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Zulu
"Si en un momento de tu vida te amarran para inmovilizarte,
tus músculos te pueden ayudar a escapar".
"Al contraerlos, se expandirán y ocuparán más espacio
que cuando se encuentran relajados".
"Eso es lo que tienes que hacer mientras te atan".
"Coge aire sin que tus secuestradores se den cuenta".
"Después, relájate".
"Tu cuerpo se encogerá ligeramente
y las cuerdas se aflojarán, ayudándote a escapar".
(Timbre)
(Puerta)
(Timbre y puerta)
(Timbre insistentemente)
(Puerta)
(HOMBRE) ¡Abre!
(Timbre)
(Puerta)
(Timbre)
(Puerta)
¡Abre!
("Clarinet Trio in a Minor")
(Música clásica en los auriculares)
¡Oiga!
Oiga, aquí no se puede bajar. Esto es un apeadero.
Esto es una parada, ¿no?
No para que suban y bajen. Parada técnica. No es estación.
Me acaban de llamar. Mi mujer está camino del hospital,
le acaba de dar un infarto. Debo dar la vuelta.
Bájese en la próxima parada. Aquí no.
- Le digo que es una urgencia. - ¡No se puede!
En la próxima parada hay taxi y puede comprar un billete.
- Mire, me voy a bajar aquí. - ¿Me hará llamar al interventor?
¡Llame a quien quiera!
José María, tenemos a uno que se quiere bajar del vagón. Sí.
(Marcación de teléfono)
(Tono de llamada)
(HOMBRE) "¿Dígame?".
Buenas. Mire, llamaba para comprar el piso
de la calle Miraelrío, número 62.
(HOMBRE) "Si estás de guasa, te vas a tomar por culo".
No, no. Escuche. Quiero comprarlo. ¿Cuánto pide?
(HOMBRE) "45 000, listo".
Perfecto. Se lo voy a pagar de una vez. ¿Puede venir?
(HOMBRE) "¿De quién te quieres cachondear?".
Escuche. Me llamo Pablo Hernando y quiero comprar el piso hoy.
- ¿Puede venir para acá? - "Puedo".
"Querrá verlo. Porque ahora mismo no sé ni dónde están las llaves".
No me hace falta verlo. (HOMBRE) "No le hace falta verlo".
"Mira, majo, te vas a tomar por culo".
Le espero.
(Vibración de móvil)
(Vibración de móvil)
Dime. (MUJER) "No ha aparecido".
- ¿Quién? - "¿Quién va a ser? Pablo".
"Bueno, por lo menos no ha llegado en el tren".
"¿Sabes algo?".
Pues no. Que tenía que estar ahí. Cogía el tren de las 14:00.
¿Dónde estás?
(MUJER) "Joder, en la estación. No está, ni rastro de Pablo".
"Queda una hora para la conferencia".
- "Le dije que viniera el día antes". - Ya.
"Le he llamado y nada, desconectado".
Bueno, pues no sé. Intento localizarle y te digo algo, ¿vale?
(MUJER) "Sí, se me va a caer el pelo".
- Hasta luego. - "Hasta luego".
(Tono de llamada)
(Tono de llamada)
(Línea ocupada)
Les propongo firmar un preacuerdo de venta
y en cuanto puedan, visiten la notaría
- para formalizarlo. - Perfecto. Yo le voy a hacer
una transferencia por la totalidad y le saldrá reflejado.
Pero esto es un preacuerdo, no tiene que pagar la totalidad.
- Me basta con el preacuerdo. - A ver, el piso,
¿no quiere saber si tiene cargas?
Y dale con las cargas. Que no tiene cargas, coño.
No tiene cargas.
Yo te conozco, Benito, pero este señor no,
y mi obligación es prevenirle.
Me doy por prevenido, gracias.
No he visto una cosa igual en mi vida. ¿Por qué tanta prisa?
Pero vamos a ver, ¿a qué has venido,
a ayudarme o a joderme el negocio?
Pero ¿para qué lo quiere?
¿Y a ti qué cojones te importa?
- Lo quiero para vivir. - Lo quiere para vivir.
(Móvil)
(Móvil)
(Línea ocupada)
"¿Qué tal? Buenas tardes. La Policía ha detenido esta mañana
a los dos autores del incendio provocado la noche del pasado
9 de agosto, que acabó con la vida de 3 personas sin hogar".
"Los jóvenes detenidos, ambos de 17 años,
pasarán a disposición judicial las próximas horas".
"Las víctimas dormían junto a otras personas en una vivienda precaria
del barrio madrileño de Los Poblados".
"El Samur social había alertado
sobre grupos de jóvenes que agredían...".
Manda huevos, ¿eh? Me paso toda la puta vida
trabajando para comprarme un pisucho
y luego, se me meten unos hijos de puta
¿y no los puedo sacar?
No me jodas, hombre. Los saco yo a hostias.
- Ni Policía ni nada. - No le importa, ¿verdad?
¿Llevo razón o no llevo razón?
- 45 000, ¿verdad? - Sí.
Esto es por cuestiones fiscales,
tiene que adquirirlo con fecha de hoy.
Vale, yo redacto el precontrato.
Pero conste que esto es del todo irregular.
(Mensaje al móvil)
Pablo.
¿Pablo?
¿Pablo?
¿Pablo?
(Ladridos lejos)
(Mensaje al móvil)
(Música dramática)
(Teléfonos de fondo)
(HOMBRE) ¿Regina Casas Beltrán?
Tenía que estar ayer en Pamplona a las 17:30 de la tarde
para dar una conferencia,
pero no bajó del tren.
- ¿Tenía algún motivo? - ¿Motivo para qué?
Para desaparecer.
No, que yo sepa, no.
A ver, el otro día tuvo un disgusto,
un susto grande, y acabó en el hospital con una subida de tensión,
- pero se recuperó enseguida. - ¿Qué clase de disgusto?
Personal.
¿Y qué disgusto no es personal?
Mire, yo no sé lo que pasó, solo sé que acabó en el hospital,
como le he dicho.
El caso es que no han pasado 24 horas
y oficialmente no le podemos dar por desaparecido.
Si quiere, déjeme su DNI y tomo nota
y le llamamos en cualquier caso.
Hola.
Hola.
¿Es usted la portera?
No, aquí no hay portera.
Vivo en el primero. Soy pintora, pero bueno,
me pillas con la fregona, porque si no lo hago yo, no lo hace nadie.
Me llamo Raluca.
El agua sale sin presión.
Ah, bueno, eso es por la obra de ahí abajo. No dan con la avería.
Tú eres el nuevo del segundo.
Sí.
Es que te oí llegar.
- ¿Y cómo te llamas? - Pablo.
