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AH� EST� EL DETALLE
Traducci�n de la Televisa, S.A. de C.V.
Gracias a Guadalupe Salinas Stephens.
- Oiga usted. - Palabra que yo no fue joven.
- Que dice usted - Yo no me le encontr� - �Que?
Sabe usted cuando yo pas� por ah�, que ni pas�, ya otro hab�a pasado,
y si la enchalec� primero.
- �Bueno que est�s usted loco? - No, Yo no, �y usted? - �Yo que?
Con mil demonios. No s� de que diablos habla usted.
Pues si hubiera dicho antes. Que tal sigo yo hablando y yo me clavo...
Est�pido. Lo que debe hacer es ver por donde anda.
Si lo que hago. Sino me pico pavavo.
Otro viene y se la clacha.
Me vas a perdonar pero tengo uno asunto que arreglar. �Otro d�a nos vemos!
Con permiso Joven.
- �Ya? - Ya.
- Cantinflas, Cantinflas. - Que se pica Pazita.
No levantes la voz.
Ya la volv� a acostar. �Qu� quieres?
- Todav�a no puedes entrar. - No puede entrar que ya adentr�.
Salte, salte por lo que m�s quiera.
Pero si lo que mas quero eres tu y el pollo, mi vida.
Como me va salir, que sabe el pollo conmigo sobre.
Todav�a no sabe el Se�or. Y se tuviera de escapar que pegar si mas averiguaciones.
- Porque me va pegar. Adem�s me quite ya. - Yo no hablaba de esto.
- Pero yo si. - Yo hablaba de otro.
- �Del otro? - S�. Y ahora es tiempo.
- �De que? - De esto.
- �Est� cargada Pazita? - Naturalmente.
No est� jugando y apunta para otro lado, que esas armas las carga el diablo
Y al diablo las pasa a delante.
- T�mala. - �Y pa qu�?
- Tienes que matarlo. - �Qu� tengo que que?
- Que matarlo. - �Yo? - Si.
- �Y a sangre fr�a? - S�, urgente.
Hab�a pasado la noche tranquilo pero ya volvi� a ponerse furioso.
Atac� a la Se�ora y ahora no deja salir al Se�or de la casa. Est� en frente a la puerta.
- Uh, s� ya lo vi. - En cuanto Don Cayetano...
trata de salir, se le abalanza de una fiera.
�Y por qu� lo agarraran? No que lo mete uno en complicaciones.
Nadie se atrevi�. Y ahora menos.
Imag�nate el apuro.
El se�or tiene que salir de viaje. Est� llegando la hora del tren y no lo deja salir.
tienes que m�talo, no has remedio.
�Pero yo? �Por qu� yo chiquita? Si a nadie yo no hecho mal a nadie.
Me refiero que la voy pegar.
Bueno. He tenido muchos pleitos.
Pero siempre me andado chiquita.
Hazlo por m�. Yo soy mujer y no tengo coraz�n para hacer.
No, que lo mate el patr�n.
No quieres. Dice que le morder�a la consciencia toda la vida.
Ah. A poco no tienes consciencia. La mejor tambi�n no me remuerde.
Le orden� que lo haga yo. Ya sabe como se pones cuando no le obedece.
- �Pero que necesidad? - Es por bien de todos. De el mismo.
- Pero es tan pac�fico el pobre. - Se cala por latitos por en cuanto.
Ya ve los se�ores y se vuelva a poner furioso.
�Quien dijo? No es cierto. Como yo entr� y el no hizo nada.
- Suerte que tuvisteis. - �M�tale!
Pazita no. Nunca Pazita.
Yo selo que se pero eso si la mi conciencia la tengo muy tranquila.
Eso que va a matarlo que a mejor me madruguen y
y me da como siempre me pasa.
- No, la verdad no. - �Sinverg�enza!
Pero oilo bien. No quiero volverte a verte m�s por aqu�.
Desf�lete de m� y de las cenas gratis e de co�ac del patr�n.
Mira Pazita. Como eres. Que no f�jese en el detalle.
Mira, mi pulso tiembla... porque mi est�mago est� vac�o.
Y as� va seguir. O matas, o no cenas.
Ah eso no. Ni mato, y la mejor ceno.
Nom�s acu�rdate. Acu�rdate Pazita.
- �Cantinflas! - �Qu� pas�?
Te perdono, y viene el pollo.
�Quien te pide perd�n? Solo quiero advi�rtete, que tambi�n te estas ariscando la vida.
- �Yo por qu�? - No ves que para salir
tienes que pasar frente a �l. Y est� ciego por la rabia.
Ay chispeados. No me hab�a dando cuenta.
Adem�s, mientras m�s pronto lo mates, m�s pronto sale Don Cayetano,
M�s pronto se dar� a cenar. Hoy tengo pollo asado, enchiladas,
lopalito, Mole de resorte co�ac y hasta un puro.
- Venga. - �Que? - No, venga la cena.
Agarrar fuerza Pazita.
No. Primero la pistola y despu�s la cena.
Pero..pero...Bueno, si no ha mal remedio. Venga.
- Bien sab�a yo que eres un valiente. - Por no tanto.
No crea usted que lo hago por co�ac. Que yo no soy interesado ni por co�ac.
Lo hago por ti. Por ti. Lo hago por los dos Pazita.
Dame.
Mejor cenamos. Y nada nos cuenta si perdernos un momentito.
- Primero lo matas. - Y ya est� muerto.
�nimo y buena suerte.
- No tengas miedo. - Se no tengo miedo.
Tambi�n ha que ser precavido.
- ��ntrale! - Sobres.
- No. Para ya. - Para ac� Pazita.
Que necesidad... hallar hombre.
Tienes que matarlo.
- �Qu�? - No lo tienes que matar.
Bueno, una buena acci�n de cualquier manera se hace.
�Dolores!
�Ay Jes�s, Cayetano! Que susto me has dado.
Con que te asustado, �eh?
�Porque te asustado? �Que te vasculla la ventana?
Acaso se pensase aprovechar de mi viaje �para recibir visita?
- �Lo que te hace estar tan nerviosa?
- �Cual de todas las preguntas quiere que te conteste primero?
- Una sola - �Cual? - �Tienes un amante?
Volvi� a sus celos absurdos Cayetano.
�Absurdos? �Entonces que espiabas por la ventana?
�Porque te me asust� mi llegada? �A quien esperas? �Por qu� est�s tan nerviosa?
Por Dios Cayetano. No te parece natural que estoy nerviosa.
- No. - �No sabes que hoy d� orden de matarlo?
�Basta decir que es muerte lo que te pone as�?
Naturalmente. Ya sabes lo cuanto le estimo.
�Entonces qu� es que lo espiabas?
Nada. Lo observaba ver se la criada se atreva a disparar.
Usted tiene una respuesta para todo.
Esto es in�til. De ti no sacar� una palabra.
La duda me est� matando. La duda que es lo peor.
Seria preferible saber de ti que tienes un amante.
Se le parece bien. Lo buscar� para satisfacerlo.
�Muy bien pensado! Digo no, Dolores.
- Que me ofendes Dolores? - Es que estoy cansada
de sus celos infundados. - Y yo de no poderlos fundar.
Ah. pero d�a que los funde. El d�a que funde mis celos infundados.
Te pas� fundo a tu amante.
Y te fundo aqu� tambi�n.
A lo todos dejos fundidos de un par de tiros aunque me refunden a mi a la c�rcel.
�Y porque no me matas de una vez? Y quedamos nos dos tranquilos.
�De que puedes acusarse? �Por qu� me torturas as�?
Tienes raz�n. Creo que me exced� un poquito.
Perd�n, Lolita.
Perd�n de mi exterior. No puede evitarme.
S�lo de pensar que puedas enga�arme
me entra una furia homicida... �Para que mentira Cayetano.
�Como puede pensar esas cosa en preciso momento en que el pobrecito va morir?
�No tienes coraz�n? �Acaso no te le remuerde la consciencia?
No. bien porque sabes que es necesario que muera.
- S�, pero... - No tiene salvaci�n.
Adem�s es un tremendo peligro. Ya ves. No me dejan salir.
A prop�sito, ya se acerca la hora del tren...
Y esa mujer no se atreve a dispararle.
- Le va vacilar el plan. - �Cual plan?
Digo me va vacilar el viaje.
�Dije plan? �Porque dir�a plan yo?
Perd�n, mi hermano.
Por fin se atrevi� el.
�Atir� ya!
Ojala le pegues antes que acabe con la casa y con nosotros.
Ya?
Ya. Es tubo.
"Consummatum est".
- �Consom� de qu�? - Consom� de perro.
Con un balazo nom�s en la cabeza. Ni sinti�.
- �Muri�? - Todito.
�Pobrecito perrito!
Pobrecito de Bobby deberas.
�Tan bueno perro! �Tan Noble!
�Tan inteligente!
Ni tanto. Ya me aconsell� que deba yo trabajar.
�Pero? �Pa que se pones as� hombre?
Ya sabes as�. No hay peligro.
muerta la hidrofobia se acab� el perro.
No, creo eso al rev�s muerto el perro se acab� la hidrofobia.
Pero tan bueno mi Bobby.
�Que infamia matarlo as�!
Pero muri� bien.
�Para que llora? No se asunta Pazita.
No sigas llorando porque me atraicionas la alma.
�Su�lteme! �No me toque!
�Asesino!
- �Asesino quien? - Usted.
Usted meron. Desalmado, coraz�n de petra. �como se puede matar el pobre perrito?
Ahora yo tuve la culpa.
De maneras que uno viene aqu� inocente, y hambriento.
Y en hogar de cenar le sacan el perro
Y luego le agarran el perro. Y le agarran la pata da vaca
y luego nom�s uno mata, y por eso...
�Yo soy un asesino nom�s por eso?
Un asesino sin entra�as V�yase. No quiero ni verlo.
Pero, Pazita...
�Ay Pazita hombre!
Me refundas lo que has hecho.
Y a m� tambi�n no me "refuna".
Tal buen perrito. Policial. Y luego eres el �nico polic�a
Con que yo hab�a tenido buenas relaciones.
Ignorante. Ni siquiera sabe usted de perros.
- Ah no. �T� sabes m�s? - Claro que s�.
Si luego a bajar a uno. �Qu� sabe usted de perros?
�A Poco Bobby era polic�a?
- A no. �Entonces que era? - Era Fox Terrier.
- �Qu�? - Fox-terrier
Seria un fox-trot. Pero tambi�n era polic�a. Pues se ve luego.
Se policia no se v�a nada.
A pues. Como se le iba ver era da reservada.
Mira. Mejor c�llate, c�llate. Que cada vez me refundas m�s.
- Bueno. Hacemos otra cosa Pazita. - No se�or.
�Te molesta que te lo repitas? Te refundo.
No. Se no me molesta. A mi me gusta. �Pero y la cena?
- Me refundas tambi�n. - Bueno, pero a m� no.
�Quieres que voy a ser capaz de cenar con esta pena?
Pues yo tambi�n tengo pena Pazita. Pues tengo hasta remordimientos.
Pero tambi�n mucha hambre.
- El Se�or, �el Se�or! - El donde "come in".
- Est� llam�ndome. - O� Pazita. �Pero mi cena!
Ya de la dar�. Espera que ya se vaya el se�or y yo te avise.
Pero como que se espere el Se�or. Ya ceno r�pido. T� me conoces.
�No seas bruto. Esp�rate ah�. Y ten cuidado. No se va a ver hasta Don Cayetano a salir.
�Asesino!
Mi cena.
�Asesino yo que? Que culpa tengo...
Yo ni quer�a. As� que cosa.
Total yo me ceno y ante que repugne.
Se�or, disculpe mi tardanza pero estaba yo con asesino.
- �Con el asesino? - Digo con el perro asesinado.
Esto no es un asesinato mujer. Es una obra de caridad.
S� se�or, yo estaba yo vendo si hab�a dando resultado la obra de caridad.
�Que? �Lograste a matar el Bobby?
- Ay s� se�or. - Muy bien.
Ma�ana lo entere el jardinero en la huerta.
Pero no cerca del manzano. Porque le va saber una manzano sapera.
- Ay s� se�or. - Y de su sueldo de este mes
se voy a descontar dos vidrios. Una l�mpara e un jarron que rompiste con los balazos.
- Ay s�, se�or. - �Ay s�, se�or!
Bueno, Cayetano. Que vas perder el tren.
�Sentir�as mucho que perdiera el tren?
Lo sentir�a por ti.
�Acaso disturbo para algo?
Por Dios, Cayetano, Que Paz est� presente.
- Ay s�, se�or. - Ret�rate Paz.
Ay s�, se�or.
Bueno?
�Bueno? Habla usted conmigo.
Usted Perdone, s�. Cayetano Lastre.
Ah S�, los balazos fueran aqu� pero no pas� nada.
El perro sabe usted. El pero que tuve que matar
Una criada rabiosa.
Ah. No. Digo. Al rev�s.
No, no le mat� de cabeza.
Digo la criada tuvo que matar a un perro que estaba rabioso.
S�, s�. No tengas usted cuidado.
Antes ped� autorizaci�n a la polic�a para disparar. Gracias.
Gracias. Hasta luego.
�Metiche! quien se mete cuando le zumba su marido.
- �Qui�n era? - La vecina.
�Podr�a haber sido alguna otra persona?
�Yo que s�?
Tem�as que fuera alguien
�con que yo no deb�a hablar?
Cayetano otra vez.
�Por qu� pretendiste hallar el tel�fono?
- Vas perder el tren. - Tal vez fuera mejor.
Pero no. Mejor que siga adelante con mi plan.
Me voy.
�Qu� quieres decir?
Que me urge concluir el negocio a que voy.
Ah s�, claro. Ojala que pronto me entregue mi herencia
para que termine sus apuros.
Ojal�. Pero bien sabe que eso es muy dif�cil. Mientras no encontremos a tu hermano.
Puede aparecer de momento a otro.
Lo dudo, ya echo revolver cielo y tierra y no aparece.
Es natural. Se escap� mucho chico de la casa y se hizo uno vago.
Y a los vagos costa mucho trabajo encontrarlos.
Pero Dios quien sabe nos presente el suerte.
Dios lo quer�a. Pero que se ocurriera a
tu padre... Que en paz descanse
exigir que estuvieran presentes todo los herederos para repartir la herencia.
