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Original subtitles

- ¿Tiene prisa, amigo? - Lo siento, agente.

Hola, Sr. Morland.

Sólo necesita unas alas para despegar.

Hola, Teniente. ¿Qué es tan importante para tenerle aquí a estas horas?

Un viejo amigo suyo, el Sr. Bailey.

¿Red? ¿Qué ha hecho esta vez?

Asaltó un banco en Ventura, mató al cajero.

Pensamos que esta por el vecindario.

Así que está fuera de nuevo.

- Sí, gracias a usted. - ¿Qué quiere decir?

Sin usted, tras haber matado al Sargento Mason,

...ahora estaría donde debería, a seis pies bajo tierra.

El Jurado no lo vio así.

Además, yo hacía mi trabajo. Bailey era mi cliente.

Si tiene suerte quizás se lo encuentre, así tendrá trabajo de nuevo.

Gracias por el consejo.

Mantendré los ojos abiertos, sólo por si acaso.

¿Sabes? Ese Morland es un tipo muy listo.

Un día, lo será demasiado.

¡Quieto!

Hola, Bailey.

Puedes apartar eso. Sube.

He oído que tuviste un pequeño accidente en Ventura.

- Las noticias vuelan. - Sí, ¿verdad?

También tengo entendido que alguien murió. Eso es mala cosa.

Asesinato es una fea acusación.

No para un charlatán listo como tú.

Incluso para un charlatán listo como yo.

La muerte, amigo mío, es como un solitario.

Para ganar, tienes que jugar tú solo.

Eres un asesino, y has jugado delante de testigos.

A los testigos se les puede comprar si hace falta.

Lo tengo.

- ¿Cuánto? - Suficiente.

Incluso para ti.

¿Sabes?, tengo una idea.

Puede que después de todo consigamos que funcione.

Sabemos que estuvo en esta zona.

Pusimos un control en cada salida. No pudo escapar.

Pero lo hizo.

Pues no sé cómo lo hizo.

Teníamos todo cubierto. Hasta los gusanos empezaban a quejarse.

Quizás en un helicóptero.

Una cosa es segura:.

No lo hizo a pie ni en coche.

Sargento Gorman, homicidios.

Muy bien, adelante.

De acuerdo, lo tengo.

¡Mamma mía!

Esto podría interesar a McMullen.

¿Podría? Te apuesto 10 a 1 que sí.

¡Venga, vete!

¡Bola uno!

¡Correcta!

- ¿Qué? - Ya me has oído.

He dicho que es strike.

- ¡Eso lo dices tú! - ¡Yo lo digo!

Ya lo has oído.

¿Estás buscando jaleo?

Muy bien chico, si estuviera de servicio, os encerraría.

¡Correcta dos!

A ver Sra. McMullen, ¿cuándo fue la última vez que se examinó los ojos?

Deberías saberlo, tu pagaste la factura.

Tendrías que haber girado.

No puede, está oxidado como una bisagra.

¡Sí, una bisagra vieja y oxidada!

Vale, vale. Lanza esta donde pueda darle.

¡Cielos, la poli!

¡Es el tío Tom!

¡Tío Tom! ¿Nos cuentas una historia?

Tengo una sensacional,

...pero ahora no tengo tiempo.

- Hola, Jerry. - Hola, Tom.

Hola, Pat.

¿Quieres jugar?

Ojalá pudiera, pero tengo un pequeño trabajo.

Hay un fiambre en un coche en Mulholland.

¿Y por qué me molestas?, es mi día libre.

Pensé que quizás querrías venir.

De acuerdo con la matrícula, es el coche de John Morland.

Morland, ¿eh? ¡Qué te parece!

Toma, Jeffy. Encárgate de esto.

Lo siento, cariño, pero tengo que...

Tu chaqueta y el sombrero, papá.

¡Gracias, pequeña, gracias!

¿Qué hay de esa ventana?

Oh, sí. Mira a ver si lo puedes arreglar con los O'Brien.

Me ocuparé de vosotros más tarde, gamberros.

- ¿Dónde está? - Ahí abajo, al pie de la colina.

El forense le está esperando.

Llegó hace unos minutos con un periodista.

De acuerdo.

Hola, Jerry.

Hola, Doc. ¿Qué tenemos?

Ni su madre le reconocería.

Esperemos que lo haga su mujer. Alguien tendrá que identificarle.

Yo le he visto con mejor aspecto hace unas pocas noches.

¿Cuándo fue eso?

Habíamos puesto un control para Red Baitey.

Debí advertirle del peligro que corría si no conducía bien.

Se prendió fuego. ¿Y nadie vio nada?

Tuvimos mucha niebla aquí. Debió suceder anoche.

Es sencillo ver lo que pasó.

Debió tomar la curva a 130 y cayó por el borde.

Eso fue lo último que supo.

Puede ser. O puede ser que no fuera a 130.

Este coche es de marchas bajas, es difícil llegar a 130 en primera.

¿Qué significa eso?

Yo no diría que es un accidente hasta haber visto la autopsia.

Esa es una buena historia. ¿La puedo publicar?

Espere hasta que hable con la Sra. Morland.

- ¿Está la Sra. Morland? - No, ha salido. ¿Me dicen su nombre?

Esperaremos. Teniente McMullen, de la policía.

Pasen.

Todo está bien, hermana, no hay nada de lo que preocuparse.

¿Quieren esperar en el salón?

Si es cómodo...

¡Vaya, parece cómodo!

Buen sitio para una fiesta.

Espere. ¿Cuándo volverá la Sra. Morland?

No lo sé, no lo dijeron.

¿Dijeron? ¿Con quién estaba?

Con el Sr. Conroy.

Vaya, nuestro joven y ambicioso Fiscal de Distrito.

¿Y qué hay del Sr. Morland?

Está en San Francisco.

- ¿Cuándo se fue? - Antes de ayer.

Si el Jueves está completo, ¿qué tal el Viernes?

El Viernes sería mejor.

Para entonces ya lo sabré con seguridad...

Hola, Jerry. ¿Qué te trae aquí?

Hola, Sr. Conroy. Venía a ver a la Sra. Morland.

