All language subtitles for [subtitlekit.com]_Cartouche (1962) (Trial ESP-FR-ING Subt.ESP-ING).spa.track6

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Original subtitles

¡Al ladrón! ¡Al ladrón!

¿Para vino, eh?

¡Deja a las chicas! ¡Venga, deprisa, que va a empezar!

Volveré.

¡Fuera! ¡Dejad sitio!

¡Ahí vienen los verdugos!

- ¿Me he retrasado? - Os esperábamos.

Bien, pues aquí estoy.

Permitid que os ayude, Madame.

¡Qué atrevimiento! Apartad eso de aquí...

Sólo quería ayudarme.

¿Ese puerco?

¡Guardias! ¡Que salude como los otros!

¡Inclínate más!

- Algún día yo... - Mira... es ella.

- ¡Bravo! - ¿Quién es?

Madame de Ferrussac, la mujer del jefe de policía.

Ven, aquí no veremos nada.

Descuida, que no empezarán sin él.

Ahí llega el condenado.

Es muy joven.

No quiero presenciarlo.

Oh, serías la única que faltaría a la fiesta.

¿Qué es lo que ha hecho?

Ha robado dos manzanas.

Tratémoslo bien, enérgicamente.

Míralo bien, que mañana nos tocará a nosotros.

¿Mañana? ¿Tan pronto?

No te preocupes.

Vámonos.

¿Vas a dárselo todo a Malichot?

Dárselo, no. A repartirlo. Y te aconsejo que lo hagas así.

¿Le tienes miedo a Malichot?

Es nuestro jefe... no lo olvides.

Lo tendré en cuenta.

Buenas noches, Dominique. Buenas noches, Louison.

Hola, cabeza de chorlito.

¿Está Malichot?

Será el señor Malichot. Enseguida baja.

¡Torpe!

¿Notas que perfume?

Huele como una pocilga...

¡Y hoy es de los días que huele mejor!

¿Tuviste un buen día, eh?

Sí, precioso.

¡Tú siempre tienes suerte!

No faltaría más que él no tuviera suerte.

Gracias, preciosa.

¿Y Malichot? ¿Viene, sí o no?

¡Aquí me tienes!

Y tú a mí.

Vienes muy orgulloso.

Sí, muy orgulloso. Y con razón.

¿Eso es todo?

¡Ah! Y esto también.

Muy gracioso...

Esto para ti.

¿Nada más?

¡Ah, no! Perdón.

Ahora los demás.

Mosquita muerta.

Mírame a la cara.

Registradlo.

¿Y eso no entra en el reparto?

¡Como quieras!

Acaba de entrar en la banda.

Esto enseñará a los jóvenes y recordará a los viejos mi manera de...

¿De qué?

No hagas estupideces, Dominique.

No me gustan tus maneras.

¡Vaya con el novato! ¿Crees que puedes enseñarme a mí...

...que he pasado diez años en galeras...

...la manera de tratar a estos perros?

¿Y aguantáis eso?

¿Nadie protesta?

¿Todos calláis? Es cierto, sois perros. Perros rastreros.

¿Has visto?

Ya te lo he dicho. No te molestes. Voy a darte una pequeña lección.

Has fallado.

Uno de los dos sobra aquí.

¿Cuál?

Cuidado, no hagas tonterías.

Sabes que toda la gente del hampa me obedece.

En todas las esquinas tropezarás con los míos.

Si yo te suprimiese ahora...

¿Serías capaz de hacerle eso a un amigo?

Olvida eso, Dominique.

No seas loco, recuerda nuestras buenas relaciones.

No seas insensato, ¿no irás a...?

¿A qué? ¿A pisotearte?

Me repugna pisotear a una cucaracha.

¡Cogedlo!

¡Traédmelo aquí enseguida... y vivo si es posible!

No irá muy lejos.

Buena la has hecho con Malichot.

Me he equivocado, huyamos.

¡Izquierda!

¡Derecha! En pie, ¡ya está!

- Esto va mal... - ¿Qué ha ocurrido?

Malichot...

Reunimos a todas las chicas y toda la comida...

Ven conmigo.

Desaparecerás algún tiempo y se olvidará de ti.

No tendréis tiempo de aburriros.

Os traigo un cliente, sargento.

¡Bienvenido! ¡Es mi mesa!

¿De veras se come en el ejército?

¿Cuántas veces tendré que decírtelo?

¡Comida, dinero, mujeres, la guerra y la gloria!

Sin olvidar lo mejor... ¡ocho libras de prima al alistarse!

No me importa luchar si me alimentáis bien.

Con la boca llena, yo aplasto a un toro.

- Hecho. ¿Cuánto? - ¡El principio de la fortuna!

- ¿Qué tengo que poner ahí? - Tu nombre.

Cartouche.

¡Has elegido la gloria!

¿Y tú?

- El topo. - ¿Qué?

- El topo. - Firma.

Yo me llamo Dulzura, pero no sé escribir.

No te apures. Pon una cruz.

¡Retirada!

Todo esto requiere reflexión.

Exactamente.

¿Qué decías?

Que era italiana...

...y tenía un lunarcito muy gracioso en la punta de la nariz.

- ¿Y para qué? - ¡Cuidado!

¿De quién es esto?

Ah, eso es de los nuestros.

No, esta bandera no es nuestra.

Pues habría que devolverla.

Mirad, ésta si es nuestra.

Lo dicho... esto requiere reflexión.

¡Ahora verás!

Bueno, ya está.

El campo está limpio, mi coronel.

Ah, vamos a verlo...

Mis bravos soldados...

¡Hemos vencido!

¿Y no ha quedado nadie?

Estoy yo aquí, Adelaide.

¿Entonces ya ha terminado?

Sí, todo tiene su fin.

¡Son unos héroes!

Ya lo sabía yo. Nunca me equivoco.

Elegí bien.

Soldados, me enorgullezco de vosotros.

¡Llega su excelencia el Mariscal!

He aquí mis hombres, señor.

Que sea el Mariscal quien os demuestre personalmente su gratitud.

Hoy es un gran día, amigos.

Seguidme.

Sargento, os felicito por el resultado.

