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[Fernando] Este soy yo.
Aparentemente, un hombre como cualquiera,
sin embargo, hay algo en mí que me hace diferente.
Tengo un corazón demasiado grande.
El corazón promedio mide 12 cm de largo por nueve de ancho.
El mío también, pero sufre de una singular anomalía:
mi corazón tiene la capacidad de amar mucho más
que el de cualquier otro ser humano.
[suena música orquestal]
[sirenas de ambulancia]
[Fernando] En esa ambulancia que acaba de pasar viaja Paula,
mi primer amor.
- [enfermero] ¿Se cayó de la trotadora? - Sí, se cayó.
Ahora mami y papi están yendo al hospital.
[Fernando] Nos hicimos novios en Cerebro en el viaje a Bariloche.
Cuidado que eso es alcohol.
[Enfermero] ¡No que eso es alcohol! ¡No, no, no!
[Paula grita]
[Fernando] Paula es todo en mi vida. Ella sabe cómo hacerme feliz y yo a ella.
Hacemos un match perfecto.
Este soy yo otra vez.
Jefe de traumatología del Hospital Municipal de Mar del Plata,
función que cumplo de lunes a jueves.
[suena el teléfono]
Hoy es jueves.
- ¿Hola? - [Vera] Decime que ya saliste.
Bueno, no empieces. En diez minutos salgo para allá.
- [Vera] No llegues tarde. - [Fernando] ¿A quién invitaste?
[Vera] Iba a hacer algo más grande, pero no sé.
Me pintó como algo más íntimo. Viene mamá, mi hermano y...
[Enfermero] Tranquila.
[Paula] Mi marido trabaja en el hospital.
- ¡Me queman los ojos! - [Vera] ¿Me estás escuchando?
Te estoy escuchando, no te enojes. En diez minutos salgo para allá.
- [Vera] ¡No llegues tarde! - Dale, te mando un beso.
[Paula] Si me quedo ciega me mato.
Me tiro al mar como Alfonsina.
Pipi, no te vas a quedar ciega, no seas exagerada.
Ya viste lo que dijo el oftalmólogo.
Vos también escuchaste lo que dijo el oftalmólogo,
con el antibiótico vas a estar bien.
Encima ahora vos te vas, y yo no te veo hasta el domingo.
Tengo que estar ahí, tengo una operación programada.
Tengo que volver, Pipi.
- ¿Operación de qué? - Cabeza de fémur.
[Fernando] En esta casa vivimos con Paula y nuestras hijas.
Ciento setenta y dos metros cubiertos.
Este año terminamos de pagar la hipoteca que sacamos en el 2000,
con el gobierno de De la Rúa.
[Josefina] Si el ojo no se cierra rápido
para evitar el contacto con el alcohol
puedes quedarte ciego, pues el alcohol deshidrata.
¡Me mato! ¡Me mato, Fer!
Pipita, ¿es necesario que le leas estas tonterías a mamá?
Servile el té.
Pipi, mi amor, vas a estar bien. Son un par de días nada más.
[timbre de la puerta]
- [Paula] Por Dios. - Llegó Maru, atendé.
Me voy y apenas llego a Buenos Aires te llamo.
Despacito. Despacito, Pipi.
- ¿Qué pasó? - Te quedás con ella.
¡Fer! ¡Fer! Fer, llamame más que de costumbre.
[grita]
- ¿Qué? - Maru, avisame que me vas a besar.
- ¡Las amo! - ¡Chau, Fer! ¡Llamame!
¿Qué pasó?
[suena "Hit the Road Jack"]
El 20 septiembre van a ser nueve años qué hago este viaje todos los jueves.
418 km hasta Buenos Aires.
[suena celular]
Generalmente salgo mucho más temprano.
Hoy, el imprevisto de Paula me demoró bastante.
Voy a llegar para cortar la torta, darte besos...
Voy lo más rápido que pueda a tu encuentro.
Dale, que estoy manejando. Te amo, besos.
[Fernando] El momento del trámite.
El 16 de octubre van a ser nueve años que hago esto sistemáticamente.
El trámite es un proceso bastante sencillo,
pero que requiere mucha atención.
Un cambio que le hago mi vida los jueves a la tarde
antes de llegar a Buenos Aires.
Lo que yo le digo a mamá: es una copa por día.
[bullicio]
Llegó, mirá si no iba a llegar.
¿Qué pasa, Fer? ¿No tenés reloj?
[Fernando] A Vera la conocí hace diez años. Médica también.
Primero fuimos compañeros, luego, amigos con derechos,
hasta que un día nos dimos cuenta de que la cosa daba para más.
Vera es todo en mi vida.
Ella sabe cómo hacerme feliz y yo a ella.
Hacemos un match perfecto.
Cómo me conocés, ¿eh? El rojo...
Un regalazo, Fercho. Un regalazo.
Sí, obvio.
♪ Que los cumplas feliz, ♪
♪ que los cumplas feliz. ♪
[Nacho] Con todo, sis. ¡Genia!
[Fernando] El día que Vera se sumó a mi vida
entendí por primera vez cómo funcionaba mi corazón.
Porque por primera vez me sentí pleno.
Amaba con locura y era amado por dos hermosas mujeres.
[Fernando] Vas a estar bien, Pipi, ya te lo dijo el oftalmólogo.
[Nacho] Faltó un poquitito como de danza, al final.
Yo en tu lugar estaría protestando todo el día,
pero vos sos mucho más fuerte que yo.
Dale, mi amor. Te llamo mañana, te amo.
Besos a las chicas.
- Ah... - Hola.
Qué noche...
[se ríe]
- Estás borracha. - No.
- [se ríe] - Estás un poco borracha.
- No. - ¿Qué pasa?
Quiero soplar otra vez la velita.
[ambos ríen]
- Me voy, mi amor. - Bueno.
Por favor, avisale a Silvia que me atrase los primeros turnos.
- Sí. - Voy a llegar un poquito más tarde.
¿Por qué? ¿Qué pasó?
Quiero llevar a Moncho a que lo revise mi hermano,
porque sigue rengueando de la pata.
Para mí no es la pata. Para mí es la próstata.
- ¿Cómo la próstata? Es joven Moncho. - No. No es tan joven, tiene siete.
Además es virgen. Debe tener la próstata...
Sí, inflamado está, pero no se ve nada tumoral.
Por ahora.
¿Qué sugerís?
Acción preventiva.
Hagámoslo.
[perro llora]
En el 2010 la economía familiar necesitaba un refuerzo.
Gracias al contacto de un colega
conseguí un puesto en este sanatorio viernes y sábados.
Es todo una movida venir desde Mar del Plata,
pero vale la pena.
Me pagan muy bien.
Hola, ¿qué tal? Buen día.
Explicame bien lo de Jime que no entiendo. ¿Qué pasó?
Estamos tratando de buscar un punto medio, ¿viste?
Para que nos sirva la pareja a los dos.
Ella, el otro día me dice: "Mi amor, ¿me acompañás a la terapia?".
- Terapeuta mujer. - Ajá.
¿Sabés lo que hicieron? Durante 50 minutos me sacaron el cuero...
No, pero error. No tenés que ir nunca a la terapia de ella.
Eso no se hace, es ley.
En un momento un poquito conciliador, me siento y le digo: "Mi amor...
a lo mejor yo no soy el tipo que estás buscando vos".
¿Y?
Pasa algo inédito: se me acerca la doctora una petisa así, se me pone acá,
yo pienso que me va a dar un cabezazo, me planto ahí, y me dice: "¡Cagón!".
¿A qué terapia vas que te dicen cagón?
Una de 2400 pesos, ni siquiera reintegro tiene.
Es raro... nunca lo escuché...
- Hola. - ¿Qué pasó? ¿Era la próstata?
Del tamaño de una naranja, mi vida...
- ¿Tumor? - Todavía no.
Pero Nacho decidió prevenir y resolvimos.
¿Qué significa "prevenir..."?
¿Lo castraron?
¡Ay, Fer! Es lo mejor para él.
Si no, en dos años, máximo, es perro muerto.
Pobre Moncho.
¿Me acompañás al "súper" más tarde? No hay nada en casa.
Sí, claro. Por supuesto.
Me voy, que tengo un montón de pacientes esperando.
Pobre Moncho. ¿Sabés que nunca tuvo relaciones sexuales?
Pobrecito. Virgen y castrado.
Al final, el año pasado no hicimos nada.
Entre la internación de mamá y tu congreso en Cancún, nada.
Bueno, yo no hice nada. Vos tuviste unos días de playa, al menos.
Nada. Me la pasé todo el día encerrado en el hotel, trabajando.
Volviste hecho un camarón. ¡Fer!
Bueno, ¿dónde decís de ir?
- Tailandia. - No, no, es lejos. No me gusta.
- Algo más cerca. - Algo diferente, otra cultura.
Hay unas playas increíbles. Lucre estuvo el año pasado
y me mostró unas fotos que son increíbles.
- No... Vamos viendo, vamos viendo. - No, "vamos viendo" no.
No, no, no. Porque siempre decimos "vamos viendo" y al final no hacemos nada.
- Miami, Miami... - No, otra vez no.
- Sí, el sol de Boca... - No. Nos merecemos vacaciones copadas.
Bueno, organice... No me hagas... No me hagas trompita.
Por favor.
- Bueno, hablamos, hablamos. - Dale...
- Bueno, dale. ¿Qué hacemos? - Vos bebidas y fríos y yo el resto.
- Chocolate... - Chocolate también.
...y algún alfajorcito. ¿Sí?
[Maru se ríe]
- ¿Qué pasa? ¿De qué se ríen? - Nada.
Estamos viendo un video de cuando te picó el aguaviva en Cancún.
Sí, en el cuello.
Ese aguaviva de mierda me arruinó las vacaciones.
Encima, ahora, ciega.
[suena el teléfono]
Ese es mi teléfono.
- Dame el teléfono, debe ser papá. - ¡Debe ser papá! Pará, ansiosa.
- Acá está. - Dame, dame.
- Hola. - Tenés que atender, mamá.
Primero tenés que atender.
- ¡Y apretame! ¿No ves que no veo nada? - Bueno, ahí. Ahora.
Hola.
- ¿Cómo estás, Pipi? - [Paula] Igual, no sé...
peor, porque tengo tus dos hijas encima pegadas como dulce de leche.
¿Están ahí las dos? ¿No fue a entrenamiento Sofi?
No. Aprovechó que su madre está convaleciente, para pegar el faltazo.
Estamos con Maru también.
¡Hola, hola!
