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Zulu
(HOMBRE) Eh.
¿Qué?
¿No me dices nada?
Joder...
No me dejes sola con este marrón, por favor.
Oye, ya sé que es una putada,
pero necesito ver a mi familia, a mi hija, a mi mujer.
Tengo la sensación de que las estoy dejando colgadas
en medio de esta mierda, este puto caos, ¿entiendes?
Por favor...
Joder, Raúl, todos estamos igual.
No, no, no, perdona, no todos estamos igual.
¿Tienes hijos?
¿Tienes familia?
Bah. Perdóname, pero...
¿Qué quieres que haga?
Pues aguantar unos días más, hasta que vuelva la luz.
¿Unos días? Pero ¿cuántos días llevamos así?
¿10 días, 2 semanas?
Es que he perdido la puta noción del tiempo, Eva.
¿Y si estamos un mes, dos meses?
En cuanto esté todo organizado en casa, vuelvo.
Es que nadie vuelve.
La mancha esta, que... Joder.
Es que no sale.
Te vas a apañar muy bien sin mí.
(Música de intriga)
(Vocerío, voces entrecruzadas)
¡Doctor!
¡Eva, mantas, mantas, necesitamos mantas!
-Maite te estaba buscando abajo. Sí, sí.
¡Maite! Te estaba buscando. ¿Han llegado ya los suministros?
Acaba de avisarme que ha llegado. ¿Dónde está?
En la entrada de mercancías.
Han vuelto a robar en el almacén.
¿Y no podemos reforzar la vigilancia?
Luego hablo con ellos otra vez. ¡Eva!
¿Es urgente? Tú dirás, estamos desbordados.
Ahora no puedo, encárgate tú. Necesitamos gente ya.
No, luego hablamos. ¿Dónde está Raúl?
(Vocerío)
¡No se atenderá a mayores de 70 años!
¡Por favor, dejen pasar al resto!
¡A la cola! ¡Oiga usted!
Doctor...
Hola. ¿Cómo se llama? Paco.
¿Cuántos años tiene? 50.
¿Seguro? Sí.
¿50?
¿Qué color le han dado? No mueva la cabeza.
¿Color de qué? Color del brazalete.
No sé. No me acuerdo.
Cabo. ¿Sí?
No sé quién le ha dado un rojo a este hombre.
¿Puedes llevarle a la otra carpa? Sí.
Tráeme a otro. -¡Diego!
-Diego, tira.
-Diego, arriba, arriba.
-¡Abuela, abuela, abuela! Que estamos juntos, ¿eh?
Fractura abierta. Llévala a la sala dos.
Oído. -Estoy contigo, abuela, ¿eh?
-¡Eh, eh, eh! -Tenéis que esperar.
-¡Abuela! -Que no podéis pasar.
-Que te esperes ahí. -Eres un sinvergüenza, primo.
Que es mi abuela, coño. -¡Cabrón!
¡Imagínate que tu abuela se está muriendo!
-¿Qué tenemos? -Por favor...
Una fractura abierta.
-Ay, ay, ay, qué dolor. -Una, dos, tres.
-¡Ay! -Tranquila, tranquila.
Le vamos a poner un calmante en un momento.
-Fractura abierta de peroné. -Ay...
-Tranquila, señora. -Marina, ¿cómo procedemos?
Prepárame campo. -Ay.
Set para punción lumbar. -Tranquila, señora, está todo bien.
Listo.
Ya está. Va a sentir un pinchacito, ¿de acuerdo?
¿Todo bien, Marina? Todo bien. Ya está.
Gírame la pierna un poco.
-¿Así? Perfecto.
¿Campo?
Gerard, raciona compresas, por favor.
Iniciamos reducción.
Tracción.
Más tracción.
Un poco más.
¡Vamos!
¡Más rápido!
A ver, un momento, ¿solo hay esto?
Es lo que hay. Nosotros traemos lo que nos dan.
Pero con este gasoil no tenemos ni para tres días.
No sé, hable usted con mi teniente.
-¿Hay algún problema, Bravo?
Disculpe, ¿qué es esto? ¿Qué pasa?
No está ni la mitad de la medicación que he pedido,
ni generadores, nada. No aguantamos ni tres días.