Ah, uno que es juicioso, mi Coronel.

Señoras, esperad arriba.

Señores, debemos celebrarlo.

Para vosotros, la humildad de los héroes.

Bien... Me siento dichoso...

Muy dichoso... muy dichoso...

...de estar aquí.

Una victoria, señor.

¡La maldita espada siempre se me atraviesa!

¡Victoria!

No había oido lo que decíais.

Con tan largo viaje estaréis muerto de hambre.

No importa morir de esto o de lo otro...

La muerte no asusta al soldado.

¡Viva el señor Mariscal!

¡Son encantadoras, encantadoras!

Pero tenemos que hablar, señor Mariscal.

Sí... en privado.

Debemos terminar esto inmediatamente.

Hoy he perdido 100 hombres. Espero hacerlo mejor mañana.

Excelente.

¿De qué se trata exactamente?

El Rey exige una victoria...

...una gran victoria.

Y la vamos a conseguir aquí.

No, perdón, aquí.

No, no. Mejor, aquí.

Aquí estará el Regimiento de Languedoc...

Aquí el de Aquitania...

...y aquí os veo personalmente, aquí.

¡Pero eso es una matanza!

Me habéis comprendido. Y no importa el precio.

Bueno, ¿qué os parece mi plan? ¿Verdad que es magnífico?

Mañana podéis morir. ¡Valor!

¿Y la soldada, Señor?

¿La soldada? Ah, sí, es verdad. La traigo en mi carro.

Debéis pagarla después de la batalla.

Así el reparto será más sencillo...

¡... y más económico!

Es la costumbre.

¿Qué ha sido eso? ¿Un disparo?

Nada, señor... algún desertor.

Que descarguen la caja ahora mismo. Yo me voy.

¿Sin asistir a vuestra victoria?

¡Así es!

¿Por vuestros oídos?

Sí, los cañonazos me los destrozan.

¡Acortaremos la batalla!

Señor Mariscal, los héroes de la jornada.

¡Su conducta gloriosa, sublime, nos ha dado momentos inolvidables!

Ponlos mañana en primera línea.

¡Que descarguen la soldada! Está en la carroza del señor Mariscal.

Enviaré a mis hombres. ¡Ejecutad la orden!

¿Tenéis todavía de aquél excelente champagne?

¡Es infatigable!

¡Querida niña!

¿Os habéis dado cuenta?

Sí, de que estaremos muertos mañana.

Yo haría algo mejor.

- ¿No podríamos largarnos? - Con las manos vacías, no.

Esa paga... ¿pero cómo y por dónde?

El oro saldrá por donde ha entrado. Encárgate del sargento.

Órdenes del Mariscal. Retiráos.

Vosotros, venid.

Tú, monta la guardia.

Con mucho gusto.

Vigila fuera.

Qué carita tan bonita.

¡Tú!

Bravo, Señor.

Vamos, deprisa, llena el cofre de piedras.

- ¿Todo va bien? - Todo. ¿Y por ahí?

También.

¡Malas chicas!

¡Viva el Mariscal!

Debo irme ahora...

Sacad el carruaje de Su Excelencia el Mariscal.

¡Deprisa, deprisa!

¡Tira de la rueda! ¡Tira!

¡Ponla atrás!

Empújala bien. Para que se mantenga durante una legua.

Eh, no rías tan pronto.

Qué a gusto me quedaría con vosotras...

Matarían a su Excelencia.

La vida militar tiene sus peligros.

Buen viaje, señor Mariscal.

Llévalo a mi aposento.

En marcha...

No me gusta nada este lugar.

Deprisa.

Ya están ahí.

Soldados, me siento muy dichoso, muy dichoso... de estar aquí.

Todavía no hemos llegado, Señor. Habéis perdido una rueda.

Oh, pobre ruedecita mía. Bueno, mejor, así aprovecharé la ocasión.

¡Dejad los caballos ahí!

Necesito cinco hombres.

¡Todos a una!

¡Es el momento!

¿Tenéis un percance?

¿Echamos una mano?

No comprendo cómo ha ocurrido.

Vamos a ayudar.

Ya veo de qué se trata. Apartáos, lo haré yo.

¡Eh, vosotros, los mirones!

¡Venid aquí a ayudar!

Tú también.

Un poco más alto...

Un poco más bajo... Atención... un poco más bajo.

Un poco más alto. Perdón, más bajo...

Perdón. Un poco más alto...

Un poquito más alto. Ahí.

Ya está.

Gracias.

A los caballos.

Cuando ordenéis, mi Mariscal.

Este aire reanima.

Ah, buenos muchachos...

¡En marcha!

A la voz de mando...

Preparados para montar...

¡Monten!

¡Es una emboscada! ¡Auxilio!

¡Estamos aquí, Mariscal!

Aquí está su almohadita, señor.

¿Qué ha ocurrido?

Por aquí, venid aquí.

¡Todo el mundo desnudo! Dadnos vuestros andrajos.

Os los pagaremos bien.

¡Vamos, deprisa!

¡Tres vivas por el ejército!

Siempre me ha gustado el campo.

¡Y el dorado sol!

El cofre de la paga... mi carruaje...

Los austriacos... ¿dónde estoy?

Estoy aquí, Señor. No temáis nada.

¡Piedras...!

¡Una carroza perdida!

¡El hazmerreír de la corte! ¡Exijo una explicación!

Creo...

Silencio. ¿Dónde está el oro?

Estaba en la carroza.

He dicho silencio. ¿Y el sargento reclutador?

Por fin ha aparecido, mi Coronel. Aquí está.

¿Quiénes son? ¿Cuáles son sus nombres?

¡Menuda gentuza reclutáis!

Tenéis dos días para encontrar el oro. Tome tres hombres.

Es como si ya estuviera aquí. Tened plena confianza en mí.

Perdón, señor.

Seguidme.

Posadero...

¡Me comería un toro!

Pagaré todos los toneles, todos los asados, todo...

Servidlos en esta mesa.

Sírvelos en el corral.

He dicho en el corral.

Ah, señores, en estas condiciones tendrán la mejor caza.

¡Yo soy quien paga!

