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La sombra del miedo.
- ¡Srta. Haddon! - Oh, Sr. Barnes.
Me alegra volver a verla, señorita.
No ha cambiado nada.
¿A mi edad? Los viejos ya no cambiamos, pero usted...
...ha crecido bastante.
¿Cuánto ha pasado? ¿Tres años?
No, cuatro. Me he graduado este año en la universidad de California.
- Vaya, vaya. Felicidades. - Gracias.
Disculpe. ¡Jack, taxi!
Coge las maletas de la Srta. Haddon.
- Será un placer, señorita. - Hola, Jack.
Siento que haya tenido que volver a casa por este motivo, señorita.
Todos en el pueblo echarán de menos a su padre, todos.
- Me sentaré delante contigo, Jack. - Está bien, señorita.
- Gracias, Sr. Barnes. - Adiós, Srta. Haddon.
- El pueblo no ha cambiado mucho, ¿eh? - No mucho.
Debió hacer las maletas y salir de América de forma repentina
Sí, el día que recibí la noticia.
Un asunto escalofriante.
Llevé a su padre en este coche el pasado martes.
Por favor, Jack.
Y solo muy poco después de la muerte de su madre el año pasado.
- Jack, si no te importa... - Lo siento, señorita.
Srta. Haddon, su madrastra lo ha llevado de forma muy valiente como cabía esperar,
Es maravillosa. - No la conozco.
Oh, es cierto. Olvidé que ha estado mucho tiempo fuera.
Pero estoy seguro de que le gustará la Sra. Haddon.
A todos les cae muy bien.
Ahí está St. Mary.
Y también está ahí su corazón.
Ya hemos llegado, señorita. De vuelta a su hogar.
- Aquí tienes, Jack. - Muchas gracias.
¿Quieres que te ayude?
No, gracias, señorita. Me las arreglaré, no se preocupe.
Jack, por aquí.
April, querida, tenía ganas de conocerte.
¿Cómo estás?
Recibí tu cable anteayer y he venido lo más rápido posible.
- Claro. Debes estar agotada. - Así es.
Este lugar está precioso.
- Buenos días, Sra. Haddon. - Gracias, Jack.
No ha cambiado nada.
Estoy muy contenta de tenerte en casa, querida.
Esto está muy distinto, ¿no?
Sí, ya lo creo.
Remodelé la casa entera el año pasado.
Pasa y siéntate, querida.
Haré que te traigan una taza de té.
¡Elsie!
¿No crees que es ahora más luminosa de lo que era antes?
Pero a mí me gustaba como antes.
Era tan cálida y acogedora.
Sería por los muebles viejos.
Se llenaban de polvo enseguida. Gracias.
Oh, Elsie, esta es April.
- Encantada de conocerla, señorita. - Hola, Elsie. ¿Eres nueva aquí?
¿Dónde están el Sr. y la Sra. Predous?
Se marcharon hace tiempo.
Gracias.
De hecho, hemos remodelado parte de la casa.
¿No crees que esta modernización es más viva y más saludable?
¿Azúcar, querida?
- ¿Y mi padre no dijo nada? - Se quedó muy sorprendido.
¿Qué hizo cono todos esos muebles antiguos?
Se los di a la gente que los necesitaba.
Oh, entiendo.
Verás, April,
quería hacer una casa totalmente nueva después de casarme.
No me culparás por ello, ¿verdad?
No es tan difícil de entender, ¿a qué no?
Supongo que no.
Es solo que me siento como una auténtica extraña en mi propia casa.
Oh, no, April.
No, querida. Tenemos que compenetrarnos las dos.
- Lo siento. - No llores.
No estoy llorando.
Por favor, me gustaría subir a mi habitación.
Hola, Cuddles.
Hola, querida.
¿Te gustaría darte un baño caliente y cambiarte antes de bajar a cenar?
No, gracias.
Creo que me quedaré desembalando algunas cosas.
Por favor, no te preocupes por mí.
Entiendo muy bien lo que sientes por estos pequeños juguetes,
pero solo acumulan polvo, querida.
Mi padre siempre me prometía que mi habitación se quedaría como estuviera...
...para cuando yo viniera a casa.
Desde luego.
Pero no es bueno vivir del pasado, April.
Y ahora yo soy tu madre.
Querrás decir... mi madrastra.
Eso es muy cruel, April.
Lo siento. No quise herirte.
Supongo que estoy algo cansada.
Por favor, querida, preferiría que no fumaras, si no te importa.
- ¿Por qué? - No me gusta.
Pero, fumar me anima.
¿Qué daño hago con ello?
Ninguno, April. Es solo que el olor a tabaco me pone mala.
Tu querido padre dejó de fumar para complacerme.
No puedo imaginar a papá sin su pipa.
Le gustaba mucho.
Lo dejó para satisfacerme.
Seguro que sí.
Ni siquiera tuve que pedírselo.
Se encontraba mucho mejor sin ella, y también sin su licor.
¿Qué?
¿Papá sin su bodega de vinos y su coñac Napoleón?
Ya no hablaremos más de este tema.
Pero te digo que no permitiré el alcohol fuerte en mi casa.
Sí.
Esta es tu casa, ¿no?
Por eso está tan distinta.
April, yo quería mucho a tu padre.
Me he sentido muy sola estos últimos días.
Incluso desde la terrible conmoción por su muerte.
Ahora nos tenemos la una a la otra.
Y podremos hablar y conocernos mejor.
Estás muy callada esta mañana, querida.
Pensaba en mi padre.
Me gustaría saber exactamente lo que le pasó.
Más tarde, querida.
¿Qué tal el café? No es igual que en América, lo sé.
Me acostumbraré otra vez a él.
No creo que caiga bien a Elsie.
Es una chica muy sencilla, ya sabes.
Supongo que esperaba que te pusieras una ropa más adecuada para la ocasión.
No he tenido tiempo de comprar ropa nueva.
Sí, querida. Lo comprendo.
Dijiste que después de cenar ibas a contarme lo de mi padre y el accidente.
Muy bien.
La verdad es que no hay mucho que contar.
Salió a pescar el lunes por la mañana en una barca de remos...
