Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
LA CIUDAD BAJO EL MAR
La muerte se ha preparado un trono
En una extra�a ciudad que se alza sola en las profundidades
Donde lo bueno y lo malo, lo mejor y lo peor, Han alcanzado su descanso eterno.
Resignadas, bajo el cielo, se extienden las aguas melanc�licas.
�Pero cuidado!, en el aire hay una cierta inquietud, las olas, ah� hay movimiento
Como si sus crestas hubieran dado tiempo a la muerte.
Es un cadaver, se�or Harris; vestido de forma extra�a.
Ya lo veo. �Qui�n es?
Es el se�or Penrose, el abogado que aconseja a la se�orita Tregellis.
Pobre diablo. - Si, desde luego es obra del diablo.
�C�llate imbecil! - Ya te he dicho que de esto no saldr�a nada nuevo.
Una mujer americana en el castillo abogados y este joven
con muestras de rocas y preguntas sobre las viejas minas.
Ya c�llate, que te va a oir.
Los he o�do. �Qu� hacemos ahora?
Hay que dec�rselo a la se�orita Tregellis.
Bien, yo ir�.
�Se�or Harris? �Ha venido usted a ayudarnos con lo de la electricidad?
Las luces se apagaron con la tormenta.
Ya no es como antes. En las velas se pod�a confiar.
Vengo a ver a la se�orita Tregellis.
Pues deber�a venir a arreglar la luz, los invitados est�n protestando.
Pase. Lo acompa�ar�.
Espere aqu�. Voy a buscar a la se�orita.
Voy con usted.
La se�orita est� con uno de los invitados.
Dice que es un artista.
Pero le encuentro algo extra�o.
No me gusta mucho lo que pinta ese hombre.
Adem�s se ha tra�do la bestia.
�La bestia?
Ya lo ver�. Esta ah� dentro con ellos.
�Qui�n es? - soy Mumford.
A venido el se�or Harris. Insiste en hablar con usted.
Un momento. - Yo no me quedo.
La �ltima vez que esper�, la bestia se escap�.
Voy a abrir la puerta, pero entra deprisa.
Encantada de verte. �l se llama Herbert.
�Qu� se llama Herbert?
Jill, he venido a hablarte del se�or Penrose.
Ben, me has desilusionado, cre� que era una visita personal.
Somos los �nicos americanos que hay en todo el pueblo.
�No crees que deber�amos ser amigos?
�Harold? - �Si?
El se�or Harris ha capturado a Herbert.
�Harold? - Si, uno de nuestros invitados. Un artista.
�Quieres que te lo presente? - S�, con mucho gusto.
Entonces entra y cierra la puerta.
�Harold? - Si, �Jill?
El es el se�or Ben Harris. - �C�mo est�s?
Encantado
El es el se�or Harold Tufnell-Jones.
Se preguntar� que hago aqu� arriba, �verdad?
No me paso la vida aqu�, es que Herbert se sent�a muy travieso.
�No me ayudar�a a bajar?
Si, �le importa que hable con la se�orita Tregellis de su abogado?
Supongo que podr� esperar hasta que est� en tierra firme.
�Quiere hecharme una mano? - Naturalmente.
En cuanto al se�or Penrose...
Te llevar� a verlo enseguida. Ha estado en el despacho todo el d�a.
Encantado, muchas gracias. - No tiene importancia.
�Quiere acompa�arme? Quiero mostrarle algo.
Autoretrato. �Le gusta?
Buena similitud, si a alguien puede interesarle.
Estoy convencida. - �Si a alguien puede interesarle?
Lleva hasta mi firma, mire. - Harold Tufnell-Jones, F.R.A.
�Es miembro de la Real Academia?
No ex�ctamente. Fundador de la Asociaci�n de Volater�a, muy selecta.
�Dices que el se�or Penrose est� en su despacho? - Si, en frente del vest�bulo.
Acabo de subir de la playa y...
Hay alguien dentro.
�Qu� sucede? - Ve a la otra habitaci�n y esp�rame ah�. Corre.
Corre, por favor.
�Se encuentra bien? - �Ha salido alguien por esa puerta? - No.
�Estas segura? - Absolutamente.
�Vi� a alguien? - No lo s�.
�Donde est� el se�or Penrose?
He encontrado su cuerpo en la playa.
Est� muerto.
No debemos dejar el cadaver aqu�. - �De qu� tienes miedo?
No ha nacido el hombre que pueda llamarme cobarde y mirarme a los ojos.
Pero hay cosas que es mejor que nadie vea ni oiga.
�Como qu� cosas?
Este ha vuelto a o�r esas campanas fantasmas.
Si, las he o�do anoche, y hab�a rojo en el mar, color de la sangre.
Pues yo nunca las he o�do, y nac� aqu�. Vamos, hijo.
�Enserio oyes las campanas fantasmas?
