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- ¿Qué pasa, Kate? - Doc, tenemos que hablar.
- Para hablar, sube a la camioneta... - No voy a subirme a la camioneta.
Sólo dame cinco minutos, te digo lo que tengo que decir y haces lo que quieras.
Pero vas a escucharme. Me debes al menos eso.
Cinco minutos.
¿Dr. Shephard? ¿Se encuentra bien?
El saco dural. Lo rasgué.
- Necesito succión. - Cálmate. No pasa nada.
- Hay líquido por doquier. - Mírame.
- Necesito succión. - Jack.
Mírame.
Cuenta hasta cinco.
- ¿Qué es lo que dices? - Digo que sutures el saco
para que esta niña no pase el resto de su vida paralizada.
Y eso sólo lo conseguirás si no tienes miedo.
Así que cierra los ojos, cuenta hasta cinco
y después repáralo, Jack.
O yo tendré que repararlo.
Uno, dos,
tres, cuatro...
...cinco.
Suturas.
Hola, muchacho.
Está en Recuperación, responde a estímulos de la cintura para abajo
y por lo tanto no está paralizada.
Qué bien.
¿Te pasa algo, Jack?
Me avergonzaste.
- ¿En serio? - Ya bastante malo es...
que todos crean que me dieron esta residencia
por ser hijo tuyo, y encima de eso tú...
Me reprendes mandándome a contar en mi primera cirugía importante.
Enfrente de todo mi equipo.
Papá, sé que tú no crees en mí,
pero necesito que ellos lo hagan.
¿Estás seguro de que soy yo el que no cree en ti, Jack?
¿Alguno de estos es suyo?
- La máquina se atoró. - Supongo que necesitaba un empujoncito.
- Descansa un poco, doc. - No, gracias.
Siéntate, Jack.
Mis padres murieron cuando tenía ocho años. ¿Te lo conté?
No.
Un estafador le robó a mi papá todo lo que tenía.
Y como no lo supo manejar muy bien que digamos...
mató a mi mamá de un disparo. Luego se voló los sesos.
Yo estaba oculto debajo de la cama en ese momento. Oí todo.
- Lo lamento. - Gracias.
Eso pasó hace un año.
- ¿Qué? - Estamos en julio de 1977.
Eso significa que ocurrió el año pasado.
Así que pude subir al submarino, volver a los EE.UU.,
ir a mi casa y evitar que mi papá matara a mi madre y se suicidara.
¿Y por qué no lo hiciste?
Porque, Jack...
...lo hecho, hecho está.
No tiene por qué ser así.
¿Qué hiciste tan mal la primera vez como para querer detonar una bomba
- buscando una segunda oportunidad? - No es eso.
Entonces, ¿qué es?
Hace tres años, Locke me dijo que todo esto tenía una razón de ser.
- Que era nuestro destino venir aquí. - Yo no hablo en términos de destino.
Lo que entiendo es que un hombre hace lo que hace
porque hay algo que quiere para sí mismo.
¿Qué quieres tú, Jack?
La tuve.
La tuve y la perdí.
¿A Kate?
Maldita sea, doc, está parada al otro lado de esos árboles.
- Si quieres recuperarla, pídeselo. - No, es muy tarde para eso.
Se acabaron tus cinco minutos.
¡Jack! Si lo que pretendes al menos funciona,
Kate y tú serán perfectos desconocidos. Y ella llegará esposada.
No se puede cambiar lo que está escrito.
Creo que no hay nada que pueda decir para que cambies de opinión.
Creo que no.
¿Quién demonios te crees?
¿Crees que puedes llegar aquí y hacer lo que te venga en gana?
¡Yo tenía una vida aquí!
Sawyer, escucha...
No entiendes.
¿Te abstendrás de hacerlo?
- ¿Vas a abstenerte? - No.
¡James!
- Suéltalo. - No quiere hacer caso.
- Fue necesario. ¡No quiere abstenerse! - Porque tiene razón.
- ¿Qué? - Tiene razón.
James, tenemos que hacerlo.
¿Qué dices?
¡Tú fuiste la que me pediste que volviera y lo detuviera!
¿Qué pasó?
Cambié de parecer.
Niñas, su papá y yo tenemos algo de que hablarles.
- ¿Volveremos a mudarnos? - No, tonta.
- Van a divorciarse. - Rachel.
¿No es así?
- Sí. - Pero las dos deben entender
que su papá y yo... todavía nos amamos.
