Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
PATMOS La Revelaci�n de Jesucristo...
Esta es la revelaci�n de Jesucristo,
que Dios le ha dado, para mostrar a sus siervos, lo que debe...
suceder pronto.
Dios lo ha dado a conocer,
enviando a su �ngel a su siervo Juan...
quien da testimonio de todo lo que vio.
Bienaventurado todo aquel que lo escucha,
y lo lleva al coraz�n.
porque el tiempo es corto.
Has o�do hablar de la carta que nuestro Se�or...
me encarg� que escribiera.
Cuando lo leas de nuevo, recuerda...
que no era una carta m�a, sino de �l.
Ahora, me gustar�a compartir, desde mi propio coraz�n...
algo de los hechos, las circunstancias.
D�jame contarte como empez� todo.
El lugar son los campos dioneanos,
a una ma�ana de viaje desde la puerta de la ciudad.
Los j�venes fugitivos son buscados por los soldados romanos.
�Su culpa? Son cristianos.
Es el und�cimo a�o del reinado de Domiciano.
Ten�a ochenta a�os, habiendo pasado unos sesenta veranos,
desde la cruz, la crucifixi�n de nuestro Se�or.
Estos j�venes est�n a punto de morir.
Es su propio plan.
Un �ltimo intento desesperado de servirme,
su venerado l�der y amigo.
Corren al aire libre, llamando la atenci�n,
para que sean capturados y yo pueda escapar.
Durante muchas semanas me han protegido con fidelidad...
y lealtad. Encontrando nuevos escondites todos los d�as,
mientras los soldados recorr�an sin descanso las colinas en su b�squeda.
Ahora, en un acto final, se entregan.
Yo soy el que buscabas, ll�vame...
y deja ir a estos j�venes.
�Arresten a este hombre!
Estos j�venes estaban decepcionados.
Ellos pensaron que me hab�an fallado.
No es as�, porque mientras los soldados pon�an el hierro en mis mu�ecas,
una extra�a alegr�a invadi� mi coraz�n.
�Mu�velos!
Sab�a que Dios har�a que la ira del hombre lo alabara.
Se�or, �ser� que tus hijos sufrir�n siempre?
Bueno, mis amigos, seguramente no pueden olvidar como �l sufri�.
�l quer�a el reino y la gloria, pero en cambio nos dio...
dolor y angustia. Incluso para ellos tan j�venes... la muerte,
una muerte horrible.
�Muerte a los cristianos!
Quemarlos... S�, quemarlos.
�Coge la antorcha!
Y pensaron que hab�an fallado,
esos preciosos j�venes.
Pero, �puede haber un �xito mayor que si tu vida...
deba llevarte a la muerte?
Muerte por Aquel que muri� por ti.
Pero hay otra raz�n por la que no fallaron.
Dios los us� para prepararme para la m�s alta misi�n de mi vida.
Gracia y paz a vosotros de Aquel es y que era...
y que ha de venir de parte de Jesucristo,
el testigo fiel, el primog�nito de entre los muertos...
y el soberano de los reyes de la tierra.
Mi se�or Octavio, arrest� a este hombre, Juan el Viejo,
un l�der de la secta conocida como Cristianos.
Le ofrec� su libertad si adoraba p�blicamente...
al Emperador, pero se neg� a quemar el incienso.
Lo he tra�do a usted para que lo juzgue como enemigo del estado.
Viejo, si no te retractas te quitar�...
todas tus propiedades.
No tengo ninguna propiedad.
Y si la tuviera y me la quitaras, a�n ser�a rico,
porque tengo a Cristo.
Entonces har� que te encarcelen por el resto de tu vida.
Las cadenas de hierro no pueden aprisionar a los que Cristo libera.
Porque donde est� Cristo, all� hay perfecta libertad.
�Entonces te quitar� la vida!
Entonces estar� con Cristo, que es la verdadera vida.
Patmos.
Patmos, a todos los que desaf�an al C�sar.
�Qu� es Patmos?
La Isla de la Muerte, la llaman algunos.
He aqu� que �l viene con las nubes.
Y todo ojo le ver�, incluso los que le traspasaron.
Y todos los pueblos de la tierra har�n duelo por �l.
As� ser�, Maranatha.
Santo, Santo, Santo,
es el Se�or Dios Todopoderoso,
que era, es y ha de venir.
