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Original subtitles

¡Por el Nani!

Es raro que no haya venido

ese que curraba con él, el Gúmer era, ¿no?

Es el que pagó la fianza la última vez.

La pagó, pero el dinero se lo había dado Melero.

¿Melero?

El joyero de la beautiful people.

Le atracaron una vez, como a todo el mundo.

¿Recuerdas si detuvieron a los atracadores?

- Un quinqui. - El Nani.

Tienes que sacarme de aquí. Ya no puedo más.

La recuperación de los botines de las joyerías.

- ¿Qué quiere decir? - Se detiene a los atracadores,

pero no se recupera el botín, o se recupera una parte.

El jefe me ha dado un toque.

Que hagamos lo que queramos mientras le llevemos resultados.

Que no demos el cante.

Peluco nuevo.

¿Te ha tocado la lotería o qué?

- No. - ¿Vas a tener secretos conmigo?

Ya compartimos el secreto más gordo de todos.

Traigo un recado de parte de Elías.

- ¿De quién? - Eli.

Tengo a buen recaudo unas fotos tuyas

mordiendo la almohada de la cama de Eli.

Venga, va.

Eli no es una puta.

Ni siquiera es...

¿Y Ángel?

Mira con quién está aquí.

¿Lo reconoces?

Es propietario de un caballo de carreras

junto a uno de los policías que detuvo a Santiago Corella.

- No sé quién es ese. - Ya.

A lo mejor le suena más como Nani.

Alguien pregunta por ti.

Sé dónde está enterrado el Nani.

¿Quiere que nos veamos?

Cuando compruebe si la información es fiable,

si quieres, volvemos a... ¿Estás esperando a alguien?

Para que dejes de meterte donde no te llaman.

¡Nani!

Que no es el delco, es el carburador.

No tienes puta idea.

Carburador...

Tú sí que no tienes ni puta idea.

Coño, el Nani.

- ¿Quién es? - El Nani, si lo conoces.

- ¿No estaba en el trullo? - Ya no.

¿Qué pasa, Nani?

- ¿Qué tal? - ¿Cómo estás?

- Muy bien. ¿Y tú? Gracias, tío. - Bien.

- ¿Qué tal la Inma? - Bien, bien.

- ¿Los niños? - Bien, tirando. Bien.

- Me alegro. - Te trae esto la Inma.

Anda, muchas gracias.

Son torrijas, que las hace su vieja.

Joder.

¿Qué hay, Berna?

Qué buena pinta.

Sí, están muy ricas, están muy ricas.

Qué maja la Inma.

- ¿Vamos a tomar algo? - Venga, vamos.

Vamos.

- ¿Qué tal? - Bien.

- Me alegro, por lo menos... - Sí.

Gracias, tío.

Si no es por ti, Gúmer, no sé qué habría hecho.

Nada, hombre, que tú me ayudaste antes.

No compares, me has dado curro.

Cuidaste a mi familia.

Joder, pagaste la fianza.

A ver, eso fue Melero, ya lo sabes.

Se disgustó mucho cuando supo que estabas en el trullo.

Ya.

¿Cómo va la cosa? ¿Hay movimiento por aquí?

Bueno, pues a ver...

- Hay cosas, cosas nuevas. - Bien.

Pero tú sabes que yo ahí no corto el bacalao.

Bueno, ya, pero ¿habría algo para mí?

No lo sé, Nani.

Son cosas gordas.

- ¿Tú estás limpio? - Limpio.

Como una patena, Gúmer.

Te lo juro.

A ver, que se te ve bien, Nani, se te ve bien.

Pero es mejor que te des un tiempo.

- Hasta que estés limpio del todo. - Bueno.

A ver, el negocio es más grande, pero también es más peligroso.

Ya.

Oye, y no sabrás por casualidad quién me reconoció, ¿no?

Joder, Nani, pues no sé.

Pues alguien que te identificó por las fotos.

Ponle el de las mantas o alguien que nos vio salir.

El de las mantas es imposible porque no me vio la cara.

Por los ojos, Nani, por los ojos.

Que tienen los mismitos ojos de Frank Sinatra.

Esos clisos no se ven por ahí fácilmente.

Ya.

Yoli, ponme otro botijo, anda.

Gracias.

¿No sería el jefe, verdad, el que me vendió?

