All language subtitles for Force Of Nature (2020) [720p] [BluRay] [YTS.MX]-SP

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Original subtitles

Sígueme.

Vamos...

No tengo el disparo.

Vamos.

Vamos... Vamos.

Hay una tormenta con vientos de 260 k.m. por hora.

Incluso hay ráfagas a 305 k.m. por hora.

Esta área, este territorio, corre serio peligro.

Es posible que caigan 38 CC de lluvia en zonas de Puerto Rico,

con deslaves y muchas más crecidas.

Aquí veremos el aluvión de la tormenta, con fuertes vientos.

Ciertamente habrá daños.

SAN JUAN, PUERTO RICO 8 HORAS ANTES

Todo el territorio estará bajo el control de esta tormenta categoría 4,

o tal vez de categoría 5.

Tiene algo que queremos.

- Camine normalmente. - Sí.

Si dice algo, la mataré a usted y a quien esté a su lado.

¿En qué puedo servirla?

Gracias.

No quiso dar su nombre. Lo organizó un tercero.

- No sé nada... - Cálmese, cálmese. Está bien.

¿Cuál es la dirección?

Aquí está Puerto Rico,

hogar de 3.5 millones de americanos.

Y aquí llega, por la costa.

Pero San Juan aún verá vientos de 210 a 225 km/h.

Tal vez haya semanas sin energía o sin agua.

- Necesito sentarme. - Está bien.

Necesito... Por favor, necesito...

John. John.

- Andando. - ¿Dónde está Babie?

El vejestorio entró en pánico. Tuve que abortar a Babie.

Vamos. Andando.

ULTIMO MOMENTO

- Hola, Pete. - Hola.

Cardillo, necesito las llaves del Calabozo.

- Sí, señor. Aquí tiene. - Gracias.

¿Mamá salió bajo fianza?

- ¡Cardillo! - Vaya. ¿Sí?

Esta es la Oficial Peña. Asistirá en la evacuación.

- Hola. - Felicidades.

Ustedes usarán la camioneta.

Revisarán hasta el último centímetro por sí quedara alguien.

- Pero... - Si los encuentran,

los llevan al refugio de seguridad.

- Tengo muchas ganas... - Ese no es mi trabajo.

Hoy sí. Sal ya.

Buena suerte.

Bueno, te espero afuera.

Joder.

Hola.

Te compraremos las hamburguesas.

Oye. ¿Te molesta dejar un poco para el resto de nosotros?

- ¿Cómo dices? - Te llevaste toda la carne.

Cielos.

Vamos, necesito carne para mi hijo.

¿Qué quieres hacer? ¿Pelear conmigo frente a tu hijo?

¡Disculpe! ¡Disculpe!

Ese hombre le arrebató a mi hijo un paquete de carne de la mano.

¿De qué hablas?

¿Qué?

Señor, tendré que quitarle el carrito y pedirle que se retire.

¡Paren! ¡Paren!

¿Algún consejo?

¿Sobre?

Este precinto. Los residentes.

No confíes en ellos, pero... Es válido en todo lugar.

No sólo donde no hablas el idioma.

¿Sí?

En realidad trato de transferirme aquí.

O a Río Piedras, no sé. Algún lugar con más acción.

- Sí. - En la zona 2 no pasa nada.

Por eso me ofrecí hoy.

- De acuerdo. - Bien.

- ¿Cómo lo haremos? - ¿Qué cosa?

¿Y si la gente se niega a irse?

Entonces morirán muertes horribles.

Pero la buena noticia es que no es culpa nuestra.

No recogeremos a nadie.

Sí, pero el Teniente Cunningham dijo que teníamos...

Bueno, bueno. Digamos que vamos a recoger a un fulano.

No se quiere ir.

Quiere tu nombre y número de placa para quejarse.

Sí, déjalo. Hago mi trabajo.

¿Porque eso importa?

Si quieres una transferencia o un ascenso,

los jefes examinarán tus antecedentes, ¿verdad?

Ven que tienes una queja.

Podría ser una estupidez. No importa.

Si te lavas las manos en el lavabo y te salpicas,

igual parece que te orinaste encima.

Bueno. ¿No haremos nada, entonces?

Esa es la idea. Tal vez compremos donas más tarde.

10-52, plaza del mercado de Río Piedras.

No.

Patrulla Adam-Boy-Charlie respondiendo.

Muy bien.

Si insistes.

De acuerdo.

¿Qué pasó?

Él trataba de llevarse toda la carne de la sección y peleó con un cliente.

Toda la carne de la sección.

¿De toda la carnicería?

¿Hay una ley que dicte cuánta carne puedo comprar?

Claro que no, pero ¿cuánto intentabas comprar? Para que conste.

50 kilos.

- Vaya fiesta. - Sí, es mucha carne.

- Sí. - Sí.

¿Dónde está la víctima?

Se fue. No quería presentar cargos.

Sólo quería hacer hamburguesas para su hijo.

- Pues qué adorable. - ¿Ven? No quiso presentar cargos.

Tienen que dejarme ir, ¿no?

Sí, lo considerare si me dices para que necesitabas tanta carne.

Eso es... Un poco sospechoso. Andando.

