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¡Efren Salonga!
Efren Salonga. ¡Efren Salonga!
¡Efren Salonga!
¡Efren Salonga!
¡Efren Salonga!
Efren Salonga.
- ¿Quién es usted? - ¿Usted es el médico?
Sí. ¿Qué es lo que le pasa?
- ¿Seguro que sabe lo que hace? - Sí.
- ¡Porque es mucha la sangre! - ¿Cuánta sangre es?
¡Ya voy, Penny!
- Descuida, traje a un médico. - ¿Dónde has estado?
Eso, así.
Sólo respira, mi amor. Sólo respira.
- Respira. - No puedo respirar.
- Lo haces muy bien. - No puedo respirar.
Sé fuerte.
¡Sáquelo ya!
Espere, espere.
- ¡No puedo! - Sí puedes, Penny.
- ¡Puje! ¡Puje! - Puja con fuerza. Puja.
- ¡Ahora! - Vamos, Penny.
Eso es. Ya viene.
Vamos, Penny.
- ¡Puje! ¡Más fuerte! - ¡Ya le veo la cabeza!
¡Una vez más, puje!
¡Ya lo veo, ya viene! ¡Vas bien!
Dios santo, Penny.
Lo lograste.
Lo conseguiste. Dios santo, Penny.
Es varón.
Lo lograste. Lo lograste.
Te amo, Penny. Te amo.
Es hermoso.
Dios mío, qué hermoso es.
Válgame.
- Te amo. - Te amo.
Te amo.
Mira. Hacia allá.
Más allá de donde alcanzas a ver hay una isla.
Y es una isla muy especial.
Me fui de ahí hace mucho tiempo.
Nunca pensé que volvería a verla.
Se llama Gran Bretaña.
Y la parte más hermosa de la isla es Escocia.
Ahí es donde nació tu papi.
Ahí hay montañas, cañadas y monstruos en lagos profundos.
Y fue ahí donde tu mami y tu papi...
- ...se enamoraron. - También ahí él le rompió el corazón.
Bueno, es que preferí no incluir esa parte.
Tampoco incluiste la parte sobre su abuelo.
El hombre que mandó un barco a la isla para matar a los amigos de tu papi.
Será de entrada por salida. Ni sabrá que estamos aquí.
No lo subestimes, Desmond.
Si descubre que estamos aquí, no sé qué hará.
Esto no tiene nada que ver con tu padre, mi amor.
La razón que nos trajo es Daniel Faraday.
Él me dijo...
...que todos en la isla corren peligro.
Y que yo soy el único que puede ayudarlos.
Tengo que hacerlo, Penny.
- ¿Seguro que eso fue lo que dijo? - Sí. Sawyer dijo que fuéramos al arroyo.
Así que ahí es donde deberían estar él y todos los demás
a menos que ardieran con una flecha encendida.
¿Cómo va tu dolor de cabeza?
De hecho, peor, pero en vista de que tratamos de salvar nuestras vidas,
- no pienso quejarme. - ¿Te sientes mareada o ves doble?
Pues, las dos cosas.
¿Por qué pareces tan preocupado?
¿Será porque sabes qué me pasa?
Escúchame, a ti no va a pasarte nada. Nada. No lo permitiré.
¡Llegamos!
Vaya punto de reunión. No hay nadie más.
Deberíamos esperar a ver si llegan. Quizá vengan detrás de nosotros.
- Sí, o vinieron y se fueron. - O están muertos.
Miles, precisamente esa actitud que estás mostrando ahora...
...no nos ayuda para nada ahora. De por sí todos están asustados ya.
Miles...
¿Miles?
DE FRENTE HACIA EL ENEMIGO
¡Espera, no te muevas!
- ¿Quién está al mando aquí? - Él.
No podías mantenerte alejado, ¿verdad?
- ¿Acabó de desayunar? - Sí.
Se me resistió un poco, pero al final me hace caso.
