Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
"Confucio: Filósofo y sabio chino.
El más famoso de todos, nació en el estado de Lu."
"Según la tradición, Confucio en su lecho de muerte...
dió doce monedas a doce amigos.
Estas acabarán en manos de un hombre...
que tendrá grandes poderes en la provincia de Keelat."
"Misteriosos asesinato en el Barrio Chino."
"La policía investiga un nuevo asesinato oriental."
"Un segundo asesinato en el Barrio Chino...
desencadena una gran polémica entre hermandades chinas."
"Nueva víctima de la guerra entre hermandades chinas."
Hemos venido para acabar con Wong.
Hemos fracasado.
Debemos encontrar a ese lunático...
y devolver a Keelat las monedas.
En manos de Wong significan destrucción.
Una más..
y en Keelat conocerán a su legítimo gobernante.
¿Flor de Luna?
Cuando suena ese gong, Wong empieza a dar órdenes...
y ocurren cosas monstruosas.
¿Mi real sobrina ha pronuncuado mi honorable nombre?
Las puertas tienen cerraduras para escuchar tras ellas.
Sería una lástima encerrar a una muchacha tan bella.
No te atreverías.
Wong siempre ha sido muy osado.
Cuando me aclame todo Keelat...
No vivirás para gobernarlo.
El tiempo te enseñará a no hablar en vano.
Me asusta su locura
Aleja de su mente todo razonamiento.
"¿No se habla de las guerras entre hermandades chinas?"
"¿Hay nuevos móviles en los asesinatos del Barrio Chino?"
"Que unos cuantos chinos hayan muerto...
...recientemente, no significa que..."
Ese Jason H. Barton es una amenaza para nosotros.
No se puede distraer como a los de nuestra raza...
...a Jason H. Barton.
Espero por su bien, que no se acerque.
Barton.
Contra el dolor.
¿Qué pasa con el caso de la compañía telefónica?
Me quede sin gasolina y resbalé en el aceite.
-¿No averiguaste nada? -Exacto, jefe.
Pues espabila, Barton.
Ha habido otro crimen en el Barrio Chino.
¿Y que? Hay muchas lavanderías en el mundo.
Y yo voy a una tintoreria.
-¿Conoces a un tal Wong? -Todos se llaman así.
Ve al Barrio Chino y recuerda el nombre.
Fu Wong.
Inventaré un buen artículo...
¡Largo!
¿Se le ha perdido el perro? La pondré con anuncios.
¿Quiere que saquemos una edición extra?
Apaga eso.
Leí tu artículo esta mañana.
¿Te gustó?
Recibí muchas llamadas.
Apuntate un tanto, no lo pedí, lo supliqué.
Malas noticias. No puedo invitarte a comer.
No tan malas.
Roberts, de "La Gaceta", me invitó a comer al Biltimore.
¿Sí? Escucha.
No saldrás con ese chupatintas.
Dice él muy seguro.
Digo yo tajantemente.
Aquí está, jefe.
Se lo diré.
Te recuerda que el nombre del Chino es Wong.
Dile a ese miserable tratante de esclavos...
...que se compre un bosque y se pierda.
Jefe, dice que un millón de gracias.
Se lo diré.
Dice que no quiere agobiarte,...
...pero que esto es un diario y no una revista mensual.
Sácale los "cuartos" a ese cretino de "La Gaceta"...
...pero recuerda el filete con setas...
...que tenemos pendiente.
¡Dejadme salir!
Dentista, ya puede venir, está a punto.
Hola, ¿qué quiere?
-Vengo por lo del asesinato. -Llega tarde, ya esta hecho.
Muy gracioso. ¿Donde está el cuerpo?
Estaba escribiendo algo.
No hallamos ni rastro.
Lo encontramos así.
A los reporteros y a los periódicos...
...no les importan los asesinatos entre hermandades.
¿Cree que fueron ellas?
Seguro, el detective dijo que era evidente.
Sí, claro.
Eso de las hermandades huele a chamusquina.
Esto no es obra suya.
