Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
9.000 euros.
- Tardaremos unos minutos en abrir la caja.
- Quiero sacar 9.000 euros.
(Tráfico)
(Bocinazo)
¿Qué haces? Espabila, coño.
(Bocinazo)
¡Mira por dónde vas, hombre!
(Gaviotas)
(Alarma)
Mamá.
¿Todavía estás así?
Mierda. ¡Mamá! Vamos,
que llegamos tarde otra vez. Dame los buenos días. Venga, ven.
Venga, vamos.
(SUSPIRA)
(Motor suave)
Mamá, ¿y la cama? ¿No la haces? No nos da tiempo, cariño.
No llegamos. La vida es así.
Venga, mamá. Voy, voy.
Ay, pero ¿tú has desayunado?
Sí, mamá.
¿Qué haría yo sin ti, mi amor?
Vamos, venga.
Adelante.
(Música pop instrumental)
No, a primera tengo mates.
Es a segunda cuando tengo que entregar el trabajo.
Pues te van a poner una notaza, ya verás.
Bueno, a ver qué dice la profe.
Si hubiese tenido más tiempo, me hubiera quedado mejor.
¿Mejor? Eso es imposible. Corre, venga, vamos.
Le faltaban las luces. ¿Qué dices? A mí me parece
que está genial. Me flipa, de hecho.
Solo lo dices porque eres mi madre. Pero ¿qué estás diciendo?
Escúchame bien. Escúchame, hijo, eres de los mejores de la clase,
¿sabes? Y eres inteligente, inteligente de verdad.
No te lo digo porque sea tu madre, sino porque es cierto.
Vale, como tú quieras. Pero venga, que llegamos tarde.
Vamos.
Cuidado, ¿eh? No te lo cargues ahora.
(Gaviotas)
Hola.
Sé que te gustan esos rompecabezas.
Cada mañana te veo con uno distinto.
Hacer siempre el mismo no tendría sentido.
¿Tú también trabajas en Vigo?
Sí, pero se vive mejor en Cangas.
¿Conoces el bar que hay al lado de la playa?
Los viernes hay actuaciones en directo.
No suelo ir a conciertos, hay mucho ruido.
¿Y...? ¿Vas a pedirme una cita?
Esa era la intención, sí.
No eres mi tipo, lo siento.
Vale.
Un gusto.
(Ambulancia)
Buenos días, Nico. Lola.
¿No estabas de vacaciones?
La semana que viene. Hoy solo llego tarde.
Qué raro.
Oye, creo que Barreiro te está buscando.
¿Barreiro, a mí? (ASIENTE)
No la habrás vuelto a liar, ¿no? No.
Creo, vaya.
Madre mía. Esto es el parking central, ¿no?
(ASIENTE) Pues ya están los periodistas rompiéndome
la cabeza con sus preguntas. (RESOPLA)
¿Le echas un vistazo?
Tú sabes que yo este viernes me cojo vacaciones, ¿te acuerdas?
Lo sé, lo sé, lo sé. Pero no creo que esto te lleve mucho.
Y hay que hablar con la viuda.
(SUSPIRA)
Vale, yo me encargo.
Adelante, por favor.
No lo entiendo. Todo iba bien.
Ya. Siempre es difícil encontrarle sentido a algo así.
Es que no lo tiene.
Estaba más feliz que nunca. Acababa de jubilarse
y habíamos encontrado la casa perfecta aquí, en Nigrán,
con vistas al mar. Es una zona preciosa, sí.
Nos mudábamos el mes que viene.
De verdad que no lo entiendo, ¿eh?
Escuche, ¿y no ha sucedido nada raro en los últimos días,
algo que se saliera de lo normal?
No.
Por pequeño que fuera.
Bueno, esta mañana sacó 9.000 euros de la cuenta.
En efectivo.
Lista. - ¿Conduces tú?
- Venga. - Salimos.
Tened cuidadito, anda.
Hola, Lola. Hola.