Quien sabe. Pero vas te perder el tren.
No te preocupes. Puedes estar segura
que aunque lo pierda.
No retornare esta noche a casa.
- �Qu� insin�a? - La cosa m�s inocente.
Quiero decir que si pierdo el tren, me ir� en autom�vil.
Har�s bien. Porque tienes que arreglar lo desembargo.
Tienes raz�n. Hay que arreglar esto
cuanto antes. Adi�s.
Cayetano.
- �Qu�? - �No me besas?
Cree que tus labios esteban suficientemente impolutos
para que ha besarlos con casto �sculo
�no manche mi esfuerzo ante de Dios?
- S�, lo creo. - Por las dudas.
Por fin se fue.
�Ay Jes�s! Paz, que susto me has dado.
Se�ora, se asusta usted de todo. La culpa es de ese viejo condenado
que la tiene loca con sus cielos.
- Paz. Que es mi marido. - Dispense usted, ni�a.
Aunque que usted lo disculpe, es la verdad.
S�. Es la verdad. Pero el est� con toda raz�n.
- �Como que con toda raz�n? - S�. �Se ha dado cuenta de la nerviosa que estoy?
Yo he tratado de hacer creerle que es solo por lo del perro.
Pero has sospechado algo.
- �De qu�? - Ay, Paz.
Yo no podido evitarlo. Esta noche va venir el.
- �El? - �Si! El.
- Y qui�n es el? - Imag�nate. Lo Bobby.
�El perro? Pero si est�s muerto el pobrecito.
No hablo del perro. Hablo de Bobby Lechuga fox terrier, mi antiguo novio.
�Ay, virgen santa! Pero dices usted �que el perro era tu novio?
No seas tonta mujer. Mi anticu� novio se llama Roberto.
- Y desde chico le dicen Bobby. - �Como al perro?
S�. Como al perro tambi�n Fox Terrier.
- Que curioso. - Curioso no. Ignominioso.
Bobby se fue por El mal camino.
Se dedicado a hacer estafas. En la lampalo le conocen por Fox Terrier
Por lo mucho que muerde a le estafar.
- ��l va a venir? - �l ya est� aqu�.
- Jes�s. D�nde? - Ah� en frente esper�ndome
mi se�al para entrar. - Pues no se lo haga usted.
No tiene remedio. Tiene unas cartas m�as en fecha
y se no lo recibo se las entrega a mi marido.
- �Que canalla! - Tengo que darle dinero.
- �Sinverg�enza! - �Ya se fue la recamarera?
- S�. De temprano. - S� era necesario al�jala.
Si. Se fuera dar cuenta y pensar otra cosa.
- Y cuanto a ti. - �Tambi�n quieres usted que me vaya?
Y quien ayudar� usted si ese te trapaza.
No quiero que te vayas. Solo quiero me seguido y que no vea a nadie.
Muy bien, me va a la cocina. Y por favor vigila se vuelve Cayetano.
- �Pues no se fue de viaje? - No s�. Lo vi algo raro.
Descuide usted. Vigilar�.
Y por favor. No salgas si no te llamo.
No se preocupe usted se�ora.
Yo tengo mucho que hacer en la cocina.
Si me necesita p�guese con un grito que yo salir� con la pistola.
As� lo har�. Gracias.
�Que esperas?
En la vida, un detallito as� Es la desgracia o la felicidad.
S�, se�or. Y para ti la gran vida por solo un gran detalle.
- No se oyes, �verdad? - �Como?
- �Cual? - Sinverg�enza.
Yo no s� por qu� te tengo tanto alejo.
Lo que menos importa aqu� soy yo.
En cuanto entras solo piensas en comer.
- No. Nomas en eso. - No tambi�n piensas en beber.
- En todo que sea tragado. - Pero nom�s por el momento Pazita.
Y los momentos pasan, y luego los Minutos y tambi�n hasta los segundos
Y luego de segundo en segundo agarro un segundo aire.
�Y luego tu tan chulas que eres Pazita!
- Yo no tengo enamorado. - Y una tan est�pida.
- �Que har�a sin m�? - Pues morirme de tristeza
- Mas bien de hambre. - Bueno, pues de las dos cosas, total.
�Parece mentir! Los meses vuelan y no pudimos casar
- Nom�s porque tu no trabaja. - Pero ya cambi� la cosa.
Porque ya me mandaran hablar de una oficina.
- �Para trabajar? - Una m�quina de escribir que se perdi�.
- �Y que? - Yo ya se acl�r�.
- Que le encontraran quien la tiene? - No, yo la vend� luego, luego.
�No tiene remedio!
No ha de trabajar nunca.
- �Y pa que trabajo? - Como para que? Para casarnos.
�Y a poco ya sabe que pa casarnos trabajo yo?
�Y se tu no trabajas de que comemos?
- Y logo de Don Cayetano. - �Descarado!
No ofendas. Mira, tu quedas aqu�
yo all�. Y luego anoche vengo ac� y tu me esperas aqu� dormimos all�
y la mitad do que tu ganas pa ac�.
�C�nico! Sinverg�enza.
�Descarado! �Trag�n!
Nom�s ofenda jovencita que �aqu� tambi�n ha dignidad!
Y si la tienes, �porque no trabajas?
No hay nada m�s Noble ni que dignifica el m�s el hombre ni que ha ser mejor que el trabajo,
Que va chiquita. Mira. Nom�s voy a decir una cosa.
�Trabajan los ricos? �A que no!
Entonces, si el trabajo fuera bueno
Ya lo tendr�an acaparados los ricos. Y ya nom�s usted no trabajar�a.
- No es posible. - �Qu�?
- Nunca, nunca. - �Ya va usted cantar?
D�jame acabar. Deberas nunca
Pero deberas nunca. �Ha sentido ganas de trabajar?
Eso si ya cambia. No sentido "si hombre, como no" pero para eso yo soy hombre.
- �Verdad? - Seguro. Para aguantarme como los machos.
- No tienes remedio. - Y por �ltimo yo no puedo
porque mis creencias religiosas me lo proh�ben.
- �Tus creencias? - Seguro. �A poco no he le�do la Biblia?
- No. - Pues ni yo tampoco.
Pero ah� hay una cl�usula, que se dice, creo que es una cl�usula de exclusi�n.
Que mira. F�jate. Ya voy cuentar.
Aqu� est� el Ed�n. Pero no es cine. El Ed�n
de m�s all� de infinito de la gloria
de lo incognoscible.
Entonces Ad�n ac� tiene el Ed�n.
Cuando la serpiente que lleg�. Que ya estaba ah�
entonces la manzana. Conforme los tres que se dieran cuenta.
entonces se fue cuando Dios se enoj�
Y �l dijo: No. A mi esas cosas no me gustan.
Y entonces le mand� al �ngel de las jamotas que los corriega.
- Y que cree que los dijo Dios: - �Qu� le dijes Dios?
Dios le dijo adi�s. Pero al decir adi�s, le dijo a los dos:
Comer�n el pan con sudor de su frente.
- Muy bien dicho. - �A que? �Que bien dicho?
Entonces ah� estas el detalle del trabajo.
Todos los que son tontos comen El pan con sudor.
Aparte de ser molestos. Una cochinada. �Donde est� la higiene?
Pues no trabajo, mientras no se sude. No trabajar� nunca.
�Si! No trabajas porque no es tonto y yo s� lo soy.
- No, mamacita. Es que... - Lo dicho. Eres un vago incurable.
Eso si, tambi�n porque el Doctor me lo dicho que
tienes raz�n. Usted, dijo, no debe trabajar, coma, y coma.
Y perdones pero pasamos otra cosa. El pollito se est� enfriando.
Y la voy entrar. Por prescripci�n m�dica.
Vamos. Se usted razonable. No le parece una buena suma.
No est� mal, pero lo dinero no es todo.
- Para usted, si. - Ni siquiera para m�.
T� sabes lo que te quiero, Lola.
- Por un beso tu, donar�a todo el oro del mondo. - �Canalla!
No pierda el tiempo en palabras in�tiles.
O subimos o tendr�s que encontrar las cartas en archivo de tu marido.
Bueno, me tiene usted en sus manos.
Bueno ser� que tengo una advertencia. Vengo prevenido.
- �Tienes usted miedo? - Soy precavido.
�Que significa los disparos que escuch� antes de la salida de tu marido?
- Nada importante. - Qu�?
- La necesaria muerte de Bobby. - �Mi muerte?
- No, la del perro. - �Que perro?
El perro que estaba rabioso y que se llamaba como usted.
�No le parece una acertada coincidencia?
Tan acertada como la que tenemos t� y yo aqu�. Se vamos.
- Siento que no puedo. - Descuida que yo te ayudar�.
- No me puedes decir que no. - Pues si. Eso es lo grave.
- Ah� est� el detalle. - Pues es lo que se lo digo.
Piense lo poco que puedo esperar de usted.
- Pero no tienes remedio, le tengo mucha alejo. - �Entonces se has?
- No, eso no - �Pero por qu� no?
- Porque no. - Si nom�s uno segundo
Y vamos otra vez en el para�so de resbal�n.
- No, le digo. - Se siente muy bonito, ya sabe usted.
- No, no. - Que me cuesta hombre.
No se ponga usted dificultosa. Usted no va hacer nada dem�s.
Cierra los ojos y yo hago lo dem�s.
- Le digo que no. - Y yo le digo que s�.
- �por qu� no? - Tu nom�s me dice, me dice. Se aprovecha.
Pues si. Porque no me dice.
- Bueno, bueno. Est� bueno por hora. - No. No. Eso est� mucho excitante.
Esto es un abuso chiquita.
Si. Eso que lo digo Es usted un abus�n.
No. La abusiva eres t�.
- �Yo? - S�. Todas las noches
nom�s igual. Un besito que ni chabe.
y es demasiado. Conforme se conozco est� bien el matrimonio.
�Pero Pazita. �No ve que nom�s se queda uno picado?
Pues que daste esta ma�ana.
Pero si no hay derecho. Si es que un beso diario no llega en salario m�nimo.
- Pues no es m�s. - �Pero como no?
Si me falta el s�timo d�a y luego mis horas extras.
- �Y que dijiste? - �Y que tu pensaste?
- Pero est� asosiego. - �Pero que asosiego!
Si ya me cans� Pazita. Pues ultimadamente me cobro todo lo atrasado
y va me se dar unos tres meses.
Su�ltame. Est� borracho. Eh bebido demasiado.
Pero no tanto como ahorita que voy levar en dulce jarabe de tu pico.
- Ay mira como eres Pazita. - Ya est� bien. De esta serie te corro.
�Qu� me corres lo que? �Y que dijiste te sale no? Ahora no te me escapas Pazita.
Desde que me hiciste asesino
Me entrado unas ganas de matarte...matarte a besos Pazita.
S�, te voy a matar. chute como hoy, Pazita.
No te atrevas a seguirme dentro de la casa.
�Que no? �Me canso! Te sigo hasta lo infierno. palabra de honor.
No seas b�rbaro. Est�s borracho.
Pero de celos y sentimientos.
- Pazita. - �Qu� quieres?
- Pazita, hombre. - �D�jame!
- No. - Nos va a o�r la Se�ora.
�Y que hombre? Y que te dado tres meses. No sea tonta.
Cantinflas, hago que los quiera, est� se asosiego.
- Si nom�s te agarr� y asosegamos. - �Su�lteme!
- No me siga. - Pero, si.
- Qu�date donde est�s. - �Qu�?
- Cuidado con la l�mpara. - Compre velas.
�Oh, �Dios m�o! La se�ora nos va a o�r.
Vengase para la cocina. �Yo voy agarrar forzada!
Si no te rindes, la agarro cansada.
Espere.
Ah muy bien. Esta es la casa, sin duda.
Naturalmente. Por esto les traje aqu�.
Muy bien, muy bien. Tome usted nota se�or Escribiente.
En cuanto entremos levantar�... shhh...Se�or Comisario.
Hablense ustedes desembolsen m�s facil
Recuerden que debemos sorprender el adulterio en fragante.
- �Donde? - En flagrante.
- �Oiga que parte de la casa es este? - La acostumbrada en esos casas
se�or comisario. La coba del marido.
- Muy bien muy bien. Abra usted. - Con permiso.
- Lolita. - �D�jeme!
Me retunda la violencia del amor.
De modo que no voy a luchar contigo.
�Va ser por la buena?
o ma�ana leer� estas cartas tu marido.
M�ralas. Aqu� est�n todas. Con las nuevas fechas que se usted puesto.
En cuanto usted decide el asunto.
- Se estas agostando con mi paciencia. - �Mi marido!
- No, mi paciencia. - �Mi marido!
- �Que llega mi marido! - �S�?
Y crees t� que puede asustarme tu marido.
El viene con la polic�a.
�Ah Traidora! �Me hiciste una trampa!
�No! Cayetano ya sospechaba. Es necesario que no lo encuentre aqu�.
- Por supuesto esc�ndeme. - Primero deme usted las cartas.
No. Ya te las dar� pero en otro sitio
en otra ocasi�n, con m�s calma. Anda esc�ndeme.
Venga usted.
- Ahora s� le agarr� mamacita. - �O�ste?
- �Qu� cosa? - En la puerta.
- �Que puerta? - Est�n hablando.
Que digo que ya hablaran ya nos al teste.
- Silencio y mira. - Usted nom�s... �Mira!
- Abra usted, abra. - Ay�deme, ayude.
mientras luego abr�. Que lo den la casa los gendarmes.
Los polic�as. Que te dije. Ya me cayeran de la m�quina de escribir.
- Ya lo ve? - Y usted tiene la culpa.
est�bamos mejor en la cocina. Pero usted, no.
V�monos para a sala. Que le ses lounge.
- V�monos. - Espera que yo hablo a la polic�a.
A pues se la polic�a que me busca.
C�llate. Venga ac�. Te voy esconder.
- C�llate. - Donde voy Pazita.
- Sigue. - No hay un perro?
No. �Calla!
- Pazita Ven par ac� conmigo. - �No!
- �Ya? - No era la llave y no encuentro la que...
- Se�or Valiente. - �Que vas hacer?
A llevarlo por la escalera de servicio. Yo saber esconder hasta que se vaya la polic�a
Y juego a las calles despu�s.
