All language subtitles for Power of the Press (1943)

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Original subtitles

"John Cleveland Carter traiciona al país que le dió su oportunidad.

¡LA LIBERTAD DE PRENSA TRAICIONADA!

"Lo digo públicamente: me avergüenzo de John.

"Me avergüenzo de haber sido su amigo.

"Su periódico está abusando de la libertad de prensa

"y utiliza su poder con malas artes.

"La libertad de prensa es la libertad

"para decir la verdad, no para deformarla.

" Yo digo que John C. Carter es un traidor.

"Puede demandarme por eso. Espero que lo haga. "

"La libertad de prensa es la libertad

"para decir la verdad, no para deformarla. "

Voy a leer cada línea de este editorial a todo el mundo.

Y a pedir una condena por todo lo que ha dicho Ulysses Bradford.

La Gaceta será limpiada de arriba a abajo.

¿Tienes un momento, John?

Me he tomado la libertad de cambiar algunos números.

El diario reproducirá íntegramente el discurso desde el principio.

Supongo que ya está imprimiéndose.

Se pondrá a la venta dentro de 12 minutos.

Llame al director de redacción. Que retire mi intervención.

- Espere a que llegue la nueva versión. - Sí, Mr. Carter.

¿Qué estás haciendo, John?

Un repentino ataque de honestidad periodística.

¿La Gaceta? Mr. Thompson, por favor.

Thompson al aparato.

Ah, usted.

¿Qué?

¿Estamos jugando al parchís o publicando un periódico?

La edición regional ya está en prensa con el discurso de Carter.

Muy bien, discútalo Ud. mismo con Mr. Carter.

Mr. Thompson, un cambio en la línea editorial de La Gaceta

es una novedad importante.

Vamos a imprimirlo.

No pienso dejarle hacer algo de lo que nos arrepentiremos todos.

El hombre que escribió eso dijo la verdad.

Y yo se la voy a repetir al público.

El autor debería estar en un campo de concentración.

¿Se ha vuelto loco?

Desde esta tarde, Mr. Rankin, usted no dirigirá más mi periódico.

¿Mr. Thompson? Se ha cortado. Vuelva a llamarle, por favor.

Todavía soy el accionista principal de La Gaceta.

Le encomendé la línea editorial

porque yo estaba muy ocupado con otros asuntos.

¿La Gaceta? Póngame con Mr. Thompson de nuevo, por favor.

¿Hola, Griff?

Tenías razón, Eddie. Como siempre. He sido una tonta.

Desde ahora, Rankin no tendrá las manos libres.

Le esperan, Mr. Carter.

Buena suerte.

Señoras y señores, Mr. John Cleveland Carter,

editor de la Gaceta de Nueva York.

Señoras y señores,

sus programas indican que voy a hablar

de la libertad de prensa.

En la Europa del Eje, la prensa libre ha muerto.

Pero en América todavía existe. Aquí no tenemos censura.

Cada director es reponsable, pero no debe sacar provecho de esa confianza.

La prensa libre es un derecho exclusivo del pueblo.

El director es depositario de ese derecho, pero no un dictador.

Cuidado con los que se esconden tras las primeras páginas de América

y utilizan en su beneficio el poder de la prensa.

¡Son tan peligrosos como los tanques y aviones enemigos!

Les hablo como editor de un periódico con una tirada de millones de ejemplares

que gana millones y que engaña a millones de personas.

Esto es un semanario de una pequeña ciudad, el Starr County World,

de Hiawatha. Su redactor en jefe llega a menos de una décima parte de un 1 %,

una vez a la semana, del público que lee mi periódico cada día.

Hace tres semanas, este hombre, Ulysses Bradford, escribió un editorial

en el que dice a sus lectores y a mí mismo, que se avergüenza

de haberme llamado su amigo.

Me trata de traidor a mi país.

Según él, mi periódico hace mal uso del poder de la prensa y traiciona a este país.

Es la verdad.

Estoy aquí porque me siento culpable de abusar de esa confianza.

Pero no soy el único traidor.

Voy a nombrar y a acusar, con pruebas, a los otros traidores.

¡EL EDITOR DE LA GAZETA MORIBUNDO! Abatido mientras se dirigía a los notables.

Mr. Rankin, Mr. Carter puede hablar ahora.

No intentes hablar.

Tengo cosas que decirte.

Más luz.

El periódico.

- ¿Ha traído usted ese periódico? - Yo se lo pedí.

También he dado la orden

de que se imprima mi discurso.

En primera página.

El periódico ha recogido el discurso que usted escribió por mí.

Lo que dijiste podría malinterpretarse.

No puedes esperar ni a que muera.

Vete.

John.

Oh, váyase.

Será mejor que se marche.

Doctor,

nada puede hacerse.

Eddie,

dame un bolígrafo,

y un poco de papel.

Ayúdele.

JOHN CARTER HA MUERTO COMO CONSECUENCIA DE SUS HERIDAS.

- ¿Cómo está, Thompson? - Bien.

Las ventas son muy satisfactorias.

Desgraciadamente, no se mata a un editor todos los días.

Rescindimos nuestro contrato con usted

y lo sustituiremos por éste.

Verá que si supera la venta de los 50.000 ejemplares...

usted recibirá una prima.

Déselo a su abogado para que lo lea.

- Por mí está bien. - Bien, vamos a entendernos.

Vamos a trabajar más estrechamente

que lo hicimos en el pasado.

Un periódico no se vende

siguiendo la música.

Para vender, hay que orquestarla.

No sólo le interesan las ventas, Mr. Rankin, ¿eh?

Usted y yo no hemos nacido para estar en la última fila.

- ¿Quién es? - Puede hablar libremente.

Trent forma parte de la familia.

De hecho, acaba de hacer un excelente trabajo para nosotros.

Tras el fracaso de la policía he puesto a Trent y a varios detectives

tras la pista del asesino de Carter.

- ¿Jerry Purvis? - Sí.

Trabajaba para mí.

Sí, y le echamos por ser un peligroso radical

que creaba problemas continuamente.

Hablaba demasiado, él... Como todos los jóvenes.

Un idealista de chicha y nabo.

Piensa que debe morir en una barricada y ha encontrado una.

