All language subtitles for [subtitlekit.com]_[subtitlekit.com]_Arcadia (2005) (Dual FR+Subt.ESP-FR)(1080p)(x265).spa.track5_to-srt

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

ARCADIA

¡Joder!

¡Mierda!

Mierda.

¡Gilipollas!

Esto es una confesión.

Esto es una confesión.

Tras dos años y medio...

Después de esta noche...

Me equivoqué pensando que serían todos tan fáciles como el primero.

- ¿Sr. Birch? - ¿Sí? Soy yo.

Me llamo Bruno Davert.

No soporto pensar en lo que hice esta tarde.

Ya está.

Siempre fui buen marido, buen padre y un empleado ejemplar.

Como premio a su lealtad estos quince años

a esta empresa, que es también la suya,

reciba este pequeño obsequio

como muestra de gratitud a sus brillantes ideas

que han contribuido a mejorar nuestra productividad.

Un dictáfono digital.

Mitad chino, mitad japonés. ¡Mejor aún que sólo japonés!

Seis meses después, me despidieron con 600 más.

Reducción de personal previa a la deslocalización.

MUERTE A NUESTROS VERDUGOS

Usted no me preocupa, Bruno.

Con su nivel, encontrará trabajo con los ojos cerrados.

Menudo caos.

Mi finiquito ascendió a 15 pagas.

Me pareció jauja.

Dos años y medio después, seguía sin trabajo.

Tenía pagado el coche, que aún conservo,

una casa, con 10 años de hipoteca por delante,

y una esposa a quien quería mucho y sigo queriendo.

Dime.

- ¿No podrías poner una foto más...? - ¿Más qué?

¿Más sexy?

No, más relajado.

¿En ésta no lo estoy?

Yo no tengo la culpa.

Desde ahora, enviaré currículum y carta de presentación y punto.

No sé venderme. ¿Qué mierda estás viendo?

Nada. Como ya no tenemos televisión por cable...

Oye, papá, ¿conoces Arcadia?

Sí. Les he escrito dos veces. Pero no he recibido respuesta.

Será por la foto. ¿Te parece él relajado?

- Y trabaja de lo que yo. - Bruno...

Mira, papá.

Arcadia maneja mucha pasta.

A la gente le aburre el papel...

"Pero es todo muy complejo... "

Esta máquina produce kilómetros de papel,

obtenidos todos a partir de papel reciclado. Arcadia sólo produce...

Se jacta de utilizar papel reciclado.

Es como si describiera en lo que me dejé la piel

antes de que echaran de Kamer Papers.

Arcadia, gracias a sus conocimientos químicos,

brilla en el firmamento bursátil

porque Arcadia...

Es como si estuvieras hablando tú, cariño. Qué gracia.

Lo zapeo y el puesto es tuyo.

No bastará con zapear.

No soy el único ingeniero.

Cuántos habrá más atractivos, más atléticos y sonrientes...

Y más relajados.

Como ese tal Mache, Mache...

Raymond Machefer. Venga, que te lo resucito.

Eso, Raymond Machefer.

¿Sabían que ingerimos papel incluso al comernos un helado?

Pensé para mí: "El puesto de ese hombre es tuyo".

Necesitaba averiguar cuántos titulados más,

con fotos sexys, podrían optar al puesto antes que yo.

Necesito saber el apartado de correos para el membrete.

Pero estoy en la imprenta. Mañana me pasaré a pagarle.

¿89? ¿No tiene alguno mayor?

¿Apartado de correos 8900?

Por teléfono le dije 89. Sólo tenemos 120.

Se equivocaron en la imprenta.

Bueno, le da aires de importancia. Y al arrancar, toda ayuda es buena.

¿Empieza un negocio?

¿Qué hace toda esa gente?

Cobrar el paro. Estamos a principios de mes.

Salí a llamar a la revista "European Paperman"

y puse un anuncio en francés, inglés y alemán.

Mire, les enviaré un giro postal y el texto.

Así lo tendrán al mediodía.

Gracias. Gracias. Adiós.

Un mes después regresé a la oficina de correos.

Sus dos ceros de más han causado furor.

Es un buen comienzo. ¿Y a qué se dedica?

Sondeos.

¡Espere!

¿Y sobre qué?

La gente que busca trabajo.

¡Entonces debió añadir diez ceros!

Me sentía superior leyendo los secretos de mis competidores.

Descubrí que vivían sumidos en una ignorancia supina

y su vanidad daba asco.

La mitad se confesaba al designio de los accionistas.

Ahora bien, ellos son el enemigo. Los accionistas.

Que cierran miles de negocios rentables con tal de sacar tajada

para esa bestia hambrienta.

Se nota que nos han enseñado a hacer currículos.

Rezuman conformismo.

Sólo 5 contaban con titulación y sobre todo experiencia,

que parecían, si no mejores, comparables a las mías.

¡Sólo cinco!

¿Estás encendiendo el fuego?

Pensé que habías salido.

Sí, salí a comprar.

- ¿Me acompañas o cojo el coche? - Lo necesito. ¿Adónde vas?

- Es viernes. - ¿Puedes esperarme...?

No puedo. Pero tranquilo, Jack lleva a su hijo al cine.

- ¿No trabaja? - No, aún busca trabajo como tú.

- No le costará encontrarlo. - ¿Por qué lo dices?

- Por cómo te da la mano. - ¿Y eso?

Bien vestido y siempre dispuesto, justo lo que buscan, ¿no?

Yo no lo veo así.

Es un sumiso y un blandengue, ideal para la banca y el comercio.

¿Pero por qué dices eso?

Por nada.

Es amable y muy servicial.

Lo que acabo de decirte.

Estaba convirtiéndome en un ser agresivo y antisocial.

Marlene había encontrado un pequeño trabajo, mal pagado.

Yo buscaba un puesto en la industria papelera.

Me dejé la piel por ser de los mejores.

Antes teníamos dos coches

y apenas conocíamos a ese vecino de manos sudorosas.

Matando a 1000 accionistas no me beneficiaría en nada.

Y si fueran 10 ejecutivos que hubieran despedido

a 1000 empleados, ¿qué sacaría?

Nada.

Son mis enemigos, pero no son asunto mío.

Mi problema eran estos cinco currículos.

Esos cinco, además de Machefer.

¡Papá!

- ¿Qué haces? - Ordenando lo que me dejó mi padre.

- ¿Te ayudo? - No hace falta. Gracias.

Mamá ha cortado Internet y me aburro.

- Haz los deberes. - Ya los hice.

¡Pues sal a pasear!

¡Está lloviendo!

Ojalá pudiera hablar con mi padre.

Tenía, como dicen en el mundo empresarial,

madera para estas cosas.

Participó en la II Guerra Mundial en la Segunda División Blindada.

Y había matado enemigos.

Pero él ya no está aquí. Tabaco y cáncer de pulmón.

