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Desperté del accidente con el limpiaparabrisas en marcha.
El coche estaba boca abajo y yo estaba enganchado al techo.
Sobre el techo, una bolsa de deporte y un bolso rojo.
¿Lo escondiste? Sí.
Ayer noche fui a buscarlo todo.
Dentro de la bolsa había una pistola.
En el bolso rojo, una cartera con la documentación de Ana.
Tenía previsto enterrarla aquí, pero cambió de idea.
-¡Ana! -¡Ana!
-¡Aquí!
-Tenemos algo.
¡Por fin!
-¿Cómo sabes que estaba embarazada de mí?
-Porque Ana me lo dijo. -¡Fuera!
-¡Mentirosa de mierda! -No me insultes.
Cuando encontremos a Ana, te irás.
No volverás a vivir aquí, Marc.
Ha olvidado los hechos objetivos que conocía
y los recuerdos personales. Recuerdo a alguien.
Eva Durán.
Utilice a Eva como su foco.
El juez quiere que pases unas pruebas de amnesia.
Necesito recordar y saber la verdad.
Solo haré la prueba si me ayudas.
Quiero saber quién es el topo. De acuerdo.
La amnesia es tu coartada.
Si haces esa prueba, te meterán en la cárcel y ahí no podré protegerte.
El color verde corresponde a la memoria a corto plazo.
El rojo, a largo plazo.
Significaría que lo recuerda.
¿Tanto te duelen esos puntitos rojos?
Que solo te recuerde a ti te afecta.
Sigue enamorada de ti.
Juega con eso.
No iré a ninguna parte hasta que sepa quién os pasa la información.
Estás publicando un montón de mierda sobre mi padre.
O dejas de publicar o le enseño la foto, tío.
Su hermanito con su ex en su propia habitación
cuando aún estaban juntas.
-No te importó follártela, ¿no?
¿De cuánto dinero hablamos? 100 000 euros.
¿Y de dónde sacó Ana tal cantidad? Héctor Castro.
El abuelo de Marc.
¿Qué haces aquí?
¡Joder!
¡Joder, joder, joder!
¿Esto es lo de matar al padre?
-¡Joder! Anda, dame eso.
-Es importante que sepáis que no he sido yo
el que os ha traído hasta aquí.
Lo habéis hecho vosotros. -Dámelo. Lo vas a arrugar.
-¿Esto qué es? -El discurso final de campaña.
-¿Ahora le escribes los discursos a mi padre?
-Me lo ha pedido. -¡Ah!, ¿sí?
Si él siempre improvisa, él nunca lee.
-Siempre hay una primera vez para algo, ¿no?
-Ya, ya, ya.
Y molaría que la primera vez no fuera la última, ¿no?
Esta noche iremos al Túnel. Si quieres, pásate, ¿vale?
-Ya veremos.
Anda, tira.
-¡Chao!
¿Lo conoces?
No.
Me ha preguntado por ti.
Quiere hacer un artículo sobre el rector y su hija.
¿Es periodista?
Eso dice.
¿Quién es, Ana?
No lo sé. ¿No lo sabes?
¿Y por qué te has escondido cuando le has visto?
Eras tú el que estaba hablando con él.
Ana, ese tío no es periodista. No sé quién es.
Pero te estaba buscando y tú te has escondido.
Llevo toda la vida lidiando con estas cosas.
Los más peligrosos no son los altos y los fuertes, son los listos.
Hacerse pasar por periodista
en medio de una campaña electoral
no es lo más brillante que haya visto jamás, pero... es efectivo.
No sé qué os traéis entre manos, pero aléjate de él.
Ana...
Me ha quedado claro.
(Portazo)
¿Sabes quién soy?
-¿Qué quieres?
-Tú no me conoces de nada. Nunca me has visto, ni siquiera te sueno.
-¿Qué hacías allí?
-No, eso es lo que quiero que olvides.
-¿Por qué debería hacerlo? -Hazlo. ¡Hazlo!
Sé inteligente, mujer, y todo irá bien.
Mira, esto no es una amenaza; es una promesa, Ana Saura.
No te arriesgues a querer saberlo todo.
Te mencioné el caso la semana pasada.
No sé si te acuerdas.
Su mujer vino de Argentina diciendo que había desaparecido.
El caso lo pilló Claudio porque tú estabas muy liado.
-¿Cómo?
-Porque estaba buena.
Aquí está.
Ezequiel Cortés, 45.
Nacionalidad española aunque reside en Argentina.
Tiene una hija de ocho meses, sin antecedentes de ningún tipo...
Teóricamente, vino por temas de curro hace dos semanas y pico.
Y su mujer perdió el contacto con él...
el cinco de octubre.
-¿El cinco?
El día que desapareció Ana.
¿Qué más?
-Alquiló una moto el día que llegó.
La compañía dice que nadie la ha devuelto.
-¿Su mujer sigue aquí?
-Sí, en un motel.
-¿Claudio la interrogó?
-Sí.
Y parece que aquí está el vídeo.
-¿El vídeo del interrogatorio?
¿Para qué graba en vídeo un interrogatorio rutinario?
-Es Claudio.
-Y porque estaba buena.
Vuelve a revisar las cámaras de las gasolineras,
los clubes y los radares de la noche que desapareció Ana.
