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LA CHICA DEL GOBIERNO
- Gracias. Buena suerte, Sr. Browne. - Gracias.
ED BROWNE DESTINADO EN WASHINGTON
- �Ha le�do esto? - Igual que llegan se van.
Aqu� en Washington ya no les hacemos caso.
Es un cargo importante.
Me llamo Browne, Ed Browne.
Lo siento, se�or, est� todo reservado.
- Mire en el May Flower. - Vengo ahora del May Flower.
- Puede que en el Reginald. - Tambi�n he estado.
- Pregunte en el Shoreham. - Ya lo he hecho. Lleno.
Hay otros muchos hoteles en Washington, se�or Browne.
He estado en todos. D�game d�nde conseguir una tienda.
Una tienda de campa�a peque�a. He visto muchos parques.
- Est� prohibido, se�or. - Quiz�s tengan alguna cancelaci�n.
- Es posible. - Esperar�.
- Pero, se�or Browne... - Ese es mi nombre.
No se le olvide. Estar� esperando.
- �Le ayudo, se�or? - No, gracias.
Bien, se�or.
Aqu� tiene, se�or.
�Wilkins!
- Es el mismo. - �Por qu� no lo habr� dicho?
Tenemos que encontrarle algo.
�Y la pareja de la 2-A, se�or Wilkins?
Para casarse no necesitan una habitaci�n.
No.
La reserva es para las 2,
y no tenemos obligaci�n de mantenerla despu�s de las 8 de la tarde.
- �Botones! - S�, se�or Wilkins.
Avise al se�or Browne, al se�or Ed Browne.
S�, se�or.
�Se�or Browne!
�Se�or Browne!
�Se�or Browne!
Un mensaje para el se�or Browne.
�Se�or Browne!
- �Es usted el se�or Browne? - �Qu� se�or Browne?
No lo s�. Solo se�or Browne.
- Se�or Browne... - S�, soy yo.
Ha habido una cancelaci�n.
- Es una habitaci�n magn�fica. - Recoger� mis cosas.
Lo siento, se�or, tendr� que esperar a que arreglen la habitaci�n.
Le avisaremos cuando est� lista. No creo que tarde.
�Ah! Gracias.
�Puede recoger 2 cosas que he dejado ah� y seguirme?
S�, se�or.
- Aqu�. - S�, se�or.
Gracias, se�or Browne.
�Le importa, joven?
He hecho 3.000 como este.
Es muy bonito, pero abriga mucho para Washington.
No para nuestros muchachos en Alaska.
Me he quedado sin lana. Ir� a por m�s.
Disculpe. Volver� enseguida.
- Oiga, por favor. - Se�or Wilkins.
- �Se�or Wilkins! - Lo siento, pero no tenemos nada.
- Quiero hablar con el director. - Perdone, se�or.
Somos los de la boda. Suite A-2. Es una reserva.
- Ha sido cancelada. - La hemos guardado hasta las 8.
Pero lo confirmaron hace dos semanas.
Lo siento, ha sido reclamada por el gobierno.
Ten�an que venir antes.
El sargento Blake ha estado de servicio hasta las 8.
Es su primer permiso en dos semanas. �C�mo pueden pedirle que venga antes?
- No necesitar� una suite para casarse. - �No, se�or!
Disculpe. �Qui�n se casa?
Me refiero a la otra joven. En el vest�bulo hay espacio de sobra.
- �El vest�bulo? - No se preocupe, se�orita Allard.
En el vest�bulo de este hotel ocurren todo tipo de cosas.
Perm�tame que le cuente lo de la semana pasada.
�S�, se�or Wilkins?
Otra boda en el vest�bulo, botones. Ens��eles el camino.
Es bastante privado.
En aquella esquina, detr�s de la banderas.
No tengo inconveniente.
Podr�amos hacerlo en mi despacho, May, pero creo que no tenemos tiempo.
He de coger el avi�n de las 10 para Nueva York.
Detr�s de las palmeras, se�orita Allard, por favor.
- Pero, �y la luna de miel? - �Qu� pasa con nuestras reservas?
S�, �d�nde vamos a dormir? Solo tengo esta noche.
No tendr� permiso en un mes.
Le puedo reservar una habitaci�n para dentro de un mes.
�Oh, Joe!
Vamos, May, lo primero que tienen que hacer es casarse.
Despu�s encontrar�n un apartamento y yo no perder� mi avi�n.
Oh, Elizabeth, necesitamos otro testigo.
�Le importar�a, se�or?
Bien, soy abogado, joven. De Reno, Nevada.
- �Si no tienen inconveniente? - Solo tiene que mirar.
Vais a tener esa reserva. 2-A.
�No hay derecho, esto es inadmisible!
Por aqu�, se�ores.
- �Tiene el anillo? - �El anillo? S�, se�or.
Oh, Joe. A�n no.
- Se me ha ca�do. - No lo busques.
Trae mala suerte. Yo lo encontrar�.
�Lo has tirado a prop�sito!
No es verdad, cari�o. Lo has tirado t� al cog�rmelo.
Oh, estoy...
- Estoy buscando un anillo. - �C�mo dice?
Un anillo de boda.
�C�mo va a casarse una mujer sin anillo?
- Si quiere le dejo el m�o. - �Oh, lo ha encontrado?
Yo no lo he visto.
�Por qu� tiene un anillo de boda?
No he dicho que fuera de boda.
Entonces por qu� dice que me prestaba uno.
He dicho un anillo, no un anillo de boda.
Un sello. Si le da la vuelta es igual que si fuera de boda.
�Oh!
- �Cree que eso es legal? - Es posible.
Pero si es su anillo, y no el anillo del novio...
�Qui�n se casa?
�Seguro que yo no!
Est� bien. Se lo devolver� enseguida.
Tranquila.
�Todo listo, se�or Browne? Suite 2-A.
Puede subir cuando quiera a su habitaci�n.
- Gracias. - El ascensor est� por aqu�, se�or.
- Escuche, le he dejado mi anillo a... - �A la se�orita que se casa?
Una chica preciosa. Yo dir�a una verdadera mu�equita.
- �Le gustar�a ver la boda? - No, creo que comete un error.
Que deje el anillo en recepci�n y lo suban a mi habitaci�n.
�Prometes amarle, honrarle y cuidarle como corresponde a la mujer,
en la salud y en la enfermedad, en la prosperidad y en la adversidad,
y por el bien com�n serle fiel hasta que la muerte os separe?
S�, quiero. Oh, s�, se�or, s�, quiero.
El anillo, sargento, el anillo.
�Oh!
Y qued�is as� unidos en matrimonio y ante estos testigos.
Y por el poder que me ha sido otorgado seg�n las leyes del distrito de Columbia,
yo os declaro marido y mujer. Y que Dios os bendiga.
B�sale. B�sale, May, b�sale.
Hija m�a, cuando eras mi secretaria siempre dese� besarte.
Paternalmente. Ahora tengo la ocasi�n.
Gracias, juez.
May, deprisa, dame el anillo. Ese tipo espera en el vest�bulo.
No tenemos anillo, ni nuestra reserva, ni sitio donde ir.
No te preocupes. Tendr�is un sitio.
Esa suite os pertenece y voy a ocuparme de que la teng�is.
Espera que lo devuelvo.
Sargento, espero que cuando vaya a Reno pase a visitarme.
Reno, Nevada.
Oh, perdone.
Por aqu�.
�Me ha tra�do el anillo!
He dicho en recepci�n que lo dejara all�.
�Qu� hace usted aqu�?
Bueno, dentro de 5 minutos me voy a meter en la cama.
Oh, no, nada de eso. Salga de esta habitaci�n.
- �Qu�? - Est� reservada.
Oiga, jovencita, estoy cansado. Llevo 4 d�as viajando.
�No le da verg�enza! Est� destruyendo una luna de miel.
�No tiene sitio donde dormir?
Por supuesto que tengo un sitio donde dormir.
Entonces d�jeme en paz y v�yase.
Por favor, v�yase. Ma�ana me levanto muy temprano.
Usted no es un caballero.
Yo tampoco tengo un gran concepto de una chica que se casa de repente.
El sargento Blake est� prometido desde que se incorpor� a filas.
Esto es un asunto serio. Es para toda la vida.
�C�mo sabe que no es un error?
Pero, �de qu� est� usted hablando?
Estoy hablando de mi anillo. Devu�lvamelo si no le importa.
Qu� le cuesta a usted el peque�o gesto de renunciar a esta habitaci�n.
Por favor, sea amable.
Estoy siendo amable.
Lo que no quiero es ser c�mplice de un terrible error.
Buenas noches.
Esta es su medalla. Es un gran tirador.
- Oh, querido. - Cari�o, aqu� no.
- Toda esta gente mira. - Perdona.
- �Smokey, ha habido suerte? - No, estoy furiosa con ese hombre.
- �Y el juez Leonard? - Ten�a que coger el avi�n.
- �Qu� vamos a hacer? - Vais a dormir en nuestra habitaci�n.
�Espera un momento!
Yo puedo quedarme en la habitaci�n de enfrente. Dormir� en el sof�.
�Qu� dir� la se�ora Harris? Ya sabes que no permite hombres.
Est�is casados. No dejaremos que vea a Joe.
Yo entrar� primero.
Os avisar� si est� despejado, y podr�is dormir.
- �Oh, May! - �Seguro que eso est� bien?
Claro que s�, est�is casados.
- �Tienes que llevar este trasto? - S�, me la prest� el cabo.
Est� en la cantina.
Voy a preguntar si puedo tenerla hasta ma�ana.
Smokey, coge un taxi. Cari�o, ven conmigo.
- No, no. Es peligroso. - No pasa nada.
Adem�s es una locura. No se lo permitir�.
Vamos a coger un taxi.
De acuerdo. Nos veremos luego.
- Adi�s. - Adi�s.
�Taxi!
�Taxi!
No hay luz. A lo mejor ha salido.
Es posible. Yo voy a entrar primero y echar� un vistazo.
Cuando silbe, Joe y t� entr�is.
Joe ten�a que haber llegado. Espero que no olvidase el n�mero.
�Joe!
�Joe! �Est�s bien?
Joe, cari�o. �Te has hecho da�o?
