�s de un a�o, he perdido la confianza.

De haberte tenido conmigo habr�a sido diferente.

Pero hoy, al verte, he querido morirme.

- La culpa es m�a por dejarte solo. - Al salir de Tokio cre�a que era...

alguien importante. Hoy comprendo que no tengo talento como actor.

�No! Digan lo que digan yo he visto una clara progresi�n.

Has mejorado mucho. En el escenario te he notado un aura especial.

Lo est�s logrando, no debes desanimarte.

En Tokio, los falsos halagos no te dejaban progresar, pero ahora...

gracias a tu esfuerzo, eres mucho mejor actor.

- �En serio? Ojal� fuera cierto. - Lo es.

- Intenta animarte un poco. - S�.

Es aqu�.

- Buenas noches. - Buenas noches.

Bienvenida.

Buenas noches.

Ahora que estoy aqu� te ayudar� en lo que pueda.

- Shoko, �os apetece un t�? - S�, gracias.

- Si�ntate ah�, ponte c�moda. - S�.

- �No has tra�do equipaje? - S�, una maleta, pero la dej�...

- en la consigna de la estaci�n. - Ma�ana iremos a buscarla.

�Quieres decir que puedo quedarme aqu� contigo?

Por favor, Otoku, �c�mo puedes preguntar eso?

S�lo he venido a servirte hasta que seas tan famoso...

que puedas volver con orgullo ante tus padres.

- �Y qu� har�s despu�s? - �Despu�s?

- Despu�s me ir�. - No digas tonter�as, sabes...

que te quiero.

- Anda, bebe. - S�.

Hoy me siento feliz. Otoku, me alegra que hayas venido.

Yo tambi�n de estar aqu� contigo.

Deja eso un rato. Debes estar cansada. Trabajas demasiado.

Ahora no puedo dejarlo. Debo entregarlo hoy mismo.

Otoku, me gustar�a mucho que no tuvieras que trabajar.

Te mereces algo mejor. Alg�n d�a te lo dar�.

No te preocupes.

Me han ofrecido un buen papel, el de Koremori, una gran oportunidad.

El papel de Gonta lo har� el director. Estoy seguro de que con ese papel...

- conseguir� un gran triunfo. - Estoy segura.

- Pronto acabar� tu mala racha. - Seguro. Las cosas van a cambiar.

S�, tendr�s un gran �xito.

- Escuchad, os han tra�do el mueble. - Muy bien.

Ten cuidado, padre.

Est�s un poco torpe. �Seguro que podr�s subirlo?

Por supuesto.

- Ten un poco de cuidado. - Ten cuidado.

- Ser� mejor que lo dejes abajo. - De acuerdo.

Kikunosuke, baja.

�Qu� pasa?

- Caramba, �qu� es esto? - Es un espejo para ti.

Un actor necesita un espejo. As� podr�s ensayar cuando quieras.

Es genial.

- Muchas gracias. - �Verdad que es bonito?

- Padre, �por qu� no me compras uno? - No digas tonter�as.

- No s� c�mo agradec�rtelo. - Deseo que te sea de utilidad.

Seguro que este espejo te ayudar� a triunfar.

- Gracias. - Eres una mujer muy considerada.

Qu� generosidad. A ver si sabes aprovecharlo.

- Hola. - �Qu� pasa?

Shoko, es terrible, nuestro director ha muerto.

- �Qu� dices? - Es verdad.

- No puedo creerlo. - Ha sido de repente. Nadie lo esperaba.

Pero es verdad.

- Ve a ver qu� hacen. - S�.

Su muerte ha sido un duro golpe para todos.

�l te apreciaba, pero yo no puedo seguir ofreci�ndote protecci�n.

Lo lamento, pero no tengo papel para ti en el pr�ximo espect�culo.

Pero mi amigo puede ayudarte, busca actores para su compa��a itinerante.

- Vamos, es una buena soluci�n. - S�, �qu� te parece?

S� que no es gran cosa, pero al menos te dar� para vivir.

- Deber�as aceptarlo. - Seguro que te gustar� el trabajo.

Es creativo y muy interesante. Podr�s desarrollar tus cualidades.

- Necesito dinero para vivir. - Comprendo...

�Te parece bien?

Te dar� un adelanto.

