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Original subtitles

Esto

es un átomo.

Esto

es el universo. El átomo es lo

infinitamente pequeño. El universo lo

infinitamente grande. Sin embargo,

idénticas materias se rigen por las

mismas

leyes. El hombre ha aprendido a liberar

la fuerza que encadena al átomo

y quiere con ella lanzarse a la

conquista del universo. Pero sueña con

dejar la Tierra y posar su planta en

algún lejano planeta, quizás con el

deseo subconsciente de fundar una nueva

raza

que ignore cómo fabricar bombas atómicas

y arrojar piedras.

Y ese

es un planeta conocido nuestro.

Vamos a él justamente

en una característica noche de Venus.

Una noche en que están organizando

el vuelo interespacial más importante de

toda su historia.

Gama, comandante en jefe de la flota

interplanetaria, el último de los

hombres amados en nuestro planeta

consecuencia del mal atómico,

volarás a otros mundos en busca de

hombres para hacer del más perfecto

Traeré a Venus los ejemplares masculinos

más bellos del universo.

Y el más perfecto de ellos

fundará las nuevas generaciones de

Venus.

Y tú, Beta, extranjera de Venus, hija de

Ur, el planeta de las sombras,

has merecido ser designada acompañante

de Gama en esta heroica hazaña, tú eres

la mejor navegante de tu pueblo.

En ustedes confiamos.

Las elípticas orbitales coinciden.

Deben partir.

El motor izquierdo ha perdido dos tonos.

Ya empiezan a protestar nuestros

invitados.

Hay que tenerles paciencia.

Son hombres privados de la libertad.

Los hemos secuestrado.

No podemos pretender además que estén

felices.

Congela a los hombres.

Es necesario descender de emergencia en

el planeta más cercano.

No conozco ese planeta.

Es Antarsis 13 sub 2, planetoide de

cuarto orden.

¿Cómo lo sabes?

Antes de que los hombres de mi planeta

desaparecieron por la guerra atómica,

dejaron registrados en mi cerebro

electrónico todos sus conocimientos.

Ellos pensaron explorar ese planetoide,

decidieron que no valía la pena.

Lo habitan seres que parecen

inteligentes, pero no saben lo que

quieren y se dedican a destruirse unos a

otros.

Densa, principalmente compuesta de

oxígeno.

La fricción puede incendiar nuestra

nave.

Frenos.

Refrigeración de emergencia.

Entramos a la atmósfera.

Temperatura crítica.

Ojalá resista la estructura.

Una estrella del desello. Hay que

hacerle una petición pedida. Tráeme una

muchacha bonita, pero que me creía, que

me creía.

A una estrella que cruza el firmamento.

Y yo le pido que me dé un cariño santo.

Me quité de andar por el sendero, a

lomos de un caballo, buscando, pero no

hay yo a quién dar mis sentimientos.

La quiero no muy gorda, no muy flaca,

nomás que esté llena de vida.

Dicen ahí que no soy ninguna laga.

Lo atestiguan Juana, Petra y Nicanora.

Dicen que soy informal y mentiroso, que

a la mera hora se raja, pero sepan que

no es cierto, pregúntenle a mi caballo,

les dirá que nunca miento.

¿Qué pasó? ¿No que el mejor amigo del

hombre? Ya me estás echando de cabeza.

Gracias a Dios que estamos solos, porque

eso me lo dices delante de la gente y

chicas, patadones que ahora yo te voy a

clavar donde tú ya sabes.

A una estrella que cruza el firmamento

yo le pido que me dé

un cariño santo,

un cariño santo.

Atmósfera respirable.

Temperatura normal.

Curiosa vegetación. Sí.

Vamos a explorar mientras Toro localiza

la falla.

Oye, no me levantes falsos.

en este momento y me trague junto con

todos ustedes.

Les aseguro que lo que les cuento es

cierto.

Fue en la arboleda grande. Me salieron

dos bandidos por la espalda y cuerna, me

tiraron un plumazo. Bueno, oí el ruido

de la bala dos veces.

Primero cuando la bala pasó a mí y luego

cuando yo pasé a la bala.

Y lo único que sentía es que nomás un

tiro traía yo en mi pistola.

¿Es que te hicieron? ¿Te mataron?

Ya muerto y todo te hubiera avisado,

Tenógenes. Ya ves cómo soy de atento.

Pos saqué mi pistola y mi cuchillo,

puse el cuchillo en el mero centro del

cañón, le tiré el plumazo, la bala se

partió en dos y cuerna, entreceja y

ceja.

¿A los dos?

Bueno, a uno de ellos se me chisqueó

tantito y le pegué en un ojo.

Vieras la llorería del pelado. Como

nomás un ojo le quedó, en vez de lágrima

le salían chorritos.

Y al ruido de las balas, eso no fue

todo. Al ruido de las balas se despertó

la manada de dinosaurios.

Puras papas cuentas tú, hombre. ¿Cuándo

has visto dinosaurios aquí en Chihuahua?

Vete a la arboleda grande. A la hora que

el sol sale, nomás al querer infestado.

¿Infestado?

Bueno, el dinosaurio chico.

Si antes se da al pobre animal, si hay

poco pasto.

Pero eso sí, dinosaurio fino, sin hueso

y con una pluma primorosa.

Pos así entre la manada de dinosaurios,

hazte pa allá, hazte pa acá. Ya sabes

cómo son de cariñosos. Ahí está un

cacaixtón, 16 puntas. Trae el ojo negro,

ojo azul.