Este es el Teniente McMullen y el Sargento...

Carey.

- Encantado. - Encantada.

- Se sientan, por favor. - Gracias.

¿De qué se trata, Jerry? Supongo que no es una visita social.

Me temo que no.

Sra. Morland, me gustaría hacerle algunas preguntas.

Tengo entendido que su esposo está en San Francisco. ¿Sabe algo de él?

¿Cómo se marchó? ¿En coche?

- Sí. - ¿Solo?

¿A dónde quieres ir a parar, Jerry?

Hubo un accidente en Mulholland. Era el coche de John Morland.

Y había un muerto en su interior.

¿Reconoce este anillo?

Sí, es el...

Sí, está aquí.

De la oficina del forense, es para ti.

Hola, Doc.

Acabaste, ¿eh?

De acuerdo, Doc. Gracias.

- ¿Qué encontró? - Una bala del 25 en su corazón.

- ¿Quieres decir que le dispararon? - Sí.

¿Pudo hacerlo él mismo?

No a menos que fuera contorsionista. Yo digo que es un asesinato.

Morland & O’Neil, buenos días.

Oh, hola, Sue. Sí, no está.

Es terrible. Me pone enferma.

Es lo que siempre digo... Discúlpame.

- ¿Sí? - Querría ver al Sr. O'Neil.

¿A quién anuncio?

Anuncie al Teniente McMullen. Departamento de Policía.

Sí, Teniente.

¿Sí?

El Teniente McMullen, de la policía, desea verle.

Hágale pasar.

Buenos días, Sr. O’Neil.

Buenos días, Teniente. Tome asiento.

Lamento lo de su socio.

Sí, ha sido horrible. ¿Tiene idea de quién puede...?

¿Y usted?

Pues no.

¿Quién querría matarle?

- Usted, entre otros. - Bueno, yo tengo coartada.

Yo también. Estaba en casa, acostado.

Es un buen sitio para estar.

Una pena que Morland no tuviera la misma idea.

Se dirigía a San Francisco ¿De qué se trataba?

No lo sé.

No sabía que se dirigía a San Francisco ni que tuviera negocios allí.

¿Solía hacer eso? ¿Irse sin decírselo a usted?

Nunca. No lo puedo entender. Sobre todo, dadas las circunstancias.

John había estado trabajando muy duro en un caso.

Y cuando dejó la oficina esa tarde...

Hola, Jim. Voy a marcharme.

Es mejor que descanses, tienes un caso difícil mañana.

Lo sé. Me llevo el trabajo a casa.

No trabajes demasiado, últimamente no tienes muy buen aspecto.

Ya lo tendré, a menos que Cathy no me mate con su cocina.

- Te veo mañana. - Buenas noches.

Esa fue la última vez que le vi.

Al día siguiente, cuando no apareció en el tribunal, pensé que algo iba mal.

Así que llamé a su casa.

¿Y?

Catherine me dijo que se había ido a San Francisco y eso me desconcertó.

No me lo podía creer.

¿Y entonces qué hizo?

¿Qué iba a hacer? Trate de llamarle a San Francisco, pero no le localicé.

Así que renuncié. Hasta que ustedes le encontraron.

Me gustaría mirar en sus archivos personales.

Los tengo aquí mismo.

Desde que supe que estaba muerto, hice que mi secretaria los reuniera.

Será mejor que los lea. ¿Le importa si me los llevo?

En absoluto.

¿Cómo se llevaba Morland con su mujer?

Oh, bastante bien,

...teniendo en cuenta sus diferencias.

¿Qué son?

John vivía para su trabajo. Cath es joven y le gusta divertirse.

Seguramente, se sentía descuidada.

¿Discutían al respecto?

Bueno, ya sabe cómo es eso. Usted mismo es un hombre casado.

Hasta en las mejores familias sucede a veces.

¿Incluso el asesinato?

Estaban bien financieramente, ¿no es así?

Sí, nos iba bien. Y John tenía otros intereses exteriores.

¿Qué clase de intereses?

Bueno, especulaciones. Las manejaba él mismo.

¿Tenía seguros?

Bastantes.

- Muchas gracias, Sr. O'Neill. - No hay de qué.

Dígame: Con toda esa pasta, ¿cómo no tenían cocinera?

¿Qué quiere decir?

Me refiero a ese chiste que hizo sobre los guisos de su mujer.

Ah, eso. Sólo era un chiste.

Cuando van cortos de personal, Cath tiene que cocinar de vez en cuando,

...y el pobre John paga el pato.

Así pasó la última vez que cene con ellos.

La cocinera se había ido y Cath se ocupó de la comida.

Cath, te has superado, ha sido la mejor cena que he comido en años.

Es toda una cocinera.

Tiene que serlo, practica conmigo.

Pues no te ha perjudicado mucho, aún sigues con vida.

O quizás se lo deba agradecer al doctor.

No, querida. Todo el mérito es tuyo, mientras sigas pagando mi minuta.

¿Qué te pasa, John?

Lo siento. Disculpadme.

- Deja que te ayude. - No, enseguida estaré bien.

Claro, John. Ven y échate.

Disculpadme un momento, por favor.

¿Qué era?

Una indigestión, supongo. El Dr. Pearson lo sabrá mejor.

Supongo que sí. Muchas gracias.

Venenos y antídotos

Buenos días, Teniente, ¿qué puedo hacer por usted? ¿No se encuentra bien?

- Físicamente, mejor que nunca. - ¡Qué pena! Creía que venía por trabajo.

.Así es, pero de policía.

- ¿Conoce a John Morland? - A toda la familia desde hace 20 años.

¿Cómo era su salud?

Me alegro que haya venido, Teniente. Si no lo hubiera hecho, habría ido yo.

¿Acerca de su salud?

¿Qué pasa con ella?

Aparte de una tendencia neurótica, debido al exceso de trabajo,

...su salud era buena, hasta hace justo unas pocas semanas.

La última vez que estuve en su casa cenando,

...tuvo un repentino ataque de lo que parecía ser una gastritis.

Era tan fuerte que le hice un lavado de estomago y le mandé a la cama.