No, estoy bien.
Cielo, �por qu� te has echado as� delante de la moto?
- Casi te atropello. - Solo quer�a saludarte.
Cari�o, la pr�xima vez que quieras saludarme,
no bajes de la acera, por favor.
- �D�nde est� Smokey? - Est� dentro.
- Tenemos que esperar hasta que silbe. - �Por qu�?
- La se�ora Harris. - �Oh!
�No es maravilloso estar casados?
Ya ver�is como todo va a salir bien.
Casados. Est�n casados.
Van a dormir ah�. �Puedo dormir con vosotras?
Pues claro que s�.
�Quer�is decirme c�mo voy a salir de aqu�?
Tranquilo, por la ma�ana est� m�s tranquilo.
Ha sido maravilloso. Yo no me hubiera atrevido.
- Ya te dije que lo arreglar�a. - �Eres un encanto, Smokey!
�Les parece bien a las chicas que duermas con ellas?
S�, claro. Voy a coger mis cosas.
Eh, mirad lo que me ha dado el cabo como regalo de bodas.
Smokey, tenemos que brindar antes de que te vayas.
M�telo en la ba�era para enfriarlo antes de que explote.
- Es champ�n. - S�, despu�s de un viaje en moto.
Buenas noches, querida.
Te deseo un mill�n de a�os de felicidad.
Smokey, no me dejes sola.
- �Qu� te pasa? - No lo s�.
�Es que no me quieres?
S�, pero ahora... te vas a ir a la guerra
y yo estar� preocupada por lo que te pase.
A lo mejor conoces a otra chica. En China o en �frica.
�Y no quieres saber nada m�s de m�!
No, cari�o. Sabes que estoy loco por ti.
Estoy loco por ti desde el momento que casi te atropello con la moto.
Aquel d�a casi me matas y ahora quieres destrozar mi vida.
Cari�o, por favor, t�mate un trago de esto.
Te sentir�s mejor.
�Se�orita Allard? Abra inmediatamente.
�Quiere abrir la puerta?
Se�ora Harris, estamos...
- �Qu� hace este hombre aqu�? - Ver�...
No me cuente nada, se�orita Allard, �no conoce las reglas?
No han podido encontrar ninguna habitaci�n.
No lo entiende. �Est�n casados!
He estado al frente de apartamentos y pensiones en Washington
desde hace m�s de 50 a�os, y no pienso seguir escuchando estupideces.
- �Fuera, fuera, fuera! - Pero est�n casados.
�D�nde est� su anillo de boda?
- �Lo hemos perdido! - El certificado de matrimonio, May.
- Lo tiene Joe. - �Joe!
Matrimonio. S�, el certificado de matrimonio.
El certificado.
A ver.
�D�nde?
Iba en la moto,
se me ha ca�do la gorra y seguramente lo he perdido.
�Oh, Joe!
Escuche, sargento.
Detesto interrumpir esto, pero ser� mejor que me acompa�e.
La pr�xima vez ll�vela al cine.
- Le digo que estamos casados. - �Claro que lo est�n!
Seguro, seguro.
- �D�nde est� destinado? - Seguridad, servicio de guardia.
�Tiene el pase de noche?
S�, claro.
Pase...
Tenga compasi�n, sargento. Iba en la moto y ha debido volar.
Lo he perdido.
Ya entiendo. Vamos, acomp��eme.
- Lo siento, May. - Esto es una soberana tonter�a.
Otra cosa, sargento. �No tendr� ninguna botella de alcohol?
- No, claro que no tengo nada. - Est� bien.
Vamos, sargento.
Cuidad bien de la moto hasta la semana que viene.
�No permitir� m�s tonter�as!
DEPARTAMENTO DE GUERRA
JUNTA DE CONSTRUCCI�N PARA LA GUERRA
Un apartamento.
Ese condenado despertador siempre te interrumpe los mejores sue�os.
�Pobrecita! �So�abas con Joe?
Estaba so�ando con un enorme filete de ternera.
Antes so��bamos con hombres, ahora so�amos con filetes de ternera.
Me encantar�a engordar mucho y despu�s ponerme a r�gimen.
Claro que es un problema cuando tienes que estar a r�gimen a la fuerza,
y pensar en otra cosa.
�Eh! Caf�, te toca.
Aunque a ti no te ha ido tan mal.
Tienes dos hombres que te invitan a cenar todas las noches.
Y en esta ciudad, con 10 chicas por cada hombre, eso es un milagro.
No te olvides de las medias. Problema n�mero dos.
No te olvides de la se�ora Harris. Problema n�mero tres.
�Est�s segura de que no nos echar�?
Segura.
Le dir� al juez que la llame y se lo explique todo.
Tel�fono.
�Oh, lo siento!
�Diga? S�, est� aqu�.
May, es para ti.
�Diga? �Joe! �D�nde est�s?
�Oh, pobrecito!
Qu� cosa tan horrible. He llorado toda la noche sin poder pegar ojo.
Claro que so�aba contigo.
�Qu�? �Qu� dices de la moto?
�Pero c�mo voy a poder llevarla?
De acuerdo, lo intentar�. �Joe?
Adi�s.
Quiere que encuentre a alguien que lleve la moto hasta tu trabajo.
El cabo est� hecho una furia.
Bien, se puede intentar.
- �D�nde est� Joe? - Acaban de soltarlo.
- �Podr�a conducir...? - No, lo siento.
- �Cree que podr�a conducir...? - Lo lamento, se�orita.
Perdone, se�or.
Vete primero. Yo a�n tengo 5 minutos para coger el taxi.
Gracias.
Hola, May. Sube.
�Perdone, se�or, sabe conducir una moto?
Claro que s�, pero ahora no puedo, tengo prisa. Lo siento.
�Sabe conducir una...?
Ah, hola.
- Espero que haya dormido bien. - Muy bien, gracias.
- �Y usted? - Muy bien.
Washington es una ciudad un poco rara. Cre�a conocerla, pero supongo que no.
Est� todo al rev�s. Patas arriba.
Puede que sea usted.
El que est� patas arriba.
S�, tengo que reconocer que estoy perdido.
Intento ir a... a la Junta de Construcci�n para la Guerra.
�Sabe d�nde es?
- Trabajo all�. - En serio,
yo tambi�n trabajar� all�, si lo encuentro.
Una buena forma de empezar.
�A qu� se dedica?
Soy una especie de mec�nico. Muevo algunas cosas.
Al parecer, le pagan muy bien.
Se sorprender�a si viera la escala de sueldos del sindicato.
Yo tengo algo que usted podr�a mover un poco.
�Sabr�a conducir eso?
Bueno, no he montado ninguna desde que era cr�o.
�Sabr� llegar hasta el edificio de la Seguridad Social?
- Usted me indicar� el camino. - �Yo?
Es lo que quiere, que la lleve. �No?
No, tengo que devolver eso a alguien que est� all�.
Ind�queme el camino desde aqu�.
�Yo?
Apri�teme el brazo derecho para ir a la derecha
y el izquierdo para ir a la izquierda.
Pero no apriete mucho, tengo cosquillas.
- Pero mire c�mo voy vestida. - Est� muy bien.
Ya s� que va a trabajar. Mejor que vaya vestida.
Espere. Por favor, espere un momento.
�Qu� hace? �Pare, pare ahora mismo!
No se preocupe, no pasa nada.
Lo que pasa es que a�n no le he cogido el tranquillo.
�No, por favor!
Es a la izquierda, a la izquierda.
Se ha equivocado.
Apri�teme el brazo izquierdo. Se ha olvidado.
- �Por qu� no ha girado a la derecha? - Usted dijo izquierda.
Eso ha sido antes de que casi nos mataran en ese t�nel.
- Nos est� siguiendo la polic�a. - No se mueva tanto, �quiere?
D�jeme bajar. Quiero bajar.
No tenga miedo. Si�ntese.
Eh, tire eso. Es propiedad del estado.
- Por favor, no es por aqu�. - No se preocupe, he pillado un atajo.
No me deja ver.
Est� bien, est� bien.
- �Por d�nde es ahora? - No lo s�.
Con tanta vuelta me he confundido.
- �Qu�? - Estoy mareada.
- Yo no s� por d�nde tenemos que ir. - Puede usted jurarlo.
Siga conduciendo.
Siga hasta que se le ocurra c�mo salir de esta.
Ahora, �por d�nde?
Es aqu�, es esta calle a la izquierda.
Ya era hora. �C�mo se encuentra?
Creo que voy a vomitar.
Bien, hemos llegado.
Eh, por ah�.
O por ese lado.
Eh, vaya todo recto.
�Qu� le ocurre, no le ha gustado el paseo?
�No!
Lo que pasa es que no conoce Washington y me ha hecho dar mil vueltas.
�Yo?
Quiz�s debiera comprarme una.
Ahorrar�a tiempo y no tendr�a que esperar taxis.
�Espero que lo haga! �S�, espero que lo haga!
Y que se rompa el cuello antes de una semana.
Y a�n eso ser�a demasiado tarde.
�Qu�...?
Es un trabajo dif�cil. El m�s dif�cil de toda tu vida.
- �Qu� es lo que quieres que haga? - Bombarderos.
No los construir�s t�, pero te encargar�s de que se hagan.
Invertiremos millones. M�s de los que nunca se pudo llegar a so�ar.
Somos nuevos en esta guerra
y nadie ha advertido lo importante que son los bombarderos.
Pero yo no s� diferenciar un bombardero de una barcaza.
Eres un experto en producci�n. S� que lo puedes hacer.
Te abrir�s camino, como en Detroit.
Lo que quiero hacer es alistarme en la marina.
Puedes luchar igual aqu� en Washington.
F�jate en �l. Un gran hombre haciendo su trabajo.
Haciendo lo que de verdad sabe hacer. T�, haz el tuyo.
Oye, jefe...
Nunca he sido humilde y tampoco me gusta aparentar falsa modestia.
Crees que has elegido al hombre m�s adecuado para este trabajo.
No apostar�a nada.
Vamos. Su�ltalo. Como en los viejos tiempos en Detroit.
S�, pero estamos en Washington. No lo olvides.
Y es la Administraci�n.
