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HELSINKI-FILMI PRESENTA
UNA PELÍCULA DE ALLI HAAPASALO
TELL EVERYONE
¿Amanda Aaltonen?
Amanda Fredrika Aaltonen.
Viene de muy lejos.
Ha hecho buen tiempo para el viaje.
Un día tan hermoso, un regalo de Dios.
Calcetines, zapatos, sombrero, sombrilla, rebeca.
Y 70 marcos y 8 peniques.
En cuanto lleguen mis pertenencias, me iré,
autorizada por el médico del hospital provincial.
No me quedo.
Gracias.
Muy bien. Sigamos para que pueda instalarse.
«Presa Amanda Fredrika Aaltonen de Turku, soltera. Edad: 26».
«Diagnóstico: Insania epileptica menstrualis».
Es decir, maníaca de la menstruación.
Muéstreme a una mujer que no lo sea.
Bueno, aquí hay muchos papeles.
«Los documentos indican
que Amanda Aaltonen ha sido propensa a la bebida
y ha llevado una vida disoluta desde hace al menos diez años».
«Ha estado tanto en la Casa de Hilado de Turku
como en diferentes cárceles desde los dieciséis años
por robo y hurto, así como por una vida ociosa y disoluta».
«Hubo signos de demencia moral cuando viajó a los 13 años
a Helsinki, Vyborg y a otras ciudades».
«No tiene sentimientos afectuosos por su madre,
que la castigaba a menudo cuando era niña».
«Tras cumplir los 15, rara vez ha vivido en casa».
«Por miedo a disturbios, la policía la ha encarcelado durante la feria».
«Siempre ha sido una persona impetuosa y difícil».
«Siendo criada, golpeó en la cara a la señora de la casa».
Esa vieja me pegó primero.
«Es propensa a mentir
y a edulcorar sus errores en exceso».
Dios no me creó para ser la criada de nadie.
Aquí trabajará, sin importar para qué la haya creado Dios.
Trabajará en la cocina, limpiará e hilará.
El trabajo es la mejor medicina para vosotras, unas inútiles.
La única que nos podemos permitir. El médico viene dos veces en verano.
En invierno no viene.
En invierno me habré ido.
Cumple las normas para no acabar en el otro lado.
- ¿Qué lado? - El ala oeste.
Donde están las pacientes más olvidadas de la mano de Dios.
Andando. No tenemos todo el día.
Vestíos. ¡Rápido!
Daos prisa.
Es la hora del control de piojos.
¿Cuándo llega el correo?
¿Qué esperas recibir?
Trece vestidos. Cuatro blusas y cuatro faldas.
Un abrigo, bufanda, una camisola de encaje y pololos de encaje.
Dos anillos de oro y un par de pendientes de oro.
El correo llega en un par de semanas.
Cierra los ojos.
No deberías hablar de irte de aquí.
Las demás se disgustarán.
¿Hay alguien?
¡Hola!
¡Hola!
¡Hola!
¡Hola!
Querido Padre Celestial, te agradecemos
por todo lo bueno que nos has dado,
sobre todo por los dones de nuestra mesa.
Rogamos por tu santa misericordia.
A medida que nutres nuestros cuerpos,
rogamos que nuestras almas también revivan.
Por tu hijo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
¿Te ha salido algún moratón?
Cuando te caíste de la cama.
Soy Josefina.
Llevo aquí unos 20 años.
Mi familia tuvo suerte de poder enviarme aquí.
No servía para nada, me asustaba todo.
De las vacas, la oscuridad y los mosquitos.
Soy una persona totalmente inútil.
¿De dónde vienes?
París.
¿Cómo acabaste allí?
Volé en un globo aerostático.
Mientes. ¿París?
Sí.
- Desde París en globo aerostático. - ¿Qué es París?
¡Silencio en el comedor!
¿Qué es este ruido? ¿Quieres acabar en el ala oeste?
¡Quítame las manos de encima!
Maldita sea. Me da asco pensar en lo que has tenido en la mano.
- ¿Y cuándo te vas? - Después del verano.
Algo es algo.
