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Pasaporte a la muerte.
Peligro.
Con las actuaciones estelares de Connie Selleca
y Ed Marinaro.
No es posible. Está muy bajo.
No ha mejorado. Buenos días. Aquí están los últimos informes, señor. Gracias,
Peter. Los revisaré. Sí, señor.
Buenos días, Harry.
Buenos días, doctor.
¿Cómo está?
Yo me encargaré, Harvey.
Enseguida regreso.
Buenos días, doctor Lambert.
¿Puedo ver su identificación y sus portafolios?
Que tenga un buen día.
Oye, viejo, ¿me puedes ayudar con el auto?
Solo necesito un poco de ayuda.
Anda, mira, es sencillo.
Yo creo que son el uno para el otro.
La tal Darcy es una bribona, Helen. Consigue un buen abogado o saldrás de
esto sin nada.
No me interesa el dinero de Jack.
Y por lo que respecta a la tal Darcy DeWitt, si es lo que Jack quiere, que la
tenga. ¿No es lindo?
Se lo compré a un vendedor en la calle 57.
Es muy lindo.
Tengo que darme prisa.
Debo ir a almorzar, tengo que empacar y tú debes buscar ese vestido.
Oye, ¿crees que con este luzca bien?
Es muy anaranjado.
Creo que de cualquier forma nunca debí haberme casado con Jack.
No es lo que yo creí que sería.
Y creo que yo tampoco fui lo que él quería.
¿Y qué vas a hacer?
Bueno, para comenzar voy a almorzar con Nathaniel a la una. No hablo de tus
planes para el almuerzo.
Hablo de algo más a futuro, después de que regreses de París.
No puedo pensar tan a futuro.
En este momento, lo único que quiero hacer es pasar unos días tranquilos en
París para visitar a Luis y a su bebé.
París no es un sitio para estar tranquila.
¿Por qué no le dices a Nathaniel que te acompañe?
Solo somos amigos.
¿Y sabes a qué se dedica?
No, honestamente no lo sé.
Jack tampoco lo sabe y es uno de sus mejores clientes.
Rico y misterioso. ¿Por qué no me lo das a mí?
Yo lo averiguo. Si Luis pudo hacerlo, también yo.
¿Y tú qué opinas? ¿Su esposo será el padre?
Sí, claro que lo es.
Sí, uno nunca sabe. El viejo varón, como se llame, apenas podría caminar por el
pasillo en la boda.
¿Crees que haya podido...? No lo sé. Cuando la vea, le preguntaré.
No lo hagas.
Solo echa una ojeada. Si tiene parecido con la familia o esas cosas...
No me sorprendería en absoluto si el bebé tuviera los preciosos ojos azules
del instructor austriaco de esquí.
No olvides darle mi regalo al pequeño Anthony o como se llame.
Hans. Su nombre es Hans.
¿Hans? Dios mío, ese es el instructor austriaco.
Debo darme prisa.
Buenas tardes, damas y caballeros, caballeros y damas. Aquí está la reina y
luego sigue el rey. Aquí está el rey y es algo muy sencillo. Vengan a ver,
solamente es un boom y ya está. Ahora es el as. Ven, todo está aquí, no hay
ninguna trampa. Usted mismo puede ver, ahora es el as. Muy bien, 20 dólares, la
pequeña cantidad de 20 dólares. Y ahora volvemos a empezar.
Usted mismo puede ver que todo está en orden. No hay ninguna trampa.
Empezamos con el rey y ahora, ¿dónde está la reina?
Lamento haberte hecho esperar, pero veo que encontraste un compañero.
Es un obsequio para el bebé de Luis.
Se lo llevaré a París.
Así que sí vas a ir.
Sí, necesito reposar.
Últimamente todo me ha salido mal.
Incluso creí ver a un hombre escondido en los arbustos.
¿Viste qué?
Solo es mi imaginación. Me estoy volviendo loca.
Lamento oír eso.
Me sentiré mejor cuando esté en el avión.
Dejaré todo esto en el pasado.
Sí, es una buena idea.
Jack puede ser un buen comerciante y hacer buenos negocios, pero no sabe de
lo que se pierde.
Eres un buen amigo, Nathaniel.
Ay, querida. ¿Te encuentras bien?
Lo siento.
Es mi lente.
Me está molestando. Debo revisarlo.
¿Me disculpas? Claro.
¿Estás bien? Sí.
Recuerde que son 101, 104, 28, le pagaría yo 248 dólares.
¿Qué? ¿Qué dice? No, no se haga para atrás.
De este lado de la raya es donde está la suerte.
Si yo trajanto las cartas una y salen dos y salen tres, ¿qué es lo que usted
va a decir después?
Por un lado, por el otro, por arriba, por abajo y al revés.
Por favor, caballero, no se intimide ante mi agilidad con este juego de
cartas. ¿Qué me dice, caballero? A ver, ¿dónde quedó la cartita? ¿Dónde quedó la
cartita? Usted solamente tiene que elegirla. Yo la volteo, usted la voltea,
no importa.
Disculpe. ¿Sí?
La persona que estaba sentada aquí, ¿vió a dónde se fue?
Ah, salió hace un momento con un amigo.
¿Se le ofrece algo más? No, gracias.
