Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Soledad. ¿Habéis visto a Soledad?
Soledad. Soledad.
Vi a tu hija y al hombre que se la llevó.
El hombre tenía un ojo de mentira.
Mi nombre es Enrique. Soy el lavandero.
Tengo pase especial para trabajar, pero termino mi jornada
y me las piro a mi pabellón.
Aquí solo meten a los de las FARC y las carcoguerrillas.
Todos controlados por los sicarios de Cruz.
Cruz Alfonso Ochoa
el tuerto, ya he visto cómo lo miras. Hola.
No hay quien pase.
No quiero pelear, solo hablar con él.
Me llevaron al módulo 5. ¿Qué?
No estoy con los españoles.
Usted controla La Brecha y yo quiero cambiar de módulo
a alguien en peligro. Me imagino que es el españolete.
Ese españolete ya está a salvo.
Está en el pabellón 3.
Ahora me debe un favor. Comprende, ¿no?
Comprendo.
¿No quiere que avise a nadie de que está aquí?
Debe haber alguien que lo extrañe en España.
Antonio y yo perdimos el contacto hace tiempo.
A lo mejor la chica que salía con él sabe algo, su secretaria.
Me lo encontré leyendo algo en el ordenador del taller.
Creo que era un mail. Lo cerró rápido.
Es mi niña. Es lo que nos dijo el crío.
Estuvimos años buscando a un hombre con tatuajes y un ojo blanco.
¿Y la exmujer? -La veo por aquí a veces.
¿Dónde podría encontrarla?
Justo en este almacén blanco y azul que hay al lado.
(Puerta abriéndose)
Un café solo, por favor.
¿Quiere algo? No. Perdone.
Lo siento.
Hombre. -Mira quien viene hasta aquí.
¿Qué pasa?
A estos dales del café bueno.
Si no, se me duermen.
Nos vemos.
¿Todo bien?
Sí. Perdone.
¿Sabe cómo se llama esa mujer?
Me parece que iba a mi colegio.
Úrsula. Úrsula.
No me suena.
Joder, esta mierda de metal. -¿A que lo jodes?
Ya está jodido.
Qué asco de instalación tenéis. Intenta arreglarlo tú.
¿Eres electricista o qué?
Mecánico. Yo puedo arreglarlo.
¿Qué vas a arreglar si no sabes hacer nada?
Eres empresario. -Que no sé hacer nada.
Yo sé cagarla a lo grande.
Los valencianos hacemos todo a lo grande.
Las fallas, los museos, los delitos.
30 kilos en tres maletas, hace falta hacer el gilipollas.
(SE RÍEN)
Tú, tienes visita de tu abogada.
Viene a verte la Angelita.
Se ve que el mecánico no la deja satisfecha.
Si quieres, voy.
Tráela acá.
Todavía no tenemos fecha para el juicio.
No creo que tarde más de una o dos semanas.
Los jueces van desbordados de trabajo
y ven los casos como si fueran trámites,
en piloto automático.
Es muy importante que preparemos muy bien
lo que tenemos que decir para que se nos escuche.
¿Ok? Ok.
Bueno.
Hay algo que quiero preguntarle.
¿Sí?
Es sobre su hija.
La niña que desapareció.
¿Pensaba que no lo descubriría?
Desapareció.
Fue hace 13 años.
No volvimos a saber de ella.
Debe de ser muy duro vivir con eso.
¿Por eso está aquí?
No puedes ayudarme. Sí puedo.
Si me dejas.
Antonio.
Confía en mí.
Puedo ayudarte.
El hombre que se la llevó...
está aquí dentro.
(Puerta abriéndose)
Estás buscándolo.
Carajo.
Hola.
Soy Ángela. Soy tu abogada. Estoy aquí para ayudarte.
A ver, vamos por partes.
Te llamas Carolina Hernández, ¿cierto?
Carolina. ¿Eres española?
A ver. Mira.
Los perros detectaron una sustancia en tu ropa.
La policía sabe que hay gente que trafica con droga dentro.
Necesitan hacerte una radiografía para saber qué hay dentro.
Eso no, por favor. Por favor.
Lo siento, no te puedes negar.
¿Y si le hacemos daño al niño?
¿A qué niño?
Señoría, ¿tiene un minuto?
Es Ángela, la nueva abogada mexicana. Sí.
Todos me dicen Angelita.
Qué lindo. ¿En qué puedo colaborar?
Es por una mula española, Carolina Hernández.