Joder, Nani, vamos a ver,

que te he dicho que fue él quien te pagó la fianza.

Coño, que fue testigo en mi boda con Gusti.

¿Qué te pasa? ¿Te ha vuelto gilipollas en la trena?

Ya, ya.

Sí, sí, perdona.

Que ya son horas, días, ahí, meses dándole vueltas al tarro.

- Perdona, no quería ofenderte. - No pasa nada.

Mira, vamos a hacer una cosa: vamos a darnos un tiempo.

Que te pongas bien.

Y te voy contando.

Vale.

Le das gracias a Inma por las torrijas.

Ya verás, están buenísimas.

Te digo la verdad, Óscar:

te ha peinado un mono con secador.

Este es un Pegamoide de esos.

¿Qué pasa? Que soy un moderno.

Soy un moderno.

Sí, enamorado de la moda juvenil.

No te equivoques, enamorado del chumino juvenil.

Qué mala es la envidia.

Joder, chaval.

Aquí hay que cagar de perfil.

Menos mal que tenía lectura, por cierto.

¿Habéis visto esto?

Joder.

"Muerto un invertido por ajuste de cuentas".

Elías Aneto.

Sí.

Conocido en ambientes homosexuales.

Degollado en El Retiro.

- ¿Alguno lo conoce? - ¿Aneto?

Por el ano te la meto.

Joder, con un apellido así, hasta yo nazco maricón.

Pobre bujarra, algo haber hecho.

Pues lo que hacen los bujarras, irse al Retiro y...

Y pasárselo como enanos con sus cositas, ¿no?

Bueno, ¿y tú qué?

- Te has quedado blanco. - ¿Qué?

¿Es que era tu novio o qué?

Qué gilipollas.

40 minutos tarde.

Trae, déjame.

Mil duros a que se ha vuelto a perder.

Seguro.

Joder, camino de cabras.

Vaya con la parcelita.

Siempre salgo por la que no es.

- Me he vuelto a ir a Arganda. - Dichosos los ojos.

Bueno, nos tienes en ascuas.

¿Qué es eso tan importante que nos tienes que decir?

Me lo he pensado y...

Mejor que no.

¿Que no qué?

Pues que no lo veo claro.

No jodas, ¿y para eso vienes?

Es que...

He venido pensando y... No, no.

No lo veo.

- ¿Es poca guita? - No, qué va.

Mínimo 30 millones.

Es un taller de joyería.

Ni siquiera da a la calle, es un primer piso.

¿30 millones?

¿Y no da a la calle?

¿Entonces?

¿Qué es lo que pasa? ¿Hay mucha seguridad?

Eso no es problema.

Está en Santa Tecla.

Santa Tecla está a 300 metros de la comisaría de Leganitos.

- ¿Qué dices? - Por eso lo digo.

Santa Tecla, con dos cojones.

Os lo estoy diciendo, demasiado peligroso.

Son 30 kilos, ¿eh?

- Es mucha pasta. - No, no, no.

Imposible.

Me va a costar encontrar gente para un palo tan arriesgado.

Bueno, tú empieza por el principio,

ya diremos nosotros si es posible o no es posible.

Hacedme sitio.

Ahí lo tiene.

¿Qué hacéis aquí?

Gracias, Maricarmen.

Mira, hijo.

Este es tu padre.

Por si no lo reconoces con ese pelo de mamarracho.

Estoy trabajando, no me montes la escenita.

No me toques.

Pues no te toco, pero...

Sigo siendo tu mujer.

¿Dónde has pasado la noche?

Vale, en el despacho.

Estamos hasta arriba de trabajo.

¿Hace cuánto que no duermes en casa?

¿Hace cuánto que no ves a tu hijo?

Sigo siendo tu mujer.

¡Que no me toques!

¿Podemos hablar normal, como las personas?

¿Normal?

Hablábamos hace un mes.

Cuando no te acostabas

con la niña esa con la que te acuestas.

No me faltes al respeto delante del niño, te lo pido.

Daniel, hijo mío.

- No te preocupes. - ¡Pero bueno!

Está aquí el hombre de la casa.

Félix, ¿qué tal?

- Bien. ¿Vosotros? - Bien.

Me alegro de verte, Olga.

Igualmente, Paco.