[timbre en supermercado] Repositora Jésica:
se la requiere en góndola de lácteos.
¿Dónde estás? ¿En el supermercado?
Vine a comprar unas cosas, no tengo nada en el departamento.
[Paula] Comprá cosas sanas, Fernando. Nada congelado.
Dale. Después te llamo.
Esperá.
¿Atún compraste?
Me siento insegura con la ceguera. ¿No podrás venir antes el domingo?
- ¿Quién es? - Gonza.
- Voy a estar, no te preocupes. - Besito.
Besito.
¿"Besito" a Gonzalo?
¿Qué?
- Le dijiste "besito" a Gonzalo. - No dije besito.
Le dijiste besito.
¿Estás celosa de Gonza?
- ¿Vino? ¿Compraste? - A eso iba.
[suena "Hit the road Jack"]
- Hola, Pipi. - Hola, Fer. ¡Qué suerte!
¡No, no, no! Agárrenla.
Acá llegó tu héroe, mi amor.
- Qué malas que son. - ¿Por qué, "qué malas que son"?
Nada, nada.
¿No te parece un poco irresponsable
irte hasta Buenos Aires con niños estando ciega, mamá?
Hace seis meses que estoy planificando este viaje.
Tengo el permiso de todos los padres.
Voy a llevar a esos chicos a Buenos Aires y además voy con Guada.
¡Y el médico me dijo que para el martes voy a estar bien!
[Paula grita] ¡Me voy a sacar las vendas!
No, no, no, no, no. No te saques que es peor.
Mañana te las vas a sacar.
No se rían, no sean malas.
- ¿Por qué? Si ya está... ¿Por qué? - Agarrá una servilleta, no llores.
Sacame una foto con tu mamá.
- No, así no. - Mirame, mirame.
¡No, no! ¡Qué asco, papá!
[altoparlante] La estrella más cercana al sol es Próxima Centauri.
Una de las estrellas del sistema Alfa Centauri.
- ¡Nos vamos! ¡Nos vamos! - Vamos, Mateo.
Miren el robot. ¡Chau, robot!
[niños gritan]
[música de suspenso]
Abrí, Pipi, abrí.
- [grita] - ¿Qué pasa? No te hice nada.
No seas exagerada.
- Me acordé. - Tomá. ¿Qué? ¿Qué pasó?
Había un tipo igual a vos en el planetario.
¿Igual a mí? ¿Tan apuesto como yo?
Sí.
¿Viste que hay unas pantallas
que pasan fotos de gente que visita el lugar?
Había un tipo vestido de astronauta igual a vos.
[Paula] Con un nene.
No sé si es por la vista, pero... me impresionó.
Igual a vos.
¿Tengo un doble en el planetario? Todo el mundo tiene un doble.
Debés tener un doble por ahí.
No tan linda como vos... Pero debés tener...
¿Vemos los últimos tres capítulos de la serie? ¿Dale?
No, no. Mirá vos. Que yo todavía no enfoco bien.
Y no... no.
Entonces no. Apago.
¿Sabés qué? Voy a buscar un... un chocolate...
El viernes es nuestro aniversario.
Sí, ya, ya... Ya te compré el regalo. ¿Vos me compraste el regalo?
¡Mentira!
¿Cómo te voy a estar mintiendo? ¿Cuántos años cumplimos ya?
- Diecinueve. - Pensé que te habías olvidado.
No vas a estar, Fernando.
Y el año que viene tampoco, cae sábado.
Pero estuve el año pasado y cayó jueves, ¿o no te acordás?
Pero fue horrible. Un almuerzo apurado frente al hospital
y después te fuiste a Buenos Aires. Me quedó acá la comida.
¿Vos creés que a mí me gusta ir y venir...
de Mar del Plata a Buenos Aires?
Tengo una responsabilidad. Voy a buscar un chocolate.
Sí, pero no quiero pasar más aniversarios así. Es feo.
No me gusta.
Podemos hacer un adelanto del festejo del bicentenario, ¿no?
¿Dónde están las nenas?
Que sea lo que Dios quiera.
[gruñe como un perro]
No, no me hagas el perro que me puede. Callate.
- Hola, ¿qué tal? ¿Cómo te va? - Hola.
Me gustaría hablar con el gerente, por favor.
- ¿Por qué asunto es? - Por un tema de derecho de imagen.
Esta imagen.
Es la primera vez que nos hacen un reclamo.
A la gente le encanta aparecer en la pantalla.
A mí no me gusta estar en ninguna.
Yo no quiero estar en ese video. ¿Me entendés lo que digo?
¿Me pide que le paguemos por estar en ese video?
No, vos no... ¿Vos no me escuchás cuando te hablo? Ya te lo dije tres veces.
Vos no me vas a arruinar la vida. Yo tengo temas muy serios.
Te pido, por favor, ¡sacame de ese video ya!
- No puedo decidirlo. - ¿Quién puede?
- Mi jefe. - ¿Dónde está?
- No está. - Dame el teléfono.
- No te lo puedo dar. - Mirá, vamos a hacer una cosa.
Vos no me conocés a mí.
Yo vuelvo mañana. Sigo estando en este video...
y te prendo fuego este plato volador con todos los marcianitos adentro.
Te quedó claro, ¿no?
Basta de Tablet, hijo. Gasti, basta.
Vamos a hacer un pipí con Mocho y volvemos.
Dale.
Guardala, hijo, ya está. Apagala.
[ladridos]
[suena música instrumental]
Ya sabés, Monchito. Callado. Callado, callado, callado. ¿Sí?
[suena teléfono]
Feliz aniversario a la piba más linda de todo este planeta.
Me había quedado dormida en el sillón. ¡Qué linda sorpresa!
Habría sido lindo festejar juntos tantos años.
El domingo vamos a cenar a donde vos quieras, después volvemos
y prendemos fuego esas sábanas que tenés ahí.
¿Y vos ya te vas a dormir?
Es que son las doce, estoy muerto. ¿Qué hora es en Mar del Plata?
¡Boludo! ¡Son las doce!
Sabés que te amo todavía, ¿no?
Yo te amo siempre, Pipi. Lo sabés, ¿no?
- ¿Las nenas? - Insoportables. Bien.
Bueno, me voy a dormir. Se me cierran los ojos.
Me encantó la sorpresa. Te amo.
Te amo.
La próxima vez consulte, antes de usar una foto, sin autorización.
Muchísimas gracias, buenas tardes.
Boludo...
- ¿Sí? - Me voy, gordi.
- Sí, mi amor. - ¿Te va un cine, después?
Sí, me va. Pará. ¿Con Gasti qué hacemos?
- Nancy. - No, Nancy no me gusta.
Es cara, tiene problemas con los horarios...
Es la única que me da seguridad, Fer.
Eso sí. Algo liviano.
- Una comedia, algo de acción... - ¡Comedia! ¡Comedia!
No, es que me dijeron que había una buenísima.
¿Cómo se llamaba? Pará...
Perdón, una pregunta. ¿Al Dr. Fernando Ferro dónde lo ubico?
Traumatología. Segundo pasillo a la izquierda.
Nos vemos allá. Voy a pasar a ver a mi vieja, primero...
¿Te conté que se cayó de la escalera mecánica del shopping?
- ¿Cuándo se cayó? - Te conté.
- ¿Pero se lastimó, se mató, qué pasó? - ¿Cómo se va a matar?
No, digo si se lastimó... quiero decir... ¡Ojo con tu madre!
Sí, es que si no le afloja al whisky, no sé dónde va a terminar.
Una joda, ese tema.
Besito.
Mirá que te quedó ahí...
- Chau, chau. - Chau, mi amor.
[golpea la puerta]
Sí, adelante.
¡Surprise!
La puta madre.
[estornudo]
¿Qué te pasó, Fernando?
Pará, pará. estoy... ¿Viste cuando un estornudo...?
Me parece que...
- Hola. - Hola. ¿Qué hacés acá?
- [Paula se queja] - Perdón, me olvidé el teléfono.
- Disculpen. - No, por favor. Por favor.
Disculpen.
"Perdón".
¿Qué? No me mires así.
Reservé una habitación en un hotel boutique de Puerto Madero...
y una mesa para dos en un restó divino que queda justo enfrente del hotel.
No iba a soportar pasar otro aniversario sola.
¿Qué pasa? ¿Te preocupa el gasto?
Estaba en promoción.
Pensé que después de tantos años de sacrificio
nos merecíamos una noche romántica.
- No, pero... - ¿Qué pasa?
Como que me estoy...
Estoy así que... hace cuánto que no venías acá. Estoy...
Mirá lo que hiciste... y viniste... Estoy como emocionado también.
Si no te gusta la idea, cancelo todo.
Estoy muy feliz.
- ¡Ay! ¡Fernando! - ¿Qué?
No sé. Pensé que no... Casi me pongo a llorar.
¿A qué hora terminás?
¿A qué hora terminás con tus pacientes?
¿Qué pacientes? No entien... ¿Los, los, los míos?
Sí.
Ah, no. Es que tengo cuatro, cinco, seis, siete, ocho... no sé...
[tose] Dos o tres horas, más o menos.
Hagamos una cosa, yo me instalo en el hotel,
me meto en el jacuzzi y me pongo linda para esperarte.
La reserva para la cena es a las 9:30.
Te mando la dirección por mensaje de texto.
Queda justo cruzando el puente, ¿sí?
Estoy feliz de hacer algo diferente.
No... la verdad es que... estoy muy feliz de que hayas venido.
¡Qué grande!
El Dr. Ferro atendiendo a las pacientes afuera. Qué bien.
Esto, en diez años lo habrás hecho más de una vez y no me lo dijiste.
¿Entendiste lo que tenés que hacer?
- Sí, sí, sí. - Me llamás a las 9:10.
- Sí. - Tres veces.
No. Esto no entendí. ¿Por qué tres veces?
Las primeras dos yo no te voy a atender.
¡Qué hijo de puta!
A esa altura, la película habrá empezado hace media hora.
Vos me llamás y me decís: "Por favor, Dr. Ferro, es urgente...
"Dr. Ferro, lo necesitamos en traumatología".
¿Estás en un aeropuerto? No, tranquilo. Hacelo natural.
Yo le digo a Vera que tengo una urgencia y me voy. ¿Entendiste?
Es un poco complejo lo que me estás pidiendo.
Lo de las 9:15, hacer tres llamadas...
Hay que organizarlo con más de tiempo.
¡Es que no tengo tiempo!
No, perdoname. Es...
¿Eh? No te escucho, hablá más fuerte.
- Vino de Mar del Plata... - ¿Mar...?