- �Y se lo encuentra? - No quiera a la Dios.
... yo lo meter en el refrigerador en olor que es ofrecido.
- Saiga de aqu�. - Pero
Va.
Eh, ah� Eh ah�, �el primero indicio!
�Ve usted? �Ve usted la evidencia?
No, s�lo veo la colilla.
- Pero esta es la prueba. - De que usted fuma.
No se�or yo solo fumo puros.
- Ay que elegante. - Qu� gracioso.
�Silencio!
Esp�reme aqu� por favor. Y cuando yo le avise, suban.
�Porque no subimos con usted? A mi me encanta sorprender esas cosas.
- Y a mi tambi�n. - S�, claro, verdad.
Pero se�ores m�os, esto no es un espect�culo divertido.
- �No! Para usted no. - No, claro.
�Y para ustedes tampoco!
Esp�renme aqu�. �Silencio!
�Que horrible humillaci�n!
Jam�s me imagin� que llegaras a tanta ruindad.
Ma�ana mismo me voy con mi mam�.
Quien sabe. Quien sabe se te vayas con tu mam�
o te va usar la tumba fr�a con su amante.
�Y D�nde lo escondes?
Me niego a contestar eso insulto.
�Si! �Y que dices que hace a mi honra?
�Que me dice de las dos colillas encontradas?
la una en la sala y otra aqu�.
Todav�a me sentira dimeante
y humedecida por lo labios nefatos y nefidicos de un desconocido
que tal vez se pasaran sobre los tuyos
antes puros y solamente huiados por los m�os.
- �Y eso qu� es? - Una coincidencia.
S�, la coincidencia. que coloc� aqu� un hombre aqu�
bajo es mismo techo del vilipendiado lar.
�D�nde escondes a tu amante?
Ese verdugo de mi honra.
�No huelle usted algo?
Ya lo creo. A mi todo esto me huele muy mal.
- Pues a mi me huele bien. - �Como?
�Como dice usted que le huele?
Muy bien. Me huela a puro, y de los buenos.
- �D�nde? - Aqu�, hay alguien que est�
fumando muy cerca de aqu�.
Ese aqu�.
Est� en tinieblas. Que sospechoso.
- �Oye usted? - �Qu�?
- Oye. Ah� dentro. - Ser� un rat�n.
- Un rat�n que fuma. - Que curioso, �verdad?
Nada. Ni ella confiesa y ni yo pueda encontrarlo.
- �Habr� equivocado yo? - �Qu�?
- Ah�. Tras de esa puerta. - Ah�?
�En el closet?
- Lo que sea. - �Qu�?
- Va usted espantarlo. - Al closet?
- No hombre. Un rat�n que fuma. - �Un rat�n que fuma?
- �Pues no lo har�? - No.
Yo creo que quien est� ah� dentro es de los pisotones.
Bueno. D�jeme solo. Eses asuntos que competen a mi honor.
Pero no lejos si. Aprovechen distancia.
- Uno no sabe. - S�. Claro.
Buenas noches. �Usted gusta?
Muchas gracias. �Salga usted de ah�!
No, aqu� estoy bien. Muchas gracias.
Porque no entra usted? Aqu� hay galletito, co�ac y unos puritos.
Gracias. Gracias. No, acabo de cenar.
- Pues yo tambi�n me acababa, pero ya sabes. - S�.
�Salga usted de ah� le digo!
Bueno. As� de buen modo
Se salgo. Con permiso.
Si me vas te perdonar que me retire, verdad.
Pero ya se mi agotado.
- S�. - Mientras ya vuelvo.
- S�, s�. - Con permiso.
Pase usted. �ALTO AH�!
- �Ad�nde? - �Ah�?
- �Ah�? - �Aqu�!
- Por fin. - �Qu�?
- �Ah� o aqu�? - Aqu� y conteste pronto.
- No puedo. - �Por qu�?
�Pues todav�a no me pregunta usted nada?
Deveras. �Que haces usted aqu�?
No. Usted me dijo que parar aqu�.
�Yo pregunto que haces usted aqu� en mi casa?
Pues es lo que lo digo. �Que hago aqu� en su casa?
De manera que claro, del fondo. Con permiso me retiro.
- �P�rese ah�! - Otra vez. �Aqu� esta te aqu� jugando?
No se burle. No se burle. Conteste antes que le p�guele un balazo.
- Ser� mejor antes. - �Que haces usted aqu�?
- �Y usted? - �Eso a usted no te importa!
Como se no puede mi entenderse se�or.
Se a mi no importa, por que a usted importa lo que a mi no importa.
�Usted no ha se dado cuenta que yo soy el marido?
- �Cual marido? - �Su marido! - Mi marido?
Oiga usted no diga de esas cosas que a la mejor ofenden mi reputaci�n.
No disimule. Soy el marido de mi mujer.
- �Tambi�n? - �S�!
Y eso que? A m� que me importa. Nunca me meto en cosas privadas.
- �Que no? - �No!
Yo le voy a decir a usted lo que usted estas haciendo aqu� en mi casa.
- Pues si me haces el favor, y es tan amable. - S� como no.
Ay, no agarres las solapas. Sosiegue el gabardine.
- Qu� donde? - No te quedes con la ropa se�or.
Ustedes es un canalla que est�s �pisoteando mi honor!
Usted ya est� me pisoteando un callo.
- Ay, mejor me Callo. - Ay, cuantos callos.
Pero con usted no puedo entenderse.
Ya estaba yo diciendo. No vamos nos entender.
Si. pero no ser� tumbado con un balazo.
Es usted un canalla que se merece la muerte.
�Le voy a dar un balazo ahora mismo!
- �Mejor lo dejamos para ma�ana? - �No!
Canalla. Vaste morir. �Ahora mismo!
D�jenme, D�jenme �que lo mate!
No lo dejen.
D�jenme, D�jenme �que lo mate!
- C�lmese. - Me deje, te lo dijo.
C�lmese. No podemos permitir la comisi�n de un delito en nuestras barbas.
- Y al que comete el? - No est� demostrado.
�Como? �Y las colias? �Y su presencia en esta casa?
Sospechosa, pero no demuestra nada.
Nada. Puesto que no fueran sorprendidos en flagrante.
Como no los costa, El adulterio se necesita...
- �Qu� se necesita? - Se necesita had�mostelos
para que delincan en nuestra presencia y as� nos conste.
Muy bien pensado.
No seas usted bruto.
Supongo que eso bruto �ser� otros aspiridio?
- No se�or. - Mejor.
Yo cree que se trataba de otro insulto.
Bueno. Muy bien. Pues que lo le gusta a usted lo propuesto.
- Que va gustarme - Pues entonces, por lo menos...
Se necesita la confesi�n de ambos culpables
�Si! La tendr�n. Ahora mismo voy por esa se�ora.
Y la acarearemos con ese canalla.
Ser� mejor. Tr�igala usted. Y as� haremos el carear.
Se impone el carear o no, �se�or escribiente?
S�, se�or comisario. Si impone el carear.
Pero para que es tanto cacareo. Total yo me voy y se acab�.
Un momento, amiguito.
�Amiguito! Ah� ya cambia. Para que vea usted as�. Con buenos monche. Con cari�o...
as� se puede... T� me simpatizas.
Es in�til que mienta usted.
- �Por que lo encontraran? - S�, se�ora.
- Lo hemos encontrado. - Oh, Dios m�o.
- �Confiesas? - �Pero qu� quieres que confiese?
- �Que ese hombre es tu amante? - �Cual hombre?
El que hemos encontrado violando la santidad de m�o lar.
Haciendo un gui�apo de mi honor.
Mancillando la sacrosanta y pura de mi calado nupcial.
Y bebi�ndose de mi co�ac.
- �Ah pero ya encontraran? - Ya se le dicho usted.
- �Bebi�ndose de tu co�ac? - S�.
Mi co�ac de 5 letras. Se ha bebido las cinco.
- �Las cinco letras? - No, las 5 botellas.
Pero basta, no trata de distraerme. �Confiesa de una vez!
Pero Cayetano, te estimase en tan poco.
�Y t� quieres subestimarme mucho trat�ndome as�?.
�Crees ser tan insignificante para que yo haya cambiado tu amor
por un tipo como ese?
Este...yo no s�. Usted es la quien debe decirlo.
�No te has fijado bien en el?
�Y t�? �Nunca te has visto nunca en el espejo?
No puedes comparar.
Este s�. Eso s�.
Y me est� mal decirlo, pero no puede haber comparaci�n.
Claro que no. Teniendo maridito como t�
�Habr� mujer que se fije en un vago como ese?
�Entonces quien es? �Qu� hace aqu�?
- �Qui�n es? �Que hace aqu�? - S�.
�Podr�as explicarlo?
Naturalmente. Es muy sencillo.
S�? Pues explicarlo pronto.
- Solo es mi hermano. - �Tu hermano? �Tu hermano Leonardo?
- No tengo otro - Y que necesitamos
para que me den. Digo para que te den tu parte de la herencia.
Es mismo. Y ahora que van tan mal tus negocios.
Que oportuno, �verdad?
A ver. A ver. Espera.
En esos transes tengo un bon conceller infalible: mi coraz�n.
Mis corazonadas no me enga�as nunca.
Eso es.
�Pero por qu� has escondido? �Por qu� me has dejado llegar
hasta humillarte y humillar a mi mismo en esta forma?
Por tres razones. Primero porque Me daba verg�enza
presentarte un hermano mio convertido en un vago y en un tipo.
Cosas de la vida. Ya lo redimiremos.
Segundo, porque sabiendo lo que te agradar�a encontrarlo y se sorprender.
- �Ah mujercita m�a! - Y tercero.
Para castigar a sus celos infundado. - Me lo merezco.
�Pero ahora ser�s capaz de perdonarme?
Si. Se me juras no volver a ser celoso.
Si. Te lo juro una vez m�s. E decir, la definitiva.
Y ahora es necesario que bajemos a hablar con tu hermano.
�Para que se r�an de m� tus polic�as?
Si. Tiene raz�n. Despachar� primero a la polic�a.
Dejando tu honor en su hogar y mi estupidez en suyo.
Pero que bueno, �verdad? Que bueno que he aparecido t� hermano.
Con tanta falta como que nos estaba nos haciendo.
- Bueno y entonces �usted a que vino aqu�? - Si yo no vine se�or.
�Entonces como se encuentra aqu�?
Yo no me encuentro. Se a mi me encontr� el.
- �Por qu�? - Porque? Creo que me lleva buscando.
Ahora adem�s como. Usted que ya deje hombre y yo respondo por el.
- Quieto. - No. Que quieto. Ah� vienes el loco.
- �Que loco? - Mi marido.
- �Su marido? - Pero es ese que dice que es mi marido.
Se�ores, vengo muy contento
Pero, al mismo tiempo muy apenado.
Esta es la noche de mi mayor verg�enza
Y por contraste. La de m� mayor felicidad.
Creo que tienes raz�n, Est�s loco.
Loco? �Se loco que hambre!
Muy bien. Muy bien �Podr�a usted explicarse?
Ay. Ya de no va poder.
Mi verg�enza es tripartita.
Pero m� dicha un�sona.
Qu� remate manito.
A ver, a ver. �C�mo dice usted que es su verg�enza?
Tripartita o con tres entidades.
Con la polic�a por haberla molestado sin raz�n.
Con mi esposa por haberla acusado injustamente
Y con este caballero.
Nom�s no ofenda que aqu� no hay ning�n caballero.
- Hable solo por usted. - A por que otro lado que
quiere que hable. Pues que soy "ventr�culo".
En suma. Pido p�blicos perdones a todos.
Eh ofendido m� dign�sima esposa.
Y molestado in�tilmente a la autoridad.
Este hombre es su hermano.
- �A poco yo? - S�, tu.
Ven a mis brazos, hermano m�o.
�Porque a le usted te hermano? Ag�rrenlo. Que est�s loco.
No, es que se me ha ca�do la venda de los ojos.
- Abr�zame hermano m�o. - Bueno. Un momento.
Si yo no fuera tu hermano, me dabas un tiro?
O te mandaba a la c�rcel.
Pues entonces abr�zame, hermanito.
�Pues que tenias echo tanto tiempo sin verte?
�Pues por donde andaba yo hombre?
- Como siempre. - Como siempre.
�H�gale chato!
�Que chato es usted!
- Pero, mira. - �Qu� estoy diciendo?
�Un momento! �Usted crees, estimado se�or
Que la polic�a va quedar toda satisfecha con usted?
Naturalmente. Que mejor. Que no haya delito.
Pues no se�or. Aqu� hemos venido a testificar un adulterio
Adulterio? Se lo busque all� en la cocina.
Ah� nom�s a la izquierda del refrigerador. Luego adentro est� la leche.
Yo conozco al jote que la trae y nom�s se "ad�ltera".
Basta. �Se burlas en l�neas!
O se comete el adulterio o tendr� que pagar usted una multa se�or m�o.
- La pagar�. No se enoje usted. - Ma�ana mismo.
- S� se�or. - Y muy crecida.
No importa. Mi negocio se acaba de tener una inesperada mejor�a.
- �Pues que hab�a figurado usted? - Nos prometi� usted
picante y divertido y no hubo nada. Tiene que devolvernos las entradas.
Y usted tiene que devu�lveme la pistola. Y ahora basta.
Ma�ana pagar� lo que sea. Pero ahora se largan.
- Con mucho gusto. - �V�monos!
�La calle! �A la calle!
�V�monos fuera!
- Ya lo creo. - No falta m�s.
- Vamos. - Lo do que eso tipo
�es su cu�ado se lo dijo su mujer?
Y mi coraz�n se�or m�o.
Mi coraz�n que no me ha enga�ado nunca.
Lo coraz�n puede, pero quien sabe su mujer.
�S�!
Bueno, ahora si manito, Aclarados ya todos los puntos
Y arreglado que nos estimamos mucho.
Yo creo que as� me retiro.
No, de ning�n modo, querido cu�ado.
Cu�ado? Ahora si que me amul�. �A poco?
Pues ni tengo. �Yo ya poco ya permitir
- A poco usted y mi hermana? - Pues s� hombre.
�Nos nos casamos hace tres a�os?
- Otra vez a lo de marido. - Naturalmente.
