Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
EL PLANETA AZUL
Hay una fuerza suficientemente poderosa como para mover
los océanos de este mundo.
No es una fuerza de esta Tierra.
La Luna es lo bastante grande como para generar gravedad
y con fuerza suficiente para atraer la Tierra desde 368.000 Km.
A medida que la Luna orbita la Tierra,
su gravedad va barriendo la cara de nuestro planeta.
su poder arrastra una gran masa de agua oceánica...
...la marea alta.
LAS MAREAS
El Río Amazonas en Brasil.
En ocasiones especiales, las fuerzas gravitacionales
de la Luna y el Sol se combinan, en un efecto extraordinario.
Una ola de marea alta del océano es empujada 320 Km tierra adentro.
Este es un macareo.
Afortunadamente, los macareos son raros,
pero la Luna crea fuertes mareas allá afuera en los océanos del mundo
todos los días del año.
La Bahía de Fundy en Nueva Escocia.
Las mareas de aquí son las más grandes del mundo,
y tienen un profundo efecto sobre la vida marina,
creando un rico territorio de alimentación.
Un festín que atrae algunos de los comensales mas grandes del planeta...
...yubartas o ballenas jorobadas.
Pero no son la mayor amenaza para el arenque.
Estas son ballenas francas o rorcuales comunes.
Con 70 ton, son el segundo animal mas grande de la Tierra,
son las más veloces de las grandes ballenas por ser tan hidrodinámicas.
Ésta combinación de velocidad y tamaño inmenso
convierte al rorcual común en un voraz depredador de escuelas de peces.
La Bahía de Fundy puede atraer tantos peces
que, durante el verano,
hasta 500 de éstas magníficas ballenas pescan aquí todos los días.
El alimento abunda donde las mareas son fuertes.
Así que las ballenas se adentran más en la bahía,
siguiendo el curso de la marea y buscando peces.
Sus movimientos son observados de cerca por bandadas de petreles de Cory.
A medida que las ballenas se sumergen hacia los peces, se juntan cada vez mas aves,
ansiosas por recoger las migajas.
La pleamar
puede proveer de un festín, pero, en breve, regresará.
En sólo 6 horas, 100 billones de ton de agua
fluirán fuera de la bahía,
el nivel del mar baja hasta unos 15 m
y deja expuestas grandes regiones de barro y arena.
A simple vista, un área desierta, completamente carente de vida.
De hecho, la arena húmeda está abarrotada de vida microscópica,
la meiofauna, alimentándose en un submundo arenoso,
bastante inafectado por la partida del mar.
Pero no es todo color de rosas en éste mundo en miniatura.
Un cangrejo de arena en Australia del Norte.
Caza meiofauna.
Con sólo 1 cm de diámetro,
éste cangrejo trabaja a una velocidad suicida,
filtrando la meiofauna haciendo a un lado los residuos.
El cangrejo limpiará
cada grano de arena en 1 m de profundidad de su madriguera.
Una tarea interminable para el más minucioso en el mundo natural.
Los cangrejos trabajan rápido
porque sólo pueden hacerlo cuando la arena está húmeda.
Notablemente, trabajan la superficie entera de la playa
en un par de horas de la retirada de la marea.
Luego simplemente vuelven a sus madrigueras y esperan la próxima marea.
Bajo el agua, la bajamar es la clave
para algunas actividades extrañas.
Estas lentas almejas utilizan sus patas musculosas
para enterrarse en la arena.
Si no consiguen refugiarse,
la marea las dejará expuestas al aire y perecerán.
Pero ya bajo tierra, pueden esperar,
A salvo debajo de la playa.
Y justo a tiempo.
Junio en el sudeste de Alaska.
En sólo 4 horas, una vasta playa queda expuesta por la marea baja.
Los osos están hambrientos.
En ésta época del año, la recolección en tierra es muy pobre.
Pero ha pasado mucho desde que cualquier alimento se enterró aquí.
Para un oso adulto hambriento, eso no es un impedimento.
Olfatean las almejas a través de la arena y simplemente las desentierran.