Víctima de unos ingenuos que viven vendiendo muerte,

temerosos de perder su empleo.

¡Buen disparo!

Te toca.

¡Oye, ven aquí!

¡Prueba con un arma de verdad!

El primero no vivía muy lejos.

Estaba en Bélgica y pensé que me facilitaría las cosas.

Le dije a Marlene que iba a una entrevista.

Y salí en busca del domicilio de Henri Birch.

LLENE SU DEPÓSITO CON ENERGÍA

De repente, se me ocurrió algo.

Como gasolinero un par de días al mes,

ganaría para los gastos de la casa, el coche y el colegio...

y para comprar algún que otro solomillo.

Gracias. Adiós.

Buen viaje.

¿Cuántos saben realmente que bajo ese césped tan cuidado

la tierra tiembla?

Si no cobras un mes, te asustas, pero imagínate no cobrar nunca...

Supuse que, como yo, esperaría cada mañana al cartero.

- ¿El Sr. Birch? - Sí, soy yo.

- ¿Fabricante de papel? - Sí, el Sr. Birch. ¿Por qué?

¡Zapeado! Como en la tele.

Me destrozó por dentro.

NECESITO LIQUIDEZ LO LIQUIDO TODO

- ¿Qué tal? - Fue bien.

- ¿Dónde era? - En Bélgica.

¿Tenemos que mudarnos a Bélgica?

Escucha, si eso fuera todo lo malo...

Todavía no me han cogido, pero fue bien y me da confianza.

Te haces ilusiones

para que luego...

Justo lo que necesitas.

¿El qué?

- Tener confianza. - ¡La tengo!

¿Y este currículo?

No es nada. Es un modelo nuevo.

Te traeré muda limpia.

Edouard Rick, ingeniero químico.

Experiencia laboral en Estados Unidos.

Sólo seis meses en paro.

A éste, yo mismo lo contrataría antes que a mí.

¿Vienes conmigo o me dejas el coche?

Espérame. ¿Adónde vas?

- Hoy trabajo. - Claro.

¿Me das dos minutos?

Vale.

Enseguida voy.

¿En qué piensas?

Un hombre sacó todos sus enseres a la acera.

Lo vendía todo menos el colchón.

Siempre nos queda eso. Te has pasado.

Hoy trabajo de enfermera, no de cajera.

Perdona.

¿Qué harás hoy?

Perdona, estaba en Babia.

Y cada vez más.

¿Qué harás hoy?

Si no tengo nada que hacer.

¿A qué hora paso a buscarte?

No te molestes, me llevará Martin.

¿Y ése quién es?

Mi jefe, Bruno. Te lo he presentado dos veces.

¿Nosferatu?

- Nosferatu, el vampiro... - No, no, quieta...

Voy conduciendo.

Mira, Nosferatu va de blanco.

- Hola, Martin. - Hola, Marlene.

Gracias.

Adiós, Davert.

No dejaba de pensar en mi primera eliminación.

¿Tendría tanta suerte esta vez?

Aparqué frente a una casa en venta.

Era más discreto.

Decidí no insistir y volver temprano al día siguiente,

con el correo.

¿Qué veis?

El regalo de cumple de Sylvie. Nos ayuda con el inglés.

- ¿No fuiste a recoger a mamá? - Díselo.

- ¡Papá! - ¿Qué?

Recibiste un fax para una entrevista. También llamaron.

Espere aquí. Le llamaremos.

Había venido al país de la sonrisa obligada.

Pero yo ya había olvidado cómo sonreír.

- Eso hicimos. - Sé de sobra quién es.

Empezaremos otra vez el fin de semana.

Estar rodeado de tanto ignorante no auguraba nada bueno.

No necesitaban mi cualificación

para fabricar etiquetas de congelados.

- ¿Sr. Davert? - Sí.

Acérquese, por favor.

Dios, si de verdad existes, concédeme este trabajo.

Vale, no lo hagas por mí, sino por Edouard Rick y los otros, ¿vale?

Hola.

Hola.

Tome asiento.

¿Es por usted o por...?

Estaría mejor allí.

Es para verme a mí.

Tiene un currículo impresionante.

Ya. Soy especialista en currículos.

Su titulación y su carrera profesional.

¿Qué opina del etiquetado alimenticio?

Todo es mejorable.

Ocupó un puesto de responsabilidad en la misma empresa 15 años.

¿Qué le hizo dejarlo?

Reestructuración por deslocalización y como resultado:

una prima del 16% para el accionariado...

y en mi caso, dos años en el paro.

- Tendría acciones. - Sí.

Tuve que venderlas todas para pagar...

Más la prima del 16%.

¿Qué ha aprendido de estar desempleado?

Que el largo plazo destruye los beneficios a corto plazo.

¿Y dónde se encuentra ahora?

A medio camino.

Nuestra tecnología es limitada. ¿No estará demasiado cualificado?

En absoluto. Se puede hacer más o menos.

¿Considera que una mujer podría ocupar este puesto?

Disculpe, ¿su puesto?

La vacante.

Exige cierta cualificación.

No veo por qué no pueda tenerla una mujer, pero...

no soy experto en mujeres.

¿Es tan original en su trabajo como en sus respuestas?

Lo intento. Verá...

Leí dos libros sobre cómo triunfar en una entrevista de trabajo

y me disgustó su conformismo.

¿Es usted conformista, señorita?

Señora Thomson. Iris Thomson.

Gracias por venir, Sr. Davert.

Estudiaremos atentamente su candidatura.

¿Es todo?

¿No quiere saber qué estoy dispuesto a hacer ni mi pretensión económica?

Lo discutiríamos en una segunda entrevista, llegado el caso.

Gracias por haber venido.

Me dije: "Menos mal que no llevo la pistola encima".

Para su próximo cliente.

¡Llega papá! ¡Viene papá, mamá!

Dejadme sola, niños.

Nada que hacer.

No puedes estar tan seguro...

¡Sí! Sé de qué pie cojean los selectores de personal.

- Ya habrá más oportunidades. - ¡No lo entiendes!

Es un desastre.

Tendré que empezar de nuevo.

Comenzar no, seguir adelante.

A eso me refería, tendré que seguir adelante.

Papá, si vas a una entrevista, sonríe.

Sonríe.

Ven aquí.

Entra en casa. Cogerás frío.

¡Déjela en paz!

¡No quiero verle por aquí! ¡Lárguese!

¡Está enfermo! ¡Déjenos en paz!

- ¿Cómo? - ¡Podría ser su padre!

No se saldrá con la suya.

¿Cómo puede...? ¡No tiene vergüenza!

- No soy yo... - ¡Escúcheme!

Hablaré con su mujer. ¡No tiene dignidad!

- Señora, yo no soy... - Matará a su padre.

¿Qué?

¿Podemos hablarlo civilizadamente?

No se mueva.

Escuche, hay médicos. Yo conozco a alguno.

Si habla con ellos, se sentirá mejor.

