All language subtitles for Django Strikes Again (Ital. Western 1987) Franco Nero, Christopher Connelly & Licinia Lentini3

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish Download
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian Download
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil) Download
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian Download
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

(Música de Gianfranco Plenizio)

(Puerta cerrándose)

¿Te acuerdas de mí?

¿Cómo has conseguido encontrarme?

Hace años que sé que estás aquí.

Pero ahora estoy muy enferma.

Y tengo una hija, Marisol.

Todavía es una niña.

El mundo ahí fuera es peor que cuando tú lo dejaste.

Quisiera que te ocuparas de ella cuando yo ya no esté.

No puedo dejar el monasterio.

¿Por qué? ¿Has tomado los votos? No.

Pero no quiero que vuelvan a obligarme a disparar.

Django ha muerto. Ahora solo soy el padre Ignacio.

¿Y si Marisol... fuera tu hija?

Piénsalo.

Pero no queda mucho tiempo.

Adiós.

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

(Música triste)

(MUJER) Es demasiado tarde, padre.

¿Dónde está la señora?

La señora murió hace tres años.

Mejor que fuera así.

Ha sido una suerte para ella.

¿No tenía una hija, Marisol? ¿Dónde está?

El barco se la ha llevado, río arriba.

¿Que se la ha llevado? ¿Adónde? ¿Qué barco?

¡El barco negro! ¡El barco de El Diablo, padre!

(HOMBRE, GRITA)

(HOMBRE, GRITA)

¡Agua!

¡Agua! ¡Agua!

¡Agua! ¡Agua!

¡Agua! ¡Agua!

¡Agua! ¡Agua!

(Disparos)

(Disparo)

(Disparo)

(Bocina del barco)

(Bocina del barco)

(HOMBRE, GRITA)

(Música suave)

(Croar de ranas)

(HOMBRES, RÍEN)

(Crujido)

(Relincho)

(Disparo)

(HOMBRE) ¿Quién va? ¡Alto!

¡Mierda!

(HOMBRE) ¿Qué ha sido eso?

¿Quién ha disparado? (HOMBRE) Ha sido por aquí.

Hay que encontrarle. He fallado.

(HOMBRE) Daos prisa, vamos.

(HOMBRE) Dos, conmigo.

(HOMBRE) Vamos, vamos. (HOMBRE) No debe escapar.

(HOMBRE) Mantened los ojos abiertos.

(HOMBRE) Vigilad a los esclavos.

(HOMBRE) Que nadie escape.

(HOMBRE) ¡Daos prisa! ¡Daos prisa!

¿Le habéis registrado?

(HOMBRE) Sí, alteza. No iba armado.

¿A qué convento perteneces?

A Santo Domingo.

¿No sabes que me llaman... El Diablo?

¿Qué hacías por estos entornos?

¿Por qué me espiabas?

Te has llevado a unas muchachas de San Vicente.

Quiero que me las devuelvas.

Eres arrogante. E insolente, fraile.

¿Y por qué las quieres?

¿Te interesa alguna en particular?

¿Tal vez... tienes un amor secreto, inconfesable?

Tienes razón, son muy atractivas. ¿Cuál es tu amiguita?

¿Es esta quizá?

Ahora lo he acertado, ¿no es verdad, fraile?

¿Cómo te llamas? Marisol.

¿Sabes cuánto me pagan

por alguien así en el burdel de Villahermosa?

¿Tú cuánto me ofreces, fraile?

¡Toma!

(Música triste)

(Sin audio)

Tranquilo, padre. Tranquilo.

(Motor del barco)

¿Adónde nos llevan?

No lo sabe nadie, El Diablo se lleva a los hombres fuertes

y a las mujeres más bellas, pero nadie ha vuelto nunca.

(HOMBRE) ¡Arriba! ¡Vamos! ¡Moveos!

¡Ese de ahí!

¡Y ese otro!

¡Este, también!

Ah, ah...

¡Ese hombre está vivo! ¡Asesinos!

¡Estaba vivo! ¡Lo habéis asesinado, malditos!

