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En el viejo Oeste, la justicia y los juzgados eran una rareza
Los conquistadores de la frontera se sentían
regidores de los imperios que tanto les costó ganar.
La ley opinaba de forma diferente.
Los jueces federales de distrito necesitaban de
tres cosas para traer justicia a estas tierras:
un libro de leyes, un caballo y una pistola.
Y cuanto más al Oeste se dirigían, menos necesitaban del libro.
Yo me dirigía al Oeste.
...por los actos de misericordia hechos en toda mi vida,
para siempre moraré en la casa del Señor...
...que el Señor me tenga para siempre, y haga brillar la luz en mí...
Para siempre... Amén
¡Eh, Coronel! ¡Ya ha llegado!
¿Cómo sabes que es él? Por la ropa que lleva, podría ser un predicador.
No. Seguro que se trata de Thorne.
Espere, Coronel. Yo fui es primero en verle llegar y me merezco otro trago, ¿no?
¿No cree que me merezco otro trago, Coronel?
Tengo un caballo afuera que necesita atención.
¿Tenía que despertarme?
Estaba soñando...
Habitación número 10. Dos dólares al día.
El tipo que vino antes que usted se quedó en el rancho de los Bannerman.
Eso está bien para él, pero yo no soy de carácter apacible.
Bueno, en ese caso son dos dólares al día, por adelantado.
¿Y el caballo?
Otro dólar, por adelantado.
Disculpe, señor.
Toma eso de vuelta, sinvergüenza, y dale la mejor habitación en el hotel: la número 3.
Por favor, quédese con su dinero, Señoría.
Es usted el invitado más distinguido de Bannerman.
¿De la ciudad o del Sr. Bannerman?
Sería difícil de precisar dónde acaba la una y empieza el otro.
Y en lo que a mí respecta, señor, soy el Coronel Buck Streeter. A su servicio, señor.
Y espero que ese servicio pueda comenzar
en el bar de Bannerman, al otro lado de la calle.
¿Trabaja para el Sr. Bannerman, Coronel?
Bueno, soy su abogado cuando me necesita.
Además, soy abogado fiscal del Gobierno de los Estados Unidos, señor.
Eso es lo que tengo entendido.
Pero no comprendo cómo ambos trabajos pueden ser compatibles.
La habitación 10 será suficiente.
No quiero vivir con demasiado lujo, eso no sería adecuado para un Juez.
Señor, creo que eso no le va a agradar al Sr. Bannerman.
Bueno, yo no vine aquí para agradarle al Sr. Bannerman.
Como Juez federal de distrito es mi deber revisar los archivos de la ciudad,
además de lidiar con casos que están aguardando y, dondequiera
que pueda, reforzar o reparar las bases de la ley y el orden.
Por supuesto, señor...
Y siguiendo por esa línea, creo que debería cruzar al otro lado de la calle
y entrar para ver si le están vendiendo alcohol a los indios...
¡Le felicito, señor! Como siga de Juez, si me descuido me ahorca.
No le dije que se quedase con el cambio.
Ohh... oh, seguro...
Lo necesitaré... para pagar por lo que yo beba.
¿No hay nada en la ciudad que no pertenezca a uno de los Bannerman?
Esta ciudad se llama Bannerman, Señoría.
Su nombre es Bannerman, y su corazón y su alma también son Bannerman.
Y si no es Bannerman, es Taylor o Kettering.
Son sus primos, Señoría.
Una familia que cuida de los suyos y de sus propios asuntos...
Aquí tiene un caso de inmigración. Entrada ilegal en el país.
¿No se ocupa ninguno de los Bannerman de asuntos de inmigración?
Esos son asuntos del Gobierno, Señoría.
¿Dónde está ese tal Joaquín Morales?
Le tengo encerrado.
Tráigale, yo me encargaré de deportarle.
Me he dado cuenta de algo interesante, Coronel.
Siempre que hay una transferencia, o una disputa sobre propiedades,
la cantidad nunca excede 499 dólares.
Ese es un hecho extraño, Señoría.
Especialmente, teniendo en cuenta que cuando el valor
excede 500 dólares los casos son de jurisdicción federal.
Afortunadamente, señor, eso le quita un montón de casos de sus espaldas.
Lástima que sea el Sr. Bannerman quien tenga que lidiar con ellos.
¿Joaquín Morales?
Sí, señor.
300 acres, 499 dólares... 1200 acres, 499 dólares...
715 acres, 499 dólares...
El Sr. Bannerman es quien determina el precio, señor.
Para mantenerlo fuera del escrutinio federal.
Así es, Señoría.
Sospecho que el Sr. Bannerman es muy astuto, señor.
Eso es lo que voy a puntualizar en mi informe.
- ¿Y bien? - Sí, señor...
Entrada ilegal, etc., etc. Primera pregunta: ¿por qué lo hizo?
¿Señor?
Su mujer murió.
No tiene trabajo.
Dice que este país es rico.
Bien Señoría, no me sorprendería nada si el Sr. Bannerman
le diese un trabajo a este buen hombre.
Me parece lamentable que usted haya que tenido que recorrer 60 millas.
Yo le escribí al Gobierno diciéndoles que no necesitamos
un Juez federal de distrito en esta zona.
Nos las arreglamos muy bien por nuestra cuenta.
¿Cuál es el último censo?
507 habitantes.
Espero, Señoría, que no se marche sin permitirle
al Sr. Bannerman mostrarle su hospitalidad.
Esto fue fechado la semana pasada.
Bueno... el número de habitantes no varía mucho por aquí, Sr. Juez.