¿Querías intimidarnos o amenazarnos, maldito desgraciado?

¿Creías que te dejaría destrozar a mi hija?

¡A mí no me asustas!

¡Se lo contaré a la policía!

¿Oiga? ¿Es la policía?

Me ha parecido oír un disparo en mi calle.

Soy Edouard Rick.

¿Qué sucede?

¿Sr. Rick?

Sí...

Ninguno de los tres, y menos yo, entendíamos lo sucedido.

Sabía que debía contárselo a Marlene.

Decirle que lo hacía por ella y por los chicos.

Y prepararla para la llegada inminente de la policía.

Esta tarde o mañana.

Tendrás hambre. La cena está lista. Los niños te esperan.

¿Todo bien?

- ¿No habrá ido mal? - Horriblemente.

No lo entiendo, pero fue fatal.

Voy a lavarme y enseguida voy.

- ¿Tienes que salir otra vez? - No. ¿Por qué?

- Espero a la policía. - ¿Qué?

Papá, ven a ver.

Han asesinado a un ingeniero papelero. Y a su mujer.

Un hombre les disparó frente a su casa, a 150 Km. de aquí.

¿Has visto? Qué bien maquillada está.

Ni que estuviera presentando un desfile de moda.

Salí como cada mañana en bici y me la crucé.

Iba siempre a comprar el pan...

Ricos macarrones...

Nada de tele durante la comida. Apaga, Maxime.

Mamá, por favor, sólo esta vez. Es interesante.

- No discutamos. - Un cabrón asesino...

- Lo repiten, ya lo veremos. - Podemos verlo ahora.

- ¡No! Lo hemos discutido mil veces. - Déjala.

¿No parece un crimen infame?

Hoy se mata por nada. Vivimos...

El plato de papá.

...hay tal inseguridad y falta de moral

que estamos desprotegidos. Y tenemos miedo.

Tenemos miedo.

- Vi pasar un coche verde oliva. - Verde manzana. Lo vi...

- Como el nuestro. - El nuestro es marrón.

- Marrón verdoso. - Verde amarronado.

Así lo relatan los testigos...

Es una zona de casas preciosas.

Y hay una en venta.

¿Y eso?

Pues la suya.

Se queda libre.

No tiene gracia.

Podemos comprarla.

Eres tonto.

Nos confirman la detención de un sospechoso

desde la oficina del fiscal.

No han facilitado su nombre. Lo interrogaron durante 15 horas.

Según ciertas filtraciones,

se trataría de Leon Ringer,

profesor y al parecer, amante de Judy Rick, hija de la víctima.

Come, se te enfriará.

Poco después, la policía condujo a la joven...

¡Come, que se enfría!

...a declarar.

Srta. Rick, sólo una pregunta.

¿Cuándo vio a su madre por última vez? Conteste, por favor.

Qué zorrón.

A ti también te mola tu profe de química.

"Es monísimo, con el cabello todo gris".

Vete a la mierda.

Señores, soy bastante optimista.

La resolución de este suceso que nos ha conmocionado será rápida.

No podía dejar que condenaran a un inocente.

Ni tampoco levantarme y soltar: "Voy a comisaría".

Era el momento de contárselo todo.

¿Pero qué podía decirles?

Olivier intenta comunicarse, parece que hay novedades.

La mujer, señora de Leon Ringer, sale de la oficina del juez.

Sra. Ringer, por favor.

Mi marido no es ningún asesino. Está enamorado.

Le devuelvo su libertad. Me mudo a Niza con mis padres

y mis hijos.

¿Iba mal su matrimonio?

¡Sra. Ringer!

Trágicos acontecimientos...

¡Come, se te enfriará!

La policía sigue interrogándole

y están registrando la escena en busca del arma.

- ¡Miren! - Élise, si hay novedades volveré a llamar.

¡Va a saltar! Se ha girado.

¡Joder!

¡Qué horror!

Son imágenes impactantes,

imágenes espantosas las que acabamos de presenciar,

Un hombre ha saltado...

¡Mirad! Mirad a los polis, qué cara de bobos.

¡Joder! ¡Mira, mamá!

¡Apaga esa tele! Date prisa.

Qué cara de bobos...

...le han empujado...

A fin de cuentas, no los maté yo.

De no ser por esa Sra. Rick, todo habría ido como la seda.

Ahora debía seguir adelante y acabar rápidamente.

Las reducciones de plantilla son cíclicas.

Corría el riesgo de competir con nuevas oleadas de candidatos.

Ahora, entre Arcadia y yo sólo se interponían tres currículos.

Además de Machefer.

¿Con el Sr. Étienne Barnet, por favor?

El cartero. Tengo un certificado, ¿puedo pasarme luego?

Antes de las cinco o mañana.

- ¿Es su hijo? - No, la asistenta.

Ah, vale. Gracias. Adiós.

Joder, joder, joder...

Entonces el sábado, almuerzo y partida de bridge.

Genial, almuerzo y bridge. Saldré a las 16.30.

- Vale. - Adiós.

¡Mierda!

¿Pero qué hará?

Hola.

Buenas noches.

¿Quiere comer o tomar una copa?

- Quiero comer, picar algo. - El menú del día son costillas.

Riquísimas.

Pues eso mismo.

¡Menú del día!

¿Y de bebida? Va incluida en el menú.

El tinto es buenísimo.

Pues una copa de tinto.

¿Está de paso?

Sí. En cierto modo...

- ¿Conoce algún hotel barato cerca? - Un motel, hotel no.

A la derecha y todo recto.

Es bastante corrientucho. Es lo moderno, no hay trato personal.

Ya, qué bien. Sin trato personal.

¿Busca trabajo?

- ¿Se nota? - Yo lo percibo.

He pasado por ello.

Bueno, ahí sigo. Por suerte, encontré esto de momento.

¿Trabaja a jornada completa?

Cuatro días de 5 a 12 de la noche. Mi campo es la industria papelera.

- ¿Empapelado? - No, fabricación de papel especial.

16 años en la misma empresa y un buen día, me largaron.

Debía poner fin a la conversación y huir, por mi salud mental.

Su menú del día.

- Adiós, Étienne. - Adiós, Hugues.

- ¿Se ha roto algo? - No, no pasa nada.

¿Otra? Invita la casa.

- Tengo que conducir. - De algo hay que morir.

¿En qué trabajaba Ud.?

En papelería.

Suministros de oficina...

Seguro que éramos clientes suyos.

No, hacíamos papeles especializados para la industria aeronáutica.

Han cometido un crimen.

- ¿Cómo dice? - He reflexionado mucho estos años.

Es lo único que puedes hacer sirviendo mesas.

La sociedad ha enloquecido como nunca.

En la antigua China, para ahorrar alimentos,

abandonaban a los recién nacidos en las montañas.

Los esquimales dejan a los ancianos en icebergs a la deriva por lo mismo.