Si, las he o�do y estaban en el fondo del mar.
Campanas de un barco hundido, �verdad? - Es Lyonesse, la ciudad perdida en el mar.
Siempre he cre�do que eso era un cuento de viejas. - Hay una ciudad ah�, de eso estoy seguro.
Hace millones de a�os subi� el mar y se la trag�.
Y est� aqu�, enterrada en el abismo.
�Por qu� suena la campana? - Hemos encontrado al se�or Penrose, �no?
Y ha habido otros cuerpos. Cuando suena la campana, significa la muerte.
Ya est�, mucho mejor. Solo queda este.
�D�nde est�n los clavos? - Falta un libro de la colecci�n.
No se preocupe por eso. En este lugar siempre est�n desapareciendo cosas.
�A si? - �Sabe que el antiguo rector desapareci� hace como cincuenta a�os? No se lo volvi� a ver.
Sabe una cosa Harold, es usted una fascinante mina de informaci�n.
Es curioso que diga eso, porque se dice que desapareci� en una antigua mina de estanio.
Tiene gracia que usted hable de minas.
�Pero que tiene que ver eso con el libro que falta?
El libro no tiene importancia.
Es que yo hice un dibujo de Jill y lo met� entre sus p�ginas.
�A si? - �D�nde estar�n esos clavos?
�Pero por qu� iba a querer alguien robar el dibujo de Jill?
La modestia me impide decir
que quiz� sea un hombre de buen gusto que se encaprich� de una obra de arte.
Aqu� est�n.
No lo se... - Tengame esto, �quiere?
Todo esto que ha pasado, la muerte de Penrose
y la desaparici�n del libro y el dibujo.
Si, �qu� pasa? - Debe estar relacionado.
Porque tienen una cosa en com�n: Jill.
Es un amante de los misterios, �verdad?
Lo que intenta es asustarnos. �No lo crees Herbert?
�Y qu� cree usted que pas� aqu�? Le digo que vi a aquel ser.
No se lo que era, no era humano.
Ben, usted es sensato, inteligente, es un hombre de mundo, realista.
Tiene que admitir, que en una semioscuridad, se puede confundir a un intruso con alguien m�s misterioso.
Eso es posible, �no?
Escuche, yo soy ingeniero de minas, acostumbro a observar.
Busco las peque�as cosas que pueden pasar inadvertidas al hombre de la calle
ya que la m�s leve se�al puede significar una fortuna para los que me pagan.
Asi que si yo digo que vi a alguien o algo que no era humano...
es que lo vi.
Me voy a poner un par de pantalones como es debido: con piernas.
Gracias por tu amabilidad, Ben.
�Qu� piensas hacer ahora, quedarte en Inglaterra o volver a Am�rica?
No lo s�. Lo de la propiedad no est� a�n arreglado.
El se�or Penrose estaba trabajando en ello cuando...
Trata de no pensar. - No puedo remediarlo.
Esc�chame. No debes seguir aqu�, estas en peligro.
Lo �nico que te pido es que te vayas a un sitio donde haya m�s gente.
No pienso huir.
Que terca es.
�Qu� estas haciendo? - Estoy comprobando algo.
Te aconsejo que la dejes cerrada.
Quelpo. - Ya empiezas otra vez.
Est� bien, me estoy imaginando cosas.
Eso es lo que dice todo el mundo, por lo que tendr� que creerlo.
Me parece que si.
He encontrado a Herbert. - Yo me voy a la cama.
Buenas noches, Jill. - Buenas noches, Ben y procura descansar.
Buenas noches.
Una chica encantadora. Verdaderamente encantadora.
Una inspiraci�n para cualquier artista.
�Le importar� a alguien que duerma en el sof� por esta noche?.
Encantadora. �Para qu�? - Para vigilar un poco.
Me parece bien. Me perdonar� si me retiro, necesito dormir lo que pueda.
Debo pintar un cuadro nuevo por la ma�ana temprano. "La puesta del Sol".
�Una puesta del Sol por la ma�ana? - Yo trabajo despacio. Buenas noches amigo.
Lo siento. - Le agradecer�a que dejara de hacerse el payaso.
A podido hacerme da�o, e incapacitarme para pintar.
Supongo que tendr� alguna raz�n para agazaparse detr�s de las puertas.
Acabo de recuperar a Herbert, se hab�a vuelto a escapar.
Ten�a el presentimiento de que ocurrir�a algo.
Quien estuvo aqu� antes, ha vuelto y secuestr� a Jill.
Estas casas viejas est�n llenas de pasadizos secretos y cosas raras...
�D�jemelo a m�! Aqu� solo hace falta una mente.
Si hay una puerta oculta, tiene que haber un boton oculto en alguna parte.
Mi instinto me dice que apriete aqu�.
O aqu�.
�Piensa entrar a buscarla?
�Enserio?.
�Y pretendr� que tambi�n entre yo verdad?
