Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
PREVIAMENTE EN SICILIA SIN MUERTOS...
Por último y después de un esfuerzo regenerador
de nuestro partido de las Islas sin precedentes
hemos ganado las elecciones, tenemos mayoría absoluta.
Gracias, gracias, gracias...
- Ayer alguien envió esto a casa. - ¿Y quién ha sido?
Alguien resentido, alguien del partido.
Aquí hay una historia, Mateu,
ya ti te gustan estas historias.
Va, Mateu, las ratas te necesitan.
Eh, eh, eh...
Trabaja en la funeraria municipal y éramos amigos, de pequeños.
- ¿Tú qué harías si recibieras una rata? - Lo intentaría resolver enseguida.
- ¿No irías a la Policía? - Es un tema mafioso.
El señor Berrocal sabe los secretos de todos.
¿Y el presidente Bergas tiene secretos?
Resulta que hay unas grabaciones en las que se oye muy claro
que Baltasar Bennàssar recibió una suma considerable
de Justino Berrocal, por vuestra empresa.
Tú no has hecho nada mal hecho,
a ver si ahora será un delito dejar dinero a alguien.
No es solo eso, se deja entender que le compensaré con obra pública.
Yo qué sé.
Te aconsejaría que agarrases lo más fuerte posible a Pons Ventura,
porque si la grabación existe, no me conviene
que circule sin control y que por una mala interpretación
- también me comprometa a mí. - ¡Si hablas con alguien más,
te arrepentirás! ¿Te queda claro?
- Creo que habrá más ratas. - ¿Pero quién las envía?
Yo buscaría dentro de sus mismas filas, ¿sabes?
¿No pondrás la cara por cualquiera?
¿Cómo es ser la mujer del presidente de las Islas Baleares?
Es un gran privilegio, también es una gran responsabilidad.
José...
Elvira... ¡Qué se cae, que se cae!
¿Estás bien? ¡Elvira, Elvira!
Al presidente le caen palos por todos lados.
Si no hace nada, que no tengamos que ir a votar en verano.
El presidente sigue muy reacio respecto al proyecto.
No importa que te diga que el proyecto
es una buena oportunidad para las Islas Baleares.
Las mujeres, ya se sabe, hay que tenerlas contentas.
La sacas a cenar, le haces un regalito y tú haces tu vida.
Tengo algo para ti.
- Te he traído algo. - ¿Ah, sí?
- Sí. - ¿Y qué es?
Ya verás.
Es una pulsera para hacer deporte.
Ya es hora de que hagas ejercicio, te irá muy bien, ya verás.
Necesitamos dos negocios, tres negocios...
los que sean, potentes.
Creo que Baltasar se acostó con la chica que no debía.
Va y pierde el culo por unas tetas.
No es el único.
Baltasar Bennàssar ha desaparecido.
Esa es otra, vete a saber dónde está.
¡Hijos de puta! ¡La puta rata!
Yo, como presidente de las Islas Baleares
tengo que estar centrado en mi labor
y no perder mi tiempo en estas cosas.
La cosa ya está en marcha, la alcaldesa está informada
- y lo hará cuanto antes. - La persona escogida
para llevar a cabo esta tarea reúne experiencia
y visión de futuro.
No termino de entender que vuelvan a colocar a Josep Pons.
Porque Josep Pons
es un superviviente del sistema, como un virus.
- Te he venido a ver, Maria. - No, no es verdad.
Has venido por todo el misterio con Pep Pons.
Han llevado otra rata, aquí, al Consolat.
Esta rata la han enviado desde una empresa
- que se llama El rayo isleño. - Oye, ¿tú cómo lo sabes?
Porque tengo un informador.
Lo que tienes que hacer es ir hacia allí y ver qué te dicen.
Inspectora Garcies, Policía.
Necesito el registro de envíos de esta semana.
Es Josep Pons Ventura.
Dimitirás de tu cargo,
al menos hasta que se demuestre tu inocencia.