- ¿Qué tal la niña? - Ahí vamos.

- A ver si la podemos operar. - A ver.

Me voy para el despacho.

Tú también, Rodales, que no hemos terminado.

Bueno.

A ver si vamos un día al Aquapark.

- Claro. - ¿Vale?

- Cuando queráis. - Me alegro de veros.

Igualmente.

Óscar.

Vuelve a casa.

El niño necesita ropa.

Necesita material escolar.

Óscar, por favor.

No puedes irte así, de un día para otro.

Hola, Olga.

Hola.

Vicente.

Habla con él, por favor.

A ver si reacciona.

Por el amor de Dios.

Yo...

¿Qué pasa?

Melero ha conseguido gente.

Miércoles a las 11.

¿Pasa algo?

- No. - No.

Venga, casi.

¿Estás bien, nene?

Me cuesta un poco, pero ahí voy.

Lo estás haciendo muy bien.

Chavales, cuidado con el balón, que le vais a dar el cristal.

¡Cojones!

Nani, un primo de la Estefi va a abrir un bar

y va a necesitar gente.

Mira, Concha.

No quiero saber nada más de bares.

Tuve bastante con lo que tuve.

Este no es un bar de noche, es un bar normal, de cañas.

Mira, no puedo darles a mis hijos lo que quiero darles

con lo que pagan un bar normal.

¿Y una joyería?

Sí, una joyería.

Joder, Nani, eras muy bueno puliendo y arreglando piezas.

No sé, Concha.

Ocho horas detrás de un mostrador...

Yo soy un culo inquieto.

Y con mis antecedentes, espérate que me dejen.

Ya.

Bueno, te dejo, que llego tarde.

¿Qué tal va el curro?

Pues ya ves.

Mira cómo tengo las manos de la lejía.

Cago en Dios.

No puede ser, Concha.

Sana, sana, culito de rana.

- Cuídate. - Venga, adiós.

Adiós, chicos.

¡Santi y Gema, dadle un beso a la tía, que se va!

Adiós.

Adiós, tita.

¡Arriba!

¡Vamos!

Encima es una tía fea, coño.

Está poniendo en juego a su familia por una tía fea.

Pero es joven.

La familia es lo primero, Vicente.

Lo que pasa es que tiran más dos tetas que dos carretas.

Al final, le va a costar un disgusto.

Si no, mira lo que te pasó a ti con tu fulana.

Bueno, hay que estar atentos. Tienen que estar a punto de salir.

Por aquí no han dado aviso.

Les dejamos escapar y nos marchamos de aquí.

Una polla.

Dejamos irse al primero con la bolsa

y trincamos a los otros dos.

Con Melero hemos quedado en otra cosa.

¡A Melero que le den por culo!

No sabes lo que me está apretando el jefe

para que hagamos detenciones.

Al loro.

Corre, cabrón.

¡Corre!

Eso es.

- Vamos. - No.

No jodas.

¡Quieto, Policía! ¡Quieto!

Suelte la pistola.

- Es de juguete, tranquilo. - Despacio.

Ya nos ha dicho Melero.

¿Qué coño os ha dicho Melero?

Que estabais avisados, que podíamos ir tranquilos,

que no había ningún problema.

Joder, tranquilo, hostia.

Tranquilo.

¡Quieto, Policía!

¡No te muevas!

¡Quieto!

¡Alto o disparo!

No, no dispare.

No dispare.

Quieto.

No.

No dispare.

¡Félix!

No hemos visto nada.

¿Qué ha pasado?

- Nada. - ¿Qué has hecho?

¡Que me dejes!

Mierda.

Joder.

Mierda.

Ven, ayúdame.

Lo subimos al coche y lo llevamos al hospital.

¿Al hospital? ¿No ves que está muerto?

Yo que sé. No soy un médico, joder.

Esto no era así, joder. No era así.

¿El qué?

Lo sabía todo.

¡Melero le había contado todo!

Sabía perfectamente que trabajamos con él.

No me jodas.

No me jodas.

Joder.

¿Y ahora qué vas a decir?

¿Que qué voy a decir?

¿Qué vamos a decir?

Tengo que respirar.

De aquí no se mueve ni Dios

hasta que venga un juez a levantar los cuerpos.

Ve pensando en lo que vamos a decir.

