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LA REINA MARGOT
FRANCIA ESTÁ RESQUEBRAJADA POR LAS GUERRAS DE RELIGIÓN.
CATÓLICOS Y PROTESTANTES LUCHAN DESDE HACE AÑOS.
REY A LOS 10 AÑOS, CARLOS IX DEJÓ A SU MADRE...
...CATALINA DE MÉDICIS LAS RIENDAS DEL PODER.
PERO HOY EL REY CONFÍA EN EL LÍDER DE LOS PROTESTANTES...
...EL ALMIRANTE DE COLIGNY.
EL PAÍS CORRE EL RIESGO DE HUNDIRSE CON LA NUEVA RELIGIÓN.
PARA CALMAR LOS ODIOS, CATALINA DISPONE UNA ALIANZA.
LA BODA DE SU HIJA MARGOT CON SU PRIMO PROTESTANTE...
...ENRIQUE DE BORBÓN, REY DE NAVARRA.
UNA MANIOBRA POLÍTICA QUE TODO EL MUNDO CONOCE.
PERO COLIGNY PREPARA UNA GUERRA CON LA ESPAÑA CATÓLICA.
HAY QUE DETENERLA A TODA COSTA.
ESTE 18 DE AGOSTO UN CALOR TÓRRIDO SE CIERNE SOBRE PARÍS.
MILES DE PROTESTANTES PROCEDENTES DE LOS PUEBLOS...
...HAN LLEGADO A LA CIUDAD PARA LOS FESTEJOS DE LA BODA...
...INVADIENDO LAS POSADAS Y LAS CALLES.
SUS ROPAS NEGRAS Y SU ASPECTO SEVERO...
...PROVOCABAN A LOS PARISINOS AL BORDE DE LA REBELIÓN.
LA BODA DE MARGOT, SÍMBOLO DE PAZ Y RECONCILIACIÓN...
...SERÁ EL DETONANTE DE LA MAYOR MATANZA...
...DE LA HISTORIA DE FRANCIA.
Seguidme.
Diez escudos por la habitación y dos por el caballo. Por adelantado.
¿Diez escudos por esto?
Encontrad otra.
No queda ni una habitación en París.
Los protestantes nos han invadido como saltamontes.
¡Aquí hay alguien!
¿Quién sois? ¿Qué pretendéis?
¡Voy a mataros! ¡Vais a morir!
¿Quién es usted?
El señor sólo quiere dormir. Envainad vuestra espada.
¿Dormir?
¿No os parece bien?
En ese caso podéis dormir con los hugonotes...
...que dormitan bajo las calles y los puentes.
Ya sabéis, hay sitio fuera.
Porque además es protestante.
¿Os molesta el polvo?
Me molesta dormir con alguien.
No lo haría con mi hermano...
- ...y menos con un católico. - Somos más que vosotros.
Tendréis que acostumbraros.
¡Bien, ya está! ¡Compartid la cama!
¡Debemos hacer las paces!
Hemos de convivir todos juntos. Esto es lo que el Rey quiere.
¡Así que dad ejemplo!
¿Habéis venido para la boda?
No.
Esa Margot es una ramera.
Y esta boda nuestra humillación.
Enrique de Borbón, Rey de Navarra.
¿Aceptáis por esposa a Margarita de Valois?
Acepto.
Margarita de Valois.
¿Aceptáis por esposo a Enrique de Borbón, Rey de Navarra?
Margarita de Valois, aceptáis por esposo...
En el nombre del Padre, del Hijo, y de la Santa Iglesia...
...os declaro marido y mujer.
Entregándoos a mi hermana, entrego mi corazón...
...a los protestantes del reino.
Bienvenido a la familia, Enrique.
Es una familia muy peculiar, pero no está mal, ya lo verás.
¿Y por qué no esta noche?
- ¡Es su noche de bodas! - Exacto.
- Dicen que huele peor una cabra. - Peor que un jabalí.
Sé que es un mal día para vos.
Pero mirad.
Están todos.
Mis católicos y mis protestantes.
Reunidos en la casa de Dios.
Este matrimonio es un símbolo. Todo se arreglará.
Un boda y después la guerra.
Eso reconciliará a todos los franceses.
¿La guerra?
¿Quién habla de guerra ahora?
Miradle.
Coligny quiere la guerra.
¡Miradle!
Sé que el Rey está en contra de la expedición de Flandes.
¡No sabéis nada!
Coligny le maneja como a un títere.
Ya no tenéis ninguna influencia sobre vuestro hijo.
No me odiéis tan pronto.
Todos me odian ya.
Vuestros hermanos y Guise.
A vuestra madre no le gusto.
La vuestra me odiaba.
La vuestra mató a la mía.
No hay pruebas.
Intentáis disimularlo...
...pero estáis más asustada que yo.
¿Por qué habría de estarlo?
Todos los que os odian me aman.
¿Y por qué os han obligado a casaros?
¡Para conseguir la paz!
Pero nadie me obliga a acostarme con vos.
No vengáis a mi habitación esta noche.
¡Charlotte!
Te he traído carmín... ¡Es un regalo!
¿Quién es aquél?
Armagnac, 26 años. Al parecer es un fanático.
Algo sombrío, algo flaco. Pero con una bonita sonrisa.
¿Y aquél?
Du Bartas.
Llegó con tu marido.
Tiene diecinueve años.
Vive con su hermana.
Prometedor.
Bonitos ojos.
Piernas cortas.
¿Cortas?
Fuera.
Condé, Príncipe de sangre. ¿Cuál es?
Está allí.
Es un pervertido.
Me odia.
¿Y él?
- ¿Tu marido? - ¿Qué hace?
¿Continúa bebiendo?
¿Se ríe? ¿Qué hace?
Todos hacen cola para verle.
Derecho de asilo para los nuestros en Navarra...
...derecho de culto para la nueva religión...
...para los pueblos del Sur del Loira.
Permitirá a los protestantes tener armas.
¿De qué sirven las garantías del Rey...
...si está ya Catalina que es quien gobierna?
No es la reina quien gobierna, sino yo.
Partiréis dentro de tres días.
Dirigiréis la expedición de Flandes conmigo.
¿Tres días?
¿Acaso creéis que seguiré vivo?
¿Cómo has hecho para casarte con esta cabeza de chorlito?
¡Eso no funcionará nunca!
¿Te has acostado con algún protestante?
No.
¿Me lo contarás?
Seguiré acostándome con católicos.
¡Mirad!
El alto se llama Armagnac.
Y el pequeño, Du Bartas.
- Bien. - Vamos.
¿Dónde estabas?
Escucha lo que te voy a decir.
- Intentarán que abjures. - ¡No!
¡Te lo pedirán! ¡'Ella' te lo pedirá!
Margot te hará abjurar.
¿Quién es?
Se llama Charlotte de Sauves.
Es Baronesa. Te persigue desde esta mañana.
¿Sois Baronesa?
¿Siempre miráis de este modo?
Me agradáis mi señor.
¿Me lo demostraréis?
Sois vos quien ha de hacerlo.
Cuando deseéis.
Huid de la dicha que os espera y pasad la noche conmigo.
- ¿Esta noche? - Sí.
Decidme, ¿qué placeres me esperan esta noche?
¿Un puñal en el vientre?
¿Un vaso de veneno? ¿O una bofetada, si Dios está de mi parte?
Mi habitación está encima de la vuestra.
¡Esta noche o nunca!
Esta noche, como de costumbre.
¿Cuántos hombres en Valenciennes, Almirante de Coligny...
...cuántos soldados perdisteis? ¿Cuántos?
¡No se trata de una guerra!
¿Y en Mons? En Mons, ¿cuántos protestantes perdisteis...