Andando.

- ¿Van a arrestarme? - No. Te llevaremos a un refugio.

Esperen un minuto.

- No pueden hacerlo. - ¿No?

- Estoy bastante seguro de que sí. - Tengo que parar en mi casa.

- ¿Sí? - Oficial, hablo en serio.

- Esto es muy importante. - No.

¿Responderá con monosílabos?

- Quizá. - Bueno. Andando.

- ¿Sabes qué? Jódete. - No.

- Jódete tú también. - ¿Sí?

- Jódete. - Camina...

¡Vaya! Se fue de las manos rápido.

Oficial, hay gente en mi casa que se niega a irse.

- Sí, ¿quiénes? - Hay un viejo que nunca se va.

Y un Policía, uno de ustedes.

- ¿Cómo sabe que no quieren irse? - El viejo nunca sale.

Y el Policía fanfarroneaba diciendo que no iría a ninguna parte.

Tengo una mascota. Por eso vine al supermercado.

- ¿Tienes mascota? - Sí.

- ¿De qué tipo? - Hambrienta.

- ¿Cómo se llama? - Janet.

Sí, no... Eso no me gusta.

A Janet no le gustan los Policías. Miren, amigos...

Pueden arrestarme o hacer lo que diablos quieran,

pero tengo que darle de comer y dejarle agua antes de la tormenta.

Por favor.

¿Dijiste que hay un Policía que no quiere irse?

Sí.

Bueno. Vayamos a darle de comer a tu maldito gato.

¿Es el encargado?

Sí.

Sí, es él.

- ¿Cómo se llama? - Luillo.

Muy bien, Louie Joe. Él dice que tiene residentes que se niegan a evacuar.

Así es.

Dice que son un Policía retirado y un viejo.

- El viejo del 15E. - ¿Y el Policía?

Barrett, 53B.

Muy bien, vayamos por Barrett,

y cuando bajemos, agarraremos al viejo, ¿sí?

- De acuerdo. - ¿Me dejarán alimentar a Janet?

- ¿En qué departamento estás? - 33B.

- ¿Es verdad? - Sí.

Bueno, hazlo rápido. Tienes cinco minutos, ¿no?

Bueno.

¿Dice "no funciona"?

- ¿Qué dice? - ¡Sí!

Perfecto.

- Muy bien. - Deberías aprender español.

- Sí. - Sí, estás en Puerto Rico.

- Sí. - Así lo decimos. Puerto Rico.

¡Váyanse a la mierda!

Evacuamos el edifico.

Evacuamos el edificio.

Gracias a Dios. Necesito de su ayuda.

Mira, hasta la Policía lo toma en serio.

Sí, la Policía actual está llena de mariquitas

a quienes les importa más la responsabilidad y la política.

Me quedaré. No me voy. No iré a ninguna parte.

¿Correrás ese riesgo?

El huracán Irene empezó así y no fue nada.

Ella quiere llevarme al Centro Médico.

Es un lugar de tercera, un depósito de la muerte.

Allí solíamos llevar las sobredosis.

No recuerdo volver a ver a ninguno de ellos.

Desafortunadamente, señor, es eso o la camioneta de evacuación.

Disculpe, señorita. ¿Está bien?

¿Usted trabajaba en Río Piedras?

Sí, dirigía esa comisaría.

¿Te conozco? Sí.

Porque acabo de pedir la transferencia.

¿De veras? ¿De dónde te conozco?

- Te conozco de algún lugar. - De esta evacuación.

- Señor, ¿podemos llevar sus cosas? - Sí, vamos yendo.

Tú eres Cardillo.

Sí. Sí, sí, Cardillo. Te pasó aquello hará un año, ¿no?

¿Sí? ¿Cómo fue?

Me trajo aquí. No se preocupe por ello.

No me preocupa.

¿Agarraron al que hizo la denuncia?

- Al final, sí. - ¿Sí? ¿Le diste una paliza?

- Papá... - ¿Qué?

¿Le diste una paliza?

En mi época estaba este idiota llamado Willie Basket.

Solía llamar a la comisaría y dar parte de violación o de robo.

Llegábamos volando y él estaba en el techo, disparándonos con balines.

La tercera vez lo agarramos y le rompimos los dedos.

- Qué bien, papá. - Paró, ¿sí?

- Sí. - La otra Policía, tu compañera.

Era tu novia, ¿no?

Troy, querida, me gustan más las probabilidades si me quedo.

Soy un desgraciado obstinado, sale a mí.

Estoy aquí parada, ¿entiendes?

¿Crees que tengo demencia senil?

Olvidas que afuera hay un maldito huracán categoría 5.

¿Crees que ya es cinco?

Cuéntame. ¿Cómo pasó?

Dímelo.

Iré a buscar al otro viejo.

- Señor, le aconsejo... - ¿El otro viejo?

- ...que se vaya con su hija. - Sí, gracias.

- O en este caso, su guardia. - Un maldito cómico, sí.

Y es sólo por respeto a la placa

que no lo detenemos, de cara al piso, atado y esposado...

¿También vas a dispararme?

¡¿Me oyes, viejo loco?!

