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¿Qué miras, vieja loca?
No te vuelvas a acercar a mi familia, ¿me oyes?
-Traen a Michael,
lo llevan a la fuerza, sangre en la cara.
Le ponen de rodillas.
Y le dan un tiro en la cabeza.
He hablado con mi amiga. ¿La de Inteligencia?
Ha estado investigando y que hay muchas lagunas.
¿Muchas lagunas?
Cuanto más investiga, más muros se encuentra.
Quiere decir que este hombre puede no estar diciendo la verdad.
Yo sabía que este hombre estaba mintiendo. Lo sabía.
Gaspar, hijo...
Hola. Los abandoné porque no quería arrastrarlos conmigo en mi caída.
Y ahora me pregunto qué hubiera sido mejor.
Carmen, yo... siento lo de antes.
Luis se ha puesto como loco.
Estos chicos han pedido contra ti
una orden de alejamiento, y seguramente se la van a conceder.
¡Eh! ¿Qué miras?
Todo el puto día mirando...
¿Qué son estos documentos, Maite?
No vas a rendirte nunca, ¿verdad?
Soy su mujer, no puedo hacerlo.
Y yo era su hermana, que parece que se te olvida.
-Si al final declaran oficialmente muerto a Mikel,
eso es solo un mero trámite.
Para ti sigue vivo.
Eso es lo importante.
"(Música)"
Siempre me pasa lo mismo en la M-50.
"(Música)"
¿Esto qué es? Es que no sé dónde estamos.
¿Quieres mirarlo en el móvil, por favor?
Nadia, por favor... Venga, que nos hemos perdido.
Haz algo útil con ese maldito móvil.
"(Música electrónica)"
(SUSPIRA)
Mira, de verdad, es que así no podemos seguir, ¿eh, cariño?
Ya no hablamos, no nos comunicamos, no sabemos nada la una de la otra.
Yo sé que tengo muchos defectos, cielo,
y que puedo ser muy, no sé, muy pesada,
pero reconoce que tú tampoco pones mucho de tu parte.
Venga, Nadia, por favor, que te estoy hablando.
¿Quieres hacer el favor de escucharme?
-Para lo que hay que escuchar.
-¡Mira, de verdad, eh!
-Pero ¿qué coño haces? -¡Que me des el puto móvil!
(Deja de sonar la música)
-Es que eres gilipollas. ¿Has visto lo que has hecho?
-Sí, claro que lo he visto. ¿Y ahora qué? ¿Hablamos?
¡No...!
¿Hablamos o vas a bajar a recoger los cachitos del maldito móvil?
-¡No me vas a volver a ver en tu puta vida!
-(GRITA)
¡Muy bien, estupendo!
(SUSPIRA) ¡Dios mío!
(SUSPIRA)
¿Nadia?
Nadia, venga, lo siento.
Venga, por favor...
¡Nadia!
¡Nadia!
¡Nadia!
¡Nadia!
¡Nadia!
¡Joder, Nadia, no me hagas esto!
¿Churros o porras?
¿Qué haces aquí?
Joder, cuánta efusividad.
No me digas más, ¿prefieres tostadas?
Que qué haces aquí.
Ebuya, el presunto testigo de la muerte de tu marido,
está controlado por el CNI, ¿Puedo pasar ya?
Sí, sí, sí, claro, pasa.
Desde que llegó a Kenia,
todos sus pasos han sido monitorizados,
incluida su declaración.
Y, según Ingrid, perfectamente guionizados.
¿Quién es Ingrid? Mi amiga, la de Inteligencia.
Dice que el nigeriano contó lo que le dejaron contar.
La información relacionada con el terrorismo de Al Shabab
es sensible y hay mucha gente interesada:
CIA, el Mossad, los británicos...
Y no pueden permitir
que alguien vaya por ahí hablando alegremente.
Así que lo que contó de la muerte de Mikel...
Según ella, es una historia perfectamente trazada
para que dejes de dar el coñazo.
Joder...
¿Cuándo podré ver a Ingrid? De momento, déjamela a mí.
Digamos que es tímida.
Cuando me diga algo, te lo diré.
Disfruta de tus días de asuntos propios.
Tardo cinco minutos en arreglarme. ¿Me esperas?
¿Y tus días de asuntos propios? Acaban de terminar.
Nadia Jiménez Herrán.
16 años recién cumplidos.
Desaparecida ahora hace 24 horas,
en el polígono industrial de Calvo Sertorio.
Iba con su madre en el coche, discutió con ella,
se bajó del coche y se esfumó.
¿Se esfumó?
Sí, en el tiempo que tardó en dar la vuelta
y volver a por ella, ni rastro. -¿Y fue una discusión grave?
¿Lo suficiente para tomarlo como una desaparición voluntaria?
Una de tantas, según dice la madre.
Insiste en que nunca mostró intención de marcharse de casa
o algo por el estilo.
Hija única, huérfana de padre,
bastante activa en las redes sociales,
aunque a veces se muestra algo imprudente y desatada.
Y en la vida real, inteligente, bastante madura para su edad,
y un poco tocapelotas, según dicen los que la conocen.
Los compañeros del distrito nos piden ayuda.
Ya sabéis, poneos en marcha. Muy bien.
-Tengo noticias de Gaspar.
¿Está bien? Está bien, sí.
Bueno, de hecho, creo que está muy bien.
¿Qué quiere decir "muy bien"? Nada, que está bien acompañado.
Y todo el día de acá para allá.
Creo que hay hostias para darle cobijo, Santiago.
Vaya, hombre, Medina.
Tarde, como siempre.
¿Y tú, Ledesma? ¿Qué pasa con tus días de asuntos propios?
Ya no necesito más días, muchas gracias.
Si te parece bien, me incorporo. Muy bien, venid conmigo...
Bueno...
Se suponía que iba a ser la noche perfecta.
-"Cariño, quiero darte las gracias por estos 12 años",
y quiero que sepas que para mí
eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
Y que te quiero con toda mi alma.
-Y yo.
"Yo no te he comprado nada".
-Yo tampoco.
-¿Y esto?
-Ábrelo.
-Me encanta. -¿Te gusta?
Ahí está lo que más quiero en el mundo.
¿Quién lo ha pintado?
-Yo.
-Mi amor, no te he visto pintar en la vida.
-Pues lo he pintado yo.
-Claro, ¿y qué, pintas en la oficina?
"Cuando desperté, Gonzalo ya no estaba en la habitación".
¿Gonzalo?
"¿Recuerda usted a qué hora despertó?".
"Sí, porque me fijé, eran las 5:00".
Le ha tenido que pasar algo.