Pero por favor, señor, no ponga esa cara. Todo es más sencillo en realidad.
Gracias, señora Hollander, y que tenga buen viaje. Gracias, eso espero.
¿Puedo ayudarle, señor?
Sí, quisiera reservar un vuelo. ¿A dónde?
Al mismo lugar donde iba esa mujer que acaba de salir.
Debe estar bromeando.
No, es que esa mujer es mi novia.
Y tuvimos un disgusto.
No le puedo creer. Fue por una tontería.
No hay mayor problema.
Como le decía, estamos por casarnos.
La próxima semana.
Y nuestras familias vendrán para acá y yo creo... No le creo.
Bueno, es que no creo que pueda encargarme de todos los arreglos sin que
nadie me ayude en la boda y...
París, vuelo 825. Sale del Kennedy a las 8.40 y llega a las 9.30 am.
Gracias. También hice la reservación del hotel.
Hola, habla Helen Hollander. ¿Ya regresó Nathaniel a la oficina?
No, sí llegó a almorzar, pero desapareció.
¿Podría llamarme cuando llegue? Me encontraré aquí hasta las 5.30.
Gracias.
Hola, habla Hank McKay.
Tengo unas fotografías muy buenas.
Fue a comer con un hombre y reservó un vuelo para ir a París.
Sí, puedo ir hasta en el mismo vuelo.
De acuerdo.
Otra vez no has pagado la renta.
Soy Sally, tu ex.
¿Recuerdas? No he recibido el cheque de la pensión.
Pasajeros de United Airlines... Vuelo 1423. Es la última llamada para abordar.
Todos los pasajeros del vuelo 1423... Adelante. No, tómela usted. Yo no iba a
leerla. ¿Estás seguro? Sí. Gracias.
¿Volará a París?
Sí. Yo también. Chao.
Él es Hollander.
Mucho gusto.
Disculpe, señora Hollander.
¿De casualidad no conoce a Jack?
Sí, es mi esposo.
¿Lo conoce? Hemos hecho negocios juntos, ventas y esas cosas.
¿Viaja con usted?
No, viajo sola.
Será una ganancia para mí.
Es el nuestro.
Espero no llegar tarde.
¿En la sección de no fumar? Sí, por favor.
Gracias.
Gracias.
Monsieur, monsieur.
Aquí.
¿De negocios o de placer?
Placer.
Permítame. Parece que siempre viajo con muchas maletas.
¿Puedo llevarla a París? Ahí está mi auto.
No, gracias.
Tomaré un taxi.
Por favor, será un placer.
Bueno, de acuerdo. Gracias.
El chofer se hará cargo de ellas.
Gracias. ¿De verdad? ¿Tú quieres que...? No, yo puedo. Gracias.
¿Segura?
Sí, muchas gracias por traerme.
Bonjour, Madame Hollander. Qué gusto de volverla a ver.
Merci, Maurice.
¿El señor Hollander llegará después?
No, en esta ocasión viajo sola. Ah, bien, Madame.
Le reservamos la habitación con la terraza. Creo que estará muy cómoda.
¿Sabe? Estoy segura de que sí.
Ah, George, ¿sabe bien?
Oui, Madame.
Et vous?
Es bonita.
No mucho.
¿Oye, monsieur?
Tengo una reservación, McKay.
¿Una reservación para el señor McKay?
Hank McKay. Norteamericano.
Obviamente. No hay absolutamente ninguna reservación para el señor McKay.
¿Que no tengo reservación?
Esto siempre me pasa.
Mire, me dieron esto.
No, no, esto no sirve, no.
¿Qué? ¿No?
¿Puedo echar un vistazo?
Porque a veces, usted sabe, a veces no escriben bien mi nombre.
Aquí está.
McKay.
¿Sí?
¿Messie McKay? Sí.
Habitación 566.
Bienvenido a París, amiguito. Es tu primer viaje.
Disculpe, ¿habla español?
Oui, monsieur. Me llamo George.
George, ¿dónde puedo tomar un café y desayunar? Aquí enfrente. Café, sí, sí.
Gracias.
George,
quiero saber algo.
¿Todas las habitaciones son pequeñas?
No, monsieur.
Un café.
Gracias. Y el pan.
¡Quieto!
¡Qué bonito perro!
Es muy rápido.
¡Oye! ¡Oye!
¡Me estás mordiendo la pierna!
¡Oye! ¡Oye!
La cuenta, por favor.
Gracias.
¿Qué tanto me miras? Tu perro me mordió.
A Silka le gustaría hacer un convenio contigo.
¿Quién es Silka?
Yo. Soy Silka.
Silka sabe lo que tienes.
¿En serio?
Sí.
Se lo venderás a Silka tal vez en 50 mil dólares.
Silka se ha vuelto loco.
De acuerdo. Está bien. Lo doblaré. Le daré 100 mil dólares norteamericanos en
efectivo. Creo que Silka ha cometido un grave error. No estoy vendiendo nada.
Silka no ha cometido ningún error.
Piénselo.
¿Le puedo ayudar en algo, señora?
No. No, merci.
¿Por qué me persigues?
¿Qué? ¿Por qué estás siguiéndome?
¿Quién? Tú.
No estoy persiguiendo. Claro que sí.
No sé quién seas, pero sé que estás siguiéndome.