Vamos.
Le advierto Ben. Soy un poco cobarde.
Se la han llevado por aqu�.
Huele a queso demasiado pasado.
Rastro de agua de mar.
Y muchas algas. Magn�fico sitio para un restaurante chino.
Vamos por aqu�.
Vamos.
Espere aqu�.
�Cuidado!
Los patos son dignos de admiraci�n. El agua le resbala por la espalda.
Saben nadar y ayudar a las personas, no como alg�n pollo que conozco.
�Qu� diablos ser� este sitio?
No lo s�. Parece una especie de compuerta para agua.
�Por qu� no deja al pollo? Solo estorba.
No sabe cu�l es el mejor amigo del hombre, �verdad Herbert?
Tiene que conducir a alguna parte.
Y tengo la inc�moda sensaci�n de que quiere usted saber a d�nde.
No te preocupes Herbert, todo est� bien.
Si va a haber un terremoto, �no deber�amos salir del puente?
No pienso venir aqu� a pasar mis vacaciones.
Vamos a averiguar lo que hay m�s adelante.
Lo mejor es sentarse aqu� y esperar a que todo pase.
�Cuidado!
Ha estado a punto de perder el pollo.
Gracias, y gracias de parte de Herbert.
Se va a encari�ar mucho con usted.
�De d�nde viene ese ruido?
�Qu� es?
�Pasamos por aqu�? - �Abajo?
Es el �nico camino.
Tenga cuidado.
�D�nde diablos nos hemos metido?
Vamos a ver si podemos ayudarlo.
Hay que quitarle las cadenas.
�Huyan!
�Deprisa! �Por ah�! Dentro de unos segundos esto se hinundar�. �Deprisa!
Es inutil, Ben. No podemos ayudarlo.
�V�yase!
�Qui�n habr� sido el imbecil que hizo esto?
Vamos a buscar a Jill.
Sismolog�a, por J.S. Tilton.
Es muy raro. Nada de esto a pasado por el mar.
�Y c�mo han conseguido petroleo para las l�mparas?
Es mi dibujo de Jill. �C�mo lleg� hasta aqu�?
�D�nde est� ella? �D�nde est� ella?
Pelea usted muy bien, joven.
�Lo ha matado?
Parece que no. Me detesta.
Le gustar�a estar en mi lugar, aunque no lo estar� nunca. Lev�ntate.
No te preocupes, no te va a tocar, Dan.
A lo mejor hasta te ense�a a pelear...
Si se lo pides hum�ldemente. �Lev�ntate!
Ahora que est� resuelto este peque�o detalle, �Con qui�n tenemos el...?
Podr�amos... �qui�n es usted, se�or?
Es el capit�n.
Por lo visto han intentado bajar por los pasadizos en un momento inoportuno.
Por que resulta que tenemos aqu� un fenomeno local,
que crea un v�rtice
en determinadas circunstancias y condiciones de marea.
�Tendr�a la amabilidad de mostrarnos la salida?
No hay salida, no para usted.
Ni para �l.
�Ni para la chica? �Est� viva?
Aqu� est�n para contestar preguntas, no para hacerlas.
�Que no hay salida?
No creo que piensan retenernos aqu� para siempre
Tiene raz�n, no lo hacemos.
�Y por qu� no podemos irnos?
Porque existe la remota posibilidad de que puedan ayudarme.
Me encantar�a ayudarle. Por m� encantado de serle �til en cualquier momento.
Ser� un placer se�or.
�Y si no podemos ayudarlo? - Aqu� la supervivencia depende de la utilidad.
Bueno, en ese caso, usted dir� en qu� podemos ayudarlo
S�ganme.
Maravilloso, �verdad?
�Y qu� es? - La ciudad del mar.
�Lyonesse? - Tal vez, el nombre es lo de menos.
Le he preguntado en qu� podemos ayudarlo
Ah� est�.
El volc�n.
Eso es arena petrificada, lo que explica su transparencia.
Pero la presi�n de la lava derretida que est� en su interior ha ido aumentando
y ha sido la atracci�n de ese monstruo,
la fuerza primitiva que lleva dentro, lo que les ha tra�do a nuestras puertas.
Recuerdo cuando estaba practicamente dormido.
Pero al paso de los a�os, su resplandor ha aumentado.
Y las explosiones, cada vez m�s fuertes.
Si, est� llegando el final.
Otro a�o, otro mes, otra semana.
�otra semana? - S�, �qui�n sabe?.
Tal vez menos.
Si, est�n contemplando al gran destructor.
Queda poco tiempo.
La �nica duda es: �cu�nto?
�Oyen esas bombas?
Fueron instaladas por la gente que construyo esta ciudad.
Un gran pueblo.
Tan grande, que cuando el mar se llev� sus tierras
construyeron esas bombas para canalizar el calor del volc�n
y para abastecerse de aire puro y de agua.
