Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Vengan, niños, y escuchen,
pues esta historia encierra una enseñanza.
Una que un día podría mantenerlos a salvo.
Así que acérquense y escúchenme bien.
Es la historia de la Niña Hermosa con el gorrito rosado.
Su nacimiento fue un obsequio para su padre y su madre
en un tiempo de gran sufrimiento y hambruna.
Todos en el pueblo concordaban en que era la niña más hermosa.
Pero una enfermedad se apoderó de ella,
y predijeron que su primer invierno sería el último.
Su padre no tomaba ese tipo de noticias a la ligera,
y se rumoraba que había una hechicera
con el poder de curar cualquier mal.
Solo se requería que su padre fuera valiente
y confiara en la oscuridad.
Y lo fue,
y confió.
Pero cuando la hechicera se llevó la enfermedad,
dejó un obsequio en su lugar.
Resultó que a la niña le había sido concedida la clarividencia.
Todos querían que les leyera su futuro,
pero después, nadie quería escuchar qué había visto.
Porque después de todo, nadie puede escapar de la muerte.
Y ella misma se aseguraba de eso.
Pronto, fue evidente...
que también tenía otros poderes.
Parecía que no perdonaría a nadie.
Ni siquiera a su padre...
que había sacrificado tanto por ella.
Entonces, se ordenó
que la niña fuera enviada de vuelta a la oscuridad que la creó.
La ocultaron lejos, en lo profundo del bosque,
totalmente sola,
sin nadie con quien jugar.
Sin embargo, ella tenía su propia manera
de hacer amigos.
Así que por favor, niños, tengan cuidado con los obsequios.
Cuídense de quienes los ofrecen.
Y de quienes están ávidos por recibirlos.
GRETEL & HANSEL UN SINIESTRO CUENTO DE HADAS
Los cuentos de hadas tienen una forma extraña de afectarte.
No recuerdo dónde estaba ni cuándo
escuché por primera vez la historia de la Niña Hermosa con el gorrito rosa.
Siento que la he conocido siempre.
Me pregunto cómo alguien tiene su propio cuento de hadas.
Y si yo querría eso.
Debes superar muchos problemas terribles.
Pero, usualmente, aparece un príncipe y te despierta.
Pero no hay príncipes por aquí.
Solo está mi hermanito.
Él me sigue a donde vaya,
y debo compartir todo con él.
Pero al menos, es mío.
¿Por qué te vestiste así?
Voy a ver a John Stripp.
Y a su esposa, si tiene una.
Mamá cree que necesita una criada.
Pero ¿por qué tus labios tienen un color extraño?
Bien.
Si llego a ver una miga de pastel,
te diré de inmediato.
¿De acuerdo?
¿Sabes leer?
No. Pero sé hornear y lavar.
Tu padre era granjero, ¿cierto?
Sí.
Falleció.
Mamá está sola ahora y hace lo que puede.
No creo que pueda hacer mucho hasta que esta terrible peste se haya ido.
Dicen que la tierra está maldita.
Solo con la incompetencia del hombre,
igual que todo lo demás.
En realidad, todo el sistema es ridículo.
Es absurdo que le demos la cosecha a un obispo,
y que no podamos alimentar a nuestras...
Deberías limitar las palabras que salen de tu boca.
Sí, señor.
¿Serías bondadosa con un pobre anciano?
Intenta llamarme "milord".
Sí...
milord.
Buena chica.
Verás que nuestros huéspedes lo prefieren.
Quiero preguntarte algo.
¿Aún eres doncella?
¿Perdón?
Puedes evadir mi pregunta,
pero esta seguirá siendo la misma.
¿Estás...
inmaculada?
¿Qué habría pasado si lo abofeteaba?
¿Me habría sentido orgullosa?
¿Habría sentido algo?
¿Habría sido muy difícil sonreírle?
¿Solo decirle "gracias"?
No necesitaba una criada.
Debes irte, Gretel.
¿Por qué?
No hay suficiente espacio.
