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Verano de 1942. El mundo está en guerra.
Siguiendo la caída de Francia en manos del
ejército de Hitler, el país es dividido en dos.
Paris y el norte caen bajo la administración militar alemana.
Han comenzado deportaciones forzosas.
¡Por favor, por favor, por favor!
Abran.
Por favor.
Por favor. La puerta. La Puerta
Recuerda, la casa de la abuela.
Por favor. Por favor, papá. No.
Papá, no quiero ir.
Por favor, papá. No.
¡Papá!
Crecer. Es diferente para todos.
Para algunos afortunados, el tiempo hace todo el trabajo.
Otros, en cambio, no tienen alternativa.
Esta es mi historia.
La historia de cuando la guerra llegó a mi pueblo.
Mi valle, mi mundo.
Y de cómo me convertí en un hombre.
Mi papá solía decirme: nunca te duermas.
Talla una vara.
Recoge berries. Lee tu cómic si debes hacerlo.
Pero no cierres tus ojos. Ni por un segundo.
Pero mi papá no se había despertado al amanecer a ordeñar las ovejas.
Y, bueno, Leer es un trabajo agotador.
Incluso cuando sólo miraba las imágenes.
¿Qué es esto?
¡No!
¡Oso! ¡Oso! Hay un oso en el bosque.
¿Estás seguro, Jo?
¡Fuera de mi camino! ¿Estás herido?
Aún está ahí.
El rebaño, Jo. ¿Qué pasó con el rebaño?
No lo sé, abuelo.
Corrí.
Jo? Jo. Eres muy joven para ir.
Ve y ayúdame en la cocina, por favor.
Creo que está listo.
Maravilloso.
Sí.
Puedes ir.
Abuelo, ¿dónde está Rouf?
¿Lo encontraste?
Mi hijo cree que es un oso.
Calma todos. Eso te incluye, Hubert.
Sólo quiero agradecer a Jo Lalande por lo que hizo hoy.
Sin el, no habría ningún oso.
Quien sabe todo el daño que habría causado a nuestra comunidad.
Especialmente uno tan abajo en la montaña.
Así que,
Una por Jo. Otra por el oso.
Y abajo con los soldados germanos.
Abajo con los germanos.
Larga vida al oso. Larga vida al oso.
Rouf!
Rouf!
Rouf!
Rouf!
Pensé que te había perdido.
Con que volviste por tu perro.
Muy valiente.
Después de todo el tiroteo que siguió
El sangrando ya se detuvo.
Aquí, muchacho, ven aquí, Rouf.
Vamos. Mantén baja tu voz.
No quiero ahuyentar a los osos No más osos por hoy.
Vi todo lo que ocurrió, ¿sabes?
El oso, las ovejas dispersándose.
Tú dispersándote...
Relájate. Es sólo pan.
¿Cuál es tu nombre, muchacho?
Jo Lalande.
Mucho gusto, Jo Lalande.
Ella podría haber huido, ¿Sabes?
¿Quién? La osa.
Mamá osa, era ella. Llevándolos lejos de su cachorro.
Él olerá la leche muy pronto.
No tiene la fuerza para resistir.
Hacia el valle los llevó, por cierto.
Todo por este pequeño.
Morirá aquí afuera sin su madre, ¿no es así?
Estás en lo cierto, Jo.
Por eso es que irá a casa con uno de nosotros.
¿Cuál es tu nombre?
¿Por qué quieres saber mi nombre?
Yo te di el mío.
Sólo preguntaré en el pueblo acerca de tí.
No lo harás.
¿Por qué no?
Por que me aseguraré de que el pueblo entero se entere sobre tu pequeña siesta.
Te lo dije, lo vi todo.
Así que dejemos todo en secreto.
Un secreto entre tú y yo.
¿De acuerdo? Será que mejor nos vayamos.
Y no seas tan duro contigo mismo acerca de lo que pasó hoy.
Tenías trabajo que hacer, y la mamá osa, tenía el suyo.
Y, además,
Si nada de esto hubiese ocurrido.
No nos hubiéramos conocido.
No nos hemos conocido.
No, no nos hemos conocido.
Nos vemos.
Eres un tonto.
Alice...
Me lo prometiste. Sólo saldrías por las noches.
Me diste tu palabra.
El chico no lo sabe. Quién soy, qué soy. O de dónde venimos.
Estaremos bien. No.
No estaremos bien. Nada estará bien.
Qué ocurrirá cuando vaya y le cuente a todos.
Sobre el extraño que conoció en el bosque.
Podrán ser campesinos, pero no son estúpidos.
No me puede mantener encerrado aquí para siempre.
Nunca te quise aquí en primer lugar.
No lo dudo. Pero Florence
Ella me querría aquí.
Sí, ella te querría aquí.
Y si ella estuviera aquí, Quizás te haría entrar en razón.
Alice, el chico no dirá nada.
Lo he avergonzado en secreto.
Tú eres todo. Lo he dejado, Benjamin.
Y Anya.
Por lo que sabemos, ella podría atravesar esa puerta en cualquier segundo.
Hasta que eso ocurra, esperaremos y oraremos.
Mejor iré a ver a los cerdos.
Rouf, ven aquí, nos vamos.
En la ocupación de parte de Francia, El Tercer Reich
Ha estado ejerciendo todos sus derechos de ocupación.
Y el gobierno Francés ha gobernado por zonas.
Y comprometido a facilitar todos los medios.
La pertinente regulación de Los derechos del Tercer Reich.
Y ponerlos en su lugar.
Con la cooperación. De la administración francesa.
Señor, los alemanes están aquí. El gobierno francés
Fue invitado a continuar con toda la autoridad
y servicios administrativos en el territorio ocupado.
¡Fuera de aquí! ¡Fuera!
Regulación de Alemania. Autoridad militar.
Eso es justo lo que dijeron. Los alemanes están aquí.