(Golpes)

¡Asesino! ¡Maldito seas

por siempre!

(GRITAN)

(Bocina del barco)

(Bocina del barco)

¡Esa!

(GRITA)

(GRITA)

(GRITA)

(Música triste)

(GRITA)

(GRITA)

(HOMBRES, GRITAN)

Detesto las maldiciones.

Si vuelves a hablar, les tocará a las otras.

(Música de suspense)

(HOMBRE) Sí, aquí lo vais a pasar muy bien.

(HOMBRE, RÍE)

(HOMBRE) ¡Feos, ladrones, vamos!

(HOMBRE) Rápido, rápido.

Daos prisa.

Aquí podrás expiar tus pecados, hermano.

No es el infierno, pero se le parece.

¡Se le parece mucho!

(Explosión)

(Música triste)

(HOMBRE) Rápido, vamos.

¡Ay, oh!...

Oh, oh...

Oh, ay...

Está roto.

Bendecidme, padre.

(Disparo)

Por favor, déjalo. Con un muerto basta por hoy.

¡Eh, vosotros! ¡Echadlo al río!

¿Y tú qué haces aquí siendo inglés?

Escocés, no confundamos.

¡Escocés!

Era entomólogo en la Universidad de Edimburgo.

Vine aquí, a México, con una expedición científica

del famoso profesor De Soto

y fui raptado por Orlowsky.

Durante dos años, me ha tenido en su barco.

Ese loco quería que le encontrase la mariposa negra.

¡Imagínate, una maldita mariposa que no existe!

Como buscar un unicornio.

Naturalmente, no conseguí encontrarla,

y me condenó a trabajos forzados en este sucio lugar pestilente.

De eso hace casi un año.

¿Nunca se ha fugado nadie de aquí?

Solo muerto...

se puede escapar de este infierno.

Orlowsky es húngaro.

Vino aquí, a México, con Maximiliano de Austria.

Pero cuando Juárez se liberó de aquel grotesco emperador,

Orlowsky y sus mercenarios se encontraron cesantes, sin dinero,

sin otra cosa en su poder

y como resultado de su expedición mexicana que un cañón.

Durante un tiempo, vivieron de la piratería

a lo largo de la costa.

(HOMBRE) ¡No hables, inglés!

¡Si quieres vivir, ahorra el resuello!

Después, un buen día,

Orlowsky oyó hablar de esta mina abandonada.

Abandonada porque nadie quería trabajar en ella.

Y él, que es un hombre muy inteligente,

resolvió el problema apresando a los campesinos

y haciéndolos sus esclavos.

Ahora ya lo sabes todo.

Estoy seguro...

de que ahora Orlowsky está bebiendo champán

y ensartando sus pobres mariposas. ¡Maldito!

Tengo hambre, ¿no te ha quedado nada?

¿Qué estás buscando? -La olla. ¡No está!

Creo que esto bastará.

Empújame con fuerza y corre a tu barracón.

Ocurra lo que ocurra, ¡no te pares!

Salva la piel. ¿Entendido?

Sí, claro. ¿Estás decidido a tirarte por la cascada?

O tienes alguna recomendación allí arriba o estás completamente loco.

Volveré. Por ti y por los demás.

Te lo prometo.

¿Que volverás? Ahora sí creo que estás loco.

¡Os liberaré!

Cuenta con ello.

Y, a propósito, ¿cómo te llamas? ¡Ya lo sabrás!

(Ruido metálico)

¡La alarma!

(Disparos)

(HOMBRE) ¡Se escapa! (HOMBRE) ¡Hay que cogerle!

(Disparos)

(Zambullida)

(Música triste)

¡Eh!

¿No vienes a ayudarme?

(Música de suspense)

(GRITAN, RÍEN)

(RÍEN)

(RÍEN)

(Relincho)

¡Asesinos, malditos! ¿Qué queréis? ¡Dejadme en paz!

¿No os basta con haber matado a mi marido?

¿Qué más queréis ahora? ¡Cerdos!

Señores, por favor, es una pobre viuda...

(Disparo)

(HOMBRES, RÍEN)

(RÍEN)

(RÍEN)

¡Démosle lo que se merece!