Toma, anda, c�gelo. Es tuyo.

Por favor, no te hagas actor itinerante. Qu�date en Osaka.

Aqu� podr�s perfeccionar tu arte.

�Y de qu� viviremos? Aqu� nadie me quiere. �No lo ves?

No tengo alternativa. Si no hay trabajo en Osaka, tendremos que viajar.

Se�ora, le aseguro que ser actor itinerante no est� mal, �verdad?

Cierto.

4 A�OS M�S TARDE

- Queremos cobrar. - Lo siento, no hay dinero.

Hemos tenido mucho p�blico y todos han pagado su entrada.

- Pero hay muchos gastos. - Es una injusticia.

- Dan ganas de despedirse. - �L�rgate si quieres!

La verdad es que puedo prescindir de ti y de ti tambi�n.

- Largaos si quer�is, no os lo impedir�. - �No le importa? P�gueme y me ir�.

- No tengo dinero. - D�nos algo a cuenta.

- Hace mucho que no cobramos... - Os repito que no tengo dinero.

- Por favor. - �Es que est�is sordos?

Si no os gusta, ya lo sab�is, �largo!

- �Tiene que pagarnos! - �Que no hay dinero, no se�is pesados!

M�s problemas y peleas. Cada d�a lo mismo.

Y siempre por el dinero.

Estoy harta, es terrible. No sabes c�mo deseo dejar esta vida tan miserable.

Ya han pasado 4 a�os y seguimos igual.

Es verdad. Y supongo que yo soy el responsable.

- Si no te gusta puedes irte. - Lo digo pensando en ti.

No sabes c�mo detesto verte desperdiciar as� la vida.

No te preocupes por m�. Estoy disfrutando.

Es una existencia despreocupada.

Me resulta f�cil ganar el aplauso del p�blico.

- Qu� m�s puede pedirse. Dame dinero. - �Vas a salir?

Nos quedan pocos d�as aqu�. Claro que s�.

- Lo siento, no me queda dinero. - �No? �Y el que ten�as guardado?

Sabes que lo guardo para comprarte la ropa que necesitas.

- No necesito ropa, d�melo. - No, �por favor!

- �C�mo has podido cambiar tanto? - No dramatices. Todos cambiamos.

Es normal. Debemos cambiar si queremos sobrevivir.

En Tokio ten�as una gran fuerza de voluntad y no deber�as olvidarla.

Tal como dices, he cambiado. Esos son sue�os del pasado.

- Venga, d�melo. - Dijiste que alcanzar�as el �xito.

Que te esforzar�as para triunfar por ti mismo.

�No lo recuerdas?

S�, y he triunfado, sin duda. �No lo ves?

Ahora me dan muchos papeles.

Ya nunca quieres escuchar mis consejos.

- �D�melo! - �No!

�Que me lo des!

Has destruido mi carrera.

Oye...

Siento mucho lo de antes. Perd�name.

S� que los actores necesit�is relajaros. Te dejo aqu� el dinero.

Si duermes aqu� afuera coger�s un resfriado y eso no te conviene.

- Otoku. - �S�?

- Qu�date el dinero. - Pero...

Por favor, c�gelo.

�Es terrible, Dios m�o!

- �Qu� pasa? - Debemos irnos.

- No podemos quedarnos m�s tiempo. - �Es imposible!

- Acaban de confirm�rmelo. - No puede ser. A�n quedan dos d�as.

Se han cancelado. Debemos irnos ahora mismo.

- �Est�s seguro? - Me lo ha dicho...

Vamos, desmontad toda esta mierda. Vamos, deprisa.

Pero �qu� te has cre�do? �Est�s loco? �A qu� viene tanta violencia?

Nosotros no somos animales, somos personas. Las cosas se hablan.

No hay nada de qu� hablar. Idiota. Yo no trato con actores de pacotilla.

Descarado, �c�mo te atreves? Venga, id a buscar al empresario del teatro.

No es necesario. Si alguien tiene alguna duda, tenemos un contrato firmado.

- �Qui�n eres t�? - Soy luchadora de sumo.

- Nos quedan dos d�as de actuaci�n. - No lo creo.

Acabo de hablar con el empresario y me ha dicho que os vais esta noche.

Vamos, a trabajar. Desmontad esta porquer�a.