Rechazó su extradición a su país para ser juzgada ahí.
Aja, ¿y?
Está embarazada, a punto de dar a luz,
y teme por su bebé.
El bebé no pareció preocuparle cuando se tragó esa cocaína,
Lo sé, pero quería rogarle que reconsidere su decisión.
¿No les enseñan en la facultad de México
que las peticiones se hacen antes de las vistas?
Sí, señoría. Lo siento. Esta vez se lo perdono.
Porque es nueva.
Ahora no la puedo atender porque estoy ocupado.
La dejaré convencerme más tarde si nos vemos fuera del juzgado.
¿Fuera? Sí.
Usted es la que decidió hacer de esto algo personal.
Soy un gran admirador de la cultura mexicana.
Estoy casada, señoría.
Estoy casada, señoría.
Ahí está.
¿Está segura de que era ella? Está en aquel almacén.
Salió a desayunar y volvió hace media hora.
No podemos entrar sin una orden.
¿Hay más puertas? No lo sé,
pero esta es la única salida.
Si no podemos entrar, haremos que salga.
Hay movimiento.
Lo veo.
Equipo alfa, a la puerta principal.
Adelante.
Cubrir posiciones.
Equipo beta, David, González, azotea.
Equipo beta, Delgado, Román, flanco derecho.
Puerta.
Cubrimos posiciones. Atentos.
Vamos.
Adentro. Vamos.
Quedaos quietos. -Todos al suelo.
Al suelo. -No te muevas.
Despejado.
Zona segura.
Quédate ahí.
Vosotros dos, conmigo.
Es ella.
¡No!
¿Estás bien?
Mierda. Joder.
(SOLLOZA)
(GRITA)
¿No puede dormir?
Desde el otro día tengo pesadillas y no puedo dormir.
Yo la voy a proteger.
¿Se lo ha contado a mi mamá?
Todavía no.
No le diga nada.
Si no, me obligará a volver a casa y no quiero estar encerrada.
Igual siempre ha sido muy precavida conmigo.
Desde chiquita me enseñó a desconfiar mucho
y a ser...
a tenerle miedo a todo.
Creo que lo aprendí muy bien porque soy paranoica.
(SE RÍE)
No tiene nada que temer.
Aunque no me veas, siempre estoy cerca.
(SE RÍE)
¿Usted cuándo duerme? -No duermo.
No le dije nada antes porque no quería defraudarla.
Le di todo a esta familia. Todo. No tengo nada por dar.
Corten.
¿Le di duro? -No. Está bien. No.
Era el sentido que había que darle.
Está perfecto. Maquillaje. -Olivia, muy bien.
Listo. Gracias.
¿Tienes un segundo? -Sí, claro.
Noto que tienes un deje un poco extraño.
Repites las palabras al final de cada frase.
"Se lo di todo. Todo".
No hace falta que lo recalques.
Sí, pero eso refuerza el sentido de lo que digo.
Si no lo pone el guion, es mejor que no lo digas.
Bájalo a la tierra. Naturaliza el texto.
Mi personaje no haría eso.
Mi personaje es apasionado, es pura emoción.
El público quiere eso. Créeme. Llevo 15 años de trayectoria.
A ver, de trayectoria trabajando en telenovelas.
Esto es una serie premium.
Tienes que interpretar, sentir al personaje.
Aquí no te valen los trucos, Milena.
Venga. Vamos a por otra.
Todos a primera.
Muy bien. Todos a primera, por favor. Una más. Todos a primera.
Picha, vamos a comer. Voy.
¿Y eso? Un apaño.
Mira.
Como un interruptor.
Qué monstruo.
Tampoco es que sea alta tecnología, pero va.
(SE RÍE) Aquí te haces de oro con eso.
No viene mal una ocupación para no volverse loco.
Lo que quiero es trabajar en la lavandería.
¿Sabes quién trabaja en la lavandería?
¿Quién? Los maricones, alma de cántaro.
¿Me puedes ayudar o no?
El patio lo lleva un portugués, te lo presentaré.
No me entiendes. Quiero trabajar en la lavandería del módulo 5.
Se te ha ido la perola. ¿Qué?
Hace cinco días los hombres de Cruz casi te matan.
Eso es cosa mía. Mía también.
Te van a matar y luego me quedo yo traumado.
Escúchame.
Necesito volver ahí. No te puedo contar por qué ahora.
Por favor.
Cuesta mucha pasta. Tengo la tarjeta del economato.