Nadie ha salido jamás de aquí.
Algunas han intentado escapar, pero es imposible.
Los papeles mandan en este mundo. Son más poderosos que la palabra de Dios.
Si tus papeles dicen que te liberan, te liberarán.
¿Cómo lograste que el doctor escribiera eso?
¿Cómo crees?
No me quedaré aquí.
Me duelen los pies. No es agradable tener los pies planos.
Tienes que estirarlos y frotarlos.
Nada sirve. Es algo de familia.
La madre de Suominen mandó otra carta.
Quería saber cómo estaba su hija.
La madre de Suominen debió preocuparse antes, antes de que su hija matara al bebé
y dejara el cuerpo junto a un tocón.
La madre debería olvidarse de su pequeña.
Un vestido de terciopelo de seda marrón con flores bordadas
y botones de madera en forma de rosa.
Un vestido de seda verde esmeralda.
Un vestido de muselina rojo amapola con detalles de encaje.
Un vestido de seda amarillo oscuro con urdimbre negra.
Un vestido de seda morado,
una falda y una chaqueta.
Una camisa de color amarillo sol con encaje frontal.
Un vestido de lana rojo óxido. Una capa de seda marrón castaño.
Necesitamos ayuda en la cocina de inmediato.
- ¿Quién quiere venir? - Yo.
Suominen.
Suominen otra vez.
Vamos.
Vuelve al trabajo, hilandera número uno.
Y todos los demás también.
Continua,
Amanda.
¿Qué otros vestidos?
- Abrigo de terciopelo de seda verde jade. - Sí.
Un vestido de seda rojo sangre.
- Buenos días. - Buenos días.
- Buenos días. - Buenos días.
¡¡Buenos días!
- Buenos días, Josefina. - Buenos días.
Amanda.
¡Edla!
Amanda.
Amanda.
Ve a recoger arándanos.
La cocinera hará una tarta para la visita del director financiero.
¿Yo?
¿Sola?
Tienes permiso para andar libremente, ¿no?
¿Ah, sí?
Esa es la impresión que me dio.
Tu único problema es que te crees más especial que las demás,
y una vez al mes te vuelves loca. ¡En marcha!
¿Te han violada alguna vez?
¿Cómo que violada?
Violada, sin más.
Depende.
Mi hermana pequeña tenía
unas cintas del pelo de cuadros blancos y azul claro.
Le gustaban tanto que se negaba a quitárselas por la noche.
Las miraba e intentaba no hacer ruido
para que los otros niños no se despertaran.
Fue mi tío.
¿Fue ahí cuando te quedaste embarazada?
Madre se enfadó muchísimo.
Me dijo que me deshiciera de él.
Cuando empezaron los dolores,
fui al bosque y el bebé nació allí.
Presioné su cara contra el musgo.
Mi madre y yo vivimos solos hasta que cumplí los 15.
Luego encontró marido y casa nueva y yo me quedé sola.
Cada noche tenía que buscar un sitio donde dormir.
Hubo momentos en los que sentía que no podía seguir.
Llegué a pensar en suicidarme.
Otros días, pensaba: «No puedes conmigo».
¡No puedes conmigo!
¿Echas de menos París?
Sí, la echo de menos.
Aunque no sé muy bien por qué.
La vida allí era una mierda.
Perdone, señorita.
¿Puedo molestarla?
Claro.
¿Es por aquí para ir al despacho de la jefa de enfermeras?
- No escuché las instrucciones. - Cruce esa puerta.
Suba las escaleras. Tercera puerta a la izquierda. ¡Voilà!
Gracias. Casi entro en pánico. Todo es muy nuevo para mí.
Qué vestido tan bonito, si me permite decirlo.
Y los guantes también.
De piel de cabra.
De París.
No se debería soñar con París aquí. Solo te pondrá triste.
A veces puede ser reconfortante.
Quizás.
Yo también vengo de un lugar muy distinto.
Pero no siempre se puede elegir.
Eso ya debería saberlo.
¿Tiene a un ser querido aquí?
¿Y si me marchara con usted?
