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DOS SEMANAS EN OTRA CIUDAD
AGRADECEMOS A LA ACADEMIA DE ARTES CINEMATOGRÁFICAS
QUE NOS PERMITAN UTILIZAR LA ESTATUILLA.
Señor Andrus, tengo algo para usted.
Un telegrama, señor Andrus.
Gracias.
- ¿Quiere un somnífero? - Supongo.
¿Gramo y medio o tres gramos?
¿Quién está de guardia esta noche?
El doctor Cold Eyes.
- ¿Va a verle? - No, salgo a jugar al tejo.
No tiene por qué ser tan grosero.
Fractura múltiple del tabique nasal, de la mandíbula,...
manía depresiva, psicosis, impulsos violentos,
alucinaciones, alcoholismo...
- Está de buen humor. - ¿De verdad?
No. Pero lo dismula bien.
¿Qué le preocupa? ¿El telegrama de esta mañana?
Se entera de todo. ¿Verdad?
¿Qué decía?
Supongo que tiene que saberlo.
¡De Roma!
"Todos están aquí. ¿Por qué tú no?
¿Por qué busco a un actor para cuatro grandes escenas
que tú podrías hacer con los ojos cerrados?
Stop. Además, te echo de menos. Ha pasado mucho tiempo."
"El papel es fantástico. 5.000 dólares por dos semanas de trabajo.
Ven a Roma enseguida. No te quedes ahí, muévete. Kruger."
- ¿Cuántas películas hicieron juntos? - Siete.
- ¿Y la última? - Hace unos 6 años.
- ¿Y por qué acabó? - Por el odio.
Es una larga colaboración para estar basada en el odio.
Y en el amor.
mezclado con hielo y una cebolla. Al estilo Kruger.
Lo primero que sé de él en seis años.
He estado enfermo, loco...
Quizá le parezca amabilidad por su parte
y sienta rencor.
Dígame, por lo que sabe del señor Kruger,
¿diría que es un hombre inclinado a ser amable?
¿Kruger? No te daría...
- No se lo habrá creído. - ¿Lo cree usted?
¿Está preparado para ir?
Dígamelo usted.
Creemos que está bien desde hace tres meses.
¿Y por qué lo mantienen en secreto?
No es lo mismo estar bien que estar listo para salir.
Ahora pensamos que está listo.
- ¿Por qué están tan seguros? - No lo estamos, es lo que creemos.
- ¿Y si se equivocan? - Espero que no.
Dígame, doctor. Si vuelvo, la próxima cura...
¿será más corta, más larga o cómo?
Nunca garantizamos la cura.
Salida del vuelo 14 con destino a Roma.
Embarquen por la puerta 24.
Todos a bordo, por favor.
Hola, Jack.
Hola.
Hola, Lew.
- He dicho "hola, Lew". - Te he oído, Jack.
Te odiaba cuando eras una estrella, arrogante, irresponsable.
El cliente más difícil que he tenido nunca.
Ahora no eres nadie y te sigo odiando.
¡Es la cara de un muerto!
Por aquí, señor Andrus.
¿Señor Andrus? Soy Ravinski.
Publicidad. El señor Kruger le espera.
¡Seguro que es él! No ha cambiado en años.
¡Silencio! La escena del río.
El río.
¡Preparados para rodar! - ¡Rodando!
¡Rodando!
¡Acción!
- Nos separaremos mañana. - No. Primero tenemos que hablar.
Mañana me habré ido.
No lo comprendes. Tengo un marido, una familia,
- y un nombre respetable. - Usted sólo tiene un nombre.
En las calles de mi pueblo las llaman...
¡Maldito seas! ¡Te odio!
¡Corten!
- ¡Paren! - ¡Oh, no!
Muy bien. Vamos, Barzelli. Sacadla enseguida.
¡Traed una toalla!
¡Barzelli, querida! Has estado genial.
De dulce. Prepárala.
- Janet... - ¿Y para mí nada?
Una palabra. Nauseabundo.
¿Alguna crítica constructiva más?
Sí. Finge que eres un hombre.
Intenta no besar a Barzalli como si fuera tu madre o tu hermana.
Para esa otra toma...
¿Sigues machacando al actor y conquistando a la actriz?
¡Perro! ¡Cochino inútil, niño de mamá!
¡Jack!
Mi amigo, Andrus.
El único actor que es amigo mío.
El único que me ha dicho la verdad.
¿A qué estás esperando? ¡Vamos, siguiente escena!
- ¿Qué te parece? - ¿La escena?
Terriblemente original.
¿Terriblemente o terriblemente terrible?
- Terriblemente terrible. - ¿Te refieres a Barzelli?
Sólo usamos su chasis. Doblaremos todo el diálogo.
Dime, ¿qué tal estar loco?
Tenía miedo de que no salieras. Pero no tienes el guión.
Janet, un guión para el señor Andrus.
Gracias.
No te hagas ilusiones. No he leído una línea en cuatro años.
Cuatro días después de muerto seguirías siendo mejor actor que ese.
Jack, ve en tu Maseratti al Exelsior. Conseguiré una suite.