Pues bienvenido, Pablo del segundo.
Pues encantado.
Igualmente.
(MUJER) "Uy, libras esterlinas".
Hace un siglo que no viajo.
Ni a Londres ni a ningún lado.
Usted tiene aspecto de conocer mundo.
No se crea.
Eso voy a hacer yo en cuanto me prejubile,
viajar lo que me dé la gana.
Me quedan en este despacho siete meses justitos.
En cuanto salga por esa puerta,
a vivir la vida, que ya es hora.
Firme aquí. 1350 euros.
¿Es verdad que ha comprado el piso de Benito?
Sí.
Si necesita hacer reforma,
que seguro que sí, sé de alguien que puede hacerle buen precio.
Muchas gracias.
(MEGAFONÍA) "Solo hoy, dos por uno en atún claro en aceite de oliva
de nuestra marca".
Cuando puedas. (MEGAFONÍA) "Óscar, a línea cajas".
"Óscar, acude a línea de cajas".
- Hola. - Hola.
Es que pinto, pero también trabajo aquí.
Muy bien.
Vaya montón de cosas.
Te las llevamos a casa, ¿no?
Menos el agua y el café.
¿Tú sabes dónde puedo encontrar un colchón por aquí?
Sí, aquí mismo. Ahí, al fondo.
Es que aquí tenemos de todo. Eso es lo bueno.
O lo malo, porque no hay quien pare.
(MEGAFONÍA) "Merche, a caja 4, por favor".
Si quieres, te acompaño.
A por el colchón.
Julián.
- Quiere comprar un colchón. - Vale. ¿Qué tamaño?
- Noventa. - Tengo uno que le va a gustar.
Viscoelástico y fresquito.
Se queda con tu forma y la respeta de una noche para otra.
- 550. Tiene un descuento del diez. - ¿Y algo más barato?
Me he quedado sin trabajo y...
Tenemos este.
Es el último y tiene un pequeño rasguño aquí, en la esquina,
pero casi no se nota.
Y está al 50 %.
Se quedaría en 220.
- A ver, el rasguño... - Me lo quedo.
Si... Bueno, pues entonces hazle el 60.
- No puedo. - Me lo quedo igual.
(VENDEDOR) Genial.
- ¿Y a nombre de quién lo mandamos? - Pablo Hernando.
¿Vas a necesitar también sábanas, fundas de almohada...?
- Sí. - Vente conmigo.
Buenos días.
¿Es usted Pablo Hernando?
Sí.
Documentación, por favor.
Le están buscando, señor Hernando.
Regina Casas Beltrán ha denunciado su desaparición esta mañana.
Pues aquí estoy.
Ya, ya lo veo.
La señora Casas ha declarado que usted debería estar en Pamplona.
Está aquí, ¿qué pasa? ¿Ha cambiado de opinión?
No, bueno, ha sido un impulso.
¿Un impulso?
Se ha comprado casa aquí, vaya impulso, ¿no?
Bueno,
digamos que quiero estar solo. No sé si me entiende.
Yo tengo que informar en Madrid de que está aquí.
Si necesita cualquier cosa, el cuartel está a la salida del pueblo.
- ¿De acuerdo? - Muchas gracias.
Buenos días.
(Vibración de móvil)
¿Sí?
- (MUJER) "¿Regina Casas?". - Sí, soy yo.
(MUJER) "Inspectora Jiménez".
- ¿Qué ha pasado? - "Pablo Hernando está bien".
"Ha comprado un piso en Alcanadre".
- ¿Dónde dice? - "Alcanadre".
"La Rioja. Solo llamaba para informarle de que archivamos
su denuncia, puesto que está en paradero conocido
y declara no querer ser molestado".
¿Me está diciendo que se ha comprado un piso
y que no quiere que nadie le moleste?
- ¿Que le moleste quién? - "No sé qué contestarle a eso".
"Me limito a informarle de los hechos
y de lo que declaró el señor Hernando".
- Muy bien, muchas gracias. - "Buenas tardes".
Muy bonito, Pablo.
Cabronazo.
(TV) "Creo que no hay artista más misterioso
en la historia del arte universal que la figura de Jheronimus Bosco".
"En este fragmento de documental...".
(Puerta)
"...dedicado a él, se nos hacía una semblanza mínima
de los datos que conocemos de la biografía de datos muy escuetos".
"Y la mayor parte de esos...".
Buenas noches.
- ¿Qué haces tú aquí? - ¿Recibes así a todo el mundo?
No, solo a ti.
Pues he venido a contarte que tu amiguito esconde algo.
Collado me ha preguntado en el cuartelillo si le vendí el piso
y por cuánto.
Urraca, déjame en paz.
Es que me importa una mierda lo que me digas.
Ya.
Pues es arquitecto y está forrado.
Y a lo mejor resulta que también es un psicópata,
o un violador.
Yo que tú me andaba con ojo, Raluquita.
Os he visto en el súper y se te caía la baba, te conozco.
Lárgate.
¿No me vas a dar las gracias encima que vengo a avisarte?
Raluca, ese tío huye de algo.
No es trigo limpio.
¿Y tú sí?
Fuera.
Avisada estás.
(Televisión indistinta de fondo)
(Campanadas lejos)
(Puerta abriéndose)
(Puerta cerrándose)
(Ruidos)
Pero ¿qué estás haciendo, Marcos?
(Puerta)
- Buenos días. - Hola.
Puedo conseguirte un puesto de reponedor en el súper.
Como te habías quedado sin trabajo...
¿De reponedor?
Sí, de reponedor. Reponedor de reponer productos.
Vamos, que los tienes que colocar bonitos.
Y ojo que tiene su miga, porque los que caducan antes
tienes que colocarlos los primeros, los que caducan después, detrás,
y los que están a punto de caducar, pegatina del 30 % de descuento.
Vamos, toda una juerga.
Es un trabajo tranquilo, vas a estar a tu bola.
No sé, no tienes que pensar.
No como en la caja, me cambié porque necesitaba dinero, si no...
¿Qué tal te apañas?
- Me apaño, me apaño. - ¿Sí?
En este piso igual no ha entrado nadie en más de tres años.
Imagino cómo debe estar.
El Urraca no se pasaba ni a ventilar de vez en cuando.
- ¿Urraca? - El que te vendió el piso.
Gentuza.
Hasta luego.
El Urraca dice que es arquitecto y que tiene mucha pasta.
El Urraca es un bocazas.
Y que se ha escondido aquí porque le persiguen.
Si tienes pasta, te vas a un hotelazo al culo del mundo.
Lo mismo. Pero mira que ofrecerle un puesto de reponedor...
- ¿Qué? - No sé, dímelo tú.
