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(Música)
No escaparás, Johnny.
Estás acorralado, es mejor que te entregues.
¡Johnny Ringo! ¿Me oyes?
Será mejor que salgas. ¡Vamos, sal! ¡Pronto!
(Disparos, música)
¡Quietos! ¡Que no dispare nadie! Soy yo, sheriff.
¿Te rindes, Johnny? Un momento, sheriff.
¿Puedo salir? Johnny dejará que salga de aquí si no disparan.
Está bien, Bea. Puede salir. Dispones de un minuto.
Pero nada de trucos, te lo advierto.
(Continúa la música)
¿Todavía le queda mucha munición? No he podido contarla.
A este no le verás más. ¿Le has besado por última vez?
(Disparos)
(Disparos)
(Disparo)
(Música)
Han acorralado a Johnny el sheriff y sus hombres.
¿Dónde? En Tombstone, en el salón.
Imbécil enamorado... ¿Por qué fue a verte allí?
¡Tenemos que salvarle! ¡Suéltenme, suéltenme!
¿Qué es eso? ¡Por favor!
-Está muy excitada porque no le gusta que estemos aquí.
No hay tiempo que perder. ¡Hay que salvar a Johnny enseguida!
Ya que lo pides así, habrá que hacerlo, claro.
¡Vamos, muchachos, llevaremos un caballo de más por si acaso!
Entra, Bea, tal vez puedas calmar a esa mujer.
(BALBUCEA)
-Johnny dijo que los dejáramos en paz,
pero tú no sabes qué clase de mujer es.
Solo porque nos establecemos aquí y nos comemos su despensa
ella y los niños se sulfuran, aunque los niños son mucho peor.
-Papá sabrá lo que tiene que hacer para castigarte.
¿Dónde está? Es capitán y ha salido con sus tropas
para luchar contra los apaches.
-No permitas que te cuenten historias de su padre.
Y oye bien, Bea, varios de mis hombres permanecerán aquí
para evitar incidentes.
(BALBUCEA)
¡Adelante, muchachos, sin perder tiempo!
¿Qué modales son estos?
¿Habéis tomado este refugio por un establo?
(RÍE) ¿Has visto, David? La primera dama del país
va a enseñarnos cómo debemos comportarnos.
(RÍE)
(Disparo)
(Música)
Por lo menos podríamos quitarle la mordaza. ¿De qué le sirve?
Comenzaría a gritar de nuevo.
-No seas sentimental, no le pasará nada.
(Trote caballos)
¡Son ellos!
Los persiguen los alguaciles.
Dile a Johnny que estaré entre aquellos árboles.
(Disparo)
¡Mamá!
(Disparos)
Vosotros, a aquellas ventanas. ¡Vamos, aprisa!
¡Hay que salir de esta ratonera! -¡Desátenos, por favor!
-Suelten a mamá y a mi hermano. ¡Suéltenos, por favor!
¡Por favor, suéltenos!
-¡Mamá! -¡Por favor!
(LLORAN)
-¡Por favor, por favor! ¡Suéltennos!
-¡Hay que reducir el fuego! -¡Más deprisa, traed más agua!
-¿No podéis ir más ligeros? -Es inútil.
Las llamas toman cada vez más incremento.
Hay que hacer un esfuerzo, vamos, traed más agua.
Si le es de algún consuelo, capitán, le diré que Johnny Ringo,
el responsable de todo esto, ha muerto.
-Quisiera ver el lugar en donde han enterrado a mi familia.
(Viento)
No sabíamos sus nombres.
Mary.
Judie.
Jimmy.
-Esa es Bea Bordet, la novia de Ringo.
-¿Tiene alguna fotografía de Johnny Ringo?
Lo siento, no la tengo.
Desentiérrelo. -¿Desenterrarlo? ¿Por qué?
-Quiero asegurarme de que Johnny Ringo está muerto.
-No le será posible reconocer el cadáver,
el fuego lo ha desfigurado totalmente.
-Entonces, ¿cómo sabe que es él?
-Lo identificamos por un anillo que le había regalado Bea.
-Johnny Ringo es demasiado listo para dejarse atrapar.
Estoy seguro de que ese hombre vive.
Debe ocultarse en alguna parte.
Necesito su fotografía.
Qué sorpresa. No esperaba su visita.
(Música)
¿Es el revólver de Johnny Ringo? Sí, lo era.
¿Por qué lo tiene usted?
El sheriff me lo dio en el cementerio.
¿Amó usted a Johnny Ringo de verdad, sinceramente?
No es un secreto para nadie.
Le ha amado tanto que ha puesto su revólver
en la mano de un cadáver y el anillo que usted le regaló
para hacer creer a todos que ha muerto.
(RÍE) Usted está loco.
(RÍE) ¡Completamente loco!
Es posible.
Completamente loco.
O lo suficiente como para no dejar de buscarle por todo el país.
Yo sabré encontrarlo.
(Música)
¡Jia, jia!
¡Jia!
(Bullicio)
Muchas gracias. -Buenas tardes.
Deseo ver a un tal Sam Dobie, me han dicho que está hospedado aquí.
-Sí, es verdad.
-Dígale que el capitán Conroy quiere verle.
-Ajá. -Dele esta tarjeta.
Gracias. -De nada.
Para el señor Dobie. -Hasta luego.
(SUSPIRA)
-La tarjeta es de ese señor.
-Capitán Conroy. -Es un placer conocerle, señor Dobie.
Siéntese, por favor. -Gracias.
-He hecho un camino muy largo para verle, señor Dobie.