Aquí hay algo que no me gusta.
Aina, lo he hecho porque he querido, ¿vale?
- Mateu me gusta. - Pues que no te guste tanto,
mira dónde está ahora, en Barcelona con su amiga.
Mira, no me gusta que te lo tomes así.
- Así, ¿cómo? - Haces de todo una batalla personal.
- Has bebido demasiado, ¿oyes? - Baldó era mi casa, ¿vale?
¡Cuidado!
Hay algo que tienes que saber.
Creo que estoy enamorado de otra persona.
Oh...
Hace años que se acabó.
No hace falta ponerse melodramáticos.
Maria, Maria, ¿qué te pasa?
¿Qué te pasa, Maria?
- ¿Qué significa esto? - Alguien ha enviado una cuarta rata.
Esta noticia la escribe una periodista
que nos sigue la pista, una tal Aina Garcies.
Ya escribió sobre la cuestión de la funeraria.
Es posible que sepa quién está detrás de la historia.
¡No, no!
¡A la policía, nada de nada!
Parece cosa de la mafia, ¿no?
Mallorca es Sicilia sin muertes.
Abrí la puerta y me cogió del cuello,
me estampó contra la pared y me lanzó contra la mesa
y a ella la cogió y le tiró hacia aquí...
y le dio con ese cuchillo de allí y le propinó un corte,
pero después se fue, y no sé quién es,
solo sé que era ruso porque hablaba con ella en ruso,
que también es rusa, y no sé...
Me preguntó quién había enviado las ratas del presidente
y luego se fue, y después me di la vuelta
y me tiró contra la mesa...
Y caí contra el suelo y ya no pude moverme,
me quedé allí...
Y le ha cogido de la muñeca...
"No sé muchas cosas del pasado de Ludmila.
Pero sé que cuando murió su madre, se fue de Rusia
y recorrió media Europa como si huyera de algo...
Hasta que llegó a Mallorca.
También sé que es una buena persona,
la mejor amiga que he tenido nunca.
En los periódicos las cosas estaban muy tensas.
Habían publicado la implicación de Josep Pons
en el caso de las ratas.
Pero empezaba a sospechar que algo no cuadraba."
- Aina, ¿cómo estás? - Yo bien.
A mi amiga le han roto la muñeca.
- ¿Y la Policía qué dice? - Que van a investigar.
¿Qué quieres que hagamos?
No te entiendo.
¿Lo publicamos o... o no?
- Somos un diario, ¿no es verdad? - Sí.
Lo publicamos.
Han atacado a una periodista para sacarle información.
Vale, hablaré con Emili de sucesos y...
y también escribiremos en la editorial.
Si quieres cogerte un par de días...
- No sé, lo que quieras. - Estoy bien.
Lo siento, Aina.
¿Cómo era?
- Era ruso. - ¿Seguro?
Sí, hablaba ruso.
Quería saber quién envió la última rata.
- ¿Solo la última? - Sí.
¿Y esto quiere decir...?
Creo que está implicado en las ratas anteriores.
Como el tío que me llamó el otro día.
No entiendo nada.
- ¿Y Mateu qué dice? - Mateu no coge el teléfono.
Joder, Mateu... ¿Dónde coño está?
Siempre has sido una persona muy discreta, Maria.
Jamás te ha gustado ser el centro de atención.
Este sitio siempre me lo has reservado para mí.
Tú prefieres observar en silencio, ¿no es verdad?
Como una gata atenta a su presa.
Ya sé que he sido un egoísta.
Siempre me has dicho que es mi gran defecto.
No te cansas de tener razón.
Siempre con un pie afuera, esta es la verdad.
Como cuando se murió el niño.
No me gustaba el sufrimiento.
Tengo...
una necesidad infantil de huir.
Esto también me lo has dicho a menudo.
No sabía que estabas tan enferma.
No sabía nada de tu corazón.
Pero sí sabía que algo había.
Así que...
He intentado huir, de nuevo.