El coche sigue en el parquin del hotel
y el teléfono de su marido no está operativo.
Hemos cotejado todos los hospitales.
Y nada.
¿Se le ocurre algún sitio donde podría haber...?
No, no. Se lo he dicho ya a sus compañeros, no lo sé.
Miren, yo sé que están pensando
que hay muchísimos matrimonios en crisis, pero no es nuestro caso.
Gonzalo y yo nos queremos, estamos enamorados.
Debo preguntarle: ¿Consumieron algún tipo de estupefacientes?
No, ni Gonzalo ni yo tomamos drogas.
(Móvil)
Perdón.
¿Sí?
Hola, mi amor. ¿Estáis en casa?
Bien, muy bien.
No, no, papá no vendrá a cenar.
Bueno, porque...
Porque está de viaje.
Sí, claro, de trabajo.
Jorge, te tengo que dejar.
Luego te veo.
Un beso, mi amor.
Gema. -¿Qué tal?
-Inspectora Serrano. Agente García.
-Hola. -Buenos días.
-¿Qué pasa? -Llevamos desde ayer registrando.
Y ni rastro de la chica.
-¿Y las cámaras?
-Unas rotas, otras de adorno...
De las que funcionan, no hemos sacado nada.
-¿La madre? -En el coche.
-¿Y?
-Imagínate el papelón. La pobre se siente culpable.
-¿Le importa que hablemos con ella? -No, no, en absoluto.
-Señora Herranz.
Soy el oficial Cano, de Desaparecidos.
-Agente García. ¿Qué tal? ¿Cómo se encuentra?
-Pues no lo sé. No lo sé.
Es que no entiendo nada de lo que ha ocurrido.
Verán, solo quise darle un escarmiento.
La dejé ahí y de repente...
Fue un momento, volví enseguida, pero...
Ya no estaba.
Alguien se la ha tenido que llevar.
-No hay ningún indicio al respecto.
Así que no podemos descartar que sea una desaparición voluntaria.
-¿Podría decirnos qué hacían aquí un domingo?
Un polígono industrial, debía estar todo cerrado.
-Ya se lo he dicho 20 veces, por favor.
Me equivoqué en la salida de la M-50.
-Sebas... -Disculpe un momento.
-Beatriz, perdóneme que sea directa.
¿Usted y su hija tienen algún problema?
No sé, ¿algún reproche que hacerse?
-Hace dos años...
mi marido y yo tuvimos una pequeña discusión familiar.
Una de tantas....
El caso es que...
Bueno, esa noche, Ángel y yo tuvimos alguna palabra más alta que otra.
Y se marchó de casa.
Al rato, estaba muerto.
Se saltó un stop.
-Y ella la responsabiliza de eso.
-Es que...
Desde entonces, no me quiere mirar, no me habla...
No sé, me culpabiliza de todo.
Y solamente está atenta a ese maldito móvil.
Lo siento.
Vale, sí, te repito.
Bravo, delta, 0-5-0-6-56.
Eso es. Vale.
Muchas gracias.
¿Sabes qué? No.
Si no es importante, no quiero saberlo.
Estoy con las cuentas bancarias... Vale.
Sí que lo es, deja eso.
Acabo de hablar con el recepcionista del hotel.
Le pidió un taxi a Gonzalo a las 4:00.
No le dijo nada a la mujer por la política de privacidad.
Dime que has localizado al taxista. ¿Tú qué crees?
A ver, el taxista dice que lo dejó aquí mismo.
Y que no se movió, que no entró en ninguna casa.
Y que tenía no muy buena cara.
Entonces ¿qué?
Deja a su mujer en el hotel y vino aquí a las 4:00, ¿a qué?
Tuvo que entrar en alguna casa.
Pues a las 4:00, si entró en alguna casa,
me huele a lo que me huele. ¿Y a qué te huele?
A que vamos a entrar
y a encontrarle con una moña de mucho cuidado
y acompañado de una señorita.
Ah, muy bien.
¿Empezamos por esta casa?
Venga.
¿Sí?
Inspectora Ledesma, Desaparecidos.
Gracias.
Subinspector Medina. Buenos días. Buenos días.
Disculpe que la molestemos,
pero queríamos preguntarle si había visto a este hombre.
No lo conozco. ¿Por qué lo preguntan?
Sabemos que un taxista lo trajo aquí anoche.
¿Aquí? ¿A mi casa?
Imposible.
¿Está segura? Igual vino a ver a otra persona.
Vivo sola.
¿Por qué lo preguntan? ¿Ha pasado algo?
¿Algún robo en la zona o algo? No. No se preocupe.
Pero, si recuerda algo o en algún momento lo ve,
por favor, póngase en contacto con nosotros.
De acuerdo.
Muchas gracias. Buen día. Igualmente.
¿Y ahora qué? ¿Vamos a ver todas las casas de la urbanización?
No, solo las de alrededor.
Vamos a empezar por esa, luego te vas a esa zona.
Yo me voy a esta.
Casi que prefería tus días de asuntos propios.
(SUSPIRA)
Laura. Hola.
¿Cómo ha ido?
Fatal.
Es que no hay derecho, Santiago.
Al final, esos niñatos se salen siempre con la suya.
Tienes que hacer algo. Ya, ya, ya...
¿Cómo estás?
Bueno...
"Un año de alejamiento", "no menos de 500 metros"
y "la prohibición expresa de cualquier comunicación
por cualquier medio, ya sea físico o telemático".
Bueno...
Podría haber sido peor. Sí, sí, sí.
Me podrían haber detenido inmediatamente.
Incluso haberme fusilado.
Pero ¿cómo pueden ponerme una orden de alejamiento?
Sabes que el juez solo atiende a los hechos.
¿Qué hechos?
¿Qué hechos?
¡No he acosado a nadie!
¡Mucho menos a una madre y a su hijo!
No han hecho más que mentir, y el imbécil del juez los ha creído.
Pues olvídate de una vez.
Pasa de ellos, si te cruzas con ellos, ni los mires.
Óbvialos.
Esos chicos han hecho desaparecer a mi hijo,
me han destrozado la vida, se están burlando de mí...
¿Y soy yo la que se queda encerrada en casa?
No. Nadie habla de que te tengas que quedar encerrada en casa.
No es más que una orden de alejamiento.
Joder...
Entiendo lo que querías hacer con la tal Vane.
Ganártela, ¿no? Gran idea.
Pero esos chicos son muy listos. No hace falta que lo jures.
Llevan siete años riéndose de ti.
Sí, Santiago, siete años.
No has hecho nada por detenerlos en estos siete años.
Los dejaste escapar, y no has hecho nada por detenerlos.