Y que tenga sentido.

Marquesito.

- Esto te interesa. - A ver.

Ayer estaba haciendo un seguimiento.

¿Un seguimiento? ¿A quién seguías?

Se dice el pecado, pero no el pecador.

Total, que de pronto me veo en plena Moraleja un fiestón.

¿Adivina de quién?

Rafita, mira que te gusta hacerte el interesante, hombre.

- Dímelo ya. - Era en casa de uno de tus polis.

¿De Palop?

Organizaba su mujer por sus 15 años de casados.

- ¿En La Moraleja? - Por todo lo alto.

Payasos para los niños, cáterin de Embassy,

servicio de camareros hasta las dos de la mañana.

Y en el garaje, tres coches.

Uno de ellos un Porsche.

Mira.

No está mal para un policía y un ama de casa, ¿no?

¿Esta gente de dónde saca el dinero?

Pues agárrate.

¿Quién estaba invitado, riendo, dando palmaditas

y bebiendo whiskeys a dos carrillos?

No.

Melero.

Como Pedro por su casa.

Muy interesante, Rafita. Muchas gracias.

Menos gracias y a ver cuándo te tomas unas cañas conmigo.

Venga.

Como sigas así, vas a necesitar un despacho.

Pues mira, mal no me vendría,

que esto empiece a parecerse al expediente Kennedy.

¿Sabemos ya por qué este joyero le pagó la fianza al Nani?

Estoy en ello, pero se me están abriendo nuevos frentes.

Vamos, ¿necesitas más?

¿Tú te acuerdas de un atraco

que hubo en el taller de joyería de la calle Santa Tecla

hace un par de años?

Si tuviera que acordarme

de todos los atracos que ha habido...

Que sí, hombre, uno en el que hubo dos atracadores muertos

y un tercero que se fugó con el botín.

- Todo muy sangriento. - Sangriento sí, me suena.

Bueno, pues Pernales ha recopilado

todo lo que se publicó sobre el caso.

Y hay cosas raras.

Define "raras".

Para empezar, los primeros en llegar al sitio

después del atraco

fueron Palop y Rodales.

Los hermanos Calatrava.

¿Qué tiene eso de raro? Son policías, hacen su trabajo.

Luego, uno de los atracadores

era un chaval de 16 años sin antecedentes.

Sí. ¿Y qué?

El otro día, a mi vecino, en El Retiro,

casi le deja en pelotas un chaval de unos 15 años

con una navaja de este porte.

Ya.

Bueno, el caso es que el botín de Santa Tecla nunca apareció.

Pero un tal Gregorio Montoto, este,

apareció muerto a los pocos días en un descampado

con un disparo en la cara.

Y según un informe de la Policía, este fue el tercer atracador,

el que se fugó con el botín.

Perdona, pero ¿todo esto que tiene que ver con el Nani?

¿Ya no queremos saber dónde está el Nani?

Lo digo por orientarme.

Es que hay más conexiones

entre los atracadores, los policías y Melero.

Define "conexiones".

Bueno, a ver, todavía tengo que contrastarlas,

pero tengo que ir a Santa Tecla a hablar con el dueño del taller...

A ver, a ver.

Vendemos ejemplares.

A la gente le interesa el Nani.

Quiere saber lo que le pasó a este pobre chaval.

Y en dos días, cerramos la edición.

No nos hace falta saber quién mató a Kennedy,

con el Nani nos conformamos.

Venga, céntrate.

Onofre, no llegamos.

¿A dónde?

Tenemos hora con el ginecólogo.

- No te acordabas, ¿no? - Claro que me acordaba.

¿No me voy a acordar? Iba a ir ahora a decírtelo.

Venga, que llegamos tarde.

Gúmer, te dijo el médico que pararas con la sal.

Joder.

La sal, el azúcar, el tabaco, el alcohol...

Este hombre quiere que me muera de aburrimiento.

O empiezas a cuidarte te vas a vivir con tus amigos.

Espera, espera, espera.

Yoli, sube el volumen.

...valorado en aproximadamente 30 millones de pesetas.

Los dos atracadores fueron abatidos

cuando pretendían huir disparando contra la Policía.

Un tercero huyó

antes de que llegaran las fuerzas de seguridad.