A diferencia de su padre.
Mira, amor, lo único que tengo que hacer es encontrar a su madre,
decirle que sigue en la isla y será lo último que oigas de esto.
¿Por qué ahora? Digo, si te dijo esto en la isla, ¿por qué no lo recordaste sino
- hasta hace dos días? - No lo sé.
Sé tan poco como tú sobre cómo funciona esto.
Pero sé que sí pasó.
Daniel Faraday tocó la puerta de la escotilla.
Me pidió que fuera a Oxford.
Que todos corrían peligro y que sólo yo podría salvarlos.
Sé que suena de lo más disparatado.
Volveré al anochecer y no volveré a saber más.
Jamás.
Te lo prometo.
Si vas a prometerme algo,
prométeme que nunca volverás a esa isla.
¿Por qué habría yo de querer volver?
Había 20 de los suyos en la playa pero aquí sólo hay cinco.
¿Dónde están los demás?
Quizá sus minas los hicieron volar.
Nosotros no las pusimos. Fueron ustedes.
Cuando nos vayamos de aquí, lo que les pase estará fuera de mi control.
Pero si cooperan ahora, la tendrán mucho más fácil.
Así que, ¿dónde está el resto de su gente?
No lo sé.
¿Quiénes son ellos?
No tuve tiempo de preguntárselo mientras el Sr. Yogur ardía.
Nos atacaron en la playa.
Éste es un rifle Garand M-1 calibre 30.
- Parece nuevo... - ¿Qué más da? ¿Dónde estuviste?
Si hubieras pasado por lo mismo que yo, James,
reformularías tu pregunta, que sería: "¿Dónde demonios has estado?".
- ¿Qué te pasó en la pierna? - Me dispararon.
- ¿Quién? - Ya intercambiaremos historias.
Quedamos con los demás de encontrarnos en el arroyo y debemos darnos prisa.
Bien. En vista de que no tenemos soga para evitar que traten de matarnos,
supongo que tendremos que matarlos.
¿Qué?
- ¿Qué idioma es ese? - Están hablando en latín.
Ése preguntó por qué no llevamos uniforme y el otro lo mandó a callar.
¿Y cómo es posible que hablen latín, Juliet?
Por lo mismo que yo lo hablo.
Porque son de los otros.
- Oye. - ¿Sí?
Caminamos sobre una tumba fresca.
- ¿Qué? - De soldados de los EE.UU.
Murieron hace menos de un mes.
A tres les dispararon.
Uno murió de envenenamiento por radiación.
Oye, Miles... Oye, ¿alguno de ellos mencionó en qué año estamos?
Ya llegamos.
¡Richard! ¡Volvimos!
Atrapamos a esos tres junto al arroyo.
Ése es su líder.
- ¿Cómo te llamas? - ¿Cómo te llamas tú?
Yo me llamo Richard Alpert.
Supongo que volvieron por su bomba.
No, lo siento, pero no tengo registros de ningún Faraday.
Eso es imposible.
Sé que su hijo fue profesor aquí, su nombre es Daniel Faraday.
- Está en su base de datos. - No existe ningún Faraday
- registrado como empleado en Oxford. - ¡Yo lo visité!
Subí a su laboratorio en un ático. Estaba sobre el departamento de física.
Los archivos tienen mucho tiempo, quizá es un error administrativo.
¿Recuerda en qué año lo visitó la última vez?
¿En qué año?
No, no me...
- No sé con precisión cuándo fue. - ¿Por qué busca esta información?
Perdón por la pérdida de tiempo.
DEPARTAMENTO DE FÍSICA
PELIGRO FUMIGACIÓN NO ENTRAR
Yo en su lugar no tocaría eso.
Me preguntaba cuándo iba alguien a descubrir que no sólo fumigamos.
- ¿Usted es profesor? - No.
No precisamente.
Pues... por lo menos es honesto.