A ver si con suerte encontramos la moto de nuestro nuevo amigo. ¡Vamos!
(Vibra el móvil)
No, no, no. No, Mónica, dámelo.
No, no, no, que no.
¿De verdad vas a dejar de lado esto para hablar con...?
Es Eva.
Perdón.
¿Sí? ¿Qué pasa?
"Marta es quien le ha estado pasando información a Alicia".
¿Estás segura?
Lo he visto, me lo ha dicho a la cara. Es ella.
Lo sabía.
"Revisa los emails que os hayáis mandado, llamadas, mensajes...".
La única prueba es mi palabra
y tenemos que demostrarlo de algún modo.
Ahora tengo que dejarte.
"¿Y dónde estás?".
Con Elías. "¿Y qué estás haciendo?".
A cambio del topo, me comprometí a pasar unas horas con él.
"Para ayudarle a recordar". Dime dónde estás y voy a buscarte.
Es nuestra oportunidad.
Si recuerda algo sobre Ana, me lo dirá.
Eva, por favor...
"Era verdad: está amnésico".
Solo me recuerda a mí.
Eso me da ventaja. Sé que puedo controlar esto.
Sé que me lo dirá.
"¿No ves que lo está consiguiendo, que te tiene donde quería?".
"¿Y si recuerda que ha matado a Ana? Es peligroso, joder".
Me ganaré su confianza.
Le haré creer que siento algo de nuevo por él.
Y cuando recuerde dónde está Ana, me lo contará todo.
"Eva, por favor, dime dónde estás"
y vengo...
(Comunica)
¡Mónica! Mónica, por favor...
¿Sabes qué creo?
Que yo soy para ti lo mismo que tú eres para Eva.
Mónica, de verdad... No, David, lo dejo.
Dejo el bufete. Me haces sentir más pequeña de lo que soy.
Mónica, escúchame, escúchame, por favor.
¿Adónde vamos?
Iremos donde empezó todo.
Buenos días.
-¿Sabes dónde está papá?
-No. ¿Por?
-Mamá lleva corriendo más de una hora. Está enfadada.
¿Has visto esto?
-¿Qué? -Santi Mur ha cerrado su blog.
Se habrá cansado de hablar de papá.
Guay, ¿no?
Toma.
-Ven. -No, para, para.
No te he llamado para esto. Tenemos que hablar.
Ponte esto. -Joder, nada bueno empieza así.
-Te dije que lo nuestro fuera un secreto.
-No se lo dije a nadie.
-Pol tiene una foto nuestra en la cama.
-¿Qué? -Sí.
-Pero si...
¡Hijo de puta! Ayer me estuvo tocando el móvil.
La cogería entonces. -¿Qué hacías con esa foto?
-No sé, es lo único nuestro que tengo.
-Pues tu amigo se la ha enseñado a Charry.
-¿En serio?
-No quiero que nos veamos más.
-Pe... pero ¿por qué?
-Porque le dije a Charry que solo fue esa vez.
No quiero hacerle más daño.
-Podemos seguir enrollándonos... -¡Que no!
Paso de Pol, de ti, del blog...
Solo quiero que mi hermana se recupere.
-Santi...
Si guardo esa foto, es porque estoy enamorada de ti.
-Ahora solo me importa Charry.
Tengo que rehacer mis pasos.
¿Y qué tengo que hacer yo?
Tú eres mi único recuerdo.
Mi mente está a oscuras ahora.
El médico dice que tú eres la única que puede iluminarla.
Si sospecho que me escondes algo, se acabó.
De acuerdo.
¿Y si no recuerdas nada?
Lo haré.
Cuidado con este tramo, resbala.
Me crié en un pueblo.
¿Dónde te despertaste exactamente?
Fue allí.
¿Lo recuerdas?
Lo vi en las noticias.
Mi primer recuerdo es en la carretera.
El coche volcó.
O sea, que te despertaste boca abajo.
¿Qué harías ahora si te despertaras aquí?
Recuerdo algo.
La radio estaba puesta.
Me recuerdo conduciendo.
Estaba mareado...
Entonces intenté girar, pero...
Sí.
Por primera vez, tengo la sensación de haber estado aquí.
Has estado aquí, es un hecho.
No, no.
Esto es diferente.
Me desperté con mucha sed. Me dolía la cabeza.
Salí a rastras como pude.
Recuerdo los cristales clavándoseme en las manos.
El dolor era punzante.
¿Qué pasa, Elías?
Yo no os he llevado hasta aquí, habéis...
llegado vosotros solos.
Mi trabajo era haceros creer que podíais hacerlo, que tenéis...
más fuerza y poder del que os han hecho creer.
Este es el discurso que diste al final de la campaña.
Lo vi en un vídeo entre el material.
¿Has visto ese vídeo?
No.
Vayamos a la universidad.
¿Qué quieres?
Eva está con Elías ayudándole a recordar. ¿Qué estáis haciendo?
Vuelve a ponerme las manos encima y juro que hago que te detengan.
Eva me lo ha contado todo. Sé que has sido tú.
Mentira. ¡Mentira, qué hija de puta!
¿Qué te han ofrecido para caer tan bajo?