- Espera al menos a que lo aclaremos. - No, vamos justos de tiempo.

- Daos prisa. - �He dicho que te esperes!

El empresario lo ha dejado claro. Deb�is iros.

Dios m�o, qu� problema. El empresario se ha ido con la recaudaci�n.

- Dios m�o. - �Qu� vamos a hacer?

- �Lo ves? Ni siquiera piensa pagaros. - �Ad�nde ha ido?

- �Y yo qu� s�! - �Largo, aqu� s�lo molest�is!

- �Largo, he dicho! - �Oye!

- �Suelta! - Venga, largo, que tenemos trabajo.

- No os qued�is aqu�. - �Fuera!

- �Largo! - �Fuera!

Y ahora, �qu� vamos a hacer?

�Qu� forma de llover!

S�lo faltaba la lluvia para completar nuestra desgracia.

Es verdad, vamos de mal en peor.

�Piensa quedarse?

Se paga por adelantado.

S�game.

Si ella se queda, tambi�n debe pagar.

�Te has resfriado? Anda, come algo. Toma.

Te ir� bien comer.

Te tapar� para que entres en calor.

Mirad, una compa��a de Kabuki de Tokio. Fijaos.

�C�mo se llama este actor? No consigo leer el nombre.

Es una compa��a muy importante.

Los protagonistas son muy famosos.

Nakamura, Shikan y el otro... A ver si lo leo con esta luz.

S�, �Fukusuke!

Gracias a Dios.

�No lo ves? Esto podr�a ser una bendici�n del cielo.

Fukusuke era un buen amigo tuyo. �Por qu� no vas a verle?

No puedo. Me da verg�enza presentarme ante �l.

Pero quiz� podr�a ayudarte a superar este mal momento.

No puedo. Hay otras compa��as en la zona. Quiz� alguna me contrate.

Pero no la suya, no soy lo bastante bueno.

No tienes que pensar eso. Has mejorado much�simo como actor.

Si triunfas en Nagoya, podr�s volver pronto a Tokio con la cabeza alta.

Si te acepta en su compa��a y te da alg�n papel, seguro que podr�s...

demostrar tu talento.

�No crees que es momento de probar suerte? Ve a verle, por favor.

No puedo. Est�s muy segura de que me ayudar�, pero yo no me f�o de nadie.

Ya sabes que nadie regala nada.

No, sigamos por nuestra cuenta. Es m�s seguro.

�Quieres desperdiciar los esfuerzos que has hecho todos estos a�os?

Olv�dalo, por favor.

Tenemos dinero para aguantar un par de d�as.

Pronto cambiar� nuestra suerte.

�Qu� te pasa?

�Est�s mejor?

�Qu� hago?

Espera, voy a por medicinas.

No tardar�.

Se�or, una mujer desea verle. Dice ser una antigua conocida suya.

�Est� aqu�?

- �Est� esperando? - S�.

- Pero si es Otoku. - Me alegro de verle.

Cu�nto tiempo... �Vives en Nagoya? �Y Kikunosuke?

- Precisamente vengo a pedirle un favor. - Entiendo. Entra, por favor.

Adelante, pase.

- Gracias. - Bienvenida.

Ya. Lo habr�is pasado muy mal.

S�, pero creo que las dificultades le han hecho madurar.

Le han dado una nueva forma de entender la vida.

Incluso una aficionada como yo ve que ahora interpreta mejor.

Su arte es m�s rico y completo. Pero en el mundo del Kabuki...

el nombre de la familia es muy importante.

Si usted le ayudase, seguro que pronto podr�a volver a Tokio con la cabeza alta.

De lo contrario, le espera un m�sero e incierto futuro.

Ahora est� al borde de la perdici�n. Sus fuerzas se agotan...

Por favor, les ruego que le ayuden. S�lvenle.

A menudo hemos hablado de Kikunosuke.

De hecho, mi padre y yo hemos intentado que su padre le perdone.

Pero sin �xito. No hay quien le convenza.

Padre, te lo ruego, dale un papel.

S� que �l lo defender� y aprovechar� esta oportunidad.

- Por favor, padre. - �Y qu� papel sugieres?

Seguro que el papel de Sumizome es ideal para �l.