Oye, Nico. Dime.
¿Habías investigado tú el caso del suicidio en el hotel?
Sí, el doctor Pardo en el hotel Bahía.
Ah. Otro médico.
¿Cómo que otro médico? Tenemos un caso nuevo,
otro que se ha suicidado esta mañana.
(Teclado)
Se cortó las venas en la bañera. A las limpiadoras
que se lo encontraron casi les da algo, ¿sabes?
Acababa de tener un hijo. (ASIENTE)
Hace dos semanas. Tú imagínate cómo encontré a la viuda, pobrecita.
Esto no tiene ningún sentido.
¿Eso qué es, otra de tus intuiciones o qué?
¿Tú estás seguro de que fue un suicidio?
No, hombre, no, si te parece yo cerré el caso de cualquier forma
y me fui de copas. Nico.
Lola, nadie más entró en la habitación y la puerta
del baño estaba cerrada por dentro. Te digo yo que aquí hay algo raro.
¿Qué te apuestas?
No, no, paso, que me lías. Una cena.
Que no, que no, que me lías. Que no.
¿Y solo hay tres fotos de la escena?
Pide el resto del archivo, hija. Um.
(Notificación)
Doctor Pardo.
Hola. Buenos días.
Hola, ¿qué tal? Soy la inspectora Castro.
Soy Lola. Creo que no nos conocemos. La conozco.
Es inspectora jefe del grupo de homicidios.
Lleva 14 años en el puesto. He leído muchos de sus informes.
Son bastante confusos. Me lleva mucho tiempo entenderlos
para pasarlos al sistema. (RÍE) Caray.
Perdón. No, a veces no los entiendo ni yo.
Su porcentaje de resolución de casos es muy alto,
83%, es la primera del ranking. Ah, ¿sí, eh?
Guau.
Guau.
¿Y tú eres? Ágata Díaz, oficial de archivo.
Aquí tiene sus expedientes, inspectora.
No me llames de usted, mujer. ¿Tan mayor te parezco?
Bueno. No hace falta.
Como quieras. Pues nada, muchas gracias, Ágata.
Espera, ¿y este otro?
Oye.
¿Hola?
Doctor Muñoz.
Ágata,
¿este expediente que me has dado? El doctor Muñoz,
apareció ahorcado en su consulta de A Coruña.
Yo no te lo había pedido.
Hay varios indicios que coinciden en ambos casos.
Los dos eran médicos y se suicidaron.
Aparentemente.
El día anterior a su muerte, el doctor Muñoz sacó 8.000 euros
de su cuenta bancaria. Los agentes no lo encontraron
por ningún lado. Tenemos tres casos
que podrían estar relacionados. Dos.
El doctor Pardo y el doctor Muñoz, son dos.
Estoy investigando un tercer caso,
otro médico que se ha prendido fuego esta mañana en un parking.
¿Tú estás segura que puedes compartir esta información conmigo?
Eres policía, ¿no? Sí,
pero, según el reglamento interno, artículo 1.8...
Olvídate del reglamento. El doctor Otero también sacó dinero
antes de morir, 9.000 euros que se han esfumado por completo.
(Llamada)
Perdona.
Mierda. ¿Qué pasa?
El cole de mi hijo.
Sí. Sí, sí, sí, estoy de camino.
Bueno, es que hay un atasco en el centro horrible.
Yo creo que es un accidente o algo así.
Sí, llego en cinco minutos. No estás de camino.
Lo sé. Ágata, esto es muy interesante.
(SUSPIRA)
No, no.
Espera, espera, espera, espera, que ya estoy aquí.
No te vayas. ¡No te vayas!
Perdón, ya estoy aquí. Perdón, lo siento.
Hombre, vaya horas, ¿eh? Lo siento, lo siento.
Y te llamé, ¿y qué? Bueno, es que estaba...
No me cuentes lo del accidente, que yo también vengo del centro.
¿Qué pasó? Nada, que me han dado un caso nuevo.