Y aquellos hombres, vivieron ah� por un tiempo, bajo el mar.
En sus palacios y en sus torres.
Y despues, se extinguieron, casi completamente.
Excepto ellos.
Hombres-anfibio, semihombres.
El pat�tico resto de una gran Naci�n.
Pero mis s�bditos, son todos iguales.
�S�bditos? - Si, porque este es mi mundo.
Yo soy su Rey.
No, m�s que su Rey.
Creen que soy la muerte.
La muerte que como un gigante les mira desde mi torre.
Y tienen raz�n, soy la muerte porque tengo los medios de dar la muerte.
pero tambi�n soy la vida por las mismas razones.
�A no ser por el volc�n?
Si.
Excepto por el volc�n.
Si no cesan esos temblores, las bombas se parar�n.
Y cuando las bombas se paren...
Mi ciudad morir�.
Y todos mis hombres.
He hecho todo lo posible.
He pensado en todos los medios de impedirlo.
He hecho incursiones arriba, buscando una soluci�n
Encontramos esto hace un tiempo.
Se trata de un sism�grafo, registra los temblores de la tierra
�Pero qu� ha se�alado?
Solo la creciente violencia del volc�n, que se hace m�s fuerte de d�a en d�a.
Despu�s hemos buscado libros.
Como este, que me le� solo en una noche, de principio a fin.
Pero es completamente in�til.
Pero tengo que salvar a mi pueblo.
�C�mo lo har�?
Todos sabemos lo que la ciencia a hecho en este siglo.
�Por qu� dice que la ciencia en este siglo?
�Cu�nto tiempo lleva usted aqu�? - Soy yo quien hace las preguntas.
No puedo aceptar la derrota.
Nadie tiene derecho a aceptarla.
Miren ah�.
Son mis s�bditos.
Es una partida de caza que dirigen mis hombres.
Esas criaturas nos ayudan a obtener alimento.
In�til decirles que nuestra comida aqu� abajo es pescado.
�Saben ustedes cu�nto hace que no como vaca?
�O pollo?
�Pollo?
�Qu� hay del se�or Penrose? encontramos su cuerpo. - Le di una oportunidad.
No s� por qu�, tal vez porque me simpatizaba.
Pero no me sirvi�, asi que lo dej� salir.
Con uno de esos trajes de goma.
Le d� una ventaja.
Consigui� llegar a la sala dorada, no m�s lejos.
Sus hombres lo mataron. - He dicho que le d� una posibilidad.
Usted tambi�n la tiene. Dice que esto es el fin.
�Por qu� se queda aqu�? Hay un medio de salida y usted lo conoce.
�Por qu� no se va ahora mientras puede? - No.
�Por qu� no? - Podr� usted contestar esa pregunta si vive lo suficiente.
Veo. Volviendo a la cuestion de encontrar la salida... - �Qui�nes son ustedes?
Yo soy Harold Tufnell-Jones. Soy pintor.
Este es Herbert. - �Un pollo!.
Si, no sabe usted lo afortunado que es.
El es Benjamin Harris. Profesor Benjamin Harris.
Si, es miembro de la Real Sociedad Cient�fica.
Tiene la medalla del norte de Inglaterra, del sur de Inglaterra
por sus avances tecnol�gicos.
Es M.A., B.A., F.S.C.G...
L.M.S. y L.N.E.R.
Y tiene m�s letras detr�s de su apellido, cualquiera dir�a que es un alfabeto
Todo lo que no sepa de terremotos y sismolog�a
y avances tecnol�gicos no vale la pena saberse
�Eso es cierto? - Pues claro que es cierto.
Este tal J.S. Tilton es un aficionado.
Mi amigo Ben es un experto. �Verdad?
�Puede salvar mi ciudad?
�Del volc�n? - Si. �Puede detenerlo, dominarlo, apagarlo?
Mire, es un asunto que necesita estudio y el estudio requiere tiempo.
No hay tiempo.
No hay tiempo. - Capit�n.
Esto mide las mareas.
La marea subir� cuando el nivel del agua baje hasta cero.
Tiene tres horas, profesor.
Aproveche ese tiempo.
- Yo hice ese dibujo.
Aunque no es de los mejores, �demasiado realista tal vez?
No es usted un gran artista, se�or.
La se�orita es mucho m�s hermosa que esto.
�Entonces est� viva y est� aqu�?
Si, y ustedes tambien, procuren seguir as�.
�D�nde est�?
Simon.
Lleva a estos hombres a la c�mara de la gruta.
Sera en vano que le pregunten a Simon.
Se le cort� la lengua hace 60 a�os.
�60 a�os? - Ll�vatelos.
�Qui�n esta hablando? Perdone.
Usted est� tan loco como el capit�n �Yo qu� entiendo de volcanes?
Esto es interesante, podr�a ser babil�nico.