-Dice usted en su tarjeta que le recomienda el banquero Jenkins,
¿es amigo suyo?
-Sí, y me ha hablado de los numerosos servicios que usted le ha prestado.
Le aprecia a usted mucho, sí.
-Me dijo que le había llevado un cargamento de oro a Kansas City,
que encontró a una heredera desaparecida
y que podía fácilmente trasladarse desde Boston a San Francisco.
-Mis servicios se pueden comprar, conozco bien a estas gentes y el país
y me gusta viajar.
-Aunque solamente sea verdad la mitad de lo que me ha dicho
mi amigo Jenkins, es usted el hombre que necesito.
-¿Y en qué puedo servirle, capitán?
-Hace más de dos años que ando buscando a Johnny Ringo.
Y no me ha sido posible encontrarlo. -Johnny Ringo está muerto.
-Eso cree la gente, pero yo no lo creo.
-¿Algún motivo particular?
-Un presentimiento, el motivo es puramente personal.
Pagaré para encontrar a ese hombre y no me importa el precio.
-Es muy amable y generosa su oferta.
Podría tentar a cualquier persona, pero me gusta ser honrado
y cobrar por encontrar a un muerto sería una estafa. (RÍE)
-Quizás sería mejor entonces que en vez de buscar a Johnny Ringo,
busque a un hombre que dispara con la zurda,
que siempre da en el blanco y tiene una quemadura en el hombro.
-¿Un hombro quemado?
-Sí, para ser más exactos, el derecho,
le salvaron de las llamas y dieron sepultura a un cadáver carbonizado.
-Capitán Conroy, este país es muy grande.
Puede llevarnos mucho tiempo encontrar a la persona que busca.
Mi precio y los gastos serán elevados.
-Aquí tiene un anticipo.
Un cheque para el banco Jenkins de 1000 $.
(RÍE) -Es una oferta extremadamente tentadora.
Aceptaré el cheque, pero sin ninguna responsabilidad por el momento.
-No tenga escrúpulos, señor Dobie, nada me parecerá caro
si encuentra a Johnny Ringo.
-Si es verdad que aún vive, debe ser un tipo peligroso.
Habrá que extremar las precauciones y buscarle hábilmente
por toda esta parte del país.
Tal vez sería una buena idea que me convirtiese en vendedor de armas.
Eso es. Un vendedor de revólveres. Es quizá el mejor camino.
(Música)
¿En qué puedo servirle?
-Acabo de leer el anuncio. Necesito trabajo.
-Bien, ¿entiende usted en armas?
-No, pero puedo aprender, ¿o tal vez... es un obstáculo?
-En cierto modo, no, solo que el envío del nuevo modelo
que deseamos vender es un revólver que aún tardarán algunos meses
en servirnos de fábrica.
-No puedo esperar. Necesito ganar dinero.
-Puede mientras tanto entrenarse y trabajar aquí
ordenando el almacén.
-Supongamos que acepto, ¿cuánto ganaré?
¡Jia, jia!
¡Jia!
-Con un poco de suerte, llegaremos a tiempo.
Esas chicas esperarán hasta que vayamos.
Saben que hoy es día de cobro.
¿Nombre? Clyde Smith.
Clyde Smith.
100...
80.
180 dólares solamente por 30 días de trabajo.
Kowalski. Kowalski, aquí tienes tu dinero.
-Win. -Win, 180 más.
(RÍE) -¿Nunca has trabajado en una mina de Pensilvania?
No. Allí pagan la mitad.
-Y en Gales, menos aún. La mitad de la mitad.
(RÍE)
¿Ganabas mucho antes de trabajar en esta mina?
A veces sí. ¿De veras?
¿Y cómo lo ganabas? ¿Jugando? (RÍE) De muchas maneras.
Pero ¿cómo? Vamos, ¿en qué trabajabas antes de venir a la mina?
Oh... En muchas cosas..
(RÍE) ¿Quieres decir que no habrás sido un pistolero, eh?
¿Por qué? Mucha gente trabaja en eso
y viven espléndidamente, beben, tienen mujeres bonitas
y hablan, hablan, pero tú...
Tu no dices nada. (SUSPIRA)
¿Es verdad, Clyde? ¿Eres uno de esos matones renegados?
(RÍE) Sí. ¡Uh, uh! ¡Un verdadero matón!
(RÍEN) Vaya broma.
Pero no podía ganarme la vida de ese modo.
Lo pensé mucho y decidí trabajar aquí, es más honesto.
Y de vez en cuando, un traguito que otro, ¿eh?
-¡Buena idea! ¡Vamos a emborracharnos!
Sí, vamos.
Es bueno ir a beber. Y que lo digas.
Aquí está, amigos, el nuevo Colt, el revólver de acción doble.
El Relámpago, el mejor revólver del mercado.
Y solamente por 25 $.
Es suficiente apretar el gatillo y se carga y dispara automáticamente.
¿Alguno quiere probarlo?
¿Es un juguete o un revólver de verdad?
¿Juguete? Pruébelo usted mismo. No ha visto otro igual.
Cinco tiros al blanco con su revólver y cinco con mi relámpago.
Bueno.
¡Eh!
(RÍE)
¿Listo?
Sí. Preparado.
¡Ya!
Mm... Siete segundos nada más. (RÍE)
Ahora viene el Relámpago. Aquí esta el nuevo Colt.
Mm...
¿Está preparado? Sí.
Atención.
¡Ya!
¡Solo cinco segundos!
Siete segundos con su propio revólver.
Con el Colt Relámpago de doble acción solamente cinco segundos,
la mejor puntería que jamás se haya visto.