Digno eres nuestro Se�or y Dios de recibir la gloria y el honor...
y poder, porque T� creaste todas las cosas.
La salvaci�n pertenece a nuestro Dios que se sienta en el trono. Am�n.
Alabanza y gloria, y sabidur�a y gracia, y honor y poder...
y fuerza sean para nuestro Dios por los siglos de los siglos, Am�n.
La isla de Patmos estaba gobernada por...
Sergio Catalino, en otro tiempo, un oficial de la Guardia Pretoriana.
Cay� en desgracia por los excesos de...
su incontrolable mal genio.
Un hombre amargado y triste, un alma perdida.
Comenzando su existencia en un imperio de su propia creaci�n.
Catalino planeaba construir un templo en la cresta m�s alta...
con vistas al azul mar Egeo.
Primero, se debe construir una carretera y cortar piedras en la cantera desde...
los cimientos. La mano de obra se reuni� de todo...
el imperio. Esclavos de �frica y Galia, prisioneros de Asia...
y m�s all�. Esto era Patmos. Patmos y Catalino.
Flamino Martio, honorable se�or.
�Llegas tarde, Flaminio Martio!
�C�mo se explica esta p�rdida de tiempo?
Honorable Se�or, el prisionero, Juan el Viejo, es muy anciano,
y no pudo ir a buen ritmo.
Eres blando, centuri�n.
Patmos no es un lugar para gente como t�.
Ahora lleva a tus hombres y monta una guardia a lo largo de esa cresta.
Pero se�or, mis hombres no han comido en dos d�as enteros.
No me importa si t� y tus hombres se mueren de hambre, centuri�n.
S�lo ponlos de guardia.
�S�?
Sargento, �h�galos trabajar!
Vienes conmigo. Lev�ntate.
No hemos comido en dos d�as.
Enti�ndanme todos ustedes, los prisioneros son alimentados una vez al d�a.
Y es demasiado tarde para hoy.
Hace poca diferencia. �Todos van a morir!
El Reino del mundo...
se ha convertido en el Reino de nuestro Se�or, y de Su Cristo,
y �l reinar� por los siglos de los siglos.
�Est�s condenado!
Te damos gracias, Se�or Dios Todopoderoso,
porque has tomado Tu gran poder y has comenzado a reinar.
Todos ustedes, condenados. Ahora trabajen.
Mu�vete, mu�vete, perezoso. �Mu�vete!
El anciano hace su propio trabajo. �Ahora trabaja! �Contin�a!
- Berna. - Maranatha.
Maranatha.
Estuvimos aqu� en el plan soberano de Dios.
Aqu� porque �ramos cristianos.
Miembros de las Siete Iglesias,
sobre los cuales el Gran Pastor me ha dado la custodia,
y encarcelados juntos en Patmos.
Patmos, cuya esencia misma era el sufrimiento y la muerte.
Qu� compa�erismo tuvimos.
Qu� lazos se forjaron tan r�pidamente entre nosotros.
Miembros de la familia de Dios, privilegiados de sufrir por...
- Su nombre. - Jas�n, mi propio hijo en Cristo.
�Son s�lo tres a�os? Pareces mucho mayor.
Pero el esp�ritu, el esp�ritu no ha cambiado.
�Vuelve a tu trabajo!
Entiende esto, hombre de Cristo, si me das problemas,
si no trabajas, har� que te ejecuten,
que te crucifiquen. �Me escuchas?
�C�mo est�?
Si tan s�lo tuvi�ramos agua.
No deber�as haberlo tra�do aqu�.
No es uno de nosotros, es un traidor.
No deber�amos tener nada que ver con �l.
Pero es mi hijo.
No es realmente tu hijo.
Es mi hijo en Cristo.
�Qu� puede ser m�s real que eso?
�Vivir�?
S�lo Dios sabe.
Reza, Alejandro.
Todos vamos a morir. �Puedes verlo? No hay esperanza para nosotros.
Somos hombres perdidos. No tenemos nada, no somos nada.
M�ranos. Harapos, suciedad, enfermedades, inmundicias. Nos tratan como basura.
No somos nada, nada.
S� que la cruz ser� mi tumba.
Lo s�. As� muri� mi padre.
As� es como moriremos todos.
Vamos a morir, todos vamos a morir.
Nos vamos a morir. A morir.
Assos, Assos, c�lmate.
Calma.