T-O-R-P-E-U-R (letargo)
Letargo. No hibernación. Como muchas personas creen.
Los osos necesitan despertar para alimentar y proteger a sus cachorros.
Letargo es más bien un sueño profundo.
Mucho más de lo que parecen estar ustedes, todas y cada una de las mañanas.
¿Comen personas, miss?
No, a menos que estén realmente hambrientos.
Ellos beben leche.
¿Quién es esa señora? Debes permanecer alejado de esa mujer.
¿Me escuchaste?
Da igual lo que diga tu abuelo sobre ella.
¿Por qué no la quieres aquí, mamá?
Porque a ella no le gustamos.
Y ha causado suficiente molestia en este pueblo como para durar una vida entera.
Quedé en juntarme con Hubert.
Vuelve antes de que oscurezca. ¿Me escuchaste?
¡Jo!
Eso es mío.
Tenemos que hablar. Joseph Lalande.
Come, niño.
De lo contrario se lo daré a los cerdos. Están hambrientos, lo sabes.
Así que dime, niño.
¿Qué es lo que viste en el granero?
Nada, madam.
¿Nada?
Conozco a tu padre.
Es un pastor trabajólico cuando no está afuera soldando.
Lo heredó de su padre. Tu abuelo.
Pero tal vez lo menos dicho sobre él. Lo mejor.
Te preguntaré una vez más, niño.
¿Qué viste en el granero?
Yo... solo estaba buscando al osezno.
No estás respondiendo la pregunta.
No.
¿Siempre dices la verdad?
No, Madam.
Es bastante raro un niño honesto.
Tu sabes. La gente suele jugar con la honestidad.
Eso no implica que no puedas confiar en ellos.
No he sabido de él durante... durante semanas.
Y no le he dicho a nadie.
¿Qué te detiene a informarles ahora?
Simplemente, no podría. Lo prometí.
Soy un judío. ¿Sabes lo que es eso?
¿No aparecen en la biblia?
Sí, estamos en la biblia.
Pero, para muchas personas, la biblia es el único lugar donde debiéramos quedarnos.
¿Sabes lo que los alemanes les hacen a los judíos?
Los alemanes nos han obligado a dejar nuestras casas y movernos a París.
Pensé que estábamos a salvo.
Mi pequeña Anya y yo...
Estaba equivocado.
Papa.
Siempre dijimos, que si alguna vez nos separásemos,
nos reuniríamos en casa de la abuela.
Estoy aquí.
Y me quedaré hasta que Anya vuelva.
Y, entonces... la pequeña...
La pequeña del granero es Leah. Vienen cuatro más en camino.
¿Cuatro más qué?
Niños. Niños judíos.
Algunas personas coleccionan monedas, estampillas.
Nosotros coleccionamos enemigos del Reich.
Ellos han logrado atravesar a Francia.
Y cuando lleguen aquí, Benjamin los sacará desde mi granja.
Contrabandeándolos a través de las montañas, hacia España.
Están a salvo aquí.
Y si Leah pudo llegar hasta aquí desde Warsaw, Anya también podrá.
Es por eso que nunca perdemos la esperanza.
Algún día, Anya será uno de esos niños.
Y hasta que llegue ese día, mi Dios la protegerá.
En el nombre de Jesús, amén. Buenos días.
Leah. Leah.
Benjamin.
Déjame ayudarte.
No te preocupes, Alice.
Ella se quedará quieta cuando los demás lleguen.
Mejor asegúrate de que lo haga.
Y tú.
Estaba pensando en guadar tu secreto.
Un juramento con sangre si es necesario.
No. No, Madam.
Entonces vete. Y, niño,
Ni se te vaya a ocurrir volver aquí.
¿Entonces qué le ocurrió al osezno?
Lo dejé en las montañas hace una semana.
Estaba lo suficientemente grande para valerse por sí mismo.
No lo he visto desde entonces.
Mi mente estuvo trabajando todo el viaje a casa.
Pensé en el oso bebé.
Y en la pérdida de su mamá.
Pensé en Anya y en dónde pudiera estar.
Y entonces apareció el misterio de los vehículos.
Serpenteando el camino hacia la montaña hasta nuestro pueblo.
Nunca había visto un escrito en alemán.
Ni mi lectura en francés era muy buena.
Pero pude identificar el nombre de tres personas.
De un pueblo vecino.
Pierre, Mari, Batiste. Y entonces
leí la palabra ejecutados.
Silencio, por favor.
Quietos, todos.
Muchos de usted ya deben estar al tanto
Que bajo las órdenes del gobernador Vichy
Tres enemigos del Reich fueron ejecutados en Bedous.
Yo y mis hombres nos quedaremos aquí en Lescun.
Para asegurarnos de que nada como eso ocurra en este pueblo.
Desde hoy, a partir de las 9:30 habrá toque de queda estrictamente obligatorio.
Sus papeles identificatorios deben portarlos siempre.
Y a la hora patrulleros circularán por la frontera.
Para asegurarnos de que ningún sentimental francés o judío
atraviese las montañas, hacia España.
La parroquia proveerá nuestra sede de guarnición.
Y para cada uno de ustedes con información.
Nuestras puertas estarán siempre abiertas.
Para aquellos que guarden secretos.
Estén seguros
Iremos hasta su puerta.
Si encontramos a cualquiera en Lescun
ayudando a los enemigos del Reich,
ellos enfrentarán el mismo destino que los traidores de Bedous.
¡Hubert! ¡Hubert!
No, no, no. Por favor. Por favor.
Mi hijo es un poquito bromista. El no les hará daño.
Si es tan inofensivo, suéltalo.
No. No, no.
No, por favor. No, por favor.
¡Boom!
Estás en lo cierto.
Es uno de los bromistas, ¿eh?
9:30 Toque de queda.
Tenemos trabajo que hacer, y lo haremos.
El podría haber muerto. Tu amigo Hubert.
No se hace eso con los alemanes. Esto no es un juego.