El caso es que sí que tiene algo.
- No sé, algo especial. - Se llama dinerito.
Y dale.
¿Hace cuánto nos conocemos tú y yo?
Desde que llegué, tres años.
Tres años. En tres años nunca te vi loca por un tío. Ojo con este.
¿Por?
Porque no es para ti.
¿Y eso cómo lo sabes?
- Soy rumana. - Y yo también.
Tú de pega.
Yo soy transilvana y bruja.
Veo cosas desde pequeña.
Y veo que ese Pablo es un mal bicho.
Joder, Alina, mira que te gusta dar por saco.
Al tiempo.
Venga, vamos.
"Dos policías heridos en la fuga del preso que custodiaban
es el resultado del asalto al furgón...".
O son tontos, o son idiotas, o las dos cosas.
Si están armados hasta los dientes.
- Cosas más raras se han visto. - Sí.
(TV) "...camino del centro penitenciario, Madrid-4,
fue interceptado por 2 furgonetas de alta gama
que habían sido robadas a punta de pistola...".
- Buenas. - ¿Qué ponemos?
Café con hielo, por favor.
(TV) "El presunto homicida, que debía ingresar en prisión,
logró huir en una de las furgonetas".
Se ha escapado y a ver si lo encuentran.
- Y si lo encuentran, a ver qué hacen. - Eso es cosa del juez.
¿Del juez?
Si la cadena perpetua no puede ser perpetua,
si te portas bien sales en dos patadas...
A ese le cogía, le daba un mantón de hostias
y lo dejaba preso de por vida.
- ¿Más hielo o está bien así? - Está bien así.
Es un niño rico, no ha matado para comer.
Mató porque le ha salido de los cojones.
¡Eh!
¿Estás bien?
Te quito el café y te pongo una manzanilla.
Marcos Hernando necesitará pasta si quiere huir.
- (JIMÉNEZ) "Está claro". - Lo que hará es buscarla.
Pablo Hernando es el punto de mira de la investigación, ¿entendido?
(JIMÉNEZ) "No sabemos si Marcos conoce el paradero de Hernando".
Puede, pero me juego la mano derecha que se pone en contacto.
(JIMÉNEZ) "Hernando se esconde, no quiere saber nada".
"Lo ha dejado claro".
"¿Estás fumando?".
"¿Estás fumando?".
- ¿Tienes hijos, Jiménez? - "Sabes que no".
- Yo tengo tres. - "Ya. ¿Y qué?".
Que me partiría el culo y la cabeza por cualquiera de ellos,
especialmente por el mediano, el más tonto y vago de los tres.
(JIMÉNEZ) "El hijo de Pablo Hernando no es tonto, es un asesino".
Ya, pero es su hijo,
- que no se te olvide. - "No me voy a olvidar, tranquilo".
"Pídeme orden judicial
y activo seguimiento y vigilancia inmediatos".
Dos equipos mínimo, Jiménez.
Y estás al mando. Quiero cámaras y escuchas, día y noche.
Que no respire sin que te enteres.
(JIMÉNEZ) "No me lo puedo creer".
"Así que has vuelto a fumar".
¿Y a ti que te importa?
Hostias.
Regina, te pido por favor que no le digas a Marcos dónde estoy.
Ni a Marcos ni a nadie.
"Cuando veas un relámpago, cuenta los segundos
hasta escuchar el trueno y multiplícalos por 300
para saber la distancia de la tormenta".
"Si el intervalo entre el trueno y el relámpago
es menor de 30 segundos, busca refugio inmediatamente".
"Lo más seguro son los edificios grandes y cerrados".
"Evita los descampados y los lugares abiertos y elevados,
sobre todo los elevados".
(Campanadas lejos)
(Campanadas lejos)
(Canto de gallo)
(Campanadas)
(MEGAFONÍA) "Solo hoy, patatas, 3 de nuestra marca, a 3,99".
"Oferta en la sección de charcutería".
"Liquidación de colchones en la segunda unidad".
"Jamón ibérico al 50 % de nuestra marca".
(Puerta)
Una para que te sientes y otra para que dejes tus cosas.
Este es Felipe. Vive en el bajo. Siempre está en casa,
así que si necesitas cualquier cosa...
Hola, Felipe.
¿Nos dejas pasar o qué?
(RALUCA) Ni me gusta ni me disgusta limpiar.
Me acostumbré pronto. (RÍE)
En las casas de acogida nos enseñaban a dejarlo todo
como los chorros del oro. Y había mucho donde practicar.
No sé, supongo que se me da bien,
y sobre todo que tampoco me cuesta.
Es algo que hay que hacer y ya está. Y ya que te pones,
mejor de buen humor, ¿no?
Díselo a tu amigo.
La mierda esta ya podía haberla limpiado él.
No llegaste antes de ayer, ¿verdad?
Bueno, llegar a un sitio nuevo nunca es fácil,
y menos si llegas aquí.
Y menos si no lo limpias. Es mejor que se lo limpiemos nosotros.
¿"Nosotros" dices?
Yo estoy lisiado.
- Pero puedes caminar, ¿no, Felipe? - No.
Un poco. Pero solo cuando me da la gana.
O cuando le ayudan.
(FELIPE) Raluca ayuda a todo el mundo.
- A los que se lo merecen. - Una huérfana
que no se queja y ayuda.
(RALUCA) Yo no soy huérfana.
Yo tengo padres.
Son rumanos, artistas los dos.
Lo que pasa es que eran jóvenes y decidieron dejarme
en una casa de acogida en España cuando todavía era un bebé,
pensaban que estaría mejor cuidada.
Al final, con su carrera y siempre de gira,
no tenían tiempo para mí.
Pero yo no les culpo.
De hecho, lo entiendo.
Me pusieron Raluca,
que no me gusta nada,
pero me dieron un nombre y eso me alegra.
Si yo, al final, he tenido buena suerte,
siempre he estado acompañada. Nunca me he sentido sola.
Y estoy segura de que algún día conoceré a mis padres.
(Vanessa Garde "Policía")
(MEGAFONÍA) "Origen España a mitad de precio".
- "Solo hoy, llévate tres por dos...". - Tú.
- Escúchame bien. - Sí.
Vosotros pensáis que no nos enteramos de vuestras artimañas,
pero los clientes no somos idiotas.
- ¿Disculpe? - Que colocáis
los productos que se van a caducar delante
y los nuevos, detrás.
Y la gente mayor, como yo, somos las que salimos perdiendo,
porque yo allí no llego.
¡No llego!
- ¿Lo entiendes? - Pero yo le alcanzo, señora.
¿Cuántas quiere?
Cuatro.
Mejor cinco.
Estaba pensando
coger una sexta.