A ver, señorita, traemos lo que nos dan,
¿qué quiere que haga, que lo pinte?
Muchas gracias a todos.
Buen trabajo, Sara. Gracias.
A la izquierda. (AMBOS CHICOS) ¡Abuela!
¿Qué hacéis? No podéis estar aquí.
-Queremos ver a nuestra abuela. -Solo saber si está bien.
Ha ido todo bien, no os preocupéis.
Me encargo de ella, ¿vale? Déjale el bolso aunque sea.
Venga. Muchas gracias.
De nada.
Por favor, aquí no puede haber nadie.
Venga, os acompaño a la salida.
Por favor. -Vamos.
Juan, mira esto.
Joder. Voy a la otra sala.
Encárgate tú, por favor.
Estás mejor. Come lo que puedas.
Diego, me tengo ir. Nos vemos mañana.
Ánimo.
Pero ¿tú qué haces aquí?
Es que no quería dejar sola a mi abuela.
Pero, cariño mío, tú no puedes estar aquí.
Déjame quedarme. "Porfi"...
Es que vivo muy lejos.
Vale.
Pero si te ven, yo no sé nada. ¿Estamos?
He escuchado a unas compañeras tuyas
diciendo que se han acabado las medicinas para mi abuela.
¿Eso es verdad?
Llegarán pronto. Te lo prometo.
¡Eh!
Pero ¿no te habías ido a casa ya?
Estaba terminando unas cosas, pero ya me voy.
¿Y vas a coger la bici ahora por la noche?
No, por fin puedo sacar el coche del parquin,
después de dos semanas.
Me han dado un permiso tus amigos los militares.
Mis amigos los militares, dice... Qué cabrón.
Si no son capaces ni de controlar los robos.
¿Tú qué tal por el quirófano? ¿El gimnasio dices? Mal.
¿Y tú? ¿Alguna novedad?
Nada. Hasta que no hable con el de Sanidad,
lo que me han dicho es que aguantemos con lo que hay.
No hay otra. Es que... no sé.
¿Qué hacemos sino?
¿Cierro el hospital y nos vamos todos a casa?
Pues eso justo es lo que voy a hacer ahora.
Anda, descansa.
Tú también.
Conduce con cuidado.
(Puerta cerrándose)
(Ladridos)
(Música)
¿Todo bien?
Antonio está cada vez peor.
No para de toser. Claramente, no respira bien.
Y Carmen... con su cadera.
¿Has traído eso?
He cogido lo que he podido.
¿Te vas a echar un rato?
¿Y te encargas tú de la cadera?
Estás hecho mierda, ¿por qué no descansas?
-Hola, doctor. Buenas.
Carmen, ¿cómo te encuentras?
Ay, ya ves, hijo. Con las piernas tullidas.
Bueno, ahora le echamos un vistazo.
Marina, venga, que tenemos reunión.
Que sí...
-Tenemos cuatro bajas más:
dos celadores, una enfermera y un anestesista.
No podemos saturar más los turnos, hay que descansar.
Hemos evacuado hematología, reubicado paliativos
más las plantas cerradas, pero sigue faltando personal.
Pues nada, usad el agua, os traigo champú. Yo en vez de...
Si queréis, os traigo champú. -No tienes ni puta idea de...
La que no tiene ni puta idea eres tú
de la que tengo que liar con los militares
para que nos den agua. -Acabaremos fatal entre nosotros.
Buenos días.
(Conversaciones cruzadas)
Buenos días. Buenos días.
Sé que esta situación no está siendo fácil para ninguno.
Y os doy las gracias por la paciencia y...
Y os pido... Os pido que aguantemos un poquito más.
Esta semana tendré una reunión con Sanidad
y... me contarán.
Hasta entonces, tendremos que seguir racionando
los medios de que disponemos.
No nos queda otra opción.
Esta reunión sobre todo es para tomar decisiones
y ver qué podemos hacer.
Quisiera saber cómo estáis
y... y ver cómo os puedo ayudar.
Eva, mira, yo creo que para aligerar,
no sé, las tareas del equipo médico y de enfermería,
podrían venir personas que puedan coser las heridas
y encargarse de los cuidados generales de los pacientes.
-Más seguridad. Es que la gente llega avasallándonos.