Y nosotros, quitamos de en medio a los más productivos.

He ahí la novedad.

La sociedad se autodestruye.

Sí, tiene razón.

Tenemos millones de ancianos enfermos en cama.

Si les dejáramos sucumbir al calor en verano, a la depresión en otoño,

al frío en invierno y a la alteración en primavera,

sanearíamos la economía.

En cambio, se libran de nosotros.

Usted también está volviéndose loco.

La prueba es que seríamos capaces de todo por un trabajo.

Pero no podemos combatir el capitalismo a ultranza.

¿Sabe qué deberíamos hacer?

Habría que...

- ¿Más vino? - No.

Deberíamos hacerlo girar todo en torno al ser humano.

- Quizás es demasiado tarde. - ¡Camarero!

- ¡Estoy esperando! - ¡Voy! Disculpe.

- ¿Ya se marcha? - Sí.

Está región está agotada.

- Aquí no encontrará empleo. - Gracias.

- Motel Concordia, a la derecha. - Gracias.

Suerte.

Casi se ofrece a darme alojamiento.

Deberíamos unir fuerzas en vez de pelearnos por las migajas.

Y los de arriba riéndose.

O incluso peor, ni siquiera se fijan en nosotros.

Esto es una confesión,

antes de ponerle fin a todo.

No quiero ver sufrir a mi mujer e hijos.

Puedo volver más tarde si quiere.

No, no pasa nada. Usted siga.

No hagas eso conduciendo. Llamarás la atención de la poli.

Me ha desahogado hablarle a esa máquina chino-japonesa.

No, no. No te suicidarás y menos aún te entregarás a la policía.

Que cada uno haga su trabajo.

¡Pero bueno!

- Estaba reculando. - Y yo circulando.

¿No vio la marcha atrás?

Pero usted me veía avanzar.

¡Quita la música!

Salió de repente.

Lo siento.

Eso es una guarrería.

Lo siento, tuve un accidente e intentaba relajarme.

¿Cuándo se lo ha hecho?

Hará una hora, en Rouvres, a 40 kilómetros.

La documentación del vehículo y su carné.

Dio marcha atrás mientras yo iba circulando.

Tome. Y aquí tengo el parte.

¿Usa el coche para trabajar?

No, para buscar trabajo.

- No lo deje, llévelo a arreglar. - Gracias.

- Buen viaje. - Gracias.

Y deje de ensuciar para relajarse.

Es peligroso.

- Vaya, Sr. Davert. - Hola.

Esperábamos a Marlene. Vine con Thomas al cine.

Gracias, estaba de viaje.

De saber que iba de un asesino en serie, no le habría traído.

Tiene que acostumbrarse.

Tom, dáselo a ese señor.

Es un mendigo.

Perdóneme.

Tuve un accidente. Te espero ahí fuera.

- Fui al dentista y me dijo... - Martes y jueves.

Viernes y sábados voy al cine. Es así desde hace 11 meses.

Tengo la cabeza en otras cosas.

Hace tiempo que no estás a lo que estás.

¡Para! ¿Pero qué haces?

¿Y tu entrevista?

¿Qué entrevista?

Te marchaste dos días. A alguien verías.

- Sí. Nos vimos. - ¿Y bien?

No me apetece hablar.

Nunca te apetece hablar, y menos conmigo.

Es superior a mí. Estoy comiéndome la olla, Marlene.

¡Y yo! No puedo más.

Estoy harta.

¿Qué se supone que debería hacer?

Es algo que debemos hacer juntos. Los dos juntos.

Tengo planes. Encontraré trabajo y todo será como antes.

Será demasiado tarde.

Estamos distanciándonos.

Te quiero y...

quiero salvar lo que hemos construido estos años.

¿Te acuerdas de cuando tuvimos aquel problema?

¿Qué problema?

Fuimos a ver a alguien y lo solucionamos los dos.

¡No es la misma situación!

Sí que lo es.

¿Crees que me acuesto con alguien?

- No. - ¿Entonces?

Necesitamos ayuda, Bruno. Y urgentemente, hazme caso.

¿Quién es?

- Señor... - ¡Vete a la mierda!

¿Quién es?

Debemos ir a un consejero matrimonial. Es importante.

¿Quién es ese capullo?

Sé que aún podemos salvarlo.

¡Dime quién es y lo soluciono!

Bruno, el problema es entre nosotros.

De acuerdo.

Veremos a quien tú quieras.

Joder, es la leche.

La dirección está intacta. ¿La tiene hace mucho?

Cuatro años. Solía cambiar cada dos años.

Bueno, ¿y de cuánto estaríamos hablando?

Alrededor de 1400 euros.

Con mi franquicia, 1400 es imposible.

Son tiempos difíciles.

Echaron a mi mujer del hospital.

¿Estaba ingresada?

No, trabajaba allí.

Técnico de rayos X, durante 11 años.

Simple reducción, reestructuración,

recortes sanitarios... Al final, somos los perjudicados.

Siendo técnico, encontrará trabajo.

¿Ah, sí?

Dígame cuándo. Y dónde.

Le diré lo que haremos.

Lo tasaré para el seguro en unos 1600.

Y se lo dejo en 1200.

-400 de diferencia. Gracias. - Hoy por ti,

- y mañana puede ser por mí. - Usted es imprescindible.

Somos tres. Soy el más viejo así que me iré el primero.

- Pero tiene experiencia. - Pero soy el que más cobra.

Si pierdo mi empleo, subiré al despacho

y me volaré los sesos delante de sus narices.

¿Y por qué no les pega un tiro a los otros dos,

como prevención?

¡Como prevención!

- Con usted no hay quien pueda. - Eso procuro.

¿Y el coche? No tengo otro.

Así nos va de mal a los talleres.

Cuando conteste el perito, se lo arreglo en el día.

¿Y si pide verlo?

Más le vale no tocarnos las pelotas o tendremos que cargárnoslo.

Como prevención.

La guerra es la guerra. Llamaré al perito.

Como prevención.

Es esa puerta.

- Gracias. - Que pasen un buen día.

"Longus Quinland".

¿Es irlandés? ¿Escocés?

Adelante.

Señores Davert...

Siéntense.

Bueno...

pongámonos en primer lugar en antecedentes.

Tienen un problema y han venido a solucionarlo.

Mi labor no es proporcionarles una solución

sino ayudarles a sacar su fuerza interior

y descubrir qué esperan el uno del otro.

Sabemos lo que queremos.

Creen saberlo.

Quieren recuperar lo que tenían.

Exacto.

Pudiera ser que ambos no busquen lo mismo.

Es lo primero que debemos averiguar.

Sra. Davert, ¿por qué decidió venir aquí?

Para poder hablar con mi marido.

Cuando Bruno perdió su trabajo, pensé que sería por poco tiempo.

Y que me permitiría demostrarle

que soy una buena esposa y amiga.

Pero siguió...