¿Has conseguido llevar a alguno delante del juez?
¿Has conseguido que hablen?
¿Has conseguido una maldita pista sobre mi hijo?
¿Mejor?
Ayer estaba todo cerrado.
Currantes, pocos, pero gentuza no falta.
Aquí se trapichea bastante: putas, yonquis, droga...
-Ya. -Y en esas naves que ve,
menos curro, de todo.
-Muy bien, muchas gracias, caballero.
Cualquier cosa que vea, por favor, avísenos.
-Inspectora, esas dos naves de ahí, ¿las han registrado ya?
-No. Esto es imposible.
Hay más de cien y muchos sitios donde buscar.
Es un puto laberinto.
Ni siquiera sabemos si la chica sigue en el polígono.
-¿Te importa que echemos un ojo? -Claro.
No jodas.
-Vaya empalme de luz.
-Vaya, qué descarado, de verdad.
Mira, mira, mira.
-¿Sí? Venga. -Sí.
-"Dime, Sebas". -Hola, Andresito. ¿Dónde estás?
Pues aquí, en...
-"Estoy enfrente de una nave industrial,
en el polígono Calvo Sertorio. Te he mandado las coordenadas".
-Sí, aquí las tengo. -"Muy bien".
"Mándame una radiografía completa del sitio".
-"Dame un minuto".
-Estoy aquí con Azhar, ¿quieres charlar un poco con ella?
-No sé, bueno...
-"¿Cómo que 'bueno, no sé'?".
"Oye, que estamos trabajando, céntrate un poco, anda".
-La dueña de la nave es Josefa Calatrava Buendía.
-"Josefa Calatrava, oído".
"¿Qué más?". -Sí.
Nacida en Villanueva de la Serena, Badajoz,
hace 94 años.
-¿94 años? Sí que los jubilan tarde en Badajoz. ¿Qué más?
-Madre mía con Josefa.
Según el recibo, consume más luz que la torre Eiffel.
-Pues no le basta con lo que le suministra la compañía.
Gracias, compañero.
Vamos a ver para qué necesita tanta energía doña Josefa.
Llama, a ver. -Vale.
-¿Y tú qué, compañero?
Menudo vigilante que estás hecho.
-Hola. Buscamos a Josefa Calatrava.
-Aquí no está. ¿Quién lo pregunta? -Agente García, de Desaparecidos.
-Ah, ya han estado aquí sus compañeros buscando a esa chica.
-Bueno, no le pregunto por la chica. Le pregunto por Josefa Calatrava.
-¿Está aquí? -No, no, qué va. Soy su inquilino.
¿Podemos entrar un momento?
Sus compañeros ya han estado aquí.
Si quieren hacer otro registro, pidan una orden judicial.
-¿No me digas?
25 años trabajando en la Policía y me tienes que informar tú de eso.
¿Esto qué es?
-No sé, yo no sé qué coño es eso.
-¿No tienes ni idea?
Ya... Mira, compañera.
Tira, anda.
Vale. Pues 20 casas, y eso que eran solo las impares.
Si quieres, llamo a la UME también. No, investiga a esos 20 vecinos.
Si el señor Silva estuvo allí ayer, uno de ellos miente.
Y no te quejes tanto, anda.
Jefe...
¿Tenéis algo?
No. De momento, nada. Hemos ido a...
Está de buen humor, para variar. Ya.
Imagino que será por lo de Carmen...
¿El qué de Carmen?
Le ha caído una orden de alejamiento,
de los niñatos que se llevaron a su hijo, nada menos.
¿Qué dices? Voy a llamarla... No. Me ha dicho Laura
que no se lo ha tomado bien, así que mejor no.
Ya tenemos los informes de las cuentas bancarias de Silva.
A ver...
¿Cuántas casas tenías que investigar, has dicho?
20. 20.
Y llamar a la UME también.
Ginés Maldonado Sánchez. 53 años.
Antecedentes por tráfico de estupefacientes,
estafa y amenazas...
Vivió un tiempo en Francia,
así que hemos pedido información a la Europol.
Aparte del trozo de la mochila de la chica que tenía el perro,
¿qué más tenéis?
Una plantación de marihuana en la nave.
Bah, eso es de la "estupa".
Quizá Nadia vio algo que no tenía que ver.
La plantación, un trapicheo, una pelea...
Sebas y yo creemos que le ha hecho algo,
o la tiene retenida o... no sé...
O a lo mejor está diciendo la verdad
y no sabe una puta mierda.
Joder, Azhar...
Sebas, dale caña.
Bueno, ¿qué pasa, figura?
¿Me vas a tener aquí mucho tiempo o qué?
-Os voy a denunciar.
-¿Nos vas a denunciar? Ah, ¿sí? ¿Por qué?
¿Por joderte la plantación
o por tratar de averiguar qué has hecho con esa chica?
-Que yo no secuestro a chicas, coño. -Ya, ¿sabes qué pasa?
Que tu perro dice lo contrario.
Tu perro se estaba comiendo la mochila.
-¿Cuántas veces quieres que te lo diga?
"¡Que no sé de dónde cojones quitó el perro esa mochila!".
-"¿Dónde estabas el domingo?". -El domingo estaba en Burgos.
No volví hasta el lunes.
-¿Viste la catedral? ¿Te comiste un corderito?
-Algo así, sí. Fui a dar una vuelta. -Pero ¿tú eres gilipollas?
Estamos interrogándote por el secuestro de una menor
y no tienes ni una puta coartada.
-El domingo estaba en Burgos.
-Dime dónde tienes a Nadia.
-¡Joder, te juro por mi vida
que no tengo ni puta idea de dónde está!
¡No tengo ni puta idea, coño! -¡Que me digas dónde coño la tienes!
-¡Que no lo sé, joder!
De momento, la casa del número 7
con una multa por exceso de velocidad.
La del número nueve con una multa
por poner la música demasiado alta y molestar a los vecinos.
¿Qué hacemos? ¿Llamamos al Ejército del Aire?
¿Tú que tienes?
Silva tiene dos cuentas.
No hay movimientos posteriores a la desaparición.
En una tiene 400 euros
y en la otra, 8614 euros... en números rojos.
¿En serio? Sí.
Lo fuerte es que en ninguna hay ingresos desde hace dos años.
¿Y cómo se deja 1500 pavos en una noche de hotel?
Pues hace justo dos años
recibió una transferencia de su empresa, Search Invest,
de 527 870 euros. (RESOPLA)
¿Un bonus de la empresa? Podría ser.
Sin embargo, no ha vuelto a recibir ni un euro de la empresa,
así que a mí me huele más a indemnización por despido.