Eres tú el que folla para hacerse un hueco en el estamento judicial.
En eso tienes razón. Solo follaba contigo por interés.
Te he puesto tan cachondo
que podría hacer que me empotraras contra esa pared.
¿Quieres?
Te dije que este caso te iba grande.
No sabes cómo me alegro de no ser como tú.
Relaño también nos ha dejado.
-¡Que le jodan!
-Ya hemos perdido el 20 % de facturación. Hay que hacer algo.
No podemos seguir desangrándonos.
-No podemos hacer nada.
-Tal vez apartar a Elías hasta que se solucione todo.
-Ni hablar, eso sería como decir que es culpable.
-¿Qué crees que haría Elías en tu lugar?
-Apoyarme. -Lo dudo.
-No tienes ni idea.
-¿Ya no quieres follar?
"Me dijo que venía aquí por trabajo,
era un proyecto en la empresa de un amigo".
"Que pagaban muy bien
y así podríamos tapar algún agujero".
"Serían solo tres semanas".
-"¿A qué se dedica la empresa?". -"Exportaciones".
"Ezequiel me dijo que buscaban abrir mercado en Argentina".
"Pero llamé a su amigo cuando perdí contacto, por si sabía algo
y me dijo que no había hablado con Ezequiel desde hacía meses".
-"Entonces ¿a qué vino?".
-"¿Dónde está Martina? ¿Dónde está mi hija?".
-"Está con una agente nuestra, no se preocupe".
"¿A qué vino su marido?". -"No lo sé".
"No sé, no sé".
-"Le dijo que vino a ganar dinero y se esfumó".
"¿Cree que es posible que les haya abandonado voluntariamente?".
-"No".
-Mira esto, jefe.
Nuestro amigo el motorista.
-¿Es de la noche de la desaparición? -A las 22:20.
Son de una cámara de tráfico situada a 9 km del agujero.
El origen de la última llamada de Ana.
-¿Y no volvió a pasar por ahí? -No por esa carretera.
Pero podría haber vuelto por esta comarcal.
-Dando un rodeo. -Un rodeo por donde no hay cámaras.
¿Qué dice la mujer?
-Oculta algo.
-¿Cómo lo sabes? -Escucha.
-"Le dijo que vino a ganar dinero y se esfumó".
"¿Cree que es posible...?". -Está muy asustada.
Sabe que su marido le miente.
-"No".
-Pero esa pausa...
y ese "no" de una certeza absoluta...
¿Tienes la dirección de su motel?
Si está angustiada porque su marido ha desaparecido, agradecerá
que tengamos una nueva pista.
-¿Cómo la convencerás para que te diga lo que le escondió a Claudio?
-No la convenceré yo.
¿Y si nos ven?
En festivo y fuera de la época de exámenes, apenas hay alumnos.
¿Y no hay vigilancia?
Solo hay un guardia jurado en la entrada de atrás.
Que no te vea, es amiga de Pol.
Ahí es donde diste el discurso.
Y donde se me vio por última vez.
¿Algo?
No. Sigo recordando el discurso,
pero no que lo diera allí. Estaba lleno, era distinto.
Esto no funciona. Antes ha funcionado. Inténtalo.
Lo intento desde que me desperté.
Solo recordé en la vistilla y ahora en la cuneta.
¿Qué diferencia hay entre ahora y antes?
¿Dónde te daba clases?
¿Por qué quieres saber eso? Eres mi primer recuerdo. Me ayudará.
Tienes que recordar qué paso.
Tengo que seguir el rastro de mi mente.
Una cosa me llevará a la otra.
(Móvil)
(RECHAZA LA LLAMADA)
Ven.
¿Qué pasa, qué es tan urgente?
Eva está con Elías. Le está ayudando a recordar.
Tengo miedo de que le pase algo. ¿Dónde están?
Ojalá lo supiera. ¿No se te ocurre nada?
(Comunica)
¡Otra vez!
Si le está ayudando a recordar, irán a lugares donde estuvieron juntos.
No sé... ¿La universidad, el hotel...?
Puede ser.
Vamos a ver si los encontramos.
¿Por qué le ayuda?
Elías le ha dado el topo, Marta Hess,
a cambio de que le ayude a recordar.
Pasó la prueba del neurólogo... Es verdad, solo recordaba a Eva.
Entonces mañana irá a la cárcel, ¿no?Sí.
Vale, ¿y si recuerda?
Por eso creo que Eva está en peligro.
Si él está amnésico es como si no tuviera lazos familiares
ni amigos ni nada que le ate a la ciudad.
Lo único que tiene son contactos y gente con poder que le debe favores.
Exacto.
Si yo fuera él..., me fugaría.
Tiene sentido.
¿Qué hacemos? ¿La poli?
¡No!
No, no, no. No es seguro que se haya fugado.
Y si la policía se enteran de que están juntos,
el juez nos quitará el caso y Eva perderá la licencia.
Lo tenemos que hacer nosotros.
Empecemos por la universidad.
¿Te sentabas ahí?
En esta.
Durante los dos primeros meses, no te diste cuenta de quién era.
¿Cuántos alumnos tenía?
Unos... 120. Es normal que no me fijara en ti.
Controlas tus clases como si fueran un juego de poder.
