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Anteriormente en Suits:
- Ya tienes tu nombre en la pared. - Ahora quiero el respeto asociado.
- ¿Cuál? - Quiero un cliente de Harvey.
Mis clientes son míos.
Si no te largas en tres segundos, aquí va a pasar algo,
y te aseguro que no saldrás de aquí con todos los dientes.
Avery McKernon fue el primer cliente que traje al bufete.
Siempre ganan. Como yo.
Saben que Trevor no está en la misma clase.
Así que saben que él no pudo robar el examen.
- No expulsaré a tu amigo. - Gracias.
Pero voy a llamar a Harvard. Créeme. Nunca estudiarás allí.
¿Recuerdas esto? No, no puedes recordar algo que no conociste.
- No puedes despedirme. - Pero puedo destrozarte.
Te enterraré bajo una montaña de mierda tan grande
que me suplicarás que te la quite de encima.
Primero, dame ese Manhattan y pídete una copa digna de un hombre.
Vuelve en 15 minutos y, si te sigo recordando,
estaré sorprendida.
¿Qué hacemos aquí? No me trajiste solo para hablar de Khaleesi.
Sí, Paul Porter dice que me parezco a su traductora.
¿Es tronista?
No, dice que soy una versión menos atractiva de su traductora.
Quieres que te diga que estás más buena que ella.
- ¿Lo estoy? - Mucho más buena.
- Pero ella tiene cierto acento. - Es verdad.
La razón por la que te traje
es que sé que le dijiste a Louis que le conseguí a Katrina un trabajo.
- Mira... - Tranquila, no estoy enfadada.
Pero me dijiste
- que no había que forzar las cosas. - Rachel.
Que una persona te dé un consejo no quiere decir que ella lo siga.
Es un principio básico del libro de Donna.
En serio, no quería decírselo.
- Se me escapó. Lo siento. - No pasa nada.
Acabó preguntándome si podíamos ser amigos de nuevo.
- ¿Y? - Le respondí
que nunca sería lo mismo entre nosotros si no perdonaba a Mike.
- ¿Y qué dijo? - Que no podía hacerlo.
Fácil, el tiro en suspensión contra Ehlo.
No, la bandeja a mano cambiada contra Perkins y Green.
Pensaba que el tiro en suspensión era definitivo.
La bandeja es una declaración de intenciones.
- "Hago lo que quiero. La liga es mía". - ¿Hablas por ti o por Jordan?
- ¿Acaso hay diferencia? - Una gran diferencia.
Lo que me recuerda por qué vine aquí.
No puedes hacer lo que quieras.
Quieres que arregle las cosas con Louis.
Él arregló las cosas entre Jeff y yo.
¿Y por eso tengo que lamerle el trasero siempre?
- Se supone que debes hacer las paces. - Jessica, quiero hacer las paces.
- Pero no sucederá. - ¿Por qué?
Porque Louis nunca perdonará a Mike.
Pues busca la forma de que perdone a Mike.
SEIS AÑOS ANTES
Donna, ¿cuántas veces te lo tengo que decir?
Quiero que te pongas adelante. Soy el único asociado con secretaria.
Estaría bien que la gente te viera.
Seguro que a tu nueva secretaria se le ocurre cómo colocar esto
- sin entrar en tu despacho. - Bromeas.
- No. - ¿No lo falsificaste?
Seré muchas cosas, pero no un monstruo.
No les haría eso ni a Michael ni a ti.
- Ahora lo llamas Michael. - Él me llama Donna y yo a él, Michael.
Eso le dije a Su Aireza cuando llamó.
Es en serio. ¿Firmó conmigo?
- Técnicamente, conmigo. - Donna,
- tenemos que celebrarlo en la noche. - Yo voy a celebrarlo.
- Tú te vas a tomar algo con Louis. - ¿Qué? Ya lo hemos hablado.
Si Louis quiere tomarse algo conmigo, la respuesta es no.
Escúchame lo que te digo. Te vas a tomar algo con Louis esta noche.
- Fairchild se jubila. - Fairchild murió.
Eso es casi mejor que lo de Jordan.
- Para Fairchild, no. - ¿A quién le importa?
La tragedia es que tengo que tomarme algo con Louis.
Por eso busqué un sitio apartado con una mesa al fondo, donde no te vieran.
Y me llamarás a la media hora y dirás que es una emergencia.
Hecho. Si no te localizo, el camarero le tirará la bebida encima a Louis.
¿Puedes hacer eso?
Podría encerrar a Louis en un monasterio tibetano si quisiera.