Vamos a comprobarlo. ¿Este es el número?
Sí. Vale, Voy a llamar.
¿Quieres un café? No, gracias.
O es un tío muy duro o yo estoy algo oxidado, Santiago.
Las dos cosas también pueden ser, Sebas.
Quizá nos está diciendo la verdad.
Veremos qué nos dice el informe de mañana de la Científica.
Okey. Andrés, ¿se lo coges tú o se lo cojo yo?
-Capullo.
-¿Qué pasa, Andresito, hijo?
Dime.
Sí.
No jodas...
¿Y?
OK. Gracias, compañero.
Hay noticias de Europol.
Este pájaro ha sido detenido tres veces por acoso sexual
y ha tenido un juicio por violación a una menor.
-A Nadia la tiene él.
-Espérate un segundito. Andrés me ha dicho que fue absuelto.
-Joder.
Espera. Vais a decirle que sabemos que es un violador,
lo metéis en el calabozo toda la noche,
le apretáis bien las tuercas.
Y vamos a ver si aguanta.
Hablad también con la "estupa",
a ver si saben algo de él o de su entorno.
Y vamos a esperar a ver qué nos dice
el informe de mañana de Científica.
-Vamos. -Ahora voy yo.
Tengo la dirección.
No me jodas...
Eso mismo he dicho yo.
Mándame la ubicación por el móvil. Te la envío...
(Mensaje al móvil)
Joder...
Sí, muy bien. Sí, eso sería todo, muchísimas gracias.
Vale, gracias.
Tenías razón, no era un bonus: es una indemnización por despido.
¿Llamamos a la mujer y se lo decimos?
¿Que a su marido lo despidieron hace dos años,
que nadie en su empresa sabe nada de él?
¿Que cada mañana, cuando le decía que se iba a trabajar,
la está mintiendo?
Las cosas son como son. Me tengo que marchar.
¿Adónde?
Me ha avisado Ingrid. Que tiene una cosa para mí.
Pues voy contigo. No, no, no.
Ya te dije que es un poco tímida.
Cuando me diga algo, te cuento. No me mires así.
¿No vas a decir nada?
¿De qué?
¿Cómo que de qué, Carmen?
Desde que llegaste del juzgado, has estado encerrada en el despacho.
Y cuando has salido a trabajar,
no has hablado más que de harinas, tartas y hornos...
Creo que he dicho algo también de huevos y levadura.
Venga ya, Carmen. No te lo guardes todo como siempre.
Es mejor hablarlo. Creo que te va a ayudar.
En serio... ¡Por favor!
(Móvil)
Para ya.
No estoy con el rollo psicóloga, Carmen.
Es que soy tu hermana y me preocupas, ¿sabes?
(Móvil)
Mira, este sí que necesita una psicóloga.
Dime, Álex.
¿Y yo qué sé si te pusieron la vacuna del tétanos?
No, no, no me acuerdo.
No, no sé lo que he hecho ayer.
Ay, de verdad...
Oye, Alex, que... No, te estoy perdiendo.
No te oigo bien, creo que no tienes batería.
Yo creo que es mejor que te vayas dentro.
No digas chorradas.
No me puedo acercar a ellos, pero, si ellos están en mi terraza,
habrá que atenderlos, ¿no? No, Carmen.
Eso es precisamente lo que quieren, que caigas en su provocación.
Pasa de ellos.
No te preocupes. Si hacen algo, ya me ocupo yo.
Bueno, ¿me vais a decir ya qué hacemos aquí?
Si no tenéis nada que ver con la desaparición de su hijo,
¿por qué no la dejáis en paz?
¿No habéis tenido suficiente con la orden de alejamiento?
Esa mujer no me ha hecho nada, y habéis hecho que la denuncie.
Decís que está obsesionada con vosotros, pero es al revés.
Contadme lo que está pasando.
-Dile a tu chica que se meta la lengua por el culo.
Que no se lo tenga que decir yo.
-Bueno, tampoco te pases, ¿eh? -Venga, valiente, dímelo.
-Da igual, no te rayes, si sabes que está de broma.
Venga, vamos a casa, seguro que Javi tiene hambre.
¿Cómo me has encontrado?
Soy madero, ¿recuerdas?
Difícil olvidarlo, sí.
Bueno, ya lo ves, no me he ido del país
y voy a firmar todas las semanas al juzgado antes del juicio.
Así que ya se puede usted ir, señor madero.
No ha venido a buscarte el madero. Ha venido a buscarte tu padre.
¿Y por qué no haces como siempre y pasas de todo?
Bueno, vale, soy un padre de mierda, ¿estás contento?
Pero me gustaría pensar que aún no es demasiado tarde.
Joder, Gaspar, tienes que ir al hospital,
los médicos deben seguir controlando tu evolución.
-Gaspar, ¿quién es este señor?
-Este señor... es un funcionario. Y se va ya.
Gaspar, quiero que vuelvas a casa.
¿Para qué? Para aclarar las cosas.
Tú las tienes muy claras.
Si roban la joyería, es Gaspar. Roban en el edificio, es Gaspar.
Que sí, que tienes razón.
Pero todo esto podemos hablarlo tú y yo tranquilamente, ¿no?
De padre a hijo.
Soy bastante gilipollas.
Me pides un favor y yo te lo hago perdiendo el culo.
¿Tú entiendes por qué?
Sí, porque todavía me quieres un poquito.
Ah... Sí, puede ser.
-¿Quiere tomar algo? -Lo mismo que el caballero.
¿Qué es eso? Una incógnita.
¿Una incógnita?
No me gustan las incógnitas, ¿eh? Me la estoy jugando.
Y aún no sé por qué. Sabía que no ibas a fallarme.
Dile a tu amiga...
que de ninguna manera puede utilizar la información que hay aquí dentro.
Haga lo que haga que no se lo cuente a nadie.
Hecho.
Gracias. Gracias.
¿Y has pensado ya cómo me vas a compensar?
(RÍE)
Bueno, hace años, cuando salíamos juntos,
te hubiera invitado a otra ronda, una copa de vino, quizá,
nos podríamos haber ido a un hotel...
Ahora, que estás casada y tienes dos hijos,
la verdad, no se me ocurre cómo.
A lo mejor mamá necesita airearse un poco.
El que necesita airearse un poco soy yo.
Ah, ¿sí? Sí. Tengo...
Tengo ahí alguien en la cabeza... No estamos juntos ni nada, ¿eh?
Ya. O sea, que no...
(RÍE)
Es un lío, la verdad... Un poco lío, sí.
Ya te contaré, Ingrid. Ya me contarás.