Te concentras en los alumnos que te pueden dar juego.
Yo era discreta.
Había pasado mucho tiempo desde lo del juicio de tus padres.
Sí, yo solo era una niña de 11 años.
¿Y cuándo me di cuenta de que tú eras esa niña?
Un día me armé de valor y respondí a una de tus preguntas.
Me preguntaste el nombre y ataste cabos.
¿Y sucedió algo entre nosotros enseguida o fue más tarde?
Meses más tarde, me contaste...
que, cuando te dije mi nombre aquí, tuviste una sensación extraña
de que nada volvería a ser igual.
¿Y para ti?
También.
Recuerdo...
hacerte preguntas solo para poder hablar contigo.
Con tu famosa mirada intimidatoria.
¿Famosa?
La teníamos pánico.
Cuando fijabas tu mirada en alguien, se hacía pequeño.
Algo así me pasó la primera vez que me vi después del accidente.
Es como si... como si...
me mirara alguien que no era yo.
Y que me intimidaba.
Yo soy inmune.
Ese era nuestro juego.
¿Quién ganaba?
¿Tú qué crees?
Si me pasé tanto tiempo mirándote,
no me extraña que seas el único recuerdo que tengo.
¿Y me dejaba perder siempre?
Es la primera vez que te gano.
No hablábamos solo de Derecho en esta clase.
Aquí pasó algo más.
Era casi verano...
La última clase del máster.
Aún no había pasado nada entre nosotros.
Ese día estabas especialmente punzante.
Tus ejemplos parecían escogidos para provocarme.
Debía aprovechar. Después de esa clase, te perdería para siempre.
¿Recuerdas eso?
Recuerdo que fueron las dos horas más cortas de mi vida.
Cuando todo el mundo se levantó, yo me quedé aquí recogiendo.
Esperé a que todo el mundo se fuera.
Estuve a punto de llamarte, pero no me atreví.
Dejé que te fueras por esa puerta. Creí que se había acabado.
Pero cuando todos los alumnos se habían ido ya...,
estabas ahí.
Exactamente igual que ahora.
Mirándome.
Tenía pensada una excusa.
La última duda.
Pero no me dejaste hablar.
Lo recuerdo.
Y recuerdo tu boca.
Recuerdo tu boca en la mía.
Recuerdo una discusión.
Tiene que ser la de la ruptura.
¡Imposible!
Nunca discutimos, ni siquiera nos vimos.
Todo esto no puede recordar una discusión que nunca existió.
Fue una discusión violenta. Recuerdo tus gritos.
¡Nunca gritamos!, te lo inventas. ¿No fue en mi despacho de noche?
¡No!, yo nunca estuve en tu despacho.
Lo recuerdo con mucha vivacidad. Tiene que ser la ruptura.
¡No!, durante los meses que duró, nunca discutimos.
Nuestra última noche, te fuiste a dejar a Alicia.
Me prometiste que la dejarías y volverías conmigo,
pero nunca apareciste ni me diste una explicación.
¡Te dejé cientos de mensajes, pero nunca apareciste!
¡Nunca discutimos!
Pues si no eres tú la del recuerdo, entonces...
Este no era tu despacho cuando yo era tu alumna.
Aquí ocurrió algo.
Ana... Es Ana.
Las elecciones... Pasó algo.
Registraron el despacho entero
y no encontraron nada, ni un rastro de...
Ella quería que dimitiera y yo no. Estaba furiosa.
Dimitiste al final del discurso.
Alguna cosa pasó para que me convenciera.
¿Qué? No lo sé.
Quiero ir al lugar desde el que hizo la llamada.
¿Qué recuerdas, Elías? Todavía nada, pero quiero ir allí.
¿Seguro que es aquí?
Sí, creo que sí.
Sigue, sigue.
Es David, mi socio.
Me está buscando.
(CIERRA CON LLAVE)
Sabe que estoy contigo.
Tiene miedo de lo que me puedas hacer.
¿Cree que puedo hacerte daño?
¿Estás con él?
¿Y a ti qué te importa? Lo siento.
Se veían en la azotea del servicio.
¡Qué romántico! Allí le metería mano.
¿Y aquí, en el despacho? (INTENTA ABRIR)
Me dijo que cogían la escalera de emergencia.
Así nadie podía relacionarlos. ¿Eva te contó eso?
Hicimos un informe para la policía
con todos los lugares donde se veían por si había hecho lo mismo con Ana.
¡Eres un hijo de puta! -Te pedí que hablaras con él, Lola.
¿Qué podía hacer? Así ha dejado de publicar mierda de mi familia.
-Me robaste fotos y me utilizaste. ¿Y sabes lo que está pasando Charry?
-Solo así podía presionar a Santi.
-¿Qué? ¿Qué culpa tiene Charry de lo que publica su hermano?
-¿Crees que ha sido fácil para mí, que no me duele?
-¿Y por qué lo has hecho? -Porque es mi familia.
-Ya. Toda la vida rajando, y ahora actúas como ellos.
-Me necesitan, lo siento. -Pol, me conoces.
Cuando le enseñaste esa foto, sabías que no te perdonaría y lo hiciste.
No te reconozco.
-¡Lola!
-¡Vete a la mierda!
¡Déjame, por favor!
