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Original subtitles

- ¡Camarada teniente! - ¿Qué pasa ahora?

Hay peligro. ¿Lo ve?

Camarada capitán, ¿qué hace?

Muéstrame dónde estamos.

GLOUCESTER

- Aquí. - ¿Cómo?

¿Cómo?

- Camarada capitán. - Por favor, cálmese.

Permiso para hablar. Compruebe nuestra posición.

Camarada teniente Rozanov, no necesito sus consejos.

Es peligroso. Es un mapa viejo. No conocemos estas aguas.

¡Camarada capitán! 28 metros.

- ¡Camarada capitán! - Cállese. Es usted un idiota.

- ¡28! - ¡Deje el puente de mando o le arresto!

- 23. - ¿Por qué no me escucha?

Rozanov, es una orden.

16 metros.

Estamos subiendo. Paren los motores.

¿Cómo se atreve?

- 11. - ¿Cómo? ¿11?

Paren los motores.

Párenlos.

Siete... Seis... Cinco.

Todo a la porra.

Todo a la porra.

¡Qué pena!

¡Qué pena!

Todo a la porra.

América.

Los Estados Unidos de América.

Vamos.

No le importa. A la gente no le importa.

104, 105,

106, 107,

108, 109,

110, 111,

112, 113,

114, 115...

Vuelve a la cama y haré callar a los niños.

Nunca puedo volver a dormirme. ¿Hay café?

Aún no está hecho. Tómate un zumo de naranja.

En esta casa hay mucha humedad. ¿No te preocupa?

En todas las casas de la costa hay mucha humedad.

No, esta casa es especial.

Siempre será la húmeda casa de verano de la isla de Gloucester.

Dos meses y medio aquí y mis huesos tardarán dos años y medio en secarse.

Escucha mi espalda. Ahí. ¿Has oído eso?

- No he oído nada. - Escucha.

¿Lo ves?

Mañana nos vamos a casa.

Allí estarás bien seco.

Tu espalda no hará ningún ruido.

Y no volveremos a ir a ninguna parte.

Nunca más.

Sí que iremos.

Papá, mamá, papá, hay unos hombres afuera.

- ¿Que hay qué? - Hay unos hombres afuera.

¿Ah, sí? ¿Qué están haciendo, Pete?

No lo sé. Se están escondiendo.

¿Ah, sí? Escúchame...

Creo que vienen a esta casa.

- ¡Pero papá! - Pete, Annie está durmiendo.

- Tienen armas. Las he visto. - A lo mejor es una emboscada.

Vete a jugar al tenis.

Muy bien. Les he avisado.

Ya lo sé.

- ¿Huevos con beicon? - No. Primero voy a vestirme.

Hay demasiada humedad para comer.

Cariño, hoy tengo que trabajar. De verdad. ¿Cuál es el plan?

- ¿Tengo que hacer las maletas? - No tienes que hacer nada.

Va a venir Alison. Haremos las maletas y tú puedes trabajar.

Larry se pondrá a gritar si no termino el segundo acto.

Le dije que ya lo tenía. Ni siquiera tengo una idea.

Walt, ya la tendrás, sabes que la tendrás.

Ya sabes cómo son los productores. Dirán que es una obra maestra.

Y seguramente lo será.

Vístete, tómate un buen desayuno y hazlo.

¿De acuerdo?

Sí.

Están escondidos en el garaje.

Y hay uno enorme, como el tío Harry.

Como el tío Harry, ¿eh?

- Muy bien, vigílalos. - Bien.

A este paso no voy a trabajar nada.

Gente corriendo por la casa...

No están las llaves.

Mira. Cereales americanos.

- ldiota. - ¡Silencio!

- He encontrado un mapa. - Dámelo.

Estamos por aquí.

Tenemos que llegar a este lugar.

Puerto de Gloucester.

Necesitamos un auto. Tenemos que hablar con ellos.

- Kolchin. - Da, da.

Háblame en inglés.

Hola, buenos días...

¿Está bien?

- ¿Cómo está usted? - Muy bien.

Lremos juntos. Escucha.

No debemos asustarlos. No deben saber que somos rusos.

Annie se acostó a las diez. Voy a dejarla dormir.

Se están quemando las tostadas.

¡Maldita tostadora! ¿Cómo pude dejar que ese tipo me convenciera...?

¡Walt!

Los he contado. Son nueve.

- Vamos, Pete. - Dos van armados.

Hablan en un idioma extranjero.

Podrían ser rusos.

- Tómate el desayuno. - No me crees.

- Pete, come. - Bueno.

- Están llamando a la puerta. - Tú siempre lo sabes todo.

¿Qué quieres decir, Pete?

- Será Alison. - Ya voy yo.

¿Alison a estas horas de la mañana? Ya voy yo.

Buenos días, señor. Una mañana agradable para usted.

Buenos días.

Por favor, me permite disculparme por molestarle de este modo,

pero esperamos tener una conversación, por favor.

Señora y jovencito. Buenos días también, señora.

Buenos días, jovencito.

No conocemos esta isla, señor, y deseamos hablar de "borcos".

¿"Borcos"?

- Barcos. ¿Barcos? - Sí.

Exactamente correcto.

Barcos.

Bueno, no lo entiendo. ¿Quiénes son ustedes?

No he oído ningún auto. ¿Cómo...?

Por favor, no tener miedo. No somos nadie.

Sólo queremos preguntar dónde encontrar lancha

para uso personal por poco tiempo, ¿entiende, señor?

Sigo sin entenderlo. No hay ningún barco por aquí.

- ¿No hay barcos? - No.

¿Una isla sin barcos?

Bueno, sí. Hay barcos, algunos barcos, pero no por aquí.

En la ciudad. Digo, en el puerto de la ciudad.

- Pero por aquí no hay ninguno. - Barcos grandes. Lanchas.

- De todas clases. - Pregúntales si son rusos.

Un niño encantador. ¿Por dónde ir a puerto, por favor?

Bueno, está a unos ocho kilómetros siguiendo la carretera.

- Pregúntales si son rusos. - Cállate.

Un niño muy listo, al ver que somos extranjeros,

pero no rusos, claro.

¿Qué harían rusos en isla de Estados Unidos?

Con tanto odio y enemistad entre estos dos países,

es una idea demasiado extraña, ¿no?

No, somos noruegos, naturalmente.

¿Noruegos?

En maniobras de entrenamiento para la "OTlAN"...

- OTAN. - Los países de la OTAN, claro.

Para llegar a lugar de lanchas,

es necesario tomar prestado automóvil poco tiempo, señor.

- ¿Puedo preguntarle una cosa? - Claro.

¿Son nueve?

¿Son rusos con ametralladoras

y uno de ustedes se parece al tío... digo, a un boxeador?

Siento confirmar su afirmación,

pero malogradamente, todas las respuestas a esas preguntas son sí.

¡Tiene una pistola!

Por favor, entren en la casa.

Un momento.

- No pueden entrar aquí. - Sí podemos.

Señora, por favor, no preocuparse. Nada malo le pasará.

Cariño, no tengas miedo. Perdona por no haberte creído, hijo.