Salud. Salud.
¿Quieres beber algo?
Tú estás muy callado. ¿Qué te pasa?
Nada, nada, no me pasa nada.
Es complicado.
Tengo una cosa para ti.
¿Crees que puede ser Mikel?
No... No lo sé, se parece.
Pero está armado.
Ingrid dice que todos los que aparecen
son miembros de un grupo guerrillero.
Un grupo que lucha contra Al-Shabab.
¿Contra...? ¿Contra los que atacaron el campamento?
No puede ser.
Estos tíos luchan contra ellos.
Si es Mikel, por lo menos está sirviendo a una buena causa.
No entiendo nada.
No, no lo entiendo.
Al parecer, en el último año,
se han formado grupos como este entre Somalia y Kenia.
Grupos de voluntarios locales y una veintena de europeos
tratando de combatir a los yihadistas.
Mikel está vivo.
¿Quieres que me quede un rato?
No, no, no... Necesito estar a solas.
Vale, si necesitas cualquier cosa, llámame.
¿Qué? ¿Te pasa algo, compañero?
-No, no.
Nostalgia.
-Sexo, drogas y rocanrol.
Vamos, un figura, el tío.
Ya he oído que tiene antecedentes por violación.
A eso hay que sumarle secuestro y probablemente asesinato.
Tiene toda la pinta... Por ahora, solo la pinta.
¿Qué pasa, jefe? Te veo muy prudente.
Demasiadas cagadas, ¿no?
¿Esto qué es, Ginés?
¿Tu cuaderno de contabilidad?
Muchas gracias, hombre.
Era solo para verificar el contenido de la llamada,
no se preocupe.
Eso sería todo, muchas gracias.
¿Qué tal?
No has dormido mucho, ¿no?
¿Qué? ¿Qué tienes?
He hablado con 20 personas, todas me dicen lo mismo.
Solo llamaba para pedir trabajo.
Pues, según el registro de llamadas,
a quien más llamadas hacía era a un tal Jaime Blázquez.
Y también de quien más llamadas recibía.
¿Y por qué hablarían tanto?
Pues porque somos amigos de toda la vida.
Y, sí, lo sé todo.
Conozco perfectamente la situación de Gonzalo.
Sé que lleva dos años sin trabajo
y al menos uno sin pagar la hipoteca.
Gonzalo tiene sus cuentas en la sucursal que yo dirijo.
¿Sabe que la mujer ignora todo esto?
Sí, su única preocupación es Leire.
Con tal de que no se entere,
no ha querido limitar su nivel de vida
y, claro, ha ido acumulando nuevas deudas.
Pero la situación ya es insostenible.
Lo único que paga religiosamente es su seguro de vida.
Que, por cierto, he visto que es una cuota bastante alta.
Sí. Cuando lo contrató, le eché la bronca.
No entendía que alguien en su situación
se gastara ese dinero en un seguro de vida.
Eso es lo que me preocupa.
-Perdón, inspectora, es urgente.
Deme un minuto, por favor. Quédate con él.
¿Qué pasa?
Ha habido movimiento en una de las tarjetas de Gonzalo Silva.
El cajero se la ha tragado.
Por lo visto, estaba anulada.
Bueno, por lo menos ha dado señales de vida.
Yo no estaría tan seguro.
Tomás Reboredo, alias Rebor.
Antecedentes por robo
y un largo historial de problemas psíquicos.
Esta imagen es de la cámara del cajero
cuando metió la tarjeta.
Muy bien.
Habrá que encontrar al tal Rebor.
No va a hacer falta.
Acaban de detenerlo por otro robo.
Joder, lo que me ha costado dormirlo hoy, macho.
No se quería dormir, ¿eh?
¿Me estás escuchando?
Oye, ¿te pasa algo?
-Necesito saber la verdad sobre el hijo de Carmen.
-¿Ya estamos otra vez con eso?
¿Cuántas veces...? -¡Dime la verdad de una puta vez!
¡Aquí y ahora! Estás tardando.
-Estás flipando. No entiendo a qué viene esto ahora.
-¡Que me lo cuentes todo!
Si fue Ricky, si fuiste tú,
si fuisteis todos.
-¿Te crees más a esa loca que lo que dice un juez?
-¿Qué hicisteis, Luis? ¿Qué pasó con Pablo?
¿No me lo vas a decir?
Muy bien.
Ricky...
No sé qué le pasa a Vane, pero no es nada bueno, ¿eh?
Yo creo que la loca esa le está comiendo la cabeza.
¿Dónde la robaste?
No sé de lo que habla.
No había visto esta cartera en mi vida.
No me la habrán colocado ustedes, ¿verdad?
(RÍE) Vamos a ver, listillo. El dueño ha desaparecido.
Si le ha pasado algo, te la vas a cargar.
Mejor que hables.
En la estación de autobuses. Ayer por la tarde.
He querido utilizar una tarjeta,
pero no me ha dado tiempo a poner la clave.
¿Te sabes la clave también? Qué va.
Quería probar a ver si tenía suerte. A veces me pasa.
¿Le robaste algo más aparte de la cartera?
El móvil.
Estoy seguro que se dio cuenta, pero le daba igual.
Le daba todo igual.
Le daba igual... ¿Y cómo llegaste a esa conclusión?
Porque soy un gran conocedor de la mente humana.
¿Qué hiciste con el móvil?
Lo tiré.
No traen más que problemas. ¿Dónde?
Buf, qué ganas.
Voy a pedir que manden un equipo, si está ahí dentro...
¿A quién vas a llamar? No hay tiempo.
No cubre nada, Rodrigo.
¿Que no cubre? Ni siquiera se ve el fondo. ¿Cómo lo sabes?
Porque es evidente.
¿Has visto el color del agua? (ASIENTE)
No pretenderás que me meta yo ahí, ¿verdad?
Sí... ¿Tú has visto cómo está eso?
¿Y por qué no te metes tú?
Porque yo... Porque yo soy la inspectora.
Claro, cómo no. Ya salió lo de la jerarquía.
¿Y qué es de lo de somos compañeros y todos por igual...?
¿Dónde queda eso? Seguimos siendo compañeros,
pero yo soy la inspectora.
Ya.
Pues te digo una cosa. Dime.
Si me meto ahí, cojo una infección y luego me muero, ya llorarás.
Sí, muchísimo, no te quepa la menor duda.
Esto no está pagado, Ledesma. Esto no está pagado.
Espero que puedas sacar algo del teléfono.
Y que merezca la pena el bañito que me he dado.
Vale, os tendré informados.
Te has portado como un héroe, ¿eh?
Te voy a proponer para una condecoración.
