All language subtitles for Mine Own Executioner (Anthony Kimmins, 1947) Spanish

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Original subtitles

SUBTÍTULOS TRADUCIDOS PARA WWW.NOIRESTYLE.COM

Hay muchos ejemplos de hombres que han sido sus propios verdugos,

...y que se han esforzado duro para que sea así;

...algunos han estampado su cerebro contra los muros de su prisión,

...otros se han tragado todo el fuego de sus chimeneas;

...pero yo no hago nada contra mí, y aún así, soy mi propio verdugo.

El Sr. Milne está arriba.

- ¿Café, Sir George? - No, creo que más tarde, ¿no?

Oh, sí, sí, sí, por supuesto. No, más tarde.

Pues ya ve, cuando la vieja murió dejo esta casa,

...su residencia, legada...

...como clínica para la investigación psicológica gratuita..

Una casa estupenda, no hay duda.

Lo que no dejó es dinero alguno para poder mantenerla.

Hasta el momento nos hemos arreglado para sufragarla.

Todos los que trabajan aquí lo hacen gratuitamente.

Pero ha llegado el momento de expandirnos.

Hay cantidad de casos urgentes en espera.

El mundo está lleno de neuróticos, totalmente lleno.

Trabajo vital pero no hay dinero.

Por eso queremos su ayuda, Sir George.

Por supuesto, los fondos que proporcione serán exclusivamente para investigación.

Mi querido Sir George, si esto no es investigación médica, dígame ¿qué es?

Mire los casos que tenemos...

Sí, sí, sí, no tengo ninguna duda, es un trabajo muy valioso, pero...

Venga conmigo, Sir George, venga, se lo mostraré.

El tratamiento que uno recibe aquí de forma gratuita le costaría muchísimo...

...si fuera tratado de forma privada.

Bien, la casa se divide en consultas separadas.

Ahora mismo, sólo funcionan cinco.

Paneles de cristal en las puertas, así podemos observar sin molestarles.

Bien, aquí dentro...

...está el Doctor James Garsten. Especialista de Harley Street.

Habrá oído hablar de él, claro. - Oh, sí, claro.

Está tratando un caso agudo de claustrofobia.

El hombre trabajaba en el metro. Tuvo de dejar su empleo.

Cuando llegó, no podía permanecer dentro de una habitación.

La verdad es que parece bastante normal.

- Sí. Interesante trabajo, ¿verdad? - Oh, sí, sí. Mucho.

Veamos este otro.

Un pequeño. Un chico brillante. Moja la cama.

Su padre es un obrero. Intentó arreglarlo a golpes.

¿El Sr. Felix Milne?

- Un hombre muy brillante. - No es un médico cualificado.

Oh, mi querido Sir George,

...este grupo probablemente incluya a la gente más cualificada...

...de Inglaterra en este tipo de trabajo.

Por ejemplo este hombre, Milne, con una vasta experiencia.

Dos veces primero en Toronto. Estudió en Viena. Trabaja aquí desde el principio.

Me gustaría conocerle.

Sí, por supuesto, Sir George.

Tu madre dijo que fuiste al cine ¿Fuiste?

¿Qué película viste?

¿Viste "El Pato Donald"?

No me gusta Donald tanto como Mickey.

¿Estuvo bien?

Estuvo bien.

Oh, Felix.

¿Te importa? Sólo un momento.

Mira aquí, Norris.

¿Cuántas veces te he pedido que...? - Lo lamento mucho, Felix,

...pero Sir George Freethorne quería conocerte.

- ¿Cómo está usted? - ¿Cómo está usted?

Seguro que sabrán disculparme, estoy muy ocupado. Gracias.

Lo siento mucho, Sir George. Espero no haberle hecho daño.

Oh, no, no.

Un hombre excelente ese Milne. Muy entregado a su trabajo.

¡He podido verlo!

Bien creo que el próximo...

Tu paciente estaba montando mucho alboroto hoy en la puerta de al lado.

¿Quién? ¿La rubia de Hans?

Tiene mucha agresividad dentro. ¡Hay que hacerla salir!

Hoy me lanzó un libro a la cabeza.

- ¿Y qué hiciste? - Pues se lo lancé de vuelta.

Creo que pronto me golpeará.

¡Qué bien te lo pasas!

Ríete, pero está bien así. Tiene que haber acción, ¿sabes?

Tú te sientas y te sientas, y hablas y hablas, ¿y a dónde te lleva eso?

Mira, Jim. Tiene que ser así, ¿sabes? La agresividad tiene que salir.

Muy bien, muy bien, no me estaba quejando, yo sólo...

...desearía que los muros entre nuestras salas fueran más gruesos.

¿Estampó un florero o algo así?

- Sí, verás... - Bastante significativo, ¿no?

Hacer añicos un recipiente para las flores.

Hola, ¿cómo está mi hermano curandero Felix?

- ¿Tienes un hermano llamado Felix, Paston? - Me refería a éste.

Bueno, tengo que irme.

Supongo que os habréis terminado todo el café como siempre.

- No, te he guardado un poco. - Gracias,

...Phyllis, estás muy guapa.

¿Sabías que el viejo Freethorne estuvo aquí esta tarde?

- ¿Freethorne? - Sí. Norris intenta sacarle dinero.

Sí, yo no ayudé mucho, le cerré la puerta en la cara.

Espero que acceda.

Haríamos maravillas con un par de esas máquinas de convulsión.

Lo que este lugar necesita no es dinero,

...sino un mejor equipo. Ese Paston, por ejemplo.

- Es un curandero ignorante, debería marcharse.

¿Deshaciéndose de los curanderos? ¿Y qué pasa conmigo?

Oh, eso es diferente. Usted ha estudiado, es serio.

Sabe más que cualquiera de nosotros.

No pensaría así si viera todos mis esfuerzos con el pequeño Charlie Oakes.

Cuando he conseguido algo con el chaval, su padre le da con una correa...

...y volvemos a estar en el punto de partida. Bueno, debo irme.

¿Una tarde atareada?

Los clientes privados de costumbre. Mucho dinero y muy poco que hacer.

- Pero pagan. - ¡Pagan! Escucha a Harley Street.

Alivia sus carteras y les alivias la mente.

¿Tú qué piensas, Hans?

¡Agresión, acción! ¡Y en mucha cantidad!

Puede que tengas razón.

Es usted increíblemente inteligente.

- ¿Llevo derecho el sombrero? - Sí, es muy bonito.

¿El Jueves como de costumbre?

Bueno, si usted quiere, pero la verdad,

...no puedo hacer mucho por usted.

Sí que lo hace. Hace mucho por mí.

¡Por favor, no diga que no va a seguir tratándome!

No podría soportarlo. - Muy bien, lo alargaremos un poco más...

...hasta que se dé cuenta de que me está pagando simplemente por hablar.

Oh, pero eso no me importa en absoluto. Merece la pena.

- Le veré el Jueves. - Merece la pena más de lo que puedo decir.

La comprensión y el cariño.. - Le veré el Jueves.

Adiós, Señora Maresfield.

¿Es esto todo por esta noche?

Me temo que la Sra. Lucian viene a las cinco.

¿Quién es la Sra. Lucian?

- No lo sé. La Sra. Milne habló con ella. - Oh, no, yo...

- Hola, querida. - Hola.

Se me cayó de la bandeja.

Eso parece.

No, no lo pude evitar. Lo hizo a propósito.

Mira, cariño, no me importa que rompas vasos, incluso los más hermosos.

Pero no los trates como si fueran tu hijitos, sé buena chica.

- Escoba y recogedor. - Sí.

Deja que te lo haga nuevo. Este está revenido.

Está bien así.

¿Estás seguro? Te lo puedo hacer en un minuto.

¡Por el amor de Dios, no me agobies!

¿Quién es esa Sra. Lucian? ¿Por qué viene esta noche?

Lo siento, pero parecía muy urgente.

Claro que sí. Todas lo parecen.

Es apuesta segura que rondará los 50. Una vez fue hermosa, muy hermosa.

En 30 años no ha pegado palo al agua, excepto para casarse con el Sr. Lucian,

...del cual ahora se da cuenta que ya no le ama con antes.

Con lo cual, no duerme bien por las noches, ¿podría yo hacer algo al respecto?

¡Esa es exactamente la Sra. Maresfield!

Todas lo son. Fuera de la clínica, todas son variantes de la Sra. M.

Todas son penosamente normales y quieres que yo las cure.

A la sociedad no les importan lo más mínimo, ninguna de ellas.

- ¿Por qué no las dejas? - ¿Y qué hago?

Trabajar en la clínica. Crees que eso merece la pena.

¿Y qué utilizaremos como dinero?

¿Va a seguir apareciendo esa pregunta?

De todas formas, anoche me ibas a dejar.

Eso era anoche y esto es hoy.

Mira, Felix, dejemos esto claro.

¿Sigo bajo aviso?

Te digo que eso fue anoche y hoy es hoy..

Y no llores, Rhino. - No iba a llorar, es sólo que...

Tengo que saberlo, sabes que tengo que saberlo.

Sí, claro que sí. Después de todo, habría que hacer maletas, comprar billetes...

Y poner la habitación en alquiler, elegir el tren y contratar el abogado.

Oh, cariño. No sé en qué punto nos encontramos.

No te preocupes, lo solucionaremos cuando tengamos más tiempo.

- Es culpa mía, soy irritante. - Sí que lo eres.

Eres despreocupada, patosa, rompes cosas y si lo juntas todo el terrible,

...pero eres mi personal y única Rhinocerous.

Y no tengo excusa por estar acosándote todo el tiempo.

La Sra. Lucian está en la sala de espera.

No estés mucho rato con ella, querido, o Peter y Bab estarán aquí.

- ¿Vienen esta noche? - Sí, lo siento. No pude evitarlo.

Está bien. Supongo que tienes que ver a Barbara de vez en cuando.

Claro. Me sentaré y le miraré las piernas toda la noche y me lo pasaré genial.

No seas borde, cariño. Y no olvides el recogedor.

Sra. Lucian.

Buenas tardes, Sra. Lucian.

¿Cómo está usted, Doctor Milne? Muy amable por su parte el recibirme.

Nada de "Doctor". Me gusta dejarlo claro desde el principio.

Oh, no, por supuesto. Por eso vine.

- ¿En serio? Bueno, siéntese, por favor. - Muchas gracias.

Bien, ¿cuál es el problema?

Oh, no soy yo.

Claro que habría mucho que tratar conmigo, pero...

...nadie se ha dado cuenta aún.

No. Se trata de mi marido, Adam.