-Solamente hay un hombre capaz de hacer eso, Johnny Ringo.
-Pero Johnny Ringo ha muerto. -Su sepultura está en Tombstone.
Pero lo que no sabemos es quién puede estar enterrado allí.
¿No le interesa el tema?
(RÍE) -Solo me interesan los clientes.
¿Querrá ayudarme y repetir esa muestra de habilidad?
De acuerdo, lo haré.
¿Es zurdo? (NIEGA) Tiro así.
¿Quiere que marque el tiempo desde que saque el revólver?
Bien.
(RÍE) ¡Mirad, muchachos!
Va a hacer una demostración como Johnny Ringo, cruzando el brazo.
¡Es Johnny Ringo! ¡El mismo!
(Risas)
Bien, atención.
¿Preparado?
¡Ya!
(TODOS) -¡Bien atinado!
-¡Solamente con un Colt Relámpago de doble acción!
¿Quién lo compra por 25 $? Gracias. Solamente 25 $ por revólver.
Un momento, un momento. Uno detrás de otro. Habrá para todos.
Os invito a beber. Tendremos que lavarnos
si queremos alternar con las chicas del salón.
(RÍE) Claro, claro. -Pues nos lavaremos.
(Bullicio)
Vaya animación, ¿eh?
(RÍEN)
Me he quedado sin tabaco. Voy a comprar.
¡Y ahora, atención! Os cantaré una canción que oí en Arizona.
Se llama "La balada de Johnny Ringo".
Confío en que no esté por aquí.
(Risas)
Algunos aseguran que ha muerto.
Pero ¿quién sabe si andará por ahí dando sustos, verdad?
(Risas)
(Música)
Llegaba Johnny Ringo
al pie de la ciudad,
cuando vio allí diez hombres
su soga levantar.
De un fuerte roble pende,
la muerte viene por él.
Un revólver el grupo disuelve,
no pueden saber quién fue.
Pensad que a Johnny Ringo
no pueden cien balas vencer,
mas nueva tierra su cuerpo cubrió,
mas nueva tierra su cuerpo cubrió.
Llegaba Johnny Ringo
febril de ansias de matar,
sin ver qué pistolas y rifles
van sus cargas a vaciar.
Es fuerte, ya nadie teme,
la muerte viene por él,
un revólver el grupo disuelve,
no pueden saber quién fue.
Pensad que a Johnny Ringo
no pueden cien balas vencer,
mas nueva tierra su cuerpo cubrió,
mas nueva tierra...
Su cuerpo cubrió.
(Aplausos, vítores)
Hola. -Hola.
Hola, ¿qué hay? ¿Aceptan un trago?
¿Por qué?
Me ha ayudado a vender muchos revólveres.
(RÍE)
Bien, tomaremos un whisky.
Una ronda de whisky. Y una cerveza para mí.
(EBRIO) Oye, amigo, ¿cómo has dicho que te llamas?
No recuerdo haberlo dicho. ¿Y por qué no lo dices?
Me llamo Smith. ¿Smith? (RÍE)
Un nombre muy original ese, ¿verdad? ¿De dónde vienes, Smith?
(RÍE) De muchos sitios. Ah, ¿de Tombstone también?
La canción dice que finalmente le pudieron capturar,
pero yo tengo otra versión.
-¿Qué versión? -Ah, solo habladurías, amigo mío.
¿Qué opinas tú, Smith? ¿Está muerto?
¿Cómo voy a saberlo?
(HIPA) No sabes nada, ¿verdad?
(RÍE) No sabes ni cómo te llamas.
¡Ni siquiera sabes tu propio nombre! (RÍE)
Yo pondría más cuidado. Es peligroso venir a provocarme.
Ahora empezamos a entendernos, ¿verdad?
Al fin estamos hablando en serio.
Un hombre con tu puntería debería hablar con el revólver.
Un hombre consciente deja hablar su revólver
solo cuando llega el caso.
No pueden saber quién fue.
Pensad que a Johnny Ringo no pueden cien balas vencer,
mas nueva tierra su cuerpo cubrió,
más nueva tierra su cuerpo cubrió.
(Aplausos, vítores)
¡Por él!
¡Por Johnny Ringo, el sepultado que bebe whisky! (RÍE)
¿Qué tal? ¿Cómo te va por el otro mundo?
De eso puede enterarse ahora mismo.
Calma, señores. -¡Vaya! (RÍE)
Habías estado muy callado hasta ahora.
-Soy amante de la paz. ¿Le sorprende a usted?
-No. ¿Y si te ataca alguien? ¿Qué haces entonces?
¿Te quedas inmóvil sin defenderte?
Supongamos que alguien te pide que bailes.
¿Qué diablos harías entonces? -No lo sé.
Supongo que le diría que no sé bailar.
(RÍE) -No sabes bailar, ¿eh? Pero es fácil, podrías aprender.
¿Verdad que podrías? (RÍE)
¡Eh, trovador! ¡Queremos un poco de música!
Y tú, vendedor. ¡A bailar!
(Disparos)
(TOSE)
¿A qué estás esperando? Ya...
(Música)
Vamos, a bailar he dicho.
(Disparos)
(RÍE)
Whisky, por favor. Este es a mi cuenta.
Eh, amigo.
Olvida su revólver. Eh...
Muchas gracias. No tiene importancia.
(RÍEN)
(Música)
¡So! Eh, amigo.
¿Va usted a Leadville? Sí.
Una larga caminata.
(RÍE) Sí. Hacer ejercicio es bueno.
Vamos, suba, aquí irá más cómodo y llegará antes.
Gracias. Muy amable.