Son ganas de planchar, quillo.
Hablaré con Molinos que es el que cobra.
Que conste que estoy en contra. Sí.
Vamos, coño. -¿Qué pasa, cagaprisa?
Ha vuelto el jefe.
¿El jefe?
Ni un año fuera.
El Seco. Un tío de puta madre. Ven.
(Risas)
Estás muy delgado. Estás muy bien.
¿Qué pasa, picha?
Escúchame, es Antonio. Es nuevo.
Vaya.
La vida te da sorpresas.
No sabes lo que me alegro de verte.
¿No me dais un abrazo?
(Señal)
(Señal)
Hola. Hola.
Le traje un regalo para el bebé.
Gracias.
Hola, Teo.
Soy Angelita.
Qué lindo nombre, Teo.
Sí. Mi abuela era de san Teodoro.
Un pueblo muy bonito de Italia.
No sé. Me gustó el nombre de Teo.
Está muy bonito.
¿A que sí?
¿Qué le pasó en el ojo?
Nada.
Puedo hacer un reporte.
No. No puede hacer nada.
Prefiero callarme y que me peguen a que me maten por chivata.
¿Te queda claro?
(BEBÉ SE QUEJA)
Ha salido la sentencia, ¿no?
Extraoficialmente.
¿Cuánto?
Diecisiete años.
Voy a apelar.
Tenemos soluciones. Confía en mí.
Ahora escúcheme porque tiene que pensar en Teo.
Cuando cumpla tres años, no podrá estar con usted.
Tiene que pensar quién va a cuidarlo.
No tengo a nadie.
Mis padres murieron.
¿Y el papá?
(SOLLOZA) No tiene.
Ni siquiera sé cómo se llamaba.
No importa. Tenemos tiempo.
Voy a ayudarla. Confíe en mí.
Vamos a encontrar soluciones.
Perdóname, mi niño. Perdóname.
(LLORA) Lo siento. Perdona.
Perdóname.
(Señal)
(Pitido)
Hola. Soy Angelita Moreno. Soy abogada en Colombia.
Intento localizar a algún pariente del señor Antonio Santos.
En este momento se encuentra en la prisión de La Brecha, Bogotá.
Si sabe algo de él, le ruego que me llame.
Gracias.
Escondían dentro la droga que llegaba por barco.
Desde ahí la distribuían por España. Ocultan camiones con cemento.
Un buen alijo. Casi una tonelada. Los de narcóticos están flipando.
Pero ella ha escapado.
Sí, pero ya sabemos quién es.
Gracias a los policías que viste saludándola en el bar.
Úrsula López Quintana.
Exguardia civil y destinada en aduanas.
Trabajó en el puerto.
Se sospecha que avisaba a los narcos de las redadas.
No ingresó en prisión. No había pruebas.
Pero fue expulsada del cuerpo.
Un agente de aduanas pudo sacar a la niña de España.
Vamos a por ella entonces.
No tiene domicilio conocido ni trabajo ni tarjetas
ni ha hecho trámites en los últimos años.
Salió del sistema hace tiempo.
Era guardia civil. Sabrá ocultarse.
¿Qué haremos ahora?
Tirar del hilo.
Sabemos de dónde proviene el alijo. ¿De dónde?
Colombia. ¿Colombia?
¿Crees que tiene relación? ¿Qué?
No saquemos conclusiones precipitadas.
Hay que recabar mucha información.
Vete a casa y descansa. Pe...
Vete a casa y descansa.
¿Quieres ayudarme a trabajar? (NIÑA) Vale.
(SE RÍEN)
(TELÉFONO) "Tiene un mensaje nuevo".
Hola. Soy Angelita Moreno. Soy abogada en Colombia.
Intento localizar a algún pariente del señor Antonio Santos.
Quillo, vas flechado. No hay por lo que tener prisa.
¿Estás de bajona?
¿Te buscamos algo que suba el ánimo? ¿Has hablado con Molina de lo mío?
De la lavandería. Hablé.
Hablar no. Estoy preparando el terreno.
Ese tío me da mucho mal rollo.
Jefe.
Termine de hacer lo que le dije.
Mi amigo Antonio. Quiere trabajar en la lavandería conmigo.
El módulo norte.
Acaban de salvarle el culo sacándolo de allá.
¿Tan huevón, mi amor?
Eso le he dicho, pero es cabezón como él solo.
Pero puede pagar.
A ver.
La plata. Cuatro millones de pesos.