- ¡Cierra el pico! - ¡Mamón matapolicías!

- ¡Oye! - ¿Adónde vas?

- ¿Adónde vas? - ¡Quédate!

Sí, no vayas con él. No sin chaleco antibalas.

Honestamente, eres tan obstinado.

¿Este tipo es tu compañero?

Sí.

Eres muy valiente.

¡Oiga! ¿Qué está...

¿Qué hace? ¿Va a irse?

Su papá no quiere irse, señora. No puedo obligarlo.

¿No vinieron para eso?

¿Qué quiere que haga? ¿Qué lo baje en brazos?

No me importa lo que haga.

Él necesita su máquina de diálisis.

Cuando la tormenta corte la energía en el edificio,

nada va a funcionar, ninguna máquina.

Tengo una cama reservada para él en el hospital,

pero si no salimos de aquí pronto, la perderemos.

¿Realmente eres medica?

No, sólo me gusta usar pijama todo el día.

Sólo te pido que regreses conmigo y me ayudes a sacarlo de este edificio.

La Oficial Peña está con él. Ella lo sacará.

Él no responde bien a la autoridad femenina.

De acuerdo.

Tú conoces a este viejo, ¿verdad?

Sí, lo he visto.

Hazme un favor, ayúdame con él.

Una vez que lo saquemos, subiremos y buscaremos a tu padre, ¿sí?

De acuerdo. Vamos.

Aquí a la vuelta, a la izquierda.

Aquí adelante.

¿Siempre tiene tanta seguridad?

Que yo recuerde, no. ¿Señor?

Hola, señor. Soy Troy Barrett.

Usted conoce a mi padre, Ray.

Hola, señor.

¿En qué puedo ayudarles?

Tiene que venir con nosotros, señor.

No, no puedo irme.

Si se queda, se inundará. Está en planta baja, es muy peligroso.

¿Tu padre se ha ido?

Lo evacuaremos a continuación.

Cardillo a Peña.

Cuanto antes venga conmigo, iremos por él y los pondremos a salvo a todos.

Peña, ¿estás allí?

Cardillo, ¿me copias?

Grillos, ¿no?

En esta mierda, las comunicaciones no funcionan.

Escucha, corazón, no tienes que cuidarme.

¿Estaba a cargo de Río Piedras?

Sí, no vas a irte. Bueno.

No entiendes indirectas, ¿verdad?

Seré más claro. Puedes irte, gracias.

- Entonces - Estoy bien, gracias.

Trato de transferirme allí, pero hay inconvenientes.

¿Cree poder recomendarme?

Peña, ¿me copias?

Se que quedarse parece seguro, pero debemos ir a terreno más alto.

¡No pueden estacionar allí! ¡Sigan moviéndose!

Aquí estoy más seguro. No me iré. No puedo dejar mi casa.

¡Oigan! No pueden estacionar allí!

¡Circulen! ¡Váyanse!

¡No pueden estacionar allí!

Yo me encargaré.

¿Qué les pasa a estos cabrones obstinados en este edificio?

- Tiene que venir con nosotros. - Perdonen, no.

¡Oficial!

- Un momento, ya vuelvo. - De acuerdo.

- Puedes irte. - No, esto es una evacuación.

Está cerrado. Están cerrando los caminos.

Por favor, circulen. Vamos, viejo.

Tranquilo. Tranquilo...

¡Vámonos! ¡Debemos irnos ya!

- ¿Por qué? - Debemos irnos ya.

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Ahora mismo!

Vengan. ¡Vamos! ¡Rápido, rápido!

¡Es un maldito Policía!

No, no, no. No dispares.

Podrías darle al viejo.

Migs, alcánzalos. Vete arriba de todo.

- ¿Quién diablos eran? - No tengo idea.

Debo regresar con mi papá.

No, es muy lejos. No llegaremos, nos verán.

- ¿Adónde vamos entonces? - Arriba.

Ven... Vamos. Vamos.

¿Qué haremos con el maldito Policía?

No te entusiasmes. Están atrapados.

Esas escaleras sólo llevan arriba y la única salida está en este piso.

Dillon, empieza a buscarlos desde arriba.

Pride, Ernesto, ustedes protejan la puerta principal.

Nadie entra, ni sale. ¿De acuerdo? Vayan.

¡Janet! Perdona, querida, ya voy.

Me entretuve en el supermercado.

Muy bien. Aquí vamos.

Ya sé, ya sé, ya sé.

¡Griffin! ¡Abre ya mismo!

Abre la puerta.

- Nos vemos abajo. - Abre la puerta, Griffin.

¡Griffin, abre la puerta! Debes dejarnos entrar ya mismo.

¡A la mierda con eso! ¿Cómo sé que no es una trampa?

Atrás, atrás, atrás...

Griffin, ¿crees que es una trampa? Te dejé ir hace rato.

Tengo conmigo a Troy y a tu vecino de abajo.

¡Si no nos dejas entrar, nos volarán la cabeza!

¡Abre la puerta!

Abre la puerta.

Mierda.

¿Estamos del mismo lado?

Hazme un favor. Pon la oreja contra la puerta, te diré algo.

- ¡Pon la oreja contra la puerta! - ¡Ahí está!