Al día siguiente, cuando me pasé a verle...

Bueno, sigues con vida.

¿Durante cuánto tiempo?

¿Qué le pasa, doctor?

Nada, una simple indigestión nerviosa, como de costumbre.

Querida, ¿consigues lo de esta receta?

Claro, iré ahora mismo.

¿Qué pasa?

¿Sabes? Hice analizar lo que limpié de tu estómago.

¿Y?

No me lo podía creer, lo analicé dos veces: Veneno.

- ¿Estás seguro? - Del todo.

Pero ¿cómo es posible que...? Debió ser un accidente.

¿Un accidente?

El insecticida que Cath ha estado utilizando en la cocina.

Tiene gracia que por accidente estuviera en tu comida, y no en la nuestra.

Anoche éramos seis.

No sé cómo, pero fue así.

¿Y dejarás que vuelva?

¿Por qué no?

Es tu vida.

Tu problema es que has leído demasiadas novelas de detectives.

Si alguien me quisiera matar, hay muchos sistemas mejores.

Créete lo que te dice un viejo especialista en el crimen.

No sé cómo, pero había algo de insecticida en mi comida y me dio dolor de estómago.

Cura mi estómago y olvídate de todo.

Muy bien, John, si eso es lo que quieres...

¿Y eso fue todo?

No, ya que para mi sorpresa,

...esa misma tarde vino a mi despacho...

...con un bote de la medicina que le había prescrito.

Me dijo que cuando Catherine regresó con la medicina,

...sintió que algo no iba bien.

Te tomaste tu tiempo.

El farmacéutico estaba con otras recetas, tuve que esperar.

¿Me traes un vaso de agua, cariño?

No sabe tan malo.

El doctor dijo que sería mejor.

Muy bien.

- Aquí tienes. - Gracias.

Un momento.

Déjame ver esa botella.

¡Lo que yo pensaba!

"Tres veces al día, después de cada comida."

Habrá que esperar al almuerzo.

No creo que haya ninguna diferencia. Intentas evitar tomártelo.

Puede que sea así.

Te prepararé el almuerzo.

¿Empezaba a pensar que te iba a dejar morir de hambre?

No pensaba nada de eso.

No te olvides de tu medicina.

Toby tiene una vida muy dura. Se pasa durmiendo todo el día.

No creo que esté dormido.

Está muerto.

Había suficiente veneno en esa medicina para matar a 20 hombres.

¿Pudo ser un error del farmacéutico?

Fui a verle inmediatamente,

...fue categórico, un error de esa magnitud era imposible.

¿Es el mismo tipo de veneno que encontró en la comida de Morland?

Sí.

¿Por qué no informó a la policía?

Iba a hacerlo,

...pero John seguía negándose a obviar que podía tratarse de un accidente.

Me hizo prometerle que de momento, no diría nada.

Será mejor que mantenga esa promesa un poco más.

Mientras tanto, me llevaré esto.

¿Ya está lista para pedir, señorita?

No, estoy esperando a un caballero.

¿No le habrá visto entrar?

¿Qué aspecto tiene?

De talla media, pero atractivo, en cierto sentido.

Hola, pequeña. ¿Llego tarde?

No, llegué pronto. Acabé la fregada más pronto que de costumbre,

...así que la Sra. Morland dejó que me fuera.

Esa es mi chica. ¿Qué tomarás?

Lo que tú digas.

- ¿Tienen cervezas? - Nada de cerveza.

- ¿Qué tienen para beber? - Sólo té.

- Muy bien, un té. - ¿Una tetera?

¿Qué? Oh, sí, sí.

- ¿Algo de comer? - Tráiganos la carta.

¿Sabes?, estás muy guapa.

Apenas te reconozco sin el uniforme.

Está claro que esconde mucho.

¿Sabes?

Creo que eres capaz de hacer un buen plato de pasta con carne.

¿En serio?

Sí.

- Hola, Jerry. - Hola, Charles.

Dorothy, me alegro que hayas logrado venir.

- No le dirías que ibas a vernos. - Oh, no.

Bien.

Dorothy, queremos que nos cuentes todo lo que sepas...

...sobre los Morland.

Eso llenaría una biblioteca.

¿Y qué tal una edición abreviada?

- Bueno, no se entendían muy bien. - ¿Por qué?

- Por una cosa: Estaba celoso. - ¿De quién?

Del Sr. Conroy

- ¿Con motivo? - Bueno, quizás.

¿Estabas allí cuando salió para San Francisco?

¿Le oíste decir que se iba a San Francisco?

No, me lo dijo la Sra. Morland cuando ya se había ido.

¿Habían discutido?

Si lo hicieron, no les escuché.

Tú le conocías mucho, ¿verdad?

Sí, pero sólo en lo que me interesaba.

¿Y qué era lo que te interesaba?

Te sorprendería.

¿Qué hizo la señora la noche en la que él se fue?

- Se quedó en casa. - ¿Sola?

Yo estaba allí.

- ¿Ninguna visita? - Ninguna.

¿Y qué hay del día siguiente?

¿Quiere decir, el día que le mataron?

Sí, sí, ya sabemos que lees los periódicos,

...pero, ¿qué hizo ese día?

- Se quedó en casa. - ¿Y por la noche?

No podría saberlo, había salido.

- ¿A dónde? - Al cine.

- Sola. - Para variar.

Si no se dirigía hacia San Francisco, ¿hacia dónde se dirigió?

¿Había desaparecido así con anterioridad?

Bueno, hace cosa de un año, tuvieron una discusión.

Desapareció unos días sin decir a dónde iba.

Más adelante, nos enteramos que había ido a su casa de campo.

¿Qué casa de campo?

Una en las montañas.

- ¿Dónde? - En Topanga Canyon.

Es la última casa a la derecha justo antes de llegar a la cima.

Gracias, Dorothy, has sido de ayuda.

Tú hazte cargo de la cuenta.

- Pero Tom... - Hasta la vista, nena.

¿Y qué hay del baile?

Lo siento, tendrá que ser en otra ocasión.

Chop Suey.