¿Conoce a un tal Wong?
Me parecen todos iguales. Este chino ya no hablará.
Pruebe con Li See el del herbolario.
Conoce a todo el mundo.
¿Li See?
Iré a verle. Quizás sepa algo.
San Toy no tiene moneda.
¡Cómo os atrevéis!
Sólo falta una moneda y fracasáis.
¿Crees que te robamos?
Es inútil negar lo que afirma la mirada.
Unas horas con las ratas le soltarán la lengua.
Te dije que estaba loco.
Qué jaleo arman, no hago más que echarles.
¡Fuera de aquí!
Esta porra hace daño y me estoy hartando.
Sólo callan cuando quieres información.
Eso decía Confucio.
-¿Estuvo aquí? -No, hoy no.
Nadie sin identificar puede ver el cadáver.
-¿Cree en las corazonadas? -He crecido a base de ellas.
La que tengo es mejor que un día de fiesta.
Muy listo.
Disfrutalos.
-¿Quizás quiera hierbas? -No creo.
¿Qué quiere?
Hablar con usted.
Lleva mucho en este barrio.
Seguro que podría contarme un par de historias.
Li See vende hierbas, no cuenta historias.
¿No juega a las corazonadas?
Juego al Fan Tan, no a las corazonadas.
¿Es el primer asalto? ¿Quién ha ganado?
Ni historias ni corazonadas.
Debo cerrar. Quizás hablemos en otro momento.
Quizás mañana, quizás no.
Ni historias ni corazonadas, puede que lea algo...
...quizás.
"La moneda de oro de Confucio."
Me lo quedaré hasta que sea más sociable.
Quizás se refiera a una poesía muy antigua.
Se lo llevaré a Chang Fu, en la Universidad.
Se la enviaré con un autógrafo.
Volveremos a vernos.
Quizás mañana, quizás pasado, quizás no.
Adiós.
Estáis ciegos.
San Toy dejó un mensaje en un resguardo de lavandería.
Lo tiene el periodista.
Se lo llevará a Chang Fu en la Universidad.
Ocúpate de que no le llegue.
Esto si que es raro.
Ese diablo blanco no es como los de nuestra raza.
La policía me interrogará...
...aunque Li See sea un personaje muy humilde.
Haremos que parezca un accidente.
Una araña venenosa iba a meterse en su bolsillo.
La llevo para que pique a los desconocidos.
Mi planta.
"Departamento de Orientología".
Pase.
-¿El Dr. Fu? -Sí, señor.
¿Es usted el que sabe tanto de chino?
Entiendo varios dialectos.
Siéntese.
-No, gracias. -Perdone.
¿Diga?
¿Diga?
¿Quiere que le traduzca algo?
¿Cómo lo sabe?
Alguien me lo dijo.
Leería mi correo. ¿Quién era?
No lo sé.
¿No será de los que quitan las arañas?
¿Quitar arañas?
Olvídelo.
Empecemos de nuevo.
¿Qué le cuentan las gafas?
"La moneda de oro de Confucio está oculta..."
Me gustaría ver la otra mitad.
Me empieza a interesar este resguardo, profesor.
Habla de las monedas de Confucio.
¿Qué tienen que ver con un resguardo de lavandería?
No lo sé.
¿Qué pasa con las monedas?
Pertenece a la historia de mi país.
No creo que le interese.
Eso es lo que usted dice.
-Ya nos veremos. -Adiós, señor.
Adiós, profesor.
"Un hombre poseerá...
...las doce monedas de Confucio y dominará Keelat."
¿No sabe quien le llamó?
Su voz era desconocida.
El joven quería que se lo tradujera.
Sí. Desgraciadamente faltaba un trozo del resguado.
Prometió traerlo.
Sería muy interesante conocer el mensaje completo.
Consígalo y la Provincia de Keelat se lo agradecerá.
¿Qué tarta es ésta?
Parece de limón. No sé que lleva encima.
Polvos de talco, y por los lados también.
Hola.
Biltimore, ¿eh?