¿Me estás escuchando, Jo?
Dije, el podría haber muerto.
Él solo imitó lo que el resto de ustedes querrían.
¿Qué bien haría eso?
No necesitamos otro mártir.
Ya hay muchos nombres de buenos y jóvenes hombres
en ese monumento.
Y ahora hay tres más provenientes de Bedous.
Siempre hay un precio que se debe pagar.
¿Cómo puedes decir eso?
Este pueblo ya ha pagado suficiente.
Y esta casa aún sigue pagando, ¿Y para qué?
Quizás tengas un deseo de muerte, Henri, pero yo no.
Mamá, no puedo dormir.
Dame fuerzas, por favor.
Jo, llévala a la cama por mí.
Mamá.
Vamos, Christine, de vuelta a la cama.
Él volverá, Lise. Lo prometo.
No hagas promesas que no puedas cumplir.
¡Madame! ¡Madame!
¿Acaso no fui clara?
Tuve que volver, Tenía que decírselo.
Soldados alemanes. Están en el pueblo.
Y han comenzado a patrullar por las montañas.
¿Dónde está Benjamin?
Se fue anoche. Con Leah.
¿Qué paso utilizaron?
¿Qué paso?
Tomaron el Col de Laraille.
¡Dios te bendiga! Dios te bendiga, muchacho.
¡Benjamin!
¡Benjamin!
¡Benjamin!
Deja de gritar.
¿Benjamin?
Mantén baja tu voz.
¿Alguna vez lograré deshacerme de ti?
¿Que ocurrió?
Soldados por todas partes. Tuve que cargar a Leah.
Me doblé.
Tenemos que bajarte.
¿Pero qué hay de los soldados?
Los ví lléndose.
Ellos saben que nadie puede atravesar las montañas con estas condiciones.
Entonces bajemos a Leah. No puedes llevarnos a ambos.
Y yo no puedo perderla. No puedo.
No de nuevo.
Puedes hacerlo.
Tú nos salvaste.
Oh, Jo. Gracias.
Ya estás aquí.
¿Cómo has conseguido esto, Amelie?
Muy bien, recuerden todos,
Las plantas son como los seres humanos.
Ellos liberan carbonato ácido.
¿Tienen alguna pregunta?
¿Ninguna?
Asumo que eso significa que han hecho un muy buen trabajo.
Estoy muy impresionada. Esto es un gran trabajo.
Tu escritura ha mejorado mucho.
Nombre, bitte. ¿Este es tu único rifle?
Como si ya no nos hubieran humillado demasiado.
Buenos días, Hubert.
Lo último que queremos
Es que se sientan como en casa.
Son invasores. Nunca olvides eso.
Y si rifles quieren
rifles tendrán.
Agarra este.
Este es para cuando llegue el momento...
Si llega el momento por lo menos me llevaré un germano conmigo.
Danos una mano. Empuja.
Vamos al otro lado.
Hubert, dame eso.
Dame el antiguo.
Maté unos cuantos de tu lote con este en la Batalla de Verdun.
Asegúrense de aceitarlo.
¿Verdun, dijiste?
Así es.
Verdun.
Me debieron haber disparado a mí, entonces.
Tú no estuviste en Verdun.
Eras solo un niño.
Dieciséis.
Pero no por mucho.
Alice.
Alice.
Te ves más joven que nunca.
Tú, cabra vieja.
Permíteme.
Sí.
Toma esto.
Te notas muy a gusto contigo mismo.
He llegado a la conclusión
de que mi genio no conoce límites.
¿Y qué te llevó a esa conclusión?
Este es nuestro pequeño secreto. No es así, chicos?
Todos tenemos permitido pequeños secretos.
Buenos días, Hubert.
¿Puede manejar eso?
Es un muchacho fuerte.
De buen caldo, ¿sabes?
Préstamelo.
¿Para qué?
Él puede hacer mis compras.
No lo sé, Alice. Con su padre afuera y todo eso...
Tengo las ovejas.
Estaré haciendo la transhumancia este año.
Eres muy joven para subir a la montaña todo el verano con las ovejas, Jo.
Le pagaré.
La mitad de un kilo de miel por semana.
¿Cuán quieres que empiece?
Ahora.
Ven aquí, niño. No morderé.
Mi mamá nunca consigue tanta comida con sus tickets de raciones.
Madame Jollet es toda una capitalista.
Ella te hará concesiones siempre y cuando puedas pagar.
¿Será suficiente para Leah y los demás?
Apenas.
Y tenemos tres niños más llegando en cualquier día.
¿Cuando los trasladará Benjamin?
No puede. No podrá por meses. Con ese tobillo.
E incluso cuando pueda, ellos nunca podrán burlar la patrulla.
No podemos llevar a estos niños
De regreso a su hogar.
Y tampoco los podemos llevar a donde necesitan ir.
Lo siento, Jo. Eres el único con el que puedo contar.
Cada semana, la lista de compras de la viuda se hacía más larga.
Y las bolsas más pesadas
Yo no tenía permitido ver a los niños.
Pero sabía que el número estaba aumentando.
Con los alemanes patrullando las montañas.
No había forma de pasar a los niños hacia España.
Y, entonces, llegó el invierno.
Todos en el Valle sabían que era muy peligroso
intentar atravesar en invierno.
Pero los alemanes continuaron los patrullajes a pesar de todo.
Cualquiera fuera el clima
Me gustaba.
Hice el viaje
a la casa de la viuda cada semana.
Ven lluvia, ven sol.
¿Cuántas veces ya? Dame la lista de compras.
Dile que será el doble la próxima semana.
Y mantén tus manos en tí.
Buenos días.
Buenos días.
Cabo Hoffman. ¿Cigarros?
El muchacho estaba aquí primero.
Pero, cabo...
Insisto.
¿Tienes una familia muy grande?
Es para la viuda de Horcada, Cabo.
Jo hace sus compras.
Viuda Horcada.