-Hay un desorden...
-Gente en administración necesitamos.
(TODOS HABLAN A LA VEZ)
-Pues, jolín, que salga la gente del ejército a buscar gente fuera.
(TODOS HABLAN A LA VEZ)
-Porque gente hay de sobra.
Eh...
Por favor, a ver, sé que estáis haciendo turnos larguísimos,
de más de 14 horas... Más las guardias.
No llegamos, ¿eh? -No podemos, ¿eh? No podemos.
(TODOS HABLAN A LA VEZ)
Creo que hay que descargar de tareas a todo el mundo
porque estamos hasta arriba. Sí.
Pero también tenemos que endurecer los criterios de admisión.
Si no, dará igual lo que hagamos. Todas las cirugías programadas
y con postoperatorio largo, las quitamos.
Las posponemos o lo que sea. Solo aceptamos a los pacientes
que podamos tratar y bajamos la edad de corte a 60 años.
(TODOS HABLAN A LA VEZ)
Pero ¿eres consciente de lo que acabas de decir?
Ya hemos bajado la edad a 70. No hay recursos
y solo tenemos pacientes que entran en el hospital.
¿Cómo queréis solucionarlo?
-¿Y les dejamos de atender? A los que no sean urgentes, sí.
Dejamos de atenderles. Venga, por Dios.
Una pierna rota es una pierna rota.
Perdona, yo he hablado de tres criterios, no solamente uno.
-Eva, lo que no entiendo es que alguien se quede fuera...
Hoy se ha quedado un señor con 71 años
que se había arrancando la sonda y no me ha dejado atenderle.
Hemos discutido porque son cinco minutos de mi tiempo.
Y ese señor se ha ido desubicado sin poder atenderlo.
Hostias, hostias, Diego...
¿Perdona? ¿Vas a decir tú por mí a quién atender y a quién no?
A ver... (TODOS HABLAN A LA VEZ)
¿Habéis visto las carpas cómo están de gente?
(TODOS HABLAN A LA VEZ)
Tú no sabes cómo están las cosas aquí.
(TODOS HABLAN A LA VEZ)
Por favor. ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor!
Vamos a esperar a que llegue Sanidad
y cuando tenga la reunión, tomamos decisiones, ¿de acuerdo?
(Música dramática)
(Griterío)
-¡Detrás de la valla, por favor!
-¡De uno en uno! ¡Por favor!
¡De uno en uno, por favor!
-Por favor, guarden la fila, por favor.
-Le cuesta respirar. -Sí, sí.
-Siéntate aquí, aquí, aquí.
¿Qué te pasa? -Creo que tengo contracciones.
-No te muevas y no hables, te voy a tomar la tensión.
-¿Problemas con el corazón? -Tranquila. Vale.
Nueve, seis.
(Conversaciones cruzadas)
Luisa, si le baja de nueve, le pones una vía.
-Ismael, ¿has comido algo?
-Sí, hace dos horas.
-No puedo más. Dame algo, por favor.
Ay...
Ay, ay.
Por favor, dame algo.
Antonia, ya sé que duele.
Venga. Más tarde te pongo otra dosis.
Importante, se terminó el gasoil de los generadores centrales.
Tiramos de los chiquitillos, pero hay que decidir dónde ponerlos.
Y pilas, me hacen falta pilas.
Luz.
Pinzas.
Luz, por favor. Sí.
Bisturí.
Fuera.
Hemostasia.
Quítala. Eso es.
Separa más.
Gerard, ¿estás bien?
Sara, sigue tú.
Solo queda suturar. -Pero yo no...
Sara, ¿tienes que seguir tú? No te agobies, venga.
Compresa.
(LLORA)
(Puerta abriéndose)
Has estado muy bien, pero que muy bien ahí dentro.
De verdad.
Supongo.
Lo que yo diga va a misa.
Por algo soy el mejor.
Entonces, ¿es cierto que los cirujanos se creen Dios?
No. Eso es una leyenda urbana.
Dios no existe, pero los cirujanos, sí.
Gerard...
Gracias.
Fátima... Dime.
¿Tú le has dado algo a esta mujer? Qué va, acabo de llegar.
Han vuelto a saquear el almacén. ¿Cuándo?