¡Mucho ajo!

Ahora estás arrepentida. Estás llorando, ¿eh?

Es la cebolla, cerdo.

¿Quién te ha enseñado a hablar así?

Yo sola. Comed y dejadme llorar tranquila.

Me robásteis el pañuelo y no me puedo sonar.

¡Robártelo! ¿Nos estás llamando ladrones?

¡Somos honrados padres de familia!

¿Qué es eso de familia?

Yo no tengo familia. Tenía un pañuelo de seda.

Que le robaste a una dama.

Porque lucía más en mí.

¿Qué se puede beber?

Chateauneuf...

...del Papa...

¿No os parece que esa gente huele mal?

¿Quién ha dicho eso?

He preguntado que quién lo ha dicho.

Qué feo y qué gordo.

¿Yo soy feo y gordo?

¿Quién es este chusco?

¿Nos vendéis estas chicas?

Ya empiezan a fastidiarme estos sujetos.

Tráeme al otro.

Sí, ahora mismo.

Por aquí.

Cumplid con vuestro deber.

- ¿Se os ha perdido algo? - No, es el escalón.

Entonces marcháos.

No, por aquí no...

¡Qué día!

A beber, por la salud de las damas.

Cuéntame.

Me llaman Venus. Tengo 19 años... No tengo parientes, pero sí muchos amantes.

Dicen que no sé hablar, pero sé bailar.

Robo... y vivo.

¿Y tú?

¿No me necesitáis?

¿De qué me sirve un capuchino?

El hábito no hace al monje...

Si el disfraz no os agrada, puedo cambiar.

Creo que el gusto está en la variación.

He sido de todo...

Labrador, marinero, violinista...

Hasta fui una monja una vez.

No nos cuentes tu vida, amigo. ¡Come!

Hermano... hermano Capuchino...

¿Y te has dejado prender por un pañuelo?

¿Un vulgar pañuelo?

Era de seda, me gustaba mucho.

Tengo grandes proyectos para ti.

¡Esta vez os atraparé! ¡En guardia!

¡Sargento, si somos nosotros!

Ya es suficiente por hoy. Descansaremos en la próxima posada.

¿Sabes cocinar?

Sí. Y andar con las manos...

...y bailar en la cuerda...

...tocar el violín...

...amaestrar animales...

...y echar las cartas.

¿Quieres quedarte conmigo?

¿Sabes guardar secretos?

Claro.

Ven conmigo.

¿Y tú qué sabes hacer?

¿Yo?

Venus tiene sueño...

Capuchino, vigila.

Mi pequeña ladrona...

¿Qué es esto?

Propiedad del Estado.

Prométeme una cosa...

Todo lo que quieras.

Quiero dormir siempre entre paja.

Prometido.

¿Ocurre algo?

¿Qué pasa?

Los sacos, deprisa.

¡Los sacos!

¡Pon el oro en ese coche y vete!

- ¿Dónde? - La Courtille...

Pregunta por Louison, mi hermano, y espérame.

- ¿Y tú? - Nos encontraremos allí. ¡Cuidado!

¡Posadero!

¿Quién está aquí?

¿No hay nadie?

¿Estáis solas?

Sí, sargento.

¿Qué es ese ruido?

¿Dónde está esa mujer?

¡Canallas!

¿Quiénes?

Un poco de orden, ¿de qué se trata?

- ¡Una ladrona! - ¡La zorra!

Tres labriegos. Tres bribones...

Repletos de oro...

¿Oro? ¿Dónde están?

Sobre la mesa.

¡Por todos los diablos! ¡Son ellos!

Mi espada.

¡Lo siento, son míos!

¿Sabéis con quién estáis hablando?

Un gesto y sois hombre muerto.

- ¡Y encima osaís...! - Sí, que nadie se mueva.

¿Me permitís?

Adelante, Padre.

Sargento.

¿Ya estáis despiertos?

Molestarse en venir...

¿Dónde está el tercero?

¡Manos en alto todo el mundo!

Dominique. Es el sargento... ¿Te acuerdas de él?

Idiotas...

¿Dónde está el oro?

¿El oro? En el carro.

No hay tal oro...

Claro que sí, lo sabes muy bien...

Y está en el patio.

En el heno.

Patio... carro... heno... Comprendido. Vigiladlos.

El patio, el carro...

¡El carro y el heno!

El carro, el heno... ¡Esos bandidos!

Dime, guapa.

¡Oye, guapa!

¿Has visto algo anormal?

¿A qué os referís, señor Oficial?

A tres ladrones, tres bandidos...

¡Bandidos!

No temas nada, que aquí estoy yo.

¿Estás sola?

Debierais avergonzaros...

Perdóneme, Padre...

No hizo nada... Aquí hay bandidos.

¡Bandidos!

- No me dejéis... - No te abandonaré, hija.

No temáis nada... Bandidos...

Ya no se respeta nada...

¡No temáis nada, que ya los tengo!

Aquí, perfecto.

¿Qué es eso de acostarse? ¡Os voy a despertar!

Os voy a matar por tanta insolencia.

Puesto que insistís...

Cuidado, Dulzura, detrás de ti...

Bueno, voy a echar un trago.

Por aquí, caballeros.

Como melocotones, gordito.

Mejor ve con cuidado.

Pequeño canalla...

Este tiene un nudo... Buscaré otro más pequeño.

¡No tienes derecho!

¡Ya lo verás!

¡Empezaba a estar un poco inquieto!

Mi pobre corderito.

Esto es sólo un aviso de mi eficacia.

Metedlos a todos en la bodega.

Los tres nada más. Los otros aquí, conmigo.

Os lo advierto, este asunto irá lejos. Muy lejos y muy alto.

Somos compañeros.

¡Silencio! ¡A dormir todos!

Estoy medio muerto. Monta tú la guardia.

Cada uno una hora y os vais turnando hasta mañana.

Sargento...

¡Es un tío valiente!

¡Lamentable!

¡No hay modo de salir!

¡Vaya noche!

Una noche como suele haber muy pocas.

¿Ya has dormido bien la mona?

Eso creo.

Pues larguémonos de aquí.

¿Dónde?