Bueno.

¡Abre la maldita puerta!

Central, 10-13.

- Disparos. De acuerdo. - ¿Quién mata a quién?

- Guarde silencio. - ¡No, cállate tú! Estás en mi casa.

Disparos en... ¿Cuál es la dirección?

- Seis... Sesenta y cinco... - Seis cinco ocho.

- Miramar 658. - Miramar 658.

¡Joder! Necesito un teléfono fijo.

- ¿Tienes uno? - Perdona. No compré el servicio completo.

- ¿Quién mierdas tiene teléfono fijo? - Joder.

Se metieron a mi casa sin consideración. No me importa quién le disparó a quién.

El encargado, Louie Joe... Está súper muerto, ¿sí?

¡Mierda! ¡Mierda!

¡Dame el tazón de comida!

- ¿Qué? - ¡Dame el tazón de comida!

- ¿Qué comida? - ¡Dame el tazón de comida!

- ¿Qué? - ¡Dame el tazón de comida!

¡Auxilio!

- No dispares. No dispares. - ¿Qué?

- No dispares. - ¿Qué no dispare?

Sólo tráeme el tazón de comida.

- ¿Qué? - ¡Tráeme el tazón de comida!

Está detrás de ti. Tráeme el tazón de comida.

De acuerdo...

¿El tazón entero?

¡Por Dios!

¿Qué pasa, joder?

Para, para...

- ¿Qué? - Quítate el uniforme.

¿Qué me quite el maldito uniforme?

Sí. La entrené para odiar a la Policía.

Si no quieres que te pegue el tarascón, quítate el uniforme.

Bien. Cuéntame tu historia.

- ¿De qué habla? ¿Qué tipo de historia? - Una de Disney. ¿Qué crees?

Cuéntame tu historia, tu mejor arresto.

Si quieres una recomendación, dame algo en qué basarme.

Cinco meses atrás, había una orden de arresto de un sospechoso de asesinato.

Yo pasaba en mi patrulla por el Burger King de avenida Ashford.

Y veo a un tipo en el estacionamiento.

Medía 1.85 metros, 80 kilos, cabello largo.

Estacionamos y me acerco.

Pero al hacerlo, me doy cuenta de que no es él.

Lentamente. Para nada rápido.

Cielos.

- Bueno. Tómame la mano. - De acuerdo.

Cuando lo diga, sácame lo más rápido posible.

- Sí, sí. - De acuerdo.

- Bueno. - Bien, aquí vamos.

¡Dale!

¡Cierra la puerta! ¡Cierra la puerta!

¡¿Qué cojones es eso?!

Mierda.

- Los perdí. - ¿Cómo que los perdiste?

Tienen que estar en el edificio.

- No hay otra salida. - No. Cierra el pico.

¿Sí? ¡Nada de excusas!

¿De acuerdo? ¡Ve a buscarlos ya!

Griffin, ¿esa es tu maldita mascota?

Tienes una máquina de matar como animal de servicio.

Bueno, tenemos un problema.

¿Qué manera de tratar a los pacientes es esa?

¿"Tenemos un problema"? ¿No quieres decirlo de a poco?

Me vendría bien una sierra.

Sí, este sería un gran lugar para amputar.

- ¡No vas a cortarme la pierna! - No tengo tiempo de ir despacio.

¿Qué necesitas?

Una tablilla para asegurar el fémur.

Antiséptico, penicilina, gasa y suturas.

- Conozco a un médico. - Felicidades.

Está en el edificio.

- El Dr. Berman. - Sí, ¿en qué departamento?

- El... 638. - Mierda...

Bueno, iré a buscarlo.

- Te acompaño. - No, no, debes quedarte con él.

No, te acompaño. Cuanto antes terminemos con esto, antes podré volver con mi papá.

- Bueno. - Vamos, vamos.

Vamos, necesito su ayuda.

Necesito que presione fuerte con las dos manos sobre la herida.

Háblele y manténgalo despierto. Es tan importante como la presión.

¿Entendido?

- Claro. - Bien.

Griffin...

¿Hay escaleras traseras? ¿Formas alternativas de subir?

Sólo hay unas escaleras.

Y el elevador, pero no funciona.

Sí, por supuesto.

Pero hay otro camino.

Los andamios.

Los andamios.

Pues el tipo que buscábamos tenía tatuajes y este fulano no.

Pero algo no estaba bien. Parecía nervioso.

Mi radar empieza a sonar y es entonces que lo veo.

¿Qué?

Un bulto gigante que le sale del...

- ya sabe... - ¿Qué, la entrepierna? ¿Qué?

No, del trasero.

Veo una bolsa plástica que le asoma de los pantalones.

Le pregunto qué es y enloquece.

Lo esposamos, lo llevamos a la comisaría,

y, al registrarlo, le encontramos 93 bolsitas de crack.

Fue el mayor arresto de narcóticos de ese mes.

El más grande.

¿Me dices que te tropezaste con un arresto por narcóticos,

porque un imbécil tenía una bolsa gigante asomando del trasero?

¿Ese es tu mejor arresto?

Ni siquiera tenías causa probable.

- Olvídelo. - No, yo sólo digo.