Pero que dos personas se amen no implica que estén predestinadas a estar juntas.
- ¿Y si estuvieran predestinados? - No es así, mi amor.
- Pero ¿cómo pueden estar seguros? - Lo sabemos.
Y, cuando sean adultas,
lo entenderán.
¡No quiero entenderlo!
- ¡Juliet, espera! - ¡No quiero entenderlo!
- ¡Detente, tenemos que hablar! - No hay nada de qué hablar.
- Deja que Jack haga lo que vino a hacer. - ¡Quizá debiste haberme dicho
que cambiaste de parecer antes de que lo trajera y le pegara!
- ¿Te habría parado? - No.
- Qué bueno que por fin te desahogaste. - ¡Oye!
No lo hagas.
Necesito que me digas a qué viene todo esto.
¿Pasas de encabezar la fuga del submarino a estar de acuerdo
con volar la maldita isla?
Tengo derecho a saber qué te hizo cambiar de parecer.
Cambié de parecer cuando vi cómo la mirabas.
No... no. No lo hagas.
No me importa a quién haya mirado.
Estoy contigo.
Y te quedarías conmigo para siempre si lo permitiera.
Y siempre te amaré por eso.
Lo nuestro fue algo que duró poco. Y no porque nos amemos
estamos predestinados a estar juntos. Quizá lo nuestro nunca debió ser.
Así que si Jack puede evitar que todos ustedes caigan aquí, debería hacerlo.
¿Por qué lo haces, Juliet?
Yo...
Si nunca te conozco, entonces nunca tendré que perderte.
Taladra más despacio.
Esto tiene que ser... No puede ser así.
¡Radzinsky!
- ¿Qué pasa ahora? - Los niveles de gas están muy altos.
Déjame ver.
- ¡Listo! ¡Estamos arriba de la bolsa! - Si seguimos taladrando y se perfora,
- se va a armar la gorda. - Radzinsky, ¿me escuchas? Cambio.
- Stuart, adelante. - ¿Qué quieres, Phil?
El hostil que le disparó al niño volvió.
- ¿Qué demonios dices? - Volvió aquí, a los cuarteles.
Nos atacó y lo rescataron otros reclutas.
- Se robaron la camioneta y se fueron. - ¿Adónde se fueron?
No sé, pero Roger dijo que uno de ellos llevaban una bomba.
¡Ese hostil sabe de la existencia de El Cisne!
¡Busca hombres y armas, y vengan para acá ahora mismo!
Si vienen para acá, los estaremos esperando.
¡Vamos!
Jack.
¿Qué pasó?
Mi charla con Sawyer se puso algo fea.
- ¿Te duele? - Está bien.
Bueno.
¿Recuerdas cuando te suturé, después de que llegamos aquí?
Sí.
Parece que pasaron un millón de años.
O que pasará en 30 años.
¿Por qué me hiciste prometerte que no preguntaría por Aarón?
Porque estaba...
...muy enojada contigo por haberme obligado a volver aquí.
¿Es por él por lo que volviste?
Volví para que él estuviera donde debe estar.
- Al lado de su madre. - Si esto funciona,
Claire nunca vendrá a la isla. Siempre estarán juntos,
- como debía ser. - Iba a darlo en adopción.
No tienes certeza de lo que ella haría. Y sea lo que sea,
la decisión sería suya.
Si quieres salvar a Claire, esta es la única forma de hacerlo.
Pero nada... Nada en mi vida ha tenido tanto sentido como esto.
Y...
necesito que tú lo creas.
¡Sigan enfriándola! ¡No permitan que se sobrecaliente!
- ¡No detengan el taladro! - Está a punto de ocurrir.
¿Me apoyas en esto?
- Sí. - Entonces, vamos.
- ...dos, tres, cuatro. - Entendido.
Una billetera.
227 dólares en efectivo.
Un bolígrafo.
Un caramelo de fruta.
- Firme aquí. - Usted no entiende, esto es un error.
Yo maté a mucha gente.
¿Ve esto? Es un formulario de alta.
Está autorizado, así que tome sus cosas y váyase.
Mira, amigo, unos hombres con pistolas con tranquilizantes
están dándome caza. Quieren llevarme en contra de mi voluntad.
Hay un taxi esperándolo afuera.
- Perdón, no vi que estuviera ocupado. - Me bajaré a pocas calles de aquí.
- ¿Lo compartimos? - Genial. ¿Seguro?
Sube.
- ¿Quieres? Es de cereza. - No, gracias.