¿Aún no te das cuenta? Nos atraparon como ratas.

Es verdad.

Fue por las muchachas.

¿Pero cómo se sale?

Por la puerta. Ahora, escuchadme.

¿Qué queréis?

Hemos reflexionado. Llama al sargento.

- Mi sargento, quieren hablar. - ¿Quién?

Esos bigardos.

¡Lo sabía!

¡Les haré hablar... les haré cantar!

¡Dominique ha vuelto!

¿Y para eso me molestas?

¿Acaso es algo importante?

¡Mi consigna: eliminadme a ese hombre!

¡Libradme de él!

Lo he decidido. Te tomaré por esposa.

- ¿Lo has meditado? - Sí.

¡Lo he meditado!

¿Todavía enamorada de él?

¿Querrás abandonar ahora a tu joven galán?

Podéis matarme. Dominique recuperará su oro.

Pero si ese oro es para ti, preciosa. Está aquí, es tuyo.

Es de Dominique.

Pobre Dominique.

Tendrás que esperarlo mucho tiempo.

¡No es verdad!

Antes de que regrese habremos tenido muchos hijos...

y probablemente hasta muchos nietos...

Sucio perro...

¡Cerdo asqueroso!

¡A este paso voy a ser el Arca de Noé!

Vamos. Te concedo cinco minutos.

Cinco minutos, y si no Louison...

Louison...

Hola Dominique.

Me llamo Cartouche.

Estás loco viniendo aquí.

¿Imaginas que Malichot te ha olvidado?

Adelante. Corred a prevenirle. ¡Pero rápido, que sólo estoy de paso!

¿Qué hay de nuevo?

¿Has visto a Louison?

Lleva muchos días sin venir.

¿Y no te ha preguntado por mí una tal Venus?

- ¿Hace tiempo? - No. Esta mañana...

Supongo que esta mañana...

No he oído nada.

Bueno, ya lo ves.

Ese es el resultado.

¿Creías que te esperaría, eh?

Cierto.

¿Por tu linda cara? ¡Pobre amigo mío!

Fiarse de una mujer... ¡Y ladrona por añadidura!

Señores, no habléis mal de las mujeres.

¿Dónde está Venus?

Es muy amable, ¿sabéis?

¿Dónde está?

Déjale hablar.

Vino esta mañana.

Preguntó por un tal Louison. Y luego desapareció con él.

¡Comprendido! ¡Seguidme!

Vigila a todos.

¿Dónde está? ¿Y dónde está Louison?

No es culpa mía.

¿Y el coche?

No es culpa mía...

¿No encontraste nada en el coche?

¿Es que no has oído?

¿No había nada en el coche?

¿Y?

Había tanto que tenía que decírselo.

¿A quién?

A Malichot.

¡A Malichot!

Louison, Venus y el oro... ¡Todo en poder de Malichot!

¡Toma, por traidor!

¡Vamos, empieza el baile!

Lástima...

¡Vamos, Topo!

¿Quién es ese Malichot?

Ahora lo conocerás.

Jamás seré tuya.

Cuando lloras me gustas más. Así te quiero a mi lado.

Antes me arrancaría los ojos...

¿Si te los arrancases te quedarías conmigo?

¡No, conmigo!

Baja de ahí y no te muevas.

Permíteme un momento.

Suelta a Louison.

Y tú ven por aquí. Pensabas que huía de ti.

Estaba deseando volver a encontrarte.

¡Ese Malichot!

Aún es peor de lo que parece.

Mirad a vuestro jefe...

Podéis tocarlo...

¿A qué esperais?

¿Le tenéis miedo?

¿O es a mí a quien teméis?

Tenéis que elegir.

O él o yo.

¿Quién le sigue? ¿No hay nadie más?

Lástima que ya tenga mi lugarteniente. Me gustan los valientes.

Por mi parte no dudo, ¡Viva Dominique!

Siempre igual... ayer viva ese perro. Hoy ¡viva Dominique!

¿Mañana qué gritaréis?

¡Viva Dominique!

¡Basta!

Detesto la sangre.

Id a lavarlo. Apesta.

Se quedará en casa, en la mía...

...hasta que no se reponga que nadie le toque.

Reclamo mi oro. ¿Dónde está?

Te quiero.

Es natural.

¡Para la más bonita del mundo!

Vosotros dos, tomad vuestra parte.

Lo demás es vuestro.

¡Viva Dominique!

Hay que llamarle Cartouche.

¡Viva Cartouche!

Tú eres nuestro jefe.

¿Me aceptáis como jefe?

Sí.

Oídme antes.

¿Me seguiréis hasta la muerte?

Sí.

Estaba seguro de vosotros.

Olvido el pasado. He aquí mis leyes...

No matar. Robar sin sangre.

Y únicamente a las personas cuyas riquezas hayan sido mal adquiridas...

...y las ostentan sin ser capaces ni de ayudar a un pobre.

Si todos me obedecéis...

¡Esas riquezas pasarán a nuestras manos...

...para aliviar nuestra miseria y la de otros!

¡Viva Cartouche!

Tú, el contador, harás partes iguales y con elegancia.

¡Viva Cartouche!

He dicho.

La "C". De nuevo la "C"...

Sospecho que todas ellas las hace la misma mano.

¡Sospechas!

¡En una semana roban 40 caballos...

...20 coches quemados, 2 iglesias saqueadas...

...el depósito de la sal vacío, y también el hotel de mi amigo de Langeais!

Muchos hogares son atacados...

Y en todos encuentran la misma firma... una "C"...

¡La que sospecháis que es de la misma mano!

Estoy convencido, señor.

¿Y quién es?

Lo ignoro.

Lo ignoramos.

La Corte empieza a quejarse. Hay que prenderlo.

¿Pero cómo, señor?

¿Y vuestros hombres...?

Tienen miedo.

Que vayan diez contra uno...

¿Y si no encuentro más?

¡Pagadles!

¿Con qué? No se me da nada.

Eso es muy cierto.

Y cuando no hay para pagar son capaces de asaltar las arcas del Rey.

¿Cuál eliges tú?

El de la izquierda.

¡Esto es lo que se llama buena organización!