De acuerdo.
Mi nombre es Hank McKay. Y no pude evitar fijarme en ti.
Y realmente me encantaría que cenaras conmigo esta noche.
¿Qué?
No.
¿Por qué no?
Porque no te conozco, señor, como te llames. McKay.
Señor McKay.
Deja de seguirme.
Madame Hollander.
El señor Devon le dejó esto, madame.
Preguntó si podría cenar con usted esta noche.
Ahí dejó su número.
Merci, Maurice.
Aquí tiene.
De nada.
Deténgalo, por favor.
Creí haberle pedido que ya no me siguiera.
George, este hombre ha estado siguiéndome. No estoy siguiéndote. Soy
huésped de aquí. Oui, madame. Este hombre es nuestro huésped.
Qué conveniente.
¿Sabes? Ya que los dos estamos solos, ¿por qué no cenamos juntos?
Lo lamento mucho, pero ya tengo planes para cenar. Lo lamento.
Disculpe.
Buen día.
¿En cuánto tiempo me puede revelar esto?
Se los puedo tener mañana a esta misma hora.
Gracias. Gracias, señor.
100 mil dólares, ahí mismo, en la librería, en la sección de biografías.
¿Y qué le dijiste?
Que era la persona equivocada, naturalmente.
¿Estás bien? Sí, excelente de contacto, pero estaré bien.
Ahí está otra vez.
¿El de la librería?
No, el del museo.
Gracias.
He estado siguiéndome todo el día. Creí que era un pervertido.
¿Ofreció hacerte algún obsequio?
No, él quería invitarme a cenar.
Obviamente es un hombre de gran discernimiento.
Estos lentes.
¿Será mejor que vaya a revisarlos, me disculpas? Claro.
Al fondo, a la izquierda.
Gracias.
¿Encuentras bien?
Madame Hollander, entiendo su preocupación.
Un hombre se le acercó. Un hombre pequeño.
Un pequeño hombre se le acerca y dice que usted tiene lo que él quiere y que
por eso está dispuesto a pagarle.
Y más tarde en la noche, otro hombre... Un hombre alto con una cola de caballo
larga. Un hombre alto con cola de caballo larga la siguió hasta los baños.
Usted estaba revisando sus lentes de contacto y se tragó los lentes de
contacto y el hombre desapareció.
Pero no se llevó nada.
Nos da muy pocos indicios.
Sí, pero... ¿Podrán hacer algo, inspector?
Ah...
¿Quiere que le dé el nombre de un buen oculista en París? No, traigo otro par.
Bien pensado.
Madame Hollander, usted es una mujer muy atractiva. Los hombres se inclinan
por las mujeres atractivas.
Es algo inevitable.
Si recibe más atenciones no deseadas por nuestros ciudadanos conquistadores, por
favor no dude en ponerse...
En contacto conmigo.
¡Qué alegría verte!
No puedo creer el día que pasó.
Ha sido tan extraño. Un hombre después de haberme seguido todo el día, me
invitó a salir.
Me invitó ahí mismo, en el museo.
¿Te siguió por todo el museo?
Sí.
Y después me siguió a la cena. Es el que alejó al tipo del baño. ¿No te parece
extraño? No, me parece romántico.
Bueno, últimamente ya no hay historias románticas.
¿Esa cualquiera?
Bueno, eso supongo.
Sí.
Es guapo.
Mira, ese de allá no está mal.
Mira, mira ese modelo.
Ese es el que a mí me agrada.
¿A ti te gusta?
¿Cuándo volverás a verlo?
Creo que ahora mismo.
Ahí está.
¿Sigue siguiéndote?
Es atractivo.
¿Por qué no lo invitas al baile de las plumas? Luis, ni siquiera lo conozco.
Anda.
¿Qué estás haciendo aquí?
Discúlpeme, por favor.
¿Cómo me encontraste?
Buena suerte.
¿Qué pasó con la policía esta mañana?
No mucho.
Temo que el inspector Bullion no me tomó muy en serio.
¿No es muy alentador?
No.
Oye, quería agradecerte por haberme defendido ayer.
Es parte de mi deber.
¿Y quién era el hombre con el que estabas cenando?
Charles. Es amigo de... un amigo. Es muy amable.
Yo... yo también lo soy. ¿Por qué no cenas conmigo?
Bueno, con una condición.
Lo que quieras.
Sin gabardina.
Nadie entendía por qué no era feliz en mi matrimonio.
No lo sé. De alguna forma yo sabía que tenía que ver algo más en la vida que
paseos por el parque central.
Pero Chuck no estaba de acuerdo.
De cualquier forma no funcionaba.
¿Hay otra persona?
Claro que sí.
Una damilla llamada Darcy DeWitt.
No, me refiero a ti.
No.
¿Qué me dices de ti, Hank?
¿Has estado casado?
Sí, estuve casado el último año de la universidad.
¿Y qué pasó?
Bueno, a mi exesposa no le gustaba el mar.
Verás, mis planes eran que compraría un bote para tenerlo en servicio de
alquiler.
¿Te gusta navegar? Sí, me encanta.
De cualquier forma...
Ya tenía bastantes problemas pagando la hipoteca como para comprar un bote.
Así que ella terminó en la casa y yo terminé en un departamento sin ascensor
en la Plaza Times.
