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Original subtitles

Un poquito de atención,

que hoy vamos a empezar tema nuevo:

"¿De dónde venimos?". ¿Quién sabe de dónde venimos?

- ¡Yo, yo, yo! - ¡Yo, yo, yo!

Venga, Jordi.

El papá le pone una semilla a la mamá,

como las abejas, y pasados nueve meses sale el niño.

Pues sí, es una forma de explicarlo. ¿Alguien más?

- ¡Yo, yo, yo! - Tú, Bruna.

No es así. La semilla la pone el biólogo.

- ¿Cómo? - Sí, con un tubo largo.

Se llama "inseminación".

No, se llama "in vitro".

¿A que se llama "in vitro"?

- Pues sí... - Yo nací en un congelador.

¿Perdona?

Pues yo vengo de un hombre desconocido,

muy generoso, que le dio una semilla a mi mamá.

Estuve congelado. Tres años.

- Yo tengo dos madres. - Como un pez.

La gine...

Por favor. Escuchad a los compañeros.

La gine metió el huevo de una dentro de la otra.

¡Qué va! No lo hace la gine, lo hace el embriólogo.

Mi padre dice que eso no es natural.

A mí me hicieron con un señor que vive en Dinamarca.

A mí me hicieron con una chica que se parecía a mi madre.

¿Podemos volver al congelador?

¿Qué?

¿Cómo los ves?

- Feos. - ¿Están maduros?

Demasiado. Casi casi fosilizados.

- Muy bien. - ¿"Muy bien" qué?

- Mira, te los envío y se lo explicas. - No. No, no, no, no, Ángela.

- Que estoy aquí con lío. - Gracias, Hèctor.

El embriólogo os explicará el resultado de las pruebas.

- Perfecto. - Gracias.

¡Hola! Clínica Ginestia, diga.

Sí...

Tu nivel de espermatozoides es correcto,

supera los 15 millones por mililitro.

Oye, está de lujo, ¿no?

A ti solo te he sacado dos óvulos,

uno con signos de atresia y el otro, inmaduro.

¿Y qué significa?

Pues que no sirven.

¿Y toda la hormona que me he inyectado

- no ha servido para nada? - Porque ha costado una pasta.

También hay quien se deja un montón de pasta

intentando arreglar un coche, pero aunque cambies la carrocería,

si el motor es viejo...

Perdona, pero ¿hay que decir las cosas así?

- Es una metáfora adecuada. - Pero no, no lo entiendo.

- Si no soy tan mayor. - Claro que no.

Yo, en junio, fui al Primavera Sound, los tres días.

- Y los aguanté. - Y bien.

Felicidades, pero para un embarazo con tus óvulos

ya es tarde. Es más, tu cuerpo está más cerca

de la menopausia que de la ovulación.

- ¿Qué? - Tu cuerpo no está pensando

en engendrar. Ha empezado a desactivar funciones.

Es la secuencia natural.

Primero, el cuerpo apaga la reproducción

y luego se prepara para morir.

¿Queda claro por qué no puedes quedarte embarazada?

Estupendo. Buenos días.

¿Qué le has dicho?

Tú sabes que no puedes entrar aquí sin bata ni gorrito, ¿no?

- Es la tercera clienta que me lo... - Paciente.

Es la tercera paciente que monta un escándalo este mes,

- y por eso quería saber un poco... - Ni te has puesto los patucos.

- Si lo viese tu padre... - No hables de mi padre.

- ¡Que qué le has dicho! - La verdad.

Pero ¿qué verdad, Hèctor, joder?

¿No te das cuenta de que luego lo cuelgan todo en redes

- y hacen TikToks? - ¡Hacen TikToks!

Si no quieres que hable, dile a Ángela que no me los mande.

Yo entiendo que esté quemada, pero es su trabajo.

Pues los biólogos en otras clínicas sí los atienden

y les explican todo el proceso, allí, muy amables y muy guapos.

Andreu, querido, si me dedico a esto es precisamente

para no tratar con otros seres humanos.

Pero, Hèctor, no puedes quedarte aquí encerrado

como el doctor Frankenstein.

Si lo que quieres es que te haga de "coach" emocional,

ve buscándote ya otro embriólogo.

No tardarás en encontrar uno que te dé una tasa de éxito del 80%.