¿De Mar del Plata?
La tenés agendada como "la feliz" entonces...
Contame un poquito más.
Te debe querer mucho para venir de Mar del Plata, la paciente.
A las 9:10. Tres llamados.
[vibra teléfono]
- Teléfono... Fer... - ¿Qué?
Teléfono.
[vibra teléfono]
- Te están llamando, Fer. - No voy a atender.
- ¿No atendés? - No, no quiero. No quiero.
[risa estridente]
[vibra teléfono]
Fer, atendé. No van a parar de llamar hasta que atiendas.
No, no quiero.
Atendé, es una urgencia. Atendé.
No tengo paz.
Hola.
Estoy en el cine, no puedo hablar. ¿Qué pasa?
Que vaya Quiroga.
Es que...
Bueno. En 15 minutos estoy allá.
- [suspira] - ¿Qué pasó?
- Una emergencia. - ¿Qué?
Clavícula expuesta, una mujer de 85 años.
Bueno, vamos. Vamos.
Sí, dale, vamos.
Permiso. Permiso.
Permiso.
No, vení, vení. Permiso.
No tiene sentido que me acompañes. Yo voy a trabajar.
¡Ah! Te acompaño. Te acompaño.
Como quieras.
Bueno, me quedo. Está buena la peli.
Yo en tres horas estoy en casa.
- Dale. - Esperame.
- Qué garrón. - Qué se le va a hacer.
[suena música disco]
Permiso. Permiso.
[chirrido de neumáticos]
[pitido de monitor]
¿Dónde estoy? ¿Qué me pasó?
- Tranquilo. - ¿Quién me pegó?
Tranquilo, tranquilo, tuvo un golpe fuerte en la cabeza.
- ¿No se acuerda? Accidente. Pumba. - ¿Estoy bien?
Está bien, tranquilo. ¿Sí?
¿Cómo te llamás?
Silvia. Pero me escribieron mal el nombre.
Tranquilo.
¿Mis teléfonos?
¿Eh?
¡Mis teléfonos!
¡Quédese quieto! ¡No se mueva! ¡Lo voy a tener que atar!
No, por favor, no me ate, soy fóbico. Soy médico y hubo una urgencia.
- Necesito mis teléfonos. - Sí, tranquilo.
Van a venir para una resonancia...
así que no se mueva.
Igual ya llamamos a su mujer. Está viniendo, ¿eh?
¿A cuál mujer, Silvita?
¿A cuál mujer?
¡Silvita! ¿A cuál mujer?
Silvita... ¡Vera!
- Fer... - No sabés qué susto.
Mi vida.
Una desgracia con suerte, un camión que pasó en rojo.
- Qué horror, por favor. - ¿Tengo algo?
- A ver, mirá la mano, seguila... - ¿Tengo alguna marca?
- ¿Qué hora es? - No, estás bien.
- ¿Qué hora es? - Once menos cuarto.
¿Qué?
Fer, apoyá la cabeza, tuviste un golpe tremendo.
- Tengo una urgencia. - ¡Fernando!
Un golpe en la cabeza, no te podés levantar.
Tranquilo, quedate tranquilo.
Yo le avisé a Gonzalo, ya está.
Él va a avisar en cirugía que no llegás, está todo bajo control.
- OK. - Tranquilo, ¿eh?
Lo que no está bajo control es este hospital.
No lo entiendo. Decí que se me ocurrió llamarte
cuando salí del cine y me atendió alguien de acá.
Si no, no me enteraba de nada. No te avisan.
- ¿A vos no te llamaron? - ¿No te digo que no?
Una locura.
Apoyá la cabeza.
Ahí lo vienen a buscar para hacer la resonancia,
y acá están los teléfonos.
Sí. No podés entrar al resonador con el teléfono.
Este no es de él.
No es mío.
- Apoyá la cabeza. - Sí.
¡Fer!
Es mi marido. Un segundito.
- Ese es mi marido. - [chista]
- ¡Fer! ¿Qué te pasó? - No pasó nada, estoy bárbaro.
Hablá bajito. Hablá bajito por una vez.
¿"Habla bajito", por qué?
Estamos en un hospital y la gente se asusta.
No hables, no mires, no escuches. No hagas absolutamente nada.
Andá para el hotel.
¡Está teniendo un ACV!
No, no, no es un ACV. Es un chequeo de rutina.
Vos, así como viniste, te vas al hotel. Yo en una horita estoy con vos, mi amor.
En una horita no creo. Mínimo dos, tres horas.
¿Qué sos? ¿Boludo?
¿Por qué hablás así, Fernando?
Pero por qué habla así. ¿Cuál es tu oficio?
Soy enfermero... camillero.
- ¿Enfermero o camillero? - Soy camillero.
Entonces, hablá como un camillero.
¡Soy traumatólogo y yo digo que en una hora me voy, me voy!
Fer, tranquilizate, por favor. Yo me quedo acá.
Hace lo que tenés que hacer.
- No escuches, no hables. - No te preocupes.
- ¡No mires! - No, mi amor.
[ruido de tomógrafo]
Apurate, por favor. ¡Apurate, por favor!
Una consulta... Hola. Acaban de ingresar a Fernando Ferro
y quizá lo dejen en observación. ¿No sabés si le van a dar una habitación?
- ¿Fernando Ferro? - Sí.
- Habitación 505. - 505, gracias.
- Hola. - Hola.
¿Vos lo estás buscando a Fernando? Yo soy Gonzalo. Eh... Gonza.
¡Gonza, Gonza! ¡Paula, hola!
- Paula... - Hola, Gonza.
- Mirá dónde nos venimos a conocer. - Sí.
¡Ay! ¡Qué alegría!
- Gonza, sos un clásico los domingos. - ¿Sí?
Sí, cuando Fernando vuelve: "Gonza esto", "Gonza lo otro". En la cena.
Las tiene hartas a mis hijas.
- ¿Hijas? - ¡Ay, sí!
Me dijo que estás pasando por un mal momento.
- Sí. - ¿Qué? ¿Te separaste ya?
- Estamos en eso. - Ay, qué lástima...
¡Qué lindo, conocerte! ¡Por fin!
¿Qué hacemos? ¿Lo esperamos en la habitación?
- No, es que entró por la guardia. - No. Le dieron la habitación 505.
No. Te dicen cualquier cosa, para que no molestemos.
- ¡Ay, Gonza! - ¿Por qué no nos sentamos...?
¡Qué lindo! Vos sabés que sos un hermano para Fer...
Josefina es tremenda. Quiere ser modelo.
De chiquitas eran muy unidas, pero... No sé. Ahora se matan.
Tienen personalidades muy distintas.
- ¿Y son de Fernando? - ¿Y si no, de quién?
Hoy cumplimos 19 años de casados.
- ¡Guau! - Sí.
¡Guau!
Me vine de Mar del Plata para darle una sorpresa y festejar.
Pero...
Qué garrón, ¿no? Mirá lo que estamos pasando.
Pobre Fernando.
- Pobre... - Sí.
- Ahí lo traen. - Sí, pero esperá, esperá.
No nos van a dejar pasar hasta que lo acomoden y lo enchufen.
Mami, si me escuchás lo vas a entender. ¿Qué?
Está bien, está bien, está bien. Sí, sí, sí, sí.
Perdón.
No. Lo van a dejar en observación hasta mañana.
- ¿Quién es esa mujer? - La doctora.
La doctora Seligmann.
Es neuróloga.
Ah, neuróloga. Está bien que lo vea una neuróloga.
Por los golpes en la cabeza.
Los médicos me dijeron que está todo bien, así que andate para casa
y venime a buscar mañana, tipo ocho, nueve, diez de la mañana.
Está Gonza afuera.
¿Le digo que se quede a pasar la noche con vos?
- Que se vayan todos. - ¿Eh?
Quiero estar solo. Vos ocupate de Gasti, que está con Nancy,
que es la niñera más cara del mundo. Andá, mi amor. Te agradezco mucho.
- Me quedo yo. Me quedo yo, en serio. - No tiene sentido.
Recién el médico me dio una "pasta"
y ahora me está haciendo un poquito de efecto.
- Así que prefiero descansar un poco. - Sí, descansá.
- Descansá, mi vida. - Fue un estresazo.
Ya sé, mi vida.
[suena teléfono]
Descansá.
Nancy, por enésima vez.
- Tomá, tu teléfono. - Andá.
- Sí, era la 505. - ¿No es esta?
Estoy saliendo. Estoy salie...
No sé. 15 o 20 minutos, lo que tarde en llegar, Nancy.
- Doctora. - Sí. Está todo bien.
Sin foco neurológico. Hay que descartar un segundo tiempo.
Se queda en observación hasta mañana. Me voy, que se me raja la niñera.
- ¿Doctora? - Tranquila, está todo bien.
- Ay, amor. Qué día, ¿eh? - No sabés qué susto.
- Qué suerte que no fue nada serio. - En una hora me dan el alta y nos vamos.
No, no, no. La Dra. Seligmann dijo que te tenés que quedar en observación.
La doctora Seligmann no sabe un culo.
Ay, Fernando. Te desconozco. ¿Por qué hablás así?
Lo que pasa es que yo conozco al Dr. Poidomani, que es jefe de área...
y lo mandé llamar. En una hora me voy de acá.
Sí, pero sería bueno que te quedaras toda la noche en observación.
- Los golpes en la cabeza son peligrosos. - Yo soy traumatólogo.
¿Vos sabés más que yo?
- Dale, Pipi. - OK.
¿Querés que te compre algo? ¿Un café...?
No, no sé estoy medio... con una angustia. No sé, me vino un bajón.
- Tráeme... canelones, o... - ¿Canelones?
Es que me bajo el azúcar... Chocolate.
- Si te parece... - OK. Bueno.
¡Una cosa muy importante! Mi celular.
Sí, averiguo dónde está.
Yo te agradezco muchísimo lo que hiciste.
No, tranquilo. Tranquilo.
[grita] ¡Ay, ay, ay! ¡Despacio!
- Vos estás loco, ¿no? - ¿Eh?
Vos me dijiste "una minita". Es tu esposa.
Sí...
¿Qué tenés? ¿Dos familias?
Sí.
¿Qué sos, Sadam Husein? ¿Tenés ocho esposas? No entiendo.
¿Sos un jeque árabe?
¿Por qué hablás si no sabés?
La poligamia es mucho más normal de lo que vos pensás.
Se practica en muchos lugares del mundo.
Afganistán, Argelia, Birmania,
Camerún, Qatar, Congo, India, Indonesia, Irán, Irak,
Jordania, Líbano, Marruecos.