- No creo que pudieras... - Sal ya de tu oficina.
Tengo que trabajar.
Disculpa, ¿podrías decirme dónde está el despacho de Jim O'Donnells?
Depende. ¿Qué sabes de la ley de extranjería?
¿Te refieres a visados o a certificaciones laborales?
- ¿Conoces la ley de extranjería? - ¿No la conoce todo el mundo?
Está bien. ¿Qué opinas de mi estrategia en esto?
- Creo que puedes ganar. - ¿Y eso?
Todos saben que González contra Maryland
sentó un gran precedente, pero tu argumento es mejor.
Sí, pero no estoy segura de que mi argumento sea mejor.
- Lo es. - ¿Y Viteri contra...?
A Viteri le hizo falta magia y un juez compasivo para ganar.
- ¿Nos conocemos? - No, pero soy Mike.
Claire.
¿Estás seguro? Me pareces familiar.
Quizá porque llevo dos meses trayendo paquetes a tu oficina,
pero no me dabas ni la hora porque pensabas que no era lo bastante listo.
- Las 9:15. - Un momento. ¿Funcionó?
De momento, sí, pero necesitaré tu historia completa.
Te la contaré cuando me des tu teléfono.
Te daré mi teléfono cuando sepa tu historia.
Te cuento lo que quieras mientras cenamos mañana por la noche.
En ese caso, te diré dónde está el despacho de Jim O'Donnells.
¿El despacho de Jim O'Donnells? ¿De dónde crees que vengo?
- Necesito que hagas algo por mí. - Está bien. ¿De qué se trata?
Da igual.
A no ser que quieras volver a lo que hacías antes, nos vemos aquí a las 9:00.
- Es tu concesionario de alquiler. - Sí, qué memoria la tuya.
Me acordaría aunque tuviese la tuya. Fue justo antes de nuestro primer caso.
Exacto, McKernon Motors.
Esta vez, sé puntual y ponte el cinturón.
Vamos a hacer un viaje al pasado.
Buenos días, cielo.
- ¿Qué haces...? - Creo que es de ciruelas.
¡Felicitaciones! Donna te contó lo que bebo para desayunar.
Pero ¿qué tiene eso que ver con el precio del té en la Antártida?
Donna también me contó que estabas molesto
porque te di un cliente que no quería.
¿Y crees que esto lo compensará?
No, pero el 50 por ciento de McKernon Motors, sí.
- ¿Dónde está el truco? - El truco es
que tú y yo haremos un viaje en auto a su sede ahora mismo.
- ¿En serio? - No bromeo sobre McKernon Motors
y lo sabes tan bien como yo.
- Por Fairchild. - Por Fairchild. Descanse en paz.
Que se vaya al infierno. ¿Sabes eso de que el cielo se ganó otro ángel?
Ahora no lo están diciendo.
¿Por qué no paras de mirar el teléfono?
- Por nada, es que... - No soy tonto.
En dos minutos Donna llamará con alguna emergencia falsa.
- Louis, eso... - Harvey, mira.
¿Por qué crees que usé la jubilación de Fairchild para tomarnos algo?
- Porque yo pensaba que no sucedería. - Porque no tiene heredero.
Louis, si estás pensando lo que creo,
Hardman nunca nos hará socios principales.
No digo a uno de los dos. Digo que lo convenzamos
de que dos socios menores buenos valen igual que uno principal nuevo.
Louis, es la mejor idea que tienes desde que te conozco.
¿Sí? Aquí hay otra más.
- ¿Cuándo se te ocurrió esto? - Mientras hacías tiempo en el baño.
¿Tienes que contestar?
No, brindemos por esto.
Imbécil.
Fue Donna, ¿verdad?
- Trevor, esto es una tontería. - No, imbécil.
Quiero que lo veas por primera vez desde dentro.
Es tu departamento, cretino. Y no me metas el dedo en la oreja.
Estropeas toda la diversión. Abre los ojos, atontado.
- ¿Atontado? - No se me ocurría nada más.
- ¿Cómo te desenvuelves en el mundo? - ¿No abres los ojos por el "atontado"?
No voy a abrirlos para ver tu cara de atontado.
Tienes razón, yo tampoco lo haría. Abre los ojos.
¡Vaya! Pensaba que ibas a alquilar un estudio.
Sí, pero luego me di cuenta de que los dos no podíamos vivir en un estudio.
- ¿Qué? - Bienvenido a Casa Evans y Ross.
- Trevor, no puedo permitírmelo. - Esa es la mejor parte.
No te preocupes: lo pago yo entero el primer año.