- ¿Adónde? - A cualquier parte.
A París.
Trato hecho.
¡Greta!
Mejor me voy.
Ha sido un placer conocer
a una persona encantadora con ropa tan elegante.
¿Al final ha decidido quedarse?
Me iré pronto.
Sí, me dijeron que esa es la historia que le sigues contando a la gente.
Díselo.
Cree que no puedo irme. Dile lo que dice mi expediente.
Me prometieron que podría irme después del verano.
Y lo haré.
Sofía, lee lo que pone.
Sofía no sabe leer.
No dice nada parecido.
Claro que no.
Sí que lo dice.
Esto no es una cárcel ni un correccional donde te quedas un tiempo determinado.
Nadie se va.
Pobre chica.
¡Soltadme!
¡No! ¡No!
¡No! ¡Madre!
Buenos días, Amanda.
Amanda.
Vamos a quitarte la camisa.
Aman...
Lo siguiente será intentar escapar.
- Seguro que empezará a adaptarse... - ¡Ha llegado el correo!
Siento interrumpir. Solo dejaré esto aquí.
Y...
voilà.
Seguro que se calmará.
Amanda es una chica lista.
Sí, lo es.
Mucho más lista que otras muchas.
Servirán para hacer calzones.
¿Quiénes son?
Son chicos ricos de la zona.
Vienen aquí a buscar ninfómanas.
- ¿Qué ninfómanas? - Mujeres que han perdido el juicio.
Estamos tan llenas de lujuria que nos acostamos con cualquiera, como sea.
A la ninfómana se le ponen los ojos en blanco y ni siquiera puede hablar.
Solo gime y jadea, excitada, y se ríe para sus adentros
cuando te la follas con todas tus fuerzas.
Así que esos chicos nos traerán alivio.
Así son las ninfómanas.
¡Venid! ¡Venid aquí! ¡Estamos aquí!
¿Por qué no lo intentas tú también?
¡Venid aquí!
¡Rescatadnos!
Se nos permite llevar nuestra propia ropa. Está en el reglamento.
¿Verdad, Sofía? Greta La Mayor no es la que decide.
Solo servirá para crear el caos.
Los otros pacientes se alterarán si correteáis con vestidos elegantes.
A Saarinen le dejan llevar su delantal de carnicera.
Era carnicera en su vida anterior.
¿Para qué oficio es tu vestido?
A los pacientes se les permite llevar su propia ropa
si está en buen estado.
No podemos permitirnos tirarla.
- Tengo una sugerencia. - Cállate.
¿Ya es tan tarde? Pon el café sobre la mesa.
Pronto haremos un descanso.
Vaya, ¿ya lo has arreglado?
Debería durarte un tiempo. Avisa si necesitas que vuelva a mirarlo.
Gracias. Puedes dejarlo aquí.
Tienes que pagar el café con tu propio dinero.
No puedo permitirme pagar el de nadie.
No me des las gracias por esto.
Isaksson debería ocuparse de sus asuntos.
Sabes que una chica es alegre cuando tiene seis novios.
Suficientes chicos para la semana, cada noche uno nuevo.
En una cama del hospital hay una manta gris.
Contrajo un mal en Francia y lo dejó en las sábanas.
No deberíais cantar canciones verdes, deberíais cantar otra cosa.
El diablo arrojó un puñado de ladillas en la entrepierna.
Para. Me saldrán moratones.
Lo siento. Quería darle a Amanda.
Perdona, ¿a quién?
- ¿A quién querías darle? - A Amanda.
- Dilo una vez más. - ¡No!
Dilo.
- Mandy... - Para.
¡Mandy! ¡Mandy!
Cuando sufrimos sífilis y ladillas
tenemos que ir al hospital a que nos den pomada.
Padece sífilis y tiene ladillas.
Greta La Mayor debe ir al hospital a por una pomada.
¡Joder!
¡Malditas zorras!
¡Espera!
«El ovario derecho suele estar inflamado y dolorido».
«El útero está inclinado hacia atrás y mide siete centímetros».
Es in usualmente pequeño, ¿verdad?