Pero no es un asesino. Lo sé. Es imposible.

Admiro su lealtad hacia su antiguo subordinado, pero los hechos son los que son.

Seis personas han declarado que Purvis había amenazado con matar a Carter.

usó un lenguaje grosero, estaba sin blanca y al borde

de ser expulsado de su casa. Su madre estaba enferma, compró un revólver

y se le vió huyendo tras el tiroteo.

¿Qué más quiere?

Si no fue él nos encontraremos con una demanda por difamación.

Asumiremos el riesgo.

¿La policía está al tanto?

¿Para qué dar nuestra investigación a la policía

y ofrecer nuestra historia en bandeja al resto de los periódicos?

Bueno, pero como sabe,

no me gusta mucho la idea de tener nuestra pequeña Gestapo.

Bueno, en casos como éste, el fin justifica los medios.

Vamos, abra.

- ¿Qué quieren? - ¿Es usted Jerry Purvis?

- Sí, ¿y qué? - Abra.

No entrarán sin una orden.

¿Qué hace? Suélteme. Mi madre está ahí.

Está enferma, ¡déjela!

- ¿Qué están haciendo? - ¿Tú que crees?

Un 38. Sólo se ha disparado una vez.

- ¿Es suyo? - Eso no estaba ahí hace 5 minutos.

Nunca lo he visto.

Un tipo dice que usted se lo compró. Un prestamista de la Segunda Avenida.

Usted lo puso ahí. Démelo. Salgan de aquí antes de que...

¡Fuera!

Bien, eso es lo que queríamos,

un buen montón de huellas.

¿Qué hacen? ¡Suéltenme!

"John Cleveland Carter ha muerto.

"De los muertos sólo se dicen cosas buenas o las menos malas posibles.

Sólo tenía un defecto y eso lo ha matado.

Pensaba que sólo se hace un periódico para ganar dinero.

¿La duquesa se marcha?

¿Qué vas a poner en ese espacio vacío?

Déjame ver. Creo que va a necesitarse un componedor y medio para llenarlo.

Un pequeño componedor, eso es todo. Pero estamos usando las letras de caucho.

Buenos días, señora.

Hola, Helen. Pásame con Gill Brown.

Perdone, pero estamos muy ocupados. ¿Hola, Gill?

Es sobre las dos vacas que querías vender,

sé que no dispones del dinero para el anuncio,

pero te diré lo que haré. Un componedor y medio en primera página por...

a cambio de cuatro sacos de patatas

de las que todavía no han germinado.

- Señor... - Lo siento mucho

pero estamos muy ocupados. El periódico se está imprimiendo.

Bien, que entonces sean 3. Es porque es urgente.

- ¿Es usted Ulysses Bradford? - Lo que queda de él.

Perdone.

Esto completará la primera página. Ponlo.

Si está vendiendo diccionarios no estamos interesados.

No estoy intentando venderles un diccionario.

Los anuncios clasificados de la página 3 aún no están completos.

Está bien, yo me ocuparé. Siempre intentan venderme diccionarios.

Supuestamente hay un montón de errores en mi periódico.

No sería un verdadero periódico sin una falta de vez en cuando.

Pero yo no vendo diccionarios.

Sea lo que sea lo que venda, vuelva cuando hayamos pagado los impuestos.

Si los pagamos algún día.

Mr. Bradford, he venido de Nueva York para hablar con usted.

- Eso está lejos. - Yo era la secretaria de John Carter.

Vivo en el primer piso. Se está más tranquilo allí.

Llamo a esto mi sancta sanctorum, signifique lo que signifique.

Son famosos redactores en jefe. Famosas primeras páginas.

Charles Dana, redactor en jefe del New York Sun.

Horace Greeley: "Vete al Oeste, joven. "

Esos hombres me han inspirado.

No hay un ratón que no sueñe con ser un elefante, ¿no?

¿Tiene hambre? Cocino yo mismo desde que murió mi mujer.

Y muy bien, además.

¿Huevos con jamón? ¿Un sandwich de tortilla?

Lo hago con o sin cebolla.

Mr. Bradford, ¿realmente cree lo que escribió sobre Mr. Carter?

Ahora está muerto.

Sí, ¿pero sabe usted por qué lo mataron?

"El crimen habla aunque no tenga lengua. " Shakespeare.

Lo mataron porque quería declararse culpable

de todo lo que usted dijo sobre él.

Eso no es lo que tengo entendido.

Mr. Carter escribió y firmó esto justo antes de morir.

"Yo, John Cleveland Carter, con plenitud de facultades, hago

"mi testamento destinado a revocar cualquier testamento anterior

"A mi sincero amigo, Ulysses Bradford, de Hiawatha en Nebraska,

"le dejo mis acciones de la Gaceta de Nueva York

"para que conserve el control. "

"Le entrego las riendas de la gestión del periódico

"fundado por su bisabuelo.

"Haz que la Gaceta se convierta en un periódico honesto, Ulysses.

"Que Dios te ayude y te guíe. " Firmado, John Cleveland Carter.

Vamos a sentarnos.

Ha sido Howard Rankin quien ha hecho de la Gaceta lo que es, no Mr. Carter.

E iba a anunciarlo al público cuando le dispararon.

Hace mucho tiempo que oigo hablar de Mr. Rankin.

- Pero no le estará acusando... - Podría acusarle de cualquier cosa.

Es capaz de todo.

En busca de la gloria sobre la espalda de un periódico.

- ¿Es eso? - Sí.

Howard Rankin no es un verdadero periodista.

En ningún sentido del término.

Pero como heredó el 45 % de acciones de la Gaceta

puede dirigir la línea editorial del periódico.

Puede convencer a los lectores de cualquier cosa, sobre todo si es mentira.

La ética y la honestidad periodística que es la base

de todo periódico respetable

no significan nada para él.

Es él quien abusa de la libertad de prensa

y quien usa el poder indebidamente.

Ahora que John Carter está muerto, puede continuar

sin restricciones, no hay nadie que se lo impida.

Creo que es el hombre más peligroso de América.

Enfrentarme con él sería...

No, sólo soy bueno para dirigir el Starr County World.

No podría hacerlo, aunque estuviera lo bastante loco para intentarlo.

No, eso no es para mí.