- ...contra los españoles? - ¡Esto no es una guerra!
- ¿Entonces qué es? - ¡Responded!
- ¿Cuatro mil? ¿Más? - Pero es que esto...
...no es una guerra, es una cruzada!
¡Mis hombres estaban dispuestos a morir!
¡Pero no preparados para combatir!
¡Los españoles los han aplastado!
Escuchad, ¿estáis dispuestos a ayudar a Flandes, sí o no?
¡Quizá no!
Podemos ayudar a un país que ha sido atacado, pero no es fácil.
- ¿Por qué no? - El agresor es el Rey de España.
¡Estamos hablando de atacar al Rey de España!
¡No estamos preparados! ¡No estamos preparados!
¡No, para luchar contra el ejército más poderoso de Europa!
¡El mejor equipado de Europa!
Habéis ordenado esta expedición contra España...
...y nosotros estamos con Inglaterra del lado de los países protestantes.
Salvo si Felipe II reina sobre los Países Bajos...
...y estaríamos rodeados por los españoles.
¡Rodeados por los españoles! ¡Rodeados por los católicos...
...es eso lo que queréis decir!
Y a mí eso no me molesta.
¡Ama!
Pero no tenemos que atacar a un país católico.
No debemos acudir en ayuda de los protestantes.
¿Cuánto tiempo haría falta para estar preparados?
¡Estamos preparados!
¿Por qué creéis que hemos aceptado este matrimonio contra natura?
Para tener la paz en el interior del reino.
¡La paz! ¡Es falso! ¡Mentís!
¡Dejadme terminar! Para tener la paz...
...en el interior del reino y que los franceses reconciliados...
...católicos y protestantes...
...vayan juntos a hacer la guerra al exterior.
¡Mentís! Hay seis mil hombres de vos en París.
Pero ellos quieren combatir.
Tienen hambre. Tienen calor. ¡Tened cuidado!
¡Cuidad que sus armas...
...no sirvan para una revuelta que nadie...
...pudiera controlar!
Yo quiero esta guerra.
Y el Rey la quiere también.
Estaremos preparados.
Venid, Coligny, vamos a darle de comer al perro.
La carne blanca es mejor para el pelaje.
Allí hay verduras. Tráemelas.
Me dominas.
Tienes demasiada influencia sobre mí.
No paras de interrumpirme.
¿Te das cuenta?
Tiene buen apetito.
Eso es lo que piensan todos.
Ellos...
...mi familia...
...mis súbditos.
Sin embargo, yo sólo veo una cosa.
Gracias a ti, me he liberado.
Es cierto, Coligny...
...me he liberado de mi madre.
Desde que ella no es reina, yo soy Rey.
¡Come perro, come!
Y no reina desde que Coligny es mi padre.
Antes no podía confiar en nadie. Te lo juro.
¡Sólo en mi nodriza!
Ella también es protestante. ¿Lo sabías?
Toma el plan de campaña que me has expuesto.
Revísalo esta noche y me informas mañana.
Te espero a la diez. Como de costumbre.
¿Estamos en guerra?
Sí, es la guerra.
Dime, ¿quién es ése?
René, el perfumista de doña Catalina.
Dicen que sus venenos son mejores que sus perfumes.
- Bueno es saberlo. - No tocaremos sus perfumes.
¿Prefieres el veneno?
Siento simpatía por los protestantes.
Conserváis esa fe en Dios que hemos perdido.
Yo también siento simpatía por los católicos.
Dicen que sois dos mil. ¿Es cierto?
¡Podéis contarlos!
¡Están invitados todos a mi boda!
¡Dicen que es bueno para Francia!
Pero para mí...
...el día de vuestra boda...
...es un día de luto.
Para mí, una vergüenza.
Los vuestros mataron a mi madre.
Y me he casado con vuestra concubina.
Hace tres años en Orleáns...
...¿cuánto te pagó Guise por matar a Coligny?
¿Diez mil?
¿Quince mil?
Veinte mil.
Lo sé.
Le salvó un hombre.
Uno de sus antiguos capitanes, creo.
Él recibió la bala.
¿Cómo se llama ese hombre?
El señor de La Môle.
Leyrac de La Môle.
Estabas a sus órdenes, ¿verdad?
Te quería como si fueras un hijo.
Te daba techo, te alimentaba.
Le llamabas tu padre.
Él era como un padre.
Y le remataste de un tiro en la espalda.
Me piden tu cabeza.
¿Se la doy?
Vendedla muy cara, o utilizadme.
Mañana, un poco antes de la diez, pasará un hombre.
Calle Saint-Germain l'Auxerrois, en dirección al Louvre.
¿Cómo le reconoceré?
Llevará bajo el brazo una cartera de piel roja.
Como ésta.
¿Conservas la pistola que te dio Guise?
Soy más hábil con el arcabuz.
¡Maurevel!
Prefiero que uses la pistola del Duque de Guise.
Ayer noche, esperé a que llamaras a mi puerta.
Me prometiste que vendrías a despedirte.
¿Por que a despedirme? Nada ha cambiado. Te amo.
Estoy aquí.
Ahora perteneces a tu marido.
Jamás será mi marido. Siempre seréis mis hermanos.
¡Levantaos! ¡Vamos!
Está aquí.
Te está esperando.
¡Vete! ¡Vete!
Hace un momento el Rey me dijo sonriendo:
...a partir de esta noche, no seré yo el cornudo.
No pude darte mi virginidad.
¿Quieres mi noche de bodas?
¿A quién se la diste?
¿A quién? ¿A tu hermano?
¿A cuál de tus hermanos?
¿Quieres mi noche de bodas?
¿Llevas un puñal?
Tu marido, el pequeño jabalí, ¿podría venir?
¿Parezco una mujer casada?
Pareces insegura...
...imprevisible.
Ámame esta noche como jamás lo has hecho.
Quiero descubrir tu cuerpo.
Quiero descubrir tu olor.
Quiero una noche sin reposo.
Quiero que el placer me haga...
...ver la cara de la muerte.
Quiero disfrutar de mi noche de bodas. Disfrutarla contigo.
Viene tu marido. Acaba de salir de su casa.
¡No puede ser!
¡Sabías que vendría!
¡No! ¡No lo sabía! ¡Quédate!
- ¡Quédate! - ¡Lo sabías!
¡No, le diré que se vaya!
Después...
...seré tuya toda la noche.
He despistado a los espías de Doña Catalina.
Creen que estoy en casa de la Baronesa de...
...'la italiana'
Es encantadora.
Pues marchaos.
¿Por qué no estáis con ella?
He recibido una orden divina.
Debo hablaros.
A vos y solamente a vos. Y luego...
...debo convenceros.
Siempre actuáis en nombre de Dios.
Sí, Dios.
Dios o el instinto.
¿Qué instinto?
El instinto de un campesino de los Pirineos.
Vuestra madre me llama así.
Si vivo, seré Rey de Francia.
Mi hermano es el Rey.
Los otros dos le sucederán si no tiene hijos.
Y sus hijos, a su vez, les sucederán.
Vuestra opción es muy endeble.
La vuestra también.
¿Creéis que vuestra familia os protege?
Pues no sois nadie para ellos.
Os consideran un objeto. Una moneda de cambio.
- Sois rehén de vuestros hermanos. - No, mis hermanos...
- ¡Pero ellos me adoran! - ¡Sí! Ellos...
...os venderían a cambio de un tratado de paz.
- Y vuestra madre también. - Mi madre me quiere.
Ha vendido a sus banqueros para comprar un collar al Duque de Anjou.
Mi madre me quiere.
¡Os odia!
