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[música]
[música]
[música]
[música]
[música]
[música]
[música]
[música]
[música]
[campana]
[campana]
[música]
[música]
Ah.
Durante siglos, pueblos orientales han
conocido las distintas fuerzas y
[carraspeo] leyes ocultas,
una de ellas, la clarividencia.
Todos tenemos una energía que nos rodea
y por la intensidad de esa esencia, los
que tienen poder telepático y poder
visual pueden leer nuestras mentes y ver
más allá de nuestros ojos.
Esa energía es radiación de una fuerza
vital intensa.
Y cuando el ego se para del cuerpo,
marcha por el espiral del tiempo que no
termina nunca.
que no se junta jamás.
Efectivamente, fue un terrible accidente
en el que murieron todos. Sus cuerpos
fueron carbonizados más allá de una
posible identificación.
¿Y cuál fue el total de las víctimas?
26, incluyendo la tripulación.
26
Tiene usted la lista de los pasajeros
que subieron a bordo.
Tome. Son 26,
dice usted. 26.
Sí.
Pero si aquí están los nombres de tres
famosos científicos.
Frederick Snin, alemán, famoso astrónomo
y un experto en el cálculo
infinitésimal. El profesor Leardo Druso,
nacido en Roma, de origen asirio y que
fue distinguido con el premio Nobel de
Física. Y mire usted, el escocés James
W, el hombre que logró duplicar la
potencia de los motores de energía
nuclear. Y dice usted que los 26
pasajeros murieron,
sin lugar a duda, carbonizados. El avión
explotó al chocar y se incendió
inmediatamente. Los que no murieron por
el impacto perecieron envueltos en
llamas. Es muy lamentable la pérdida de
todas esas vidas y la de esos tres
científicos. El mundo esperaba que la
declaración de ellos resolvería muchas
dudas y despejaría también varias
incógnitas respecto a la mente humana.
Su declaración es muy interesante, pero
tanto como la mente,
como le estaba diciendo, señorita, los
tres científicos desaparecidos venían
después de haber estado trabajando
encerrados durante un año en el
laboratorio del profesor John Tindall,
situado en el Golfo de Carpentaria,
Australia, precisamente en Ctown. Ellos
estaban trabajando en una fórmula que
iba a sombrar al mundo y que fue
descubierta precisamente por el maestro
Tindal. Tindal,
un momento.
Tindal. John W. Tindal, físico islandés,
también premio Nobel, descubridor del
desplazamiento del centro magnético de
la Tierra, encontrado muerto hace unas
horas en su casa de la playa de
Carpendaria. El diagnóstico es que se
cree que un ataque cardíaco fue la causa
de su fallecimiento, pero yo sospecho
que fue asesinado. Pero, ¿cómo supe
usted eso? Apenas acaban de llegarme las
últimas noticias internacionales.
Le dije que esos cuatro científicos
estaban trabajando en una fórmula
secreta relativa al control de la mente
humana. Yo estaba siguiendo sus estudios
por telepatía y precisamente cuando me
encontraba en un profundo estado de
concentración fue cuando recibí la señal
de la muerte de Tindal. Instantes
después ocurrió la explosión del avión.
Ya le he dicho repetidas veces, amigo
Zovec, que yo no creo en esas patrañas
de la telepatía.
Dígame de verdad, ¿qué significa
telepatía?
La telepatía, señorita Lila, podríamos
definirla como un fenómeno
extrasensorial experimentada por un
sujeto, como en este caso yo, y que se
relaciona con un acontecimiento
sobrevenido en el mismo momento, pero a
una distancia o circunstancias como las
de ahora, en las que parece
materialmente imposible que yo pueda
conocerlas. ¿Me explico?
Va a ser difícil que me haga comulgar
con ruedas de molino,
coronel. Yo no tengo ningún interés que
usted me crea o no. Lo que sí tiene
interés es que había 26 personas a
bordo, tres de la tripulación y el resto
pasajeros. Y usted dice que todos
murieron, ¿no es así?
Es la tercera vez que me lo preguntan.
¿Por qué?
¿Por qué? Porque no me lo explico.
Porque cuando percibí la explosión del
avión, percibí también que solamente
habían muerto 25 personas. ¿Me explico?
25, ni uno más. ¿Ya vio usted la lista?