Sí, para una mujer que no ha parido, es algo menor que la media.
Dimensiones craneales normales.
¿Y la manía empieza unos días antes de la regla?
Sí.
También sufre cefaleas intensas, calambres estomacales,
mareos y zumbidos en los oídos.
Esto es lo que dice el informe del Hospital Provincial de Turku.
«Se agita y hacen falta tres personas para reducirla».
«Tras pasar varias noches sin dormir,
sus gestos y su expresión facial cambian».
«Está pálida y deprimida. Taedium vitae».
Tengan en cuenta que el tímpano derecho está perforado,
probablemente por un golpe hace varios años.
Se rompió porque un globo aerostático ascendió muy rápido.
En Normandía.
Puedes venir conmigo.
Pero quizá debas hacer algo que no quieras.
Escuchad. Tengo algo que deciros.
Voy a regalar estos vestidos. A todas vosotras.
Venid a por el vuestro. Podéis elegir el que queráis.
Vendla, ¿te quedaría bien este color lavanda?
Gracias.
Coge uno para animar a Josefina a que elija.
- ¿Puedo coger uno? - Adelante.
- ¿Tienes encaje? - Sí, tengo.
Venid. No seáis tímidas.
Mirad esto.
Oh là là.
Oh là là.
Aquí tiene, señorita.
Mademoiselle.
Oh là là.
¡Basta ya!
Quita esos adornos.
Quita esos adornos y ponte tu propia ropa.
Muy bien.
Déjalos ahí.
Josefina, ayúdame.
- Ayúdame. - No.
- Quítate el sombrero. - No.
Mantengamos la calma.
Tiihonen. Tiihonen.
¡Tiihonen! Tiihonen.
¡Tú también! ¡Ayúdame!
¡Tiihonen!
Levántate.
- ¿Por qué no hace nada? - No lo sé.
¿Cómo funciona esto?
Navegaremos primero a Turku. Te pagaré cuando lleguemos.
- ¿Qué quiere? - Quiere que nos vayamos primero.
No podemos llevarla con nosotros.
A Turku.
Págame primero. El resto se lo das a mi amigo al llegar a Turku.
No, tenemos que irnos de aquí primero.
- ¿Qué demonios? - ¿Qué narices estás haciendo?
- Sujétala. - Muévete.
Suéltala.
¡Suéltame!
¡Suéltame!
¡Suéltame!
«Greta, eres lo único que echo de menos de la isla de Seili».
«No volvería ni aunque me lo rogaras».
«Me encanta tener mi propio hogar y un marido».
«Soy la mujer más afortunada del Gran Ducado de Finlandia
cuando ya no tengo que arrear a estas locas».
- Para o mañana te quedas dentro. - Sí, sí.
Deja de chuparte el dedo. Eres una mujer adulta.
Pareces un gato con una bola de pelo.
¡Basta ya! Parad o enviaré a estas locas al ala oeste.
«Gracias a Dios, encontré un marido».
«Mi mayor deseo es estar pronto esperando un hijo».
¿Greta?
Adelante.
Mi hija Karolina se traslada a Nauvo para trabajar de criada,
así que necesito una niñera para Serafina.
Si pudieras prescindir de una paciente, te lo agradecería.
He estado pensando quién sería adecuada.
¿Y?
Greta Suominen.
Estranguló a su propio bebé.
Greta La Menor no es ninguna maníaca.
Es una joven que fue víctima de ya sabes qué.
No tuvo otra opción, así que hizo lo que hizo.
Tuvo que deshacerse de su propio bebé.
No tiene por qué deshacerse de Serafina.
No asumiré la responsabilidad.
No tienes por qué vigilarme.
No te estoy vigilando. ¿Eso es lo que pensabas?
Ya puedes empezar a preparar gachas. Se despierta con hambre.
La avena está en el armario.
Tú también puedes comer, haz para dos.
- No la desperdicies. - No lo haré.
Hola, pequeña.
Me llamo Greta.
Sí.
Reloj.
Te he preparado gachas.
Gachas.
¿Lo has pasado bien?