¡Ya basta!

(MUJER) ¡Paco, Paco! -¡Tú, el que se esconde!

¿Has dicho algo?

¡He dicho que ya basta!

Has hablado demasiado.

Pero has elegido el sitio justo para hacerlo.

(HOMBRE) Diablos...

Un pobre hombre no puede estar tranquilo

ni siquiera cinco minutos.

Necesito engrasarla.

Hay mucho trabajo que hacer.

(Disparo)

(Disparo)

(HOMBRE) ¡Bravo!

¡Fantástico! Es realmente estupendo.

El último modelo de Winchester.

Lo compro. ¿Cuántos puedes venderme?

Dos cajas. No puedo sacar más. Se darían cuenta.

Tráelas.

¡Cerrad!

(Bocina)

(HOMBRE) ¡Alarma!

(Disparo)

(Disparo)

(Disparos)

(Disparos)

(Disparos)

(HOMBRE) ¡Ahí está!

¡Ya lo tenemos!

(HOMBRE) Un coche fúnebre...

con una ametralladora.

¿Cómo es posible? ¿Qué diablos está ocurriendo?

¿Viste aquella cabeza cortada en la nave?

Es la cabeza de mi padre. Le mataron como a un perro

porque quería defender a mi hermana, Dolores.

Durante ocho lunas he seguido al barco,

esperando poder tener a El Diablo a tiro.

Hoy, por fin, lo conseguí.

Pero no le he dado, ese viejo fusil me ha fallado.

¡Qué mala suerte! He perdido incluso la piragua.

¿Cómo has dicho que se llama esto?

Ametralladora. Ametralladora.

Un día, conseguiré matar a El Diablo

y sepultaré la cabeza de mi padre.

¿Y tú? ¿Por qué le sigues?

¿Se ha llevado a alguien que querías?

¿Ah, sí? ¿A quién? ¿Adónde?

Muchachas de San Vicente.

A esas muchachas las han hecho desembarcar,

lo he visto con mis ojos,

cerca de Villahermosa.

Llevó una barca y se las llevó a todas.

(Música alegre)

Te estábamos esperando. -Sí, lo sé, y quería venir...

¿Todo bien? -Sí, gracias, señora.

Hola.

Hola.

Querida doña Gabriela, siempre es un placer verla.

El placer es mío, senador.

Espero tener otra clase de placer. -Tengo para usted algo especial.

¿De veras?

Nuevas señoritas. -¡Bien!

(Llaman a la puerta)

¿Qué clase de broma es esta?

¡Rafael, Gómez, Rico, quitad enseguida toda esa porquería!

¡Eh, cara de puerco! ¿Has sido tú quien ha tenido la idea

de traer aquí a este muerto?

Yo no llevo muertos.

¡Los hago!

(Explosión)

(MUJERES, GRITAN)

(GRITAN)

¿Dónde están las muchachas de San Vicente?

(GABRIELA) ¿Qué muchachas? ¿Quién eres?

¡Es una casa respetable! ¡Aquí no hay muchachas!

(CHICA) ¡Sí que hay!

¡Cállate, ven aquí! -¡Están arriba!

¡Dolores! ¡Es mi hermana!

¡Miguelito!

¡Ve a la ametralladora!

Y si alguien hace un solo gesto...,

dispara sin pensarlo dos veces.

¡Ah!

¡Cuidado!

(MUJERES, GRITAN)

(DOLORES) ¡Cuidado!

(MUJER) ¡Salgamos de aquí!

Seguidme, volvéis a casa.

¿Dónde está Marisol?

(Música trágica)

(MUJERES, GRITAN)

(HOMBRES, GRITAN)

(Disparo)

(Disparos)

(HOMBRES, GRITAN)

(Disparos)

¡Príncipe!

¡Príncipe!

¡Tengo un regalo para ti!

¡Es una auténtica condesa!

¡Acercaos, "madame"!

Ahora estáis bajo mi protección.

¡Ah! ¡No me toques, puerco!

Bienvenida a bordo.

Es raro encontrar sangre azul por estos lugares.