Calma, por favor. Repito, nada malo pasará. Por favor, sentarse.

Tranquila, cariño. Pete, hijo, no tengas miedo.

- No tengo miedo. - Bien. Buen chico.

Ahora, responder a unas preguntas muy rápido, por favor,

para no haber ningún necesidad...

¡Para no haber ninguna necesidad!

Para no haber ningún necesidad

de que todos en familia americana tan simpática

acaben acribillados.

¿Entienden? Sí. Bien.

¿Qué más gente haber en la casa?

- ¿Qué? - Sólo nuestra hija pequeña.

Está durmiendo arriba, pero sólo es una niña.

Así que primero es necesario tomar prestado automóvil.

¿Dónde están llaves?

En mi bolso.

- El bolso. - El bolso. Kolchin.

Si no le importa, por favor.

Muy bien.

¿Cuál es población de isla, por favor?

Bueno, hay unas 200 personas.

Cariño, son muchas más.

Estás pensando en verano.

En West Village, todas las granjas. Son muchas más...

No importa. No mucha gente.

Por favor, ¿no sabe de barco excepto en lugar de barcos?

- ¿No hay barco cerca de aquí? - No hay ningún barco.

Pocas preguntas más.

No le digas nada. Seríamos unos traidores.

Pete, cállate. No digas nada. Ten.

¿No hay establecimiento de marina o ejército de EE UU

o guardias de costa en isla, ni fuerzas aéreas?

No, no hay ninguna base en Gloucester.

¿Gloucester?

Policía. ¿Cuántos miembros de comisaría aquí? ¿20? ¿40?

No hay tantos. Quizá tres o cuatro.

No les digas nada. Ni siquiera te ha torturado.

- Pete, por favor. - Escucha. No van a torturar a nadie.

¿Podría darnos una idea de qué es todo esto?

Ya sé que no es...

no es asunto mío, pero...

Es necesario que ustedes se queden en esta casa.

Espero muy enérgicamente que sólo poco tiempo.

- No vamos a ninguna parte... - Bien.

Por favor.comportarse absolutamente bien,

para que este hombre, tirador de calibre premiado,

no tener necesidad de acribillarles.

¿Llenaste el depósito ayer?

- lba a hacerlo, pero... - Escuche.

No hay mucha gasolina en el auto.

Gasolina. Carburante.

- L'essence. - Gasolina.

- Sí. - No hay tiempo para trucos estúpidos.

Comportarse absolutamente bien, ¿sí?

Señora, una vez más, me disculpo por todo esto.

¿Por qué has dejado que te besara la mano?

No sabía lo que iba a hacer.

Podrías haberla apartado.

No quería que se enfadara.

¡Pete, no! ¡Vuelve aquí!

Voy a llamar a la policía.

No va. Habrán cortado la línea.

Cierto. Por favor, sentarte con papá y mamá. Todos juntos, ¿sí?

Escúchame. No vuelvas a hacer algo así.

- ¡Annie! - ¡Para!

Buenos días, mamá.

Buenos días, cariño.

Tengo hambre. Quiero desayunar.

Está bien, Annie, vas a desayunar.

¡Eh, chicos! ¡Una mujer americana!

Eso sí que es un cuerpazo.

Mira la carretera.

Por favor, señor y señora,

siento "sincerosamente" el incidente con niña.

De repente ruido.

¿Cómo te llamas?

Alexei Kolchin.

Yo me llamo Annie Whittaker. Voy a cumplir cuatro años.

¿De dónde has venido?

De submarino de armada soviética.

¿Un submarino? ¿Vienen de un submarino?

Anoche.

Capitán de submarino trajo submarino

muy cerca de tierra en contra de órdenes.

- Quería ver Estados Unidos. - ¿Para qué?

Nunca lo había visto. De repente...

Submarino se estanca en este lugar. La isla de Gloucester.

Han encallado.

Cielo, ya está. Su submarino ha encallado. Si...

Un momento, ¿necesitan una lancha grande

para sacar el submarino del banco de arena?

¡Eso!

¿Por qué no...? Todo el mundo puede encallar.

- Siempre pasa. - Por favor, no estar de acuerdo.

Todos están aterrorizados de lo que pasará ahora.

¿Por qué? ¿Qué pasará?

Si Rozanov no encontrar lancha,

vendrán muchas máquinas del aire de Estados Unidos.

¡Y esa sirena de guerra!

Explotar.

No más submarino de armada soviética.

Pero no harían eso.

- No podrían. - ¿Por favor?

Han encallado, pero no fue deliberado.

Sólo fue un accidente, ¿verdad?

Serían comprensivos...

Cariño.

Camarada teniente, espere.

Estamos aquí. Tenemos que llegar allí. Marchando.

Cuando los capturen, los matarán.

Y espero que lo hagan.

- No lo dices en serio. - ¡Sí!

Escucha, hijo.

- Tú les has ayudado. - ¿Qué quieres decir con eso?

Se lo has dicho todo, como Arnold Benedict.

Es Benedict Arnold, no Arnold...

¿Qué insinúas, Pete?

¿Estás diciendo que crees que tu padre es un traidor?

Sí.

Seguro que soy el único de mi clase cuyo padre es un famoso "traedor".

Traidor.

Para ya, Pete. No dices más que tonterías.

Voy a echarle una mano.

Cariño, deja que te ayude.

Voy a hacer una cosa. Le voy a quitar el arma.

¿Estás loco? No lo hagas, Walt.

Ya has oído lo que ha dicho Pete.

Sólo es un niño. Te estás comportando como un niño.

Es más alto, más joven y más fuerte que tú.

- Tiene una ametralladora. - Está tan asustado como yo.

- Por favor. - ¡Walt!

Marinero, mientras está aquí, ¿qué tal una taza de...?

No acercarse, por favor.

- Sólo es... - Por favor.

No quiero hacer daño a nadie.

Ni a niños, ni a padres tampoco.

Creo que no lo quiere. Walt...

¿Quién es?

Serán Alison y esos hombres.

- Pasa, Alison. - ¿Quién...?

Alison, ¿ha venido tu hermano... ha venido Fred contigo?

- ¿Qué? - Hola, Fred. Pasa.

- ¡Ya lo tengo! - ¡No!

¡Ya lo tengo! ¡Rápido, cógela!

¡Pete, cógela! ¡Ya lo tengo, Pete!

¡Ya lo tengo!

¡Lo tengo! ¡Ya está!

¡Arriba las manos! ¡Vamos, arriba!

¡No dispare! ¡Nyet, no dispare!

¡No puedo sacarla!

¡Pero Sr. Whittaker!

¡Seguro que está escondido en alguna parte!

¡No, somos nosotras!

- ¿Qué vas a hacer? - Nada.

Ha huido. Se acabó todo.

- ¿Están todos bien? - ¿Quién es ése? ¿Quién era?

- Un marinero ruso. - ¡Cuidado, Walt!

Pero ¿adónde ha ido?

Estará escondido ahí.

Se ha ido. ¿Crees que discutirá conmigo teniendo yo la ametralladora?

Lntentará volver al submarino.

Muy bien, todos dentro.