Ayer por la noche.
¿Dónde están? Esperan abajo, he hablado con ellos.
(Griterío)
-Ketamina, Propofol, material quirúrgico y muchas cosas más,
pero no estoy segura, todavía no hemos hecho el inventario.
-Yo no me he movido de aquí.
Aquí solo entra personal del hospital.
¿Por qué me miras? -Solo digo
que ha tenido que ser alguien de dentro.
-Carrasco Varella. -Teniente.
Sí, Carrasco, cállate. Fátima, ya.
Yo respondo por mi gente. Sí, y yo por la mía.
Vamos a tranquilizarnos un poco.
Podemos reforzar la entrada.
Y vamos a registrar a todo el mundo que salga,
me da igual que sea médico o quien sea.
-Puto pesado. Que no me toque, primo.
-¡Por favor! -Que no me toques, coño.
Me estás tocando las pelotas. -Ya está, lárgate. ¡Lárgate!
¡Eh! ¡Eh! ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? Eres un puto pesado.
¿Qué pasa?
Fuera de aquí te estoy diciendo. ¡Guarda el arma!
¿Qué te pasa? ¡Que te calles, joder!
El puto notas... ¡Calla!
¿Qué pasa? -Doctora, tengo órdenes
de que aquí no puede estar cualquiera.
Está conmigo. Es paciente mío.
Su abuela necesita medicación especial.
¿Se ocupa usted de él? Me ocupo yo de él.
Venga, lárgate. Cállate.
¿Seguro? Váyase, por favor.
Venga, máquina. Que te calles.
Andando.
¿Qué le has dado a tu abuela?
No le he dado nada a mi abuela.
¿Qué le has dado a tu abuela? Escúchame, que no le he dado nada.
Conmigo no te hagas el tonto, que le llamo y te echa.
¿Qué le has dado?
¿Qué le has dado a tu abuela?
Que yo qué sé qué cojones es, soy un mandado.
Vamos a ver, ¿qué es? Mira, a mí me dicen: "Dale esto
a la abuela, que le va a sentar bien", y se lo he dado.
Aquí la tenéis... Pero escúchame.
No le puedes dar una cosa que no sabes de dónde viene.
Entiéndeme, lleva aquí dos putos días y no habéis hecho
una puta mierda con ella, ¿qué quieres?
Es mi puta abuela, coño.
Está ahí sufriendo.
-Menudo geriátrico te has montado.
¿Eva sabe algo de esto?
Tose.
Abróchate.
¿Desde cuándo estás así?
Dos semanas.
Tres.
Bueno, desde antes del apagón.
Pues no hagas el bruto, que te conozco, y a descansar.
Me cago en la mar. Ahora que me iba a fichar la Real...
Pues ahora estás para quedarte en el banquillo, Ignacio.
¿Y Pilar y los chavales?
A los chavales les pilló en Donosti.
Y a Pilar... no la quiero preocupar.
Pues aquí estoy para lo que necesites.
-¿Usted cree que para el domingo yo estaré para irme a mi casa?
Es que es el cumpleaños de mi otra nieta.
-Eso depende del doctor, señora.
Gracias, Alba. Me encargo.
Doctora...
Gracias por cuidar de mis nietos.
Lo que han hecho es muy grave, Antonia.
Pero, hija, si estáis aquí que no dais abasto.
Ya.
Hacemos lo que podemos con los recursos que tenemos.
¿Qué le ha dado su nieto?
El bolsito rosa...
La morfina me la consigue mi cuñado.
Pero ¿su cuñado es médico?
Mi cuñado es muchas cosas.
Usted y yo vamos a hacer un trato.
Si me apaña para irme el domingo,
se puede quedar con las que sobran.
-¿Qué te cuesta, cojones? -Que no se puede pasar.
¡Que se aparte para ya usted!
(Vocerío)
-¿Quién te crees que eres? -Quédate ahí. Quédate ahí.
Caballero, la gerente está lista para recibirle, ¿me acompaña?
Buenas tardes, señor secretario.
Bueno, antes de nada, ya sé lo que me dirás,
así que para el carro. No sois solo vosotros.
Tenemos que abastecer a todos los hospitales del país.
Aquí, un día de retraso supone cerrar el hospital.