-Quiero hablar contigo. -¡Marc!
Marc, lo siento.
-¿Por qué mentiste, Charry? -No mentí.
-¿Por qué le dijiste a la policía que estaba embarazada y todo eso?
¿Alguien te dijo que lo hicieses? -¡No, nadie!
-¿Quién fue? -¡Nadie!
-¿Fue Elías? ¿Fueron ellos los que querían culparme?
-¡Que no fue nadie!
Marc, ¿no te das cuenta?
Ana temía contártelo porque sabía que te pondrías así.
-¡No! -¡Que me estás asustando!
Sé que discutisteis por lo del embarazo.
-¡No, eso no es verdad!
-Te dijo que estaba embarazada y enloqueciste.
Hubieras hecho cualquier cosa.
-¡Jamás le haría daño a Ana, y lo sabes!
-¿Y por qué golpeaste la puerta así?
-Porque sentía que la perdía.
Pero hasta que tú no lo dijiste, yo no tenía ni idea
de que Ana estuviese embarazada.
-Lo siento. Yo no podía demostrar que discutisteis por eso.
Pero estaba segura de que...
-¿Tú me crees a mí capaz de haberla matado?
¿Eh?
¿Tú te crees que fui yo, Charry?
-No, yo ya no sé qué creer.
Lo siento, Marc.
Lo siento, de verdad.
Sabes que no me gusta que fumes en casa.
¿Qué ha pasado con Lola?
Que la he cagado.
Sabe por lo que estás pasando. Lo entenderá.
No, si ya lo entiende, ya sabe quiénes somos.
El tipo de gente que no tiene amigos.
Sí tenemos amigos.
No. Tenéis gente que os debe favores, que no es lo mismo.
Pol...
Cuando eres joven, la amistad es muy importante.
Pero, con el tiempo, te das cuenta de que lo único que permanece
es la familia.
¿Y por qué tengo que elegir?
La vida elige por ti. No es verdad.
¿No? No.
¿Tú crees que Lola va a perdonarte?
No.
¿Lo ves?
Yo siempre estaré ahí.
Hagas lo que hagas.
No tengo otra opción que perdonarte.
Si papá hubiera matado a Ana, ¿tú le perdonarías?
Papá no ha matado a Ana. ¿Le perdonarías o no?
Mamá, yo no quiero ser como vosotros.
No soy como vosotros.
(LLAMAN A LA PUERTA)
¿Quién es?
-Disculpe las molestias, soy el inspector Giralt.
-¿Qué ha pasado? -Tranquila, no se alarme.
Tenemos información nueva sobre la desaparición de su marido.
-¿Dónde está el inspector Claudio? -Ahora llevo yo el caso.
-¿Por qué? (LLORA UN BEBÉ)
-Estamos relacionando su caso con otro que llevo yo.
La desaparición de Ana Saura.
-Lo siento.
Tiene fiebre y, con el viaje, se ha puesto peor.
-Tranquila. ¿Puedo pasar? -Sí.
Ya está, mi amor, ya.
-Ya está, cariño, ya.
Ya.
Ya, cariño.
¿Cómo puede estar relacionado Ezequiel con esa chica?
-Desaparecieron el mismo día.
¿Había oído hablar de Ana Saura antes?
-Solo por la tele. Aquí, estos días es...
Antes nada. Nosotros vivimos en Buenos Aires.
-Hemos encontrado un trozo de la camisa de su marido
en el mismo sitio desde donde Ana hizo su última llamada.
-Mi bebé...
Tranquila, bonita, ya.
-¿Cómo sabe que era su camisa? Podría ser de cualquiera.
-Puede que su marido la conociera y no le dijera nada.
Tampoco le dijo toda la verdad de por qué vinieron aquí.
-Ezequiel es una buena persona.
¿Ha venido usted a hablar de él o de esa chica?
-¿Tienen ustedes problemas económicos?
-Sí.
Dejé mi trabajo cuando tuvimos a Martina,
y la empresa donde estaba Ezequiel cerró hace tres meses.
Él... vino aquí por nosotras.
-O sea, que no discutieron ni...
ni se pelearon. -¡No, no!
Ya se lo dije a su compañero. ¿No ha hablado con él?
(LLORA EL BEBÉ)
-Creo que nos oculta usted algo, Natalia.
Y ahora no es el momento de guardarse nada.
-Les dije cuanto sabía. Pensaba que su trabajo era ayudarme.
-Es lo que estamos intentando.
-Llevo cinco días aquí esperando.
Nadie me dice nada y, que yo sepa, nadie hace nada.
¿Y viene usted ahora a preguntarme por esa chica?
Lo siento, pero no tengo nada más que contarle.
Martina está muy nerviosa y su padre está ahí...
fuera, en alguna parte.
(LLAMAN A LA PUERTA)
-Espere un momentito, por favor.
Gracias por venir, señor Saura.
Natalia, es el señor Ramón Saura.
Es el padre de Ana Saura.
-Hagan el favor de irse. -Por favor...
Si sabe cualquier cosa, si recuerda algo, lo que sea, dígalo.
-No, no. Yo no...
-El agente me ha contado su situación.
Usted mejor que nadie puede entender por lo que estoy pasando.