Pensaba comprarme un caballo, pero me desplumaron
en una partida de póquer.
También a mí me han desplumado alguna vez.
(RÍEN)
Billy, el cantante ambulante, pasó por aquí hace poco.
Le propuse una partida de póquer para ganarle el caballo,
pero no la aceptó. (RÍEN)
(Continúa la música)
¿Qué va a hacer en Leadville?
No me queda más remedio que trabajar.
Mm... Desagradable, pero, según dice la Biblia,
"ganarás el pan con el sudor de tu frente".
(RÍE) No me diga que también es pastor.
"Además de servir a Dios, cada hombre debe tener un oficio",
dice San Pablo. Mi oficio es pegar tiros.
Eso sabe hacerlo muy bien. ¿Dónde ha aprendido?
No me acuerdo ya. Nací con un revólver
y mi primera papilla fue sazonada con pólvora.
Tira muy bien. Tal vez...
Podría usted ayudarme en mis viajes.
Necesito un buen demostrador.
¿Sí? ¿También en Leadville?
Sí, trabajo para la empresa J.R. Carmichael, armero.
No me puedo presentar con esta facha ante tu jefe.
Ahí tienes una casa de baños.
Gracias.
Es esa de ahí enfrente. De acuerdo, te esperaré allí.
Hasta luego. ¡Jia!
(Música)
¡Oh! (RÍE)
-¡So!
¡Sam! No te esperaba. ¿Cómo es que has vuelto tan pronto?
-Ya lo he vendido todo. -¿Todo lo has vendido?
-Hasta el último revólver. -¿Cómo es posible?
-Dentro te lo explicaré, vamos. -¡Oh! Parece imposible.
-Hola, ¿cómo está, Sam? -Hola, Hayworth.
-¡Hola, señor Dobie! -¿Qué hay, Roy?
-Roy, lleva el caballo al establo. -Sí, señorita Carmichael.
(RÍEN)
Estoy impaciente por saber qué ha pasado.
-Encontré un colaborador, un verdadero campeón de tiro,
el más rápido que he visto. La gente se apiñaba
alrededor del puesto, dice que se llama Clyde Smith,
pero algunos han comentado que es Johnny Ringo.
-¿Johnny Ringo? Pero ¿no ha muerto?
-Habían dicho que estaba enterrado en Tombstone.
-Pero si no está en su sepultura, ¿dónde está?
-En los baños públicos. (RÍE)
-No puedo perder una oportunidad como esta.
-¿A dónde vas? -A los baños, a buscarle.
Ese hombre debe trabajar para nosotros.
Eh... Bonita cicatriz.
Sí.
¿Se quemó usted? ¿Eh?
¿Un incendio? No, agua hirviendo.
Ah...
Señorita Carmichael, hoy no es el día de las señoras.
-No importa. Busco a un hombre. -Ah.
En tal caso, es el día justo en que puede encontrarlo.
Lo podrá contemplar divinamente.
-¿Quién de ustedes es Clyde Smith?
Yo mismo. Me llamo Clyde Smith.
¿El campeón de tiro? (RÍE)
En este momento, sin cartuchos.
Me llamo Cathy Carmichael, propietaria de la armería Carmichael.
(RÍE) Pensé que sería un viejo.
Me gustaría que trabajase para nosotros. ¿Cuánto pide?
Haga usted una oferta primero.
50 $ por semana.
-¡Cathy! Este no es lugar adecuado para discutir.
-¿Y por qué no? (RÍE)
Bien, quiero...
Quiero un caballo. Y el 10 %.
Contrátelo, su nombre vale todo el dinero.
Por lo menos, 5000 $. ¿Y por qué no una mina de oro?
Sí, en los baños públicos siempre se dice la verdad, ¿eh?
Bien, acepto su petición, señor Smith, o como se llame.
Hay... Hay otra condición que deseo imponer.
-¿Cuál es?
-Vuélvase, por favor, tengo que salir.
(Risas)
(Música)
¿Qué es lo que te tiene preocupado, Sam?
¿Es quizá por lo de Clyde Smith? ¿Crees realmente que es Johnny Ringo?
-No es eso precisamente lo que me preocupa.
Me querrías más si yo fuese Johnny Ringo, ¿verdad?
-No podría quererte más. ¿Estás celoso?
(RÍE)
¡Eh! (RÍE)
Siento mucho llegar tarde, pero necesitaba ropa nueva.
¿Qué les parece lo que he comprado? Bien.
(RÍE) Nos vamos a Aspen. ¿Listo, Sam?
Estaba esperándote. -Que tenga buen viaje, Sam.
-Mucha suerte. -Gracias, también para vosotros.
Hasta pronto. -Adiós, Sam.
¿No hay uno para mí? (RÍE)
¿No merezco yo uno de esos?
Solo si Sam lo permite. -Permitido.
Me ha sabido a poco. La próxima vez, espero que sea más efusiva.
(RÍEN)
¡Adiós, Sam! ¡Adiós, Clyde! -¡Adiós, Cathy!
-¡Mucha suerte!
(Continúa la música)
¿Hace mucho que trabajas para ella? Casi seis meses.
¡Ja! Mucho tiempo, ¿eh? Pues sí.
No es normal que una chica administre un negocio.
No, no lo es. Y entiende bien el oficio.
Es lógico, lo aprendió de su padre. Ah... Te gusta la chica, ¿eh?
A mí también, ¿sabes? Pero yo lo tengo más difícil que tú.
¿Por qué dices eso? ¿Por qué?
¡Porque voy a quitártela! (RÍE)
¡Jia!
¡Jia!