Amados, no crean a todo esp�ritu. Nuestro Padre ha prodigado...
su amor sobre nosotros, porque somos llamados hijos de Dios.
Y eso es lo que somos, hijos de Dios.
El mundo no nos conoce, porque no lo conoci� a �l.
Lo que seremos, a�n no se ha dado a conocer.
Pero sabemos que cuando Cristo aparezca,
seremos como �l, porque le veremos como �l es.
No te preocupes ni tengas miedo, Assos. En la casa del Padre...
hay muchas mansiones. Cristo ha ido a prepararnos un lugar.
Si no fuera as�, nos lo habr�a dicho.
Y si se ha ido, vendr� de nuevo...
para llevarnos a estar con �l para siempre.
Jesucristo dio su vida por nosotros. Y debemos dar...
nuestras vidas por nuestros hermanos.
Maranatha.
Maranatha.
En esta terrible isla, hab�a un pueblo de pescadores donde,
desconocido para Catalino, otros miembros de la familia de Dios...
viv�an. Se enteraron de nuestra necesidad de comida y agua.
Y afortunadamente, a riesgo de sus propias vidas, vinieron a ayudarnos.
Maranatha.
Maranatha.
Mar�a, empez�bamos a pensar que algo terrible te hab�a...
- pasado. - Oh, no, el Se�or, �l cuida...
de m�. Estuve fuera estas �ltimas tres noches.
Es Jas�n. Hoy fue golpeado brutalmente.
Juan, esta es Mar�a. Vive en un pueblo de pescadores cercano.
- Mar�a, una seguidora de Cristo. - Una verdadera.
Ella arriesga su vida para traernos comida y agua.
�Trajiste agua? Por favor, d�mela.
Lev�ntale la cabeza, Sime�n.
Ahora despacio. S�lo un poco.
�Qui�n es este anciano al que llamas Juan?
No lo hab�a visto antes.
Es Juan el Viejo, de �feso.
�De verdad?
Lev�ntate, Mar�a. Lev�ntate.
Mar�a, s�lo soy un hombre. No te arrodilles ante m�.
Es cierto que he caminado y hablado con el Maestro.
Sin embargo, recuerdo cu�n a menudo sol�a decir, porque tanto am� Dios...
al mundo. Todos son amados por igual Mar�a. Yo no m�s que t�.
Todos somos iguales en Cristo.
Cada vez que nos encontr�bamos con el Maestro, as� nos besaba.
Vete en paz hermana m�a, el Se�or cuidar� de ti.
Tengo que irme ahora. El camino est� despejado. Regresar� lo antes posible.
Mar�a, �puedo pedirte un favor? �Crees que podr�as ser capaz...
de encontrarme algunos pergaminos y plumas para escribir?
Lo intentar�, Maestro. Por supuesto que lo intentar�. Ahora, adi�s.
En verdad, la familia de Dios es una familia de reyes y sacerdotes.
Qu� compa�erismo, qu� familia.
Soportamos mucho sufrimiento, pero como nos dijo Salom�n el Sabio:
"Hay un tiempo para llorar y un tiempo para re�r".
Sime�n, Sime�n. �Qui�n soy yo, eh?
Alejandro, eh...
Ahora enti�ndame todos ustedes, los prisioneros tienen permitido...
morir, una vez al d�a.
Y es demasiado tarde para hoy.
De todos modos, no hace ninguna diferencia.
Todos van a vivir para siempre.
- �C�mo te sientes ahora? - Mucho mejor. Gracias.
Soy yo quien debe agradecerte. Fue algo muy valiente lo que hiciste.
Te olvidas, Juan, yo soy el que traicion� a los cristianos...
en �feso. Soy un cobarde, un Judas.
No lo olvido, Jas�n. Recuerdo como dejaste...
tu primer amor y has sufrido por ello.
Pero hoy, cuando te paraste frente a este anciano y tomaste...
toda la fuerza de ese l�tigo, volviste a tu verdadero amor.
Eres mi hijo, Jas�n y Dios est� muy orgulloso de ti.
Eres un joven muy valiente.
�Lo suficientemente bien ahora para unirse a nosotros en nuestra fiesta de recuerdo?
Mar�a nos ha tra�do pan y vino, para que podamos recordar...
al Se�or. Este es el primer d�a de la semana.
- �Juan, nos guiar�s? - Como quieras, Byreer.