Ha cambiado en los dos últimos días. Ayer hubo un funeral.
No era un residente local, señor. Se trataba de un forastero.
¿Cuál fue la causa de su muerte?
¿Disculpe, señor?
¿De qué murió el forastero, y cómo se llamaba?
¿Que cómo se llamaba, señor?
Su nombre era Morrison.
Murió de una herida de bala.
Está claro que fue un caso de legítima defensa, Marshall.
Eso es lo que me dijeron.
¿Un caso? ¿Y quién lo juzgó?
No quise decir un "caso" en ese sentido.
Señoría, fue una "situación",
y el Sr. Bannerman lidió muy bien con ella.
¿De veras?
¿Dónde se halla el registro del arresto?
Yo no hice ningún arresto.
¿Por qué no?
Juez, se trató de legítima defensa...
¿Quién disparó?
Bueno...
creo que fue el joven Tom.
¿Qué Tom?
Bannerman.
El hijo de su hombre.
Es sólo un muchacho.
Hay algo que no entiendo, Marshall.
Ha habido una muerte en su ciudad y el homicida anda suelto.
Señoría, la gente de por aquí acostumbra
a lidiar con sus propios asuntos y a solucionar sus problemas.
Es la frontera, señor.
El Gobierno es consciente de que las cosas andan algo "sueltas" en esta zona, señor.
Bueno, yo he venido para amarrarlas un poco.
Traiga a Tom Bannerman.
¡Señoría!
No creo que pueda hacerlo sin la ayuda de un pelotón.
Pues organice uno.
¿Compuesto por su familia?
¿O por los hombres del lugar?
Ya ve cómo son las cosas, señor.
Sí, ya lo veo.
Yo les amarraré, señor Hammer.
¿Aún se encuentra el Juez ahí?
Sí, y también el Marshall.
Y están hablando sobre Tom Bannerman.
Mire... hoy ha hecho mucho calor, Sr. Hammer...
y el polvo se ha introducido en mi garganta...
y pensé que usted...
Tiene usted que decidir si va a servir a Bannerman o al Gobierno Federal.
Señor Hammer, es un placer el verle.
Señoría, me gustaría presentarle al Sr. Arnold Hammer, el presidente del banco.
¿El Banco Bannerman?
Es el único banco que hay aquí.
¿Es usted un Bannerman?
Hammer, señor. Hammer.
¿Es un pariente de ellos?
No, señor.
Sin embargo, tuvo que pensar en la respuesta.
¿Qué es lo que sabe sobre ese asesinato que aconteció en esta ciudad?
¿Un asesinato?
Aquí no se cometen asesinatos.
Bueno, puede que les llamen otra cosa,
pero Thomas Bannerman disparó a Sidney Morrison...
tras lo que Sidney Morrison se desvaneció, sufrió y murió.
A eso se le llama "asesinato".
Señoría, usted juzga mal a Tom.
Le juro que no es un mal muchacho.
No le he juzgado mal: no le he juzgado en absoluto.
Eso sucederá durante el juicio.
Un juicio, señores...
Sé que nunca ha habido uno en esta ciudad,
pero un hombre ha muerto a tiros
y la Ley requiere que las circunstancias del caso se investiguen.
No sé qué es lo que el Sr. Brannerman hará sobre esto.
Él nos lo dirá.
Él no va a venir.
Señoría...
¿conoce la receta del estofado de tigre?
Primero, tiene que cazar un tigre.
No para de moverlo.
Quizá haya que ser hombre para darle a un blanco en movimiento.
Mira, imagínate que es tu novio que ha venido a besarte.
Amy Lee, esa no es manera de tratar a un guapo banquero como Arnold Hammer.
Entonces no me pidas que me case con él.
Sr. Bannerman...
Amy Lee...
Amy Lee, te mandé a esa escuela de postín para que adquirieses algo de educación.
Saluda a tu novio.
Hola, Arnold.
¡Dale un beso a tu novio!
¿No es eso algo peligroso?
Sí, si un par de oseznos se paseasen por aquí
podrían recibir algún que otro rasguño.
¿Donde se halla ese Juez?
Te dije que le trajeras aquí a cenar.
No me pareció una buena idea el invitarle. Está buscando a Tom.
¿Para qué me busca?
Sid Morrison.
Has estado demasiado tiempo al sol. El asunto de Morrison está zanjado.
Él dice que no, y te ha reclamado.
Me parece razonable.
No pude razonar con él.
No sé ni por qué lo intenté.
Creo que lo más simple sería ir a la ciudad
y explicar el por qué fue legítima defensa.
Y todo se arreglará.
Seguro...
Amy Lee, yo nunca dije que estuvieses equivocada acerca de este tipo.
¿pero con qué otro podrías casarte en esta zona?
Estarías loco si te casases con ella. Acabaría contigo en un par de semanas.
O sea que viene a mi terreno, a mi ciudad, y se las da de importante, ¿eh?
¿Es verdad que lleva una pistola? ¿Siendo un Juez?
Yo no la vi.
Voy a la ciudad, a divertirme un poco con él.
Tú te quedarás aquí.
- ¡Yo voy a la ciudad! - ¡Tom!
¿Tienes miedo de ese Juez?
Apuesto a que has oído unas cuantas historias acerca de él
y quieres que el primo Tom se mantenga oculto.
Tom es un tonto. Hará empeorar las cosas.
¿Hay algo peor que un Bannerman ocultándose?
¿Aún dices que fue en legítima defensa?
¿Crees que yo mentiría?
Oh, tú tienes mucha práctica.
Si me permiten decir algo...
¡Cállate!