Bueno Herbert, hemos tenido un d�a agitado, aunque no hemos conseguido gran cosa.
Harold, �yo qu� entiendo de volcanes?
Tanto como el capit�n, es decir, nada.
Empiezo a pensar que habla demasiado.
Si dejo de hablar, somos hombres muertos. �Quiere que me calle?
Tiene raz�n, perdone. �Pero 60 a�os!
Le cortaron la lengua hace 60 a�os, y sin embargo jurar�a que este hombre tiene treinta y tantos.
Lo que indica que el capit�n est� mintiendo. - No lo s�.
�De d�nde han sacado esos trajes de buceo y esos absurdos arcos y flechas?
Son muy antiguos, �verdad? Parecen los que usaba Robin Hood.
Pero esta gente no ha estado dormida hasta ahora.
Poemas de Edgar Allan Poe.
Esta es la primera edici�n inglesa.
Publicada en 1847.
Debe valer una fortuna.
No bajan rayos del firmamento
durante la larga noche de la ciudad
La luz que surge de los c�rdenos mares
Asciende silenciosamente por las torres
Ilumina los lejanos tejados
Las c�pulas,las espirales y los salones reales
p�rticos, paredes de estilo babil�nico,
sombr�as y olvidadas glorietas
de hiedra tallada y flores de piedra,
y muchos, muchos maravillosos templos
cuyos imposibles frisos entrelazan
la viola, la violeta y la vid..
Tanto se funden las torres y las sombras
que parecen p�ndulos en el aire
mientras que desde una altiva torre en la ciudad
la muerte atisba hacia abajo desde su enormidad.
Las olas tienen ahora un tono rojizo
respiran desmayadas y lentas.
Y cuando ya no hay lamentos terrenales
baja, baja esta ciudad hasta donde se quedar� eternamente.
El infierno, elev�ndose desde mil tronos,
le har� reverencias...
Fin, el volc�n.
El mismo infierno.
El poema es una coincidencia. - Horripilante.
Tenemos que salir de aqu�. Tiene que haber un camino.
Puede ser uno de esos pasadizos. - Si, es muy posible.
Ser�a una l�stima irse de aqu� sin llevarse un recuerdo.
Nada de valor. Un peque�o recuerdo.
Solo nos llevaremos a Jill. Y tenemos que encontrarla.
Y pueden, en eso no hay problema.
�Es que estamos libres?
Como p�jaro en una jaula, pero nunca encontrar�n la salida si yo no los ayudo.
�Y cu�l es? - Las paredes oyen.
Hay que tener cuidado. - �Pero c�mo nos va oir?
Estan tratando con un loco. Los m�tara.
De acuerdo, de acuerdo.
�Puede llevarnos con la se�orita Tregellis? �La chica?
Si, puedo sacarlos de aqu�.
Pero yo voy con ustedes. Y quiero una amnist�a.
Una amnist�a.
Usted es un caballero, importante.
Puede utilizar su influencia de arriba para obtenerla.
�Por qu�?
�Por qu� va ser? Por contrabando.
Pero hay otros cr�menes: asesinato, robo... - Fue contrabando.
�l era el capit�n.
Gran hombre, terrateniente en Tregathion.
Era due�o de un castillo y toda la zona.
Era un caballero, pero un contrabandista a pesar de ello.
Todos trabajabamos para �l.
Fue bueno hasta que aparecieron los recaudadores de impuestos.
�Recaudadores?
Se dedicaban a husmear. Acabar�an por destruirnos. Todos huyeron.
Hu�mos unos 20 con el capit�n. Bajamos por los pasadizos.
Los conoc�amos todos. Descendimos bajo el mar.
Y encontramos la ciudad, desde entonces hemos estado aqu�.
�Desde cu�ndo?
Fue en el verano de 1803.
Debe estar loco. - No me extra�ar�a despu�s de 100 a�os de esta vida.
�Cien a�os?
No me creen, �verdad?
Pueden comprobarlo. Este libro pertenec�a a su esposa.
La esposa del capit�n. Miren.
Ese es el nombre del capitan, Hugh.
Hugh. - Sir Hugh, para ser exacto.
Sir Hugh. - Era un caballero del reino. Y esa es la letra del capit�n.
Escrita con pluma de ave. Vean como se ha borrado la tinta con el tiempo.
�Pero c�mo nos demuestra que es la letra del capit�n?
Se lo demostrar�, se�or. Ve, es la misma O...
la misma E y la misma T.
Y eso no tiene m�s que ocho a�os.
Esta es la pluma que utiliz� entonces. - Una estilogr�fica.
La trajo por aquellos tiempos un hombre que dijo que acababan de inventarla.
El capit�n escribi� con ella estas palabras, y estas otras en 1799.
Entonces, se�or, �tenemos un trato?
Puedo conducirlos a la mujer y a Tregathion.
Pero han de concederme el perd�n arriba
No habr� perd�n para t� en ninguna parte.