Y vuestro amante el Duque de Guise.
- Os utiliza... - ¡Callaos!
- ...para conquistar... - ¡Eso no es cierto!
...el poder y las mujeres de los demás. ¿Por qué?
Callaos.
¿Acaso vuestro Dios os manda a insultarme?
No Margot, no he venido a insultarte.
Vengo a proponeros un pacto.
Este matrimonio me protege.
Pero ignoro por cuánto tiempo.
Ayudadme, ayudadme hoy.
Y mañana lo seréis todo gracias a mí.
Habíamos acordado que no vendríais esta noche ni ninguna otra.
Sí, es cierto.
Lo habíamos convenido.
Tiéndeme la mano, Margot. Enséñame, aprendo rápido.
Guíame.
Aquí soy como un ciego.
Estos pasillos me llevan a una trampa invisible...
- ...de la que no saldré vivo. - ¡No es cierto!
- Tus hermanos me matarán. - Te equivocas.
Si, me matarán. Y tú no serás nada...
- ...más que una viuda cargante. - Mi familia no te hará mal.
Los dominarás a todos.
Tu madre se inclinará ante ti.
- ¡Tú serás la Reina, Margot! - ¡Suéltame!
Nos casaron a la fuerza. Desbaratemos su plan.
¡Es un matrimonio político...
- ...hagámoslo! - ¡Callaos!
¡Sois mi aliada! ¡Hagamos un pacto secreto!
¡No seáis mi enemiga! Pero para...
Cállate.
- No soy tu enemiga. - ¿Serías mi amiga?
¿Mi aliada?
¿Serás mi aliada?
Tal vez.
Ahora, márchate.
Márchate.
¿Es tu hermano?
¿Tu amante?
¿Son los dos a la vez?
No me lo digas, pero me hubiera gustado saberlo.
Yo también tuve un protector.
No le amo.
¿Tu querrías que le traicionase?
Quédate.
Es tu noche de bodas. No la mía.
¡Enriqueta!
Necesito un hombre esta noche.
¡Nos vamos!
¿Habéis venido a París?
¿Sois numerosos?
Y vos, ¿cuándo habéis llegado?
Sí, es difícil.
No conozco a nadie.
¡Suelta eso!
¡Asquerosos hugonotes!
¡Mis cosas!
¡Devuélveme eso!
Esto debe de ser vuestro.
¿Sois provinciano?
¿Os han robado todo?
Mi caballo.
Algo de ropa.
Sobre todo dinero.
Pues para vos, será gratis.
¡En la boca, no!
¡En la boca, no!
Es un tratado de caza. Pertenecía a mi padre.
¿Sí?
Me han dicho que podría interesarle a Rene, el Florentino.
¿Queréis venderlo?
Me lo han robado todo, no me queda nada, así que...
Quiere venderlo.
Es un tratado sobre el arte de la caza.
Sobre la montería.
La cría y adiestramiento de halcones.
Leyrac de La Môle.
- ¿Es vuestro nombre? - El de mi padre.
¿De Rousillon?
Languedoc.
Bonita obra.
Excepcional.
¿Cien escudos?
¿Habéis venido por la boda?
No, vine para ver al Almirante de Coligny.
¿Coligny?
Sí, era amigo de mi padre.
¿No lo sabéis?
Ha muerto.
Le dispararon en la calle...
...hace unos minutos.
- ¡Atención! - ¡Ha ocurrido un viernes!
- ¡Igual que a Nuestro Señor! - ¡Atención, por favor!
¡Abrid paso!
¿Es él? ¿Es el Almirante?
- ¿Qué ha pasado? - ¡Es un milagro!
La bala sólo le ha dañado el brazo derecho.
¡Asesinos!
¡No sois más que asesinos!
¡Nos queréis matar a todos!
¡Apártense, déjenles pasar!
¡El cielo os castigará!
¿Es ésta la reconciliación que nos prometisteis?
¡Os prometo justicia!
Los nuestros llegarán desde todos los puntos del reino...
...para vengar vuestra corte de criminales!
¡Decidles algo! ¡Habladles de algo vos también!
¡En lugar de clamar venganza...
...agradeced a Dios...
...por proteger vuestras vidas!
¡Vuestro jefe está vivo, la herida es leve!
Queríais una prueba de mi lealtad: os la voy a dar.
Un barco os espera. Mañana estaréis en Inglaterra.
Sin Coligny no sois nada. Os matarán.
¡Coligny no ha muerto!
Son capaces de todo cuando tienen miedo.
Sé de lo que son capaces.
¡No le escuchéis!
¡No recibiremos consejos de una mujer católica!
¡Es una espía!
¡Aquí no tiene nada que hacer! ¡Que se marche!
La fuerza está de nuestra parte.
¡Estamos preparados para atacar!
¡Tenemos que hacerle caso!
¡Escuchad lo que os voy a decir!
Nos está avisando.
- Ella nos desprecia. - Hacedla salir.
- Debe partir. - Es como las otras.
¡Es la amante de Guise!
¿Qué crees que diría Jesús si entrara en este momento?
¡Le diría a vuestro Rey que os expongáis...
...al viento del océano y os alejéis de la muerte, de esta Corte!
- Se ríe de nosotros... - ¡Pero si os quedáis...
...seréis víctima de una matanza!
¡Por eso os digo que huyáis esta noche! ¡Ahora!
Primero mataron a tu madre.
Hoy lo han intentado con Coligny.
Mañana, contigo.
¿Vendrías conmigo?
¿Es que no lo entiendes?
¡Es una de ellos!
Cierto.
Lo soy.
No queréis salvaros.
Merecéis vuestro destino.
Quieren vengarse.
En este momento, en el aposento del campesino.
Lo sé, preparan una matanza.
Quiero que capturen al asesino.
¿Les has visto? El odio les embriaga.
¿No has oído cómo nos insultaban?
Lo primero que atacarán será el Louvre.
Os matarán a todos.
A vos, a vuestros hermanos y vuestra hermana.
Quieren matarnos, ¿lo oyes?
Llevan semanas reuniendo hombres y armas.
- Quieren volverse contra nosotros. - ¡Yo también tengo armas!
¡También tengo hombres!
Son miles.
Anhelan demostrar su fuerza.
Quieren que les sirvamos.
Es mi padre. Juro hacer justicia.
¡Deja de llamarle así!
Tu padre...
...tu padre sabría lo que hay que hacer.
¡Tu padre, sabía...
...que a un Rey se le conoce por el bien o el mal que hace!
Ahí tienes, mira a Guise.
Él lo ha entendido. Ataca antes de que le ataquen.
¿Me acusas?
- Han encontrado tu arma. - No importa.
Es un crimen que me hubiese encantado cometer.
Nadie te lo reprocha.
Pero has fallado.
Quien ordenó que le mataran quería que me acusasen.
- Y eso no me preocupa. - Entonces, ordena la búsqueda.
¡Protege a Coligny! ¡Escucha a Guise!
Sigue comportándote como un Rey inútil que quiere justicia.
¡Conseguirás arruinar tu reino...
...mientras yo hago lo posible por salvarlo!
Todo el trabajo sucio desde que murió tu padre...
...¡lo he hecho yo! ¡Yo fui quien lo hice!
- ¿Tú? - ¡Salvaré a mis hijos!
- ¡Daré mi vida por vosotros! - ¿Ordenasteis matar a...
- ...Coligny? - ¡Yo...
...fui yo!
No debieron fallar. Tu hermano tiene razón.
Hemos de acabar lo que empezamos.
Hay que eliminar a los jefes.
Hay que hacerlo pronto, esta tarde, esta noche.
Condé, por supuesto, y luego D'Aubigné.
