All language subtitles for [subtitlekit.com]_Nueva York bajo el terror de los zombies (1979) (Trial ESP-ING-ITA Subt.ESP)(BR)(m1080).spa.track7

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Original subtitles

El barco ya puede irse.

Díselo a la tripulación.

Helicóptero 1 a Central. Helicóptero 1 a Central.

Tenemos un velero en curso de colisión con casi cada barco del puerto.

¿Dónde se encuentra, Helicóptero 1?

Saliendo de Staten Island. Casi le atropella el crucero.

No podemos subir a nadie a bordo.

De acuerdo, Helicóptero 1. Enviaremos una lancha patrulla.

- Ese debe ser, Bill. - De acuerdo.

Le echaremos un vistazo.

Helicóptero 1 a Central.

La Guardia Costera se acerca ahora al velero.

¡Ustedes, los del velero!

¡Les habla la Guardia Costera!

¿Hay alguien a bordo?

Sargento, ese barco está abandonado.

Sí, parece abandonado.

La pregunta es: ¿por qué?

Puede que encontremos

algo de valor ahí dentro, Marty.

Sí. Vamos ahí y revisemos.

Acércate por babor.

Helicóptero 1 a Central. Helicóptero 1 a Central.

Aquí, Central. Adelante, Helicóptero 1.

La patrullera va a abordar el barco. Aún no hay señales de vida.

El capitán de esa embarcación debe ser un auténtico inútil.

¡Eh, cuidado con la vela!

¿Qué?

¿Qué coño haces?

Lo siento. La polea está rota.

Yo arreglo la vela. Tú ve abajo a echar una ojeada.

De acuerdo.

No se mueva.

Quédese donde está, señor. Ponga sus manos sobre la cubierta.

¡Le he dicho que no se mueva!

¡Va en serio!

Un paso más y le dispararé. Ahora, quédese donde está.

¡No se mueva!

¡No se mueva!

¿Dónde dices que han encontrado el barco?

Sí, lo comprobaremos. ¿La poli todavía sigue allí?

Gracias por la información. Eres un cielo.

Tráeme a West.

Peter, el jefe te llama.

De acuerdo, gracias. Nos vemos.

- ¿En qué puedo ayudarle, jefe? - Siéntate.

- ¿Estás ocupado ahora? - Eso depende...

Te asignaré a un caso. ¿Cómo ha dicho?

Muelle 15. Hay una historia ahí.

¿Es algo grande?

Un barco sin nadie dentro, un policía asesinado...

Fisgonea un poco a ver que encuentras, ya sabes...

De acuerdo. Te tendré informado.

Y West...

Quítate ese acento británico, ¿de acuerdo?

No te aproveches de que tu tío sea el dueño del periódico.

No te preocupes.

Están ajustando los últimos detalles.

La lancha ya se va.

Sí, llevan el cuerpo al forense para una autopsia.

Muy bien... ¡Atrás, atrás!

¡Eh tú, retrocede! Váyanse, no hay nada que ver.

Bien, Srta. Bowles... Estamos esperando.

Sí, es el barco de mi padre.

- ¿Dónde está su padre ahora? - No lo sé.

De hecho, esperaba que usted me lo dijera. No se nada de él desde hace un mes.

Ya veo.

¿Y cuánto hace desde la última vez que habló con él?

Tres meses...

Cuando zarpó a Las Antillas a reunirse con unos amigos.

¿Las Antillas?

¿Alguien puede decirme qué diablos está ocurriendo?

Ya se lo hemos dicho.

Un hombre oculto en su barco, que iba a la deriva,

- ha asesinado a un Guardia Costero. - Sí, pero... mi padre...

¿Dónde está? Es decir... ¿qué le ha pasado?

Eso mismo nos gustaría saber a nosotros, Srta. Bowles.

Siento hacerte venir a estas horas.

En realidad, no entiendo por qué tienen tanta prisa.

Yo tampoco lo entiendo.

Pero ya han llamado dos veces desde la oficina del Fiscal antes que usted llegara.