Sab�a que har�as esto, Dan.
No, capit�n. Solo les estaba contando nuestra historia.
�Nuestra historia? �te han cre�do? - �Cien a�os?
Y algo m�s. Es dif�cil de aceptar, �verdad?
Necesita nuestra ayuda
Yo dir�a que el mundo necesita la suya. Ha encontrado el medio de vivir siempre.
Es un secreto que no podemos transmitir, se�or.
Desgraciadamente, solo es un fen�meno local.
Sigo sin poder creerlo. - Lo comprendo.
Tampoco nosotros lo cre�amos... durante los primeros diez, o veinte a�os.
Luego empezamos a darnos cuenta de que ninguno de nosotros envejec�a
Con lo que al fin comprendimos que era la calidad del aire...
debido a un desequilibrio de ox�geno...
producido por la presencia del volc�n.
�Les has dicho donde encontrarla?, �Dan? - No, capit�n. No les he dicho.
Desde luego que no. - No ser� necesario. Yo mismo los conducir� a ella.
Cuando se hallan despedido de Dan. - �Despedirse?
Pero si no les he dicho donde se encuentra. �Lo juro!
M�renlo. Pat�tico, �verdad?
�De veras cre�ste que podr�as salir de aqu� y seguir viviendo Dan? Eres un est�pido.
O quiz�s deb� decirte la verdad hace mucho tiempo. - �La verdad?
Tiene que ver con los rayos, los rayos ultravioleta.
Debajo del mar, los rayos se debilitan
y no pueden hacernos da�o, pero arriba terminar�an con nosotros.
Pero eso no es cierto. Yo he estado arriba y muchos otros.
Por cortos per�odos. Y solo de noche.
Durante el d�a, nos har�amos viejo tan deprisa
ser�amos como un gusano arrug�ndose sobre una piedra al sol.
Por eso todos somos prisioneros de nuestro propio infierno.
Pero estamos vivo. - Si, lo estamos.
Y podr�as haber seguido vivo, quiz�s el profesor pueda ayudarnos.
Si, eso es, Dan.
Hubieras podido vivir mucho.
Eternamente.
�Ll�venselo! - No, �capit�n! �no!
Fue el m�s grande.
Las bombas siguen trabajando. - Si.
�Pero por cu�nto tiempo?
Va a ocurrir antes de lo que pens�.
Miren.
Esas pobres criaturas est�n asustadas.
Pero les dije que los llevar�a hasta la se�orita y cumplir�.
V�ndenles los ojos.
�No cree que lleva todo esto demasiado lejos?
Ya que insiste. - Mis hombres los guiar�n.
No les ocurrir� nada, a�n.
No me gusta la palabra a�n.
Qu�tale la venda.
Qu�tale tambi�n la venda.
�A m�? - Qu�tasela.
Gracias.
Est� dormida. Le hemos dado un somn�fero.
Son las campanas.
Si, pero no las campanas en que usted piensa,
esas solo suenan al subir la marea.
No. Estas son la se�al para la ejecuci�n.
�La nuestra? - No, la de Dan.
Lo ha matado.
No. Simplemente lo he mandado donde quer�a ir.
Arriba, a la luz del sol.
�A qui�n tenemos aqu�? �Forasteros?
Una noche ruidosa para su primera visita.
Dime, �para qui�n fue el gong de la ejecuci�n?
�Ser� por...? No, claro que no.
Eso fue hace ocho a�os. Creo que son ocho.
Sigue dormida. Es linda.
Muy bonita. Una chica buena por su aspecto.
Perm�tanme presentarme.
Me llamo Ives.
�Ives?
Reverendo Jonathan Ives.
El p�rroco de Tregathion.
Del pueblo, ya saben.
Un buen pueblo
Pero dicen que usted desapareci� hace cincuenta a�os.
�Tanto ha pasado?
Como pasa el tiempo, hasta aqu� abajo.
Bueno, ya has hablado bastante. Y ellos dos ya han visto demasiado. �V�ndenlos!
Si hace da�o alguno a esa mujer... - �Da�o? �Por qu� deber�a hacerle da�o?
Oc�pense de s� mismos.
Tiene que encontrar una soluci�n, �recuerda? �Ll�venselos!
Se est� despertando.
Cuida de ella, viejo.
Qu�tenles las vendas.
Vengan conmigo.
Dan y el capit�n entraron por aqu�,
lo que significa que esas escaleras llevan a la torre.
�A d�nde dar� esa puerta?
�Qu� est� tramando ahora, Harold? - Queremos escapar, �no?
Dan dijo que nos sacar�a de aqu�. - Pero tambi�n dijo que necesit�bamos su ayuda.
Bueno, eso es lo de menos. - �Entonces?
Aqu� hay una salida. Hay que encontrarla.
No me ire sin Jill. - Por supuesto. Ella viene tambi�n.