Y luego otra vez hermano. Y luego otra vez cu�ado.
Ahora usted va dictar que es mi padre.
Es verdad. Eso iba decir. - �No te ven hombre!
Iba decir que puedes verme como un verdadero padre.
�Porque no te acuestas hombre?
Para hablarte as�. Me autoriza mi experiencia y mi posici�n.
- No me digas. - S�. De hoy en delante esa casa es tuya.
Tuya a mi mesa y tuyo todo lo que tengo.
- �Todo lo que tienes? - Todo.
No, no. No me veras m�s manito. Por que a mejor uno se lo cree e luego es peor.
F�jate que tienes una mujer muy bonita.
A prop�sito voy a traerla. - Bueno. Entonces cuando la traiga
no se raro. No se me va a rarar.
Ya se fue la polic�a. Puede usted largarte.
Dile a tu patrona que no me deportas as�.
Y que lo recuerde. Ma�ana le telefonear�.
Ay, �louvado sea Dios!
Cantinflas, �por todos los santos!
- �Qu� haces aqu�? - Tu tambi�n hombre?
Ya vienes a molestar. Ya se aclar� el punto.
- Puede verte se�or. - �l ya me vio, hombre.
- �Y pas�? - Nada hombre. Pues estamos encantados.
- Pero. - Result�
y result� mi marido. Mi cu�ado, mi hermano y mi pap�.
�Sabe usted que ya sab�a yo que tuviera yo familia?
- �Pero qu� dices? - Y ahora resulta que soy el due�o de esta casa.
Ay Dios m�o. Ya se te subi� el co�ac. V�monos para la cocina.
Paz. No voy ir a la cocina. Necesito nom�s es para servirme hombre.
- �O vienes o lo te llevo? - A mi no me to�rtele.
Que no somos iguales y nueva orden no me dirigirme la palabra
ya est� me despreciando desde hace mucho tiempo.
Y ahorita no me habla que estoy esperando a mi hermanita.
Dulzura, Dolores. Dulzura.
- �Ya sucedi�! - Ah� yo creo que s�.
Se ve enseguida que la vida lo ha castigado mucho.
Ay que ser benignos con el.
- Paz. - �Se�or? - �Qu� haces aqu�?
Ay se�or. Este se�or que me hay encontrado aqu�.
Descuidas. Eso se�or es de la casa.
- �De la casa? - �Verdad que s� pap�?
�Claro que s�!
Que gracioso es su hermano, �verdad Lolita?
S�, mucho. �Pero se es este?
- �Como que se es este? - �Digo que se es lo momento propicio
para bromas?
Ah claro. Todos lo malos momentos olvidados y felices al amar.
Abraza a tu hermano.
- Pero. - Anda. Abr�zalo.
Y Perd�nalo como me has perdonado a m�.
De hoy a delante, s�lo harmon�a.
Pues es lo que siempre dicho, suave harmon�a. Abr�zame, chiquita.
- Pero que atrevido. - Usted se sosiega changa.
No te metas en los asuntos de la familia Paz.
- �Qu� haces aqu�? - �Muy bien preguntado!
- �Qu� haces usted aqu�? - �Yo? Nada, se�or.
�Nada? Pues m�teselo en la cocina.
- Eso a la cocina. - S�. A la cocina.
M�s que cosa. Se no hubiste usted ido. Se pierden cosas pues.
Claro. �Paz!
- Se�or. - Al se�or tendr� que obedecerlo
como se fuera yo mismo. - �Oy� usted?
Al Se�or.
- Est� bien. - Y prep�rale la habitaci�n
de los hu�spedes. - Gracias, viejo.
- �Tambi�n? - Tambi�n.
Est� bien se�or.
Vamos abr�cense. Es necesario que se reconcilien.
- �Pues que hubo pleito? - Tu hermana que estabas muy
disgustada porque te has convertido en un vago.
Pues me extra�a. Porque no me convertido. Pues siempre sido.
�Ves? Buen principio. Es sincero y lo reconoces.
- Vamos abraza a tu hermano. - Pero.
Pero nada. Vamos Leonardo, abr�zala tu.
- �Cual Leonardo? - �Tu!
- Ay, lo... - �Usted se olvidado de su nombre?
No, se voy olvidar de uno muy bonito.
- Vamos abraza tu hermana. - Bueno.
- Si t� insistes, hermanito. - Claro que insisto.
- Le digo que a m� no me disgusta. - Y a ella tampoco. �Verdad Dolores?
- Abraza tu hermano. - Venga en mis brazos, hermanita m�a.
- Hermano. - Hermanita santa.
Mira como te has desenrollado.
�Ay hermanita!
Mi conmove este cuadro de casto amor.
Ya Leonardo, ya.
- �Leonardo! - Deja Leonardo.
Y t� a m�. Ya es bastante.
�Que parece bastante ingrata despu�s de todo el tiempo que no nos hemos visto?
S� mujer. D�jalo. Tienes raz�n.
Despu�s de tantos a�os que no ha visto, d�jele que abrase todo lo que quiera.
S�. Es que yo le digo. Aprovechar de la se�orita que no puede.
Lolita. Ven a mis brazos, Lolita.
- Leonardito. - Sobres, Lolita.
�Habr�s se visto?
Est� lista la rec�mara de los hu�spedes se�or.
- Que espere la rec�mara. - No. Ya es tarde.
Y estoy rendido. Ya es horas de descansar.
Si. Ya es horas de descansar.
Yo por m� no estoy cansado. Usted si quieres puede seguir.
No, tu tambi�n debe descansar.
- Hay tiempo para todo. - Ya bueno. Si hay tiempo.
A mi me gustar�a de una vez.
Lo comprendo. Estoy Viendo que vas ser muy bueno hermano.
Paz, mu�strale sus habitaciones al Sr. Leonardo.
Como no? Con todo gusto.
- Yo tambi�n te acompa�ar� Leonardito. - Sobre chiquita.
- �Tu comprendes? - S�. Tendr� tantas preguntas que hacerle.
- Imag�nate. - Pero no vayan a platicar mucho.
No manita. Pues si ni a vamos platicar.
Pero t� comprendes, despu�s de esto pues se impone otro ratito.
Vayas y no t�rdese. Te esperar� en la rec�mara Lolita.
- �Vamos, Leonardito? - Me canso, Lolita.
Nos vemos. Hasta ma�ana, viejito.
Vay. Usted que hace aqu� Lo mejor se dije para largarse por la cocina.
- Venga Paz, acomp��enos. - Por supuesto, se�ora.
Pero para que acompa�e? Pero para que va esa chata?
- Paz tiene que darte tu ropa. - Pero si trago ropa limpia.
- La de dormir. - Pero si nunca me desvisto.
Bueno. Se me lo agarre a la fuerza. Que me la de a prisa para que se salga pronto.
Y eso es todo ni�a.
De modo que ese se�or es t� novio e que lo has metido escondido a la casa.
Ay, s� ni�a. Pero ya no vuelvo a meter.
Ni necesita. Ya est� buen metido. Lo dif�cil va ser sacar.
- �Y en que forma? - C�mo?
No. Lo dec�a. Y adem�s yo no soy su novio.
Que soy su detalle. Y eso es distinto.
- No sea celosa Chavita. - �C�llate la boca!
Ay se�ora, que verg�enza.
Ya no tiene remedio. Y de todos modos me
ha sacado de lo apuro, por el momento.
Y hasta por toda la vida
Estoy dispuesto a hacer sacrificios.
�Quien m�s que quisieras?
Pero te me larga ahora mismo.
Lo se lo que t� quisieras mi vida.
Pero mi cuate Cayetano no quiere que me vaya
Y aunque que quisiera no me voy. Esa confortabilidad no hago en ning�n lado,
S�. Debe quedarse. Las cosas tienes que seguir as� hasta que se encontr� una buena un soluci�n.
Y ojala tarde no encontrarse.
Bueno. Ya veremos ma�ana. Ahora v�monos Paz, No va a sospechar algo a Cayetano.
S�, se�ora.
Hombre que bonito. �Siquiera gracias y buenas noches?
Tienes raz�n. Gracias y buenas noches.
- �Nom�s as�? - �Pues como?
Un momentito. Pues si quiera algo as� cari�oso hombre.
S� quiera un besito como hermano...
Ah. Que bonito. Antes muy cari�osa y llevo un derechazo. Pues que tras tu chata.
- C�nico. - �Qu� se imaginaba usted?
Lo que usted se imagina.
�Que clase de mujer quiere que soy?
- La clase que recet� el Doctor. - �Descarado!
- J�lese con mucho cuidado conmigo. - No se ya me ando.
Una cosas que tenga que tolerarlo en presencia de mi marido, y otra a sola.
Muy bien dicho. �No es mejor a sola?
�Como?
�No cree usted que se amoral que delante de su marido me abrase usted?
Pues ya sabe lo que se le espera se trata de abusar.
No. Se yo la s�. Pero no tengas usted cuidado que nom�s abusar�
cuando est� su marido.
Sinverg�enza.
- �Yo a lo usted tambi�n? - �Pues no se daste cuenta del cambio?
- �Cual cambio? - Pues cuasi nada est� se pegando el patr�n.
- �Ah, s�? - Ah no, �no lo cree?
�Quieres que llame pap� Cayetano y la ponga usted de patitas en la calle?
Ah, �se r�es usted?
- �Cayetano! - No, no grite.
�Ya vio que se pas�? ahora s�quese.
- �Y si no quiero? - Muy f�cil.
- �Cayetano! - Est� bien, usted ganas.
Y usted pierde.
- Esp�rese un momento. - �Qu� cosa tienes?
Ma�ana as las once. Quiero que el desayuno aqu� en la cama.
Y as las doce no se olvide que est� listo el ba�o para haber quien se ba�a
porque yo ya me ba�e mes pasado.
�No manda otra cosa el se�or?
Por ahorita no ordeno. Pero nom�s que se saque gata igualada.
Mire, mire que no voy a poder contenerme.
- �A que no puede? - �Cayetano!
C�llese. C�llese.
�Que hubo? �Que pas�? �Verdad que si puede contenerse?
Est� bien. Ya me las pagar� todas las ruindades.
Aqu� est�n. Ll�valos inmediatamente al notario.
- Est� bien. - Y ahora lo m�s importante
- Diga usted. - Redacte usted un
aviso que deba aparecer ma�ana en todos los diarios.
�Un aviso?
Si. A los herederos de m� difunto suegro Don Leonardo del Paso.
- Que en Paz descanse. - Afortunadamente.
- �C�mo? - Nada, nada. El aviso deber� decir
que ha regresado Don Leonardo Del Paso.
- �Como? �Ha resucitado? - �No hombre!
El que ha resucitado. Digo. El que ha regresado
es Don Leonardo del Paso. Mi cu�ado.
Pero no acaba usted de decir que eras su suegro?
- Mi cu�ado. - �Las dos cosas?
Pero se no se das usted cuenta que se trata de dos personas que llevan el mismo nombre?
- Son padre y hijo. - �Y qu� m�s?
Nada m�s. Padre y hijo.
�Digo qu� m�s debe decir el aviso?
Que estando en mi casa mi cu�ado. Se va
se proceder la repartici�n de la herencia de mi suegro.
- Es su suegro, �muy bien? - Que se presenten los herederos
en casa de notario Ram�rez
Para hacer el debido registr� y como lo pide el testamento.
- �Nada m�s? - Nada m�s. Ahora puede usted retirarse.
Nos veremos en la oficina.
- Hasta luego Don Cayetano. - Hasta luego.
�Leonardo! �Leonardo!
Leonardo. Por Dios.
- �Es m� que llama Don Cayetano? - S�.
- �Qu� cosa? - �No te da pena estar as� todo el d�a?
- No. Me da sue�o. - Leonardo.
- �Es posible? - �Qu�?
�Pero que piensa pasarte aqu� toda la vida?
No hombre, que va unos ratitos aqu� otros en la cama.
- �Leonardo por Dios! - �Que te duele hombre?
Me duele el alma. Me duele el alma de verte as�.
- T� no tienes remedio. - No te preocupe
Se la mejor mi mejoro.
�Se por lo menos hubiese cambiado de indumentarias?
Leonardo.�Mi bata!
- �Cual es bata? �De d�nde corriste esa bata Leonardo?
- Del closet. - Pues es la mejor.
Por eso me la puse.
�Por qu� no has cambiado de indumentaria?
�Hombre? Que no me cae. �Que no ve que soy de cadera ca�da?
Pues no ser� por falta de dinero
pues que te dado todo que me has pedido para ropa.
No, pero de dinero, s� me ca� bien. Pero otros trajes no me caben.
- �Entonces mi dinero? - Cual dinero?
Mira. Los hablemos despu�s que a mi me chuca hablar de dinero.
�Por qu� no se has puesto uno de mis trajes?
- Que llevaste dos - Cuales.
- De los mejores de mi ropero. - Ah, s�.
- El cafecito y el gris - S�.
- Y como se llama, el negro. - �El negro!
- Y el verde. - �El verde!
Y uno microzito aqu� de la solapa.
- �Ay mi esmoquin! - Qu� qu�?
Mi esmoquin. �Por qu� no te has puesto?
No pues no se me llevo a poner.
- �Entonces que es? - Los veo empe�o.
�Mi Madre!
No te preocupe. Si no me venia al fin y al cabo.
Todav�a usted debe quitar el padafreno porque sino se pierde.
- �Esto no es posible! - Es lo que yo digo.
Eso es imposible. Aqu� no dejan dormir. Primero que los traten luego de trabajo
y luego quieren dinero. Qu� cochino dinero.
A m� que? De plano ya me voy. Y pa siempre.
No, no, no. Eso no. De ninguna manera.
P�dese quedarse aqu� y conservar esos trajes y dormir todo lo que quiera.
En esa forma as�. a pasible logo que el esmoquin
�Qu� es eso? Jalo. Porque no vengo as� abusan.
- �Por qu� abusan? - Cierto, cierto.
- Y voy necesitar m�s dinero. - Eh?
- Voy necesitar m�s dinero. - �M�s dinero?
- S�. - Pero hombre.
Ya que insistes d�jalo en la mesa y total.
Qu� simp�tico, eh.
Si viene a buscarme. Que no estoy.
Creo que no viene busqu�.
�Est� segura que no hay llamado?