En Detroit te saqu� de muchos l�os cuando hac�as autom�viles.
Pero si se te ocurre meterte en l�os aqu�, dejar� que te cuelguen.
No mover� un dedo.
Ahora hablas como el de siempre. Eres un hombre duro.
No soy ni la mitad de duro que t�. Lo sabes perfectamente.
Pero tampoco soy un enga�o con patas como t�.
Todos te toman por un hombre medio tonto, agradable,
y con el cerebro de un mosquito.
Pero eres el tipo m�s duro, cabezota, dominante, inteligente,
terco e irritante con el que he tenido la desgracia de trabajar.
Qu� me dices de los marines.
Como director de la divisi�n de bombarderos,
producir�s muchos m�s de los que Hitler ha so�ado nunca.
Y Ed,
no pretendas hacerlo todo a tu manera.
No te metas en l�os. Esto es Washington.
Es la m�s grande ciudad-f�brica del mundo.
Y estas f�bricas se dedican a un solo producto.
La Administraci�n.
Piensa que ahora
vas a trabajar para una compa��a que tiene 130 millones de accionistas.
Y cada uno de ellos se cree capaz de dirigir toda la empresa.
Bueno, al menos seguimos teniendo democracia.
- Intentar� recordarlo, jefe. - No lo olvides.
Y no acudas a m� si te metes en l�os. Arr�glatelas solo.
Te presento a la se�ora Trask. El cerebro del departamento.
- C�mo est�. - C�mo est�.
Su pipa. Ya est� cargada.
�Lo ve?
Prep�rele un despacho al final del pasillo.
Est� preparado, se�or Browne.
- �Tiene tel�fono? - A�n no. Ya sabe lo dif�cil que es.
Siga intent�ndolo.
- Hasta luego, Ed. - Hasta luego, jefe.
Un momento. Espere un momento.
�Qu� est� usted haciendo aqu�?
Si mira con atenci�n, ver� que intento mover este archivador.
- �Para el se�or Browne? - Claro.
Eso est� muy bien.
Mu�valo, por favor. Ll�velo hasta esa esquina.
- �Y despu�s, qu�? - Despu�s p�ngalo en aquel lado.
- �Y despu�s, qu�? - Despu�s s�quelo al pasillo.
- �Para qu�? - Para que lo pueda volver a meter.
Tiene usted mucha energ�a, se�or como se llame.
Y podr� descargarla mientras yo me siento y miro.
�Qui�n es usted?
No se le ha ocurrido que puedo ser la secretaria del se�or Browne.
La se�orita Trask me ha ordenado que le prepare este despacho.
No espero que sepa qui�n es el se�or Browne.
Es un productor ejecutivo muy famoso. Y mi sueldo es de 2.600 al a�o.
�Qu� le divierte tanto?
- �C�mo se llama? - Eso no es asunto suyo.
Mi nombre es Browne. Ed Browne.
�El suyo?
No me quedar�, no lo har�, no pienso hacerlo.
Si�ntese.
Si�ntese, por favor. �Cu�l es su nombre?
Allard, Elizabeth.
La se�orita Trask dice que conoce Washington.
Creo que s�.
- Y que es una eficiente secretaria. - Procuro serlo.
Tambi�n sabe tratar a la gente y c�mo usar el tel�fono.
- �Es cierto? - Lo intento.
Creo que servir�.
Lim�tese a su trabajo y nos entenderemos.
Me gusta trabajar duro y usted tendr� que hacerlo.
Cons�game un tel�fono.
S�, se�or.
Cuando organice la oficina,
prep�reme todos los gr�ficos de producci�n.
Voy a dar una vuelta.
Creo que vendr� mucha gente a verme.
- Que esperen hasta que vuelva. - S�, se�or Browne.
Y busque a alguien para que traslade todos los muebles
si eso es lo que quiere Allard Elizabeth.
Pero est� aqu� cuando vuelva.
Se�orita Allard, �ha regresado el se�or Browne?
Se�orita Allard, espere un momento.
Hola, Smokey. �Quieres casarte conmigo?
Branch su�ltame, haz el favor.
- �Te casas conmigo? - No.
Alg�n d�a te pillar� de buen humor.
- �Oh, mira! - �Qu� pasa?
Una horrible carrera en la media. Es el mejor par que tengo.
Yo tengo una carrera en el coraz�n desde que te conoc� hace dos a�os.
Escucha.
�Muy mal, muy mal, muy mal! Cloc.
Una v�lvula estropeada. Arr�glala.
No seas tonto.
Nunca he hablado m�s en serio.
Soy el director del departamento de prensa de Washington,
y el presidente me llama por mi nombre de pila.
Gano 200 a la semana y solo me cuesta 205 vivir y beber.
En cinco a�os he ahorrado 149 d�lares.
�Qu� te parece?
Es suficiente para una luna de miel.
Y despu�s, a seguir viviendo sin ning�n problema.
�Qu� est�s esperando? �Una oferta mejor?
�O est�s enamorada de ese pedazo de ambici�n con el que te vi ayer?
�Dana McGuire? Es un encanto.
Ponte un paraca�das y salta. Est�s en las nubes.
Branch, en serio. Estoy metida en un buen l�o.
Siempre est�s metida en l�os. �De qu� se trata?
Mi jefe, el se�or Browne. Lo estrangular�a.
�Por qu�?
Hace dos semanas sali� del despacho y se fue a dar una vuelta.
�Y d�nde est�?
Todo el mundo pregunta por �l y yo me estoy volviendo loca.
- �Por qu� no me preguntas a m�? - �Lo sabes?
No he publicado nada,
porque antes quiero averiguar qu� es lo que est� haciendo.
�Oh, Branch! �Por qu� no me lo has dicho?
Una palabra y ser� todo tuyo.
�S�?
No temas, no voy a hacerte chantaje.
El se�or Browne ha hecho una gira por los 48 estados del pa�s.
La semana pasada estuvo en el centro, ayer en Georgia
y esta semana en Virginia.
No me sorprender�a que volviera hoy.
Ahora dime, �qu� es lo que est� tramando?
No lo s�.
�Quer�a verme, Branch?
S�, general. Ahora mismo estoy con usted.
�Cenamos juntos esta noche?
�Te das cuenta de que en esta ciudad hay 10 chicas por hombre?
�A qu� est�s esperando? �A un chico con Rolls-Royce?
�Est�n todos casados!
Tengo una cita. He quedado con Dana McGuire.
Tiene aires de grandeza.
Ese tipo se imagina que llegar� a la Casa Blanca.
Pero apuesto que no tiene 149 en el banco, como yo.
Eres un encanto.
�Se�orita Allard!
�Se�orita Allard!
Abra la puerta.
�Se�orita Allard!
Hola.
�Por qu� no me dijo que iba a estar ausente dos semanas?
�Sabe que no se puede hacer ese trabajo?
�No se puede? �Por qu� no?
Planes, prioridades, materiales, mano de obra, transporte,
esto, aquello y lo otro.
Todos los que saben de aviones
tienen ideas propias de qu� hay que hacer,
y nadie quiere ceder ni un mil�metro.
A los americanos no les gusta que se les diga qu� hacer
o cu�ndo tienen que dejarlo, y no se lo reprocho.
Pero as� no podemos hacer nada.
Tenemos la mayor producci�n mundial.
Pero tambi�n tenemos a la gente m�s cabezota, dura e independiente
de todo el mundo.
Eso nos ha convertido en un gran pa�s, �no?
Claro, por eso digo que no se puede hacer.
�Quiere decir que va a dimitir?
Suponga que lo hago. �Qu� ser� de usted?
Me trasladar�n a otro despacho
o quiz�s me manden al servicio de mecanograf�a.
�Quiere decir que trabajar� para otro hombre?
Claro, se�or Browne.
- Allard, �quiere hacerme un favor? - S�, se�or Browne. �Qu� es?
P�ngase esto.
�Se�or Browne! �Quiere que nos casemos?
Oiga, se�orita Allard, para m� un matrimonio es una instituci�n sagrada.
Quiz�s le resulte anticuado.
Pero si insiste en trabajar con otros hombres, necesita protecci�n.
�Qu� quiere decir?
Quiero decir que una mujer casada debe llevar el anillo.
Eso la proteger� de atenciones indecorosas.
S� que perdi� el anillo la primera noche que la vi.
Crey� que era yo.
No quiero que se hagan una idea equivocada sobre su estado civil.
P�ngaselo en el dedo y as� los hombres no pensar�n cosas raras.
Yo no estoy casada.
- �Qu�? - No me he casado.
Pues claro que s�.
Fue el 14 de mayo, lo recuerdo muy bien.
No, no. Fue May, mi compa�era de habitaci�n.
Ella fue quien se cas�.
�Y usted c�mo se llama?
Ya se lo dije.
- Me refiero a su nombre de soltera. - Pero si soy soltera.
Siempre he sido soltera, y siempre ser� soltera.
Tengo una carrera.
As� que... Est� usted soltera.
As� es, se�or Browne.
- �Cree que estoy loco? - No.
A menos que se apresure a dejar este trabajo.
Soy Ed Browne, con la Casa Blanca.
Espere, no puede hacer eso.
S�, eso he dicho. La Casa Blanca.
Cuelgue, por favor. Antes de que se meta en un l�o.
Llevo toda la vida metido en l�os. Es la forma de conseguir algo.
- S�, p�ngame con el presidente. - Yo me voy de aqu�.
- �Qu� le ocurre? - No quiero ser responsable.
La se�ora Trask me despedir�a por dejarle hacerlo.
�Qu� cosa?
Llamar al presidente para decirle que no se puede hacer.
Si va a dimitir,
comun�quelo a la junta de construcci�n para la guerra.
�Qui�n ha dicho dimitir?
Voy a informar de un plan que he llevado a cabo
y decirle que construiremos el doble de los bombarderos que pidi�.
Est� loco, se�or Browne. Est� completamente loco.
Claro. Solo un loco podr�a aceptar un trabajo como este.
Ahora v�yase a casa y descanse. Nos esperan seis meses de duro trabajo.
Y ma�ana la quiero ver aqu� a primera hora, se�orita Allard.
�Smokey!
�Smokey!