�C�mo? No tengo ni la menor idea de donde est�.
Yo lo s�. Cont� el n�mero exacto de pasos y me fij� en las vueltas.
Cuando vinimos hacia ac�...
dimos siete pasos y torcimos hacia la derecha.
Por lo que para ir atr�s, damos siete pasos y torcemos a la izquierda.
Y luego, damos 60 pasos, y est� la escalera.
Bueno, �y qu� esperamos?
Uno, dos..
No puede ser. Espere un momento, ya lo tengo.
Tres, cuatro, cinco, seis, siete.
�Dije a la derecha o a la izquierda?
A la izquierda. - Bien.
S�game.
Beatrice.
No vuelvas a dejarme nunca.
Has vuelto a tu marido despu�s de todos estos a�os.
No vuelvas a dejarme.
Mientras yo viva.
57, 58, 59, 60. Aqu�.
Jill, te vamos a sacar de aqu�. Vamos a intentarlo.
�C�mo llegaron hasta aqu�? - Luego te lo contaremos.
Pero antes, �te acuerdas por donde viniste?
Estaba obscuro y solo pensaba en defenderme.
Hab�a pasillos y...
Recuerdo una gruta.
Creo que luego me desmay�, es lo �nico que recuerdo.
Hab�a un hombre... Y su modo de mirarme...
�Entonces no viniste por el mar?
�Jill? - No
En ese caso hay una ruta por tierra.
�Sabe usted cu�l es?
�La salida quiere decir? si, hay un camino.
Pero mi memoria no es tan buena como antes.
Las cosas se me van de vez en cuando
Por favor, procure usted recordar.
En cualquier momento. Lo recordar�.
Recuerdo haber notado que hab�a idas y venidas.
�Y saben que ha matado a Dan? - Su mente divaga.
Algunas veces sabe lo que dice, pero generalmente...
�Qu� hay detr�s del altar? - Es solo otra habitaci�n, me ha dicho que no tiene salida.
Entonces iremos por el otro pasillo, yo ir� primero.
�Pero y el se�or Ives? - Se�or Ives, �quiere venir con nosotros?
A lo mejor si viene consigue recordar.
No, gracias, se�or. Es una noche muy ruidosa.
Prefiero estar tranquilo. Pobre Dan.
Era muy bueno.
Todo el mundo tiene algo de bueno dentro, �no les parece?
Por lo menos, sobre esa idea
he edificado yo mi vida.
Mi larga vida.
Este, derecha.
Es un verdadero laberinto, �verdad?
Deb� advertirles que ir por esos pasillos era perder el tiempo.
Con que encontraron a la se�orita.
Uno de ustedes es m�s inteligente de lo que pens�. - Soy yo.
En ese caso, se merece una recompensa.
Claro que es una l�stima que el profesor tenga que sufrir tambi�n.
�Sufrir?
Simon.
�Esa es la campana de la ejecuci�n? - Si, se�or.
Pero tiene otros usos tambi�n.
�Qu� piensa hacer con nosotros? - Ellos tomar�n esa decisi�n.
�La muerte? - Claro que si.
Pero tenemos que seguir un ritual establecido.
No me pregunten de cu�ndo data.
Han estado pidiendo un sacrificio para el volc�n.
Ahora podr�n ofrecerlo. - ��l?
Usted.
Eso es una idiotez. Nuestra muerte no apagar� el volc�n.
Yo lo s�, pero ellos no.
Y si un sacrificio los hace felices en el poco tiempo que les queda...
Escuche las bombas.
Suenan distintas.
Si, me temo que tiene raz�n.
Pero eso no altera su situaci�n.
Ya han decidido.
Ser�n sacados fuera...
poco antes de que baje la marea.
�Por qu� esperar a la marea?
No somos asesinos, se�or. Tendr�n una posibilidad de salvarse.
Se les dar� trajes de buzo y una ventaja, como se le di� a Penrose.
A �l no le sirvi� de mucho
Estoy de acuerdo. Y dudo que le sirva de gran cosa a ustedes tampoco
�Qu� ventaja tuvo Dan?
Dan era un traidor. Ustedes solo han pecado de curiosidad.
�De qu� nos servir� la ventaja?
�Vendr� ella tambi�n con nosotros? - No.
Ll�vensela.
Por cierto, le pido que no intenten volver a llegar a ella.
Desde ahora los pasillos estar�n vigilados. Ll�vatelos, Simon
Supongo que Simon seguir� ah� fuera
Calla. Se oye absolutamente todo.
�Aqu�? - Lo ha dicho �l.
Ahora est� bien y sabe lo que dice.
Ustedes han debido oirlos.
�Creen que ellos no los oyen? - �C�mo?
Tienen una instalaci�n de tubos para oir, hay que hablar m�s bajo.
�C�mo ha podido llegar? Hay un vigilante.