Se ha comprobado que todas,
absolutamente todas esas personas,
subieron al avión. Y ahora se están
haciendo las averiguaciones para conocer
las causas del desastre. Desastre que
dejó un saldo de cadáveres completamente
destrozados y carbonizados, imposible de
identificarlos. Pero claro, si juntamos
los restos, podemos convertirlos en 20,
30 o 40 o más bultos de acuerdo con el
número de cuerpos que pretendamos
representar. Pero se optó por 26 porque
es el número que está indicado en la
lista. Así es más fácil, ¿no es verdad?
Puede ser. Pizas.
Lila, comuníqueme, por favor, con la
última persona que vio los pasajeros
subir al avión.
Con la última persona,
sí, con la despachadora, la chica que
recoge los pases para abordar el avión
al pie de la escalera.
¿Podría usted hacerme el favor de
describírmelos?
Es muy difícil. Despaché varios aviones
que sería imposible recordar la cara de
todos los pasajeros. No se preocupe,
señorita. Los [resoplido] recordará
usted. Le aseguro que los recordará. Lo
primero que necesitamos es que usted se
ponga cómoda. Permítame.
Eso es.
Ahora usted me va a hacer el favor de
sentarse aquí muy tranquila,
muy descansada,
porque usted tiene que seguir al pie de
la letra mis indicaciones. Nada de
ponerse nerviosa.
Relájese, por favor. Respire.
Y ahora
míreme,
míreme,
míreme
bien.
Descanse,
descanse.
Estoy ordenando a su cuerpo y a su mente
que
descanse,
descanse.
Ahora le ordeno a su mente, que le
ordena a su cuerpo que duerma.
Duerma.
Duerma.
Duerma.
Duerma.
Duerma.
Dua,
ya no se puede despertar hasta que yo se
lo ordene, porque le estoy ordenando que
duerma.
Duerma,
duerma. [suspiro]
Ahora recuerde las personas que subieron
al avión, los pasajeros del vuelo 1004
la mañana del 14 de octubre.
Recuerde, vuelo 1004, el último viernes
en la mañana.
Recuerde,
recuerde.
Ahora describa los pasajeros que
subieron al avión.
Describa los pasajeros que subieron al
avión. Describa los pasajeros que
subieron al avión.
La primera persona
que subió
fue una señora.
[música]
Feliz viaje, señora.
Adiós.
Feliz viaje.
Adiós. Es un mensaje precioso. Vamos a
encantadora.
Un placer
un feliz día.
Gracias.
También subieron tres señores
que vinieron en una comisión a
despedirlo y varios periodistas.
Después me enteré que eran unos
científicos.
Descríbamelos.
Descríbamelos.
El que subió primero casi no le vi la
cara. Llevaba lentes negros, la solapa
levantada que le cubría el rostro.
Los otros dos, un anciano con pero
blanco y barba,
el otro con lentes gruesos de care
como ve usted su poder mental y la
magnífica demostración de hipnosis, solo
ha venido a demostrar dos cosas.
Confirmar que subieron a bordo 26
personas y que todas murieron. No,
coronel, no. Una cosa es que 26 personas
hayan abordado el avión y otra cosa que
todos hayan muerto. Sigo insistiendo que
una de las personas que aparecen en la
lista no murió.
Pero, ¿cuál? Esto es precisamente lo que
tenemos que averiguar y yo voy a tratar
de hacerlo.
[música]
Oh.
[música]
[música]
[música]
¿Qué tipos?
¿Y estos quiénes son? son miembros y
funcionarios de las embajadas y
legaciones acreditadas en el país.
Tienen la triste misión de recoger todos
estos cadáveres y devolverlos a su lugar
de origen.
Qué extraño. Al ver a todas estas
personas sentí pena. Sentí aflicción por
lo sucedido,
pero al ver aquellas
tengo una sensación molesta. [música]
Siento unas vibraciones de alarma.
No percibo ningún sentimiento en el
corazón de las personas. Hasta un perro
se le nota tristeza cuando muere su amo.
Pero lo que es estos.
Oye, dicen que los muertos perciben a
través de lasciones positivas y
negativas dejadas en esta tierra.
¿Ustedes qué opinan?
No, a mí no me pregunten. Yo a los
cadáveres los respeto, me inclino. Digo,
"Ora pronobis."
Muchachos, necesito que me hagan un
favor.
Quiero conocer los movimientos de esas
personas.
Si es que se van, síganlos y no los
pierdan de vista y después nos vemos en
la misión, ¿de acuerdo?
[música]
Oh.
¿Qué hacemos?
Los esperamos afuera.
Let's Oh.
[música]
Toma. conecte y graba.