¿Preparados?
¡Ya!
-Por lo menos, es seguro que saca el revólver como Johnny Ringo.
Es Ringo, no hay duda. Comprobaremos los disparos.
Aquí tenemos los blancos utilizados.
A mi izquierda, el del señor Smith, y a mi derecha, el del provocador.
Y gana nuevamente el señor Smith.
Aquí está el blanco del señor Smith, pueden acercarse y comprobarlo,
lo cual demuestra que nuestro revólver es el mejor del mundo.
¿Alguno de ustedes quiere intentarlo una vez más?
-¡Yo!
(RÍE) A ver si se luce, sheriff.
Bien, sheriff, aquí lo tiene, pruébelo.
-Prefiero tirar con el mío. -Atención, ¿preparados?
¡Ya!
(Disparos)
(Bullicio)
Muy buenos disparos, sheriff.
(RÍE) Viniendo el cumplido de usted, es un honor para mí.
Me han dicho que es usted Johnny Ringo.
(RÍE) ¿Y usted cree todo lo que dicen?
Quiero advertirle que este es un lugar muy tranquilo
y no me gustaría que... -Sheriff, mi nombre es Sam Dobie.
¿Ocurre algo?
-Por el momento, no, no ocurre nada.
Le hacía una advertencia... a su socio.
Sheriff.
Me gustaría saber quién ha podido decirle
que yo soy Johnny Ringo. Ah... ¿Y qué importa eso?
A mí me importa mucho.
Lo ha dicho un tal Billy Monroe, un cantante ambulante.
Bien, señores. ¿Hay alguno por ahí que quiera volver a medir sus fuerzas
con el gran Clyde Smith? No han podido superarle todavía.
¡Vamos, ánimo! ¿No se atreve nadie?
Este es el mejor revólver del mundo y podemos demostrarlo.
Buenas tardes. Buenas tardes. Quisiera...
Quisiera poner un telegrama. Muy bien. ¿Quiere escribir el texto?
Sí.
Estos disparos son los del provocador.
Aquí están los míos. La diferencia está a la vista.
Esta vez no se me va a escapar.
Ese es Johnny Ringo. Vale 5000 $.
1000 $ para cada uno si lo entregamos vivo.
-¿El precio vale para vivo o muerto? -Idiota.
Ya tenemos a un Ringo muerto.
Necesitamos a uno vivo para demostrar que no está muerto.
Aquí le tenéis, el mejor tirador del mundo.
Ahora se dedica a hacer demostraciones.
¡Basta ya de comedias, farsante!
(Disparo)
¿También tú crees que soy Johnny Ringo?
(Disparo)
(SUSPIRA)
Gracias, Sam.
Ya no molestarán.
-¿Qué ha pasado? ¿Con quién se han pegado ahora de esa manera?
-Con unos camorristas.
-Les advertí antes que no buscaran jaleos.
Me provocaron, sheriff.
Todo el mundo lo ha visto, fue en defensa propia.
Señor Smith, tienen 24 horas para salir de aquí.
¡Y no vuelvan más!
¿Me han entendido?
¿Sabe una cosa, señor Smith?
A veces creo que es verdad lo que me han dicho.
¿Vamos?
(Música)
¿También tú crees lo que dice el sheriff?
¿Que soy Johnny Ringo?
No he tenido tiempo para pensarlo todavía.
Entonces piénsalo. ¿Sí o no?
No. ¿Por qué no?
No sé mucho sobre Johnny Ringo, pero lo poco que me han contado de él
no encaja con tu manera de ser.
¿Estuviste alguna vez en Tombstone? No, está muy lejos.
¿Lo que quieres saber es si he visto alguna vez a Johnny Ringo?
Sí. ¿Lo has visto?
Creo habértelo dicho ya. No. Fíjate en eso.
¡Ah! ¡Buenas tardes! Hola.
Vaya... (RÍE)
Volvemos a encontrarnos. Mi caballo está cojo.
¿Pueden ayudarme?
Es la pata derecha. Sí.
Está ya un poco viejo el pobre.
Tenía una piedra. Mm...
Menos mal que les he encontrado. ¿A dónde van ustedes?
A Leadville. ¡A Leadville, ah!
Una bonita ciudad. Muy bonita ciudad.
Está un poco lejos, pero vale la pena, sí, señor.
¿Les importa que vaya con ustedes? No, en absoluto. ¡Jia!
(Música)
Buen sitio para acampar. Sí lo es.
Hay mucha gente que acampa siempre aquí.
Ha presentado usted un buen espectáculo en Aspen.
Sobre todo, para las chicas. (RÍE)
Sam también ha colaborado, lo hemos vendido todo.
Pues...
Hay una cosa que no comprendo.
Que un hombre que vende revólveres no entienda nada de armas.
(RÍE)
Toma, póntelas. ¡Ah, ah!
Quiero darte una lección. Ahora verás.
No es nada difícil.
Cuando aprendas a tirar,
podrás hablar con conocimiento de causa. (RÍE)
La mayoría de la gente las lleva a la derecha.
En mi opinión, se saca más rápidamente
por el lado izquierdo. Afuera y arriba.
Un solo movimiento si está lo suficientemente baja.
Bueno, así está bien.
Prueba a cogerlo.
(RÍE)
Tal vez pueda ser un pistolero. Ahora, cuando te diga,
saca el revólver y apunta al árbol como si fuera un hombre.
Tu vida depende de esto, Sam.
¿Preparado?
¡Ya!
(Disparos)
Ah... Era solo una broma, Sam.
Pero ese era el disparo que te hubiese matado
si no hubieras sido lo suficientemente rápido.