Pero por no molestarte...
Adiós, señora.
¿A qué viene darle curro al tío este, eh?
¿Qué pasa, que te lo quieres tirar?
Cinco euros. ¿Tarjeta o efectivo?
Te he hecho una pregunta. ¿No me vas a contestar?
¿Qué haces, tío? Suelta a la chica.
Anda, mira, te ha salido otro pretendiente.
Que sueltes a la chica.
- ¿Tienes algún problema? - No tengo ningún problema. ¿Y tú?
¿Te parece normal coger así a la chica?
¿Te parece normal? Te pregunto.
Quien calla, otorga, Raluca.
¿Estás bien?
¿Seguro?
Perdona la escenita.
La próxima vez, llamas a seguridad, o a la Guardia Civil directamente.
No, no, si le conozco.
Perro ladrador...
Pero gracias.
¿Quieres una bolsa?
No, no hace falta. ¿Cuánto es?
Dos euros.
Toma.
Cuídate, ¿vale?
(MEGAFONÍA) "Alguien de almacén, pasillo 4, por favor.
Voy a cerrar caja, pásate por la otra.
(MEGAFONÍA) "Les recordamos que, solo hoy, tenemos el 50 %
- en nuestra sección...". - Pablo.
Te invito a cenar en mi casa.
Me dieron clase durante unos meses, cuando vivía en Pamplona.
Pero es que el profesor era muy burro,
muy antiguo.
"Que los cielos verdes no existen", me decía.
Y yo, erre que erre. Y él, lo mismo.
(RÍE)
Y ya cuando llegué aquí, pues no encontré a nadie que me enseñara.
Así que voy a mi rollo.
¿Y por qué viniste?
El supermercado.
O me venía a esta sucursal o me echaban a la calle.
Tampoco tenía mucha elección.
En Pamplona, era diferente.
Ahí... ahí tenía mis amigas, tenía otro tipo de vida.
Pero cuando me entra el agobio, pienso:
"Ya saldrás de aquí algún día".
Nunca pienso que me voy a morir de vieja en este lugar, al contrario,
pienso que voy a salir de aquí para llegar a un sitio mucho mejor.
¿Como cuál?
Madrid me encanta.
Esas calles repletas de gente, ¿no?
Tanta vida, tanto movimiento...
Eso es lo que me gusta.
¿Y tú?
¿Por qué has terminado aquí?
Por mi hijo.
¿Tienes un hijo?
Murió.
En un accidente de tráfico.
Conducía yo.
Y algún sitio me tenía que esconder.
Vaya, lo siento.
- ¿Cenamos? - Sí, sí, sí, sí.
Vale.
Pues entonces, cenamos.
- ¿Y una toalla en el suelo? - Sí.
Lo lógico es pensar que se haya podido caer sola, ¿no?
Colgaba la exacta mitad de un lado y la exacta mitad del otro.
¿La exacta mitad?
- Sí. - ¿Usa una regla para colgarlas?
¿No puede ser que una mitad pesara más que la otra
porque estuviera mojada y se haya ido escurriendo?
Estaba prácticamente seca.
Ya.
La puerta de su casa no está forzada, ¿verdad?
No.
Y no le falta nada.
Puede ser que el antiguo dueño de mi casa
- tenga una copia de las llaves. - ¿Urraca?
Pues sí, es posible. Pero Urraca no es tonto.
Es un matón, no idiota. Y sabe que si entra,
comete un delito. Además, ese no es su estilo.
Él es más de emborracharse y de liarla.
Ya.
A ver, unos papeles esparcidos, el ordenador medio abierto,
una toalla en el suelo no son pruebas de que le hayan entrado.
Olvídese del tema.
Si encuentra alguna prueba nueva, viene y me lo dice, ¿vale?
Gracias.
Esté tranquilo.
Es que en este pueblo nunca pasa nada. Nada.
Buenos días.
(RÍE)
Podemos empezar a nadar ya, ¿no?
No, no quiero nadar.
Pero yo te puedo enseñar.
No sé nadar porque no quiero nadar.
Me importa un bledo nadar.
Yo quiero que estemos así, como estamos ahora.
Este es el mejor momento de todo el verano.
Ya será para menos.
De octubre a mayo solo pienso en que llegue junio
para que abran la piscina y poder pasar la tarde juntos.
Hola.
Se acabó la fiesta.
¿Te vienes a dar un baño?
Hoy no.
¿Seguro?
Déjalo, Raluca. ¿No ves que es raro de cojones?
Tienes suerte de haber encontrado a Raluca.
Mira,
a mi edad he llegado al convencimiento de que la gente
no se divide entre ricos y pobres,
negros y blancos,
izquierdas o derechas, hombres y mujeres... No.
En lo que de verdad se divide la humanidad
es entre buena y mala gente.
Entre los que son capaces de ponerse en el lugar de los otros
y sufrir con ellos y alegrarse con ellos,
y los hijos de puta que solo buscan su propio beneficio,
que solo saben mirarse la barriga.
Luego, entre los malos, algunos son malísimos,
y entre los buenos, algunos son buenísimos.
Bien.
Pues Raluca es buenísima.
Y yo creo que soy pasablemente bueno.
¿Y tú?
¿Tú qué eres?
(PABLO) "¿Qué estás haciendo, Marcos?".
Me llevo el Sempere. Necesito pasta.
Si necesitas dinero, me lo puedes pedir.
Yo no te tengo que pedir nada. Cojo lo que es mío.
¿Me vas a robar, Marcos?
Lo compró mi madre, así que es mío.
Felipe, soy yo.
(FELIPE) Voy.
¿Qué quieres?
Bueno, un poco de compañía no le viene mal a nadie, ¿no?
Tienes suerte de que me guste el queso.
Pero ¿no te parece una elección arriesgada
para ir a casa de alguien que no conoces?
Tampoco tenía otra cosa, ¿eh?
Vamos, has traído la última mierda que tenías en la nevera, ¿no?
- Pues sí. - Cabronazo.
Puede que creas que me siento solo,
pero pienso que mejor solo que mal acompañado.
Yo opino igual.
- Cuando viene Raluca, es diferente. - Ya.
Porque tú estás la mayor parte del tiempo aquí solo, ¿verdad?
Es que me gusta mi casa y tengo mi rutina.
Ajá.
¿Y no es muy aburrido estar aquí siempre?
No creas. De vez en cuando se anima con alguna obra.
Los del agua, por ejemplo. Llevan ahí ni se sabe.
Me despiertan todas las mañanas con el ruido, y me gusta.
Me gusta.
Es como escuchar el camión de la basura de noche.
Tranquiliza.
Hay alguien ahí, en la oscuridad, haciendo algo útil.