- ¿Qué le pasa a Adam? - Bueno...

...intentó matarme.

- ¿Matarle? - Sí.

Anoche. - Ya veo.

Bueno, ¿me puede contar algo más? Cómo empezó todo y esas cosas.

Bueno, Adam y yo nos casamos en 1940.

Él era piloto de guerra de la RAF.

Lo hizo muy bien y le dieron una condecoración.

- ¿Entonces se encontraba bien? - Era mucho más que bien.

Y entonces le mandaron al Este.

Y lo siguiente que supe de él fue...

...que le habían visto caer envuelto en llamas, cerca de Rangoon.

Pero nunca dudé que volvería a aparecer.

Y lo hizo. Después de casi un año.

¿Y qué le había pasado a ese chico?

Este otro asunto. ¿Empezó repentinamente?

Como si nada.

Habíamos salido a bailar; para que entrenara la pierna.

Y yo fui a acostarme primero.

Lo siguiente que recuerdo es que me agarraba por el cuello. Tenía ojos de loco.

¿Antes de eso parecía normal?

He notado, en estos dos últimos meses, que ha estado muy callado.

Y a veces, cuando le hablabas, era como si no se encontrara allí.

En términos mentales, ¿le había dado la espalda?

Sí, eso es exactamente.

Ya veo. Bien...

...Sra. Lucian, hay dos cosas que le tengo que decir ahora mismo.

En primer lugar,

...creo que su esposo debe ver a otra clase de especialista.

Le daré el nombre de uno bueno.

En segundo lugar, corre usted un gran riesgo viviendo con él.

Bueno, la respuesta para ambas cuestiones es sencilla, Mr. Milne.

¿El otro especialista es un doctor? - Sí.

Entonces olvidémonos de eso.

No llevaría a Adam a ver un doctor a menos que le empujara con un tractor.

Odia su sola presencia.

Les vio demasiado durante la guerra.

Ya, bueno, pues me temo que...

Y la otra es más sencilla aún.

Si tiene que medio ahogar a alguien, tiene que ser a mí, ¿no es así?

Si pudiera hacer algo por él, Sr. Milne...

Me gustaría decirle que lo estaría haciendo por un gran tipo.

Sí, lo sé, pero...

...verá, según lo que me ha dicho, no soy el adecuado para este trabajo.

¿Quizás si pudiera verle?

Sí.

Supongo que esa es la respuesta.

Bien, ¿podría venir mañana?

¿Alrededor de las cinco? - Oh, eso estaría bien.

Y gracias, Sr. Milne.

Gracias más de lo que puedo decir.. - No hay de qué.

Lo que es alarmante es la total falta de autocontrol que se ve, ya sabe.

Oh, gracias, gracias. Gracias, mi amigo.

Avaricia. Avaricia y egoísmo.

Cuanto más dinero mejor y haciendo lo menos posible.

Eso es lo que quiere la gente, ya lo saben.

Es lo que todos queremos, querido.

¿Ocupado, Felix?

Sí, de una forma poco útil.

Demasiado ocupado.

Se está matando a trabajar.

- Permíteme. - Gracias.

¿Crees que le hace bien a la gente? Quiero decir eso de...

...escarbar en sus mentes?

A veces.

¿Qué es lo que haces? Me refiero a que...

...supongamos que voy a verte. ¿Qué es lo que me haces?

No te haría nada.

Tú haces todo el trabajo. Yo sólo te hago hablar.

¿Sobre qué? ¿Sobre el tiempo?

- Sí, si es de lo que quieres hablar. - ¿Y eso a dónde me lleva?

Bueno, eso hace que te acostumbres a hablar conmigo.

Luego, con un poco de suerte, me contarás algo que importe.

Un truco de confianza en realidad.

Oh, comprendo. Y...

...sacarme eso de dentro me hace bien. ¿Es esa la idea?

En parte.

Sí, sí, comprendo. Podría hacerme bien, pero...

...me sigue pareciendo un asunto muy embarazoso aún y todo.

Pero Peter, tú enseguida te sientes incómodo.

A mí no creo que me importara.

Tú siempre has sido una pícara desvergonzada, querida

Termínate eso, cariño. Tenemos que irnos.

- ¿Ya? - Sí, es tarde.

¡No! No lo es.

Vamos, Bab. Te traeré el chal.

Cuando estés lista, querida.

Me alegro que tengamos algún momento a solas, hay...

...hay algo sobre lo que te quiero pedir consejo.

Este, este trabajo que haces,

...puedo ver que quizás haya algo en él,

...ya sabes. - Sí.

Claro que la gente dice que son todo tonterías, pero después de todo,

...a la gente le pasan esas cosas, ¿sabes? - Si que les pasa.

¿Sobre qué me quieres pedir consejo?

Bueno, es sobre Barbara.

- ¿Barbara? - Sí. Es una chica muy rara, Barbara.

Extraña en muchos aspectos.

- ¿Qué aspectos? - Oh, toda clase de aspectos.

En cierto sentido, creo que tiene un pequeño...

...complejo sexual.

¿Qué quieres decir con eso exactamente?

Bueno, no quiero entrar en detalles, pero...

Lo que quería preguntarte es:

...¿trabajas con ese tipo de temas?

Sin saber más, no puedo darte ningún consejo.

Oh, lo sé, y lo agradezco, pero...

Me preguntaba que si tuvieras una charla con Barbara.

En plan profesional, para que hablarais...

...y saber qué piensas.

Dudo que hubiera mucho que saber.

Al menos, que yo pudiera llegar a saber.

Yo no estaría tan seguro. Te digo que Barbara es una chica muy rara.

Por supuesto, estaré encantado de verla si así lo quieres.

Desearía que lo hicieras.

- No hace daño a nadie, ¿no? - No.

¡No he oído semejante tontería en mi vida!

¿Qué piensa que le pasa?

No lo sé, cariño.

- Bab va a reírse mucho de esto. - No creo que se preocupe.

¡¿Preocuparse?! Estará encantada.

No te resultará muy difícil que se ponga a hablar.

Y apuesto a que tiene para todos.

De todas formas, no veo que esto lleve a nadie a ninguna parte.

Mira, no le des importancia a esto, ¿vale?

¿Importancia? ¡Pues claro que se la doy!

Bueno, eso es peligroso.

Bab se aprovechará de la situación.

Siempre se aprovecha de las situaciones.

Nunca te quitaba ojo de encima, Felix. - No.

Siempre lo hacía con todo lo que era mío.

Tú vienes de los bajos fondos y apuesto a que lo has preparado todo..

- La Rhino está celosa. - Pues claro que estoy celosa.

Llevo celosa de Bab toda mi vida.

Te irá con esa con esa sonrisa desnuda.

- No querrás que lo haga, ¿verdad? - Buenas noches, Rhino.

Buenas noches.

¿Felix?

Por casualidad no estarás enamorado de ella, ¿verdad?

Duérmete, boba. Te veré por la mañana.

- Sra. Edge. - Oh, sí.

- Hola, Barbara. - Hola, Felix.

No es demasiado temprano, ¿verdad?

- ¡No! No, a tiempo para el té. - Genial.

- ¿Todo esto es parte de tu servicio profesional? - Sí.

- ¿Leche? ¿Azúcar? - No, gracias.

Bonita habitación.

No está mal.

Uno se cansa de ella.

- Pues bien, Barbara. - Pues bien, Felix.

Supongo que Peter te habló de nuestra charla.

Bueno, sí y no.

Verás, estaba muy incómodo el pobre.

Y cuando está incómodo, es difícil seguirle.

Pues verás, quería que tuviera una charla contigo. De forma profesional.

Sí, dijo algo sobre un examen preliminar.

¿Me tengo que quitar la ropa o algo por el estilo?

No a menos que te sientas más cómoda sin ella.

¡Oh! Rechazada. No creo que me vaya a gustar esto.

- Escucha, Bab, sin tonterías. - Por supuesto, sin tonterías.

¿Hay algo en...

...todo lo que dijo Peter?

Felix, querido, ¿cómo te lo puedo decir? No sé lo que te dijo.

¿Por qué te casaste con él?

¿Estabas enamorada de él?

De forma cortés, no.

¿Y qué esperabas sacar de ello?

Quería irme de casa.

Quería seguridad. Tener dinero, ropas y...

Desde ese punto de vista, no fue una mala ganga, ¿no?

¡Por Dios, no! No creas que me estoy quejando.

Es Peter el que se queja, no yo. - Ya.

Eso es cierto.

¿Así es como tiene que ser un examen preliminar?

La verdad es que es muy normal.

Entonces me parece que la respuesta es obvia. Estoy muy enferma.

Y deberías cogerme como paciente.

Te podría contar todo, eso tendría gracia.

Eso crees, ¿no?

Sí, Felix, es tu obligación. Te mereces casos como el mío.

Escucha,

...no te cogería como paciente aunque fueras la única paciente que hubiera.

Pero, Felix, ¿por qué no?

Ya sabes el porqué, ¿no es así?

¿Presumiblemente porque no estás interesado?

Sabes perfectamente que es porque estoy endiabladamente interesado.

Ese es el problema.

Bueno, Felix. ¿Y ahora qué?

Tú te vas, y yo le diré al Peter que no te pasa nada.

Oh, estará muy decepcionado.

- No lo puedo evitar. - No yo.

Esperaba ser hipnotizada, contarte mis secretos y esas cosas.

Escucha, Bab, para con eso y vete ya.

Sé buena chica.

Muy bien.

Pero creo que eres un sinvergüenza. - Oh, no, no lo crees.

No hay nada peor que alguien que hace que te despojes del respeto en ti misma...

...y sigas con la ropa puesta.

No seas borde. Sabes que no es así, ¿verdad?

Estaría lívida si pensara que es así.

Querido Felix.

Y ahora deja que me sacuda el polvo de este laborioso pero...

...decepcionante lugar.

- Adiós, Barbara. - Adiós, Felix.

- ¿Dónde está ese Sr. Lucian? - No lo sé. Va con mucho retraso.

Los pacientes nuevos llegan o muy tarde o muy pronto. Parece que... Espera.

Creo que iré a ver.

¿Es usted Lucian?

- Sí. - Soy Milne. ¿Qué tal si entramos?

Muy bien.

¿Qué es? ¿Una piedra especial, o simplemente una piedra?

Bueno, la vengo chutando desde Earls Court.

Me parece una pena perderla ahora.

- ¿Vino caminando? - Sí.

Dicen que es bueno para mi pierna.

- ¿Cómo está su pierna? - Oh, va mejor, Doc.

No, nada de "Doctor". No soy un doctor.