¿Vio?
Hablando por las buenas nos vamos entendiendo.
¿Verdad? Le hago la gestión.
Vamos hablando.
¿Sabes lo que puedes pagar con cuatro millones?
Tengo lo que quiero.
Buenas, buenas.
Ernesto, ¿qué haces acá? ¿Qué pasó?
Te conseguí una muy buena oferta. Protagonista de una nueva serie.
Es de una mujer multimillonaria casada
y te enteras que tu esposo te engaña con tu hermana
y le quitas toda la fortuna.
Esto es otra novela. -Pero es un protagónico.
Sí, pero de una novela.
Esto es una serie premium.
Lo van a ver en todas partes del mundo.
(ASIENTE)
¿Qué? ¿Qué pasa?
El director no suspira por tu trabajo.
Ese niñito que piensa que actuar es mirar al infinito
y susurrar palabras.
Ese niñito, como lo llamas, es el director, el jefe
y el que manda.
¿Te acuerdas cuando me dirigías en el teatro?
Podemos repetirlo. Puedo hablar con el director.
De eso hace miles de años. Éramos amateurs.
Mereces ser dirigida por un verdadero director,
no por tu representante.
Además, esto es un protagónico
y a tu edad, ¿cuántos protagónicos crees que te quedan por hacer?
Ernesto.
A ver, escuché por ahí que el director
está haciendo casting para nuevas chicas
para hacer el personaje de Roberta. Te van a sustituir.
¿Mi Roberta?
Sí, pero no es oficial. Lo están pensando.
Esto es un protagónico. Mira el guion, por favor.
Hablamos ahora.
(Teléfono)
(Teléfono)
¿Mami? -Mi amor.
Qué lindo escucharte.
¿Cómo estás? ¿Cómo van las clases?
Bien. Está muy bien. Estudiando mucho.
¿Pasa algo? Estás triste.
No. Todo muy bien. Al contrario.
¿Cómo estás tú? Cuéntame.
Sí. Acá. Rodando.
Ya sabes, tienes una mamá famosa. -Sí.
Oye, ma.
Gracias por estar pendiente de mí todo el tiempo.
Y estar pendiente de que estoy bien. -Mi amor, soy tu mamá.
Siempre cuidaré de ti.
Te amo. -Yo también te amo.
Voy para clase. Hablamos después.
Sí. Yo también tengo que seguir rodando.
Hablamos después.
Chao. -Chao.
(SUSPIRA) ¿Hoy tampoco vas a clases?
No sé qué tienes, pero no puedes seguir así.
Si me quieres contar algo, te prometo que no contaré a nadie.
Bueno, entonces me voy.
Valentina, espera.
¿Te acuerdas la noche de la fiesta?
Sí.
¿Conoces a Orgi, un chico de tercero?
Sí. Todo el mundo lo conoce.
(SOLLOZA) Intentó violarme.
¿Qué?
Nos estábamos besando.
Pero él quería más y...
Pero él quería más y...
le dije que se quitara.
Me persiguió.
Hubiera hecho cualquier cosa.
Pero llegó alguien a ayudarme.
¿Quién? ¿El muchacho que te sigue?
Si no fuera por él, yo...
¿Por qué no me dijiste nada?
Ahora no quiero dormir. Tengo pesadillas.
No sé qué significan.
Tengo pánico de salir al campus.
O de ir a clase. O de ver a las personas.
Siento que me verán como una zorra, una víctima,
y no soy nada de eso. -No. No eres nada de eso.
Si piensan eso, estaré aquí para defenderte.
A ver.
Te voy a pasar el número de mi terapeuta.
Ella me atiende desde pequeña
y sé que si le dices que vas de parte mía,
te dará un espacio.
Porque te digo una cosa.
Hay que estar muy loco para querer ser mi amiga.
Ostia.
(Teléfono)
¿Sí? Soy Eva Aguirre.
Comisaria de la policía nacional en España.
¿Usted dejó un mensaje diciendo que Antonio Santos
estaba en Bogotá? Sí.
Antonio está preso. Soy su abogada.
¿Está bien? ¿Qué le ha pasado?
La que habla es Inmaculada Rodríguez,
exmujer de Antonio. Antonio está bien,
pero lo agarraron pasando droga.
¿Pasando droga? Sí.
Todavía no vamos a juicio.
Intento ayudarle todo lo que puedo, pero su defensa es complicada.
Le agradecería que nos enviara toda la información.
Estamos aquí para ayudar en todo lo posible.