Para ser animales tan grandes,
muestran una destreza extraordinaria
al abrir los desafortunados crustáceos.
Los oseznos también prueban suerte, sin mucho éxito.
Pero para los adultos, el festín de crustáceos
dura tanto como la marea permanezca retirada.
Montaña de la Mesa en Sudáfrica.
Cada día, la retirada de las aguas dejan restos en la playa.
y ésta criatura está olfateando las corrientes
en busca del olor a pez podrido.
La marea lleva el aroma lejos hasta la zona de oleaje.
Respondiendo al olor, los caracoles salen de la arena.
Ésta es una carrera contra la marea.
Los caracoles deben encontrar comida
antes de que ésta quede fuera del alcance.
Pero los caracoles son lentos y las mareas bajan rápidamente.
De todos modos éstos no son caracoles ordinarios.
Pueden navegar!
Montan las olas hasta la playa
pero la marea deja los peces más allá de la zona de oleaje.
Fuera del mar, los caracoles corren el riesgo de perder el rastro del olor,
pero mientras la arena siga húmeda,
todavía pueden seguir un débil rastro hacia la comida.
Una vez allí,
se sacian con macabro placer.
Las cosas buenas llegan a los que esperan.
Pronto, el calor del sol los fuerza a retirarse a la arena
y aguardar el regreso de la próxima marea.
Febrero en Bretaña.
La marea baja es esperada ansiosamente por ésta muchedumbre.
A medida que el agua se retira, incontables pequeños invertebrados
buscan refugio debajo del barro.
Y con toda razón.
Las aves zancudas son especialistas en sondear el barro,
La variedad de formas de sus picos
diseñados para alcanzar distintos invertebrados...
son llaves que abren la seguridad de los bajíos de las mareas.
Pero en unas pocas horas, la marea subirá de nuevo.
Pronto, éstas aves están fuera de lugar
y las criaturas del lodo están a salvo una vez más.
Bajo el agua, las mareas entrantes pueden crear una corriente muy fuerte,
y los lenguados son expertos en tomar el envión de ésta.
Su forma es muy parecida a la de un barrilete,
un diseño perfecto para deslizarse con la marea.
En Terranova en la costa Este de Canadá,
grandes números de lenguados cabalgan las corrientes hasta los bajíos.
Han venido a cazar invertebrados
que emergerán ahora que volvió el agua.
La cosecha en los bajos puede ser muy buena.
La actividad no ha pasado desapercibida.
Pero las águilas pescadoras no pueden bucear.
Mientras haya más de 1 m de profundidad, el lenguado está a salvo.
Acercarse mucho a la orilla
puede ser algo peligroso.
Éste pez se entierra completamente en la arena
al menor indicio de peligro.
Pero cuando la marea inunda otra vez, y si no hay moros en la costa,
éstas lancetas de la arena re emergerán.
Luego de una espera de 6 horas bajo la arena,
están desesperados por comida.
A diferencia del lenguado, salen del mar,
buscando las aguas poco profundas
donde las corrientes de la marea concentrarán su alimento... plancton.
En incalculables miles, fluyen hacia los mejores territorios de alimentación,
donde simplemente recogen
del agua criaturas planctónicas diminutas.
Pero, si se alejan demasiado de la costa buscando alimento,
se arriesgan a encontrarse con grandes depredadores que viven en aguas más profundas.
Perros de mar... tiburones pequeños.
Las lancetas de arena se han desviado de su segura profundidad.
El efecto de retroceso de la marea
puede ser totalmente distinto en una costa rocosa.
Aquí, en las costas de la Isla de Vancouver en Canadá,
el sol tuesta las rocas expuestas.
Es casi imposible excavar cuando el mar se retira,
así que éstos mejillones y caracoles están totalmente expuestos al calor del sol,
cocinándose literalmente en sus propios cascarones.
y la hierba marina se seca hasta quedar crujiente.
Pueden pasar muchas horas antes de que regrese el agua.
A lo largo de cada mes, el tamaño y la fuerza de la marea cambian.
La mayor marea de todas ocurre
cuando las gravedades del sol y la Luna tiran juntas.