Bueno, Pete, se ha llevado una buena lección, ¿eh?

Hemos afrontado muy bien la situación, ¿no crees?

Le has dejado escapar. Ni siquiera le has disparado.

Le has dejado escapar.

¿Has oído eso? ¿Estás criando a un delincuente o qué?

- Walt, sólo es un niño. - Se está volviendo muy difícil.

- Es demasiado. - Es un niño. Walt, cuidado.

- ¿Un niño? Tiene ocho años y medio. - Nueve y medio.

¡Largo!

Son esos chicos del instituto.

¡Rusos!

Rusos.

¡Operadora, dése prisa!

Chicos, encárguense de ella. Pero con cuidado.

¿Alice Foss? Llame al comisario Mattocks. Han llegado los rusos.

Están aquí, ¿me oye? ¡Los rusos! ¡En West Village!

¡Y me están atacando!

Deja eso. ¿Cómo te atreves? ¡Deja eso!

- Corta el cable del teléfono. - Sí, camarada teniente.

- Rápido. - Ve.

¡Socorro!

¡Socorro! ¡Que alguien me ayude!

¡Policía!

¿Qué haces? Eres un insensato. Vámonos.

- ¿Sí? - Soy Alice Foss, comisario.

Perdone que le moleste, Sr. Mattocks, pero acaba de llamar Muriel Everett.

¿Qué quería?

Me ha dicho a gritos que le llamara, porque según ella...

Bueno, Muriel ha dicho que han llegado los rusos.

¿Puedes repetírmelo?

Muriel dice que han llegado los rusos, signifique lo que signifique.

Y dice que la estaban atacando a ella personalmente.

¿Te acuerdas de cuando llamó por lo del mirón?

Sabes quién era, ¿verdad? El caballo de Luther Grilk.

Ya me acuerdo.

Ocúpate de ella, ¿quieres?

Llámala.

Walt, si todos esos hombres van armados por la ciudad

y están desesperados, alguien podría... Podría pasar de todo.

Nadie va a hacer nada. ¡Nadie!

Dile a la policía que tienen nuestro auto.

Tenemos que encontrarlo antes de irnos. Y de paso, llama al fontanero.

- ¡De acuerdo! - Pronto nos iremos.

Escucha, si no he vuelto dentro de 20 minutos...

¿Qué? Si no has vuelto dentro de 20 minutos, ¿qué?

Si no he vuelto dentro de 20 minutos, nada.

Volveré en cuanto... ¡Volveré enseguida!

De todas las cosas increíbles... Y tengo trabajo.

Tengo que terminar el segundo acto.

Estás ridículo en una bicicleta de chica.

Si quieres darle una bofetada, adelante.

Te va a caer una buena, chico.

Tú sí que te vas a caer. Ya verás.

- Pégale. - Y ahora entra en casa.

Tú cambia a Annie y yo haré las maletas.

¡Muriel!

Si eso es lo que quiere, así será.

Vern, ¿por qué no coges el teléfono?

- Soy Mattocks. ¿Quién es? - Perdone que vuelva a molestarle,

pero creo que está pasando algo de verdad.

- ¿Has hablado con ella? - Lo intenté, pero no le va el teléfono.

Yo no soy técnico, pero si tienes problemas con la línea,

llama a los que trabajan para ti.

- Pero Muriel Everett ha dicho... - Ya sé lo que ha dicho.

Ha dicho que han llegado los rusos.

Los rusos han llegado a West Village.

Alice, vamos, por el amor de...

¿Cómo han podido llegar a West Village?

Ahí no hay más que bancos de arena.

¿No han podido llegar en paracaídas?

- ¿Cuántas líneas están cortadas? - Todo el circuito.

Está desconectado.

Muy bien, ya estoy levantado. Pase lo que pase, estoy levantado.

Mientras me visto, llama a Norman, a Charlie, a Les y a Oscar.

Oscar Maxwell. Diles que vengan a la comisaría ahora mismo.

Alice, diles que vengan armados.

- ¿Llamo a la policía del estado? - No.

- No quiero que vengan. - ¿Y a los guardacostas?

No, Alice, a nadie. Averigüemos primero qué está pasando.

Si es que está pasando algo, antes de que difundamos mentiras.

De acuerdo.

Han llegado los rusos.

Los rusos han llegado a West Village

y están atacando a la jefa de Correos.

Están atacando a Muriel Everett.

¿Qué diablos...?

Ya voy yo. ¿Quieres comer?

- Oscar Maxwell al habla. - Mattocks le necesita.

- Tráigase la pistola. Es una orden. - ¿La pistola?

- ¿La pistola? - ¿Qué está pasando? ¿Qué ocurre?

¡Rusos!

Paracaidistas rusos.

Muriel Everett dice que unos paracaidistas rusos...

- ¿Un paracaidista ruso? - Así es.

- ¿Rusos? - Tráeme la pistola.

- ¿Dónde está? Debería estar aquí. - La cambié de sitio.

No debiste hacerlo.

¿No ves que esto es una emergencia?

Ahí no está. Ésas son mis cosas.

Eres de gran ayuda. Tengo que ponerme esto. Así no.

Ya lo hago yo. ¿Dónde has puesto mi placa?

Está aquí.

No me lo puedo abrochar. Yo...

- ¿Quieres tener cuidado? - Perdona.

Norman, ¿y yo qué? ¿Qué hago?

Tú quédate en casa. No salgas de aquí.

Pero ¿si tú no estás?

Niños... ¿Por qué ponen estas cosas...?

Escuchen, niños. Presten atención. Esto es muy serio.

Hay una emergencia. Acaba de llamarme el jefe.

Escuchen a su madre. Háganle caso.

No salgan ni se acerquen a las ventanas, ¿entendido?

Quédense todos en el sótano, ¿entendido?

- Sí. - Bien.

- ¿Dónde están mis botas? - Norm, supón que vienen aquí.

Supón que queman y saquean las casas.

Norm, supón que violan a las mujeres.

¿Qué? No sé, Sarah.

Yo creo que si montas un número, acabarán matándote.

O lárgate cuando los veas llegar.

- ¿Que me largue? - Sí.

Norm, ¿largarme adónde?

Ni siquiera funciona el ferry. Hoy es domingo.

¿Adónde vas, Norman?

Buenos días, Norm. ¿Qué pasa?

Han llegado los rusos. Los rusos han aterrizado...

¿Los rusos? ¡Virgen santísima!

Estarán llegando por el aeropuerto. Es la única manera.

¿Quieres apartarte?

He dicho que te apartes. Me ha llamado el jefe. Tengo que ir.

Sarah, vuelve a casa con los niños.

- Sí, Norman. - Tú también, lsaac.

¿Ha dicho que los rusos han tomado el aeropuerto?

No lo sé, pero han dado la voz de alarma.

Eh, Porter, ¿qué pasa?

Han tomado el aeropuerto. Han dado la voz de alarma.

Muriel.

OFlClNA DE CORREOS

¿Dónde estás, Muriel?

¿Qué...? ¡Muriel! ¿Qué haces ahí arriba?

¡Por Dios bendito, mujer! ¿Qué ha pasado? ¿Un atraco?