Los hemos estado siguiendo desde que
salieron de la funeraria.
Se han metido por un camino vecinal.
Luego sigo.
[música]
Siguen por el camino vecinal. Creo que
sé dónde andamos.
Camino del antiguo convento.
[música]
[música]
Ah.
[música]
[música]
[música]
Ahora se detienen y se bajan.
Vamos nosotros.
Allah
[gemido][grito]
[grito]
[gemido]
Ah! Ah! [grito]
Ah!
[grito]
[grito]
[grito]
Oye, oye,
no sé, pero no tiemble.
Y usted se cree muy macha porque sabe
que aquí tiene un hombre para
defenderla.
Por aquí, [grito]
no, por aquí.
El [grito] de las mujeres es la
perdición de los hombres.
[grito]
No se preocupe, yo la defenderé. Vamos,
ande con cuidado.
[grito]
Quietos.
Atrás, [grito]
atrás.
Atrás,
Cerra.
Esucho
[grito]
maldito.
¿Qué pasó?
Se quiso escapar por arriba.
[grito][gemido]
Ah.
Cierra.
[grito]
[gemido]
Ya no se oye nada. ¿Qué sería?
No sé
por dónde vamos a seguir. Yo creo que
por aquí
no ha de tan alto que nos van a oír.
Vamos por aquí.
Aquí hay otro túnel.
¿Por dónde seguimos?
Deje ver. De Marín, de doping eiris.
Por acá,
no, por aquí.
Lo que hay que hacer para ganarse el
taco diario. Vamos.
Ay,
¿qué fue?
Ay,
señoras. Y señores, muy buenas noches.
Tengo mucho gusto en presentarles a
ustedes al extraordinario y
desconcertante profesor Sobe.
[música]
[música]
¿Por
[música]
[música]
[música]
[música]
qué siguieron a mis hombres?
Yo no sé nada. Nosotros veníamos en mi
automóvil, yo y mi novia Virginia.
Llegamos hasta aquí y nos gustó el lugar
y nos bajamos a respirar el aire puro.
No me gusta perder tiempo.
Ni a Trixi tampoco.
Como mujer es muy caprichosa
y le gustan los ojos,
los ojos humanos y frescos,
¿verdad, Serpe?
[grito]
le sacará uno
y con el otro verá cómo se come su
propio ojo.
Ese ese es un chiste del jajá. Eh,
créame, nosotros no sabemos
absolutamente nada. Eh, eh, nosotros
íbamos pasando nada más.
Sarco.
[grito][lloros]
[grito]
Y ahora dígame quién lo mandó.
No,
no sé.
Quizás sea necesario explicarle a esta
señorita que Trix es una dama muy
caprichosa. [grito]
Se alimenta de ojos humanos.
frescos.
Si no responde a mi pregunta, los bellos
ojos de esta señorita servirán de
alimento para Trixi.
¿Quién los mandó?
Lástima.
Su amigo la prefiere ciega.
No,
sarco,
espera. [grito]
Lo diré todo. Lo diré todo.
Bueno, ¿qué espera?
Fue Sobec.
¿Y qué quiere de nosotros?
No lo sabemos, créame. Él nos dijo que
lo mantuviéramos informados.
[carraspeo]
Es interesante.
He oído hablar de él.
Le daremos toda la información que
desea.
Después
estudiaremos su cerebro.
Sobec es el sujeto que necesitamos.
Su mente es un centro magnético
y puede percibir las cosas como ninguna
otra mente puede hacerlo.
Que traigan a Sobec.
El increíble profesor Sobec muestra al
público las fuertes cadenas que
utilizarán sus ayudantes para
inmovilizarlo.
[música]
Vean ustedes como estas cadenas son
aseguradas por candados.
[música]
Y por si esto fuera poco, ahora lo
amarran con cuerdas.
Ahora sí, ayudantes, acérquese, por
favor,
desde abajo.
Ata fuertemente.
Más fuerte. Si alguna persona del
público quiere pasar a atarlo, puede
hacerlo.
Como ustedes ven, el profesor Sobe es
atado fuertemente por una cuerda que
rodea varias veces su cuerpo
y por si fuera poco, unas cadenas
aseguradas con candados refuerzan el
amarre.
[música]
[música]
[música]
Tu mucha suerte.
[música]
Una vez at, como ustedes ven, el
extraordinario profesor Sob será metido
dentro de ese tanque lleno de agua y si
en un tiempo prudencial no logra escapar
de sus ataduras, morirá ahogado.