Muy bien, muchacho.
Llévate unos cuantos hombres a la ciudad y trae aquí a ese Juez.
¡Para la hora de la cena!
¿Traerle aquí? Yo no voy a ir a buscarle por la calle...
¡Tú vas a traerle aquí!
Vamos a darle la hospitalidad del rancho.
Enséñale el por qué es conveniente estar del lado de los Bannerman
Ustedes, los Bannerman, están a un nivel más alto que los demás.
Son algo así como... de la realeza.
No sé el por qué alguien querría que yo me case con Arnold.
Es una gran responsabilidad...
¿Qué es lo que haces aquí, Tom?
Mejor será que vuelvas al rancho.
¿Dónde está ese Juez del que tanto se habla?
Hay buenos motivos para hablar de él.
Sal de la ciudad.
¿Por qué? He venido a pedirle que venga a cenar con nosotros.
Esa es una idea estúpida.
Coronel, nunca llame estúpido a un Bannerman.
Alguien podría cortarle su salario.
Bueno, que sea lo que sea.
Adelante.
Buenas noches, Coronel.
Le deseo muy buenas noches, señor.
y espero que le sean muy agradables.
¿y por qué no deberían de serlo?
Tom Bannerman está aquí.
Eso es lo que yo quería, ¿no?
Juez, me gustaría hacerle comprender que...
ese muchacho no es más que un joven juguetón e imprudente.
Entonces no debería permitírsele que vaya armado.
Ahora se halla en el salón.
Simplemente para jugar a ser un buen muchacho.
Debería hacerle saber que ha venido acompañado
por varios hombres de su rancho.
Doce son más que "varios", Coronel.
Para eso están las ventanas.
Bueno, esto es algo diferente...
Juez, es usted un hombre sabio y perspicaz.
Ahora que usted sabe de los Bannerman, déjeles solos con sus problemas.
Algún día se darán cuenta de su error.
Un momento...
La paga de un Juez federal de distrito es muy pequeña.
Tengo entendido que un fiscal federal gana incluso menos.
Eso es cierto, Señoría.
Eso le ayuda a un hombre a elegir de qué lado está, ¿verdad?
Él se halla en la ciudad.
¿Va a ayudarme?
Le diré lo que voy a hacer, Juez.
Llevo por aquí demasiado tiempo y no tengo fe en nada.
Usted vaya a por él.
Cuando lo vea, le ayudaré.
¡A ver si lo consigues!
¡Venga!
¡Venga, venga!
¿Qué es lo que desea, Juez?
¿Cuál de estos hombres es Tom Bannerman?
Si quiere a Tom, ahí le tiene. Él también quiere hablar con usted.
Buenas noches, Juez.
- ¿Bannerman? - Sí.
- ¡Dele un trago! - No, gracias.
Pues debería hacerlo. ¿Cómo si no se distinguirían los hombres de los niños?
Ya nos arreglaremos.
Me alegro que vinieras a la ciudad por voluntad propia, Bannerman.
Eso irá tu favor durante el juicio.
¿Qué clase de juicio?
Se te acusa de asesinato.
Fue en defensa propia.
¿Es usted su abogado?
Yo soy Sam Kettering.
Oh... uno de la familia.
Usted debe de estar loco al venir aquí e intentar encarcelar a un Bannerman.
Se le acusa de asesinato.
Nosotros decidiremos de qué se le acusa.
De todas formas Señoría, no creo que haya motivo
para encarcelar al muchacho ahora que ha venido.
Puede dejarle en libertad bajo fianza.
Yo decidiré de qué se le acusa y sobre la fianza; y no habrá fianza.
Usted es un tipo duro...
Se cuentan historias sobre usted...
Te voy a llevar a la cárcel, Bannerman.
Dicen que usted lleva una pistola, pero yo no la veo.
No quiero que esto acabe en un tiroteo.
Tendrás un juicio justo tal y como manda la Ley.
No... a mí me gustan los tiroteos.
Muy bien, Juez. Ya sabemos que usted es un hombre duro. Ahora, ¡deje que se vaya!
La corte ha establecido los hechos, Coronel.
El hombre que dijo disparar en defensa propia no ha dudado
en tratar de dispararle a un hombre desarmado.
La cárcel se halla al otro lado de la calle.
¿Qué quieres que hagamos, Tom?
¡Cállate!
¿Qué os sucede, muchachos? Nadie lleva a un Bannerman a la cárcel.
¿Es la cárcel bien sólida?
Esos hombres son capaces de derruirla.
Eso será si les dejamos.
Los que me pusieron esta estrella van a comprobar para qué sirve.
¿Cómo le hace sentirse?
¡Estupendamente!
Muchas gracias, hijo.
Buenos días, hijo.
Hace un día estupendo.
Buenos días, Juez. Espero que haya dormido bien, señor.
Me pasé la noche junto a la ventana, observando la calle.
No tiene por qué hacer eso, Señoría.
Esta es una ciudad donde se cumple la Ley.
Bueno... donde la ley se cumple razonablemente.
¿Donde se halla la oficina de telégrafos más próxima?
En Cottonwood, señor.
Se halla a 47 millas de aquí.
Tendré que pedirle a Washington que nombren a un fiscal.
No hará falta, Señoría. Yo ya anticipé eso y he lidiado con el asunto.
¿Que usted hizo "qué"?
Ayer mandé un mensaje a Cottonwood, señor.
Fue telegrafiado a la capital de la Nación.
Ya he recibido la respuesta.
He entendido por completo mi nueva responsabilidad, Señoría.