Los atracadores abatidos por la Policía

son Federico Salazar, alias Kiko,

madrileño, delincuente habitual de 37 años,

- y Salvador Carrizo Ruiz, - ¡Ay, Dios!

de 16 años, natural del Tarancón, sin antecedentes conocidos.

Según las mismas fuentes,

ninguno de los agentes que participaron en la operación

- resultó herido. - Joder.

- La Policía... - Joder, el Salvita.

El hijo del Atanasio y la Feli.

No puede ser, es un crío.

Joder.

Joder.

¿Qué mierda hace Melero metiendo a niños en todo esto?

Joder, ¿qué mierda está haciendo?

...dando la cifra de este tipo de delitos.

La creciente preocupación por el aumento de la violencia,

ha vuelto a situar la inseguridad en el centro del debate político.

Esto parece el salvaje Oeste.

Si ya no se puede ni salir a la calle.

Ya puedes tener cuidado, hijo.

Según sus declaraciones,

estos delitos han crecido un 32 por 100.

Ay, hijo, no respires tan fuerte, que me recuerdas a tu padre.

...la dimensión real del problema.

Pobre Feli, qué racha, por Dios.

Atanasio despedido, la hija yonqui y ahora esto.

Joder.

...intensificar los esfuerzos para reforzar la seguridad

no solo en la capital,

sino también en el conjunto del territorio nacional.

Te he hecho una pregunta.

Pasó todo muy rápido.

¿Cómo iba a saber yo que era una pistola de juguete?

Tengo a medio Ministerio preguntándome

cómo puede haber muerto un chaval que todavía va al instituto.

Pues hay que joderse.

Les preocupa más la vida de esos chorros que la nuestra.

16 años, sin antecedentes, de plástico, Rodales.

La pistola era de plástico.

Por si tampoco lo sabías.

Si tampoco lo sabías,

te estoy dando demasiada responsabilidad.

¡Más de la que eres capaz de gestionar!

¿Alguien puede decirme

dónde están esos 30 millones en joyas?

Estamos en ello, jefe.

Mira, he sido paciente.

He sido generoso.

He sido discreto

y no he querido saber más de lo que tenía que saber.

Pero si se vuelve a repetir esta soberana chapuza,

se acabó lo que se daba.

Espero estar siendo claro.

¡Fuera de aquí!

Óscar, espera un momento.

El otro día, cuando vinieron Olga y el niño, estaba llorando, ¿no?

¿Qué está pasando?

Nada, jefe.

Cosa de matrimonios.

Pocas cosas más sagradas que el matrimonio.

Lo sé.

Lo tengo presente.

Óscar, yo estuve en tu boda

y me acuerdo perfectamente de lo que dijo el cura.

¿Te acuerdas tú?

Hasta que la muerte os separe.

Me acuerdo.

Me acuerdo.

¿Estás pensando en matar a Olga?

¿Qué dice, jefe?

Pues hazte un favor.

Vístete como una persona normal.

Eres policía, por el amor de Dios.

¡Tienes 40 años!

¡Y péinate como un hombre hecho y derecho!

¡Y arregla de una vez tu matrimonio!

Voy a saludar.

Lo siento, siento mucho lo de tu hermano.

¿Qué coño haces tú aquí?

¿Cómo no se te cae la cara de vergüenza?

¿Qué dices? ¿Qué pasa?

Haz el favor de largarte. No quiero verte aquí.

Pero, Raimundo, que nos conocemos.

Todo esto es culpa tuya.

Tuya y de ese hijo de puta con el que trabajas.

Pero ¿qué dices? ¿De qué me hablas?

No te hagas el tonto conmigo, ¿vale?

Melero, el joyero.

Todo el mundo sabe que está conchabado con la madera.

- No, no, no... - Sí.

Sí, que ya nadie quiere currar con él.

De cada dos palos que da, uno acaba mal.

A ver, eso no es así, Raimundo. Eso no es así.

Pero no te hagas el longuis conmigo, ¿eh?

Mira a mi hermano.

Le dijeron que no iba a pasar nada.

Con 16 años, un tiro en el puto pecho.

Te juro que yo no sabía, te lo juro que yo no sabía.

Me cago en toda tu estirpe.

Eres un hijo de puta.

Eres un hijo de puta.

Lárgate si no quieres que te arranque las tripas.