Bueno, terminemos con esto.

¿Ya lo has examinado?

Sí. Y he tomado un par de notas.

En mi opinión, la muerte de este desgraciado fue causada por una hemorragia masiva

debida a una inmensa laceración de la yugular.

¿Tienes alguna hipótesis para la causa de esta lesión?

Mira esos bordes.

Para mí es bastante obvio lo que provocó esto.

Parece haber claras indicaciones de una o más mordeduras.

Míralo con detenimiento.

Dame el escalpelo.

No podría abrirme paso ni a través de papel de seda con esto,

menos aún, llevar a cabo una autopsia.

Cuida mejor de tu instrumental, James.

No grite. No grite.

No hay nada que temer.

Me llamo Peter West y soy periodista.

Ahora, retiraré mi mano y usted no gritará, ¿de acuerdo?

Disculpe si la he asustado, pero de lo contrario, seguro que habría gritado,

y nuestro amigo de ahí arriba nos habría descubierto.

¿Quién es usted y qué hace en el barco de mi padre?

Ya se lo he dicho. Me llamo West y soy periodista.

- Le he seguido toda la tarde. - Qué inteligente.

¿Curiosidad profesional?

Bueno, la versión de la policía no me convence.

Y supongo que a usted tampoco, o no estaría aquí.

¿Qué anda buscando?

Es usted un descarado. ¿Lo sabía?

- Usted tampoco está mal. - Oh, por favor.

Permítame explicárselo de otra manera.

Yo tengo cierta información, y usted tiene cierta información.

¿Por qué no las juntamos y vemos qué sale?

Porque creo que ya he encontrado lo que usted anda buscando.

¿Qué hacemos ahora?

Bueno, tengo una idea, pero necesitaré su ayuda.

A menos, por supuesto, que quiera explicarle a un juez

lo que hacía en el barco de su padre en mitad de la noche.

Ahora haga lo que yo le diga, ¿de acuerdo?

- De acuerdo. - Bien. Vamos.

Oigan, ¿qué demonios ocurre aquí?

No me vengan con el cuento de siempre.

- Bueno, en realidad, oficial... - El mismo cuento de siempre, ¿eh?

Todo ésto es por tu culpa. Te das cuenta ¿verdad?

- Fue idea suya, no mía. - Mírela, la mosquita muerta.

No ha sido culpa suya. Siempre es idea mía.

¿De quién fue la idea de pasar una noche romántica mecidos por el agua?

Yo me habría conformado con un furgón vacío.

Oh, no, nunca más. No otro furgón.

Es igual que su madre. Las dos están chifladas.

- ¡No metas a mi madre en ésto! - ¡Está loca...!

¡Es suficiente! ¡Lárguense de aquí!

De acuerdo, oficial. Lo que usted diga.

Vamos, cariño.

Buenas noches, oficial.

Sí.

Fuera de mi vista.

Buenas noches.

"A mi hija Anne, en caso de que algo me ocurriera.

Debido a mi mórbida curiosidad, he contraído una extraña enfermedad.

Me cuidan como si fuera alguna clase de Cerdo de Guinea,

pero sé que jamás saldré de esta isla otra vez,

al menos, vivo.

No he sido un buen padre, pero siempre te he querido.

Un último beso de Papá. Matool".

Con fecha 15 de septiembre.

Escuche, Jefe. Estoy seguro que hay alguna conexión en todo esto.

Bueno, su padre, la enfermedad mencionada,

el barco, y el tipo que fue asesinado también.

Sí, bueno, es idea suya ir allí.

De acuerdo, Jefe, bien.

Y, Jefe... los billetes corren de su cuenta ¿de acuerdo?

Gracias. Es usted un cielo.

- Creo que son 3 horas. - Sí.

Según lo previsto, deberíamos llegar a Santo Tomás a las...

- Vuelo 782 a Santo Tomás... - ¿Es el nuestro?

- Pasajeros, diríjanse a la Puerta 8. - Vamos.

No, no, no. Yo lo haré. Tú adelántate.