[música]
Unos instantes nada más tiene el
profesor Sobé para escapar de sus
ataduras.
[música]
[música]
¿Quién
es?
No sé, parece una mujer.
Hazlo entrar.
Buenas noches.
Buenas noches, señorita. ¿Qué se le
ofrece?
Vengo a ver al señor Sob.
No ha llegado todavía, pero no tarda.
¿Gusta usted pasar?
Gracias. Prefiero regresar.
Es mejor que entre, señorita.
[grito]
No lo pierdas de vista.
Búsquenlo.
[grito]
ya
[grito]
Yeah. [grito]
Yes. [grito]
La curiosidad
algunas veces se paga muy cara.
Serpe puede dar fe de ello
y a veces arrastra a las personas que
tienen la desgracia de atravesarse con
el que se mete en lo que no le importa,
como en el caso de usted, señorita.
No me gusta que me investiguen, Sobec.
No me gusta que indaguen lo que hago.
Me agrada que admiren mi obra, no que la
critiquen.
Estudié con tres famosos maestros de
física pura, tres expertos en la teoría
de los Quanta creada por Plan en 1900,
que afirma que tanto la energía de
radiación y la materia tienen una misma
estructura discontinua.
Estos tres infortunados maestros de
física y eminentes científicos John
Tindal, Federim, James Watt y un
servidor, habíamos logrado, gracias al
descubrimiento de Tindal, acerca del
desplazamiento del centro magnético de
la Tierra, interrumpir la
descontinuación de la estructura de la
energía radial y la materia. La apliqué
con éxito al cerebro de algunos animales
subdesarrollados, [resoplido] pero
cuando quise hacerlo con un ser humano
se opusieron.
¿Quieres saber cómo murieron?
Uno murió ahogado. Una orden telepática,
mal comprendida, producto de sus propios
descubrimientos. Los otros dos
fueron fáciles.
Un narcótico en sus refrescos antes de
detenernos en Los Ángeles.
Los Angeles International Airport will
minut please
thank you pleas don't smoke
[grito]
[grito]
[grito]
[música]
[música]
[música]
Después vino la explosión con los
resultados que ustedes ya conocen.
Este es el fin de las personas que se
atreven a cruzarse en mi camino.
Desgraciadamente así es, pero no será
por mucho tiempo.
¿Se atreve a retarme en mis propios
dominios?
No, no es reto, es advertencia. Y ya no
sea payaso ruso. Dígame de una vez,
¿dónde está mi ayudante echar? La
señorita Virginia, dígamelo pronto.
No logrará exasperarme, Sobec,
antes tendrá que escucharme.
Voy a dominar el mundo por el poder de
la mente y usted es el eslabón que
necesito. Tiene una mente poderosa.
Con su cerebro en mis manos podría
moldear su mente como si fuera de
arcilla.
¿Qué pretende usted, Ruso?
Reconozco que mis primeros experimentos
con seres humanos, las corrientes de
alta frecuencia generadas por los
organismos vivos han sido
incontrolables,
produciendo monstruosidades en los seres
que he operado, gigantismo en los
diferentes miembros de su organismo,
elefantiasis
y un enanismo de una voracidad terrible.
Pero por medio de las ondas
electromagnéticas, esa fase ha sido
eliminada.
Nunca supo el físico Shan el bien que le
hizo a Druso con su aportación a la
cibernética, calculando que un mensaje
telepático transmitido a 1000 km de
distancia únicamente utiliza una
centésima de millonésima de vatio, lo
cual quiere decir que yo necesito una
parte del cerebro equivalente a esa
cantidad.
No le servirá de nada, porque usted como
científico debería saber que es
necesario tener una influencia sobre la
facultades psíquicas del individuo que
va a actuar como transmisor y sobre las
del sujeto que va a actuar como
receptor. Y también como científico
debería saber que es necesario conocer
la longitud de las ondas telepáticas que
van a ser enviadas. Pero usted no es tan
inteligente como yo pensaba. Su proyecto
es un fracaso
porque actualmente no hay ningún
instrumento capaz de medir las ondas
telepáticas. ¿Me entiende? No lo hay. Lo
hay.
Pero antes va a demostrarme su poder
hipnótico.
Llévenselo.
[música]
Ahora míralo.
[música]
Serpe. Dale una lanza.
Entiérrasela en el corazón.
[grito]
la
Profesor.
Ah, quieto, quieto, quieto.
Esta vez ganó usted.
Su mente es poderosa.