- ¿Qué purgabas? - ¿Cómo dices?
Que por qué te encerraron. A mí, porque maté a tres personas.
Bueno, la verdad es que no fui yo. Supongo que lo descubrieron.
- ¿Y tú? - Yo no estuve preso.
Entonces, ¿qué hacías sentado en un taxi, afuera de una prisión?
Estaba esperándote a ti, Hugo.
- Entonces, debes de estar muerto. - Estoy definitivamente vivo.
¿Y qué quieres de mí?
Quiero saber por qué no quieres volver a la isla.
- Porque una maldición pende sobre mí. - ¿En serio?
Por eso se estrelló el avión
y por eso murieron mis amigos. Libby, Charlie.
Ahora me visitan y no logro que dejen de hacerlo.
¿Y si no pendiera sobre ti ninguna maldición?
- ¿Y si más bien fuera una bendición? - ¿Cómo que una bendición?
Pues, puedes hablar con los seres queridos que perdiste.
- A mí me parece algo maravilloso. - Claro que es maravilloso,
- salvo porque estoy loco. - Pues mejor te enteras, Hugo.
Y vas a tener que confiar en mi palabra.
Tú no estás loco.
- ¿Quién eres, hombre? - Me quedo en esta esquina.
Aerolíneas Ajira, vuelo 316, sale del aeropuerto de Los Ángeles. En 24 horas.
No tienes más que ir a bordo de ese avión. Tú decides, Hugo.
No tienes que hacer nada que no quieras hacer.
- ¡Espera! ¡Olvidaste tu guitarra! - No es mía.
Descuida, viejo. Todo estará bien cuando Jack cambie el futuro.
O el pasado. Una u otra cosa.
No creo que su amigo vaya a sobrevivir.
Sobrevivirá.
- ¿Qué te pasó en la cara, viejo? - Nada.
Estuvimos en lo alto de una colina desde donde podíamos ver la obra de El Cisne.
Y algo acaba de pasar ahí. Toparon con algo.
- Ya tengo que irme. - Está lista para detonar.
Pero recuerda, ten cuidado.
La dispuse para que explote con un impacto.
Según el plan de Faraday, debes acercar la bomba lo más que puedas
a la fuente de electromagnetismo.
Sayid, esto va a funcionar.
Y te salvará.
Nada puede salvarme.
Te veré en Los Ángeles.
¿Qué pasa? ¿Por qué nos detenemos?
Ya lo verás.
Pues, es un pie fenomenal, Richard, pero ¿qué tiene que ver con Jacob?
Ahí vive.
TODO LO QUE ASCIENDE DEBE CONVERGER
¡Dios mío!
¡Dios mío! ¡Llamen a Emergencias!
Descuida, todo va a salir bien.
Lamento que te sucediera esto.
¿Seguro que tienes que hacerlo?
Si esperaras, con el tiempo Jacob te buscaría, John.
Estoy harto de esperar.
¿Dónde está, Richard?
¿Qué pasó con el resto de la estatua?
No lo sé, ya estaba así cuando yo llegué.
¿Esperas que te crea?
La verdad es que no.
Muy bien, Ben. Vamos.
¿Qué haces?
- John quiere que lo acompañe. - No puedes traerlo.
- ¿Por qué no? - Sólo nuestro líder puede pedir
una audiencia con Jacob. Y no puede haber dos líderes a la vez.
Empiezo a creer que inventas estas reglas sobre la marcha, Richard.
Ben me acompañará. Si hay algún problema, Jacob y yo lo resolveremos.
Salúdalo de mi parte.
¿Vas a poder hacerlo, Ben?
Sé que no será fácil, pero todo cambiará cuando él haya muerto.
Te lo prometo.
- ¿Puedo preguntarte algo, LaFleur? - Ya no existe LaFleur.
- Adelante, pregunta. - ¿Se le ha ocurrido a alguno de ustedes
que su amigo va a ocasionar precisamente lo que pretende evitar?
Quizá esa pequeña bomba nuclear sea el incidente.
Así que tal vez lo mejor sería no hacer nada.
Me alegra que lo pensaran bien.
- ¿Qué pasa? - Es Phil.
Es el camino a El Cisne.
Si ven a Jack, lo matarán.
¿Qué opinas, rubia?
Vive acompañado, muere solo.
¡Todavía está muy caliente!
- Qué bueno que llegaron rápido. - ¿Los han visto?
Aún no. Rodeen el área.