- ¿Mi Maseratti? ¿Mi suite? - Estás en una gran película.
Aquí si no te ven importante, te pisan.
- ¿Cómo está Clara? - Se muere por verte.
Carlotta está aquí.
- ¡Menudo coche! - Carlotta está aquí.
Ya lo has dicho.
- ¿Es una coincidencia? - ¿Con Carlotta? Nunca es coincidencia.
- Sr. Kruger, ya está. - ¡Pues vamos! ¡Que se va el sol!
Hola, George.
- George, un taxi. - Oye, Brad.
- Señor Kruger. - Sigues en Roma.
- ¿Cuánto se tarda en escribir un artículo? - Se publicará mañana.
Debería comprarlo, sale usted en portada.
¿Con lo que te conté de Barzelli y Davie Drew?
- No. - ¿Por qué?
Era mentira.
Yo nunca he mentido a la prensa.
Se miente a sí mismo, que es peor.
Señor Kruger, debe cumplir el plazo.
Necesito dos semanas de rodaje.
Y tiempo para doblar hasta la última palabra.
Permítame que se lo recuerde.
Tiene dos semanas para terminar la película, doblaje incluido.
Después de eso... Página 62 del contrato.
Yo controlo el doblaje.
- ¿Usted? - Yo.
- ¿Desea algo, señor Kruger? - ¡No!
He visto sus doblajes.
Los actores no vocalizan, se comen las palabras.
Dos semanas y tendrá una película de Kruger.
- ¿No quiere la mejor película? - No.
¿No pone el menor orgullo en lo que lleva su nombre?
Mis películas dan dinero. ¿Y sabe por qué?
Por que soy un empresario internacional.
Con esta película ganaré 472.000 dólares, no liras.
Aunque no se estrene en un solo local.
A condición de que no me cueste ni una lira más de lo previsto.
Así pues, amigo no tendrá semanas extras.
Ni de unos días más, ni un minuto más.
Te fuiste del rodaje a las 7:20.
¿Dónde has estado?
¿Con Barzelli?
¿En su apartamento o te dejó Tuccino uno de sus niditos?
¡Tú y las zorras de tus estrellas!
¡Maurice Kruger, el gran amante!
Da igual cómo sean. Viejas, jóvenes, gordas, delgadas,
mientras puedas ponerles tus zarpas encima.
¡Si rodaras en el Amazonas te conformarías con una pigmea!
¡Tú y esa cochina zorra!
¡Si os llego a pillar juntos...!
No lo olvides. ¡Tengo pruebas de todas las demás veces!
¡En el Banco de California!
¡Puedo denunciarte por adulterio diez millones de veces!
Y la próxima vez lo haré. ¡No te saldrás con la tuya!
¡Pienso sacarte hasta el último centavo!
¿Centavos? Antes hablabas de dólares.
- ¿Adónde crees que vas? - A ver a Jack.
¡Traer a Jack Andrus a mis espaldas!
Para alimentar tu ego traes a un actor que no te sirve.
He rodado cosas peores. Sólo es un papelito.
Darle 5.000 dólares cuando no te ha hablado en siete años.
¡Y con razón, después de lo que le hiciste!
¡Carlotta y tú!
Seis años.
- Gracias, Clara. - ¿Por qué?
Has vuelto a darme una idea.
Estoy en un apuro. Sólo Jack puede salvarme.
- ¿De qué? - Al principo, gritará.
Hoy miraba a la cámara con auténtica ansia.
Pero sé manejarle. Siempre he sabido.
Tenía un papel para ti.
Cuatro escenas que harías con los ojos cerrados.
Por eso, cuando fuiste esta tarde al rodaje,
te vi, con el ojo de la cámara.
Me disgustó.
Pues la broma te cuesta un billete de vuelta.
Si se me ocurriera algo para que te quedaras...
Cogeré el primer vuelo.
Diré que te reserven plaza.
- Si necesitas dinero... - No.
¿No te dejan beber?
Toma, Jack.
Hicimos buenas películas.
Y un par de ellas, fantásticas.
Como si hubiera una ley que nos prohibiera fallar.
La suerte nunca nos abandonaba.
Pero no era suerte. Era que nos decíamos la verdad.
Jack.
Jack.
Dirige a mis actores. En el doblaje. Como lo haría yo.
Y darás a esta película el auténtico sonido Kruger.
Quiero estar seguro de haberlo entendido.
¿Me propones que dirija el doblaje?
Exacto. ¡Así estaríamos juntos otra vez!
Cuando llegó tu telegrama no podía creerlo.
Me ofrecías empezar de nuevo.
Hoy en el rodaje, me he sentido en casa.
Me haces venir hasta aquí para decirme que no.
¿Por qué mandaste ese telegrama?
Porque tu médico me pidió que te diera trabajo.
¡No quiero caridad!
¡Si estoy acabado como actor, bien!
¿Y después, qué? ¡Chulo arrogante y estúpido!
¡Sin mí no eres nada, nada!
¡Vuelve a tu manicomio y quédate allí!
¿Qué hago con esto? Es lo único que queda de tí.
Telefonista. Quisiera poner una conferencia.