- Segura. Estaba pendiente del tel�fono a todas las horas.
Qu� extra�o.
�Habr� desistido de sus amenazas?
- No es posible. T� no conoces a Bobby. - �O habr� pasado algo?
- O Estar� tramando algo perverso. - El se�or.
Est� bien se�ora. Preparar� atavalorno, y sopa de allo.
- �Le parece usted bien? - Est� bien, puede retirarse.
Con permiso.
- �Que te pasas Cayetano? - Nada.
Tu hermanito que es un vago sin remedio.
- Ya te lo dije yo. - Pero nada m�s que se
arregle de tu herencia y ah� voy arr�glalo yo.
Y va ser muy pronto En cuanto der resultado el aviso.
Habiendo regresado de su largo viaje.
El Sr. Leonardo Del Paso
Junior.
Que se encuentra en domicilio de su hermano pol�tico
D. Cayetano Lastre.
- El industrial. Es riqu�simo. - �S�? - Mucho.
Pero siga usted que tambi�n le viene la direcci�n.
- S�, ya le visto. - Pues tienes usted que ir.
- Naturalmente. - �Pero qu� le parece a usted?
Yo que ya me daba por muerta m� Leonardo
y resulta que el muy sinverg�enza est� dando se una gran vida, en una casa rica.
- Riqu�sima. - Y de m� y de esos hijos estoy segura
que ni se acuerdan en m�. - Por supuesto.
Leonardito siempre fue muy olvidadizo.
�Olvidadizo? �A quien se lo cuenta usted?
Cuando si que me prometi� a casarse conmigo antes que naciera nuestro primer hijo.
Y ya tenemos varios y no se acuerdado de cumplir... - Que barbaridad.
Y de olvido en olvido todo lo olvida se olvida dudas para darme para el gasto.
�Sinverg�enza!
Pero ya eh encontrado una pista.
Una pista muy substanciosa.
Y precinto querida Loretito que para m� y para mis hijos
Hay llegado la hora de la reivindicaci�n, y de la o�a.
Eche uno vistazo a todo eso.
Que lo voy reunir todos los muchachos para irnos
enseguida para casa de ese Don Cayetano.
- Pero se�ora no puede usted pasar. - �Yo que estoy que va pudiendo!
Le digo que este se�or no vive aqu�.
- El peri�dico dice lo contrario. - �Qu� es eso Paz?
Esa se�ora que se ha metido aqu� como se fuera de la casa.
Pues si no soy, voy a serlo. Ya lo ver� usted.
- �Qui�n eres usted? - Vera Leonardo.
- �Ah Leonardo? - S�. Y no me hay
tiempo de decir que se�or Leonardo ha salido de viaje.
Este precisamente ahorita acaba de salir a un largo viaje.
�S�? El portero me ha dicho que est� aqu� dentro.
No le hagas usted caso. El portero es muy gaston.
�No trate de me tomar en pello? Eso sinverg�enza est� en esa casa.
Y no me muevo de aqu� hasta que no lo veo.
Y puede ni que despu�s de verlo.
�Y para que lo quiere usted? - �Ah, se�ora.
Para un asunto muy penoso.
�Usted es la esposa de Don Cayetano, verdad?
- S�. �Y usted? - No. Yo no.
Yo soy Clotilde Regalado, la madre de sus hijos.
- Jes�s. �De los hijos de Cayetano? - No, se�ora. De los sobrinos de usted.
- �De cuales sobrinos? - De los hijos de su hermano Leonardo, se�ora.
- �Dios me valga! - Y a mi, tambi�n.
Eso sinverg�enza me hizo llenada de ni�os y luego me abandonado.
- Esto solo nos faltaba. - S�, se�ora.
Pues que �l vive aqu�, solo nosotros falt�bamos.
Es por eso nos hemos venido.
Vamos. No llores usted, y pasa para que hablemos con m�s calma.
- Avise enseguida Cayetano. - S�, se�ora.
- Si�ntese usted. - Gracias.
- �Tienes usted alguna prueba do que lo me ha dicho? - Varias.
Esta es la m�s reciente.
S�, pero una prueba de otra �ndole.
Ah, comprehendo.
Aqu� est� el retrato de Leonardo cuando nos conocimos.
- S�. Ese es �l. - Y esta carta en que
me habla de nuestros hijos - A ver.
- Leche: 50 pesos. - Ah. No.
Esa es la cuenta de mis deudas.
La trago bien arregladita pues ni ha hora ni modo de pagarle.
- S�. �Es su letra? - �Lo veo usted?
�De modo que eso es uno sobrinito m�o?
S�. Uno de ellos.
- Ay que precioso. - Como que se parece a usted.
Muchas gracias.
Bueno. Y ahora puedo ver eso Padre de...
No s� se debo decirse. En fin no tengo otro recurso.
Hable. Hable usted con confianza.
No somos de la misma familia.
Pero no s� habr�s usted comprehender.
En fin no tengo mal remedio que decirle la verdad.
y la verdad es que Leonardo est� aqu�
no es el verdadero Leonardo.
- Acaso que aqu� hay un Leonardo. - S�. Pero un falso Leonardo.
Pero al fin y cabo Leonardo es que todo nos est� haciendo falta.
- �Qu� quieres usted decir? - Qu� si usted y su marido
no tenido en pacho en tomar a sombra por el verdadero Leonardo
Pues mi hijos y yo tampoco lo tenemos.
- �Se�ora! - Franqueza por franqueza. Usted comprende.
Y despu�s de todo lo que me hecho Leonardo
a mi me importa un pepino a encontrarlo a el
o otro que me reporte en la misma moneda.
- �Qu� quieres usted decir? - Que lo importante es cuentar
para m� y para la prole con un techo tan bueno como ese.
Y con tortillas bien calientes
y frijoles refritos todos los d�as.
- Pero. - No hay pero que vaya.
Yo que soy la interesada acepto a este hombre por padre de mis hijos.
Y infracto me mudo aqu� con toda la familia.
- �Y si yo no lo permitir? - Yo sentir�a engallarme
tendr�a que acudir a demanda de ayuda del propio Don Cayetano.
- Se�ora. - Es in�til.
O nos morimos de hambre o nos mudamos aqu� toda la familia.
�Dios m�o!
- �Qu� har�? - Vamos. No s� usted ego�sta.
Al fin y al cabo se trata de sus sobrinos.
- Pero... - No admito objeciones.
- Voy hacer entrar la prole. - �Pero est� aqu�?
Naturalmente. Ellos me est�n esperando en el jard�n.
Ver� usted que simp�ticos son todos.
Prep�rate que va se conocer al resto de tus sobrinos.
- �Siete? - Y este.
- Ocho. - Y el que viene.
- �D�nde? - El que viene de Par�s.
- �Jes�s! - Ni�os.
Esta es su t�a. Pres�ntese.
- Chucho, Chicho. - Chente, Chinto.
- Pancho, Poncho. - Lencho.
Para servir a usted.
- �Que monos, verdad? - S�. mucho.
- Bueno. Y su pap�? - Su pap�?
Si. Su pap�.
�Es ese?
S�. Ese.
Pues a lo menos por lo zason.
Si es digno de pertenecer a la familia.
�Ni�os. Tienes hambre?
�Mucho mam�!
Lo supon�a. Bueno Pues si quieren comer
Tres veces al d�a, como buenos cristianos.
tiene que llamarle pap� a ese se�or que est� ah� en la sala.
�Pap�! �Pap�!
�Pap�! �Pap�! �Pap�! �Pap�!
�Oiga usted!
- �C�lmese! - �Qu�?
- Pap�? - Qu� relajo ese?
- ��yeme! - �Pap�!
Pobrecitos. �No te conmoves?
Hacia tanto tiempo que no vieran a su pap�.
Se�ora. D. Cayetano. Yo esconder� esta mujer.
Ah se falta. Con esa toda invitaci�n. Me quedo en vivir aqu�.
- �Como? - S�, Paz. Esta se�ora
Tom� a su novio por Leonardo y por padre de sus hijos.
- �Jes�s! - Muy buenas tardes.
Buenas tardes, se�ora.
- �Que hubo concu�o? - �C�mo?
- Yo te explicar�. - �Con que me dijo?
- Concu�o. - Concu�o.
�Qu� ruido es ese?
�Suelte la galleta!
�Ni�os cochinos!
�Ay! �La botella!
�Pero qu� estropicio es ese?
Nada que no sea natural. Los hijos de tu cu�ado que lograran
echar en la vista encima despu�s de mucho tiempo.
�Los hijos de Leonardo?
S�, s�, s�. Los hijitos de Leonardo, nuestros sobrinos.
- Que son muy monos, verdad? - Muy monos.
�Simp�ticos!
- Yo le explicar� a usted todo. - S�.
�La botella! �Deme pa ac� la botella!
- No se desrespectoso. - Oiga, pap�.
�Cual pap�? �Yo su pap�? �Pues que me vio cara de hospicio?
- Un solo traguito. - Un traguito ni que...
C�llese la boca o �D�mese la botella!
Hay pa todos.
Deme la botella. No debe de ser desrespechosos
con un individuo mayor de... �Traigan pa ac� la botella!
�Ah? �As� nos llevamos! �A qui quo!
Muy bonito.
Que bueno que me llega. A ver me una manita manito. Que yo no aguanto esto.
- �Pero qu� es esto Leonardo? - Es un relajo.
La quinta columna o algunos para queditas que cayeran.
- �Sinverg�enza? - �Qui�n, sinverg�enza?
- Tu. - �Por qu�?
- �Padre desnaturalizado! - �Cual padre?
�Tu! �Iba sido capaz de tener olvidado que hab�a sus hijos?
- �A mis hijos? - Si. - �Cuales hijos?
- �Estos! - �Mis hijos?
No..de..si uno...
Como nom�s los...
- Los hijos. - �No te atr�vase a negarlos!
- �Pero que nego hombre? - S�. Se ya te ca�.
Y cuando entr� en esa sala, diciendo hijos.
Pero no me deste tiempo a decirles de quien.
- �Tuyos, Tuyos! - No diga de...
�Ha sido capaz de negarlos?
�Vamos a ver se es capaz de negar tambi�n a la madre?
- �Ah ya me sali� una madre? - S�, se�or.
M�rale. M�rala a la cara A ver si eres capaz de negarla tambi�n.
- �Que esa es m� mam�? - No me exaspere con tus disimulos.
Es la madre de tus hijos.
Leonardo.
�Leonardito!
Yo te perdono, Leonardito, en nombre de est�s inocentes
que ha vimos al ser. Yo te perdono.
Vamos, abr�zala.
- Abr�zame nenito. - Abr�zala te digo.
- Pero, Cayetano. - Abr�zala.
Bueno. Si no hay otro remedio. Abrazo. Pero no que
no me diga nenito, porque me cay muy mal.
- B�same nenito. - No, eso s� no.
Te he perdonado.
Oigas manito yo no me llevo ya tan pesado. Ya como arrua�a se pas� eso.
- �Ah todav�a te parece arrua�a? - �Y la numerosa prole tambi�n te parece broma?
Un momento, un momento. Yo creo que todo este l�o es de Leonardo.
- Tuyo naturalmente. - No, de Leonardo.
�Y no eres tu Leonardo?
La mera verdad. Calculado de lo pasado viendo lo presente y recordando el porvenir
No soy Leonardo.
�Eres capaz de huir hasta negarse a si mismo?
Pero si no me niego. Si te digo la verdad.
Cayetano. Mejor ser� que se diga todo. �Te acuerdas de Bobby?
S�. S� me acuerdo. �Que hay con Bobby?
Bueno siga. Que ya me acuerdo del perro.
Pues resulta Cuando el...
- �Que pasa? Te escucho. - No, que en esa forma no se puede, hombre.
Yo no quiero, pero pues lo mira uno hay como
hay no voy hacer. Pues se descontrola uno.
Nada. Ya sab�a yo que eras bueno en fondo.
De los arrepentidos se sirve Dios.
Peligros a la mar.
Todo arreglado y todos contentos.
- Todos menos uno. - Ay hombre. Al olvidar lo pasado.
- Y a ser buen padre. - No pues no si fallo. �Que pr�ctica tengo?
Yo te ayudar�. Las buenas dobras completas.
Por lo pronto. Acomodaremos aqu� a tu familia.
- �Cual familia? - A tu familia.
Y despu�s ya veremos. Paz.
- Se�or. - Acompa�e a Do�a Clotilde
A recamara de su esposo que desde hoy ser� de los dos.
Un momento. De nos dos ya no. Queremos otro cuarto. Yo duermo solo.
Dorm�as, dorm�as. De hoy en adelante juntitos.
Ah. Que Lleva a los muchachos a jard�n a jugar mientras llega la hora de comer.
Ya veremos despu�s de donde acom�dalos.
- Est� bien. S�game usted, se�ora.
�Oiga!
Ni�os. Al jard�n o No hay comida.
Ay que ver. Da gusto verlos tan educaditos.
- �Duda? - S�, ya lo creo.
O se dejaba quedarse a todos o se llevaban Leonardito.
Y Leonardito se escapar� si el conoces la cara
y se esconder�, y adi�s herencia.
- Pero Cayetano - Que caramba mujer. Necesitamos la herencia.
Y aqu� se quedan todos hasta que se corran los tr�mites legales
- Leonardito. - �Es a m�?
- Claro que s�. Oye. �Como es posible? - Es lo que yo digo.
�C�mo es posible?
D�jame continuar �C�mo es posible que usted pareciendo tan joven que tenga a hijos tan grandes?
Ah� est� el detalle. Porque muchas veces a lo mejor los hijos de uno son de los dem�s.
siempre que. Ora pandear es la moda. Entonces no se sabe de quien son.
- Pero hombre. - Yo s� lo que te digo manito.
- Pero yo no. �Y luego ese chiquito? - �Cual chiquito?
�Cuando hace que no ves tu mujer?
- �Cual mujer? - A Clotilde. �Cuando has que no la ves?
- �A esa? - S�.
Pues ora verdad. son de Cuando la primera, no
S� yo no la vi, hombre. Ella me vio a mi primero.
Pero ese tiempo que nos hemos visto.
Ah� est�. �Como puedes ser tuyo ese chiquito?
- �Pero por qu� no? - Hombre. Las leyes de la naturaleza.