- ¿Eso es mucho? - Bastante.

Centro de Biología Celular y Medicina Regenerativa,

día 1082.

Prueba de biorreactivación intermitente.

Sujeto: extremidad humana preservada.

Vamos.

¡Hostia!

- ¿Lo habéis visto? - No.

- Se ha movido. - Qué dices.

- Se ha movido. - A ver, otra vez.

Otra vez.

- Ahora. - No, no.

Ahora menos.

No, hay que conseguir mantener la actividad eléctrica.

Sí, con un órgano fresco tal vez, pero con las mierdas

- que nos manda el banco de tejidos. - Venga, Ferran, ¿eh?

- Por favor. - Ferran, por favor.

- ¿"Venga" qué? - Que no baje la moral,

- ya casi lo tenemos. - ¿Ya casi?

Llevamos cuatro años quemando riñones de cerdo

- y ahora intentamos mover un dedo. - El objetivo no es mover un dedo,

sino revertir la parada metabólica en tejidos inertes.

- ¿O no te acuerdas? - Sí, sí.

Hay que demostrar que la muerte celular no es el final.

- ¿Por qué resoplas? - Blanca, esto no va a ningún lado.

No tenemos resultados y han recortado el dinero a la mitad.

Si nos vamos a desanimar a las primeras de cambio.

- ¿A las primeras? - No, ya me contarás.

GINESTIA - CLÍNICA DE FERTILIDAD - EL INICIO DE UNA NUEVA VIDA

Seguro que a mi padre no le hablaba así.

No me respeta. ¡No me respeta!

No sé, ¿y por qué será?

- Ángela, llevas aquí 50 años, ¿no? - 30.

¿Qué edad tienes?

Bueno, da igual. Que cuando mi padre fundó la clínica

tú viniste de tu aldea en Galicia

"con una mano delante y otra detrás".

Venía de hacer un máster en Estados Unidos y era médica.

Bueno, ¿qué hago?

Porque tú y Hèctor os estáis pasando la pelota, ¿eh?

Que yo lo veo.

Hèctor dice que son cosa tuya, los clientes. ¡Pacientes!

Y tú se los mandas a él. ¿Qué hacíais antes, hace años?

Antes, la gente no exigía tanto.

Ahora se creen con derecho a todo, creen que lo saben todo.

Amigo. Y por eso estás tan quemada, claro.

- ¿Quién dice que estoy quemada? - Lo dice Hèctor.

Eso dice.

Porque en el caso hipotético de que yo decidiera prescindir de él,

de Héctor, ¿crees que podríamos encontrar

a alguien ya no digo mejor, sino igual de bueno que él?

- No. - No, vale.

Pero podemos encontrar a otro embriólogo

que trabaje con él en el laboratorio.

- Que trate con las pacientes. - Lo digo para quitarle trabajo, ¿eh?

Ya lo sé, lo sé, lo sé.

¿Piensas en alguien o qué?

Estamos aquí para celebrar el sagrado acto de la Creación.

¿Tú crees que ahora es el momento?

Un alma nueva ha llegado al mundo, fruto del amor

entre un hombre y una mujer.

Sí, sé que, hoy en día, hablar de padres y madres

parece una provocación. Ahora hay familias diversas.

Tu hermana está muy emocionada, parece.

Hoy le presentamos a Dios al hijo de Joan y Paula, a Arnau,

quien recibirá el sacramento del bautismo

para entrar a formar parte de la gran familia de Cristo.

Paula, Joan.

Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Es nuestra prima.

Debería estar feliz por ella, pero la odio.

Ya tuve celos de ella cuando tuvo el primero.

Y luego ya el segundo.

- Y ya no eran celos; era rabia. - Es normal.

- Y ahora quiero matarla. - No.

A veces sueño que la atropello con el coche

o que le parto el cuello como a un conejo.

Eso ya no es tan normal, Cris.

- ¿No? - No.

- Es que mírala, mírala cómo se ríe. - Es su bautizo.

Se pasaba el día de fiesta y se ha metido de todo.

Y, de repente, se casa y pum, venga a parir.

¿Y yo? ¿Yo qué?

Que no me he fumado ni un piti en mi vida.