¿Quién eres tú?

Cartouche, con una gran "C"...

Eso es todo.

Decidme, oficial. ¿Cómo es ese Cartouche?

Un sujeto feo.

¿Qué más?

Es popular, el populacho empieza a aclamarle.

El populacho...

El mal ejemplo hace mella en los demás, hasta en los grandes.

Él los compra...

Entonces no hay otra solución que comprarlo a él.

Poned precio a su cabeza.

¡Mira! ¡Veo las estrellas!

Debí apuntarme la dirección de aquél individuo.

No me queda sitio para las uñas.

Quiero saber qué hemos comprado hoy. Es decir, ¿a quién?

A un procurador y a dos tenientes de la ronda.

¿Y el teniente del arsenal?

No todo el mundo se deja comprar.

Te equivocas. Sube el precio.

Es joven. Servirá mucho tiempo.

Pero es que hoy le he dado mil libras al Capuchino.

Para los pobres.

¿Ves como se hacen las cosas?

Cuando la suerte nos sonríe todo es fácil. Se puede alardear sin preguntas.

Todos nos ensalzan.

Hasta que un día, con un estornudo todo estalla.

Hay que hacer que la mano vuele, la muñeca juegue...

...pero el brazo inmóvil.

Escucha.

¿Y para qué sirve?

Para amar.

Lo sabe hacer todo este mamarracho.

Sí, es cierto.

Si yo hubiera tenido un padre Cardenal también sabría tocar el clave.

¿Tu padre era Cardenal?

¡Cómo te envidio, Topo!

¿Por qué?

Bueno, sabes hablar con elegancia...

...tocas como un italiano... bebes sin chascar la lengua...

A eso le llamo yo educación...

Te envidio, Topo... ¡A tu salud!

Ven y verás que bonito queda.

¿Qué más quieres?

Nada.

Porque puedo darte todo. ¡Todo lo que desees!

De veras.

Y eso me divierte.

Disfruta la vida, Dominique...

Eso ahuyenta a la muerte.

Una alfombra estaría bien aquí.

¿Y una araña de cristal?

¿Y ahí dos candelabros?

Gasas de cachemira... ahí un velo... y además...

...un pintor que me hiciera un retrato.

¡Un pintor!

¿Seguro que no te falta nada más?

Sí, tú.

Te vas al alba, vuelves al día siguiente... No te tengo nunca.

Ahora que me acuerdo... ahí quisiera uno de esos pájaros que hablan.

¡Dulzura!

¿Has oído?

¡Tengo buenas orejas!

Pero lo quiero vivo... no disecado.

Vamos a comprarlo.

¿Estás loco? ¿Vas a mostrarte a todos en pleno día?

Tengo ganas de exhibirme.

Venus tendrá ese pajarraco que le compraré yo mismo.

Es precioso.

¿De dónde viene?

De las islas, señora.

¿Dónde está eso?

En el sur.

¡Eso es demasiado!

¿Le disgusta?

Gracias, señoría.

Gracias, señoría. Gracias, señoría.

¿Le has oído?

Vale lo que he pagado.

Di: Gracias, Dominique.

Iré un día de estos...

Siempre me dices eso.

Vete... Hasta pronto.

¿Quién era?

¿Qué más quieres?

Que seas más fiel.

Es difícil, pero todo llegará.

Todo llegará...

En nombre del Rey...

Que guarden silencio.

En nombre del Rey...

Será entregada una recompensa de 1.000 libras...

...a quien entregue a Cartouche.

Estatura media...

...pelo castaño...

...nariz torcida...

¿Nariz torcida?

¿Cuánto decís que dan por Cartouche?

Mil libras, buen hombre.

Ahí van.

¡Y te lo entrego!

¿Vienes a cogerme?

Si tu eres Cartouche, déjame besarte.

¿Sin ti qué sería de los pobres?

¡No saben más que lamentarse...

...y aún se extrañan de ser pobres!

Cartouche tiene razón... ¡Muerte a los ricos!

¿Y qué hay de mi medio de vida?

Ven, déjalos.

Alto.

Perdonad a la multitud que siempre es inocente.

No, no. No me des las gracias.

¿Quién es ese?

Os saludé en una ocasión, señor.

¿Pero quién es?

¡Saludadme ahora!

Una palabra más y...

¿Qué hacemos con él?

¡Matarlo!

¡Silencio!

Silencio.

Inclínate, saluda a tu amo.

Déjala.

Se lo ruego...

¿Consentiréis que ella pida vuestro perdón?

- Pero... - No hay "peros. " Sois libres.

Él os debe la vida. El más hermoso regalo de una mujer.

Dejadlos pasar.

Esa mujer es sagrada.

Dormiré con ella esta noche. No la perdais de vista, tengo que saberlo todo de ella.

¡Cómo me habéis humillado!

¿Por qué os inclinásteis?

La vida bien vale un sombrerazo.

Uno manda o se deja mandar.

No os extrañe lo que pueda ocurrir.

¿Y qué hubiérais hecho en mi lugar?

Yo no hubiese cedido.

A la fortaleza.

Señora, ahora nos gustaría una historia.

Viva Cartouche.

Bebamos, Dominique.

¿Por qué dicen que sólo las personas honradas son felices?

Porque es así.

¿Y entonces que somos nosotros?

Debemos ser honrados.

Dispénsame, Venus, tengo que darte ciertos informes...

- ¿Su nombre? - Isabelle...

Dirige una escuela... para señoritas.

¡Qué hermosura, qué gracia, qué porte...!

¿Y ella?

Eso está a dos pasos, en la alameda...

¿Pero Isabelle?

Son una treintena. Si las vieras... tan jóvenes, tan tiernas.

Voy para allá.

¿Tú solo?

¡Venid todos!

Lleva los más apuestos.

Tú, tú, tú...

Di "Ah"...

Hueles que apestas. No irás.

Te necesito.

¿Adónde hay que ir?

A un colegio de jovencitas.

Dulzura, suelta el tenedor.

Louison, tú te quedas aquí.

Buenos días, hermana.

Adelante, Padre.

No antes de la señal.

No temais.

¡Un hombre!