Debe ser allá, allí arriba.

Oye, ¿no había luz en la ventana, por un sólo momento?

Seguramente el reflejo de los faros.

¿No podría ser un fantasma de Morland?

Si lo fuera, me gustaría hablar con él.

Ve por detrás, yo iré por delante.

¡McMullen !

Buenas noches, Sr. Conroy. ¿Qué tal está?

Puedes guardar eso, no creo que lo necesites.

¡Vaya una sorpresa, Teniente! No le esperaba.

Yo tampoco le esperaba a usted.

Es normal que no me esperara, no le dije a nadie que venía.

¿Le importaría decirme qué está haciendo aquí?

¿Me está interrogando o preguntando?

Simplemente preguntando.

Estoy aquí por el mismo motivo que usted.

Ustedes no me informan de su investigación,

...pero sigo siendo el Fiscal de este Distrito.

Así que decidí investigar un poco por mi cuenta.

¿En la oscuridad?

Probé las luces, pero no funcionaron.

La general estaba cortada, así que la volví a conectar.

Si no le importa, Sr. Conroy, ¿qué buscaba exactamente?

Realmente no lo sé.

Simplemente pensaba en las 24 horas que hay...

...entre que Morland salió de casa y fue encontrado muerto.

Pensé que pudo venir aquí.

Si fue así, esperaba encontrar algo que me indicara qué había pasado.

- ¿Y lo encontró? - No.

- ¿Le importa si buscamos nosotros? - Adelante.

Ya he tenido bastante por una noche.

Pega duro, Teniente.

Y usted encaja bien.

Si encuentra algo, hágamelo saber.

No lo olvide, Jerry, sigo siendo el Fiscal del Distrito.

Con Homicidios. Hola, Lee, soy Jerry.

Estoy en el TOP 5309.

¿Compruebas el número y miras si se hizo alguna llamada...

...desde del día 18?

Sí, estaré aquí.

Este sitio parece que lleva meses cerrado.

No hay nada más que los muebles.

Y si lo había, el Fiscal se nos ha adelantado.

No veo por qué perder el tiempo aquí.

Tenemos un buen caso contra la Sra. Morland. ¿Quieres una confesión?

Eso ayudaría.

Puede que si habláramos con ella, quizás confesara.

Podrías probar a interrogar a Conroy ya que te pones.

¿Hola?

Eso es.

¿Eso es así? Espera un momento que lo apunte.

Vale, dispara.

¿A qué nombre está ese abonado?

¿Y la dirección?

Muy bien, gracias.

¿Qué tienes?

Con que esta casa llevaba meses cerrada, ¿eh?

Se hizo una llamada desde aquí el día 18.

Ese es el día que Morland...

¿A quién se llamó?

A Gloría Vail. ¿Te dice algo ese nombre?

No, nada. Pero suena interesante.

Muy bien, Romeo, pronto lo averiguaremos.

GLORIA VAIL

Parece que no está en casa.

Tus métodos deductivos me tienen fascinado.

¿A dónde vamos ahora?

A ninguna parte, nos quedamos. Me gusta este sitio.

- ¿Qué pasa, qué sucede? - No me dejas dormir.

- ¿Ronco? - Desde luego no estás cantando.

Lo intentaremos en otra ocasión. Mientras, tenme al corriente.

Claro que lo haré.

- Buenas noches, querida. - Buenas noches.

¿Viste quién era? Era el socio de Morland, O'Neil.

¿Era esa Gloria Vail?

Podría ser. Averigüémoslo.

- ¿Quién es? - Policía.

Querríamos hablar con usted, Srta. Vail.

¡Marian Gordon !

Vaya, es un mundo muy pequeño.

¿Cuándo has cambiado de nombre?

- No hay ninguna ley contra eso. - No.

- ¿Qué sabes del Sr. Bailey? - No está aquí.

¿Podemos echar un vistazo?

Parece una casa bonita. ¿Quieres alquilar alguna habitación?

¿Qué ha sido de tu vida?

- ¿Te has mantenido ocupada? - Podrás leerlo en mis artículos.

No, nunca leo las páginas de sociedad.

¿Sabes dónde está Red?

¿Cómo voy a saberlo? Rompí con él hace mucho.

¿Por eso sales con su abogado?

O es estrictamente social.

El Sr. O'Neil se ocupa de mis asuntos legales.

Hemos cenado juntos esta noche para discutir cierto asunto.

- ¿Un problema llamado Red Bailey? - Por supuesto que no.

- ¿O una llamada que tuviste el 18? - ¿Una llamada?

Sí, ya sabes, el teléfono. Hablas por aquí, y sale por aquí.

- ¿Con quién hablaste? - ¿Qué quieres decir?

Dejemos esto claro.

Yo pregunto y tú contestas. ¿Qué hay de esa llamada?

Muy bien. Me llamó él.

Sabes que yo no tengo nada que ver con ese trabajo en el banco de Ventura.

Nunca me he mezclado en sus asuntos.

Pero al día siguiente me llamó. Serían las 22 o las 23 horas.

Me había acostado temprano.

Estaba dormida cuando sonó el teléfono.

¿Hola?

Red, cariño, ¿dónde estás? Estaba muy preocupada.

Cállate y escucha. Estoy bien. Escondido pero bien.

Estoy en la casa de Morland, en Topanga.

¿Bromeas? ¿Qué estás haciendo allí?

Te sorprendería. Tengo un plan.

Todo va a salir bien. Me largo de aquí esta noche.

¿Hola?

Eso fue todo. Creo que se cortó.

Esperé a que me volviera a llamar. Como no lo hizo, intenté llamarle.

No hubo respuesta. No le he vuelto a ver desde entonces.

¿Y dónde encaja O'Neil?

Bueno, como no tenía noticias de Red,

...y leí en el periódico lo de que Morland había sido asesinado, yo...

Naturalmente pensaste que Red tenía algo que ver.

¡Red nunca ha matado a nadie!

¡Ni siquiera a un poli llamado Mason después de matar al Sr. Morland!

No lo hizo. Él intento portarse bien,

...pero no conseguía trabajo por su pierna.