No bebo con bandidos.

(Golpe)

¡Ah!

Pecado, quieta.

Trata de no ser... una salvaje.

Perdonad, excelencia.

¿Has dicho las muchachas de San Vicente?

Son las mismas que quería el fraile.

Si no estuviera seguro de que está prisionero en la mina,

debería llegar a la conclusión de que el fraile y ese enterrador

son la misma persona, alteza.

¡Tú conocías a aquel fraile!

¿Quién lo ha enviado?

¡Habla!

Contesta. ¿Quién es?

Yo no le había visto nunca.

Mi madre, antes de morir,

me dijo que un fraile debería cuidarme.

¿Y tu padre?

¿Quién es tu padre?

No llegué a conocerle.

Mi madre me contaba que era un gringo muy importante.

¿Quién era?

¡Dime cómo se llamaba! Django.

(HOMBRE) ¡Django!

Sí, era el nombre escrito en la corona del ataúd que explotó.

¡Bah! ¡Django murió hace muchos años!

He visto su tumba.

¡La he visto con mis ojos! ¡Basta!

Sea quien sea, quiero que le encuentres y le mates.

¡Quiero ese maldito coche fúnebre

y a los que están en él o cerca de él!

¡Mata a esas muchachas!

Destruye el coche.

O, mejor..., destrúyelos todos.

¡No quiero ver nunca más

un coche fúnebre en todo el país!

¡Oh, ten cuidado, colega! ¡Da la vuelta!

¡Por aquí hay alguien que ha jurado acabar con nosotros!

¡Es un loco que la ha tomado con nuestra honorable profesión!

¡Mira lo que me han hecho!

¡Y he sido afortunado!

El otro día, justamente aquí, han matado a seis colegas nuestros

y destruido diez coches. ¡Deberíamos hacer algo! ¡Y pronto!

¡Oh, es muy bonito! ¡De lujo, de primera calidad!

Ya no los construyen así, tan elegantes.

Nadie quiere gastar tanto.

¡Ah!

Veo que has venido preparado, entonces ya lo sabías.

Lo imaginaba. ¿Por dónde andan? Por allí.

Van hacia San Pedro Perulapán.

Ve allí mañana, habrá trabajo para ti.

Vamos, rápido, moveos, moveos.

¡Aquí no venís a descansar!

¿Por qué te has puesto

ese vestido?

¡Quítatelo enseguida!

¿Entiendes, puta blanca?

¡O te dejaré desnuda a latigazos!

¡Fascinante! Simplemente fascinante.

Sabía que os sentaría maravillosamente.

¿Queréis acompañarme a tierra, condesa?

Quisiera mostraros mi colección de mariposas.

Al menos, evitadme vuestra desagradable ironía.

¿Qué ironía?

Yo no podía..., no podía imaginar...

No soy un estúpido... que inventa colecciones que no tiene

para llevarse a la cama a una mujer.

¿Verdad que son hermosas?

¿Por qué ese está vacío?

Está esperando...

el día en que...

albergará la mejor de mi colección:

la mariposa negra.

Imaginad, una mariposa diurna totalmente negra.

Es como...

un espejismo en la selva tropical.

Muchos la han visto.

Nadie la ha conseguido.

Solo vi

otra colección parecida.

En Madrid, en casa del Marqués de Ávila.

¿Ramón de Ávila?

Era un gentilhombre que conocí.

Estaba relacionado con la embajada, en Viena.

Sí.

Es mi primo.

Entonces debemos brindar juntos.

Por Europa...,

tan bella y tan lejana.

¡Oh!

¿Qué te pasa, querida? ¿Tanto te repugna?

Mira un poco más allá.

¿Qué ves? ¡Esclavos!

¡Esclavos que transportan piedras!

Eso es.

Bien.

¿Sabes qué sale de esas piedras?

Montones de plata.

Veinticuatro horas al día, siete días a la semana. ¡Continuamente!

Pero ¡son seres humanos!

¡Míralos bien!

¿Crees de verdad que son como nosotros, como tú o como yo?

¿Qué saben hacer aparte de nacer?