Un venado con pelo negro.

Oso.

¿Pues no decías que era venado?

Deja platicarte, Eufemio.

Pues entonces, me le acerco al oso.

Con ojo azul.

Oso francés.

Agarré, me le acerqué.

¿Con qué arma?

Con una varita en la mano.

¿Me vas a decir que lo agarraste a

abrazos?

No.

Las varas son para levantar las ramas.

Tú que levantas una rama y ves un oso.

No.

Pero no le corras, acércate, de ojo con

ojo, aliento con aliento. Y ya que lo

tengas cerca, le echas estiércol en los

ojos.

¿Y de dónde lo agarro?

Te va a sobrar, Ruperto.

Y entonces sí, ahí está el cacaistón de

16 puntas.

El venado, Eufemio.

Agarré la carabina 30-30.

¿Pues que no ibas desarmado, Laureano?

Deja platicar, Ruperto.

Le metí puntería y a 1,000 m, punto 16,

con una sola mano le pegué arriba de la

pezuña, en la muñeca y en el tronco de

la oreja.

¿Y cómo pudo ser eso?

Lo agarré rascándose.

Es más.

Te voy a dar chanza de que la saques

primero.

Espérate, hombre, los dos parejos, que

no sea ventajoso, rata.

Pues como quieras.

¿Corazón o cabeza?

No tires, hombre, no tires.

Pues no te sulfures, Ruperto, hombre, no

te queda. Y menos ahora que te estás

adelgazando.

¡Qué bruto! Oye, si eres un chiflado, un

suspiro, una espiga. Estás muy

deshidratado.

No lo tomes así, hombre, vamos a

echarnos una copa como amigos.

Es que cuentas cada mentira, hombre.

Sírvenos una copa, a ver.

Tú a mitad de año le pones hielo.

Oye, ¿cuántas copas llevo?

Cinco.

¡Ah, caray! Yo nomás cuatro aguanto, ya

estoy sobregirado. A la quinta empiezo a

ver dinosaurios de verdad.

¿Cómo de verdad?

Digo, dinosaurios con hueso.

Y dinosaurio con hueso en la panza, no

le hagas confianza.

¡Ya es hora de irnos, Veros! A ver qué

nuevas les traigo otra vez.

Un ser humano, como nosotros.

De los que no hay.

¿Allá?

¡Épale! Animal por animal, Veros, ahí,

hombre, ni que hubieras visto al

Estrellita, qué fallada le diste. Te

pedí una.

¿Ahora qué hago con dos?

Pues es Pigman, Christian. ¿Por qué no

me hablan en cristiano?

¿Estamos en Antarsis 135 sub 2?

¿Antarsis 135? No, yo creo que eso es un

campamento algodonero que está cerca de

Torreón. Ahorita se encuentran en

Chihuahua, República de México.

¿México?

México, México, México.

México, la tierra de Dios, ¿eh?

Y en el meritito Chihuahua.

México, país semitropical se encuentra

entre el América del Norte y el América

Central. Por más que han hecho los

mexicanos, no han podido acabar con él.

Raza blanca mezclada con la india,

superficie 2 millones de kilómetros

cuadrados, habitantes 30 millones, gente

hospitalaria, amable, pero bravucones.

Chihuahua.

Donde hay pura gente fina, valiente, de

corazón muy amplio.

¿Caben muchas?

¿Y todos los hombres son como usted?

Pues qué le diré.

Pues este, todos los de por el rumbo se

defienden, se defienden. Ahora que

pues yo soy de lo más

recomendable que hay por aquí. Jejeje.

Bueno, y ustedes, ¿qué calle buscan?

¿De qué pastorela vienen? ¿O son de

algún circo?

¿Circo?

¿Y en dónde?

Circo, diversión muy del agrado de los

humanos. Intervienen hombres y animales

en el trabajo. Los animales hacen

trabajos de hombres y los hombres

trabajos de animales. De esta manera.

De lo que han instalado.

Las cartas no tardarán en llegar. Hasta

luego y gracias por todo.

Espérense, no sean esquivas, hombre,

¿por qué se van tan pronto?

No podemos quedarnos.

¿Cómo de que no?

¿Llora?

¡Ay, qué

Ya no estoy contando mentiras, Dios, soy

un hombre. Ya hasta de bulto.

Qué qué cirqueras.

Pero

¡Ay, qué dolor hizo! Ah, Laureano, debo

reconocer que hasta en visiones tienes

buen gusto.

¡Ay, no, si la selecciono!

Qué padre seleccionada, Dios, hombre.

Los hombres están sometidos a

hibernación.

¿Cuándo estarán en condiciones de

emprender el regreso?

Antes del próximo ciclo de sombra. El

robot capturado en Palas, el planeta

muerto, está haciendo las reparaciones.

Es increíblemente hábil.

Bien. Cuiden a los hombres.

Debo informar que en este planeta

también hay hombres muy similares a

nuestra propia especie.

Capturen al más bello y tráiganlo.

Lo tenemos localizado. Cuando la nave

esté lista, lo atraparemos.

Entendido.

Buena suerte.

La radiación está aumentando.

Gíralo, Thor.

Es un hombre.

Un hombre extraño y terrible, pero al

fin hombre.

Lo hemos secuestrado y no puede ser

nuestra víctima.

Está bien.