Fairfield, Connecticut. Casa de reposo Bridgewood.
Quiero hablar con el doctor...
Déjelo.
Jack. No te irás sin decirme adiós.
No te lo perdonarías.
Falta mucho para que salga el avión. Te invito a una copa.
- No, gracias. - Pues a un café de despedida.
No puede negármelo.
Aquí doblan cada palabra. Un mal doblaje puede hundirte.
¿Y qué? Tu siempre doblas las películas.
¡No puedo! Estoy pillado con el contrato.
Si no lo haces tú, lo hará Tuccino.
Eso seguro.
Te necesito, Jack.
¡Te necesito!
Sabía que podía contar contigo.
Y tú cuenta conmigo. Desde ahora, trabajaremos juntos.
Serás mi mano derecha.
Mañana tómate el día libre. Compra, haz turismo,
pero ve al estudio a las seis. Tengo una sorpresa para ti.
¡Has vuelto al mundo del cine!
Jack.
¿No lo harás por sentimentalismo?
Porque te recuerdo los viejos tiempos.
Te ayudo porque me necesitas.
¿Cuánto cobro?
Pues lo que ofrecí en el telegrama.
- Lo acordado, 5.000. - Tuccino no pagará tanto por el doblaje.
Yo sí. Lo pagaré de mi bolsillo.
No te dejaré hacerlo gratis.
Eso ya lo sé.
Como sale de tu bolsillo no quiero 5.000 dólares.
Quiero 10.000 dólares.
"Por si toda amistad quedara olvidada..."
si olvidáramos toda amistad,
por los viejos tiempos..."
- Apágalo y vete. Quiero dormir. - Tuccino...
Mira bien la película que hicimos porque no podíamos dormir hata terminarla.
No serás una estrella en el cementerio.
¿No ves que no quiero ser una estrella?
Él era un borracho y tú también. Él un mujeriego, tú una golfa.
- Pero olvidas que él tenía estilo. - ¡No quiero oír eso!
¿No lo soportas y construyes esta capilla?
Murió hace diez años y sigues con el velatorio.
Escúchame.
No es la interpretación de una estrella.
y así será hasta que salgas de esta tumba
¡Hasta que hagas esto con las fotos!
¡Y te rías, como se reiría él! ¡No es un dios!
Señorita Lorisson.
No se preocupe, señorita Currie.
Kruger...
Eres genial.
Era genial.
- ¿Por qué lo has hecho? - ¿Sabes por qué?
Porque tenía miedo de...
¡Cuando pienso en todos los años que desperdiciamos!
Maurice, se hace tarde.
¡Qué lástima! ¿Y por qué?
- Maurice, tenemos mucho trabajo. - Sí, Clara.
- Me quedaré hasta las tres reescribiendo. - ¡Otra vez, no!
Intento dar algo de vida a la escena de mañana.
Por una sola vez, Kruger. ¿No puede dejar...
una escena en paz sin reescribirla?
¡Personajillo nauseabundo!
¡Está loco! ¡No le agunto más!
Lleva este sonido a la sala de doblaje mañana.
- El sonido Kruger. - Señor Andrus...
empezaremos mañana a las 9:30.
A las 10:30. ¡A las 10:30!
- Lástima. - ¿Por qué?
- Sería una buena esposa para tí. - No necesito una esposa.
Necesito una estrella.
Hace frío aquí fuera.
Sí, vamos a entrar.
Creía que se habían ido todos.
Y se han ido.
- ¿Le ha gustado? - Me ha encantado.
Me ha parecido genial. ¿Y a usted?
No me gusta el cine.
¿Por qué?
Cuando tengo dos horas, me gusta pasarlas a mi manera,
no ahí arriba, con ellos.
¿Y qué hace aquí, con ellos?
Me ha traído un amigo.
Quería ver su película.
- Ha tenido que marcharse. - ¿Por qué se ha quedado?
Usted ha hecho que quisiera.
Yo no.
Ha sido el joven Andrus.
No era un mal actor con un buen director y un papel...
- ¿Qué le pasa en el ojo? - Nada.
- ¿Tiene coche? - Sí.
¿Podría llevarme a Roma?
- ¿Cómo se llama? - Verónica.
¿Verónica qué?
Verónica Qué-más-da.
¡Idiotas! No miran nunca.
¡Jack!
- ¡Jack! - Eso ya lo has dicho.
Me dijeron que estabas estupendo y es verdad.
Y tú pareces rica.
- Lo soy - ¿Un marido rico?
No exactamente.
Pero pondrá mi nombre a un petrolero de 60.000 Toneladas.
- ¿Cómo está Buster? - Envenenado.
- Estaba destinado - Supongo que sí.
Aún tengo la casa de la colina.
No dices nada. ¿Cómo me encuentras a mí?
¡Carlotta!
¿Recibiste mi mensaje?
La telefonista no lo entendió, pero tú sí.
- ¡Carlotta! - Habitación 160.
Encantada.
No ha contestado a su pregunta. ¿Cómo la ha encontrado?
Hermosísima.
- ¿Quién es Buster? - El perro.
- ¿Qué clase de perro? - Un doberman.