Ahora todo parece tan lejano.
Soy un viejo que solo sabe hacer daño a todo lo que tiene cerca.
Quiero que sepas
que me quedaré contigo hasta el final, Maria.
Desde aquí...
mi vida se me presenta como una línea recta
de decisiones estúpidas
en dirección a la infelicidad.
SICILIA SIN MUERTOS
- Tranquilo, tranquilo... - Tú y yo tenemos que hablar.
No, espera, espera un segundo...
- Podemos hablar de lo que quieras... - ¿Qué sabes de las ratas?
No sé nada, no sé nada, te lo juro,
se lo han inventado estos cabrones, ¡es una trampa!
- No me lo creo. - No... No sé por qué me hacen esto,
esto es una persecución.
Te lo juro por Dios, por favor, no me hagas daño.
- ¿Y la policía? - No han hablado conmigo.
- No me hagas daño, por favor. - ¡Pero van a venir!
¿Y qué, no lo entiendo?
¡Les dirás que has sido tú!
¡Que todas las ratas las has enviado tú!
- Pero esto no es verdad. - ¿Te queda claro?
No quiero hacer daño a tus hijos, ¿nos entendemos?
- Sí, sí... - ¿Nos entendemos o no?
¡Sí! Sí, sí... Pero, por favor, no les hagas daño.
Depende de ti.
Joder... Ruso de los carajo, ¿qué has hecho ahora?
Presidente, supongo que has leído el diario.
Sí, ¿cómo ha podido hacer algo así el hijo de puta de Pep Pons?
Siempre ha sido alguien peculiar rodeado de cadáveres...
- Sí. - Y esto tiene que pasarle factura.
- Se ve que sí. - ¿Y la policía?
- ¿Ya ha contactado contigo? - No, de momento esto
no es más que una noticia en el periódico, ¿vale?
Sí, supongo que sí...
¿Ya habéis encontrado gerente nuevo para la funeraria?
Cogeremos a Ignasi Puigdemont,
conoce el negocio perfectamente.
Muy bien, mejor para vosotros.
Pep Pons, cuanto más lejos, mejor.
He oído que desde el Gobierno se prepara un gran proyecto.
- ¿Cómo? - Me ha llegado de Madrid.
- No sé quién te ha dicho esto. - Ya...
Solo espero que antes de tener en consideración
a empresas de fuera, pienses en los amigos...
Justino, eso ni se discute,
pero por ahora que quede claro que no podemos afrontar
un macroproyecto, ¿de acuerdo?
Presidente...
Ya va siendo hora de que pienses cuál será tu legado
para la comunidad.
Un gobernante debe dejar su huella,
debe ser recordado por algo.
Aina, ¿estás bien?
Quiero que sepas que puedes contar conmigo para cualquier cosa...
Sé que no somos amigos y que no nos conocemos demasiado...
Y sí, soy tímido...
Pero no sé...
Eres una persona de gran importancia para mí
y no puedo evitar pensar en lo que te ha pasado.
No quiero que estés mal.
- ¿Aina? - "En ese momento
estaba realmente desorientada,
porque sentía que algo no iba bien,
y también empezaba a tomar conciencia
de que quizá le había perdido el respeto a mi trabajo
y a los peligros que podía derivar".
¿Qué ocurre?
Estás harta de este jaleo, ¿eh?
Bienvenida.
¿Qué cosas, eh?
Tantas y tantas reuniones en esta mesa,
tú en ese lado y yo en el otro, y ahora...
- resulta que está al revés. - Sí... O sea, así es la vida.
Está llena de sorpresas.
- ¿Y qué, cómo va? - Mal, Ignasi, muy mal.
Atravieso un muy mal momento.
Se han amontonado periodistas ante nuestra casa,
¿tú sabes lo que se siente?
Es decir, mi familia no se lo merece.
- Lo creo, que debe ser duro. - Sentirse pequeño delante de tus hijos
- es lo peor que hay. - Me lo imagino.