En cambios la seguido las leyes es quias.
�Y t� estas conforme? Contesta, �Y t� est�s conforme?
- �Y que le hace no? - Bueno. All� tu.
S�, a caya en hogar de de sarayar
nom�s de metiche. por yo estaba aqu� cuando yo estaba ya mejor
Ojal� me llamen para lo servicio obligatorio.
�Leonardo!
�Leonardito!
- �Cantinflas! - Qu� lo conmigo?
Lava en ni�o como...
Eh si. Pero no s� se yo estoy ba�ando a �l o el que est� ba�ando a mi.
A la mejor estamos ba�ando los dos.
�Y porque no lloras?
se vas submarino Alem�n...
- Como es eso. - Pues nom�s agarro la cabeza...
- �Salvaje! �idiota! - Que suelte el ni�o.
- �Infame! �infanticida! - Se es lo que se saca un por trabajar
Primero van al ni�o y ahora "insecticida".
�C�llese, torpe monstro!
Unos minutos m�s y me lo ahoga
�Y que yo le digo a Lore la madre de la criatura?
En que quedamos. Yo no la entiendo nada. �Pues no es usted la mam�?
�Yo? No hombre.
Te agradezco que lo hayas cre�do. Pero yo ya no.
Esto no parejo trotes.
Entonces usted se traje una maquinaci�n infernal.
Un truquito. Un truquito para entemerserar los cu�ados.
�Y no te das te verg�enza hacer trucos con ni�os inocentes?
A vieja sinverg�enza.
La necesidad Leonardo. La necesidad.
No. No me pongas esa cara.
Mirase. �Te gusta el ni�o? adoptaremos ahora que nos casemos.
- �Ora que qu�? - Que nos casemos.
- �Has hablado con Cayetano? - No.
- Ah pues. Hablar�s. - De eso ni lo piense usted se�ora.
- Yo prefiero quedarme mudo. - M�s nos ya veremos.
Anda. Vete a dormir que ya es muy tarde y estoy rendida.
Bueno. Ahora sin relajo. �Usted cree que yo voy a seguir durmiendo ah� afuera?
�Y ahora que detallito trae usted?
Te entiendo. �T� quieres quedarte aqu� no?
�Y usted que dijo? Ya se qued�. Lo agarro dormido
y logo si se es son�mbula y sobre �l muerto.
�No chiquita! Prefiero quedarme ah� afuera.
Antes que va haciendo cierto lo de casamiento.
Mejor ser� que cantes.
- Ay, �tanto te alegras? - �Como que me alegro?
Pues no a dices que vas a cantar.
S�, pero si m�sica. Voy a cantar la verdad.
- �Ah s�? - S�.
Y aunque que me mire en terniamente
Y aunque que se me parta el alma, y aunque se me rebinte el coraz�n
Ahora s� digo la verdad.
La que te va derretir el coraz�n soy yo cuando digas Cantinflas si.
�T� no dir�s nada! Nada �Pues s� que estar�amos arreglados!
Con lo que a mi me gusta la buena vida. Y lo econ�mica
que sale en esta casa. No, pues. Sale baratita.
A la primera palabra delatora te dejo sin raz�n.
S�. Ya conozco la raz�n. Quien no se convence.
Y pues si fueran pocas hay otras.
Y que tal si Cayetano se entera de que no es hermano de Dolores.
�Pues qu� pasa? Todo queda arreglado.
Arreglado s� en cierta forma un poco f�nebre.
- Porque? - Cayetano volver� a sus Celos, y los matar� a los dos.
- �A cual los dos? - A Dolores.
- Y cual es eso otro. - �Otro? - Ah. �Ya le gust� para muerto?
- No a m�. A Cayetano. - �Y por qu� me va matar?
�Por la botella co�ac? �Y luego los trajes?
A los cincuenta pesos que la vol� ayer.
Y luego la cama masita que sube aqu� pa arriba chiquita.
�Ay Dios! Y como que tiende al crimen.
- Ya lo propretiende. - Y a mi me mete un balazo.
- Cuidado para no decir algo desto. - �Yo?
- Se lo advierto. - Descuida.
Bueno. Anda. A dormir. - Bueno se lo advierto.
- Hasta ma�ana. - Pero no puedo dormir...
Ay chirlon.
Clotilde. Clotildita.
Clotilditita.
Vamos ret�rate. Ignomioso impaciente.
- �Psicaliptico! - Quien es eso laqu�tico? Ni que las hilachas.
- �Qu� quieres? - D�nde pusiste la botella?
- �Qu� botella? - La de co�ac.
Si hubiese un rato.
Lo no se va aventar toda por que luego se amanece el ni�o con hipo.
- �Que es! - La botella.
Ah, yo que s�. Habr� cogido Cayetano
- Ya s� d�nde anda. - �Cayetano?
Que Cayetano. La botella. Ya se va saber.
Cayetano Cayetano.
Ya s� d�nde anda. Los tienes los hijos condenados.
T�menle el co�ac y se los cascos venden.
Si los conozco.
- Mira nom�s, �cambia a la quien? - Ya voy invitarlos.
Que tienen una asamblea chiquitos.
�Condenados muchachos! Me andan aplachando, �verdad?
P�gueme pa ac� la botella.
�Y t� que dijiste compa�ero? �Y no lo vio la verdad?
Ning�n compa�ero. M�s respeto que ten con su padre.
�Su padre? Aqu� no has ninguno padre.
Su padre mires ac� soy yo.
Ven ac�.
Miras que se te me encino donde me vuelvas a responderme te voy...
�Ah, s�? �No se le deje el muchacho fue?
Ahora hombre, �no sean montoneros!
�Vale! �Qu� demonios pasa aqu�?
Estos hombres que se han dado un cuartelazo aqu�.
Claro. Tienen sus razones
Pero a los hijos ha que tr�talos con mano dura. Apri�tales.
Seguro y ahora que puedo
�Ya vio?
Y t� ven pa ac�.
�Ya me pagar� sico de Blanca Nieves!
Usted se va me perdonar, pero ya me tra�an loco.
- Muy bien. Ya est�n listos - No.
Yo creo que tuvieras falta. Esp�rate.
�ndele. �ndele. �ndele.
�ndele. �Zapato de tu padre!
Ahora si listos. Por lo menos mientras me descanso un ratito.
Muy bien echo. Pero no me negar�s que ellos no te respectan.
Es porque t� no te has portado con ellos como debes.
- �Yo? - S�. Leonardo.
Este incidente me obliga a hablarte antes
de lo que yo pensaba. - �De qu�?
- De un asunto muy importante. - No me digas mano.
- Mira. �No me digas mano! - Lo te digo mano, manito.
- Ah, bueno. Ven conmigo. - Mete mano.
Que bueno que no le pegaste al gordito, �eh?
- �Por qu�? - A gordito lo quiere mucho
porque se parece a m� cuando era chiquito.
�Con la verdad te parecido te m�s vacilador?
- �Y te descompusiste ahora? - S�. Un poco.
- Y ustedes al jard�n. - �Al jard�n?
- S�. Enseguida - �A estas horas?
- �Y si nos da neumon�a? - Ojal�.
Vamos afuera y no regresen hasta que le avise.
O ma�ana no hay comida.
�Vamos!
Ese truco se lo aprend� a su mam�
- Cuales. �Demandarlo a neumon�a? - No, amenazarlos con quitarles la comida
Yo prefiero de la neumon�a es m�s definitivo.
Ahora si�ntate que tenemos que hablar.
- Yo por mi no tengo nada que decirte. - Pero yo s�.
- Si�ntate Leonardo. - �Dejamos otro d�a?
M�rame a los ojos.
M�rame a los ojos. Te digo
- No. No dormiste bien. - �Eh?
�Yo tengo changos en la cara?
En la cara no. �En la conciencia!
- �D�nde? - En la conciencia.
Y no te es jugando, Cayetano.
Oiga. Mira a veste al jard�n o ma�ana no hay comida.
�Y ahora? �A poco va hipnotizarme?
Mira. D�jate de bromas y dime una cosa.
- �Qu� cosa? - �No sientes algo que te molesta?
- S�. - �Ya lo sab�a yo!
- Es la conciencia. - No. Es el est�mago.
- �C�mo? - Pues que me duele la barriga, hombre.
Tambi�n tu dir�s por la falta de costumbre.
Antes una vez al d�a nom�s com�a. Y ahora cada ratito
y lo co�aquito, y las galletitas. Pues est� a lo bueno cala.
- Que a mi no me est� calando. - Y a mi tambi�n.
Como que me vas a dejar en la calle.
Ni lo pienses. Yo no voy abandonarte.
Bueno. Dejemos eso. Olv�dalo y dime.
De verdad, de verdad. Nada hay que te moleste respecto
a tu mujer y tus hijos. - �Respecto a esos?
- Pero hombre, �c�mo no! - S�. �Que es?
- Su presencia. - Leonardo, �es posible!
- �A ti no te molesta? - S�. Un poco.
Pues a m� mucho. Y me canse. Antes, Yo era el �nico sinverg�enza aqu�.
Pero ahora con esos, est� muy dura la competencia.
�Basta! Es mucha sinverg�enza. Acabemos.
No. No. Si por m� ya acabamos.
- �Leonardo! - �Y ahora que te picas?
�No ya acabamos?
Sin m�s rodeos, lo s� todo.
Que gracias. Yo tambi�n. Hasta ma�ana manito
- �A no que ha dicho lo que sabes? - Todo.
- �Todito? - Todito.
- Y todo voy a arreglarlo. - Cayetano. No te sea aprietito.
- No se es aprietito. - Mi decisi�n est� bien pensada.
Pero no hay balazos Cayetano.
- Que balazos hombre. No es para tanto. - Si que lo digo. No es para tanto.
Solo te impones que te cases con Clotilde
Y que reconozca legalmente a tus hijos.
- �Nom�s? - Claro.
- Pues no se sab�a. - �Que no est�s casado con Clotilde?
Ella misma me lo ha contado.
- �Y eso es todo lo que sabes? - Todo.
Ay hermano, usted no sabe nada.
- �Te parece poco? - No. Se estas por mi encantado.
Mejor. Porque ya comprehender�s que
Un hombre de mis s�lidos principios morales
No puede tolerar en su casa a una familia ilegal como la tuya.
Por sobres. �chalos el la calle y yo te ayudo.
Primero del matrimonio. Cada uno de tus hijos
es un insulto a las buenas costumbres sin lo debido casamiento
- Pues que se casen. - Has comprehendido que quien vas casar eres t�.
�Yo? No me diga. �Con qui�n?
- Con Clotilde. - Ay no. No puedo.
- �Por qu�? - Ya soy comprometido.
- �Si? - Seguro. - Pues vas se a casarte con ella y muy pronto.
Pues te me perdona viejo. Y no me caso. Est� muchacha como la lleva.
Me va sacar en buena forma. �Y ya me pidi�?
Pues con quien te vas a casarte es con Clotilde.
Todo lo tengo arreglado para el lunes siete.
- �Otra copita se�or Juez? - Otra horita?
Despu�s de que lo nos echo esperar �todav�a quiere que esperemos otra horita?
Dice que si queremos otra copita.
�Otra copita? Si. Con mucho gusto.
Ya solo esperar� usted un solo momento se�or Juez.
�Ustedes conocen a las mujeres. y como de aqu� nos vamos a la iglesia
La se�ora se siente efloyando. - �Que ya est�n jalando?
Ser� porque usted insiste se�or m�o.
No. Digo que la se�ora se siente aflojando.
�Que ya me estoy callando?
- �Y quien es usted para mandarme callar? - �Yo no digo eso hombre!
M�s vale que no le grite.
Oye mejor bajando la voz.
�Digo que no tarda las se�oras? �Y porque me grita? Se crees que soy sordo?
- �Este se�or de veras no oye nada? - Nada.
- �Est� usted seguro? - Seguro.
Es usted muy bruto Sr. �Juez!
Ah bueno. As� s�.
- Que pasas usted se�ora? - Pienso en
Ese matrimonio. �C�mo voy a permitir?
- Y c�mo vamos evitarlo? - De cualquier manera aunque se diciendo la verdad.
�Despu�s de tantos sacrificios? No se�ora. Imag�nese que se la va armar Don Cayetano.
�Que viva los novios! �Viva!
- �Porque agarras tan fuerte? - Porque lo que a mi no lo escapas.
- Y te ech� laso. - Cual laso - Laso matrimonial.
Mam�.
No, chiquito. Es por aqu�.
- �Por donde es chiquita? - Por ac�.
- Yo preferir�a que fuera por all�. - Vamos de una vez.
No forces hombre.
- Jes�s. �El tel�fono! - Yo contestar� se�ora.
Se lo hace usted ya sabe como se pone el se�or.
�Bueno?
�S�?
�Como? Otra vez?
Bueno, ni ha remedio.
Puede pasar cuando quiera.
- �Era Bobby? - No, se�ora.
Era de la cantina preguntando a que horas puede venir cobrar la cuenta de sinverg�enza de Cantinflas.
- �Por que guardar� eso silencio? - Cantinflas?
No, Bobby. Ser�a preferible que procediera de una vez.
Yo s� lo que le digo se�ora. Algo debe ter haber ocurrido a ese canalla.
- Pero vamos, que le est�n empezando. - Tienes raz�n.
A los d�as de tantos y tantos en la ciudad de tal
Etc�tera, etc�tera
Ay Leonardo. Que emoci�n.
Como que me pasado la vida so�ando que me casaba en traje blanco.
- �Y no es enfermo? - �De qu�?
- De tanta pesadilla. - �Grosero!
Atenci�n. Procedamos
�Usted la Sra. Regalado?
S�, se�or. Clotilde Regalado
Y pronto de del Paso, para servir a usted.
- �Qu� tanto dice? - Que s�, es.
�Y usted es el se�or del Paso?
No, se�or. Yo soy de pepito, etc�tera, etc�tera.
Perfectamente. Usted Sra. Clotilde Regalado
�toma por esposo a Don Leonardo del Paso?
Ay s�. Por supuesto que s�.
A quien sea. Per lo tomo.
- �Qu� tanto dice? - Que s�.
- �Nada m�s? - Nada m�s.
Y usted Sr. Leonardo del Paso, toma por esposa due�a Clotilde Regalado
Yo ni regalada. Gracias.