- ¿Qué te dijo la ginecóloga? - Lo que me dice siempre,

que mejor me relaje, que no me obsesione,

que me vaya de vacaciones

y que llegará en cualquier momento, pero llevo dos años así.

¿No te ha mirado la reserva ovárica?

O sea, seguro que está perfecta, ¿eh?

Sí, bueno, me dijo que vaya a una clínica de esas

- donde hacen niños en probetas. - Eso no es exactamente así, Cris.

Blanca, ya sé que para ti es una tontería,

pero para mí es meterse en terreno de Dios.

Y aún se enfadaría más conmigo, porque...

Anda.

¿Crees que es un castigo por tener esos pensamientos?

¿Qué dices? No. Tú no te sientas mal por eso, encima.

- Ay, no está enfadado. - No, es normal.

No es normal.

Yo no sé si le están haciendo bien las pruebas,

pero, claro, como no quiere ni oír hablar de ir a una clínica...

Es que lo de tu hermana con la religión, yo...

Lo que está claro es que el estrés emocional no la ayuda.

¡Uy, qué amarillo, mira!

Cómo se nota que son de cesta ecológica.

Claro, provoca hipersecreción de cortisol,

prolactina...

Quería comentarte lo de la prolactina que me tiene preocupado.

Es una hormona que inhibe la ovulación.

No sé, cariño. ¿Y nosotros?

Es que... No sé. ¿No estamos esperando demasiado?

Bueno, no sé. Tú siempre has dicho que no tenías claro

lo de traer un niño a este mundo.

No sé, viendo que nuestros amigos se han animado

y que a tu hermana le está costando un montón...

Y siendo tres años más joven que tú.

No, a ver, cariño, digo que ahora es un buen momento.

Los dos tenemos un trabajo que nos gusta, nos hemos realizado.

Bueno, Àlex, tal vez tú te sientas realizado,

pero yo no. No sé.

Es que solo con pensar en estar de baja, precisamente ahora,

que estamos a punto de conseguir resultados en el laboratorio...

A ver, lleváis cuatro años intentando conseguir resultados.

- No sé. - Muchas gracias por tu apoyo.

No, hombre, no, cariño, que ya sabes que valoro mucho

lo que haces de reactivar a los muertos.

- Tejidos muertos. - Tejidos.

- Reactivamos tejidos. - Tejidos, tejidos.

Digo que el tiempo pasa.

Y ya está.

¿Qué? ¿Cómo va la investigación?

¿Quemadita?

A ver, va bien. Tú ya sabes cómo va.

Siempre faltan recursos, es algo lento...

Blanca, fuiste la mejor alumna de toda tu promoción.

Ay, gracias, Ángela.

Pero ya sabes que tú me inspiraste mucho

como profesora, ¿eh? O sea, Embriología fue

una de las asignaturas que más me apasionó.

¿Y no has pensado en dedicarte a ello?

Alguna vez, durante la carrera, pero...

Te lo digo porque en el laboratorio hay una vacante.

- Ah, ¿sí? - ¿Podría interesarte?

Es que no puedo dejar ahora el proyecto, Ángela.

Es que siento que estamos a punto de conseguir

algo muy importante, ¿sabes?

Blanca, yo sé que quieres hacer un trabajo significativo,

pero piensa que con la reproducción asistida

puedes ayudar a mucha gente.

No hay nada más grande que crear vida, ¿no te parece?

Perdona, Ángela, tengo que colgar.

- ¿Qué ha pasado? - Pasa que me largo.

¿Qué dices? ¡Ferran!

¡A la mierda!

¿Qué ha pasado?

Se ha vuelto a quemar.

¿Y Ferran?

- Lo deja. - Blanca, no pasa nada.

Un intento más, ya está.

Ya encontraremos a alguien.

Mira, Marie Curie decía una cosa:

- "Nada en la vida debe temerse, - Yo también lo dejo.

solo debe comprenderse".

¿Qué?

GINESTIA - CLÍNICA DE FERTILIDAD

EL INICIO DE UNA NUEVA VIDA

Hola.

Hola. Me llamo Blanca Salvador y vengo...

Ah, sí. Voy a avisar a Andreu.

ACOMPAÑAMIENTO EMOCIONAL

- ¿Blanca? ¿Qué tal? - Muy bien.

Ángela me ha hablado mucho de ti y muy bien.