Tú mandas. Los pondremos en sitio seguro

mientras terminan las reparaciones.

¿Qué pasó, doña Brigida? ¿Qué tienes de

nuevo?

¿Eh?

Háblame claro, porque esta noche ando

medio sonzado.

¿Qué? ¿Que quieres dormir en el

cobertizo? No, tú te me quedas a dormir

aquí en el sereno, porque mañana quiero

leche refrigerada y bastantita, ¿eh?

Porque últimas fechas estás muy escasa,

media seca.

Pues me duele el alma decírtelo, pero si

no te lo digo yo, ¿quién te lo dice?

¡Ay, ya!

Aquí estarán bien guardados mientras que

la nave esté en condiciones de volar.

Será buen escondite.

Thor,

tengo que hablar con ellos.

Descongélalos.

Hulk, basta.

Hombres de los planetas,

les ruego que me escuchen.

La nave que nos conducía a Venus

ha sufrido un accidente,

pero pronto estaremos listos para

reanudar el viaje.

No queremos ir a Venus, somos hombres

libres de la galaxia, exigimos nuestra

libertad.

Obedezco órdenes del consejo.

Ustedes son huéspedes de Venus.

Lo siento.

¿Huéspedes? Prisioneros, dirás. Has

tenido la osadía de secuestrarnos

y congelarnos.

Yo soy Taual, príncipe de Marte. No te

perdonaré jamás.

Yo, Uk, yo rey del planeta Fuego, yo

libre, yo hombre, dame.

Yo Utir, gran sacerdote del planeta

rojo, he de

destrozar tus entrañas

a la luz de Utari y sus siete lunas.

No tienes derecho a privarnos de nuestra

libertad.

Tú no sabes controlar el átomo.

Mi raza perdió la materia, pero seguimos

vivos a pesar de nuestro aspecto

y nuestro poder es terrible. Danos la

libertad

y nada te haremos.

En Venus serán libres y felices.

¡Ahora!

For,

debes apresurar la reparación de la

nave.

Y nuestra cacería, que en este caso es

bastante agradable.

Ah, ¿qué hubo? Pues qué, no eran

alucinaciones mías.

Perdone, ¿podría decirnos por dónde nos

vamos al pueblo?

Eh, ¿quieren ir a San Ignacio el Grande

o a San Ignacio el Chico?

No sé, donde haya alojamiento.

Pues en San Ignacio el Grande no hay

hoteles y en San Ignacio el Chico ni

posadas hay, de ninguno de los dos.

Pues tenemos que encontrar algo,

mientras llega el resto del circo.

¿Circo?

Mhm, el mejor del mundo.

Bueno, pero pásenle a esta su modesta

pero pobre casa.

Hágase a un lado, mis señores.

Pásenle, pásenle.

Bueno, me represento, Laureano Treviño

Gómez, hijo de Laureano viejo, que vino

cazando con mamá Eduviges cuando ya iba

a nacer yo. Y con quién tengo el gusto

de palabrar.

Y y usted habita aquí.

Pues nomás vivimos mi hermano Chuy y yo.

Saluda Chuy a las rancheras que te he

enseñado.

Soy Treviño Gómez, soy Treviño Gómez. ¿Y

traen fieras?

Sí, tardarán más o menos dos o tres

días, llegarán con las cartas.

Qué barbaridad tan bárbara.

¿Y dónde piensan vivir tan mientras?

Pues ese es nuestro problema, que

todavía no tenemos alojamiento.

Ah, pues ustedes quisieran quedarse

aquí.

Claro, aquí habemos dos hombres y van a

empezar a murmurar de nosotros, pero

pues que murmuren, peor sería dejarlas

dormir a campo raso, con ese sereno no

les vaya a pegar una reuma y sería una

lástima porque ustedes se ve que caminan

muy bien.

Eh, ¿se quedan?

Nos quedamos.

No sabe cómo le agradecemos que nos

permita quedarnos aquí.

Ah, de veras, así que agradecen al

contrario. A lo mejor no les puedo

ofrecer las comodidades a las que están

impuestos.

amigo que se puede encargar de todo.

Ándale.

Eh, pues no creo que para el amigo de

ustedes tenga yo camas o catres.

Lo voy a llamar.

Ah, ¿qué es por telégrafo la cosa?

Aquí está nuestro amigo.

¿Este es él?

Es un robot. Es el número estrella de

nuestro espectáculo.

¿Un robot?

Pues va a ser muy difícil alimentarlo,

aquí no hay gasolineras.

Pero si no come, se le da cuerda.

Epa, ¿qué traes con el hermanito? A ver,

ponte con uno de tu tamaño.

Dije ponte con uno de tu tamaño.

Epa, tú que lo tocas y yo que te voy yo.

Pero si no le va a hacer nada, le gustan

los niños.

¿Crudos o asados?

Eh, para jugar.

Ay, caray.

La aplanadora es, ¿eh?

¿Cómo se le nota en la cara?

Tiene una cara fría, fría, fría, sin

gesto.

Va. Ándale.

Cantando.

Cómo se me hace que este robot es

robota.

Qué simpático es usted.

¿Y ustedes?

¿Ustedes eh soltera, casada o qué?

No me vaya a decir que es o qué.

¿Soltera?

¿Casada?

¿Qué es eso?

Mire, mire, mire.

¿A poco allá por su rumbo no se casan?

De veras, no le entendemos.