¿Qué le pasaba a su pierna?

Una triple fractura.

¿Cuándo pasó eso?

En la penitenciaría.

Pobre Red. No me extraña que tuviera que ir robando bancos y matando gente...

- ¡Ya te he dicho que...! - ¡Ya vale!

Vamos, Tom.

Buenas noches, Marian.

Gracias por una velada encantadora.

El pobre Sr. O'Neil está muy conmocionado.

Aunque es raro de creer que él y el Sr. Morland nunca se llevaran bien.

No con la Sra. Morland, con la que no es difícil llevarse bien.

Pero nunca hablaré mal de un muerto. Espera un momento, tengo compañía.

Hola, Teniente, ¿qué puedo hacer hoy por usted?

¿Está el Sr. O'Neil?

Sí, pero está con una visita muy importante.

- ¿Pueden esperar? - Claro, tenemos tiempo de sobra.

¿Me estás acusando del asesinato de mi asociado?

Simplemente estoy diciendo que tenías un buen motivo:

Le debías 40.000 pavos que no le podías devolver.

¿Y por qué le iba a matar por eso?

No le importaba esperar.

Eso no es lo que yo he oído.

Iba a romper la Sociedad, y te iba a dejar con el culo al aire.

Hay un viejo proverbio acerca de la gente que vive en casas de cristal.

Piénsatelo antes de empezar a lanzar piedras.

De acuerdo, lo haré.

- ¿Y mañana por la noche? - Bueno, estaré ocupada.

Hola, Sr. Conroy.

Por casualidad, ¿no me estará siguiendo?

Siempre se me adelanta.

¿Algún resultado anoche?

Un par de cosas que tengo que profundizar. ¿Qué avances ha hecho usted?

Cuando quiera intercambiar información, hágamelo saber.

Lo recordaré. Es posible que lleguemos a un acuerdo.

¿Qué tal, Teniente? Siéntese, enseguida estoy con usted.

¿Lo pasó bien anoche?

- ¿Por qué? - Es una chica encantadora, ¿verdad?

Agradable, callada, del tipo hogareño.

No sé de quién está hablando.

De Marian Gordon.

Le llevé a cenar. Es una cliente mía.

Eso me dijo. Red Bailey también es cliente suyo.

¿Y?

¿Qué hacía en casa de Morland la noche que éste fue asesinado?

Sé tanto como usted.

Yo tengo un par de ideas. Una le podría interesar.

El día que Morland se marchó, tenía una importante suma de dinero.

La había retirado del banco esa misma tarde.

Suficiente para tentar a Bailey o puede que a alguno más.

Está llamando a la puerta equivocada, Teniente.

¿En serio?

Quizás esto le convenza.

"Tras salir esta noche para la reunión de Abogados,

...recordé que había olvidado un informe que iba a leer.

Así que regresé a la casa.

Catherine me dijo que iba a estar sola.

Me sorprendió cuando escuché voces en el salón."

Si se niega, tendremos que persuadirle.

Ya sabes que lo he intentado, una y otra vez, pero no me escucha.

Ya ha tomado una decisión y nada hará que cambie.

Nunca me dará el divorcio, mientras viva.

Mientras viva.

Sí, yo también pensé en eso.

Cath, estás loca. Te prohíbo que pienses en eso.

Nadie puede prohibirme pensar. Ni siquiera tú, Dick.

- ¿El diario de Morland? - Eso es.

¿Por qué no me lo dio antes?

Lo he encontrado esta mañana.

Si encuentra cualquier otra cosa, le agradecería que me lo contara.

Vamos, venga, ¿qué tal una cita?

- ¿Sabes algo? - ¿Qué?

Creo que puedes hacer un buen plato de pasta con carne.

- ¿Sí? - Ajá.

¿Qué tal el Jueves por la noche?

De acuerdo, es una cita.

Vamos, corazón alegre, antes de que te agotes.

¿Qué es esa jerga que utilizas con las chicas?

No lo sé, pero me da resultado.

¿Sabes?, eso es lo que hace tan interesantes a las mujeres.

Uno nunca se lo hubiera imaginado.

¿Quién pensaría que la Sra. Morland querría cargarse a su marido?

Parece tan tranquila y refinada.

Bueno, este es un crimen refinado.

La Sra. Morland está aquí para verle, señor.

Hazla pasar.

- Hola, Sra. Morland, gracias por venir - No hay de qué.

- Siéntese, por favor. - Gracias.

Hay algunos puntos que quiero aclarar. Tengo entendido que...

¿Un cigarrillo?

...milita usted en la Liga de las Mujeres.

De hecho, ha sido nominada para el puesto de Vice-Presidenta.

Pero por desgracia, no estuvo allí la noche de las elecciones, ¿verdad?

Se refiere a la noche que mataron a mi marido. No, no me sentía bien,

...así que me fui a casa.

- ¿Fue sola? - Sí.

¿Llamó alguien?

No.

Dígame, Sra. Morland, ¿cómo se llevaban usted y su marido?

Bastante bien. Claro que teníamos nuestras diferencias, pero nada grave.

¿Sobre qué eran?

Asuntos sin importancia. Los temas habituales.

Como cuáles, ¿celos?

No había ninguna razón para que hubiera celos.

- Parece un hogar muy feliz. - Lo era.

¿Sabía que su marido tenía un diario?

Quizás le interesaría ver lo que escribió.

¡Pero esto no es cierto!

¿No lo es?

No, es totalmente inventado. No es así como pasó.

¿Cómo pasó?

John se había ido, como él dice.

10 minutos después, llamaron a la puerta. La doncella abrió.

Era Dick.

- Oh, Dick, que bien que te pases. - Hola, Cath.

- ¿Dónde está John. - Se fue hace unos 15 minutos.

¿Se ha ido? ¿Y no va a volver?

No lo sé, no lo dijo. ¿Por qué?

Es extraño, dijo que me pasara sobre las 20 H.

Tenía algo muy importante que discutir conmigo.

Quizás vaya a volver y se le olvidara comentármelo.

Había insistido tanto...

- ¿Qué tiene tanta gracia? - Sigues sin saber hacerte el nudo.