No puedo dejarte hacer eso.
Michael, empiezo mi nuevo trabajo el martes.
Además, tengo mi negocio con amigos y familiares.
Eso no quiere decir que acepte tu caridad.
¿Me vas a hacer decirlo? No es caridad.
Acabé la carrera y tú no porque cargaste con algo que hice yo.
Te lo debo.
- Lo pensaré. - Mientras, piensa en esto.
- No puedo. Tengo una cita. - ¿Con un alelado? ¿Torpe?
- ¿Todos las anteriores? - "Atontado", "alelado"...
¿No se te ocurre nada más?
Descríbela con una de tus palabras académicas.
- Pie Grande. - A eso me refería.
Para que lo sepas, está muy buena.
A ver si lo entendí: en vez de promocionar
a un socio existente, quieren que los haga a los dos socios menores.
¿Hacernos? Nos lo hemos ganado.
¿El estatus de socio? Valiente afirmación
- de dos alumnos de último año. - No estudiantes cualquiera.
Los mejores que jamás haya visto este bufete y lo sabe.
¿Puedo preguntar de quién ha sido la idea?
- De los dos. - De Louis.
Qué generoso que le des el mérito.
Fue generoso que él me ofreciese la idea.
La verdad es que no tenía pensado hacer socio a nadie.
Pero admiro su iniciativa. Estoy dispuesto a lo siguiente.
Ascenderé a uno de los dos cuando me demuestren cuál de los dos es mejor.
No, precisamente somos un paquete completo.
Vinieron con una propuesta y yo les hago la mía.
La toman o la dejan.
¿De qué tipo de demostración habla?
Digamos que McKernon Motors está en juego
y conseguirlos avanzaría mucho la demostración.
- No sueñe. No vamos a... - De acuerdo, Daniel.
¿Quiere a McKernon? Le conseguiré a McKernon.
Vamos a McKernon Motors, no al baile de graduación.
- ¿Por qué no usamos a un conductor? - Vamos a un fabricante de autos.
Tenemos que llegar en uno muy bueno.
¿Y este cacharro de aquí?
- No sirve. - ¿Por qué no?
- Porque no vamos los dos solos. - ¿Qué quieres decir?
Dijiste que íbamos los dos.
- Me mentiste. - Porque si no,
- nunca habrías accedido. - No voy.
Sí, irás así tenga que atarte al toldo.
Antes de llegar a McKernon, Mike y tú deben haber resuelto sus cosas.
No lo puedo creer.
- El plan era presentar un frente unido. - Lo hicimos, pero no aceptó.
- ¿Y me apuñalas por detrás? - ¡No lo hice!
- Tomé lo que nos daba. - No nos da nada. Nos enfrenta.
Louis, nos han enfrentado desde el primer día.
- ¿Qué dices? - ¿Cuántos de los 50 que empezamos
van a ser socios?
Me dan igual los demás. Brindamos por ser socios a la vez.
Yo no dicto las normas. Las dicta Hardman.
Y aunque digamos que es un imbécil,
lo respeto al menos por decirnos la verdad en alto.
¿Quieres oír algo en alto?
De ninguna manera dejaré que consigas McKernon Motors.
- ¿Qué haces? - ¿Qué? No es una excursión.
Si no quieren hablar, seguirán en silencio hasta que estén listos.
Como quieras, pero no conseguirás que hagamos las paces.
- ¿Qué lo conseguirá, Louis? - ¿Disculpa?
Hiciste las paces con Donna y con Rachel.
Mentiste a Malone por Jessica. ¿Cómo quieres hacer las paces conmigo?
Los perdoné porque estaban infectados con la enfermedad de Mike Ross.
Y ahora estoy aquí con el paciente cero.
Con el foco. El paciente cero es el primer infectado, no la enfermedad.
Y para que lo sepas, estoy en el mismo auto que tú.
Al menos no tienes que ver tu cabezota gorda y calva.
- ¿Qué gracia tiene? - Por fin están hablando.
Se ganaron un poco de música.
- ¿Ya está? - Sí, elige a un personaje.
Y el que no elija desaparecerá de los anales de la historia del cine.
- Como si no existiera. - Fácil.
¿Han Solo o Indiana Jones?
- Paso. - ¿Qué? ¡Pero si estaba fácil!
Escogiste a los mejores personajes de la historia.
Tienes razón. Empecemos con algo más fácil.
- ¿Butch o Sundance? - La cuenta, por favor.
- Sí, ya nos vamos. - No.
- Esto es muy agradable. - Yo también la estoy pasando genial.