Ah, vale, Doctor.

No, no estoy colegiado.

"Doctor" desde mi punto de vista.

Véalo a su manera.

- Molly dice que vino a verle. - Sí.

Y que me va a curar de todo tipo de cosas.

Las tenga o no.

Oh, venga ya. No le dijo que dije eso.

De cualquier forma, ¿qué le pasa? Vamos, siéntese.

Nada. Ninguna cosa, pero...

...ella piensa que sí. - ¿En serio que está perfectamente bien?

Sí.

Excepto por mi pierna y una o dos cosas más como esa.

Ya veo.

¿Quizás Moll le dijo algo?

Dijo que había estado prisionero y que escapó, y esas cosas.

Sí.

Bueno, ese tipo de cosas le afectan a uno.

Es normal.

- Sí. - Pero yo soy bastante duro.

Si no lo fuera, no estaría aquí.

¿Tiene idea de qué es lo que le preocupa a su esposa?

¿A Moll?

Ella siempre está preocupada. ¿Sabe cómo es eso?

Ella es una maravilla. Se lo he hecho pasar muy mal.

¿Quiere decir por estar alejado y esas cosas?

¿A qué otra cosa me podía referir?

¿No es consciente de haberla tratado nunca de mala manera?

Le pregunto eso, porque yo estoy muy enamorado de mi mujer.

Pero sé que a menudo soy muy ingrato con ella.

- ¿Le dijo ella que la traté mal? - No, por supuesto que no.

Todo lo que he hecho ha sido para bien.

Claro que no siempre ha funcionado.

Pero lo hice siempre para bien.

Siente eso, ¿verdad?

Pues claro que sí. ¿Qué diablos significa esa pregunta?

Si no lo sintiera no lo diría, ¿no es así?

A veces la gente dice cosas que realmente no piensa.

Bueno, pues yo no.

Comprendo.

- Y bien, ¿va a tratarme? - No lo sé.

¿Cree que sería una buena idea?

Moll parece muy segura de ello.

No creo que pueda hacer nada, pero...

...puede intentar lo que quiera si ella lo quiere así.

¿Se podría intentar por un tiempo y ver cómo lo llevamos?

Moll quiere eso.

¿Cuánto costará?

¿Le dijo Moll que estábamos sin un céntimo?

Bueno, ya llegaremos a eso si vemos que la cosa va bien.

Eso ya es una diferencia con la mayoría de doctores.

Muy bien. ¿Cuándo vengo?

- ¿El Lunes a la misma hora? - De acuerdo.

Y ya que está aquí, querría tomar algunos datos.

Deme su nombre completo.

Adam Lucian.

- ¿Edad? - 28.

- ¿Viven sus padres? - No.

¿Podría decirme algo sobre ellos?

La profesión de su padre y esas cosas.

Mi padre era abogado.

Mi madre era su esposa.

Bueno, eso es todo por hoy, Doc.

Seguimos la próxima vez, ¿eh?

A menos que no haya nada en especial que me quiera decir. ¿Lo hay?

- No, creo que no. - Muy bien entonces.

Adiós, Doc.

Srta. English.

¿Quiere dejar la puerta principal abierta? Y deje ésta entreabierta también.

Sí, Sr. Milne.

ADAM LUCIAN 28 años.

Esquizofrenia. Doble Personalidad. ¿Conflicto en su temprana infancia?

Lo que usted no sabe es que casi la maté.

Ya veo.

Intenté estrangularla.

Por eso está preocupada.

Piensa que la próxima vez lo podría hacer y me colgarían.

- ¿Tiene idea de por qué lo hizo? - No.

¿Por qué no la mató?

Yo, no lo sé.

Algo pasó que me detuvo,

...y entonces ya no quería..

¿Por qué debería querer, de todas formas?

No puedo recordar mucho. - Comprendo.

Pensé que debía saberlo, pero se me escurrió en el cerebro.

Sí, creo que es muy importante.

Ya.

Yo, pensé que debía saberlo.

Sí, bueno, hablaremos de ello en la siguiente ocasión.

Claro. Adiós.

- Adiós. - Ciao, Do... Ciao.

Hola, cariño.

Hola. Qué bueno que hayáis venido.

- Hola, Bill. - Hola.

¿Dónde está ese marido tuyo?

- Oh, por allí, en alguna parte de la esquina. - ¿En serio?

Toma, prueba esto.

¿Suficiente ginebra?

Maravilloso.

- No, gracias. - Claro.

- Estás bebiendo un poco, ¿no? - ¿A quién le importa?

¿Es un sombrero nuevo? - Ya era hora.

Con lo guapa que estás, ¿cómo querías que me percatara de un simple sombrero?

Mentiroso, me brilla la nariz y me siento horrible.

Parece que tengas 17 años y eres la chica más atractiva del salón.

- ¿Estás seguro? - Sí.

- ¡Eh, Felix! - El Coronel Blimp quiere charlar.

Deja de flirtear con tu mujer y ven a prestar atención a alguien más.

El Sr. y la Sra. Milne El Sr. y la Sra. Fenshaw.

¿Cómo está usted?

Felix es uno de esos psicoanalistas, ya sabe. Ve el interior de la gente, ¿sabe?

¿En serio?

Oh, en serio, le echa un vistazo a uno y luego ve su interior, ¿eh?

¿No es cierto? ¿Eh?

¿Ver el interior? Bueno, eso depende del material del que estés hecho.

Estábamos hablando del viejo local de Rumplehurst.

Siempre he jurado que la mejor comida en Inglaterra...

Oh, venga ya, son tan pequeños.

No, si no le importa, no quiero. Creo que no van conmigo.

- Hola, Barbara. - Oh, hola, Felix. ¿Una copa?

Oh, gracias. Estás muy atractiva.

- ¿Te gusta? - Oh, ¿el vestido? Ni me había fijado.

Felix, ¿ese comentario está en consonancia con tu etiqueta profesional?

No estoy aquí en calidad profesional.

- Oh, ya ves que yo sí. Anfitriona y todo eso. - ¿Lo estás?

Mira, quiero presentarte a Julian Briant.

Felix Milne. Julian lleva mucho tiempo queriendo conocerte, ¿no es cierto?

Sí lo es. Es usted el psicólogo, ¿no es así?

No el psicólogo, tan solo un psicólogo.

Muy bien.

Yo estoy en el mismo caso. - ¿De verdad?

Sí, soy agente de publicidad. Siempre digo "psicología".

De eso trata mi negocio, pura psicología.

No existe la psicología pura.

No es un tema puro.

Oh, cierto.

Nada puede ganar a un buen y maduro Stilton ¿eh?

Cariño, para de hablar de comida.

No puedes traer aquí a la gente, darles un sándwich y hablar así como así.

No es educado.

Oh, hola, querida. ¿Una copa? - Hola. Muchísimas gracias.

Verá, es sencillo ver algunos temas desde el ángulo psicológico.

Por ejemplo, las medias.

Presumiblemente el ángulo psicológico de las medias es mirar desde el suelo hacia arriba.

No, tengo uno, gracias. Bien, tome un montón de queso cremoso.

No es sencillo ver el ángulo psicológico del queso cremoso.

¿Queso cremoso? Oh, muy bueno para usted.

Bueno, pensé que si pudiéramos tener a alguien de su campo para ayudarnos,

...algo así como un consultor, alguien que realmente aportara el ángulo psicológico...

Tengo ese hombre para usted: Bob Paston.

- Yo pensé que quizás usted... - No, no, no. Pruebe con Paston.

Tiene el ángulo psicológico para cualquier cosa.

¿Lo ha cogido? Paston.

El Nº 48 de Westwood Avenue.

- ¿Seguro que es bueno? - Oh, es increíble.

Vuelvo enseguida.

Gracias, muchas gracias.

De nada, viejo amigo. Un placer que haya venido.

Oh, hola.

Soy un gran éxito en tu fiesta. La gente se ríe con lo que digo.

¿No es esa tu profesión, animar a la gente?

Hablando de profesiones,

...¿no podríamos vernos los dos cuando no estemos en labores profesionales?

¿Qué tal te fue con Julian Briant?

Oh, está demasiado interesado en el queso cremoso.

De todas formas, al diablo Julian Briant. Estás encantadora?

Solía estarlo.

No podrías haberme salido con eso de "mantén la distancia" hace unos pocos años.

Pero estoy haciéndome vieja, Felix. - Lo sé, los dos envejecemos.

Sería mejor que saliéramos juntos antes de llegar al periodo de "silla de ruedas".

Yo no lo creo. - ¿Nunca?

¿Nunca?

Nunca es mucho tiempo.

Digamos "alguna vez" y dejémoslo ahí.

Eh, hola. Bonito sombrero.

Vamos, malvado. Vámonos a casa antes de que cometas alguna travesura.

- Oh, hola. - Continúa.

No, lo siento. Es un poco recargado.

No estaría molestándote, ¿verdad? - No.

Ese Lucian vuelve a retrasarse.

Va a ser un caso muy difícil.

Encima, se llevó mi bastón.

¿Tu bastón? ¿Por qué?

Bueno, piensa. Viene aquí, es cojo. ¿Cierto?

Se lleva mi bastón para ayudarse. ¿Elemental, querida Watson?

- Oh, comprendo. - Sí.

Es una especie de símbolo.

El bastón eres tú,

...y su cojera es lo que le pasa.

A grandes rasgos.

En otras palabras, quiere que le ayudes.

Una parte de él, quiere.

Pero muchas otras partes, no.

Desearía no haberme ocupado de él.

- ¿Por qué? - Porque es un mal esquizofrénico.

Y no sé lo suficiente sobre esquizofrénicos.

Están fuera de mi especialidad.

Sea como sea, ahora mismo no me quiero formarme.

Es demasiado irregular, con unas cosas y con otras.

Mira, Felix, ¿has...

...arreglado algo con Bab anoche?

¿Qué tipo de cosa?

Oh, si has organizado algo para verla y esas cosas.

No, ¿por qué?

Se te veía muy agitado a su alrededor.

¿Te das cuenta que eso no tiene nada que ver con Bab, como Bab?

Por supuesto, y no es una crítica por mi parte, no significa nada.

Lo sé.

Sé lo que debe parecer, pero no es importante. Realmente no lo es.

Verás...

...hay una parte de mí que no ha crecido lo suficiente.

Sigue en una edad mental de unos 14 años.

Claro, la mayor parte de mí está muy crecida. Si no fuera así, no podría hacer este trabajo.

Pero fuera de mi trabajo, me las tengo que ver con estas cosas.

Adquiere toda clase de formas.