Me gustan las mujeres con gran apetito.
Ni yo lo puedo creer.
Quizás ella tiene invitados. No lo sabemos.
Por favor, señor. Usted solo está comprando cigarrillos.
Esperaré.
Dígame, madam. Las raciones, ¿han subido?
Esperaba que lo supiera mejor que yo, Corporal.
Sólo se que el tráfico en el mercado negro es ilegal.
Pero este no es el mercado negro.
Este es un amigo ayudando a un amigo.
Se ve bien pesado.
Estoy bien, gracias.
Déjame darte una mano.
Así que esta viuda, ¿Dónde vive?
Camino hacia abajo en el valle. Puedo arreglármelas.
¿Qué tan lejos?
Tres... cinco kilómetros.
No es nada.
Además, una pequeña caminata me hará bien.
Donde yo vivo, Jo... Es Jo, ¿cierto?
Nosotros también estamos rodeados de montañas y árboles.
Así que esto es como estar en casa.
Si ella te ve con eso, no conseguiré mi miel.
¿Miel?
La viuda. Me paga con miel.
Si te ve cargando una de las bolsas, No obtendré nada.
No he comido miel desde que dejé mi hogar.
Miel de flor de manzana.
Esa es la que prepara mi esposa.
Y mis niñas. Tengo tres hijas.
Comen muy rápido.
Si tengo suerte,
me dejan una cucharada para saborear.
Especialmente la mayor, Anna.
Es la más inteligente.
Se fue a Berlin para trabajar en los teléfonos.
Bien, no hay miel para mí hoy.
Pero algún día la probaré.
Soy como un oso, Jo.
Me gusta la miel y me gustan las montañas.
En mis montañas tenemos osos.
Y águilas. Oh, nosotros tenemos águilas, también.
Bien, deberíamos ir algún día.
Tú y yo. A ver águilas.
Con mis binoculares.
¿Te gustaría eso?
Así que... es una promesa.
Wiedersehen, Jo.
¿Sabes lo que significa?
Hasta que nos veamos de nuevo.
¿Qué?
Necesito que traigas a tu abuelo aquí.
¿Qué...? ¿Por qué?
Tenemos seis niños en el granero.
La vaca se ha quedado sin leche.
Y esta es nuestra última jarra de miel.
Después de una semana no tendremos nada.
Así que los cerdos se tendrán que ir.
Con el dinero que obtenemos,
quizás podamos sobrevivir por unos cuantos meses.
¿Pero qué hay de Benjamin?
Estaré fuera de vista.
Como los niños.
Lo que Henri no sabe no lo herirá.
Mi abuelo no comprará los cerdos. Él es de ovejas.
No puede soportar el olor de los cerdos.
¡No te preocupes!
Tú solo trae a tu abuelo aquí.
No lo pude creer cuando mi abuelo compró los cerdos.
Nadie podía.
Ellos dieron que hablar en el pueblo.
Más que los alemanes quienes proveían de dificultades para odiar.
Hice lo mejor por el bien de mi papá, principalmente.
Pero llegaron en masa dándonos esperanza.
Jugaban pelota.
Era fácil ovlidar el porqué estaban ahí.
Ella podría no haber sido una buena, vieja y honesta mujer.
Por la primera vez que ella miró a través de la ventana.
Y entonces miró por el ojo de la cerradura.
Y no viendo a nadie en la casa, sacó el pestillo.
La puerta no estaba fijada.
Porque los osos eran buenos osos.
Quienes no le hacían daño a nadie.
¿Qué crees que estás haciendo?
Fuera de mi camino.
¿Qué está pasando?
¡Mamá! ¿Qué es todo esto?
Estamos buscando por todas las casas.
¿Qué diablos están buscando? No tenemos nada que esconder.
Órdenes del teniente Weissmann.
No toques eso. ¡Eso es privado!
Discúlpeme.
De un campo de trabajo. ¿Su marido?
Él es un prisionero de guerra.
El decidió combatir contra los alemanes, Fraulein.
¿Es una carta de mi papá?
Quizás su hijo también espera combatir contra los alemanes.
Tal vez lo haga.
¿Por qué no me contaste, mamá?
Estas no son sus palabras.
Los guardias escriben las cartas.
Quiero leer.
¡Detente, Jo! ¡Quiero leer!
¿Abuelo?
¿Qué demonios están haciendo aquí?
Soldados. Están buscando por las casas.
¿Qué tan cerca están? No lo sé. Pronto.
Henri, tu me advertiste de que este día llegaría.
Por primera ve en mi vida, desearía estar equivocado.
Mejor te vas. No te dejaré.
Tengo al joven Jo aquí para mantenerme a salvo.
Jo, come algo de pan.
Tienes que comer. Los niños siempre están comiendo.
¿Qué hay de Benjamin y los niños?
Yo me preocuparé de ellos.
Lo siento, madam. Ellos solo llegaron.
No te disculpes de nada.
Tu abuelo es una cabra vieja,
Pero es un hombre duro que sabe mentir.
¿Él sabe?
Hombres honestos, niños honestos, son muy difíciles de encontrar.
Vamos, vamos, come.
Entonces, por qué él solo estaba vistiendo...
Come, Jo.
Madam.
¿Es su nieto?
Es mi muchacho de compras.
¿Fuego, huh?
Como puede ver, él es bastante útil.
¿Vive sola?
¿A parte de los cerdos?
Mi marido murió en la Gran Guerra.
La Gran Guerra.
Extraño eso en mi tierra,
A eso no se le refiere en tan favorable lenguaje.
¿Le ofrezco algo de beber, teniente?
Café, por favor.
Muy útil, en efecto.
Me tiene que decir dónde conseguir uno de estos.
Sin embargo, quiero que el mío tenga manos firmes.
Como la mía.
Estabilidad germana.
¿Por qué están hurgando nuestras casas?
Es una pregunta justa la que el muchacho de compras formula.