Nunca he querido tener hijos.
Es casi un milagro que nunca me quedara embarazada.
¿Tu bebé era niño o niña?
No miré.
Es extraño que ahora todo el mundo quiera a estas pacientes.
Primero nadie quería a estas desamparadas,
y de repente la gente se pelea por ellas.
¿Quién suele remendar las redes de pesca rotas?
La vieja Mari.
Pero es tan vieja que ya no puede ver,
y sus manos tampoco funcionan bien.
Bueno, puedo prescindir de Josefina.
Cierto. Por aquí, una red de pesca es la posesión más preciada de uno.
Me pregunto si tiene a alguien más hábil
para trabajar en mi red de pesca.
Alguien con experiencia en artesanía.
¿Por qué yo?
Has pasado media vida en la hilandería.
Trabajo en los rodillos.
No tengo tiempo para negociar.
- Repararás la red y punto. - ¿Por qué no puedo repararla aquí?
Al parecer, sus redes son tan sagradas que no pueden traerlas aquí.
De todos modos, no dejaría que trajeran esos trapos pestilentes aquí.
Josefina puede ir.
Entra.
Esta red está hecha jirones.
Es como si un lucio o algún otro pez depredador la hubiera destrozado.
Esto se llama aguja de red.
Presiona aquí para que se vea un poco el eje central.
Pasa el hilo por debajo así.
Luego giras y haces lo mismo en el otro extremo.
Haz lo mismo.
Bien.
Enrolla el hilo alrededor del mallero.
Y empuja la aguja bajo el hilo, creando un lazo.
Eso es.
Tu turno.
Apesta.
Te acostumbrarás.
Bien.
La melodía se ha desafinado.
Ha habido tanta humedad que las piezas de madera se han hinchado.
No ha habido nadie que sepa tocar.
Hasta ahora.
Un afinador de pianos.
- ¿Toca el piano? - Un poco.
El médico no ha venido en tres meses,
pero pidieron que viniera el afinador.
¿Cómo va la reparación de la red?
Bien.
Todos los rederos tienen sus propias agujas.
Con tu propia aguja te sentirás mejor.
Se adaptará a tu mano.
- ¿Cómo sabías mi segundo nombre? - Pregunté.
¿Quieres esta? La cuchara pequeña.
¿O quieres la grande?
Bien.
Un poco de gachas.
¿Te ayudo?
Unté una rebanada de pan y se la di a mi potro.
Mi potro ya no tiene miedo, y lo monté.
¿Te han limpiado el moratón?
Deberías ponerte pomada de resina.
¿Puedo echar un vistazo?
- Hola. - Adelante.
¿Está es la sustituta de la vieja Mari?
- ¿Es buena? - La mejor que he visto nunca.
También tenemos a una de las pacientes trabajando para nosotros.
Mi mujer dice que es una niñera muy buena para nuestra hija.
- ¿Le has dejado a esta arreglar tus redes? - Ha sido lo primero.
- ¿Cómo han quedado? - Como nuevas.
Supongo que dejaré que arregle las mías, maldita sea.
Me duelen tanto las manos que apenas puedo trenzar.
¿Te llevas bien con Elsa?
Siempre me llevo bien con la gente que me da café.
¿Cómo es la casa de Isaksson?
Tiene un gato.
Los Holmström también. Dos gatos.
Isaksson tiene un gato dentro de casa.
Un gato faldero.
Un gato faldero.
Le gusta acariciarlo.
Lo que me faltaba por oír.
¿Sabéis una cosa?
Casi parecemos personas de verdad.
Todos hemos vuelto del trabajo
y estamos aquí charlando, comiendo y descansando.
Casi como personas de verdad.
¿Quieres ir más rápido?
¿Nos deslizamos?
Y...
Oh.
¿Se te está cayendo la manopla?
¡Greta!
¡Greta!
Gira.
Gira.
Gira.
¡Greta!
¡Greta!
¡Greta!
¡Greta!
Joder.
Pedazo de mierda. Gilipollas.
Por las grietas del hielo. ¿Estás loca?
Podrías haberte ahogado.