Téligny, Beauvoix, Horney...
...Du Bartas, La Rochefoucaluld.
- Crussol. - Miossens.
- Armagnac. - Y también a Enrique.
¡No! ¡A Enrique no!
¡Coligny!
¡Coligny!
¿Queréis la muerte del Almirante?
Yo también.
Yo también.
Pero, entonces...
...los demás protestantes también deben morir con él.
No debe sobrevivir ninguno.
Que no quede nadie que pueda reprochármelo.
¿Entonces?
¿A cuántos hay que matar?
A once.
- A catorce. - ¡A todos!
¡Todos!
- ¿Son numerosos? - Suficientes.
Ponedme en vuestra lista.
¿Nombre?
Coconnas, Hannibal.
¿Eres voluntario?
¿Sabes que esperamos mucho de ti?
Lo sé.
¿Qué hacemos con los que quieran defenderles?
Deberemos defendernos de aquellos que quieran defenderles.
¿Y los testigos?
Los testigos católicos no hablarán.
Los demás tampoco deberían hablar.
Son muchos.
El Rey ha dicho: todos.
Es la señal.
¡No!
¡Las armas! ¡Rápido!
¡No!
¡Por el otro lado!
¡Por el otro lado!
¡Soltadle!
¡Armagnac! ¡Du Bartas!
¡Enrique!
¡Margot!
¡No cedáis, luchad!
¡Avisad al señor de Nançay!
¡Ve a tu habitación!
¡Enciérrate!
¡Allí arriba hay uno!
¡Deprisa!
Se llama La Môle. Es protestante.
- ¿Por qué me lo decís? - ¿A qué esperáis? ¡Matadle!
¡Ahí, en la habitación!
¡Mal nacido!
¡Cogedle! ¡Baja por ahí!
¡No! ¡No!
- Venid. - ¡No!
- ¿Eres protestante? - Sí, lo soy.
¡Claro que es protestante!
¡Que se convierta!
¿Has entendido? ¡Reza el Credo!
Rézalo.
Creo en Dios...
- ...Padre Todopoderoso. ¡Recítalo! - ¡No!
¡Recítalo! En un solo Dios, Jesucristo...
¡Cuidado!
Está allí.
¡Está allí! ¡Está allí!
¡Dejadle!
¡Maldito!
¡Está allí!
¡Allí!
¡Vos pretendéis detenerlo allí!
¡Está en mi casa, es libre!
¡Es la justicia de Dios!
¡Debe morir como los demás!
¡Dios no ha contado con este hombre! ¡No haréis nada con él!
¡Matadme a mí primero!
¿Por qué le protegéis?
¡Morirá en mis brazos, no en los vuestros!
¡Con éste no podréis!
¿A cuántos habéis matado esta noche?
¡A los que tenía que matar!
El día del juicio final...
...os alegrareis de haber salvado al menos una vida...
...para ofrecérsela al Señor.
El día del Juicio Final no está muy lejos.
¿Qué le diréis a Dios?
¿Qué le diréis?
¿Qué rematasteis a los heridos?
¿Que atravesasteis el corazón de una mujer católica...
...para rematarlos?
¡Tengo a seis católicos y llevo un puñal!
¡Y os lo hundiré en el corazón si no salís de aquí!
¡Salid enseguida!
- ¡Fuera! - ¡Fuera!
¡Marchaos!
Ha vuelto.
Está abierto hasta el vientre.
Llevadme.
Estoy listo.
Sabía que seríais así de hermosa...
...así de radiante.
¡Estoy listo!
¡Llevadme!
¡Margot!
¡Abre! ¡Abre!
¡Van a matar a Enrique!
- ¡Lo sé! ¡Ella lo dijo! - Cálmate.
- ¡Juró su muerte delante de mí! - ¿Qué ha dicho?
¡Quieren su muerte! ¡Les he oído!
Esta noche no ha venido.
- Lo esperaba esta noche. - Cállate... ¿Dónde está?
Dime dónde está.
Con el Rey.
Hazme entrar en casa del Rey por tu puerta. ¿Enrique está aquí?
¡Quieren que abjure!
Tu marido está aquí.
En mi habitación, con ellos.
No abjurará.
No he hecho nada.
No he sido yo.
¿Me crees?
¿Por qué? ¿Por qué?
Fue ella, Margot. Te lo juro.
¿Les has entregado a Enrique?
¡No! Le hice venir aquí para protegerle.
Ellos vinieron después y...
- Ven, ven conmigo. - ¡No!
Ven.
Ven.
¡Tengo miedo!
Cálmate... cálmate.
- No quiero ir. - Tranquilo.
- No quiero ir. - Tranquilo.
Cálmate.
Cálmate. Tranquilo.
Calma, tranquilo.
¿Dónde estabas?
¿Y Armagnac? ¿Han matado a Armagnac?
Y con él, ¿qué hacemos?
¡A Enrique no! ¡No le toquéis!
Lleva nuestra sangre.
Lleva nuestra sangre. ¡Traería mala suerte!
Es un jefe, ¿no? Dijimos a todos los jefes.
¡No a él no le toquéis!
Si queríais matarle, haberlo hecho antes.
¡Ahora es demasiado tarde!
Nos casasteis ante Dios.
¡Es mi marido, es tu hermano!
No reniega de su religión.
¡Que nadie le toque!
¿Sigues negándote?
- ¿Por qué? - No insistas.
Se acabó, no habrá protestantes en la familia.
- ¡Basta! - ¿Lo entiendes?
Deja que Margot se ocupe de su marido.
He aprendido a odiar.
Pues ahora aprende a ser hipócrita.
Tienes que convertirte.
¡No! ¡No te vayas! ¡No!
¿Por qué? ¿Qué es lo que quieres?
No lo encontrarás.
¿Es éste?
Hay que olvidar los rostros de esta noche.
¡Llévatelos!
Deseo volver al rebaño verdadero...
...que es la Iglesia católica, apostólica y romana.
Deseo volver al rebaño verdadero...
...que es la Iglesia católica, apostólica y romana.
Abjuro de todo error...
...y herejía luterana y calvinista.
Y os suplico en nombre de Dios...
...de su hijo Jesucristo...
...y de la Virgen María...
...de la gloriosa Virgen María, su madre.
Y os suplico... en nombre de Dios...
...que me absolváis de las faltas cometidas...
...en aquellas sectas.
Y que me acojáis en el seno de la comunidad...
...que obedece al Papa.
¡Armagnac!
¡Te creía muerto!
¿Te han autorizado a acompañarme?
Yo también me he convertido.
No te avergüences. Lo importante es estar vivo.
¿Por qué tocáis las campanas?
No queda nadie a quien matar.
¡Sí!
Tu amigo Condé que se nos ha escapado.
Un protestante más o menos. ¡Que más da!
Ahora eres Rey de un país católico.
- ¡Puedes estar orgulloso! - ¡Sí, puedes estarlo!
Eres el Rey de un país donde nada se mueve...
...excepto los ahorcados.
¡París es un cementerio!
Tus súbditos están cubiertos de tierra...
...de los vivos cubiertos de odio.
Y vos, vos siempre tan preocupada por vuestros hijos.
¡Podéis estar tranquila!
¡Estarán malditos toda la eternidad!
- ¡Y yo también! - ¿Por qué?
Porque invitasteis a vuestras víctimas a mi boda.
¡Me habéis utilizado!
Me habéis utilizado...
- ...para una carnicería. - ¡No hables de esto...
- ...delante de los demás! - Tu familia...
- ...no necesita nada... - Tú...
...de nadie para organizar una carnicería.
¿Cuántos asesinos te han hecho falta...