Se está haciendo todo lo posible.
La situación es la que es para todos.
La gente se está muriendo de apendicitis.
Estoy al tanto,
esta semana han cerrado dos hospitales solo en la comunidad.
Los médicos se van, las medicinas se acaban, saqueos...
¡Me da igual! ¿Usted ha venido aquí a dar soluciones?
Yo puedo trabajar sin luz, sin personal,
pero no sin medicamentos.
Así que deme alguna garantía.
La situación es la que es, ¿vale?
Entonces, ahora toca dar el do de pecho.
Toca arrimar el hombro.
Un último esfuerzo, os pido solo un último esfuerzo.
Yo tampoco sé nada, Eva.
Llevo una semana sin hablar con los superiores.
Con Sanidad, ¿cómo nos reunimos? Es imposible.
¿Se sabe al menos cuándo va a volver la luz? ¿No?
¿No?
¿Semanas?
Eva, nadie sabe. ¿Cómo que nadie sabe?
No lo sabe nadie.
En las primeras reuniones se hablaba de meses.
¿Cómo que meses?
Imagínate...
Dicen que la ayuda internacional tiene que llegar,
que el apagón no afecta a todo el planeta,
pero no sé cuándo. Eva, no sé cuándo.
Lo siento, pero no te puedo decir otra cosa.
Ni puedo hacer otra cosa.
Lo siento.
Sí. Sí vas a hacer otra cosa.
Ven conmigo.
Bueno, antes de nada, agradeceros...
agradeceros el esfuerzo que estáis haciendo, ¿vale? Que...
No os vamos a descubrir nada.
La situación es la que es.
Y es tiempo de arrimar el hombro y dar el do de pecho.
La ayuda internacional va a llegar.
Tarde o temprano, igual.
Después de un esfuerzo sobrehumano, pediros un poquito más es difícil,
pero... estamos salvando vidas.
A ver, mientras llega la ayuda internacional, lo siento mucho,
pero vamos a tener que reducir el hospital a mínimos.
Vamos a dar de alta a los pacientes que no estén críticos,
a racionar aún más la medicación y, sintiéndolo mucho,
tenemos que endurecer el triaje
y reducir la edad a 60 años.
(TODOS MUSITAN)
Se veía venir.
Trataremos las urgencias que podamos operar.
No tengo nada más que añadir.
Gracias.
Gracias, secretario.
Gracias, señor secretario.
Bueno...
(Música dramática)
(Crescendo musical)
Déjela, por favor.
Ya está bien.
Por favor, por favor. Es mi hija.
(Música dramática)
Abuela, ¿qué tal vas con la pata chula?
-Ten cuidado con los baches, hijo.
-Está muy guapa tu nieta, ya verás.
-Está buenísima. -Mírale, cara de torbellino.
-¿Cuántas novias has tenido? -Yo ninguna, primo.
-Pues eso. -¿Cómo va tener novia
si tiene la misma cara que los pollos de Simago?
-¿Qué me estás contando? ¿Te has visto al espejo?
-Yo soy como El Fary comiéndose un limón.
Como El Fary comiéndose un limón...
Buah, me cago en la hostia puta.
Y ahora estos aquí, en todo el puto medio.
(Griterío)
¿Qué pasa? Quítate de aquí, tronco. Pero bueno...
Que vengo con la abuela.
Que vengo con la abuela mala.
Todo el mundo fuera.
¡Rai, Toni, ven pa'cá, que vamos a sacar a la Antonia!
-Abuela, ¿qué pasa? ¿Cómo estás?
-Tranquilízate, te sacamos de aquí.
-Que vamos a sacar a la Antonio.
Ay, ay, ay, ah, ah, ah.
-¡Vamos, abuela!
¡Vamos, abuela!
Qué grande eres, Antonia, qué guapa eres.
Bienvenida al barrio.
(Música)
-Agárrate, agárrate. Tranquila.
-Antonia, la reina guapa. Vamos allá.
-Vamos, Antonia.
-Joder, abuela, ¿eh?
-Niño, llévate a las doctoras para el jardín.
Venga, Marina, vente conmigo. Y tú también. Vamos para el jardín.
(Palmas y canto rumbero)
Mira, aquí está. Qué bonito.