Es más fácil criticar a la gente que actuar,

¿verdad, Mr. Bradford?

John Carter ha muerto porque sus palabras le importaron.

Pero eso no es suficiente para que usted abandone

su pequeño rinconcito para luchar contra los que lo han matado.

Usted será un gran hombre para sus 1244 lectores,

si ese es el número.

Si la defensa de la libertad de prensa y el buen uso de su poder

significan algo más que palabras para usted,

cogerá el periódico de Mr. Carter y sus 2 millones de lectores, y...

Conozco a Charles Dana, Horace Greeley y a su bisabuelo,

y al resto de los grandes periodistas de antaño.

Mr. Carter me habló de ellos y no tenían miedo.

Pero un ratón no es un elefante. Tiene razón, Mr. Bradford.

Un momento.

El tren no sale hasta mañana por la mañana.

Tengo una habitación en la que puede quedarse.

Por aquí.

Aún no conozco su nombre.

Edwina Stephens. Mr. Carter me llamaba Eddie.

- Buenas noches. - Buenas noches.

No sé si el fantasma de mi bisabuelo acaba de darme

órdenes o qué.

Puede que sea víctima de los remordimientos.

Pero si usted y John han querido que yo haga el trabajo debo aceptar

y hacerlo lo mejor posible.

Espero que duerma mejor. Yo no podré.

Buenas noches, Eddie.

Nota del editor a todos los jefes de departamento.

Queremos que los lectores digan que la Gaceta es líder

en esta Cruzada.

Lo que no nos guste se lo diremos al público

y lo aplastaremos.

Mr. Ulysses Bradford, éste es Mr. Howard Rankin.

He oído hablar de Mr. Bradford. ¿Qué quiere usted?

Tengo una carta de John Carter,

debe leerla.

Es una fotocopia.

Lamento que por causa de esta joven

se haya tomado la molestia de venir hasta aquí.

Sólo digo que John Carter quería

que yo dirigiera el periódico en su lugar.

¿Tiene mucha experiencia en la dirección de un diario neoyorkino?

Aquí hay sitio, ¿no?

Podría poner mi imprenta en un rincón

sin que nadie se diera cuenta.

Charles Dana dijo que para publicar un periódico

basta con vender el papel un poco más caro de lo que costó

para poder pagar las facturas y sacar algún provecho

si se tiene suerte.

Siempre he considerado Nueva York como una agrupación de pueblos

en una isla.

Hasta donde yo sé la gente lee periódicos en Nueva York

igual que en Hiawatha.

Procedo de una pequeña ciudad, Mr. Rankin, y no me da vergüenza admitirlo.

Usted es un gran hombre, y muy inteligente,

pero le diré que daré lo mejor de mí

para cumplir lo que John Carter me encomendó.

No me gustaría tener que decir esto en un Tribunal,

pero Mr. Carter no estaba en condiciones de hacer este u otro testamento

en el momento de su muerte, y puedo probarlo si es necesario.

Pero usted no acudirá a los Tribunales, ¿verdad, Mr. Rankin?

Se podrían decir muchas cosas

sobre el funcionamiento interno de la Gaceta y otros periódicos podrían publicarlo

sin temor a la difamación.

- Sí. - Que venga Mr. Thompson, por favor.

Sí, señor.

Debería tomar nota de esto por si necesita repetirlo más tarde.

Haz lo que dice Mr. Rankin.

La Gaceta está sometida a demasiada presión para asumir el riesgo de un conflicto

o de un eventual escándalo que pudiera dañar las ventas o los ingresos por publicidad.

He hecho ganar dinero a este periódico, a Mr. Carter y a mí mismo,

además de a los pequeños accionistas.

Si usted logra hacerlo igual o mejor estaremos muy satisfechos.

Ahora la pelota está en mi campo.

Daré lo mejor de mí mismo.

Nadie puede hacer nada mejor que eso, ¿verdad, Eddie?

¿Me buscaba?

Sí, acabamos de recibir una noticia muy importante.

¿Es legal?

Éste es Mr. Bradford, el nuevo editor. Griff Thompson, el jefe de redacción.

Me alegro de conocerle, Mr. Thompson.

Mi nombre de pila es Ulysses. La gente a menudo me llama "Inútil",

en referencia a Ulysses S. Grant.

Hasta que les sorprendió siendo útil.

Tenemos ya un gran titular en primera página.

Bueno, es verdad que es una noticia importante.

Cambiaremos la firma del editorial

en la próxima tirada poniendo el nombre de Mr. Bradford.

Que la gente se pregunte quién es Ulysses Bradford durante 24 horas.

Lo explicaremos cuando tengamos más espacio.

Eso evitará confusiones y cada noticia tendrá el lugar que se merece.

¿Está de acuerdo?

No tenía la intención de poner mi nombre en primera página.

Bien, luego le tomarán unas fotografías.

Enviaré a un reportero para entrevistarle. Hasta luego.

Habla como un ciclón.

Estaré en mi despacho.

Eddie, Mr. Rankin no ha empezado las hostilidades

Cree que si me da cuerda, me colgaré yo mismo y no tendrá que hacer nada

salvo que yo le cuelgue primero, lo que ambos pensamos que es poco probable.

Eddie, el último hombre que se sentó en esa silla antes de Mr. Rankin

era mejor que Rankin o yo.

Mira lo que le pasó.

LA GACETA CAPTURA A UN SOSPECHOSO

Oh, no, es imposible.

Conozco a este chico. Trabajaba para el periódico.

Conocí a su madre. Es un truco.

Rankin debía enviar a alguien a la silla eléctrica para cerrar el caso

y ha elegido a Jerry Purvis.

Eddie, parece que la policía tiene muchas pruebas contra él.

Es la Gaceta la que habla de pruebas.

Los detectives privados de la Gaceta.

Oscar Trent, un empleado de la Gaceta. Él no trabaja para el periódico,

Rankin le paga directamente. No es un reportero.

Es un pequeño Himmler en potencia.

Chris Barker, un detective privado contratado por la Gaceta.

No es más que un mazas sin cerebro embaucado por Rankin.

En Alemania formaría parte de las secciones de asalto.

¿Eso es la Gaceta? Oh, no, es la pequeña Gestapo de Rankin.