Que eras una alumna brillante y, sobre todo,

muy humana y cercana, y eso es lo que necesitamos.

- Bueno, no sé si te ha dicho que... - Tranquila, que ya sé que me dirás

que no tienes experiencia en este campo y bla, bla, bla,

y no me preocupa nada. Puedes cambiarte ahí, si quieres.

Yo no miro, ¿eh?

Y no nos preocupa, porque vas a tener

a uno de los mejores maestros, Hèctor Vidal.

- ¿Has oído hablar de él? - No, no, no me suena, no...

Exacto, nadie lo conoce,

pero si Ángela dice que es de los mejores embriólogos del país,

pues eso.

Buenos días.

Mira, te presento a Blanca, tu nueva compañera.

- ¿Qué tal? - Pues te dejo en buenas manos.

Encantada de conocerte, Hèctor.

No sé si te habrán dicho que soy nueva en este campo,

pero estoy muy motivada, ¿eh? Vamos, que aprendo rápido.

Si me dices...

Quiero decir que yo puedo hacer lo que...

Bueno...

Pues yo vengo de la investigación.

Trabajábamos con protocolos

de biorreactivación celular "post mortem".

Diseccionabas cadáveres.

Eso te dará mucho bagaje para crear bebés.

No, perdón. Nuestro objetivo era demostrar

que la muerte celular puede ser reversible.

Intentábamos restablecer actividad eléctrica

en tejidos humanos preservados con prefusión hipo...

¿Te importa si pongo música?

No.

- Me ayuda a concentrarme. - Sí, sí, sin problema.

Y me encanta la música. Sí.

¿Qué escuchas? ¿Pop? ¿Electrónica?

- ¿Sí? - Tenéis sesión clínica

- en cinco minutos. - Okey.

¿Y ese ruido?

Ella es Gemma Miranda.

Tiene un programa en Catalunya Ràdio.

Sí, no es la primera vez que viene una periodista, ¿eh?

Han venido actrices famosas también.

- Ah, ¿sí? - Sí, no digo nombres por privacidad.

¿Te acuerdas de la serie de TV3...? - Andreu.

Perdón.

Gemma tiene 48 años y su marido 50.

Llevan ya tres inseminaciones y cinco in vitros.

Las dos últimas con ovodonación. Todo fallido.

Están frustrados, sobre todo ella.

- Lleva un proceso largo y agotador. - Ya.

Se siente engañada por las otras clínicas

- y desean que hagamos... - Un milagro.

- Hèctor... - Ella no tiene reserva ovárica

y él solo un 15% de movilidad en espermatozoides.

Tal vez con un embrión donado.

¿Con 48 años y tres abortos espontáneos?

- Blanca. - ¿Sí?

¿Qué te parece?

Yo...

Yo...

A mí me parece muy complicado también.

Sin contar el desgaste emocional que supondría

otro tratamiento fallido, ¿no?

Ya. Lo que pasa es que si ella está tan decidida,

- negarse me parece que... ¿No? - Ella está completamente determinada.

Muy bien. No olvidemos que existimos

para luchar por los sueños de las pacientes.

Pues que no se hable más. Blanca, te encargas

- de hablar con ellos. - ¿Yo?

Y les cuentas un poquito las opciones viables.

- Pero ¿hay alguna opción viable? - Siempre hay posibilidades.

Transmite sobre todo confianza y seguridad.

¿Vale? Vamos.

Sí, vamos.

¿La donación de embriones podría aumentar las posibilidades?

No.

- ¿Entonces...? - Les parecerá que sí, por la novedad.

¿Y no crees que deberíamos valorarlo mejor?

Vamos, que si las probabilidades son tan bajas,

esconderles la verdad me parece un poco...

- Mira, Raquel... - Blanca.

¿Por qué estás aquí?

Ángela me dijo que el trabajo te desbordaba y que...

No, no, no, no. Has venido a mentir.

Yo no sé, asusto a los clientes, porque no quieren saber la verdad.

Lo que quieren es que les digas que todo irá bien.

Y eso es precisamente lo que Andreu quiere que hagas.

Cris, ahora no puedo hablar.

Perdona. Perdona, Blanca, ya sé que estás trabajando,

- pero es que... - Sí, hablamos luego, ¿vale?

- Esto es horrible. - ¿Qué pasa?