Comer, reproducirse y morir.

Entre esos mulos y ellos, no hay diferencia.

¡No seas hipócrita!

Tú eres de mi misma condición. Amas las cosas bellas como yo.

Sin ellas, no podrías vivir.

Isabel...,

quiero confiarte un secreto.

Pronto..., muy pronto...,

asaltaré el Banco Tropical.

¡Oh, no! No es por el dinero.

En la caja fuerte, tienen bajo custodia

el tesoro de Moctezuma.

Creo que es maravilloso.

Joyas de un valor incalculable,

dignas de un rey...

y de su reina. ¡Yo las deseo!

Me apoderaré de ellas.

Y juntos...

las disfrutaremos.

(Llaman a la puerta)

Perdonad, alteza, pero es muy importante.

Aquel prisionero, el fraile, ha huido.

¿Ha huido? ¿Cuándo?

Poco después de llegar.

Es el mismo hombre. No me cabe ninguna duda.

Ese es Django.

¿De dónde dices que venía ese fraile?

Del monasterio de Santo Domingo.

(HOMBRE, SOLLOZA)

(HOMBRE, SOLLOZA)

(HOMBRES, RÍEN)

(CRUCIFICADO, GRITA) (HOMBRES, RÍEN)

(GRITA)

¡Háblame del enterrador! ¡El de la ametralladora!

¡Habla!

¡Jamás se ha visto que un coche fúnebre desaparezca!

(CRUCIFICADO) ¡Lo juro! ¡No sé nada! ¡Lo juro!

(MUJERES, GRITAN)

¡Maldito bastardo!

(Ráfaga de ametralladora)

(Disparos)

(Ráfaga de ametralladora)

(Ráfaga de ametralladora)

(Chasquidos)

(BEBÉ, LLORA)

¡Tengo conmigo a dos niños y una vieja!

¡Si me siguen, les corto el cuello!

¿Y ahora qué?

Dame las bolas.

(Ruido)

¡Estate quieta! ¡Si gritas, te mato!

(Bufido)

(MUJER, GRITA)

¡El fraile!

Te gusta fumar cigarros, ¿verdad?

¡Espera, amigo, espera! ¿Qué quieres hacer?

Podemos llegar a un acuerdo.

Tú quieres a la muchachita, ¿verdad?

¿Eh?

La muchacha está en el barco.

¡Te diré dónde irá el barco!

¡El 30 por la noche, a Villahermosa!

¡Te lo juro!

¡El 30 por la noche, asaltarán el Banco Tropical!

Gracias, fúmate este puro. ¡No!

¡No, no quiero!

¡No, amigo, no!

Vámonos, pequeños. El humo es perjudicial.

(Explosión)

(RÍEN)

¡Dolores! -¡Aquí, Dolores!

¡Aquí, Dolores!

¡Aquí, aquí!

(RÍEN)

¿Rosita? ¡Alma!

¿Rosita?

¿Alma?

(TODOS) Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores...

(Puerta abriéndose)

(Silencio)

¿Qué le habéis hecho a esa criatura?

Nosotros no tenemos

nada que deciros.

Yo estoy convencido de que sí.

Ese tal Django, ¿dónde ha ido?

¿Quiere asaltar el barco?

¿Alguien le ayuda?

¡Tú!

¡Ve al confesionario!

¡Yo nunca repito una orden!

Debéis confesadla, padre, porque ha pecado.

¿No es verdad? ¡Valor!

¡Dile al reverendo padre lo que te he hecho!

¿Te da vergüenza?

Entonces hablaré yo por ti.

He desnudado su bella espalda.

Desnuda para mí.

Y la he apretado así, fuerte,

hasta hacerla gritar, y luego...

Demasiado sensible.

Dime, viejo fraile, ¿qué penitencia me impones?

¡Ha matado al teniente! -¡Tiene que estar por aquí!

(Disparos)

(Disparos)

(Disparos)

¡Dolores!

Ya ha pasado todo. Tranquila.

Nunca más podrán hacerte daño.

¡Hermano Ignacio!

Ahora solo soy Django.