Última llamada para TWA, vuelo 682 con destino Santo Tomás.

Todos a bordo, por favor. Es la última llamada.

¿Quieres que miremos primero lo del barco, o prefieres ir directamente al hotel?

No sé, lo que tú quieras.

Señor, ¿conoce alguien que pueda alquilarnos un barco?

¿Un barco, señor?

Lo siento. Me temo que no ser fácil encontrar barco.

Queremos ir a Matool. Es muy importante.

Estoy dispuesto a pagar lo que sea necesario.

Justo ahora recuerdo algo, señor.

Ésta mañana, un amigo mío decir

dos Americanos harían crucero por las islas.

Ese es su barco.

Último a orilla del embarcadero.

Quizá los lleve.

Ustedes pregunten.

Gracias.

¿Pedro no ayudarle bien, señor?

Seguro, sí. Aquí tiene.

- Gracias otra vez. - Gracias.

Agua extra. Guárdala en la cocina.

A la orden, señor.

¡Ah del barco! Hola.

- Hola. - Hola, ¿qué tal?

Soy Peter West, y ella es Anne Bowles.

Susan Barrett.

Y yo soy Brian Hull.

¿No estaréis buscando un paseo en barco?

Así es. Hemos oído que vais a visitar las islas.

Sí, un pequeño crucero. Dos meses de pesca, baño y sol.

Nosotros tenemos que ir a Matool.

Intentamos localizar al padre de Anne. No ha oído de él hace tiempo.

Matool.

No es un sitio agradable al que ir.

Los nativos dicen que está maldito. Lo evitan como la peste.

Tenemos que ir allí, como sea.

Y queréis que os llevemos.

Si es posible.

¿Alguna experiencia con barcos?

¿Y la chica?

Yo nací en un barco.

Bien, Peter. Tendremos que cargar más suministros. Tú pagas tu parte.

- ¿Trato hecho? - Trato hecho.

Subid a bordo. Por aquí

Eh, una cosa.

No esperéis un paseo turístico cuando lleguemos allí.

He descubierto que no conviene ignorar las supersticiones nativas.

Aquí Matool llamando a Guadalupe 1.

Matool llamando a Guadalupe 1.

Adelante, Guadalupe.

Soy el Dr. Menard llamando a Guadalupe 1.

¡Menard llamando a Guadalupe 1! ¡Adelante, Guadalupa 1!

¿Aún no hay suerte?

No, y...

Me temo que es inútil seguir intentándolo.

Entonces estamos aislados del resto del mundo.

Bueno, no. ¡Qué va!

No. Yo no diría eso.

¡Quiero abandonar esta maldita isla, ahora mismo!

Bueno, no se puede ahora. La radio no funciona.

¡Qué oportuno para ti!

No me sorprendería que la hubieras estropeado a propósito.

Estás cansada.

¡Vete al infierno!

David. ¿Vas a salir?

He de ir al hospital.

¿Han encontrado a otro?

¡Han encontrado a otro! ¿No es así?

- ¡Di la verdad! - Cálmate.

- ¿Dónde ha sido esta vez? - De verdad, no deberías beber tanto.

¡Te he hecho una pregunta!

Están al otro lado de la isla.

¿Cuándo llegarán a este lado? ¡Dímelo!

Escucha, creo que necesitas descansar. Hablaremos más tarde.

No hay necesidad de que te preocupes tanto.

- Te odio.

No sabes lo que dices.

¡Cómo te gustaría poder hacerme pasar por loca!

Aparte de un puñado de supersticiosos nativos,

yo soy la única que sabe lo que estás haciendo.

¡Y no creas que mantendré la boca cerrada!

¡Le diré a todos qué tú eres el que está loco!

¡Demente, cruel, malvado...!

Estaré en el hospital.

En el Hospital.

Aún crees que eres el científico que fuiste una vez, ¿no es así?

¡Pues ya no lo eres!

No eres mejor que uno de esos médicos brujos.

¡Ya basta!

- Mi investigación... - ¡Investigación!