Eso pasa inmediatamente después de la luna nueva...
...y de nuevo luego de la luna llena.
Éstas son denominadas mareas primaverales.
Revelan vastas zonas de lecho marino que normalmente deberían estar cubiertas.
Para éstos mapaches, es una oportunidad de saciarse con mariscos.
Una madre se aventura con su equipo.
Con la marea primaveral, han bajado más
de lo que normalmente permiten las mareas más pequeñas.
Explorando con sus sensibles garras,
buscan presas adecuadas.
Con la extremada marea baja, podrían encontrar algo especial.
Y qué podría ser mejor que un cangrejo rojo?
Es decir, si no fuese por el riesgo de un pellizco doloroso.
Con cangrejos, no hay sustituto para la experiencia.
La madre hace una atrapada profesional.
Pero el equipo aprende rápido.
Y para aquellos que no, siempre vale la pena mendigar.
Dentro de poco, la marea tapará la mesa del mapache.
Para los invertebrados, es un alivio agradecido,
pero con mal tiempo, están expuestos
a lo peor de las olas.
Incluso cuando no hay olas,
la pleamar puede crear fuerzas considerables bajo el agua.
Las grietas entre éstas islas en la costa Este de de Vancouver
encauzan las mareas.
Mientras la marea sigue subiendo, el agua gradualmente fluye más rápido,
y pronto éstas plantas de kelp de 30 m de largo
ceden ante la corriente.
Son suficientemente flexibles para luchar sin demasiado daño,
pero hay algunos lugares donde las corrientes son especialmente poderosas.
Éstos son los Rápidos de Nakwakto.
Cuando cambia la marea, el agua de casi 1.120 Km de fiordos costeros
deberá vaciarse a través de una brecha de 800 m de ancho.
En pocos minutos, la corriente ya está tomando velocidad,
hasta que el agua pasa rugiendo a más de 30 Km/h.
Las corrientes de marea no son siempre dañinas.
Aquí, en las Islas Poor Knight de Nueva Zelanda,
mareas débiles corren por arcos de roca, convirtiéndolo en un lugar de descanso ideal
para las rayas venenosas.
Éstas rayas se congregan aquí en inmensos números cada mes de Marzo.
Han venido a reproducirse.
Los arcos encarrilan la corriente, que las rayas pueden cabalgar
con el mínimo esfuerzo, y así ahorrar energía.
Cerca de ahí, en aguas abiertas,
una escuela de 2 peces damisela a lunares se alimentan del plancton,
y la corriente es perfecta para comer del tránsito.
Cuando la corriente empieza a debilitarse,
no hay alimento suficiente
para garantizar el riesgo de nadar en aguas abiertas.
Entonces, los damisela se retiran para refugiarse juntos.
Hay seguridad en el número.
Más y más damiselas se vierten a las cuevas
que acribillan las Islas Poor Knight.
Al fin a salvo. Dentro de la cueva, están menos expuestos
al ataque de los depredadores.
Miles de damiselas y mao mao azules
aguardan el regreso de la corriente, cuando, una vez más,
saldrán a alimentarse en aguas abiertas.
La atracción gravitacional de la Luna es más débil
más cerca del Ecuador.
Así que, mientras más ecuatorial la localización, más pequeñas las mareas.
En el Mar Caribe, los movimientos de la marea son leves.
Aún así, son suficientes
para arrastrar a su paso el plancton que nada libre.
Éstas son medusas dedal.
Nadan hacia la luz solar,
y límites invisibles formados por el movimiento de la marea
las ayudan a reunirse, hasta formar inmensos enjambres.
Dan un buen uso a la luz tropical.
Su color marrón se debe a las algas
que viven en el interior del cuerpo de la medusa
y fotosintetizan la energía solar.
En aguas abiertas están medianamente a salvo,
pero la marea está impulsando gentilmente todo el enjambre hacia las Bahamas,
donde bocas hambrientas están esperando.
Aunque el nivel del mar no cambia mucho,
las mareas todavía están empujando un volumen enorme de agua oceánica
a través de las pequeñas brechas entre los cayos isleños.