No dejéis que os interrumpa, sólo soy el marido.

Interrumpir, ¿qué?

Lo qué ha estado pasando a mis espaldas todos estos años.

John, no hablas en serio.

¿Por qué no me dices que sólo estabas poniéndole bien la corbata?

Es la excusa de costumbre.

¿A dónde quieres ir a parar?

Te crees muy listo, ¿verdad?

El joven que va ascendiendo, la estrella de la Abogacía.

Bien parecido, ambicioso. Pero yo estoy en tu camino.

Pero todavía no me has hecho a un lado,

...ni en el Tribunal, ni en mi casa.

¡Fuera!

Estás equivocado en un montón de cosas.

¡He dicho que fuera!

Por favor, Dick.

- Pero, Cath... - ¡Por favor!

Estás equivocado, John. Muy equivocado.

Dick es un buen amigo, de los dos.

¿Recuerdas que nos prometimos que si había alguien más nos lo diríamos?

Yo no he olvidado esa promesa.

Por favor, cree en mí, John.

Debo haber perdido la cabeza.

Cath, me perdí. No sé...

- ¿Puedes perdonarme? - Pues claro, cariño.

Es sólo que has trabajado demasiado.

Intentaré ver mañana a Dick y arreglar las cosas.

Le compensaré, te lo prometo.

En ese momento fue más dulce de lo que nunca había sido.

No más celos, ni acusaciones ni sospechas.

Como una segunda Luna de Miel. Fue maravilloso.

Debe haberlo sido.

Muchas gracias, Sra. Morland

- ¿Es esto todo? - ¿Hay algo más?

Buen día.

Buen día.

¿A qué estás esperando?

Me pregunto...

Llama a la penitenciaría. Diles que quiero cualquier radiografía...

...que tengan de la pierna de Bailey.

¿La pierna de Bailey? ¿Dónde está el chiste?

Quiero ver qué aspecto tenía después de sanar.

¿Por qué?

Antes de arrestar a nadie por el crimen de John Morland,

...quiero estar seguro de que fue Morland el asesinado,

...y no Red Bailey.

No lo pillo.

Mira, o la Sra. Morland es la que ha mentido,

...o es John Morland el que miente en este diario.

Y si miente, ¿por qué lo hizo?

Me rindo. ¿Por qué?

Aún no lo sé. No sé si mintió.

Pero si lo hizo, estaba lo bastante celoso como para querer matar a su esposa,

...podría intentar confundirnos con su propio asesinato.

Haciendo pasar el cadáver de otro por el suyo propio.

¿Bailey?

Podría ser. Eso es lo que quiero averiguar.

Vea la callosidad formada en las fracturas de tibia y peroné.

La pierna está curada, pero esas marcas permanecerán para siempre.

- Esta es la radiografía de Morland. - Gracias.

Veamos si es la pierna de Morland.

Eso es lo que quiero averiguar.

No concuerdan.

Eso lo deja claro.

¿Hola?

Sí, está aquí.

Para usted, Teniente.

¿Hola?

Sí, Lee.

¿En serio?

¿Qué calibre?

Bien. Enseguida estoy allí.

Esto es todo lo que había en el dormitorio. ¿Alguna cosa más?

No, eso es todo, Dick. Gracias.

Hola, encanto, ¿te acuerdas de mí?

- ¿A quién desean ver? - A la Sra. Morland.

Está en el salón.

Hola, Sra. Morland, Sr. Conroy. ¿Van a alguna parte?

- De hecho, ya nos íbamos. - ¿Lejos?

Voy a llevarla a Arrowhead.

Ha pasado por tanto, que pensé que necesitaría descansar un poco.

Lamento interferir en sus planes,

...pero, ¿había visto esto antes?

Sí, es mi pistola. ¿De dónde la ha sacado?

Un bombero la encontró...

...a unos 100 metros del accidente de su marido.

Hace unos días que la echo de menos. Me preguntaba qué había sido de ella.

¿Tiene alguna idea de cómo llegó al escenario del crimen?

- Claro que no. - ¿Qué hay de eso?

La bala que le mató fue disparada por su pistola.

Lo siento, Sra. Morland, pero debo pedirle que me acompañe.

- ¿Quiere decir que está arrestada? - Supongo que sí.

Eso no será necesario, garantizo que la Sra. Morland irá cuando se le solicite.

Sr. Conroy, me temo que tiene prejuicios en este caso.

¿Cree que tiene suficientes indicios como para poder inculparla?

Creo que los tengo.

Por favor, no quiero que te veas involucrado.

Muy bien, Teniente.

Dos novedades sensacionales en la muerte del Sr. Morland .

Mientras la policía arresta a la Sra. Morland acusada del asesinato de su marido,

...seguramente le seguirá la renuncia del Fiscal del Distrito Conroy,

...amigo personal de la acusada así como del difunto John Morland.

No se espera una próxima explicación, pero se ha prometido una declaración.

Pasamos del crimen a la política...

McMullen finalmente la ha arrestado.

- Aún no ha sido inculpada. - No, pero pronto lo estará.

Bueno, es mejor que vuelva a la oficina antes de que se pregunten dónde estoy.

- ¿Me llamarás después? - Ya sabes que sí.

¿Hola?

¡Red! ¡Qué te ha pasado?

¿Dónde has estado?

Eso no importa. Quiero verte.

Tengo un paquete que quiero que me guardes unos días.

¿Cómo está el tiempo por allí?

Despejado.

Bien, te veo esta noche. En tu casa, a las ocho en punto.

Muy bien, Red. Te veré luego. Adiós.

- ¡Red! - Hola, pequeña.

Cariño, deja que respire un poco.

¿Qué te pasa, cariño? ¿Algo va mal?

No, todo va bien.

Estás pálida, ¿por qué?

Por nada. Nada en absoluto.

- ¿De qué tienes miedo? - De nada.

Buenas noches, Sr. O'Neil.

Muy bien, Red, suéltala.

Odio estropear la fiesta, pero si alguien dispara, seremos nosotros.

Coge tu abrigo, Marian. Nos vamos todos a dar un paseo.