...y otra barca, supongo que más grande, le embistió.
Su barca quedó partida por la mitad...
...y hallaron su cuerpo al día siguiente.
Pobrecillo.
¿Y al del barco que le embistió?
Aún no le han encontrado.
¿Cómo?
¿Cómo es que no le han encontrado?
Es un asesino.
Pudo haber sido un accidente, April.
¿Por qué nadie se ha entregado?
La otra barca debió sufrir daños.
La policía ha registrado cada puerto en kilómetros a la redonda.
Pobre papá.
Puedes seguir diciendo eso,
pero debes saber que estuvo muy disgustado contigo el año pasado.
No le escribiste.
¿Que no le escribí? Él no me escribió a mí.
No me contó lo de la enfermedad de mi madre.
No me dijo que se estaba muriendo, ni me contó nada.
April, ¿cómo puedes decir eso?
No lo hizo, no me escribió.
Yo le escribí a él, a mi madre e incluso a los sirvientes,
pero no obtuve respuesta hasta después de que mi madre muriese.
Entonces recibí una carta de él.
Meses después recibí otra carta suya diciéndome que se volvía a casar.
Si supieras la verdad sobre esos horribles meses y sobre tu madre...
Si no supiste nada de él, April, era porque estabas muy lejos para saber...
¿Para saber qué?
Que tu madre se había convertido...
Oh, querida, lo siento.
Que tu madre se había convertido en una borracha, en una alcohólica.
Eso fue lo que le provocó la muerte.
¿Estás loca?
¿Cómo te atreves a decir eso de mi madre?
April, yo era su enfermera. Te digo que intente salvarla de...
Me da igual quién fueras. No te creo.
- April, por favor. - Quítame las manos de encima.
Intentamos impedir que todo el mundo supiese...
Estás mintiendo. Eso no es cierto.
April, no estás siendo justa. Te estoy diciendo la verdad.
Cuidé de tu madre con toda la fuerza y la habilidad de la que dispuse.
No te creo.
El desayuno es a las 8:00, ya que el funeral es a las 10:00.
Gracias, Elsie.
¿Le cuelgo la ropa, señorita?
No, gracias. Lo haré yo.
La señora me ha dicho que esta noche...
Está bien.
Quisiera otra taza de café, por favor, Elsie.
Muy bien, señorita.
- Elsie, ¿eso es para la Srta. April? - Sí, señora.
Yo se lo llevaré.
Quise ayudarla a desembalar, señora, pero no me dejó.
No importa.
Y sé por qué. Tiene alcohol en su maleta.
- ¿Cómo? - Una botella entera.
La he visto.
- ¿Estás segura? - Totalmente, señora.
No me sorprende después de lo que me ha contado sobre su madre.
Elsie, creo que lo mejor sería que no dijeras esto a nadie.
Está bien, señora. No se lo contaré a nadie si no quiere.
Gracias, Elsie.
Yo misma le traigo el café. Quería asegurarme que estabas bien.
Eres muy amable. Gracias, buenas noches.
No queremos que nuestra primera noche acabe de esta manera tan hostil, ¿no?
Esperaba que cuando llegaras a casa, fuésemos amigas.
Tu padre también quería lo mismo.
Esta noche has dicho cosas bastante horribles.
Sí, la verdad puede ser dolorosa.
Como enfermera, debí haber suavizado las cosas. Es culpa mía.
- Dejemos de hablar de ello. - Muy bien.
Tómate el café antes de que se enfríe.
Buenas noches. - Buenas noches.
Que duermas bien.
Elsie, ¿dónde está...?
Entre todas las cosas en el funeral de su padre...
Y si me preguntas por qué no ha venido, es por culpa de su madre otra vez.
Qué pena.
Qué terrible debe ser para la pobre Sra. Haddon.
¿Y qué esperabas? La manzana nunca cae lejos del árbol.
¿Por qué solo anoche...? - ¡Elsie!
¿Has olvidado tu promesa?
Será mejor que te vayas a casa.
Sí, señora.
Es una pena que haya tenido que venir usted sola, Sra. Haddon.
A la Srta. April debería darle vergüenza..
Pobrecita. Yo no la culpo.
Ha tenido un viaje muy largo...
...y esto ha sido un duro golpe para ella.
¿Precisamente hoy?
Por favor, pensad bien de April.
Aunque sea solo por el bien de su padre.
Elsie, quiero una respuesta clara. ¿Quién trató de despertarme esta mañana?
La señora y estaba muy molesta.
¿Y cómo crees que estoy yo?
El funeral de mi padre. - Sí, señorita.
Eso es de lo que todo el mundo hablaba. Cuando estaba allí, les oí decir...
Elsie.
Ya es suficiente.
¿El vicario o alguien vendrá a almorzar, Sra. Haddon?
No, solo el Sr. Driscoll, el abogado.
He cancelado las demás visitas. Creí que la Srta. April lo preferiría.
Fue un funeral precioso, querida. Siento que no hayas podido asistir.
¿Por qué me dejaste dormir tanto esta mañana?
Por favor,
¿no te acuerdas que he intentado despertarte?
No.
No me sorprende.
- ¿Qué quieres decir? - Deja de fingir, April.
Te dije anoche que no aceptaba la bebida en esta casa.
¿Bebida?
Cogí una botella de coñac vacía de tu mesilla esta mañana.
Yo...
La tengo para el avión, porque me mareo. Solo bebí un poco.
¿Estás loca?
Parece que crees eso. Te digo...
April, ¿cómo has podido hacer esto?
No creo que sea para tanto. Todo esto es ridículo.
Todo lo que sé es que no pude despertarte.
Cuando vi esa botella en tu mesilla comprendí que te habías quedado dormida...
¡Deja de decir eso! Yo no me bebí el coñac.
Estoy segura que no.
- Sería fácil mentirme... - No te miento.
Quisiera creerte, pero habiendo pasado todo eso con tu madre...
...no quiero volver a pasar por lo mismo.
Deja de hablar de mi madre.
Entonces, no me recuerdes a ella.
Querida, no me gusta discutir contigo así.
Si te he juzgado mal, lo siento.