- ...para tu venganza? - He acabado con placer...
- ...lo que el Rey empezó. - ¡No!
El Rey nos ha salvado la vida. ¿Y tú le insultas?
¿Cuántos erais ensañándoos con Coligny?
- ¿Cuántos? - ¡Cállate, Margot!
¡Condé está vivo! Llévale un mensaje.
Yo también estoy prisionero.
¡Vamos, venga, vamos!
¡Yo quería la paz, Margot!
¡Paz para el reino!
¡La paz para mis hijos!
A partir de hoy, no dejarás el Louvre.
Así podrás estar con tu marido...
...y tus amigos protestantes.
¿Qué te pasa Margot?
Tu marido se ha convertido.
¿Vas a hacerte protestante?
¿Ha ocurrido algo esta noche?
¿Algo que yo no sepa?
Lo sabré.
Todas las noches se revuelve y grita.
Jura que encontrará a su asesino.
Yo soy el que busca.
¡Cuidado!
No puedo evitar a este hombre.
Dios le puso en mi camino.
Me persigue sin tregua.
Y si no me encuentra, le buscaré yo.
¡Quédate tranquilo! ¡Tranquilo!
¡Tengo que volver a verla!
Dicen que escondes tu cara porque es la del diablo.
Se apartan de ti porque eres el verdugo.
Pero me has salvado la vida.
¡Quieto! No puedes caminar.
Dicen que ella es incapaz de amar.
¡Quieto!
Que por sus venas corre sangre de asesino.
Pero me ha salvado la vida.
Tengo que verla.
Nadie puede acercarse a ella.
Ni a su marido.
Incluso en el patio del Louvre...
...no pueden andar sin vigilancia.
Pero es mejor así.
Dios me ha elegido para salvarla.
La liberaré.
¡Vamos!
¡Mira!
Sólo aquí en Amsterdam, son dos mil.
Le esperan los barcos.
Prefieren el hambre, el frío...
...o la inseguridad...
...a rezar en secreto en los sótanos...
...y fingir que les gusta la misa.
¿Armagnac?
- ¿Estás aquí? - Bienvenido.
Desearía irme con ellos.
¡Hay que resistir al enemigo!
Estuve en Londres, en Alemania...
...retroceden ante nosotros.
Los grandes estados católicos presienten la amenaza del cambio.
¡Nos tienen miedo!
Vengo de Rochelle. He conseguido llegar por mar.
Guise ha doblado su ejército.
La gente muere de hambre, pero nadie se rinde.
¡Nadie se convierte!
Cuando me desanimo, pienso en Guise...
- ...y ardo en deseos de matar. - Daríamos una nueva esperanza...
...a los protestantes si liberáramos a Enrique.
¿Os harán falta muchos hombres?
El señor Méndez ha estado en Ginebra.
Conseguirá el dinero.
Doscientos o trescientos hombres.
El secreto es más importante que el número.
Méndez y toda su familia fueron expulsados de España el año pasado.
Yo soy judío.
Mi mujer es cristiana.
Mi familia se convirtió hace mucho, pero nada ha cambiado.
Sus leyes siguen prohibiéndonos casarnos con los católicos.
Quieren conservar la sangre pura.
Si lo deseáis, puedo daros dinero para liberar al Rey de Navarra.
Aunque su religión no sea la mía.
¿Enrique se ha convertido?
Ella lo consiguió.
¡No, ella fue quien le salvó! Sin ella, estaría muerto.
Y ahora están prisioneros. Los dos.
¡Me extrañaría!
¡Mirad!
Cuento este alveolo.
Anjou vivirá, ¿verdad?
¿Reinará?
Reinará catorce años.
Tiempos peligrosos sucederán al Rey Carlos.
¿Y Alençon?
¿Le sucederá a su vez?
No.
El Duque Alençon no llegará a los treinta años.
¡Pero tendrá un hijo! ¡Alguno de mis hijos tendrá un hijo!
Mirad a la izquierda.
Una gran muerte seguida de la decadencia.
Muertos...
...todos mis hijos.
La decadencia.
Enrique de Navarra...
...reinará en su lugar.
Creí que aquella noche terrible cambiaría las cosas.
Hemos matado a seis mil.
Él...
...él está vivo.
Qué bonito.
Mirad, el rojo es magnífico, se diría que es puro.
Vamos a darnos el último toque.
¡Ya está!
El azul: una crema de Venise.
Eres bella como un corazón.
Es de una precisión.
¡Y ellas podrían llorar!
¿Y por qué llorarán?
Charlotte, ven, tengo algo para ti.
¡Ven, ven!
El carmín rojo que te prometí.
- ¿Es para mí? - Guárdalo hasta el final.
Contiene un polvo afrodisíaco que viene de Volterra.
¡Gracias!
¡Ven! ¡Ven!
Han invadido nuestro apartamento.
Vamos a maquillarnos.
Está preparando algo. La conozco.
¿No está contigo tu inseparable Armagnac?
¡Alza il culo, tesoro!
¿Y tú?
¿Sabes dónde está Armagnac?
- No, señora, no lo sé. - ¡Sí lo sabes!
No puedo más.
- Ya voy. - ¿Hay alguna novedad?
Hay conversiones a miles.
Su religión no les importa tanto.
¿Y él?
¿Él?
Necesitas otro hombre, Margot.
Alguien que te levante el cuerpo.
Que adormezca tu memoria.
- Olvídale. - No puedo olvidarlo.
Has olvidado a otros.
Ella sospecha.
Y con razón.
Eres capaz de todo.
Quítate todo.
¿Hasta la pintura?
Todo, menos eso.
¡No!
¡No la toques!
¡No la toques!
No la toques.
Ven, no puedes hacer nada por ella.
¿Dónde ésta? ¿Está sola?
No importa.
Con cuidado.
Cógela por los pies, rápido.
Abre la ventana.
Rápido, tírala.
¡Vamos, tírala!
No os quedéis aquí.
Iros a dormir.
¡Charlotte! ¡No!
Armagnac...
...pudo escapar gracias a ella.
Todas las noches veo cómo amontonan y matan a los míos.
Oigo los gritos, la llamada de la muerte.
Contén tu dolor.
Contén tu miedo. Contén tu tristeza.
Debes actuar...
...como si ahora estuvieses libre.
Hasta ahora lo estabas haciendo bien.
Llevaba la muerte en la boca.
Aquí no se puede demostrar...
...debilidad. Jamás.
Demostrar que amas a alguien significa designar una víctima.
Es darles la mitad tuya para que te destruyan.
No hay que demostrarles que se ama.
¡Margot, no!
¡Margot! Juré que...
No a mí.
Ya no está aquí.
Un día se despertó, preguntó por ti.
No estabas y se marchó.
Vive en casa de una Duquesa.
Vive como un rico.
Pero está triste.
Me preocupa.
¿Una duquesa?
Arreglo mejor los brazos que arreglo cabezas.
¿Una dama de la corte?
¿Conoce a Margot?
¿La ha visto? ¿Ha hablado con ella?
¿Vive en su casa?
Esperad aquí.
¡Estás vivo!
¡Estás vivo!
¡Gracias a Dios!
Me has salvado la vida.
Ahora has regresado para castigarme por mis pecados.
Gracias a ti...
Gracias a ti podré pagar por mis crímenes.
Pero no es absurdo pagar por los crímenes de los demás.
¡Pégame! ¡Pégame!
¡No!
Soy un ser despreciable.
He descubierto que llevo dentro de mí...
...a otro hombre.
Un hombre que no conocía.
Una bestia... un monstruo.
Pero lo peor es que me causaba placer.
- ¡Un placer inmenso, espantoso! - Cálmate.