Este lugar está lleno de fantasmas.
Fantasmas hambrientos,
de todo lo que ya no existe.
Tu padre se sienta allá.
Y pronto, me uniré a ellos.
No deberías hablar así.
Tomarás a tu hermano y te correrás al convento.
Arrodíllate ante las hermanas y ruégales que los admitan.
Hansel nunca sería admitido en un convento.
Y yo nunca pediría ser admitida.
Entonces, ambos pueden comenzar a cavar sus preciosas pequeñas tumbas.
Gretel.
Cuando tomen sus palas...
caven también una fosa para mí.
¡Lárgate!
O te cortaré en pedacitos.
Desperté a mi hermano,
y juntos huimos del único hogar que conocimos.
La puerta se azotó detrás,
y el grande y malvado mundo se abrió ante nosotros...
como una terrible boca.
Debiste quedarte con el hombre de esa casa.
No sabes de qué hablas.
¿Por qué siempre haces eso?
No es verdad. No soy una máquina.
Creas problemas. Habrías tenido tu propia habitación.
Habrías visto una miga de pastel tarde o temprano.
Nadie da nada sin pedir algo a cambio.
¿Cuándo volveremos con mamá?
¿Recuerdas a la viuda Hayes
que le daba huevos a papá antes de que las gallinas enfermaran?
Vive ahí arriba.
Quizá pueda darnos una cama.
¿Cómo ves tan lejos?
No tengo que ver las cosas para saber que están ahí.
¿Una mujer vive aquí? ¿Estás segura?
Estoy segura de que vivía aquí.
No huele como si una mujer viviera aquí.
Silencio.
Alégrate por el techo sobre nuestra cabeza.
Bueno, no es tan incómoda.
Vamos.
¿Crees que mamá esté bien?
Está bien mientras nosotros lo estemos.
Gretel,
¿estaremos bien?
Mientras dependa de mí.
¡Hermano!
¡Gretel! ¡Ayúdame! ¡Quítamelo de encima!
¡Oye!
Imposible.
Apuesto a que los echaron de casa.
Intentan arreglárselas solos con sus ropas y sus habilidades,
que no es mucho.
Tengo una hacha.
Pues la ocultas muy bien, jovencito.
Es decir, tengo un hacha en casa.
Silencio.
Con gusto los llevaré con los leñadores.
Son gente buena.
Pagan bien y tendrán comida si se la ganan.
Te darán un hacha nueva,
y te enseñarán a usarla.
A ti, niña,
te enseñarán a cultivar y a cocinar.
A no ser que el hombre halle un uso más obvio para ti.
Díganos, señor, ¿cómo podemos pagarle la comida?
Habría comido de no ser por nosotros.
No me gusta el conejo.
¿Qué quiere de nosotros?
No tienen nada que necesite o quiera.
"La bondad no pide recompensas.
Pero la crueldad es una herida autoinflingida.
Los malvados se ganan la vida engañando,
pero aquel que siembra la justicia, recoge la verdadera cosecha.
Quienes hacen lo correcto, vivirán.
Quienes practiquen la maldad, morirán".
Pero todos morimos.
Así es. Pero no en este momento.
Coman hasta llenarse y después les prepararé un baño.
Este niño está tan sucio
que pasaría por abono si no fuera por el blanco de sus ojos.
¿Es seguro confiar en alguien que aparece justo cuando lo necesitas?
¿No parece que hubiera estado esperando, enroscado como una serpiente?
Sigan hacia el oeste por dos días y dos noches.
Sigan el camino que tracé,
y hallarán lo que están buscando.
Si se desvían, se encontrarán con los lobos.
En ese caso, no se queden a platicar con ellos.
Son encantadores y lindos, pero terribles para conversar.
¿Por qué no nos quedamos con el cazador?
Si quisiera niños, creo que los habría procreado.
¿"Procreado"? ¿Cómo?
¿Tengo que explicar todo a detalle?
Pero mamá no nos procreó.
Las aves nos dejaron en su ventana.
Tienes razón, Hansel.