Yo vivo aquí.
Desengancharé los caballos y me iré a dormir,
es muy tarde para molestar a la señorita Carmichael.
Yo voy al Crystal Palace, espero que vengan a verme actuar.
Es posible. Seguro.
Buenas noches. Buenas noches. Adiós Clyde.
Buenas noches, Sam. Te veré mañana por la mañana.
Buenas noches. Adiós.
Hasta mañana.
Quieto...
Hola, Johnny.
Bea.
¿Cómo has conseguido dar conmigo?
No creas que has sido fácil.
Buena idea la de camuflarte como vendedor de armas,
Johnny Ringo se persigue a sí mismo, y nunca se encuentra.
Tú me has encontrado.
Eso significa que otros pueden encontrarme.
Nadie excepto yo sabe que vives y me ha servido de bien poco.
¿Por qué no me has llamado, Johnny? Día tras día,
he esperado impaciente tus noticias. Bea, ¿sabe alguien más
que estoy aquí? ¡Nadie!
¿Dónde te hospedas? Tengo una habitación
en el piso de arriba.
¿Con qué nombre? Con el de Ricky Osborn.
(Continúa la música)
Llegué hace dos semanas.
He visto a la dama
con la que juegas a hacer de empleado.
Bea, debes marcharte de Leadville, quiero que lo comprendas.
(Continúa la música)
Tu presencia aquí me compromete.
He mentido por ti, Johnny, he esperado dos años
que me llamaras, pero ahora que estamos juntos,
me pides que me vaya.
¿Por qué he de irme?
¿Tal vez no me quieres ya, Johnny? Sam.
Mi nombre es Sam. Qué más da,
estamos juntos, eso es lo que importa.
Naturalmente,
pero tu visita puede costarme la vida.
El capitán Conroy nunca ha creído en mi muerte,
tú lo sabes, está obsesionado por la venganza.
Bea, cualquier imprudencia puede ser grave.
Deja que pase algún tiempo, cuando me hayan olvidado,
empezaremos nuevamente,
pero ahora es muy peligroso.
(Continúa la música)
Está bien, Johnny, seguiré esperando hasta que me llames.
Si me necesitas, estoy trabajando en el Crystal Palace.
Ah, me olvidaba...
Ten, tu revólver, puedes necesitarlo.
Sam Dobie es vendedor de armas,
y no necesita vengarse de nadie.
Muy bien, señor Dobie.
Si alguna vez encuentra a mi viejo amigo Johnny,
dígale que su revólver está en mi poder,
y que Bea Bordet solo vive para esperarle.
(Música tensión)
Gracias, eso es todo.
Buenos días, señorita Carmichael. -Buenos días, señor Barney.
-Son 3 dólares y 20 centavos en total.
Gracias, señorita, hasta pronto.
¿Qué desea? -Dos libras de azúcar.
-Bien. ¿Cuándo vuelve Sam Dobie, señorita?
-Espero que vuelva hoy.
-Ese nuevo vendedor entiende muy bien su oficio,
¿no es cierto?
-No hemos podido encontrar otro mejor.
Una libra de café. -Bien.
¿No considera un poco arriesgado que Sam viaje con ese hombre?
-¿Lo dice usted por lo que se murmura?
-Hay quien asegura que ese hombre es el verdadero Johnny Ringo.
-Pues ya sabe más que yo.
-¿Desea algo más, señorita?
No, gracias.
(Música tensión)
¿Ya estáis de vuelta? Llegamos ayer por la noche.
Exacto, era demasiado tarde y no quisimos molestarla.
¿Cómo ha ido el viaje? Bien.
Estaréis cansados.
Os esperaba mucho más tarde.
Nos hemos repartido bien el trabajo, yo exhibía las armas,
y Sam las cobraba.
¿Otra vez lo habéis vendido todo?
En Aspen tuvimos problemas. ¿Por qué?
Porque yo tiro demasiado bien, y creen que soy Johnny Ringo.
¿Y es usted Johnny Ringo?
Si usted quiere que sea Johnny Ringo, lo seré.
Si no, no.
Para la señorita Carmichael y para mí, eres Smith.
Oh...
Ha sido un viaje muy largo pero tenía la obligación de hacerlo.
(Música tensión)
Bea, te había dicho que no debías venir.
Conroy está aquí.
¿Te ha visto? No, le acompañaban tres hombres,
tenemos que irnos inmediatamente, toma.
No, no quiero empezar de nuevo.
(Música)
Conroy no me busca a mí, busca a Clyde Smith,
él piensa que es Johnny Ringo.
¿Pero no lo comprendes, Bea?
Yo solamente tengo que quedarme esperando a que le maten.
Pero él negará que es Johnny Ringo.
A menos que alguien pueda testimoniar lo contrario.
Alguien íntimamente ligado a su vida,
y quién mejor que su amante, Bea Bordet.
¿No harías eso por mí, Bea?
Solo con una condición.
Que cuando todo haya pasado,
nos marchemos juntos, para siempre.
(Continúa la música)
Quiero que comprendáis que os he contratado
para encontrar a Ringo, no para matarle,
eso es cosa mía, ¿estamos?
Solo hay una duda, capitán, yo le telegrafié
diciéndole que tal vez fuese Johnny Ringo,
pero no estamos seguros.
¿Cuándo le has visto por última vez? Hace una hora, aproximadamente.
¿Dónde puede estar ahora? Trabaja en la tienda de Carmichael,
y a veces va a los baños de Mason, otras veces va al salón.
Taylor y Brooks, registren su habitación,
Foster, vigile la tienda.