(VARIOS) # Si tú quieres, que yo me voy contigo.
# Si tú quieres, que yo me voy contigo. #
-¡Hala! -¡Venga!
-¡Doctora! ¡Véngase pa'cá!
¿Cómo se llama usted?
Eva. Ay, qué bien.
Qué nombre más lindo. Gracias.
¿Quiere usted tomar algo? Eh, no, no, gracias.
En la vida hay que celebrar porque bastante tenemos con lo que tenemos.
Es que no sé si estoy muy... muy de celebración hoy.
Ustedes no estáis acostumbrados a los apagones.
Aquí tenemos apagones todo el año, Eva.
Ya, lo sé, lo sé.
Por eso, cuando celebro, lo celebro por todo lo alto.
Usted dirá en qué puedo ayudarla.
Su cuñada me ha dicho
que usted nos podía conseguir morfina, opiáceos, gasolina...
Y nos vendría bien alguno de los generadores
que he visto fuera. Bueno, le he hecho una lista aquí.
Pero... Pero, Eva, ¿usted se cree que yo soy un supermercado o qué?
Ya... Es que yo no sé lo que tiene o lo que no tiene.
Hay una frase en la Biblia que dice: "El que pide, recibe,
el que busca, encuentra y aquel que llama, se le abre".
Pero hay que saber pedir, hay que saber buscar,
hay que saber a qué puerta llamar.
Yo te puedo conseguir lo que tú quieras, pero...
no sé lo que tú me puedes dar.
Bueno, es que yo no tengo dinero.
No tendrá dinero, pero tendrá usted cosas de valor, ¿no?
Es que... somos un hospital,
no sé qué podemos tener que le pueda interesar.
En eso no te puedo yo ayudar.
Mire, yo le voy a decir una cosa por experiencia.
El arte de la vida es adaptarse.
Adaptarse a los cambios.
Cuanto antes se adapte, mejor.
Tiene que aceptar eso.
Y luego ya es cuestión de tener fe y que sea lo que Dios quiera.
Ya.
Es que yo no creo mucho en Dios. ¿No?
Pero, bueno, tendrá fe en algo, ¿no, Eva?
Si no, no estaría aquí hablando conmigo
para salvar su hospital.
¿Usted sabe quién es el patrón de los médicos?
San Lucas. ¿San Lucas?
Era evangelista y era médico.
Ah. ¿Sabes lo que tiene guasa?
¿Sabes lo que tiene guasa? ¿El qué tiene guasa?
¿Tú sabes lo que significa Lucas?
Ni idea, no sé.
El que ilumina.
El hombre que trae la luz.
(RÍE)
-Gerard, ven, "porfa".
Ignacio...
Pasó una noche de terror, está fatal.
No sé qué hacer, tiene mucho dolor, no sé qué hacer.
¿Dónde está? Lo pasé a la otra sala
porque no quería molestar al resto.
Creo que se ha estrangulado.
Hay que intervenir, Ignacio.
¿Puedes hacerlo?
¿Operar una hernia?
Vamos, eso lo hago yo hasta con los ojos cerrados.
¿Estás seguro?
No quiero complicarte la vida.
Aguanta. Por favor, aguanta.
Vuelvo enseguida.
Dale algo para el dolor.
Si yo le doy, pero no queda mucho. Dale más.
¿Qué vas a hacer? Ahora vengo.
-¿Qué le pasa?
-Mi marido está enfermo de cáncer, vomita toda la noche,
tiene 40 de fiebre, necesito que vean a mi marido.
La planta de oncología está cerrada.
Me da igual. No hay aparatos que funcionen.
Solo atendemos urgencias. ¿Y qué hago?
Que está enfermo, coño. Necesito que lo vean.
Pues igual que ha venido, se va. ¡No me grite!
¿Usted quién se cree que es? ¿Qué cojones haces?
-¡Se acabó! -¡Que no me toque, joder!
-¿Es que no van a hacer nada? No puedo más, no puedo más.
Ni yo tampoco, ¿sabes?
(Bullicio)
¡Así no vamos a atenderles!
(Bullicio, gritos)
¡Cállense de una puta vez!
¡Paren, paren, joder!
(GRITA)
¡Me cago en la puta!
¡Ah!