Después, están los gamberros que se emborrachan y empiezan a cantar.
Según la hora, les da por las rancheras y las jotas.
Por cierto, se les da mejor las jotas.
¿Y has oído o visto algo raro últimamente?
¿No te parece suficientemente raro una jota a las 4:00 de un martes?
Pero ¿por qué lo preguntas?
Porque creo que han entrado en mi casa.
¿Aquí suele haber robos?
Mira,
aquí ha habido robos, como en todas partes,
pero yo he estado en tu casa.
Y como no se lleven el colchón o una silla plegable, ya me contarás.
A ti te preocupa otra cosa. Y no me gusta que me tomen por idiota.
- ¿Por qué te caigo tan mal, Felipe? - Porque aquí no pintas nada.
Este no es tu sitio.
Yo no sé lo que buscas o de que huyes, y me da igual,
pero algo tramas.
Perdí a mi hijo.
En un accidente de tráfico.
Conducía yo.
Íbamos discutiendo, no vi un stop y un coche nos arrolló.
Así que, seguramente sí,
estoy aquí para esconder mi culpa.
Entendido.
Bueno,
te dejo.
Si ves algo raro, por favor, dímelo.
No creo que me quieran robar una mierda de silla,
pero no me fío del tío que me vendió el piso.
(Puerta cerrándose)
Tendría que haber cogido un poquito más de témpera verde, pero...
yo creo que con esto...
- Bueno. - Perdona, ¿eh?
Perdona un segundito.
¿Qué haces aquí?
Es algo que me corresponde preguntar a mí, ¿no te parece?
¡Te he llamado un millón de veces y no has contestado a mis mensajes!
Y me entero de dónde estás por la Policía.
Bueno, eh, Regina,
tranquilízate, por favor. Sí, sí.
No tienes derecho a pedir que me tranquilice ni ninguna cosa.
Ni un mísero mensaje en todo este tiempo, Pablo.
¿Eso es todo lo que me merezco?
- Bueno... - El concurso, Pablo.
Nos hemos quedado sin concurso por tu puta culpa.
Lo siento.
- No tenía elección. - Siempre hay elección.
Lo que pasa es que tú has optad por lo más fácil:
abandonar el estudio, y dejarme todo el marrón a mí.
Y para colmo, el cabrón de tu hijo me ha llamado.
- ¿Te ha llamado Marcos? - Varias veces, sí.
Para pedirme dinero.
Ojalá se pudra en la cárcel.
¿Le has dicho a Marcos dónde estoy?
Eres un cobarde.
Firma esto.
- La cesión de tu parte del estudio. - No he dicho que abandone.
Necesito un poco de tiempo.
Pues enhorabuena por tu nueva vida.
¿Y esa quién es? ¿Tu novia?
- No. Es una amiga. - Y una mierda. Estáis juntos.
No estamos juntos.
Estáis juntos, pero aún no te has dado cuenta.
Los firmas y me los mandas escaneados.
¿Llego tarde?
No, no, no. Me he adelantado yo.
No me acostumbro a las distancias cortas
y llego pronto a todos sitios.
Es parte del encanto de vivir en este agujero, todo queda a mano.
Un tinto de verano.
¿Con gaseosa?
No sé para qué pregunto.
Mira, ese de ahí
es el que el otro día puso al Urraca en su sitio.
Me gustaría darle las gracias.
- Quedaría raro. - Sí.
¿Tú crees que serán pareja?
No, no creo.
¿Porque ella es mayor?
(PABLO) No, porque no le trata como si fuera su novia.
Qué observador.
¿Y la que el otro día llegó hecha una furia?
¿Esa es tu novia o tu mujer?
Es Regina, mi ex socia.
Una ex socia con la que te acuestas.
- También sé mirar. - Eso pasó hace mucho tiempo.
Igual tenía motivos por los que estar cabreada.
Es una mujer de carácter.
Vamos, que no me vas a contar.
Está enfadada porque la he dejado tirada
con la responsabilidad del estudio que compartíamos.
¿No me dijiste que te habían echado?
Sí, me he quedado fuera del trabajo.
Y me lo merezco. No me puedo quejar.
¿Y te vas a quedar en el súper?
De momento...
Normal.
¿Quién elegiría vivir aquí?
Bueno, no sé... Mira Lino.
Tiene su negocio, tiene su público...
Se le ve feliz.
Nació en el pueblo de al lado. Su padre abrió el bar y lo heredó.
A ti no se te ha perdido nada por aquí,
no te puedes comparar con él, ni conmigo,
ni con nadie de este pueblo.
- Voy al baño. - ¿Te has enfadado?
¿Y por qué me voy a enfadar?
Nada.
Joder, Raluca, no vas a aprender en la puta vida.
Es que pareces tonta.
- Hola. - Hola.
¿Te parece demasiado el color?
Depende para qué.
Para gustarle a un gilipollas
sin que se me note que pierdo el culo por él.
Igual sí.
Pero si lo nota y sale corriendo, pues ya lo sabes
y no pierdes más el tiempo, ¿no?
También es verdad.
Suerte.
A tomar por culo.
Qué guapa.
¿Un color?
- Un color... - Ajá.
Azul.
El mío, el verde.
¿Un animal?
El ratón.
- ¿El ratón? - El ratón.
En una de las casas de acogida había un agujero
en una de las esquinas de mi habitación
y un día, de allí salió un ratoncillo gris.
Bueno, pues se quedó viviendo varios meses conmigo.
Aparecía todas las noches
y se volvía a esconder al amanecer.
Hay que joderse, ¿eh? Me sentía protegida por un ratón.
Yo me he llegado a sentir acompañado por un libro.
Uno que me regaló mi padrino cuando tenía como 7 años.
Y eran remedios para situaciones peligrosas.
- La mayoría de ellas estrambóticas. - ¿Como cuáles?
Pues como encontrarte con una manada de hienas hambrientas.
O verte atado a un poste electrificado de alta tensión.
- No sé, cosas raras. - (RÍE)
Pero me hacía sentir preparado para lo peor.
Pero lo peor nunca ocurre.
No estoy del todo de acuerdo.
No, las cosas malas que pensamos casi nunca llegan.
Eso lo leí en un libro de autoayuda.
- ¿Lees libros de autoayuda? - Ajá.
¿Qué pasa?
- Nada. - Ah, bueno.
- ¿Me puedes recomendar uno? - No, no. Ni de coña.
No voy a caer en esa trampa. No.
Pero te prometo que enseñan cosas.
Si crees en lo que dice, funciona.
Si no, mira, siempre los puedes tirar a la basura, son baratos.
Como lo sabía yo.
Como lo sabía.