- Que me ha dejado el niño, Blanca. - ¿Qué niño?

El niño, el niño.

Paula, que tenía reuniones y una comida

y le ha fallado la Mayumi, y... ¿Te parece normal que me haga eso?

- ¿Que te haga qué? - No le bastaba con tener otro.

No, tenía que traérmelo y restregármelo.

A ver, Cris, tienes que relájate, cariño.

O sea, es normal que te lo pida. Es tu prima.

- Además, ahora no trabajas. - Es que...

Es que lo miro y se me ocurren unas cosas...

Lo del conejo, no, ¿eh, Cris?

¿Qué? No, no, no, no, no. ¡Qué va!

- ¿Sí? - Lo que pasa es

que no puedo ni cogerlo ni olerlo, porque

me pone supertriste pensar que nunca tendré

- uno que sea mío y... - Muy bien.

- Escucha, cálmate. Cálmate, Cris. - Glòria.

- Mucho miedo. - ¿Anna?

Blanca. Tengo que colgar, cariño. Tengo que colgar.

No, no. Blanca.

- Te están esperando. - Sí.

¿Qué? Encima eres guapo.

Bueno, ¿qué tal?

Bueno...

Vamos a ver, analizando vuestro caso,

creemos que transferir un embrión de una pareja donante

podría aumentar las probabilidades de éxito.

Pero ¿cuánto podrían aumentar?

Ahora no puedo daros un porcentaje exacto,

pero los embriones son de alta calidad.

Sabemos que son de donantes compatibles

y transferimos blastocistos, que lo quiere decir es que...

Ya, pero ¿tú qué crees?

¿Puedo quedarme embarazada o no?

Gemma.

Vamos a ver, hay probabilidades, siempre las hay.

Pero pocas.

Has tenido abortos espontáneos y a tu edad es...

Lo siento.

- Cariño. - Es que son ya tantos intentos...

Lo siento mucho.

Y solo saber que existe una pequeña esperanza,

por pequeña que sea,

me hace tan feliz...

Perdón.

¿Qué? ¿Qué hacemos?

No, Arnau.

No, llorar no.

¡Ay, qué guapetón! Se parece mucho a ti.

- ¿Sí? - ¿Cómo consigues calmarlo tan rápido?

No lo sé. Me sale solo.

Debes de ser una mami muy tranquila.

- Hola, ¿no venís al curso? - Sí.

Pero a ella no sé si le hace falta.

Porque tiene una gracia tranquilizándolo...

- Bueno, no soy... - ¿Venís al Espació Bebé?

- Sí. - Ya podéis pasar.

- Ah, qué bien. - Vamos para dentro.

Hola.

¡Pero qué nene tan guapo!

Tiene tu mirada, ¿eh?

Bueno, ¿entras?

Tenías razón.

- Solamente oyen lo que les interesa. - ¿Y qué esperabas?

Esos se habrán gastado más de 30 000 euros en tratamientos.

¿Crees que lo dejarán así como así?

Quiero dejarlo.

La primera vez que hicimos una inseminación,

Gemma se quedó embarazada.

Nos dijeron que sería niña.

Al séptimo mes empezamos a preparar la habitación de Noa.

Iba a llamarse Noa.

Al siguiente mes, Gemma dio a luz, pero Noa no...

Nadie supo darnos ninguna explicación.

Probamos otra inseminación y después una in vitro,

y luego otra más y otra y otra.

Llevamos seis años.

Yo creo que si Gemma sigue obsesionada

es porque aún se aferra a esa primera vez.

Es que no hemos ni desmontado la habitación infantil.

No es por el dinero, que también,

nos hemos gastado lo que no teníamos,

es que volver a empezar un proceso así y pasar por todo

nos destruiría.

Por favor,

tenéis que hacerle ver la pura realidad.

Tenéis que hablar con ella, explicárselo bien, explicárselo bien.

A mí ya no me escucha.

Nosotros no podemos hacerlo.

Asesorarla en el proceso, sí. Pero no podemos intervenir.

Hablaré con ella.

Hoy hablaremos de una palabra que parece pequeña,

pero que nos gobierna todos los días: la paciencia.

Tenemos paciencia con los hijos, con la pareja, el trabajo...