¿Nunca han visto uno?

No estoy solo.

Hagan su elección, señoritas.

¡Todos son guapos!

¿A quién queréis?

¿Quién quiere a este?

¿Y a este otro?

¡Monstruo!

Id a vuestras habitaciones.

Tenía la misma idea.

¿Tú a quién eliges?

¿Asustas a la señora?

Coge el que quieras.

Es fuerte.

Es suficiente.

Déjales, te elijo a ti.

Por favor... por su causa.

Es bueno para ellas.

Las harán daño.

No hay motivo de alarma. Ven.

Huelen a limones.

Váyase.

Haría una triste figura.

Se lo ruego, váyase.

¿Y a cambio?

¿Un beso?

¿Le beso la mano?

Marchaos.

Esperad afuera.

¿Marcharnos?

Inmediatamente.

Las chicas lo sentirán.

Las flores sin aire se marchitan.

Esa mujer me gusta.

Pero si ya la tenías...

Y yo tenía una con dos ojos...

Dos ojos, como todo el mundo.

- No te conozco. - ¿Pero qué te ha pasado?

Él nos eligió.

- ¡No piensas más que en ti! - ¡Él primero!

En el placer, en el peligro o en el trabajo, siempre tengo el primer lugar.

¿Qué dirá Venus ahora?

¡Buena pandilla...! Sólo pensáis en eso...

¡Cerdos!

¡Eso es lo que sois todos!

Cálmate, Venus, te digo que no ha ocurrido nada.

Es cierto, no ha habido nada.

No, nada.

Oléis a mujeres.

Todo hubiera ido bien, pero él nos lo impidió.

Sólo él sabrá porqué...

Dominique, ¿Qué bicho te ha picado hoy?

Esta mañana ha salvado a ese canalla.

¡Llevaba un brillante enorme!

Y más tarde ha sido su mujer la que...

Una presumida llena de collares.

¿Tanto te gusta?

No, Venus, no.

No me toques. ¿Y si yo te abandonara por otro?

Ese hombre sería afortunado.

Mi pequeña Venus.

Mi celosilla.

Labia no te falta...

Sí, lo peor es eso...

A mi nadie se atrevía a hablarme así.

Y ya ves el resultado...

A todos les llega su hora...

Vete, que tenemos que hablar...

¿Qué hacemos esta noche? ¿Qué atacamos?

¿El parque real o las arcas de la ópera?

Lo mismo me da.

No quiero que te de lo mismo.

Esta noche es para Venus.

Iremos al campo.

¿Solos?

Sí, solos.

Ni él mismo sabe lo que quiere.

¿Qué estarás tramando ahí?

¿Cara o Cruz?

¿Te vas a jugar el mundo?

¿No sabes que todo se juega a una tirada? ¡Siempre!

Sí o no. Blanco o negro. Cara o Cruz.

Creo que Malichot filosofa hoy demasiado...

¡Pensar que Cartouche ha llegado a provocar a mi mujer!

¡Y en el colegio que ella regenta!

¿Se ha atrevido a eso?

Miserable...

Y ninguno de vosotros se había enterado.

Delicioso.

¡No tenemos que soñar sino comprobar! ¡Ni tampoco hablar sino hacer hablar!

¿Tendré que enseñaros yo? Perdón.

Excelencia...

¿Qué decís?

He tenido que ir yo a buscarlo.

He venido por mi propia voluntad.

Pero si es Malichot...

Sí, Malichot. ¿No sabéis que Cartouche le ha usurpado el puesto?

¿Cómo ha sido eso?

Yo os aprecio y mi padre apreciaba al vuestro, pero...

...señor Malichot, repetid a estos caballeros...

Cartouche está solo en el campo.

Mejor dicho, está con una mujer.

Pero con quince hombres, respondo de su captura.

Pues voy volando, ya está...

¿Y la banda?

La banda está conmigo.

Yo respeto mi palabra, Sr. Malichot. Y respeto en todo nuestro acuerdo.

¿Y su guarida?

Está en mi casa.

La banda no me da miedo.

Y Malichot nunca nos ha creado conflictos... verdaderos.

- ¡Quiero a Cartouche! - ¡Lo tendréis!

Pero cuando tengas mucho dinero, aún más que ahora...

...pagarás la hierba al mismo precio.

Y con una carga basta para ser dichosos.

¿En qué estás pensando?

En ti.

En esa mujer.

¿Yo no te basto?

Me pregunto...

¿Por qué tenemos que pensar en otras mujeres...

...si nos tenemos el uno al otro?

Si atrapara a esa mujer de Ferrussac...

¡Igual que aquí!

Cogería un pez...

Vigila tu caña, Venus. Siempre besando.

Tengo hambre.

He hecho una tortilla y una ensalada como a ti te gustan.

Dijiste que haríamos un viaje.

Mañana.

Entretanto, hemos perdido la diligencia.

Una diligencia llena de clérigos grasientos con anillos en los dedos.

Louison, no te burles de la Iglesia.

Ella tiene razón. Debes tener principios.

Yo los tengo.

Bueno, muéstraselos.

Son los tuyos.

Vivir rápido y bien.

No quiero pasarme el día trabajando.

¿Qué sentido tendría la vida?

No tan deprisa. Quizá ellos tengan razón.

Escucha...

Se puede hacer todo en la vida...

...menos una cosa, enjuiciar.

Eso es un pecado.

Escuchad.

Se oye un ruido.

No seas tonto, son las ranas del estanque.

Esta vez hay alguien.

Voy por los caballos y cruzaremos el río. Nos encontraremos al otro lado.

No, voy yo a por ellos. Huid.

Es valiente.

- ¡Ahí está Cartouche! - ¡Todos al ataque!

Si le ocurriese algo a Louison, asaría a todos ellos.

Venus, cuando tengamos un hijo...

No hables de eso ahora.

Pienso llamarlo Louison.

Louison, te confío a Venus.

La guarida. No importa. Lo he perdido todo.

La guarida, la banda... Tenemos que llegar antes que él.

No tengo hambre.

¡Imposible!

Quisiera saber donde está Malichot. Ese nos hará una mala jugada. Me lo huelo.