�C�mo? Qu� est� pasada?
- S�, de a�os. - Vamos Leonardo. M�s civilidad.
�A te parece poco a usted lo que me est� pasando?
Vamos. Contesta que s�. Est�pido.
�Vamos. �Que pasa? �La tomas o no la tomas?
Pues se usted quieras que la tome.
Pues tomar una determinaci�n. Voy a tomar la puerta.
Por qu� no tomamos una copita, �hombre?
�Toma o no toma esa se�ora por esposa?
- Di que s�, animal. - Vamos di que s�, idiota.
Momento. Vamos por partes. Primero. Sin me insultar.
Y luego si digo que s�, �Tengo que firmar?
- Naturalmente. - No. M�s no.
- �Como que no! - Seguro.
Pues se ha firmando se compromete como nom�s
�ndale tranquilo oyendo el olor de ha precioso
Ya caigo mano. Pues yo no. Ultimadamente ni s� firmar
�Que no sabe cantar? �Para que demonios quiere cantar?
No, se�or juez. Dice que no saber firmar.
- Eso no importa. - �Verdad que no importa?
- Claro que no. - Si no sabe firmar mejor.
Muchos han burlado la ley contrayendo matrimonio con nombres supuestos
pero ninguno firmando con sus hoyas digitales.
Y este se�or se firmar� con sus huellas digitales.
- �Qu� son esas huellas? - Las huellas que dejan
las gemas de los dedos impresas en tinta.
Nadie en el mondo tienes las iguales a otros.
Entonces como quien dice. Ya me fur� la cosa con las "hoyas vegetales".
Si. Naturalmente ya lo dijo el Se�or Juez.
Aunque que hubieras dado un nombre falso. T� y nadie m�s que t� quedar� casado
Y reconocer� ser el padre de todos los muchachos.
- Bueno. Dijese ya de una vez. - Vamos.
- Vamos. - Pero hombre.
- Anda que ya nos cansas. - Cayetano hombre.
- �Ya dijo que s�? - No.
Pues ponga usted que dice s� a todo y nos quitamos a perder el tiempo.
Y pongo y no quitamos. Se no va quitar nada se�or.
- Que si la toma por esposa. - Momento se�or. Que no es cierto.
- Que s� reconoce a sus hijos. - �Que reconoce a sus picles. No es cierto!
Que s� todos.
- No te alteres... - Y ahora, a firmar.
- �Que voy firmar? - Que imprima aqu� sus dedos.
�Qui�n, yo? No soy tan mal.
�Como no hombre!
Pero Cayetano, Que no soy el padre
ni hijo. �Ni del paso!
- �Abran, abran es la polic�a! - �Que es eso?
Esta es la primera vez que me alegro de verla.
- �Abra, o rompemos la puerta! - �La polic�a aqu�!
- �Qu�? - Eso es Bobby.
Abran.
- �Qu� quieres? - T� y t�. Conmigo.
Los dem�s vigilen todas las salidas.
- Que no se escape a nadie. - �Pero qu� quieres?
- Queremos entrar. - �A qu�?
Ya lo ver�s.
- �Qu� significa esto? - �Y usted qui�n es?
Soy el due�o de la casa �Y le preguntado. Que que eh aqu�?
- Vengo por Leonardo del Paso. - �Del Paso?
Pues no hay paso.
Vienen "for me". Con permiso chatita que vienes por m�.
Pero si t� no eres Leonardo del Paso.
Que no soy? Me canso Ahora s� soy chatita. Ahora s� soy.
- �Exijo que se me diga do que se le acusa? - Ahora lo sabr�.
- �Quien es Leonardo del Del Paso? - Yo soy.
- Ah. �Con que t� eres, eh? - Seguro hombre.
- Ya no te me escapas. - No te seguro, yo me escap� fue da la vieja esa.
Si no te llegas tan a tiempo. Tantito m�s se azoto. Y nom�s fijase con que loro.
No te hagas en tonto. De todas maneras va se ir a la c�rcel.
�A la c�rcel? - �Si! Prefiero ir a la c�rcel hermano.
�Jes�s! Prefiere ir a la c�rcel.
�Mam�!
- Rev�stenlo. - Un momento.
Un momento se�or m�o. Yo no puedo permitir que ese hombre
salga de mi casa sin saber do que se le acusa.
No. S� puede permitirlo. Que pasa es que no quiera por que mi quiera.
- Leonardo, por favor. - �Usted lee los diarios?
- A diarios s�. - �El de hoy tambi�n?
No, no eh tenido tiempo de leerlo.
- Pues interese primero - �De qu�?
Lee esto.
BOBB LECHUGA, EL FOX TERRIER FUE ASESINADO.
LEONARDO DEL PASO ES Sospechoso del asesinato.
LA POLICIA SABE DONDE SE OCULTA EL ASESINO.
- Solo tienes esta cartera. - Ahora es.
Perteneci� a la v�ctima. una prueba m�s.
No es posible. Aqu� debe haber alguna confusi�n.
No, se�or. Todo est� bien claro.
Ahora lo ver� usted. Vamos dinos la verdad. �T� mataste al Bobby?
- Al Fox-trot? - Al Fox Terrier.
- Es lo mismo. - �Pero tu lo mataste?
- Seguro. Yo lo mat�. - �Tu?
Imposible. T� no mataste.
- Por que no alguien ten�a que matarlo. - �Lo ve usted?
Fuera con el. Y vigilen muy bien porque es muy templado.
Ni tanto. Lo siento por la boda hermano Pero ser� otro d�a.
Me parece dif�cil. A ti no te salva nadie del pared�n.
Por lo tanto ya me salvaran de esto camale�n.
Pasen hijitos. �T� vas o se queda?
�Qu� relajo es ese? l�venselo.
SIGUE EL JURADO DEL TORVO ASESIN.
Leonardo Del Paso RESPONSABLE ANTE LA SOCIEDADE.
EL JURADO QUE HOY SE PRONUNCIARA EL VEREDICTO.
- �A que hora llegar� al se�or Juez? - Quien sabe.
- �Adonde fue? - Que le importa.
�Como qu� me importa? No f�ltese al respeto, que yo no soy cualquier cosa. Yo soy el acusado.
Total si no va venir. Hubiera dicho. Mandome otro en mi hogar.
No que en esa forma...nom�s estoy perdiendo el tiempo.
No hay derecho. Falta de educaci�n. Yo ahora tengo otro detalle hombre.
No. As� no se porta con uno agente.
Total voy por el y regreso.
- Si�ntese ah�. - Y c�llese la boca.
- La salida nos vemos chatos. - F�jese que cara tiene.
Ya lo creo. En mi carrera de periodista. Nunca he visto uno igual.
- Este es el t�pico criminal ambrosiano. - El criminal nato.
- Y hay que ver que cinismo. - Pero verazmente merece el pared�n.
No. No Paz. No podemos dejar que eso contin�e.
- �Y que podemos hacer? - Decir la verdad.
Ay no, se�ora. Eso ser�a lo peor.
La peor es dejar que lo condenen.
- Pero si no pueden condenarlo. - �Por qu� no?
- �No ha pago usted un buen Defensor? - �Y si lo condenan a pesar de mi defensor?
Entonces ya veremos lo que se hace.
�Ay, se�ora! - �Que es? - Que aqu� est� Don Cayetano.
Jes�s. Como que me ha prohibido que viniera.
Con permiso.
- �Cayetano! - �Clotilde!
No dec�a usted que no le importaba un comino la suerte de Leonardo.
Pues no, pero que quieres usted es la curiosidad.
No me cabe en la cabeza que se es culpable.
- �Y usted? - A gozando.
- �Gozando? - Intensamente.
- �Hombre? - �No se acuerda usted
lo que dijo este sinverg�enza el d�a que fue buscarlo la polic�a?
Prefiere verse en la c�rcel antes de casarse conmigo.
- Ah, s�. �Y qu�? - Pues que as� lo desea
va estarse un ratito en la c�rcel porque lo quejo. No digo tanto as�
hasta quedar bien satisfecha. - �Y qu� puede usted decir?
�Yo? Yo nada. Nada.
Ah. Pero no lo digo hasta que lo vea bien desesperado.
�C�mo?
- El Juez. - Que pase.
Que se Levante. Que hasta viene el Juez.
Se renuda la audiencia.
El Se�or Agente del Ministerio P�blico
�Desea interrogar de nuevo el acusado?
Ciertamente se�or Juez.
El se�or defensor ha aprovechado la circunstancia de que
Algunos de los testigos no han podido identificar
al acusado
Para hacernos dudar de su personalidad.
Me interesa demonstrar que se suya identificaci�n
es dif�cil. Solo se debe a que este hombre ha sabido
ocultar hace durante mucho tiempo
bajo un nombre falso.
Tome usted nuevamente la protesta.
P�ngase de pie el acusado.
- Mucha Gracias. As� estoy bien. - �P�ngase de pie!
Buen hombre. Nom�s se me enojarse hombre. �Y ahora qu�?
Por en�sima vez le comino que guarde respecto.
�Que voy guardar? Pero que se aqu� no se guarda nada.
Ya me volaran el dinero y la talalebita.
�Silencio!
Se recuerda al p�blico que debe guardar silencio.
- �Tome la protesta de una vez! - S�, se�or juez.
�Protestas usted?
Seguro que protesto. �Pues como no ha protestar?
�Tanto tra� e lleva a uno y nom�s por haber matado un perro?
Pido a los se�ores jurados, tomen en nota de que el acusado
Insiste en tratar su v�ctima de perro.
A Dios �Y c�mo quieres usted que lo trate? No era un perro.
�Silencio!
Proteste usted decir Leonardo a todo que se le pregunte.
A Dios. �Y no lo que protesto?
El Se�or Agente de Ministerio P�blico tiene la palabra para interrogar al acusado.
Muy bien. Pasar� a demonstrar lo de nombre falso.
Vamos a ver, amiguito.
- �Cu�l es su gracia? - La facilidad de palabra.
�Silencio!
El cinismo de ese se�or no tiene nada de risible
y si mucho de indignante. �Silencio!
- �Es usted un est�pido! - No. No insultes.
Se�or Juez. Yo protes... Sai usted para fuera.
Da coraje Se�or Juez. Que no insultes.
Y usted que lo sapienero sabroso, que tenga que portarse correctamente. Con un individuo...
Porque no te sales se�or. D�jame salir.
No, se�or.
Desgraciadamente, el acusado tiene raz�n.
Exc�sese usted, se�or Agente.
Est� bien, se�or Juez.
- Exc�seme usted. - Es usted escusado.
- Conteste usted a lo que se le pregunta. - �Pues no ya le contest�?
- �Que cu�l es su nombre? - Pues hable claro, se�or.
- �Cu�l es su nombre? - As�. No me grite.
�Cual usted quiere? Lo primero o lo de despu�s?
- Ah� est� la cosa. - Y ah� est� el detalle, s�, se�or.
H�gase constar que tubo un nombre primero
Y otro despu�s.
Los se�ores del jurado, deben saber
que este individuo. Cujo verdadero nombre es Leonardo del Paso
se ha echo pasar por un tal Cantinflas para ocultar su personalidad.
Al rev�s manito. Primero Cantinflas.
Lo que pasa que despu�s...pues claro. Lo miras a uno. Que es que fija. Y a ver
Y uno tiene sus sentimientos. Por eso despu�s Leonardo.
- Eso es que lo he dicho. - Ah no. As� est� bien. Perdona viejo.
�Y para qu� ocult� su nombre este se�or?
Para nada bueno.
Y para acabar de trazar su contextura moral, veamos
que asina con el nombre de Cantinflas.
- Usted se�or m�o. - No soy nada suyo.
Bueno, como el nombre de Cantinflas se ha pasado
usted toda la vida violando la ley.
�Y que cre�ste que no sabia? Cual ley?
- Todas las leyes. - �A poco me dieran tiempo?
Su man� se daba.
�Que me dices usted de la f�brica clandestina del alcoholes que tuve hace a�os?
- �Que que la digo? Que la dej� mi pap�. - �Confiesa!
- Los de la f�brica, s�. - Que era clandestino.
Seguro. Eras clandestina pero legalita.
�Como Legal? Aqu� consta qu� fue usted multado
- �Aqu� dice? - S�, se�or.
Por favor Abogado. Perm�tame ingeniero.
�Ya acab�?
- �Ya acab�? - No. Si no s� leer.
Aqu� consta que fue usted multado por no manifestarla
por no tener alambiques autorizados
Por no llevar libros
por no recibir la visita de los inspectores.
- Pues fue una injusticia. - �Por qu�?
�Usted cree que voy a manifestarla, y a recibir alambiques y a recibir inspectores,
y llevar el libro. Por eso era clandestina.
Como qui�n dice que no se sepa.
Adem�s, no haga usted ilusiones nunca pagu� la multa. �Pues con que?
- All� iba yo. - Pues yo nunca lo vi por all�.
Hubiera usted ido. Tenia uno tejocotes A usted se bueno. A lo mejor se engordas usted
- Por lo menos hincha. - �Basta!
Queda demostrado plenamente que el acusado
obraba fuera de la ley.
Ya lo ha o�do, se�ores jurados.
S�game escuchando.
Pasemos ahora a demonstrar
Una segunda actividad ilegal de este se�or.
- Ahora ver�n. - �Ya va usted molestar!
No fue usted procesado por tener un establo clandestino?
- �Uno establo? - S�, se�or.
Un estable fuera de la ley. - No estaba fuera se�or. Estaba dentro.
- Claro. Muy bien escondido. - Pues ni era estable. Mira usted se�or Juez.
Usted cree que un corralito con una bardita y total nom�s adentro mi perro y yo hombre.
- �Y qu� m�s? - Ay Sebasti�n.
�Y qui�n es Sebasti�n? �Un moco?
No se�or. Es un animal. Nom�s el...bueno a parte de mi perro.
�Y qu� clase de animal es?
Pues el �nico animal con cuernos. Sabes usted, un toro se�or Juez
que cuando estaba bueno desde mi t�o ya se estaba muriendo.
No mi t�o, el toro, verdad.
Y entonces ya lo vi y dice: hombre pues quien sabe de cualquier manera que claro. Pues ya sacoteava.
Es que venga por la sobre. Desde ahora, est� muy gordo, verdad.