Desempeñaré mi cargo de tal forma
que será un tributo para nuestra gloriosa Constitución.
Usted trabaja rápido, Coronel.
Bueno, yo pensé que usted no iría a Cottonwood, Señoría.
Su prisionero podría haber escapado durante su ausencia.
Yo podría haber enviado al Marshall.
Bueno, pero ese es un viaje arriesgado, Señoría.
Quién sabe lo que podría pasarle por el camino.
Es un territorio difícil, Señoría.
Hay indios, forajidos...
Bannermans...
¡Exactamente!
¿Quiere hablar ahora con esos testigos, Señoría?
¿Qué testigos?
Bueno, los que vieron a Morrison sacar un arma y apuntarle a Tom.
No, señor fiscal. Creo que podemos eximir a esos testigos.
Ellos podrían demostrar la inocencia del muchacho, Señoría.
¿No es el trabajo del fiscal el demostrar la culpa?
Pero Señoría, sólo estoy interesado en que se haga justicia.
Yo también, Coronel.
Yo también.
Buenos días, Juez.
¿Está todo tranquilo?
Deles un poco de tiempo...
¿Cómo te encuentras?
Podrás tomar el desayuno dentro de un par de minutos. Te lo envían desde el hotel.
¿Hay algún abogado en la ciudad a quien quieras contratar?
Voy a pedirte que firmes una declaración.
¿Cuándo va a sacarme de aquí y ahorcarme?
Es un poco pronto para hablar de ahorcamientos.
Aún no han plantado el árbol.
Ya nos las arreglaremos.
¡Le voy a arrastrar atado a un caballo hasta que no quede nada de usted!
No volverá a meterse con los Bannerman cuando hayamos acabado con usted.
¡Recogeremos trozos de tu pellejo en cada roca y mequite del valle!
Ese es capaz de hacerlo. Hace tiempo mató a un mexicano de esa forma.
Se enojó.
¿Sobre qué?
Los mexicanos derramaron un cazo lleno de café sobre él.
¿Cuando sucedió eso?
Eso sucedió antes de que yo llegase aquí. Él tenía unos 16 años.
¿También fue en defensa propia?
Sí.
Eso es lo más interesante de los Bannerman.
Todo el mundo les tiene manía.
¿Aún se halla en la ciudad la viuda de Morrison?
Sí, en la siguiente calle, la última casa a la izquierda.
Bueno, algo nuevo ha llegado a la ciudad.
Su Señoría, supongo...
¡Qué desperdicio!
Es Amy Lee Bannerman, Juez.
Su prima.
Más que su prima, su protectora.
Él es tan tonto, Juez.
Me alegro que le enseñe una lección.
Oh, yo no le estoy enseñando nada, simplemente voy a juzgarle.
¿Sabe donde se encuentra Josiah en este momento?
Le he encerrado en su habitación,
para así poder hablar primero con usted.
Si él viene y ve que Tom aún está en la cárcel,
quemará esta ciudad hasta los cimientos.
Eso sería un delito muy grave, y tendría que arrestarle.
¿A Josiah?
Primero, no podría hacerlo.
Segundo, esta ciudad es nuestra.
No, eso es lo que usted cree, Srta. Bannerman.
La ciudad le pertenece a la gente, y las leyes se escribieron para protegerles.
Y usted es el gran campeón que va a hacerlas cumplir.
Sin importarle si la gente quiere o no que se la proteja.
Diga lo que diga, la gente quiere ser protegida, Srta. Bannerman.
Amy Lee...
Si los familiares del prisionero lo desean, pueden visitarle hasta 5 minutos.
Bueno, ¡si resulta que es humano!
De uno en uno y a una distancia de cinco pies, y sin que puedan entregarle nada.
¿Srta. Bannerman?
Lo siento por su esposa.
Él es el tipo de hombre que tendría una, y bien domada.
Quizá 9 hijos, todos temerosos de él.
Él nunca dijo nada al respecto.
Sid era muy bueno conmigo.
Nunca se metía en líos pero eso ya lo sabía cuando me casé con él
Me casé con él porque...
porque él era Sid.
Era casi la única cosa que sabía hacer bien: trenzar cuero crudo.
Siempre estaba trenzando...
incluso cuando trabajaba.
Lo hacía muy bien.
Me gustaría comprarle unas cuantas de éstas. Podrían serme útiles.
Usted no debe de compadecerse de mí, Juez.
Yo tengo dinero.
Al menos, lo suficiente para volver a casa.
¿Dónde es eso?
En Pennsylvania.
Al menos, allí es donde viven mis padres.
Sid y yo nunca tuvimos lo que realmente podría llamarse un hogar.
Simplemente éramos nómadas.
Sid siempre se reía y decía que un día encontraría una mina de oro...
o empezaría un rancho ganadero o algo parecido.
Sid Morrison dejaba mucho que desear.
No era un busca líos, ¿verdad?
¿Sid?
Incluso aquí no llevaría una pistola.
Decían que llevaba una.
Dicen que usó ésta...
pero yo nunca la vi antes.
No entiendo cómo pudo tener un pistola sin saberlo yo.
¿Cómo la consiguió?
Me la trajeron después de que...
fue un abogado.
Su nombre era Coronel Streeter.
Él me la trajo, junto con algo de dinero de parte del padre de Tom Bannerman.
Como dije, lo suficiente para volver a casa.
¿El viejo Bannerman le ha pagado para que regrese a casa?
Dijeron que no me querían en la ciudad.
¿Acerca de qué fue la pelea, Sra. Morrison?
El problema entre Tom Bannerman y su marido, ¿acerca de qué fue?