- Rai, por favor. - Que te vayas de una puta vez.

Vete.

A ver, ¿qué ha pasado?

- Vámonos. - ¿Qué tienes, mi vida?

- Vámonos, por favor. - ¿Qué ha pasado?

María Luisa, ten cuidado, no se rayen.

Entonces, ¿conoce usted a Francisco Melero?

Claro, Paco Melero, el de la joyería de Narváez.

¿Y recuerda si lo vio en los días en los que se cometió

el atraco de su taller, hace dos años?

Sí, lo veía a menudo.

Como era el secretario de AJOMA, venía mucho.

Ahora lo veo, pero en las revistas.

Se ha hecho famoso el jodido.

El joyero de la jet.

Mi mujer lo vio el otro día en el Diez minutos

en un yate con Alfonso de Hohenlohe o como se diga.

Algunos se lo montan de cine.

¿Y me puede contar algo más acerca de ese atraco?

Pero ¿esto para qué es?

Es un reportaje de investigación

que estoy haciendo sobre la ola de atracos.

Siete veces me han atracado a mí en dos años.

Y eso que no tengo tienda, que lo mío es un taller.

Perdón.

María Luisa, así se va a rayar, ponlo abajo.

¿Qué quiere saber?

Bueno, cómo fue el atraco,

si ocurrió algo distinto, si fue distinto.

Sí, se lo dije a varios periodistas que vinieron, fue muy distinto.

¿Se refiere a que los policías

pillaron a los atracadores en la puerta?

Pues no sé.

Pero fue como si los estuvieran esperando fuera.

¿Por qué lo dice?

Ni siquiera me había dado tiempo a llamarlos y ya estaban aquí.

Se ve que tenían algún soplo, ¿quién sabe?

Pero ¿me está diciendo entonces

que los policías aparecieron antes de que los llamaran?

Justo iba a llamar

cuando escuché un disparo abajo, en el portal.

Mi empleada se asomó y fui para decirle que cerrara,

y ahí estaba uno de los policías.

¿Se refiere al policía

que le disparó al atracador en el piso de arriba?

Era casi un niño.

16 años dijeron que tenía.

El chaval estaba en el suelo y suplicaba que no le dispararan.

Pero ¿lo mató a sangre fría?

Lo mató.

Lo dejó allí y bajó las escaleras.

¿Y usted no le dijo nada?

¿Qué le voy a decir?

Nos acababan de atracar.

Ya.

- Bueno, lo hecho hecho esta. - Eso.

No hay que darle más vueltas ni flagelarse.

Malos momentos tenemos todos.

Puto Melero.

¿Qué iba a hacer yo?

Imaginaos que esos dos quinquis se van de la lengua.

A veces no hay más remedio.

¡Vicente!

- ¿Verdad? - Claro, sí, sí, no, no.

Cuando toca, toca.

¿Os acordáis del Gorilo?

El confite de Puente de Vallecas.

Como para olvidarnos del Gorilo,

con esa cara de simio que tenía.

Hijo de puta, qué asco.

Era bastante lerdo, pero daba buenos soplos.

Pues un día de whisky hasta las cejas,

se me fue la lengua en el bar.

Se me escapó su nombre.

A la semana, apareció apuñalado en un descampado.

Bien muerto está.

Ya no dijo: "Esta boca es mía".

Anda que no he soñado yo veces con el Gorilo.

Eso sí que fue un momento chungo.

Pero, a veces, lo que tú dices: "A veces, toca".

Por los momentos chungos.

Por los momentos chungos.

¿Queréis un momento chungo?

Mi momento más chungo

no fue siendo policía.

Fue siendo...

padre.

Estábamos en casa cenando mi mujer...

Y mi hijo, Luis.

Se sienta el chaval a la mesa, 19 años tenía.

Según se sienta, nos dice a su madre y a mí

que quería hablar con nosotros.

Y le dijimos: "Bueno, hijo, somos tus padres, habla".

Y va...

el chaval

y me dice...

que es homosexual.

- No jodas. - ¿Qué dices?

¿Qué hiciste?

Le puse la pipa en la cabeza.

Mi mujer casi se desmaya: "No le mates".

Tenía que haberle reventado ahí.

Pero no lo hice.