¿Llamas investigación a jugar con supersticiones y ritos vudú?

Sabes perfectamente que el trabajo que hago es muy importante.

- ¡No estaría aquí si no lo fuera! - ¡Me importa una mierda!

No quiero seguir ni una hora más en esta isla.

No estarás contento hasta que me encuentre con uno de tus zombis.

Escúchame...

En cuanto haya entendido qué es lo que pasa, nos iremos.

No te creo.

No te creo.

¡Ya no creo nada de lo que dices!

Miguel.

¿Sí, señor?

Tengo que ir al hospital.

Asegúrate de que nadie se acerque a la casa.

Sí, señor. Miguel guardia. Doctor no preocuparse.

- Nadie. - Sí, señor.

- Tuvimos suerte de encontraros. - Ya lo creo que sí...

pero no estamos teniendo la misma suerte con esa isla que buscáis.

Deberíamos estar en algún lugar por aquí, ¿correcto?

- Más o menos, sí. - Pero...

de acuerdo al mapa, no hay islas en las próximas 50 millas.

No necesariamente.

Hay tantas islas por aquí, que muchas no han sido incluidas.

Como las dos últimas que hemos visto. No salen ahí. Es cosa de suerte.

- Podríamos pasar un mes buscando. - Es como buscar una aguja en un pajar.

- No quieres volver, ¿verdad? - No, no, no. Encontraremos Matool.

Te di mi palabra.

No cuentes con nosotros indefinidamente.

No olvides que estamos de vacaciones.

¡Brian!

¿Por qué no paramos un momento? Quiero hacer algunas fotos.

¿Qué os parece? ¡Vamos! Hay un paisaje fantástico.

De acuerdo.

¡Mirad! ¡Por allí! ¿Lo veis?

Sí.

Es otra isla.

Puede que al final tengamos suerte.

¿Quién dice que esa no es Matool?

¡Brian, ayúdame!

¡Hay un tiburón! ¡Socorro!

Lo veo... ¡Va a atacarla!

¡Rápido!

¡Voy a sumergirme otra vez!

- Había un hombre ahí abajo. - ¿Cómo?

- Había un hombre. - ¿Un hombre?

Aquí está, Doctor.

No creo que aguante hasta mañana.

¿Qué puedo hacer?

Llévelo a la sacristía.

No quiero que los otros lo vean. No hay necesidad de alarmarlos.

Átelo bien fuerte.

¡Doctor!

- Doctor, todos se van... - Calma.

¡Calma, por favor!

Enfermera, encárguese del paciente.

Doctor, nativos abandonan aldea. Todos irse.

¿Qué hacemos?

Hablémoslo fuera.

- Bueno, ¿qué ha ocurrido? - No lo sé.

Miedo en aldea. Gran inquietud y conmoción.

Es el Hombre Jujú,

el nuevo.

Es grande.

Parece poseído por todos los demonios del infierno.

¡Qué ridiculez!

Doctor, nativos se vuelven locos. Corren por toda la aldea.

Recogen sus posesiones y desaparecen.

¿A dónde van?

Al interior.

- Practican vudú, creo. - Vudú...

- El Vudú no resolverá nada. - Doctor...

Tienen miedo... Mucho miedo, esta gente.

Tú también.

Tienes miedo, ¿no es así, Lucas?

Ya está bien, Brian.

Suelta dos 2 o 3 brazadas, y luego átala fuerte.

Doctor.

¡Doctor Menard!

¿Qué?

¿Qué ocurre?

Matthias.

¿Matthias?

¿Matthias qué?

Está...

Está...

¿Por qué no lo dices? ¿Tienes miedo de decirlo?

No es eso. Yo no creo en el vudú.

Yo tampoco creo en el vudú, pero los nativos aquí sí creen.

Así que investigamos el fenómeno, ¿verdad?

Yo los he visto, y tú los has visto.

Ahora, Matthias, es uno de ellos, ¿lo ves?

Ahora debemos ayudarle. Debemos intentar ayudarle.