Qué tonta he sido.
¿Terminaste?
Sí, y aún tengo hambre.
Eso te pasa por comer tanto.
¿Recuerdas a papá?
No, no mucho.
Cuéntame otra vez esa historia.
La de la Niña Hermosa con el gorrito rosa...
No ahora.
Es escalofriante y empezarás a ver cosas que no existen.
O que quizá sí.
No me da miedo.
Y me ayuda a dormir.
Gretel, tengo miedo.
No hay nada ni nadie aquí afuera.
Gretel.
Siempre traté de decirle a mi madre que podía ver cosas,
como si soñara despierta.
Pero siempre me dijo que lo mantuviera en secreto,
y que las niñitas jamás deberían...
¿Qué diablos estás haciendo?
Practicando para cuando conozcamos a los leñadores.
Dijiste "diablos".
¡Oye!
¡Toda esta práctica está haciendo ruido innecesario!
Lo siento.
Tengo hambre.
Yo tengo más hambre que tú.
Porque eres un cerdo.
Tú eres una cerda más grande.
Tienes razón. Lo soy.
¿Cuándo comeremos de nuevo?
¿Gretel?
Gretel, me muero de hambre.
Parece una seta.
Sí. Pero como las personas, son diferentes entre sí.
Este podría ser venenoso.
¿Cómo saberlo?
Creo que podemos preguntarles.
Bueno, todos estamos aquí, gusto en conocerlos.
No hemos comido en mucho tiempo.
Y para ser completamente honestos,
pensábamos, muy seriamente,
en comerlo.
Así que por favor, díganme, cositas extrañas,
¿son comestibles o no?
¿Qué dijo?
Por extraño que parezca, creo que dijo "Cómeme".
Sígueme.
Ven conmigo.
Sígueme, hermana.
Gretel,
¿eso es real?
Si no lo es, nosotros tampoco.
¿Hueles eso?
¡Gretel, huele a pastel!
Oye.
¡Suéltame!
Gretel, huele a pastel,
y no puedo resistirlo.
Gretel, necesito comida.
Quédate donde pueda verte.
Tienen un tobogán.
Pero no veo a ningún niño.
También huele a tocino.
Mira por la ventana.
¿Y bien?
¿Qué ves?
El paraíso.
¿Qué?
¡Gretel, mira!
Hansel.
¡Hermano!
Tú debes ser la hermana de la que tanto me habló.
Ten cuidado, querida.
Odiaría que empezaras algo que no puedas detener.
No pretendíamos robarle, señora.
¿"Señora"? ¿Crees que estoy casada?
¿Ves un grillete en mi tobillo?
Pero díganme cómo llegaron a mi bosque,
y tan encantadoramente solos.
Nuestra madre tiene problemas.
Normalmente, es lo primero que experimenta una madre.
Mi hermana no quiso ir al convento.
Guarda silencio.
Dudo mucho que un convento sea el lugar
para una niña ávida de aventuras,
aunque no tenga mucha carne en los huesos.
¿No espera invitados?
¿Invitados? Preferiría tener cucarachas.
Solo me aseguro de que no tengan piojos
antes de que se acuesten en mis almohadas.
¡Auch!
Suficientemente limpio.
Ahora, coman.
Y descansen.
Ya preparé las camas para ustedes.
Gracias.
Pero en realidad,
solo fue una parada, debemos continuar.
Leche,
es buena para los huesos.
Un cabello aquí, otro allá.
Mis ojos son más grandes que mi estómago, obviamente.
Y tu boca es demasiado grande para tu boca, obviamente.
Mi madre me asesinó.
Mi madre me comió.
Qué lindo pajarito soy.
Qué lindo pajarito soy.
Qué lindo pajarito soy.
¡No!
A desayunar.
¿No más carne para ti, querida?
No, gracias, señora.
Puede comerse todos los vegetales del mundo,
mientras yo solo como carne y crezco fuerte como un buey.
Ella crecerá suficientemente fuerte.