Jeff Roberts de "La Gaceta".
-¿Qué tal? -Encantado.
Se le olvidaba el sombrero.
-Aún no me voy. -Sí se va.
Preciosa, la carta. Gracias.
¿Vienes a la vuelta ciclista el martes por la noche?
-Me encantaría. -Querrás marcharte.
Rima con botarate.
Después podemos ir a bailar al Biltimore.
Entonces me vestiré.
-Bien. -Eso espero.
Perdona, debo ir a hacer una gestión.
Adiós.
Liberty 0436.
¿Liberty 0436?
¿Diga?
¿Está Jeff Roberts?
Un momento.
Sr. Roberts, al teléfono.
Perdóname.
-¿Diga? -Hola, Jeff.
¿Quieres una entrada para el Foot-Ball?
Claro.
Dentro de 30 minutos te esperan en la puerta Este.
¿Quién?
¿Quién?
Gracias, George.
Lo siento, Peg, era el jefe, debo volver a la oficina.
Lo siento. Ya nos veremos.
Adiós.
Ya estoy aquí.
No eres tan listo como crees, sabelotodo.
¿Pretendes que crea que te gusta ese muermo?
Ocúpate de tus asuntos.
-¿Qué quiere, Sr. Barton? -Un vaso de agua.
Si quieres morirte de hambre, encantada.
Disfrutas haciéndome sufrir.
No digas eso.
Traígale tarta, no sabe lo que quiere.
¿Qué pasa con esa cena?
Tienes algo que me atrae.
Tú tampoco estás mal.
¿Qué tengo que hacer para que me sirvan?
-¿Qué ha pedido? -¿Qué es eso?
-"Corned beef" con repollo. -Muy bien.
-Es para otro cliente. -Pídale disculpas.
"Corned beef" y repollo, me recuerda a McGillicuddy.
Debo seguir trabajando, quizás haya otra víctima.
Los chinos son muy rápidos. Sólo tengo tiempo para comer.
Camarera, otro igual.
¿Esto no será lo que tú llamas filete con setas?
Si digo filete con setas...
...es filete con setas.
Bien.
No sabéis nada, ¿eh? Bien.
¿No estábais en la ciudad?
Hola, Mac.
¿Otro?
No pueden dejar de matarse.
¡Qué monotonía! Debo proporcionar noticias vivas...
...y sólo veo chinos muertos.
Mejor muertos que vivos.
Se divierten asesinando.
Silencio, vais a volverme loco.
Es el pobre Chang Fu.
-¿Le conoce? -Sí, es profesor de lenguas.
Será de lenguas muertas.
-¿Van cinco o seis? -Perdí la cuenta.
Le acabaran matando a usted. Vayase a casa.
Tengo motivos para quedarme.
Nos ocuparemos de esto.
Un lugar muy concurrido, ¿eh?
¿Le importaría decirme por qué está usted aquí?
Lo mismo digo.
San Toy era mi contacto.
Y alguien le cortó el contacto.
Podría decirlo así.
Si conocía a San Toy...
...esto le dirá algo
"La moneda de oro de Confucio está en el jarrón amarillo."
¿Sabe lo que pone?
No sé chino.
Jarrón.
¿Se refiere a eso?
Si busca una moneda, se le han adelantado.
Otro chino con un anillo con forma de dragón,...
...también quiere la moneda, y él fue más rápido.
¿Con forma de dragón?
Sí, esos animales...
¿Está seguro?
Se llevó una buena paliza, afortunadamente.
Gracias.
¿Qué es todo esto?
Me gustaría informarle,...
...pero ciertos motivos me lo impiden.
Le hizo un gran favor a mi país.
No me haga la pelota. ¿Quién mató a San Toy?
¿Qué tiene que ver con usted? Hábleme de un tal Wong.
¿No será usted el Sr. Wong?
Eso es un grave error.
Sospecho que he cometido más de uno.
También quisiera saber algo de Wong.
¿Y si trabajamos juntos?
Es usted... No me ha dicho su nombre.