Rusos, papá. ¡Los rusos!

¿Qué haces ahí colgada de la pared?

Contrólate. Tienes que calmarte. No...

- Jefe, ¿qué ocurre? - ¿Qué ha pasado?

Tranquilos. Lo único que sé es que Muriel Everett ha llamado a Alice Foss

y le ha dicho que han llegado los rusos.

Ha dicho: "Han llegado los rusos y la están atacando a ella".

¿Atacar a Muriel Everett?

Eso es una locura, jefe. Es de locos.

En fin, le ha dicho a Alice que la estaban atacando,

y luego se ha cortado.

¿Qué está pasando?

- ¿Quién es usted, joven? - Walt Whittaker.

- Estamos en... - Sea quien sea, váyase de aquí.

Los rusos han atacado toda la isla. Nosotros nos vamos.

- ¿Cómo? Esperen. - No podemos esperar. Nos vamos.

Pero ¿qué ha pasado aquí?

- Esos rusos están aquí... - Están por todo Gloucester.

Esos rusos no...

¡Esperen! ¡Un momento!

¡Escuchen! ¡Escuchen, esos...!

¡Escuchen! ¡Esos rusos no...!

¿Hay alguien...?

¿Por qué nadie hace nada?

HORARlO DE 8.00 A 18.00

¿Por qué nadie hace nada?

De suponer, nada. No hay ningún ruso en ninguna parte.

- ¿Sí? - Pero por si los hay.

¿Qué debemos hacer, jefe? Mi mujer está histérica.

Te diré lo que vamos a hacer. Les mataremos, eso haremos.

No, no vamos a matar a nadie.

Llámame luego, Vern. ¿Qué pretenden? ¿Que cunda el pánico?

Las calles están llenas de gente corriendo y gritando.

Así es. Algunos hasta van armados.

Hay que procurar mantenerlo en secreto. En secreto...

Ahí está Ed Spooner. Lleva una pistola del 22.

Ahí está Joe Muncell. Lleva una escopeta.

Jefe, tenemos que hacer algo. Tenemos que actuar.

Van armados por las calles.

Genial. Realmente genial.

Creía que los chiflados volvían a casa tras el Día del Trabajo.

Necesitamos un plan de acción. Eso es lo que necesitamos.

Y antes de nada, necesitamos un líder.

¡Sí! ¡Eso es!

Yo lo haría al estilo demócrata.

Hagámoslo al estilo republicano.

Con nominaciones y unas elecciones.

Pero eso podría llevar su tiempo.

- Sí, tiene razón. - Así que voy a sugerir una alternativa.

El que quiera ser líder que se acerque ahora

y lo someteremos a votación.

Hágalo usted, Fendall. Usted tiene la espada.

Bueno, si nadie más quiere, supongo que tendré que hacerlo yo.

Si no hay ninguna objeción, asumo el mando.

¡Un momento!

¡Puede que haya llegado la hora! ¡Ha llegado la hora!

Que todos los hombres armados se pongan en fila. ¡Rápido!

Los desarmados, que se aparten.

Si cae un hombre armado, uno desarmado cogerá su escopeta.

Pero no disparen hasta que yo dé la orden.

Los que tienen escopetas, no disparen hasta verles los ojos...

¡Apártense, es Agnes Grilk!

Alerta

¡Apártense!

- Eso ha sido muy elaborado. - Y Muriel estaba loca.

¡Para, Muriel! ¿Qué haces?

Si podemos tomar prisioneros sin luchar, tanto mejor.

Y si quieren guerra, si quieren guerra, que empiece aquí.

Formen filas. Vamos, con ánimo. Lnmediatamente.

Bien, el contingente armado. ¡Firmes!

¡El recuento! ¡Que empiece el recuento!

Buenos días, Fendall. ¿Qué pasa?

- ¡Ay, Dios! ¿No se ha enterado? - ¿De qué?

¡Los rusos! Han tomado el aeropuerto.

- ¿Los ha visto alguien, Fendall? - ¿Hay algún testigo, Fendall?

Contesten. ¿Alguien ha visto a algún ruso?

Sabemos que están aquí.

Muy bien, todo el mundo a casa. Despejen las calles.

- Norm, dispérsalos. - Ya han oído al comisario.

Escuche, ¿qué pretende?

- Los ha visto mucha gente. - ¡Sí!

Llegan testimonios sin parar.

Que un hombre de cada cuatro vaya a buscar su auto.

- Ahora mismo. - Espere.

Fendall, espere un momento.

¿Qué quiere ahora?

Voy a ir al aeropuerto. Usted va a quedarse aquí.

- ¿Qué? - Quédese hasta que sepa algo más.

No haga nada hasta que se lo diga. ¿Entendido?

Espere un momento, Mattocks.

Va a echar a perder toda la operación.

Hemos ideado un plan de acción.

Eso no significa que pueda decirle qué hacer a la policía.

La policía se rige por unas leyes autorizadas por el estado,

y sin una orden federal que lo suplante, cierre esa bocaza

o le meteré en chirona por alteración del orden público.

- Vamos a arrestarlo, Link. - Llévate a este cerdo.

¿Arrestarme? ¿Arrestarme después de ser elegido líder?

Ni lo intente. Atrévase y verá.

Guarde eso, Fendall.

Que todos los hombres desarmados se queden aquí en la ciudad.

Norm Jones se encargará de defenderla.

- Norm, organízalo todo. - Pero jefe...

No discutas, Norm, obedece. ¿Por qué siempre tienes que discutir?

- ¡Mattocks! - ¿Qué?

Bien, puede venir con nosotros, Fendall. Vamos.

Muy bien. Nos vamos.

Cierre el pico y quédese detrás de nosotros.

¡Suban a los autos y síganme!

Vamos, Bob. Saca ese auto de ahí. ¡Vamos, muchachos!

Saca ese Volkswagen.

Vamos. ¿Quieres sacarlo de aquí?

¿Qué haces, Tom?

¿Qué...? ¡Largo de aquí!

¡Virgen santísima! Muriel, ¿estás bien?

Eso creo. ¿Qué ha pasado?

Agnes, ahí está el reverendo Hawthorn, y yo en camisón.

¿Están bien? ¡Srta. Everett! Será mejor que entren.

La compañía telefónica dice que los rusos...

¡Algún tipo de invasión!

- ¿Dónde está Arthur Carew? - Ha ido al dentista.

Se fue en el barco del viernes.

Que alguien vaya a casa de Arthur a buscar las llaves de la tienda.

Everett, ve tú. Que te dé todas las armas que tenga.

Necesitamos más armas.

Slim, ve a casa del Sr. Paladini. Tiene un par de escopetas.

¡De acuerdo!

Con una condición: que todos paguen en efectivo.

Un bourbon. Que sea doble.

Vamos, Norman. Están abriendo el bar.

Tenemos que organizarnos.

Tenemos que organizarnos.

HOMBRES

Marvin, es Luther Grilk.

¿Luther? Bueno, es...

¿Cómo has llegado hasta ahí? No sabía que estuvieras ahí.

Buenos días, Marv.

- Buenos días, chicos. - Buenos días, Luther.