- ¿Por qué me dijo que no lo tocara? - Tuve que sacar las ratas
que él ponía a correr por esta cosa y las llevé a incinerar
para que nadie supiera qué se proponía.
- ¿Se refiere a Daniel Faraday? - No es el primero que viene
a husmear sobre él y su trabajo.
Según rumores, quiso hacer retroceder en el tiempo los cerebros de las ratas.
Qué ridículo, ¿verdad?
Sí.
Mire, olvidaré que abrió mi candado
si les dice a sus amigos que no encontró más que despojos
de basura que dejó un lunático.
De acuerdo.
Faraday. Según la universidad, no hay registros de él.
¿Puede reprochárselo?
Digo, ¿después de lo que le hizo a esa pobre chica?
¿Cuál chica?
Oye, con cuidado.
Descuida, Daniel. Estoy bien.
Somos hombres muertos.
Oye... no. No somos hombres muertos. Todo saldrá bien.
Tenemos que tranquilizarnos hasta que haya otro destello.
- Todo esto desaparecerá entonces. - ¿Y cuándo va a pasar eso?
Podrían ser cinco minutos.
- O bien podrían ser 5000 años. - Formidable.
¿Qué es lo que pasa, Dan?
- ¿Por qué están haciéndonos esto? - No lo sé.
Pero deben de pensar que nos manda el ejército estadounidense.
Si así es, tenemos más posibilidades de seguir con vida
si dejamos que sigan pensándolo. ¿Me entienden?
Disculpen, ¿los interrumpí?
Ellie dice que no quieren revelar dónde está el resto de su pelotón.
¿Por qué iba a hacerlo?
- ¿Para que los maten? - Nosotros no lo causamos.
Los suyos nos atacaron.
Vienen a nuestra isla a hacer sus pruebas,
nos disparan ¿y esperan que no nos defendamos?
Yo no sé nada al respecto. Nosotros somos científicos.
- Entonces, ¿los mandaron a rescatarla? - ¿Te refieres a nuestra bomba? Sí.
Y por las quemadas de radiación de él supongo que abrieron la caja protectora.
¿No es así?
Tienes que hacerme caso. Tienen un dispositivo inestable
con la capacidad para destruir toda la isla, y está dañado.
Si no permites que lo neutralice, todos moriremos. Todos.
¿Cómo sé si no los enviaron con una misión suicida?
¿Y que si los llevo adonde está la bomba, no la detonarán?
Porque...
...estoy enamorado de la mujer que está sentada junto a mí.
Y jamás...
Jamás haría nada para lastimarla.
De acuerdo.
Desactiva la bomba, pero si intentas cualquier otra cosa, la lastimarás.
- Dime, ¿quién te enseñó latín? - Introducción a los otros.
Debes aprender latín, es el idioma de los ilustrados.
¿Ilustrados? Sí, cómo no.
Te sugiero que hables.
Al llegar al arroyo con el resto de los nuestros,
les darán muestras de rabia por haberlos atacado.
El resto de los suyos están muertos o los capturaron.
¿Qué?
¿Por qué lo dices?
Ese idiota gritó: "Todos vayan al arroyo".
Sabíamos exactamente adónde iban. Mandamos a un grupo a seguirlos.
Quizá debí haberlo dicho en mi idioma secreto.
James, espera.
No somos el enemigo.
Entonces, libérennos.
¿Qué demonios dicen?
Llévanos a tu campamento.
Por favor.
¿Y por qué iba a hacer eso?
¿Está...
...Richard ahí?
Richard Alpert.
- ¿Dijiste Richard Alpert? - John, por favor...
Llévennos a su campamento.
Nadie más tiene por qué morir.
Por favor.
De acuerdo.
Debemos seguir rumbo al este por dos kilómetros hasta llegar a la cresta...
¡Dispárale!
¡Dispara, maldición!
¿Estás loco? ¿En qué pensabas?