Pero, Eddie, Griff Thompson es un periodista honesto.

Él no imprimiría noticias falsas.

Imprimiría cualquier cosa para vender periódicos.

Acusamos hoy, nos retractamos mañana Y si puede resultar verosímil

tanto mejor.

- ¿Sí, Mr. Rankin? - Soy la Srta. Stephens,

la secretaria personal de Mr. Bradford. Desde ahora,

éste es el despacho de Mr. Bradford.

Páseme con Griff Thompson.

Mr. Thompson está en la sala de composición. No atiende llamadas.

Ésta la atenderá. Pásemelo.

Eddie, ¿no irás a molestar a un hombre cuando está

terminando el periódico?

Sustituirá el nombre de Rankin por el suyo en el editorial.

- ¿Hola? - Griff, ¿qué dice el editorial?

Una declaración sobre el arresto de Jerry Purvis.

Es la versión definitiva. ¿Por qué?

No lo imprimas hasta que Mr. Bradford lo vea y dé el visto bueno,

esas son sus órdenes.

Eddie, ya que has tomado las riendas,

¿podrías decirme qué es lo siguiente?

Hola, Jerry.

Lo siento mucho por tu madre.

- Este es Mr. Bradford. - John Carter era un viejo amigo.

Sabe cómo me sentiría ante el hombre que lo mató.

- Eddi no cree que lo hiciera. ¿Lo hizo? - Debería haberlo hecho.

No deberías decir eso, hijo. Escucha. Yo he tenido tu edad.

Evidentemente, no tuve la mala suerte que has tenido tú,

pero tuve épocas en las que todas las cartas estaban en mi contra.

Así que creo que sé cómo te sientes.

Jerry, si sabes algo que pueda ayudarte...

Has sido reportero. Sabes lo que es.

Según La Gaceta, eres culpable.

Por eso 1 millón de personas lo creen. Es preciso encontrar al culpable.

Puedes confiar en nosotros.

¿Cómo se metió en esto?

- Mr. Carter le legó el periódico. - Ah, ese Carter.

Dice que tú le amenazaste.

Puede que lo hiciera, pero Carter publicaba noticias falsas, fotos falsas,

y editoriales llenos de mentiras: ¿"Por qué luchamos por Inglaterra"?

"Todo va mal en Washington. "

Y lo decía incluso después de Pearl Harbor.

Le traté como a un antiamericano y lo era.

Dije que eran ratas como él los que estaban sacrificando el país y me despidió.

Soy un buen reportero pero no he podido volver a encontrar trabajo.

Carter me puso en la lista negra y...

¿De qué sirve?

Han matado a mi madre y yo soy el siguiente.

Me encuentro de camino a la silla eléctrica,

y no hay nada que hacer. Nadie puede hacer nada.

Eddie, este chico no es culpable.

No es un asesino.

Todos han leído el periódico y saben quién soy,

de donde vengo y cómo he llegado hasta aquí.

Saben que no soy más que un sustituto de un hombre mejor,

un hombre que todavía debería estar aquí.

Pero estoy aquí y espero que me ayuden a cumplir la tarea que me encomendó John Carter.

Esto me recuerda una historia.

La historia de un marino naufragado al borde de la muerte

que fue a para a una isla paradisiaca.

Encontó indígenas amistosos. Lo primero que dijo el marino fue:

¿"Quién manda en esta país? Yo me opongo. "

Creo que la moraleja de esta historia nos concierne a nosotros,

a este periódico

y al país entero.

Cuanto más leo el periódico más me parece

que nos estamos oponiendo a todo.

Y les juro que no puedo ver en qué nos apoyamos.

Creo que es un error.

Por ejemplo,

un joven llamado Purvis se juega la vida en un proceso.

Es el periódico quien le ha puesto ahí.

No sé porqué estamos contra ese chico, pero lo estamos,

o al menos lo hemos estado hasta ahora.

Me parece que un periódico no puede dictaminar la inocencia o la culpabilidad de nadie.

He hablado con Jerry Purvis, y no creo que sea un asesino.

Claro que no es más que mi opinión.

El periódico parece haber hecho a Jerry Purvis

lo mismo que hace a gente mucho más importante

y al país entero, que se encuentra en guerra.

Quiero ver si podemos hacer las cosas de forma distinta desde ahora.

No veo por qué no podemos publicar las dos versiones de la historia,

sobre quién asesinó a John Carter.

Quien le mató de verdad.

No veo por qué no imprimir todas las facetas de cada noticia,

cada editorial, cada crónica y cada artículo de la Gaceta.

La libertad de expresión no es la libertad de ayudar al enemigo,

un enemigo que ha eliminado todas las libertades en los países

que ha tocado hasta ahora.

La libertad es dinamita. Y hay que manejarla con cuidado.

¿Obstaculizar la libertad de expresión en nuestra nación libre?

¿Limitar la libertad de prensa americana?

No, pero no queremos a nadie en este periódico

que tema a la democracia más que a Hitler.

Mr. Bradford, ¿está usted contra la crítica constructiva?

Constructiva, no. Destructiva, sí.

¿Cuál es para usted la diferencia?

Les pongo un ejemplo. ¿Es esto una crítica constructiva?

"Churchill ha conspirado hasta arrastrarnos a la guerra del lado de Inglaterra. "

¿Quién ha bombardeado Pearl Harbor?

¿Quién ha matado a los filipinos?

¿Quién ha bombardeado los hospitales americanos de la península de Bataan?

He aquí otro ejemplo.

"¿Qué hacían las tropas americanas en la Antillas holandesas?"

Me sorprende que ninguno de ustedes se haya preguntado en la columna

"¿Qué hace Hawaii en el Pacífico?"

¿"Por qué Jimmy Doolittle sobrevoló Tokyo?"

Yo no llamo a eso crítica constructiva.

Eso es veneno. Ayuda al enemigo.

¡Para mí es traición!

Es todo lo que tenía que decirles. Gracias por su paciencia.

Mr. Thompson, un momento.

Enhorabuena, Mr. Bradford.

Estoy ansioso por ver los resultados de su nueva política.

Gracias, Mr. Rankin. Viniendo de usted, me congratula. De verdad.

Bueno,

¿dónde estaba?