Han habido ladrones de los cuarteles.
Se han robado municiones.
Explosivos que, en las manos equivocadas,
podrían ser usados contra nosotros.
Después del trato justo con el que hemos tratado a las personas de Lescun,
Sería una puñalada por la espalda
que el pueblo se ponga contra nosotros.
Así que tan pronto hallemos lo que han tomado,
Tan pronto podremos poner a los responsables contra la pared,
Y el resto de nosotros
podremos volver a ser amigos nuevamente.
¿Sí?
Después de usted, madam. Por favor.
Usted sabe, A mi no me gustan las granjas, chico de las compras.
Apestan.
Apestan a mierda. Me impresiona
cómo ustedes pueden vivir rodeados de animales apestosos.
Pero si tengo algo que esconder,
Yo lo escondería en algún lugar que apeste.
Pensamiento inteligente. ¿No cierto, chico de las compras?
Jo.
¿Jo?
Mi nombre es Jo, señor.
Jo. Ok.
Por favor, es solo un niño. Es inocente.
Oh, entiendo.
Es tu protegido.
Trayendo todas sus compras, semana a semana.
Llueva o esté soleado.
Lo está protegiendo.
¿Por qué está tejiendo un jumper?
Es para él, asumo.
Espero que te quede, Jo.
Eso es mío.
Dale el libro al muchacho, entonces.
Léeme un poco.
Un chico con un libro por supuesto que puede leer.
Había una vez en un gran bosque,
cercano a un pueblo,
Tres osos viviendo.
Un gran papá oso,
Una mamá osa de tamaño medio,
Y un pequeño bebé oso.
¡Un muchacho de compras y un escolar!
Ciertamente necesito conseguir uno de estos.
Madam.
¿Dónde están, madam?
¿Quién es él?
¿Abuelo?
¡Leah!
¡Hola, Leah!
¿Qué tanto tiempo has estado aquí?
Alrededor de un mes, ya.
Fue idea de tu abuelo.
La antigua tienda de aguardiente de mi padre
Tu tatarabuelo la usó para hacer un poco de contrabando.
Cuando tenía tu edad.
Perfecta para esconder cosas.
Estamos a salvo por ahora.
Pero hoy fue una advertencia, Alice.
Tenemos que lograr pasar a los niños por la frontera.
No. Tenemos que ser pacientes.
Permaneceremos el tiempo acordado.
Quizás puedas hacerlo a tu manera, Henri,
pero no con los niños.
Tenemos que esperar.
Es todo lo que podemos hacer.
Nunca hemos podido ser capaces de persuadir a esta mujer.
Acerca de mi forma de pensar.
¿Por qué no me dijiste? ¿Decirte qué?
Porque ella me dijo que no lo hiciera.
Y porque a veces es mas seguro no saber.
¿Y por qué tú no me dijiste?
Misma razón.
Y recuerda... Ni una palabra a tu mamá.
No con cientos de gritos de ovejas alrededor.
¡Ha!
Hola, Hubert. Hola, Jo.
No te he visto las últimas semanas.
¿Ocupado con los corderos?
El abuelo hace la mayoría del trabajo.
El anciano con el recién nacido.
Y tu aquí abajo, ¿martillando?
Arregla tu postura para obtener más poder.
No necesito tu ayuda.
¿Quieres ver? Sí.
Te dije que los viernes tengo unas horas libres.
No olvidé mi promesa.
¿Qué promesa?
Las águilas.
Lleva a Hubert.
Como quieras.
Hubert, ¿te gustaría ir a ver águilas?
Vamos.
Mi abuelo siempre me decía.
El trabajo duro es bueno para el alma.
Pero no importaba cuán duro usara el martillo.
Mi ira se mantuvo.
No podía olvidar de lo que era parte el Cabo.
¡Jo, Jo!
¡Águila! ¡Águila!
No se de dónde obtuvo tanta energía. Estoy exhausto.
¡Águila! ¿Viste el águila, no es así?
Águila.
Hubert la vio primero.
En el lugar en que estaba. Orgullo.
En una roca, cual ciervo.
Se fue volando cuando nos acercamos.
Así que la seguimos a las montañas.
Hasta su nido.
¿Encontraron su nido?
Así es.
¿Qué hay sobre sus hijos? ¿Vieron polluelos?
No esta vez.
Quizás la próxima semana.
Auf wiedersehen.
Wiedersehen, Jo.
Águila. Nido de águila.
Sí.
¿Escuchaste algo sobre los aliados bombardeando Berlín?
Su hija estaba ahí.
Ella no tuvo oportunidad.
Siento lo que pasó con tu hija.
¿Te gusta la poesía, Jo?
Pregunta tonta. A mí tampoco me gusta mucho.
Pero hay un poema.
Un poema alemán sobre las montañas.
Arriba de todas las colinas la paz abunda.
Los bosques están por todos lados.
Los pájaros no pían en las ramas.
Espera un momento, pronto, ahora
la Paz llegará a ti.
Es... Es una mentira.
Algunas cosas ni siquiera las montañas las pueden resolver.
Desde que escuché sobre mi hija, Jo,
Cada día me hago muchas preguntas.
Esa es la parte fácil. Responderlas, no tanto.
¿Qué estás haciendo aquí, Wilhelm?
Estoy resguardando la frontera.
¿Por qué?
Simple.
Para evitar que los judíos escapen.
¿Pero por qué ellos quieren escapar?
Porque ellos temen por sus vidas.
¿Y quién está amenazando sus vidas?
Yo lo hago.
¿Y qué pasa cuando ellos son capturados?
Campos de concentración.
¿Y qué pasa ahí, Wilhelm?
¿Cómo respondes eso, Jo?
Por lo menos conseguí algo hoy día.
¿Por qué ustedes nos castigan a todos?
No puedes...
Deténganse.
¿Dónde está la comida?
No, por favor.
¡No se la pueden llevar!
No habrá nadie en el pueblo.