Siempre quejándose.

...nos faltaba dinero...

Si supiera cómo me las arreglo.

...muy callado...

Y ni rastro de quién será ese cabrón.

A veces me mira con odio como si fuera culpa mía.

Sr. Davert, intente relajarse y escuchar a Marlene.

Lo importante es tener un hogar donde ser feliz.

No una casa. Me da igual tener que vender la nuestra.

Un hogar significa

vivir junto a alguien con quien hablar, reír y poder...

Un hombre fue cariñoso conmigo y le respondí...

Disculpe, necesito ir al baño.

Baje la escalera, a la izquierda.

Es corriente. Son los nervios.

¡No! ¡No puede ser! ¡Estás chalado!

¿Qué? ¿Pasa algo?

Como iba diciendo, gracias a Dios,

Bruno accedió a que viniéramos

y comprendí lo mucho que le importo.

Con su presencia, he conseguido hablar con él.

Debemos decir las cosas o nos volvemos paranoicos.

Yo, por ejemplo,

me pregunto desde que comenzó esta sesión

cómo se sienten al asesorarles un negro.

Seguramente estén preguntándose

cómo me las arreglo con mis múltiples esposas.

Para los franceses, somos todos polígamos,

pero no, tengo una sola mujer.

Y sé lo que cuesta construir una relación sincera y duradera.

Hasta la próxima semana.

Gracias.

- ¿Qué le pongo? - Estoy esperando a alguien.

Dígame, ¿no es ése Raymond Machefer?

Sí, es él.

- ¿Le conoce? - Qué va.

Es genial.

Muy bromista.

Un día me preguntó si estaba casado y le dije que sí.

Que si nos llevábamos bien. Pues sí.

Y entonces me soltó: "Divórciate mientras te dirija la palabra".

Rolf Krantz,

menor de 45 años, 9 meses parado y buen currículum.

La primera vacante será sin duda para él.

¡Krantz!

¡Krantz!

HAGA REALIDAD SUS SUEÑOS

Dentro de cinco minutos,

oferta de camelias durante una hora.

¡Asesino!

Sí, le he entendido.

Muchas gracias. Hasta luego.

¿Te ha llamado ese cabrón?

- ¡Era la policía! - ¿La policía?

Han detenido a Maxime.

¿Por qué?

Le pillaron in fraganti.

- ¿Haciendo qué? - ¡Robando!

Tiene que firmarme aquí.

Los dos chicos salieron por detrás con dos bolsas llenas de software.

El establecimiento ha sufrido tres robos y estábamos vigilándolo.

Al darse cuenta, tiraron las bolsas y huyeron.

No les sorprendieron en el acto. ¿Cómo sabe que fueron ellos?

Tres agentes los reconocieron y ambos muchachos confesaron.

Aquí tiene la declaración de su hijo.

El padre del otro chico quiere verlo.

Es mayor de edad. Que vuelva mañana después de las 7.

Escuche, es la primera vez.

No podemos estar seguros.

No sé el otro, pero de Maxime, es la primera.

- Bruno, sólo intentamos... - ¡Sé de sobra lo que intentamos!

Sé que es su primera vez.

No podemos asegurarlo.

¡Estoy seguro! Y quiero ver a mi hijo.

Rellene primero este impreso. Aquí, la dirección de su empresa.

Actualmente, busco trabajo.

Ponga "desempleado".

Tienen derecho a un abogado de oficio.

¿Traslado o reducción de plantilla?

- Un poco de cada. - Cada vez es más frecuente.

- Depende del sector. - Tiene razón.

- La delincuencia está en auge. - A saber por qué.

Sres. Davert, convenzan a Maxime para que nos lo cuente todo.

Así volverá todo antes a la normalidad.

¡Sra. Davert!

¡Sra. Davert!

Celador, abra.

¿Es la primera vez?

Sí.

Escúchame bien.

No sé qué dirá tu amigo,

pero tú di sólo la verdad,

que es la primera y última vez que haces algo así.

Vale.

Te sacaremos de aquí, hijo.

Yo me encargo.

¡Betty, ven aquí! ¿Tiene algún escondite?

¿Tiene algún escondite?

Escúchame. Son las 3.20 de la madrugada.

A las 6 vendrá la policía y encerrarán a tu hermano.

- Dímelo ya. - Si sabes algo, díselo a papá.

En el armario.

¡Dios mío!

¡Esto vale miles de euros! Irá a prisión seguro.

- ¡Una bolsa de basura, rápido! - Hay más en el sótano.

¡Deprisa!

¡Rápido!

Cierra el maletero.

Iré solo.

No vendrán antes de las 6, ya habré vuelto.

Recoge su habitación.

Dime, Betty, ¿el software flota?

¡No nos moveremos hasta que accedan a nuestras peticiones!

¡Mi mujer está enferma! ¡Voy al hospital!

- ¡Déjenme pasar! - Nadie pasa.

Estamos hartos de declaraciones propagandísticas.

No nos moveremos.

Aquí no pasa nadie.

Nadie pasa. ¡Ni hablar! No nos moveremos.

¡No nos movemos!

¡Apártense, por favor!

Si les pasara a ustedes, ¿qué harían?

LOS BASUREROS PROTESTAN

¡Encima, tontos!

El café está listo.

¿Puedo tomarme uno?

Pues claro.

- Gracias. - ¿Fue todo bien?

- No queda leche. - No pasa nada.

Desde luego...

- ¿Qué hacemos? - Vacía la cafetera.

- ¿Del todo? - Sí.

¡Betty, Betty...!

Haz como si acabaras de despertarte.

No abras enseguida y di que estamos durmiendo. ¡Vamos!

Sé fuerte.

- ¿Está el Sr. Davert? - ¿Quiénes son ustedes?

- La policía. - ¿Está el señor Davert?

- Está dormido. - Despiértalo.

Voy a llamarle y a vestirme.

Están en su casa.

Ya vale. No nos quedemos en la puerta. Ve a la cocina.

Lo siento, Sr. Davert. Es una orden judicial.

Es su trabajo. La habitación de Maxime es ésa.

Tenga.

Dominique, por ahí.

El Ministerio Público contra Maxime.

Quédate de pie.

Papá, la policía podría registrar la casa.

No tenemos nada que ocultar.

¿No?

Sí, papá, es muy grave.

Tranquilo. Tu padre lo ha arreglado todo.

Fueron y no encontraron nada.

Lo siento. Ha sido una estupidez. No volveré a hacerlo.

Es pan comido, saldremos de ésta.

Ya está. Se acabó.

Cuando le comunicaron el despido,

¿sintió usted rabia, miedo, resentimiento o alivio?

Desde luego, alivio no. Me gustaba mi trabajo.

Y el resto, claro. No enseguida, pero luego sí.

¿Por qué?

¿Por qué qué?

¿Por qué rabia, miedo y resentimiento?

¿Qué se supone que debo sentir?