Pensionada, a ser posible, inspectora.
Efectivamente, Gonzalo Silva tenía contratado un seguro de vida
con la compañía Arrecife.
Lo contrató hace un año y tres días.
Las aseguradoras tienen una cláusula
que les permite no pagar al asegurado
en caso de que fallezca el primer año.
Incluido por suicidio. Y pasado ese año, 850 000 euros.
No le vendría nada mal a la familia para sanar las deudas.
¿Cómo sabes todo esto? Tuve un caso parecido en Sevilla.
Inspectora, ha llegado su visita.
Gracias.
Me encargo yo.
Suerte. Gracias.
Muy buenas, muchas gracias por venir.
¿Me acompaña al despacho, por favor?
Dame... una barra de pan.
-¿No habéis hecho ya suficiente?
Dejadnos en paz. -Oiga, que tengo dinero, ¿eh?
Haga el favor de atenderme, señora. Que puedo pagar.
-¿Cuál quieres?
¿Esta? -No, la de la esquina mejor.
-No. Me vas a poner mejor una hogaza.
-Si me vas a poner una hogaza, pónmela poco cocida,
a mi madre le mola más.
La de la derecha. -¡Una rata!
-¡Ah! ¡Qué asco! -¡Qué puto asco!
Déjalo, no me pongas nada, no me pongas nada, que paso.
¿Qué pasa? -Una rata. Carmen, una rata.
¿Dónde? Seguro que la han traído ellos.
No sé, se ha ido por allí.
Es Ginés Maldonado Sánchez.
-¿Es él? ¿Este es el hombre que tiene a mi hija?
De momento, es el principal sospechoso.
¿Y a qué están esperando, por Dios?
¿Por qué no le obligan a decir dónde la tiene?
Señora, le aseguro que, si es el autor, acabará confesando.
Pero ¿es él o no es él?
-Mire, Beatriz, había sustancias ilegales en la nave
y la Policía Científica ha encontrado restos orgánicos...
-¿Cómo que restos orgánicos?
-Aún no sabemos si son de Nadia.
¿Y ahora qué quieren que haga yo con eso? ¿Eh?
¿Por favor, qué hago? ¿Qué? ¿Espero a que ustedes se aclaren?
¿A que este señor confiese? ¿Qué hago?
(Móvil)
¡Maldita sea!
(SUSPIRA) Sí. Dígame.
Sí, soy yo.
Pero ¿quién es usted?
¿Cómo que tiene a mi hija?
Pero, oiga, quiero hablar con ella.
¿Cómo?
Pero...
¿Y cuándo? ¡Oiga, por favor, quiero hablar con mi hija!
Quieren 50 000 euros por Nadia.
Vamos.
Gracias al cuadernito de Ginés,
pudimos dar con sus compradores habituales,
en concreto con uno: Burgos.
Un tipo bastante chungo al que Ginés llevó algo de mercancía el domingo.
-¿El domingo? O sea, que Ginés decía la verdad.
-Ginés no ha querido decir ni pío. Le tiene pánico al tío este.
Pero sabemos que estuvo con él.
Durmió en su casa.
Los compañeros de allí tienen grabaciones
que no dejan lugar a dudas.
Ginés estuvo en Burgos.
Él no pudo llevarse a su hija.
-(SUSPIRA) ¿Entonces quién ha sido?
Tranquila, señora. No tardaremos en averiguarlo, se lo garantizo.
De todas maneras, lo primero que tenemos que hacer
es comprobar la veracidad del secuestro.
-La llamada se hizo desde un móvil robado.
El dueño iba hablando cuando una chica se lo quitó.
Gracias a la denuncia inmediata y al sistema GPS del aparato,
lo tenemos.
Después de llamar, lo tiró.
Eso no significa que sea una profesional,
pero sabemos que no es tonta.
Hay un dato importante: quien llamó fue un varón.
Hablamos de, al menos, dos personas
implicadas en este hecho.
Van a llamar dentro de una hora.
Si siguen el mismo método,
localizarán a alguien hablando por el móvil
para pegarle el palo y poder hablar por el teléfono sin la contraseña.
Cuando lo hagan, trate de no alterarse
y, lo que es más importante, pida hablar con su hija.
No acepte un no por respuesta.
Necesitamos una prueba de vida.
-(SUSPIRA)
-Bueno... Muy bien.
Gracias, Patiño.
Nada, lo que necesitéis.
Estamos en contacto.
Por favor...
El agua había hecho estragos en el móvil,
pero he conseguido salvarlo.
En cuanto al pin,
he tenido que utilizar un programa de descodificación.
Muy bien, Andresito. Venga. Cuéntanos.
Este es el último mensaje enviado.
Más o menos a la hora de su desaparición.
-"Estefanía, ya sé que es muy tarde, pero no te asustes".
"Voy ahora para allá".
¿Estefanía?
¿Estefanía no es la...? Sí.
Qué tía.
Buen trabajo.
Gracias.
Lo siento.
¿Que lo siente?
¿Sabe la cantidad de artículos del Código Penal que ha infringido?
¿El tiempo que nos ha hecho perder?
¿El dolor que le está causando a la familia por no hablar?
Quería avisarles, de verdad, pero Gonzalo me insistió mucho.
Me dijo que, viniera quien viniera, nunca dijera nada.
Y que no le conocía, que no hablara de él.
Que nunca había estado aquí.
Es posible que tengamos que presentar cargos contra usted.
Pero de eso hablaremos después.
De momento, le aconsejo que nos cuente lo que sabe.
Como ven, la casa es grande.
Después del accidente que me dejó así,
necesitaba ingresos y decidí alquilar esta habitación.
Gonzalo fue el primero que vino. La vio y le gustó.
Además, me pagó un año por adelantado,
así que no me podía negar.
Y empezó a venir todas las mañanas.
Y acabó viniendo de lunes a viernes, de 8:00 a 19:00.
Así es. Como su jornada laboral.
Él mismo lo decía, que entraba en la oficina.
Es reservado.
Por eso no hablábamos mucho, pero muy agradable.
Aparte de pintar, ¿hacía algo más aquí?
Al principio, lo escuchaba hablar por teléfono, discutir y suplicar.
Concertaba entrevistas de trabajo.
-Sí, sí. Por supuesto que les he enviado mi currículum.
Tres veces... Sí, y me dijeron que mi perfil
era exactamente lo que estaban buscando.
No, señorita, mire, por favor, no me diga que...
¿Sabe qué? Olvídelo. Adiós.
-Luego empezó a traer lienzos y pinturas.
Y ya casi no hablaba por teléfono, se pasaba el día entero pintando.