¿Y?
Y es todo. Fin de la historia.
Entiendes lo que dicen?
Aparentemente mataron a alguien aquí ayer.
Y el dueño está preocupado de que la policía vaya a alejar a la clientela.
¿Mataron a alguien aquí?
Sí.
Ayer en la mañana, como a las once.
¡Yo estaba aquí!
¿También yo?
¿Por qué no me sorprende?
Eso me pone nervioso.
¿Por qué no vamos a otro sitio?
Bueno, de acuerdo.
Conozco un lugar divertido.
¿Dónde podemos bailar? Genial. ¿Te gusta bailar? Sí.
Al Club Corbambo, en el distrito octavo, por favor. Gracias.
¿A dónde me llevas?
Es una sorpresa.
¿Puedes voltear para allá?
¿Qué vas a hacer?
Solo me tomará un segundo.
Realmente es una ciudad hermosa. Ya lo creo.
¿Es un club de baile o qué cosa?
Ya lo verás.
¿Me ayudas?
No se puede.
Gracias.
¡Gracias!
¡Gracias!
¿No hay mensajes para mí? No creo
que nadie me haya dejado nada a mí, ¿verdad?
¿Mensajes telefónicos? ¿Faxes?
¿Telegramas? No, monsieur.
Eso imaginé.
Gracias.
¿Y qué opinas de eso?
Sabes, ese empleado tiene cosas muy desagradables.
¿En serio?
No lo he notado.
No, supongo que no lo notaste.
Buenas noches Hank.
Te veré mañana.
¿Qué? Mira, mejor quédate aquí.
¡Déjalo!
¡Déjalo!
¡Hank!
¡Hank! Era el mismo hombre del baño. Ha estado siguiéndome por todo París.
¿Por qué?
No creo que sea para llevarme a cenar.
¿Estás bien?
¿Tú qué crees?
Creo que lo alejaste.
Eres todo un héroe.
Helen, realmente no creo haberlo alejado. Y no creo en los cebas.
Yo sí.
Tienes que llamar a la policía. No, no quiero hablar con el inspector Bullion.
No podría entablar palabra con él.
Bueno, entonces te quedarás en mi habitación.
No, aquí estaré bien, gracias. Es que no estarás a salvo. Aquí estaré bien.
¿Te encuentras bien? Sí, claro.
Sigo algo nerviosa y acepto tu ofrecimiento.
No, no, no, por favor.
Lo siento.
Han, quiero agradecerte lo que hiciste por mí. Ah, fue un placer.
También quiero que sepas que agradezco que me dejes quedar a dormir.
No hay problema.
Aquí está un poco apretado, ¿verdad?
Sí, fue lo mejor que tu amigo Maurice me pudo ofrecer.
Bueno, ¿por qué no te quedas tú en la cama y yo...? Aquí estaré bien. No, no,
no, ni pensarlo. Tú te quedarás en tu cama y yo me quedaré aquí.
No, no, eso es ridículo.
No, tú... tú quédate aquí. No, no, no es justo.
Ya te golpearon por mi culpa y ahora voy a usar tu cama.
Aquí estoy bien.
Bueno, ¿por qué no...?
Usar esto.
Sí, muchas gracias.
¿Estás bien? Sí.
Buenos días.
Saldré en un minuto.
Vamos a desayunar.
No tienes mucha vista.
¿Sabes lo que me gustaría hacer?
Me gustaría hacer algo muy francés.
Como un día de campo.
Con queso, vino y esas cosas.
Podríamos rentar un auto e ir al campo.
No he visto mucho desde que llegué.
Compré una guía turística.
No he tenido tiempo de usarla.
Tal vez no la necesite.
Apuesto a que tú me puedes guiar.
¿Qué te parece, Kevin?
Helen.
Charles, me alegra tanto que hayas venido.
No encontré a Luis.
No supe a quién más llamar.
¿Crees que este hombre esté relacionado con el hombre que te acosó?
Eso creo.
Solo hay algo que no entiendo.
Siempre me está protegiendo de ellos.
¿Te refieres a que aparece siempre que hay problemas?
Como Superman.
Incluso lo golpearon anoche.
Para ganar tu confianza, tal vez.
¿Qué me dices de estas fotografías?
¿Por qué tiene estas fotografías tuyas?
Helen, este hombre viene siguiéndote desde Nueva York.
Lo sé.
Lo sé, tienes razón, Charles.
Pero estoy asustada y confundida.
¿Qué me dices del hombre de la librería?
Silka.
Nos dijo que tú tenías algo que él quería.
Sí, pero no tengo idea de lo que esté hablando.
Escucha. Aquí tengo amigos muy influyentes que tal vez puedan darnos
alguna información.
¿Por qué no me dejas las fotografías?
No quiero molestarte.
Tonterías. Soy tu amigo.
Espero tener información esta noche.
Pasaré por ti como a las siete, ¿sí?
Está bien.
Gracias.
¿Estarás bien?
Sí.
Llegué a un callejón sin salida.
Estoy siguiendo a una mujer que pase el día de compras.
No hay nada más que averiguar.
Lo siento, no puedo ayudarle.
De acuerdo.
De acuerdo.
Eso haré.
¿Puedo acompañarte?