Provocándote y acosándote, por ejemplo.

Las conoces, ¿no es así?

Algunas de ellas, creo.

Sí, bueno, ahora este asunto con Bab.

La parte de mí que la encuentra atractiva,

...es todo parte de ese tema.

Es una especie de deliberada y gratuita inmadurez.

Por supuesto, no es tan sencillo como todo eso.

Bab o no Bab, te aburres bastante conmigo. ¿No es así?

Mujer aburrida. Poco cuidadosa. Rompe cosas.

No es muy divertido para un hombre.

Escucha, cariño,

...cuando quiera que bailes sobre la mesa en ropa interior,

...sosteniendo una botella de champán, te lo diré.

Oh, no, no me lo dirías.

Me mirarías con disgusto e irías directo a tu consulta.

Uno de estos días te cansarás y me abandonarás.

Y me lo tendré bien merecido.

Deseo que realmente pienses eso.

Porque así no querrías que me fuera. No lejos.

Ya no juntos.

El único problema es que sabes que nunca lo haría.

- Buenas tardes. - Buenas tardes.

Hola.

- Llego tarde. - La verdad es que sí.

Me retrase porque estaba cogiendo esto para usted.

Esto es muy caro. ¿De dónde es?

De una tienda en Regent Street.

¿Por qué compró una cosa así?

No lo compré. Lo mangué.

¿Lo mangó? ¿Por qué?

Quería que usted lo tuviera.

Fue bastante fácil.

Mande al tipo a que me trajera otras cosas, y me lo metí en el bolsillo.

¿Nadie se dio cuenta?

Es sorprendente lo descuidada que es la gente.

Bueno, pongámonos a la tarea. Siéntese.

- ¿No le importa que lo haya robado? - No. ¿Por qué me iba a importar?

No sabía que robaba cosas, ¿verdad, Doc?

Me mangó el bastón del recibidor.

¿Eso hice?

Sí, pero no importa.

Comencemos. Es tarde.

Mire, si quiere,

...le contaré exactamente cómo lo hice.

¿Cómo hizo el qué?

Como robé el estuche.

- Al diablo el estuche. ¿Qué más da? - ¿Y no le importa?

¿Por qué debería importarme?

Lo que importa es lo que usted piensa de las cosas. No lo que yo piense.

Le diré qué haremos,

...le contaré cómo intenté estrangular a Moll.

Muy bien, si le apetece.

¿Por qué no se relaja. Ponga los pies en alto, póngase cómodo.

Le resultará más fácil hablar.

Un cadáver. Con las manos cruzadas sobre el pecho.

Bien, bien. Ya sabe que tiene que confiar en mí. Me lo tiene que contar todo.

Porque quiero ayudarle.

Bien. Recuerde, estaba de pie cerca del lavabo.

¿Qué pasó entonces?

Bueno, verá...

...Moll y yo habíamos estado bailando.

Moll se fue primera a la cama.

Él se estaba lavando.

Yo no estaba allí, pero...

...vi buena parte de ello, claro.

Lo vio por el espejo del baño.

Levantó la vista al tiempo que se lavaba los dientes.

Y lo vio.

Se marchó.

Pero sólo estaba esperando, y eso regresó.

Y entonces, supo lo que tenía que hacer.

Pero verá, era todo muy confuso.

Y él apenas podía ver.

Pero él lo sabía.

Entonces, de repente, era a Molly a la que tenía entre mis manos.

Ella sonrió.

Sonrió como si fuera todo una maldita broma.

Yo, creo que es mejor no decir nada más al respecto.

Lo que está hecho, hecho está.

Es mejor olvidarlo.

No conoce ni la mitad del asunto. Yo tampoco.

¿Y si me cuenta lo del asunto de "prisionero de guerra"?

Oh, ¿eso?

Tiene una hermosa lámpara, Doc. - Sí.

¿Cuánto tiempo estuvo preso?

Meses, años.

Dígame, ¿la puede encender desde allí?

Control remoto.

Tiene gracia eso del control.

Repentinamente todo es un caos y usted...

¿Me muestra cómo funciona? - Ahora sigamos con esto.

¿Cuánto tiempo dice que fue prisionero? - No lo puedo recordar.

Mucho tiempo, yo...

...no lo sé, no, no puedo recordar.

Muy bien. Tranquilícese.

Relájese y no se preocupe.

Deje que me preocupe yo, ese es mi trabajo.

Seguiremos machacando esto. Y llegaremos a algún lugar.

Ella llora y dice: "Perdóname, perdóname."

Yo digo: "Vale, si fuera de etiqueta yo también te zurraría."

"Yo también tengo agresiones, ¿lo ve?"

"Sólo que la etiqueta me frena." Entonces se rió y volvimos a ser amigos.

Pero lo tuvimos, hubo acción, movimiento, fuerza.

- Eso parece. - ¿Está mejorando ella?

Sí. La semana pasada sólo robó una batidora de Woolworths.

- Robó una batidora, ¿en serio? - Sí, una pequeña.

Quédatela, Hans.

Yo devolví una pitillera que un paciente mío robó ayer.

Intentaba que me encerraran.

¿Té, Felix?

No, gracias. Tengo a la madre de Charlie Oakes esperándome.

¿Pasas cerca de Mason's?

Normalmente puedo.

- Estaré en el Hall. - Felix, gracias por lo de Briant.

¿Briant? Oh, el hombre del queso cremoso. No hay de qué.

¿El hombre del queso cremoso?

Sí, me ofreció un trabajo. Le dije que lo pensaría.

Puedo hacer una gran contribución a la sociedad allí como en cualquier otro sitio.

Probablemente más grande aún si piensas en Inland Revenue.

No tengo claro si eso ha sido una indirecta.

Ya sabes, Norris, Felix parece agotado.

Sí, lo sé.

Debería. Todos deberíamos parecer agotados. Si no estamos agotados, no estamos nada.

Me atrevo a decir.

Hablando de eso, ¿hay noticias de Freethorne?

¿Va a venir con la pasta? - ¿Qué?

Oh, sí, creo que sí. Sí, seguro.

Si no lo hace, ¿por qué no probamos con el hombre del queso cremoso?

Le pedí a su padre que dejara de pegarle, pero no fue nada bueno.

Verá, no quiere hacerle daño al niño. Piensa que sólo es cabezonería.

Si las zurras sirvieron con él, ¿por qué no iban a servir con Charlie?

No se da cuenta de que Charlie le tiene miedo.

No debe pegarle.

Será mejor que hable con él personalmente.

¿A qué hora vuelve tu padre a casa, Charlie?

Sobre las seis y media.

Seis y media. Bien,... Enseguida estoy contigo.

Ya.

Iré a su casa el Martes por la tarde. ¿De acuerdo?

- Oh, le estaría muy agradecida. - Bien, debo irme. Adiós, Sra. Oakes.

Nos vemos, Charlie. Mantén alta la barbilla, ¿eh?

Vamos, Charlie.

...entonces deja que el padre de Charlie venga a verte.

Ahórrate el tener que ir hasta Camden Town.

Después de todo, no tiene sentido el que te de una crisis nerviosa.

No, estoy bien.

Hay algo mucho más importante.

¿Te acuerdas de ese piloto de guerra, Lucian?

- ¿El esquizofrénico? - Sí.

No estarás teniendo problemas, ¿verdad?

Hay mucho tema cuando estuvo preso, y no consigo sonsacárselo.

Las últimas dos veces que ha venido no he llegado a ninguna parte.

Ceo que probaré con alguna droga para ver si eso le hace hablar.

- ¿Pentotal? - O Amytal.

Yo usaría Pentotal.

- Funciona más rápido, ¿no? - Se va más rápido también.

¿Recuerdas aquel ex-fogonero?

Sí, no hay nada mejor para las experiencias de batalla.

Eso no te lleva a la raíz de las cosas, está claro.

Esto es lo que me preguntaba: ¿vendrías a inyectarle tú?

¿Por qué no lo haces tú mismo?

Es una droga peligrosa, necesita supervisión médica cualificada.

Bah, tonterías.

Te supervisaré desde Harley Street.

Hazme saber lo que ocurra. Él me parece un caso bastante duro.

Aquí estamos. ¿Qué vas buscando?

Comprar un regalo. El jueves es el cumpleaños de Pat. Quizás un abrigo de pieles.

Una especie de compensación por todas mis fechorías de este año.

Ojalá tuviera una esposa para celebrar cumpleaños.

En algunos aspectos, eres muy afortunado, Felix.

Hola, Felix.

Una de mis pacientes.

Bueno, gracias por traerme

- Hola, Babs. - El hombre que quería.

Los vas a ver más que cualquier otro, así que podrías ayudarme a elegirlos.

- ¿De qué va todo esto? - El cumpleaños de Pat. Un camisón.

¡Oh!

¿Sabes qué le voy a comprar yo? Un abrigo de pieles.

¿Un abrigo de pieles?

- ¿Me ayudarás? - ¿Crees que debería?

Necesito consejo de una experta.

Bueno, no hay duda. Es precioso.

Oh, le encantará.

Entonces, que sea ese. ¿Me lo puede empaquetar?

- Sí, señor. Muchas gracias. - Gracias.

- Mientras tanto, ¿tienes prisa? - No.

- ¿Qué tal si tomamos algo? - ¿Por qué no?

Muy bien.

Es precioso, absolutamente precioso.

El único problema es que nunca me atreveré a llevarlo.

Escucha, no es esa clase de regalo.

Estás preciosa con él y deberías llevarlo a todas horas.

Bueno, claro, yo no cocinaría con él puesto.

Pero te lo puedes dejar en los trenes o donde quieras ya que es tuyo.

Cariño. Eres la persona más dulce del mundo.

No sólo porque sea precioso y te haya costado una fortuna...

Oh, Pat.

¿Quién demonios podrá ser?

- Buenos días. - Buenos días. ¿Está la Sra. Milne?

Sube, Bab. En mi dormitorio.

- ¿Cuál es la idea? - Lo esconderé y le daré una sorpresa.

Hola, cariño. Feliz cumpleaños.

- Oh, gracias. - Hola, Bab.

Me preguntaba qué iba a ser. Nunca tuve un cumpleaños así.

¡Oh, Bab!

- Eres un encanto. - ¿Lo soy?

Sí, muy bonito. Gracias, querida Bab.

Y como eres tan encantadora, voy a hacer que rechines los dientes de envidia.

Date la vuelta y no mires por el espejo.

¡Mira!

- ¡Cariño, estás preciosa! - Me lo ha regalado Felix.

Te sienta como un gante y el color es perfecto. ¿Qué te dije?