Gracias, Eddie. No sé qué haría sin ella.

Quiero que imprimamos esto en la primera página de cada edición de hoy.

¿Sabe que es lo que más me molesta de Mr. Rankin?

Que es sincero.

Alguien dijo -he olvidado quién- que todos los grandes traidores de la Historia

fueron hombres sinceros,

y que en el fondo de su corazón pensaban que eran unos patriotas.

Creía que Rankin y usted habían enterrado el hacha de guerra.

Oh sí, sí.

Los chiflados e iluminados no ayudarán a Jerry Purvis. Es todo lo que conseguirá.

"A quien pueda interesar. " Es un titular fantástico.

Miles de chicos vendiendo periódicos en la calle y gritando:

¡"Edición especial. Lean todo sobre "A quien pueda interesar"!

"Si alguien tiene alguna información fidedigna que ponga en duda

"la culpabilidad de Gerald Purvis se ponga en contacto... "

Acaba de decirnos que no tenemos que decir si es o no culpable.

Hasta ahora sólo hemos dicho que es culpable. Jerry Purvis es un desahuciado.

Sin dinero, sin nadie de su lado.

Tiene derecho a ser protegido, como toda la gente sencilla

que constituye el 99 % de nuestro país.

La gente del pueblo de la que Lincoln decía:

"Dios debía quererelos cuando hizo tantos"

Justicia, eso es lo que la Constitución garantiza a cada ciudadano

y es lo que intento conseguir para Jerry Purvis.

- Justicia. - ¿Algo más?

No, es todo por ahora.

Si fuera él mismo un minuto

y dejara de ser el redactor jefe

estaría del lado de Jerry Purvis, como nosotros.

No tiene nada personal contra ese chico.

Ni contra nadie.

No es más que un ladronzuelo loco por vender.

El amor y los periódicos no hacen buena pareja, ¿verdad, Eddie?

- ¿Sí? - Aquí Thompson.

Póngame con Mr. Bradford.

Dime, hijo.

Lambert Davidson, ¿le dice eso algo?

Un financiero a sueldo de Washington, ¿no?

Ese tipo tendría suficientes neumáticos, gasolina, azúcar

y otros bienes de primera necesidad en un almacén de la ciudad

para alimentar y transportar a un ejército, lo que no es muy bueno si consideramos

que disparan a quemarropa sobre los tipos que compran un neumático usado

para sus cacharros y sobre las mujeres que esconden dos terrones de azúcar.

Bueno, es bastante escandaloso si es verdad, ¿no?

Si me pregunta, es una noticia.

¿Qué dice Davidson en su defensa?

¿Habéis hablado con él?

Si le hacemos preguntas eso alertará al resto de los periódicos.

De momento tenemos la exclusiva.

Si no podemos imprimir las diferentes versiones de la historia, no quiero ninguna.

Trabájatelo más y hablaremos más tarde.

Es demasiado jugoso, hay que publicarlo antes que los demás.

Davidson ganó a Rankin para el puesto de gobernador. Eso fue hace dos años.

Antes de que Rankin descubriera que se puede ser un dictador

sin necesidad de tener votos.

Davidson no tiene miedo de decir lo que piensa

si no está de acuerdo con Rankin.

Se interpuso en el camino de Rankin y...

Tengo que salir un momento, Eddie.

A veces pienso mejor cuando camino, si voy lo bastante lejos.

Quédate aquí montando guardia.

- Señor, quiero ver al editor. - ¿Ah?

- "A quien pueda interesar" soy yo. - ¿Por qué?

Tengo una noticia para el periódico, ¡una gran noticia!

- No sé. Ese Jerry Purvis... - Un momento.

- No mató a Mr. Carter. - Un momento.

- ¡No, señor! - ¿Cómo lo sabe?

Yo soy su coartada.

¿Dónde puedo encontrar a Ulysses Bradford? Se lo diré.

Mr. Rankin...

Mr. Rankin, ¿puede venir un momento?

El señor quiere ver a Mr. Bradford. Tiene una coartada para Jerry Purvis.

Es verdad.

No sé quién ha matado a Mr. Carter, pero no ha sido Jerry Purvis.

¿Cómo lo sabe?

Vendo cigarros y periódicos, vendo La Gaceta desde hace años.

Ese Jerry Purvis ha venido dos o tres veces a mi tienda.

Me dijo que había sido reportero de La Gaceta y hablamos.

En su última visita habló mal de Mr. John Carter,

y le eché. Pero él estaba en mi tienda cuando Mr. Carter fue asesinado.

Por tanto, él no mató a Carter. Debe hacérsele justicia.

Sí. Sí, es verdad.

Mr. Trent le llevará a ver al editor.

Oh, gracias, señor. Gracias.

¿Entonces podré ver mi foto en el periódico?

Con un poco de suerte, sí.

Siempre he tenido suerte desde que soy ciudadano americano.

Vamos a dar un paseo en ascensor. El editor está arriba.

Sí, de acuerdo.

Cayó desde el último piso. Dejen paso. Vamos, retírense.

- Retírense, por favor. - ¿Qué ha ocurrido?

- Un hombre cayó del ascensor. - ¿Muerto?

Antes de llegar al suelo.

Ulysses Bradford, redactor en jefe y editor de este periódico.

¿Sabe quién era?

Tony Angelo, llevaba sus papeles encima.

Inscrito en el contingente. Tenía un estanco en la Avenida B

según lo que llevaba en la cartera.

Parece que seguía las carreras. Ha debido caérsele de las manos.

Es extraño. Es una enorme caída pero no soltó los boletos de las carreras.

¿Le molesta si me encargo de esto?

Haré lo que pueda por su familia si la tenía.

- Imposible, Mr. Bradford. - Bueno, quizá podría acompañarle.

- Me gustaría ayudar, si fuera posible. - Por supuesto.

¡FINANCIERO ACUSADO DE ALMACENAMIENTO ILEGAL!

REPORTERO DE LA GACETA DESCUBRE ALMACENES OCULTOS.

- Mr. Bradford. - Hola, Eddie.

- Le he buscado por todas partes. - Estaba en la comisaría.

Un hombre, Tony Angelo, se cayó de la cabina del ascensor

de este edificio y fue asesinado.

He intentado saber algo de su familia.