Pero ¿tú no eras la que te ibas de vacaciones este viernes?
Pues las voy a tener que cancelar.
Pues, si quieres, cambiamos. Me quedo yo con la próxima...
No hace falta. ¿En serio? No me importa,
ya lo sabes. No, está todo controlado, Óscar.
Gracias. Como tú quieras.
Vamos, cariño. Venga. Para la próxima, me llamas,
yo lo recojo y te lo dejo en casa, ¿vale?
Gracias, Óscar. Eres el mejor. Sí, ya.
Vamos, cariño, dale un beso a papá. Venga, fenómeno.
Nos vemos en 15 días, ¿vale? Gracias.
¡Adiós, gracias!
Ay. Madre mía.
Lo siento, cariño. ¿Has estado esperando mucho rato?
No, pero menos mal que vino papá, porque la profe tenía prisa.
Ya. Ya lo siento.
Bueno, ¿y qué tal el día? ¿Cómo ha ido?
Bien. Me ha puesto un diez en el trabajo.
¿Qué dices? ¿En serio? Pero, bueno, ¡eres un crack!
Ya lo sabía yo. ¿Sabes cómo lo vamos a celebrar?
En cuanto lleguemos a casa, nos echamos unas partiditas
al juego ese de las hormigas. Son gusanos, mamá.
Bueno, lo que sean. Los voy a machacar igual.
Pero, primero, mejor hago los deberes.
Sí, claro. Sí, sí, primero los deberes.
Ágata. En la hoja de turnos,
ponía que entrabas a las 09:00.
Bueno, más o menos, ya sabes, nadie respeta los turnos.
Yo sí.
Hay otro indicio que coincide en ambos casos.
Ah, ¿sí? Cuéntame. Esta es una copia de los testimonios
de los dos expedientes. Lo he estado analizando
en busca de puntos en común y he encontrado que varios testigos
que vieron al doctor Pardo y al doctor Muñoz
justo antes de morir señalaron que parecían confusos.
¿Crees que estaban bajo los efectos de alguna sustancia?
(Comentarios y llamadas)
Ágata, vamos.
¿Esta es tu mesa?
Está muy desordenada.
Pues tendrías que ver mi casa.
A ver, entonces tú crees que hubo sumisión química.
Es verdad que la trabajadora del banco que atendió a Otero
dijo que estaba un poco raro. Los síntomas de Pardo y Muñoz
coinciden con la presencia de un alcaloide tropano.
He leído otros casos con indicios similares.
Este alcaloide tropano en la dosis correcta lleva a la víctima
a un estado de sugestión en el que se vuelve muy vulnerable.
Escopolamina. Exacto. Se utiliza en robos,
sobre todo. El ladrón lo administra a las víctimas
y estas hacen todo lo que le ordene. Bajo sus efectos, la víctima
pierde su capacidad para defenderse y puede ser persuadida para actuar
en contra de su voluntad. Incluso podría llegar a dañarse
a sí misma. Sí, lo sé,
pero ¿tanto como para suicidarse? No lo he leído en ningún expediente,
pero tal vez mezclada con algún barbitúrico...
Vale, pero yo he leído el informe toxicológico y no aparece nada.
Pero los exámenes se realizaron al día siguiente
y la escopolamina desaparece a las seis horas de la sangre.
¿Se puede saber qué haces tú en el archivo?
Tú tendrías que estar en mi equipo.
Ven, vente conmigo. Tenemos que ir a ver a la forense.
Tengo que trabajar.
Anda ya. Ya harás lo de los expedientes luego. Vamos.
Que no puedo. Que es una orden. Vámonos.
Escopolamina. Es un alcaloide tropano,
su uso es principalmente... Lo sé, soy forense.
Y tú, ¿de dónde sacaste esa teoría? Bueno, Ágata encontró
ciertas coincidencias con casos anteriores
en los que se usó escopolamina. Ah, nueva, de tu equipo.
No, trabaja en el archivo. En el archivo.