¿Qué pasó anteayer por la noche?
Me envió un mensaje y apareció de madrugada.
Me pareció todo muy raro.
Le pregunté, pero no me quiso decir nada.
Luego se encerró en la habitación y se pasó toda la noche pintando.
Me dijo que no iba a volver
y que nunca le dijera a nadie que había estado aquí.
Se pasó la noche pintando.
¿Cómo está tan segura de eso?
Porque el fin de semana entré en esta habitación
y ese lienzo estaba vacío.
¿Ese? Sí.
Es su mujer, ¿verdad?
Me pidió que se lo entregara dentro de un año.
¿Por qué dentro de un año?
No lo sé. Le pregunté, pero no me dijo nada.
Me dijo que era muy importante
que se lo entregara exactamente dentro de un año.
Es su aniversario.
Tardan, ¿no?
Sí, puede que no hayan encontrado un móvil funcionando.
-Puede ser.
(Móvil)
-Tranquila. Todo irá bien.
Espera.
¿Está? ¿Está?
Vamos.
-¿Preparada?
-¿Dígame?
-"(VOZ DISTORSIONADA) ¿Estás sola?". -Sí, claro.
-"Si no estás sola, tu hija morirá. ¿Quieres que muera tu hija?".
-No, no, no.
-"Entonces debes tener ya los 50 000 euros".
-Sí, los tengo, sí. -"Muy bien".
"Escucha con atención: quiero que los metas en una bolsa,
que cojas tu coche y te vayas a la carretera de Valencia".
"Coges la salida 21, encontrarás un camino a la derecha".
"Avanza dos kilómetros hasta el puente de hierro,
te paras en medio, dejas la bolsa en el arcén
y te largas. ¿Lo has entendido?". -Sí.
-"Pues tienes una hora".
"Si acudes acompañada o se lo dices a alguien,
no ves a Nadia jamás, ¿entendido?".
-Entendido, sí.
Oiga, perdone, pero necesito hablar con mi hija.
-"Primero, el puto dinero". -¡No, primero hablo con mi hija!
¡Si no hablo con ella, usted no tiene el dinero!
-"¿Mamá? Mamá, ¿me oyes?".
-¡Nadia, cariño! ¿Estás bien? -"¡Mamá, por favor!".
"¡Trae el dinero o me matará!". -¡Nadia!
-"¡Mamá!". -Nadia, cariño.
-"Mamá".
(Tono fin de llamada)
¿Lo tienes?
-La llamada se ha hecho desde un locutorio,
en la calle Olivares, 34, en Palomeras.
-K0 para base.
Locutorio en Olivares, 34, zona Palomeras. ¿Alguien cercano?
Grabaciones y posibles testigos.
Los demás, zumbando a la carretera de Valencia, km 21.
Protocolo habitual.
Instrucciones en tres minutos. Cierro.
Prepárese, Beatriz, vamos para allá.
Tranquila, todo va a salir bien. -Vamos.
-Estaban en un locutorio.
Vete a ese locutorio y consígueme las imágenes ya.
Pónmelo otra vez.
Cuando habla ella.
Sí, soy yo, y esa es la habitación del hotel, sí.
Pero... no entiendo.
Creemos que su marido esa noche salió del hotel
a pintar este cuadro.
¿A pintar?
¿Me pueden... explicar? No entiendo nada...
A su marido lo despidieron hace dos años
y, mientras encontraba trabajo, buscó un lugar para poder estar.
Exacto.
Pasaba las jornadas laborales en una habitación alquilada...
donde pintaba cuadros.
Este dejó dicho que se le entregara el día de su aniversario.
Esto es una locura.
Yo jamás vi a mi marido pintar ni dibujar absolutamente nada.
Si ni siquiera sabía que le gustaba la pintura
hasta que el otro día me regaló un cuadro.
Es... Lo tengo aquí. A ver...
Somos los niños y yo... en casa de sus tíos.
Si yo me reí...
De hecho, no creí ni que lo hubiera pintado él.
¿Dónde está esta casa?
En Olmeda.
Es la casa de sus tíos. Él pasaba allí todos los veranos.
De hecho, siempre decía que era el lugar
donde más feliz había sido.
¿Qué? ¿Qué pasa?
Inspectora Ledesma, Grupo de Desaparecidos.
Solicito contacto inmediato con la unidad más cercana a Olmeda,
es muy urgente.
Tiene que permanecer dentro del vehículo, por favor.
Encárguese de ella.
Subinspector Juárez. Inspectora Ledesma.
Subinspector Medina.
Se ha ahorcado. No hará ni un día.
Te quiero mucho.
Hemos hecho todo lo que hemos podido.
¡No! ¡Siempre se puede hacer más!
Si Estefanía hubiera hablado ayer, hubiera dado tiempo.
Ese hombre tenía tomada la decisión hace un año.
Ha dejado una carta para su mujer.
No hace falta leerla para saber lo que dice.
La culpa y la vergüenza pueden llevarse vidas.
Estamos llegando a la salida.
-Adelante Base para K8.
-"Adelante K8 para Base".
-"Salimos de la autovía". -"Recibido, K8".
"Equipos en posición".
"Un vehículo se acerca al puente".
"Todos los equipos en posición".
-Lo tenemos. ¡Mamá ha cumplido!
Pero ¿qué coño es esto?
(Sirenas)
¡Hostia!
¡Me cago en la puta, Nadia!
-¡Sal del coche!
Que salgas del coche.
-¡Vale, vale, vale! -¡Ha sido él!
¡Me ha obligado!
-Pero ¿qué estás diciendo, Nadia?
-Me ha obligado.
-"Adelante Base para K8".
-Adelante K8. -"¿Cómo ha ido?".
"Tenemos a la chica, sana y salva. Repito: sana y salva".
-Recibido.
Grabaciones, ya.
Su hija está de camino, señora.
El reconocimiento médico ha terminado.
La han violado, ¿verdad?
El informe muestra evidencias de una clara relación sexual.
(SUSPIRA)
Sin embargo, no presenta ninguna señal de violencia.
Ninguna marca, ningún moratón, ningún arañazo, nada.
¿Y eso qué significa?
¿Qué está intentando insinuar?
No, señora.
No estoy intentando insinuar nada.
Puede verlo usted misma.
¿Esto qué es?
Me quedé ahí sola.
En medio de la nada.
No era la primera vez que discutía con mi madre por el móvil.
Pero es que esta vez se había pasado tres pueblos.
"Eres gilipollas, ¿has visto lo que has hecho?".
"Y entonces... decidí darle una buena lección".
"Solo quería que sufriera un poco".