Jes�s dijo: "Yo soy la luz del mundo. Quien me sigue...
nunca andar� en tinieblas sino que tendr� la luz de la vida".
Tambi�n el salmista dijo: "El Se�or es mi luz y mi salvaci�n".
�De qui�n, pues, tendr� miedo?
Fue herido por nuestras transgresiones.
Fue molido por nuestros pecados.
Y el castigo de nuestra paz fue sobre �l.
Por sus llagas fuimos sanados.
Escribe en un pergamino lo que ves,
y env�alo a las Siete Iglesias, a Efeso, Esmirna,
P�rgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
He visto a uno que se parec�a a Jes�s.
Llevaba una t�nica blanca larga hasta los pies.
Y estaba rodeado con una banda dorada en su pecho.
Su cabello era blanco como la lana, tan blanco como la nieve. Y sus ojos...
brillaban como el sol. Sus pies eran como bronce refulgente...
en un horno. Y su voz era como el sonido...
de aguas turbulentas. En su diestra, sosten�a siete estrellas.
Y de su boca sal�a una espada aguda de dos filos.
Su rostro brillaba como el sol en todo su esplendor.
Debo escribirlo todo para que todos puedan escuchar lo que el Esp�ritu...
est� diciendo a las iglesias. Ahora s� por qu� Dios me envi� aqu�,
y por qu� tambi�n los envi�. Este lugar, este sufrimiento; son...
s�lo parte de su plan. No somos hombres perdidos, Assos. Nuestras vidas...
no son insignificantes, �utico. Tenemos una tarea para realizar...
que no se puede lograr en ning�n otro lugar. Oh, mis amados hermanos,
que feliz soy de estar entre todos ustedes.
No puedo decirles todo lo que he visto ahora, pero cuando Mar�a...
traiga el papel, s� que lo har�, porque Dios lo ha planeado as�,
lo escribir� todo.
S�, ya ves, despu�s de la muerte de Tiberio, Cayo lleg� al poder,
y dirigi� su atenci�n a toda la raza jud�a.
Los odiaba tanto que se apoder� de sus sinagogas,
y las llen� de estatuas de s� mismo.
- Eso debe haberlos enfurecido. - S�, s�, de hecho. Pero la iron�a...
del asunto fue que los cristianos sintieron que esto era...
un juicio divino sobre los jud�os porque no aceptaban...
a este Jes�s de Nazaret como su Rey. As� que ya ver�s, si no pas� mucho...
tiempo antes de que Herodes montara un ataque concentrado contra...
los cristianos. Asedi� a uno de sus ap�stoles, un hombre llamado...
Santiago y lo decapitaron. Ahora, lo interesante de esto...
es que Santiago es hermano de Juan el Viejo, que tenemos...
- con nosotros aqu� ahora. - �De verdad?, debe ser bastante anciano.
Oh, s�, s�, bueno, m�s de ochenta, deber�a decir.
�Sabes que es absolutamente extraordinario? Nunca hab�a visto...
seres humanos tan parecidos a asnos, su piel tan endurecida...
por los golpes, que cuando los azotas, te hieres a ti mismo m�s que...
cuando los hieres.
�Det�nganse! De rodillas all�. De rodillas. �Abajo!
Centuri�n.
Tr�eme a esos tres hombres.
Esto siempre pasa, se niegan a doblar la rodilla ante nadie.
Incluso ante m�.
Trae adelante a Juan el Viejo.
Su�ltenlo.
Se te permite hablar.
Muy noble Catalino.
Si un hombre dice que no ha pecado, �puede la verdad estar en �l?
Por supuesto que no, as� camina en la oscuridad.
Verdaderamente hablado mi se�ora. Porque el que dice que no ha pecado...
es un mentiroso.
Conozco al noble Catalino,
que tiene tantos enemigos como prisioneros.
Por la forma inhumana y cruel en que los trata.
No como si fueran hombres, sino como bestias.
Eres un pecador.
Si un hombre dice, amo a Dios, pero a�n odia a su hermano.
�l tambi�n es un mentiroso.
Porque el que no ama, no conoce a Dios. Porque Dios es amor.
Para probar su amor, Dios envi� a su �nico hijo Jes�s el Cristo...
a morir en la verg�enza. Para ser clavado por manos y pies. Para ser crucificado...
para que seamos perdonados.
Entonces, �qui�n es un mentiroso?
El que niega que Jes�s es el hijo de Dios, es un mentiroso.