�Sumizome? Hijo, aunque tu intenci�n es buena ahora �l no es m�s que...

un actor itinerante. La gente se quejar�a. No podemos arriesgarnos.

- �Verdad, Morita? - Padre, comprendo tus temores.

Pero al menos podr�ais probarle.

Os lo ruego, dadle una oportunidad. Venga, �qu� dec�s?

Hijo...

- Bien, probadle. - �S�, de veras?

S�.

- Muchas gracias. - Otoku, si a Kikunosuke...

le fueran bien las cosas y se reconciliara con su padre...

�est�s segura de que eso es lo que quieres?

- Ya sabes que eso te perjudicar�a. - S�. Pero har� lo que sea para...

ayudar a Kikunosuke.

Todo depender� de las pruebas. Pero si ha mejorado...

�seguro que le dejar�s volver con su padre sin dudarlo?

- S�. - Otoku...

Debes asegurarme que llegado el momento no te opondr�s.

Si es preciso renunciar� a tenerle.

Lo que m�s deseo es ayudarle a poder conseguir el triunfo.

Es aqu�, pare.

Venga.

Despierta.

- Kikunosuke. - Fukusuke.

- Otoku, �qu� has hecho? - Shikan ha aceptado darte un papel...

en su compa��a.

Qu� bella brilla hoy la luna.

Aunque no tanto como esta desconocida que tengo ante m�.

Una mujer preciosa que nunca antes hab�a visto por aqu�.

- �De d�nde vienes? - Es cierto, no soy de por aqu�.

Vengo de un pueblo llamado Shimokumachi, se�or.

�Tendr�as la bondad de decirme cu�l es tu nombre?

Sumizome, al menos, me llaman por ese nombre.

Mira, Sumizome, f�jate en las flores que adornan estos cerezos.

- S�. - Aunque su belleza parece...

no tener parang�n, tu nombre es a�n m�s bonito.

Sin embargo, noble se�or, �se no es mi verdadero nombre.

- Dime cu�l es. - No creo que deba hacerlo.

Necesito saberlo para poder cortejarte.

Vuestra gentileza me abruma, se�or. Charlemos un rato.

- Te felicito, has estado muy bien. - Gracias.

En serio, impresionante. Has mejorado mucho.

- Enhorabuena. Hasta luego. - Gracias, se�or.

Fant�stico. Qu� interpretaci�n. Digna de un aut�ntico maestro.

- �A que ha estado genial? - Te felicito. Lo has hecho muy bien.

- Gracias. - Puedes sentirte muy orgulloso.

- �Verdad que lo ha hecho muy bien? - Ha estado genial.

- Lo ha hecho muy bien. - Gracias.

- Ha sido una interpretaci�n perfecta. - S�, estoy impresionado.

- Perfecto. Muy convincente. - Buen trabajo.

- Esto me parece un sue�o. - La verdad, no me extra�a.

A m� me ocurre lo mismo.

Fukusuke, dime que no sue�o. A�n no puedo creer que me haya ido tan bien.

Yo estaba seguro de que triunfar�as. Es el pago a todos tus sufrimientos.

- Toma, s�cate. - Te felicito. Era lo que te hac�a falta.

Ahora podr�s volver a Tokio con la cabeza bien alta. �Verdad?

Le recibir�n con todos los honores.

Sin duda.

Gracias.

�Otoku?

- Otoku. - Hola.

- Volveremos a Tokio los dos juntos. - �De verdad?

S�. Sin ti no lo habr�a logrado. Ya nada me impide volver.

Es lo que tanto dese�bamos. A�n no puedo creerlo.

- Nuestros sue�os hechos realidad. - �Seguro?

Ahora me valoran. Vuelvo con la cabeza alta.

Me he esforzado tanto... Pero no me imaginaba alcanzar tanta fama.

�Sabes? Yo sab�a que lo conseguir�as desde la primera vez que te vi actuar.

Estaba convencida. Te mereces tanto el �xito...

Por fin lo has conseguido. Sab�a que les sorprender�as.

Aunque no te valoraran yo confiaba en ti y sufr�a por tu desgracia.

Y ya ves...

Ahora todos admiran tu arte y valoran el enorme esfuerzo que has hecho.

Cuando ya te ve�as perdido ha surgido la oportunidad que te hab�as ganado.