Después de un viaje tan largo, me apetece tomar un baño.
Baño especial para una cena especial en el Crystal Palace.
Quiero pedirte una cosa, Clyde.
Deja de presumir de una vez que eres Johnny Ringo,
pueden matarte.
Tal vez así la gente no se atreva a acercarse.
Lo comprendo, Clyde, te gusta presumir de valiente.
Pero es un juego que puede perjudicarte.
No tengo miedo.
Me gusta jugar con la vida, y a Cathy le parece bien, ya sabes.
Pienso quitártela.
Ya... (RÍE) ¿No me crees capaz?
Ya sabes que me gusta mucho.
No te será fácil, Clyde. Lo sé.
Primero tengo que matarte como...
Como Johnny Ringo.
Él liquidó a cuantos se interponían.
Te lo advierto, Clyde.
Es peligroso jugar con fuego.
Lo sé muy bien.
(RÍE) Así conseguí esta quemadura.
Ah, aquí tenemos otra vez a nuestro amigo Billy Monroe.
Es el que lleva la quemadura en el hombro.
Quiero que me lo presentes. Vamos.
Caballeros, quiero presentarles a este amigo mío,
el capitán Conroy.
Ah, mucho gusto.
Yo soy Clyde Smith. ¿De dónde viene?
De Tombstone.
Ah, de Tombstone...
Eso queda un poco lejos de aquí, ¿verdad, capitán?
Este es mi amigo Sam Dobie.
Encantado. Capitán...
Gracias.
Mala quemadura lleva en el hombro. ¿Cómo se la hizo?
Ah, sería largo de contar.
¿Por qué no lo dices? Es una historia muy buena, Johnny.
¿Quiere un poco de agua, capitán? Sí, hace mucho calor aquí.
(RÍE) Bien, el infierno produce calor.
Eso dice su canción, ¿verdad, Billy? Ah, sí.
Creo que me ducharé.
Mucho gusto en conocerle, capitán. Nos veremos luego, Billy.
Me parece que es el que buscamos. Tal vez no lo sea.
Dentro de poco lo sabremos.
(Música alegre)
Esto está muy animado.
Han venido para admirarla a usted.
¿Ves a alguien conocido?
Vamos, nos sentaremos.
¿Estás seguro de que ese es Ringo? -Eso me han dicho.
(BORRACHO) -Hola, Johnny.
Me llamo Smith. ¿Será verdad eso?
Eso de Clyde Smith no te servirá de mucho.
¿Por qué no lo olvidas?
(Continúa la música)
Hubiese sido mucho mejor reservar una mesa.
Utiliza tu revólver y toda la sala será para ti.
¡Sam! Era solo una sugerencia.
Lo siento, pero está todo completo.
Allí veo una mesa vacía. Está reservada, señor.
Un momento, amigo, ¿sabe usted con quién habla?
Es Johnny Ringo.
¿Johnny Ringo? Sí.
Sí, naturalmente, por aquí, por favor.
Solo he dicho Johnny Ringo. Ah.
Ese nombre abre todas las puertas.
¿Por qué estás tan convencido de quién soy?
Tú me convenciste, Johnny. Ah, bien.
¿Qué van a beber los señores?
Champán. Naturalmente.
Champán para el señor Ringo.
(Continúa la música)
¿Es verdad que es Johnny Ringo? Naturalmente.
(Continúa la música)
¿Qué le parece el espectáculo? Me gusta mucho.
(RÍE)
Y ahora tengo el gusto de presentarles
a la bella y encantadora... ¡Ricky Osborn!
(Música)
Bea Bordet.
¿Cómo? Es Bea Bordet.
Ah, sí. Ella resolverá el problema.
(CANTA EN ALEMÁN)
Esa chica tiene mucha clase, ¿verdad?
¿Cómo dijo que se llama? No lo sé, Johnny.
(Aplausos)
(Bullicio)
Sam le llama siempre Johnny, usted dice que es Clyde.
¿Cuál es la verdad?
Me parece que se lo dije una vez, como usted prefiera.
¿Quiere bailar?
Debo bailar primero con Sam. ¿Sam? Baila con él.
¿Estás enfadado? No.
¿Seguro? Eh, vamos.
(Música)
Seguro que es él.
(Continúa la música)
A George le ha dicho que sí.
-Es muy atractivo, ¿verdad? -Sí, lo es.
(Continúa la música)
¿Cómo prefiere que me llame?
Dígalo, por favor. Hola, Johnny Ringo.
Me llamo Smith. Claro, Smith.
No me lo ha dicho todavía, ¿Clyde o Johnny?
Clyde.
Sí, prefiero Clyde.
Yo, también, ese es mi nombre, Clyde Smith.
Así empezó, no sirve negarlo.
(Continúa la música)
Es verdad, puedo tirar como Ringo.
Esto, algunos...
Algunos empezaron a llamarme por eso Johnny Ringo,
me gustó porque quería ser famoso, eso servía.
Me servía a mí, y además, pensé que tal vez,
que tal vez le gustaría a usted.
Pero ahora me alegro de ser Clyde Smith otra vez.
La burla ha terminado.
No quiero mentirle, Cath.
¿Y por qué? ¿No lo adivina?
(Continúa la música)
Debo bajar ya.
(Continúa la música)
(RÍEN)
El champán está muy bueno. -Hace calor aquí.
(Continúa la música)
Me parece lo mejor de ella. Gracias.
¿Pero al fin, quién vas a ser? ¿Vas a ser Johnny?
¿O Clyde?
Clyde. Acabo de decirle a Cathy la verdad, Sam.