Sí, sí, sí. Ya deberían haber terminado. Iré a ver.

- Sí... - Sí, puede hacer...

lo que usted quiera, sabe.

Soy tan desgraciado.

- ¿Puedes? - Sí.

Entonces dos pisos arriba y tres unidades al lado.

Sí. ¿Tienes buena puntería?

- Sí, ¿por qué? - Hazme un favor.

Si me caigo, dispárame.

No quiero esperar cuatro horas y media para morir de hemorragia cerebral.

- Sí, ¿y si me cayera yo? - Eres cabeza dura. Sobrevivirás.

- ¿Listo? - Hazla explotar.

Cuidado, corazón.

Saca la mano de la pistola lentamente.

Manos arriba.

¿Dónde están?

¿Dónde están quiénes?

Tu compañera y el viejo.

- Sígueme. Te lo mostraré. - Vamos.

Mejor no jodes conmigo.

Vamos.

¿Te molesta apuntar el arma en otra dirección?

Cierra el pico.

¿Es aquí?

Aquí es.

Tú primero.

Si es una maldita emboscada, juro por Dios que te mataré.

¡Oye, imbécil!

Sí. Vamos, ayúdame a arrastrarlo adentro.

Es un cabrón pesado.

Sí, vamos. Vamos, amigo.

¡Jefe!

Baja. Yo iré a ver a Chaz.

No te preocupes.

No romperá la puerta.

¿Cómo te llamas?

- Paul. - Paul...

¿Y ese acento? ¿Es alemán?

Alemán, sí.

Yo soy Jason.

Te ofrecería darte la mano, pero necesito que sigas presionando.

Por supuesto.

Dame el arma.

Mierda.

- ¿Estás bien? - Sí.

Están en el cuarto piso y van subiendo.

- ¿Dónde está Ernesto? - Muerto.

Más dinero para repartirnos.

¿Reconoces el nombre?

Alexander Dillon. No. No, ¿debería?

Si quieres trabajar en casos buenos, debes conocer a los actores.

- ¿Quién es? - Es parte de una pandilla.

Dan golpes importantes: Joyas, Museos, camiones blindados.

El cerebro es un psicótico de mierda.

Se hace llamar Juan el Bautista.

Tengo un amigo en la central, un Teniente que yo entrene,

trabaja en la zona 3 de casos especiales.

Lleva un mes persiguiendo a estos payasos.

¿Se encuentra bien?

Sí. Hazme un favor y tráeme las píldoras.

Oxi... Como coño se llamen.

No sé pronunciarlo. Allí no.

La siguiente puerta. Ese es el atelier de mi esposa.

La siguiente puerta es el baño.

¿Leíste el periódico?

¿El de hoy? No. ¿Por qué?

La pandilla atacó a una vieja,

pero los putos codiciosos la mataron, antes de terminar el negocio.

¿Lo hizo el tal Dillon? A propósito, está vacío.

Sí, gracias. ¿Este tipo? Sí.

Mi amigo cree que es uno de ellos, sí.

Llevo 15 años sin ponérmelo. Me pregunto si aún me queda.

- ¿Qué cree que quieran? - Sí...

tal vez tenga una buena idea.

Pero si buscas impresionarme, llegó el momento. Andando.

- ¿Qué departamento es este? - 44B.

Bueno. Uno más arriba y dos más al lado.

Es de una mujer que vino muchas veces al hospital.

Decía que la Policía la sujetaba y le inyectaba sangre de rata en los ojos.

¿Quién? ¿Roberta Gradischer?

- ¿La conoces? - Sí.

Un momento.

Eras tú.

¿Verdad? Mi padre se refería a ti hace rato.

Parcialmente, sí.

Cielos. Ella solía decir que eran dos Policías.

- Smith... - No, Smythe.

Smith y Smythe. Exactamente.

¿La atendiste tú?

Tras la cuarta vez, le di un gotero.

Le dije que contenía agua bendita.

Qué cómico. Lo trajo al laboratorio.

Quería que analizáramos sí contenía raticida.

¿Ya vez? Tampoco confiaba en mí.

Quería que tomara la denuncia.

¿En mi contra? Espera.

Déjame ver.

- Ven. - No es nada.

- Ven. - Está bien.

Ven.

No pasa nada.

- Es una herida superficial. - Sí, está bien.

No, era una denuncia policial para el Comisario.

Sí, ella...

creía que el Comisario le robaba los cupones de descuento.

¡No! Mierda. Está chifladísima.

¿Le molesta si te pregunto algo?

Me molesta que pidas permiso. Si quieres preguntar algo, hazlo.

¿Para qué diablos se quedó?

Tenía que saber que la tormenta sería seria, ¿no?

Sí.

¿Sabes qué es un trasplante fecal?

- ¿Un qué? - Un trasplante fecal.

Es exactamente lo que parece.

El médico toma la mierda de otro y te la mete al cuerpo.

- ¿Para qué diablos? - Sí, bueno.

Sirve para la colitis o algo así. Troy quiere que lo haga.

También tengo otros problemas. Los riñones y pulmones están jodidos.

Eventualmente me matarán. Tomo millones de píldoras.