¿Lo hueles?

¿Ves mi nariz? ¡Olfateo las cosas!

Debe de haber ocurrido una desgracia.

Bah, no exageres.

Cuando alguien se mete con Dominique me enfurezco, ¿te enteras?

A eso se llama amistad.

Mi amistad es más serena, pero más firme también.

¿Qué te hace pensar que le ha pasado algo?

Simplemente lo presiento.

Una noche como a mí me gusta, muy negra.

Sin hacer ruido...

Rodead la casa.

Sálvese quien pueda. Estamos cercados.

Huid por los subterráneos.

Coged sólo las armas.

¿Dónde están Topo y Dulzura?

¡Sólo las armas! ¡Deprisa!

¡A los subterráneos!

Cerrad las puertas.

Ya es tarde...

Por la chimenea...

Yo los entretendré.

No es momento de discutir.

He comido demasiado.

Le tenemos.

¡Cartouche!

¡Todavía no!

Por favor, déjame hablar...

Tranquilo. Dentro de un momento...

No puedo hablar...

¿Dónde está Cartouche?

Con tu mujer.

El embudo.

¿Dónde están los demás?

¡Con tu mujer, como Cartouche!

Es una puta.

Más agua...

Dominique Cartouche, sálvate...

Explícate mejor...

Muy bien, pero eso no salvará a Dulzura.

Haz el favor de callar...

Habla... te escucho.

Es Ferrussac. Es Ferrussac.

¡Eso no lo pongo en duda!

Tú, Topo, ponte a escribir...

Como estás a bien con él, le propondrás un cambio...

Le llevarás la carta a Ferrussac.

Escribe:

"Me permito, señor teniente general... "

¡Más agua!

"Me permito, señor teniente general... "

"... utilizar a vuestro servidor Malichot, portador de esta carta...

"... para llegar a un acuerdo que me complacería. "

¿Enviarás a esa carroña?

"Me entregaréis a mi amigo Dulzura a cambio de cierto número de rehenes...

"... tres comisarios, uno del vino, uno del trigo y uno de la sal... "

¡No tan rápido!

"... 4 procuradores, 12 sargentos... Si no... "

¿Qué?

¡Para!

Nada.

¿Qué te dijo?

No puedo distinguirlo.

Magnánimo señor, mi buen amo...

Aquí llega este imbécil...

¡Te pago para que me sirvas y mira lo que me has traído!

Un bruto que nunca hablará.

Hay novedades...

¿De veras?

Mirad.

Echadle un poco más.

Veréis que son buenas noticias...

¿Has leido esto?

Cartouche lo leyó en voz alta.

¿Conoces estos nombres?

Podría citaros algunos... Bamont...

...Monsieur d'Outreville, Monsieur de...

¡Cállate!

Voy a darte tu recompensa.

Gracias, señor.

Basta.

Sin duda os equivocáis, yo...

¡Monsieur de Ferrusac! ¡Señor conde, Excelencia!

¡Socorro!

Por orden del Rey, Sansón, Ejecutor de la Justicia...

...ejercerá su oficio sobre el llamado Dulzura.

¿Quién es ese Dulzura?

¡El tal Dulzura no parece mal hombre!

Si ahorcasen al mío, le pondría un cirio a San Antonio.

Hay que resignarse. No ahorcarán a cualquiera.

¡Fuera Cartouche!

¿Qué os pasa, Isabelle?

Está rezando, querida. Estoy casado con una devota.

¡Viva Cartouche!

Es el lugarteniente de Cartouche.

¡Calma!

Ya falta muy poco, amigos míos.

¡Bravo, pequeño!

¡Gracias a todos, buena gente!

¿Hasta dónde llegará?

El bandido se elevó por los aires...

El diablo está con esa gente...

No, Pierrette.

Ha cambiado la señora, antes érais la primera en maldecirlos...

¿Antes de qué?

Yo sé bien lo que digo...

Esos bandidos...

Quién sabe si Dios los ha enviado para probarnos.

O tal vez para deshacer injusticias...

¿No estáis blasfemando, señora?

Déjame sola...

No tengáis ningún temor.

No he venido a llevarme nada...

...sino a ofrecer.

No llaméis. Acudirían mis hombres.

Pedid lo que queráis, que yo os serviré.

La ciudad me pertenece, os la regalo...

...con sus bosques y jardines, con sus iglesias y sus plazas.

Esta noche todos los campaneros están a mis órdenes.

¡Es decir, a las vuestras!

¿Quizá esperáis que os de las gracias?

Me encantaría si lo hiciérais.

Esto es sólo una muestra.

La embajada del Gran Turco...

...se encamina hacia el Rey llevándole dos diamantes, los más hermosos y puros...

Ellos me hacen soñar con vos.

No llegarán hasta el Rey...

...seréis vos quien los tendréis.

¿Cómo lo lograréis?

Eso es un delito... ¡Eres un criminal!

¿Porque os ofrezco cuanto hay a mi paso...

...porque os doy lo que es hermoso...?

Me obsesionáis a todas horas...

¿Cómo podéis no advertirlo?

¡Cuánto me alegro de haber venido!

Vacilé en hacerlo.

¿Vos vacilásteis?

No por miedo.

¿Siempre la misma, eh?

¿Ignoráis que no me contienen ni ruegos ni amenazas ni nadie?

Perdonadme...

Es que estoy acostumbrado a pretender lo que deseo...

...y a obtener lo que deseo.

¡Os sentís muy fuerte con un arma de fuego!

¿Me teméis por ella?

Os la doy, tomadla. Vamos.

¡Quisiera mataros!

Hacedlo.

¡Disparad!

¡Disparad!

No. No seáis loco.

Atrevéos a algo por una vez.

¡Magnífico! ¡Os habéis atrevido!

¿Qué habéis hecho?

¿Cómo habéis podido creer que estuviera cargada?

Yo que aprecio tanto la vida...

Canalla... Miserable...

No pensaba convertiros en una asesina.

Ahora hay algo que nos une.

Reposad tranquila. Voy a traer la prueba que sellará nuestra unión.

¡Te entregaré los Diamantes del Gran Turco!