¡Piensa en Serafina si no te importas tú!
No me importo a mí misma.
No somos personas reales.
No pares.
Solo lo estaba probando ahora que está afinado.
Toca más. Es precioso.
Toca algo.
Y canta.
¿Qué te gustaría oír?
Toca «Un día de verano en Kangasala».
Estoy en la rama más alta
en la colina de Harjula.
Hasta donde alcanza la vista
veo lagos y bahías.
Oh, es el lago Längelmävesi
plateado y reluciente.
Y las suaves olas del lago Roine
abrazando sus orillas.
Y las suaves olas del lago Roine
abrazando sus orillas.
Como los ojos de un ser querido
tan brillantes y azules.
El lago Vesijärvi reluce
y sus olas en calma
se acercan a ellas
a sus cientos de islas.
Meciéndose suavemente.
Como mece una madre a sus hijos.
Meciéndolos suavemente.
Como mece una madre a sus hijos.
Solo soy un pajarillo
y mis alas son frágiles.
Ojalá fuera un águila valiente
para poder elevarme.
Y volaría hasta el cielo
hasta el trono de Dios.
Humilde y piadosa,
cantaría esta canción y rezaría.
Humilde y piadosa,
cantaría esta canción y rezaría.
Buenas noches.
Buenas noches.
Era una niña.
Era una niña.
Buenas noches.
- Buenas noches. - Buenas noches. Que descanses.
Elsa.
Greta La Menor no vino esta mañana.
Hosanna.
Hosanna.
Hosanna.
Hola.
¡Aquí! ¡Venid, rápido!
No.
¡No!
OCHO AÑOS DESPUÉS
Una vez más.
Tocad el suelo con los dedos.
Estiraos hacia arriba.
Estiraos hacia abajo.
Arriba. Abajo.
Arriba.
Tocad el suelo una vez más.
Eso es. Estirad bien.
Se llama Julia Nurminen. He oído que es un caso difícil.
No duraba de criada en ningún sitio. Una vagabunda.
Dejó su último trabajo
cuando el hijo de la familia entró en su cuarto sin permiso de noche.
No era la primera vez que ocurría.
- Hola. - Hola.
Bueno, es una larga historia. Pero aquí es donde termina.
¡María!
Vigila la sopa.
¡Padre!
Hola.
- ¿Puedes con ello? - Sí.
Dime si se te resbala.
Vienen muchos barcos por aquí.
Está el vapor, viene un médico y un barco mercante.
Seguro que puedes esconderte en uno.
El director financiero tiene un barco. Y los hombres de aquí tienen barcas.
Varios barcos.
No es tan fácil coger un barco.
La gente lo ha intentado.
¿Y tú? ¿Cómo?
En verano en barco. En invierno por el mar helado.
¿Cómo te atraparon?
- ¿Fueron a por ti? - Sí.
No me voy a quedar aquí.
Julia.
¡Suéltame!
¡No me toques!
¡No tienes derecho!
¡No tienes derecho a hacer esto!
¡Quiero salir!
¡Déjame salir!
¡Mamá!
Desahógate.
Prefiero morir a quedarme aquí.
Tengo 18 años.
La chica nueva.
Me hace retroceder en el tiempo.
Tú me impediste salir.
Dos veces.
¿Por qué?
¿Por qué no me dejaste marchar?
Tienes que ayudarme.
Acercaos el uno al otro.
¿Qué es esto?
Greta.
Acercaos más.
¿Qué diablos es esto?
Tócala.
Quítale el pañuelo.
Miraos el uno al otro.
Miraos a los ojos.
Ya basta.
Lo siento.
Ya basta.
Para.
Para.
Para.
Greta. No encontramos a Julia por ninguna parte.
Amanda.
¿Qué?
¿Eres tú la que sabe volar?
Padre dijo que hay una mujer aquí que sabe volar. ¿Eres tú?
Sí.
Serafina y yo practicamos el vuelo.
O, de hecho, todas las chicas de la isla lo hacen.
Nosotras también queremos aprender a volar.
TELL EVERYONE
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