Vamos, doctor.
-Perdone, ¿me puede enseñar la bolsa, por favor?
¡Ah!
¡Joder!
¡Ah!
(Música dramática)
(Ruido)
-Eva, te están buscando. Tenemos un problema.
En sea clínica, Eva, hacemos lo que podemos.
¿Cómo, robando la poca medicación que tenemos?
Tú ya sabes lo que pienso del triaje.
Tú y tu ego.
¿Ego? Ajá.
Pues claro, claro que tengo ego.
Porque si no lo tuviera, me dedicaría a otra cosa,
y tú también lo tienes.
Esta batalla está perdida y lo sabes.
Sin ayuda, esto es insostenible.
Y no pienso mirar para otro lado.
Ignacio es amigo mío desde hace 30 años, 30.
Y fue mi compañero y tu compañero,
y no voy a permitir que se quede fuera por la edad.
No voy a permitir eso.
Pues nada, ahora hacemos el triaje por amistad
en vez de por la edad, ¿te parece mejor así?
Cada persona que salvas fuera está matando a alguien aquí dentro.
Tengo que irme.
De verdad. No tengo tiempo para... No tengo tiempo.
No tienes tiempo.
La que no tiene tiempo soy yo.
Tengo que sacar un hospital adelante.
Y tengo un equipo detrás que todavía me respeta.
A ti eso parece que se te ha olvidado.
Eva, Ignacio está mal.
Me tengo que ir.
Haz lo que tenga que hacer.
Ya sabes dónde está la puerta, pero si te vas, no vuelvas.
Espero que me entiendas.
(Puerta abriéndose)
(Puerta cerrándose)
Todo en orden, ha sido un malentendido.
¿Todo en orden?
Ajá, todo en orden.
(Música)
¿Vas a dárselas? ¿En serio?
¡Eh, Diego!
¿Estabas haciendo algo? Nada, ¿por?
Para que nos ayudes. ¿A qué?
Marina sabe, ella te acompaña.
Ven. ¿Qué pasa?
Tenemos que ir a la sala de máquinas.
Lolo.
Coño, jefa, me has pillado.
¿Quién se está encargando ahora del transporte de residuos?
La empresa que lo hace normalmente ahora está con servicios mínimos,
así que lo estamos haciendo yo y los chicos. ¿Por?
(Música de acción)
Jefa, ¿qué? Yo ya tengo el camión listo y funcionando.
¿Dónde hay que ir?
Marina te acompaña, ella sabe dónde es.
Venga, vamos, que están llegando.
Venga, échale una mano, vamos, vamos.
No nos dormimos, niño, vamos.
Venga, que para luego es tarde. Ayúdala con eso.
Eso es. Vamos, funcionando.
(Música tecno)
(Crescendo musical)
(Silencio)
Vamos.
(Conversaciones cruzadas)
(Griterío)
Vamos, niño, descargando, que ha llegado Papá Noel.
Venga, vamos, dale.
Vamos, las baterías.
-A ver, "tron", toma,
esto es lo que hemos podido conseguir hoy.
Mañana traeremos más.
¿Esto quién lo ha escrito, un epiléptico?
Esto, letra de médico para que lo entendáis.
Venga. Pues nada, nos vemos, ¿vale?
Venga, gracias. Con Dios. -Hasta luego.
Rápido, rápido, rápido. Por favor, una matrona.
Que está ya a término, ¿de acuerdo?
-Colabora con nosotros. Muy bien, ahí.
-Bolsa rota, dilatación completa. -Baja.
Tranquila. Ya estás aquí, ya estás aquí.
-No relaja.
Tiene una hipertonía, ¿eh?
Sara, te necesitamos.
¿Y Gerard? Gerard no está.
¿Me devuelves mi bata?
Bienvenido.
Venga, tira de las barras.
Síguelo, síguelo, síguelo, síguelo.
Venga, campeona, échame más gasas. Tiene que salir ya, vamos, vamos.
El último. Venga, campeona, que está aquí, vamos.
Fuerte seguido. Muy bien. Muy bien, mira a tu niña.
Mira a tu niña. -Míralo.
Mira, coge a tu niña.
Cógelo. -Coge a tu niña. Enhorabuena.
Enhorabuena.
(Música)
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