Te lo juro, La Môle. Eres mi redentor.
Pégame, te lo ruego.
- ¡Vamos! ¡Vamos! - ¡No, levántate!
Por favor.
¿Tienes hambre?
- ¿Tienes hambre? - Sí.
¿Quieres comer?
¿Quieres que te haga la comida?
Sí.
Toma.
Tomates, albahaca y cebollas frescas.
Ahora me toca a mí...
...darte de comer.
Ya está.
- ¿Vas al Louvre? - Me paso la vida allí.
Es por lo que estoy enfermo.
¿Puedes entrar?
Son como buitres vestidos de seda.
Ya nadie se acuerda de la matanza...
...sólo yo.
¿Me tomas por un imbécil?
Claro que no.
¡Así que tienes un mensaje para el Rey de Navarra!
¡Quieres ver al Rey de Navarra!
- ¡Es a ella a quien quieres ver! - ¡Sí, la quiero ver!
- ¡Quieres sacar a Margot del Louvre! - ¡Me vas a ayudar!
- ¡No te ayudaré! ¡No! - ¡Ella me ha salvado la vida!
¡Ella me ha salvado la vida!
Te salvó la vida por miedo a perderte.
Tal vez.
Tal vez.
¿Alguien ha conseguido levantaros?
Tenéis suerte.
Yo sola, ya no puedo.
¡Es él!
Es el que ella creía muerto. Aquél con el que sueña.
Le he reconocido.
¿Estabais comiendo?
¿Deseáis verla?
¿La queréis ver de verdad?
La veréis.
Cada noche...
...sueño con un fantasma.
Cada mañana...
...esperaba...
...que estuvieras vivo.
Estaba segura de que me reconocerías.
Siempre.
Aquella mañana, sentí tu olor a jazmín...
...y pensé...
...tal vez sea fea bajo la máscara...
...pero no importa.
No querías que te besara.
Me dije: está más sola que yo.
Pensé: ella ama como se venga.
Quise olvidarte.
Pero volviste a mí aquella terrible noche.
Fue Dios quien me ha devuelto a ti.
En medio de la matanza abrí los ojos y estabas allí.
¿Cuántos hombres?
Doscientos.
Llegarán a Meaux dentro de tres días.
Le esperarán.
¿Cuándo organizarán la cacería? ¿A qué hora?
El lunes.
Saldrán del Louvre a las seis.
Llegarán a Pontoise a las nueve.
Comerán un poco sobre las doce...
...y Enrique intentará escapar solo, a pie, sin que le vean.
¿Estarás con él?
No.
El lunes es la cacería de los jabalís.
No van mujeres.
Llevo meses haciendo lo imposible para sacaros del Louvre.
A ti y al Rey de Navarra.
Sobre todo a ti.
Me marcharé sola.
Soy la hermana del Rey, para mí es más fácil.
¿Cómo te encontraré?
Orthon, el paje de Enrique te lo dirá.
Enrique ya está prisionero.
¿Para qué llevarle a la Bastilla?
Quiero verle encerrado en un calabozo.
- ¿Enrique en un calabozo? - Sí.
Pero morirá.
- Morirá. - Escúchame...
...su amigo Armagnac...
- ...ha regresado de Amsterdam. - No, no.
Se ha reunido con Condé. Están en Meaux.
- Sí, ¿y qué? - Creo que están tramando algo.
Han recibido dinero de Inglaterra y Holanda.
- Firma. - No.
Esta mañana no. Le llevo de caza.
Me enseñará a matar con puñal.
Llévatelo de caza y esta noche le arrestamos.
Esta misma noche.
Firma.
Me esperan, se hace tarde.
¡Maurevel!
¿Ha regresado?
¿Por qué él?
Porque es el apropiado.
Después de la cacería.
¡Vamos, Enrique, vamos!
Ven con nosotros.
No voy a dejar a Carlos.
¡Rápido!
¡Un venablo!
¡Un venablo!
¡Toma mi pistola!
¡No! ¡Con bala no me produce placer!
¡Un venablo!
¡Vamos! ¡Dámelo!
¡Dámelo!
¡Otra!
¡Dámelo! ¡Dámelo!
¡Cuidado!
¡No, Anjou!
¡Alénçon, vamos dispara!
¡Dispara!
¿Estás bien?
Muy bien.
Gracias, Enrique.
¡Soltadme!
Aún no he muerto, aún no eres Rey.
Todavía no.
Así que estás jorobado.
Regresemos a París.
- ¿Regresar a París? - Sí, ya estoy harto.
¡Vamos, venga, vámonos!
¿Ha vuelto al Louvre?
¿Lo oyes Armagnac?
¿Ha vuelto al Louvre?
Y le ha salvado la vida.
Primero se convierte y ahora nos traiciona.
¡Hay que avisar a la Reina de Navarra!
¡La reina de Navarra esperará!
¡La tenemos que avisar, descubrirán su ausencia!
Yo iré al Louvre.
Quiero hablar con él.
¡Ve! ¡Ve a que te maten!
¡Enrique!
¡Enrique!
¡Ven!
Nos vamos.
¿Nos vamos?
- Sí. - Cogeré ropa de abrigo.
No, no hace falta. Ven.
¡Vamos!
¡Vamos, ella te espera! ¡Vamos!
Creí que habías muerto.
Pero estás aquí.
Tienes que regresar.
Tu marido ha salvado al Rey.
Ha regresado a París antes de lo previsto.
Descubrirán tu ausencia.
Debes volver.
- ¡No! - Debes hacerlo.
¡Entra!
¡Marie!
¡Marie!
¡Carlos!
Te he traído otro rey.
Más feliz que yo porque no lleva corona.
Acércate, Enrique, acércate.
Toma su mano, Marie. Tómala.
Apriétala fuerte como si fuera la de un hermano.
Sin ella, nuestro hijo ya no tendría padre.
Es el único sitio donde puedo comer y beber...
...sin que nadie pruebe la comida antes que yo.
No se lo dirás a nadie, ¿verdad?
Si mi madre se entera, les mataría.
Doña Catalina siente por ti una pasión devoradora.
Simplemente está celosa.
¿Celosa? Ella sólo ama a Anjou.
Su única esperanza es que un día sea Rey...
...no importa dónde, en Francia o en Polonia...
...para reinar junto a él.
Aquí me siento muy bien.
Pero...
¿Sabe Margot lo de...?
No, no lo sabe nadie.
No, porque...
...si ella lo supiera, estaría celosa también.
Margot te quiere como a un hermano...
...pero no te quiere como a un marido.
¿Le darías a Margot la libertad que le han arrebatado?
Marie, siéntate con nosotros.
Prefiero escucharos.
¿Le devolverías la libertad a Margot?
No puedo negarte nada, Enrique.
Entonces, libéranos.
La llevaré a Navarra.
¿Margot? ¿En Navarra?
No lo soportaría, se moriría de aburrimiento.
Yo la enseñaré.
En Navarra hay que amar la vida.
Yo la enseñaré.
Te tiene que gustar nadar en los ríos.
Amar cocinar el pan sobre la piedra.
Beber vino.
Comer ajo.
Hay que saber amar la vida.
Allí no hay nada más que hacer.
¿Te has acostado con Margot?
Sí.
No me dejes, Enrique.
Eres mi único amigo.
Nadie te hará daño.
Ni a Margot, claro.
No, mientras yo viva.
Si lo conseguimos...
...llegarás a Navarra con tu marido.
- Allí estarás a salvo. - Lo sé.
Serás dueña de un reino.
Y tú serás mi dueño.
Y mi súbdito a la vez.
Te amo tal como estás ahora.