Bab apareció y me ayudó a elegirlo.

Sí, ya ves, dio la casualidad que estaba en Mason comprando tu regalo y nos vimos.

Bueno, por eso me sienta tan bien.

Es precioso, ¿verdad?

- Totalmente perfecto. - Sí, es precioso.

Bueno, cariño, debo irme. Tengo que ver a Peter en el dentista.

Muchas gracias por el camisón, era lo que necesitaba.

Bien.

Me voy ya.

Mira, lo siento.

- ¿El qué? - Bueno, ella estaba allí y...

Así fue. Lo siento.

No importa, cariño.

No te hagas la indiferente. Sabes muy bien que sí importa.

No habría sido tan malo si te lo hubiera dicho antes. No lo hice porque...

...bueno, ya sabes por qué. - Sí, claro.

Mira, dime sólo una cosa, y dejaré de comportarme como una tonta.

¿Se lo probó ella?

Sí, lo hizo, y estaba muy atractiva con él.

Aunque ni la mitad que tú.

Y si ahora quieres tirarlo por la ventana, lo comprenderé muy bien.

Eso es una tontería y lo sabes.

¿De qué va todo esto?

Si hubiera sido cualquier otra en vez de Bab, no me habría importado.

Te dije que estaba allí, no lo pude evitar.

¿Es que no entiendes lo humillante que ha sido delante de ella?

Bueno, lo lamento, ¿vale? ¡Y por el amor de Dios, cállate!

Oh, cariño, lo siento.

No quería decir eso.

No quería, en serio, no quería.

- Di ya. - "Ya."

Dime,

...¿cuánto tiempo llevan las cosas así entre tú y Pat?

Mucho tiempo.

Pero esto último del abrigo de pieles me ha afectado mucho.

Y yo que siempre pensaba que erais la combinación perfecta.

Lo somos, en muchos aspectos.

De hecho, creo que amo a Pat más de lo que la mayoría aman a sus mujeres.

Pero por alguna razón, soy desagradable con ella.

Le fastidio, la acoso y... Bueno, no soy bueno con ella.

Y ahora está ese otro estúpido problema mío.

- ¿Esta otra chica? - Sí.

¿Qué quieres que diga?

Quiero tu consejo profesional.

- ¡Oh, no! - Sí.

Muy bien entonces.

Bueno, este caso en particular presenta dos hechos obvios.

Uno es...

...que esta otra chica es un problema mucho más grande de lo que quieres admitir.

- ¡Eso es una tontería! - Oh, no, no lo es.

Y no lo subestimes.

En segundo lugar...

...Pat te altera mucho con su torpeza y esas cosas.

¿Por qué no admites eso también?

Retrato de un paciente resistiéndose al análisis.

Supongo que Pat es despreocupada y patosa.

Pero si me debiera preocupar es otro asunto.

Claro que no debería. Deberías ser amable, paciente y fiel.

Pero no lo eres, así que no pierdas el tiempo en ello.

Seamos razonables, Felix. No puedo decirte nada que no sepas ya.

Excepto recomendarte a un tipo muy bueno.

Llamado "Milne".

Sí, eso es lo que parece tan ridículo.

Me paso la vida solucionando estos problemas a los demás.

¿Por qué no lo puedo hacer conmigo mismo?

Porque no puedes. No más que yo por mí mismo.

Y si pudiera, Felix,

...si no fuéramos un par de neuróticos que sabemos burlarnos de nosotros mismos,

...entonces, ¿cómo diablos podríamos sentir los problemas de los demás al hacer lo mismo?

¿No crees que pueda hacer algo sobre este asunto?

Mira, yo no he dicho eso.

Quizás puedas cambiar.

Pero lo bueno que puedas ser para ese trabajo, eso nadie lo sabe.

Si continuar como soy arruina mi vida y la de Pat...

Sí lo hace. No lo puedes tener todo.

Y después de todo, tú tienes mucho más que yo.

Ya sabes,

...me recuerdas ese viejo anuncio de Monkey Brand Soap.

Nunca te decían todo lo que podía hacer.

Sólo decían: "No limpiará la ropa." y lo dejaban así. ¿Te acuerdas?

¡Exacto! Es exactamente lo mismo que este jaleo nuestro.

De incalculable valor para las ansiedades de los demás, las depresiones y neurosis,

...pero no sirve para lavar tu propia ropa sucia.

Gracias por la consulta. Muy deprimente.

Oye, no olvides pagarle a la recepcionista al salir.

Muy bien, Adam.

Ven por aquí, sobre el diván.

Súbete la manga.

¿Cuál es la idea?

Quiero probar esto porque creo que podría ayudarnos a adelantar.

Sí, pero supongamos que hablo.

¿Cómo sabría que digo la verdad?

La gente dice toda clase de cosas bajo los anestésicos.

No te preocupes por eso.

Tú habla, yo ya me preocuparé de lo que creer o no.

¿Qué es?

Tan sólo te dejará somnoliento.

Ahora, relájate. Ponte cómodo.

Y cuando diga, "Ya", empezarás a contar "Uno, dos, tres..." Así.

Ahora mira a este reloj, y cuando la manecilla pequeña llegue arriba,

...estarás muy tranquilo y somnoliento.

Muy bien, ahora...

...empieza a contar. Uno. - Uno.

- Dos. - Dos.

Tres.

Cuatro, cinco, seis, siete, ocho.

Dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve.

Treinta y uno, treinta y dos, treinta y tres...

Cuarenta y tres, cuarenta y cuatro...

- Cuarenta y cuatro. - ¿Lucian?

Estás en ese último viaje. ¿Qué sucede? Estás volando esa última vez.

Estás sobre la jungla. Los Japos están allá abajo.

Es hace mucho tiempo. No puedo recordar.

Vamos, Lucian.

Una patrulla de rutina.

El motor funciona bien. Ningún obstáculo en el cielo.

Nada de lo que preocuparse.

¡Está en llamas!

Endereza las alas. Firmes.

¡Me han dado!

¿Sí?

¿Sí?

Estoy bien...

...pero me siento tan enfermo.

- Te libraste, ¿cierto? - Sí.

Estoy bien.

Estoy bien.

Tenía una brújula, un mapa, algo de chocolate y un cuchillo.

Las otras cosas debieron caerse.

Sólo había jungla por todas partes.

Y nuestras líneas están a unos 75 kilómetros.

Va a ser un paseo muy largo.

Vale, Moll. Allá vamos.

¡Japos!

Venían por todas partes.

Llevaban el odio en sus caras.

¡Regresa!

¡No!

Golpe en el estómago.

No podía moverme.

Los Japos le cogieron por los pies.

Le arrastraron kilómetro tras kilómetro.

Las piedras le rasgaban la piel de la espalda.

El sol abrasaba.

Su cabeza se le partía en dos.

Le arrastraron durante kilómetros.

Kilómetros y kilómetros.

Debí desmayarme.

No le podría decir si me desmayé, ¿no es así?

¿Dónde estaba cuando se despertó?

No se despertó.

Estaba muerto. - No, no lo estaba. Se despertó.

- No, no lo hizo, no lo hizo. - Se despertó.

¡Sigue, Lucian, sigue!

¿Qué averiguaron?

Número, rango y nombre.

Siempre nos decían eso.

Si sois capturados.

Hagan lo que os hagan.

Número, rango y nombre. Les podéis decir eso. Nada más.

No habló.

No les dijo nada.

Sólo su número, rango y nombre. Eso es todo lo que les dijo.

- ¿Qué más les dijiste? - Nada.

Vamos, Lucian. ¿Qué más les dijiste?

¡Nada!

- ¿Nada más? - ¡Nada!

- ¿Algo más? - ¡Nada, nada!

¡Nada! ¡No habló! ¡No les dijo nada!

- Oh, Moll. Él lo intentó. - Claro que lo intentó.

- Era un buen espectáculo. - Un buen espectáculo.

Era maravilloso.

No habló. Y no lo hizo al día siguiente ni al otro.

Seguía y seguía.

Sabían que al final se vendría abajo si no es que moría.

Y no murió.

Solía despertarse por las mañana y sabía que no había muerto.

¿Qué más les contó?

Mi unidad.

Dónde estábamos situados.

Desde dónde habíamos venido.

Les dije todo lo que sabía.

Y lo que no sabía, me lo inventé.

¡Todo lo que me preguntaron! ¡Todo!

No sé por qué no acabaron conmigo.

Iban cortos de comida.

Y para ellos, no tenían utilidad los prisioneros, una vez ya les habían sacado todo.

Me habían roto la pierna en una de nuestras charlas.

Así que...no hacía falta que me vigilaran.

Me dejaron allí.

Siendo comido por los insectos.

Día tras día.

Semana tras semana.

Entonces, una noche, sucedió.

En un momento estaba allí tumbado.

Y al siguiente estaba de pie.

Dicen que tengo huesos que se unen con facilidad.

Todo estaba tranquilo.

Tranquilo como la muerte.

Sólo la luz de la luna inundando la jungla.

Sólo había jungla y...

...brillos en las alambradas de púas.

Había un palo que tenía que tener.

Ahí estaba ese palo que quería.

Si pudiera alcanzarlo.

Sacarlo sin hacer ruido.

La alambrada se acabó.

Ahora nada le detenía.

Un Japo.

Se quitó el casco.

Si podía golpearle en la cabeza, sería libre.

Era ahora o nunca.

Era libre.

Libre. Libre.

Nuestros colegas estaban mucho más lejos de lo que creía.

Nunca lo habría logrado si una patrulla no me hubiera recogido.

Adam, está usted aquí. Es sólo agua.

¿Se orienta?

- Sí. - Bien.

¡Me dio una droga!

He estado hablando. ¿Sobre qué? - ¿No lo recuerda?

No sé lo que puedo recordar.

O lo que me estoy imaginando.

¿Me fui de la lengua?

Me habló de sus interrogatorios. Sí.

- Bueno, ahora ya lo sabe. - Sí, ahora lo sé.

¿Cómo ha podido tenerlo guardado durante tanto tiempo? No lo entiendo.

Era un tema muy desagradable.

No, no lo era.

Y más aún, ni usted mismo lo piensa ahora, ¿verdad?

Bueno, yo...

Eso es un golpe bajo. Esa droga. - Ya.

De todas formas, me alegro de que alguien lo sepa.

Sí, claro que se alegra.

Teniendo todo eso dentro de uno mismo

Ahora me lo ha contado, ¿le importa? Por supuesto que no.

Y ya nunca más le importará.

No sé si son esas gotitas que me inyecta o qué, pero me siento...