Soy tan feliz...

Por fin, hoy, mis rezos han sido escuchados.

Por fin has alcanzado la fama y podr�s volver a Tokio con la cabeza alta.

- �Qu� te pasa? - Nada. Estoy emocionada.

Ya sabes qu� tonta soy.

Esto hay que celebrarlo. �Se�ora!

- �S�? - Quiero encargar una cena especial.

Querremos sashimi de langostino, y besugo asado al horno.

�Y un buen plato de almejas! �Sabes? Esta regi�n es famosa por sus almejas.

- Tambi�n el mejor sake que tenga. - Ir� a prepararlo.

Otoku, aunque tengamos algo de dinero no es conveniente gastarlo as�.

- Han tra�do este paquete para Ud. - Gracias.

No sufras por el dinero. La ocasi�n merece la celebraci�n.

Esta noche p�deme los caprichos que quieras. Como si volvieras a ser ni�o.

Mira, es de un sastre que he conocido en el teatro.

Cuando volvamos a Tokio, quiero que est�s elegante. Ac�rcate.

�Qu� te parece? A que es bonita.

Te queda muy bien.

- Es preciosa. - Hazte un kimono.

- Ac�balo antes de irnos. - S�.

Te estar�n esperando. �Por qu� no empiezas a arreglarte?

Es verdad. Tienes raz�n.

No tardar�. Ser� una reuni�n corta.

Otoku, cuando vuelva, lo celebraremos.

Me voy.

Hasta luego. Tranquila, no tardar�.

Hasta luego.

�Pasajeros al tren!

�Pasajeros al tren!

El tren est� a punto de partir.

- �Hab�is visto a Otoku? - Creo que estaba por all�.

- �Hab�is visto a Otoku? - Aqu� no est�, lo siento.

�Pasajeros al tren!

El tren est� a punto de partir.

�Pasajeros al tren!

�Pasajeros al tren!

No encuentro a Otoku.

- Kikunosuke, esta carta es de Otoku. - �Qu�?

Pero �qu� es esto? �C�mo lo has permitido?

�No te das cuenta de que Otoku deb�a venir conmigo a Tokio?

- D�jala. Respeta sus deseos. - �Qu�? �T� tambi�n lo sab�as?

No pierdas la calma. Tranquilo, yo te explicar� lo ocurrido.

Debes saber que Otoku quiere lo mejor para ti. En serio.

Todos quer�amos que triunfaras. Consegu� hablar con tu padre...

y te ha perdonado. Pero para aceptarte en su casa exigi� que Otoku te dejara.

- Eres un entrometido. - �No seas injusto!

- Y t� tambi�n. Me hab�is destrozado. - Basta. Si supieras lo que siente...

- Otoku no dir�as eso. - �C�mo te atreves a insinuar...

- que no s� lo que siente Otoku? - Tranquilizaos, calma.

- Lo s� mejor que nadie. - Es normal que est� disgustado.

- Compr�ndelo... - Mi relaci�n con Otoku es...

m�s importante de lo que pod�is imaginar.

Aunque vuelva a Tokio, aunque triunfe, aunque mi padre me perdone...

- si no la tengo a ella jam�s ser� feliz. - Kikunosuke, s� que lo has pasado...

mal y debes entender que en una compa��a ambulante...

jam�s lograr�as el �xito. Otoku comprendi� que en este oficio...

un buen nombre ayuda much�simo. Junto a tu familia, tu futuro podr�...

escribirse en los mejores teatros de Tokio, como te mereces.

As�, el p�blico te conocer�, te venerar� y valorar� tu esfuerzo.

�Qu� sentido tiene el �xito si no la tengo a ella?

Se lo debo todo. Siempre me ha ayudado. Sin Otoku no volver� a Tokio.

- Me bajar� en la pr�xima estaci�n. - �Por favor, no seas loco!

No te precipites. Pi�nsalo con calma e intenta comprenderlo.

Pero �qu� ser� de ella ahora? A causa de tantos viajes su salud es d�bil.

Os debo mi �xito, pero tambi�n a ella y quer�a que lo disfrutase a mi lado.

Kikunosuke, si�ntate y escucha.

Si tanto la quieres, compr�ndela.