No le pido que sienta nada.

Intento averiguar el porqué de su rabia, miedo y amargura.

- ¡Les pasa a todos los parados! - ¿A todos?

¿Está seguro?

No veo qué más puede sentirse.

¿No cree que habrá quien no se lo tome tan a la tremenda?

Y considerarlo una ocasión, como apuntaba su esposa,

para enfrentarse a la situación con una actitud positiva.

Verá, Sr. Quinlan,

al despedirnos,

nos enviaron a un montón de especialistas

para que nos ayudaran a afrontar con creatividad

y optimismo nuestro problema.

Empieza a recordarme a ellos.

Porque intento transmitirle el mismo mensaje.

Su mensaje coincide con el de ellos.

¡Memeces!

Me alegra que al final haya accedido a hablar.

Sr. Davert,

intento hacerle ver que usted va más allá de su trabajo.

¡Al arrebatarme mi trabajo acabaron con mi vida!

¡Mi vida!

¡Con el riesgo de arruinar la de mi familia!

¡Sí, el trabajo no es todo!

Pero sin trabajo, ¿qué soy?

¿Y cómo salgo adelante?

Mis colegas y yo éramos...

como un clan.

Trabajábamos juntos y contábamos los unos con los otros.

Con el despido, se acabó el clan.

Nos convertimos en enemigos.

- ¿Enemigos? - Peor aún,

en competidores.

Cada uno va a lo suyo sin miramientos.

¿Y qué significa para usted

que "cada uno va a lo suyo"?

Que debo vencer a la competencia

contando únicamente conmigo mismo.

Por eso estaba tan distante y encerrado en mí mismo.

Siento muchísimo haber sido tan frío contigo.

Pero...

no estabas solo, Bruno.

Me tienes a mí.

Lo sabes, ¿no?

¿Tienes trabajo para mí?

Buenos días, ¿puedo ayudarle?

No, gracias. Ya está. Que tenga un buen día.

Con Gabriel Blacher, por favor.

Un amigo de cuando trabajaba en la papelera Kaiser-Packering.

¿Está trabajando?

¿Ha encontrado trabajo?

¿De etiquetado?

¡Es estupendo! ¡Genial!

Dele la enhorabuena de mi parte. Me alegro muchísimo por él.

Todo se arreglará, sí.

Es la policía.

¿Buscan a Maxime?

- No, a ti. - ¿A mí?

Déjalo aquí.

- ¿Qué tienes ahí? - Nada.

Llevan mucho esperando y están muy raros.

¿Quieres tomar algo, cariño? Estos señores no han querido nada.

¿Sr. Davert? Soy el detective Kesler, Policía Judicial.

Y mi colega, el detective Zirner, de la policía alemana.

Siéntense, se lo ruego.

- Bonita casa. - Sí, es cosa de mi mujer...

Siéntense, por favor.

¿Conoce a un tal Henri Birch?

No, no caigo.

¿Y a Rolf Krantz?

Tampoco me suena.

Está actualmente sin trabajo, ¿no?

Estoy buscando trabajo.

Habrá contestado a muchos anuncios.

No muchos, pero sí a unos cuantos.

¿Se reunió con los selectores de Kendall-Cartons?

Sí, tuve una entrevista, pero nunca más se supo.

Salvo que vengan ustedes con una respuesta.

Birch y Krantz también fueron entrevistados en Kendall-Cartons.

- Ya temía no ser el único. - ¿Conocía a Edouard Rick?

Lo siento, pero no.

También era ingeniero del papel.

No veo adónde quiere llegar.

Miles de personas trabajan en la industria papelera.

Birch y Krantz fueron asesinados después de aquellas entrevistas.

Vaya.

¿Asesinados?

Rick no fue a ninguna entrevista.

¿Y a él no lo han asesinado?

También.

Y a su mujer.

¿A su mujer también?

Parecía un crimen pasional,

pero encontramos un casquillo igual.

De una Lüger de las SS, y lo más peculiar,

con cartuchos fuera de uso para ahorrar cobre.

Podría estallarles en la cara con cada tiro,

que sería una bendición.

¿Insinúan que un chiflado

va cargándose a directivos de la industria papelera?

Aún no sabemos si está loco.

¿Me pondrán bajo protección?

No tenemos suficientes efectivos.

¡Pues contraten a más!

Son demasiados.

Tome, fotos de las víctimas.

Si les echa un vistazo quizás pueda ayudarnos.

No es nada. Ya está. Es esto.

Espero no haber roto nada.

- ¿Son fotos de cadáveres? - No.

Pero quizás las caras le digan más que los nombres.

¿Son los que...?

No, lo siento, no puedo.

- ¿No le suenan sus caras? - No.

¿No sucedió nada extraño en Kendall-Cartons?

No. Fue la típica entrevista.

"Gracias por venir. Ya le escribiremos".

Me conozco la historia. Mi cuñado busca trabajo.

¿En la industria papelera?

Metalúrgica.

Tome. Si nota algo extraño,

llámeme.

¿Estoy en peligro? ¿Y mi familia?

Al final, siempre acabamos cogiéndolos.

¿Tienen pistas? ¿Algún sospechoso?

Estamos en ello.

- Adiós, señora. - Adiós.

¿Qué querían?

Nada, una investigación ordinaria.

Que si conocía a fulanito y menganito...

- ¿Y qué? - No conocía a ninguno.

Bruno, te lo suplico, dime la verdad.

¿Qué verdad?

¿Encontraron el software?

Qué va. Te lo juro.

- ¿Seguro? - Seguro.

Tenía tanto miedo.

- Qué miedo tenía. - Yo también lo tenía.

Mucho miedo.

- ¿Te vas ya? - Dile a mamá que fui a un recado.

¡Contaminador!

Va todo viento en popa.

Tome.

¿Es para mí?

Apartado 8900.

¿No se alegra?

Tenga,

regalito de Correos.

Tiene mucho éxito.

Éste parece el único. 40 años, muchas titulaciones, de aquí.

"Pese a mi puesto ejecutivo,

prefiero acercarme a Estrasburgo". ¡Mamón!

"Con mi experiencia profesional estoy en condiciones... "

"Ruego absoluta discreción

y que contacten conmigo en mi buzón de voz".

Ni foto ni dirección. Nada.

Este currículo cautivaría a cualquier cazatalentos.

No dudarían en arrebatárselo a la competencia

antes de rescatar a un perdedor casi tres años parado.

Machefer es secundario

mientras este traidor pueda birlarme el puesto.

Necesitaría una mesa

para el viernes a nombre de Patricia Stéphane,

directora de Industrial Papers.

Para tres personas.

¿Puede reservarme la mesa junto a la ventana?

La Sra. Stéphane no ve bien y necesita mucha luz.

Gracias. Hasta el viernes.

Hola, respondió a nuestro anuncio en "Papiers and Papers".

Estamos interesados en Ud.

y desearíamos verle atendiendo a la discreción que nos ruega.