¡Estás en Argentina, pelotudo!
Esperá, hablá... no, entonces viene el camión, gira...
Yo no lo veo, entonces me pega...
Tomá. Un alfajor y tu celular.
¡Una bronca! ¡No me lo querían dar!
Me dijeron que les dijiste que no es tuyo. El celular.
- ¿Yo? - Dije: "Tuvo un golpe
dice cualquier cosa". Y no me lo quería dar.
Y le dije: "¿sabés cómo lo conozco? Tiene un estiquer de boca. Dámelo".
Y me lo dio.
¡Qué turra! Me hablaba como si yo no fuera su mujer.
Una bronca...
- ¿Querés que te abra el alfajor? - Sí, por favor.
- Fer... - No, pará. No quiero hablar.
No lo tomes a mal. No, no, no puedo hablar, no me sale.
- ¿Estás bien? - Sí, ¿cómo querés que esté?
Estoy en estado de shock.
- Bueno. - Tengo la imagen del camión en la cabeza.
Ahora descansás en el departamento.
[se queja]
- Tomá. - Gracias, Pipi.
Así como estás ni unos besitos nos vamos a poder dar.
Feliz aniversario, amor.
Feliz aniversario. Te arruiné la noche, con lo linda que estás, Pipi.
No, que si te pasa algo, yo me muero.
Pero... no llores, no me va a pasar nada. Estoy bien ya.
Escuchame, yo me tengo que ir a las 6:30
porque no podemos dejar a las chicas solas.
¿Por qué no te venís conmigo? Yo estaría más tranquila.
- Es que no puedo. - ¿Qué no podés?
- Deja un día de trabajar. - Tengo que ir a ver a la mujer
que se rompió la clavícula.
¿Qué mujer?
La que te dije.
- No me dijiste nada. - No, sí... te conté que...
No.
La mamá de un conocido mío, giró así y se rompió la clavícula.
Una mujer de 92 años.
Y me dice: "Fernando, vení vos". ¿Qué querés? ¿Que no vaya?
Ay, Fernando, por favor, yo estaría más tranquila si venís conmigo.
Yo voy a estar tranquilo si descansás.
Levantate a las 6:30 y andá a esa hora para Mar del Plata...
porque el tráfico yendo para allá, es un caos. ¿Sabés?
- Ya sé. - Tranquila...
Te amo.
Yo también.
Viste que te robaron el anillo, ¿no?
¿Qué?
Que te robaron el anillo.
Fueron las enfermeras. ¡Hijas de puta!
¿Qué onda? ¿Todo bien?
Mirá cómo te chocaron el auto.
Sí, sí.
- ¿Lo lavamos igual? - ¿Cómo lo vamos a lavar?
Mirá cómo está. Dejarlo así. ¿OK?
Bueno, ¿y una colaboración? Para los viáticos...
Qué pillo que sos. Dale.
- Tomá. - Gracias, nos vemos.
[suena música disco]
- [Sofía] ¡No! - ¿No qué?
[Josefina] Ah, no. Hiciste torta el auto.
¿"Torta el auto"? ¿Es lo único que tienen para decirme?
"Hola, papá". Pude morir.
- Lo que te va a salir, papá, por favor. - Agarrame esto
- que me duele el cuello y el cuerpo. - ¡A ver, agarrale!
- ¿Estás bien? - Sí.
¡Mirá cómo está el auto, por Dios!
Le va a salir re caro.
- Raro. - Sí, ¿pero raro cómo?
No sé, raro... nervioso, sacado, malhumorado...
Hablándole mal a la gente.
¿Viste que Fernando es una persona sensata?
Bueno, con lo que le pasó se quiso quedar a trabajar.
No se quiso venir conmigo.
- Encima, le robaron el anillo. - ¿Qué anillo?
- ¿La alianza de casados? - Sí.
- ¿Solo eso le robaron? - Sí.
- ¿La billetera, el celular, nada? - No.
- ¡Ay, Pau! - ¿"Ay, Pau", qué?
¿Qué sé yo? Por ahí tiene una historia en Buenos Aires. Una mina, algo.
- ¿Qué decís, Maru? - Bueno. Es más común de lo que pensás.
- ¿Común? - Sí.
¿Cuántos años hace que está allá solo? Tiene todas las oportunidades.
¿O no? ¿Cuántos años hace que lleva esa vida?
- Nueve. - Bueno. Preguntale. No te quedes así.
- ¿Qué le voy a preguntar? - Le preguntas: "Fernando,
- ¿vos tenés una mina en Buenos Aires? - ¿Y?
Y te va a mentir. Porque todos mienten. Pero por lo menos, te vas a dar cuenta.
Porque a los tipos se les nota cuando mienten.
Sí, quería buscar a Gasti,
y después aproveché el auto para llevarlo al taller.
No, pero todo tranquilo.
Sí, mi amor. Te amo. Después de llamo.
Un beso.
¿Cómo va? ¿Querés un café?
Dale.
¿Qué te pasa?
Me tengo que ir de mi casa.
Jime habló con la psicóloga,
le dijo que nos tenemos que tomar un tiempo.
Te lo dije. Nunca hay que ir a la psicóloga de ella.
Perdés siempre.
No puedo parar de pensar.
Tranquilo, no te lo tomes así.
A lo mejor es transitorio.
En vos no puedo parar de pensar. Me explotó la cabeza.
- Hablá bajo. - Le doy vueltas a la idea, desde anoche.
¿Cómo tenés dos familias? ¿Me lo podés explicar?
¿Querés que te preste el departamento?
¿Tenés otro departamento?
Es el que uso acá. El de siempre.
Claro, es el que usás con la otra.
¿Te puedo pedir un favor?
No digas "la otra". Se llama Paula y es mi mujer.
¿Sí?
Norma viene los miércoles a limpiar el departamento.
- Si necesitás más días, me avisás. - Bueno, dale.
¿Qué hacemos? ¿Estás para una birrita, una picada?
Picada no, porque estoy a dieta.
[Fernando] Te acordaste tarde de estar a dieta.
Te agradezco, Fer, la onda que estás teniendo conmigo.
La generosidad con el departamento.
Yo sigo pensando lo mismo y me siento un hipócrita si no te lo digo.
Tranquilo, estás en tu derecho.
Eh... Yo no quiero ser cómplice de todo esto.
Entendeme, yo a Paula no la conozco. Pero a Vera sí.
La quiero mucho, hace mucho tiempo, y es una buena mina.
Ahí no entendés, hay un malentendido.
Yo no tengo amantes.
Vera y Paula son mis mujeres. Yo las amo a las dos.
[suena celular]
¿Pipi?
- Hola. ¿Llegaste bien? - [Fernando] Perfecto, mi amor.
¿Todavía estás atendiendo?
No estoy en el departamento, tomando una cervecita con Gonza.
¿Vos qué hacías, Pipi?
Acabo de llegar del supermercado, me faltaban unas cositas.
- ¿Estás bien? - Sí, perfecto.
- [Paula] Bueno. Descansá, amor. - [Fernando] Vos también, Pipi. Te amo.
- Besito. - [Fernando] Te mando un beso.
Te quiero decir una cosa con respecto a la calefacción.
Vos tenés dos hijas. Y tenés un hijo acá.
¿Qué tenés? ¿Todo por duplicado?
¿Tenés dos cuentas bancarias? ¿Tenés dos prepagas?
- Sí. - ¿Cómo hacés ante la AFIP?
¿Está todo en blanco? No entiendo.
No podes... una parte va en negro...
Tengo las cosas en blanco y alguna cosita en negro.
Las redes sociales. ¿Cómo hacés? Es peligroso.
¿Tenés dos Facebook, dos Twitter, dos Instagram?
Tengo todo doble. Algunas cosas ya me di de baja.
¿Cómo te administrás con los cartuchos?
¿Qué cartuchos?
Sexualmente hablando. Chichoneás acá, chichoneás allá...
- ¿Cómo hacés? - ¿Qué carajo te importa...
cómo hago con mi vida sexual?
A ver si entendés. Esto no es Vera o Paula.
Esto es... Vera y Paula. Es una felicidad total que tenemos todos.
Cuando salgo de Mar del Plata para Buenos Aires,
es una... continuidad de mi vida afectiva.
Yo tengo una sola familia... dividida en dos.
¿Una sola familia me decís?
¿Te escuchás lo que estás diciendo? ¿Una sola familia?
Yo una vez en mi vida quise tener una aventura.
Hablé con una mina en un boliche...
para sentir otro perfume. Para... otra cosa.
Y cuando voy a mi casa, estaba Jime esperándome y me preguntó:
¿"Como te fue anoche, mi amor"?
Así temblando estaba.
Terminé en el Tornú con 22 de presión, y te veo así tan impávido...
¿Cuál es tu patología? Explicámelo.
¿Mi patología?
¿Un hombre feliz?
Pará, tranquilizate, te va a dar un infarto.
- ¿Querés tomar un café corto? - Un whisky.
- ¿Vas a mezclar cerveza con whisky? - Vos mezclás todo y yo no voy a poder...
¡Traeme un whisky, carajo!
En un rato, llega la tía Maru a quedarse con ustedes.
Mañana llego. Cuando termino el curso de capacitación.
[Paula] No, no estoy enojada. No estoy enojada.
Bueno, te tengo que dejar. Besito, besito.
[música de suspenso]
[Vera] Ah, ah, ah. ¡Qué piola!
¿Te pesa la bolsa?
El flancito para después de comer, no para antes de comer, ¿eh?
[Fernando] ¡Ay! ¿Mi chiquitito cómo está?
[Vera] Hola, hola.
- [Vera] ¿Quién quiere comer pollo? - [Gastón] Yo.
Yo quiero comerme esta pata de pollo.
[bullicio]
[Paula] ¿Sabés qué? Agarraría la manguera del surtidor de "súper", me rociaría
y me prendería fuego acá mismo.
[Maru] ¡Paula, por favor, volvé!
No puedo.
Decime dónde estás.
En el bar de una estación de servicio, ya te dije.
[Maru] Quedate ahí, agarro el auto y te busco.
No. Necesito enfrentar esto.
¿Enfrentar qué? ¿Qué vas a hacer?
[Paula] No sé, después te llamo.
Necesito pensar.
- [Maru] No me cortes, no me cortes. - Después te llamo, Maru. Necesito pensar.
Si querés pensar, pensá en tus hijas. No hagas una locura.
¿Y en mí? ¿Quién piensa en mí?
[ruido de máquina]
- [Vera] Vamos... al cole. - [Fernando] Vamos, arriba.