Igual que el buey con sus huesos hechos de vegetales
jala la carreta y al hombre gordo encima.
Bueno, uno más que se rompe.
¿Le ayudo a limpiar?
¿Cómo dices, querida?
A cambio de su generosidad,
podría limpiar en vez de usted.
Eso es algo diferente.
Sé hornear y lavar,
cambiar las sábanas,
o cuidar a los animales que necesiten cuidados.
Y yo puedo cortar madera.
-Puede aprender. -Bueno, podría hacerlo.
Usualmente, no empleo niños,
pero en este caso, me parece un trato justo.
Solo hasta que nos vayamos a buscar algo más estable.
Pronto trabajaremos con los leñadores.
Bueno, parece que tendrán que esperar un rato.
Yo los encontré primero.
La puerta corrediza a tu derecha.
La lejía y el vinagre están en esa repisa.
Jabón hecho de grasa animal, allá.
Alza la hoja así,
después bájala despacio.
Muy bien.
Cuando hayas aprendido, podrás afilar las del cobertizo.
Vaya, vaya. Qué hermoso eres.
Hay que atender eso.
Aunque no lo parezca, estás a punto de resfriarte.
Ven, déjame mostrarte algo.
Regaliz, ajo, caléndula,
liquen, milenrama, astrágalo,
y finalmente, uña de gato.
Toma.
¿Qué?
Bébelo.
Yo no...
Mañana serás una niña nueva.
Si no mañana, pronto.
Como sea, habrás dado un primer paso.
El fétido olor es solo un feo guardián frente al palacio de las maravillas.
Deja que te detenga o mira qué hay adentro.
¡No te quedarás ahí!
Estúpidos árboles.
Ya aprenderás.
Siempre recuerda,
el rey tiene miedo y con justa razón.
Porque la reina puede hacer lo que le plazca.
Gretel,
está desnudo.
Tu turno.
-Caerá una tormenta. -No es verdad.
Guarda silencio.
Estuve fuera todo el día.
Conozco las nubes de lluvia y no había ninguna.
De todos modos, traje tu hacha por precaución.
¿Cómo lo supo?
Porque las mujeres a menudo sabemos cosas que no deberíamos.
¿No es así, Gretel?
Gretel no es una mujer.
¿Ah, no? ¿Entonces?
¿Qué?
¿Una serpiente? ¿Una rana?
¿Un cerdo?
No nos mires.
No nos mires aquí.
En nuestro agujero en la tierra.
Hemos envejecido aquí.
No nos mires.
No nos mires aquí.
Bajo la tierra.
Hemos envejecido aquí.
No nos mires.
No nos mires.
No nos mires.
¿Los sueños que tenía
eran solo por comer tanta grasa antes de dormir?
¿Eran un mensaje?
¿Una advertencia?
¿Estaba ignorando mi intuición?
Oye.
Deberíamos irnos, no abusemos de su hospitalidad.
¿Qué?
¿Irnos?
Sí.
Y buscar a los leñadores, como dijimos.
Hallamos trabajo que hacer aquí.
Y no puedes ignorar la comida.
Hay algo malo aquí.
Pero es tan placentero.
Pero dime qué hay detrás de eso.
Hay cosas aquí, cosas malas.
¿Qué cosas malas?
En primer lugar, la abundancia.
¿Qué significa eso?
Significa "demasiado".
Hay demasiado, no está bien.
¿Dónde están los animales?
¿De dónde saca la leche?
¿De dónde hace aparecer su desfile sin fin de pasteles?
Hay almas atrapadas en esta casa o debajo de ella.
¿Por qué siempre ves un problema?
¿Algo detrás o debajo? ¿Algo oculto?
Porque el grande y malvado mundo es lo que es.
Ahora estamos a salvo del mundo. ¿No es eso lo que quieres?
Quizá mañana pueda enviarme por víveres.
Mamá dice que sé elegir los vegetales.
No será necesario.
Las ciruelas solo se conservan tres días fuera de temporada.
Y ese jamón no tiene sal, debe estar rancio.