Es el Anticristo.
Muy noble Catalino, �est�s a favor de Cristo...
o eres un Anticristo?
Soy un Anticristo.
Y t�, viejo, eres un tonto.
Pon a estos hombres a trabajar.
Centuri�n.
Ponlos en el nivel m�s alto.
Pronto veremos quien es el m�s grande.
�Cristo o el Anticristo?
Ah� arriba, viejo.
Tus palabras ser�n probadas.
Las crueles demandas de Catalino y sus hombres.
Las palizas constantes, la falta de comida, incluso de agua,
la experiencia devastadora de mi calvario con Jas�n en la cantera,
la emoci�n agotadora de esa primera revelaci�n de Patmos.
Todos juntos, casi consumieron toda mi fuerza.
Sin embargo, sab�a que estaba al principio del prop�sito de mi Se�or...
en traerme a Patmos.
�Qu� pas�?
Ha estado inconsciente durante tres d�as.
Jas�n. �C�mo est� Jas�n?
Jas�n, mi hijo.
Mar�a vino y trajo los pergaminos.
Eso es bueno. Tengo trabajo que hacer. Primero, debo escribir una carta.
�Alguien me puede ayudar?
- Alejandro sabe escribir. - Bien, eso me complace.
Por ti tambi�n, hijo m�o, has sufrido por m� y por los Evangelios.
Debo escribir a �feso. Jas�n era de �feso, �sabes?
Escuchen lo que el Esp�ritu le dice a la iglesia en �feso.
Conozco tus obras, tu arduo trabajo y tu perseverancia,
pero hay una cosa mal: has abandonado tu...
primer amor. Recuerda la altura desde la que has ca�do.
Si no te arrepientes, vendr� y te quitar� tu...
candelero. Queridos hijos, guardaos de los �dolos.
�Est�s listo ahora, Alejandro?
Listo.
Comienza con esto. Estas son las palabras de Aquel que sostiene las Siete...
estrellas en su diestra y camina entre los Siete...
- candeleros de oro, - Pero �a qui�n debo dirigirme?
Ah, s�. Dir�jete al �ngel de la Iglesia de �feso.
Estas son las palabras de Aquel que tiene las Siete estrellas en...
su diestra y camina entre los Siete candeleros de oro.
Estos cristianos no tienen miedo de morir.
�Por Cristo, o el Anticristo, soldado? �Qu� piensas?
No me pagan por pensar, sargento, s�lo hago lo que me dicen.
Bueno, piensa ahora. �Por Cristo o el Anticristo?
No estoy seguro.
Despu�s de escuchar a este anciano, tampoco estoy seguro.
Durante la fiesta de Baco, se nos concedi� un d�a de respiro.
No como un gesto de piedad, sino para que Catalino...
y la mayor parte de sus hombres, pudieran participar en las oraciones paganas...
y org�as bacarianas.
Sime�n pas� las primeras horas de esa ma�ana haciendo una cruz,
mientras que Macedonio inscribi� su propio nombre en una piedra blanca.
Assos ray� sin sentido en el polvo.
Tanto prop�sito y esperanza, habiendo salido de su coraz�n.
Catalino... �por qu� iba a venir a nuestra miserable choza?
Y en un d�a festivo.
�Qu� astuto plan recorre las oscuras cavernas de su mente?
De rodillas all�. Vamos, escoria, de rodillas.
- Eso no ser� necesario, centuri�n. - �S�, se�or!
En esta ocasi�n.
Ver�s, estos cristianos reconocen otra autoridad.
Un poder superior.
Bueno, estoy aqu� para mostrarles que s�lo hay...
un poder en este campo, el Poder Romano.
Y yo, soy ese poder.
�Entiendes eso, viejo?
�Cu�ntos m�s de tus corderitos deben morir...
antes de que aceptes lo inevitable?
�El poder me pertenece!
Y sus vidas...
son como esta peque�a llama.
Cuya pat�tica lucecita parpadea en este miserable agujero.
Y cuando est� listo,
la apagar�.
Bueno, bueno, bueno.
Nunca se diga que Catalino...
se neg� a cumplir los deseos de sus prisioneros.
- Centuri�n. - �Se�or!
Ll�vate a este hombre,
y ve que reciba una cruz que le aproveche.
Soldado, �ll�vatelo!
- Centuri�n. - �Se�or!