Pero ¿qué pasa cuando se agota,

cuando esperar se convierte en una tortura?

Blanca, ¿qué haces aquí?

No, nada, que antes, cuando hemos hablado,

me he quedado con la sensación de no explicarme bien.

Y para tomar una decisión como esa hay que considerar

todos los factores.

Y el desgaste que lleváis, sobre todo tú.

- Físico y emocional. - Gracias.

Y... Hola. Y no sé si valdría la pena considerarlo

- y detenerse un momento y... - ¿Detenerse? ¿Y esperar a qué?

¿A que mi cuerpo envejezca todavía más?

¿Que sea ya del todo imposible?

Entiendo tu preocupación,

pero creo que el estrés y las prisas no son buenos aliados.

Y quizá sí, parar un momento para considerarlo todo con calma...

¿Y qué es exactamente lo que debo considerar?

- Pues si realmente... - Se supone que tu trabajo

es hacer todo lo posible, no intentar desanimarme.

No quiero desanimarte. Yo te estoy explicando los riesgos.

Entiendo perfectamente tu deseo,

pero piensa en si quieres ser madre a cualquier precio.

Te juegas la salud y también tu relación.

¿Cómo que mi relación?

Estos procesos queman muchísimo a las parejas, ¿vale?

Pero ¿tú qué vas a saber sobre mi relación?

- No, o sea... - No tienes ni idea

de lo que hemos tenido que pasar.

Tú no sabes lo que es intentarlo una y otra vez...

Sí lo sé. Mi hermana lleva dos años intentándolo.

¿Y lo mismo se lo dirías a tu hermana?

Que lo deje, que se olvide de ser madre.

Respiramos suave.

Lo vas escuchando.

Estás comunicándote.

Muy bien. Hola.

Hola. Claro.

¿Te lo estás pasando bien?

Sí, hay mucha gente aquí.

Vas conectando con tu bebé y respiras.

Espera, coge aire.

- Respira. - Pero coge aire, aire. Aire.

Sí nos parecemos, sí.

Ay, por Dios.

No. Dile que ahora no.

- No te olvides de respirar. - Ya está.

Respira.

Pero ¿qué le has dicho a la periodista?

- Pues que... - Que me ha llamado hecha una furia

diciendo que se va a otra clínica.

Y no solo eso, que dice que en la radio

dedicará un programa entero a hablar de la reproducción asistida

y que también hablará de esta clínica.

Y no será para echarnos flores. ¿Sabes lo que te digo?

- Sí. - Que nos va a destrozar, Blanca.

Queda claro.

Blanca, si estás aquí es porque nos pareció

que podrías llevar la comunicación con las pacientes

mejor que el animal ese de Hèctor, pero joder, es que eres peor.

Yo... Yo lo siento.

- Su marido ha venido a pedirnos... - ¿Su marido?

Sí, me ha pedido si podía convencer a su mujer de abandonar la idea,

porque la relación está muy deteriorada y...

Para, para, para, para. "Stop".

Con todos mis respetos,

¿a ti qué coño te importa su relación?

Yo... A ver...

Es que estaba muy afectado y quería...

¿Querías? ¿Querías? ¿Qué querías? ¿Qué querías?

Mira, Blanca, si tú tienes algún problema

de valores con la reproducción asistida,

mejor que lo digas ahora.

O que calles para siempre.

¿Blanca?

¿Tienes algún problema de valores con la reproducción asistida?

No.

- ¿No? - No.

- ¿Sí o no? Es fácil... ¿No? - No, no. No.

Vale. Genial.

Pues lo mejor será que llames a Gemma

y le pidas disculpas por haberte metido en su vida.

- Pero no... - Y después convéncela

- de que vuelva con nosotros. - ¿Qué?

Blanca, tengo que ver que puedes hacer el trabajo,

y si no eres capaz, lo sentiré en el alma,

pero tendremos que rescindir el contrato

y así no perdemos tiempo ni tú ni yo.

¿Sí?

Vale, ya puedes...

Su marido, dice.

Como si los maridos pintasen algo aquí.

No me extraña que cada vez haya más clínicas, la verdad.

Si cualquier inútil te monta una clínica.

Bueno, igual ella estaba intentando explicarte.

¿Qué coño estaba intentando?

Se ha puesto a hablarme de nuestra relación.