No me guardes rencor.
No me odies, cielo.
Alguien a quien ambas amábamos, acaba de fallecer.
Debemos estar unidas.
No puedo creerlo. Nunca antes había dormido tanto.
¿Qué dijo la gente? ¿Qué les contaste tú?
Que estabas muy cansada y apenada por el dolor.
Todos lo entendieron porque ellos estaban igual.
Al igual que yo y siempre lo estaré.
Lo siento.
El saldo de todo mi patrimonio se mantendrá en fideicomiso...
...para mi hija April hasta que cumpla los 21 años de edad.
Si muero antes de que ella cumpla los 21 años de edad,
ella deberá volver a Inglaterra inmediatamente...
...y residir con mi esposa hasta la mayoría de edad.
Sr. Driscoll, seguro que esa no es la última voluntad de mi esposo
¿Cuándo lo redactó? - En el momento de su matrimonio.
Pero él hizo otro hace unos meses.
Yo lo preparé, pero él quiso hacer tantos cambios que no lo llegó a firmar.
Entiendo.
April, ¿hay algo que no entiendas?
No estoy muy segura de lo que significa esto.
Significa que deja la casa a Florence, con todo lo que contiene...
y 1.000 libras al año. A ti te ha dejado todo lo demás,
aunque Florence tenga el control sobre ello hasta que cumplas los 21.
Será muy pronto, ¿no? - Dentro de tres semanas.
Hasta entonces serás la pupila de tu madrastra.
Debes permanecer bajo el mismo techo que ella.
¿Y si no quiero hacerlo?
April.
Florence es tu tutora legal, debes permanecer con ella.
Si no vives con ella hasta que cumplas los 21, perderás tu parte del patrimonio.
Sr. Driscoll, ¿qué pasaría si algo me sucediera antes de cumplir los 21?
Mi querida jovencita, no he visto a nadie más sana que tú.
Pero, ¿y si muero?
Entonces, todo el patrimonio pasaría a la Sra. Haddon.
Por amor de dios, querida. Sr. Driscoll, ¿hay algo más?
No, eso es todo.
Disculpen.
Ha sido un año trágico para ti, Florence.
Será mejor para todos que April vuelva.
Tiene razón.
¿Cómo lo está llevando?
No muy mal. Es algo difícil para ella.
Sus nervios no son muy fuertes, cómo le pasaba a su madre.
- ¿Como su madre? - En más de un sentido.
Está algo trastornada, pero ahora que está en casa, espero que se recupere.
Escuché que se rumoreaba que ella no fue al funeral, según dijeron.
- No he oído ningún rumor sobre eso. - Ni yo tampoco.
Buenos días, Sra. Haddon.
- Sr. Driscoll. - ¿Sí, querida?
- ¿Estuvo usted en la investigación? - Sí, claro.
¿Alguien cuestionó el hecho de que mi padre estuviese pescando esa noche?
¿Por qué iban a hacerlo?
No sabía que mi padre saliera a pescar en una barca de remos.
Sus costumbres pueden haber cambiado. Has estado fuera cuatro años.
¿Cuáles fueron las pruebas de la investigación?
Puramente circunstanciales.
Los restos de la barca dañada y la caña de pescar de tu padre.
April.
Sr. Driscoll, ¿vio usted a mi madre cuando se puso enferma?
No me fue posible verla ya que estuvo confinada en su dormitorio.
Creo que ella estaba siendo difícil de tratar.
Se refiere a que Florence le dijo que mi madre era alcohólica.
Me temo que así es.
¿Y quién más dijo eso?
Tu padre lo sabía, claro.
Mi padre está muerto.
- Había sirvientes. - A los sirvientes les echaron de la casa.
April, tienes que tranquilizarte. Necesitas descansar.
Florence es la persona adecuada para cuidar de ti.
¿Hay alguien más que pudiera contarme lo que ocurrió?
Está el viejo Dr. Elder, claro. Él se encargó del caso.
¿Por qué no vas a verle?
El Dr. Elder. Sí, creo que iré a verle.
Por favor, Srta. Haddon. Lo siento, doctor, pero no pude evitarlo.
Está bien, Minnie.
¿Qué puedo hacer por ti, jovencita?
- Quiero ver al Dr. Elder. - Yo soy el Dr. Elder.
Eso no es posible.
Michael.
No me lo puedo creer.
Me alegra verte.
Ha pasado mucho tiempo, April.
Eres un médico de verdad.
Y tengo un diploma que lo demuestra.
Oh, estoy orgullosa de ti.
Ven a sentarte, April.
- ¿Te apetece un cigarrillo? - No, Florence no...
Sí, claro. Gracias.
Y dime, ¿qué has estado haciendo todos estos años?
Michael, me gustaría sentarme a charlar contigo, pero he venido a ver a tu tío.
Mi tío se jubiló y yo he cogido su consulta. ¿No puedo ayudarte yo?
Creo que no.
Por favor.
Creo que tu tío conocía a mis padres...
...y quiero hablar con él sobre algo muy importante.
¿Qué significa todo esto?
Pues hay ciertas cosas que no comprendo...
...acerca de la enfermedad de mi madre ni sobre su fallecimiento.
Solo tengo la palabra de Florence sobre todo eso y creo que miente.
Estás dejando que todo esto te altere demasiado.
Y como amigo te digo que lo que dices no tiene sentido.
Florence es una buena persona.
- ¿Eso crees? - Sí.
- ¿Qué haces? - Tomándote el pulso.
Pues no. Creo que es muy astuta y una manipuladora.
Relájate. Te estás alterando para nada.
Ella me dijo que mi madre era una borracha.
¿Y eso es lo que te molesta?
- ¿Tú lo crees? - No hay nada que creer.
¿Mi madrastra os ha comido la cabeza a todos en esta ciudad, incluso a ti?
Esa no es la cuestión.
Incluso se inventó que yo estaba demasiado borracha...
...para asistir al funeral de mi padre.
En eso te equivocas porque sé que Florence frena las discusiones de la gente.
No me...
Estás totalmente equivocada.
Florence es una persona maravillosa...
...y todos en esta ciudad piensan lo mismo que yo.