¿Por qué no le disparaste?
Porque...
...es uno de los míos.
- ¿Quién es usted? - Me llamo Desmond Hume.
- Busco a Theresa Spencer. - Yo soy Abigail Spencer.
- Soy hermana de Theresa. - Muy bien.
¿Puedo hablar con ella?
- ¿Quiere hablar con Theresa? - Sí.
Me dio su nombre un caballero de la Universidad Oxford.
- Daniel Faraday... - ¿Daniel Faraday?
¿Por qué no lo dijo antes? Por favor. Tiene que pasar.
Gracias.
Él no se lo dijo, ¿verdad?
No... No, no me lo dijo.
- ¿Puede oírnos? - No.
- Theresa no está aquí ahora. - ¿Aquí? ¿Qué quiere decir?
A veces despierta, cree que tiene tres años y pregunta por su muñeca.
Ayer hablaba con nuestro padre. Él murió hace cinco años.
Lo lamento.
Esto fue un error. No debí haber venido.
Claro. ¿Por qué iba a querer quedarse?
Daniel lo evitó a toda costa.
¿La dejó en este estado?
Salió huyendo a los EE.UU., y jamás volvimos a saber de él. La abandonó.
¿Qué tipo de hombre hace algo así?
No sé qué habríamos hecho de no ser por el Sr. Widmore.
- ¿El señor, qué? - El benefactor de Daniel.
Él financió su investigación y asumió la responsabilidad de sus consecuencias.
Ha estado encargándose de Theresa desde que le pasó esto.
Todo se lo debemos al Sr. Widmore, gracias a él.
¿Una bomba de hidrógeno? ¿En serio?
En los años 50, el gobierno de los EE.UU. probó bombas en el Pacífico Sur.
Qué suerte tenemos.
- No tenías por qué decir eso. - ¿Qué?
Que me amabas.
Podías haberlo convencido de muchas
otras formas de que no pensabas hacer que la isla volara.
Lo que dije...
...lo dije en serio, Charlotte.
Muy bien.
Andando.
Volveré pronto, te lo prometo.
No sé qué te dijeron tus superiores... pero quiero que sepas la verdad.
Hace un mes hallamos a 18 hombres de un batallón del ejército
aquí, en nuestra selva, montando este campamento.
Les dimos la oportunidad de salir de la isla pacíficamente.
Y no estaban dispuestos a hacerlo. Me vi obligado a matarlos.
A todos.
- ¿Obligado? - Sí.
¿Quién te obligó?
Tú le rindes cuentas a alguien, ¿no? Tienes una cadena de mando.
- ¿Verdad? Pues yo también. - Sí...
¡Richard! ¡Richard!
- ¿Qué te pasó? - Cunningham y yo...
Un grupo de ellos nos sorprendió. Ellos eran más, pero yo escapé.
- ¿Ellos eran más? - Cállate, Ellie.
¿Quién es él?
Nos ayudará con nuestro problema. Váyanse.
- Es uno de ellos, no puedes confiar. - Ya me oíste, Ellie. Váyanse.
- ¿Cómo escapaste? - Corriendo.
- ¿Pensaste que podían seguirte? - ¿Seguirme?
Su líder es un maldito anciano.
¿Crees que puede rastrearme? ¿Crees que conoce esta isla mejor que yo?
¿Cómo sabías que Richard estaría aquí?
Richard siempre ha estado aquí.
- ¿Qué edad tiene? - Mucha.
¿Por qué te interesa tanto Richard, John?
Me interesa porque estaba a punto de decirme cómo podía hacer para salvarnos.
- ¿Para salvarnos? - Sí.
Pero estaba diciéndome cuando el dichoso destello de luz nos interrumpió.
Y quisiera retomar esa conversación con él.
Odio interrumpir este reencuentro entre miembros de los otros, pero a Faraday,
nuestro verdadero salvador, están llevándolo a la selva para matarlo.