Bajo el agua, las corrientes de la marea pasan delante de los corales blandos...
...y sigue sobre los bancos de arena.
Ésta es un área inmensa de arena de coral
que sólo queda sumergida con la marea alta.
Ésta pleamar está trayendo un suministro fresco de plancton oceánico
y los peces navaja se aglomeran en los mejores lugares
para atrapar el festín microscópico.
Aunque aquí hay comida en abundancia para éstos pequeños peces,
reunirse en el mismo lugar
hace que sean fáciles de localizar para sus depredadores.
Un tiburón nodriza o tiburón enfermera no es mucha amenaza.
Pero éste sonido...
anuncia un peligro bastante diferente.
Un delfín nariz de botella.
Está utilizando su sonar para localizar peces navaja debajo de la arena.
Una vez que encuentra un blanco adecuado, simplemente desentierra su presa.
El pez enterrado no tiene defensa contra éste ataque.
Simplemente deben esperar no ser encontrados.
Parece que éste delfín tiene antojos de pez navaja.
Bueno, está preñada.
Éxito al fin.
La marea alta se desplaza hacia América,
inundando vastos llanos de vegetación marina.
Son tan poco profundos que, en bajamar,
todos los peces grandes son forzados a retirarse a canales más profundos,
como estos tiburones nodriza...
...y rayas venenosas.
Ambos depredadores cazan crustáceos en la vegetación del lecho marino,
pero hasta que la marea traiga agua suficiente,
deberán esperar.
Por ahora, para éste caracol tulipán, parece seguro
patrullar los bajíos en busca de comida.
Pero es éste?
Éste es un caracol bastante más grande.
Con 5 Kg de peso, la concha de caballo gigante
tiene poco que temer de cualquier tiburón, y tiene predilección por los caracoles tulipán.
Percibiendo que el peligro se acerca,
el caracol huye.
Pero, en un mundo de pasos de caracol,
la concha es una especie de Ferrari.
Toma medidas desesperadas.
Exhausto por el esfuerzo de su intento de último recurso,
el caracol tulipán es abatido lentamente.
La marea debe subir durante una hora más
antes que los depredadores grandes puedan comer.
Pero en los bajos, flota en la marea el aroma de un caracol moribundo.
Es un aroma interesante para éstos cangrejos ermitaños.
Es vital que los cangrejos tengan la mejor protección posible
contra los fuertes dientes de los pacientes tiburones y rayas.
Por eso, necesitan el talle adecuado de concha.
Hoy, hay un nuevo inmueble en oferta...
y la competencia es feroz en éste mercado de vivienda.
La actividad se vuelva aún más desesperada
cuando la concha del caracol devorado está lista para ser liberada.
Éste cangrejo simplemente no puede esperar más.
Pero es una adquisición decididamente arriesgada.
El riesgo se canceló elegantemente.
La nueva concha es más liviana y fuerte que el hogar antiguo.
No es algo apresurado, porque la marea está inundando los bajos.
Al fin, los depredadores están libres para empezar su saqueo.
Ambos rayas y tiburones tienen un sensor eléctrico
que utilizan para localizar invertebrados enterrados.
Pueden percibir movimientos minúsculos debajo de la arena.
Al hallar una señal alentadora, éstas rayas desentierran su comida.
Un cangrejo ermitaño desprotegido no tendría oportunidad.
En pocas horas, la marea decae una vez más
y todos los depredadores se ven forzados a marcharse.
Tendrán que esperar hasta la próxima marea alta
antes de realizar otra incursión alimenticia.
En ciertos momentos del año, denominados equinoccios,
las mareas primaverales son excepcionalmente grandes y suben más de lo normal.
Los depredadores pueden alcanzar las márgenes más superficiales de los bajos de vegetación marina.
Éstos sábalos de 2 m de largo van más cerca de la orilla aún.
Se dirigen a los manglares.
Éstos bosques inundados cubren inmensas áreas de los bajíos costeros.
Extraordinariamente, las raíces del mangle pueden vivir en agua salada,
y constituyen una guardería perfecta para peces pequeños.