No, Dios no olvida a los indefensos.

Es Él quien te ha devuelto aquí para salvarnos.

¿Has encontrado a la muchacha?

Aún está en el barco.

Pero ahora ya saben lo importante que ella es para mí.

Necesito vuestra ayuda, vuestra ciencia, vuestra paciencia.

¿Qué podemos hacer por ti?

Crear una trampa para el Diablo.

(Música de acción)

¿Y ahora?

La meteremos en el banco.

(Campanadas)

Son las 2 y todavía no ha llegado.

Aquel bandolero te mintió.

Además El Diablo, con tanto dinero como tiene,

¿para qué iba a asaltar el Banco Tropical?

(Motor)

Y, ahora, a esperar que muerda el anzuelo.

El tesoro de Moctezuma.

Este es un cuchillo para sacrificios humanos.

Los aztecas lo usaban para abrir el pecho de las víctimas

y poder así...

extraerles el corazón.

¡Qué refinamiento!

Y pensar que... quizás sea de una de las mujeres del emperador.

¡Es bellísimo!

¡Quiero ese anillo!

¡No intentes tocarme, asquerosa negra!

¡Basta! Te ruego que la perdones.

Esto es algo frecuente entre las mujeres de su raza.

Cuando una esclava ha satisfecho los deseos de su amo,

cree por ello que se ha convertido en una señora.

¡La mariposa negra!

¡Está roída!

¡Maldito escarabajo!

Mi adorada esposa:

Yazgo abatido aquí, en la laguna de Corrientes,

consumido por la malaria,

justo cuando había realizado el sueño más ambicioso de mi vida.

La mariposa negra existe.

Te dedico este descubrimiento en prueba del profundo amor

que siempre he sentido por ti.

Firmado, Manuel de Soto.

Cuando entré en el convento, en el fondo estaba solo.

Pero ahora es distinto.

Ahora pienso que un hombre debe preocuparse

de qué mundo dejará a sus hijos.

¿Porque tienes a Marisol?

No es solo por su causa.

¿No crees que el mundo sería mejor

si cada hombre protegiera a todos los niños como si fueran suyos?

Incluso a un muchacho encontrado por casualidad

una noche con un fusil más grande que él.

¿Qué sucede?

¡El Diablo! ¡Está aquí, ha picado!

(Bocina del barco)

(Bocina del barco)

(HOMBRES, CANTAN BEBIDOS)

¿Qué estás viendo?

A Marisol.

(HOMBRES, RÍEN)

¿Me dejas que la vea?

Es muy guapa.

Por fin dormirás en paz, padre.

Tu cabeza reposará bajo la sombra del árbol que canta.

¿Cuál es el árbol que canta?

Si vienes a mi pueblo, te lo enseñaré.

(Música de suspense)

Si queremos rescatar a Marisol, debemos cogerle vivo.

Ocúpate de la barca.

De él y de los soldados me ocuparé yo.

Procura no marearte.

Hace años que fumo. (TOSE)

(HOMBRE) Arriba las manos.

¡Le hemos cogido!

He aquí mi mariposa negra.

Tu trampa...

era genial.

Y la mariposa...,

bien imitada.

Pero ¿cómo podías saber que el famoso profesor De Soto

no murió de malaria, como dicen algunos libros?

No.

Porque le maté yo con mis manos.

Como ves, fraile...,

nadie sabe más que El Diablo.

¿Cómo sabías que quería asaltar el banco?

¿Quién te lo dijo? ¿Alonso?

¿Sabo?

¿A quién viste?

Les vi a los dos.

(HOMBRE) Dejádmelo a mí,

alteza.

Se arrepentirá de haber nacido.

No.

Debe morir en la mina.

Así aprenderán todos...

que de la mina no se escapa nadie.

Morirás lentamente

de hambre y de sed.

El sol...

te agrietará la piel.

Y las moscas te irán devorando.

Verás a los gusanos...

salir de tu propia carne.

¿No te asustas ni siquiera un poco?

No, eres fuerte.

¡Eres Django!

Pero quizás sí te asustes...

cuando te des cuenta...

de que tu agonía...

será la misma que sufrirá tu hija.