Al Urraca le vas a engañar tú. ¿Qué?
Has olido aquí el dinerito del señor arquitecto
y ya no te separas de él, ¿eh?
Lárgate. Vete a dormir la mona.
- ¿Qué mona voy a dormir? ¿Qué mona? - Ya está, ya está, tranquilo.
No queremos problemas. Te lo ha dicho ella.
"Problemas", dice.
Pero ¿qué problemas tienes conmigo, pijo de mierda?
¿Quieres parar?
Ya está, se acabó. Ya está.
¿Qué pasa? ¿Te vas, Raluca?
Eres una puta, que lo sepas.
¿Qué haces, gilipollas?
¿Que qué haces?
¡Urraca!
Tira para casa, anda.
Bueno, el que faltaba.
¿Quién te ha dado vela en este entierro?
- ¿Quieres dormir en el cuartelillo? - ¿Cuartelillo?
¡Vete a tomar por culo tú y el cuartillo!
Y vosotros también.
A tomar por culo. Los dos.
(COLLADO) Tira, anda, tira.
- ¿Estáis bien? - Sí.
Pues venga, cada mochuelo a su olivo.
Siento mucho que la noche haya terminado así.
Bueno.
Oye, ¿qué le pasa a Urraca contigo?
Mira, hace un par de años, estaba igual de borracho que hoy,
y yo estaba saliendo con un chico del pueblo de al lado.
Bueno, pues nos encontró en el bar de Lino
y de un ataque de los suyos rompió un vaso contra la barra.
Uno de esos cristales se estrelló contra mi cara y me hizo esto.
Pero yo creo que deberías denunciarlo.
Lo hice, pero no sirvió de nada.
Las cosas no sirven hasta que algo malo pasa de verdad.
Hombre, te cortó la cara con un vaso.
No le había vuelto a ver así hasta hoy.
¿Porque te ha visto conmigo?
Bueno.
Mientras yo esté aquí, no te va a hacer nada.
¿Te vas a marchar?
No lo sé.
Buenas noches.
Buenas noches.
(MEGAFONÍA) "Matrícula MJR 4421, acuda a caja, por favor".
Sígueme y no se te ocurra abrir la boca.
- ¿Qué cojones es esto? - Cállate, cabrón.
- ¿Qué cojones queréis? - Calla o no lo cuentas.
- Venga, venga, pa' dentro. - No me voy a meter ahí dentro.
- ¡Que te metas! - ¡No me meto!
- ¡Que te metas, me cago en Dios! - ¡Que te metas dentro!
(Tono de llamada)
- (JIMÉNEZ) "Dime". - Hace 7 minutos que no le veo.
Voy para abajo, ¿vale?
(JIMÉNEZ) "Su turno acaba a las 21:00".
"Igual está en el baño o en el vestuario".
"¿Lo ves?".
No, no le veo.
(JIMÉNEZ) "Busca, no se ha podido esfumar".
No, no le veo por ninguna parte.
(JIMÉNEZ) "Bomba de humo. Venga ya".
Creo que lo he perdido. Voy fuera, ¿vale?
(JIMÉNEZ) "¿Fuera?".
"Tiene que estar dentro".
"Mauro".
"¡Mauro!".
No me lo puedo creer. ¡Me cago en mi puta vida!
Controles en las salidas del pueblo echando hostias.
Yo me encargo de las cámaras.
Sal, sal. ¡Que salgas, coño, va! ¡Va!
Afuera.
Venga. Vamos, rápido.
De rodillas.
De rodillas ya. ¡Va!
¿Qué queréis? ¿Os manda Marcos?
Cállate la boca y escúchame, solo te lo diré una vez.
Tienes dos días para conseguirme 100 000 euros.
Nos pondremos en contacto contigo.
Más te vale tenerlo encendido y pegado al culo 24 horas.
Eh, eh, ni una palabra de esto a nadie. ¿Lo has entendido?
¿Lo has entendido?
No os voy a dar ni un puto duro.
La madre que lo parió.
Ya no eres tan valiente, ¿eh?
Decidle a Marcos que si quiere algo, dé la cara.
(TOSE)
¡Pa' arriba, coño, pa' arriba!
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Ladridos)
(Llanto de perro)
Tienes más enemigos de los que te piensas, porque eres un mierdas.
Tienes hasta pasado mañana para darle los 100 000 euros,
o tu novia y tú acabáis como el chucho.
(Vehículo en marcha)
(Llanto de perro)
(Llanto de perro)
(Llanto de perro)
Hace una hora que tenía que estar en casa,
espero que sean buenas noticias.
Hernando ha estado desaparecido más de dos horas.
"¿Qué?".
Los amiguitos de su hijo se lo han llevado por el muelle de descarga.
¿Y dónde cojones estabas tú, Jiménez?
(JIMÉNEZ) "En la puerta delantera y Mauro dentro".
No podemos estar pegados a su culo cada cinco minutos, hostia, Andueza.
¿Quieres que todo el pueblo sepa que somos policías?
"Hemos revisado las cámaras y todo ha sucedido muy rápido".
- ¿Dónde está Hernando ahora? - "Camino a su casa".
Con un cachorro en los brazos y hecho un Cristo.
No vamos a intervenir.
Es más importante que nunca que piense que está más solo que la una.
Importante es que no se os escapen esos hijos de perra
como si fuerais gilipollas.
"Le habrán pedido pasta y volverán a buscarla".
¡Me cago en...!
"Para sobrevivir a un naufragio, lo primero que debes hacer
es permanecer en la embarcación el mayor tiempo posible
antes de meterte en una balsa salvavidas".
"Hay más probabilidades de sobrevivir en un barco,
aunque se esté hundiendo, que en un bote".
"Así que no te lances sin pensar antes".
(Llanto de perro)
Pablo.
¿Qué te ha pasado?
Mañana te cuento.
No, espera.
Pasa.
Pasa, anda. Vamos a curarte.
Venga.
(Llanto de perro)
No tienes que contarme nada si no quieres.
Pero me gustaría saber qué ha pasado.
¿Ha sido el Urraca?
No.
- ¿Quieres que llamemos a Collado? - No.
No, no.
¿Ha sido alguien del pueblo?
Esta tarde estaba en el súper
y me empecé a sentir un poco mareado.
Salí fuera, a la parte de atrás, a tomar el aire,
y vi a tres chicos
pegándole una paliza a una perra,
a su madre.
Y fui a por ellos.
Me empezaron a pegar entre los tres.
Y creo que perdí el conocimiento.
¿Quieres que vayamos a urgencias?
No.
Uy, no sabe usted lo que pide, esto es un pueblo metido en un agujero.
100 000 euros, casi nada.
Es complicado, ¿pero podría llamarles?