No he encontrado gran cosa. Seguiré investigando luego.

Le estuve buscando anoche.

Llamé a la habitación de su hotel pasada la medianoche.

No volví hasta las 3 o las 4.

¿Ha visto la edición especial de ayer tarde o la de hoy?

No.

¡EXIGIMOS UNA INVESTIGACIÓN EN EL CASO DAVIDSON!

LAS ACUSACIONES DE ALMACENAMIENTO PROVOCAN AMENAZAS DE "ACTUACIONES"

Le dije a Thompson que no lo hiciera.

- ¿Sí? - Diga a Mr. Thompson

que Mr. Bradford quiere verlo inmediatamente.

Está en composición.

Como si está en Tombouctou. Dígale que venga.

Lea el artículo, Mr. Bradford. No se quede en los titulares.

"No dejan de llegar declaraciones a la oficina de La Gaceta

"tras la exlusiva de ayer tarde. Ciudadanos furiosos

"han exigido que Davidson sea cesado en Washington. "

Pero no dice quién le acusa. No figura por ningún lado.

¿Quién acusó a Jerry Purvis?

- ¿Me ha llamado? - Sí.

Aquí Thompson. Desvíeme las llamadas aquí.

Hemos batido todos los récords de ventas después de las 10h.

Esta es la portada de la próxima edición. Lanzaremos 300.000 ejemplares más.

Te sientes orgulloso, ¿verdad?

"Riesgo de disturbios tras el escándalo del almacenamiento ilegal"

¿Existe de verdad riesgo de revueltas?

Sí, existirá cuando la gente lo lea. Ese es el propósito.

- Publicamos los hechos. - Los provocamos, querrás decir.

Me parece que hay una ley contra la incitación a las revueltas

y éste grueso titular lo parece.

Mr. Bradford, corrija y edite lo que quiera

pero las noticias son mías, ¿de acuerdo?

Pero no publicamos las distintas versiones de la historia.

- Mr. Thompson. - ¿Sí?

Un comunicado de la ciudad.

Llamada de urgencia a todas las comisarías cercanas al almacén de Davidson.

Llame a Ventas. Refuerce la venta callejera.

Dile a los fotógrafos que quiero ver acción. Estaré en mi oficina.

- ¿Ve lo que quiero decir? - Veo muchas cosas.

- Vamos, Eddie. - ¿Adónde?

Quiero ver esas revueltas. Vamos. Rápido.

Aquí, Pringle. Ponme con Griff Thompson, rápido.

Aquí Thompson. ¿Dónde estabas?

Muy bien. Tranquilo y cuéntamelo todo.

Deja de gritar. No entiendo nada.

Nunca he visto formarse una multitud tan deprisa. La calle está llena,

Hay cientos, miles de personas. Se cuentan por miles.

Muchos llevan un ejemplar de La Gaceta. Sí.

Algunos hacen discursos. ¿Qué pueden decir?

Han tenido que privarse de los neumáticos, la gasolina, todo eso,

y Lambert Davidson tiene un almacén lleno.

Espera, Pringle.

Rompe la portada. Dile a Distribución que quiero

una edición especial en 10 minutos.

Sigue, Pringle. Sí, sí, entiendo.

¿Qué?

¿Está allí?

Sí, el viejo inútil de Ulysse. La chica también está con él.

Ha intentado razonar con la muchedumbre.

Luego Lambert Davidson ha llegado.

No sé lo que le ha dicho a la multitud. No lo he entendido.

Gritaban muy fuerte. Y, de repente, se han callado.

Una crisis cardiaca, sin duda.

Aquí, Thompson. Sí, Mr. Rankin. Sí, lo sé.

Tengo a un hombre al teléfono que me da todos los detalles.

Por supuesto, hacemos todo lo que podemos.

Sí, señor, hasta luego.

Griff, el almacén está ardiendo.

Espera, Pringle. Date prisa. El almacén está ardiendo.

Tú, sigue a Lambert Davidson. Supuestamente está enfermo.

AMENAZA DE REBELIÓN. LOS CIUDADANOS SE REBELAN CONTRA EL ESCÁNDALO

LA MILICIA ACUDE A SOFOCAR EL MOTÍN.

¡EL GOBIERNO QUIERE AMORDAZAR A LA PRENSA!

Será suficiente para la última edición. Deja espacio en la página 2 para una foto.

Thompson al habla. Diga.

Es Washington que llama.

¿Sí? Un momento.

¿Qué? ¿Un intento de encubrimiento?

Sí.

Muy bien. Dame 2000 palabras para mañana.

Hasta luego.

Los bienes del almacén de Davidson pertenecían al Estado.

Eran reservas secretas para una unidad especial que debía partir

el fin de semana.

Davidson actuaba bajo las órdenes del Ministerio de la Guerra.

Se acaba de destruir una unidad militar

y se han desvelado secretos militares al Eje.

- Bueno, ¿qué? - Pensé que sería de tu interés.

Con todo el alboroto no pude decírtelo

pero fue nuestro amigo Oscar Trent quien organizó el motín.

- Debes estar equivocado. - Señor, yo estaba allí.

Mr. Thompson, Washington negará evidentemente esas acusaciones.

Aquí Thompson. Ah, eres tú.

Lambert Davidson acaba de morir. Una crisis cardiaca.

Primero fue la Sra. Purvis, ahora, Lambert Davidson.

¿Que se siente al matar a una anciana y a un gran hombre?

Davidson acaba de morir. Una crisis cardiaca.

Mr. Thompson, rara vez dicto los titulares.

Quiero que esto salga en las próximas ediciones.

DAVIDSON SUFRE UN COLAPSO

MUERE MIENTRAS WASHINGTON REFUTA LA ACUSACIÓN.

- Mañana seguiremos este punto de vista. - ¿Orden del editor?

Sí.

Fírmelo no sea que el viejo Ulysse piense todavía

que es él quien manda.

Buenas noches.

Fue Oscar Trent quien puso el dedo sobre Jerry Purvis.

- Me gustaba Jerry. - Vete a tomarte una copa y olvídalo.

Es el mismo Oscar Trent que nos ha engañado con Davidson.

Sí, ahora lo sé.