Si ella me lleva al hospital, se acabó, y no moriré así.

¡Lotería!

¿Está lleno de mierda o no?

Cierra el pico.

Se acabó mi prescripción.

- ¿Qué es eso? - Oxímoron. Sirve para el dolor.

- ¿Quieres una? - No, gracias.

Bueno.

Vámonos, sabelotodo.

De acuerdo.

- Espere, espere. - ¿Qué?

- ¿Adónde vamos? - Al departamento 44A.

Allí vive un ex-agente de la DEA. Está armado hasta los dientes.

Es de los que se prepara para el colapso social.

Si vamos a tener alguna oportunidad, necesitamos todas las armas posibles.

Recuerda, dispara a matar.

Yo te apoyaré y tú harás lo mismo, ¿verdad?

Aquí vamos.

Entra, mierda.

Joder.

Suéltala.

Suéltala. Suéltala.

Lentamente.

Arrójamela.

Vamos.

No te muevas o te volaré la cabeza.

¿Dónde está el viejo?

Me lo metí en el trasero. ¿Quieres hacerle cosquillas en los pies?

Vamos.

No tengo el disparo.

Vamos. Vamos.

- ¡Me disparaste! - ¡Vamos!

¡Vamos!

No pude evitarlo. Estabas en medio.

¿Viste adónde diablos se fueron?

Bromea. No pude ver nada.

Se supone que seas mis ojos, chiquita.

Bueno, cuidado.

¡Oye! No. Tengo llave.

- ¿Bromea? - Es de los buenos.

Creo que es esta.

Sí, eso es.

Es como te dije, ¿no?

Compras centralizadas, señoras y señores.

- Santo cielo. - Escoge tu arma.

La que quieras.

¿Eres un Nazi?

Las personas como yo no te gustan.

No,

Yo ya... No opino eso.

No creí que quedaran Nazis.

Supongo que debe haber algunos.

Pero deben ser carcamales como tú.

Sí.

¿Puedes sostener esto?

La bala atravesó la pantorrilla.

La tibia y fíbula están ilesas.

Qué suerte tengo, ¿no?

No... Tengo buena puntería.

Sí.

Sí, un Día de Gracias, mi papá...

compró un montón de pavos congelados.

No para comerlos.

Los trajo a casa para usarlos como blancos.

Llenó las aves de plomo...

Tiro al blanco.

Y yo me entusiasmé mucho, porque...

siempre quise estudiar Medicina.

Y a mí me encantó, porque...

pude sacar todas las balas de las aves...

y coser todos los agujeros.

¿De qué hablaban con papá abajo?

Bueno...

La verdad.

Yo era Detective en Nueva York.

Trabajábamos mucho.

Nunca parábamos. Me encantaba.

Y una noche oigo una llamada sobre disparos.

Estaba cerca, como a cuatro calles.

No dudo. La acepto.

Pero estoy con Jasmine.

Ella es mi...

Comprendo.

No queda lejos.

No, querido, por favor...

Me pidió que no respondiera la llamada.

Jasmine también era Policía.

Pero le dije que se quedara en el auto...

Y que pidiera apoyo.

Yo me encargaría.

Entonces entré.

Vi un cañón.

Me concentré, apreté el gatillo...

Y simplemente...

¿Jasmine?

¿Y el hombre armado?

No había ninguno.

¡Oiga!

- ¿Usted llamó a la Policía? - Sí.

¿Está armado, señor?

Este imbécil hizo una falsa denuncia de disparos,

porque le pareció que demorábamos mucho en responder a su queja de ruido.

Sabes que no es tu culpa.

Lo sé.

Pero me pasó, sabes.

Yo la puse en esa posición.

Siempre dije que nunca saldría con un Policía.

¿Por qué? ¿Debido a tu padre?

Sí, no me interesa besar a mi papá.

Vaya, problemas con tu papa.

Él siempre quiso un hijo.

Troy...

¿De veras lo crees?

Lo conociste.

Sí. Sí.

Es un maldito desgraciado, pero...

También te conocí a ti...

y estoy bastante seguro de que él no piensa eso.

Bien hecho.

Actúas como si nunca te hubieran disparado.

Cielos, qué buena mano tiene, doctora.

Muy bien.

- Ya está. - Gracias.

Cuando salgamos de aquí...

¿tú...

estarías dispuesta...

a ayudarme a sacarme estas puntadas?

Necesitaré que me las quiten.

No, no, en serio.

Soy muy particular en lo que respecta a que me quiten puntadas y eso.

- Bueno. - Las agujas y todo eso.

Pues yo soy particularmente buena para eso.

Te lo agradezco.

Cuando quieras.

Jefe, tiene que ver esto.

Se ve bonita.

Es una bonita Uzi.

Una de estas nos vendría bien.

Me gusta esta.

¿No quieres una M4, tal vez una escopeta?

- ¡No se muevan! - De acuerdo.

¿Es aquí?

¿Nos preguntas o nos dices?

Pregunto, imbécil.

- Sólo trato de aclararlo. - Sí.

Es aquí.

Dejen las pistolas en el piso.

Bien, lentamente.

Hazlo feliz, corazón.

Armas en el piso, eso es.