¿Cómo podría yo saberlo?
Nosotros llegamos a la ciudad un par de días antes.
Todo parecía en orden...
¿Conocía de antes su marido a Tom Bannerman?
¿Y usted?
Tendré que llevarme esto conmigo.
No me importa.
Va a haber un juicio.
No me importa lo que usted haga.
¿La molestó Tom Bannerman?
¿La molestó?
Yo no quiero problemas.
Si se lo cuenta a alguien yo diré que es mentira.
¿Incluso bajo juramento?
¡Es una mentira!
Gracias.
Hace mucho calor.
¿Sr. Kettering?
Coronel, ¿donde ocurrió el tiroteo?
Yo no lo presencié, Señoría.
Cerca de los límites de la ciudad.
Puedo preguntarle al Marshall. Necesito que usted me lo diga.
Es una ciudad pequeña. ¿En qué límite?
Por allí, señor.
Muéstremelo.
Tengo entendido que el joven Tom Bannerman no es precisamente tímido con las mujeres.
Como un antiguo experto en asuntos de mujeres yo diría que tiene razón, señor.
No me gustó lo que dijo.
Dije que hacía mucho calor.
Pero no me gustó el cómo lo dijo.
Adelante...
¿Coronel?
Es usted un Juez muy poco común, señor.
Es usted un fiscal muy poco común.
Es una bonita ciudad, Señoría.
A la gente acaba por gustarle.
¿Gente como los Bannerman?
Ellos son como otra gente.
Los hombres como usted pueden establecerse en esta ciudad.
Ser elegidos año tras año.
Incluso podrían ser enviados a la capital de la nación, señor.
Con el apoyo de Bannerman...
Sí, Señoría.
Le preguntaré sobre eso...
cuando el juicio haya terminado.
¿Quién vive allí?
Nadie de cierta importancia, Señoría.
¡Coronel, un hombre ha sido asesinado!
Un hombre llamado Webb vive allí, señor.
Es el mejor armero que Bannerman nunca tuvo, señor.
¿Vive sólo?
Bueno... tiene una hija, señor.
Un buen retrato de belleza.
Le veré más tarde, Coronel.
Yo iré con usted, señor.
Por supuesto, Señoría.
¿Qué vas a decir?
Yo no tengo que decir nada.
Yo creo que sí.
Existe lo correcto y lo incorrecto.
No me sermonees, papá.
Sólo te he dicho lo que ya sabes:
hay lo correcto y lo incorrecto...
y cuando ves la diferencia debes de hablar.
Eso viene en los libros, pero la gente no vive de esa manera.
Tom nunca se casará contigo, querida.
Simplemente, no lo hará.
¿Cómo lo sabes?
Vamos, querida...
Buenos días, Juez.
¿El señor Webb?
¿Reconoce usted esta pistola?
Cuando un hombre como yo que manipula tantas pistolas, es difícil saberlo.
Un hombre como usted sentado aquí todo el día pudo haber visto el tiroteo.
Pase, señor.
¡Por favor, quédate!
Es mi hija, Juez.
Yo lo vi todo.
¡Papá!
Pero yo lo vi...
aunque no pude oírlo. No sé lo que dijeron.
¿Estaba armado Morrison?
Eso no lo sé.
¿Lo vio usted?
¿Srta. Webb?
Esto... no.
No vi el primer tiro.
Lo oí y fui a la ventana cuando Tom disparó de nuevo.
¿Vio a Morrison empuñar una pistola?
Él estaba en el suelo, herido de muerte,
pero Tom le volvió a disparar.
Le diré algo más, Juez.
Yo le iba a mentir...
e incluso iba a llamarle mentiroso a mi padre porque...
porque Tom me había prometido casarse conmigo.
No es fácil para una muchacha el encontrar un marido en estos lugares.
No es lo mismo que en el Este.
Los pocos hombres de por aquí...
le rinden pleitesía a los Bannerman, como si los Bannerman fuesen reyes.
¿Repetiría usted durante el juicio lo que me acaba de decir?
Sí...
¿Está todo tranquilo?
Todo excepto Tom Bannerman...
y él se está quedando afónico.
Tengo un pequeño asunto que resolver fuera de la ciudad.
No me llevará demasiado tiempo.
¿Volverá antes del anochecer?
¿Por qué?
Aparte del acusado, no he visto a ningún Bannerman
ni a ningún Kettering en los alrededores en todo el día.
Creo que deben de estar todos reunidos.
Hace demasiado calor para discutir.
Venga, a casa. ¡Vuelve a casa!
Bueno, entre toda la gente...
Oh, mi caballo se escapó.
Me derribó y se puso a galopar.
Yo la llevaré de vuelta a la ciudad.
¿Por qué no se halla usted en la cárcel, cuidando de mi primo?
Nat Bell se ocupa de ello.
Juez, será mejor que me lleve a mi casa.
Puede conseguir un caballo en la ciudad.
Usted cabalga de esta forma con una Bannerman acompañándole...
Señoría, el fiscal le haría descalificarse a sí mismo.
Espero que se quede a cenar.
No lo creo.
Pero yo sí. Venga conmigo.
Por favor, venga conmigo.
¿Qué es esto?
Una reunión del clan.
Venga, que no van a morderle.
¡Ella le trajo aquí, Amy Lee!
Si hubiera tenido un hijo como ella yo moriría feliz.
No creo que conozca a todos los presentes, Juez.
Este es mi tío, Josiah Bannerman...
¡No le digas quién soy!, él puede intuirlo.
¡Siéntese, Juez!
Tome un trago, seamos amigos.