"Me metí por una calle y doblé por la otra esquina".
-¿Nadia?
-"No sé".
"Solo quería despistarla".
-Nadia, venga, lo siento.
Nadia, por favor.
¿Nadia?
-"Y entonces...
apareció ese tío".
y se puso violento".
"Y me dijo que me subiera a su furgo".
-Nadia me dijo que su madre la maltrataba...
y que su padrastro quería violarla y que por eso había huido de ellos.
No sé... Joder, estaba muy asustada. Yo no supe qué hacer.
"En realidad, no tenía que haber estado allí, ¿sabe?".
A ver, qué coño, yo sí que tenía que estar allí,
tenía que haber descargado el día anterior el papel,
pero cogí la furgo y me fui de fiesta.
"Entonces, tuve que solucionarlo el domingo por la mañana".
"Ella apareció y..., yo que sé, solo quería ayudarla".
"¿Qué coño iba a hacer? ¿Dejarla allí tirada?".
-"¿Sabes dónde te llevó?".
¿Dónde has estado estos dos días?
-"Estuve en una habitación encerrada".
"Un sitio... sucio y asqueroso".
Y me amenazó.
"Me preguntó si mi madre tenía dinero".
Y... yo sabía que le quedaban 50 000 euros
de lo del seguro de la muerte de mi padre.
Tenía tanto miedo que se lo dije.
Y me amenazó...
"Con..."
Con violarme.
Con violarme otra vez.
-"¿Violarla?".
¿Yo? Pero ¿qué coño está diciendo?
Si alguien violó a alguien, fue ella a mí, ¿vale?
Escúcheme atentamente:
todo lo que hicimos allí fue consentido. Se lo juro por dios.
Pero Nadia es menor de edad y tú tienes ya 28 años.
¿Qué coño menor de edad? Si tenía 19 años... o eso me dijo.
-Mira, chaval, yo que tú me iba buscando un buen abogado.
-Nadia.
-Vámonos a casa, mamá.
-Fue idea tuya, ¿verdad?
-Idea mía, ¿el qué?
-Lo del secuestro, lo de pedirme el dinero.
-¿Qué gilipollez estás diciendo?
-Sabías exactamente el dinero que tenía en la cuenta.
-Vámonos, por favor.
-(SUSPIRA) Deja de mentir, Nadia.
-Yo nunca miento. -Sí, estás mintiendo.
Y le vas a arruinar la vida a ese chico.
-¿Arruinársela? -Sí, eso es.
-¿Yo? -Sí.
-Siempre te pones de parte de todos.
Menos de papá. -(SUSPIRA)
-Si no le hubieras... -¿Hasta cuándo me vas a culpar?
No es necesario, ¿sabes?
Ya lo hago yo todos los días.
Mira, Nadia, tu padre ya no está,
así que podemos intentar pedir ayuda y encarar esto juntas...
o destruirnos mutuamente.
Pero de una cosa sí que estoy segura,
de que a tu padre no le gustaría vernos así.
Tampoco le gustaría ver lo que estás haciendo con ese chico.
Di la verdad, cariño.
Deja de hacerte daño.
Haz algo bueno por ti.
Ven aquí.
Un momento.
No se lo lleven.
Tengo que contarles algo.
(Móvil)
Mi hermana ya te ha ido con el cuento, ¿verdad?
Sí, me lo ha contado, claro.
Y le he dicho lo mismo que te digo a ti:
me teníais que haber llamado inmediatamente.
Una orden de alejamiento no les permite a esos niñatos
atentar contra tu negocio. "¿Por qué? Son libres".
Además, tampoco tenemos pruebas de que la rata fuera suya.
Y lo que importa son las pruebas, ¿verdad?
Lo siento, Santiago.
No estoy en mi mejor momento.
Hablamos mañana, ¿vale?
Descansa.
(Puerta)
Espero que no recibas a todos tus invitados con la pipa.
Es que me acaban de decir que han robado en el edificio.
Ah, ¿sí? Jo, cómo está el patio.
Me alegro de que hayas cambiado de opinión.
¿Y tú? ¿Has cambiado de opinión?
Vamos a ver si aclaramos las cosas de una vez, ¿eh?
Si tú me dices que no has tenido nada que ver,
no has tenido nada que ver y punto.
No mientas, papá, que se te nota.
Perdona...
¿Me has llamado...?
Papá.
A ti te gusta el foie, ¿no, papá?
Ay, mi niño.
¡Uy!
¿Qué pasa? ¿Quién es el niño más guapo del mundo?
Vamos al carrito, mi amor.
Así, muy bien, mi bebé.
Mamá va a por agua, ¿vale? Que tienes sed, ¿tú tienes sed?
Venga, venga... Mi niño...
¿Javi?
¿Javi?
Por favor, ¿has visto a un bebé?
(LLORANDO) ¡Por favor, mi hijo! ¡Mi hijo ha desaparecido!
¡Javi! ¡Por favor!
¿Has visto a alguien con un bebé? ¡Por favor, ayudadme!
Por favor, ¿lo ha visto alguien?
¡Javi!
¡Javi!
¡Por favor, que alguien me ayude, por favor!
¿Dónde está?
¡Dile que me devuelva a mi hijo! ¡Dile que me lo devuelva!
Carmen sería incapaz de hacerle daño a un bebé.
¡Qué coño, a nadie!
A lo mejor no ha aguantado más y ha explotado, Rodrigo.
No puede entrar aquí.
Sonia, te presento a la comisaria municipal Velasco.
El caso del bebé pasa definitivamente a Secuestros,
en operativo especial conjunto con Desaparecidos.
¿Sabes? A veces echo de menos estos numeritos policiales.
No te creo. Tú eres más de moqueta.
¿Que solo me estás llamando trepa?
Vaya, pensaba que te referías a algo más interesante.
Señoras, señores, estamos buscando un bebé.
Adelante.
Cuéntame la verdad, Luis. Cuéntame por qué Carmen nos odia.
Luis, que se ha llevado a Javi, que es nuestro hijo... Cuéntamelo.
¡Idiota!
No tiene coartada.
Necesito volver a registrar tu casa.
Sin tu presencia.
Sonia Ledesma. Encantado. ¿Y esta chica?
¿Sonia? Sonia.
Ni la mires.
Tarde.
Tarde, tarde.
¿Qué hacemos?
Coge el coche, vuelve al grupo
y ponte a trabajar en los casos que haya.
¿Y vamos a dejar...? ¿Es que no he hablado claro?
"Como os adelantaba, Carmen Fuentes tiene una orden de alejamiento
que los padres del bebé pidieron hace pocos días"...
Joder, Carmen.
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