�No ves que ella quiere que triunfes en Tokio?

Eso la hace m�s feliz que nada en el mundo.

Ella no querr�a que tu fama estuviera en peligro a causa de su compa��a.

Dime, �c�mo ha podido hacer semejante sacrificio?

Tras 5 a�os juntos, gracias a su apoyo y amor he superado todos los disgustos.

Yo quer�a pasar el resto de mi vida con ella.

Otoku...

�Por qu� lo has hecho?

�D�nde est�s?

�Por qu� me has abandonado?

Padre.

�Hay alguien?

�Qui�n anda ah�?

�Hermana! �Qu� sorpresa!

Espera un momento.

Bienvenida a casa, hermana. Cu�nto tiempo sin verte.

�Vienes de muy lejos? Seguro que habr�s viajado durante horas.

- �D�nde est� �l? - �l ha vuelto a Tokio.

�Por qu�?

�Qu� ha pasado?

Es lo que siempre he deseado y lo mejor para los dos.

No lo comprendo. �Qu� piensas hacer ahora?

Buscar� un trabajo. Saldr� adelante.

Hac�a casi 6 a�os que no te ve�a tan contento. Necesit�bamos volver a re�r.

- Estoy tan contenta... - Te comprendo.

Es una alegr�a para todos. Padre e hijo reconciliados al fin.

Y Kikunosuke convertido en un gran actor.

- Fukusuke, te conviene ensayar. - Descuida, lo har�.

Morita, �y si fuerais a Osaka a triunfar con vuestra compa��a?

- Vaya, �lo dices en serio? - S�. �Acaso no lo crees buena idea?

Bien, intent�moslo.

Kikunosuke es muy querido all� y habiendo triunfado aqu�...

�por qu� no triunfar nosotros en Osaka?

Gracias por tan buena idea. Seguro que a Kikunosuke tambi�n le har� ilusi�n.

�Por qu� no cerramos el trato antes de que cambiemos de idea?

- �Preparados? - �Trato hecho!

Est� decidido.

- Vaya, qu� grande te has hecho. - �T� qui�n eres?

- Peque�o, �no te acuerdas de m�? - No.

Claro.

Es normal.

- �Puedes? - S�, me cuesta, pero me apa�o.

�Est�s aqu�? Te busc�bamos. Todos te esperan en la sala.

Cuando apenas tiene 3 a�os de edad, el le�n ruge desde las monta�as...

en direcci�n hacia el valle, poniendo a prueba su fuerza y demostrando...

a la manada su gran valor.

Tras saltar con desespero de roca en roca, poniendo en peligro...

su propia seguridad el cachorro vuelve a la guarida paterna.

Igual ocurre con Kikunosuke, quien hoy suplica vuestra gran indulgencia.

�Sea! Quien sabe perdonar siempre ser� un buen l�der.

Hay que ser generoso.

�Y ahora que empiece la obra!

- Hay que ver lo que nos cost� llegar. - Y que lo digas.

Yo cre� que no llegar�amos a tiempo.

Prefiero ni pensarlo. Otra vez me tomar� m�s tiempo.

F�jate, tu nombre est� escrito en aquel farolillo. Se nota que te quieren.

�Y mira! En aquellos tambi�n. Estar�s orgulloso.

Hijo, ya que conoces bien la ciudad, espero que luego nos lleves...

- a sitios interesantes. - Claro.

- Kikunosuke, ven. - S�.

Osaka es donde has conseguido tu mayor triunfo.

Tu actuaci�n de esta noche es incluso m�s importante que la m�a.

En el escenario quiero que el p�blico vea tu agradecimiento por su apoyo.

S�.

- Est� llen�simo. - S�, seguro que ser� un gran �xito.

Buenas noches, �d�nde est�n los actores protagonistas?

- Pregunte al regidor. - Gracias.

- �Ad�nde va? Aqu� no puede estar. - Es una urgencia.

Debo decirle algo importante a Kikunosuke.

�Eres t�? D�jele pasar, por favor.

- Otosha. - Qu� alegr�a.

- Cu�nto tiempo. Enhorabuena. - Gracias. A m� tambi�n me alegra verte.

- �Qu� tal est�s? - Yo muy bien. Vengo a hablarte...

- de Otoku. - �Se encuentra bien?