Chicos, me temo que estoy muy ocupado.
No deberían estar aquí.
Y no iremos a ver águilas nuevamente.
El teniente me lo ha prohibido.
Saben mi marca.
Gracias, Hubert. Muy gentil de tu parte.
Hubert quiere que lo abras.
Realmente no estoy de humor para chistes.
¿Qué es esto? Él los hace.
Ahora váyanse, ustedes dos. De verdad necesito volver a trabajar.
No. Esperen.
Solo.. Llévate esto. ¡Llévatelo!
Aquí no hay combatientes que se resistan.
¡Por favor, no los vegetales!
¿Han dicho cuando se abrirá la frontera?
Nadie sabe. Ni siquiera los alemanes.
Así que se roban nuestra comida y nos dejan morir de hambre.
Nadie morirá de hambre.
Lograremos pasar los niños hacia España.
No seas ingenuo, Benjamin.
¿Acaso lo harás con niños enfermos?
Jo, ¿pudiste comprar la medicina que te pedí?
Lo siento, Lukas.
Lo siento mucho.
Tú ves, Jo, como nosotros,
Ellos se desarrollan cuando no hay luz.
Unos cuantos más de estos y tendremos suficiente
para preparale a Lukas una taza de té de champiñones.
Pronto mejoraremos su respiración.
¿Que hiciste? ¿Yo?
Todos ustedes. ¿Por qué los alemanes los odian tanto?
Si el Tiber se alza tan alto,
El Nilo se hunde tanto.
El llanto es siempre, "El cristiano al león."
Nos odian porque pueden hacerlo.
¿Y tú los odias?
Me dan lástima.
Algún, después de que hagan su avena para el desayuno,
Y la pongan dentro de sus bowls,
Caminarán hacia el bosque.
Mientras la mezcla se enfría.
Tengo que admitir Que, al mismo tiempo,
No entendí lo que Benjamin decía.
Cuando habló del Nile y el Tiber
Y los cristianos y el león.
Ella podría no haber sido una buena y honesta mujer.
Pero pronto aprendí a compadecerme de los hombres
si están llenos de ira.
Cando regresé a mi casa...
Hay alguien que quiere verte, Jo.
¡Papá!
¿Por lo menos Me reconociste, huh?
No puedes culpar a Christine.
Solo tenía dos años cuando te fuiste.
Déjame mirarte, ¿hmm?
Has crecido mucho.
Ven aquí.
Jo. Abuelo.
Puede parecer Una mano lisiada, Jo.
Pero, para mí, fue mi ticket de regreso a casa.
Los alemanes lo enviaron a casa porque los bastardos no podían trabajar más con él.
Hora de ir a la cama, Christine.
No, no, no. No.
Ve a la cama, por favor.
Escucha a tu madre, pequeña muchacha.
Déjala quedarse un poco más, Lise.
Bueno, es tarde. Ha sido un día largo.
Y es una ocasión especial.
Mi padre acaba de llegar a casa. ¿Hmm?
A Jo ya le caben tus zapatos.
Debieras estar realmente orgulloso de él.
Quizás a faltado a la escuela mucho más de lo que debería.
Pero Mademoiselle Audap entiende.
¿Quién? Mi profesora.
Ella reemplazó a Monsieur Balis después de que te fuiste.
Y Hubert lo ayudó, por supuesto.
¿Recuerdas a Hubert?
Por supuesto que sí.
Y no se sentó exactamente detrás de mí por cuatro años.
Debes mirar más allá de las ovejas en estas montañas, Henri.
¿Qué es esto?
Tu padre ha estado cortejando.
¿Cortejando? ¿A quién?
La viuda Horcada.
¿De nuevo? No lo creo.
¿A dónde vas? Afuera.
Pero no puedes. Es tarde.
Y no estás bien.
Hay toque de queda. Si el Boche te captura, ellos...
¿Ellos qué, papá?
¿Me espiarán? ¿Me dispararán?
Cuatro años estuve en ese campo.
No permitiré que me hagan prisionero en mi propio hogar.
¡Por favor, Georges!
No te quiero perder de nuevo.
Okay. ¡Papá!
¡Georges!
Por favor, por favor. Continúa.
Cuando las puertas de la Iglesia fueron abiertas,
y la plaza del pueblo fue llenada por el sonido de Bach,
Supimos que el verano se aproximaba.
La música del padre Lasalle parecía alzar las almas
de toda la parroquia.
A excepción de la del cabo.
Quien estaba sentado a las afueras del café.
Lleno de preguntas.
Mientras mi papá bebía dentro.
Tres cervezas, por favor.
Mira quien está contento de verme regresar.
¿Hmm?
Buenas noches.
Debieras unirte a nuestra pequeña fiesta.
Por la victoria.
Por la paz.
Binocular.
No ahora, Hubert.
¿Y dónde conseguiste esto, Hubert? ¿Hmm?
¿De donde los conseguiste Hubert, huh? ¡Papá!
¿Qué? El cabo.
¿Es amigo de ustedes, también? ¿Hmm?
Buenas noches.
Auf wiedersehen.
Está bien.
¿Georges?
Ah.
Vuelve a la cama, Georges.
Divertido.
Dame eso.
He estado escuchando cosas sobre ti que no me gustan, Jo.
Déjalo.
Dije, he estado escuchando cosas
que no me gustan, Jo.
No te atrevas a culpar a mi niño por nada de esto.
¿Tú niño? Puedes tenerlo.
Lévatelo. Te quedas fuera de esto.
Michel, él me dijo que fuiste
con el cabo alemán a las montañas.
Sólo fuimos a ver águilas.
¿Águilas? Mi propio hijo,
¿amigo de un sucio Boche?
Tú eres un colaborador.
¡Y tú eres un monstruo! ¿Eh?
¡Detente, Georges! ¿Crees que fue fácil para nosotros?
¡Tenemos que sobrevivir! Georges, suficiente.