Hi Tsung, de Keelat, China.
Jason H. Barton, de Los Ángeles.
Adiós, Jason H. Barton, de Los Ángeles.
Va derecho al grano. ¿Quién era su amigo?
Se llama Hi Tsung o algo así.
No me suena.
A mí no me suena ninguno.
¿Por qué a un buen muchacho como usted...
...le gusta codearse con corta-gargantas y asesinos?
Igual que a usted.
¿En qué puedo ayudaros?
¿Queréis caramelitos antiguos?
Saben a guante de motorista.
¿Y unas bonitas urnas?
No sé si me entendéis.
Llevan 50 años aquí, lleváoslas.
O un rico arenque.
Acabará con todos los arenques.
¿De dónde salió?
Li See anciano, sus pies son silenciosos.
Aquí tiene dos clientas.
¿Queriáis eso? ¿Por qué no me lo dijistéis?
No me dejó.
¿Quizás traiga el ticket?
Pues no.
¿Quizás el universitario le dijo el significado?
Caliente.
¿Juega a corazonadas, quizás?
Más o menos.
Mi corazonada es que usted sabe lo que pasa.
No juego a corazonadas.
Li See no oye, no ve...
Deje de hacer el mono.
Vayase, quizás vuelva mañana.
Quizás el resguardo le dé suerte.
Prefiero quedarme un rato.
Quizás quiera comprar hierbas.
Mañana quizás compre hierbas. Quizás usted hable hoy.
Li See no habla. Hablar da problemas.
San Toy tenía el resguardo, ¿cómo le sacó tanto partido?
Li See sacó poco partido.
¿Por qué se fue corriendo a la lavandería?
Corriendo, no.
Investigo el asesinato de San Toy y quizás usted sepa algo.
¿Lee, tienes pastillas de goma hechas a mano?
¡Está aquí! Qué raro, llevan media hora sin matar a nadie.
Ahora habla con este.
¿Es otro contacto?
No, quizás un antiguo amigo.
No lo sé. Quizás.
Un hombre a veces va a casa del vecino como amigo...
...otras, como enemigo.
La casa de Li es acogedora.
Mis ojos te recuerdan
Mi mente no.
¿Ha estado en Keelat?
¿En Keelat?
Hace mucho tiempo, quizás.
Pude ir en barco.
¿Qué puedes decirnos del difunto San Toy?
No le conozco, él lava, Li See vende hierbas.
¿Conoces a un hombre llamado Wong?
Si los va a tirar, conozco a alguien que los quiere.
Wong no vino a la tienda.
Li See anciano, no sale. No conoce a Wong.
Quizás no viva en el Barrio Chino.
Quizás usted sea Wong.
No sé, me rindo.
Li See tiene un herbolario.
Todos conocen a Li See.
Era broma.
Vamonos, aquí no hay noticias.
Ese tipo haría feliz a cualquier director de periódico.
Ya atraparemos a ese Wong.
Como dicen ustedes: De acuerdo.
Chicos, debo dejarlos.
Tengo una cita con una mujer hambrienta.
Como nosotros decimos: La ocasión la pintan calva
Extraños tipos los americanos.
Una guerra muy amistosa, Li See.
El servicio secreto de Keelat es muy negligente.
Cae en las garras de Li See, el humilde comerciante.
El misterioso Sr. Wong es Li See, el traidor;
Si esto es filete con setas debí pedir "chop suey".
Es filete con setas troceado.
Prefiero trocearlo yo.
Todas sois iguales, siempre quejándoos.
Esto cuesta dinero, ¿sabes?
¿Y no me lo merezco? Esto no es Biltimore.
Aquí hay lo mismo.
Luz, comida, música, ambiente e indisgestión.
Pero no estoy con Jeff Roberts.
Ahí tienes a Jeff Roberts, está todo.
Ya he terminado. ¿Qué hacemos en el Barrio Chino?
Busco a un tal Wong.
¿Te importa soltar esto y sacarme de aquí?
Estate quieta.