Acá y acá... Portate bien, ¿eh?
- Chau, mi amor. - Chau, mi amor.
[Vera] Chau. Chau, Gasti.
[sonido de timbre]
¿Qué te olvidaste, Fernando Ferro?
¿Sí?
Soy la mujer de Fernando.
¿Qué?
Hace 19 años.
Nuestras hijas.
Cancún, el año pasado.
No me siento bien.
¡Ey, ey, ey, ey!
Necesito sentarme.
¿Mejor?
Bien.
Bueno, ahora explicame qué es todo este delirio.
Vos me tenés que explicar a mí. Sos vos la amante de mi marido.
[risa nerviosa]
- Mirá, ¿cómo te llamás? - Paula. ¿Vos?
Vera.
Mirá, Paula. Yo vivo en esta casa con Fernando, hace nueve años.
Tenemos un hijo, Gastón, de seis.
Y yo hace 19 años que estoy casada con Fernando.
Por civil y por iglesia.
Y tenemos dos hijas: Sofía y Josefina. De 14 y 16 años.
¿Él a vos qué te dijo? ¿Que era soltero, divorciado...?
[suspira]
Viudo.
Ah...
Que te habías ahogado en una regata, dos años después de casados.
¿Y de que viaja todas las semanas a Mar del Plata qué dijo?
Que el Hospital Municipal fue su primer trabajo
y no lo iba a dejar nunca, por vocación.
Sí, eso es cierto.
No, no, no, no puede ser cierto.
Sí, eso es cierto.
No puede ser cierto.
¡Sí, es cierto!
¡No! ¡Esto no puede ser cierto! ¡No!
¿Quién me dice a mí que vos no sos una psicótica de Mar del Plata
que armó todo esto, porque está obsesionada con mi marido?
¿Eh? ¿Qué pasó? ¿Te atendiste con él?
¿Sos una paciente?
[Vera] ¿Tuvieron una aventura, un amor loco
y te quedaste enganchada del traumatólogo como una pelotuda?
- ¿Eso pasó? - No.
Soy la mujer de Fernando hace 19 años, mal que me pese.
¡Lo único que falta es que me digas pelotuda,
después del garrón que me estoy comiendo!
Me pasé toda la noche viendo por la ventana
cómo mi marido tenía otra familia.
Nunca me sentí tan humillada. ¡Así que no me faltes el respeto!
En todo caso, ese hijo de puta estuvo antes conmigo que con vos.
Pongamos las cosas en orden, ¿viste?
Mirá, Paola...
"Paula".
Por eso, Paula...
Mirá, Paula, yo no estoy bien en este momento.
¿Y yo? ¿Cómo estoy yo? ¿A ver? ¿Cómo estoy yo?
No, no, no, pero yo no estoy bien porque estoy sintiendo
un fuego interno muy grande,
que me anuncia un ataque de violencia, que si viene, no respondo de mí.
¿Me entendés? Yo puedo lastimarte, Paula.
Así que te voy a pedir que por tu seguridad física y por la mía,
te vayas inmediatamente de mi casa.
¡Que te vayas de mi casa!
Te vas. Te vas.
Y no soy una psicótica de Mar del Plata.
Soy una pelotuda que vivió ciega durante años.
¡Te vas!
Vení. Vení a Mar del Plata a sacarte las dudas. Vení.
¡Andate!
[jadea]
¡Esperá!
Anotá mi teléfono y mandame un mensaje con tu número.
¿Vas a venir a Mar del Plata a comprobar que lo que digo es cierto?
No pretenderás que te crea por lo que me decís.
- Anotá. - Sí.
11-4 57-2122.
- Escuchame bien. - ¿22?
22. No lo enfrentes. No digas nada hasta que yo vaya allá
y compruebe que lo que me dijiste acá es verdad.
¿Me estás pidiendo que me calle después de lo que descubrí anoche?
- Sí. - ¿Que no le diga nada?
Sí.
Porque si es cierto, acá las dos somos víctimas de ese sorete.
Que vos lleves 19 años con él y yo nueve, no hace diferencia.
No es una cuestión cuantitativa es una cuestión cualitativa.
OK. Pero tratá de venir el domingo, cuando vuelve.
No sé si me voy a aguantar agarrarlo del cuello y obligarlo a hablar.
Estoy...
No sé cómo estoy.
El remís, Fernando.
[Fernando] Te voy a traer dos sorpresas, no una. ¿Sí?
Un beso, hijo, te amo.
Chau, mi amor.
- ¿Qué es ese beso en la banquina? - [suspira]
Dame un beso bien.
Te amo. Te llamo, ¿eh?
Mami tiene sed.
¿No ibas a jugar a la "play" vos?
[Fernando] Te pago como si me hubieses llevado a Mar del Plata.
- [Chofer] Muchas gracias, ¿eh? - [Fernando] De nada.
- Hola. - Hola.
¡Ay, Pipi!
- Hola, mi amor. - No, no. Que estoy con un resfrío...
- No sé si es alergia. - ¿Estás con fiebre, Pipi?
No, no, no, no tengo fiebre.
- ¿Cómo andás, mi amor? - Bien... No sé. Me agarró el "domingazo".
Escuchame, vienen Maru y Charly esta noche.
No, me muero.
No, no me hagas eso. Avisame, Pipi.
¿Que te avise qué?
No, que me avises. Me acabo de hacer 400 Km,
quiero estar con vos, estoy muerto.
¿Y qué querés que haga? Se autoinvitaron.
No sé, me parece que nos vienen a decir que la ovodonación funcionó.
Pobre Maru.
¿Por qué llorás, Pipi? Si no... No pasa nada, mi amor.
- No, no, no, no, no. - Pero está bien. Son buenas noticias.
Hay que estar feliz, mi amor.
Haceme unas tostadas. Me baño y bajo.
¡Vamos, arriba! ¡Arriba, Pipi! ¡Vamos, arriba!
¿Vos viste lo que quedaron estos huevos?
Me dan ganas de... [gruñido].
Silicona alemana, no hay con qué darle.
Quieto, Moncho. ¡Quieto, Moncho!
Che, sis, ¿qué te pasa?
Es probable que Fernando tenga otra familia.
[en falsete] What?
Otra familia. Otra familia, Nacho. No es tan difícil. ¿Eh?
Otra mujer, hijas...
No, si el concepto de familia más o menos lo tengo.
Lo que no puedo entender es... A ver... ¿Dónde?
¿De dónde es Fernando, Nacho?
Mar del Plata.
Ah, OK, otra familia en Mar del Plata. Voy atando, voy atando.
Ayer me vino a ver la probable mujer con la que, probablemente,
esté casado hace 19 años.
Paremos acá.
Vos, yo, el mundo entero,
estos dos huevos saben que Fernando es viudo.
O sea...
Eso es lo que nos dijo a nosotros.
A mí, hasta me mostró fotos de la difunta.
Y la que me vino a ver ayer es igual. Igual.
Solo que respira. Respira perfecto.
No puede ser. No me da el perfil.
Los tipos que hacen esto son psicópatas, cancheros. ¿Viste?
No, no... ¿Qué hacés?
Tengo que ir a sacarme la duda.
- OK, pero pará. ¿A dónde? ¿A dónde? - ¿Dónde está la duda, Nacho?
Mar del Plata. OK. Voy atando, voy atando.
Es un problema de mentalidad esto.
Acá, el gran cáncer fue la conquista española.
Llegó Colón, trajo el germen de la corrupción e infectó este continente
durante cuatro siglos y medio.
¿Vamos a hablar toda la noche de la conquista española?
Vamos a lo importante. ¿Para qué estamos cenando?
- Cuál es la... ¡la noticia, vamos! - Vamos, vamos.
Bueno, que...
que son dos.
[gritos de alegría]
Enhorabuena. ¡Qué lindo! ¡Pero qué felicidad, qué felicidad!
- [Paula] Qué felicidad, ¿no? - [Fernando] Qué lindo...
Qué felicidad.
¿Por qué llorás así, Pipi?
Porque es un notición.
Te pegó fuerte la noticia, cuñadita.
Sí, tantos años, tantas inyecciones, tantos tratamientos...
Es muy sensible.
Vamos a abrir una botella de Champagne. Dale, Pipi. Vamos a abrir un Champagne.
[Vera] Segundo "B".
No, segundo "A" porque daba al frente.
Hace dos años que no vengo, no me acuerdo.
OK, pará. O sea, uno, dos...
[Nacho] ¿Qué? ¿Es ese?
- Pero está todo apagado, o sea... - Está apagado.
¿Habrá salido? Lo llamo, a ver qué me dice.
[sonido desaprobatorio]
¿Y si la llamás a ella? Llamala a ella.
Si es verdad todo lo que está diciendo, que te lo compruebe.
Si está con él, que te pase con él.
Cosecha 2001, mirá.
Me lo regaló el dueño de la bodega Mascardi.
[suena teléfono]
Un típico garca forrado en guita, pero buen pibe.
¿Se puede ser garca y buen pibe al mismo tiempo?
Lo tiro arriba de la mesa.
Ma, teléfono.
Traé un poquito de chocolate, algo dulce...
- Hola. - Soy yo.
¿Quién es?
[Vera] Estamos en la puerta del departamento y está todo apagado.
No creo que esté durmiendo porque es muy temprano.
¿Qué departamento? ¿De qué hablás?
[Vera] El departamento de ustedes, Peralta Ramos 2471, ¿no viven acá?
[Paula] ¡Qué hijo de puta! Tiene un departamento allá y otro acá.
- ¿Allá dónde? - [Paula] Allá a tres cuadras de tu casa.
El día del accidente yo dormí ahí con él.
Festejábamos nuestro aniversario de casados.
[Paula] Es más, te crucé en el hospital, pero no me miraste.
Gonzalo me dijo que eras una médica, no la amante.
Es un sorete.
No soy la amante. Soy la mujer. La segunda mujer, en todo caso.
¿Él está con vos ahora?
Sí, estamos acá en casa.
- La dirección. - Pasame la dirección.
[Vera] Mirá, Paula,
viajé tres horas y media para comprobar que no estás loca.
Pasame la dirección.
Alsina 305.
¿Tenés un amante? ¿Con quién estás hablando?
No... Con Guada.
- ¿Pasó algo con Guada? - No, no pasó nada.
¿Estás ahí, Paula?
¿Qué pasa, Pipi?
- Pipi, tranquila. - Estoy hablando.
- Paula... - [Paula] Escuchame bien.
No hagas nada loco. Estoy con mis hijas y quiero cuidarlas.