(ASIENTE) Está colaborando como experta en el caso.
Ya. ¿Podemos ver
los informes toxicológicos? Ah, sí.
Aquí tiene el informe, inspectora.
Ni rastro de escopolamina ni de ninguna otra sustancia.
¿Le puedo preguntar a qué hora practicó el examen, doctora?
¿Es una broma?
¿Cuándo lo has hecho? Pues hoy por la mañana.
Um. La escopolamina se une a los receptores de acetilcolina
directamente en el sistema nervioso central.
Es decir, que a las seis horas desaparece de la sangre.
Cierto, y por eso vuestra teoría no se puede comprobar.
O sí. Tal vez le inocularon la escopolamina por inhalación.
¿Por inhalación? El agresor podría haberle soplado
la escopolamina en polvo a la cara a la víctima,
provocando que esta aspirase el veneno. Así.
Y aunque el principio activo de la escopolamina desaparece
a las seis horas de la sangre, el sustrato permanece más tiempo
en la zona alta de las vías respiratorias.
¿Podríamos comprobarlo?
Sí, claro, pero eso me llevará más tiempo.
¿Puedo ver cómo lo hace?
(Bullicio)
Hola, Ágata.
Me acaba de llamar Pilar. Ya tiene los resultados.
Viene de camino y vamos a tener una reunión arriba
con el resto del equipo. ¿Te quieres venir?
No puedo, inspectora. Mujer, si solo va a ser un ratito.
Estoy trabajando.
Ya.
Y si... ¿Y si me equivoco y no sé contarles bien
lo de la escopolamina y los casos de robo?
No puedo.
¿De verdad no quieres saber si Pilar ha encontrado escopolamina?
¿No te puede ni un poquitín la curiosidad?
¿Tú lo sabes?
Tal vez, si vienes conmigo, tú también puedas saberlo.
Cinco minutos y voy.
Perfecto.
Te espero, ¿vale?
No toques nada.
Pilar.
Ah, pensé que ya estabas dentro. No, íbamos para allá.
¿Ibais? Sí.
¿Dónde vas?
Venga, vamos.
Vamos.
Por suerte, las vías respiratorias estaban intactas
y hemos podido tomar muestra, y había restos de sustrato.
Hay otra explicación. La escopolamina también puede aparecer
en medicamentos de uso común. - Pero ¿tanto como para suicidarte?
En algunos casos de robo, la propia víctima
ha vaciado su casa entera para darle todo a los ladrones.
Lo chequeo. Bueno, esto no es exactamente así.
Una cosa es vaciar tu casa y otra suicidarte, Lola.
Mezclado con ciertos analgésicos. Barbitúricos.
Puede tener ese efecto. La verdad es que suena rarísimo.
Es que son barbitúricos. Aquí veo uno de los casos de robo.
- A ver. Vale, ¿y los otros dos casos?
No hay pruebas de que fueran envenenados con escopolamina.
Tenemos los testimonios, Pilar. ¡Bah! Testimonios.
- Pone que la víctima le dio las llaves de su casa al ladrón
y dejó que se lo llevara todo, sin oponer resistencia.
- A mí esto del suicidio me cuesta creerlo.
A ver los expedientes. Yo sigo investigando.
Varios testigos que hablaron... (SE MEZCLAN LAS VOCES)
(RESPIRA ANSIOSAMENTE)
(VOZ LEJANA) ¡Policía! ¡Al suelo!
Ágata, saca los testimonios, por favor.
Una pérdida de tiempo. Ágata.
¿Qué le pasa?
¿Estás bien?
Ágata.
Espera.
Ágata.
(SUSPIRA)
Hacerme venir para esto.
¿De dónde dices tú que ha salido la chica esta?
Trabaja en el archivo.
Y a ti te parece buena idea meterla en el equipo.
Ha descubierto indicios de cosas que se nos habían pasado.
Esa chica tiene algo.