Registra a estos prisioneros.
�T�! Ven aqu�. �Vamos, hombre, mu�vete!
Pan, se�or.
�De d�nde sacaste este pan?
Robaste este pan de nuestra cocina, �no es as�, prisionero?
Yo no lo rob�.
Oh, s�, por supuesto, que est�pido soy. Se me olvidaba,
deber�a haber recordado que tu Dios convierte las piedras en pan.
�No dijo tu Jes�s, yo soy el pan de vida? El que come...
de M�, no morir�. �Verdad?
S�, bueno, pronto veremos qui�n va a morir.
Conoces la pena por robar, �no es as�, prisionero?
Muerte a espada, ll�vatelo.
�Espera! Espera. Tengo una mejor idea.
Te dejar� la elecci�n a ti, Juan el Viejo.
�Morir� o vivir�? Oh, todo es muy simple.
Todo lo que tienes que hacer es renunciar a este Jes�s...
y adorar a C�sar. �De acuerdo?
Oh, no hay prisa. Te dar� mucho tiempo.
Digamos diez d�as. �Ser� eso suficiente? �S�? Mientras tanto,
no habr� m�s pan para ti, ll�valo al foso.
Piensa bien, Juan. Recuerda, la elecci�n es tuya.
Elige a C�sar y �l vive; elige a Jes�s y �l muere.
Queridos hijos, esta es la �ltima hora,
y como han o�do, el Anticristo ha de venir; incluso ahora...
han venido muchos Anticristos. Conozco tus aflicciones...
y pobreza. Sin embargo, son ricos. No tengan miedo de lo que est�n...
a punto de sufrir. Sean fieles hasta la muerte.
No llores Assos. El mundo nos odia porque odi� a Jesucristo.
Ven, Se�or Jes�s, ven pronto. Maranatha.
Maranatha, Maranatha. �Estoy harto de escuchar tu Maranatha!
Ven pronto, Se�or. No era Maranatha. No llores, Assos.
No te preocupes, Assos. Todo estar� bien, Assos.
�No te das cuenta de que no est�n jugando? Sime�n ser�...
crucificado. Y Macedonio. Nunca negar�s a Jes�s, as� que ya est�...
casi muerto. Luego vendr�n por Byreer y por m�.
T� hiciste esto. Y por Alejandro. Finalmente, ser� tu turno.
Y cuando todos nos pudramos en el basurero, �entonces qu�? �Entonces qu�!
Se�or, t� lo sabes todo. Mu�strale a este joven que...
no debe temer las cosas que estamos a punto de sufrir. Mu�strale cu�n grandes...
son las cosas que debe sufrir por Tu nombre. Mu�strale, Padre, que...
no luchamos contra sangre y carne, sino contra principados...
y poderes. Y el gobernante de la oscuridad de este mundo.
Y contra la maldad en las alturas. Padre, ay�danos a ser...
fieles hasta la muerte.
�Cu�nto... m�s, Se�or?
- �Qu� dijo? - Dijo: "�Cu�nto tiempo?"
- �Cu�ntos d�as son ahora? - Son diez d�as. No puedo creer que...
- todav�a est� vivo. - Diez d�as... diez d�as.
�C�mo puedes seguir creyendo que hay alguna esperanza?
Estamos siendo destruidos lentamente. �Por qu�, Juan? �Por qu� Dios no hace algo?
Porque a Dios quiere permitir...
- este mal. - Eso sugiere que a �l no le importamos.
�utico, yo estaba all� cuando...
lo clavaron en la cruz. Lo vi morir. S� que le importa.
Justos y verdaderos son tus caminos,
Rey de las Edades. �Qui�n no te temer�, oh, Se�or, y glorificar�...
tu nombre. El que tenga o�do, oiga lo que el Esp�ritu...
dice a las iglesias. Al que venza, le dar� el derecho...
a comer del �rbol de la vida que est� en el para�so de Dios.
Sargento. Toma a este soldado y ve a buscar a los prisioneros.
Los he reunido a todos aqu� para que puedan ser testigos...
de un evento muy importante. Da un paso adelante, Juan el Viejo.
Saca a los prisioneros.
Hace diez d�as, hice una oferta muy generosa al l�der de...
los cristianos. Como todos saben, tengo el poder de la vida y la muerte...
en esta isla.