...bueno, ¿qué diablos?. - ¡Exacto! ¿Qué diablos?

Vuelva a tumbarse y duerma un poco. Deje que la sustancia se disipe.

Reventar a ese Japo. Ese fue mi punto álgido.

Tranquilícese.

¿Srta. English?

Quiero hablar con la Sra. Lucian lo antes posible.

Puede llamarme a la clínica por la mañana.

- Sí, Sr. Milne. - Dígale que es urgente.

Es sorprendente, absolutamente sorprendente.

Nada parecía funcionar, y una hora contigo, y estoy en la cima del mundo.

Cuidado, de momento estás en la cima de las escaleras.

No te puedes imaginar cómo deseo que lleguen los Jueves.

Oh, sí, eso me recuerda algo. ¿Quieres hacer algo por mí?

Claro. Haría cualquier cosa, lo que fuera.

Bien, ¿puedes venir los Martes en vez de los Jueves?

¿Quieres decir que otro va a utilizar mi tiempo de los Jueves?

Sí, pero sólo serán cinco días hasta que vuelvas tú a los Jueves.

Sí, muy bien.

No podría dármelo por escrito, ¿verdad?

No tengo nada por escrito.

No, no, tú ponlo en tu diario: Los Martes a la misma hora.

Bueno, ahora, mi chico, adiós. - ¿"Mi chico"?

¿Sabes a quién me recuerdas cuando dices eso?

- ¿A tu padre? - ¡Eres fantástico!

No, no, no tanto. Ahora márchate, mi chi.. ...Harrison. Ya nos veremos.

- La Sra. Lucian quiere verle, Sr. Milne. - Oh, sí. Gracias.

- Hola. - Hola.

- ¿Cómo está Adam? - Oh, Sr. Milne No se lo puedo agradecer bastante.

Nunca vi un cambio semejante.

Brilla, está vivo, es... Oh, No sé, es alguien diferente.

Muy bien. Tome asiento.

Sí, le habrá hecho bien el haberlo hablado, pero...

...existe el peligro, porque creo que hay algo mucho más profundo.

¿Qué tipo de algo, Sr. Milne?

Bueno, no lo sé. Aún no he llegado tan lejos.

Pero una cosa está clara, usted no debe estar a su lado mientras esto esté en marcha.

Lo siento, Sr. Milne, debo permanecer.

No puede salir adelante sin mí.

Bueno, si insiste. Pero por favor, ¿tendrá cuidado?

Sí.

Por muy normal que parezca, no corra ningún riesgo.

Y, esto puede sonar fantástico, no esté con él en la oscuridad.

A menos que no esté muy cerca de él, quiero decir...

...que no deje que la vea como una sombra o una figura difusa.

- ¿En la oscuridad? - Sí, ¿me promete eso?

- Lo prometo. - Bien.

Seguramente tratará de parar los tratamientos.

Si lo hace, dígale que es mejor que lo hable conmigo.

De acuerdo.

- Su siguiente paciente espera, Sr. Milne. - Sí, gracias.

- Usted déjemelo a mí, Sr. Milne. - Eso haré. Adiós.

Adiós.

Ya.

Lo que necesitas es Veganin, muchas botellas de agua caliente. Y cama.

¿Cuánto?

Tienes 38,5. Ya está. Directo a la cama.

Se está muy bien allí, te sorprenderá.

- Mira, cariño, tengo un paciente. - ¡Y yo!

- ¡Maldición! - La vieja y buena Rhino, siempre en forma.

- No quería romperlo. - No, lo sé.

- El Sr. Lucian está en la sala de espera. - Ah, hágale entrar.

Pero cariño....

Por favor, cariño. Es un momento crítico para este hombre.

Es un paciente peligroso y tengo que tratarle ahora, eso es todo.

- Pero, cielo, tú mismo estás enfermo - No, por favor, por favor...

Muy bien.

- Hola, Felix. - Hola, Adam.

Llegas pronto. Es todo un record.

Hoy no me costó tanto. Mi pierna está mucho mejor.

¿Has traído mi bastón?

Maldición, se me olvidó.

- De nuevo quería traerlo hoy. - Bueno, no importa.

¿Cómo te encuentras? - Bueno, ¿tú qué piensas?

- ¿Te sientes mejor? - ¿Mejor?

Soy completamente diferente.

Bueno, eso es muy razonable.

¿No está satisfecho conmigo?

Yo estoy muy satisfecho conmigo mismo.

Sí, claro que estoy satisfecho contigo.

Ahora que nos hemos desecho de todo ese lastre, podemos continuar.

¿Continuar?

¿Qué quieres decir?

Ahora me siento perfectamente normal.

Lo que quieres decir es que te sientes mejor.

Mira. Dejemos esto claro.

¿Quieres decir que no estoy curado?

Quiero decir que estás mejor.

¿Cuánto mejor? No lo sé.

Y lo que tengo que hacer ahora es profundizar un poco más.

¿Y eso cuánto tiempo llevará?

Depende de cómo lo llevemos.

Bueno, supongo que hasta los psiquiatras tienen que vivir.

Mira, creo que debo advertirte... No tengo dinero, y...

Ahora escucha. Dejemos de decir tonterías sobre el dinero y usemos el cerebro.

¿Tú dices que estás muy bien?

¡Eso es sólo lo que he dicho!

Tú eres el experto y lo sabes mejor.

No, yo soy el experto y no lo sé.

Así que debo intentar averiguarlo.

Has venido aquí...

...con la intención de convencerme de que ya estás curado.

Cuando digo que no estoy tan seguro,

...intentas meterme en una discusión sobre los salarios y las minutas.

¿Por qué?

Claro, puede ser que simplemente...

...estás decepcionado.

Pero podría ser que eso de tu interior que causa todos los problemas...

...está empezando a asustarse.

Puede sentir cómo vamos quitando una a una las capas superiores.

Y tiene miedo de que si seguimos, le descubramos...

...y le saquemos a patadas.

Quiere que dejes los tratamientos antes de que eso ocurra, ¿lo ves?

Muy bien, Felix. Tú eres el jefe.

Espero que tengas razón como de costumbre.

No tengas en cuenta nada de lo que he dicho antes.

Ya sabes cómo son las cosas. - Sí.

Bueno, ¿cuándo quieres que vuelva?

¿No quieres que sigamos ahora?

- No, hoy no, Felix, no me siento... - Mira... Bueno, muy bien.

Sí, yo tampoco me encuentro muy bien hoy.

¿Vienes mañana a la misma hora? - Bien.

Y me acordaré de traerte el bastón.

Sí.

- Adiós, Felix. - Adiós.

¡Lucian!

¡Lucian! ¡Lucian!

- ¿Se ha ido Lucian? - Sí.

Una visita muy corta.

No creo que haya debido dejarle que se fuera.

¿Por qué no? No podrías haber hecho nada por él tal como estás.

Da igual,

...espero no estar equivocado.

Cariño, pareces un muerto.

Deja que llame a la Clínica y les diga que hoy no vas a ir.

¡No! Ya he sucumbido bastante a esto en el día de hoy.

En la Clínica me necesitan. Y, con dolor de cabeza o sin él,

...voy a ir.

Entonces intenta regresar pronto. Te lo tendré todo preparado.

Gracias. No te preocupes, estoy bastante bien.

En serio.

¿Hola? ¿Sí? Sir George Freethorne al habla.

Lo siento, Doctor Pyle, pero como le dije en mi carta,

...a menos que su clínica de deshaga de los no colegiados como Milne y Paston,

...la Sociedad no le dará ningún dinero.

Lo siento, es mi última palabra.

Clínica Emily Ward.

¿El Sr. Milne?

No, me temo que nos deja.

¿Quiere decir que el Sr Milne se marcha?

Sólo por no estar colegiado. Es una vergüenza.

El asunto este de Felix. Creo que es un escándalo

Seguramente quiere más tiempo para hacer caja con sus pacientes privados.

¡Eso es mentira y lo sabes!

Esto no parecerá lo mismo sin el Sr. Milne.

¿Cómo iba a ser lo mismo?

Y todo porque el idiota de Norris ha cedido ante Freethorne.

Le aviso, Norris.

Si hay algo de cierto en la tontería de perder a Felix por unos miles de Freethorne,

...entonces puede contar también con mi renuncia.

Felix le ha dado a este lugar más que ninguno de nosotros.

Es idea del propio Felix, encontró razonable tener sólo a colegiados.

Oh, eso dijo, ¿no?

Pronto lo veremos.

- ¿Has visto a Felix? - Acaba de irse.

¿Has oído las noticias? ¡Ha renunciado!

Sobre mi cadáver.

Nunca oí tontería semejante,

...que pidan tu renuncia por ese viejo ignorante.

Te lo digo, Felix, si te vas, yo me voy también.

Bueno, tú no puedes irte.

Viniste para ayudar a la gente que lo necesitaba y no se lo podía permitir.

El hecho de que me vaya, no altera eso.

- Pero eres el mejor que hemos tenido. - Corta ya con eso, Jim.

Ya he tenido a Norris sollozando en mis hombros, y ahora tú,

...y cuando llegue a casa será Pat la que querrá sacarle los ojos a alguien,

...y nada de eso hace ningún bien a nadie, así que olvídalo.

¡Taxi!

Eh, ¿no quieres que te lleve a casa? Me pilla de camino.

No, gracias.

¡Hasta la vista!

- ¿Eh, Felix? - ¿Sí?

- Vísteme despacio... - ...que tengo prisa.

16 Springfield Road, por favor.

"¿Cómo está mi hermano curandero, Felix?" "Vísteme despacio, que tengo prisa."

"Hoy no, Felix. No me apetece."

"Te aburres mucho conmigo, ¿verdad?"

"Aburrida. Rompo cosas. Despreocupada."

"Nunca es mucho tiempo."

"Deshágase de los no colegiados..."

"Vísteme despacio, Felix, que tengo prisa."

¡Muy bien! Que sea al Molyneux.

- ¿Cómo están, señor? - Bien, bien.

- Prepara dos más. - Sí, señor.

- Hola. - Hola, Bab. Qué bien que hayas venido.

Yo no estoy tan segura.

¿Qué pasa, Felix? Sonabas muy raro.

Bueno, olvídate de eso. Date prisa vas con retraso en la fiesta.

Qué bueno que Peter esté en Escocia.

- ¿Lo es? - ¿Acaso no?

Me llamará alrededor de las diez.

A esa hora es esencial que esté sentada al lado del fuego, como si estuviera tricotando.

Allí estarás. Te doy mi palabra.