¿Quién es Wong?
Un tipo duro, tiene una navaja que nunca está de paro.
También hay por medio doce monedas de Confucio.
Una pelea por dinero.
Dura un par de siglos.
-¿Wong? -No, Confucio.
¿Qué edad tiene?
Dos mil años.
Debería avisar al enterrador.
No bromees, es muy serio.
"Pronto correrá un grave peligro."
Algo me dice que no voy a divertirme.
¿Qué pasa? ¿Es el "chop suey"?
Bébete el té.
Vámonos.
Nunca pensé que tendría una de estas monedas.
Déjala en su sitio y vámonos.
No te pongas nerviosa, esto no te incumbe.
Creo que Li See sabe mucho sobre las monedas.
¡Vámonos!
¿Adónde vamos? Esta calle no me gusta.
Es la de los enamorados, vamos a casa de Li See.
¿Cómo se escribe?
-¿A quién iba dirigido? -No sé. Sigamos andando.
¿Andando? Corramos.
¿Y que piensen que tenemos miedo?
Vayamos más rápido.
¿Por qué no se van a casa?
Vaya al restaurante chino, han acuchillado a otro.
Márchense a casa.
Llama a un taxi.
¿En medio del océano? Está bien.
-Por ahí, no. Está oscuro. -Bien.
Jay, esto no tiene gracia.
Menudo chichón le hubiera hecho a un chino.
¿Crees que mi cabeza es de hierro?
No tengas miedo.
No lo estamos pasando mal.
Me gustaría ver a Li See. Es una pieza clave.
Escribe el artículo. Mañana lo leeré en casa.
Vamos, sé valiente.
O llamas a un taxi o llamo a Jeff Roberts.
¡Taxi!
A la calle 52.
-¿Dónde? -¡A América!
Estamos salvados.
No te quejes, estás ilesa.
No ha sido gracias a ti.
Puedo cambiar el sombrero, pero no de cabeza.
¡Ni se te ocurra!
¿En qué piensas?
En Jeff Roberts.
-¿Y por qué no en él. -¿En quién?
En Chuck Roberts.
Apártate.
Si es lo que quieres.
Volveré a la tienda de Li See. Quiero hacerle una preguntas.
¿Con la garganta cortada?
Me ha gustado, repítalo.
¿Qué es eso?
Pare, chófer.
-¿Estás bien? -No sabía que venía ese tipo?
Quédese con la vuelta.
Seguiremos a pie.
-Despierta, cariño. -Quiero ir a casa.
Ahora mismo te llevo.
Gracias por el viaje.
Monedas de oro y Wong, en la trastienda de Li See.
Debo ir a ver a Li See. Ve a casa sola.
De eso nada.
No puedo llevarte. Está que arde.
Voy contigo, quiero decirle un par de cosas.
Así me gusta.
-Está oscuro. Deberíamos... -Quizás...
Ya volveremos mañana.
-Tengo que hablarle. -Le telefonearé.
Es importante. Saldremos en el periódico.
¿En qué columna?
No seas tonta.
¿No hay nadie?
Tendré que resignarme. Li See estará en la cama.
¿Me traes hasta aquí para dejarme tirada?
Jamás dejé tirada a una dama.
¿Qué tal lo hice?
Eres fantástica.
¿Te irás a casa?
Vamos, vamos.
No, trae la estaca.
Muy listos, estos chinos.
-¿Qué piensas? -No puedo pensar.
Muy largo, y sin recodos. Sigamos.
Dame eso.
¿Qué es eso?
Las diez cuarenta y una, hora de la costa este.
Niños, ya podéis poneros...
No seas gracioso. Será un "gong tong"
-¿Un qué? -Un "gong tong".
-¿Hablas en chino? -Vamos, dejate de bromas.
Adiós, monada.
Vamos, ya he visto suficiente.
Aún no has visto nada, veamos más sitios.
Ya hemos pasado por aquí.
-No. -Claro que sí.
-Estás loca. -¿Qué te apuestas?
Vamos, vamos.