Michael, ¿quieres escucharme?
Deberías haber visto la cara de mi madrastra...
...cuando averiguó que mi padre no había firmado el testamento nuevo.
Según está redactado ahora, la mayoría de su patrimonio va a parar a mí...
...siempre y cuando viva con ella hasta que cumpla los 21 años.
- ¿Sabes lo que eso supone? - Claro que sí.
Florence va a intentar matarme antes de mi cumpleaños,
así podrá heredar el patrimonio completo.
Por eso no me queda mucho tiempo. - Tranquilízate, jovencita.
Nunca dejes que nadie de esta zona te oiga hablar así de Florence Haddon.
¿Has entendido? - Michael.
Cuando te vi, pensé que quizás había encontrado a alguien que quisiera ayudarme.
No, April, por favor.
- ¡Mi padre fue asesinado! - ¡Fue un accidente!
Aquí están los periódicos. - Me da igual lo que digan los periódicos.
¡Vamos, léelos!
JOHN HADDON MUERE EN UN ACCIDENTE POR LA COLISIÓN DE SU BARCA.
¿Puedo ayudarla, señorita?
Sí, estoy buscando una potente lancha con la proa dañada.
El sargento de policía estuvo buscando lo mismo.
Oh, gracias.
¡Michael! ¿Qué estás haciendo?
Solo demuestro un diagnóstico mío.
Mírate. Eres un manojo de nervios.
No tienes que asustar así a tus pacientes para demostrar que llevas razón.
En los viejos tiempos no gritabas cuando te agarraba.
Eso fue hace mucho tiempo.
¿Qué haces aquí?
Me dirigía al faro, tengo allí un paciente.
Y estoy esperando que me recoja el barco.
¿Qué es esto?
Recuerdos, ¿eh?
Fueron días muy felices.
Sí.
Siento haberme comportado de forma tan grosera ayer.
No pasa nada. Supongo que me lo merecía.
Puede que pienses que fue intuición femenina, pero sé que Florence...
Estás desarrollando un complejo.
De acuerdo, está bien.
No te diré ni una palabra sobre ello hasta que lo demuestre.
¡Doctor!
Ahí está.
Tengo que irme. - ¿Tan pronto?
Me gustaría quedarme.
- ¡Dr. Elder! - Estoy aquí, Jack.
- ¿Preparado, doctor? - Estaré contigo en un minuto.
Por cierto, si alguna vez te apetece hablar de los viejos tiempos,
no olvides contar conmigo, ¿eh?
Marinero, navegante, cocinero.
O si estás sola y quieres compañía.
Gracias, Mike.
- Oye, mira eso. - ¿Que mire el qué?
No, no. Esa sonrisa.
Así está mucho mejor.
- Gracias. Adiós. - Adiós.
- Adiós. - Adiós.
¡Mike! ¡Mike! ¡Mike, vuelve!
La comida se va a estropear, señora.
No tengo ni idea de dónde puede estar April.
Seguramente no tenga que esperar más tiempo.
Entiendo que quizás tengas trabajo que hacer.
Así es, señora. No hay motivo por el que deba perder el tiempo.
Ya está doctor. Le recogeré mañana por la noche.
Estaré listo, Jack.
¿Aún sigues aquí?
Mientras me despedía de ti antes, vi algo que demuestra que tenía razón.
April, otra vez no.
Deja que te lo enseñe.
La barca que arrolló a mi padre...
...tendría la marca de la colisión en la proa, ¿no?
Claro, si hubiera ido a demasiada velocidad.
Mira esa la abolladura en la proa, no hay restos de pintura.
Y no intentes decirme que estoy loca.
No te alteres. Esa abolladura pudo ser provocada por cualquier cosa.
Michael, es de hace poco. Esos restos de pintura son recientes.
Cálmate. Esta barca no ha sido desamarrada en años.
Oh, Michael.
te digo que esta es la barca que arrolló a mi padre y le mató.
Ese estúpido sargento ni siquiera lo ha comprobado aún.
Michael, ¿no ves que todo encaja? Florence lo hizo y yo sé que lo hizo.
Déjalo, April.
Florence adoraba a tu padre, ¿entiendes?
Ella no se acercó a ninguna barca.
Ella no pudo sacar la barca y traerla de vuelta sola, ¿no lo entiendes?
Creo que...
Michael, por favor, no digas nada.
April, querida, te he estado esperando.
Empezaba a preocuparme.
¿Ocurre algo? - No, nada.
Claro, había olvidado que erais amigos.
Sí, somos buenos amigos.
- April, no has almorzado. - No tenía hambre.
Elsie te espera con la comida caliente.
Ve a casa a comer. No quiero que te pase nada.
Deberías hacer lo que dice, April.
Está bien.
Pobrecilla, ha sufrido mucho últimamente.
Espero que no le pase nada grave, doctor.
No creo que sea nada grave.
He hecho lo que he podido por ayudarla, pero me lo está poniendo muy difícil.
Está llena de complejos, aunque imagino que usted ya se ha dado cuenta de eso.
Sí, parece imaginar cosas.
- Adiós, doctor. - Adiós, Sra. Haddon.
Has estado apartada de mí todo el día.
Y te has comportado de forma extraña esta anoche.
No seas así, April.
Ahora estoy sola.
¿No confías en mí? Inténtalo y seremos buenas amigas.
¿Qué estabas haciendo ahí fuera?
Nada. Solo miraba esa barca.
Y recordar lo bien que nos lo pasábamos.
Sí, tu padre también se lo pasaba muy bien.
Eso fue una cosa que no pude compartir con él.
¿Por qué?
Siempre he temido las barcas.
Puede que porque haya sido una pésima marinera.
Intenta descansar un poco, querida.
Buenas noches. - Buenas noches.
Qué duermas bien.
¿Quién está ahí?
¿Quién es usted? - ¿Eh?
- He dicho que quién es usted. - Oh, Henry Collins, señorita.
Hola.
Usted debe ser la Srta. Haddon, oí que había regresado.
¿Qué hace aquí?
Me han dicho que arregle y pula la vieja barca una vez al mes.
¿Cuándo fue la última vez que estuvo trabajando en la barca?