Dormía en su dormitorio.
¿Y qué?
Que no dormía. Gruñía, mordía...
¿Y qué?
Por eso alguien lo envenenó.
¿Fue difícil divorciarse de ella?
Encontró formas de facilitármelo.
Fue un infierno.
Debían de ser las 3:30 de la madrugada.
Llovía a cántaros.
Estaba borracho.
¿Qué están gritando?
Lo mucho que se quieren. Es muy romano.
Así que eran las 3:30, llovía...
Bajaba colina abajo, de la casa de Carlotta.
Cuando llegué a esa curva debía ir a 90 millas.
- ¿Cuánto en kilómetros? - 144 km/h.
Y cuando choqué contra ese muro...
Quizá fue porque estaba borracho
o quizá quería matarme, aún no lo sé.
Llevaba tres años divorciado.
No la había visto en ocho meses.
Ella en Europa, yo en Hollywood y me hundí.
Y luego, vi a Carlotta en coche en Wilshire Boulevard.
Llevaba el pañuelo de gasa verde.
siempre nos había gustado el verde.
¿Quieres otro café?
Paró junto al bordillo y dijo:
"Llámame o ven a verme a cualquier hora".
Y se marchó.
Intenté emborracharme, intenté llamar por teléfono...
Y allí estaba, a las tres de la mañana,
subiendo hacia su casa,
que había sido la nuestra.
Usé la llave de oro
que me regaló las primeras Navidades.
La casa estaba a oscuras.
Sólo había luz en su habitación.
La puerta estaba abierta.
Me alegro de que no murieras.
Me alegro de que estés aquí.
¿Qué es eso? ¡Qué interesante!
¿Por qué no tienen cara?
Las pinta cuando tiene clientes.
- Quiere pintar mi cara. - Sí, claro.
- 6.000 liras. - Es barato, adelante.
Quizá te cuelguen en el Louvre.
Sonríe, eso es.
¿Sabes qué hora es?
- Yo también. - ¿Cuándo volveré a verte?
¿Volveré a verte?
Te llamaré.
- Te llevo a casa. - No.
Tienes que ir pronto al estudio.
Cogeré un taxi.
- Dije que... - Ya lo sé, "cogeré un taxi".
Buenas noches, Verónica.
Buenas noches.
¿Sí?
Sí, Carlotta.
Lo encontré al entrar.
Carlotta, precisamente a ti no quiero verte.
Eso demuestra que has pensado en mí.
Y yo en ti.
Estos últimos cuatro años, cada noche.
No podemos recuperarlos en una sola noche,
pero deberíamos intentarlo.
- ¡Pobre Clara! - Janet, que lo pasen otra vez.
Joe, cuando acabe el rollo vuelve al principio.
- ¡Está tan desplazada en Roma! - ¿Tenemos otras tomas?
El señor Kruger no hace tomas de apoyo.
Pasa todo el día en el estudio y por la noche...
los ensayos con Barzelli.
¿Cuánto hace que trabajas con Kruger?
- Doce años.
Durante doce años has sufrido por la pobre Clara, Gail, Marie
y todas las otras con las que se casó.
Y todavía no sabes si le quieres o le odias.
¡Señor Andrus, cállese!
¿Nos callamos los dos?
Una familia, un marido,
un nombre respetable.
- No, no es eso. - Ya lo sé, estoy fatal.
No, no. Dime, Liz...
- ¿Qué es lo que más te gusta en el mundo? - Comer.
¿Recuerdas esa heladería de Saint Andrew?
- ¿Esos enormes "banana splits"? - Valían lo que costaban.
Pues cuando dobles, piensa: Voy a comerme 10.000 "banana splits"
Voy a comerme 10.000 deliciosos y enormes "banana splits".
- Entendido. - Otra vez, por favor.
¿De verdad? Sigues sin entenderlo.
Tengo otra vida. Una familia, un marido.
Y un nombre respetable.
- Liz, te llamaré mañana. - Sí ya sé: "No llame, la llamaré yo..."
¿Listo, Davie?
Vamos a probar.
¿Por qué huiste de dos rodajes?
- Podía costar millones al estudio. - Bien.
Pero no huiste por eso.
Vi tu primera película. Preciosa.
Estabas muy bien.
¿Son estos mis 10.000 "banana splits"?
Un truco para Liz, otro para enderezar a Davie.
¿Haciendo de amigo, de hermano mayor?
Esa era la idea, Davie.
No cuela.
Te diré por qué huiste. Tenías miedo.
Una mañana te dijeron que eras una estrella, pero no les creíste.
Eras el mismo crío asustado de la noche anterior.
Y huíste. Y has seguido huyendo.
Estabas acabado a los 22 años. Nadie te contrataba.
Y eso querías, ¿no?
¡Crío estúpido!
¿Crees haber descubierto el suicidio? Yo he usado tus trucos y más.
Pero tú puedes salir. Nadie te obligó a ser actor.
¡Haz tu trabajo!
¿Mi trabajo? Desde luego, señor Andrus.
Y felicidades por su actuación.
Pero ha perdido el tiempo.