Afortunadamente...
yo no he conocido las alegrías de la paternidad, así que...
- ¿En qué puedo ayudarte, Pep? - Necesito ayuda, Ignasi,
- y tú y yo somos buenos amigos. - Amigos no, muy buenos amigos.
Hemos hecho negocios durante muchos años y tú has ganado mucho dinero
- gracias a mí, ¿no? - Piensa que tú siempre te has llevado
- la mejor parte. - Un trocito más del pastel,
pero piensa que también corría más riesgo,
o sea...
¡Ya ves la situación tan desafortunada en la que me encuentro!
- Una injusticia. - Debo pedirte ayuda, Ignasi,
- ayuda económica, ya sabes. - Lástima...
Lo siento, ahora mismo no tengo dinero.
¡Ignasi, por favor, no me vengas con cuentos!
Pep, ya conoces mis aficiones,
tal como llega el dinero, se va.
Sabes que te digo la verdad.
Tal vez algún compañero de la Orden del Santo Sepulcro
me pueda ayudar, ¿o no?
Pep... ¡Ese chiste sí que es bueno!
Es completamente imposible que te ordenen caballero,
- no sé ni cómo sacas el tema. - No, no, no...
Tú dijiste...
Dijiste que el próximo año se haría la ceremonia.
¡Esto fue antes del juicio! ¡Pep, Pep!
- ¿Ratas al presidente? ¿Al presidente? - Esto es mentira,
- ¡son calumnias y tú lo sabes! - Pues ¿por qué no has salido...?
¿a hacer ninguna declaración? ¿Por qué? ¡Pareces culpable!
Yo te salvé de la ruina, Ignasi, te exijo, te exijo...
No, no, no, no...
Ni tú ni yo podemos exigirnos nada.
Por cierto, llévate esto al salir.
¿Qué tal?
Lo siento, pero había mucho tráfico.
¿Ya has comido?
- Todavía no. - No hacía falta que me esperaras.
Hoy me he quedado sin hambre.
¿Y eso? ¿Sucede algo?
¿Cómo has podido tratarme de imbécil...?
¿Cómo?
He recibido un correo electrónico con un vídeo.
¿Y?
Míralo tú mismo.
Son 20 minutos de vídeo.
Lo he visto entero dos veces
y te aseguro que existen momentos muy interesantes, José Antonio.
- ¡Jamás debías haberlo mirado! - ¡José, suéltame, suéltame!
- ¡Esto lo verá todo el país! - ¿Cómo te atreves a hablarme así?
¡Suéltame!
¡No me vuelvas a tocar un pelo!
Elvira, hay que borrarlo.
¿Me oyes?
¡Esto no lo puede saber nadie!
Da igual... Ya lo tienen.
¿Cómo has podido ser tan imbécil?
¡Hijos de puta! Hijos de puta...
¡Hijos de puta! ¡Hijos de puta! Hijos de puta, hijos de puta...
¡Hijos de puta, hijos de puta! ¡Hijos de puta!
- ¿Tú qué haces aquí? - ¿Qué hago aquí? ¡Aparta!
- Señor presidente... - Señor juez.
- Tienes que irte. - Pero...
Fuera.
- ¿Tú dirás qué pasa José Antonio? - ¿Dónde está? ¿Dónde la tienes?
- ¿Eh? - ¿Dónde tengo qué?
¡La puta cámara!
¿Pero de qué cámara me hablas?
A ver, José Antonio, por favor, ¿por qué no te sientas,
me cuentas qué pasa, te sirves una copa y charlamos?
No pienso hablar contigo.
¿Pero qué coño buscas?
¿Y esto qué coño es?
- Esto no es mío. - Esto no es tuyo...
- Te lo juro por mi puta vida. - ¿Qué quieres, dinero?
- ¿Eh? - No quiero nada.
- No tengo nada que ver. - ¿Nada que ver?
¡Tendría que matarte!
¿Sabes qué pensará la gente si ve esto?