Hace siete u ocho días.
¿Por qué trabaja en él ahora?
La Sra. Haddon me dijo que le hiciera una limpieza especial.
Oh, la Sra. Haddon, ¿eh?
Quizás pensara que a usted le gustaría usarla.
Y dígame una cosa.
¿Se ha llevado alguien la barca desde la última vez que trabajó en ella?
No, nadie ha podido utilizarla.
Ni siquiera su padre la usó durante meses.
- ¿Siempre la comprueba cuidadosamente? - ¿Eh?
He dicho que si siempre examina la barca cuidadosamente.
Desde luego, la examino de proa a popa.
Entonces, ¿puede venir conmigo, por favor?
Quizás pueda decirme algo de esto.
¿Qué me dice de so? - Caramba.
¿Eso estaba la última vez que la examinó?
Estoy convencido de que no.
¿Podría asegurarlo?
Siempre hago mi trabajo exhaustivamente. Eso necesitará un arreglo y pintarlo.
¿Aseguraría que esa abolladura es reciente...
...y no podrían haberlo hecho mientras hubiera estado amarrada aquí?
Claro que es reciente.
Si lo hubieran hecho antes de estar yo aquí, la hubiese visto.
Escuche. No la toque hasta que yo se lo diga.
No se preocupe, señorita.
¿Y me asegura que eso se hizo hace solo unos días?
Le recompensaré por ello. - ¿Eh?
No importa. ¿Me asegura eso?
Yo siempre digo la verdad y hago mi trabajo.
Bien, eso es todo lo que quería saber.
¿Fue mi madrastra la que le dijo que "Happy Daze" no había salido en semanas?
Así es, la Sra. Haddon en persona.
Sargento, creo que si viene conmigo puedo demostrarle que ella miente.
Mire, Srta. April, comprobamos que fue un accidente...
No fue un accidente, fue un asesinato.
¿Asesinato?
¿Qué dice usted?
Encontré la barca que mató a mi padre...
...y estoy segura que fue mi madrastra la que le arrolló.
Si está insinuando que la Sra. Haddon pudo haber...
¿Quién más se beneficia de la muerte de mi padre, a excepción de mi madrastra?
Y tengo las pruebas que necesita para demostrarlo.
Escuche, Srta. April, la conozco desde que era una chiquilla,
y no creo que sepa bien lo que está diciendo.
Sargento Wick, ¿no ha buscado una barca con una abolladura reciente en la proa?
Bueno...
Resulta que el Happy Daze tiene una, así que le sugiero que vaya a verla.
Está bien, lo haré, pero usted vendrá conmigo.
Mire, ahí tiene su evidencia.
No entiendo nada.
Henry, ¿por qué la has reparado?
Ha sido un trabajillo fácil.
- ¿Ha estado aquí mi madrastra? - No.
Entonces, ¿por qué lo has hecho?
Me pagaron por mantener en buen estado esta barca y eso he hecho.
Pregúntele sobre la abolladura de la proa.
Vamos, pregúntele.
¿Y bien, Henry?
Está bien, estaba algo abollada.
Ahí lo tiene.
Pero eso se lo pudieron hacer en cualquier momento...
...en el que la barca se rozara con el embarcadero.
En esta barca eso es imposible.
Antes me dijo que era reciente.
Eso no pudo hacerse estando aquí amarrada.
- ¿Es cierto eso? - ¿Eh?
He dicho si tiene razón la Srta. Haddon.
Aquí nadie va a meterme en más líos.
Me aseguró que se hizo recientemente.
Señorita, usted me dijo que me pagaría por asegurar eso.
¿Ha intentado sobornar a este hombre?
No, yo no he sobornado a nadie.
Ha tergiversado todo lo que he dicho.
A mí me pagan por hacer mi trabajo.
¿Se da cuenta de lo grave que es esto?
Sí, ya me doy cuenta.
Y también me doy cuenta de que mi madrastra os tiene engañados a todos.
Pobre Sra. Haddon. Va a tener muchos problemas con esa joven.
Me han dicho que bebe como un pez, al igual que su madre.
¿Puedo hablar con usted, Sra. Haddon, por favor?
Oh, Sargento Wicks, ¿cómo está su esposa?
Oh, mucho mejor. Le estamos muy agradecidos.
¿No le importa que siga con esto?
Es un equipo de primeros auxilios que prometí para el parque infantil.
Es muy amable de su parte.
¿Sí?
Es acerca de la Srta. April, Sra. Haddon.
Continúe.
Vino ayer a verme toda alterada e hizo unas acusaciones...
Bueno... hizo algunas insinuaciones desagradables.
Dijo que la barca que estuvimos buscando era el Happy Daze.
Pobrecilla, está muy obsesionada. Verá, Sargento,
una persona que ha estado tomando estupefacientes...
...y luego ha sido privado de ellos, bueno... ¿qué quiere que le diga?
Entiendo, pero no debe ir por ahí hablando de esa manera.
Tiene que cogerla de la mano, Sra. Haddon, y controlarla.
Lo intento con amor y cariño.
Por favor, Sargento, le pido por el bien de ella que no mencione esto a nadie.
Muy bien, señora, pero está siendo demasiado generosa.
La amabilidad es la mejor maestra.
¿Lo es, Sra. Haddon?
Le advierto, Srta. April, que conozco a su familia hace tiempo,
pero una palabra más como la de ayer y se meterá en graves problemas.
Buenos días, Sra. Haddon. - Buenos días, Sargento.
¿No crees que me debes una disculpa?
Puedo perdonarte lo que has hecho porque sé que estás bajo una gran tensión.
Lo siento, Florence. Siento mucho lo que he dicho.
Te prometo que no volverá a pasar.
Me alegra oír eso.
Dije que les ayudaría a redecorar la iglesia.
Voy a necesitar unas flores. ¿Quieres venir a cortar algunas?
Me encantaría.
Vamos entonces.
Están preciosas en esta época del año, los colores son muy hermosos.
Florence, siempre estás haciendo cosas buenas por la gente.
Estoy encantada de hacerlo.
¿Esa es una de las razones por las que te hiciste enfermera?