(RESPIRA ANSIOSAMENTE)
(MUJER) "Respira.
Respira."
¿Tú mañana cómo lo tienes? ¿Qué me vas a pedir?
Bueno, quería acercarme al hotel Bahía.
Venga, vale. A las 09:00 allí.
Gracias. Lola,
a las 09:00 es a las 09:00, ¿eh? Que sí.
Hasta mañana, Lola. Hasta mañana, Juan.
Juan. Lola, hasta mañana. Adiós, hasta mañana.
¿Qué pasa, Andrés? ¿Todo bien? Sí, todo bien.
Oye, ¿has recibido el informe que te he enviado?
¿El del homicidio? Sí. Sí, es que tenemos
que contrastar unos datos. Hablo con mi equipo y te digo algo,
¿vale? Venga, gracias.
Ah, no te olvides que el sábado es lo de la finca.
Ya, pero no me hagas trabajar mucho, que tengo el hombro fastidiado.
A recoger. Vaya.
Hola.
¿Qué haces aquí?
Estaba esperándote.
¿Cómo estás?
¿Me lo preguntas de verdad o es una forma de hablar?
Claro que te lo pregunto de verdad, me has dejado preocupada.
A veces me bloqueo cuando hay mucha gente.
Lo siento. No pretendía ponerte en una situación incómoda.
Vale.
Oye, Ágata,
¿te apetece que vayamos a tomar algo?
Todavía tengo un rato antes de ir a recoger a mi hijo.
Me tengo que ir. Espera. Espera.
Ágata, me caes bien y...
Y creo que tienes mucho talento. Serías una investigadora increíble.
Todavía no me has contado qué es lo que haces en el archivo.
¿Es tu primer destino?
¿No te gustaría más investigar casos?
Me tengo que ir.
(Trinos y graznidos)
TEA Galicia, Asociación de Autismo.
Pues podíamos organizar algo, ¿no? - Yo me apunto.
- Vale, pero ¿algo como qué?
- No sé, algo para salir un poco por ahí.
Es que no tenemos que juntarnos siempre aquí dentro, ¿no?
- Es verdad. - ¿Una ruta de senderismo,
por ejemplo? - Sí, por favor, me encanta.
- Pues Ágata sale mucho con la bici por ahí.
Seguro que conoces alguna ruta por aquí cerca, ¿no?
Um.
Oye, que estábamos hablando por aquí de quedar un día fuera
para hacer algún plan. ¿Os cunde? - Vale.
- ¿Sí? Qué guay. - Guay. Genial.
- Venga, nos vamos sentando y así podemos empezar. ¿Os parece?
- Vale. Sí.
- ¿No te apetece?
- Claro que me apetece, pero es que sé que luego voy a acabar
agobiándome seguro, porque va a haber música muy alta,
mucha gente, demasiada. Y, si me presentan a alguien,
me da dos besos, seguro. - Dios, es que no soporto
lo de los dos besos. No entiendo esa manía de la gente
de tocarse todo el rato. - No cambiaría lo que soy,
pero tengo 20 años. Simplemente me gustaría hacer las cosas
que hacen las chicas de mi edad. O sea, salir, socializar,
yo qué sé, pasarlo bien, ligar.
Es que siento que, cuando abro la boca, los espanto a todos.
- A mí me pasa lo mismo. El otro día, una compañera de trabajo
me enseñó una foto de su bebé. - Y le dijiste que era feo.
- Me preguntó qué me parecía.
¿Para qué preguntas si no quieres saber la verdad?
- Ya. - Bueno, es un código social.
- Es absurdo.
- Ágata, ¿te apetece contarnos algo?
Estaba pensando en lo que ha dicho Laura.
A mí también hay algunas cosas que me gustaría hacer
y no creo que pueda ser capaz.
Perdone, ¿viene a la reunión del grupo?
No, solo estaba buscando información.
Acompáñeme.
(Gaviotas)
Tú no has visto su mesa, Celia.
Es desordenada, es caótica. Es imprevisible.