¿Dónde estás, Peg?
¡Cómo me alegra verte! Creí que me habías abandonado.
¿Cómo te pones tierno en este tugurio?
Hola, aquí volvemos.
Veo que ya tienes compañera.
No es el mismo.
-Te lo desmotraré. -No lo toques.
Tiene gracia.
-¡No entres ahí! -¿Por qué?
Intenta impedírmelo
Perdone, ¿le importaría decirme...
...como llegamos aquí? ¿Dónde estamos?
-En la casa de... -No hables con diablos blancos.
¿Has oído?
No me importa si conseguimos el artículo.
-Están en casa de Wong. -¿Qué te había dicho?
Wong gran hombre. Algún día emperador.
¿Tenía o no una corazonada?
-Llamemos a la policía. -¿Y meterla en un lío?
-¿Le gustaría ver a Wong? -¡No lo hagas!
Lo haré.
Te matará, te torturará.
-No vayas. -No tengo miedo.
Creo que tendremos lío.
Estamos hasta el cuello. Quédate con la sirvienta.
¿Para que me llames cobarde? No seas tonto, Jay.
¡Cuidado!
Fuerza gastada, jamás recuperada.
Llévala junto a Lu San. Ya me ocuparé de ella.
Tenía razón, eres un diablo.
A veces la educación es una virtud,...
...a veces, demuestra sensatez.
¡Quién habla de educación!
Le han pescado, ¿eh?
Perdonen la falta de cortesía,
Permítame, señor periodista.
Le presento al gran Mai Hi Tsung.
Jefe del Servicio Sedreto de Keelat.
¿De qué le conozco?
-No oye. No ve... -No habla.
Ya le reconozco. ¿Cómo está?
Un joven muy listo.
Quería un artículo y ya lo tiene.
No sé si podrá imprimirlo.
No lo separaré de tan honorable aliado.
Él también quería descubrir a Wong.
Y le hemos descubierto.
Ese éxito puede resultar muy amargo.
Deseará no haberse inmiscuido en los asuntos de Wong.
Jay, haz algo.
Quizás tenga una corazonada.
Me gustaría hacer varias cosas.
No creá que sólo a usted se le ocurren ideas.
¿Qué numerito nos prepara?
Siempre con prisas.
El tiempo existía antes que el hombre.
Y hay mucho.
Las prisas son algo futil.
¿Y ahora qué?
Tengo una corazonada. Estamos en un lío.
Muy ságaces los reporteros.
¿Qué haces?
-Quiero alcanzar ese cordón. -¿Qué cordón?
Es un teléfono.
¿Diga?
Póngame con el director de "El Globe". ¡Deprisa!
Hombre blanco tenía moneda.
-¿Qué tal? -Bien.
Jefe, soy Barton.
Estoy en la trastienda del herbolario de Li See.
Es un asunto de vida o muerte. Venga armado.
-Póngame otra vez, señorita. -No comunica.
¿Les alegra mi vuelta?
Encantada, sírvase un trozo de garganta.
¿Dónde escondió la moneda de Confucio?
A ver si la encuentra.
Qué listo eres.
¡Cuidado, despacio!
¿Qué hacen?
Qué bonito.
"La lucha de un detective con la magia negra"
Sospechaba que ahí pasaba algo raro.
¿Cómo lo sabían?
-¿Dónde está ese tal Wong? -Por aquí.
¡En marcha!
¡Déjenos pasar!
Un momento.
Ya terminó todo.
Jefe, es la primera vez que me alegro de verle.
¿Quién es su compañero de miserias?
Hi Tsung, Jefe del Servicio Secreto de la provincia de Keelat.
Los bienes de Confucio nunca serán de Wong.
Wong se ha reunido con sus antepasados.
Sabía que se arreglaría.
-Tengo una corazonada. -¿Cuál?
Ráscame la espalda.
¿Quieres que te ponga mi apellido?
Me lo pensaré.
¿No me quieres?
Podría aprender.
¿Cuánto tardarás? Son las once y media.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.