Sin embargo, no es así.
¡Sí!
Hansel, Gretel.
Estaba sucio, ¿cierto? Seguro estaba empapado.
Busca otro en la alacena del pasillo.
En la parte de atrás.
Cuando lo encuentres, quiero enseñarte algo.
Estás pensando, "Mira en el cobertizo".
Hallarás sierras que afilar para los huesos de los fallecidos.
Estás pensando, "Mira en el cobertizo".
Hallarás sierras que afilar para los huesos de los fallecidos.
¿Qué come con sus dientes, pero su hambre no satisfizo?
¿Estás teniendo sueños?
Algunas noches.
Otras, no duermo en absoluto.
¿Despiertas
escuchando al bosque?
Bien.
El aire está lleno de abundancia.
Solo debes estirar el brazo y tomarla.
Ese es tu poder,
ver lo que está oculto y tomarlo.
Una mente pequeña solo cree en lo que puede ver.
Forja un pequeño cuadrado,
y espera a que lo tomen,
sin preguntarse qué rige su destino.
Pero nosotras sabemos que somos las dueñas de nuestro destino, ¿cierto?
Aquellas como tú y como yo,
comulgamos con la Gran Proveedora.
Ella nos da semillas de abundancia,
y las cultivamos en nuestro jardín.
Lo cosechamos y con él,
impartimos justicia.
Dice "nosotras", pero yo no he acordado nada.
No está en tus manos estar o no de acuerdo, querida.
Es algo innato.
Puedes ignorarlo...
o aprender a dominarlo.
Ahora,
el ungüento.
Le agradas.
Ahora, dile qué hacer.
¿"Decirle"?
Sé que has hablado con las cosas antes.
¿Qué puede hacer?
Puede hacer más que quedarse ahí inerte.
Al final, decidiste aprender a dominarlo.
Pero ¿cómo...?
Piensa menos, querida, y conoce más.
Adelante.
Está esperando a su amo.
Los huesos de los fallecidos.
Los huesos de los fallecidos.
Los huesos de los fallecidos.
Dale otra mordida.
No quiero hacerlo.
Aun si me mordiera, no le devolvería la mordida.
Pero es tu favorito, mi pequeño campeón.
Hasta rellené la corteza.
Y mañana habrá otro igual,
así como el sol saldrá,
y sin tantas explicaciones.
Silencio. No seas grosero.
Cállate y come tu comida.
¿Qué hacen todo el día juntas?
Me enseña.
Cosas que podrían salvar mi vida, cosas valiosas.
No es nuestra madre.
Sí, tienes razón.
Tiene mucho que dar.
No lo entenderías, hay muchos obsequios aquí.
Siempre dices que no hay obsequios en este mundo.
Que nadie da nada sin pedir algo a cambio.
Así que dime,
¿qué te está pidiendo a cambio?
Tengo miedo,
y quiero irme a casa.
Quiero ver a mamá.
Ambos sabemos que no hay nada ahí.
¿Y los obsequios?
¿Lo olvidas? ¿Olvidas temer a los obsequios?
No tengo miedo.
¿Qué hay de la historia? "Una vez, nació una niña."
Esto es diferente.
"Todos en el pueblo concordaban en que era la niña más hermosa".
Deberías guardar silencio.
"Resultó que a la niña le había sido concedido..."
Cierra la boca, niño.
Yo escribiré mi propia historia.
Gretel.
¿Quieres irte?
Te mostraré cómo.
¡Gretel! ¡No me dejes!
¡Gretel!
Sígueme.
Sin duda, solo había sido una pesadilla.
El deseo de deshacerme de él era muy real.
Pero dejarlo solo de noche en el bosque, jamás podría ser verdad.
¿Hansel?
Está afuera enfadado,
culpando a la fortaleza de los árboles por su propia debilidad.
Es un niñito.
Hasta la piedra más pequeña dificulta tu camino
cuando se mete en tu bota.
Lo tomaste como una carga.