Kruger rueda 30 metros por minuto. Para él no soy nada
y no obtendré nada.
Usted es su esbirro. Y no obtendrá nada.
Haremos lo que podamos.
Lo mejor sería que se marchara.
El señor Kruger le dio el trabajo por bondad.
Le ahorraría dinero si cobrara y se fuera.
Adelante.
Algún día no podrá impedir el temblor.
- ¿Qué hará? ¿Volver al manicomio? - Señor Andrus, teléfono.
Gracias.
¿Sí?
Verónica.
La chica que me dejó su retrato, pero ni dirección ni apellido.
Tengo que volver a trabajar después de la cena.
- Mañana, más trabajo. - Mañana por la tarde, no.
Ni el domingo. Sólo trabajan los ladrones y la policía.
¿Me recogerás? ¿En mi casa?
Trastevere, Piazza Santa María 24.
A las 9. ¿Vale?
Seré la chica del ojo morado.
¿Por qué no dejas de salir con tipos que hacen eso?
Janet, estaré aquí dos semanas.
Tengo trabajo. Adelante.
¡Ahí tienes!
¡Tú y tu amigo Brad Byrd!
¡Lo tenías todo controlado!
- ¡Y ahora me dirás que no lo has visto! - No, no lo he visto.
¡Mentiroso!
Con tu sentido del humor, seguro que te hace gracia.
Escucha esto.
"Un ejemplo del talento obsoleto de Hollywood
que florece en Roma es Maurice Kruger.
Antes imitado por todos, ahora sólo se imita él."
¿Todavía te afecta esa basura?
¿Qué sabe un charlatán que cobra 200 a la semana?
- Un día soy un genio y otro... - ¡Muy bien, léelo tú mismo!
"Como los Borbones,
Kruger no aprende no olvida.
Dicen que Cinecittá es un museo de directores,
incluido el cortejo ritual de la protagonista.
La actual es la oronda Cecilia Barzelli."
¡Ahí tienes! ¡Para que todos lo vean!
- ¡Ni te molestas en ocultarlo! - ¿Por qué habría?
¿Por qué?
¿Quién esperaría que me conformara contigo?
¡Vejestorio reseco, que siempre está gimiendo!
Mi legítima pesadilla.
¡Frustrada y estúpida! ¡Siempre metiendo tu narizota!
¡Cada minuto!
¿Clara?
¡Abre la puerta, por favor!
¡Clara!
Clara...
No te tragues esas pastillas.
Tendrían que hacerte otro lavado de estómago.
Y sabes que me pone enfermo.
¡Clara!
He visto la película.
Me gusta.
¿Y si me equivoco? Sería otro desastre.
¿Adónde iría?
Tardé dos años en encontrar este trabajo.
¿Cómo puede uno equivocarse y no darse cuenta?
¿Qué me ha pasado?
Jack vio mi película.
No le gustó nada.
¿Qué sabe él? ¿Qué ha sabido nunca?
Es un desastre, un borracho.
Líbrate de él de una vez.
¿Es mi ego,
autocomplacencia,
o...
- o simplemente miedo? - ¡Pobrecito!
He visto la película y es preciosa, preciosa.
¿Nos veremos esta noche?
¿Después de tu fiesta? ¿Una fiesta romana?
Intentaré irme pronto.
Soy feliz contigo. Tengo mucha suerte.
Eres algo que pensaba que había perdido.
Intenta no llegar muy tarde.
Cuando eras una estrella, en Hollywood,
antes de Carlotta,
¿tuviste muchas chicas?
¿Chicas como yo?
No tantas como debía haber tenido. Ni tantas como decían.
¿Cómo eras entonces?
Solitario.
- ¿Tan famoso y solo? - Todos estamos solos.
Y los actores más.
- ¿Y por qué todos quieren ser actores? - Buena pregunta.
- ¿Por qué? - Para ocultarse del mundo.
- Todos nos ocultamos a veces. - Claro que sí.
Mira en el cine. ¿Qué hace el público?
Ocultarse en la oscuridad y cambiar sus problemas por los míos.
¡Actores! ¡Menudo trabajo!
Mira, me levantaba a las 6 de la mañana, desayunaba,
iba al estudio en coche, vestuario, maquillaje...
Iba al plató y a partir de las 9 de la mañana inventaba el teléfono.
conquistaba el Oeste, absolvía,
seducía a las mujeres más bellas del mundo,
hora tras hora. Y de pronto...
era una estrella.
Importante.
Hacían cola en mi puerta abogados, representantes, socios...
todos forjando mi vida entera.
Un día me pregunté: ¿Quiénes son?
¿Qué hacen aquí? ¿Qué quieren de mí?
Y después te preguntas: ¿Quién eres tú?
¿La cara de los carteles, manchada de carmin de colegialas?
¿Al que quieren pegar para ver si eres tan duro?
¿O la cara del espejo?
La del tipo que siempre has ocultado.
Así pues, empecé a huir. juergas, bebidad, drogas...
Y en medio Carlotta. Seguí huyendo cada vez más deprisa.
Y de pronto, delante de mí,
había un muro.
¿Hay una respuesta? ¿La encuentra algún actor?