No parece que lleguemos a ningún sitio, Márian.

Volvamos a empezar todo desde el principio.

Le repito que yo no sé nada

Fue Jim... El Sr. O'Neil quien lo ideó todo.

¿Matar a Bailey o a Morland? O a los dos.

No lo sé. Yo no sé nada.

Si Jim le mató, yo no tengo nada que ver con eso.

¿Y si fue Bailey?

Ya le he dicho que no sé nada. En serio.

Jim ha sido muy bueno conmigo.

Y creo que Bailey estaba celoso.

¿Y qué hay de Morland?

Todo lo que sé es que Jim tuvo una discusión con él. Por dinero.

¿Qué dinero?

- No lo sé, no estaba allí. - ¿Dónde?

Donde sea que pasara. Jim no me contó mucho al respecto.

¿Cuándo fue eso?

Justo antes... que el Sr. Morland fuera asesinado.

Exactamente, ¿qué te dijo el Sr. O'Neil?

No lo recuerdo con exactitud.

Muy bien, Marian, te daremos una oportunidad de refrescar tu memoria.

Que entre O'Neil.

- Llévatela fuera. - Será un placer.

Por aquí, Srta. Gordon.

- Tome asiento, Sr. O'Neil. - Gracias.

¿Le importaría decirme qué hacía esta noche en casa de la Srta. Gordon?

La Srta. Gordon y yo somos amigos.

¿Es por ello que le iba a disparar?

A ella no, a Bailey.

Verá, pasé por casa de la Srta. Gordon esta noche...

...para discutir un problema.

Dejé un momento la habitación, y...

...cuando regresé, Bailey había aparecido.

Empezó a amenazar a la Srta. Gordon.

Sabía que el único lenguaje que iba a entender, sería el de la pistola.

Por suerte, ustedes llegaron y evitaron cualquier acción por mi parte.

¿Siempre lleva un arma en sus visitas sociales?

Me hace sentir más seguro por la noche, hay muchos atracos.

Tiene razón.

Siempre es mejor ser prudente, ¿no?

¿Qué tiene que ver Bailey con usted? No es sólo Marian Gordon, ¿verdad?

¿O sabía Bailey que salían juntos?

No sé de qué está hablando.

Intentó matar a Bailey antes de que él le matara a usted, ¿por qué?

¿Era por Marian Gordon o por Morland?

Morland no tiene nada que ver con esto.

¿No? Marian me dijo que Morland y usted discutieron por un dinero...

...que usted se llevó de la Firma.

No creerá usted que yo le maté, ¿verdad?

¿No lo hizo?

Pues claro que no.

Cambiemos de tema.

¿Recuerda una conversación telefónica de la Sra. Gordon y Bailey esta tarde?

Pensaba que las escuchas eran ilegales.

Lo son, pero no hay ninguna ley contra los dictáfonos.

Teníamos cubierta a Marian Gordon desde que descubrimos quién era.

Muy bien.

Bailey llamó y dijo que iba a venir a verla.

Sabía que se le buscaba por asesinato, así que le dije que estaría allí.

¿Por qué no me llamó? ¿No creía que estaría interesado?

Iba a hacerlo, después de haber sacado a Bailey de su casa.

No quería exponerla a ese tipo de publicidad.

Ya veo. Es una historia bastante buena, Sr. O'Neil,

...pero creo que se ha dejado fuera alguno de los detalles más interesantes.

¿A dónde quiere ir a parar?

Usted necesitaba dinero para cubrir sus inversiones.

Sabía que Bailey quería que Marian le guardara un paquete.

Y pensó que ese paquete contenía el dinero robado en el banco de Ventura.

Iba a matarle, coger el dinero, y sólo entonces,

...llamaría a la policía.

Esa también es una historia bastante buena, Teniente.

Pero no creo ni que la pueda probar.

Ahí tiene razón.

Buenas noches.

Haz pasar a Red Bailey.

¡Un momento!

Olvida sus cerillas.

Pase.

Siéntese.

Es un duro golpe, Bailey.

No creo que lo puedas superar.

¿Por qué le mataste?

Sabes que te colgaremos de todas formas por lo de Ventura.

¿Qué tienes que perder?

¿Por qué mataste a Morland?

- No lo hice. - ¿No?

¿Qué es lo que hiciste?

¿Cuánto sabe?

- Estabas en casa de Morland. - Él me llevó allí.

¿Por qué?

Para que me escondiera un par de días hasta que las cosas se enfriaran.

Al día siguiente llamó y dijo que todo estaba bien,

...que iba a venir a recogerme.

Llamé a Marian para decírselo.

A mitad conversación, oí llegar un coche.

¿Hola? ¡Hola!

¡Es una buena forma de hacer que te disparen!

¿Qué hacía aquí Willis?

- ¿Es el tipo que se acaba de ir? - Sí.

Es el conserje. Vi su coche, así que continué a pie.

- ¿Te vio? - Soy más listo que eso.

No habría salido si me hubiera visto.

- ¿A quién llamabas? - A mi chica.

Esto está demasiado caliente. Ese Willis podría venir mientras duermo.

No tendrás que preocuparte de eso.

¿Cuál es la idea?

Lo siento, Red,

...así tienen que ser las cosas.

No lo pillo. ¿Por qué?

Resulta que lo encuentro necesario.

Naturalmente, me marché. Puse tierra de por medio.

No le volvía a ver.

¿Así que no le metiste en su coche, con una bala como buena medida,

...tirándolo desde la cima del acantilado para que pareciese un accidente?

Ya le he dicho que no.

Intenta decírselo al Gran Jurado.

Buscadle una buena celda, no quiero que se le moleste.

¿Aún está ahí Marian Gordon?

Sí, señor, pero el Sr. Conroy le quiere ver inmediatamente.

Hazle pasar.

- Y que venga también la Sra. Morland. - Sí, señor.

Hola, Jerry.

Hola, Sr. Conroy, ¿hay algo que pueda hacer por usted?

Habeas Corpus, ¿eh?

Le podría haber ahorrado la molestia, le iba a soltar.

- ¿Quiere decir que tiene al asesino? - Podría ser.