Podría. Pero no me van a coger.
Ven que es de la sucursal y pasan, así un día y otro y otro.
Qué harta estoy, de verdad.
Pero vamos, que yo lo intento.
- Tampoco tengo nada mejor que hacer. - Muchas gracias.
"Urgente" estoy poniendo.
Con suerte lo leen, el blindado pasa mañana y listo.
Y dese con un canto en los dientes.
¿Sabe cada cuánto pasa el furgón por aquí?
Una vez al mes, como mucho.
Así que, véngase mañana, toque la puerta y le abro.
Muchas gracias.
Y cuídese, no se vaya a caer por las escaleras otra vez,
que menudo golpazo lleva en la cara.
Va hecho un Cristo.
(Ladridos)
- Te has dejado algo esta mañana. - Lo siento.
Tenía cosas urgentes que hacer.
En decir adiós se tarda un segundo.
No te quería despertar.
Menuda excusa idiota.
Lo siento, Raluca.
No puedo.
No debo.
(Tono de llamada)
- (ANDUEZA) "Jiménez, ¿qué pasa?". - Hernando ha pedido 100 000 euros.
La entrega será cuando los consiga, y vamos a necesitar refuerzos.
¿Puede aparecer Marcos Hernando a saludar a su padre?
(JIMÉNEZ) "No estoy segura".
(ANDUEZA) "Te mando seis geos y dos coches más".
"Móntatelo como quieras, pero ve a esa entrega".
Eso sobra. Llevo sin dormir varios días, por si te interesa.
No me interesa, me importa una mierda.
"Nos paga la sociedad, porque ellos quieren dormir tranquilos".
"¿Entendido? A llorar a los padres Paúles".
(MEGAFONÍA) "Despejen el pasillo 2, por favor".
"Óscar, por favor, acuda a caja 4".
"Responsable de perfumería, acuda a su sección".
Si me vas a preguntar por Raluca,
no tengo ni idea de dónde se ha metido.
Esta chica últimamente tiene la cabeza en otro sitio.
¿Por qué será?
(MEGAFONÍA) "Señorita Carmen, acuda a su caja".
"Señorita Carmen, acuda a su caja".
(FELIPE) ¡Se ha marchado!
¿Qué ha pasado?
Que has conseguido que se largue, eso es lo que ha pasado.
- Pero ¿está bien? - Sí. Está bien.
Y ahora que te ha perdido de vista, estará mucho mejor.
- ¿Dónde está? - (RÍE IRÓNICAMENTE)
A ti te lo voy a decir.
Joder, Felipe.
Pues le ha venido Dios a ver.
¿Me puede dar el dinero, que tengo prisa?
- Deje que se lo meta en un sobre. - No hace falta, así.
Firme aquí.
- Cuídese. - Gracias.
(Música dramática)
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
Sí.
"Sí lo tengo".
"Ahí estaré".
¿Ya?
- No tenemos una mierda, joder. - Sí, sí tenemos.
¿Ah, sí? ¿Qué tenemos?
- Seguro que la entrega es esta noche. - Eso porque lo dices tú.
El teléfono a nombre de Hernando, apagado.
Le han dado un terminal, fijo que robado.
Busco el número y pincho la llamada.
Vale, ahí está.
Mercedes Ruiz España, es la vieja del número 8.
- Y este es... - Este es el del bajo, Felipe Martín,
- que acaba de hablar con la rumana. - La rumana. ¿María Obdulia Martín?
Ni puta idea.
(MAURO) Leonard Danon. Sí, claro.
Mis cojones. Este seguro que vive en Arizona.
Pide antecedentes.
(MAURO) "Antecedentes de Delta, Alfa, Noviembre, Óscar, Noviembre".
"Recibido".
Británico residente en Marbella y denuncia por robo hace seis semanas.
Gracias.
Ya sabes quién se ha quedado sin móvil.
Karina, pincha la llamada del 659300010 de las 19:21.
Lo tenemos. Lanzo audio.
"Sí". "-¿Tienes la pasta?".
- (PABLO) "La tengo". - "A las 22:00 en la iglesia
del antiguo orfanato. Comarcal 529. Tú solo".
"Y si nos la juegas, ya sabes lo que te espera".
(PABLO) "Ahí estaré".
En marcha operativo.
Oye.
Pórtate bien, ¿vale?
(Llanto de perro)
"¿Me vas a robar, Marcos?".
¿Ves lo que has hecho?
- Vete, por favor, vete. - Claro que me voy a ir.
- ¡Con el cuadro! - Escúchame.
Mo me obligues a llamar a la Policía.
¿A la Policía? ¿A la Policía?
Levanta.
Va, va.
- Eso. - ¿Dónde está Marcos?
- ¿A ti qué coño te importa? - El dinero. Venga.
Va.
Trae, coño. Cuéntalo.
¿Dónde está Marcos?
Que te calles la puta boca, ¿o estamos sordos?
- Venga, está todo. - Vamos.
Dile a Marcos que es un mierda, igual que tú.
No me jodas.
Mira, ni una puta palabra de esto a nadie o estás muerto. ¿Estamos?
Señor Hernando, tiene que acompañarnos.
¿Adónde?
¡Alto, Policía! ¡Las manos!
- ¡Policía! - ¿Qué pasa ahí?
- Eh. - ¿Está mi hijo ahí?
¿Está ahí mi hijo? ¡Marcos! ¡Marcos!
¡Marcos! ¡Marcos! ¡Mi hijo!
- ¡Mi hijo, hostia! - Tranquilo.
- ¡Marcos! - Tranquilícese.
- ¡Marcos! - Señor Hernando, escúcheme.
Marcos no está.
Su hijo no está aquí. No está.
Arriba, arriba.
Declara que ha sufrido coacción
y nuestra investigación apoya esta versión.
¿Por qué no acudió a la Policía, a la Guardia Civil?
Ya se lo he dicho, estaba amenazado de muerte.
(JIMÉNEZ) Lo sabemos.
¿Y por qué hemos llegado tan lejos?
Porque queríamos detener a su hijo y al resto.
Le hemos vigilado día y noche
y también hemos puesto escuchas en su casa.
Todo bajo orden judicial, obviamente.
Insisto, ¿por qué no nos avisó?
Ya le he contestado.
Le encontraron, le secuestraron y le amenazaron.
Y usted estaba dispuesto a colaborar con ellos.
Sacó ese dinero y se lo entregó.
Eso no es colaborar.
No tenía otra opción.
Aunque no lo crea, es colaborar.
Y por esa razón ha sido detenido en calidad de investigado
hasta que un juez dicte lo contrario.
La pregunta es:
¿colaboró porque su hijo es el cabecilla de estos delincuentes?