Alguno. Yo ya no me preocupo,
eso es para los Davie Drew.
¿Qué vas a hacer ahora?
- Terminar este trabajo. - ¿Y después?
Seguir viviendo día a día.
Y ver qué pasa.
"Vin Nobile"
De Siena. ¿Te gusta?
Mucho.
Y tú me gustas mucho.
Me gustan las chicas de ojos negros
y la boca suave.
¡Te voy a matar, Andrus!
Ya me has asustado, guárdala.
- ¿Dónde está? - ¿Quién?
- ¡No te burles de mí! - ¿Qué droga has tomado?
¿A cuántas chicas has traído aquí?
¡Has hecho historia, no veía el momento de dejarme!
¿La emborrachaste? ¿Qué cochinas mentiras le has contado?
Jack, vístete. No me gusta llegar tarde.
Ya verás mi brindis de aniversario a Clara.
- ¿Qué harías tú? - ¿Con qué?
Ensayamos cómo desarmar a un asesino.
Un hombre con una navaja no es un hombre.
Sólo un cobarde, un personajillo.
Le miras a los ojos,
te acercas,
mirándole a los ojos,
le agarras por la muñeca...
¡No te pelees por mí!
- ¡Le partiré el alma! - ¿En cuántos trozos?
¡Estoy sangrando!
¡Dios mío!
Nunca había suplicado.
¡Te lo suplico!
Devuélvemela.
¿Qué significa para usted?
¿Una aventura?
¿Dos semanas en otra ciudad?
Hay miles en los estudios y en Vía Veneto.
- Podría elegir a la que quisiera. - ¿Y tú no?
No.
Todo lo que se dice de mí aquí y en Hollywood,
toda esa mierda...
La mayoría es verdad. Hasta Verónica.
Mira, Davie. No has descubierto el primer amor.
No eres el primero que lo estropea.
- No puedo vivir sin ella. - Cualquiera puede.
Yo no puedo.
- ¿Se ha ido? - Sí.
Pierdes el tiempo con ese idiota. Ponlo en su sitio.
- ¿Y cuál es? - La punta de tu zapato.
Trátalo a patadas. Así lo mantuve yo a raya.
No has sido tú.
Le ha retenido ella.
Una chica estupenda.
Para haber vivido con Carlotta,
¿cómo eres tan lerdo? ¿Nunca aprendes?
Las mujeres son monstruos.
Vístete.
¡Personajillo!
¿Jack?
¿Habías visto respirar a mil millones de dólares?
Negocia con petroleros japoneses, con tripulación griega,
bajo bandera liberiana.
¿Por qué no dejas esa tontería del cine de una vez?
¿Y qué haría?
Divertirte, viajando conmigo.
- ¿Bajo bandera liberiana? - Está muy ocupado con sus negocios.
Me ocupa tan poco tiempo...
Le gusta ver cómo me desean otros hombres.
Déjame a mí.
Ya no tendrías que preocuparte de nada.
¡Vamos, venid todos! ¡Vamos!
- Silencio todos. - ¿Está listo?
- Es preciosa. - El señor Kruger va a hablar.
Amigos...
en estos tiempos
dominados por el cinismo,
confieso ser un sentimental.
¿Es sentimental celebrar los aniversarios de boda?
Me declaro culpable.
¿Disfrutar de la compañía de los amigos? Culpable.
¿Proponer un brindis por Clara, mi mujer? Culpable.
Por Clara,
en nuestro octavo aniversario de boda,
el tributo de una pluma más elocuente que la mía.
Eres mi legítima y honorable esposa,
tan preciosa para mí como la sangre
que acude a mi corazón.
La mano que te hizo hermosa,
te hizo buena.
¡Que esa otra mano deje de trabajar bajo la mesa!
¡Montártelo con esa zorra delante de mis narices!
¡Para ya o te dejo plantado ahora mismo!
¿Quién te sonará la nariz y te secará las lágrimas
cuando las críticas sean malas? ¡Y tú muérete!
¿En qué piensas?
Vamos al coche. Quiero ir a casa.
Si es lo que quieres.
No es lo que quiero.
Cuando te vayas de Roma, llévame contigo.
Deja que vaya contigo donde tú vayas, por favor.
Que no acabe lo nuestro. Nunca.
De acuerdo. Saldremos dentro de diez días.
¿Crees que así desaparecerá Davie?
- ¿O Carlotta? - ¿Davie?
- ¿Desde cuándo lo sabes? - Desde esta noche.
¿Es el primero a quien has querido?
Sí.
Ha debido de ser difícil quererle.
¿Sigues enamorada de él?
No me has contestado.
Contestaría si supiera cómo.
Jamás la encontrarás huyendo.
¿Me dices que vuelva con Davie?
No he dicho eso.
Pero no me llevarás contigo.
Tampoco he dicho eso.
- ¿Cómo se llamaba ese vino? - "Vin Nobile".
Verónica.
Ven aquí.
Vamos, no llores.
- Buenas noches, señor Andrus. - La 402.
- Sí, señor Andrus. - Gracias.
Arriba, por favor.