Pues es la cosa más sencilla, uno se

casa cuando hay amor.

¿Amor?

Ma.

Ahora me van a decir que no saben lo que

es amor.

Me están vacilando.

Thor.

Tú que todo lo sabes, explícame qué es

el amor.

Amor,

no tengo registrada esa palabra. Los

hombres de mi planeta no la conocían,

quizás por eso desaparecieron.

Pregúntale a él.

Te ordeno que al despertar me digas qué

es el amor.

No.

Pero para que vean que no queda por mí

se lo voy a explicar. Hablar del amor

siempre es interesante

y de vez en cuando sirve, sin que esto

me valga a mí.

Pero hay que echarle un 20 a la radiola

para hacer ambiente.

Oye Chuy, ¿dónde dejaste el 20 del

cordón ese que se le echa y se le saca?

Pues yo qué sé, échale uno de a de

veras, no seas tan agarrado.

¿Agarrado yo? ¿Qué hiciste con el 20 que

te di el mes pasado? Lo gastaste junto

con el del cordón, ni siquiera el cordón

me devolviste.

Estás dando en qué decir.

Pues

controlador de mi corazón le voy a

Si tus labios me preguntan

del amor definición,

mis palabras al brotar no alcanzarán a

deletrear el fuego de una

pasión.

Pues con poca elocuencia y todo, pero

pongan la oreja, ahí les va.

Nace el amor

siempre entre dos,

porque entre más

ya es chiflazón y perdisión.

Si se encuentra una muchacha,

cual azúcar un terrón,

hacendosa y vivaracha, que no de vuelo

al hilacha, ay ay ay, pero qué emoción.

y yo, que nos caímos a todo dar. Bueno,

no sé si de ahí para acá, pero de aquí

para allá sí. Y le habla uno y ella

contesta, y dice, "¿Por qué me toma?" Y

uno dice, "No, si es en serio." Y ahí es

donde empieza.

Nace el amor,

siempre entre dos. Porque

entre tres

ya es muy francés.

Y nada más eso, pues en Francia muy

bonito lo arreglan todo, puro beso. Aquí

no, puro balazo. Y no es que yo les

tenga miedo a las balas, pero sí al

agujero que hacen.

A la iglesia con premura,

al altar con ilusión.

Decimos al señor cura que nos vamos a

casar y nos da su bendición.

pero te digo que la recomiendo la cosa,

que no se van a portar mal, porque les

digo que es un animal.

Y ya.

¿Y luego? Pues luego

no me pongan un predicamento.

Luego viene la noche de bodas y mmm.

Chuy, tápese las orejas.

Ah.

Pues luego vienen los chamacos,

y unos parecidos a mí, otros parecidos a

ti.

Digo, a usted. Bueno, en caso de que los

dos,

¿cómo la ve? ¿Y para eso necesitan ir

con un señor

que les dé permiso? Pues se puede hacer

sin permiso, nomás que no está muy bien

visto en estas regiones. ¿Y cómo se

manifiesta ese deseo entre las dos

personas? Porque me imagino que para

pedir un permiso, pues se tiene que

haber algún principio.

Claro.

Todo empieza con una mirada.

Luego se acerca uno.

Joel, vete a ver si puso la marrana.

Vete, vete, vete.

El que va a poner es otro.

¿Y?

¿Dónde íbanos?

En que él se acerca.

Ah, pues íbanos bien.

Pues uno se acerca.

Interesante descubrimiento.

Señorita controle, se parece a esperos

se pide, no se atosca.

Este hombre me gusta.

Te pido licencia para apropiarme de él.

No tengo autoridad para concederte.

Tenemos que llevarlo a Venus para que el

consejo decida.

Pero podemos llevar otros.

Este es mío. Beta.

¿No has oído que el amor aquí es

voluntario? Nadie puede concedértelo.

Solo él.

De todos modos será mío. Tú no puedes

impedírmelo.

Vete a la nave, allí hablaremos.

Es una orden.

No me lo vaya a tomar a mal.

¿Qué pasó? ¿Qué pasó con la señorita que

estaba aquí?

Tuvo que irse. Hay que preparar las

cosas para cuando llegue el circo.

Mira hombre, ni cuenta me di, qué tan

sonsa estaré.

Alguien me dio este oído, oído, oído.

Donde íbanos?

En un rito extraño, pero sencillo.

En una costumbre de ustedes para

manifestar los sentimientos.

Mirarse a los ojos.

Sentir una extraña sensación.

Pero eso no se llama rito, se llama

besito.

¿Beso?

llevas, hombre? Ya ves cuántas maromas

hay. El día menos pensado se te rompe el

trapecio y te va a doler mucho y de paso

a mí también. Yo estoy dispuesto a que

nos juntemos

y que nos casemos. Y es más, si tú

aceptas, hasta recibir en esta casa al

robot, aunque haya sido un mal paso

tuyo, faltaría más.

Sí.

¿Qué me contestas?

No puedo resolver como yo quisiera.

¿Quieres a otro?

No, no es eso.

Es que

Tengo una obligación que cumplir y no

puedo fallar.

Dame una esperanza.

Te prometo que pronto tendrás una

contestación definitiva.

Tor, vamos.

¡Ay, mamacita!

¡Qué lindas bubas tienes!

¿Mmm?

¿Con que se llama Lolo Brígida.

Lolo Brígida.

Y es una vaca.

Ah, pues luego.

Y les da alimento.