El prisionero Macedonio, ha robado pan de nuestras cocinas,
y hubiera pagado sus cr�menes con su vida, pero...
pero elijo colocar la decisi�n sobre si vive o muere...
en las manos de los cristianos. Despu�s de todo, �l es uno de ellos.
Ahora, todo lo que ped� a cambio de su vida fue que Juan...
se inclinara ante el C�sar y lo reconociera como dios.
Ahora, como un ejemplo m�s de mi generosidad,
ya he liberado al prisionero Sime�n. Todo lo que queda ahora,
es que Juan declare el veredicto.
Bueno, �qu� es lo que ser�, Juan? �Vida o muerte?
Se te acaba el tiempo, Juan.
�Te inclinar�s o lo matar�?
Ya est� muerto, se�or.
Es la segunda muerte la que los hombres deben temer.
Este Jes�s tuyo, �c�mo puede perdonar los pecados?
Porque s�lo �l es Dios.
Pecadores malvados, viles. Asesinos que han matado a los de tu especie.
�C�mo puede perdonarlos, c�mo?
Por eso muri� en la cruz, para salvar incluso al m�s vil...
de los pecadores.
Jes�s, no puede perdonarme.
Lo har� si se lo pides. Jes�s no rechazar� a nadie.
aquel que lo recibe. Ah�, eso lo termina.
Esta es la carta para Esmirna, Mar�a.
- �Lees Mar�a? - S�lo soy la hija de un pescador.
Hay muchos doctos que no tienen la devoci�n que...
t� tienes, hermana m�a. Lo que le he escrito a Esmirna...
es breve y va al punto.
No temas estas cosas que vas a sufrir. Porque el diablo...
arrojar� a algunos de ustedes a la c�rcel. Porque tendr�s...
d�as de tribulaci�n. A los que sean fieles hasta la muerte,
Dios les dar� la corona de la vida. El que venciere,
no sufrir� da�o de la muerte segunda.
Sime�n tiene a Esmirna.
- Aqu� est� la carta a P�rgamo. - Gracias, Alejandro.
Hay cosas que suceden en P�rgamo que me duelen.
Escuchen lo que el Esp�ritu le dice a P�rgamo. Aqu� est� el lugar:
Tambi�n hay all�, los que sostienen la doctrina de...
los Nicola�tas, cosa que yo aborrezco. Arrepi�ntete o vendr� pronto...
y pelear� contra ellos con la espada de mi boca.
Al que venciere, le dar� de comer del man� escondido...
y le dar� una piedra blanca y en la piedra un nombre nuevo escrito.
Que nadie conoce sino aquel que lo recibe.
Prot�gelos bien, Mar�a. Gu�rdalos hasta que haya terminado todos...
los escritos, luego los enviaremos al continente.
Dios mismo estar� con ellos y ser� su Dios.
Enjugar� toda l�grima de sus ojos.
No Habr� m�s muerte, ni llanto, ni dolor.
Ven y te mostrar� lo que debe suceder.
# Y �l reinar� por los siglos de los siglos, y reinar�... #
# por los siglos de los siglos. Rey de reyes por siempre jam�s y Se�or de... #
# se�ores por los siglos de los siglos, reinar� por los siglos de los siglos... #
# y siempre. Rey de reyes y Se�or de se�ores. Rey de reyes... #
# y Se�or de se�ores. �l reinar� por los siglos de los siglos, por siempre... #
# y siempre. Rey de reyes y Se�or de se�ores. Aleluya. #
# Aleluya, Aleluya, Aleluya... �Aleluuya! #
�Qui�n es digno? �Qui�n es digno de abrir...
el libro? �Qui�n es digno de desatar los sellos y desenrollarlo?
�Qu� dices en los cielos?
Ning�n hombre en el cielo, mi Se�or.
�Qu� dices en la tierra?
No hay hombre en toda la tierra...
digno, mi Se�or.
�Qu� dices en el reino...
del Hades?
Nadie de entre los muertos es digno de abrir y leer el Libro, mi Se�or. Nadie, oh, Se�or.
Nadie en ning�n lugar es digno de abrir el pergamino y decirnos lo...
que dice. Nadie es digno, mi Se�or.
El Hijo de nuestro Dios soberano es digno de...
tomar el rollo y romper sus sellos porque fue inmolado y...
con su sangre compr� hombres para Dios de...
cada tribu y naci�n.
Lee de nuevo las palabras de Las Revelaciones.