No habría estado bonito ponerle el comedor perdido a tu señora.

Porque me di cuenta

de los santos cojones, de los santos huevos,

que estaba teniendo mi hijo.

Mirándome a la cara y diciéndome...

que era maricón.

Par de huevos.

No sé de dónde sacó el cuajo,

conociéndome como me conocía.

Pero os juro que después de enterarme

de que mi hijo era gay,

me quedé más tranquilo.

Lo peor no es ser un bujarrón.

Lo peor es no tener lo que hay que tener para dar la cara.

¿No jodas que no quedan cervezas?

Bueno, voy a plantar un pino.

No jodas, Vicente.

Hilario.

Tú no tienes hijos, ¿no?

¿Pamplona? ¿Y por qué Pamplona?

Pamplona, ¿qué?

¿No te gusta Pamplona?

Hay una chistorra cojonuda.

Claro que me gusta Pamplona.

La familia de Gusti es de allí, de un pueblito de Navarra.

Nos vendrá bien cambiar de aires.

Madrid está viciado ya.

Fíjate lo que pasó en Santa Tecla.

Eso quiero saber yo.

¿Qué pasó?

No me hables.

Menudo circo se ha montado.

¿Por qué se torció? ¿Por qué?

Bueno, no era fácil conseguir gente.

Estaba al lado de la comisaría y...

Ya. Por eso pillaste a Salvita.

¿Qué?

¿Dónde fue?

¿En los billares?

Pero ¿por qué me hablas así?

Paco.

¿Qué?

Gúmer.

No estarás jugando a dos bandas, ¿no?

Pero ¿qué dices?

Gúmer, ¿qué estás diciendo?

Se dice por ahí

que estás echando a los nuestros al pie de los caballos.

Dejando que los maten los maderos.

Gúmer, ¿cómo me crees a mí capaz de eso?

¿Cómo se te ocurre algo así, joder?

¡Y precisamente tú, joder!

No sabes lo que duele eso, ¿eh? ¡Joder!

Joder, Paco, que esa gente confía en mí.

- Son del barrio de toda la vida. - ¡Vete a la mierda! Joder...

Así que eso es lo que se dice de mí, ¿no?

Qué fácil es ventilar mierda sobre uno, ¿no?

- Joder. - Paco, coño, espera.

Un momento, joder.

Joder, perdona, coño.

¡Quita, quita, quita! Estoy lleno de mocos.

¿Dónde está el baño?

Según sales, a la izquierda.

Joder, Paco, perdona.

¡Paco!

¿Pamplona? ¿Y qué hay en Pamplona?

Hay muchas cosas, Nani, muchas cosas.

Pero sobre todo un joyero.

Un joyero que tiene el taller en su propia casa.

- Y dentro, 40 kilos de oro. - Coño.

Es un palo grande, Nani.

¿Me puedo fiar de ti?

Es por mi vida y la de mis hijos.

- Vamos, claro que sí. - Menos mal.

Porque te he visto un poco perdido.

- Me estaba temiendo lo peor. - Estoy cojonudo, Gúmer.

- Ahora estoy cojonudo. - Me alegro, me alegro.

¿Y qué tal la Inma? ¿Cómo está?

Bien, bien. Anda bien.

Joder, se va a poner contenta

cuando sepa que tengo curro otra vez.

Ya sabes cómo son las mujeres con el dinero.

Menudas son, ¿eh?

Joder, qué alegría me das.

- Bien, y otra cosa. - Dime.

Voy a necesitar a alguien más.

Pero alguien de confianza, que acojone,

que este palo va a ser diferente.

- Vale. - ¿Tú conoces a alguien?

- Conan, mi colega. - ¿Conan?

Sí.

Se mueve poco por aquí, está más por Toledo.

Pero acojona que te cagas.

- Pero ¿es de fiar? - ¿De fiar? Claro que sí.

Es como mi hermano.

Muy buen chaval.

Está bien, está bien.

Joder, qué bien.

Gracias, Gúmer, tío.

- Qué bien. - Anda, venga.

Le compro un bollo a los chavales.

Venga, sí.

Vámonos.

...Yo soy la niña

de la soledad y aunque tú digas no tengo de nada...

Para ti ya no quiero

para ti ya no tengo y aunque tú me digas...