Por favor, déjame sola.
¿Te estás escondiendo de mí o del hombre de la navaja que revolvió tu habitación
anoche?
Esto no me parece nada divertido.
Te diré algo.
¿Por qué no me pongo de espaldas mientras que el que haya tomado mi
pasaporte lo pone en la mesa y olvidaré todo lo que ha pasado?
Oh, no. Se lo entregaré directamente al inspector Bullion. Le parecerá muy
interesante que me has estado siguiendo por todo París sacándome fotografías.
¿Quién diablos eres? ¿Quieres decírmelo?
Soy investigador privado. Los divorcios desordenados son mi especialidad.
Esto es ridículo.
No tengo... Intentabas atraparme en el acto.
Es asqueroso.
Ese es mi trabajo.
Toma. Toma tu maldito pasaporte.
Y hazme el favor de usarlo para salir de la ciudad en el primer avión. No puedes
hacer que me vaya de París. Entonces vete de este café.
Estás arruinando mi desayuno.
Sobre las fotografías... ¿Qué?
¿También quieres que te las regrese? No.
Dejaste estas.
Quiero decir que lo siento por las fotografías y todo esto.
No lo merecías.
No sabes nada sobre mí.
Sé que fuiste el tercer lugar de tu clase en Wheaton. Sé que te vas a peinar
los jueves en la tarde con Luis.
Sé que te gusta el jugo de naranja fresco y los perros calientes con mucha
mostaza.
Y quiero ayudarte porque sé que estás en peligro.
Dile eso a alguien que le interese.
Sí. George.
Diga.
¿Sabes algo del baile de las plumas?
Ah, el baile de las plumas. Sí, el baile de las plumas. ¿Qué es eso? Las mujeres
más hermosas de París.
Estarán allí esta noche.
¿Cómo puedo entrar?
No puede entrar, señor. Es un evento de la gran sociedad.
No está exactamente... a la moda.
¿Nes va?
Gracias, George.
Perdón. Aquí tiene, madame. ¿Y el señor qué va a querer?
¿Un detective privado?
Debo admitir que nunca hubiera esperado eso de Jack.
Tampoco yo.
Él sabe que no quiero disputar el divorcio.
No lo entiendo.
Esperaba que Jack fuera mejor que esto.
Obviamente mi juicio de los hombres no es muy atinado.
No lo sé. Tu admirador de ayer parecía tan... ¿Qué?
¿Guapo? Debí saber que era muy bueno para ser cierto.
¿Entonces no lo vas a llevar al baile de las plumas?
Claro que no.
Le pedí a Charles Devon que me acompañara.
¿Otro admirador misterioso? No, a él lo conocí en el avión y conoce a Jack.
¿Cómo pude haber sido tan estúpida?
Tienes suerte, lo supiste antes de llegar demasiado lejos.
¿Y qué vas a hacer?
Ya le llamé a mi abogado.
Él le llamará al abogado de Jack y harán que él se vaya.
Si Hank McKay no ha salido de París mañana...
Jack va a tener un gran pleito conmigo en la corte.
Qué raro.
Había funcionado.
Tal vez son las baterías.
Eso espero.
Sissy estaría muy decepcionada si su perro no funciona.
Luis, ¿por qué decidiste llamarlo Hans?
Lo siento, Hank.
Sabemos que lo tiene y lo queremos.
Dígame dónde está.
No más juegos, señora Hollander.
Y si no quiere morir, tiene que entregármelo.
¡Oh, Dios mío! ¡Lo maté!
El hombre alto.
El de la cola de caballo larga. Sí, el hombre de la cola de caballo. Estaba
aquí en la terraza.
Me tomó de esta forma, me puso la navaja en el cuello y dijo, sabemos que lo
tiene.
¿Eso dijo? Sí. Y si no quiere morir, tiene que entregármelo.
Ahí fue cuando le di un golpe.
Le pegó a ese hombre con la rodilla... en la entrepierna, ¿verdad?
Y yo lo maté.
¿Y lo mató?
Sí.
Supongamos, Madame Hollander, solo por suponer algo, que... que no haya
asesinado a ese hombre con la rodilla. Pero eso hice.
Sí, claro.
Bueno, sin embargo, Madame Hollander, ¿dónde está el cuerpo? No hay ningún
cuerpo. No lo sé.
Bueno, no pudo haber desaparecido. ¡Puf! Así, en el aire.
No creo que haya asesinado...
A alguien sin que haya un cadáver.
No es lógico.
Es lo único que tiene que decir, que no es lógico. ¿Y ahora qué se supone que
debo hacer? Bueno, le sugiero que se arregle y que vaya al baile como había
planeado.
Gracias.
¡Gracias!
Oh, no.
¿Qué pasa?
Ese maldito detective que ha estado siguiéndome por todo París.
Solo ignóralo.
No puedo.
Esto es ridículo. Discúlpame.
¿Qué estás haciendo aquí?
¿Crees que eres la única a la que invitan a las fiestas elegantes?
Nuevamente me persigues.
No sé cómo entraste, pero sé que no fuiste invitado.
¿Recibiste mis flores? No.
Sé que las recibiste.
Las tiré a la basura.
Luis, Robert.