¡Y en el trabajo!

¡Que ha venido a mi trabajo!

Pero da igual, ¿eh?

Porque ya he pedido hora en otra clínica.

Una de estas tan grandes que no preguntan nada. Van a saco.

Es un poquito más cara, eso sí, pero a estas alturas ya da igual.

- Tenemos que levantarnos. - Se lo pedí yo a ella.

Y pensar en positivo, amor, por...

¿Qué?

¿Tenemos anchoas de L'Escala?

Ramon.

Fui a hablar con la bióloga

para que intentara disuadirte.

¿Por qué?

Porque no puedo más.

Cojo dos.

Y fueron felices

y comieron muchas perdices.

- Y colorín, colorado, este cuen... - ¡Cristi!

Menos mal. Llevo todo el día llamándote.

Que me ha costado dormirlo.

Oye, tu prima se ha puesto histérica.

Me ha llamado porque no te encuentra.

Sí. Ay, perdón, he puesto el móvil en silencio.

Pues llámala, porque está nerviosísima

y no me extraña. Dice que hace horas que...

Mira qué dormidito está.

¿No se parece a mí?

- ¿Qué? No. - No fue buscado.

- ¿Qué? - No lo querían,

pero como no toman precauciones...

Yo creo que incluso es un poco una carga para ellos.

Si a los nueve meses ya pasan de él...

¿Y por qué dices que pasan de él?

Hombre, yo no dejaría a mi hijo para ir a reuniones y a una comida.

Cariño, le he dado muchas vueltas

y yo creo que si se lo planteamos bien...

¿Plantearles el qué?

Teniendo tres, ¿para qué quieren cuatro?

¿Puedes llamar a tu prima Paula de una vez, por favor?

- No, piénsalo un poco. - No voy a pensar nada.

Cariño, ¿sabes qué? La llamo yo.

¿Qué te ha dicho?

Que o recupero a los clientes o rescindirá el contrato.

Pues que lo hagan, cariño, y todo a la mierda.

Pero ¿qué se han creído? Tú solo has sido sensata.

Quizá debería limitarme a hacer mi trabajo,

- pero no he podido evitarlo. - Claro que no has podido,

tú no eres como ellos, tienes valores.

Lo has probado y has visto que eso no era para ti.

Ya está.

Yo, si te soy sincero, ya veía raro eso de dejar la investigación pública

por una clínica privada.

Y para satisfacer los caprichos de maternidad

de cuatro pijas.

La maternidad no es un capricho, Àlex.

No, no, si ya lo sé.

A ver, ¿qué pasaría si te dijeran que no puedes tener hijos?

Mira, Blanca,

tú ahora no te preocupes por el trabajo.

Pero ¿qué dices? Hay que pagar el alquiler.

No es imprescindible tu sueldo. Hoy hemos cerrado el contrato.

Análisis de ISOs y normativas de accesibilidad

para unas viviendas.

No es fascinante, es verdad, pero pagan muy bien.

Puedes quedarte en casa a descansar.

Es que no quiero quedarme en casa, es que yo no necesito descansar.

Cariño, puedes darte un tiempo, pensar en tu futuro.

Y mira, Blanca.

También podríamos ir centrándonos en nosotros, ¿eh, cariño?

En nuestra familia.

Pero ¿tú te quedarías en casa tan pancho?

Ya te digo, si me quedaría tan pancho.

Ya lo hago, yo trabajo aquí.

Lo siento mucho, Paula. Se me ha ido el tiempo.

Pues no me lo hagas más, tía. Que no me cogías el móvil.

- Y casi llamo a la policía. - Ya, ya, ya lo sé.

El móvil se le ha quedado en silencio, ¿sabes?

- Y luego, cuando... - Bueno, ya está. Oye, ¿ha ido bien?

- Sí. - ¿Sí?

- Hemos estado bien los dos, ¿eh? - Pues me lo llevo, es supertarde.

- Cristina. - ¿Qué?

- Mi hijo. - Como tienes tres...

- ¿Qué? ¿Qué dice? - Cariño, devuélveselo.

Ven. Anda que no te he echado de menos.

Ven. Ven con mamá.

Ven, ven aquí, ven aquí, ven aquí. Vámonos.

Uy, ya tienes hambre, ¿no? Tienes hambre.