Venga, habla claro, Felix ¿de qué va todo esto?

¿Es Pat?

No, no, no. Pat está bien, yo estoy bien. Todo el mundo está bien.

Deja eso. Debemos apresurarnos para comer. Quédese el cambio.

Gracias, señor.

Es demasiado preocuparse por los problemas de los demás. Ese es tu problema.

Puede. O no del todo.

Perdón, señor.

Querido Felix,

...no te imaginas lo cariñosa que me siento hacia ti esta noche.

Como una afectuosa hermanita.

No me creo que te puedas sentir como una hermanita hacia ningún varón.

Bueno, quizás no como una hermana, pero sí muy cálida y afectuosa.

- ¿Tú no te sientes cariñoso, Felix? - Oh, me siento inequívocamente áspero.

De todas formas, salir a cenar con un hombre vestida así y luego actuar como hermana,

...es comer y beber bajo falsas excusas.

Su cambio, señor.

- Quédeselo. - Gracias, señor.

Tenemos tiempo para uno más.

- Hola, cariño. - Hola.

Empezaba a pensar que te habías perdido.

Escucha.

Oh, Adam. No sabes lo que significa tenerte de nuevo aquí.

Querida Moll.

Vamos. Salgamos.

- ¿A dónde? - Eso no importa.

- ¿Seguro que no estás muy cansado? - ¿Cansado? Me encuentro bien.

- Muy bien. ¿Qué me pongo? - Todas tus pinturas de guerra.

Suena como a un sitio que no nos podemos permitir.

Lo es. En marcha.

Mira, Bab, quiero saber en qué punto me encuentro.

Si quieres que mantengamos la distancia, sólo tienes que decírmelo.

Querido, si nos acercamos más, nos vamos a atravesar.

No, no. No me refiero a eso.

No estoy bromeando y no es justo que tú lo hagas.

¿No quieres una hermana?

Ah. No, no quiero, y lo que es más, no voy a tener esa hermanita.

- Está claro que no eres familiar. - No.

Hora de irse.

- Date prisa, Adam, es una noche preciosa. - Muy bien, ya voy.

- ¿Felix. - ¿ Hmm?

- Se sincero y dime la verdad. - ¿Por qué debería?

Siempre estás haciendo que la gente vacíe sus almas,

...o eso dices.

No, yo no les obligo. Le ayudo. Les aconsejo.

Oh, sí, claro. Cierra los ojos.

Dejemos de jugar.

Haz lo que digo, cierra los ojos y habla. Lo primero que te venga a la cabeza.

Felix.

Sí, Doc.

En serio, me gustaría que hablaras.

Al igual que haces con tus pacientes. - ¿Por qué?

Es divertido. Romántico.

No, podría estropearlo todo. El subconsciente no es de fiar en estos asuntos.

No estropearías nada.

- Por favor, por favor, habla. - Muy bien.

Barbara, están haciendo preguntas.

A lo lejos, los otros hacen preguntas. No hay respuestas. No de mí.

Preguntas sobre querer besarte.

Besarte y olvidar a Peter, Pat y Lucian.

Supongo que estaba preocupado por Lucian. Ahora le he olvidado.

El dolor de cabeza está olvidado.

Todo está olvidado.

¿Estás olvidando besarme?

Lo haré, Felix.

Sigue hablando.

No, los segundos son más cortos de lo que nunca lo han sido.

- Aférrate a esto. Aférrate. - Lo haré, cariño.

- ¿Peter? - Peter.

Haz ruido como si una mujer estuviera tricotando.

¿Hola?

¿Hola? Hola, soy Pat. ¿Está Felix ahí?

¿Qué? Oh, espera un momento, apagaré la radio. No oigo nada.

Es Pat. Pregunta por ti.

¡¿Pat?!

Vale, pásamelo. - ¿Quieres que sepa que estás aquí?

No llamaría si no fuera algo importante.

Hola.

Creo que algo horrible ha sucedido.

¿Qué?

Moll. Lucian le disparó. Pregunta por ti.

¿Dónde?

- En el St. Martin's Hospital. - El St. Martin's Hospital.

Voy allí inmediatamente.

Oh, Bab, lo siento.

¡Pero Felix!

¿Hola?

Hola. ¿Eres tú, querido? ¿Cómo estás?

- Oh, hola, Peter. Sí, estoy bien. - ¿No te sientes sola?

No.

Sólo un poco abandonada.

Pobre chica. Tiene 4 del calibre 9mm de una Luger dentro de ella.

- ¿Y dónde está Lucian? - Escapó. No puede haber llegado lejos.

Parece una tontería que no fuera catalogado cono loco, Doctor Milne.

No, no, no, yo no soy doctor.

¡Oh!

Muy bien, Inspector.

La he sedado. No está sufriendo mucho.

Si se da prisa, puede que le reconozca.

El Sr. Milne quiere verle.

- Hola, Sr. Milne. - Hola, Moll.

Qué razón tenía usted.

Lo había olvidado. Permanecí en la penumbra.

Fue una locura el hacer eso.

El Sr. Milne me dijo que esto podía ocurrir. Yo no le creí.

No lo podía saber, ¿verdad?

Me quedé allí. Él me dijo que no lo hiciera, pero lo hice.

Lo sabe todo. Es bueno.

¿Qué le va a pasar ahora a ese chico, Sr. Milne?

No puede salir adelante sin mí.

No te preocupes. Yo cuidaré de él.

Vale.

- ¿Hola? - Hola.

¿Y bien, Pat?

Llevamos mucho esperándote.

¿Vosotros?

- Hola, Felix. - Hola, Adam.

El Sr. Lucian vino a devolverte el bastón.

¿Al final lo trajiste, gorrón?

Sí.

Está en su sitio de nuevo, en el recibidor. - Claro.

¿Quieres un cigarrillo? - No, ahora no, gracias.

Oh, vale.

- ¿Puedo yo? - Oh, lo siento.

Gracias.

Bien, ahora...

...debes contármelo todo.

Por cierto, ¿aún llevas el arma?

Sí.

Mejor me la das, ¿no?

Está en su sitio de nuevo, en el recibidor.

No, no lo está. Está en tu bolsillo.

Estamos hablando de cosas diferentes.

De todas formas, no es importante.

Mira, cariño, es tarde. Es mejor que te acuestes.

¿Te importa si mi esposa se va, y nos deja para que hablemos?

¡No!

Fingirá que va a la cama, pero llamará a la policía.

No lo hará si le decimos tu y yo que no lo haga, Adam.

Mira, conozco a las mujeres.

Ahora está muy claro.

En cierto modo, es una pena que no lo estuviese antes.

Pero entonces, yo sólo era un niño.

No quería que esto le ocurriera a Moll.

Era una gran chica.

Y el que diga lo contrario está mintiendo.

Ya sabes, Felix,

...él adoraba a esa chica.

No estoy contando la historia tan bien como a la Sra. Milne.

Ella comprende, es mujer.

Mire, no quiero aburrirla, Sra. Milne.

Vaya a la cama si está cansada.

- Tengo un poco de sueño, ¿no le importa? - Por supuesto que no.

Bien, le deseo buenas noches. Buenas noches, cariño.

Buenas noches.

Que esposa tan encantadora tienes, Felix.

Ha sido muy agradable conmigo.

Olvidé que no os conocíais.

No, no nos conocíamos, pero enseguida me hizo sentir cómodo.

Pero llamará a la policía.

Todas son iguales.

Sin principios.

Deberías darme eso.

¿Esto?

Claro.

Lo siento.

¡Apaga las luces, Pat! ¡Apaga las luces!

Cariño, ¿te encuentras bien?

- Mantente apartada. - Ten cuidado.

No se preocupe, Sr. Milne, le encontrarán pronto ahora que está amaneciendo.

¿Sí?

Sí. Tome, Inspector.

¿Dónde?

¿Fuera del dique?

Lo sé. ¡Bien! Vamos, le han encontrado. ¿Qué le había dicho?

- ¿Dónde está? - Está allí arriba, señor.

Debe haber reptado por esa estrecha cornisa.

Está totalmente loco.

Por eso mandé llamar a los bomberos.

Parece ser la única forma de llegar hasta él.

Bien, conseguid una escalera hasta allí lo más rápido posible.

- ¿Inspector? - ¿Hmm?

Creo que es mejor que me deje a mí ir a por él.

No hará nada de eso Está loco y tiene un arma.

Yo no creo que me dispare.

Subir por una de esas cosas es un trabajo para especialistas.

Me las arreglaré.

Mire, Sr. Milne, no hay nada que pueda hacer por ese pobre diablo...

...que merezca arriesgar su cuello.

De todas formas, merece la pena intentarlo. Él seguro que no habla con nadie más.

Podría ser, pero...

¡Escuche! Es mi paciente. Si no le hubiese dejado irse, nada de esto habría pasado.

Lo comprende, ¿verdad?

Bueno, no me gusta, pero... El Sr. Milne va a subir.

Mandar a uno bueno detrás de él.

¡No! Eso sólo le asustaría.

Es más probable que baje si voy yo sólo..

¿Ha subido antes alguna vez, señor?

¡No!

Bueno, lo principal es ir despacio y recto.

Parar a descansar cuando crea oportuno.

Mantenga la cabeza alta...

...y por el amor de Dios, no intente mirar sus pies.

Oh!

Recto...

Puede que resuelva el problema. Tiene agallas.

Sí, tiene agallas, de acuerdo. El otro tipo tiene un arma.

Si no se cae y se rompe el cuello o le meten una bala,

...estaremos en el mismo punto en el que estábamos antes.

Lucian.

- Sí. - Soy Felix.

¿Sí?

¡Vaya una subida del demonio por tu culpa!

¿Te molestan las escaleras?

A mí me aterrorizan.

Era lo único que podía hacer.

Me di cuenta de que no sería comprendido.

No importa.

Ahora ya no hay nada por lo que preocuparse.

Le reventé el cráneo.

Luego le disparé a ella.

Su cráneo no se rompió.

El palo rebotó y me lastimó las manos.

Son todas iguales. - No importa. Todo ha terminado.

- ¿Felix? - ¿Sí?

Hay algo que te quiero preguntar en privado.

Sí, señor.

- ¿Crees que a ella le dolió? - Oh, no.

- ¿Estás seguro de eso? - No sintió nada.

Eso está bien.

Ahora bajaremos.

Giren a la izquierda para la sala del Juez de instrucción.

Oh, por aquí, señor.

Lo que debe recordar, Sr. Milne, es que una investigación...

...como esta es bastante diferente que en un tribunal ordinario.

No hay solicitud de ningún veredicto.