¿Qué pasa? ¿Qué?

¿Qué pasa?

¿Qué?

Sólo hay oficios religiosos.

Ni siquiera dan noticias.

Habrán tomado las emisoras de radio.

¿Y el aviso de cuatro minutos?

¿Alguien ha recibido un aviso?

Marchando un bourbon doble.

- ¡Norm! Escucha, Norm. - Ahora no, Luther, ¿eh?

¿No ves que estoy ocupado? Ve a dormir la mona, ¿eh?

Despejen la puerta.

Espera, tengo una idea. ¿Y si han tomado las emisoras?

Luther, ¿no ves que estoy ocupado?

Estoy intentando organizar algo.

Te estamos ayudando, Norm.

Escucha. ¿Quieres hacer algo para ayudar?

¿Algo importante?

¿Sabes de esas personas que viven en las barracas?

No tienen forma de saber lo que ha ocurrido.

Y no podemos subir ahí sin un jeep.

- Ve por tu caballo... - ¿Beatrice?

Coge a Beatrice, vete allí a caballo

y cuéntales lo que está pasando.

Allí hay mujeres y niños. Tú podrías avisarles.

Sí.

Supongo que sí.

Y lo haré.

Por ahí no. Por aquí. Despejen la puerta. Les dije...

Es ese americano.

- ¿Qué...? - Tengo que ir a buscar mi caballo.

Norm, ¿dónde estás?

Alison, recoge las cosas de los niños, que nos vamos.

Pero si no hay ferry.

No pienso quedarme con esos rusos sueltos por ahí.

- ¿La Sra. Whittaker? - Sí. ¿Podría...?

- Soy Bell. - ¿Podría ayudarme?

Vivo en la bahía de Corner Pocket.

- ¿Tiene estropeado el teléfono? - Sí. Han cortado la línea.

Unos rusos de un submarino.

Se lo explicaría, pero no lo entendería. ¿Va a ir en coche a la ciudad?

Mi marido se fue y aún no ha vuelto.

- ¿Ha dicho rusos? - Váyase con él a West Village.

- ¡Yo quiero ir! - No debería irme.

Váyase. No se preocupe por nosotros.

Está bien. Pete, quédate aquí con Alison y Annie.

- Bien. Y cogeré la Tommy... - ¿La qué?

- Tú te vienes conmigo. - Espere un momento.

Si nos lleva, se lo agradeceríamos. Volvemos enseguida.

No puedo creer que esté pasando esto.

Es increíble.

Vamos, Gustav. Buen perro.

Me llamo Walt Whittaker.

Nueve marineros rusos vinieron a mi casa...

¿Qué? Norman, ven aquí. Este tipo dice que...

¿Qué? ¿No es usted el Whittaker de Duck Head Point?

Mi hermano le desatascó el desagüe.

Mire, quiero informar que nueve marineros rusos...

¿Marineros? ¿También ha desembarcado la marina?

¡Dios mío!

- Escuchen. Vengan aquí. - No, salieron de un submarino.

- ¿Qué va a pasar? - ¡Un submarino!

No sólo hay paracaidistas. Ha llegado la marina rusa.

Han tomado la mitad oeste de la isla.

¿Qué es todo eso de unos paracaidistas?

Ha encallado un submarino con nueve hombres rusos.

¡Dios mío! Se acabó todo. No tenemos la menor posibilidad.

¿Cómo ha podido ocurrir algo tan terrible?

Estamos rodeados. ¡La marina! ¡Es la marina!

Disculpe. Escuche. Usted es el encargado aquí, ¿verdad?

Uno de esos rusos nos dijo que los otros ocho van a venir aquí...

a través del puerto.

Dijo que querían conseguir un barco.

Sam, tenemos que hacer algo.

Escucha, Sam, llama a Link y cuéntale lo que ha pasado.

- Link está en el aeropuerto. - Tenemos que hacer algo.

- Pero ¿qué? - Bueno, te lo diré.

- Tenemos que llamar al presidente. - ¿Qué?

El presidente de Estados Unidos. Tiene un teléfono rojo.

O ya sabe lo que está pasando,

o cogerá ese teléfono rojo y se enterará.

Le llamaremos y se lo diremos.

Los rusos... Un momento.

Acaban de decirme que quieren...

No pueden usar el teléfono rojo.

Eso no es para nosotros. Esperen...

Diga. ¿Sí?

Sí, es cierto, Sr. Carmichael. Parece que han llegado los rusos.

PULPO

- Tenemos que aligerar la popa. - Sí, camarada capitán.

Aligeren la popa. Rápido.

- Yo quería ver a la gente de aquí. - Aviones americanos.

Si hace un ruido, le mato. ¿Me cree?

Sí, le creo.

Hola, Beatrice.

Sí. Hola, preciosa.

Tenemos un gran trabajo.

Ven aquí, Beatrice. Ven aquí, Beattie.

¡So!

Ven aquí, cariño. Cálmate.

Ven aquí, Beatrice. Por aquí, Beatrice.

Así está mejor.

Si hace un ruido, le mato.

- ¿Dónde está Kolchin? - ¿Quién?

No lo sé. Ha huido.

Bueno, nos peleamos y le quité la ametralladora.

¿Le quitó el arma a Kolchin? ¿Usted?

Kolchin no huiría.

Se quedaría con nosotros. Órdenes.

¿Ah, sí? ¿Quiere decir que sigue ahí? ¿No le haría daño...?

Escuche, tenemos un grave problema.

No podemos conseguir barco si no matamos hombres...

No me importa. Sólo quiero saber si les haría daño a mi mujer y a mis hijos.

No. Kolchin es buen chico. No hace nada para herir a nadie.

No preocuparse, sólo escuchar.

Guardacostas o marina de Estados Unidos

saben que estamos aquí, ¿sí o no?

No lo sé. Creo que no.

Unos hombres en un bar hablaban de llamar al presidente.

¿Presidente?

¿Cuál es comunicación con tierra?

- ¿La centralita? - Sí.

Está arriba.

¿Hay una lucha en el aeropuerto?

- ¿Teléfono arriba? - Sí.

¿Hay paracaidistas...?

¿Hay paracaidistas en isla?

No, me refiero a paracaidistas rusos.

Todos los de la isla dicen que...

Todos en isla están locos.

¿Cuánta gente en centralita?

No lo sé. Mire, ¿puedo darle un consejo?

No conseguirán llegar al puerto.

Entréguense. Matarán a alguien o les matarán.

En cualquier caso, podrían empezar una guerra.

¿Cómo se llama?

Entérese, Whittaker Walt. Necesitamos barco. Puede ser demasiado tarde.

Ésta es su isla y su responsabilidad.

Ayúdenos con barco rápido

o habrá Tercera Guerra Mundial y todos culparán a usted.

Permiso para hablar. Camarada capitán, está encallado.

- Carguen el barco, rápido. - Vamos.

Éste no, el otro.

- Barco al agua. - Rápido.

Hola.

Dijo que estaban intentando conseguir un barco.

Eso fue lo que dijo. Lntentan conseguir un barco.

Una docena de hombres armados deben vigilar esos barcos.