Puede que sí.
- ¿Y te gustaba? - A veces, y a veces lo odiaba.
Era un trabajo muy duro y con poca compensación.
¿Cuánto tiempo estuviste cuidando de mi madre?
Tres meses, día y noche.
¿Te ayudó la Sra. Predous? Le tenía mucho cariño a mi madre.
Querida, era bastante inútil.
Además era desleal y tuve que despedirla.
Oh, no puedo creerlo.
¿Qué les pasó a los Predous?
¡Elsie!
- ¿Sí, señora? - ¿Has olvidado que día es hoy?
- Es miércoles, señora. - Es el cumpleaños de tu madre.
Es verdad.
Te prometí el día libre, ¿recuerdas?
Muchas gracias, Sra. Haddon. Es muy amable.
Pasa con ella toda la noche. Sé que a ella le gustará.
¿Podrá arreglárselas sin mí?
Oh, sí, nos las apañaremos bien. Solo es una noche.
Vete, Elsie, o perderás el autobús.
Que dios la bendiga, señora.
Florence, ¿pensabas decírmelo? ¿Qué les pasó a los Predous?
- Creo que se fueron con la Sra. Harrison. - Con los Harrison.
Sí, eran muy amigos nuestros.
Pero no permanecieron mucho allí, ya que también tuvieron problemas.
Disculpa.
¿No vas a quedarte para terminar de ayudarme con las flores?
No, tengo otras cosas qué hacer.
April, si estás pensando en visitar a los Harrison,
no te molestes, ya no son tan amigables.
Gracias, Florence.
Señora, la Srta. April Haddon.
¡April!
Mi querida niña. Qué alegría. - Hola, Sra. Harrison.
Deja que te mire cómo has cambiado. Siéntate y cuéntame cómo te ha ido.
Solo he venido a por información. Creí que podría ayudarme.
Desde luego, cielo.
Un penique por tus pensamientos, Florence.
Piensa en April.
Pobrecilla, está pasando por un mal momento.
Pero su cumpleaños es en unos días.
Me preguntaba si no podríamos avisar a alguno de sus viejos amigos.
- Podríamos prepararla una fiesta. - Eso la animaría, ¿verdad?
Eso es lo que quiero hacer.
Todos sus amigos están en la ciudad y...
Ha sido horrible volver a casa y desear no haberme ido nunca.
Querida, aunque hubieses estado aquí, no creo que pudieras haber hecho nada.
Florence tenía el control absoluto.
¿Y mi padre o tuvo nada que decir?
Siempre estaba asustado, indefenso por la enfermedad...
y Florence tenía al médico en la mano. Pobre Dr. Elder, tan mayor y tan sumiso.
¿Y usted no pudo hacer nada? Era la mejor amiga de mi madre.
No me estaba permitido verla, ni nadie podía.
Era prácticamente una prisionera.
Incluso a tu padre solo le estaba permitido verla en contadas ocasiones,
y Florence siempre estaba allí.
¿Y qué hay de los sirvientes? Los Sres. Predous.
¿No se preocuparon por ella? Adoraban a mi madre.
Suplicaron a tu padre avisar a otro médico y a una enfermera distinta,
pero él no les escuchó.
Florence dijo que los Predous eran desleales.
Yo no pude creer eso. Les tuve aquí durante un tiempo,
pero con los rumores que se corrían sobre ellos, no quisieron quedarse.
Ella se encargó de eso, supongo que sabían demasiado.
Dijeron algo muy desagradable sobre ella.
¿Qué dijeron?
Recuerdo que decían algo acerca de que en su mesa...
...ocurría algo muy extraño.
¿Sí, y qué era?
Florence no cuidó de mi madre, la mató.
Querida, a mí no me gusta Florence más que a ti,
pero no podía creer que deliberadamente hubiera causado la muerte de tu madre.
Solo pensar en ello era horrible.
Nada es demasiado horrible para esa mujer.
- Seguro que te equivocas, cielo. - No me equivoco y lo demostraré.
¡Florence! ¡Florence!
Espero que hayas encontrado algo interesante entre mis cosas.
Dame esas fotos.
No sabes nada de barcos.
Que te ponías enferma con solo verlos.
- Dame esas fotos, April. - De eso nada.
Necesito estas fotos para demostrar que mientes.
¿Qué demostrarán? Que me sacaron una foto en una barca.
Odiaba el mar y también los barcos. ¿Quieres volver a hacer el ridículo?
Si la policía las hubiese visto y también la abolladura del barco...
...que ordenaste reparar a Henry Cowan...
Espero que te cuelguen.
Me debes odiar demasiado...
...para que entres aquí como una ladrona, empieces a curiosear mis cosas...
...y luego quieras justificar tu comportamiento...
...acusándome de algo tan espeluznante...
Que ni siquiera tú puedes decirlo, ¿verdad, Florence? Se llama asesinato.
Sal de aquí, ladronzuela.
¿Cogiste algo más de mi dormitorio?
No.
Todas las cosas no son lo que parecen, April.
Si me hubieras preguntado en lugar de espiarme...
...te podrías haber ahorrado esa histérica imaginación y saber la verdad.
Y ahora...
¿Qué te llevaste de mi habitación?
Nada.
Parece extraño que estas cartas no se enviaran por correo.
Sí, ¿y por qué no se enviaron?
No lo sé.
Pero eso no demuestra nada.
¿Y qué hay de las fotografías que encontré?
Es su palabra contra la tuya.
Tú dices que las viste. Ella podría decir que nunca existieron.
Pero yo sé que se hicieron.
Y eso demuestra que la historia de que Florence temía el mar es mentira.
Por lo que sabemos, ella pudo coger el "Happy Daze".
Si yo fuera abogado en lugar de médico,
diría que ninguna de esas pruebas serían admisible.
No tienes pruebas de nada, ¿verdad? - No, supongo que no.
Por eso quiero ver a tu tío.
Era la única persona, además de Florence,
que se le permitió entrar a la habitación de mi madre y sabe lo que pasó.
En ese caso, vamos a verle. Puede que así te quedes más tranquila.
Tu madre no respondió al tratamiento. Y eso fue porque...