Eh, eh.

Qué maravilla de animal.

Cállate que no te oiga porque es una

vaca muy chiflada, si es que volades,

hay que decirle todo lo contrario,

picarle el amor propio.

Es una vaca reseca.

Por qué, nos vemos en la noche.

Sin pal.

Gracias tractor.

¿Cuándo podremos partir?

Al amanecer.

Thor.

Tú no puedes comprender porque no tienes

sentimientos.

Pero yo debería de estar feliz por

volver a mi mundo.

Y sin embargo.

Gama llamando a Beta.

Gama llamando a Beta.

Atención Beta.

Reparación concluida, la mezcla de

combustible

se está formando en los cachimbotes.

Tan luego como regrese Beta subes a los

hombres.

Yo mientras te encontraré la aureola y

partiremos.

Gama llamando a Beta.

Gama llamando a Beta.

Beta.

Regresa a la nave o tendré que

castigarte.

Beta.

Tú.

No puede ser.

No.

No.

Beta.

No lo hagas, Beta.

Tor, trae a Beta.

No quiero ir.

Beber sangre humana es el crimen más

penado por la ley de las galaxias.

Tú sabes el castigo. Beta será

desintegrada antes de la nueva luz.

Pido clemencia para ella.

La salud del universo está antes que la

piedad. Obedece, Gamma.

La orden será cumplida.

Y regresa de inmediato.

¿Qué significa esto? ¿Por qué me has

hecho traer así?

Vito crimen.

Informé al consejo.

Y

¿Qué resolvieron?

Serás desintegrada

Antes del amanecer.

No puedes hacerlo,

somos como hermanas.

Tú sabes que debo obedecer.

Está bien.

Solo quiero pedirte una cosa.

Que lo hagas ahora mismo.

¿Ahora?

Sí.

No prolongues más esta horrible espera.

Por favor.

Gracias.

¿Vamos?

Sí.

Estoy dispuesta.

Ahora solo me obedecerás a mí.

Por fin, hacer realidad el sueño de mis

antepasados.

Raza de vampiros, habitantes de las

sombras.

Uranitas.

Por fin será nuestra la sangre de la

tierra.

Hombres de la galaxia, escúchenme. Han

sido engañados. Dana los conduce a la

muerte.

¿Por qué?

Ya han sido elegidos para Venus los

hombres de este planeta Tierra,

por lo que ustedes morirán.

No es posible devolverlos a sus mundos

ni dejarlos con vida.

Pues entonces moriremos luchando.

Espera, Uk.

Yo no quiero que mueran.

Te creo.

Pudiste matarme ahora.

Yo también he sido condenada a muerte en

Venus y no quiero morir.

Quiero salvarme con ustedes.

¿Cómo

y por qué?

Porque los necesito para poder dominar

este planeta débil y hermoso.

Quiero que salgan libres por la Tierra.

Destruyan,

hagan que el terror enloquezca a los

hombres

y entonces

dictaremos nuestras condiciones.

El planeta entero será nuestro.

¿Qué dices tú, Bok?

Sí.

¿Y tú?

¿Y tú?

Creemos en ti y te obedeceremos.

Para ti, los niños los encontrarás de tu

Vete.

¿Y tú?

Las mujeres.

Vete.

Los animales serán para ti.

Vete y mátalos.

¿Y tú?

Tú y yo sabemos que la sangre humana,

acre, cálida y palpitante,

nos llena de inmortalidad.

Eres una mujer admirable,

digna de ser princesa de Marte.

¿Por qué no? Tú eres muy inteligente y

capaz.

Eres fea, no tienes la roja belleza de

las mujeres de Marte.

Vamos,

tú y yo tenemos mucho que hacer.

Pero eres admirable.

Oye T

Eh eh

Pero ni modo que sea el que salió hace

tres años, ese se me desvió en el camino

Pues a lo mejor no llegó el chirpa al

rancho

¿Y ahora qué pasó? ¿Hubo ciclón o qué?

Ah este airecito matacabras está fuerte,

está tumbando puertas

estando reseca como de costumbre Vamos a

darle las buenas noches

¡Mira!

Lolobrígida

No te lo tomes muy a pecho, yo te dije

seca de leche no de carnes

¿Quién fue el chistoso que me la

destazó?

¿Y tú para qué lloras hombre? Dime quién

fue

Pues yo qué sé

Pues sí pues tú venías conmigo Si yo la

dejé vivita y coleando, no te dejaron ni

la cola, tráeme la lámpara, esto no se

queda así

Sí perros del demonio, muy contentos de

que se hayan comido muchos huesos

Pero no te dejaron sin Lolobrígida

Ándale

Cállate, dejaste sus huellas

El pelao que me destazó la vaca no trae

zapatos, anda rais

Acá hay Se me hace muy patón para

cristiano

Pero la huella está, ahorita lo rastreo

¿Te acompaño?

No, tú te quedas aquí para cuando llegue

Amita le dices que no me tardo, vigila

bien

¿Para qué lado?

Para todos lados

Pobrecita Lolobrígida, hasta el final

tuviste buen apetito, hombre.

De vez en cuando echa un ojo para

arriba. Para que no te tuerzas.

Aquí como que saltó.

Volaría.

No, si el animal es pata grande. Pluma

corta, ala escasa, no se levanta.

Pero está amañado, aquí vuelve y aquí le

caigo.