Con calma.

De acuerdo.

¿De acuerdo?

A la mierda. ¡Joder!

Buen trabajo, chiquita.

Creo que tengo un hoyo extra.

Sí, joder. La vieja parte familiar.

Sí, ayúdame a levantarme. Si te acuestas, te mueres. Ayúdame.

Bueno. Bueno.

¡Está vacía! ¡Está vacía, maldita sea!

¡Ya sé que está vacía! ¡Cierra el pico!

El viejo sabe dónde están las pinturas. Las hallaremos, si hallamos al viejo.

- Andando. - Andando.

¿Entrenaste a Janet para atacar a la Policía?

Sí.

¿Por qué?

Volvía del trabajo caminando...

y me pararon dos Policías.

Dijeron que encajaba con la descripción de un ladrón.

Yo sé cuál era la descripción.

Hombre negro...

entre 18 y 40 años, de 1.75 a dos metros de estatura.

Me habían parado como 20 veces y nunca cometí robo alguno.

Estaba harto.

Así que seguí caminando.

Dije algunas cosas bonitas...

empujé a uno de ellos.

Cuando me di cuenta, despertaba en el hospital.

Presenté los papeles necesarios...

demandé a la ciudad...

me dieron una gran indemnización y me mudé aquí.

Y rescaté a Janet.

El dinero se siente sucio.

Como si me hubiera llevado algo que no me pertenece.

¿Comprendes?

Sí.

Comprendo.

De acuerdo, Ray...

Es un agujero.

Lo siento tanto. Lo siento.

Lo siento, fue mi culpa. Perdone.

Trataba de hacer algo que nos diera el disparo.

¡Cierra el pico! ¡Dios!

Hiciste lo que debías y estuviste bien.

- Hazte cargo, ¿sí? - Perdone.

Si logramos salir de esto,

te recomendaré a la unidad que quieras.

Salvo órdenes judiciales. A la mierda con ellos.

Eso duele.

- ¿Estás bien? - Sí, andando.

De acuerdo.

Iremos piso por piso, hasta hallarlo.

¿Qué le pasó?

No duerme la siesta.

Bueno, ¿listo?

La verdad no, pero ¿qué vamos a hacer? ¿Dónde está mi chaleco?

Para lo que sirvió.

No los hacen suficientemente grandes, ¿no?

- Gracias, corazón. - Sí.

Andando.

De acuerdo.

¡Ray!

¡De pie! ¡Ahora! De pie.

Te dispararé en la puta cabeza.

De pie. ¡De pie!

¡Muévete!

Entra allí.

¿Papá?

- Hola. - Mierda.

- Hola, corazón. - Déjame a mí.

Los busqué por todos lados. ¿Dónde estaban?

Oye, Cardillo.

Ten cuidado. Estos payasos están armados hasta los dientes.

Te agradecería si pudieras matar a un par de ellos.

Hijos de puta...

Está bien.

Querida... Querida, no. No, querida, para.

Tengo demasiados hoyos. Acompáñame un momento, ¿sí?

Siéntate conmigo.

Eso es. Sí. Eso es.

Buena puntería.

Te vi allá abajo. Bien hecho.

Tómame de la mano, querida.

Sí, qué lindo.

Acércate.

Debemos irnos.

Te amo, papá.

Oye...

¿Me dirás cómo se siente

que una bala atraviese la piel...

y entre a tu cerebro?

¿Por qué no te vas a la mierda?

¿Sabes dónde está tu compañero?

¿Qué tal el anciano?

Valía la pena.

Adam-Boy-Charlie. Cambio. ¿Me copian?

¿Pasó?

Estamos en el ojo de la tormenta.

Abran. Es seguro.

Muy bien.

Necesitamos armas.

Pistolas, cuchillos, cualquier cosa que mate.

Estamos todos en el mismo baile, ¿no, Griffin?

Sí. ¿Y tu padre?

Se puso muy feo por un momento.

¿Estás bien?

Deberíamos irnos.

Jarrón con acianos y amapolas.

De Vincent Van Gogh, $55 millones.

Está en este edificio.

Oficial Cardillo.

Habla Cardillo.

Estoy con su compañera, la Oficial Peña.

¿Se encuentra bien?

Salúdalo.

Estoy bien, Cardillo.

Como seguramente puede ver, hay calma en la tormenta.

Esto nos da 15 minutos para concluir asuntos y salir con seguridad.

Yo sugeriría, por el bien de la Oficial Peña,

que se abstuviera de pedir refuerzos.

Oficial Cardillo.

No los he pedido.

Entonces mantendremos las cosas simples por conveniencia.

Los quiero a usted, al viejo y las pinturas.

No puedo terminar de atenderlo aquí.

- ¿Qué pasa? - Se desangra.

Debo llevarlo ya al hospital.

¿Oficial?

Puedo entregarme y entregar las pinturas...

pero debe liberar a la Oficial Peña.

Qué gran cliché.

Creí que era el inteligente.

Venga al departamento 44A.

Venga desarmado.

Si no llega en cinco minutos,

ejecutaré a su compañera y la arrojaré por la ventana.

No cometa el mismo error que en Nueva York.