Pero anoche te la quitaste de encima.
¿Lo hice?
¿No fue así?
No eres su madre.
Aún así, no recuerdas
haberlo perdido de vista alguna vez.
No debería estar solo en el bosque.
Quizá no.
Pero, definitivamente, tú sí.
Debo irme a dormir,
para buscar a mi hermano al amanecer.
Excelente plan.
Pero me asusta no poder conciliar el sueño.
¿Me prepararía algo que me ayude a dormir?
Te prepararé algo apropiado. Siempre funciona.
Dormirás como un bebé...
Un bebé que duerme en los brazos de su madre.
Sí.
Gracias.
Ten cuidado con las pociones para dormir.
Una hoja o una rama en la porción equivocada,
y será una mezcla muy diferente.
Una sopa de pesadillas.
Buenas noches, entonces.
Vamos. No deberías estar aquí.
Vamos, mírame.
Ya no importaba si lo había soñado o si realmente lo había vivido.
El horror de lo que había visto debajo de la casa
era prueba de lo que ya sabía.
Ahora solo podía conservar la calma y fingir que no sabía nada,
solo lo suficiente para engañarla.
Qué inquietante noche, ¿no?
¿Sentiste el viento descendiendo de las montañas,
chocando contra las ventanas del lado este?
Supongo que no.
Seguro fue producto de mi poción para dormir.
¿Viste que hay leche fresca?
Sí.
Deliciosa.
¿Alguna señal de nuestro pequeño fugitivo?
No, ninguna.
Bueno, me mantendré muy atenta.
¿Va a algún lugar?
No es usual que la Naturaleza me llame,
pero cuando lo hace, intento responder.
Vigila la tetera.
Prepárame una taza de té para cuando vuelva, eso me gustaría.
Y deja la comida afuera.
Quizá quiera comer un poco más tarde.
Bendice el día si te atreves a desear nacer de nuevo.
He estado pensando,
quizá sea mejor que Hansel no esté con nosotras.
¿Sí?
Pronto te temería,
como todos los hombres, si son inteligentes.
Y el miedo, fácilmente, se convierte en odio.
Es mejor que te recuerde como eras,
en vez de lo que estás destinada a ser.
Con todo lo que me está enseñando, ¿algún día seré muy poderosa?
Lo serás.
¿Podré controlar y dominar todo?
Casi todo.
Debemos aceptar nuestras debilidades.
¿Tiene alguna? ¿Es vulnerable a algo?
Solo lo que se ha llevado una parte de mí.
Solo lo que se ha llevado una parte de ti.
Y para ti, eso será veneno.
Y por eso, deberás consumirlo,
para que no te consuma primero.
¿Consumir veneno?
¿De qué otra forma desarrollaríamos inmunidad?
Pero lo que sucede con el veneno
es que nada en el grande y malvado mundo,
sabe tan dulce.
¿Qué hizo con mi hermano?
Solo lo estoy quitando de tu camino.
Él es todo lo que tengo en este mundo.
Dilo otra vez y convertiré tu lengua en una flor,
para recordarte lo linda y tonta
que has elegido ser, temporalmente.
O puedes seguir el camino que te he revelado.
Haga lo que quiera conmigo,
pero solo si lo libera.
Jamás podría hacer eso.
¿Por qué no?
Porque ese niñito es tu veneno.
Lo único que queda es hacerlo delicioso.
No puede hacerlo.
Querida,
no recuerdo un momento
en el que me importara más hacer otra cosa.
Envidio
que estés frente al umbral de tu propia experiencia,
con el futuro por delante.
Ser joven otra vez.
Buen equilibrio.
Admiro el esfuerzo.
Pero tengo más curiosidad de saber,
por qué querrías hacerme dormir cuando hay tanto que hacer.
No haré lo que quiere.
No soy como usted.
Estamos hechas de la misma sustancia.
La misma carroña.
De lo contrario, cómo sabrías mi historia sin habértela contado.
¿Su historia?
Nos fue concedido el mismo obsequio,
la misma magia...
igual que a ella,
con su gorrito rosa.