¿Cuándo me vas a contar qué haces, aparte de ser mensajero?
¿Quién dice que hago algo?
Mike, no tengo nada en contra de los mensajeros.
Pero yo soy seria con mi vida.
No estudio derecho por el dinero.
- Quiero ayudar a la gente. - ¿Los mensajeros no ayudan?
No de la misma forma que el hombre con el que tendría una relación.
Pues hoy es tu día de suerte.
Lo sabía. ¿Dónde estudias?
- No, tú primero. ¿Dónde estudias? - NYU.
- Columbia. Gané. - Gané.
- Buenos días, Jessica. - Daniel. Aún no he recibido...
El presupuesto de este año. Iba a dártelo.
Pensaba que no lo habías hecho
porque estabas muy ocupado enfrentando a Harvey y Louis.
No estás de acuerdo.
No me importa un poco de competencia sana,
pero sí las falsas promesas de hacerlos socios.
- ¿Por qué crees que son falsas? - Dijiste que Harvey no estaba listo.
Y tú que Louis, tampoco. Les doy la oportunidad de demostrarlo.
- Está en juego hacerlos socios. - Ya estaba en juego.
¿Qué te hace pensar que será Harvey?
Porque Harvey hará lo necesario para ganar.
Si ese es el criterio, yo apuesto por Louis.
¿De qué hablas?
Sigamos esta conversación en mi despacho.
Tengo una entrega para Zoltan Freastmeisterson.
Aquí no trabaja nadie con ese nombre.
- Creo que te equivocas. - ¿En serio?
Te apuesto a que no hay nadie en el mundo con ese nombre.
Pues muéstrame el camino al despacho de Kumquat McGillicuddys.
Está claro que no vine con dos falsas entregas
- para decirte lo bien que la pasé. - Bien. Tengo mucho trabajo.
Así que si te subes a esa bicicleta y...
- ¿Claire? - Sí.
Cuando termines de coquetear con él,
ve a Inmigración. Acaban de detener a Hector Suarez.
Maldición. Se le venció la visa.
Lo volverán a enviar a República Dominicana.
Quizá yo pueda ayudar.
- Sin ánimo de ofender, no sé cómo... - No es solo mensajero. Estudia derecho.
- ¿Sí? ¿Dónde estudias? - En Columbia.
Y resulta que sabe de visados más que nosotros.
- Bueno, no puedo pagarte... - No necesito dinero.
- Solo quiero ayudar. - Bueno, Columbia, adelante.
Tenemos una audiencia el martes a las 9:00.
- Mike, es increíble. Gracias. - No.
No me des las gracias. Aún no he hecho nada...
Quizá no sea relevante,
pero le salvé la vida a Kumquat McGillicuddy esta mañana.
Voy a entregar más paquetes.
Gracias.
Sr. McKernon. Harvey Specter.
Sr. Specter, ¿me puede explicar
por qué tengo a dos abogados de Pearson Hardman en mi agenda hoy?
No sé, pero después de esto no necesitará conocer al otro.
- Qué fanfarrón. - Tengo razón.
Y viaja algo ligero. ¿Y su presentación de PowerPoint?
- No necesito una presentación. - ¿Por qué?
Porque los demás abogados intentaron deslumbrarlo,
pero usted no se acaba de decidir
porque no saben lo que busca.
¿Qué busco exactamente?
Lealtad.
Tiene razón.
Levanté esta empresa desde cero.
Todos los que empezaron conmigo siguen aquí.
Lo sé. No recorta personal en los malos tiempos
y se quedan con usted en los buenos.
- Y los demás abogados no lo ven. - Ni uno solo.
Pues yo sí, Avery.
Por eso no quiere que lo abandone por un cliente más grande después.
- ¿Cómo sé que no lo hará? - No es mi forma de trabajar.
Es una bonita actitud, pero ¿cómo sé que no miente?
Me alegra que lo pregunte.
Esta es mi presentación de PowerPoint.
HARVEY SPECTER: "La lealtad es un camino de ida y vuelta.
Si te la pido, la obtendrás de mí".
Está bien.
Tengo una audiencia mañana contra Fletcher Engines.
Si ganas, serás mi abogado.
No cambies de carril, no... ¿Sabes qué?
Conduces como un animal salvaje.
- Louis, sé un hombre y aguántate. - Estoy en el asiento de la muerte.
Pues paro y te sientas atrás con Mike.
No me sentaré atrás con un farsante.
- Ni tampoco nos cambiarás de sitio. - ¿Qué quieres, entonces?