Cuando nuestro Se�or Jesucristo rompe cada uno de los Siete Sellos,
las restricciones que Dios ha puesto sobre la muerte y la destrucci�n...
se levantan. Y la humanidad rebelde recoge la cosecha...
de sus caminos inicuos.
Cuando el Cordero rompi� el Primer Sello, un jinete sali�...
a conquistar.
Hizo llover mentiras y enga�os sobre la tierra.
Sin infierno. Sin Dios. Sin derechos. Sin Dios. Sin error.
Sin Dios. Sin Dios. Sin Dios. Sin Dios. Sin Dios. Sin Dios...
Sin Dios. Sin Dios. Sin Dios. Sin Dios.
�Mentiras! �Mentiras! �Todo son mentiras!
Cuando se abri� el Segundo Sello, estall� la guerra en todas partes.
La anarqu�a barri� la tierra.
Despu�s de que se rompi� el Tercer Sello, el tiz�n y el moho destruyeron...
las cosechas y millones no pudieron comprar pan.
Oh. Oh, por favor, s�lo una miga. Por favor, es para mi beb�.
El Cuarto Sello se rompi� y la muerte y el infierno asaltaron la tierra.
El hambre, las enfermedades y los animales salvajes mataron a millones.
Agua. Agua.
Despu�s de que se abri� el Quinto Sello, los m�rtires cristianos gritaron...
- desde debajo de la tierra. - �Cu�nto tiempo pasar� antes de que dicte...
- un juicio? - �Y vengar nuestra sangre sobre...
los que habitan la tierra?
Cuando el Sexto Sello se rompi�, un fuerte terremoto oscureci�...
el sol y sacudi� la tierra, como una higuera en un fuerte viento.
Los l�deres mundiales lloraron porque las rocas cayeron sobre ellos.
Este es el d�a de la gran ira de Dios.
Cuando se abri� el S�ptimo Sello, hubo silencio en el cielo...
durante media hora, mientras Dios escuchaba las oraciones...
de los santos. Y vi tambi�n una multitud que ning�n hombre pod�a...
contar. Vestida con ropas blancas, de pie ante...
el trono. Y un anciano me dijo: "La tierra los alimentar�...
y Dios enjugar� todas las l�grimas de sus ojos porque...
han salido de la gran tribulaci�n sellando nuestras...
sellando nuestro testimonio con nuestra propia sangre". Tambi�n dijo que "El Cordero...
los conducir�a a fuentes de agua vivientes".
Alg�n tiempo despu�s, un gran terremoto sacudi� toda la isla,
y simplemente escapamos con nuestras vidas.
Queridos hijos, recuerden que la verdadera libertad...
est� en nuestro coraz�n con Cristo, no en nuestras circunstancias.
Silencio, por favor. Vamos a sentarnos todos.
No hay se�ales de ning�n romano.
�Quiz�s todos hayan sido asesinados! �No ser�a grandioso!
Ser�amos libres. Piensen en ello.
Somos libres. �Todos somos libres!
Assos, no somos libres.
Si los romanos no vienen por nosotros,
- tenemos que volver. - �Nunca! �Nunca!
Nunca voy a volver. Est�s loco por hablar as�.
Juan dile. Dile que est� loco.
Assos, Satan�s te est� destruyendo con enga�os,
pero he orado por ti para que tu fe no falle.
Ten mucho cuidado con lo que haces.
Est�s loco. �Est�n locos todos ustedes!
Somos libres, no ven que soy libre, soy libre,
�libre como un ave! �Soy libre!
�Libre! Ja, ja, ja, ja...
�Oigan! �Vamos!
Maranatha.
Oh, Se�or, ven r�pido.
Durante mi encarcelamiento en Patmos, Dios derram� sobre m�...
la plena Revelaci�n de su Hijo, el Se�or Jesucristo.
Tengo la m�s sincera esperanza de que vuelvas a leer,
el Libro del Apocalipsis, porque he registrado todo...
para que creas que Jes�s es el Cristo.
el Hijo de Dios. Y que creyendo en �l,
t� tambi�n tendr�s vida eterna.
En 96 d.C., despu�s del asesinato del emperador Domiciano, Juan fue liberado de Patmos.
La descripci�n completa de la visi�n de Juan se encuentra en El Libro del Apocalipsis.
Un Subtitulo de Olya.
Www.SubAdictos.Net...
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.