Patricia Stéphane, la directora general, asistirá a la entrevista.

Le propongo este viernes, a las 13.00 horas

en "El restaurante de Flandes", Plaza de la Catedral.

Confío en verle el viernes.

Se me van a adelantar.

- ¿Busca trabajo? - No, marido.

Ya va siendo hora.

¡Gilipollas!

¿Betty? ¡Betty, por favor!

El lavavajillas... Quita eso.

El lavavajillas falla.

Compraré uno nuevo.

Fregaré a mano.

- ¿Qué haces con eso? - Iba a colocarlo.

¿Todo bien?

¿Cuánto es?

2,50.

Gracias. Adiós.

Que aproveche.

¿Necesita ayuda?

Estaba mirando. Sólo echaba un vistazo.

¿Quiere probarse algo?

Prefiero venir con mi mujer,...

pero déjeme ver el corte.

- Su talla es la 46. - Si usted lo dice.

¿Qué color?

A ver el corte primero y dejemos el color para luego.

El color puede escogerlo con su mujer.

Venga, señor.

Es aquí.

Venga.

Haga el favor.

Tenga.

Creo que necesitaré una talla más.

¿Una 48? Claro.

Gracias.

Le sienta muy bien.

Casi a medida. Dese la vuelta.

No está mal.

El pantalón.

Gracias.

Si me permite...

Escoja usted mismo.

Gerard Hutchinson.

Yo no me compraba nada sin mi mujer, pero un buen día...

No se lo deseo.

Perdí mi empleo y un año después,

me abandonó.

Este no es mi verdadero trabajo.

Soy ingeniero gráfico de la industria papelera.

Perdí mi trabajo hace cinco años.

Es muy duro. No se lo deseo.

Yo estoy a salvo, soy funcionario.

Tenía una cita para almorzar

en un restaurante por un posible puesto en el sector papelero.

Pero poco después de llegar, entró una pareja.

Enseguida supe quiénes eran.

La mujer era la típica ejecutiva estirada

con uno de esos...

uno de sus asquerosos esbirros que le hace de ojeador.

Me echó un vistazo y meneó la cabeza.

Se marcharon sin molestarse siquiera en venir y decirme sí...

o darme boleto.

Podemos metérselo.

- Podemos cogérselo un poco. - Sí, muy bien.

- Y meterle los costados. - Exacto.

Perfecto.

Vamos a comisión. Nos llevamos un porcentaje.

Es humillante, pero...

Tras pasar 5 años en el paro, eres un parado...

¿Cómo lo llaman?

- "De larga duración". - Eso es.

Lo saben con sólo mirarte.

Por más que inflo mi CV, no cuela.

En el restaurante se fueron sin ni siquiera...

Este es un buen trabajo. ¿Por qué regresar al sector papelero?

Esto no es lo mío.

Tenga en cuenta

que tanto en el sector papelero, como en otros,

por muchas titulaciones que tengas,

sólo te contratan con menos de un año parado.

Y cinco años...

te dejan fuera.

Debo asumirlo, estoy abocado al fracaso. Tiene razón.

En fin...

Me ha ayudado mucho hablar con usted. Sabe escuchar.

Mejor que el psicólogo.

Se reirá, pero para más inri,

vino a verme un poli.

Parece que hay...

un pirado detrás de mí.

- No le pasará nada. - Creo que me siguen.

Lo siento, estoy un poco paranoico.

Vuelva con su mujer.

- ¿Tienen hijos? - Sí, dos.

¿Dos? Yo también.

Ya no los veo, decidieron irse con su madre.

Para verlos dos veces por semana con caras largas...

- ¿Alguno le convence? - Casi.

Vale, bien. Hasta luego. Un beso.

Cenamos solos.

Ha telefoneado. Es buena señal.

- ¿Es esto lo que quieres? - Sí, genial.

Creo que a papá puede salirle algo.

Es lo que me preocupa. Que luego le dé el bajón.

Gracias.

Date prisa.

Vamos.

- ¿Dónde estamos? - ¡En mi casa!

Joder, ya has estado aquí antes.

¡Mierda!

Llego tarde.

No importa.

¿Qué tema has escogido?

"¿El fin justifica los medios?"

- ¿Y qué pusiste? - Que nunca justifica los medios.

Salvo para evitar la cárcel a tu hijo.

Dejemos ya ese asunto.

¿Lo desarrollaste un poco?

Dije: "Salvo en la guerra".

Pero la elección de los medios

es un privilegio al alcance de muy pocos.

Incluso en guerra.

Aunque el simulacro de selectividad no sirve de nada.

- ¿Ni la filosofía tampoco? - Come. Papá tiene prisa.

No, en el restaurante, no. Acaba de comer.

¿Qué se celebra?

20 horas de trabajo social. Caso cerrado.

Gracias a papá.

Gracias, papá.

Espero que a partir de ahora...

todo irá mejor.

Mucho mejor.

En breve.

Con una producción de 700.000 toneladas anuales,

esta máquina marcó un nuevo récord.

No se habrán parado a pensarlo,

pero este rollo contiene 160 Km. de papel.

Lo que hace un total de 1600 Km. diarios.

Multiplicándolo... Acérquense.

...por 365, hacen aproximadamente 7 millones.

Y lo más importante, en el centro de todo está el hombre.

Aquí, la automatización está al servicio del hombre.

Es una máquina alemana.

Mi objetivo es hacer el trabajo agradable para todos,

al tiempo que aumenta la productividad.

Para la pasta termodinámica

utilizamos un 50% de productos reciclados.

Pero con mi método,

alcanzaremos el 80% de aquí a...

¡Despierte!

¡No te muevas! ¿Qué coño haces ahí?

¿Te envía Dany? No recibirá un céntimo. ¡Te vas a enterar!

Sr. Machefer...

¿Qué haces ahí?

Lo siento. No conozco a Dany. Me quedé dormido.

¿Qué haces en mi casa?

Estaba esperándole.

Quería hablar con usted.

Le admiro.

Estupendo. Fuerzas la puerta, te cuelas y encima te burlas.

¡Que me admiras!

Pero no he forzado nada.

Estaba abierto.

- ¿Dónde? - La puerta de cristal...

En el salón, Sr. Machefer.

Vamos a verlo.

No soy ningún ladrón. Los ladrones roban y huyen.

Vi luz, llamé y di una vuelta alrededor...

No vi a nadie y resultó estar abierto.

Quédese ahí.

Cuidado.

Es esa puerta.

¿Ve? Estaba abierta. Y la otra.

Estaba todo abierto.

¡Maldita mujer de la limpieza!

¿Y qué quieres?

Hablar con usted. Perdí mi empleo.

¿Y qué tiene que ver conmigo?

Me llamo Bruno Davert. Soy jefe de proyecto, como usted.

- ¿Dónde? - En Kamer Papers.