Pejerreyes y pargos encuentran santuario en el laberinto de raíces.
Los grandes depredadores rara vez pasan por aquí.
Y ahora la marea está cayendo una vez más.
El agua empieza a perder el poco oxígeno que contenía,
y se estanca rápidamente.
La mayoría de los depredadores han abandonado los manglares,
pero los sábalos aún están aquí, atrapados por la bajamar.
El oxígeno disuelto se está agotando rápido,
pero tienen una técnica de supervivencia vital...
...pueden respirar aire.
Inflados con oxígeno fresco,
pueden manejar fácilmente entre los adormecidos pejerreyes.
La marea ha vuelto otra vez.
Y ésta no es una marea ordinaria.
Desde que comenzó el equinoccio, la marea sube rápido,
pero ahora, en el mar,
un huracán está en camino, forzando a la marea aún más arriba.
La tormenta pasajera deja inundada gran parte de la costa.
Las islas bajas, como las Bahamas,
son particularmente propensas a inundarse por la tormenta.
La intensidad del sol aquí es inmensa.
A medida que la marea se aleja y el agua restante se evapora,
tiene lugar una notable transformación.
El barro está revestido con un mundo mágico de sal.
Toda el agua restante es extremadamente salada.
Muy pocas criaturas pueden sobrevivir aquí...
excepto la artemia o camarón de la salmuera.
Y, en las orillas...
moscas de la salmuera o moscas de la orilla.
Ambos son el alimento favorito de un animal extraordinario.
El flamenco del Caribe.
Notablemente, de hecho buscan éstos lugares salinos.
Son los mejores lugares para encontrar su alimento.
Además proveen la protección
que necesitan los flamencos para criar sus jóvenes.
Sitios de anidamiento como éste están rodeados de corrosiva salmuera.
Es una barrera formidable
para cualquier depredador que quiera cenar pichones de flamenco.
Los flamencos toman la precaución de construir nidos elevados
por si acaso hay una inundación.
Extrañamente, de hecho es el poder de las mareas de tormenta
el que brinda a los flamencos alimento y un hábitat perfecto para reproducirse.
La reproducción de muchos animales en el océano
está estrechamente coordinada con los ciclos de las mareas.
La media Luna en Noviembre. Es época de mareas pequeñas.
La Isla de Pascua en el Pacífico.
Extraños sucesos están en marcha.
Es una de las pocas noches de cada año
en que las hembras de cangrejo de la Isla de Pascua
se arriesgan a meterse al mar.
Se agrupan en decenas de miles
y todas ellas están cargadas con cientos de huevos.
Deben arrojarlos al océano
si los huevos van a ser cangrejos bebé.
Pero éstos son cangrejos terrestres
y no pueden nadar ni respirar bajo el agua.
Corren gran riesgo de ahogarse.
Es por eso que eligen las mareas más débiles, para minimizar el peligro.
Los huevos se desarrollarán lejos de la costa.
Y, en 1 mes exactamente,
una gran cantidad de cangrejos bebé regresará, eligiendo nuevamente la marea perfecta.
Ya sea diaria o mensualmente,
las mareas son el ritmo del océano...
Son su reloj.
En cada marea llegan oportunidades
para la vida marina de algún lugar del mundo.
Ahora, una marea primaveral está inundando los bajos,
y los cazadores están a la espera.
Un pequeño grupo de delfines nariz de botella
se dirigen a la orilla
para comenzar con una cacería bastante extraordinaria.
Luego de un buen pase, el delfín da la vuelta y empieza de nuevo.
Un animal se separa del grupo y nada en círculos,
removiendo el barro y dirigiendo al salmonete hacia los otros delfines.
Es un trabajo en equipo impresionante y es extremadamente efectivo.
Los delfines se alimentarán así
mientras la marea les conceda el acceso a las aguas poco profundas.
A la larga,
la marea baja forzará a los delfines a dejar los bajíos
y el estará a salvo una vez más, hasta la próxima marea alta.
Porque, en el océano, cada viraje de la marea
significa la diferencia entre la vida y la muerte en alguna parte.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.