Desnuda, desterrada, olvidada por todos.
Sin pasado, sin porvenir.
Sin familia. Sin todos esos ornamentos que matan el amor.
Estoy contigo, al lado de los oprimidos.
No quiero regresar con los verdugos.
Jamás seré tu súbdito, Margot.
¡No me dejes, La Môle, nunca!
Hazme una promesa.
Dicen que la muerte siempre te ha quitado a tus amantes.
Dicen que guardas...
...el corazón de todos los que te han amado...
...en cajas de oro alrededor de tu cama.
¿Dicen eso?
¿Y qué más?
¿Que a veces por las noches recorro la ciudad...
...en busca del amor?
El día que lo encuentres, sabrás quién eres.
Júrame que no me olvidarás.
Porque yo no soy el hombre que hubieses debido amar.
Te lo juro.
La mano de Dios protege a ese hombre.
Acércate y bésame, hijo.
Ayer fuiste valiente.
Tu brazo salvó la vida de mi hijo.
Gracias.
¡Ven!
¡Ya has llegado!
Tus amigos protestantes...
...creen que les has traicionado.
No han entendido nada.
¿Qué es la traición?
La habilidad para dejarse llevar por los acontecimientos.
Yo, al contrario, creo que has progresado.
Aprendo de vos.
¿Dónde estuviste anoche?
¿Lo sabes tú?
Le di mi palabra al Rey.
Anjou nos deja. Mi corazón sangra.
Quiero tanto a mis hijos... a los tres.
Es decir, a los cuatro.
¿Por qué has regresado?
¿Te ha defraudado?
He venido a buscarte.
La Môle arriesgará su vida para sacarnos...
- ...de esta prisión. - ¿Nos?
Está dispuesto a dar la vida.
Quizás diera la vida por pasar otra noche contigo.
Eso no me sirve como garantía.
¿Te has vuelto loco?
¿No te importa saber a cuántos amigos mataron en tu lugar?
Tu sangre acabará manchando estas paredes.
Tienes que marcharte.
¡Tienes que huir lo antes posible!
Carlos confía en mí.
Le salvaste por tu propio interés. Y él lo sabe.
Le salvé, eso es todo.
Y luego me salvó él.
No puedo marcharme, sería una traición.
¡La traición es quedarse aquí!
¡Oír eso de ti resulta extraño!
¡Como si te lo creyeras!
Además has traicionado a tus amigos además de a tu religión.
¡Un antojo del Rey y tú duermes a sus pies!
Esta noche...
...era un hombre distinto.
¡Carlos siempre es distinto!
¡Le conozco, somos casi gemelos!
¡Yo le quiero!
Es día de baño, voy a lavarme.
Una noche me pediste que fuera tu aliada.
Yo te guié, yo que protegí.
Ahora te lo pido yo.
Concédeme Navarra como asilo.
Llévame, llévame a Navarra.
- Llévame con él. - ¿Por qué?
¿Por qué? ¿Quieres reinar sobre Navarra?
¿Quieres reinar sobre tu amante? ¿Quieres reinar sobre mí?
¡Me acosté contigo para que lo dijesen!
¡Para que lo supieran! ¡Sólo por eso!
¡No tienes ningún derecho sobre mí!
No se separan ni un momento. Han salido de caza.
¡Ahora van siempre solos!
¡Eso apesta!
- ¿Qué estáis quemando? - El Rey acaba de vender.
Lo digo bien: vender a Anjou a los polacos.
¿Y sabes qué ha osado decirme?
¿Y si enviamos al pequeño...
...el pequeño eres tú... a Navarra?
De ese modo Enrique se quedaría a su lado.
¿Sabes por qué quiere que se quede él en el Louvre?
Para que Margot no se vaya.
Y desea echarme a mí también.
¡No lo toques!
Eres muy joven.
¿Serás capaz de guardar un secreto?
Pronto tu hermana será viuda.
Es un tratado sobre la cría de los halcones.
Apasionante para quien quiera conocer la cetrería.
¿A quién puede interesarle eso?
Toma, llévaselo a Enrique.
Es un libro muy raro. imposible de encontrar.
Lleva tanto tiempo cerrado...
... que las páginas están pegadas.
Hay que mojarse los dedos...
... para pasar las páginas.
Es la única forma.
¡Devolvedme mi espada!
¡Marchémonos! ¡Aquel mocoso nos está mirando!
¡Calla, Acteón!
¿Qué te pasa? ¡Estás muy pálido!
¿Estás leyendo?
¡Es una maravilla!
La mejor obra que jamás se ha escrito sobre caza.
Mira esto. Es de un tal La Môle.
¿Le conoces?
¿Me has oído?
Es el amante de Margot.
¡Tiene buen gusto!
Libros, mujeres...
Tendré que conocerle.
¿Por qué están las hojas pegadas?
Todos los días enviaré un mensajero a Polonia.
Podrás saberlo todo...
...sobre tu familia, tu reino.
Todos los días hasta el momento en que te haga llamar.
Fingiré que seré su Rey.
Pero mi corazón estará aquí.
Con vos.
Pronto regresarás a mi lado.
Mi vida.
Mi conquistador.
Moriré.
¡Por el Rey de Polonia!
Así toda la familia tendremos un trono.
Anjou, en Polonia... yo aquí.
Y tú, en Navarra.
¿Quieres Navarra? Pues será tuya, ¿verdad, Enrique?
La naturaleza, el vino, el ajo...
¡Y la caza!
El otro día la emoción me traicionó.
¡Sí, ya lo sé!
Querías matar al jinete en lugar de al caballo. Terrible emoción.
A Dios le hacen falta pocas cosas para hacer mucho.
¿Cómo va la guerra?
¿Y a ti que tal te va la vida en el campo?
Tus ojos se juntan desde hace días.
¿Tal vez los cuernos...
...presionan las órbitas desde el interior?
¿No es así?
Te pone nervioso.
¿Te atormenta?
No me mires así.
La Môle.
Mensajero y conspirador, está claro.
Un espíritu puro.
Aunque yazca en el lecho de tu mujer.
¿Y la Duquesa de Nevers les mira?
Dicen que le gusta.
- Tu mujer es una ramera. - ¡Calla, por favor!
¡Basta!
¿Conocéis a La Môle? ¡Es un superviviente!
Y Margot le salvó de la masacre.
¿Verdad, Margot?
- Jamás haga eso delante de... - ¡Extraños! ¡Lo sé!
Hizo un pacto.
¡Has perdido la cabeza, Margot!
El marido estará ciego...
...mientras ella siga muda.
Esta noche mi despedida nos entristece.
¡Basta, por favor!
¿Qué es esto?
Hay un cicatriz aquí, sobre el cuello.
¡Mirad! ¡Las marcas de los dientes!
¡Fuiste tú, Carlos!
- ¡Has mordido a Margot! - Hace tiempo que no...
¡Enséñala! ¡Enséñales la otra!
¡Enséñales mi marca!
¡Enséñales el tatuaje!
Se había hecho un rasguño.
Mezclamos tierra con la sangre.
Y la herida se cerró aquí arriba.
Sobre el muslo.
Aquí arriba.
¡Enséñala! ¡Enséñala!
Cuéntanos lo de La Môle.
¡Me enseñó el amor! ¡Me enseñó el placer!
¡Más detalles, por favor!
Me amó como jamás quise que me amaran.
¡Es un príncipe, y tú...
...tú no eres más que un perro...
- ...encaramado con joyas de mujeres! - ¡Cállate!
¡Si no fueras estéril, tendríamos que cargar con un bastardo!
¡Carlos!
¡Me quema!
¡Me arde!
¡Mi garganta!
Mi vientre.