¿Cómo sabe de eso?

Yo lo sé todo. Soy Juan el Bautista.

¿Dónde están?

¿Dónde coño están?

- No lo sé. - No me mientas.

Vinieron buscándote a ti.

¿Oíste lo que dijo que haría?

Matarán a Peña,

y luego vendrán a matarnos.

La tormenta empezará de nuevo y estaremos atrapados.

Será como robarle dulces a un niño.

Han estado en mi familia desde la guerra.

- ¿Eres un Nazi? - No.

Mi padre lo era.

Y me dejó estas pinturas.

Es dinero manchado de sangre.

¿Están en el edificio?

¿Están en el maldito edificio?

¡Dígale!

Dos minutos.

Toma.

- ¿Por qué? - Lo necesitarás.

¿Y tú?

Subiremos a terminar con esto.

- De acuerdo. - Sé que sabes disparar.

Salgan cuando puedan.

Oye...

No uses los andamios.

Sí.

Bueno, amigo, vámonos.

Bien. Vamos.

Debemos seguir moviéndonos. Vamos.

Un minuto.

¿Dónde están?

- Primero suéltela. - No lo creo.

¿Dónde están?

Vamos, avancen.

Abre la puerta lentamente.

Lentamente.

¿Las metió todas aquí?

Ray era el único en quien confiaba.

Es por allí.

Después de ti.

Y si hay algo que no sean pinturas tras esa puerta...

Sí, ya sé.

Entra.

¡No!

Por favor... Bajen las pinturas.

Dame las llaves de tu camioneta.

- No, mi vehículo no. - Dame las llaves de tu camioneta.

Un poco nervioso.

Quítate el uniforme.

Acabo de conocerte.

Sí, ahora nos conoceremos mucho más.

Muy bien...

¿Puedes?

Tomémonos un momento.

Condesa ha regresado.

¿Estás satisfecho?

Bueno, cierra el pico.

No sé.

Me encanta la sala de patos.

Señuelos, ¿no?

¡Señuelos!

¿Son señuelos?

¿Te parece una maldita obra maestra?

No. ¿Quieres las verdaderas?

El maldito viejo Nazi las escondió en otros departamentos.

Las ocultó... A simple vista.

Sí.

Vayamos a buscarlas.

Vaya que puedes expresarte.

- Eso seguro. - Vamos.

- Estamos bien. - No te preocupes,

- te dejaré matarlo. - De acuerdo.

Muy bien.

Muy bien.

Si entra agua, hay una salida.

Vamos, hagámoslo.

¿Qué? Mierda.

¿El anciano logró entrar a todos estos departamentos?

Sí, era dueño del edificio.

Ya no.

Cielos.

Esta es la joya de la corona.

El concierto.

De Johannes Vermeer.

Isabella Stewart Gardner

compró esta pintura en una subasta de París en 1892 por $55.000.

Y ahora tiene un valor estimado... De $200 millones.

El arte apesta.

Bájala.

Con cuidado.

Bueno. Mírame.

Mírame. Estaremos bien. No moriremos.

- Bueno. - ¿Sí?

Tiene que haber una salida.

Toma... Sostén la linterna.

- ¿Qué haces? - Me sumergiré.

Apunta la linterna abajo, hallaré una salida.

Bien. A la una, a las dos, a las tres.

Mierda.

¿Qué hay allí dentro?

No lo sé. Nada.

Son muchos candados para nada. Abre la puerta.

Oye. Oye.

¿Hay algo?

- Mierda. - Aquí estoy. Aquí estoy...

De acuerdo.

- ¿Hay algo? - La encontré.

Toma mi... Tómala.

- De acuerdo. - Bien, saldremos de aquí.

Aquí vamos. A la una, a las dos, a las tres...

- ¿Seguro quieres hacer esto? - ¡Ábrela!

Muy bien.

Como quieras.

ULTIMO MOMENTO NOTICIERO EN VIVO

Toc, toc.

¿Cómo estamos, señor?

¿Todo bien?

Agradezco estar vivo.

Gracias, doctora.

Disculpe, señor.

Vengo a tomarle declaración

sobre un incidente en un edificio no muy lejos de aquí.

¿Quién hubiera creído...

que me alegraría tanto al ver entrar a un Policía?

¿Cómo escaparon?

Bueno...

Alimenté a tu gato en tu ausencia.

Tenemos 10-31 en progreso.

- Nos llaman. - Vamos para allá.

Sí. Doctora, ¿quiere examinar mi pierna?

- Ya jugamos al doctor, ¿no? - ¿Me quitaras las puntadas?

- ¿Me invitarás a salir? - Puedes apostar que sí.

Con todo respeto, claro.

Respeto a tu trabajo.

No te obligo.

- No te obligo. - Este es el momento...

- Sí. - ...en qué voy a...

- Esto puede esperar. - Sí, por supuesto.

- Yo no... Yo... - No.

- No me excederé. - No. Ya sé.

Bueno. ¿Puedo... Si te ruego?

Bueno, vamos.

Sacúdeme como a un huracán.

- Te guardé algo. - De acuerdo.

Joder.

Ahora debo darme idea de cómo vender esta mierda...

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