Si de alguna forma, su marido y Ana están relacionados,
cualquier detalle podría ser una pista muy importante.
Tal vez eso pueda ayudar a la policía a encontrar a su marido.
Por favor...
-Mi hija está muy enferma.
La sanidad en Argentina es muy cara y no...
No teníamos el dinero que se necesita para la operación.
El mismo día de su desaparición,
Ezequiel me hizo un ingreso de 80 000 euros.
(RADIO) "Hay que tener en cuenta la droga, la amnesia...".
-"Bueno, eso si el jurado se cree lo de la amnesia".
-"Sí, plantea dudas".
"Pero Juan Elías es listo y frío".
"Si no está amnésico, ¿cómo se dejó el móvil de Ana en su coche?".
-"Quizá no sabía que ella lo había dejado allí".
-"O es una trampa".
-"Elías es de los que tiende trampas,
no de los que cae en ellas".
"Hay que estar ciego para no ver que Elías es culpable".
(APAGA LA RADIO)
He leído todos los casos de amnesia de mi bufete
a los que alegaste en la primera vistilla.
En todos era falsa.
Fue aquí.
Aquí es donde...
la golpearon.
¿Recuerdas algo?
No.
Quizá sea una buena señal.
¡Vamos!
No me gusta este sitio.
Yo no he estado aquí.
¿Estás seguro? Parece...
No, no recuerdo nada.
He recordado en el lugar del accidente.
La clase, el despacho...
Incluso en el salón de actos
he tenido la sensación de haber estado allí.
Pero esto es diferente.
Esto, aquí...
Aquí hay algo que no encaja.
Yo no he estado aquí.
¿Tienes el móvil contigo?
¿De qué hablas?
Llama a tu socio y dile que venga a buscarte.
¿Qué?
Me voy.
No puedo arriesgarme. Me voy.
¿Dónde?
Si mañana entro en la cárcel,
ya no saldré de allí. No podré seguir recordando.
Y quienquiera que haya hecho esto saldrá ganando.
No voy a permitirlo, no me lo merezco.
¿Vas a fugarte?
No me queda otra opción. ¡No puedes irte!
Si te vas, será como admitir que eres culpable.
Nunca se sabrá lo que le pasó a Ana y te pasarás la vida huyendo.
Me han ofrecido la posibilidad de huir y voy a cogerla.
¿Quién?
Eso no puedo decírtelo.
¿Qué hubieras hecho si hubieras recordado?
No lo sé.
¡Hubieras huido igual! ¡De hecho, quizá has recordado!
Me has utilizado para saber si era culpable antes de irte.
He confiado en ti desde el principio y sigo haciéndolo.
No voy a ir a la cárcel por un crimen que no he cometido.
Estás jugando conmigo otra vez. No. No es cierto.
Créeme que odio al Elías de antes.
Su frialdad...,
sus mentiras,
su falta de ética..., todo.
La única cosa que me gusta de él... es que se enamoró de ti.
No traicionaría eso por nada del mundo.
Todo lo que te he dicho es verdad. Todo.
No puedes hacer esto.
Ojalá vuelvas a confiar en mí, Eva.
¡Voy a llamar a la policía!
¡Mierda!
He dejado a Ramón Saura en casa.
Ha entendido que no puede decir nada por el bien de la investigación.
-Gracias.
La cría de Ezequiel Cortés tiene un neuroblastoma.
Necesita un trasplante de células madre o no llega a los dos años.
La Seguridad Social argentina no lo cubre
y en la privada cuesta 500 000 pesos,
unos sesenta y pico mil euros.
-Ezequiel necesitaba desesperadamente
el dinero y se lo robó a Ana.
-Las cantidades no coinciden.
Ezequiel ingresó a su mujer 80 000 euros
y Héctor le dio a Ana 100 000.
Pero pudo utilizar el resto para huir y cambiar de identidad.
Vamos a cursar una orden de busca y captura de Ezequiel.
Es nuestros principal sospechoso.
Nuestra prioridad es encontrarlo.
(TOCA EL CLAXON)
Gracias.
¿Y Elías?
Está huyendo de la ciudad. Creo que ha recordado que fue él.
¿Cómo?
Ha ido recordando detalles; y una vez en el agujero,
ha decidido escapar.
¿Has llamado a la policía? No.
No voy a hacerlo.
No tienes por qué decirles que has estado con él.
Podemos hacer una llamada anónima.
¡No es eso! ¿Y por qué es?
Elías es listo. Llamar a la policía no servirá.
¿Y qué hacemos, dejar que se fugue? ¡No!
La mejor manera de evitar que Elías se vaya es diciéndoselo a su mujer.
¡Eva, no me jodas!
Alicia le conoce mejor que la policía.
¿Cómo sabes que no le va a dejar escapar?
Porque le quiere.
Pasa.
Tenemos poco tiempo.
Hemos tenido que montar el operativo en tiempo récord.
¿Qué va a pasar ahora?
Yo solo hago la documentación.
¿Adónde voy a ir?
Lo que sé es que eres una excepción.
Siéntate.
Espérate aquí mientras vienen a buscarte.
¿Alguna preferencia con el nombre?
No. Muy bien.
(LLAMA AL TIMBRE)
(ABREN LA PUERTA)
¿Qué haces aquí?