Además, estamos festejando que mi hermana quedó embarazada.
Te dejo las cortinas corridas
así podés mirar de afuera.
Arrancá, Nacho.
- Alsina... - 305.
Felicidades, ¿eh? Lo mejor. Lo mejor.
La verdad es que son momentos tan lindos...
¡No!
¿Qué pasa?
- No esperamos a nadie. - ¿Me estás cargando, Pipi?
No, sí, es peligroso.
Pero es un timbre, Pipi. Ni siquiera tomamos nada todavía.
Pará.
Fer...
Hola, una pregunta.
La camioneta en la entrada de mi garaje, ¿es de ustedes?
- Charly... - ¡Ay! Yo, yo, yo. Perdón, perdón.
La voy a correr.
Perdón, ¿eh?
Dale, hermano, hace media hora que estoy dando vueltas.
Ya te la corro, genio, ¿eh? Perdoname.
[música de suspenso y truenos]
[Vera] Ahí está.
Era cierto.
¡Qué pedazo de mierda que es este forro!
[Vera] ¿Y ella dónde está?
Sí, sí.
[suena el teléfono]
- Hola. - A él lo veo, A vos no.
Salí, si estás ahí.
[música de suspenso]
Estoy tan feliz por mi hermana.
[truenos]
Pará, Pipi.
- Me vas a arrancar un cachete, ¿qué pasa? - Quería darte un beso.
¡Es un hijo de puta! ¡Hijo de puta! ¡Hijo de...!
- ¡Lo voy a romper todo! - ¡Psicópata hijo de puta!
- ¡Lo voy a romper todo! - ¡Rompelo todo!
- ¡Lo aplasto a ese hijo de puta! - No, no. Acá la víctima soy yo.
Si alguien lo va romper esa voy a ser yo.
Arrancá, Nacho.
¿Qué? ¿Nos vamos?
- ¡Arrancá, Nacho! - Bueno, OK. OK.
¡La puta madre!
Me voy a acostar. Estoy muerto, Pipi. ¿Vamos?
- No, no, yo voy a... - [sonido interrogativo]
Que voy a terminar de lavar, porque no me gusta levantarme y...
- Lavás mañana. - No, no, Fer. Me deprimo, cuando...
- Dame, lavo yo. Lavo yo. - No, no, no...
Perdón. No... ¡no!
¿Qué te pasa, Pipi?
Nada.
Dame un beso.
Dame un beso bien.
[expresión de cariño]
Te espero arriba, Pipi.
[ruido de mensaje de texto]
¿Es esa?
- [Vera] Sí. - [Nacho] Eh... ¿qué hago?
Hay 200 mesas vacías, Nachito. Sentate en una. ¿Eh?
Tranquila, tranquila.
Tengo poco tiempo.
No sabe qué me fui.
¿Tienes miedo de que piense que tenés un amante?
[risa ahogada]
¿Qué pensás hacer vos, con toda esta mierda?
No sé. Separarme. No sé todavía.
Estoy como... paralizada. No termino de creer esta situación.
Separarse no alcanza.
Ese cretino tiene que pagar, pero pagar caro.
Es un ser humano deleznable, ¿te das cuenta?
Sí... ¿Y pagar caro qué sería para vos?
Algo que le duela. Mucho.
Bueno, podemos denunciarlo por bigamia. Es un delito.
Yo estuve averiguando en Internet y te pueden meter preso por algo así.
¿A vos eso te alcanzaría?
Hace un rato, estuve a punto de entrar a tu casa
y matarlo.
La muerte no es una opción, para mí.
Tengo hijas y vos también.
Cualquier cosa, pero matarlo no.
Preso, para mí tampoco es una opción.
No.
Tiene que vivir para sufrir, pero sufrir mucho.
Dame las manos.
¡Dame las manos!
Estamos juntas en esto. Nos une la misma tragedia.
Las dos somos víctimas de un psicópata repugnante y machista.
Podríamos habernos muerto y vuelto a encarnar,
sin habernos enterado de nada. ¿Te das cuenta?
Habría sido mejor, ¿no?
Te tengo una mala noticia.
Ya lo sabemos. Ahora hay que aplicar justicia extrema.
Ahora nos toca a nosotras. ¡Castigo al sorete!
No sé qué se te va a ocurrir, pero...
Consultame antes de hacer algo, por favor.
Yo te voy a ir llamando.
Lo importante es que vos sigas actuando como si no supieras nada.
- Que no se... - [llora]
Y controlá esas emociones, Paula.
Las emociones son como cuando tirás una piedra al agua.
¿Viste que se arma una olita?
Bueno, vos sabés dónde empieza pero no dónde termina.
- Abrí la boca. - No, yo no tomo...
Abrí la... soy médica. ¿Qué pensás? ¿Que te quiero matar, eh?
Abrí la boca. Es un ansiolítico. Hace milagros.
Tenemos que estar más enteras que nunca.
Él no tiene que sospechar nada. Y cuando menos se lo espere...
Le caemos encima como dos hienas heridas.
Tengo un poco de miedo.
Dignidad tenés que tener. No miedo.
El ansiolítico te va a servir para el miedo también.
Tomá. Quedátelo. Yo tengo más en casa.
Podés tomar uno cada 12 horas. Tratá de que no sea en ayunas.
Estamos en contacto.
Vamos, Nacho.
- Hola, Pipita. - Hola, pa. ¿Todo bien?
¿Cómo estás, mi amor? Dame un beso.
- ¿Mamá? - Eh... se fue. Igual está más rara...
¿Qué pasó?
[suena el teléfono]
- Hola. - [Vera] ¿Terminaste en el hospital?
Acabo de entrar al departamento. ¿Cómo estás, mi amor?
[Vera] Bien, bien, pero me tomé el día
porque Gasti te hizo una escultura de huevo y polenta, en el cole,
y te la quiere mostrar. Parece que tiene que ser hoy, sí o sí.
No entiendo, ¿están viniendo para Mar del Plata?
[Vera] Ya pasamos Dolores. Nos quedamos hasta mañana.
Porque imagínate que no me voy a hacer cuatro horas para ir y volver en el día.
Calculale que... No sé. En menos de una hora estaremos ahí.
¡Uy, me encantó!
Dale, nos vemos. Besitos.
- ¡Hola, llegaste! - Sí, en un ratito vengo.
- ¿Cuándo? - ¡En un ratito, mi amor!
Pa, te quería mostrar algo...
[música de suspenso]
[suena el teléfono]
- Hola. - [Vera] Nos estamos volviendo.
Al niño le agarró uno de esos berrinches fóbicos, que quiere volver,
quiere volver, quiere volver.
Basta, Gasti. Basta.
No lo retes, Vera. Es chiquito.
Quiere volver... quiere volver. ¿Qué vamos a hacer?
- Manejá con cuidado, ¿sí? - [Vera] Dale.
Besito. Besito, besito.
Besito grande, amor. Te quiero.
¡Sorete!
¿Cómo pueden comer empanadas habiendo lentejas?
Yo no entiendo.
¡Ay, mi amor, me vuelvo...!
- ¡No! Este es para vos. Tiene más. - Pero si es lo mismo.
¿Cómo pueden comer eso? ¡Qué asco!
Mirá qué rico olor, por favor. Pará, pará, pará.
- Probá. - No, no quiero.
- Probá un poquito. Probá. - No, qué asco.
Te amo.
No trajiste vinito.
¿Abrimos una botellita? Andá a buscarlo.
Andá vos.
- ¿Eh? - ¿Por qué no vas vos, pa?
Bueno, tranquilas. Tres contra uno. Se armaron las "chiques".
"Les chiques", papá. Sí, les chiques. Parece latín ese idioma.
¡Uy, pará! [ruido digestivo] ¿Escuchaste?
- ¿Qué pasa? - ¿Estás bien?
Sí, no, no. Tengo como un... ¿Qué...? ¿Por qué tenés...?
Pipi, ¿qué te pasa? ¿Por qué esa cara?
- ¿Pasó algo? - No.
Como no estás... ¿qué pasó?
¿Vos me amás?
¿Qué pregunta es esa? Claro que te amo. ¿Qué pasa?
¿Vos me seguís eligiendo a mí?
Yo te amo con toda mi alma.
Vos sos una de las personas más importantes de mi vida.
¿Una?
Bueno, una... estás vos, están las nenas...
¡Uh, me hago caca! ¡No llego!
[suena teléfono]
- Hola. - Hola. Estoy por decirle la verdad.
¡No aguanto más!
- ¡No! ¿Dónde está él? - En el baño.
- ¿Y vos? - En la cama.
Levántate. Aléjate de él, porque si no, vas a hablar.
Alejate de esa idea loca. Andá y sacá a pasear al perro.
- No tenemos perro. - Andá a pasear sin perro.
O regá el jardín. Algo que te distraiga, para no pensar.
Jurame que no vas a hablar.
Vas a arruinar la oportunidad que tenemos de vengarnos como nos merecemos.
- Voy a limpiar la pileta. - Perfecto.
- ¿A dónde vas, Pipi? - A limpiar la pileta.
¿Ahora? [ruidos digestivos]
¡Ay, por favor!
- ¡No, boludo! - Perdón. Sorry, sorry.
Aterrizaje forzoso, man. Tranca.
No, no. Mirá lo que es esto.
¡Qué pinta, esa molleja!
¿Eh? ¿Querés, mami?
[expresión de sorpresa]
¡Ay, Vera! ¿Qué pasó?
¿Qué? ¿No querés?
Pará, que estaba durmiendo.
Dormí. Dormí que yo te despierto.
[gemidos]
[grito] ¿Qué pasó?
Perdón, me entusiasmé.
Ay, mi amor, despacio. Tengo una sola.
[suena música de suspenso]
[gemidos]
[música de suspenso]
[suena teléfono]
Hola.
¿Ya llegó?
[Paula] No, todavía no.
Cancelá todo lo que tengas para el jueves a la tarde.
- ¿Por qué? ¿Qué pasa el jueves? - Viene para acá, Paula.
Como todos los jueves.
¿Sale siempre de tu casa?
A veces sí. A veces sale directamente del hospital, depende.
Bueno, es importante que lo sepas. Necesitamos precisión.
[Paula] Bueno, no sé. Te lo confirmo el jueves.
¿Pero para qué? ¿Se te ocurrió algo?
[Vera] Sí, pero por teléfono no te lo puedo contar.
- Acordate de que te dije... - Que la muerte no es una opción. Sí.
No te preocupes. Va a vivir.
[Vera] Pero para darse cuenta de que está muerto.
¿Y eso que pensaste va a ser el jueves?