Ustedes ya conocen a Charles Devon, ¿verdad? Claro que sí. Encantado. Señor
McKay, señor McKay, el varón y la varonesa Chabot, los anfitriones.
Me alegra verlos por aquí.
Me alegra por fin conocerlo, señor McKay.
Es un placer para mí conocerla, Madame Chabot. Por cierto, es una fiesta
maravillosa. Gracias.
El señor McKay es detective privado. ¿Y qué está investigando aquí en París,
señor McKay?
A Helen.
No imagino que haya alguien más hermoso a quien investigar.
Ah, Helen.
No sabes cómo me alegra verte aquí.
Claro.
Tenemos el mismo antifaz.
Cuidado, Claude. Creo que Helen tiene varios pretendientes esta noche.
Bailar una pieza conmigo no creo que le haga daño.
Me parece que podemos bailar.
Monsieur Devon, ¿sería usted tan amable?
Será un honor.
Y dígame, varón, ¿quiere algo de beber?
Sí, gracias.
Permítame hacerle una pregunta, si es posible.
Ese hombre, Claude, ¿quién es?
Algunos dicen que es el hombre más peligroso de París.
¿Peligroso? Sí.
No creo que realmente sea peligroso.
Si me disculpa, debo atender a mis invitados.
Gracias.
Por supuesto Charles.
Merci.
¿Sabes cómo le dicen a tu amigo?
¿Sigues aquí?
¿Sabes cómo?
¿A quién?
A Claude. Le dicen el hombre más peligroso de París.
Helen, Helen, Helen. Realmente me sorprendes.
Creí que eras más inteligente. ¿Qué no tienes ya suficientes problemas?
¿De qué estás hablando?
Se casó con una muchacha de 15 años.
Ese es el tipo de hombre con el que quieres estar.
Estuviste bailando con él. ¿Y tú quién eres? Un detective de segunda categoría
que pasa la vida arruinando el matrimonio de otras personas.
¿Estás diciendo que arruiné tu matrimonio?
¡Te conocí hace dos días!
Por favor, ¿quieres bajar la voz?
O mejor, ¿por qué no te vas?
Como veo las cosas, tienes mucha suerte de que esté por aquí.
Buenas noches, señor McKay.
Buenas noches, señor McKay.
Odio decirlo, pero tu amigo es encantador.
Esa no sería la palabra que usaría para describirlo.
¿Cuál, amigo o encantador?
Bueno, ninguna palabra.
¿Qué no se ha ido?
No lo creo. Vi que salió al jardín hace unos minutos.
Gracias. Tal vez esté pisando las flores.
Iré a deshacerme de él.
Tranquéase susmeando por aquí.
Hank.
¿Qué te pasa? ¿Estás ebrio? No.
Creí que eras tú por la máscara.
No es muy halagador, pero gracias por preocuparte.
Oh, Claude.
El hombre más peligroso de París.
¿Cómo pudo pasar esto?
Tal vez fue un padre irritado. Hace diez minutos estaba en los arbustos con una
mujer.
Ahora velo.
Bien, Madame Hollander.
Finalmente tenemos un cuerpo.
Pero esta vez yo no hice nada.
Oh, esta vez no hizo nada.
La primera vez que tenemos un cuerpo y no tiene nada que ver con él. Así es.
Madame Hollander, usted estaba sosteniendo el cuerpo.
Sí, pero ya estaba muerto cuando llegué.
Pregúntele a él. Él es el que está lleno de sangre.
Aguarde, aguarde, aguarde.
Inspector.
Madame Hollander fue quien encontró el cadáver. Pero yo no lo maté. Incluso ni
siquiera quería bailar con él. Parecía como si quisieras... A ti ni te
invitaron a la fiesta. Por favor, por favor.
Madame Hollander, Monsieur McKay.
Tenemos un cuerpo.
El cuerpo está muerto.
La víctima presenta el cuello cortado y la mano
mordida. A ustedes dos los vieron sosteniendo el cadáver.
¿La testigo?
Una joven dama declaró que mientras estaba afuera en una calmada
conversación con Messier Campo... Calmada conversación, pero si... Sí, una
calmada conversación. Usted entenderá que ella es una mujer casada.
Ella asegura que mientras estaba hablando con Messier Campo... Vio a
alguien con su descripción, señor McKay, ahí en el jardín. Yo estaba en la
orilla. Ni siquiera vi nada.
Temo que será necesario que les pida a ustedes dos que dejen sus pasaportes
conmigo. Eso claro está, si fueran tan gentiles.
Gracias.
Gracias.
Linda, es verdad. Qué amable, Helen.
Acusarme de esa forma en frente del inspector.
Buenas noches.
Bueno, es que tú tenías la sangre en la chaqueta. Y tú fuiste la que encontró el
cuerpo. De hecho, tal vez tú eres la principal sospechosa.
Qué ridículo. ¿Por qué querría matar a Claude, no, Hank? Todos los indicios te
acusan. ¿Algún mensaje, Maurice? Sí, madame.
Sabes muy bien cómo me llené de sangre, así que no me digas eso.
Yo digo lo que quiero. Y no maté a Claude.
Monsieur Devon llamó.
Yo tampoco.
Y ahora no tengo empleo, no tengo pasaporte y arruiné mi camisa nueva.
Parecía muy consternado.
Pobre Charles.