Pero te cae bien. Sí, me cae bien, porque es amable,
y porque no se ofende cuando digo cosas honestas.
Y dice que podría ser una gran investigadora.
¡Ah! Pero ¿tú quieres ayudar en el caso o no?
No me lo quito de la cabeza. ¿Y cuál es el problema?
Que no puedo, Celia. Ágata, en estos dos años,
has avanzado muchísimo. Desde que te diagnosticaron,
no has vuelto a tener una crisis severa como esa.
Hoy mismo, en una reunión,
me bloqueé.
Ah. Ella no me entiende, Celia.
Pues explícaselo. Que no puedo, que en la comisaría
no lo pueden saber. No, en la comisaría no.
Pero a lo mejor ella sí, porque, por lo que dices, parece diferente.
A lo mejor, puedes confiar en ella.
No sé. Sí sabes.
Venga.
(GRAZNAN)
(Crujidos)
Mamá, por favor.
Perdón. Perdón.
(SUSPIRA)
¡Mamá!
Perdón.
(RÍE)
¿Qué, cenamos?
¿Todavía estás con los deberes?
Acabo de resolver el enigma de los nueve puntos.
A ver, ¿y eso cómo es?
Tienes que unir estos nueve puntos
con solo cuatro líneas rectas sin levantar el lápiz.
A ver. ¿Puedo probar?
Una.
Dos.
Tres.
Pero esto es imposible. A ver, espera, espera, ¿eh?
Voy, voy, voy, voy, voy. A ver otra vez.
Voy a empezar por aquí. Una.
(RÍE) Dos. Eh, ¿de qué te ríes?
Que te estoy viendo. ¿Qué te crees, que no lo voy a lograr?
Tres. Bueno, a lo mejor esta vez tampoco. ¿Dónde está la solución?
Ah, no. Sin trampa. Oye. Oye.
Oye, oye. No, no.
¡Para, mamá! Tú lo has querido.
Guerra de cosquillas.
Tortura china. Tortura china.
(RÍEN)
Ayer estuve hablando con Javi.
¿El de personal? Le estuve preguntando por tu amiga.
Juró el cargo hace dos años y su primer destino, el archivo.
Bueno, me lo imaginaba. Es joven.
¿A ti eso te parece normal? Yo qué sé,
ella tendrá sus razones, ¿no? Lola, coño, que el archivo
está lleno de gente que está a punto de jubilarse.
Anda, vamos al lío.
Lola, yo no sé muy bien que estamos haciendo aquí, ¿eh?
Esta habitación la tienen que haber limpiado mínimo 200 veces
desde que se mató Pardo.
Aquí es donde se cortó las venas, ¿no?
Sí.
Ahí mismo.
Mira esto.
El libro.
A ver. Ah, mira, sí, el "Ulises" de Joyce.
Es un poquito denso y duro de leer,
pero tanto como para cortarse las venas no lo veo.
No, mira el marcapáginas.
Parece una estampita religiosa, ¿no?
¿No serán ellas las que encontraron el cuerpo?
Sí, son ellas. Uh, genial.
Dale tú, que conmigo no se abrieron.
Mejor me encargo yo. Venga, vale.
Ya nos vino a preguntar su compañero.
Entonces no vieron nada fuera de lo común aquel día.
No. ¿Coincidieron con él
antes de que muriera?
¿Notaron si estaba algo confuso o desorientado?
Estaba normal.
¿Saben si entró alguien más en la habitación?
Tal vez recibió alguna visita. No, ese día no.
¿Ese día?
Nosotras no vimos a nadie.
Y deberíamos seguir trabajando. Claro, sí. Por supuesto.
No les molesto más. Por favor, si recuerdan algo.
Sí, sí, le llamaremos. Gracias. Adiós, buen día.
Hola.
¿Te apetece un café? Yo invito.
Así que solía tener compañía.
No puedo hablar de la vida privada de los clientes.