Así que iremos al hospital. Vamos.

Las aspas del motor se han roto. Debió ser el tiburón al golpearnos.

¿ES grave?

Bueno, tenemos dos posibilidades:

O desembarcamos y buscamos algún lugar donde lo podamos reparar,

- O... - ¿O qué?

O nos quedamos aquí, disparamos unas bengalas

y esperamos que alguien venga a ayudarnos.

Tardaremos mucho en llegar hasta la próxima isla si no la reparamos.

Pobre Matthias.

Vamos.

Doctor.

- ¿Qué pasa, Lucas? - Bengalas.

Alguien dispara bengalas.

- ¿Bengalas? - Las he visto, señor.

- ¿Sabes de dónde vienen? - Sí. De la Bahía del Pez Gato.

Iré a investigar.

Encárguese de él por mí.

¿Quién es? ¿El Diablo?

Lo sabremos muy pronto. Vamos, acabemos de una vez.

¿Los entierro ahora, Señorita?

No, todavía no.

Hay dos más que morirán pronto.

Te veo, padre.

Te veo.

Juro que te veo.

Mi padre.

Te veo.

Mi corazón...

Mi corazón, yo te sepulté,

pero te veo caminando.

Conocí a su padre hace tres años, cuando llegó a estas islas.

Cada vez que podía, venía y se quedaba algunas semanas conmigo aquí en...

en Matool.

Luego él...

se convirtió en una víctima de la enfermedad.

Insistió en quedarse contra todo lo que le dije.

Yo insistí en que debía irse, pero él no quiso.

Pensaba que podía, de alguna manera convertirse en un Cerdo de Guinea,

que podía ayudar a descubrir

cuál era la causa de los horrores que estaban destruyendo la isla,

transformándola en un yermo de terror.

Un hombre extremadamente valiente.

Recuerdo el día...

cuando mi ayudante vino a decirme que su padre estaba agonizando.

¡Doctor! Es su amigo...

¡Rápido!

Acércate... por favor.

Siento que voy a morir. He tenido una buena vida,

pero jamás pensé que terminaría de esta forma.

Tengo que pedirte dos cosas, escucha con atención.

Son muy importantes, amigo mío.

Le he escrito a mi querida hija Anne.

La carta, házsela llegar.

Y asegúrate

de que mi alma descanse en paz eterna.

Me pasé un día vigilando su cuerpo.

Pero sabía que al final tendría que reunir el coraje para

liberarlo.

El barco ya puede irse.

Avise a la tripulación.

¿De qué falleció exactamente mi padre, Dr. Menard?

- ¿Y qué pasó con la tripulación? - Sí, Doctor.

¿Qué es todo eso acerca de muertos volviendo a la vida,

debiendo ser matados por segunda vez?

Es decir... ¿Qué diablos pasa aquí?

- ¿Han oído hablar del vudú? - ¿Vudú?

Doctor, debe estar bromeando. Eso es infantil. Es decir...

el vudú es solo mierda supersticiosa.

Básicamente, es una mezcla de dos religiones:

1: El Catolicismo, traído por los Conquistadores Españoles.

Y 2: Los ritos tribales Africanos, traídos por el comercio de esclavos.

Bueno, sea lo que sea,

hace que los muertos se levanten y caminen.

- Lo he visto con mis propios ojos. - Es imposible.

¡Sé que es imposible!

¡Lo he visto!

Los nativos dicen que es

algo relacionado con vudú.

Algún malvado hechicero crea esos zombis,

pero estoy seguro que hay una explicación natural,

y estoy decidido a encontrarla.

Algo le ha ocurrido al Sr. Fritz.

¿Qué le ha pasado?

Nadie decirme.

Que ella lo vea.

Ve adentro.

¿Malas noticias?

Fritz, un amigo mío,

casualmente, el único otro hombre blanco en la isla.

Tuvo un accidente. Lo tenemos en el hospital.

- Seguro que estará bien. - ¿Hay algo que podamos hacer?

No, no. Gracias.

Bueno... sí...