¿Cómo sabe mi...?
Sé que es tu historia favorita, pero la has estado contando mal.
Es verdad,
era la niña más hermosa, y todos lo notaban.
Pero por dentro,
estaba podrida hasta la médula
y era tan dulce como el vinagre.
Incluso yo la odiaba,
y era su madre.
Porque me lo quitó todo.
Y me habría destruido a mí también,
si no me hubiera deshecho de ella primero.
Así que la devolví a la oscuridad que la había creado.
Y pensé que ese sería el final.
Pero me equivoqué.
Se quedó conmigo.
En mis pensamientos, en mis sueños, pegada a mí como mi sombra,
prometiéndome una muestra de los poderes que tenía.
Solo se requería que fuera valiente
y que confiara en la oscuridad.
Y lo fui,
y confié.
E igual que ella, me despojé de todos mis otros apegos.
No dejé nada en mi plato.
Me comí a mis hijos.
Estaba tan hambrienta de conocer mis propios poderes
que casi no mastiqué.
Adopté el disfraz de una anciana
para parecer amable y débil.
Construí una casa para nosotras,
una con una cocina adecuada y un comedor.
Podría nombrarlos a todos si hubiera tenido que hacerlo.
Uno se llamaba Thomas y otra, Isabella,
mi querido William
y mi hermosa Elizabeth,
Harry y Sarah.
Paul y Kate.
Y ahora, solo para ti,
Hansel.
Solo deshazte de él y acepta tus poderes.
Un niño tan dulce.
Dulce, rollizo y hermoso.
¿Dónde está?
¿Dónde está mi hermano?
No seas impaciente.
¿Quién sabe? Hasta podrías disfrutarlo.
Solo espero que tengas hambre.
Hora de dormir...
pequeñito.
Dale un beso de buenas noches a tu hermana.
Hermano, escúchame.
Sé que estás ahí. Voy a sacarte.
Aunque estés cegado, nos volveremos a ver.
Es mi promesa para la eternidad.
Suficiente.
Ahora, a la cama.
Qué buen niño.
Qué sorpresa.
¡Hansel, detente!
¡Hansel!
Gretel.
No hables.
Estás a salvo.
Y lo estarás, mientras dependa de mí.
Pero ¿qué hay de ella?
Ya no vive aquí.
Gretel, tienes miedo.
¿De qué?
¿Del mundo?
No...
solo de mí misma.
Siempre tendrás una parte de mí.
Una parte de mí que no tomaste, sino que te di gustosa.
Te acompañará cuando te vayas.
¿Cuando me vaya?
¿Sin ti?
Sí.
La historia que compartíamos ahora se divide,
y tomaremos caminos separados.
El tuyo te llevará a lo que necesitas encontrar.
El mío me hará crecer.
Le he dicho que te cuide bien.
Se asegurará de que llegues a salvo.
Gretel, nos volveremos a ver.
Pero ¿adónde me lleva?
Dejarlo ir no fue difícil.
Si va a hallar su camino, no puedo interponerme en él,
así como él no debería interponerse en el mío.
Ella tenía razón al menos en eso.
Que encuentre su propia historia,
y su propia valentía para vivirla...
así como ahora yo viviré la mía.
Tengo mi propio poder que desarrollar.
Lo ayudaré a crecer,
y confiaré en que sabré utilizarlo.
Sé que la elección es mía.
Puedo alimentarlo de oscuridad o darle mucha luz.
Miré, observé,
y lo entendí.
Con su captora muerta y sus fuegos extintos,
eran libres de irse...
y descansar en paz.
Y yo era libre.
Para irme y no volver jamás,
o quedarme y construir algo nuevo sobre todo lo que había sido destruido.
Sabía que mi camino se revelaría,
y todo lo que necesitaba era ser valiente
y confiar en mí misma.
Y soy valiente.
Y confiaré en mí misma.
Subtítulos:MONSERRAT LÓPEZ DEL FIERRO
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.