Elías está huyendo.
¿Cómo lo sabes? Me lo ha dicho.
Ha recordado en el lugar del accidente y en la universidad.
Donde golpearon a Ana, me dijo que no recordaba nada.
Que se iba porque no quería
que quien le estuviera tendiendo una trampa se saliera con la suya.
¿Tú le has creído?
Eso da igual, pero quiero evitar que se vaya, como tú.
¿Por qué no has llamado a la policía?
No creo que eso sirva de nada.
Sigues enamorada de él.
¡No!
¡Qué absurdo mentirse a uno mismo!
Es más guapa que mamá.
-Ya, pero mamá es más lista.
Quédate aquí, ¿vale?
¿Dónde está papá?
Eva Durán dice que está intentando huir.
¿Ha recordado si es culpable?
Ni él lo sabe, pero no quiere ir a la cárcel.
¿Adónde vas? A evitar que haga una locura.
Voy contigo. ¡No!
No. Quédate con Julieta.
Y llámame... si vuelve.
¿Y ahora? Alicia lo impedirá.
¿Y si no lo hace? Lo hará.
Escúchame. David...
Elías no me hubiera contado que se fugaba
si creyera que la policía podría impedirlo.
Alicia no dejará que Elías les abandone.
Espero que tengas razón. Porque como Elías se vaya...
Elías no se irá. Vayamos al bufete.
Investigaremos quién puede estar ayudándole a escapar.
(Teléfono)
Dámelo.
Ni llamadas ni cartas ni siquiera un mail.
Si tienes que arrepentirte,
que sea ahora.
¿Son muchos los que se arrepienten?
Hay cosas que cuesta dejar atrás.
Enseguida vendrá la furgoneta a por ti y dejarás de ser Juan Elías.
(JULIETA) ¿Dónde está papá?
-No lo sé, Julieta.
-¿Ha pasado el día con Eva Durán?
-Le está ayudando a recordar.
-Entonces ella sabrá dónde está.
Tú puedes quedarte sola, ¿no?
¿Quieres algo, un café, un whisky?
Juan se va.
¿De qué estás hablando? Está huyendo. Se va del país.
¿Cómo lo sabes?
Lo sé.
¿Y qué quieres que haga yo?
Que me ayudes a evitarlo. ¿Yo?
No. Yo no tengo nada que ver.
Pero sabrás quién está echando una mano, ¿no?
No.
Sé que ayudasteis a ese empresario gallego a huir.
Me lo contó Elías.
Ricardo, es importante.
¡Huy, Ricardo!
Estás acojonada de verdad, ¿no?
Tendrá alguna razón para huir, no sé...
¡Ah!, a lo mejor no quiere ir a la cárcel.
No le culpo.
Sabes que Juan jamás abandonaría.
No le voy a traicionar. ¡No es una traición!
¡Está amnésico! Tenemos que pensar por él hasta que recuerde.
Ese es el caso.
Que a lo mejor me parece bien que se fugue.
No hemos avanzado una mierda.
El teléfono y la sangre del coche nos harán perder.
-¿Qué pasa?
Juan está intentando huir del país y solo quería que me ayude a evitarlo.
¿Entonces es culpable? No.
Pero teme ir a la cárcel y no salir.
¿Y los niños?
Preocupados. -Ya.
-Ayúdale, Ricardo.
Si tú estuvieras en la misma situación,
me gustaría que Elías me ayudara a evitar que te fueras.
(LLAMA AL TIMBRE)
¡No pueden entrar aquí!
-Juan Elías, ¿dónde está?
-¡Salgan ahora mismo!
-Conocemos el procedimiento. Ya está largando.
-¡Fuera de aquí o llamo a la policía!
-Venimos de parte de Rodrigo Blanca. Ahórrate el numerito.
¡No me toques los huevos, eh!
-No sé a quién estarán buscando.
-¿Dónde está Juan Elías?
¿O te crees que yo no sé quiénes son tus clientes?
-Esto es un taller, no sé de qué me habla.
-¿Y cuándo se trabaja en tu taller?
Porque esto parece una pocilga.
Ya me estás cabreando un poquito de más.
La estás asustando.
¿Cómo te llamas?
-Sandra.
¿Tienes hijos?
No.
No mientas.
Yo también tengo, dos.
Mira, Sandra, yo sé cómo funciona esto.
Si nos da las información que necesitamos,
tus contactos dejan de llamarte y se te hunde el negocio.
Lo comprendo perfectamente.
No sé quién es Juan Elías.
Acabas de hacerle unas fotos de carné a mi marido.
O me dices ahora mismo cómo podemos localizarle
o te juro que abro un expediente que acabará contigo en la cárcel.
Puerto deportivo, amarre 23.
No llegáis.
Sale en menos de diez minutos. -¿Qué hacemos?
¿Llamamos a la policía?
No.
He repasado todos los clientes poderosos del bufete de Elías.
Solo dos encajan en el perfil: Alfonso Manzano y Raúl Pedrero.
Este es el de la central eléctrica.
Creo que a Raúl le lleva Heredia.
Y Manzano no arriesgaría su carrera por Elías.
Son los únicos que tienen redes fuera e historial delictivo.
Vamos a ver...
Eva...