- ¿Entendido? - Sí.

Deja de beber. Ya has bebido bastante.

Pero si ya he pagado.

Diga. ¿Alice? ¿Dónde demonios está?

No sé si Mattocks ha alertado a alguien. Espere.

Un momento, por favor.

Lo único que sé es que...

Sr. Nelson, no tiene ningún derecho a hablarme en ese tono.

¿Que quiere hablar con quién? ¿El presidente?

¡Mattocks!

Veamos qué quiere el carnicero.

¿Y bien?

Espere un momento.

El aeropuerto sólo está a un kilómetro.

No podemos entrar ahí como si fuéramos a un estadio de béisbol.

Necesitamos un plan.

Dejamos aquí los autos,

nos acercamos y les rodeamos.

El sanguinario comandante.

Pensaba que quería dirigir el ataque, general.

Ahora se está acobardando, ¿eh?

- No tiene derecho a hablarme así. - Sí que lo tengo.

- Con mi experiencia militar... - Vámonos de aquí.

Vamos. ¿A qué esperas?

Vamos.

Espera. Déjame subir.

Fendall, deje de pincharme con esa espada.

Señora, cálmese.

Tranquilita. Así, tranquilita.

No diga nada y no la mataremos, ¿sí?

Tranquilita. Sí.

Creo que lo dice en serio, señora.

Por favor, no grite. Están desesperados.

- ¿Quién es usted? - Me llamo Whittaker.

- ¿El Sr. Walter Whittaker? - Sí.

- ¿No ha alquilado la casa de Selwyn? - Sí.

Yo pasé sus llamadas a Nueva York. Soy la Srta. Foss.

Señora, usted y Whittaker Walt

tener bonita conversación otro día, ¿sí?

Usted sabe cómo sacar a hombres de lugar de barcos.

Pues no. A no ser que intente distraerlos.

¿Distraerlos? ¿Cómo distraerlos, por favor?

Llévese a unos hombres de la ciudad y que disparen al aire.

Es una gran idea. Envío a mis hombres 50 pasos ¡y pum!

Le felicito por la genialidad extrema de esta idea.

- No si se disfrazaran. - ¿Cómo?

Con la ropa que hay en la lavandería,

podrían pasearse por la ciudad y nadie se fijaría.

Está bien.

Sr. Whittaker, ¿de verdad está intentando ayudarles?

- ¿Está de su parte? - Pues claro que no.

Creo que sería más agradable si no muriera nadie.

Sólo quieren una lancha.

- ¿Qué están diciendo? - No lo sé.

Hola.

Disculpe, por favor. Estoy aquí todavía.

Por favor, no debe tenerme miedo.

Tome. ¿Lo ve? Usted.

Le doy arma.

No tengo miedo.

Le sangra la frente.

¿Dónde están?

¿Quiénes? ¿Qué quiere decir? ¿Quiénes?

- Los paracaidistas. - Los paracaidistas rusos.

¿Está borracho o qué?

Los paracaidistas rusos.

Nos han dicho que han aterrizado aquí.

Cállese. Vayamos al fondo de la cuestión.

Sabemos que han atacado la isla. ¿Adónde han ido?

- Yo no he visto a nadie. - ¿Has estado durmiendo?

- No. - Vamos, reconócelo.

¿lntentas decirnos que aquí no ha pasado nada?

Mattocks, ¿quiere callarse?

Cállese.

Piensa, Stanley. Piensa.

Sólo una cosa.

¿Qué? ¿Qué ha pasado?

Mi teléfono no funciona. Me he dado cuenta esta mañana.

Su teléfono no funciona.

- Podría ser significativo. - Así es.

No funciona ningún teléfono de la costa oeste de la isla, Fendall.

¿Adónde va?

A casa de Muriel Everett a comprobar la línea telefónica.

Después nos iremos a casa. Y los demás, váyanse a casa también.

Espere un momento.

No me meta eso en la cara. Váyase a casa como le he dicho.

Usted no da órdenes a mi destacamento. Nosotros también vamos.

Se quedarán detrás del jeep si me van a seguir.

A los autos. Nos vamos a West Village.

Emergencia. Todo el mundo salir de la calle.

Emergencia. Todo el mundo salir de la calle.

Muy bien. Y ahora, repitámoslo juntos.

Tú te callas.

Bien. Una vez más.

Bravo.

¿Entendido? Vamos allá.

No.

Querida señora, disculpas sinceras por lo que hacemos aquí.

Por usted, su equipo, por todo esto.

Whittaker Walt, si es un hombre que reza,

ahora es momento de rezar por que todo ir bien.

Digo adiós por segunda vez, ¿sí?

¿Srta. Foss? ¿Me oye?

Cuando cuente hasta tres, vaya rodando hacia la pared.

A la de tres, sígame. Vamos allá.

¡Uno, dos, tres!

Aparte. Quite.

Annie, ve a jugar a la arena.

Te sentirás mejor cuando comas algo.

Toma. Seguro que te sentirás mejor.

¿Qué?

¿Qué va a ser de mí? Seguro que me arrestan.

¿Me meterá en cárcel Estados Unidos?

Soy...

Le confieso, tengo mucho miedo de lo que me va a pasar.

Un marinero ruso en Estados Unidos.

No tenga miedo. Nadie le va a hacer daño.

¿Cómo se llama?

¿Cómo se llama, por favor?

¿Puedo llamarte Alexei?

Nunca he conocido a nadie llamado Alexei.

Toma, come.

A la cuenta de tres, empuje hacia delante.

Nos vamos a levantar. Haga lo que haga, no se caiga.

No se caiga. Muy bien, uno, dos...

¡No, no se caiga!

Emergencia.

Todo el mundo salir de la calle.

¡Mamá!

Cálmate, Beatrice.

Arriba. Así, Srta. Foss.

Hacia delante. Por ahí no. Por ahí.

No, Srta. Foss.

Pare, por favor.

Probemos a darnos la vuelta.

Podremos saltar mejor si estamos cara a cara, creo.

Ahora intente girarse. Vamos allá.

Srta. Foss, ánimo.

Empecemos a saltar.

Allá vamos. Salte.

Para el motor.

Ponlo todo a bordo. Ven aquí. Dame el mapa.

Vamos, dame el mapa. Rápido.

Tenemos que encontrar a Rozanov, Kolchin y los demás.

Vamos.

¿Entendido?

Salte. Bien, Srta. Foss.

No vaya por ahí. Por ahí no. Por ahí. No, por ahí no.

¡Mi pie! Perfecto, Srta. Foss.

Está bien, Srta. Foss. Un momento.

Srta. Foss...

puede que tengamos un problema.

- ¿Un qué? - Puede que tengamos un problema.

- ¿Cómo? - Un problema.

Por favor, Srta. Foss, ánimo.

COMlSARÍA

Probemos, Srta. Foss.

Vamos a bajar despacito.

- A la cuenta de tres, salte. - Salto.

Uno, dos...

Vamos, muchachos.

Lo siento, Srta. Foss.

Los rusos están aquí. Vamos, al embarcadero.

¡Walt!

Nos caemos, Srta. Foss. Nos caemos.