Eres muy listo, Johnny.
¿De verdad crees aún que es Johnny Ringo?
Claro que es Johnny Ringo,
lo niega porque cree que a ti no te gusta que lo sea.
(Bullicio)
Y ahora, el trovador ambulante de Las Rocosas, Billy Monroe.
Señoras y caballeros...
Voy a cantar la balada
de Johnny Ringo.
Siempre canta lo mismo. (ASIENTE)
Estaba Johnny Ringo,
buscaba bronca otra vez,
feliz de poder bregar.
Lo espera cierta muchacha,
lo espera como un huracán.
Temblando espera que venga,
al verle, va a por él.
Es un pobre hombre.
Vengar su amor es todo su goce,
ya no tiembla y apunta bien.
Pensad que a Johnny Ringo
100 balas no pueden vencer,
mas nueva tierra al fin lo cubrió,
¿pero sabe alguien si Ringo murió?
Un momento, por favor, no es posible
presentar públicamente a los personajes
que siempre protagonizan nuestras veladas.
Hoy haremos una excepción, una gran excepción,
y el personaje lo merece.
En esa mesa, más vivo que nunca, ¡Johnny Ringo!
(Aplausos, vítores)
Vamos, Johnny, Johnny, sube al escenario y saluda, vamos.
(Aplausos, vítores)
Un momento de silencio, hay más novedades.
Ahí, en el palco, la chica que ha cantado para vosotros,
la encantadora Ricky Osborn, un aplauso para ella.
Porque es nada menos que...
¡La novia de Johnny, Bea Bordet! ¡Saluda, Bea!
(Aplausos, vítores)
Y baja a dar la bienvenida a Johnny Ringo.
Queremos que lo hagas, debes hacer lo posible
por convencer al público de que vive Johnny Ringo.
(Aplausos, vítores)
(Bullicio)
Hay muchas personas
que no pueden creer que Johnny Ringo vive.
¡Claro que es Johnny! ¿Cómo estás, Johnny?
¿No quieres besarme?
¡Es Johnny Ringo!
-Acompáñame a casa, ¿quieres? Sí, vamos.
Pero por favor... ¡Bienvenido!
¡Están equivocados! Demuéstrales quién eres.
Vean, este es el Colt Relámpago de doble acción,
la mejor arma que hay hoy en el mercado.
(BORRACHO) Por fin ha vuelto.
¿Han visto?
¡Basta ya!
¡Basta, he dicho!
¡Soltadme!
(Gritos)
(Música tensión)
Ha sido un incidente desagradable. Sí, es verdad.
Celebro que no hayas participado en él.
(RÍE)
Lamento de veras que la fiesta no terminase mejor.
Tú no has tenido la culpa.
Te veré mañana, buenas noches.
(Continúa la música)
Buenas noches, Cathy.
(Continúa la música)
Yo te ayudo a salir de apuros mientras tú te diviertes con ella.
Muy bien planeado. Te equivocas, Bea.
Me decía a mí misma mientras saludaba a aquel hombre,
Bea, cometes una equivocación, acusas a un inocente,
tu Johnny se hará una trampa. Te repito que no es como piensas.
Tienes miedo de que pueda oírme, y sería lo mejor para ella,
aparentar ser un hombre respetable, y la gente cree que es verdad,
yo misma he estado a punto de cometer ese error.
Eres un indeseable. ¡No sé qué es lo que pretendéis,
pero os prometo que os haré responsables de este atropello!
Hacedle entrar en los baños públicos.
-Ya iba siendo hora de que diésemos contigo.
-Vamos, entra.
-Ha llegado el momento de ajustar cuentas.
Ha sido difícil encontrarte,
pero esta vez no escaparás.
Después de que maten a Clyde, me matarás a mí también.
¡Por favor, Bea! Tienes que eliminarme,
puedo acusarte, porque soy la única que conoce
tu verdadera personalidad.
Nunca estarás a salvo mientras yo viva.
(Música tensión)
Todavía tengo una oportunidad de salvarme.
Matarte a ti.
Dispara.
Vamos.
(Continúa la música)
Sabes que no lo haré.
(Continúa la música)
Ya tiene parte de su merecido.
-Aún queda lo mejor. -¡Atadlo!
-Voy a juzgarte por el asesinato de Mary,
Judy y Jimmy Conroy.
Eres el culpable de la muerte de mi familia.
Yo mismo seré tu juez,
el fiscal,
y también, el verdugo.
Pero yo no soy Johnny Ringo.
¿Y esto qué es?
Una vieja quemadura. Tiene más de dos años.
Te quemaste con las mismas llamas que mataron a mi familia.
Capitán, vuelvo a repetirle que...
No soy Johnny Ringo, de veras. Claro que no eres Johnny Ringo,
porque ahora Johnny Ringo es un cobarde que tiene miedo de mí.
¿Verdad que tienes miedo?
He esperado con verdadera impaciencia este momento.
Ahora siento que sea demasiado breve.
Pero no importa.
Arderás lentamente,
tan lentamente como mi familia.
Yo mismo prenderé el fuego.
Desaten a ese hombre. ¿No me han oído?
El hombre a quien busca soy yo, yo soy Johnny Ringo.
Miente. Usted solo quiere salvar a su amigo.
Desate a ese hombre, es una orden.
¡Vamos, desátelo!
¡Apártense, rápido!
(Música acción)
Gracias, Johnny.
(CON ESFUERZO) No tiene importancia.
Era un deber de amistad.
(Continúa la música)
La justicia de Dios,
la justicia de Dios se ha cumplido.
(Música)
(Música)
(Música)
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