¡Ándale, lechuza! ¡Jóstele ones! Vete a

espantar por otro lado, hombre, no tengo

tiempo de atenderte.

Sería canguro.

No, pues no hay rastreo de bolsa.

Otra vez, lechuza. ¡Lárgate, hombre!

Por donde iban las

Aquí se paran las huellas, hombre. ¿Por

dónde ha sido la huella?

¿Quién vive?

Gente de orden o de pleito.

¿Quién anda ahí?

¿Quién anda ahí? ¡Acércate ahí, hombre!

Ay, manito.

Qué sello te hicieron, parece que te

hicieron con lacha.

Ay sí, sí, sí, sí.

No vayas a asustar. Sustos que te pegó

una lechuza ahorita, fíjate. Estaba yo

rastreando ahí.

Epale, sus juegos son muy pesados. Ahora

quién me paga el caballo.

Epale, ya te picaste. No seas entonces

un juguetón, hombre. Bájate de los

zancos y quítate la capucha.

Ay, ya te desconfié. Te creí amigo.

Pero ahora me encuentras como enemigo.

Ahí te va un aviso.

Pues tú lo quisiste.

Ah, no tienes nada de las balas. Pues a

mano limpia, animal.

Ay, qué

pleito tan disparejo.

Pues ¿quién eres?

Fuera de este pleito yo qué, manito.

Ay,

ándale. Hablando se entiende la gente.

Hay que tener un diálogo. ¿Quién eres?

Ruperto Higomares.

Te perdono lo de la patada y el caballo.

Pero ¿quién eres, hombre? Bueno, ¿qué me

quieres asustar o qué? Pues te agarro la

palabra, manito.

Ay,

Trajiste palomilla, puros rebeldes sin

causa.

Ay, masita. No sean montoneros.

Al tronco hueco. ¡Mánquese a gatas!

¡Mánquese a gatas!

San Jorge bendito mártir de los

animalitos con tu cordón bendito.

Pero quién le serán esos cuatreros

disfrazados.

Ahorita van a ver. Ya no alegues

Laureano.

Agua que se quemen aquí. A ver, dame una

cerveza con piquete de nerviosón. Aquí

no es botica Laureano. Tú ponme la

cerveza y el tequila. Yo te surto la

receta. ¿Qué traes? ¿Verdad que viste al

Óscar Ruperto, Ruperto, Óscar Ruperto,

Ruperto. No me lo oigas hombre. Ruperto,

tienes chamba para todo tu periodo de

alguacil, si logras cumplir date ya

presidente municipal. Ajá, ¿qué cayeron

los bandidos por acá? No hombre, para

trata de monstruos horribles, monstruos.

Sí, sí, sí, sí, sí. Así vieras qué

monstruo Ruperto. Anda, anda, tómate

otra copa y no me vengas con vaciladas

hombre.

Hazme caso, voy a pensar que le estás

sacando. Eran cuatro, uno de ellos con

un solo ojo, pero muy vispirindo,

abarcaba mucho. Siempre abierto, siempre

abierto.

¿Cómo va a ser eso hombre?

Ruperto,

¿te acuerdas de Rosa, aquella novia que

tuviste?

La ojo saltado, párpado escaso, que

nunca le cerraba el ojo ni aunque

estuviera dormida. Tal cual, pero más

centrado y con púas. No hombre, ¿y qué

más? Patas de águila y hacía

Como león de veras,

como león.

Seguro y con escamas como si fuera

pescado.

¿Tú también lo viste?

Sí, hombre, si yo tengo mi casa

infestada de esos monstruos, yo los cazo

a zapatazos.

Créeme esta vez.

De veras te lo pido, créeme esta vez.

Sí, cómo no, de menso.

¿Tú tampoco me crees?

¿Tú tampoco me crees?

¿No me crees?

¡No me cree nadie!

¡Les digo que los monstruos están ahí

nomás afuerita!

¡Ay, que acaban con ellos!

¡Que los lleve el hombre!

Tráemelo.

Anda.

Esta noche destruiremos la población más

cercana.

Quiero desatar una ola de muerte y de

miedo.

poblados.

Los terrícolas tendrán que elegir entre

ser nuestros esclavos o perecerán.

Me gustas cada vez más.

Te admiro y me siento orgulloso de estar

a tu lado.

¡No,

quieto!

Déjalas,

no las toques.

Déjalas, te digo.

Cálmense,

no debemos pelear entre nosotros.

Ahora tenemos cosas más importantes que

hacer.

Levantando polvaderas,

sin agarrar borracheras, llego al pueblo

a contar mis experiencias.

Con el ojo bien abierto, hasta arriba de

las cejas, vi animales que no hay

ni aquí ni en Texas.

Tú sabes que en Texas les gusta presumir

de que lo más grande. Cállate, si tú

llegas a ver un animal de esos, nomás de

verlo te caíste puro susto. Unos

animalones que es de cuenta Gary Cooper

desinjertados de Burt Lancaster,

provitaminados. Ya le dije yo a Ruperto.

¿Y qué le dijo Ruperto?

Ay, Laureano, andas borracho, sosiegate

ya, muchacho. Si tuviste los que viste

no le saques, si eres macho.

Y ultimadamente

¿Que no le saque?

Si le saco, si no son de mentiras, son

animales de carne y hueso, hueso macizo,

pluma arriba de la carne, pluma venenosa

y con un espolón tosquísimo, oye quien

les entra.