Qué noche.
Pobre Charles.
¿Viste qué rápido salió cuando vio el problema?
Yo pasé medianoche con la policía interrogándome. Es lo que te ganas por
husmear en la vida de los demás. Yo no... Ahora, si me permites, quiero ir a
descansar.
Que duermas muy bien.
Que nunca se quitan de ahí.
Oye, Helen. Helen.
Helen.
Escucha.
¿Por qué sigues aquí?
Me quitaron el pasaporte, ¿recuerdas? Tenía sangre en la camisa. Si no te
importa, quiero acabar de desayunar en paz y sola.
¿Ya viste el periódico de esta mañana?
No. Bueno, echa un vistazo.
Tu amigo Claude en fotografía.
¿Y qué dice?
No entiendo el francés. Dime tú.
El señor Campo fue encontrado degollado.
El homicida también mordió a la víctima en la mano.
La policía está confundida por el extraño homicidio. La policía piensa que
sea un culto ritual de asesinato. ¿Culto ritual?
Aquí dice que la policía ya interrogó a los sospechosos.
Helen, somos nosotros.
Los sospechosos somos nosotros.
Nosotros no, Hank.
Tú.
¡Cuidado, Hank!
¿Viste el rostro de ese tipo?
No. Yo he visto ese rostro.
Me salvaste la vida. Gracias.
Sí.
Vaya vacaciones que están resultando.
¿Te encuentras bien?
Sí, estoy bien.
¿Y tú?
Sí.
Muy bien, Hank. Tú me salvaste la vida y yo salvé la tuya. Estamos a mano, así
que deja de seguirme.
Pero es a lo que me dedico, Helen. Soy detective, ¿recuerdas?
¿Y por qué elegiste ser detective? Cuéntame.
Bueno. Mi esposa me dejó y perdí el empleo.
Seguro que te despidieron. No, era contador.
Directivo en una agencia de publicidad.
Alimento para perros.
¿Qué? ¿Pasaste de eso a esto?
¿Quieres oír mi historia o no?
Adelante.
Estaba desempleado.
Un día iba en el subterráneo y vi un anuncio de escuela para detectives.
¿Una escuela para detectives? ¿Lo dices en serio? No sabía que hubiera esas
cosas. Sí, sí las hay.
Y nos enseñan a rastrear a las personas por dinero y a reunir pruebas para cosas
de divorcio.
Qué glamoroso.
Es un medio de vida.
Y soy mi propio jefe.
Ven.
Ven.
De alguna forma no era esto lo que esperaba.
¿Qué? ¿La Torre Eiffel? No, este viaje.
Bueno, tampoco yo lo había planeado.
Helen. ¿Qué?
Me estoy mareando.
Aguanta.
Debo admitir que visitar París contigo es divertido.
Apuesto a que le dices eso a todos los muchachos. No.
Ven, corre.
¿Quieres que nos maten a los dos?
No seas tan miedoso.
No estás tratando de deshacerte de mí, ¿verdad?
¿Qué? Y sepa, no estás tratando de deshacerte de mí, ¿verdad? No lo sé,
¿resultaría? No.
Entonces creo que no.
¿Qué hora es?
8.30, ¿por qué?
Ven, te mostraré mi sitio preferido.
Ven.
Anda.
¿Qué vas a hacer cuando regreses?
Regresaré a trabajar.
Tenía un empleo en un almacén, pero creo que ya lo sabías.
Sí, en el departamento de Blancos.
Aquí estamos juntos en París.
Vivimos en Nueva York y no nos habíamos visto.
Park Avenue está lejos de la Plaza Times.
Sí, creo que sí.
¿Y cómo se vive por allá?
Bueno, al principio ves a los locos y te parece extraño.
Después de un tiempo no te parecen tan extraños si te das cuenta de que los
turistas te miran a ti.
Este debe ser el lugar más mágico de... ¿Tú qué vas a hacer, Hank?
¿Qué va a pasar cuando regreses a Nueva York? ¿Qué vas a hacer?
Lo mismo que he hecho.
Rastrear a los tramposos y reunir pruebas para los divorcios.
No suena tan genial.
No es tan malo.
Dime, ¿qué te gustaría hacer?
¿En serio?
En serio.
¿Quieres que te diga la verdad?
Dime la verdad.
¿Tiene su guía?
Bien, va a ayudarle mucho. Disculpe.
¿Usted está bien atendida?
Con permiso.
Buenas noches.
Bonsoir, Madame Hollander. Bonsoir.
Permítame su revista.
Voy a anotarle la dirección.
Este fax llegó para usted, Madame Hollander.
Merci.
Me disculpas un segundo. Tengo que hacer una llamada urgente, ¿sí?
Charles. Charles, habla Helen.
El detective que ha estado siguiéndome no es detective.
Recibí un fax de mi abogado. Mi esposo no contrató un detective.
Tenías razón, debe ser uno de ellos. Por eso he estado tomándome fotografías
desde Nueva York.
Helen, Helen, escúchame.
Quiero que seas muy precavida.
Este hombre es peligroso.
Acabo de enterarme por mis conexiones en Nueva York.
Tu amigo Nathaniel Hackett está muerto.
Oh, no.
Homicidio.
Puedo asegurarte que no dudarán en matarte a ti también.