Baja después. Te llamaré.
Mira, Carlotta...
Sí, Ravinzski.
¿Qué? ¡Un infarto!
¡Dios mío!
¿Cómo se va? Un momento. Sí, sí.
Que se vayan de aquí. Por favor, que se vayan.
¡Qué dolor! Es como un arpón.
Te llevarán al hospital.
¿No podía haber esperado unos días?
Si no termino la película, no cobro el cheque.
Y sin él... ¿qué será de Clara?
¡No tenemos ni para pagar el hotel!
La última película de Kruger, inacabada,
triturada por un empresario internacional.
- Se terminará. - Sí, la terminará Tuccino.
- Contratará a cualquiera... - Tuccino, no.
- ¿Quién? - Yo, al estilo Kruger.
¿Crees que estaba sonámbulo en las siete últimas películas?
Yo me encargo de Tuccino, tú cuídate.
Llevo tanto tiempo mintiéndote
que ya no sé qué es verdad y qué no.
Y si puedo, es lo que siento por ti.
No mueras mintiendo. A ti sólo te importa Kruger.
Así se habla.
En cuanto empiezas a morir todos son tan amables que da asco.
Jack, tengo que decírtelo. Carlotta...
no merecía la pena.
Era la comidilla de todos, comentaban que iba por ahí.
Así que la llevé a comer a Romanoff...
para leerle la cartilla. Le dije:
"Carlotta, no le hagas esto a Jack. Deja de portarte así."
Y me contestó: "No pienso dejarlo, así que tírate al agua, está caliente".
Dejé que me llevara a un motel.
Nunca he podido rechazar algo que me ofrecen en bandeja.
¿Cómo lo sabes? Nunca has probado.
Gracias, Jack.
¿Dónde está Jack?
Aquí estoy.
Llama a Clara. Que vaya al hospital.
- Que se lo pido de rodillas. - Nunca estarás de rodillas.
Ya lo sé. Pero tú díselo.
Vamos.
- ¿Dirigir mi película? ¿Usted? - Yo.
¡Está loco!
Cheques de viaje.
Hasta mi último centavo.
Si me retraso un solo minuto, si me paso del presupuesto,
cóbrelos.
El dinero es suyo.
La policía no sabe nada.
Anoche le vieron salir del hotel Excelsior, y luego, nada.
- ¿Y los aviones? - Ni autobuses, ni trenes.
Había un cadáver en el depósito, pero lleva dos semanas allí.
He ido desde las carreras hasta la Biblioteca Vaticana.
- Carlo, que se vayan a casa. - Sí, pero, ¿hasta cuándo?
- Hasta que aparezca. - ¡Use a su doble!
Ruede lo que quede poniéndole de espaldas.
En una película de Kruger, no.
Mañana por la mañana, a las nueve en punto...
alguien rodará mi película. Si no es usted, será otro.
¿Davie Drew?
¿Davie?
¿Qué es esto?
- ¿Y la prensa? - Ya pensaremos algo.
Hay que encontrar la forma de que Kruger no se entere.
La 402, por favor.
Bueno, ya era hora.
¿Dónde demonios estaba?
- ¿Qué hora es? - ¿Dónde estabas?
- ¡Aquí, esperándole! - ¿Sabes cuánta gente te ha buscado?
¿Para qué? ¿Por qué?
Date una ducha, tenemos unos 40 minutos.
Ya que estás en ello, aféitate.
- ¿40 minutos para qué? - El Sr. Kruger ha sufrido un infarto.
El señor Andrus acabará la película.
- ¿Usted? - Yo.
Oiga.
¿Oiga?
- ¿Sabe hacerlo? - Voy a averiguarlo.
- ¿Oiga? - ¿Podría desayunar? Zumo y café.
Con los estudios Cinecittá, por favor.
- Así que me puse a pensar. - Felicidades.
Por fin me di cuenta de que con otra espantada estaba acabado.
No hablo sólo de mi carrera, sino de mí.
Lo que queda de mí.
Por eso fui a su habitación.
No pensaba tener que esperar un día y una noche.
¿Y qué esperabas? ¿La gran respuesta?
¿El secreto de la vida y del amor?
Me pregunté: ¿quién de todos los que conozco ha destrozado más su vida?
Y viniste a buscarme.
Me dije: "No es completamente idiota,
algo habrá aprendido". ¿Verdad?
No mucho.
- Algo sí he aprendido. - ¿Qué?
A jugar al tejo, cuál es la postura más cómoda en un diván.
algunas palabras como "transferencia" y "sublimación",
A mirar a la cara a quien da el primer paso.
¿Por qué me trae aquí?
Tienes tres minutos con ella.
- ¿Por qué? - ¿Por qué?
No te puede caer mal alguien que intenta matarte.
Y además...
Dos minutos y medio.
¡Corten!
¡A positivar!
¡Janet!
¿Has llamado al hospital?
Aún no está fuera de peligro. Nada de visitas.
- ¿Seguro que ha sido bueno? - No ha podido ser mejor. ¡Carlo!
¿Te importaría coger las fichas más alto?
Croupier, por favor...