Verá lo que voy a hacer con ella. Pero
antes
le voy a mostrar mis experimentos.
Suéltenlo.
Tráiganlo.
Vamos.
Oh.
[música]
Ah. [grito]
[música]
[música]
[grito]
[música]
Ah!
Ah! [música]
Ah! Ah! [grito]
[grito]
[grito]
Señores,
los pobres tienen hambre.
Son caníbales
y hoy no hemos tenido ningún cadáver que
echarles.
Se comen todos mis [grito] fracasos.
Pero sigan,
sigan adelante, verán mejores cosas.
Chisch carchis.
[grito]
Esos que ven ahí son pequeños errores de
cálculo.
Causaron un crecimiento incontrolable de
las células, produciendo las
deformaciones que ustedes ven. Pronto
serán comida para los enanos caníbales.
Por favor, sigan.
Ah! [grito]
[grito]
Ah!
Ah!
diga lo que quiera,
porque pronto el incomprensible y
desconcertante profesor Sobec solamente
hablará a través de mi mente.
lo que me plazca,
solamente lo que yo quiera.
w
Ah.
[música]
[grito]
Ah.
Ah.
Acaban de ver un cadáver tomar vida y
moverse a través de las ondas emitidas
por el cerebro de vuestra nuestra amiga.
Pero eso no es importante.
Ellos formarán parte de mi colección.
Mis experimentos con cadáveres se
acabaron.
Ya no quiero carne muerta.
Ahora en seres humanos
con capacidad de pensar, células que
pueda manejar a mi manera.
Los cerebros de ustedes será interesante
estudiarlos, pero no teman.
Los mantendré vivos. Podré manejarlos a
mi antojo por medio de
Sode
no vencerá.
Su poder hipnótico no puede conmigo.
Llévenselo
a ella no. Y a mí para qué. Yo no tengo
cerebro ni pienso. Eh, mejor muerto.
[resoplido]
[grito]
Yo no quiso entrar. ¿Para qué me
jalonean?
[grito] Oiga, jovenazo, ¿a qué hora
sirven el desayuno
deportes?
[grito]
[música]
Desátenlo.
[risas]
Tranquilos, muchachos, no hay necesidad.
Póngame los grilletes.
Calma, amigos. Yo soloé.
[música]
[música]
Ah! Ah. [grito]
[gemido]
Sáqueme de aquí, maestro. No me deje.
Please, please.
[grito]
será el Dr. Killer.
[grito]
Operaré a su amiga y luego al monigote
de su criado.
Bien,
probaré con ellos y después seguiré con
usted. Pero antes quiero que vea el
éxito de mis experimentos.
No, [grito] a mí no necesita probarme
nada. Deme por muerto y déjeme salir,
please.
No,
su poder ya nada puede contra mí.
Está usted derrotado.
Ah. [grito]
[grito]
Ah.
[grito]
[campana]
[grito]
Ah!
Ah!
[grito]
Abre.
Yes. [grito]
[grito]
Sube, sube quito.
Vámonos.
[gemido]
Bien,
ellos.
[grito]
[grito]
Mátenlos,
mátenlos.
Toma, toma, toma, toma,
toma, toma.
[grito]
[grito]
Mátenlo.
[grito]
Yes.
[grito]
[grito]
[grito]
Ah, los enanos. Ah.
[grito]
Ah! Ah!
[grito]
[grito][gemido]
Quédense detrás. Valiente chalo.
[música]
Vamos,
sígame,
sí.
Ah. Ah.
No se detengan.
Escapen por aquí. Váyanse, váyanse.
[grito]
[grito]
[gemido]
Yeah. [grito]
[grito]
[gemido]
Los enano. [grito]
Huyan,
corran. Escápense.
Aquí.
Aquí,
aquí, por aquí.
[grito]
[gemido]
Yes.
[gemido]
[grito]
Yes. Ah.
[gemido]
Yes.
Ah. [gemido]
Ah. Ah.
Ya, ya, ya, ya.
[gemido]
[grito]
Yeah. [grito]
Yeah. [grito]
Yes.
[grito]
[gemido]
[grito]
[grito]
Yeah. [grito]
[música]
[música]
El ser que nace ha de morir
irremediablemente.
Pero eso no le da derecho a hacer el mal
que no lo conduce al fin de ningún
camino.
El mal deja atrás oscuridad y
desolación. No construye. Destruye
el bien, por el contrario, da fe, da
luz, da esperanza.
[música]
[música]
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