Me ha costado una eternidad venir hasta aqu�
desde el departamento de guerra, pero tengo que ver a Joe.
Ah� est�, querida. Es todo tuyo.
No le gusta que me acerque cuando est� de servicio.
Disc�telo con �l. Tambi�n yo tengo muchos problemas.
Disculpe.
�Joe, cari�o!
Aqu� no, estoy de servicio. Haz como si me preguntaras algo.
Te estoy preguntando cu�ndo encontraremos un apartamento.
May, procura no acercarte tanto a m�. Soy impulsivo.
- Cielo, �has tenido dificultades? - Cari�o, ahora se puede arreglar.
Por favor, te lo pido.
No te acerques tanto. Me estoy volviendo loco.
�Y qu� crees? �Que yo no me vuelvo loca?
Cari�o, cuando te veo tan guapo con el nuevo uniforme.
�Cu�ndo vamos a encontrar un apartamento?
Voy a darte una mala noticia. Tengo servicio nocturno.
Ahora mismo ir� a ver a tu capit�n. No nos puede hacer esa faena.
Oh, claro que puede.
Y no se te ocurra acercarte a �l. Se me caer�a el pelo.
Pero yo te quiero, Joe. Adem�s estamos casados.
- Pero t� no conoces a mi capit�n. - Soy tu esposa para siempre.
F�jate lo terrible que ser�a que te mataran antes de la luna de miel.
Para m� ser�a tan terrible como despu�s.
Pero no me van a matar en Washington.
A lo mejor te matan muy lejos.
M�s vale que te vayas. Te escribir� una carta.
Quiz�s tenga permiso el mes que viene.
�El mes que viene!
Me gustar�a invitarlas a cenar conmigo esta noche.
Gracias, pero ya tenemos un compromiso.
- Yo no tengo ninguno. - Pues ya lo tiene.
Smokey, tengo hambre.
�Qu� le parecer�a un buen filete de ternera?
�Smokey, imag�natelo!
Recuerda que est�s casada.
Conmigo no tienen que preocuparse. Puede invitar a su esposo.
�Por qu� no voy a ir?
No olvides que tenemos una cita
en el Hotel Jefferson Park con Dana McGuire.
- �Y yo estoy invitada? - Claro, por supuesto.
- �Y habr� un filete para m�? - Bueno, si insistes.
�No ir� a rechazar mi invitaci�n ahora?
- Acabo de prometerle... - Oh, no. No lo ha hecho.
Lo que ocurre es que es telefonista y cuando tiene que hablar
con un hombre cara a cara no sabe muy bien lo que dice.
Cara a cara.
El matrimonio es una instituci�n sagrada.
Tendr�s que ponerte el anillo, May.
Pero t� sabes que quiero a Joe. Qu� m�s da llevar o no el anillo.
Te proteger� de atenciones indecorosas.
No querr�s que los hombres se equivoquen con tu estado civil.
Cuando vean el anillo en el dedo, no pensar�n cosas raras.
�Diga?
S�, s�, se�or McGuire. Voy a avisarla.
Es el filete de ternera.
Hola, cari�o. �Qu�?
Me ha dado plant�n.
Est� claro que lo entiendo. No puedes decirle no al senador.
Hasta ma�ana.
S�, cari�o. Adi�s.
Pobrecito, tiene que cenar con el senador Mac Vickers.
No le defiendas.
Escucha. Me han subido el sueldo,
as� que te voy a sacar a cenar para que comas
todos los filetes de ternera que te d� la gana.
Oh, por favor. Por favor, espere un momento.
�Est� segura que no desea nada m�s con la ensalada?
Por el momento, no.
T�matelo con calma. Las vacas ya no son lo que eran.
- Hola, Smokey. - Hola, Branch.
Disculpa, Pinky.
- Cre�a que ibas a cenar con McGuire. - Iba a hacerlo.
- �Qu� es eso? - Eso es su segundo filete.
Tiene un apetito envidiable.
Que aproveche.
El hombre que llegar� a ser presidente te ha dejado plantada.
No seas grosero.
Ha tenido que salir con el senador Mac Vickers.
S�. La verdad es que supo jugar bien sus cartas
para entrar a formar parte del comit� investigador de Mac Vickers.
Ahora solo necesita una v�ctima. Hacer pedazos alg�n buen hombre.
Publicarlo en las portadas de los peri�dicos,
y ser� su hijo favorito antes de un a�o.
�Por qu� no te gusta?
- �De verdad quieres que te lo cuente? - S�, hazlo.
De acuerdo, t� lo has querido.
Sabes, Smokey es algo extra�o,
pero aqu� en Washington nunca se habla de la ambici�n.
El estado por el que cayeron Los �ngeles.
- Sin embargo es lo que mueve todo. - Eres muy duro, �no crees?
Puede.
Solo soy uno de los 180.000 hombres en Washington que lo sabe todo.
Un cr�tico aficionado que ve el partido desde las gradas.
Pero conozco muy bien al tipo de quien est�s enamorada.
Muy bien.
Ser� mejor que vuelvas con Pinky. No me mira con muy buena cara.
Llamada para el se�or McGuire. Se�or McGuire, por favor.
Enseguida subo.
- No tardes, Dana. - Vamos, Jane.
�Tienes fuego?
�Qui�n es ella?
La maravillosa hija soltera del se�or Mac Vickers.
�No te ha hablado McGuire nunca de ella?
Claro que lo ha hecho. Pero yo no la conoc�a.
Es muy natural que est� con su padre.
Y con Dana tambi�n.
Muy natural.
Smokey, no s� c�mo hacerlo.
Vender�a mi alma para pasar el resto de mi vida juntos.
Qu� bien me sienta.
�Se puede saber de qu� est�is hablando?
De nada.
- No esperaba verte aqu�. - De eso estoy segura.
Espera un segundo. No es en absoluto lo que imaginas.
- �Nos disculpas un momento? - Claro.
En tus ojos hay unas chispas preciosas.
Te portas como una colegiala.
T� sabes lo que siento por ti, Smokey. No existe nadie m�s,
porque desde la noche que nos conocimos,
no puedo dejar de pensar en ti. Y a ti te ocurre lo mismo.
Est�s muy seguro. �No es cierto?
Mucho.
- �Hasta ma�ana? - No.
Hasta ma�ana. Hasta ma�ana.
Hasta ma�ana.
Bueno. Supongo que s�.
No te molestes. Preferir�a volver a mi mesa sola.
Quiero que est� aqu� a primera hora.
Eran las cinco de la ma�ana.
Sab�a que no iba a encontrar un taxi y pens� en echarme aqu�.
�Qu� ha hecho hasta las cinco de la ma�ana?
Telefonear.
�A la Casa Blanca?
Lo consegu� media hora despu�s de que se fuera.
- �Habl� con el presidente? - �Qu� tiene eso de extra�o?
Siempre he podido hablar con �l desde donde he trabajado.
Es un ciudadano americano m�s.
Haciendo su trabajo. Un gran trabajo.
�Y qu� le dijo?
Que vamos a aumentar la producci�n. A doblarla.
�C�mo?
Vamos a construir nuevas f�bricas. Para eso quer�a hablar con �l.
He contactado con hombres en Los �ngeles, Detroit, Phoenix,
cualquier ciudad que se le ocurra.
Necesitamos espacio para expertos en producci�n.
Ninguno quer�a venir.
Pero vienen. Por un d�lar al a�o.
- Pero no podr� hacerlo. - Ya lo he hecho.
�Y el informe por... escrito?
Me ocupar� m�s tarde.
�De qu� sirve un informe si no tiene a los hombres?
Tengo que conseguir material para las f�bricas, y ponerlas en marcha.
Se�or Browne, la junta de construcci�n no puede fabricar solo bombarderos.
Tambi�n hacen falta veh�culos de transporte, barcos, tanques, armas.
Todos tienen derecho a conseguir lo que precisan.
Pero yo trabajo aqu� y necesito bombarderos.
Su cabeza solo piensa en una direcci�n.
Lo malo ser�a que lo hiciera en dos o tres.
No puede conseguir las cosas en el momento que quiera.
Tendr� usted que seguir los canales oficiales.
- Burocracia. - Le colgar�n.
�Por favor, deje que le explique unas cuantas cosas
sobre tr�mites gubernamentales?
Est� bien, adelante.
Venga aqu�, se�or Browne.
Venga aqu�.
Esto le dar� una idea del gobierno de los Estados Unidos.
Como ver�, arriba tenemos la constituci�n.
Ya sabe lo que es.
Los habitantes de los Estados Unidos
deseamos formar una uni�n m�s perfecta...
�Qu� es eso?
Eso es el principio de la constituci�n.
Haga el favor de prestar atenci�n.
Por debajo de la constituci�n, tenemos las siguientes ramas.
Legislativa, ejecutiva y judicial.
- �D�nde estamos nosotros? - Se lo dir� si me escucha.
Justo aqu�.
La oficina para la gesti�n de la guerra.
Diga, �qu� encuentra usted debajo de nuestro departamento?
- Un mont�n de letras. - �Letras?
Esto es la WCB, la BRG,
la NWLB, la RKF, la OGG,
la OTC, la WBD, la RFQ, la RTC, la OMA, la OGQ,
la ORC, la OTW, la OPS, la OLK, la OOO.
- No me est� escuchando. - Venga, se�orita Allard.
Es muy sencillo.
Se hace as� para ahorrar tiempo y papel.
Eche un vistazo a mi gr�fico. Lo colgu� anoche.
Tiene un valor emocional. Y al mismo tiempo es muy pr�ctico.
Veamos.
Esta es la nueva f�brica de Delaware,
Georgia, Wisconsin, Texas...
Cada una de estas va a ser una nueva f�brica.
Adelante, pruebe.
- Son los tipos que buscamos. - Sigo pensando que es una tonter�a.
Veo que lo ha entendido ahora. Est� en la l�nea de fuego.
Tendr� muchos problemas si empieza a intervenir
en otros departamentos, pisoteando a la gente sin ning�n tipo de I. P.
- �I. P.? - Influencia pol�tica.
Escuche, Allard, alg�n d�a tendremos un bombardero
que termine con el tipo que est� a la derecha.