Yo te ayudo.

No me ayudes, así no me estorbas.

Les advierto la antrujería, le entro con

con

cimiento de pelear hasta ser muerto.

Lo que siento es a Ruperto que se va a

morir primero acompañado

también de su

Bueno, pues ahora sí

Vale más que te vayas para tu casa

porque en estos días traigo un imán para

los monstruos que por donde quiera que

voy me topo con ellos.

Pero si ya estoy viendo uno de ellos.

Está bueno, está bueno, vete para la

casa, ya estás picado.

Pero si ya lo estoy viendo, míralo,

míralo que hermoso.

Les presento aquí al tractor.

Con todo y

Me quedé como destacada pero no hubo

discursos, por lo tanto no estoy muerto.

Quien venga a Ruperto.

Eres mi prisionero.

¿Prisionero suyo?

Óigame, pues qué mala cara ha visto. Yo

siempre he tenido atenciones para usted.

Las cosas no han cambiado.

Este era mi propósito.

Yo haré contigo lo que yo quiera.

Pues eh no está por demás decirle que

estas cosas no son de que quiera uno

solo.

Tienen que querer los dos.

Y yo pues no es que no la quiera usted.

Sí la quiero, pero

acompañada.

Si quiere vamos a decirle a

Oiga, pues ¿a dónde me trajo?

A nuestro nave interplanetaria.

¿Interplanetaria?

¡Ah, ándale!

¿Así que ustedes vienen de otro mundo?

¿De alguna estrella lejana?

De Venus.

¿Venusianas?

Yo pensaba que eran pollas o gringas.

Ay, oigan, qué mirada tan pesada tiene.

Me está dejando caer los ojos en la

frente y siento el golpanazo en el

cogote. Me atraviesa, es un berbiquí. Es

que le es que le como voy para la casa.

No seas tonto. Pronto el planeta entero

estará en mi poder.

Tal vez tú tengas la suerte de

compartirlo conmigo.

Seré la reina.

Me la quiere dar de rey. Lo más sea de

espadas, de copas o de oros, porque de

bastos no me gustan.

Ven.

Un momentito. No, no, no me es tú que no

me San Juanilla. Recuerde que soy

comprometido y dado. ¿Ya vamos a empezar

con problemas antes de tiempo?

Te daré tiempo que lo pienses a solas.

Tor.

Ándale, llegó el tractor. Pero ya sé

cómo le hace.

Engarrotado se me ha de ir

¡Laureano!

¡Laureano!

Cama, camita, ¿ónde estoy?

Ándale, en la cárcel. Oye, ¿y tú por qué

caíste?

Laureano, vas a oír cosas increíbles,

pero que son ciertas.

Dime, dime.

Laureano,

yo no soy de este mundo.

Ya te decía yo tenía que ser, si caíste

del cielo, por lo tanto eres un ángel.

No, no, te digo que yo no soy de aquí,

soy de otro mundo.

La nave está en poder de Deta. Ella

tiene en sus manos el cinturón de

comandos.

Nada podemos hacer sin ella.

¿El cinturón de comandos es esa cosa que

traen colgando aquí?

Ah, yo me encargo de quitársela, no seré

el primer cartero que desvalijo.

Pues.

Quiero que me ayudes.

Pues no sé si podré.

No seas tonto, te aseguro que vale la

pena.

Hazme caso, destruiré tu pueblo.

No, hombre, no vas a poder.

¿No?

No, no, no.

¿Pero qué es en serio?

Tengo un poder inmenso.

No le apriete ningún botón, no le

apriete ningún botón. Espérese tantito,

hay veces que el amor es tardío y hay

consuélenme, ¿eh?

Bueno, pues vámonos.

Aquí hay muchos estorbos.

Andando.

Vete, porque te agarran.

¿Cómo?

Que te agarres, vete, no te vayas a

quedar.

Pero

Cientos de hombres de la galaxia.

Este hombre es nuestro rehén.

Mírenlo aquí mientras lo interrogo.

Vamos.

¿Bueno, es pleito o buen romance o qué?

Ahora me vas a decir lo que le dijiste a

Gama.

Pues sucede que ahora no traigo humor.

¿Ah, no? Pues ahorita mismo desaparezco

el planeta.

Espérate, no seas atrabancada, criatura.

Así dice uno que no quiere cuando sí

quiere y al revés.

Bueno, pues ya, andando.

Pues el amor empieza con una mirada.

No, pero así no, cantando.

¿Pero quién tiene humor de cantar con la

pistola en las costillas? Déjala, yo

dejo el sombrero, dejando y dejando.

Al fin yo tengo el cinturón de

controles.

Eso es lo que andaba buscando, dale.

Sí, pero ya cantar.

A poco es ese.

Pues, ponga la oreja.

Tú,

yo,

la luna,

el sol.

Ella,

él,

la rosa,

el clavel.

Primavera,

la espera.

Verano,

la mano.

Otoño,

retoño.

Invierno,

un infierno.

Eso,

eso

es el amor.

Sí, señor.

¿Quién dijo que no?

Tú verás que así es el amor, verás que

así es. La primavera tiene cosas buenas,

el amor, verás que así es.

El otoño, pero no te fíes mucho del

amor, corazón. Del invierno, lo mejor,

yo creo, es empezar.

Tú,

yo,

la luna,

el sol.

Ella,

él,

la rosa,

el clavel.

Primavera,

la espera.

Verano,

la mano.