Que tengas suerte.
- ¿No vas a ayudarme a salvarlo? - No.
Voy a buscar a Richard para acabar de hablar con él.
Vas a hacer que nos maten a todos. Si entras, sabrán que estamos aquí.
De acuerdo. Te daré diez minutos de ventaja.
¿Qué hay de ti?
¿Te quedas en Chifladolandia, o vienes a rescatar al genio?
- ¿Por qué no dejas de mirarme? - No, no te miro.
Sí me miras.
¿Sabes qué? Tienes razón. Disculpa.
Es sólo que...
...te pareces mucho...
...a alguien que conocí.
¿A alguien que no es la chica a la cual le declaraste tu amor?
- Eres todo un Romeo. - Para nada, créeme.
Y que conste que no te creo.
Aunque engañaras a Richard, ni por un instante pienses que creí
que tú, una británica y un chino pertenecen al ejército de los EE.UU.
¿Quiénes son y qué hacen en nuestra isla?
¿Quieres saber quién soy?
Soy la mejor posibilidad que tienen de desactivar esa bomba.
De acuerdo.
Desármala.
¿Qué haces ahí arriba?
Estoy examinándola.
- Retrocede. Atrás, atrás. - ¿Qué?
No es seguro, tenemos que irnos.
- Te juro que si intentas algo... - ¿Si intento algo?
¿Qué? ¿Vas a... dispararme, no es así?
Sí, eso sería genial, pues disparar un rifle
junto a... lo que podría llamarse... una bomba de hidrógeno...
Sí, qué fabulosa idea. Qué acierto.
Mira, escúchame.
¿Tienen manera de conseguir plomo o concreto?
- ¿Para qué? - La cubierta tiene una grieta.
Hay que rellenarla de plomo,
tienen que bajarla de esta plataforma con cuidado y enterrarla.
¿Vine para oírte decir que hay que enterrarla?
Le dijiste que podías desactivarla.
Descuida. Si hacen lo que les digo y la entierran,
- no explotará. - ¿Cómo lo sabes?
- Necesito que confíes en mí. - No confío en ti.
Sólo entiérrenla. Si lo hacen, todo estará bien.
- Tus superiores... - ¿Cómo sabes?
- Entiérrenla y no detonará. - ¿Cómo lo sabes?
¡Porque dentro de 50 años, esta isla seguirá aquí!
¿Qué fue lo que dijiste?
Cálmate. Puedo explicarlo un poco mejor.
Créeme, sé que parece una locura.
Es difícil de explicar...
De cincuenta años en el futuro es de donde yo y mis...
Es de donde venimos mis amigos y yo, ¿me entiendes?
Y lo importante es que todo estará bien, no perfectamente bien,
pero no ha habido ninguna explosión atómica...
Suelta el arma, rubia.
Está bien. Ella no es peligrosa. Ya puedes bajar el arma.
Que ella baje la suya primero.
¿Qué tal si todos bajamos las armas?
¡Dije que la bajes!
Maldita sea.
¿Ellos también son del futuro?
¿Se lo dijiste?
Señor... ¡Señor, no puede...!
Sr. Widmore, lo siento mucho.
- Se abalanzó pasándome de largo. - Descuida, Melanie.
El Sr. Hume es... un colegía mío.
Por favor, déjennos solos.
Sé que tiene preguntas que hacerme.
Y no pienso responderlas. Vine a preguntarle algo a usted.
Y cuando me haya dicho todo cuanto necesito saber, no volverá a verme.
¿Entendió?
De acuerdo.
Dígame dónde encontrar a la madre de Daniel Faraday.
¿Y por qué crees que sé la respuesta?
Porque antes de poner a Faraday en su barco y mandarlo a la isla,
¡pasó diez años financiando su investigación!
Y me imaginé que algo debe de saber...
...sobre su pariente.