- ¿Tú les dijiste que vinieran? - Tú ve atrás. Tú ve adelante.
- ¡Tenemos que sacar a todos de aquí! - Tú sube al andamiaje. ¡Rápido!
TEMPERATURA EN FAHRENHEIT
AGUA
¡Allá!
¡Vamos, vamos, allá!
¡Atrápenlo!
¡Rodéenlo! ¡Atrápenlo ya!
¿Quiénes son?
¡Suéltala, Phil, o eres hombre muerto! ¡Diles que dejen sus armas!
¡Dejen las armas! ¡Déjenlas!
¡Ya puedes salir, doc!
Apúrate y haz lo tuyo.
¡Apaguen esa porquería!
¿Qué pasa?
- ¡No se apaga! - ¿Por qué no?
- ¡Algo está succionando el taladro! - ¡Perforamos la bolsa!
¡Deprisa, doc! ¿Qué esperas? ¡Suéltala!
Esto no se parece al aeropuerto de Los Ángeles.
IGUALANDO RELOJ AUTOMÁTICO DE CARGA
¡Papá!
¡Jack!
¡Aléjate de aquí! ¡Aléjate de aquí lo más que puedas!
- ¡Suban! ¿Qué demonios pasa? - ¡Salgamos de aquí!
¡Vamos, vamos!
¡Oye, LaFleur!
- ¡Auxilio! - ¡Juliet!
¡Vamos! ¡Sawyer, ayúdame!
¡Juliet!
¿Adónde crees que vas?
¡Kate! ¡Ayúdame a quitar esas cadenas!
Aguanta. ¡Quiero que aguantes!
- No puedo. No puedo quitármelo. - Te tengo.
¡No puedo!
- ¡No la alcanzo! - ¡Aguanta!
Te tengo.
¡Sawyer!
- No me dejes. - Está bien.
¡No me dejes!
- Te amo. - ¡No, no te sueltes!
- Te amo, James. - ¡No!
- Te amo mucho. - ¡No! ¡No, no te sueltes!
¡Juliet! ¡No!
- ¿Agua? - ¿Tienes alcohol?
No. Pero ojalá tuviera.
No disparen.
Está bien.
Descuiden.
¿Quién de ustedes es Ricardos?
De hecho, es Richard.
¿Qué yace en la sombra de la estatua?
Richard. Soy Ilana.
Traigo algo que debes ver.
Ábranlo.
Está bien, tranquilos. Dejen que lo hagan.
- ¿Dónde estaba? - En el compartimento de carga del avión
en el que llegamos.
En un féretro.
No entiendo.
Si éste es Locke, ¿quién está ahí dentro?
¿Te gusta?
Yo mismo lo hice.
Hacer el hilo es un proceso muy tardado,
pero supongo que de eso se trata, ¿no creen?
Hola, Jacob.
Encontraste tu tronera.
Así es.
Y no puedes imaginarte ni por asomo
todo por lo que he pasado
para estar aquí.
- ¿Ya se conocían? - Podría decirse que sí.
Haz lo que te pedí que hicieras, Ben.
Benjamín, no sé qué te dijo,
pero quiero que entiendas algo.
Puedes elegir.
¿De entre qué opciones?
Puedes hacer lo que él te pide, o puedes irte.
Y dejarnos que discutamos nuestras... diferencias.
Así que ahora, después de tanto tiempo,
decidiste dejar de ignorarme.
Viví treinta y cinco años en esta isla.
Y nunca dejé de oírte nombrar, una y otra vez.
Richard me llevaba tus instrucciones: qué cantidad de papeles.
Qué cantidad de listas.
Y yo nunca cuestioné nada.
Obedecí órdenes.
Y cuando me atreví a solicitar entrevistarme contigo,
la respuesta fue: "Tienes que esperar.
Tienes que ser paciente".
Pero cuando él solicitó verte,
lo hicieron entrar hasta aquí como si fuera un Moisés.
Así que, ¿por qué él?
¿Qué carencia tan grave viste en mí?
¿Qué hay de mí?
¿Qué hay de ti?
Pues...
- Ya vienen. - ¿Qué?
No te oigo.
Ya vienen.
- ¡Juliet! - ¡Sawyer, sal de ahí!
¡Tienes que salir!
Esto se va a derrumbar. Se desplomará.
Tienes que salir, esta cosa se vendrá abajo en cualquier momento.
¡Jack! Jack, ayúdame a sacarlo de aquí.
¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos, maldita porquería!
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