Mi mujer está sola en la cabaña.

Nuestro criado la está cuidando.

Estaría muy agradecido si fueran a verla.

Son solo 7 u 8 millas de camino. Es imposibe perderse.

Bueno, les veré más tarde.

Doctor, pensé que sería más conveniente traerlo aquí.

Has hecho bien.

¿Qué te ha pasado en el brazo, Fritz?

Escapé de los muertos vivientes.

Demasiado tarde.

- Los vi demasiado tarde. - ¿Dónde?

¿Dónde los viste?

En la aldea.

Los vi...

No puedo...

- ¿En esta aldea? - Sí.

- Dile a Lucas que cierre las puertas. - Es inútil.

Es una pérdida de tiempo cerrar las puertas.

Estarán aquí pronto...

para destruirnos a todos.

Ya debemos haber recorrido 8 millas.

Sí, más que eso.

¿Por qué no navegamos hasta el lugar más cercano donde haya un astillero?

- Después de visitar a la mujer del doctor. - Mira, Peter. ¿Será esa?

¡Menuda choza!

Se nota que al doctor le van bien las cosas.

Sí, pero hay algo que no me gusta.

Sra. Menard.

¿Sra. Menard?

No parece haber nadie en la casa. ¿Qué hacemos ahora?

Entremos a ver.

¿Hay alguien aquí?

Vamos. ¡Vamos!

¡Brian, conduce tú!

¡Rápido, Brian! ¡Corre!

¡Sácanos de aquí, por favor! ¡Sácanos de aquí!

¡Dios mío! ¿Se convertiría mi padre en un de ellos?

No, no lo hizo. Ya oíste al doctor.

Busquemos ese hospital y larguémonos de aquí tan rápido como sea posible-.

¡Cuidado!

¡Mierda!

El radiador está roto.

Sí, pues, creo que mi tobillo también se ha roto.

Tendremos que ir caminando ¿Crees que podrás hacerlo?

- No tenemos otra elección, ¿verdad? - Vamos.

Tenemos que llegar a ese hospital antes de que anochezca.

Tambores.

Se acercan.

¡Los odio!

¡A la mierda, malditos!

¡No puedo soportarlo!

Calma. Vamos.

Están haciendo vudú con nosotros.

Sí, debemos de darnos prisa.

Pronto oscurecerá.

Lucas.

¿Conoces la causa de todo ésto?

- ¿Es el vudú? - Lucas no saber nada, señor.

El padre de mi padre siempre decía:

"Cuando la tierra escupa a los muertos,

...ellos regresarán a beber la sangre de los vivos".

¡Tonterías!

¡Es solo una estúpida superstición!

Sí, tiene razón, Doctor. Usted sabe mucho más que Lucas.

Yo no creo que el vudú pueda traer a los muertos de vuelta a la vida.

Y Lucas no creer... que los muertos estar muertos.

No. No está bien.

No puedo continuar.

He de descansar un rato.

De acuerdo, Peter.

Pararemos cinco minutos aquí.

Ya debemos estar cerca de ese maldito hospital.

¿Por qué no descansáis aquí

y nosotros iremos a dar un vistazo, ¿vale?

¿Qué te parece ésto?

- ¿Qué es? - Es un casco.

Debe tener más de 400 años de antigüedad.

Ésto debió ser un cementerio para los Conquistadores Españoles.

Gracias.

Lamento haberte metido en todo esto.

Es a mi padre a quien vinimos a buscar, ¿no?

¿Sabes?

Cuando volvamos a Nueva York...

No tienes por qué decir nada ahora.

Es solo que...

tengo tanto miedo de que no logremos salir de esta isla.

¡Peter!

¡Susan!

Susan...

Susan...

Vamos, tenemos que irnos antes que sea demasiado tarde.

No podemos dejarla aquí.

- Está muerta. - Brian, ¿no lo entiendes? Está muerta.

¡No hay nada que puedas hacer aquí!

¡Vamos, hombre! ¡Arriba!

- ¡Brian! - ¡No puedo seguir!