Vamos, dile la verdad.
Era alcohólica.
No puedo creerlo, doctor. ¡No puedo!
Sé cómo te sientes, chiquilla. Fue un enorme "shock" para todos.
Y daba igual que la vigiláramos, siempre conseguí alcohol de algún modo.
Se lo quitábamos y al día siguiente tenía más.
Estaba bastante aturdida.
Está claro que fueron los sirvientes. Tu padre tuvo que despedirlos.
¿Y cuando vio a mi madre...?
No fue agradable, April.
Estaba casi fuera de sí.
Tuve que calmarla con sedantes.
Administrados por Florence, claro.
Naturalmente.
Los ataques de histeria empeoraron y el suministro de alcohol cesó.
Lo que demuestra que los Predous eran culpables, supongo.
Doctor, me pregunto por qué mi madre empezó a beber.
¿Quién sabe?
Y luego empezó a tener delirios de persecuciones.
Luchaba por salir de la habitación, incluso estando muy débil.
Luego, Florence la encontró inconsciente en el suelo con la ventana abierta.
Agarró una neumonía y murió sin recuperar la consciencia.
Hubiese preferido ahorrarte todo esto, jovencita,
pero querías saber la verdad. Te acompaño.
No, quédate aquí tranquilo.
¿Sabes que este barco en el único lugar en el que de verdad me siento como en casa?
Sí, me he dado cuenta.
Michael, ¿te has preguntado alguna vez si la historia de Florence es cierta?
Ya has oído lo que dijo mi tío.
Lo sé, pero no se permitía entrar a nadie en la habitación.
La auténtica verdad solo la sabe Florence.
¿Y si quería que mi madre muriese?
- ¿Por qué iba a querer eso? - Se casó con mi padre, ¿no?
Si quieres demostrar algo, deberías repasar los hechos del caso.
Ahora ella sabe lo que yo sé del caso, así que tiene que deshacerse de mí.
Si muero, ella no solo estará segura, sino que será rica.
Escúchame.
Deja este estúpido complejo de madrastra.
¿Por qué no...? ¿Por qué no intentas marcharte a algún sitio durante un tiempo?
No, me quedaré aquí.
Florence me está preparando alguna especie de trampa...
...y la estaré esperando.
Tienes que pensar en otra cosa.
¿Cómo puedo pensar en otra cosa que no sea en mi padre...?
¿Y bien? ¿En qué piensas ahora?
Oh, Michael, no puedo parar. - Lo sé
Deberías dormir.
Se te cansará la vista tecleando con esta luz.
No podemos seguir así, en este estado de neutralidad armada.
Lo he intentado todo y no puedo hacer que confíes en mí.
Incluso había planeado algo para tu cumpleaños.
Muy bien, ya que no quieres hablar conmigo.
Buenas noches. Qué duermas bien.
Florence, lo he estado pensando y siento lo de la otra noche,
curiosear en tu mesa.
Me alegra oírte decir eso.
Hagamos como que nunca ha pasado, ¿de acuerdo?
Eres muy amable. Gracias, Florence.
¿Qué hiciste ayer durante todo el día?
Fui a dar un paseo con Michael Elder.
Solía trabajar con su tío.
¿De verdad?
Se encargó del caso de tu madre.
¿Por qué no vas a hablar con él?
Sí, puede que lo haga algún día.
Tengo que ir al otro lado de la bahía esta mañana.
Me llevaré el botiquín de primeros auxilios al parque infantil.
Me gustaría que vinieras conmigo.
-Bueno... - Tenemos mucho de qué hablar.
Quizás pueda explicarte lo que quieres saber.
Puede que veas por ti misma que me has juzgado mal.
¿Y bien?
De acuerdo.
Me prepararé.
Fue una estupidez por tu parte molestar ayer al viejo Dr. Elder, April.
¿Él te lo dijo?
Tú vas detrás mía. Él me contó todo lo que le dijiste.
Y me mentiste.
Cree que estás mentalmente desequilibrada, y yo empiezo a pensar eso también.
En eso te basarás, Florence, en que estoy loca.
Es mejor que las preguntas me las hagas a mí, en lugar de a los demás.
Está bien. Dime por qué tenías escondidas esas cartas en tu mesa.
Cuando llegaron tus cartas, tu madre estaba tan enferma que no podía leerlas.
Y tu padre no te envió sus cartas porque...
...como te dije, no quería que supieras nada de su enfermedad.
Tus respuestas son poco creíbles, Florence.
Como quieras. Si no quieres creerme no lo hagas
Ya no me importa.
¿Por qué te has desviado por aquí?
- Vamos por la carretera de la cripta. - Pero, ¿por qué?
Es un atajo que conozco.
¿Qué haces?
Buscaba el tirador de la puerta, por si la abren las moscas.
No te apoyes en ella.
¡Florence, cuidado!
¡Los frenos! ¡Los frenos no funcionan!
¡Salta!
¡April!
April, ¿estás bien? - Sí, estoy bien.
Los frenos funcionaban perfectamente, Florence.
Gracias a dios, has estado a punto...
Sube. Ahora conduzco yo.
¿No lo entiendes, cariño? Cuando estás en ese estado de ánimo,
todo te parece una amenaza, cada palabra, cada mirada tiene un significado oculto.
No crees nada de lo que te he dicho, ¿verdad?
Quiero que creas en mí, cariño, y como médico, sé que...
Yo sé que ha intentado matarme esta tarde y lo volverá a intentar.
Si continúas así, terminarás con los nervios destrozados.
Eso es ridículo.
Solo estoy asustada.
Y necesito ayuda, Michael, ayuda desesperadamente.
Quiero ayudarte, cariño, lo sabes, ¿verdad?
Michael, estoy aterrorizada.
Doctor, ¿dónde está?
Doctor, ¿dónde está?
Ahí está, doctor.
Llegas pronto, Simon.
Lo sé, pero Arthur está muy enfermo. Será mejor soltar amarras.
Ve.
Está bien. Siento dejarte aquí, cariño.
Adiós, Mike.
Te veré más tarde, ¿eh?
¿Y eso cuánto será?
¿Sí?