Porque no te pienso dejar conducir a ti.
Está clarísimo. Tú y yo vamos atrás y él hace de conductor.
No. Aunque Harvey estuviese de acuerdo...
- Cállate. No puedes negarte. - No me niego. Es que no sé conducir.
Maldición.
- ¿Quería verme? - Sí.
- Oí que te fue bien con McKernon. - Pues oyó mal.
Deslumbré a Avery McKernon.
- Felicitaciones, Harvey. - Gracias, Daniel.
De nada.
Por desgracia, no podemos representar a McKernon Motors.
- ¿Por qué no? - Porque resulta
que Fletcher Engines quiere firmar con nosotros.
Porque descubrieron que voy a conseguir a McKernon.
Sí, y porque son tres veces más grandes que McKernon Motors.
Me da igual el tamaño. No dejaré a mi cliente.
Sí que lo harás.
- Fue su plan desde el principio. - Por supuesto.
- Así funciona el mundo. - Me importa un comino.
- Le di mi palabra a McKernon. - Cuidado, Harvey.
No llegué hasta aquí teniendo cuidado
y no me gusta que me utilicen como cebo.
Aunque no te guste, te recuerdo que trabajas para mí
y te doy la oportunidad de demostrar que lo entiendes.
Dijo que ser socio estaba en juego.
Le haré cumplirlo y también a Jessica.
Hola, catador de pedos. Creía que irías a verme.
¿Nada? Es un clásico.
- Tu trabajo es básicamente... - Estoy haciendo una cosa.
- Luego voy, ¿está bien? - ¿Qué haces?
Esa chica que te conté está de prácticas en un bufete.
- La ayudo con un caso. - ¿Alelada te manda deberes?
Primero, a partir de ahora se llama Claire.
Segundo, esto es importante...
Amigo, ¿de qué hablas?
Le dije que estudiaba derecho.
Mierda, haces cualquier cosa por acostarte con alguien.
No es por eso. Me gusta mucho
y no tengo posibilidades siendo solo mensajero.
Menos tendrás si descubre que le mentiste.
Trevor, no quiero hablar más de ello.
Ya no quieres hablar de nada.
- Te refieres al apartamento, ¿no? - Sí.
La verdad es que no te he dado una respuesta por mi abuela.
¿Crees que no lo sé?
Nunca te perdonó lo que pasó en la escuela.
No me dejará vivir contigo.
Explícale que es mi modo de compensar lo de la escuela.
- Eso no funcionará. - ¿Sabes qué, Michael?
Si vas a hacer todo esto por una chica que acabas de conocer,
quizá es el momento de enfrentarte a tu abuela por mí.
¿Cómo te fue con Fletcher Engines? ¿Cómo los machacaste?
Me machacaron ellos a mí y, sobre todo,
- delante de Avery McKernon. - ¿Perdiste?
No solo eso. Quedé como un idiota.
- ¿Qué pasó? - El abogado de Fletcher Engines
se anticipaba a todo lo que hacía.
- ¿Y eso...? - Hardman les habrá avisado.
- ¿Crees que haría eso? - Ayer no lo creería,
- pero hoy estoy seguro. - Tienes que hablar con Jessica.
¿Y decirle qué? Hardman es socio gerente y ella no.
- Y no tengo ni tendré pruebas. - ¿Qué harás?
Ni idea, pero tengo menos de 14 horas,
para leer 1000 páginas sobre patentes.
Si hubiera alguien en el despacho experto en patentes...
Donna, no recurriré a Louis. Él no me va a ayudar.
Qué pena. Si no sabes cómo arreglar
las cosas con Louis, quizá no merezcas a McKernon ni ser socio.
¿Qué es todo esto?
¿Un nieto no puede pedir comida y ponerle la mesa a su abuela?
Puede hacer lo que quiera, pero la respuesta a tu pregunta es no.
Aún no sabes qué es.
Sí, porque llevo esperándolo desde que ese chico se graduó.
No vivirás con él.
Tiene la culpa de que te echaran de la escuela.
Me dijiste que le contara la verdad al decano.
Antes de saber que te costaría la graduación.
Intenta compensármelo. Pagará todo el alquiler de un año.
Eso no compensa que te haya desbaratado la vida.
- Es un comienzo. - ¡No lo es!
Ese chico te arrastrará con él.
- ¡No dejaré que pase eso! - ¡Te lo prohíbo!
Lo siento, Michael, perdí la cabeza.
Pero sé cómo te influye y sé que nunca cambiará.
¿No has pensado que quizá yo he cambiado?