Yo soy la niña de la soledad

y aunque tú digas...

no tengo...

¿Qué pasó, Melero?

¿Qué coño pasó?

Dio la casualidad de que pasaban por ahí esos putos polis.

¿Casualidad? ¿Cómo qué casualidad, joder?

¡A ver, tontolaba!

¿Os dije o no os dije que os pagaba un pico de más

porque había una comisaría a 300 metros?

¿Os lo dije o no os lo dije?

- Sí. - Sí.

Un poco más por el riesgo.

Joder, que yo no me atrevo a volver al barrio

por si me encuentran los padres de Salvita.

¡Que era un puto crío, coño!

Era un puto crío.

Lo sé.

¿Has traído todo?

Sí, joder.

Pero me vas a tener que dar más.

- ¿Cómo que más? - 100 000 más.

No.

¡No!

¡No, no, no!

¿Cómo se te ocurre

decírselo a los chorizos, pedazo de mierda?

¿Tú qué eres, gilipollas?

¿Qué va a ser lo próximo, llamar a la prensa?

Que nadie da un palo

a menos de dos minutos de una comisaría.

Joder, tuve que dar garantías.

Ya ves lo que pasa.

Me vais a joder.

Cualquier día vienen a por mí.

Voy a ser yo.

¡No me pegues, no me pegues, no me pegues!

- Soy hemofílico. - Hemofílico, mis cojones.

¿Quién más lo sabe?

¿Quién más lo sabe?

Nadie, nadie. Te lo juro por mi madre.

Nadie.

Nadie.

¿Cuándo es lo de Pamplona?

¡Lo de Pamplona! ¿Cuándo es?

¡Déjame!

¡Te voy a pillar!

- ¡Dámelo! - ¡Deja a tu hermana, cojones ya!

- Coño. - Nani.

¿Qué pasa?

¿Las 2000 pesetas para la factura de la luz?

Estaban en la caja de las galletas.

- Yo qué sé. - No lo sabes.

Mira, tú verás, pero el aviso de corte era para hace tres días.

Así que tú verás.

Niña, me ha salido un curro con el Gúmer.

Júramelo.

Y de los buenos, además.

O sea, vamos a poder pagar la luz durante muchos meses.

Muchos muchos meses.

En cuanto se duerman los niños, te la chupo.

- ¡Niños, a la cama! - Cállate, cállate.

Les hago la cena y los acuesto.

Pero rápido.

Vamos.

Tengo que cerrar la edición.

¡Ya!

¿Hay o no hay reportaje del Nani?

Creo que tenemos algo mucho más grande.

¿Algo más grande que la desaparición del Nani?

Una mafia de policías.

¿Una qué?

Déjame que te explique.

El botín de Santa Tecla no apareció nunca.

Los policías se llevaron 30 millones en oro.

¿Tienes pruebas de eso?

Esa vida no la lleva un policía.

Casoplones, cochazos, viajes a Cuba, a Tailandia...

Un caso no prueba la existencia de una mafia.

Creo que hay un patrón.

¿Que es...?

Melero, conchabado con los polis,

les dice dónde van a hacer los atracos

para pillar a los chorizos con las manos en la masa,

quedarse con el botín y repartírselo entre todos.

- Sigue. - No hay más que ver

cómo han mejorado las cifras de detenciones de atracadores.

No solo se forran, sino que acumulan menciones

y se llevan la fama por limpiar la ciudad.

Entonces...

¿Detienen a unos sí y a otros no, según les conviene?

Exacto.

Y a otros se los cargan.

¿Cómo "se los cargan"?

Lo de Santa Tecla fue una ejecución en toda regla.

Ojo, un atraco.

- Es normal que haya un tiroteo. - No fue un tiroteo.

Mataron a un chaval en el rellano de la escalera a sangre fría.

Me lo contó el dueño.

A otro se lo cargaron en el portal.

Y el tercero apareció muerto

en un descampado a los tres días.

¿Y todo esto...

qué tiene que ver con lo que le pasó al Nani?

Pues que fue Melero,

el que le pagó la fianza para sacarlo de la cárcel.

Es imposible que no esté relacionado

con lo de esos policías.

La madre que te parió.

La madre que te parió.

Venga, al tajo.

¿Quieres uno?

Va, llévatelos todos.

Qué cabrón.

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