Oí que llegaste, así que te he traído algo de comer.
No tengo hambre.
He esperado mucho tiempo para prepararte la cena.
No puedo obligarte a cenar conmigo ni a sentarte conmigo si no quieres.
Bebamos la leche ahora que está caliente, ¿te parece?
Está bien.
¿Dónde has estado todo el día?
- Paseando. - ¿Sola?
Sí, sola.
No es bueno estar sola, April.
Te da mucho tiempo para pensar.
Eres muy lista, Florence.
Puedes doblegar a todos en esta ciudad. Eres un ángel misericordioso.
A todos excepto...
...a mí.
Tú mataste a mi padre.
Sé cómo lo hiciste.
Y ahora intentas matarme a mí.
¿Te encuentras bien, April?
Sé qué clase de mujer eres.
¿Hola, Dr. Elder? Soy Florence Haddon.
Siento mucho molestarle. Se trata de la pobre April.
¿Podría venir enseguida? Gracias.
Por aquí, doctor. Por favor, deprisa.
Dios santo. ¿Qué demonios ha pasado aquí?
Le he llamado, doctor, porque usted lo sabía todo acerca del caso de su madre.
Sí, sí, por supuesto.
¿Puede ayudarla?
Tome esto.
Abra la ventana, ¿quiere? Que entre un poco de aire fresco.
Intenté hacer frente a estos ataques violentos de borrachera anteriormente.
Florence, ayúdame.
Pobrecilla, ella es la víctima de sus propias imaginaciones histéricas.
Sí, lo sé.
No me di cuenta de que estaba tan enferma.
April.
April.
Dr. Elder
Doctor, tiene que ayudarme.
Por favor, ayúdeme.
Sí, sí, por eso he venido.
¿Qué ocurre?
¿Qué pasa?
Coñac. - Sí, lo sé.
Florence... ella lo puso ahí. Yo no.
Tú, tú lo hiciste.
Como se lo hiciste a mi madre.
Puedo demostrarlo.
Eso no es coñac, April.
Mis cartas. ¿Dónde están mis cartas?
¿Dónde?
Ella las tiene.
Se vuelve a poner violenta, doctor.
Debemos liberarla de esa histeria, y debemos hacerlo rápidamente.
No importa, no importa.
Es una asesina.
¿Qué está haciendo? ¿Qué va a hacerme?
- No se preocupe. - Intenta matarme.
- No, no, por favor. - Igual que mató a mi madre.
Por favor, no deje que se acerque a mí.
No, no deje que me toque.
¡Va a matarme! ¡No, ella mató a mi madre!
¡Va a matarme!
¡Florence, vete!
¡No me hagas daño, por favor! ¡Vete!
No, por favor.
Pobrecita. Puede que ahora duerma mejor.
Me ha tenido levantada toda la noche.
Ahora no se despertará después de lo que la he suministrado.
Y así usted descansará esta noche.
Vendré a verla por la mañana.
Gracias doctor por ayudarme.
Si tengo que morir...
Encontraré la salida.
...antes de despertar.
No puedo creerlo.
No estaba en su habitación.
La fui a buscar al jardín y vi que la barca ya no estaba.
¿Hay alguna esperanza?
Encontramos la barca en el arrecife de rocas, o lo que quedaba de ella.
¿Y April?
Siguen buscando.
Si me hubiese sentado con ella toda noche, pero no podía...
Nadie te culpa, Florence.
Debería haberla administrado un sedante más fuerte.
Intenté ayudarla por todos los medios.
Inspector, me temo que tendré que pedirle que haga una declaración, señora.
Desde luego. Hola, Sr. Driscoll.
Inspector, como esta carta concierne a la Sra. Haddon,
prefiero entregársela a usted en su presencia.
Para ser entregada a April Haddon después de su 21 cumpleaños...
...o a la policía en el caso de su muerte antes del citado día.
La pobre siempre aseguraba de que algo la pasaría,
algún accidente o algo parecido. Se ponía muy histérica por ese motivo.
Esta no parece la letra de una histérica, Sra. Haddon.
La mente de la chica estaba afectada a causa de la conmoción...
...por la muerte de su padre.
Estuvo bebiendo y realizando acusaciones falsas.
No sé lo que habrá escrito en esa carta,
pero si es sobre mí, seguro que será desagradable.
Se leerá en el interrogatorio.
- ¿Eso es absolutamente necesario? - Me temo que sí.
Eso no favorecerá en nada.
Estoy de acuerdo con la Sra. Haddon.
Pero yo no.
Quiero hacer una declaración, inspector, acerca de la Srta. April Haddon.
Para hacer esto más oficial, es mejor que vaya a la comisaría.
Si no le importa, prefiero decirlo aquí mismo.
Anoche fui a ver a un paciente mío al faro.
Pasadas las 2 a.m. Jack Storey estaba conmigo
¿Sí?
Mientras nos acercábamos al río vi al Happy Daze moviéndose sin luces.
¿Cómo sabe que era el Happy Daze?
Quedó atrapada en el hueco luminoso y vi quién estaba en el timón.
- April Haddon, imagino. - No, era Florence Haddon.
Creo que se equivoca, doctor.
No me equivoco.
Minutos después, la barca pasó a nuestro lado sin control y a gran velocidad.
April estaba apoyada contra el timón,
inconsciente, dónde la Sra. Haddon la había dejado.
Eso es ridículo. Está mintiendo.
Storey y yo seguimos a la barca y vimos cómo se estrellaba contra las rocas.
No creerá eso, ¿verdad? Estaba enamorado de April.
No tiene evidencias ni pruebas de ninguna clase.
Nos la arreglamos para recoger una pequeña evidencia, inspector.
No puede creerle. Está mintiendo, inspector.
- April. - No funcionó esta vez, ¿verdad, Florence?
Veamos.
- ¿Normal? - Normal.
Es maravilloso.
Ahora tendrás un largo descanso con un gran doctor.
¿Alguien que conozco?
Hay un tipo que te puedo recomendar. Se llama...
No oigo lo que me dice a través de esto.
Escucha, te quiero.
Subtítulos de anubis40 para Noirestyle.
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