Organizó este motín y mató a Lambert Davidson,

con tanta certeza como si le hubiera disparado por la espalda.

Mr. Trent trabaja para Mr. Rankin. No me gusta Trent.

- No me gusta Rankin. - Hablas demasiado.

Creía que trabajaba para un periodista.

Y ni Rankin ni Trent lo son.

Ahora acabo de ver a Rankin darle órdenes, luego usted es como Trent.

- ¡Escúchame bien! - No.

Porque ahora, usted tampoco me gusta.

El único crimen de Lambert Davidson, es que la decencia le ha impedido

responder a todas estas mentiras y a esta difamación.

Le atenderé en un momento, Mr. Rankin. Estoy dictando un editorial.

Ustedes saben que era uno de nuestros mejores...

- ¿Mr. Ulysses Bradford? - Sí, señor.

Tengo una orden judicial para usted.

Mientras espera el juicio, Mr. Bradford,

volveré a tomar el control de La Gaceta.

Muy bien, Mr. Rankin.

Por supuesto, retrasará el juicio semanas o meses,

sabiendo que Mr. Bradford no tiene dinero para luchar contra usted.

Bueno, parece que está hecho, ¿eh, Eddie? Voy a acabar el editorial.

No se publicará.

No ha durado mucho, ¿verdad, Eddie?

Podemos replicar, Mr. Bradford.

Puede hacer algo.

¿Se acuerda de cuando vino a verme a Hiawatha?

Le dije que no estaba hecho para este asunto.

Debería haberme quedado en casa.

Debería volver ahora. Allí todavía puedo

engatusar a la gente de vez en cuando.

Aquí no engaño a nadie. Ni a mí mismo.

¿Abandona, Mr. Carter? ¿Y Jerry Purvis? ¿Y Lambert Davidson?

¿Y la gente, la gente normal, las pequeñas gentes

que leen el periódico y lo creen? ¿De verdad, Mr. Bradford?

Como cuando el astuto abogado pregunta:

"¿Lucha todavía por su esposa? Conteste sí o no. "

¿Qué puedo hacer? ¿Qué puedo decir?

He jugado. Tenía buenas cartas pero he perdido.

Ahora ya no sé.

Hola muchacho. Si es sobre el periódico pregunta a Mr. Rankin, no a mí.

Para su información, le he dicho a Rankin que se busque otro muchacho.

En otras palabras, he dimitido.

Sólo he venido a despedirme, Mr. Bradford.

Ah, sí. Usted también.

¿Qué tiene de gracioso?

Usted. Viene aquí con la esperanza de que le consuelen.

Francamente, creo que el periódico estará mejor sin usted.

Otros periódicos me contratarán.

¿Por qué? ¿Porque es un periodista muy bueno?

Sí. Bueno, también.

Hubo una época en la que pudo haber sido un periodista honesto

cuando la libertad de prensa significaba algo para usted. Pero de eso hace mucho.

Hace muchísimo tiempo.

Puede que vuelva a hacerlo de nuevo.

La Gaceta considera idiotas a sus lectores.

Todos los días, usted ha sido el idiota de Rankin,

pero eso usted no lo sabe. Es demasiado listo.

Te diré algo gracioso. Tienes razón.

Y cómo. No eres ni un redactor jefe.

No eres más que un perro bien pagado. Rankin tira de la cuerda y tú saltas.

Te sientas en su regazo y habla y piensa por tí.

Tratas a tus lectores como idiotas.

Pues bien, tú eres el idiota nº 1.

Juegas con los prejuicios de la gente idiota,

intentas hacerles perder la fe en la democracia,

intentas encadenar sus manos.

Pero te pagan por ser un idiota. El perro de Rankin.

Cállate. Si alguien puede tratarme de idiota, ese soy yo.

¿Entendido? Voy a hacerlo.

No me dices nada sobre Rankin o sobre mí que yo no sepa.

¿Por qué te crees que he dimitido?

Porque al fin he abierto los ojos.

Porque quiero coger a Rankin, pronto y bien.

Es demasiado tarde para cambiar de chaqueta.

Ya no estamos interesados.

¿Por qué no?

Sus manos no están atadas.

Bueno...

Una buena maniobra, ¿eh?

Todos estamos en el mismo barco.

Yo no tengo trabajo. Usted tampoco.

No tenemos nada que pelear.

Sí, no tenemos el trabajo. Pero el más grande está ante nosotros.

Sabemos que Rankin intenta dividir este país

y no podemos dejar que lo haga.

Es necesario combatirle. Debemos hacerlo.

¿Por qué no?

Edwina, con Griff de nuestro lado podemos coger a Rankin.

¿Pero cómo?

- Este hombre dice que es importante. - Quiero ver a Ulysses Bradford.

- ¿Para qué? - ¿Es usted?

Yo soy Ulysses Bradford, o lo que queda de él.

- Me llamo Gibbons. Mack Gibbons. - Encantado de conocerle, Mr. Gibbons.

¿Dónde ha encontrado eso?

Sabía que algo estaba mal. El pobre tipo

vino a ver al editor.

Quizá pueda explicarnos qué quiere decir.

Es sobre Tony Angelo.

Esas son sus cosas. Se cayó de la cabina del ascensor.

- Quería encontrar a su familia. - ¿Su familia?

Su mujer está muerta y su hijo está en Australia con MacArthur.

¿Por qué tuvo que matarle?

Nunca le ví vivo.

- ¿Era su amigo? - Sí.

Quizá debiera quedarse estas cosas.

¿Qué es esto?

Parece que a Tony le gustaban las carreras.

Tony jamás habló de caballos y esta no es su letra.

Tranquilo.

¿Por qué quería verme?

Quería darle una noticia para su periódico.

Jerry Purvis estaba en la tienda de Tony cuando Mr. Carter fue asesinado.

Tony iba a proporcionarle la coartada.

Pero usted intenta llevar a Purvis a la silla eléctrica.

Alguien puede haber matado a Tony para impedir que hable.

Trent apuesta en todas las carreras.

Todos los días y siempre apuesta por los no favoritos.

Tony Angelo llevaba el periódico de Trent en su bolsillo cuando cayó

y usted se lo llevó justo antes del motín.

Eddie, recuérdame que aumente tu paga

si vuelvo a encontrar un trabajo decente.