Alicia. Quiere hablar contigo.
¿Sí? "Tenías razón. Elías está huyendo".
En 10 minutos, cogerá un barco en el amarre 23 del puerto deportivo.
El que queda cerca de tu bufete. Yo no llego. Ve tú.
Llamaré a la policía. "No, no lo harás".
La comisaría más cercana queda a más de diez minutos.
Además no quieres que le detengan. Vas a convencerle para que se quede.
"Solo tienes que ser sincera".
"Dile que crees que es inocente y lo que sientes por él".
Y Elías no se irá.
¿Qué pasa, Eva?
¿Qué pasa?
Adrián, haz una llamada anónima a la policía.
Elías va a coger un barco en el puerto deportivo. Vamos.
¿Adónde vamos?
Le retendré antes de que llegue la policía.
Ve memorizando esto:
te llamas Lluis, trabajas para Sarrión, una empresa de transportes.
¿Cuál es mi destino?
Ahora cogerás una lancha. Ve mar adentro,
y cuando esté a 30 millas, subirás a un barco que te llevará a Túnez.
¿Vienes conmigo? No.
Irás solo. Es lo mejor.
Estas son las llaves de la lancha.
Y aquí tienes todas las instrucciones.
Es esa, la del 23.
¿Cuál es el plan?
Le convenceré de que le he creído
y daré tiempo a la policía para que llegue.
¿Y qué pasará si la policía te ve con él?
Que te van a quitar la licencia de por vida, Eva.
No puedo dejar que se vaya.
¡Para aquí!
Escúchame. Cuando la policía esté llegando, te recogeré con el coche.
Si no te ven con él, podrás negarlo todo.
Es su palabra contra la tuya, y él ya mintió en un careo.
Y, por favor, ten cuidado, Eva.
¡Elías!
No puedes irte.
Si te vas, será como aceptar que eres culpable.
¿Eso es lo que tú crees? No.
No lo creo.
No creo que lo hicieras tú. Te creo, Elías.
Gracias por confiar en mí.
No puedes rendirte ahora. ¿Y qué más puedo hacer?
Ya lo he intentado todo.
¡Todo no!
Todo no.
(Sirenas)
He llamado a la policía.
Llegará de un momento a otro.
(Sirenas)
Ven conmigo, te sacaré de aquí.
Ven conmigo. ¡Vamos!
¡La policía está llegando!
Ahora no tienes tiempo de zarpar.
Ven conmigo. ¡Eva!
¡Eva!
¡Vamos!
¿Qué haces?
¡Vamos!
¿Qué has hecho?
¡¿Qué has hecho?!
Si crees que ha recordado, ¿por qué no has dejado que lo detuvieran?
¡Nos han contratado para esto!
Irá a prisión igualmente.
Claro.
Cuando decías que no querías que Elías te manipulara,
¿te referías a esto?
¿Sabes qué creo? Que nunca has dejado de estar enamorada de él.
¿Qué dices?
Sí. Por eso, en este tiempo, jamás nadie te ha conquistado.
Por eso, por mucho que te invitara a entrar en el bufete
y que fuera ese tipo de persona que querrías a tu lado,
siempre te he sentido tan lejos.
No, no pongas esa cara.
Siempre has sabido que estoy enamorado de ti.
Pero el fantasma de Elías siempre ha estado allí.
Y hoy ha cobrado vida.
(LLAMAN A LA PUERTA)
¿Qué coño ibas a hacer, eh?
¿Quién te crees que eres?
¡No puedes irte sin más! ¡No puedes!
¡Tienes una familia que te necesita y a la que tú necesitas!
¡No tienes derecho a echarlo todo por tierra, cobarde!
¿Qué has recordado en el agujero? ¡Nada!
¡Tienes que volver a ser el que eras, Elías!
¡Despierta!
Deja de juzgarte.
¡Deja de luchar contra ti mismo, de querer ser alguien que no eres!
¡Necesito a mi marido!
¡Te necesito, joder! ¡Vuelve!
¡Yo no la maté!
¡No me acuerdo de nada, de nada!
Sí.
Sí lo has hecho.
Sí lo has hecho. No.
Vuelves a ser tú.
No.
Eres tú.
¡Eres tú!
Lo siento, pero te van a meter en la cárcel y no he podido evitarlo.
He encarcelado a muchos de esos presos.
Que Julieta sepa que es un asesino.
Y en vista de los hechos, establezco régimen de presión preventiva.
Se levanta la sesión.
Te voy a presentar.
Juan Elías, abogado.
Mi padre es peligroso. Es un preso más.
No necesito tu ayuda. Sí, pero todavía no lo sabes.
Si le pasa algo en la cárcel,
no te lo vas a perdonar nunca.
Alicia sigue locamente enamorada de Elías.
Descubre que Elías y Ana están liados.
Se vuelve loca de celos y decide vengarse de los dos.
Le vi besarse con Eva Durán.
Mamá, que no sé qué le pasa a papá. -Llama a una ambulancia.
Están siguiendo una pista falsa.
Creo que lo tenemos. Yo me ocupo.
Dejemos de trabajar juntos.
La policía está dentro, hablando con mamá.
Tarde o temprano, su forma de actuar le pasará factura, jueza Castro.
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