Claro. Ustedes ya tienen mi número.
Vale. La volveré a llamar. Gracias.
Hasta luego.
Encontraremos una solución. No se preocupe.
(Llanto bebé)
¿Qué pasa con el niño?
Ayuda.
Coja al niño. Ayuda.
Que lo coja.
Encontraremos una solución. No se preocupe.
Confía en mí.
Antonio no era un traficante.
Fue una suerte que no dieras de baja el móvil.
Hacía años que no entraba en la casa,
pero no buscaba eso.
¿Os acordáis de cómo empezaba el mail de la foto de Soledad?
Pervix0307. 0307.
Creo que era el número de expediente de adopción
de Soledad.
Fui a buscarlo, pero no apareció. Estaba allí. Estoy segura.
Un momento. ¿Tu hija era adoptada? ¿No lo sabías?
No tenía ni puta idea.
¿Creéis que eso tiene que ver con su desaparición?
¿Dónde crees que la adoptaron? No jodas. Colombia.
No puede ser casualidad.
(Teléfono)
Disculpadme.
Antonio pudo coger ese documento de tu casa.
¿La pregunta es por qué o para qué?
Estoy segura de que encontró algo. Inma.
Ya te hice caso una vez y la di por perdida.
No. No lo hiciste.
Si no, ¿por qué no vendiste tu casa?
Podías haberlo hecho, pero no lo hiciste.
Preferiste tenerla cerrada durante años que usarla.
Por favor.
Prométeme que irás de mi mano.
Prométeme que esta vez no me vas a frenar.
Me lo recuerdas todas las semanas. Que sí, te debo un favor.
Toma, enterita.
Ahí tienes.
Chico, la ducha del mes.
No podemos tocarle.
Ordenaron protegerle.
Fuera.
Todos protegiéndole aunque le falte una parte del cuerpo.
Que es de los nuestros.
¿Qué pasa? Ya le has cogido cariño.
No te compensa jugártela por este saco de mierda.
Desde que está aquí, es legal.
Se ha portado como un señor. -Yo digo quién es legal.
Dejo caer esto al suelo y vamos a tomar por culo.
Suelta eso, que te reviento. Calla.
¿Crees que eso te librará? -No le provoques.
Lo único que hice fue defenderme de un chantajista.
Lo mismo que hubieras hecho tú.
No fue nada personal.
Checo, bastantes enemigos tenemos para pelear entre nosotros.
Va a empezar la guerra. -¿Quieres callarte?
¿Qué guerra?
Tienes muchos cojones, ¿no?
Tendrás oportunidad de demostrarlo.
Vale. ¿Ahora qué cojones haces con eso?
¿Con esto?
Me cago en tu puta madre. Casi me sacas el corazón.
No pasa nada.
Qué susto.
(SE RÍE)
Eso. Celebradle.
Cabrón.
Pablo, ¿qué pasó? ¿No te gustó el carro?
Muy bonito detalle,
pero solo acepto regalos de gente que aprecio.
Porque no me aprecias, ¿me sacas de la serie?
Discúlpame, pero llego tarde. -Roberta es mi creación.
Roberta la han creado los guionistas.
Solo eres la actriz que la interpreta.
Bastante mal a pesar de mis esfuerzos.
Solo quiero lo mejor para mis series.
Si no me lo das, lo tengo que buscar.
-Tenga cuidado.
Por ahí se encuentra con algo que no le gusta.
¿Me estás amenazando?
Lo haces igual de mal que delante de las cámaras.
(Reggaetón)
(Cesa la música)
(TARAREA)
¿Qué haces?
Joder.
Tranquilo. Tranquilo.
Tranquilos.
Joder.
Mierda, la cartera.
Dinero. Tengo dinero.
¿Qué?
¿Qué es esto?
Abogada.
Señoría.
¿Qué es esto?
Un regalo de su amigo Quitombo.
Son muy artísticas,
pero no creo que nos interese que salgan a la luz.
No entiendo.
Mañana juzgaré a un senador que se dejó sobornar.
Lo grabaron en un vídeo con la plata en la mano
y ahora tengo que dejarlo libre.
No sabía nada de esto.
Usted es la putita de Quitombo.
Las putas cobran.
Me da que aquí pagamos los dos.
La dejaré convencerme si nos vemos más tarde fuera.
Estoy casada, señoría.
Disculpe.
¿Se acuerda de mí?
Claro.
La terca abogada mexicana.