No, ahora est� en mi casa. Ahora est� en el cuartito de arriba, en mi casa.

Trabaj� en Kobe, pero enferm� y lleva en cama desde la primavera.

El m�dico la ha desahuciado.

Ella me hizo prometer que no te lo dir�a, pero el m�dico dice que podr�a morir...

esta misma noche. S� que est�s ocupado, pero si pudieras ir a verla...

- Me gustar�a, pero ahora... - Ya, el desfile est� a punto de empezar.

Hijo, ve. Ve a ver a tu mujer.

Y quiero que le digas esto: Que gracias a su sacrificio eres lo que eres.

Dile que le estoy agradecido. Ha demostrado ser una gran mujer...

con una generosidad y una bondad incomparables.

Dile que la admiro y que la acepto como tu esposa.

- Ve y dale las gracias. - Padre...

Date prisa, puedes reunirte con nosotros en Nakanoshima. Vete.

Gracias.

Os aconsejo que se re�na la familia para despedirla.

- S�. Mi padre no tardar� en volver. - Bien. Si notas cualquier cambio...

av�same enseguida. Vendr� cuanto antes.

Muchas gracias, adi�s.

- Aqu� es, ya puedes parar. - �Para!

Hola, padre.

Hija, est� aqu� Kikunosuke. Ha venido a verte.

Padre, �por qu� le has tra�do aqu�? Te dije que no lo hicieras.

- Quiere verte, hija. - Yo a �l no. Que se vaya.

Por favor, vete. No quiero que te quedes aqu�.

- M�rchate, por favor. - Tranquila, no debes preocuparte.

Mi padre acaba de decirme...

- Ve a ver a tu mujer. - �De veras?

Me ha dicho que te acepta. Tranquila. Ahora eres mi mujer ante todos.

- �Lo dices en serio? - Claro. Te lo debo todo. Te quiero...

y por fin somos marido y mujer. Para siempre. Viviremos siempre juntos.

- Todo ir� bien. - Muy pronto me habr� recuperado...

- estoy segura. - Claro que s�. Debes ponerte bien.

S�, y por fin todas mis ilusiones se ver�n realizadas.

- Claro. - Cari�o...

Ahora debes irte. Estar�n a punto de empezar. Ve.

- No pierdas m�s tiempo. - Tranquila, no es necesario.

- Pueden hacerlo sin m�. - No, tu p�blico te espera.

El desfile no tiene sentido sin ti.

Por favor, debes ir al desfile.

Cuando termine tendremos mucho tiempo.

A no ser que luego haya otra que te espere.

- Nadie me espera. �Verdad, Otosha? - Claro que no.

- Cari�o. - �Qu�?

Yo escuchar� la m�sica desde aqu� y te imaginar� desfilando y saludando...

- a tu p�blico. - Pero quiero quedarme contigo.

Si soy tu esposa, y todos me aceptan por fin como tal...

si tengo el honor de serlo, entonces...

debes hacer lo que te pida. Y quiero que vayas.

- Ir� si es lo que t� quieres. - Yo estar� aqu�, esper�ndote.

- Vuelve cuando termine el desfile. - Volver�.

Cari�o, me siento muy orgullosa de que hayas conseguido triunfar.

- Todo te lo debo a ti. - Vete. Date prisa. No pierdas tiempo.

Yo te esperar� aqu� y te imaginar� desfilando por el r�o...

entre los aplausos del p�blico. Nunca me he sentido tan feliz como ahora.

Cari�o...

Ve a desfilar. Demuestra a todo el mundo lo mucho que vales.

Ve y desfila en nombre de nuestro amor.

S�.

Eres el mejor actor del mundo y yo la mujer m�s feliz de la Tierra...

gracias a ti.

Tranquila, ir� al desfile.

Y luego volver� contigo.

Te quiero.

- Otosha. - S�, voy.

Volver� en cuanto termine.

Espero llegar a tiempo y que no sea demasiado tarde.

Pobre, merec�a ser feliz.

Otoku, hasta luego. Volver�.

Padre, ya ha empezado. Parece que hay mucho p�blico.

Ve a verlo y luego me lo cuentas.

- Ve a verlo, por favor. - Claro, lo que t� digas.

Hermana, la medicina.

�Hermana!

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