Vamos a comer, peque.

Lo siento.

Lo siento. Lo siento.

Yo también.

Amor, lo de hoy...

Llegará.

Ya lo verás.

- Empiezo a creer que no. - Confía en mí.

- Llegará. - Pero es que no llega.

Lo hacemos cuando toca. Levanto las piernas,

tomo ácido fólico, he cambiado la dieta.

He dejado el orégano.

No tienes que dejar el orégano, cariño.

Mi abuelo decía: "Más vale ser paciente que valiente".

- ¿Y si hay algún problema? - No hay ningún problema.

No sé.

- ¿Y si pedimos ayuda? - Oye, que ya pido ayuda, ¿eh?

Todos los domingos a santa Ana.

Y fuimos a ver a la Mare de Déu de Núria

y metiste en la olla la cabeza.

Sí. Ya.

No sé.

Quizá...

¿Y si le pedimos ayuda a Blanca?

¿A Blanca?

Sí, ha empezado a trabajar en una clínica de las que ayudan

a la gente a tener hijos.

Quizá sea una señal.

- ¿Blanca se ha hecho comadrona? - No, embrióloga.

¿Cómo que...? ¿Embrióloga qué es?

¿Esos que hacen hijos en el laboratorio?

Sí, pero no, no. O sea, es solo para que nos miren

y nos digan si uno de los dos tiene algún problema.

Pero un momento. O sea, ¿quieres que a tu hijo

- lo creen en un laboratorio? - No.

¿Que nos arranquen la esencia

y fabriquen una vida como quien hace churros?

No, pero yo creo que si existe una tecnología

que ayuda a la gente a tener hijos, será que el Señor lo permite, ¿no?

Y cuando el niño pregunte de dónde viene, ¿qué le diremos?

"Estuviste congelado y te hicimos en una probeta.

Unos señores, no sabemos cómo se llaman, ¿eh?

Nosotros no estábamos".

¿O le diremos que fue fruto del amor?

- Del amor. - Del amor.

Entonces, paciencia y fe, cariño. Fe.

Fe.

No pienso hablar con ellos.

Lo he estado pensando en el finde. Sé lo que dirás y lo acepto.

O sea, tal vez no sirva para este trabajo,

pero te digo que te equivocas.

Porque si quieres que esta clínica tenga una buena imagen,

no puedes alimentar falsas esperanzas.

¡Hay unos límites éticos! Porque tarde o temprano lo verán.

Y será peor, porque verán que jamás os habéis preocupado

por su bienestar.

Verán que no os preocupabais por ellas.

Ya lo sé.

¿Ya lo sabes?

Sí.

Ten.

¿Tú no escuchaste el sábado el programa de Gemma Miranda?

- No. - ¿No? Buah, busca el pódcast.

Sí, sí.

- Perdón, ¿eh? Por irrumpir así. - No pasa nada.

No es propio de mí, pero...

Un poquito sí.

Ilusionarse.

Nos ilusiona un nuevo trabajo, una relación, un proyecto...

El verbo, está claro, viene de "ilusión".

Una palabra que tiene más que ver con la fantasía

y no con la realidad.

Cuando nos ilusionamos,

tal vez seamos también algo ilusos.

Tal vez estemos proyectando nuestros deseos sobre la realidad.

Nos cuesta muchísimo despegarnos de la ilusión

porque, además, hay gente que juega con eso.

Yo estaba muy ilusionada con la idea de ser madre

y todas las clínicas de reproducción asistida

- que fui a visitar con mi marido, - Escuchad.

todas alimentaron esa ilusión.

- Esta parte es la buena. - Hasta que una bióloga empática

y sin miedo a decirme la verdad, decidió desilusionarme.

Y no puedo estarle más agradecida. Gracias, Blanca.

La clínica Ginestia es la primera que conozco

- en la que el factor humano... - Blanca, lo has puesto ya dos veces,

y Andreu lo ha puesto por los altavoces.

Perdón, perdón.

Pongo un poquito de música.

De la mía.

Una cosa, que me quede clara.

¿Tu estrategia a partir de ahora va a ser decir a las mujeres

que no pueden ser madres?

Si es necesario.

- ¿Sí? - Blanca, tienes una paciente nueva

- esperándote en el despacho. - Ya voy.

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