Ni se hacen ningún tipo de insinuaciones.

- Los hechos son suficientemente claros. - Nosotros le seguiremos, Sra. Milne.

Pero se lo debe a usted y a su mujer el mostrar que hizo lo que pudo. No es culpable.

No estoy del todo seguro. Mire, él está muerto; su mujer también. Era mi paciente.

Si alguien quiere sacar algo más de todo eso, será bienvenido.

Supongo que los dos estamos diciendo lo mismo de formas diferentes.

Claro, es bastante inconveniente el que usted no sea doctor.

Lefage, el juez instructor, es doctor. Sí, y es una persona bastante incómoda.

¡Mira a quién encontré!

- Hola, Felix. - Hola.

Este es el Sr. Grandison, nuestro abogado.

¿Qué te trae por aquí?

Sólo intereses técnicos, mezclados con una morbosa curiosidad.

No llevas la ropa adecuada, ¿no?

Es una investigación, no una boda.

No me lo digas, ¿te ha tocado el viejo Lefage?

- Sí, ¿qué pasa? - Ten cuidado con él, Felix.

Es el tipo duro de doctor, y podría ser muy incómodo.

Exactamente lo que le estaba diciendo, Doctor Garsten. Bien, tenemos que entrar.

Ya veo.

Bien, a lo que llegamos es que el Sr. Milne subió...

...para hacerle entrar en razón, y repentinamente se disparó.

Querría añadir, señor, que durante todo el tiempo,

...el Sr. Milne mostró una gran preocupación por su paciente.

Estoy seguro que lo hizo, pero esos son los hechos, ¿no es así?

Muy bien, Inspector.

¿Alguna pregunta?

Sólo acerca del último incidente, Inspector.

¿Usted diría que subiendo por la escalera...

...el Sr. Milne corrió un riesgo?

Sí, un grave riesgo.

Su acción, de hecho, era la de una valiente...

...y sensata persona?

Sí, señor.

Ese punto ya ha quedado claro, Sr. Grandison.

¿Algún otro caballero?

Oh, sí.

¿Recibió la ayuda adecuada...

...por parte del equipo del...

...Sindicato ciudadano y del condado?

Se refiere al vigilante nocturno.

No estaba dormido, ¿verdad?

No, no lo creo.

Muy bien entonces.

No hay ninguna sugerencia contra su cliente, Sr, ...

Parkinson.

Eso es todo. Gracias, Inspector.

Gracias, señor.

Sr. Felix Milne.

¿Es usted Felix Milne...

...del 16 de Springfield Road, y es usted psiquiatra?

Sí, señor.

Entiendo que no está usted colegiado.

De hecho, es usted un...

Un curandero.

Bueno, lo ha dicho usted, no yo.

Iba a decir "un practicante no profesional".

De cualquier forma,

...la gente va a su consulta y usted les trata.

Sí.

Bien,

...este sobre dirigido al "Dr. Felix Milne".

¿Significa eso que..

...el Sr. Lucian pensaba que usted era un doctor?

No.

Él detestaba a los doctores Por eso vino a mí.

Hmm.

Ya veo.

¿Cómo es que se dirigió a usted?

Su esposa se lo sugirió

¿Y por qué?

Intentó estrangularla.

¡¿Estrangularla?!

¿Entonces usted sabía que era peligroso?

Le había diagnosticado una "marcada esquizofrenia".

¿Pero no se le ocurrió pensar que alguien que había mostrado síntomas de locura,

...un hombre que había intentado estrangular a su mujer,

...era bastante peligroso como para estar jugando con él?

No era mi intención jugar con él.

Como me había ganado su confianza, pensé que un análisis...

...podría ayudarle. Decidí probar un tiempo a ver qué tal.

Bueno, realmente sí que hizo eso, ¿no es así?

El día en que ocurrió todo, ¿usted le vio...

...y pensó que algo iba mal?

Creo que en cierto modo, sí.

¿Y no tomó ninguna medida al respecto?

Pensé que seguramente me equivocaba.

Y le dejé marchar.

¿Decidió no hacer nada al respecto?

Tómese su tiempo. No quiero presionarle.

¿Pero es eso así?

Estos casos no son así.

Trabajas sobre una serie de supuestos,

...a veces el supuesto es erróneo.

Muy bien.

Bien, sólo una última pregunta, Sr. Milne.

¿Le satisface que ninguna responsabilidad...

...respecto a las muerte de este hombre y esta mujer recaigan sobre usted?

Con los mayores respetos, Señoría,

...¿le parece que esa es una pregunta justa para hacerle al Sr. Milne?

No tiene por qué responderla si no quiere.

Exacto.

Muy bien. Gracias, Sr. Milne.

Pronto acabará.

Me pregunto si estaría preparado para escuchar a un testigo más, Señoría?

¿Y quién es ese? Sr....

Doctor James Garsten,

...de la 34 Harley Street.

Oh, claro, claro. Le conozco por el nombre, claro..

No, realmente nunca vi al paciente...

...debido a su desprecio por los doctores,

...pero el Sr. Milne me mantuvo informado del caso...

...y de los métodos que estaba empleando.

¿Y usted aprobó el tratamiento?

Por entero.

Doctor, Doctor Garsten,

...el Sr. Milne ha dicho él mismo que notaba que había...

...algo que iba mal la última vez que vio a ese hombre.

Lo hizo, Señoría.

Pero a mí me pareció que estaba describiendo una de esas veces en las que uno siente,

...vagamente y por instinto, que hay algo más de lo que se ve a primera vista...

...pero sin ser capaz de determinar el por qué se piensa tal cosa.

A mí me ha pasado cientos de veces y estoy seguro...

...que a todo aquel que se dedique a la medicina.

Bueno, sí. Por supuesto.

Claro, todos conocemos esa sensación.

Así que lo que está diciendo, Doctor Garsten...

...es que era una corazonada...

...y que posiblemente no podría haber actuado al respecto. De hecho, nadie pudo.

Exactamente. Nadie menos experto y con la experiencia del...

...Sr. Milne se habría ido encantado con la mejoría de su paciente.

Bueno, es un punto de vista.

¿Alguna pregunta?

A pesar de que nunca vio al paciente...

Representa a los parientes cercanos.

...¿está usted bastante seguro de que el caso fue manejado correctamente?

Ningún caso se maneja correctamente.

Pero, según mi opinión, éste fue manejado con habilidad e integridad.

Bueno, usted es un experto, por supuesto,

...pero quizás convendrá en que, para el simple profano que sólo usa su sentido común,

...aquí existe un claro error de juicio.

Para el mero profano, que sólo usa su sentido común,

...todas las cosas están siempre claras...

...después de que han sucedido.

Pero un psiquiatra no es un mago o un profeta,

...es una persona normal, un hombre con imperfecciones...

...que trabaja con herramientas muy rudimentarias en la más...

...complicada y delicada área,

...la mente humana.

Produzca al hombre perfecto y tendrá al psiquiatra perfecto,

...y muy gustosamente todos nos retiraremos en su favor.

Pero hasta entonces, tenemos que lidiar lo mejor que podemos.

Exacto.

¿Alguna otra pregunta?

Gracias, Doctor Garsten.

Gracias, Señoría.

He escuchado todas las pruebas en este trágico asunto.

Es mi deber emitir una conclusión.

Tenemos a un hombre,

...un joven con un buen historial,

...que mata a su mujer y luego se suicida.

Se sabía que era peligroso.

Aquí el Sr. Milne, que le estaba tratando.

Dice que sabía que algo así podía suceder.

No hace nada al respecto.

Luego tenemos al Doctor Garsten.

Él es un experto. Dice "Fui consultado."

"No tengo ninguna crítica. El Sr. Milne hizo lo que yo hubiera hecho."

"Lo que cualquier experto habría hecho."

El Sr. Milne fue franco conmigo.

Y hemos oído cómo actuó como un valiente e hizo todo lo que pudo.

Voy a dejarlo ahí.

Concluyo que Adam Lucian asesinó a Molly Sinclair Lucian...

...y luego se quitó la vida mientras su mente estaba perturbada.

Eh, ¿qué estás haciendo?

Barriendo toda esta basura

¿Por qué?

Satura esta habitación.

Voy a terminar de una vez por todas.

¿Quieres decir que vas a dejar de ejercer?

¡Sí! Eso es.

Bueno, bueno.

¿Qué otra cosa puedo hacer?

Sólo porque algo salió mal y...

...alguien te ha criticado.

Oh, no. Nadie me ha "criticado".

Mi amigo de Harley Street, el eminente Doctor James Garsten, solucionó eso.

No me van a tratar condescendientemente...

...y excusarme el resto de mi vida ¡He terminado!

Vamos, venga.

No puedo, Pat.

Pues claro que puedes.

Me tienes a mí.

No tengo nada, ese es el problema

En este trabajo todo es dar y nada de recibir.

¿Yo no te doy nada?

Tú me lo das todo. Yo no te devuelvo nada.

No tengo nada que dar, por eso voy a parar.

Se va todo para estas personas, y no se queda nada para uno.

Ese maldito timbre. Debo ir, no hay nadie en casa.

Mira, cariño.

Había olvidado que tenías un paciente.

No. Más no.

No le puedes echar, Felix.

Puedo y lo haré.

- ¿Le digo que vuelva? - No. Dile...

Da igual, yo se lo diré.

¿Qué vas a decirle?

Le diré que dejo de ejercer.

Que este trabajo necesita de un dios para hacerlo bien y yo no lo soy.

Que se vaya y le succione...

...la sangre a otro porque yo necesito la mía.

El pequeño Charlie Oakes.

Ese es su tamaño.

Ese soy yo.

Tengo cierto talento para...

...tratar con los problemas mentales de la gente.

Y a veces tengo dolores de cabeza...

...y dejo que se marchen y disparen a sus esposas.

Pero, en otros momentos,

...les trato con habilidad e integridad,

...y les curo de...

...mojar sus camas..

Eso es lo que hago.

¿Bien?

¿Qué tiene eso de malo?

No tiene nada de malo.

Es magnífico.

Y si no lo fuera...

No hay nada que se pueda hacer al respecto.

Sabes que si continuo con este trabajo, siempre serás tú...

...la que lo sufrirá.

Sí, eso lo sé.

Y que no tendrá fin.

Sí, lo sé.

Pero ¿sabes que eres todo lo que tengo...

...o todo lo que podré tener?

Sí, eso también lo sé.

Muy bien.

Haz que entre mi paciente.

Su paciente, Sr. Milne.

Hola, Charlie.

¿Cómo te va la vida?

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