¡El embajador del Gran Turco!

¡Démosle la bienvenida!

Que su ventura justifique lo que se proclama en público. Ayuda a su jefe a gobernar...

Y procura a este pueblo...

...la calma dichosa que produce siempre la armonía de los estados.

¿Queréis que lo deje?

No estáis escuchando, si queréis lo dejo.

Sí, te escucho.

Hijo de Saturno...

¿Habéis visto?

Sí, en efecto, lo he visto.

Sigue el escándalo.

He ahí lo que queda del Gran Turco... en mi casa... en mi patio...

Cada vez es mayor la provocación...

Es porque ese hombre es más fuerte que vos.

Diría que os divierte...

A veces me lo pregunto.

¿Por qué se ensaña de esa manera conmigo?

No penséis eso, todo va dirigido a mí.

¿Qué fábula es esa?

¿Fábula? Ha llegado hasta aquí, a mi propia habitación.

La Señora supo tenerlo a raya.

¡A raya!

Y por poco le mato.

¿Lo matáis?

Dejad esas estupideces, me irritáis.

¿Y tú sin decir nada?

¿Y si os dijera que me gusta?

¿Cómo?

Nada, dejadme.

Comprended a la Señora.

Ese hombre puede fascinar a las mujeres.

¿Ha seducido a mi mujer?

Entonces queda una solución. Escucha.

Dominique, ¿qué es eso de dar golpes gratis?

Todo el botín está en casa de Ferrussac.

Dominique, contesta.

Juguetea con diamantes, pero vive en el mundo...

La banda empieza a quejarse...

¿Ya no te interesahacer temblar al Reino?

Me decepcionas, Dominique.

No veis que está enamorado.

Dame esos diamantes.

No. Lo que tú quieras menos esto.

¿Por qué?

Lo comprenderás cuando seas mayor.

Prefieres temblar por una mujer. ¿Eh, Dominique?

¿Qué respondes a eso?

Que no os importa.

Acabarás quedándote solo.

Todo el mundo te abandonará.

Y te convertirás en nada, como antes.

Ya están a punto los caballos...

Seguidme.

¿Qué queréis?

A vos. Con toda el alma. Me habéis embrujado.

Oh Dios...

Y el diablo. Dicen que no puede haber el uno sin el otro.

Yo no sé rezar porque jamás me enseñó nadie...

Pero todo lo que quiero lo tomo. Y lo que doy, quiero que lo tomen.

No quiero esos diamantes.

¿Pues qué queréis? ¿Mi vida?

Si queréis mi vida, tomadla.

No puedo daros nada mejor.

No me serviría de nada.

No mintáis. Ella representa todo lo que no tenéis. Todo lo que os falta.

Hasta un ejército espiándonos.

Está bien. Esta noche estaré solo en el camino de Monval.

Pasado el cruce de caminos, en el primer molino.

Os esperaré...

Podréis acudir allá o venderme. Estaré solo.

Estás loco.

Hasta luego.

No iré jamás.

Dominique, ambicionas demasiado. Esa mujer te perderá del todo.

Del todo...

Dominique sabe lo que hace.

Nadie lo sabe cuando media una mujer.

Cada una es una experiencia.

Ya irás aprendiendo, pequeño.

Déjanos vigilar desde lejos...

...uno nunca sabe.

No. No debe haber nadie.

¿Y qué le vamos a decir a Venus?

Que la quiero.

¿Entonces por qué ese empeño por Isabelle?

Porque cuando empiezo algo... lo llevo hasta el fin.

Os confío a Louison.

Sé valiente. Tengo fé en ti.

¿Crees que se habrá atrevido a ir solo allá?

¿Quién, Madame?

Tú sabes quién. Estará esperándome.

¿Os importa?

Supón que fuera...

Sus huéspedes esperan.

Con más modales.

¡Imbécil!

¡En marcha!

¡Amigos, la fiesta es completa! ¡Cartouche ha sido apresado!

Ahora ya estará en la fortaleza.

Isabelle... ya estáis aquí.

Buenas noches. ¿Sabéis ya la noticia?

Han apresado a Cartouche. Lo ahorcarán.

Cuanto antes, mejor.

¿Han detenido a Cartouche?

Gracias a vos. Estaba solo.

¿Quién os lo advirtió?

Creo que lo echaré de menos. Cartouche me divertía.

Bailad, amigos míos.

Bailemos.

Permitidme que me retire.

Por favor...

¿No me oís?

Bailad, Isabelle, bailad...

¿Tanto os gusta que me divierta?

¿Qué os ocurre, Isabelle?

Mi marido quiere que baile y eso hago.

Demasiado tarde.

¿Por qué es tarde?

Ante un ejército de gendarmes todo es inútil.

- ¿Qué se puede hacer? - ¿Morir o marchar?

Yo me voy.

Teníamos bastante para vivir tranquilos el resto de la vida.

¡Perder todo por la pasión de una mujer!

Lo siento. Me seguiréis.

Ni pensarlo, yo me voy. Vámonos.

¡Dulzura!

No soporto más tus grasas...

...ni tu barba...

...ni tu mal olor...

...ni tu aire de señorita...

Cartouche es muy distinto.

Tan distinto que no ha dudado en abandonarte.

Tenía derecho.

Lo han apresado por culpa de otra mujer.

Tenéis que servirle.

Lo demás es cosa mía. Soy su mujer. Su única mujer. Vais a verlo.

Haced lo que os diga. ¡Pronto!

Lo haremos por ti.

Vamos.

No, dejadme a mi.

Venus...

¿Qué quiere esa mujer?

¿Quién es ese desgraciado, teniente?

¿Permitís que le dé de beber?

Vete de aquí. ¡Pronto, escóndete!

¡Corre, Venus, corre!

¡Atrapad a esa mujer, cueste lo que cueste!

Venus...

Huye, Dominique...

Ahora podrás lucirlas eternamente.

Las noches se están volviendo frías.

¿Y ahora qué?

- Les haré bailar como muñecos. - ¿Y después?

Terminaré como ellos desean.

En manos del verdugo, ¿no es eso?

Sí, ¡cuanto antes mejor!

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