Déjame decirte algo sobre tu hijo.
¡No, no, no! Este "collaborator."
¿Qué está pasando? Por favor, no, por favor.
Sabes que Jo le hace las compras a Alice?
¿Y qué?
Esa comida no es para Alice.
Es para siete niños.
Siete niños judíos,
escondidos en una cueva, arriba en los bosques.
Algunos de ellos han estado esperando dos años,
Para ser llevados más allá de la frontera.
Todo este tiempo,
tu hijo ha estado ayudando a mantenerlos con vida.
No solo mantenerlos con vida,
¡sino que ha mantenido su boca cerrada!
Así que no te atrevas
a llamarlo colaborador de nuevo.
No puedo creerlo.
¿Cómo pudiste ocultarme esto?
Porque tú, ¡tú solo habrías tratado de detenerme!
Pero, estos pobres niños,
¿Están aún en la cueva?
Una patrulla podría hallarlos en cualquier momento.
¿Tú crees que podemos mantenerlos ahí?
No hay forma de lograr que siete niños
pasen las patrullas sin ser vistos.
Bien, quizás no tengas que hacerlo.
Las personas ven lo que quieren ver.
Son muy perezosos para notar algo más.
Un hombre bebiendo antes del mediodía es un borracho,
no un esposo afligido.
Una vieja solterona de negro es una viuda, no una santa.
Un chico cargando bolsas de compras es un muchacho errante
no un héroe.
¿Qué es lo que quieres decir, Lise?
Bien.
Un niño
pastoreando ovejas
es un pastor,
no un judío.
¡Estás loca!
¿Disfrazar niños de pastores?
¡Absolutamente no!
Madam.
Deben haber 500 ovejas en el pueblo.
Es un caos cuando las movemos a pastar a las alturas.
¿Quién va a notar unos cuantos niños más pastoreándolas?
Y una vez que llegues a los rebaños,
Estarás tan cerca de España, que podrás escupir en ella.
Todos saben que sólo hombres pastorean ovejas.
No los Boche.
Han estado aquí solo por dos años,
Y no pueden decir ni la primera regla sobre nuestro pastoreo.
¿Qué pasa si alguien abre la boca?
Estás involucrando al pueblo completo.
Si logran poner siquiera una persona bajo alerta.
Es una posibilidad. ¡No!
Es de vidas de niños de lo que estamos hablando.
No es una posibilidad. ¡La respuesta es no!
Alice,
Tienes que dejarlos ir.
Henri,
¿Que pasará si les ocurre algo?
Hemos esperado mucho tiempo.
¡Esta es nuestra mejor oportunidad!
¿Como podremos bajarlos desde la cueva?
Quizás no te guste cómo va a sonar esto.
Y dijo,
No soy un buen pastor.
El buen pastor deja su vida por las ovejas.
Juan 10:11.
Por tres meses,
cada verano nuestro pueblo lleva muchos de sus hombres a las montañas.
Es tiempo de soledad.
Tiempo de reflexión.
Y el principio de meses de trabajo duro.
Así que, en dos semanas,
Para celebrar esta temporada de grandes migraciones.
Mademoiselle Audap y el coro de la escuela.
Darán un pequeño concierto.
Y ustedes están invitados.
Una reunión de la comunidad entera.
La invitación.
También se extiende a todos nuestros inquilinos de largo plazo.
Sé que usted es un amante de la música, teniente,
Y la totalidad del pueblo estará aquí,
Así que, ¿por qué no la guarnición?
Gracias, teniente.
El concierto comenzará a las 8.00
Difundan la palabra.
Es tiempo. Síganme.
Vamos. Vamos.
Al pueblo.
Vamos a ir al pueblo.
Vamos.
¡Allez!
¡Silencio! ¡Allez!
Por aquí. ¡Despabilen!
¡Por aquí, rápido!
¡Gracias, Mademoiselle!
Me temo que el concierto se ha extendido un poco más de lo esperado.
Buenas noches, y que Dios los bendiga.
¿Benjamin y Leah? Arriba en el pajar.
¿Y el resto?
Escondidos,
Antes de que suene la última campana de la Iglesia.
Silencio, Jo. Necesita dormir.
Estarás en España mañana.
No.
Llevaré a los niños a la frontera, y luego volveré.
Ella está cerca.
Lo puedo sentir.
Sé que no tendré que esperar mucho más tiempo a mi Anya.
Pero cuando llegue,
Tendrás que irte a España.
¿Ambos?
Cruzaremos las montañas una última vez.
Tal vez compre una granja en algún lugar de las colinas.
Algún lugar donde pueda tener vacas, ovejas, cerdos.
Alice no me perdonaría si no tengo cerdos.
Y luego podremos recuperar el tiempo perdido.
No te preocupes, Jo.
No me iré a ningún lugar todavía.
Me gustaría que no te tuvieras que ir.
Adiós, Leah.
¿Cuándo nos veremos?
Al amanecer, espero.
Alice te enviará un mensaje
cuando Benjamin regrese.
Hubert. Hubert. Shh. Hubert, quédate en silencio.
Difícil subida para un hombre viejo.
Entonces quizás podrías haberte quedado abajo en el pueblo.
Quizás. Hola, chicos.
Bonjour.
¿Les importaría que llenáramos nuestras cantimploras?
Lo podría hacer con un trago.
Sean rápidos. Si mal no recuerdo, también te gusta el trago.
Verás, yo también soy de montañas.
Para ustedes, la transhumancia. Para mi, la alpwirtschaft.
Esperaba que fuese lo mismo en todo el mundo.
En mi casa, tenemos solo vacas y caballos, no ovejas.
Las vacas son como las de ustedes.
Pero los caballos, tienen crines y colas doradas.
Los llamamos halflingers.
Como ustedes,
Las llevamos a los pastos altos durante el verano.
Excepto, por supuesto, no vamos todos juntos.
Siempre se ha hecho así.