Hab�a un vigilante.
�Recuerda usted el camino?
Claro, pero ahora es inutil.
La ruta est� libre de agua solo unos minutos al d�a.
Hay que esperar 18 horas. - �18 horas?
La �nica posibilidad de escapar es cuando baja la marea.
Nos van a sacar en cualquier momento. - Eso dijo la se�orita.
�Ah� fuera? - Tienen que conseguirlo.
No habr� nada que hacer en cuanto los sigan.
�Pero es que quiere que salgamos ahora?
Tienen que llegar a la sala dorada cuando baje la marea. Esta cerca de media milla.
Una cueva, a la derecha del volc�n.
�Pero c�mo llegamos ah�?
Hay trajes de buzo en la compuerta del agua.
Seguramente por ah� vinieron. - Tiene raz�n.
Es peligroso, lo s�. Pero si se quedan aqu� morir�n de todas maneras.
Bien.
Ir�n los tres hasta la compuerta del agua.
Se pondr�n los trajes de buzo, son pesados.
Pero se acostumbrar�n. El mando del control de la puerta est� a la derecha.
Est� oxidado, pero funciona.
Una vez en el mar, el resplandor del volc�n les guiar�.
Sigan hasta dejar atr�s el cr�ter.
La sala dorada est� por encima del nivel del mar.
Y hay un camino que conduce a Tregathion.
Pero el volc�n no est� ahora en actividad, �c�mo nos guiar�?
Ese es un hecho que tendr�n ustedes que hacer.
�Pero no habr� guardias cuando bajemos a la compuerta?
No habr� guardias cuando suene la alarma. - �Alarma?
La campana de ejecuci�n tambi�n es la se�al de alarma.
Cuando suene la alarma, los guardias de la escalera
bajar�n por el pasillo hasta aqu�
Pero ustedes los enga�ar�n subiendo la torre y bajando la escalera desde ah�.
Y nadie los oir�. Por la campana.
�Qui�n estar� en la habitaci�n? - Solo yo, haciendo sonar la alarma.
El capit�n se habr� ido a su habitaci�n.
Bien, ahora me voy.
No lo olviden, en cuanto suene la campana, se reunen conmigo.
�No puede venir con nosotros? - No, gracias.
Estoy muy viejo...
y cansado.
Una cosa mas.
no hay necesidad de que se arriesgue.
Se muy bien por qu� la han tra�do aqu�.
Fue por un dibujo que encontraron en un libro robado.
Yo estaba con el capit�n cuando lo descubri�.
Nunca he visto un hombre tan conmovido.
El nos orden� que la trajeramos aqu�. Estaba como obsesionado.
Pero puede quedarse. Nadie le har� ning�n da�o.
Buena suerte. Denme dos minutos.
Pobre muchacho, lo siento.
No te preocupes, Herbert. Llegaremos a casa para tomar el t�.
�Vamos!
Deprisa,�v�yanse!
�Qui�n es ella? - Vamos, �dense prisa!
Es un retrato mio.
No, ese retrato tine m�s de cien a�os. �V�yanse!
Soy yo. - �Jill! - �Vamos!, la marea no esperar�.
Tiene raz�n, �tenemos que huir! - Vamos.
Hay que intentarlo o moriremos.
�Estan ah�? - Se han ido capit�n.
No deben escapar. No deben escapar.
Cuando nos metamos en el mar, �en qu� direcci�n iremos?
No hay ninguna luz del volc�n. - P�nganse los cascos, se ver� a trav�s de ellos.
No me pierdan de vista y p�guense a m�.
�D�nde est�? �d�nde est�? �y d�nde est�n los hombres?
La mujer. Persona muy agradable.
�D�nde est�? �D�nde est�?
Usted les ayud� a escapar. - Era mi deber...
Ustedes, �vayan delante! �Encu�ntrenlos! �S�ganlos!
Ustedes, deprisas, �corran hacia las ballestas!
�Vamos!, �deprisa! No hay tiempo que perder.
Enseguida vuelvo.
Ven aqu�, Herbert...
Esta ah� fuera y est� bien.
Si, pero nosotros estamos aqu� dentro y no estamos bien.
No te quedes ah�, �escarba!
Vuelvan aqu�. �Vuelvan! �No me dejen!
Este lugar estar� sumergido dentro de unos minutos.
Ustedes no podr�n salir de aqu� solos.
Yo puedo ayudarlos.
Con cuidado.
Beatrice. Beatrice, esc�chame.
Diles que nos hemos vuelto a encontrar.
Beatrice, diles que me ayuden para que yo pueda salvarlos.
El pasadizo, a la izquierda.
Vamos, no podemos ayudarlo, est� bloqueado, es tarde hasta para nosotros.
�Bloqueado!
Bueno, intentemos por aqu�
La muerte, consagrar� con m�scara al oxidar su tiempo
a un clima m�s feliz.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.