Desmond, no he visto a mi hija ni he tenido noticias suyas en tres años.
Sólo respóndeme esto.
¿Está a salvo?
¿Dónde está la madre de Faraday?
Está en Los Ángeles.
Ésta es su dirección.
Sospecho que no le agradará verte.
Es una persona muy reservada.
Espera, Desmond.
Dale el mensaje que vayas a darle y luego salte de este enredo.
- No pongas en peligro la vida de Penny. - ¿En peligro?
Estás involucrándote en un asunto que viene de mucho tiempo atrás.
No tiene nada que ver contigo ni con mi hija.
No sé dónde estén escondidos...
...pero vuelve a ese lugar.
Gracias por el consejo.
¡Richard Alpert!
Oye. ¡Oye!
- Busco a Richard. - No te muevas.
- ¡Richard Alpert! - ¡Al piso ahora!
- ¡Tengo que hablar contigo! - ¡Cállate!
¡Basta!
¿Quién eres?
Me llamo John Locke.
¿Y eso debería significar algo para mí?
Jacob me mandó.
- Baja el arma. - ¿Qué?
No considerarás en serio confiar en él.
Dije que bajaras el arma, Widmore.
¿Te apellidas Widmore?
- ¿Charles Widmore? - ¿Qué más te da a ti?
Nada. Es un placer conocerte.
El pececito se asomó para afuera, pero vio al murciélago y huyó de nuevo...
¿Adónde?
- Hola. - Hola.
- ¿Estuvo bien su día? - Sí.
Quería ir a pescar al Támesis.
Y no lo logramos.
¿Y tú? ¿Encontraste a la mamá de Faraday?
No hay forma de encontrarla.
Ella...
Ella murió hace unos años.
¿Por qué me mientes?
- ¿Qué? No te... - ¿Dónde está?
Está en Los Ángeles.
Mira, no tienes por qué preocuparte.
Esto fue un error.
Te prometí que me encargaría de esto en un día, así que se acabó.
Ya no es nuestro problema.
- ¿Y si recuerdas algo más mañana? - Lo olvidaré.
- O pasado mañana. - ¡Lo olvidaré! No tiene importancia.
Tú eres mi vida ahora. Tú y Charlie.
No volveré a dejarte.
Ni por esto...
...ni por ninguna otra cosa.
Nunca lo olvidarás.
Así que supongo que iremos contigo.
¿Yo te di esto?
- Sí. - ¿Después de que te hirieron la pierna
y yo salí de entre la selva para curarte?
- Así es. - ¿Y por qué yo no recuerdo...
- ...nada de esto? - Porque todavía no pasa.
No sé qué esperas que te diga.
Espero que me digas cómo salir de la isla.
Eso es confidencial, ¿por qué te lo diría?
Porque me dijiste que yo tenía algo muy importante que hacer cuando llegue ahí.
Y porque yo soy tu líder.
- ¿Tú eres mi líder? - Eso fue lo que tú me dijiste.
Sin ánimos de contradecirme a mí mismo,
tenemos un proceso muy específico para elegir a nuestros líderes.
Y empieza a muy, muy temprana edad.
De acuerdo. De acuerdo.
¿En qué año estamos ahora?
En 1954.
Bueno, el 30 de mayo de 1956, dentro de dos años, es mi fecha de nacimiento.
En Tustin, California. Y si no me crees, te sugiero que vayas a visitarme.
- Ay, no. - ¿Qué ocurre?
Está a punto de volver a ocurrir.
Tienes que decírmelo ahora. ¿Cómo salgo de la isla?
¡Por favor, dímelo!
- ¿Estás bien? - Sí... eso creo.
¡Charlotte!
- ¿Estás bien? - Sí, estoy bien.
Sí, yo también. Yo también estoy genial.
¡Charlotte! ¡Charlotte!
Charlotte. No, no, mírame. Ya, ya.
¡Charlotte!
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