¿Lo sabes? ¿Eh?
¡Te he dicho que no me toques!
- Te he avisado. - Ah...
- Me has hecho sangre. - Te jodes.
¡Ah!
Ahora lo siento mucho.
¿Te he hecho daño?
Déjame a mí.
Ah...
No creo que esté roto.
A ver...
¿Me puedes decir qué pasa, por favor?
Mi mujer ha recibido un vídeo de ti y de mí...
Ya sabes.
Yo no lo he hecho.
Te digo la verdad.
¿Pues quién?
Va, cógelo, hijo de puta, cógelo...
- Presidente, ahora hablaba de ti. - Miquel, quiero verte ahora mismo.
- Ahora es un buen momento. - ¿Dónde estás?
En un reservado del restaurante del hotel Sant Joan.
Muy bien, voy para allá, hijo de puta!
Te espero.
Hijo de puta...
Señor presidente...
- Eh, José Antonio, qué alegría... - Hijo de puta, ¿has sido tú?
- Déjame, José Antonio... - ¿Cómo me haces esto?
- ¿Cómo has podido hacerme esto? - Déjame que os presente.
¿Cómo estás?
- ¿Te duele mucho? - Sí.
¿Necesitas algo?
Mira, Cecil. Ya voy yo.
- Eh, ¿cómo estás? ¿Puedo pasar? - Pasa.
Yo estoy muy cabreada, eh...
Me acabo de pelear con...
- Con un imbécil. - Hostia.
¿Cómo está?
Más o menos.
- Y tú, ¿cómo estás? ¿te han hecho daño? - ¿A mí? No, qué va,
si le he dado una hostia que le ha roto la nariz.
Estoy bien.
- Pasa, pasa. - ¿Sí?
Buenas.
Me tengo que ir pitando a la redacción.
Sí, no te preocupes, que yo la cuidaré bien.
- ¿Estarás bien? - Sí, tranquila.
Sí, con Cecil se lo pasa todo el mundo muy bien.
- Cualquier cosa, llamadme. - Sí, sí, sí... Claro.
Bueno, me voy, nos vemos por la noche.
- Tranquila, y que vaya bien el trabajo. - Gracias.
- Adiós. - Adiós.
¿Necesitas algo?
Un momento, un momento... ¿Dónde vas?
- Me voy a hacer la prueba. - No puedes hacer nada,
- con esta mano no puedes hacer nada. - Pide un taxi.
Señor presidente, encantado.
¿Qué cojones está pasando aquí?
Efectivamente.
Buenos días a todos, buenos días a todos los miembros de la prensa.
Hoy es un día de gran importancia para nuestra comunidad autónoma,
ha llegado la hora de anunciar el plan de recuperación económica
y potenciación de las Islas Baleares, nuestro plan.
Es un plan que tiene por objetivo hacer de las Islas,
no solo un referente económico del Mediterráneo,
sino también un referente económico a nivel mundial.
Ha llegado la hora de sentirnos orgullosos
de las cosas patrias,
ha llegado la hora de que Baleares dé un paso definitivo al frente.
Señoras y señores, ha llegado el momento de anunciar
la ampliación del aeropuerto de Son Sant Joan.
Porque este es el estilo de las Islas,
- porque esto es luchar por lo nuestro. - No me lo puedo creer.
¿Has oído cuántas veces ha dicho "nuestro"?
Muchas.
Una ampliación del aeropuerto... Perfecto.
Por cierto, ¿cuándo empieza el juicio de Josep Pons?
Mañana.
Es curioso que este hombre esté en medio de todo
- y no haya hecho ninguna declaración, ¿no? - Sí, dicen estar ocupado
- intentando reunir dinero. - ¿Por qué?
Porque está arruinado.
Tiene una finca en Baldó, pero ya me dirás...
- Perdona, ¿qué has dicho? - Que la finca está en la ruina.
No, no, no... El nombre de la finca.
Baldó.