-¿Qué ha cambiado? - Conocí a alguien.
Descubriré cómo terminar la escuela
y luego estudiaré derecho.
Bien. Pues hazlo desde aquí.
¿En qué piensas, Mike? Pareces absorto.
Pensaba en mi abuela.
Una vez fuimos en tren a Washington y jugamos al veo, veo.
Preciosa historia, pero no jugaremos al veo, veo.
Yo sí, me recuerda a cuando Esther y yo visitábamos a nuestra tía.
Si eso hará que Mike y tú hablen, genial.
Veo a un farsante que quizá ni conoció a su abuela.
Tienes un problema conmigo, métete conmigo, pero no metas a mi abuela.
Perdona, me olvidé. El pobre huérfano de Nueva York
que debería darme pena
- porque no sabe conducir. - Te aviso. Ten cuidado.
¿Qué, herí tus sentimientos?
- Tal vez no eres huérfano. - ¡Louis!
No sería el primero que se lo inventa.
- ¡Ya basta! - No.
Sí. Para ahora mismo. Le voy a dar una paliza.
LOUIS LITT ASOCIADO
- Hola. ¿Tienes un momento? - Espera.
Déjame darte la espalda para que veas...
Tenías razón. Deberíamos haber seguido juntos.
Entiendo, necesitas mi ayuda porque metiste la pata esta mañana.
Así es, pero no fue un enfrentamiento justo.
- ¿De qué hablas? - Hardman se metió a mi computadora
y le dijo mi estrategia a los otros.
Sigo esperando a la parte que me interesa.
Lo hizo porque no dejé a McKernon por Fletcher para no incumplir mi promesa.
¿Por qué ayudarte si tú no cumples tus promesas conmigo?
Sí, fuimos juntos a hablar con Daniel...
- Mentiras. - No, yo apoyé tu idea
y cuando preguntó de quién era, te llevaste el mérito.
Esa es la parte que no entiendes.
Yo no quería el mérito, quería que fuéramos un equipo.
- Pues seamos un equipo ahora. - No quieres que seamos un equipo.
Quieres que te ayude a que te hagan socio.
Quiero que me ayudes para mantener mi promesa con Avery McKernon.
Cuando me hagan socio, mantendré mi palabra contigo.
¿Y qué palabra es esa?
Que algún día, lo que escribiste en esa servilleta, estará en la pared.
Pareces haber trabajado mucho, Mike.
- No es para tanto. - Sí que lo es.
Encontró una laguna en la ley de Inmigración de 1975.
- Vas a alucinar. - Eso no lo sé.
Pero podría ayudar a Héctor Suárez a quedarse.
Genial. Puedes venir a mirar.
Claire, necesito que vuelvas al despacho.
Marshall está enfermo y necesitamos recibir a las visitas.
Está bien.
Llámame. Cuéntame cómo va.
Sí.
- ¿Qué haces? - ¿Eso mantendrá a Hector Suarez aquí?
- Sí. - Nada lo mantendrá aquí.
Le conseguiré algo de tiempo para que ponga sus asuntos en orden
y le daré a sus hijos
- la oportunidad de quedarse. - Disculpa.
¿Estás celoso de Claire y de mí o...?
No, esperé a que se fuera
- para ahorrarte la vergüenza. - ¿Qué vergüenza?
- Es un buen trabajo. - No hablo de tu trabajo,
sino del cuento de mensajero de día y estudiante de noche.
No sabes de qué hablas.
¿Qué más dirás?
¿Que vives con una desnudista que estudia medicina?
Dime que si llamo a Columbia, corroborarán tu historia.
- Eso pensaba. - Olvídese de mí. Mire ese informe.
- Es la vida de un hombre. - ¡No me toques!
Si sabes lo que te conviene, aléjate de Claire.
- Daniel. - ¿Sabías
que algunas de estas especies viven hasta 200 años?
Fascinante. ¿Sabe que Fletcher Engines perdió?
- Felicitaciones. - No quiero palmaditas en la espalda.
- Vengo a que me haga socio. - ¿Socio?
Nunca dije que firmar con McKernon fuera la clave.
Dije que podría servir para demostrarme que vales.
Mentiras. Dijo que ser socio estaba en juego.
Dije que le haría cumplirlo y lo voy a hacer ahora.
No vas a hacer nada.
Sí dije que ser socio estaba en juego y lo está, pero no para ti.
- ¿Qué dice? - No puedo hacerte socio,
después de haberlo hecho con Louis.
¿Qué?
No lo entiendes, ¿no? No se trata de traer clientes.