Pero que yo digo. Pues si nom�s un toro. �A quien orde�a a uno?
Y aunque quisieras me arranca. Si yo lo conozco.
Por Dios. Se�or Juez.
El cinismo de ese hombre no tiene nada de risible
- y mucho de indignante. - �Y a usted que le importa?
A mi nada, se�or Juez.
�Silencio!
Mire usted Se�or Agente, ensacar a los huirtos de esas
Actividades del acusado, no conduce a nada.
Vale m�s que lo deje por la paz.
S� hombre, es mucho molestarme. Nom�s preg�ntame y preg�ntame.
- Yo no me meto en sus cosas. - Est� bien se�or Juez.
S�lo quer�a destruir la tesis de
De la defensa de que se trata de uno irresponsable.
Este es un se�or que sabe muy bien donde le aprieta
el zapato. No cometi� su crimen en ciegamente.
- He terminado. - Ya era tiempo.
Y que se asiente en la "etase" Se�or Juez.
Que ese se�or desde que yo entr� me cay� muy gordo.
�La defensa desea interrogar al acusado?
S�, se�or Juez.
Deseo demostrar al se�ores del Jurado
que este inocente solo logr� a matar lo siso
en leg�tima defensa de su vida.
Hago notar que es la tercera vez
que la defensa cambia su tesis. Y advierto
que la tendr� que cambiar Una vez m�s
Porque esta tampoco va servirle.
El se�or agente se servir� no hacer advertencia de esa clase.
Tiene la palabra se�or Defensor para interrogar al acusado.
Muy bien. D�game usted se�or del Paso.
- �Es a m�? - Naturalmente.
D�game usted. Cuando usted le requiero el arma
�Cuando yo? �Que la arma el que?
Cuando usted tom� el arma con que mat� a lo siso.
Ahora, �mat� a Narciso?
�Ahora ven usted con otro mortito?
El que mat� usted.
Pues yo no mat� a Narciso. Nom�s mat� a Bobby.
Bueno. Cuando usted tom� la pistola con que mat� a Bobby.
Su intenci�n no era matarlo.
Sino nom�s bien defenderse.
No se�or. M�s bien matarlo.
Bueno. Naturalmente.
Pero su intenci�n...
Mi intenci�n era echarlo a lo p�colo m�s pronto posible.
Bueno, pero de hombre a hombre. Cara a cara.
Al rev�s. No que va. Pues si que me ven primero
ya la mejor me madruga. No. Si lo agarr� por sorpresa.
Queda demostrada la premeditaci�n, la alevos�a
... y la ventaja.
El Se�or Agente de Ministerio P�blico no tiene la palabra. Deje concluir a la defensa.
Bueno. �Si la defensa quiere seguir ayud�ndome?
Vamos a ver Se�or del Paso. Dese usted cuenta que de sus respuestas
saldaran una condena terrible o la salvaci�n.
- �Se da usted cuenta? - No se�or. �Tanto "arguente" por matar un perro?
- �Dese usted cuenta! - Ya est� bueno. Yo me doy.
Pero no me grite hombre.
Bueno. Yo voy a decirle como se hubo todo.
- �Usted me va decir a mi? - S� se�or.
Usted ten�a miedo de Bobby. Un miedo terrible y justificado.
- Bueno, un poco. - Su vida corr�a peligro al encontrarse.
- No ni tanto. Pues si nom�s. me vio e mene� la cola.
Por Dios, c�llese, y d�jeme hablar.
- No digas mentiras hombre. - C�llese se�or.
- �Al verlo usted el o atac�? - No se�or.
��l lo atac�! Usted llevaba una arma
que iba empe�ar por que estaba muy mal de recursos.
- Pues s�. Se me dan tiempo se la empe�o. - La iba usted empe�ar.
- Al verlo usted. El dispar�. - No.
�El dispar�! �Dispar� primero!
Usted a su vez. Vi�ndose...perdido.
y solo por que su vida peligraba
dispar� tambi�n. Y su rival cay� por tierra.
Usted todo ha convocado se present� a la polic�a.
�Verdad que fue as�?
Tienes que ser as� o si lo llevas usted a trampa.
Pues no fue as� se�or. Ni me atac�.
Yo lo mat� a traici�n. y yo lo mat�.
Y mi agarr� la polic�a. Y si me agarr�.
- �No! - No me entregues. - �No!
No diga usted que fue as�. Diga usted que fue como yo digo.
�Porque...puede...si yo? �Se�or Juez! �Quien va saber m�s?
Este se�or que se est� inventando, �o yo que lo me ech� al pico?
- Qu� horrible cinismo. - Escalofriante.
Odioso.
He terminado se�or Juez.
Ya era hora.
Se abren los debates.
Tiene la palabra el se�or Agente de Ministerio P�blico para fundar sus conclusiones.
Ser� todo lo breve que me permite el hecho que lo acusado
se encuentra convicto y confeso.
Todos hemos escuchado la repugnante manera en que
este individuo mat� a su v�ctima.
Para usar sus propias palabras
Que gente tan disparejo. No hablo pico de cera.
Todos seguimos escuchando tambi�n su falta de respecto a todo
qu� es noble y justo.
Pues bien. Para acabar de normar el juico de los se�ores
Solo me resta sintetizar lo que eso hombre hizo el d�a del crimen.
Se levanto temprano, con la idea
De �l crimen en la caixeta largamente en su cerebro de degenerado.
Acudi� a la armer�a, compr� el arma
acudi� a la casa de la v�ctima, y espi� su salida
y la sigui� durante todo el d�a, a sus negocios. A sus visitas
al restaurante, a la cantina, �al cine!
Las horas pasaban y este individuo
Segu�a incansable a su v�ctima.
Fin. A medianoche, cuando la inocente v�ctima
entr� el en hotel
Fue tras el y lo mat� a mansalva.
�Que le pasa usted? �Se pone malo?
No. Es que... Uno vaso de agua.
Estoy cansado. �No viste como me hizo caminar este hombre?
M�s vale que concluya por que no puedo seguir suportando a ese degenerado.
Pido se reconozca a su culpabilidad y se le condene a la m�xima pena.
�Yo creo que esto es guasa? �verdad?
�Silencio! �Silencio!
Tiene la palabra la defensa.
�Y yo que digo Se�or Juez?
Ah. Ya s�.
Sr. Juez, Se�ores jurados.
Pero es posible. Es posible que no se hayan en dado ustedes cuenta
del estado de ese �pobre hombre?
Este infeliz no es un criminal.
Este desgraciado no es nom�s que un pobre loco.
Ay. Mira como eres.
En su rosto, en sus palabras, en su aparente cinismo
en su aparente irrespetuosidad
�No leen ustedes claramente la locura?
Respuestas. Las t�picas respuestas de un idiota.
S�gale chiquito. S�gale.
Sus interrupciones.
Las t�picas interrupciones de uno retrasado mental.
Y su apariencia toda la t�pica
La T�pica.
- La t�pica. - La t�pica "Lerdo de Tejada".
�Lo Ven ustedes? Una respuesta t�pica.
En suma, este hombre esta pidiendo
La correda piedad del manicomio.
Mira. Ya no m� defiendas manito.
Se�or Juez. Yo pido la palabra y yo creo que tengo derecho.
Porque es mucho aguantar eso individuo.
No quiero que agarrar la misma.
Que me quiere tomar por tomar. Que as� sea.
Esto individuo, desde uno principio se vio la mala intenci�n.
Se�ores del Jurado. No quiero tampoco.
�Por qu�, mire usted? a se le consta se lo conozco que muy bien se�or.
Yo no quiero tampoco que se me tome e se mi suvaque en esa forma.
Porque soy macho en cualquier terreno.
Y mi no. Yo pido que se fusilen al se�or este y al otro se�or
y a todos. Y a usted. Contra usted no se pido nada.
Porque ya me cans�. Materialmente.
�Orden! �Orden!
Hemos terminamos, se�or Juez.
Y como antes. Ya era hora.
Se impone un receso para que los se�ores Jurados pasen a deliberar
y rindan su veredicto.
No es necesario receso se�or Juez.
La culpabilidad de este hombre es tan evidente
que lo consideramos responsable
de homicidio con premeditaci�n, alevos�a y ventaja.
�Dios m�o!
�Horrible! �Que deshonra para la familia!
Usted ves eso? Pues lo voy a dejar sufrir otro ratito.
�Orden!
Yo tambi�n tengo lista la sentencia.
Se condena al Leonardo del Paso a la pena de muerte.
No, �no es justo! �Ese hombre es inocente!
- Ese hombre no es Leonardo. - Dolores, �Dolores aqu�?
- �Repitas usted lo qu� ha dicho? - Lo repito. Eso hombre no es mi hermano.
Y el Bobby que el mat� era el perro de la casa que quitara rabioso.
�l no es Leonardo. Se me cuentara a mi que soy la madre de sus hijos.
A ver. Hagan pasar esas se�oras.
�Creen ustedes que la justicia se puede tragarse un burlo tan burlo?
Esto no es m�s que inocente argucias de se�or Defensor.
Se�or Juez, lo Protesto a usted que yo no...
No proteste nada.
Ese infantil procedimiento tiene la t�pica marca de su...
�Basta! �Silencio!
�Silencio! Mil pesos m�s de multa
O 10 meses de c�rcel al Defensor por este nuevo infundio.
Pero Se�or Juez, yo no tengo ver en eso entierro.
�Otros mil de pesos m�s!
Puedo identificarme y demostrar que yo lo mat�.
El canalla ten�a las cartas. Pretendi� estafar a mi hermana
Amenaz�ndola a con entregar las cartas a Don Cayetano.
Se lo reclam�. Pretendi� matarme
Me defend� yo lo mat�.
- Puedo demonstrar la leg�tima defensa. - A ver, a ver.
�A ver que infernal enredo este?
- Y aqu� est�n las cartas. - Lo que yo dec�as, se�or Juez.
Ah� est� el detalle.
C�mo yo dice. Qu� casualidad.
Por un perro que la mejor era gato
�Y eso lo tra�a? Y ahora de que no, que si, que la mejor. �ahora lleg� y usted total se crey� no?
Claro. Y ya lleg�. A poco yo iba.
�Y luego el prestigio profesional?
Y luego el perro, el gato �y el loro?
Ni modo yo siempre lo dijo: Ah� est� el detalle.
�Y luego el toro que orde�aron? �Y qui�n mat�?
Y que aqu� est�s el verdadero Leonardo.
Y no es ese inocente y es otro Leonardo tambi�n.
Yo ni modo siempre lo dicho. Ya est� he claro? Ya est� a volta? �o no?
Ah� est� el detalle se�or Juez.
Y yo se dije. Pues total. Usted... nosotros...y no...no se�or
La cosas...por sus propios pies...la justicia...vien para ac�
nosotros... all�... Y eso�ac�adem�s
que dices... �Nunca se errata?
�Ay mira como eres?
�Pero yo que? �Vera que yo?
Cual que si... una tanteada.
Ah� est� el detalle de veras. �La ley la identificaci�n?
Por los dos haciendo Leonardos.
�Por qu� no lo dijo antes?
Porque arreglado a que desde principio.
Porque nosotros...me da, del difunto que dec�amos
Por con raz�n dec�a perro. Eh? �O no?
Ahora s�. �Lo ven? Todo aclarado.
Se hablando en cristianos se entiende la gente, �o no?
Bueno. Todo arreglado.
Cantinflas queda libertad.
Se abre proceso al verdadero Leonardo del Paso.
Digo, se no sale otro
No te preocupes. Todo saldar� bien.
S�game. Un momento.
Tengo testigos de la leg�tima defensa.
Y en cuanto salga libre. Asentar cabeza. Y a educar a los muchachos.
�Por qu� no me dijiste la verdad?
Yo tuviera perdonado. Y deber�a dar su merecido a ese canalla.
Que en paz descanse. Cochino. Sinverg�enza.
- Tuve miedo de sus celos. - Tiene raz�n.
Mis celos rid�culos le provocaran todo.
Te lo juro no volver a molestarte con ellos.
- �De veras? - De veras. Te lo juro.
S�. Deveras. Mira. Deberas.
�Con qui�n te esta rindo?
�Con qui�n est�s coqueteando tan descaradamente?
�Con quien est�s fleteando?
Que desconoci� amenaza mi dicha.
Por Dios, Cayetano. �Por Dios! Ah s�, s�. Lola. Tienes raz�n. Mira.
V�monos. Mejor v�monos.
- Cantinflas. - �Qu� quieres?
- �Me perdona? - �Qu� la perdona usted?
�Usted que he derecho lo qu� ha pasado?
Usted cree que yo aqu� es muy bonito. �Que yo esteba sentado ya directito al pared�n?
Todos: Este es. �Este es!
Y eh hogar usted de hablar. Porque supo como es el asunto.
Porque usted me encampan�. Porque usted dec�a �ntrele, �ntrele.
Ay no se�or. Ay callada a los hijotes.
Y estuve a punto de en esa forma me morir as�.
- �Espero a cenar? - �Usted que dijo que voy a cenar, verdad?
Yo no voy a cenar nunca volver� con usted.
Y no lo siento por usted. Lo siento por el pollo que ya estaba acostumbrado.
- Pero a su cocina no voy a jam�s. - Pero.
Jam�s volver� a su cochina cocina.
�Jam�s!
�Dios m�o!
Jam�s volver�.
- �Ya? - �Usted?
- No que jam�s. - �Que jam�s qu�?
- Que jam�s volver�a. - �Y tu que dijiste?
Ese ya no vuelve no. �Y que tal susto?
- No me tutes que no somos iguales. - Pues no somos iguales.
Yo soy gente decente Y usted es criminal.
Mira. C�llese la boca y no blasfeme.
Pues se fuera criminal no hubiera salido al "abceso".
Absuelto.
Y como total podemos, tomar otra, �verdad?
- Salud. - Salud.
A ver que si vuelvo al trabajo. Vuelvo con los mismos derechos.
El s�timo d�a. Mi salario m�nimo, Mis hueras extras y mi derecho de huelga.
- Sinverg�enza. - Alc�ncela.
- Pazita. Ahora cierra los ojos. - �Para que?
Usted ya sabe. Pero bien apretados.
Traducci�n y adaptaci�n del Franc�s - Kilo.
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