Y otro que se ocupe de hacer lo mismo con el que est� a la izquierda.
�Se da cuenta? Dos aviones ser�n suficientes.
No conozco los nombres de esos bombarderos,
pero s� que tenemos que construirlos como sea.
Diga, �est� conmigo o contra m�?
Estoy con usted, pero no quiero terminar en la c�rcel.
Nos haremos compa��a.
Empecemos a trabajar. P�dame una conferencia con Harvestor.
- �Qui�n es Harvestor? - Mire su mesa.
Le llam� a las 3 de la ma�ana. Me mand� al infierno y me colg�.
Hola, Smokey.
�Ed Browne? Me llamo Holliday.
�Necesita un relaciones p�blicas?
�Para qu�?
�No est� interesado en conseguir informaci�n sobre los dem�s?
Por lo que yo s�, se�or Holliday, lo que quieren que haga son aviones.
�No me diga!
�Y a qu� se debe que intenten averiguar
cu�l es su postura sobre la mano de obra?
Bueno, yo tambi�n soy un trabajador.
�Ha pensado en las asignaciones?
Usted no debe perder el tiempo preocup�ndose por si cada paga
va a ser la �ltima.
Resultar� m�s f�cil si alguien se encarga de allanarle el camino.
Ya veo.
Claro que yo soy nuevo aqu�, pero...
Se�or Browne, el se�or Harvestor al tel�fono.
Lo siento, se�or Holliday. �Le importar�a volver m�s tarde?
Claro que no.
Es una llamada urgente y confidencial. Intentamos comunicar desde anoche.
S�, claro. Hasta luego, Browne.
- �Diga, diga? - �Diga?
- Se�or Harvestor. - �Se�or Harvestor?
- Se�or Browne. - Soy el se�or Browne.
- Se�or Browne. - S�.
No ha llamado al se�or Harvestor.
A ese hombre le encanta la burocracia y le ha tratado con desprecio.
Es una sabandija.
- �Me ha tratado con desprecio? - S�, se�or.
Su hombre es Bill Gorden. Se lo conseguir�.
Oiga, �todos los periodistas de esta ciudad son as�?
No, son gente agradable.
El presidente conf�a en ellos, y hace muy bien.
La palabra adecuada, y pasa a otro tema.
As� hay que hacer.
�Qu� ocurre ahora?
Solo conozco mi trabajo, se�orita Allard.
Las relaciones p�blicas, asignaciones, pol�tica, burocracia...
Todo eso me suena a chino.
Ese es el primer paso en Washington. No se preocupe, yo me ocupar�.
Pero no se le ocurra hablar nunca de la mano de obra.
Eso d�jelo a otro departamento.
�Diga? �Diga?
Es el otro.
Despacho de Ed Browne. �C�mo?
�Oh, s�!
Estoy segura de que estar� encantado de asistir.
Si est� libre. Es un hombre muy ocupado.
Espere un momento, por favor. Le preguntar�.
S�, asistir� con mucho gusto.
�A qu� hora? De acuerdo.
De acuerdo.
Diga a la se�ora Wright que "irr�". Digo, que ir�.
Adi�s.
- �Qui�n es esa se�ora Wright? - Se�or Browne, ha sido usted elegido.
Debi� ser la llamada que hizo a la Casa Blanca.
- En esta ciudad las noticias vuelan. - �De qu� est� hablando?
La se�ora Delancey Wright.
Estar� encantada cuando le diga,
la �ltima conversaci�n que mantuve con el presidente.
- �Qui�n es la se�ora Delancey Wright? - �No lo sabe?
Tiene montones de dinero y le encantan los pol�ticos.
- No me interesa. - S�, ya lo creo.
El viernes por la noche dar� una recepci�n en su honor.
Si est� interesado en usted significa que ya est� dentro.
No creo, no tengo tiempo.
La invitaci�n es para usted y la se�ora Browne.
- �La se�ora Browne? - La se�ora Browne.
�Oh, mi madre! Est� en Detroit,
y ni por diez se�oras Wright me atrever�a a molestarla.
Pues es preciso que usted vaya.
- �Tengo que ir? - Tiene que ir.
De acuerdo. Me ha convencido. Y usted me acompa�ar�.
Pero eso no se puede hacer, no puede.
- Deje de repetir eso. - Pero no puede.
- �Por qu� no? - Porque soy su secretaria.
As� no me aburrir�. Podemos hablar de trabajo.
�Deje de discutir!
Despacho de Ed Browne, un momento. Despacho de Ed Browne.
El se�or Powell y la se�ora Wellington.
Buenas noches.
Se�or y se�ora Howard Burke.
Se�ora Burke.
Ay�deme, �quiere?
�Oh, esta cosa! �No es un poco inc�moda?
No es una cosa, es un chal de gasa.
�C�mo se llamaba aquella se�ora, Wright?
- No hable tan alto, se�or Browne. - Vale.
Escuche.
No olvide que si menciona al presidente,
debe decir que habla con �l por tel�fono con frecuencia.
No lo har�. Eso es un asunto privado.
No en Washington, aqu� es algo de lo que debe sentirse orgulloso.
Otra cosa, el senador Mac Vickers estar� presente, sea amable con �l.
Es el presidente del comit� de investigaci�n del senado.
No se preocupe por m�, s� comportarme.
Su nombre, por favor.
- Ed Browne. - �Y el m�o?
Se�or y se�ora Ed Browne.
Oh, queridos amigos. Es estupendo que hayan venido.
- Muchas gracias, se�ora Wright. - Se�ora Browne.
Me gustar�a presentarles a su excelencia el pr�ncipe.
Forman una pareja encantadora.
Me alegro que viniera, se�ora Browne.
Ella no es... Bueno, quiero decir que...
Lo que intenta decirle es que no soy la se�ora Browne.
Entonces, �d�nde est� la se�ora Browne?
Est� en Detroit, se�ora Wright.
�De veras!
Se refiere a su madre se�ora Ritrat, Wright.
El se�or Browne no est� casado.
Oh, el est�pido de Henry. Deber�a haber dicho se�orita Browne.
Ten�a que haberme imaginado que era su hermana.
Siendo tan joven y bonita.
Es la se�orita Allard, mi secretaria.
- Oh, su secretaria. - S�, su secretaria.
S�, mi secretaria.
S�, s�, mi querida ni�a. Es estupendo que haya venido.
No se molesten por mi estupidez. Ten�a que haberme dado cuenta.
Ahora si nos disculpa, me gustar�a presentarle a mis invitados.
Por qu� no habla un rato con mi secretario Stanley.
Seguro que tienen cosas en com�n. Le encontrar� en la biblioteca.
Vamos, querido muchacho. Aqu� hay gente importante,
y quiero que conozca a ciertas personas que le pueden ayudar.
Alteza, quiero presentarle a...
Senador Mac Vickers, el se�or Browne.
- Encantado. - Encantado.
- Es un placer. - Y su encantadora hija.
Encantada.
He o�do hablar de usted, se�or Browne.
Yo tambi�n he o�do mucho sobre usted se�or.
Tenga cuidado. Es peligroso. Es el hombre que nos investiga.
Tonter�as.
Investigo a las personas que hay que investigar.
D�game, se�or Browne, �c�mo va nuestra producci�n de aviones?
Es bastante duro. Me he encontrado con bastante oposici�n.
No s� c�mo conseguir que se hagan las cosas en Washington.
Yo llevo 30 a�os intentando averiguar lo mismo.
Vamos, Washington es un lugar precioso.
Todo lo que se necesita es conocer a la gente adecuada.
- Smokey, �qu� est�s haciendo aqu�? - Eso mismo te pregunto.
Ya lo s�. Has venido con Browne.
- �Y t�? - Con nadie.
He visto al senador Mac Vickers en el sal�n.
Estoy citado con �l.
Y a su hija tambi�n. Es una chica muy guapa.
S�, muy guapa.
Cari�o, ya conoces Washington.
S� que estoy pegado todo el d�a al senador.
Necesito alg�n esc�ndalo relacionado con el gobierno
- y sacarlo a la luz. - �No te gusta este gobierno?
Porque estoy fuera de �l.
En cuanto est� dentro ver�s de qu� forma me gustar�.
Estaba bromeando, cari�o.
El trabajo del comit� es proteger al p�blico.
�C�mo?
Publicando los hechos en los peri�dicos.
Que todo el mundo los conozca. Sacarlos en primera p�gina.
Me parece que ya he o�do antes todo eso.
No imaginas los problemas que tengo con el senador.
Para �l no existe nada que vaya mal. Lo analiza todo una y otra vez.
No se da cuenta del poder que tiene, y del poder de la prensa.
- Me voy a casa. - No te vayas.
S�, me voy. Estoy harta de la se�ora Wright.
�Tienes miedo?
�Miedo?
- Su nombre, por favor. - Se�or Dana McGuire.
Se�or y se�ora McGuire.
Ya est�s aqu�, Dana.
No s� qu� le pasa hoy a Henry. Ya deber�a saber qui�n eres.
- Quiero presentarte a... - �No!
El se�or Browne.
Al se�or Browne. El se�or McGuire, querido.
No se deje enga�ar por su encanto.
En realidad es un lobo con piel de cordero.
Trabaja para el comit�. Es Consejero del senador Mac Vickers.
C�mo est� usted.
Qu� tal, se�or Browne. Estaba deseando conocerle.
Soy amigo de la se�orita Allard.
El se�or Browne, la se�orita Allard.
La se�orita Allard es mi secretaria.
S�, s�, su secretaria. Soy tan despistada.
Dana querido, �quieres acompa�ar a la se�orita Allard al jard�n
y presentarle a nuestro encantador teniente?
Se muere de ganas por conocer a alguien de su misma edad.
Adem�s, Jane Mac Vickers te est� esperando.
Gracias, Adele.
Espero que la hiedra del jard�n no est� envenenada.
Mi querido muchacho, voy a tener que rega�arle.
No es conveniente que le vean fuera de la oficina con su secretaria.
- �Por qu� no? - Porque da mala impresi�n.
En Washington no se puede hacer nada
sin que todo el mundo hable de ello al d�a siguiente.
- �De qu� es de lo que hay que hablar? - Mi querido Edward, a m� no me enga�a.