Me gustaría saber los nombres de mis nuevos amigos.
¿Quién es él, un primo?
Un cuñado, Jesse Taylor.
Los Taylor, los Kettering y los Bannerman... todo el clan.
Y he oído que usted se va a casar con ella.
Eso es lo que espero, Juez.
Eso es lo que espero, Juez... ¿es que no lo sabes, parlanchín?
Parece que la Srta. Amy Lee aún no se ha decidido.
Parece que la Srta. Amy Lee aún no se ha decidido.
Me gustaría que no repitiera lo que yo digo.
Ve y tráeme unos cuantos cigarros.
Cada vez que abre la boca aparece un idiota.
¿Qué es lo que tiene usted en contra de mi Tom?
¿Me pregunta como a un ciudadano de a pié, o como Juez?
Puede olvidarse de la parte de Juez.
Usted no va a juzgar a ningún Bannerman.
Bueno, entonces hablando como ciudadano de a pié...
Tom no me cae bien.
Bueno, esa fue una respuesta directa.
¿Y qué tiene en contra de él como Juez?
Bueno, me imagino que el fiscal debe habérselo dicho.
Este no es un lugar adecuado para él, pero ya que está aquí...
Simplemente me hallo investigando las circunstancias, señor.
Siempre he creído con firmeza en la cuidadosa preparación de cada caso.
No es más que un pelele.
Cada día compro y vendo a gente como él...
ansiosos de tratar de complacer a todo el mundo.
Calienta la silla antes de sentarte.
No, no, Sr. Bannerman, señor.
Pero a usted... yo no podría comprarle a usted, ¿verdad?
Aún no me ha hecho ninguna oferta.
Podría hacerle una que le haría rico.
¿Sabe usted cuánto poseo en esta zona?
Un hombre no puede recorrerlo a caballo en dos días.
Y la única gente que podría heredarlo es Amy Lee y ese muchacho.
¿Y nadie más cuenta?
Ellos hacen lo que yo les digo.
¿Y por qué no iban a hacerlo? ¿Donde estarían si no fuera por mí?
Yo tomé esta tierra y la hice mía.
¿Sabe cómo empecé?
Con nada.
Yo era un muchacho cuando empecé.
Estaba en el suelo, ahí donde usted está sentado.
Yo era un muchacho de 15 años, con el cuerpo de mi
madre sobre mí, atravesado por una flecha india...
nadie quedó con vida excepto yo.
y dije entonces: "esto es mío... todo esta tierra es mía".
La sangre de mi madre fue derramada aquí, y yo la llevo dentro de mí.
Ella me la dio...
la tierra.
Yo escapé, y más tarde volví y la tomé.
Todo lo bueno que hay aquí se debe a mí...
¡y si hay algo malo se debe a mí!
¡Y yo lo arreglaré a mi manera!
Usted no puede venir aquí y decirme el cómo administrar mis asuntos.
Ni con la ley, ni con soldados.
Yo también tengo hombres que saben manejar armas.
Usted tiene un hijo que es demasiado impulsivo con ellas.
¡Le azotaré hasta que no pueda mantenerse en pié!
Pero no dejaré que ningún otro hombre le azote.
Mejor haría en conseguirle un buen abogado.
No va a necesitar un abogado.
Lo necesitará durante el juicio.
No va a necesitarlo.
Ya oyó al Sr. Kettering.
¡Amy Lee!
Discúlpeme...
Se ausentó durante tanto tiempo que pensé que le habían emboscado.
Quizá lo hagan. Han decidido que no va a haber un juicio.
Creo que vamos a tener problemas esta noche.
No los tendremos si nos adelantamos a ellos. Voy a llevar el prisionero a Cottonwood.
¿Desde aquí? Juez, usted no llegará tan lejos.
Es lo suficientemente lejos para conseguir un jurado honesto.
¿Tiene usted el coraje necesario para contar la historia en el juzgado?
Bueno, hemos hablado sobre esto...
tratando de decidir lo que haremos.
Está claro que no podremos vivir aquí en el futuro.
De todas formas, yo no quiero volver a vivir aquí. Ya he tenido bastante.
- ¿Está dispuesta a venir a declarar? - ¿Cuándo?
Esta noche, clandestinamente.
¿Volverá aquí?
¿Y qué pasará con nuestras pertenencias? Tengo unas cortinas que traje desde Boston.
Para empezar, no sé por qué vino aquí. Las cosas iban bien hasta que usted llegó.
Usted haga lo que tenga que hacer.
Le esperaremos en la carretera hacia Cottonwood, a un par de millas de la ciudad.
Intentaré que el gobierno federal le reemplace sus cortinas.
Hay una buena multitud esta noche.
No está mal, señor; no está mal.
Espero que estén en la ciudad por la mañana y seleccionar unos cuantos para el jurado.
¿Y por qué, señor Juez?¿Por qué mañana?
¿A qué se refiere?
Como dijo un poeta, Señoría, los hombres con determinación actúan por la noche.
Gracias.
¡Thorne!
Veo que lleva una pistola bajo esa levita.
Creo que tiene el suficiente sentido para saber que no
puede hacer eso, a no ser que esté dispuesto a usarla.
Ya lo sé...
¿No le importa ver sangre?
A mí sí, Juez.
La he visto durante toda mi vida...
y puedo olerla ahora mismo...
simplemente con hablar sobre ella.
Me gustaría el no volver a verla en mi vida.
¿Por qué no se sienta, Juez...
se toma un trago, y usted y yo hablamos del asunto como dos hombres maduros?
Si aceptase, yo dejaría al Marshall sólo en la cárcel.