(Motor)

(Bocina del barco)

Cuidado, podría abrirte el pecho

y arrancarte el corazón.

¿No sientes un poco de miedo?

No. A mí no podrías hacerme eso.

Dime, ¿eres de verdad El Diablo?

Por favor, quita de en medio a esa negra.

No la quiero ni siquiera como esclava.

Será mi regalo de bodas.

¡Pereira! Sí, alteza.

Acompaña a la condesa a la mina cuando despierte.

Bien, alteza.

¡Mandaré unas mulas para que se lleven los cuerpos!

¿Cómo te encuentras, Django?

¿Empiezas a divertirte con las moscas?

(RÍE)

(Graznidos)

(Graznido)

(Música trágica)

(Ruido metálico)

(Música de suspense)

¡Ah!

(PECADO) Django...

No te cansas, ¿verdad?

Se contará que has matado incluso a la puta blanca.

En el infierno, te ajustarán las cuentas.

(Música triste)

Marisol.

¡Eh, los del barco! ¡Vengo a recoger los cadáveres!

(Música de suspense)

(SILBANDO) ¡Dejadle pasar!

Apartad las vallas.

¡Adelante, adelante!

(HOMBRE) ¡Más rápido!

(HOMBRE) ¡Vamos, seguid trabajando!

¿Los cadáveres son esos tres?

(HOMBRE) Tú, muévete, rápido.

(Música de acción)

Eh, tú, inglés, ven conmigo.

¡No seáis gandules! ¡Moveos! ¡Moveos!

¿Sabes por qué Orlowsky mató a Manuel de Soto?

Porque estaba convencido de que tenía escondida la mariposa negra.

¿Y por qué no me lo dijiste?

¿De qué te asombras?

¿No te dije que volvería?

Camina o nos descubrirán.

Y, ahora..., ¿qué diablos piensas hacer?

Quiero liberar a todos estos hombres.

¿Cómo?

Utilizando su barco.

¿De verdad?

Y si te sobra un poco de tiempo, podrías enderezarme la joroba.

¡Espera!

¡Sígueme!

Excelencia, si la veta no se agota,

el año que viene, aumentaremos la producción en un 10 %.

(HOMBRE, FUERA) ¡No os paréis! ¿Quieres más hombres?

De momento, creo que es mejor apurar a los que tenemos.

Dentro de unas semanas,

es posible. (HOMBRE, FUERA) Vamos, traedlo.

Súbela.

Vosotros,

daos prisa.

Después del trabajo, reúnelos a todos frente al estrado.

Quiero que vean los cadáveres.

Diré unas palabras.

¡Django!

(Explosión)

(Música triunfal)

¡Buscadle! ¡Capturadle!

(Explosión)

(Ráfaga)

(Ráfaga)

(Explosión)

(Ráfaga de ametralladora)

¡Hijos de puta! ¡Cabrones! ¡Vamos, capturadle!

¡Solo es un hombre!

Un hombre... y medio.

(Explosión)

(Ráfaga de ametralladora)

(Explosión)

(Disparos)

(Explosión)

(Música triunfal)

(Ráfaga de ametralladora)

(Ráfaga de ametralladora)

(Disparos)

(Explosión)

(Disparos)

(Ráfaga de ametralladora)

(Ráfaga de ametralladora)

(Ráfaga de ametralladora)

(Ráfaga de ametralladora)

¡Cuidado, está allí! ¿Lo ves? Ese bastardo...

(Chasquidos)

¡Aún estamos vivos, jorobita mía!

(Música de suspense)

¡Adelante, dispara!

¿A qué estás esperando?

¡Ah, oh!

(GRITA) (GRITAN)

(Golpes metálicos)

(Música triste)

¿Estás decidida?

Sí.

Me gustaría quedarme aquí con ellos.

Es un bonito lugar.

Aquí el oro sirve para hacer cantar al viento.

¿Por qué no te quedas tú también?

¡No puedo!

Me necesitan en alguna parte.

Pero ¡volveré!

¡Algún día volveré!

(Música triste)

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.