No estarás a salvo hasta que encuentren lo que buscan. Ahora, quiero que pienses
y piensa detenidamente.
¿Nathanael no te dio algo?
Cualquier cosa, piensa bien.
No. No, no me dio nada.
No importa.
¿Estás en el hotel?
Sí. Estoy muy cerca. Llegaré en un momento. Espérame ahí.
Por ahí, por favor.
Señor.
Se le escapó.
Qué muchacha tan lista.
¿Viste a Helen? La señora Hollander. ¿A dónde fue? La señora acaba de salir hace
un minuto.
Aquí estoy. Estarás a salvo.
Charles. Charles.
Esto debe ser. ¿Qué? Lo que esos hombres están buscando debe estar dentro de este
perro. En alguna parte, tal vez en el lugar de las baterías.
¿Y ahora dónde está ese perro?
Se lo di a Luis.
Santo cielo.
¿No te das cuenta de que en cada momento que tenga ese juguete, ella y su bebé
corren peligro?
Alza a tope la deprisa, por favor.
George, necesito las llaves de tu auto. ¿Qué? Tu auto, préstame tu auto. ¿Mi
auto? Te lo devolveré.
Pero... Señor, tenga cuidado.
No están, salieron el fin de semana. No importa, necesitamos algo en la
habitación del bebé. Pero no puede pasar.
Por favor.
Charles, la habitación del bebé está... Por
aquí.
¿Y la señora Hollander?
Arriba. Gracias.
No puede pasar.
Aquí está.
Lo encontré.
Excelente.
A ver.
No lo creo.
Silka se llevará eso.
¡Helen!
No sea una tonta norteamericana, señora Hollander.
Regréseme mi propiedad y todo estará bien.
No, Helen.
Ese hombre es un asesino. No, soy un comprador.
Estos hombres son unos ladrones.
Regréseme mi perro. Es muy peligroso.
Deme el perro y lo solucionaré. Helen, no lo hagas.
No le pongas atención.
Es uno de ellos.
¿Uno de cuáles? Aquí tengo el dinero, señora Hollander.
Dele a Circa el perro. Por el amor de Dios, Helen, la matará cuando lo tenga.
Los dos se matarán cuando lo tengan.
¿Qué? Helen, no confíes en él.
Él es el que quiso atropellarme.
¡Helen!
¿Puedes decir quién eres?
Soy detective.
No. Mi abogado me dijo que Jack no contrató a ningún detective.
Jack no me contrató.
Fue Darcy DeWitt.
¿Qué?
Ya no sé a quién creerle.
¿Cómo sabré si no lo estás inventando? ¿Y cómo iba a conocer a Darcy DeWitt?
Toda la ciudad de Nueva York conoce a Darcy DeWitt.
Pues no intento matarte. Y no quiero que te pase nada.
Bueno, voy a pulsar desde arriba.
Dale el perro.
Yo siempre creí que tú lo deberías tener.
Y se terminará el problema.
Vámonos. El arma.
Vámonos.
Siéntate.
¿Qué diablos hay aquí adentro? No lo sé.
¿Cómo que no lo sabes? No lo sé.
Está bien.
Tenemos que salir de aquí.
¿Sabes cómo usar esto?
Sí.
Escucha, solo lo apuntas lo más lejos posible de ti y jalas el gatillo. De
acuerdo. ¿Está claro? Sí. ¿Entendiste? Sí.
Oye, quiero que me cubras la espalda.
Hank.
Confía en mí.
¿Dónde está mi lente?
Escuchen. Silka tiene los 400 mil dólares.
Y Silka tiene el arma.
Lo único que Silka necesita es el perro.
Eso parece justo.
Para mí no es justo.
Ahora le podrías dar el perro de juguete a Silka.
Sí, claro, no hay problema.
Sabía que tu oferta era la mejor. Me sanaba bien. Hasta luego.
Fue un placer negociar con ustedes dos, caballeros.
¡Alto ahí, desgraciado!
Ahora tira el arma al suelo.
Y el juguete.
Escuche, usted toma el dinero y Silja toma el perro.
¡Ciar! ¿Bien?
Ahora solo quedamos los tres.
Había confiado en ti.
Lo siento.
Imagínense, un gatillo nuclear escondido en este insignificante juguete.
Pero, ¿saben?
Aún hay una cosa que sigue inquietándome. Cuando el señor Devon
finalmente aterrizó, traía este juguete en la boca
y el asa de una especie de
portafolios o maletín de mediana calidad la
tenía en la mano.
¿Alguno de ustedes dos pudo ver si el señor Devon llevaba un portafolio o un
maletín de mediana calidad lleno de dinero poco antes de caer?
No.
Estaba oscuro.
Muy oscuro.
Completamente oscuro.
Bien, hasta luego, Madame Hollander. Adiós.
Y gracias.
Hasta luego, inspector.
Un momento.
Un último detalle.
¿Qué no olvidan su pasaporte?
Bueno, ¿y ahora dónde vamos?
¿Qué te parece un lugar tranquilo cerca del lago? El sur de Francia es precioso.
¿Tú qué dices?
¡Buenos días, enamorados!
¿No compran un perrito?
¡Vamos! ¡Decídense por uno!
¡Perros, perros de juguete!
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