La forma de mirarla. Enseguida me he dado cuenta.
- �De qu�? - De que est� enamorado.
- �Enamorado? - S�, sin duda.
Le aseguro que no lo estoy.
Pero si alguna vez me enamoro, ser� asunto m�o.
Disculpe, se�ora Wright, ir� a buscar a la se�orita Allard.
�No me da las buenas noches?
Buenas noches, se�orita Allard.
- �Est� deprimido, se�or Browne? - Exacto.
Se ha pasado todo el trayecto enfurru�ado. Ya basta.
Vale, vale. �Vale!
Buenas noches, se�orita Allard.
Olvidemos la vida social y empecemos a trabajar por la ma�ana.
Vale.
Pasa.
�Satisfecho?
La verdad es que no lo s�.
- Has hecho un buen trabajo. - Gracias.
Y tambi�n te has ganado muchos enemigos.
Lo s�.
- No te gusta la democracia, �verdad? - No se�or, no me gusta.
El gobierno est� para proteger a la gente y lograr que sea honesta.
�Est�s dudando de mi honestidad?
No te pongas as�. Sabes que no.
En 6 meses has ganado exactamente 50 centavos.
- No s� c�mo has podido vivir. - Eso no importa.
Pero te has ganado unos rencores que pueden perseguirte toda la vida.
Tampoco importa.
A cierta persona s� que le importa. Harvestor, por ejemplo.
Lo ech� de mi despacho. �Ha venido a verte a ti?
Da igual, si�ntate.
- Quer�a hacerlo todo a su manera. - Lo mismo te ocurre a ti, hijo.
Te dije que no olvidaras que trabajas para el gobierno.
Sigue las normas. Existen por algo.
Para ganar tenemos que trabajar unidos.
- Dile eso a Harvestor. - Ya lo hice, ahora te lo digo a ti.
Recuerda que los dem�s tienen derecho a su propia opini�n.
Y procura no ensuciarte demasiado.
�Qu� significa ese comentario?
�Qu� fue de aquel tren, cargado de acero,
sobre el que ten�a prioridad la junta naviera de guerra?
Le siguieron la pista hasta Detroit y all� digamos que se esfum�.
Una semana despu�s t� empezaste el plan de bombarderos en Wisconsin.
- �Hay algo malo en ese plan? - No.
Pero m�s vale que vayas a ver a Jack Landeck y le digas lo que pas�.
Puede que ahora se r�a, pero entonces te hubiera despedazado.
�l tiene barcos que construir.
Te has pasado de listo.
Hay mucha gente en contra de este gobierno,
y si se enteran te echar�n a los lobos.
�C�mo?
�Has estado alguna vez ante un comit�?
Te aprietan muy bien. Si tu expediente pasa la investigaci�n.
Es imprescindible no haber pisado las prioridades de otros.
No corresponde al estilo americano.
Hemos construido m�s bombarderos que el resto del mundo junto.
Incluso hemos superado los objetivos.
Est� bien, no pierdas los estribos. Respeta las reglas.
Est�s acostumbrado a la industria privada, y esto es la administraci�n p�blica.
Eso es todo.
Te aprecio y no quisiera verte metido en problemas serios.
Gracias, jefe.
"Estimado jefe,
deseo presentar mi dimisi�n
y ponerme el uniforme".
- Se�or Browne. - S�.
- �Ha comido? - No.
- �No quiere comer nada? - No.
- �Le apetece un bocadillo? - No, gracias.
�No se encuentra bien?
Se�orita Allard, �por qu� la llaman Smokey?
Pues me llamaban as� de peque�a. La verdad es que no lo s�.
�Por qu�, se�or Browne?
Es un nombre muy bonito.
Ha trabajado demasiado. Est� cansado.
Y qu� me dice de usted, �cu�nto hace que no descansa?
No me he quejado.
Nos vendr�a bien un descanso. Un largo descanso.
No diga tonter�as.
Ese es mi problema. Nunca he hecho tonter�as.
- Oiga, �ha encogido? - �Oh, olvide los zapatos!
Es mi problema. Yo nunca olvido los zapatos.
- �Qu� le ocurre, se�or Browne? - Siempre he estado demasiado ocupado.
Eso es verdad, nunca se divierte.
- �Quiere cenar conmigo esta noche? - �Se�or Browne!
�Por qu� no?
Yo hab�a hecho otros planes. Tengo una cita.
- Volver� al trabajo. - Oh, no. No creo que deba hacerlo.
Ese comportamiento no es el que m�s le conviene.
�Y usted no cree que hace demasiada vida social?
�Qu�?
Acaba de cant�rmela, y ahora me toca a m�.
- No es usted lo bastante seria. - �Yo?
�La vida es un asunto muy serio, se�orita!
Y lo m�s importante de todo es el amor.
El amor es algo que se presenta una vez en la vida de una mujer o...
de un hombre. Depende del caso.
Quiero decir verdadero amor. Creo que Owens es un buen tipo,
�pero est� segura que ese amor es aut�ntico?
�Branch Owens?
�No est� siempre pidi�ndole que se case con �l?
Pero yo no lo quiero.
Me gusta, es agradable, pero no le amo.
Quiero decir que no me casar�a con �l, aunque es adorable.
- Eso no tiene ninguna l�gica. - S� la tiene.
- Pero est� enamorada, �verdad? - S�.
No me diga que es McGuire.
�Tanto como para casarse con �l?
El caso es que no lo s�. S�, creo que lo har�a si me lo pidiera.
- �No es maravilloso! - S�, s�.
Pero no dejar� este despacho mientras usted necesite algo de m�.
No me ir�.
�Qu�?
Que no me casar� a menos que lo haga usted.
No, a menos que usted decida terminar con su trabajo en Washington.
- �Es verdad lo que dice? - Pues claro que s�.
�Qu� es eso?
Le ruego que siga usted trabajando conmigo, se�orita Allard.
Si usted lo resiste, supongo que yo tambi�n.
�Est� seguro de que se encuentra bien?
Seguro. Me siento mejor de lo que me he sentido en un mes.
P�ngase los zapatos y deje de preocuparse por lo que hago.
Y si Harvestor vuelve a llamar, d�gale que no estoy.
Smokey.
No s� qu� voy a hacer con usted.
- Quiero ver al se�or Browne. - �Tiene cita, se�or Harvestor?
- �La necesito? - No, no entre por favor.
Ya s�. Le ha dicho que me dijera que no estaba.
No, en absoluto.
Hola, se�or Harvestor, �quer�a verme?
- Desde luego. - Muy bien, entre, se�orita Allard.
- Quiero hablarle a solas. - Creo que mi secretaria es de fiar.
Coja su cuaderno y p�ngase los zapatos.
No le importar� que hable delante de esta joven.
Tengo mucho que decir.
La se�orita Allard es muy r�pida tomando notas.
Se�or Browne, ya le dije hace meses que no me gustaba su forma de trabajar.
- Tome nota de todo. - Ya se lo advert�.
A menos que lo tome en consideraci�n,
voy a contar algunas cosas a los peri�dicos.
�Por ejemplo?
- Las suficientes para que lo echen. - �Habla demasiado deprisa para usted?
�Qu� sabe usted de gestionar dinero o materiales?
Se lo advert� hace 6 meses.
Se va a encontrar con muchos problemas
si se comporta como un idiota testarudo,
y construye esas malditas f�bricas.
Llevamos un 50% de adelanto en lo programado gracias a esas f�bricas.
Sabe c�mo ha afectado a mis planes de construcci�n,
montando esas f�bricas en Kansas, Oklahoma, Georgia y Dios sabe d�nde.
An�telo todo, quiero una transcripci�n a los peri�dicos.
Tengo mucha fe en los periodistas, los peri�dicos y los lectores.
Y va siendo hora de que se enteren de lo que hacen los tipos como usted.
Est�n acostumbrados a salirse con la suya y a que el gobierno les apoye.
�Creen que solo hay una manera de trabajar?
- No... - Una cosa m�s.
Fabrico aviones.
Pongo los motores que quieren los que van a pilotarlos.
Lo hago siempre.
Obedezco �rdenes de la marina y del ej�rcito.
Ellos son los que luchan.
Aqu� hay algo que huele mal, Browne.
En mi opini�n usted es un idiota
o se est� enriqueciendo a costa de la producci�n de aviones de guerra.
Un pu�etazo no es la respuesta ideal a un comentario como ese, Harvestor.
Usted quiere tener prioridad, pero no voy a consentirlo
porque en ese caso no podr�a comprar todo el material que necesito.
Afortunadamente ya no quedan demasiados hombres como usted en este pa�s,
pero supongo que siempre habr� unos cuantos.
Vaya a cont�rselo a los peri�dicos o a quien quiera. Yo tambi�n lo har�.
La mejor manera de llegar a los peri�dicos, Browne,
es a trav�s de una investigaci�n.
Pronto se dar� cuenta de que tomarse la burocracia
a la ligera no sienta bien en el Capitolio.
�Cu�ndo sale el primer vuelo para China?
�Ah, no!
Ahora ya he visto lo que es un tipo enfurecido en Washington.
Yo he visto a dos.
�Qui�n, yo?
- Cre� que estaba de mi parte. - Y lo estoy, se�or Browne.
�Tiene que llamarme siempre se�or?
Por supuesto, se�or Browne, soy su secretaria.
No le gustar�a si me tomara ciertas libertades.
- �Usted cree? - No.
Ver�, yo tengo mi vida privada y usted tiene la suya.
- �La tengo? - Claro que la tiene.
�Ad�nde va, se�or Browne?
"El a�o que viene tengo que tomarme un descanso
para hacer un estudio t�cnico sobre este asunto del amor.
Parece maravilloso".
Eh, soldado, suelte a esa chica.
- Hola, Smokey. - Hola, se�or McGuire.
Joe, �desde cu�ndo est�s otra vez en circulaci�n?
Me han vuelto a asignar servicio de d�a.
�No es maravilloso?
- Hola, soldado. - Hola, se�or McGuire.
Oiga, �no sabr� d�nde puedo encontrar un apartamento?
Ya me gustar�a.