- ¿Quién? - Ya lo leerá en los periódicos.

Y podría olvidar que me dio esto.

Gracias, Jerry.

Pase.

Todo está bien. Te llevaré a casa.

Así es, Sra. Morland. Lamento todo lo ocurrido.

Discúlpeme por cualquier inconveniente que hubiera podido causarle.

Pero debe comprender que...

Lo comprendo. No pasa nada.

- ¿Puedo irme ya? - Por supuesto.

- Adiós, Teniente. - Adiós.

- Adiós, Jerry. - Adiós, Sr. Conroy.

¡Ya está!

Puedes decirle a Marian Gordon que se vaya a casa.

¿Decírselo? ¡Yo mismo le llevaré!

No, no lo harás. Te quedarás aquí mismo.

Mira, Jerry, ha sido un caso duro, estoy cansado. Quiero olvidarlo.

¿Olvidarlo? ¡Ahora se está poniendo interesante!

- Hola, Joe. - Hola, Charlie.

¿Cómo va el ferrocarril?

No va mal. Siempre me pagan a tiempo.

- ¿Y tú? - Nada, el trabajo está flojo.

¿Te has enterado de las noticias? ¿Viste lo que pasó?

¿Qué?

Lo que te dije que pasaría, han soltado a la Sra. Morland.

No entiendo por qué la arrestaron.

Una chica guapa como ella, ¿cómo iba a matar a nadie?

Me da igual lo que tuvieran,

...con sólo mirarla, se ve que no daba el tipo.

¿Tú crees? ¡Si vieras a mi mujer!

Este es mi agujero.

¿Tu qué?

Mi agujero. Mi refugio, mi casa.

Ya ve que no pierdo el tiempo pareciendo hospitalario.

¡Largo!

No importa. Espere...

Necesita descansar.

Y yo necesito recordar un poco la fraternidad humana.

Ese no es un mal tipo.

Mientras seas pacífico, no te molesta.

Pero evitemos tentarle.

¡Los sueños están hechos de este material!

¿Quieres compartir un sueño?

No temas, aquí dentro no hay ningún mal sueño.

Ni pesadillas de crímenes secretos,

...ni culpa que te persiga, ni justicia que te aceche.

Nada más que bellos y dulces sueños garantizados.

La fraternidad universal y la paz.

El amor y el olvido.

Olvidar el mal que duerme en los corazones de los hombres.

Y en nosotros mismos.

¡Venga, bebe, antes de que me muera de sed!

"Quién no ama a las mujeres, el vino y las canciones...

...será un idiota toda su vida."

Todo es cierto.

Todo salvo esa referencia a la mujer.

Un hombre más inteligente dijo esto:

"Infamia, ese es el otro nombre de la mujer."

Lo sé.

¿Necesitas un ejemplo mejor?

Esa es una mujer a la que han soltado,

...después de acusarla de haber asesinado a su marido.

¿Por qué?

¿Porque era inocente?

No.

Porque es una mujer,

...joven, atractiva...

Mientras que él, un pobre diablo, está...

Está muerto.

Hace una semana, era un hombre normal y corriente.

Como yo.

Respiraba, estaba vivo, disfrutaba de la vida.

Bebiendo...

Hace un poco de fresco.

Creo que me acercaré al garito de Larry...

....a tomarme una taza de café.

Bienvenido al agujero. Luego vuelvo.

Escucha, Marian, no empecemos con eso de nuevo.

Ha estado muy bien, pero se acabó.

¿Acabado? Oh, no, no lo está. No te será tan sencillo.

Aún puedo hablar con McMullen.

No porque tengan a Red y hayan soltado a la Sra. Morland significa que...

Lo siento, pero prefiero no discutir esto por teléfono.

Supón que lo posponemos hasta que...

No vamos a posponer nada.

Si no quieres hablar por teléfono, vente hasta aquí.

¡Pues entonces voy a tu casa ahora mismo!

¡Espera un momento!

¿Hola?

Sí. Oh, hola, Jim.

Cath, estoy en tu casa de Topanga.

Vine por una intuición. Y estaba en lo cierto.

¿De qué se trata?

¡John! ¿Qué pasa con John?

No puedo decirte nada por teléfono. ¿Puedes venir enseguida?

No, no traigas a nadie.

Muy bien, Jim. Enseguida estoy allí.

¡Jim!

¡Jim!

- Hola, Cath. - ¡John!

No creerías que estaba muerto. No tú entre todos.

Pero quién estaba en ese...

¿Recuerdas a Willis? Nuestro hombre para todo cuando estaba sobrio.

Odié tener que hacerlo, pero...

...cuando Bailey escapó, necesitaba alguien que hiciera el papel del...

...cadáver de John Morland.

Le doy gracias a Jim por hacerte venir. Le tuve que persuadir.

Pero no podía dejar que se fuera y arruinara mi maravilloso plan.

¿Sabes? Esperaba que la justicia hiciera esto por mí, Catherine.

Pero ya que no...

Creo que esta vez no habrá dificultades en la identificación.

Cuando entré, escuché un ¡Bang!

Así que derribé la puerta. y allí estaba Red Bailey.

¡Se giró hacia mí con un arma en las manos!

Yo soy muy rápido. ¡Una derecha, una izquierda!

- ¡Y al suelo! - ¿Dónde estaba mi papá?

Él estaba en la otra habitación con el Sr. O’Neil.

¿Qué hay de ese veneno?

El mismo Morland lo había puesto para comprometer a su esposa.

El problema fue que todo era demasiado perfecto.

Eso es lo que me hizo sospechar. Entonces, al leer el diario,

...estuve seguro de que seguía con vida.

Ya sólo quedaba poner la trampa.

¿Y papá dejó que se marchara la mujer?

Pues, sí.

Y cuando Dorothy llamó diciendo que la Sra. Morland iba al chalet,

...supe que era el momento. Fuimos con el Fiscal del Distrito.

El coche de la Sra. Morland ya estaba en el camino.

Paramos y escuchamos un disparo.

¡Y otro, y otro más! En un momento de decisión...

¡A comer!

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