Me ha hablado de la casa donde creció,
su finca, Baldó,
y me ha dicho que se la quitaron a su madre
poco después de la muerte de su padre.
Va, Mateu, las ratas te necesitan.
- ¿Lo conoces? - Trabaja en la funeraria municipal
y éramos amigos de pequeños.
Cuando era pequeño, le salvé la vida a un niño.
Tal vez, si pudiera volver atrás...
no lo volvería a hacer...
¿Te importa dejarme la carpeta, que quiero mirar una cosa?
Ah... Esto está aquí, un segundo...
- ¿Qué quería? - El expediente de Pons Ventura.
Lo que tienes que hacer es ir hacia allí y ver qué te dice.
¿Qué me dicen de qué?
El paquete debe haber sido enviado de forma anónima.
Tienen que haber tomado nota del remitente y del DNI...
Aunque lo tengan, no me lo dirán.
Aina... Tira de recursos.
Aina, ¿estás bien?
¿Tienes el teléfono de Josep Pons?
Mateu... Soy Pepet. Pep Pons.
- ¿Qué quieres, Pep? - ¿Qué tal, Mateu?
Mira... Te llamaba porque...
¿No te interesaría recuperar Baldó?
Tu amiga catalana está muy enamorada, ¿no es verdad?
Maria murió la semana pasada.
Vaya, lo siento. Mi más sentido pésame, Mateu.
Pero piensa en ello, la finca, ya sabes,
es una joya.
Siempre me acuerdo de cuándo me salvaste la vida, Mateu.
Yo no sabía nadar en la balsa.
No tengo que pensar nada.
Mila.
He venido a devolvértelo.
Era un regalo.
Bueno.
¿Qué quieres, Aina?
Esto es nuevo.
¿Cómo está Ludmila?
Le han dicho que puede decir adiós a su carrera musical,
así que ha vuelto a tocar en la calle.
Y no quiere ver a nadie.
Sí, esto me ha dicho.
- ¿Qué dice la Policía? - Nada.
Ayer encontraron el cuerpo de Josep Pons.
Lo he leído.
¿Y cómo te hace sentir esto?
No me importa mucho, la verdad.
Debería importarte.
Mira, Aina...
No estoy pasando un buen momento, así que, si no te sabe mal...
Me manipulaste desde el primer día.
Mucha gente ha sufrido por eso.
¿Por qué? ¿Por tu venganza?
No dices nada...
Claro, ¿qué vas a decir?
Yo tenía mucha admiración por ti, Mateu.
Qué vergüenza.
Yo creía que era muy audaz.
Pero resulta que soy tonta.
Funciona así, ¿no?
Madurar...
para descubrir que todo el mundo es miserable.
Lo siento, Aina.
Yo no... no te puedo decir nada más.
Supongo que no.
Esto también era un regalo, pero prefiero devolvértelo.
Mila...
Mila.
- ¿Qué ocurre? - Tenemos que hablar.
Cógelo.
¿Sí?
"El periodismo debería ser un servicio público.
En una democracia la gente debe estar informada,
o esto nos decían en la facultad.
Pero muchas veces no es otra cosa que una pieza más
del engranaje perverso del poder.
La verdad es que no sé si entiendo muy bien esta historia.
Sé que ha habido muertes y traiciones
y sé que me he sentido profundamente engañada, estafada.
Y me pregunto cuál ha sido realmente mi grado de responsabilidad
en todo esto.
Me da vergüenza y hasta un poco de miedo
porque en estos últimos meses me he sentido eufórica.
Y ambiciosa, y poderosa...
Me sorprende lo sencillo y barato que es
corromper el corazón de las personas.
Y es una lástima, porque, al final,
quien se niega a participar en el juego o, simplemente, la persona más débil
es quien se lleva siempre la peor parte".
¿Qué haces aquí?
¿Qué pasa, tienes hambre?
"Ahora mismo sólo puedo desear algo:
Que se haga justicia".
Ripeo, Sincronización y Edición de Maurybp
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.