Puede que no te vayas a Polonia.
Estoy bien. Estoy bien.
Se ha pasado... estoy bien.
Ya está.
Me encuentro mejor.
¡Acteón!
¡Acteón!
¡Acteón!
¡Acteón!
¡Acteón!
El veneno le ha devorado las entrañas.
¿Estás seguro?
Como si lo hubiese preparado yo mismo.
Una mezcla de arsénico.
Un veneno lento.
¿Qué sentiría un hombre que lo hubiese tomado?
Dolor de cabeza, ardor de garganta...
...y de estómago.
Luego, nada más.
Como si el cuerpo venciera.
Y de nuevo, fuego hasta el final.
¿Se muere rápido?
No.
Pero seguro que se muere.
¿Conoces este libro?
No.
¡Envenenaste a la madre de Enrique con unos guantes!
¡Y a Charlotte...
...de Sauves con el carmín!
Te arrancaré la piel a tiras...
...si no me dices quién lo ha utilizado.
La Reina Catalina me lo pidió.
Ella quería... que lo leyera...
...el Rey de Navarra.
¡Empieza a arder otra vez!
Esa chusma protestante...
...Condé y tus amigos...
...te esperan en el pabellón de Francisco I.
¿Me esperan?
También está La Môle.
Para tener una reunión en Navarra.
- Si yo muriese te matarían. - ¿Y Margot?
- Margot es mía. - Es mi mujer.
- ¡Es nuestra! - Me la prometiste.
- ¡No! - ¡Me la prometiste!
¡No, no te prometí nada!
No se marchará jamás.
Debes ir pie, la izquierda, antes de la marea.
¡Vete! ¡Te esperan!
Es sangre, está sudando sangre.
Marchaos, señora.
- Buscaré al médico. - Marchaos.
Marchaos.
Marchaos.
Marchaos.
Mi sitio está aquí. Soy tu madre.
La que da la vida deja de ser madre...
...cuando quita aquello que dio.
Leí este libro, señora.
¿Entendéis ahora?
¡No era para ti, te lo juro!
Era para el otro, el campesino.
Te quiere ver muerto.
¡Quiere ver muerto a todos mis hijos!
Así será... será el fin de nuestra familia, el tuyo...
...y el de tus hermanos a los que amo tanto.
Sólo amas a uno.
No es cierto.
Quemadlo.
La Môle. Es el protestante con el que Margot quería huir.
Margot no se irá jamás.
¡Quemad ese libro!
- ¡Quemadlo, he dicho! - ¿Y La Môle?
¿Sabes dónde está?
Con los protestantes, con Enrique.
¿Sin Margot?
¿Se ha ido sin Margot?
No volverá nunca y Margot le olvidará.
¿Y si volviera?
- Merecería un castigo terrible. - ¿Por qué?
- ¿Por poseer a Margot? - No.
Por haber envenenado a su Rey.
Yo tuve mis debilidades.
Pero la cautividad, el luto y...
- ...la persecución. - Fuiste débil, pero...
...el poder es digno de ti.
Enrique, Príncipe de los Pirineos...
...nuestra Iglesia te acoge en su seno.
¡Dios te acoge de nuevo!
Te tiende la mano para conquistar el reino de Francia.
¡He quedado limpio de bajezas y de podredumbre!
¡Fui cómplice de esa maléfica familia...
...sólo para salvar la vida!
¡Perdonad!
¡Perdonad mi cobardía!
¡Vuelvo a ser yo de nuevo!
¡Mi vida! ¡Mi vida y mi valor os pertenecen!
¡Juntos conseguiremos que el amor de Dios triunfe sobre todo!
¡Gracias por todo, Enrique!
Nunca abandonaré a Margot.
Ya la has abandonado.
No me marcharé sin ella.
Ella es católica, pertenece a esa familia.
- ¡Nada te ata a ello! - ¡Cállate!
¡No me traicionó ni una sola vez!
¡Ni una sola vez renegó de mí!
¿Podrías decir tú lo mismo?
Pero jamás me amó.
No quieres abandonarla.
Pero no puedes ir tú mismo.
Envía a alguien.
Ve tú a buscarla.
Orthon te ayudará.
Ellos tratarán de impedírtelo.
Dile a Margot que Navarra será para ella.
Hasta su último día será su tierra de asilo.
Para ella y para aquellos a quienes ama.
¿Y Orthon? ¿Qué hace?
Se está ocupando de los caballos.
Margot estará aquí dentro de poco.
Y la pequeña Enriqueta, también.
Enriqueta vendrá.
¡Cuidado! ¡Cuidado!
¡Pobre inocente, víctima de tu devoción!
Has venido aquí para morir.
¡Lucha, Coconnas!
¡Por cada víctima!
¡Dios te perdonará otra!
¡Dios te ve!
¡Deteneos!
Ya le salvaste una vez, se acabó.
¡Orthon!
¡Les llevan a la Bastilla!
¡Levántate, Margot!
¡Levántate!
¡Vamos a ver al Rey!
¡Levántate, Margot!
¡Habla con él!
¡Margot!
¡Margot!
Llevas mi vestido preferido.
Carlos, le amo.
¿Dónde estabas?
Le amo, Carlos.
Llevas días y días...
...sin salir de tu habitación.
¿No querías verme?
He cambiado.
¿Aún me quieres?
Es sangre.
Pero no importa.
No pierdas tu sonrisa, Margot.
Es a veces escondiendo tus sufrimientos...
...como mejor se honra a los muertos.
Pero no están muertos.
Yo... yo estoy muerto.
Hubiera sido muy triste morir sin ti.
Pero no te vas a morir, Carlos.
Me voy a quedar a tu lado.
Sólo quiso ayudarme.
Sólo quiso amarme.
¡Eso no es un crimen!
- No. - Te suplico que le liberes.
No, no es un crimen.
¡Deja que se quede conmigo! ¡Sácale de la prisión!
¡A mi habitación!
No, sólo Margot.
Carlos, tú también has amado en secreto.
Firma el perdón para el señor de La Môle.
Es él quien me ha envenenado.
¡No, no ha sido él!
No ha sido él, pero hace falta decir que fue él.
¿Pero por qué?
¿Quién te ha envenenado? ¿Quién?
¡Dejadle! ¡Yo le llevo!
¿Ella, está ahí?
¿La ves?
Está ahí.
Sólo yo la puedo ver.
La torre, la ventana, allí.
Lleva un vestido azul.
- ¿Dónde? - Llora.
¿Dónde ésta?
¡No!
- ¡Agárrate! - ¡No!
¡Margot!
Carlos...
...perdona tú también.
Firma...
...firma el perdón del señor de La Môle!
¿Qué hora es?
Las cinco.
Es demasiado tarde.
¿Demasiado tarde?
¿Demasiado tarde?
¡Marie! ¡Marie!
Te amo tanto.
Margot.
Margot.
Margot.
Dios mío.
Dios mío.
Voy a hacia ti sin cetro ni corona.
Olvida mis crímenes.
Recuerda tan sólo...
...el sufrimiento de tu hijo.
¡Mi vencedor está aquí!
Juntos haremos grandes cosas.
Sólo quiero complacer a Dios.
Aplacaremos la guerra. Aplacaremos el odio.
Seremos buenos...
...y fuertes.
¡El rey Carlos IX ha muerto!
¡El Rey Carlos IX ha muerto!
¡El Rey Carlos IX ha muerto!
¡Viva el Rey Enrique III!
Es un preparado para embalsamar a los reyes.
Conserva su belleza.
Coge mis joyas.
Que las entierren con él.
Puedes venir conmigo.
Me quedo.
¡Vámonos!
Enrique te espera.
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