¡Aquí! ¡Por aquí!

Lo hace muy bien, Srta. Foss. Baje a mi altura.

Un escalón más. Así, uno más.

Bien, Srta. Foss. Lo lleva bien.

Pero no se incline hacia ahí. Un escalón más.

No se incline hacia ahí.

Están rodeando la isla. Volvamos a los autos.

Vamos, muchachos. Volvamos a East Shore Road.

- Deprisa. A los autos. - A East Shore Road. Vamos.

- ¿Está bien, Srta. Foss? - Sí, eso creo.

Creo que me voy a desmayar.

No se desmaye hasta que se gire. Me está aplastando.

Gírese un poco.

¿Qué ocurre?

Parece que viene del puerto.

Es tu padre. ¡Pete, es papá!

- ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado? - Estoy bien.

¿Quién es?

- ¿Han sido los rusos? - Walt, ¿qué ha pasado?

Quítame la mordaza.

- Está bien. Está vivo. - Quítale la mordaza.

Alice, ¿qué te han hecho?

¡Fuera!

¡Vamos, fuera!

Ningún barco puede alcanzar a esa lancha.

Ya lo sé. Los que van armados, síganme.

Los demás, despejen las calles.

Saldremos de East Shore Road. Vigilen esa lancha.

Nos llevarán adonde hayan ido.

Una concha.

Ve a buscar más, Annie. Ve a buscar conchas.

En Unión de Soviéticas, cuando sólo soy un niño...

muchos dicen

que americanos son mala gente.

Atacarán a rusos.

Todos desconfían de americanos.

Pero yo creo que no desconfío de americanos.

No "sincerosamente".

No deseo odiar a nadie.

¿Es razonable para ti, Alison Palmer?

Claro que lo es. No tiene sentido odiar a la gente.

Es una pérdida de tiempo.

Pero ahora no importa.

Algo va mal.

Si no, Rozanov, mi oficial...

habrá venido a por mí.

Pero creo que ahora todo está acabado para mí.

Lntentaron despejar el puerto para robar el barco.

Nos ataron arriba... ¿Dónde está Annie?

En casa. Bueno, en la casa. Alison está con ella.

No deberías haberla dejado. Ese chico sigue ahí.

- ¿Qué chico? - Kolchin.

Son capaces de todo.

Matarán a la gente por la calle.

Tomarán a nuestros hijos como rehenes.

¡Rehenes! Vamos. Tenemos que ir a buscar a Annie.

Métanse en el auto.

Espere. ¿Qué hace?

Necesito su auto. Déme eso.

Tranquilo. Se lo explicaré luego. Se lo devolveré.

¡Mi auto!

Se ha llevado mi auto.

No sé adónde pueden haber ido.

- ¿Quién? - La gente de West Village.

¿Quién si no? Muriel Everett, todos. ¿Adónde han ido?

Ahí no hay nadie.

- ¿Era Matt Ferguson? - Sí. Parecía su auto.

¿Adónde se cree que va?

- ¿Quién es ése? - Parecía el tipo del New Yorker.

Ya sabe, ha alquilado la casa de Selwyn este verano.

- Se llama Whittaker. - Ese chiflado.

Hay balas. ¿Quieres que la cargue, papá?

- Quítale eso. - Gírate.

No debiste dejarlas solas.

Esos hombres están desesperados. No sabes cuánto.

- Dijiste que estaríamos a salvo. - ¿Cómo iba a...?

- No tan rápido. - No pasa nada.

Tranquila. Todo irá bien.

Es capaz de cualquier cosa.

- ¿Qué quieres decir? - Bueno...

No te alteres.

Debiste quedarte en casa.

Nunca me haces caso.

Link, estaban aquí. Estaban disparando por todas partes.

Han robado el yate del senador,

han destrozado la centralita y por poco matan a Alice Foss.

¿Dónde están ahora? ¿Dónde está Norman?

En East Shore Road. Norm ha ido tras ellos. Estaban aquí.

¡A ellos! ¡Por East Shore Road!

Vuelve aquí. Ven aquí, Gustav.

Si me van a encarcelar,

¿vendrás a verme allí, quizá?

Si tú... Si puedo estar un poco contigo, en alguna ocasión,

creo que diría:

"Bueno, no importa.

"Tengo a mi amiga, Alison Palmer".

¿Está permitido decir...?

que tengo un

sentimiento fuerte de afecto por ti?

¿Esto te causa "ofensividad"?

Me has besado.

¿Significa lo mismo que en Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas?

¿Sí?

Tienen que estar bien. ¿Quién querría hacerles daño?

Dame eso, Pete. Espera en el auto.

- Dame esas... - ¿Qué?

Esto.

Quédense detrás de mí.

¿Cómo se carga esto?

¿Quieren ponerse detrás? Atrás.

- Yo no veo a nadie. - Tienen que estar en la casa.

- Quédate atrás. Atrás. - Ten cuidado.

- ¿Qué vas a hacer? - Quédate atrás.

¿Dónde está mi hija?

Alto o disparo. ¿Dónde está mi hija?

- Pare. - ¡Sr. Walt!

No dispare.

- Toma. - He encontrado otra bala.

Pare.

Pare. Se lo advierto. Alto o disparo.

¿Dónde está mi hija? Pare o le mato.

Hola, mamá.

Siempre le digo adiós y siempre le veo otra vez.

Alison, ¿dónde estaban?

Más vale que se rinda porque mi padre tiene todas las armas.

- Más vale que se rinda. - Pete, ¿está...?

- ¿Está herido? - Estoy...

Estoy herido sólo en dignidad.

Por favor, sé que todos en esta isla están completamente locos.

Pero usted, Whittaker Walt, ¿también está loco?

Sólo he vuelto por Kolchin.

Pero pensé... Al ver este auto aquí...

Pensamos que le había pasado algo a Annie, nuestra hija.

Lo siento. No pretendía...

Bueno, pretendía matarle, lo admito, pero no...

No era nada personal.

- No hacerlo nunca más. - Se lo prometo.

Es la última vez que disparo a alguien.

Paz.

Están desperdiciando municiones. ¡Paren! ¡Alto el fuego!

Es inútil.

Desperdician municiones.

- lntenté decirle... - No intentó decirme nada.

¡Ajá! Por fin te tengo.

Les hemos seguido hasta aquí. Están rodeando la isla.

Sube, Norman. Guarda eso.

Espere un momento.

- Apártese, Fendall. - Mattocks, se lo advierto.

Esta operación ha sido un fracaso por su culpa.

- ¿Qué? - Usted les ha dejado escapar.

- Se lo advierto, Fendall... - ¿Usted me advierte a mí?

¡Es usted torpe e incompetente!

Se acabó.

Le hago responsable.

Como comandante de las fuerzas civiles en esta emergencia,

le acuso de traición.

Déme eso. Démela.

¿Ve esto?

Es la espada conmemorativa de Dexter F. Meddels.

Sí.

¡Sinvergüenza traidor!

Ustedes no se metan.

¿Qué le pasa?

Por el amor de Dios, ¿por qué no podemos convivir en paz?

Tienes razón, Norman.