- ¡Dejadme aquí! - ¡Vamos, levántate!

¡Oh, Dios! ¡Ya vienen!

¡Levántate!

¿Una iglesia?

¡El hospital del doctor! ¡Lo hemos logrado!

¡Vamos! ¡Vamos, Peter!

¡Lo hemos conseguido!

Está cada vez más débil.

¿Continúo con la transfusión?

Es inútil.

Morirá de todas formas.

¡Doctor, por favor! ¡Por Dios! ¡Abra la puerta!

¡Vamos, Doctor! ¡Abra la maldita puerta!

¡Doctor Menard! ¡Por el amor de Dios!

Ahí fuera... Vuelven a la vida.

¡Están por todas partes!

¿Qué hay de mi mujer?

Gracias.

¿Qué coño son, Doctor?

No lo sé.

Todo empezó hace cerca de tres meses.

Uno de los pescadores contó que había visto a su mujer

pasear de noche por el poblado.

Pero su mujer llevaba muerta dos días.

Bueno, al principio nadie creyó su historia.

En estas islas, las leyendas fantásticas,

vudú, zombis...

han existido por siglos.

Como hombre de ciencia, yo no creo en el vudú.

Pero el fenómeno va contra cualquier explicación lógica.

He intentado aplicar las disciplinas de la bacteriología,

Virología,

incluso la radiología.

Hemos realizado exámenes de epilepsia y catalepsia.

¡Y todo ha sido en vano!

- ¿Eso los detendrá? - Ni lo sueñes.

- ¿Cómo los detenemos? - Toma esto.

Tengo otra pistola en mi oficina.

Hay dos bidones de keroseno en la sacristía.

Bien, Doctor.

Vosotros, quedáos aquí. Vigilad esas ventanas.

Enfermera, acompáñeme.

Debemos buscar botellas vacías, todas las que podamos encontrar.

Dr. Menard.

Dr. Menard.

¡No!

¡No, no!

Coja todas las que pueda. ¡Deprisa!

Ve a por más botellas.

Brian, dos más.

¡Dispárale, West!

¡Dispárale! ¿A qué esperas?

Vamos, Brian. Tenemos que llegar al barco.

¿No podemos ir más deprisa?

Las aspas del motor pueden romperse en cualquier momento.

Iremos hasta San Cristóbal.

Hay un almacén ahí donde podemos arreglar...

- ¿Qué te ocurre? - ¡Brian!

Tengo tanto frío. Tanto frío.

No quiero convertirme en...

Llévame a casa, Peter.

Sálvame.

Sálvame.

Sálvame...

Está muerto.

¿Qué hacemos ahora?

Encerrarlo en la sentina, y llevarlo a Estados Unidos.

Alguien allí podrá hacer algo.

Pero no podemos arriesgarnos. Sabes en qué podría transformarse.

Me aseguraré de que no le pase nada.

Tenemos que llevarlo con nosotros.

Es nuestra única prueba de todo lo que ha ocurrido.

Y por desgracia necesitaremos pruebas.

Si no, creerán que nos hemos vuelto locos.

No me importa.

Prefiero eso a morir.

Coge el timón.

Veamos si encontramos algo más alegre en la radio.

Últimas noticias: La situación aquí en Nueva York

desde el descubrimiento del primer zombi empeora cada hora.

Hay caos en las calles.

La Guardia Nacional no logra controlar la situación.

En cada barrio de la ciudad, desde Brooklyn hasta Manhattan,

desde Harley hasta Queens, los zombis se están haciendo con la ciudad.

El gobernador ha declarado el Estado de Emergencia Nacional

y ha pedido al presidente asistencia inmediata.

Los zombis están por todas partes. Y no parece haber forma de detenerlos.

La ciudad está a su merced.

Barricadas han sido instaladas a lo largo de Manhattan.

El Gral. Stein ha manifestado que usarán misiles si es necesario.

Acaban de informarme que zombis han entrado en este edificio

¡Están en la puerta! ¡Han entrado!

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