Se trata de hacer lo que haga falta.
- Eso hice. - No hiciste nada.
Podías triplicar el negocio y solo tenías que arrodillarte.
- Querrá decir, besarle el trasero. - Sí, eso quería decir.
Pero eres un arrogante y prefieres ganar a ser elegido.
¿Y qué hizo Louis para ser elegido?
Hizo lo que hacía falta.
ABOGADOS DE OFICIO
Aléjate de mí. Nathan me lo contó todo.
- Déjame explicarlo. - ¿Que eres un sociópata?
No soy un sociópata. Soy el mismo chico que te gustaba.
- No, me mentiste. - Sí que lo soy.
- Te iba a contar la verdad. - ¿Y por qué no lo hiciste?
Porque tú dijiste que querías
a alguien que hiciera algo con su vida, y yo no lo hacía.
¿Y ahora de pronto quieres dedicarte a ayudar a los demás?
¿O alguna mentira así?
No es mentira. Lo que hice habría ayudado a Hector Suarez.
- Sí, pero solo lo hiciste... - Claire, créeme.
Cuando te conocí, decidí poner en orden mi vida.
- Lo estoy intentando. - Está bien, Mike.
¿Sabes qué odio más que los tipos que no tienen su vida en orden?
A los tipos que mienten sobre tener su vida en orden.
Claire.
Louis, llénalo. Ahora vuelvo.
¿Y bien?
- ¿Y bien qué? - Ya lo oíste. Llénalo.
Lo oí. Dijo: "Louis, llénalo".
Para mí, los que no son licenciados son los que echan la gasolina.
Y para mí, si te acercas un paso más...
- ¿El chico duro me va a dar una paliza? - Louis, es en serio...
Me arruinaste la vida. Arruinaste mi bufete.
¡Louis!
Cabrón.
- Espera, Harvey. - Dime ahora mismo
que no le diste a Fletcher Engines mi estrategia.
Hardman me dijo que no te iba a hacer socio.
- Cuando me lo ofreció, tenía... - Que traicionarme.
¿Es diferente a ir por McKernon Motors?
Si no lo entiendes tú solo, nunca lo entenderás.
A partir de ahora, cada uno se quedará de su lado del campo.
No, Harvey, escucha.
Dijiste que intentarías poner nuestros nombres en la pared si te hacían socio.
Yo puedo hacer lo mismo por ti.
¿No me oíste? No quiero que hagas nada por mí.
¿Habría estado bien si lo hubieses conseguido primero?
Estaría bien si lo hubieses conseguido tú de forma justa.
Entonces, me habría creído que querías ser un equipo.
Quiero ser un equipo. Por eso te ayudé después.
¡No es cierto! No querías ser un equipo.
Querías tenerlo todo porque eres una rata desleal.
Siempre lo has sido y siempre lo serás, sin importar el título de tu puerta.
Como bien decías, nos enfrentaron desde el principio.
Me preguntaste cuántos de los 50 que empezaron con nosotros serían socios.
¿Sabes qué? Me dan igual los otros 49. Yo soy el que lo consiguió.
Yo soy el que lo consiguió
y ahora, largo de mi vista, tengo trabajo.
Sabes que lo hizo a propósito, ¿no?
¿Qué?
Te pidió que llenaras el depósito porque sabía lo que harías.
¿Lo que haría yo? ¿Y lo que harías tú?
También lo sabía.
- Louis... - No dijiste que lo sentías.
Lo siento, Louis.
Siento haberte mentido.
No soy un estafador, Louis.
Todo lo demás que te conté era verdad.
¿Quieres saber algo que nunca he admitido?
No aprendí a conducir por lo mismo que nunca estudié derecho.
Mis padres murieron en un accidente de tránsito
y desde entonces, no he podido...
Llevar el volante.
Después, Harvey me dio una licencia y lo acepté.
Tenías 11 años.
Debiste sentirte muy solo.
Dijiste que no creías que fuera huérfano.
Lo busqué.
Lo hice al descubrir que no habías estudiado derecho.
Al enterarte de que soy un farsante.
No eres un farsante, Mike.
Simplemente, no estudiaste derecho.
Frazier, te toca de toronja.
Ali, ponche de frutas.
¿Ya lo arreglaron?
Lo tomaré como un sí. Vámonos de aquí.
- No debí haberle mentido. - Mándala al carajo.
Si no le gustas por lo que eres, no te merece.
No es culpa de Claire, sino mía.
Sé que te gustaba mucho, pero créeme,
- hay muchos peces en el mar. - No lo sabes.