¿Qué piensas, muchacho?

Si pudieramos encontrar a quien vió a Tony por última vez

con quién hablo y...

Y cómo y donde conoció a Oscar Trent...

Vamos, estamos avanzando.

Créame, esos oficiales de Washington que nos han conducido

a esta guerra desastrosa no conducen a esta gran nación a la victoria...

Es la voz de Rankin.

Sí, está en la radio esta noche. En una mesa redonda.

"¿Debemos ayudar a Rusia o no?"

- Me parece que está en contra. - Lanzan patéticos gritos de unidad...

¿Tiene un revólver?

Sí, pero no sé usarlo.

- ... como ratones ciegos. - Sí, lo sé.

Dicen que nosotros, el pueblo, sólo tenemos derecho a 10 litros

de gasolina por semana.

- Un kilo de cerdo a la semana. - ¡Trent! ¡Abra!

¡Racionamiento constante!

¿Dónde está la libertad sobre la que se construyó nuestro país?

Tirémosla, Mack.

Al ritmo que van las cosas pronto no habrá diferencia...

- Calma. - ... entre estar

bajo el control de Alemania

o bajo el puño de hierro de esos burócratas de...

Ni rastro de pólvora. La habría si Trent se hubiera suicidado.

Alguien subió por la escalera de incendios y disparó a Trent.

Tiró el revolver adentro.

Evidentemente no habrá huellas.

Un trabajo de profesional.

El único hombre que hubiera podido decirnos la verdad también ha sido asesinado.

No dará para muchos titulares, ¿eh, muchacho?

No, en el mejor de los casos tendrá un componedor y medio en la página 9,

y nos quedará mucho espacio.

¿Hola? Aquí la habitación 310.

- Póngame con La Gaceta. Sí, y no escuche la conversación.

La emisión de radio es de 8 a 9 en directo.

Son las 20 h 32. Trent no ha sido asesinado antes de las 20 h 10.

Eso significa que el matón de Rankin no ha tenido tiempo todavía de hablar con él.

Rankin no puede estar seguro de que Trent haya muerto. ¿Compr.. Hola, La Gaceta?

¿Qué ocurre? ¿Estás dormido o escribiendo tus memorias?

Sí, soy Thompson. Ponme con Fotografía.

Y no te duermas.

Joey, soy Griff.

Ven al hotel Blake, habitación 310.

Toma muchas fotos. Sí.

- ¿Tony tenía muchos amigos policías? - Un montón.

¿Puede localizar a dos o tres que no trabajen esta noche?

Cuanto más duros sean, mejor.

Que vengan uniformados. Rápido.

No va a ser muy agradable. Espera fuera.

EL ASESINO CONFIESA QUE RANKIN ES SU JEFE.

Todo está en el periódico, Mr. Rankin. Trent ha hablado.

- Trent está muerto. - ¿En serio?

- ¿Cuándo ha muerto? - ¿Quién le ha dicho que ha muerto?

La policía llegó antes de que Trent muriera. Nosotros también estábamos allí.

Cautivó al público, luego regresé a ocuparme del periódico.

Lea lo que dijo, Mr. Rankin. ¿Por qué no lo lee?

130 millones de personas estarán al corriente cuando acabe el día.

Gente paciente, Mr. Rankin. Están dispuestos a todo.

En cierta medida parecen idiotas y crédulos.

Lincoln dijo: "No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo. "

No a los americanos. Las grandeza del país

es que quien hace daño a los humildes acaba pagándolo.

Esa gente no le pondrá la mano encima. No lo necesitan.

¿No cree que sería mejor hablar mientras tenga la ocasión?

Eh, bueno,... John Carter era peligroso.

Habría arruinado este periódico.

Yo tenía proyectos para este país. Grandes proyectos.

Sí, Mr. Rankin, proyectos...

pero usted se olvidó de que sin el pueblo

usted no sería nada. No hubiera tenido nada.

Cuando descubrió que, en tanto hubiera democracia,

no podría conseguir el codiciado poder,

comenzó a despreciar a nuestra gente y a odiar la democracia.

Se ha servido de este periódico

para sus ambiciones personales.

Pero ahora ya no, Mr. Rankin. Después de que Trent nos ha contado

la verdad sobre usted.

- ¿Y Tony Angelo? - Fue Trent.

¿Confiesa haber mandado asesinar a John Cleveland Carter?

¿Confiesa haber mandado asesinar a Tony Angelo? ¿Y a Trent?

- ¡Sí, sí, sí! - Hola. ¿Redacción?

- Harry, prepara una edición especial. - ¿Ha vuelto a trabajar para el periódico?

Sí, sí. Tengo un nuevo contrato.

Tres líneas de titular. Los caracteres lo más grandes posibles. Anota.

"Rankin confiesa tres asesinatos y un complot para gobernar la nación. "

Esto es una falsificación, Rankin, publicado sólo para usted.

Trent no confesó nada. Estaba muerto cuando se tomó la foto.

"El que vive por la espada, morirá por la espada",

el que se inventa las noticias, perecerá por ellas.

Portada de todas las ediciones: el caso Howard Rankin está cerrado.

Irá a la cárcel como se merece, y su asesino a sueldo, Chris Barker,

irá con él.

¿Cómo sigue?

Esos hombres pagarán por sus crímenes.

Eran buenas personas hasta que los crímenes se descubrieron.

Ahora son cobardes que reclama la justicia

que ellos buscaban destruir.

Todo vuelve a ponerse en su sitio.

¿Qué quería Howard Rankin?

¿Qué lección podemos sacar de su historia?

Esta lección es que la quinta columna

los verdaderos traidores entre nosotros no son hombes que hablan

con acento extranjero pagados por Hitler.

No, todo hombre que parcipa en un grupo creado para odiar...

a otro grupo, de raza o convicciones distintas

en el interior de la nación, forma parte de la quinta columna.

Todo hombre que practique la discriminación, sobre todo hoy,

provocando problemas e insatisfacción,

bloqueando el camino hacia la victoria y la paz

por sus viciados propósitos, es un traidor.

Los dictadores vencen cuando el pueblo se divide.

No antes.

Oremos por el triunfo del pueblo y que Dios defienda a los justos.

Fin

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