Venía con su amante. En el hotel no le gusta
que hablemos de estas cosas. Tranquila, no lo va a saber nadie.
Puedes confiar en mí, en serio.
Lo vi acompañado muchas veces, y no siempre era la misma mujer.
Prostitutas.
Se supone que no puedo hablar de esto.
(SUSPIRA)
Buenos días. Hola.
Policía Nacional.
¿Es usted Maite Fernández, viuda del doctor Pardo?
(ASIENTE) Le acompaño en el sentimiento.
Gracias. ¿Puedo pasar?
Por supuesto. Pase. Gracias.
¿Y de cuándo dices que son estas imágenes?
De ayer por la noche.
Es Ágata. ¿Qué hace? No sé.
Parece que está buscando algo.
Y hay más, ¿eh?
El doctor Otero fue su médico. El doctor Otero.
Llama a Lola, que venga volando.
La verdad es que tiene unas vistas impresionantes.
He leído en el expediente que acababan de tener un hijo.
Llevábamos toda la vida intentándolo.
Por fin lo habíamos conseguido.
Lo siento. Gracias.
(Llamada)
Disculpe.
Perdón.
Dígame, ¿su marido estaba bien? ¿Tenía algún problema?
Pensé que el caso estaba cerrado.
Bueno, estoy haciendo unas comprobaciones.
Hay algunas cosas que no terminan de cuadrarme.
Yo le puedo decir que mi marido y yo estábamos más felices que nunca.
¿Conoce usted el hotel Bahía?
Sí, claro. Es el hotel en el que...
Iba allí con otras mujeres, ¿no? Es eso.
¿Lo sabía? Mi marido llevaba muchos años
en terapia, adicción al sexo.
Se suponía que ya estaba mejor.
Llevaba un par de años muy centrado.
Pero ese día vi que habían vuelto a sacar dinero de la cuenta.
¿Cómo? ¿Lo sacó él mismo? 6.000 euros.
Los busqué por toda la casa, pero no aparecieron.
Ya imagino para lo que sería.
Lola, por fin. ¿Dónde te habías metido?
No te lo vas a creer. Estoy saliendo de casa de la viuda
del doctor Pardo y adivina lo que... Lola, escúchame, es importante.
Hemos revisado todas las cámaras de seguridad y Ágata estuvo ayer
por la noche en el parking. ¿Qué?
¿Qué?
No puede ser, ni de coña.
Pero que no, que tiene que haber una explicación.
Anoche estuvo en la escena del crimen.
Escúchame. No hagáis nada hasta que yo llegue.
Estoy ahí en 15 minutos.
¿Dónde está?
Llegando, 15, 20 minutos como mucho.
No vamos a esperar. Empezamos sin ella.
Bueno, podríamos esperarla un poco antes de...
Empezamos sin ella. Vale.
Cógete esto, anda.
Lola, tenemos que empezar.
¡Maldita sea!
Nos ha ocultado información relevante. Es sospechosa.
Te veo luego.
No quiero hablar de tus casos, no me hace bien.
Dime qué te gusta lo que haces en el archivo,
que estás contenta allí. Dímelo y te juro que te dejo en paz.
Sabía que al final te animarías.
Solo la estoy ayudando con este caso.
Sí, sí, ya, ya. - ¿Te lo estás pensando?
La oficial Díaz no está preparada para el trabajo operativo.
Está preparadísima para cualquier cosa.
¿No la has visto investigar?
Me cuesta dormir cuando tengo algo urgente que resolver.
Pasa y sube conmigo.
(Timbre)
Lola.
Necesitamos refuerzos. Tenemos una coincidencia de huellas.
Policía Nacional.
¡Corre, corre! Por allí, por allí.
♪ Antes de ti.
♪ Antes de mí.
♪ Y ante todo.
♪ Antes de ti, después de mí.
♪ Cierto.
♪ Estoy yo, oh, oh.
♪ Oh, oh, oh.
♪ Ah, ah. ♪
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.