¿Quería encontrarse con él?
Después de todo, ¿quería protegerle con su dinero?
¿Me está psicoanalizando, inspectora?
Dígame una cosa,
si supiera dónde está Marcos, ¿nos lo diría?
No lo sé.
Ya.
El dinero es el móvil
y lo requisamos hasta cerrar la investigación.
- ¿Me puedo ir? - Si nos confirma un domicilio
en el que vaya a residir de manera permanente,
en principio, se puede ir
hasta que la autoridad judicial le reclame.
- Estaré en mi casa. - ¿Aquí?
No, en Madrid.
Avísenos de cualquier movimiento que haga, ¿de acuerdo?
Gracias.
¿Satisfecha, inspectora?
¡Hernando!
Así que se va.
Sí.
Pues mucha suerte, que le va a hacer falta. Y ándese con ojo, ¿eh?
Creo que nos podemos tutear, ¿no, Collado?
Bueno, pues eso, que te andes con cuidado.
Con las toallas también, ¿no?
Sí, con las toallas, que a veces llevan razón, ya ves.
Sé que soy un maniático del orden, pero no estoy loco.
Y tienes olfato.
Serías un buen detective, incluso un buen policía nacional.
Guardia Civil no, ¿no?
No, hombre. Guardia Civil no. Es otro nivel.
(RÍE)
Hasta siempre.
Chao.
(Vibración de móvil)
(JIMÉNEZ) "Fin de la historia".
Los cojones, Jiménez.
La historia no ha hecho más que empezar.
El día que tengamos a ese niñato cabrón en la cárcel,
te bailas un chotis, pero mientras...
- ¿No me jodas que estás fumando? - "A Marcos Hernando"
lo tenemos en cuanto estruje a sus amiguitos media hora.
Son jóvenes, sobre todo dos de ellos.
"No quieren pasarse la vida entre rejas".
"Les costará cinco minutos salvar el culo y delatar a su compinche
por una reducción de condena".
Y sí, estoy fumando.
Pero yo no fumo. Es solo el cigarrillo de la victoria.
(ANDUEZA) "Buen trabajo, Jiménez".
Vamos a dejar las celebraciones para cuando esté cerrado,
o cuando te eches un novio.
Adjetivo masculino femenino
mexicano.
Pinche.
¿Sabes algo de ella?
Sé algo de ti.
Nunca estuviste de mi lado.
Entiendo que prefieras un hijo muerto.
Duele.
Pero seguro que menos que un hijo como el tuyo.
Eres un desgraciado, Pablo.
Y eso, mira tú por dónde, me coloca de tu lado.
¿Entonces...?
Entonces,
deja que sea ella la que decida si mereces la pena o no.
(PABLO) "¿Cómo se puede no entender"
a un chico de 11, de 12 años?
Pues siendo tú el adulto y comportándote como un adolescente.
Yo a Marcos lo mandé a...
a psicólogos, a psiquiatras,
pero no le acompañé a ningún sitio.
Marcos creció solo...,
muy alejado de la normalidad de un chaval de su edad.
De hecho, tuve que ir a buscarlo un montón de veces a comisaría.
Si hubiera vivido la madre, hubiera ido ella.
Yo me hubiera escondido, como siempre.
"Pero un día llegó el horror".
"Cuando vi esas imágenes que ellos grabaron".
"Ahí pensé:
'Ya está, se acabó, se acabó, no es mi hijo. Se acabó'".
"¿Qué haces? ¿Qué estáis haciendo?".
- "¡Largaos! ¡Fuera!". - "¡Hijo de puta!".
- "¡Parásitos!". - "Fuera".
"Eh, ¿qué haces?".
"¿Qué haces, pijo de mierda? Sal".
"¡Eh, eh, eh!".
(Gritos)
(PABLO) "En ese momento, hubiera preferido
que cualquiera de los muertos hubiera sido él".
Pero Marcos sigue vivo.
Y yo sigo siendo su padre.
Y yo sé que, un día, un juez lo meterá en la cárcel
el tiempo suficiente para que cuando salga,
pues ya no se acuerde de mí.
Puede que yo haya muerto.
Pero mientras tanto...,
tengo que encontrar la manera
de estar con él.
Así que supongo que entiendes lo que significa todo esto, ¿no?
- Hombre, usted otra vez. - Buenas.
Este tren no tiene paradas hasta Madrid.
- No hay problema. - Se lo digo por si acaso.
- Muy bien. - ¿Y su mujer?
Todo en orden.
- Me alegra oírlo. Disfrute del viaje. - Gracias.
Señorita, ocupe su asiento por favor, que nos vamos.
Vendré a verte.
Eso decís todas.
Te lo prometo.
Y ahora, ¿con quién voy a ir yo a la piscina?
Vente a Madrid, ahí hay un montón de piscinas.
Las ciudades son lugares espantosos.
Pero si en tú nunca has salido de aquí. No lo sabes.
No me gusta moverme, me gusta mi mierda de casa
y mi silla de ruedas.
Pero te escribiré.
¿Cartas?
¿Como las de antes?
Como las de antes, palabra de honor.
Buen viaje.
Ah, y si no eres feliz con ese tío, te vuelves, ¿eh?,
que yo siempre te esperaré.
(Pitido cierre de puertas)
(ALINA) Me cago en la mar.
- Llego tarde. - Al humo de las velas, guapa.
- ¿Se ha ido? - Se ha ido.
Joder, quería despedirme.
Pues te aguantas, porque no creo que vuelva.
Anda, sácame de aquí, que no tengo fuerzas.
(ALINA) "¿Tú has tenido envidia alguna vez?".
(FELIPE) "Muchas veces".
"De mi primo Damián...".
"Messi me da mucha envidia. Ronaldo, no".
"Pero Messi me da una envidia de la hostia".
(ALINA) "A mí me daba envidia Raluca".
(FELIPE) "Lo entiendo perfectamente".
(ALINA) "Pero ya no. Quería desearle de verdad mucha suerte".
(FELIPE) "Pues se lo dices en una postal".
Oye, una pregunta: ¿a ti te gusta ir a las piscinas?
Odio las piscinas.
¿Por?
Es igual, cosas mías.
(PABLO) "Si te encuentras en medio del océano
y aparece uno o varios tiburones,
piensa que en el agua te mueves en cuatro dimensiones".
"Los tiburones están acostumbrados a que les huyan,
no les gusta que los enfrenten".
"Y eso es precisamente lo que tienes que hacer".
"Nada como si no existieran,
que no lean el pánico en tus movimientos
ni en tus ojos".
"Como si el miedo fuese de otras aguas,
de otros mares,
incluso de otras galaxias".
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