Pero las mujeres y niños,
¿seguramente no siempre conducen a los animales?
Verás, en Bavaria, son sólo los hombres.
¿Pero ustedes?
¿Los alemanes siempre hacen tantas preguntas?
Nos gusta ser minuciosos.
Así que...
¿Siempre estás solo por aquí cada verano?
Sí.
¿Y todo este trabajo lo haces solo?
Todo.
¿Te importaría explicarlo?
Yo...
¿Me decías?
Bajas con el burro una vez por semana con el queso
a recoger suplementos.
Debe ser un trabajo duro.
Hans.
Tenemos que continuar.
Necesitamos llevar a los muchachos de regreso antes del toque de queda.
Deberías arreglar eso.
¡Vamos!
Digamos que tienes 12 manzanas. No puedo comer...
Al amanecer, esperemos, Alice enviará el mensaje cuando Benjamin retorne.
Al amanecer, esperemos, Alice enviará el mensaje cuando Benjamin retorne.
Al amanecer, esperemos, Alice enviará el mensaje cuando Benjamin retorne.
¿Están todos siguiéndome?
¿Jo?
No creo que hayas estado completamente con nosotros esta mañana.
Bien observo que no eres un natural matemático, yo...
¡Jo!
¡Jo! ¡Jo! ¿Qué pasa, Hubert?
¡Jo!
Todos ustedes, manténgase en sus puestos.
¿Ustedes son judíos? Sí, lo somos.
Serán escoltados a la estación por el cabo Hoffman.
Denles un caballo.
¿Tú eres el cabo?
Por el amor de Dios, ¿Quieres que caminen?
Pueden tomar el mío.
Ve a por el, ¿podrías?
Ahora, por favor, Jo Lalande.
¿Y entonces?
Ese no es mi problema.
Columna, muévase.
Gracias.
¿Los niños?
A salvo. Entonces, ¿qué pasó?
¿Qué pasó, Papá?
La pequeña.
Nunca había visto algo como eso.
Se aferró a él como si se se fuera a ahogar si lo dejaba ir.
¡No quiero ir!
Jo, tuvimos que bajarla con nosotros.
Tuvimos que regresar al cobertizo.
Benjamin estaba muy calmado.
El burro reaccionó inmediatamente.
Rebusnando lo suficientemente fuerte como para despertar hasta los muertos.
Y tu amigo, él no se acobardó.
No retrocedió cuando el oso apareció por entre los árboles.
Él lo miró directamente a los ojos.
Como si supiera que no lo atacaría.
Él solo quería decir hola.
No hay leche hoy, viejo amigo.
Y de un momento a otro, el oso se fue.
Fuimos tras el burro.
Y acuando regresamos, estábamos rodeados.
Alguien tiene que contárselo a Alice.
Y no sé si tengo el corazón.
Podríamos ir todos juntos.
Mejor ve tú de vuelta a las montañas.
Esas ovejas no se ordeñarán solas.
Ok. ¡No!
Yo iré.
Algunas cosas incluso las montañas no pueden resolver.
Esperaba que el cabo estuviera equivocado.
Así que, como mi papá antes de mi, y mi abuelo antes de él.
Pasé el verano tres meses en los pastos altos.
Solo con mi rebaño y mis pensamientos.
Mi primera transhumancia.
En mi breve viaje a casa todas las conversaciones eran sobre la guerra.
Los estadounidenses y los británicos aterrizando en las playas.
Los soviéticos avanzando desde el este.
Todos presentían que el final estaba cerca.
Pero para mí, los alemanes perdieron la guerra en nuestro pueblo.
El día en que capturaron a Benjamin y Leah.
De un momento a otro, el uniforme se convirtió en la única cosa
que todos podían ver.
Sus sonrisas fueron ignoradas.
Sus pequeños actos de amabilidad, ignorados.
No había esperanza o victoria después de eso.
No te preocupes, nadie puede vernos.
¿Los devolvieron?
Pero la pequeña copa que me hizo la guardaré para siempre.
La dejaré en casa cuando esto termine, para recordar este lugar.
Para recordarlo a él, y a tí.
¿Fueron llevados a uno de esos campos, no es así?
Jo, no tengo respuestas. ¿No tienes respuestas?
¿O no quieres pensar en la respuesta?
Jo, Yo... Él era mi amigo.
Los dos lo eran.
Él estaba esperando a su hija,
para poder escapar juntos a España.
Lo sabías. ¿No cierto?
Sabía que había alguien o algo
que no querías que yo viera.
Habían siete siete niños ahí.
Lograron escapar.
Todos excepto Leah.
Bien, por lo menos hemos logrado algo.
Monsieur Sarthol, ¿ha visto a Hubert?
¿Qué es esto, Jo? ¿Huh? ¡Hubert!
Dile que venga cuando lo encuentres.
Oh, lo ví. Se fue al cementerio.
¡Ok, flanco! ¡El muchacho! ¡Tiene un arma!
¡No, Hubert, no!
¡No, Hubert, No!
¡Despierta, Hubert!
¡No lo hacía en serio! ¡No lo hacía en serio!
¡No lo hacía en serio!
¡Jo!
Ah, cariño Esas son para la abuela.
Ok, Mamá.
Eres un estrella, Jo. Ponlas en la mesa.
Tiene algo de correo aquí también, Madam.
¿Podrías abrirlo por mí? Y basta de llamarme Madam.
Dime abuela.
Otras carta del alcalde Pau...
Bien, puede poner eso en el cajón.
¿Esperabas un telegrama?
No.
¿Qué dice?
Estoy en camino.
Benjamin.
Anya.
¡Abuelo! ¡Abuela!
¡Anya!
Durante la ocupación alemana del sur de Francia,
cientos de ciudadanos franceses arriesgaron
sus vidas para ayudar a judíos europeos a liberarse
de la persecución Nazi y lograr escapar a España.
Su sacrificio ayudó a salvar más de 7500 judíos.
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