Quizá nunca vuelva a conocer
- a otra chica como ella. - Michael...
Trevor, te escucho, pero necesito fumarme uno primero.
Pensaba que intentabas poner tu vida en orden.
Lo haré mañana, pero esta noche aún soy mensajero, así que...
- Pero... - Trevor.
- Como quieras. - Gracias.
Sé que tu abuela no quiere que vivas aquí,
pero puedes quedarte esta noche.
Donna.
- ¿Pasa algo? - ¿Por qué iba a pasar algo?
Nunca antes habías venido a mi despacho.
No, no pasa nada.
Sé que no es cosa mía, pero creo que cometió un error.
¿Esto es por no dar libre el día de la Hispanidad?
Sabe que no es eso.
Harvey fue claro con Daniel y usted no lo protegió.
He protegido a Harvey desde que lo conocí.
Cuando supe lo que iba a hacer Daniel,
me aseguré de que ser socio estuviese en juego.
Pero hicieron socio a la persona equivocada.
- Es cosa de Harvey, no mía. - ¿Cómo?
A Daniel le preocupaba que Harvey antepusiese sus intereses
a los del bufete, y Harvey le dio la razón.
Es lo que dice para no enfrentarse a Daniel Hardman.
Donna.
Hay una razón por la que estás donde estás, y yo estoy donde estoy
y es porque yo veo todo lo que está en juego.
¿Sabía lo de Fletcher Engines?
Sé que Harvey tendrá su oportunidad.
Y si este incidente hace que piense en los demás para variar, lo acepto.
- Te levantaste temprano. - Porque no podía dormir.
¿Dónde has estado toda la noche?
Sabes dónde estaba.
Estaba en mi nuevo departamento.
- Creía que estaba decidido. - Tú lo decidiste, no yo.
Te digo que ese chico...
Desde que recuerdo, le dices "ese chico" o "ese tipo" o algo peor.
Se llama Trevor y es mi mejor amigo.
Haré esto con tu bendición o sin ella, pero...
Preferiría tenerla.
Está bien, Michael.
No te mentiré ni fingiré que lo apruebo, pero...
Eres adulto y respeto tu decisión.
Te quiero, abuela.
Yo también te quiero.
Gracias. Eso es todo lo que necesitaba saber.
Gracias por su tiempo, Srta. Pearson. Quedo a la espera de sus noticias.
Una cosa más: ¿sabe tu padre que me estás pidiendo trabajo?
- Yo... - ¿Creías que no sabía
que eres la hija de Robert Zane?
¿Por eso me entrevista?
Si es así, preferiría que no me tenga en cuenta.
Si no quieres trabajar para tu padre, es asunto tuyo.
Te contrato porque me gusta lo que veo.
- ¿Me contrata? - Empiezas el lunes,
- si no es demasiada molestia. - Seré la primera en llegar.
¿No quiere saber por qué no quiero trabajar para mi padre?
Ya sé por qué. Tengo un padre como el tuyo.
- ¿Tiene su propio bufete? - Es cirujano.
Pero es exactamente lo mismo.
- ¿Qué tal vamos de tiempo? - Perfectamente.
- Pero yo no entro. Entran ustedes. - ¿Qué?
Dije que te daría la mitad de McKernon,
pero no que me quedaría la otra mitad.
Por fin ves que necesitaban un abogado mejor.
Tranquilo, Frazier. Te habrías quedado en la gasolinera,
- si yo no te hubiera salvado. - Habría acabado escapando.
- No, según lo que veía. - Hacía lucha libre en la escuela.
- Es cierto. Lo investigué. - ¿Lo ves?
¿Y ahora lo defiendes?
- Bueno, ya hice mi trabajo. - ¿Adónde vas?
- Voy a devolver el auto. - ¿Y nosotros qué hacemos?
Ray nos espera al otro lado del estacionamiento, ¿no?
- Los llevará cuando terminen. - Tengo una idea mejor.
Vete con Ray, volvemos con el auto y enseño a Mike a conducir.
- ¿Harías eso? - Sí.
- No puede ser. - ¿No confías en mí?
No confío nada en ti. Eres un farsante.
- Eso decía yo. - Harvey, en serio...
Lo sé. Louis, una sola abolladura
y Mike se va a la calle y tu nombre desaparece del cartel.
¿Crees que lo decía en serio?
Estoy un poco nervioso. Me tomé una bebida energética
y tiene mucho sodio. Es como si hubiese bebido un perrito caliente.
Pero el médico dice que me sube la presión.
Necesito que me dejes hablar a mí.
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