No, el jueves vamos a recabar data para armar el plan.
Lo vamos a seguir hasta que llegue a Buenos Aires.
¿Vos vas a venir a Mar del Plata?
Sí. Tenemos que saber lo que hace
desde que sale de allá, hasta que llega acá.
¿Y qué va a hacer? Nada, viaja.
[Vera] ¿Eso creés?
¿Qué auto tiene ahí?
- Una Surán. - [Vera] Mirá vos.
Acá tiene una camioneta Honda. En algún lugar hace el cambio, Paula.
¿Cómo puede estar tan loco y yo no haberme dado cuenta?
No te preocupes. Yo tampoco me di cuenta de nada.
No sos la única boluda.
El jueves estoy ahí. Te llamo apenas llego.
Suspendé todo lo que tengas entre las 13:00 y las 21:00.
Y tranquila. Si no, sublingual cada 12 horas.
Viajaste cuatro horas para venir y vas a viajar cuatro horas para volver.
Vine en avión, Paulita.
Alquilé el auto en el aeropuerto
y lo devuelvo cuando llegue a Buenos Aires.
¡Ah! Es muy tremenda tu idea, Vera.
Cualquier mujer en una situación como esta lo primero que piensa es en eso, ¿o no?
Sí, pero una cosa es pensarlo y otra cosa es hacerlo.
No vamos a ser las primeras ni las últimas.
Miralo. Está feliz el hijo de puta.
¿Por qué decís eso?
Está cantando. Mirá cómo mueve la cabeza.
[suena música disco]
[canta]
¡Cantá, sorete! ¡Cantá!
¡Que dentro de poco vas a estar llorando a los gritos!
[Paula] Siempre nos trae medialunas de acá.
[Vera] A mí no, no como harinas.
¿Y entonces para qué entra acá?
Acá debe hacer el cambio.
[Paula] ¿Qué hace?
[Vera] Deja de ser tu marido para convertirse en el mío.
Hola, cumpa. ¿Cómo va? ¿Todo bien? ¿Lavamos la nave?
Sí, pero cambiá el trapo. Me lo rayaste todo, el otro día.
El pibe que lava los autos es un dato a tener en cuenta.
Nos puede servir.
Mira la tranquilidad con la que hace todo. Hijo de puta, psicópata de mierda.
[música de cuerdas]
Está muy enfermo. No lo puedo creer.
"Hijaputez" se llama esa patología.
Ya tenemos lo que necesitamos.
Ahora tenemos que pensar, planificar y ejecutar.
El próximo jueves es el día D.
Escuchame...
¿Y si se enamoró de las dos?
Hay un reality de un tipo que tiene cuatro esposas.
En Argelia, Camerún, Pakistán, la poligamia es aceptada.
Me encanta, es genial. Nos vamos a vivir los tres a Pakistán.
Me encanta.
Dejate de joder.
Dejate de joder, Paula.
- Llego y te llamo,. - Bueno.
- Te veo el domingo, mi amor. - Sí.
- Manejá con cuidado. - Te amo. Como siempre.
Chau, mi amor.
- [Vera] Hola. - Ya salió.
[Vera] Perfecto. ¿Dónde estás vos?
- ¿Eh? - ¿Dónde estás vos?
Sí. Estoy saliendo.
[Paula] La primera fase del plan era atraparlo.
El día anterior, Vera fue hasta el lugar de la emboscada
para plantar el primer obstáculo.
El plan también requería una grúa de auxilio mecánico.
Es para una película. Habría que llevarla hasta Atalaya.
Es por el día.
Nacho se ocupó de conseguir al que se iba a hacer pasar
por el mecánico de la grúa.
Verita, estoy con el Bagre. Miedo fuerte.
Escuchame una cosa, dice que 15 lucas o no way.
¿Qué hacemos?
[Paula] También necesitábamos burundanga. De eso se ocupó Vera.
Pasalo bien en ese yate, reina.
Julito, sos un ángel.
[Paula] Es escopolamina. Se usa para mareos.
Estoy pasando Dolores.
[Paula] A la mañana temprano, Vera y Nacho ya estaban en Atalaya
para plotear la grúa con el logo de auxilio mecánico.
- ¡Pero Nacho, te quedó lleno de globitos! - Inhalo... Inhalo...
También instalaron dos cámaras
para seguir los movimientos durante el operativo.
Por tomar el retorno.
Lo vemos.
[Vera] Seguilo. Y vas a ver que hay un edificio pintado de colores.
Tiene unos animalitos, algo de flora, fauna, algo así.
[Vera] Estamos en una ambulancia veterinaria al lado de una grúa.
¡Qué terrible hijo de puta que es este forro...!
¡Me asusté!
- ¿Estás bien? - Me tomé los ansiolíticos que me diste.
- Me parece que me están haciendo efecto. - ¿Cuántos tomaste?
- ¿Qué tal? - ¿Cuántos tomaste, Paula?
Dos, tres, cuatro.
¡Facha!
¿Qué pasó? Están desinfladas las dos llantas.
No, qué desinfladas. Te las pincharon.
- Terrible puntazo tiene ahí. - ¿Dónde?
- Ahí. Y allá también. - ¿Dónde?
- Me dijiste que te ibas a ocupar de eso. - Está todo pensado, tranquila.
- Estás al horno, Facha, ¿eh? - ¿Vos viste quién la tajeó?
No, cómo lo voy a ver. Yo estoy acá, trabajando.
Me quiero matar, ¿Cómo me va a pasar algo así?
- Voy a tener que llamar al auxilio. - Más vale. Tenés una sola para cambiar.
- [Paula] Está llamando a la grúa. - [Nacho] Sí.
- Y va a venir. - Sí, pero nunca antes que la nuestra.
- Bajame el vidrio, "Paola". - "Paula" me llamo.
Sorry, sorry, sorry.
Bagre... ¡Bagre! ¿Sos boludo? Despertate, entrás en cinco, bebé.
- Nacho, el volumen. - Sorry. Subí, subí.
Amatista, es tu turno.
- ¿Quién es Amatista? - Ella.
[Vera] Mi astróloga. Es la que le va a dar la burundanga.
Y va a distraer al pibe que lava los autos.
Le salvé la vida, cuando se tomó un frasco entero de pastillas
porque se enteró de que el marido la engañaba.
Está lleno de hijos de puta, Paula.
Cuando se despertó del coma, me dijo: "Te debo una". Ahora quedamos a mano.
[Nacho] Entra Amatista.
- Hola. - ¿Estás lavando, querido?
Sí, ma. 200 pesitos son.
- Carito. - No, ¿cómo carito?
- No, pero con cera incluida. Todo. - Bueno. Lo dejo frente al restaurant.
Bueno, voy para ahí, ma.
[Fernando] Dale. No, sí, sí, acá estoy. En el estacionamiento de Atalaya.
Pegado a una Honda bordó me vas a ver.
¿Cuánto tardás? Dale, por favor te lo pido.
Está llamando.
[suena teléfono]
Es él.
- Hola, mi amor. - Hola, mi amor, no lo vas a poder creer,
reventé una cubierta y la de repuesto la tengo baja.
- Estoy llamando al auxilio. - ¡Ay! ¡Qué garrón!
No sabés el mal humor que tengo.
- ¿Y dónde estás? - [Fernando] Acá en la ruta.
Cerca de Chascomús.
[Vera] Bueno, bueno. Paciencia, paciencia. Vos, tranquilo, ¿eh?
Tranquilo, nos vemos a la noche. Yo voy a ir a ver a mamá.
- Dale, amor. Te veo ahí. Te amo. - Besito, besito, besito.
- ¿Cortaste, sis? - Corté.
OK. Momento más complicado.
Hay que hacer que Amatista y Bagre coincidan acá. ¿Estamos?
- Vamos. - Paula.
Bagre, now.
Amatista, tu segunda entrada. Acordate de lo que te dije.
No respires mientras lo manipulás.
- ¿Y cómo le va a dar la burundanga? - Se la va a poner en el teléfono.
[tose]
Perdoname el atrevimiento.
Pero me quedé sin batería en el teléfono y me olvidé el cargador,
y me olvidé el registro... Soy un desastre.
Ah... bueno. Quería pedirte si me podés prestar el teléfono,
así le digo a mi marido que me lo traiga.
Perdone, no le entiendo bien.
- Si me podés prestar el teléfono. - Ah, sí. Cómo no.
- Un segundo. - Sírvase.
Ay, gracias, corazón.
¡No! ¡Es la grúa de él!
- ¿Qué número te dieron? - 23098.
Yo tengo el mismo.
Bagre, amor mío, que se te ocurra algo, bebé.
- Son de terror estos pibes. - ¡Siempre lo mismo, loco!
Sí. Vamos a hacer una cosa. Dejá, yo lo hago.
- ¿Estás seguro? - Sí, andá tranquilo. Dale.
- Dale. - Nos vemos.
- Nos vemos. - Chau.
Lo amo, lo amo, lo amo.
Fijate en el mueble gris, o en la mesita chica de la entrada.
Bueno, ¿me lo traés?
Acá. Acá, acá, acá.
En Atalaya. ¿Perdón?
Mirá, Coco. Te sacás ese pijama mugroso que tenés puesto,
te ponés algo decente y me lo traés.
Me olvido de todo porque soy la única que hace algo en esa casa.
Vos te la pasás tomando mate y rascándote el culo.
Me las tajearon las dos.
¿Se puede ser tan mala leche?
Mirá la profundidad que tiene. Hay animosidad. Mirá la otra.
- Perdón. Gracias. - No, no, por favor.
- Gracias. - ¿Todo bien con su marido?
Sí. Mejor imposible. Es un amor.
Cuidate, lindo.
Esto está saliendo perfecto.
- Lo odiás. - ¿Qué? ¿Vos no?
Hermanita, tu turno.
Lo único que puedo hacer es remolcarte hasta una gomería
para que te compres una cubierta. Bah... dos.
Cuánta maldad, ¿eh?
[suena teléfono]
- Te suena el teléfono. - Ah, sí. Gracias.
- Hola. - [Vera] Hola, mi amor. ¿Todo bien?
Me quedé preocupada. ¿Llegó la grúa?
Acaba de llegar. Me va a llevar a una gomería,
a comprar una nueva, mi amor.
No te preocupes. Tranquilo, ¿eh? No te estreses.
Respirá.
Voy a respirar, mirá...
No sabés el fastidio que tengo.
Pero voy a tratar de tomármelo con un poquito de humor, porque si no...
Te iría a buscar, pero tengo que pasar a verla a mami, ¿viste?