Está muy bonita.
¿Qué hace tan lejos?
Quiero hablar con usted.
Hablamos más tarde.
Carolina Hernández. Mula española. ¿Se acuerda de ella?
La recuerdo.
¿Sabe que se suicidó después de que usted
le impusiera 17 años de condena?
No. No lo sabía.
Impongo condenas todos los días. A mucha gente.
Ese es mi deber.
Tuvo un bebé dentro de prisión.
Nadie en España lo ha reclamado. A nadie le importa.
¿Usted qué carajos quiere que haga?
Esto lo manejan los de asuntos sociales.
Sí.
Pero usted puede hacerlo realidad.
¿Por qué me tomaría la molestia?
Porque reservé una habitación en este hotel.
¿Usted no era casada?
Hola. Hola.
Rosita, ayuda a poner la mesa. -Voy.
¿Hay algo para mí? Si ter das prisa.
¿Y Teo? En la cocina.
Hola, Teo, mi amor.
Hola, mami. Mi bebecito.
Qué bonito dibujo.
¿Qué es esto? Qué chulo.
Déjalo pasar, van a la lavandería. Tienen permiso.
Va por patios. Cada patio tiene un color.
El cliente trae un papel, buscas el color, el número
y ahí tiene lo que sea.
No parece tan complicado. No te creas.
Muchos pierden el papel o no quieren pagar.
Aquí pagan los plumas, los tigres y hasta su puta madre.
Todos menos tu novio.
Y el tuyo cuando lo tengas, que torres más altas han caído.
Colores, números, estanterías.
Vas doblando esto. Venga.
Te quedas a cargo. Voy a llevar esto a los brasileños.
(CHISTA) No te digo nada. Que sí.
Te has olvidado ya.
Dicen que pagó muy buena plata para entrar acá.
Es usted una persona sorprendente y con poco aprecio por la vida.
¿Es cierto que conoce al mexicano?
Dice que aún guarda la botella de tequila.
Te manda recuerdos.
Puto mariachi. Qué valor.
Mira.
Fue una estupidez ofrecerte dinero.
Hay algo que te interesa más.
Información.
Se prepara una guerra.
Aquí siempre estamos en guerra.
Se prepara un ataque.
No tengo los detalles, pero los tendré.
No me gustan los traidores. Ni a mí.
Pero todos quieren tenerlos de su lado, ¿no?
¿Qué quiere a cambio?
Hace 13 años, secuestraste una niña en España.
Soledad, mi hija.
La trajiste a Colombia.
Necesito saber si está viva.
Y dónde.
Abra bien los oídos en su módulo.
Veremos la calidad de la información que consigue.
Quiero tu palabra. ¿Quiere la palabra de un preso?
¿Tengo otra opción?
Tiene mi palabra entonces.
Haga su trabajo y le doy un anticipo.
Su hija está viva.
¿Soledad?
Tú también estás muerta, querida.
Muerta. -Corta.
Perfecto, Milena. Muy bonito.
Me lo repites igual otra vez, pero está muy bien.
Vale.
Muy bien, chicos. Otra vez la primera.
La primera, por favor.
Dicen que van a cambiar el cableado.
Pero mientras tienen que quietar las bombillas.
Échale al menos tres años hasta que consiga una bombilla.
Lo que faltaba para sentirnos seguros.
Ducharnos a oscuras. -Bueno.
Así nadie verá cómo se te queda de chiquitina cuando te acojonas.
Que me acojono. Por este cabrón.
Tragos cortos, que nos conocemos.
Declaro a don Antonio Santos culpable.
Lo necesitaremos. ¿Necesitar para qué?
Para matarle.
Dicha condena debe pagarse entre los próximos 14 años.
Usted conoce a Cruz.
Su nombre no se menciona aquí.
Cruz Alfonso Ochoa.
Úrsula López Quintana.
¿Los conocéis?
Buscan a su niña. -Gracias por avisar.
No me dé las gracias, sino dinero.
Espera. Desapareció hace años en España
y llevo media vida buscndola. Venga mañana.
Soledad está viva. (SOLLOZA) Mi niña.
Tú y tú conmigo.
Te mando por el patio con un cuchillo en el culo.
¿Me va a hipnotizar? Veo a dos personas.
Anda viendo a una doctora. Una psicóloga.
Qué harán mis papás de verdad.
Policía.
Buena caza.
Alto.
¿Qué más quiere saber?
Me va a explicar qué mierda hace acá.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.