- ¿No se fusionaron? - Sí.

Con reducción de plantilla y deslocalización.

¡El lote completo! ¡Cabrones!

Vi el DVD publicado con "Papiers and Paper".

Lo cortaron. Parezco un imbécil ignorante.

Qué va. Es usted un genio en lo suyo.

Yo la fastidio en las entrevistas.

Estoy perdiendo la confianza en mí.

Vine a pedirle consejo.

Es mi última esperanza.

- ¿Por qué no me llamó? - Le habría parecido un loco.

Así que vine, entré...

y luego me quedé dormido.

¿Estás hecho polvo?

- ¿Cómo te llamabas? - Cuidado...

¡Dámela!

Bruno Davert, 41 años.

Kamer Papers.

¿Sabes qué?

Vamos a tomarnos una copa.

No pienso decir que no.

Deslocalicémonos a la cocina...

para acercarnos a las botellas buenas. Quien quiera que me siga.

Los directivos son unos gusanos, salvo los míos en Arcadia.

Menudo consuelo.

- ¿Adónde se trasladaron? - A Rumanía.

Nosotros les formamos y cobran tres veces menos.

- ¿Hacen bien despidiéndonos? - ¡No! Son idiotas.

Cuando hayan jodido la economía, ¿a quién venderán sus porquerías?

¿A los rumanos? ¿A los checos?

¿A los eslovacos? ¿A los polacos?

¿Qué haría si le despidieran?

Iría a la sala de juntas y...

¿Y qué conseguiría? No recuperaría su empleo.

Pero me desahogaría.

Siéntate.

¿Sabes qué?

Casi te disparo. Como nunca me he cargado a nadie...

Estuve muy tentado...

Pero tenga cuidado...

¿Coñac o vodka?

- Un poco de cada. - ¿Mezclados?

No, Sr. Machefer. Usted...

De "tú". Llámame de "tú".

Tutéame. Llámame Ralf.

Ralf.

Me llamo Raymond, pero prefiero Ralf.

Toma, fuma.

No, gracias.

¿Sabe qué?

Al quedarme parado, mi mujer casi me deja.

La mía se largó con Jerôme,

porque trabajaba demasiado.

Hace años que no hablo del papel.

Hablamos de rentabilidad, gastos, precio de coste,

márgenes de beneficios, beneficios...

El papel no le importa un carajo a nadie.

El problema son los residuos.

A escala mundial.

Tenemos que lidiar con...

...el reciclaje de residuos.

¡Ese es el trabajo para la gente como nosotros!

Salvar el planeta y dejar de estropearlo por dinero.

- ¿No bebes? - Sí, claro.

Su idea es buena.

- ¿La del reciclaje? - No.

Déjame probarlo por ti.

Es mi primera vez.

Me quedo con el coñac. Está asqueroso.

- ¿Por qué se sirve? - ¿Y tú me lo preguntas?

Está asqueroso, pero me gusta.

Coma etílico. Pero, tranquilo, mañana no tengo clase.

Maldito idiota.

Joder, joder, joder...

¿Qué haces?

Remar.

- Te hemos buscado por todas partes. - ¿Ha llamado alguien?

No. Estábamos preocupados. Te fuiste sin decir nada.

Estoy desentrenado.

Casi ni puedo...

No te fuerces demasiado. Nos preocupamos por ti.

Ya voy.

Está en el sótano, remando.

Es buena señal.

Dilo en inglés.

¡Maxime!

No te tires una hora. Espero una llamada.

- ¡Bruno! - ¿Qué?

Es la primera vez que le llama una chica.

¿Y a mí qué?

- ¡Maxime! No te tires tres horas. - Luego te llamo.

Papá necesita el teléfono.

Toma.

¿Es fiesta? ¿Qué hacéis todos en casa?

Vacaciones escolares.

Han pasado cinco días.

¿Por qué no me llaman?

¿En qué la habré fastidiado?

¿No crees que te vas a poner malo?

Ese Hutchinson, con su traje a rayas,

pide más, pero me lo habrá quitado.

No, está acabado.

Aunque lo recibieran en Arcadia, no lo contratarían.

Está completamente acabado.

¡Hay que joderse!

¡Qué guay!

¿Yo también puedo ir?

- ¡Papá! - ¿Qué?

- ¿Nunca miras tu correo? - No, ¿por?

Te llegó uno ayer.

- ¿De Arcadia? - Creo que sí.

¿Cómo no me lo dijiste antes? ¿Qué dice?

Que les llames urgentemente.

¿Cómo no lo has dicho en todo el día?

- Yo no leo los emails. - ¡Joder!

Contáctenos en 24 horas.

Has engordado. No te cierra.

- No. Lo lavas en caliente... - Qué va.

Las pones calientes, como a mí. Me pones a cien.

- ¡Quieto! - ¡Estás ardiendo!

- Te lo digo yo. - Está la niña delante.

Aquí se te quitará el calor.

- Toma. - Gracias.

- Esto te calmará. - Gracias.

- Parece que recupero la pasión. - ¡Mamá!

Es ese inspector de policía.

- Hola, Sr. Davert. - Hola, detective.

¿Se iba?

Sí. Tengo una entrevista. ¿Podríamos dejarlo para mañana?

Será mejor dejarlo zanjado.

Déjanos.

Síganme.

No se lo he contado a mi mujer ni a mis hijos.

Le dije a mi mujer que necesitábamos una casa como ésta.

¿Conoce a Hutchinson?

No. ¿Debería?

Ingeniero gráfico.

No me diga que él también...

Me suena,

pero no le asocio con el sector de la papelera...

Perdió ese empleo.

Trabajaba de dependiente en una tienda de ropa de hombre.

Se ahorcó.

¿Se ahorcó?

Dejó una nota: "Estoy harto. Lo dejo todo. No sirve de nada".

Demasiado claro, ¿no?

Sí. ¿Y creen que él...?

Eso creemos.

Ya le dije que siempre los cogemos.

Usted y su familia ya pueden estar tranquilos.

Sobre todo, quería tranquilizarle.

Son buenas noticias, ¿no?

Perdone, pero no acaba de entusiasmarme.

Adiós.

¿Qué tal la búsqueda de empleo?

Tengo algo entre manos.

Buena suerte.

Eso necesito, suerte...

Eso, buena suerte.

¿Se han ido?

¿Qué querían?

¿Qué dijeron?

- Nada. - ¿Volverán?

No, querían tranquilizarnos.

El departamento de investigación de Arcadia estrena estrategia:

invierte en futuro.

Para nosotros, en Arcadia, el papel será...

la materia prima del futuro.

La nueva estrategia

e innovación cambiarán la vida de nuestros técnicos.

Esta máquina produce miles de kilómetros de papel.

Nuestro proyecto apuesta por utilizar 80% de papel reciclado

y evitar cortar árboles...

- ¿Qué le pongo? - Una copa de oporto.

ARCADIA

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.