Hay que organizarse.

Vas de maravilla. Sigue así, vamos.

Muy bien. Así me gusta.

Podríamos llamar a los guardacostas y a la marina. No damos abasto.

No contarían con nosotros, jefe.

Aun así, vamos a llamarlos.

Pero si no funcionan los teléfonos.

Lo haremos por radio.

Ed Spooner tiene una radio.

Para los motores.

Whittaker Walt, esto es muy malo. Capitán tiene muy mal genio.

- Saque de aquí a esa gente. - ¿Qué puedo hacer yo?

Camarada teniente Rozanov, bienvenido a bordo.

Más rápido. Vamos.

Camarada capitán, ¿no les han alcanzado?

¿Por qué cree que estoy aquí?

Camarada teniente, todos a bordo inmediatamente.

No están aquí.

Los americanos mienten. No se fíe. Han detenido a los marineros.

Tommy, vamos al campanario a ver qué está pasando.

- Es imposible. - Alison Palmer, escucha.

- Esto es peligroso. - La lancha no ha llegado.

- Capitán quiere que vuelvan. - Cree que están capturados.

- Faltan siete hombres. - Destruirá esta ciudad.

Pero dígale que no puede... Capitán.

Señor.

Un americano. Whittaker Walt.

Walt Whittakery dice la verdad.

Está cometiendo un error. No puede empezar a disparar.

- Pregunta si es usted un oficial. - No, soy escritor.

- ¿Qué escribe? - Bueno...

- Escribe comedias musicales. - Estoy trabajando en un musical.

No puede hacer eso.

¿No se da cuenta de que podría iniciar una guerra?

- Walt, para. Se va a enfadar. - ¿Qué?

Escúcheme bien. ¿Se ha vuelto loco?

Váyase de aquí. Dígaselo. Razone con él.

- Cielo, piensa algo. - ¿Qué puedo hacer yo?

El submarino ha llegado hasta el puerto.

¿Qué está pasando aquí?

De uno en uno, ¿eh?

El submarino se desencalló solo y ese capitán...

- ¿Quién? - El de...

Se cree que tienen a sus hombres

y si no los liberan, abrirá fuego sobre la ciudad.

- ¿Ah, sí? ¿Es eso cierto? - Eso es lo que dice.

¿Quién es ése?

Ése está bien.

- ¿Cómo? - Está conmigo.

- ¿Cómo? - Ha estado en mi casa.

¿Ha estado en su qué?

¿Qué dice?

Dice que tiene un minuto.

A ver...

- ¿Un minuto para qué? - Antes de que empiece a disparar.

Parece que tenemos un problema.

Ésa es la impresión que me da.

Dígale al capitán que queda detenido.

Dígale al capitán que queda detenido.

Norman, llévate a mujeres y niños.

- Dice que está enfadado, ¿sí? - Sí.

Dice...

que es usted un idiota y volará toda la ciudad.

Me voy a la tienda de Ed Spooner.

Llamaré por radio a las fuerzas aéreas.

Cuidado.

Dígame su nombre y dirección.

Usted...

dígaselo y déjeselo bien claro.

Queda detenido.

Todos están detenidos.

Vienen aquí a asustar a la gente...

y roban autos y lanchas.

Causan daños a la propiedad privada...

y amenazan a toda una comunidad

con lesiones graves y asesinato.

No vamos a aguantarlo más.

Puede que tengamos miedo...

Al menos yo lo tengo...

O quizá no tengamos tanto miedo como ustedes creen.

¿Dice que van a volar la ciudad?

Pues yo digo...

Yo digo que está bien, que empiecen a disparar, a ver qué pasa.

¡Jerry, cuidado!

¡Jerry! ¡Ayúdenlo!

¿Quién es ése?

Mamá, papá, me voy a caer. Bájenme de aquí.

- Aguanta, Jerry. - Ve a buscar algo.

- Suban hasta él. - Tardaríamos demasiado.

- Traigan una cuerda. - Una escalera.

Nosotros hacemos escalera.

¿Qué gritabas?

Pirámide. Una pirámide para Jerry.

Por favor, mamá, papá.

Ya van, cariño. Tranquilo.

Muy bien, arriba.

Arriba. Que suba otro. Súbase a mis hombros.

- Ya lo tengo. - Aguanta.

Sigue así.

Walt, aguanta, cielo.

- Cuidado. - Empuje. Aguante así.

Más gente, por favor.

Por favor, no te caigas.

Aguanta, pequeño.

Papá, bájame.

Aguanta, pequeño.

Resbala demasiado. Necesitamos más hombres.

¡Mamá! ¡Papá!

Socorro. Bájenme de aquí.

Ten cuidado.

Mamá, papá, ayúdenme.

Súbete, hijo. Agárrate fuerte.

Coger niño.

Un auténtico héroe.

- ¿Estás bien, Norman? - Sí. Me duele un poco el hombro.

Hemos salvado al niño, ¿eh?

Déjenme pasar.

Apártense. Cuidado. Déjenme pasar.

Abran paso. Déjenme pasar. Silencio.

Escúchenme. Silencio.

Ya he llamado a las fuerzas aéreas.

Van a llamar a los guardacostas y a la marina.

Todos estarán aquí dentro de cinco minutos.

Ahora sí que se pondrá interesante.

¿Qué ocurre?

¿No han oído lo que acabo de decir?

Les he llamado con la radio de Ed Spooner.

Están en camino.

- Será mejor que se vayan. - No es posible.

No hay tiempo. Hay siete hombres en el barco. No es posible.

No es justo.

- No es justo. - Pues piensa algo.

Podríamos escoltarlos.

Podríamos usar todos los barcos del puerto.

Un convoy.

Una escolta. ¿Podríamos hacerlo, Link?

Lr con ellos, sacarlos del puerto.

¿Podemos ayudarles a escapar?

Si alguien quiere ir con ellos,

- no le detendré. - ¿Cómo?

Rápido, vayan por los barcos.

Pongan banderas. Rodeen el submarino.

- Charlie, ven aquí, ¿quieres? - Vamos allá.

- Suban a bordo. - Rápido.

Debo irme, pero te prometo que te volveré a ver.

Sáquenlo de aquí.

- Vamos, fuera de aquí. - Rápido.

Y tú y yo, Alison Palmer,

tenemos una vida larga de coexistencia pacífica.

Son ellos. Están aquí, camarada capitán.

- Nuestros muchachos han vuelto. - Son ellos.

Eh, usted, ¿sabe llevar un barco como éste?

Pues suba.

Tenga cuidado.

Ahí están.

Johnny a control, Juliet Papa 3-8.

Recibido, 3-8.

Ruso en la superficie, en dirección 090.

Será el que buscaba la marina. Les están escoltando.

- ¿Cómo dice? - Hay una escolta.

Hay 15 ó 20 embarcaciones pequeñas con más de 100 personas a bordo.

Solicito instrucciones.

Juliet Papa 3-8, regrese a la base. Ya averiguaremos de qué se trata.

- Alguien lo sabrá. - Recibido.

¿Qué le parece, Charlie Brown?

No han hecho nada.

¡Que vienen los rusos!

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