Qué linda que sos. Tranquila. En un par de horas estoy.
- [Vera] Un beso. - Te amo.
[música de suspenso]
¡Listo!
- ¿Ya le hizo efecto? - Sí.
Flaco, ¿qué te pasó? ¿Te bajó la presión?
¿Estás bien?
Estoy panicosa, aviso. Estoy a punto de arrepentirme.
Paula, si te vas a bajar, te vas ya. Este es el momento, ¿entendés?
¿No qué?
No, no, no. Que no... que sí, que sigamos.
Perfecto, Paula.
Buena, Bagre.
Fer...
Parece un zombi.
No le tengas pena, Paula. ¿Te olvidaste de lo que nos hizo?
¡Me molesta tu memoria de pez!
Dejá de ofenderme, Vera.
Decime "gordo vago" ahora.
¿Qué pasa? ¿No podés hablar, rey? ¿Es eso, basurita?
Dejalo, no lo toques.
Tranqui, tranqui, Pauli.
Estoy chequeando si la burundanga hizo efecto.
Igual, agilizando, Nachito.
Sí, vamos, vamos.
Bagre, el canil.
Vamos. Tres, dos, uno, Bagre. ¡Lo que pesa, por favor!
Bagre, el 50 que faltaba. Estuviste mágico.
Nacho, escuchame una cosa. Nos dejás en la veterinaria y te vas, ¿OK?
Fer... ¿Por qué, Fer?
- Es lo que yo digo, Nacho. - OK. OK.
Vamos.
Dale, dale, dale.
[suena música de sorpresa]
Está volviendo.
¿Qué pasa?
¿Te sorprende vernos juntas a las dos?
¿Cómo pudiste hacer una cosa así, Fernando?
¿Cómo pudiste? Yo te fui fiel durante los 19 años que estuvimos casados.
Y eso que tuve mil oportunidades.
No llores, Paula, te precarizás.
- Dejá que le explico yo. - No, quiero hablar yo ahora.
¿Sabés la cantidad de padres del jardín que quisieron seducirme?
¡Cientos! ¡Miles!
Pero yo, nada. Siempre me hice la pelotuda.
¿"Cómo le voy a hacer esto a Fernando"?
Que trabaja como un perro, que va de acá para allá
para pagar la hipoteca.
¡Y vos tenías otra familia, hijo de puta!
Yo no tengo otra familia, esto es...
Esto es como...
¿Vos sabés que me cuesta hablar?
Necesito que me desaten, por favor.
No podés hablar porque corre burundanga por tu torrente sanguíneo, Fernando.
¿Qué...? ¿Qué me pusieron? ¿Burun...? ¿Burundanga?
¿Qué me...? ¿Qué me van a hacer?
Te vamos a practicar una pequeña intervención quirúrgica.
¿Te volviste loca? ¿Se volvieron locas? ¿Cómo me...? ¿Dónde...?
No. ¡No me van a hacer eso!
¿Eso qué? ¿Qué es eso? ¿El pito?
No. El pito te lo vamos a dejar.
Porque si te sacamos el pito, no podés hacer pis,
entonces te morís y nosotras no queremos que te mueras, Fernando.
No, no. Lo que queremos es que vivas para sufrir, aunque sea una milésima parte
de lo que nos hiciste sufrir a nosotras.
Así que el pito te lo vamos a dejar.
Los huevitos no.
¿Vos estás...? Están totalmente locas.
Esto es ilegal, van a ir presas.
Vera... ¡Vera! Vos no sos así.
Paula... Pipi, vos no sos así.
Pensá en las nenas...
¿Vos pensaste en las nenas, cuando estabas haciendo esto?
Anestesia local.
Te va a doler un poquito el pinchazo. Abrí las piernas.
- Agarrale las piernas, Paula. - ¡No me grites, Vera!
¿Cómo me van a cortar los huevos?
Mi amor, mirame.
No dejes que te psicopatee.
Abrí las piernas.
Abrí las...
Abrí, porque si no te voy a dar un pinchazo en un huevo
y no te va a gustar.
No, no. Auxilio. ¡Auxilio!
¡Socorro!
¡Socorro!
OK. Anestesia total.
Agarrá algo para cortar el calzón.
[Fernando] Paula,
esto es una locura. Vos no sos así.
Yo te amo, soy yo.
Paula, por favor...
[música de acción]
¿Qué hacés, idiota?
- ¡Loca! - ¡Hijo de puta!
[gritos ahogados]
¡Soltame, loca! ¡Te volviste loca!
¡Hijo de puta! ¡Te voy a matar, hijo de puta!
¡Basta! ¡Esto es una pesadilla!
¿A quién amenazás, Paula? ¡No se entiende!
¡Se quedan quietas!
Quietas, ¿eh?
Les juro que no respondo de mí.
¿En qué se convirtieron, locas?
¡Se escapa!
La trabó con algo. ¡Empujá, Paula!
[Paula] No está.
[Vera] ¡La terraza!
¡Vera, si se escapa vamos presas!
[Vera] ¡No se va a escapar!
¡Ahí está!
¡Fer!
¡Hasta ahí!
Un paso más y me tiro.
¿Están totalmente locas? ¡Me querían castrar!
¿Yo estoy loca?
Esto fue idea tuya, ¿no?
¿Vos armaste todo esto? ¿Vos me odiás, Vera?
[Vera] Vos nos odiás.
- Nos arruinaste la vida, Fernando. - ¡Yo las amo!
No cualquiera... hace lo que yo hice.
No. Solamente un enfermo mental como vos puede hacer algo así.
¡No te entiendo, Fernando!
¿Pero qué es lo que no entendés, Pipi? Este soy yo.
Yo amo así, vivo así. Nací así.
¡Nadie nace así! ¿Cuándo te convertiste en esto?
Es verdad, les mentí. Es cierto.
Pero porque no lo entenderían.
A mí también me llevó un tiempo entenderlo.
A mucha gente le pasa lo que me pasa a mí.
Y no solo acá, en otras partes del mundo.
¡Esto es una estafa moral de una magnitud siniestra!
¡Acá y en cualquier lugar del planeta, Fernando!
¡Este es el tema!
¡La moral...
...la puta moral!
¿Quién dice que no se puede amar a dos personas a la vez?
Cualquier persona honesta y decente como yo.
¡Como nosotras!
Y cortémosla.
[Vera] Cortémosla con esta franela. ¿A ver?
¿Cuántas mujeres tenés? ¿Cuántos hijos tenés?
¿A cuánta gente cagaste, Fer?
No me faltes el respeto.
Yo las amo profundamente a las dos. Jamás... les fui infiel.
Son los amores de mi vida. Me falta una...
y yo me muero. Son sagradas para mí.
¿Cuántas veces les dije que las amo?
- ¿Eh? - ¿A vos no te lo dijo?
¡Ay, Paula!
Yo las amo tanto,
pero tanto...
que soy capaz de perdonarlas por lo que me quisieron hacer.
¡Y ya está! ¡Se acabó! Damos vuelta la página.
Acá están las cartas echadas. ¿Podemos lograrlo?
¿Lo podemos intentar?
¡Sos un psicópata enfermo!
Si no estoy con ustedes dos, me tiro, ¿eh?
[Vera] Tirate.
- Me tiro, ¿eh? - [Vera] Tirate.
¡Cagón! ¿Qué te vas a tirar si acá subiste para escaparte?
¡No para matarte! ¡Decí la verdad, Fernando!
¡Alguna vez, en tu puta vida, decí la verdad!
Tenemos una oportunidad extraordinaria.
¡Hay gente que se separa por falta de amor!
¡Acá lo que sobra es amor!
Y yo me pregunto: ¿vamos a dejar morir este amor?
¡Bravo, bravo, bravo!
- [Paula] ¡Se cae! - [Vera] ¡Fernando!
[suena canción de bolero]
♪ No te puedo comprender, ♪
♪ corazón loco. ♪
♪ No te puedo comprender ♪
♪ ni ellas tampoco. ♪
♪ Yo no me puedo explicar ♪
♪ cómo las puedes amar ♪
♪ tan tranquilamente. ♪
♪Yo no puedo comprender ♪
♪ cómo se pueden querer dos mujeres a la vez. ♪
♪ Y no estar loco. ♪
[Fernando] Este soy yo.
Aparentemente, un hombre como cualquier otro,
sin embargo, hay algo en mí que me hace diferente.
Tengo un corazón demasiado grande.
Mi corazón tiene la capacidad de amar mucho más
que el de cualquier otro ser humano.
Y no estar loco. Ay, ay, ay, ay, ay.
Y no estar loco.
[Fernando] Siete meses después, mi realidad había cambiado por completo.
Nunca perdí las esperanzas de que ellas comprendieran cuánto las había amado
y las sigo amando, todavía.
Pero no hubo caso. Ninguna supo verme de verdad.
- Hola. - Hola.
- Hola. - Hola.
- ¿Qué dicen? - Jugamos tres partidos a la "play".
Me ganó los tres.
- ¡Ah! Muy bien. - Chau, campeón.
Te amo, hijo.
- Hola, mi vida. - Hola.
- Chau, Gasti. - Chau, loser.
[Vera se ríe]
El sábado lo voy a buscar. Lo llevo a un cumpleaños, ¿sabés?
Chau, Vera.
Sorete.
[suena música suave en piano]
Te traje el de chocolate.
[suena el timbre]
Esperá, que debe ser papá.
- Hola, mi amor. - Hola.
- ¿Estás mejor? - No estoy para bailar, pero acá ando.
Bueno. Qué bueno, que pudiste venir.
Sí, ¿cómo no voy a venir, hija?
- Hola. - Hola, Paula.
Jose, tu papá, vení.
- Hola, mi amor. Feliz cumpleaños. - Hola.
Gracias.
De nada.
Me quedo un rato y me voy, ¿sabés?
Bueno.
Me gustaría que hablemos en algún momento, vos y yo tranquilos.
- No, Fer. - Pero no acá.
Mejor no.
Andá, que tu hija te necesita.
[Fernando] Perdí muchas cosas. Las más importantes.
Las perdí a ellas.
[suena música rock]
Fui castigado por amar demasiado.
- Cortado querías, ¿no? - Por favor, gracias.
Dicen que el verdadero amor llega una sola vez en la vida.
A mí me llegó dos veces.
Puede que no vuelva a ocurrirme nunca más.
Tengo un corazón incomprendido.
Por algo lo llaman "bobo".
Aunque uno no quiera, él sigue ahí latiendo
sin que nadie se lo pida.
Como un bobo...
o como un loco.
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