Yo tampoco llamé a la puerta.
¿Cuál es su disculpa esta vez?
Ninguna.
Yo no quise venir, pero... él me trajo.
¿Por qué?
Cierra la puerta.
¿Le vio subir el recepcionista?
Puede que me viera.
A él le gusta hablar...
¿Y a mí qué me importa un recepcionista?
Me preocupa más el no volver a verte de nuevo.
¿También te preocupa a tú?
¿Cómo pudiste alejarte de mí?
¿Por qué te fuiste del rancho?
Estaba enfadado.
¿Por qué?
Sabía que todo era una trampa. Tu caballo no te tiró al suelo.
¿Cómo lo supiste?
No había manchas de tierra en tus ropas.
¿Me examinaste por completo?
Con detenimiento...
Gracias por lo que estabas pensando.
¿Cómo sabías lo que yo pensaba?
Puedo adivinarlo.
Estás prometida a Arnold Hammer.
Ya no.
¿Desde cuándo?
Desde que me besaste.
No saldrá bien.
- ¿Qué es lo que no saldrá bien? - ¿Qué hay sobre los demás?
¿Qué otros?
Josiah Bannerman, Tom Bannerman, Kettering...
Oh, son muchos Bannermans.
Deja salir a Tom de la cárcel y todo habrá acabado.
Incluso mejor que eso.
Josiah cree que tú eres lo mejor que nunca llegó a esta ciudad.
Dice que cuando tú...
¿Qué sucede?
Tú eres una Bannerman, ¿verdad?
¿Qué significa eso?
No te detendrías ante nada para salvar a tu primo.
Eh, eh, un momento. ¿Dónde va? Dígame, ¿dónde va?
¿Quién quiere saberlo?
El viejo Bannerman es quien quiere saberlo.
Escuche. Yo debo de decirle quién entra y sale en esa cárcel.
¿Y por qué le eligieron a usted?
Porque saben que pueden confiar en mí.
Mire...
porque usted no sospecharía de mí.
Usted no querría aquí fuera a nadie que sospechase de mí, ¿verdad?
Eso sería algo crítico.
Mire, ¿por qué no entra en la oficina del Marshall
y me observa sentado cómodamente en una silla?
Porque yo no necesito una silla.
Quizá haya otra garrafa ahí adentro.
No me imp...
¡eh, quizá haya otra!
Silencio...
Ya le hemos dado a ese Juez el suficiente tiempo para que cambie de idea.
Vamos a sacar a Tom.
Y nada de disparos.
¿Qué?
Te gustaría hacerlo a tiros, ¿verdad?
Si matas a ese Juez enviarán a otro como él para averiguar qué es lo que pasó.
Y después otro más y otro más hasta que cubran toda la zona.
No nos interesa matarle.
Simplemente... desanimarle.
Venga, adelante.
¡Tom!¡Despierta!
¡Tom, somos nosotros!
Eh, parece enfermo. Que alguien consiga una llave.
No creo que hayan dejado ninguna. Lo que necesitamos es un herrero.
¡Parece que hay algo raro en él!
Tom...
Se llevaron a Tom. Tardamos demasiado.
Muy bien, muchachos. Tomad vuestros rifles.
Deben de hallarse por aquí.
¡Hola!
¿Vince Webb?
Y su hija.
¿Qué tienen ellos que ver con esto?
Son testigos. Ellos vieron el tiroteo.
Bien, bien, ya somos un buen grupo para hacer una fiesta.
Quizá ahora consigamos un violinista para que toque música de boda.
Déjala en paz.
¿Y a tú quién te va a dejar en paz? ¿Hasta donde crees que vas a llegar?
Hasta Cottonwood.
- Son 47 millas. - Lo conseguiremos.
- No lo creo. - ¡Vuelve a la silla!
Juez, estoy cansado de cabalgar.
Un hombre tiene que caminar de vez en cuando.
Vuelve a la silla o irás hasta Cottonwood atravesado en ella.
Hablemos sobre eso.
Juez, me da la impresión de que el prisionero intenta escaparse.
Tiene todo el aspecto.
No pueden dispararle.
Eso no sería mejor que lo que él le hizo a Sid Morrison.
¿Por qué no te muerdes la lengua?
Escuchad...
Nos siguen de cerca.
Si va a haber tiros quiero protección. Yo soy un prisionero.
Amordázale.
Van hacia la nieve.
¿Estás preocupado, testigo?
Hay un atajo a través de las colinas.
No es bueno para viajar de noche, pero nos ahorrará 30 millas.
¿Adónde nos llevará?
Hacia la llanura, a una milla de Cottonwood.
Lo tomaremos.
Conozco ese camino. ¡Acabaremos cayendo en un barranco!
Parece que no hay un alma en los alrededores.
Solía haber cantidad de terreno y árboles tras los que se escondían los indios.
Te gusta.
No han pasado por aquí.
¿Cómo lo supo?
¿Qué te parece, Sam?
Si tomaron la otra carretera hasta Seven Pines,
probablemente Taylor ya los habría encontrado.
Se dirigen hacia Cottonwood, donde no tenemos tanta influencia.
Pero no han pasado por aquí.
¿Crees que Bell conoce del camino que pasa sobre el cañón?
Si lo conoce, lo tomarán.
Entonces los tenemos.
Sam, trae a todos los hombres que tenemos.
Tú vete a la ciudad y tráete a Taylor y a sus muchachos.
Vamos a acorralar a ese Juez.
Cerraremos las dos entradas al cañón y cuando salga le esperaremos en la llanura.
Joe, toma algunos hombres y sigue por ahí.