Qu�dese conmigo en el White Confort, si quiere, si no tiene donde dormir.
No, eso no me servir�a de nada.
May y yo estamos buscando un sitio para vivir.
Bueno cari�o, supongo que tendremos que andar y escondernos.
- No me importa. Adi�s. - Que teng�is suerte.
No, Dana.
�Qu� ocurre? No es la primera vez que te beso.
�S�!
Puede que est� madurando. Creo que deber�a significar algo.
Para m� lo significa todo.
�Y por eso me dejas plantada? Ten�amos una cita para ir a bailar.
Tengo que ir a casa de la se�ora Wright.
Quiere presentarme a una persona.
Pero como yo no lo soy, estoy empezando a perder el inter�s por ti.
No me mientas. Estoy seguro de que sientes lo mismo que yo.
A�n podemos ir a bailar.
Estar� aqu� a las 10 con un poco de suerte.
Es muy tarde. Soy una chica trabajadora.
Voy a buscar un apartamento, en el piso de arriba.
- Te llamar�, y cambiar�s de idea. - No quiero, no quiero...
Adi�s, cielo.
No lo olvides, te llamar�.
Aqu� tiene. Est� todo ah�.
Mis hombres llevan 3 meses recogiendo pruebas.
Tengo que quitar de en medio a Ed Browne.
Es incre�ble, Cedric, simplemente incre�ble.
- �Algo m�s, se�ora? - No, Henry.
Recuerde que tiene que haber alguna raz�n
al desinter�s en Detroit, al principio.
No se preocupe, la tendr�.
McGuire.
Esto es escandaloso.
Nunca olvidar� la forma en que ese mec�nico impertinente
se comport� en esta casa.
Los pedidos de aluminio no se llevaron con demasiado cuidado.
El ej�rcito de tierra y la marina son las partes contratantes.
Browne se precipit�.
- D�game, �se encargar� de esto? - Claro que se encargar�.
Un momento, Adele. Solo soy consejero del comit�.
El senador tiene que ordenar la investigaci�n, y querr� pruebas.
Est�n aqu�. S� que es un caso ganado.
Yo hablar� con �l.
Nos reuniremos dentro de una hora.
Tendr� que ser dentro de media hora, se�or,
tengo una cita a las 10.
Muy bien. Buenas noches, Adele.
- �A qu� hora vendr�s ma�ana? - A la una. Gracias.
- Buenas noches, Cedric. - Nos vemos en el despacho del senador.
�Se�or Browne!
Lea esto, se�or Browne. No me diga que no se alegra.
Parece que lo est�n haciendo muy bien, a pesar de Harvestor.
Gracias a usted. Saltar�a de alegr�a.
Ch�cala.
Gracias.
Ha sido usted quien ha evitado que tuviera problemas.
No s� si lo he hecho, pero para eso tengo los dardos.
S�, es una buena idea. Vamos a tirar. Tenga.
�Preparada?
Uno, dos, tres.
�Mire d�nde le he dado!
Oiga, �no ha vuelto a encoger?
�Oh, esos malditos zapatos!
�Yoo hoo!
C�MO SER FELIZ EN EL MATRIMONIO
�Lo es!
�Smokey!
�Se�or Browne!
�Se ha hecho da�o?
Se�orita Allard, �sabe que tiene una nariz preciosa?
Se�or Browne, �quiere una aspirina?
�Sabe una cosa?
Llevo seis meses bocabajo y ni siquiera me hab�a dado cuenta.
�No es gracioso?
Perdone, se�or Browne, ha entrado alguien en mi despacho.
Ser� mejor que se levante.
- Dana. - Hola, cari�o.
Ten cuidado, el se�or Browne puede vernos.
- Que nos vea. - �Todo el mundo se ha vuelto loco?
Yo, s�.
Tienes cara de no haber dormido.
No he dormido. �Quieres casarte conmigo?
- �Qu� has dicho? - �Quieres casarte conmigo?
�Cre� que nunca me lo ibas a pedir!
Tambi�n yo lo cre�a, pero no puedo evitarlo.
Eres para m�. Me ha llevado la noche aceptarlo.
�A qu� viene tanta prisa?
No puedo dec�rtelo. Me quieres, �verdad?
Siempre que estoy contigo tengo una sensaci�n extra�a.
Espero que sea amor.
Yo tambi�n.
Hemos estado jugando y ya es hora de que paremos.
Tengo un destino, Smokey. Voy a ser alguien importante.
Pero vaya donde vaya, mi vida no valdr� nada si no est�s junto a m�.
�Quieres casarte conmigo?
De Elizabeth Allard. Motivo, vacaciones.
Voy a casarme ma�ana.
- �Qu� es lo que pasa? - Ya lo pensar� m�s tarde.
Cuando est�s en esa situaci�n, siempre tienes algo que decir.
Lo que tenemos que saber es lo que le ha contado Smokey.
No creo que le dijera nada.
- No quiero volver a o�r hablar de ello. - No me creo nada.
Se�or Browne, cre�a que se hab�a ido a casa.
Ha vuelto. Yo le he llamado.
- �Qu� es lo que ocurre? - Al parecer, tendr� vacaciones.
Por lo visto las necesitas, Smokey. McGuire acaba de decirme que os cas�is.
�Es eso lo que no puede creer?
No he podido evitar o�r la conversaci�n.
No, maldita sea.
Lo que no puede creer es que le diste informaci�n a McGuire
para que pueda destrozar a Browne y terminar con su carrera
cuando investiguen.
- �Investigaci�n? - S�, investigaci�n.
Ni yo mismo puedo creerlo.
Me caes muy bien, Branch, pero no te permito que hables as�.
Entonces �qui�n le ha dicho que �l tuvo una pelea en su despacho?
�Qui�n la efectuar�?
El Comit� Mac Vickers. Ma�ana revisar� los archivos de Browne.
Los interrogatorios empezar�n el jueves.
Acabo de salir de la primera conferencia de prensa de McGuire.
Sacar�n la noticia en titulares dentro de una hora.
- �Un buen esc�ndalo, Smokey! - �No sab�as nada de esto?
�Eso es lo que cree de m�?
Da igual. Hace tiempo que quiero dejar este trabajo.
Es una oportunidad para ir a la marina.
No puede dimitir, se�or Browne.
�Han dicho que van a revisar nuestros archivos?
Claro que s�.
Todos sabemos que no hay nada sucio,
pero ya encontrar�n algo que sacar en primera p�gina.
McGuire no es ning�n tonto. Har� que parezca algo muy grave.
Y Harvestor est� con �l.
Por todos los diablos,
�qu� te hizo contarle tantas cosas a un tipo como McGuire?
Yo nunca...
Solo le he contado an�cdotas graciosas.
Nunca...
Por favor, se�orita Allard, no llore.
Por favor, se�orita Allard, no se preocupe por m�. Por favor.
Yo nunca har�a nada que pudiera... da�arle.
Por favor, no se lo tome as�. Ya s� que no me har�a da�o.
�C�mo pueden revisar nuestros archivos?
Por favor, no llore.
Basta, Ed, no va a hacer m�s que empeorarlo todo.
Venga a mi despacho.
Espere, espere.
A ver lo que escriben los peri�dicos. No se deje enga�ar por las l�grimas.
- �Se�orita Allard! - Que seas muy feliz en tu boda.
- Has sabido elegir. - �Smokey!
El se�or McGuire te ha estado llamado, Smokey.
- Cierra la puerta. - �Qu� ocurre?
Ci�rrala con llave.
Dame una caja de cerillas.
- �Qu� vas a hacer? - Fuego. Dame los peri�dicos.
�No hace calor para encender la chimenea?
Ma�ana revisar�n los archivos del se�or Browne,
pero no van a encontrar esto.
�Smokey!
Ya s� que le destrozar�n. Conozco bien a Dana.
No voy a permitir que esto llegue a los peri�dicos.
Te meter�n en la c�rcel.
Prefiero la c�rcel a la situaci�n en que me encuentro ahora.
C�mo podr�a hacer una cosa as� al se�or Browne.
Es el hombre m�s amable, m�s dulce y m�s valiente de toda esta ciudad.
Smokey, �lo est�s haciendo porque est�s enamorada de tu jefe?
Yo no estoy enamorada. No digas tonter�as.
Pero pienso que es maravilloso y adorable.
Y que ir�a a la c�rcel para el resto de mi vida,
si eso le hiciera feliz.
- �Tienes las cerillas? - Smokey, est�s loca.
Est�s enamorada y est�s loca.
No estoy loca en absoluto, idiota.
Pero solo se trabaja para un hombre como �l
una vez en la vida y hay que saber apreciarle.
Tan elegante, y raro.
Y encantador. Como un enorme y bondadoso perro.
Te entran ganas de cogerle y rodearle con el brazo.
Y protegerle.
Aunque si lo hiciera, ser�a una situaci�n muy embarazosa.
Est�s hablando como una lun�tica.
Sabes que le sorprend� haciendo el pino.
�Crees que hay alg�n hombre en Washington capaz de hacer
una cosa tan encantadora?
Sent� ganas de abrazarle y besarle.
Y tan t�mido.
Se cree duro pero...
en realidad tiene un coraz�n de mantequilla.
Est�s como una regadera.
- Me largo de aqu�. - No estoy loca.
Solo me empiezo a dar cuenta de lo maravilloso
que es el hombre con el que estoy trabajando.
- �Qui�n es? - No s�.
- �Ad�nde vas? - Al cuarto de ba�o.
De eso nada. Pregunta qui�n es.
- No. - S�.
�Qui�n? �Qui�n es?
Gobierno.
�Qui�n?
Agente del gobierno, se�ora Blake. Abra, por favor.
No creo que la se�orita Allard sepa qui�n soy,
pero nosotros la conocemos muy bien a usted, querida.
Smokey, es el se�or Marquenie.
Se�or...
Hace una noche muy agradable para encender la chimenea.
Se�or Marquenie, ser� mejor que explique por qu� ha venido.
No se encuentra demasiado bien.
Se�orita Allard,
tengo entendido que usted conoce a un hombre llamado Count Rodinsky.
S�.
La se�ora Blake nos inform� de �l despu�s de su segundo encuentro.