Créame que era con buenas intenciones.

Otoño.

Un retoño.

Invierno.

Un infierno.

¿Eso

es

el amor?

Sí, señor.

¿Cómo no?

Verás que así es.

¿El amor?

Verás que así es.

¿La primavera?

Tiene cosas buenas.

¿El amor?

Verás que así es.

¿El otoño?

Pero no te fíes mucho.

¿Del amor?

Corazón.

¿Del invierno?

Lo mejor yo creo es

¡Dame eso!

¡Quieto!

¡Dámelo!

¡Abre la boca!

¡Abre la boca! ¡Ábrela!

¡Ábrela!

Yo no sé con cuál botón se abre.

¡Ave María!

¿Qué botón le aplasto para parar esto?

¡Oriéntame!

¡Échate lazo, hombre.

Mejor ni me muevo.

Como que quiere reventar el vuelo.

Bueno, bueno, bueno, probando, probando.

Bueno, bueno, bueno,

mal.

¿A qué se debe este zangoloteo?

El motor de este ya agarró el freno.

Se abocanó.

Aquí llegaste, hermano.

Ya Aureliano, camita, sosiega esa

brincadera.

Toma la caja de controles, a ver si

logras parar esto.

Ya está.

Ahora podemos arreglar todo.

¿Otra vez en Chihuahua? A jugar.

¿O todavía no?

Todavía no, pero ya mero.

¿Y ahora?

Tengo que cumplir mi misión

y regresar con los míos.

¿A Venus?

Tú no te puedes ir, Gamita, dejándome

solo.

¿Por qué no?

Pues por

Chui, salte pa fuera a ver si llueve.

No está lloviendo.

Pero te va a llover si te quedas aquí.

A llover, a llover, lo que quieres que

me vaya a ver si ya quieres ser mi

cuñada.

Obedezca a su hermano mayor. ¿Qué le he

enseñado?

Oye, cuñadita, pícale a esta dulce que

me quiere llevar a jugar.

No te puedes ir, Gamita, y dejarme a mí.

Pero

no hay pero que valga.

Es que te quiero de verdad y pa siempre,

pa siempre.

¿Querer?

¿Qué es eso?

Pues me cuesta mucho trabajo

explicártelo, pero

es esto.

He sentido algo distinto.

¿Por eso debes quedarte? A ver, yo, ¿por

qué no me he quedado en otros planetas y

oportunidades no me han faltado?

¿Por qué es distinto?

Lo mismo le decías a Beta.

Ah, pero ahí no era amor.

Eran mañas, si no, ¿cómo le quito el

cinturón de controles.

Peta, los hombres sueltos van a

destrozarlo todo, vamos.

Tengo miedo.

Estamos en peligro, Laureano.

Le haremos la lucha, de que se muera el

pueblo a que me muera yo, mejor que no

se muera nadie, si la muerte es bella,

bella, bella. Además, si me muero, qué

importa, ya tengo quien me llore.

¿Tú crees que estén ahí?

Yo creo que sí.

Está fea la entrada, a ver cómo salimos.

Espérate, no te me adelantes.

Yo les entro.

Voy contigo.

Ahorita vengo.

En este planeta el hombre es el que da

la cara.

Dispárales, ya sí acabarás con todos ahí

mismo.

Pos ni remedio, me los voy a fundir.

cuidado, tiene veneno en los colmillos.

Que que envenene solo.

Que nos ayude Thor.

Pues mira, a caballo es

Éntrale, patán.

Suéltame, suéltame, pelea como los

hombres.

Cuidado, clávale su propio colmillo.

Ahorita vas a ver.

Cuidado, Garbita, se cayó en su propio

tótem.

Te vas a morir con tu propio veneno.

¿Quién te manda tener colmillo

acanalado, ponzoña fulminante y mano

¿Dónde está Laureano?

¡Laureano! ¡Laureano!

¡Laureano!

¡Laureano!

Sáquenme.

Ándale, se lo tragó.

La lengua se pega al chicharrón, no me

tragó, nomás se tapó.

Juntan, juntan, juntan, juntan, juntan.

Vámonos, salte de que lleguen los demás.

Se acabaron todos.

¿Todos?

Ah, qué bueno, ahora sí voy con Ruperto

para que venga a ver, para que dé fe que

aquí estaban todos ellos.

Yo creo que mejor no voy. Si las

mentiras, que las cuento también, no me

las creían, pues estas verdades tan mal

hechas menos. Pero eso sí, los fumigamos

a todos, los fundimos, para que no

queden ni semillas. Dale, tractor.

Pues ahora sí, ahí les va la lumbre.

He fracasado, regente de Venus. ¿Cómo es

eso? Tor, el robot, tiene registrados

todos los acontecimientos.

Él llevará la nave a Venus.

¿Pero qué significa esto?

Lo que oye, doña regente.

Venus debe resolver sus problemas

dejando en paz a la Tierra.

Los terráqueos son gente buena.

Y viven felices a su modo.

Además,

tienen el amor.

El robot les informará sobre eso. ¿Qué

es lo más hermoso de la galaxia y del

universo?

Yo me quedo con ellos. Espera, tú no

puedes hacer eso.

Lo siento, adiós.

Ya sabía yo que tú eras de las de oro.

Gracias, señorita,

me diste más de lo que pedí.

Y ahora

No le alegue, Laureano.

No, si no es que alegue, pero

Ah.

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