Tú, ven conmigo.
Yo regresaré con Arnold.
¡Dije que vengas conmigo!
¡Ya te oí!
¡Malditas mujeres!
Eso fue muy amable por tu parte, Amy Lee. Yo no esperaba... bueno, tú sabes...
No esperes nada, Arnold.
Haz lo que te han dicho.
No lo entiendo. Me parece que cada vez que estamos solos...
¡Haz lo que te han dicho!
De acuerdo...
¿Por qué no nos olvidamos sobre lo de casarnos, Amy Lee?
No sé qué es lo que quieres, pero seguro que no soy yo.
Yo no iré por ahí con las manos atadas.
No podré controlar al caballo.
Tiene razón.
Un hombre no puede cabalgar por ese camino con las manos atadas.
Y suponed que quiero abrazar a esta dulce y adorable muchacha.
Tenemos que mantener calientes a los testigos.
Juez, deje que vaya por la parte interior del camino.
Yo impediré que se caiga.
Creo que nos está buscando.
Sí, y nos va a dar alcance.
¡Amy Lee!
Eres la mejor "hombre" del mundo. ¿Cómo lo adivinaste?
¿Qué hacen ellos aquí?
Son testigos, según él.
Pensé que Tom era tu prometido.
Hasta que le vimos matar a Sid Morrison.
¡Qué rápido cambiaste!
¡Nunca será una Bannerman!
Mejor será que le deje marcharse. Nunca llegarán a Cottonwood.
Podemos intentarlo.
Pero no por este camino. Josiah os está esperando al final.
Espero que seas razonable.
Mantén vigilada a este Bannerman.
Si has venido tan lejos, ¿para qué volverte?
Tome a su prisionero.
¿Cree que el viejo esté frente a nosotros?
Él estará allí.
Los Bannerman se cuidan entre ellos. Ese es su punto fuerte.
¿Hay algo de agua?
El Juez tiene una cantimplora. Yo se la traeré, Srta. Bannerman.
Sácame de esto.
En cuanto pueda.
Y ocúpate de que se haga algo sobre esos testigos.
¿Cómo se mezcló ella en esto?
Morrison me vio tratando de flirtear con su esposa.
No fue suficientemente hombre como para enfrentárseme...
y corrió a agarrarla a ella.
Tuve que matarle.
¿Tuviste?
Claro...
Yo se la daré.
¿Puedo beber un poco?
Por supuesto, testigo. He dejado en ella un beso para tú.
Ya no tengo sed.
Quedaos aquí.
Con los caballos.
Bájate.
Cuida de ella.
Tranquilo, muchacho, tranquilo.
¡Maldito!
¡Este Bannerman es un asesino!
¡Él empujó a su padre al barranco, yo lo vi!
Iba a hacerlo de nuevo. ¡Agárralo!
Vigílale.
¿Qué es lo que te hace ser tan tenaz en este asunto?
¿Qué ganas con ello?
Un hombre se mantiene fiel en lo que cree.
Al igual que tú con tu razonamiento para hacerme desistir.
Podrías acabar herido o muerto por esto.
Ese era mi razonamiento.
Quise hacer lo que pude para mantenerte vivo.
Creo que hemos llegado a Cottonwood.
Aún no...
Ahí están...
Parece que su juicio está bien lejos, Juez.
¿Volvemos al cañón y nos atrincheramos?
También vienen por ese lado.
Quédate en el caballo.
Déjese de monsergas. ¡Usted está acabado!
Hablaré contigo en el juzgado.
No voy a dejarle ir.
Pensé que ibas de vuelta con Arnold Hammer.
Tomé otra decisión.
¿Qué hace ella con mi hijo?
Es una testigo. Dice que presenció el tiroteo, pero es mentira.
Eso tiene que decidirlo un jurado.
Juez, estoy tratando de ser pacífico.
¡Entonces apártese de mi camino!
No tengo por qué. Está usted acabado. ¡Acabado!
¿Qué quiere hacer? ¿Intimidarme con un par de gandules?
Si alguien se mueve para ayudarle, dispararé.
¿Y qué va a conseguir con eso?
Morirá de esa manera en vez de ahorcado.
Me preocupa el cómo vaya a morir, Juez.
Nadie viene aquí a llevarse a un Bannerman para estirarle el cuello.
¿Incluso aunque sea culpable?
Aún así, se trata de mi familia y de mis asuntos.
Decídase.
Se lo advierto, Juez:
dispárele o déjele libre.
Tú, vuelve a tu trabajo mientras aún tienes un trabajo.
Sí, Sr. Bannerman.
Caroline, yo te llevaré a casa.
¿Y esto va a acabar así?
Entonces, ¿para qué murió mi padre?
¿Podría alguien soltarme?
Ya lo sabes. Él no es bueno: ¡es un asesino!
Él mató a Vince Webb en el desfiladero.
¡Ella miente!
¡Yo le vi hacerlo!
¡El hombre nunca pudo defenderse!
¿Alguien va a soltarme?
Él es mi hijo.
Sí va a morir ahorcado, yo tiraré de la cuerda.
Nadie más.
¡Te ha traicionado! ¡Una Bannerman!
¡Ve por el otro lado y dirígete hacia la ciudad!
¡Alto!
¡Ya es bastante!
Le pido que no se ensañe con el muchacho.
Tendrá un juicio justo, sin favores.
Mejor será que se lleve con usted a Amy Lee. Yo no acojo a quien se vuelve en contra mía.
Se abre la corte. El Juez Thorne la preside.
El Pueblo contra Thomas Bannerman.
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