Parece ser que estaba muy interesado en las conversaciones telef�nicas
del departamento de guerra y eso despert� nuestro inter�s.
�Por qu� no me lo has dicho?
En el departamento de guerra tenemos chicas muy eficientes, se�orita Allard.
Sirven al gobierno de muchas formas.
Y ahora usted puede ayudarnos a nosotros.
�Yo?
Rodinsky, aunque ese no es su nombre, es un tipo muy listo.
No hemos conseguido nada.
Lleva semanas invitando a May a ir a su apartamento.
Pero hemos esperado hasta poder colocarle
micr�fonos y c�maras en el apartamento.
- Aqu� tiene el sombrero. - Gracias.
Esta noche nos disponemos a grabar todo lo que ocurra en su apartamento.
- Quiero que vayan las dos. - �Yo?
Creo que ser� provechoso. No se preocupe, estar�n protegidas.
Quiero que ambas se embriaguen un poco.
- �Borrachas? - Tranquila.
Cambiaremos el champ�n por algo m�s suave.
Rodinsky no bebe, as� que no se dar� cuenta de la diferencia.
Cuando est�n lo suficientemente animadas,
quiero que le cuenten algunos secretos militares.
Que se inventar�n, claro.
Solo para llevarle a que les ofrezca dinero.
Nosotros haremos el resto.
Gracias, se�or.
Champ�n americano.
Vamos, qu�tese. Ap�rtese de ah�. Est� levantando el cuadro.
Figaro, figaro, figaro.
Si no fuera por la guerra,
ser�a el primer bar�tono de la Scala de Mil�n.
A m� me encanta la radio.
El gran vicio americano. �Le sirvo un poco m�s de vino?
- S�, me encanta la sidra. - �Sidra? Ja.
Si�ntese querida, y hablemos un poco en serio.
No quiero sentarme, digo... estar de pie.
Me gustar�a hablarles de m�. �Quieren o�r un secreto?
Soy escritor, y estoy escribiendo un libro.
- �Sobre qu�? - Sobre la vida en Washington.
Para escribir un gran libro tengo que saber qu� ocurre de verdad.
Y vosotras pod�is contarme muchas cosas.
�Sobre qu�?
Sobre el departamento de guerra, sobre bombarderos...
Yo s� una cosa que no sabe nadie. Solo Smokey.
Y yo no pienso decirlo.
Vamos, puede confiar en Rodinsky.
�Pero qu� me da si se lo digo?
No le digas nada, May, no se lo cuentes.
Lo del arma secreta.
�Arma secreta, qu� arma secreta?
Es el�ctrica.
�Un arma secreta el�ctrica? �La ha visto?
- �Qu� aspecto tiene? - Es como una peque�a cajita.
Es, m�s o menos, as�.
�Y qu� hace?
- Da vueltas en una plataforma. - �Plataforma?
- De metal. - �De metal?
Ah, s�, lo s�. �Pero c�mo funciona?
Con ondas.
Con ondas el�ctricas. �Tiene largo alcance?
-100 millas. - Mil millas.
�Pero qu� hace?
- Hace que se pare todo el mundo. - �Que se pare?
Hace chif, chif, chif...
El ej�rcito va andando. Enciende el arma secreta.
Y ya nadie se puede mover.
Y todo el mundo se rinde, y ganamos.
�Dices que funciona con ondas el�ctricas?
No le digas nada m�s. No le digas nada m�s, May.
Os dar� una buena recompensa.
- �Cree que coger�a su dinero? - S�, �cu�nto?
Mil d�lares por cabeza.
No es bastante.
Dos mil.
Voy a vomitar.
Ens��enos la pasta.
Est� insult�ndome.
- Tranquilo, Rodinsky. - C�janle.
C�janle, que no se escape.
C�jalo. Suj�telo bien.
Venga, por ah�. C�janle.
Ll�venselo. Es �l, tenemos pruebas.
Pruebas, pruebas, pruebas.
�May?
�May?
�May!
�Se ha tirado!
�Oh, Joe, es maravilloso!
Aqu� no, querida. Este es el pasillo.
Por aqu�, se�ora Blake. Suite 2-A.
Mira, es la suite que no nos dieron en nuestra noche de bodas.
3 habitaciones.
Joe, es maravilloso.
Maravilloso, maravilloso.
�Qu� hacen estos hombres en nuestra habitaci�n?
Buenas noches, sargento.
�No es cierto se�or Browne, que el 26 de mayo de este a�o
desvi�, sin ning�n escr�pulo, un gran pedido de acero
que hab�a sido asignado a la corporaci�n
Callahan Golderg y Mackenzie de Delaware?
�Y que ese acero se destin�, sin respetar prioridades,
a una cadena de montaje de aviones en Wisconsin?
- Est� distorsionando la realidad. - Responda s� o no, por favor.
Perdone, pero quiero hacer hincapi� en estos puntos.
Aunque investigamos la desaparici�n del despacho del se�or Browne,
de gran parte de los archivos relacionados con acero y aluminio
yo propongo demostrar que nadie m�s que �l
se hubiera presentado ante una investigaci�n de forma tan imprudente.
Un momento, se�or McGuire, se est� pasando de la raya al acusarme...
Perdone, se�or Browne.
Usted dispondr� de tiempo para hacer su declaraci�n.
Por favor, lim�tese a responder a las preguntas del se�or asesor.
Gracias, se�or.
Se�or Browne, veamos el asunto de la compa��a C.L. Harvestor en Detroit.
- Los expediente sobre el caso... - Su secretaria.
- Senador Mac Vickers. - S�, se�orita Allard.
Llego tarde, pero creo que est� dispuesto a escuchar
a quien tenga informaci�n.
Yo puedo ahorrarle mucho tiempo.
Nadie conoce el tema mejor que yo porque he sido su secretaria
desde que lleg� a Washington.
S� que no quiere cometer ninguna injusticia.
Eso es cierto, se�orita Allard.
Se�or McGuire, �desea llamar a esta joven como testigo?
- No, se�or. - El se�or McGuire sabe tanto como yo.
Le cont� muchas cosas porque cre� que era amigo m�o.
Pero �por qu� no me ha acusado a m�? Preg�nteselo.
Se�or McGuire, �desea responder?
No, se�or.
Y preg�ntele por los documentos del despacho del se�or Browne.
Le dir� por qu�. Yo los saqu� de los archivos.
Estaba dispuesta a quemarlos.
D�jenla pasar.
Aqu� est�n los expedientes.
Se�or McGuire, �desea interrogar a la testigo?
No, se�or.
Se�orita Allard, quiz� quiera explic�rnoslo con sus propias palabras.
Gracias, senador.
He le�do los cargos en los peri�dicos.
Los han tergiversado un poco, pero b�sicamente son ciertos.
S�, hemos cometido errores.
Pero Ed Browne ha cometido menos de los que hubiera cometido cualquiera.
Le traen a Washington para hacer un trabajo,
nadie le dice c�mo. Nadie tiene tiempo.
Nadie cree siquiera que sea un trabajo que se puede hacer.
Este hombre viene, y despu�s de un mont�n de sacrificios,
consigue lo que se propone.
Quiz� sea cierto que haga las cosas de un modo poco habitual.
Pero las hace. Quiz� tome demasiados atajos.
Quiz� las haga de la �nica manera que puede.
Igual que George Washington cuando no dispon�a de nada,
ni siquiera zapatos para los soldados.
Pero consigui� lo que quer�a.
�Ser�n capaces de deshonrar a un hombre por cometer unos errores
que cualquiera cometer�a, siendo nuevo en Washington?
Nuestro �nico anhelo es que esta naci�n sea servida adecuadamente.
Aqu� tiene el resultado.
Por favor, est�dienlo con atenci�n.
Escuchen.
Escuchen bien ese sonido.
Lo oyen, �verdad? �Saben ustedes qu� es?
Son fortalezas volantes sobre Berl�n.
Y esos, �los oyen?
Esos son los que van a liberar Tokio.
No ahora, pero quiz�s dentro de un mes o de un a�o.
Escuchen.
Es nuestra nueva fuerza a�rea sobre las Bahamas, sobre Nueva Guinea,
sobre las Islas Salom�n.
�Surcan el cielo con nueva vida!
Esas son nuestras fuerzas a�reas abriendo camino en Europa
por el segundo frente.
�Qui�n construye bombarderos?
�Ustedes?
�El se�or McGuire?
�Alguno de los presentes?
Yo conozco a un hombre que tuvo mucho que ver en ello.
�l y millones de trabajadores americanos, y miles de patriotas m�s
que tuvieron fe para seguirle.
Los construyeron con sangre, sudor y l�grimas.
Y se arriesgaron.
Y cometieron errores.
Y continuaron yendo hacia delante.
Y el hombre que hizo posible todo eso
comete demasiados errores para su gusto.
Como dijo Lincoln del General Grant,
m�s vale encontrar a hombres que se equivoquen disparando el mismo ca��n.
Es todo lo que tengo que decir, senador.
Siento haberme llevado los expedientes. Perd� la cabeza.
Pero la he encontrado esta ma�ana. Gracias a Branch Owens.
Gracias, se�orita Allard.
- �Puedo retirarme? - Por supuesto.
Ha sido muy elocuente.
Eh, Smokey.
Deber�as estar poniendo banderas, no llorando desconsoladamente.
D�jame llorar.
�Por qu� has hecho las maletas?
Sonr�e, Smokey. No puedes dejar Washington.
T� eres una chica del gobierno. Es toda tu vida.
No puedo hacer otra cosa, me he puesto en evidencia.
Y de todos modos no podr� volver a mirar al se�or Browne
a la cara nunca m�s. No podr�.
- �Smokey! - Vete, Branch.
Han suspendido la investigaci�n.
Oh, se�or Browne.
Si vuelves a llamarme se�or Browne voy a cogerte y voy a...
�Qu�?
- �A besarte! - �Oh, se�or Browne!
No puedes llevar todas esas maletas.
- �A d�nde? - A nuestra luna de miel.
�Ed, cari�o!
- �A d�nde vamos? - Donde quieras.
Tenemos 24 horas libres y acabo de comprarme una moto nueva.
�Oh, cari�o!
�Es maravilloso!
FIN
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