Hagamos la escena de otra manera, más tranquilo.
Mario, escucha...
Baja las luces, para que el efecto sea...
Dice que el señor Kruger le prometió reescribirla.
Señor Andrus, no entiende inglés.
¡Ni una palabra!
Ahora, vístase.
¡Silencio! ¡Silencio!
Mario.
- Sí, señor Andrus. - Este encuadre es terrible.
¿No se te ocurre algo mejor?
He trabajado con muchos americanos. Ninguno me ha pedido consejo.
- ¿Consejo? ¡Te suplico ayuda! - En ese caso...
Las manos más arriba. ¿Qué tal?
- Veo el hombro. - Debes mantener los hombros atrás.
Perdón. ¿Has ido al hospital?
No me han dejado verle. Ni llamadas ni visitas. Ha pasado mala tarde.
Gracias.
Las manos en su sitio. Los hombros atrás.
Coges las joyas, las colocas en el plato,
el anillo del veneno, hombros atrás...
- ¿No pueden utilizar las manos de otra? - Desde luego que no.
Coges el anillo, lo abres, coge el veneno
lo viertes... ¡Hombros atrás!
Coges el anillo, lo abres, coge el veneno
viertes el veneno...
Para. Vuelve atrás.
Davie.
Para. Dale.
Fíjate. Cuando te mira, te sonríe.
¿Y después de eso?
¿Y si me pongo delante de ella y cojo la sombrilla?
¡Muy bien!
Señorita Barzelli, ha estado maravillosa.
Davie, muy bien. Así había que hacerlo.
Mario, las luces. Tenemos que lograrlo hoy.
Tiene que ser tu obra maestra ¿Cuánto tardarás?
- Una hora o menos. - Haz lo que puedas.
La lista de las tomas dobles. ¿La comprueba?
Jack ¿qué tal? Ruedas de día, montas y doblas de noche.
- ¿Cuándo duermes? - Mientras como. La 4 por la 9.
- ¿Qué demonios hace Lew Jordon aquí? - El grito de los buitres.
Drew ha atraído a Lew. Ha empezado todo.
El olor del oro, el nuevo Davie Drew.
- No ha tardado mucho. - En 10 minutos se sabrá en Vía Veneto.
- Dentro de 1 hora, en Hollywood. - Al teléfono.
- Ahora no, Janet. - Es el hospital.
¿Hospital? ¡Clara!
Sí, claro, voy ahora mismo. ¿Cómo está...?
¿Clara?
¡Carlo!
Volveré enseguida.
- ¿Tienes un momento? - Tengo prisa.
- En otro momento, voy al hospital. - Te acompaño.
- ¿Cuándo terminarás? - Quedan dos días de tomas dobles.
Estás libre, puedo cerrar el trato.
A Davie le importa acabar la película.
Ayer era basura, hoy podemos elegir.
- ¿Podemos? - Sí.
¿No lo sabías? Davie lo dejó claro. Tú dirigirás su próxima película.
Tengo el lote. Davie, un éxito de ventas,
y tú.
¿Qué pasa con Kruger?
¿Qué pasa?
- Pareces cansado. - Será que lo estoy.
Maurice, estás estupendo.
Me tenías preocupado. No me dejaban verte ni llamarte.
- ¿La has acabado? - Dos días antes de lo previsto.
¿Cuándo la verás?
Es estupendo. Como querías, al estilo Kruger.
O sea, que está terminada. ¿Se ha disuelto el equipo?
- No del todo. - ¿Por qué?
No te lo vas a creer.
Tuccino nos ha dado dos días para hacer tomas dobles.
¿Tomas dobles?
- ¿En mi película? - ¿A qué esperas, Maurice?
¡Cochino mentiroso, ingrato, traidor, conspirador!
¡Después de sacarte del arroyo y del manicomio
le robas la película!
¿Crees que somos estúpidos?
Janet nos ha contado tus rastreros trucos.
- ¡Te he llamado toda la semana! - ¡Tomas dobles!
¡Tirar lo mejor que ha hecho Kruger, escenas escritas con su sangre!
- ¡Traicionarle en su lecho de muerte! - No puedes creer eso.
Has tardado siete años, pero por fin te has vengado.
- ¡De lo de Carlotta! - ¡Calla, Clara!
- Quiero hablar contigo a solas. - ¡Nunca! ¡Nunca más!
- Desde ahora hay que hablar conmigo... - Maurice...
Fuera de mi rodaje. Y no vuelvas.
Se acabó.
Maurice, yo... intentaba ayudar,
no robarte la película.
Quizá no pueda volver a hablar contigo.
Ni yo ni nadie. ¿No ves lo que pretende?
¡Mentiroso! ¡Ladrón!
Mira la prensa de mañana. Ya tienen la noticia.
Que tuve que acabar la película y echarte.
No eras capaz de hacer el trabajo. Eres un borracho.
Irresponsable. Vuelve al manicomio. ¡Ese es tu sitio!
Bueno, este es el fin del señor Jack Andrus.
Sr. Andrus, le llaman de los estudios Cinecittá.
Dicen que es importante.
Tuccino está histérico, Carlotta.
Quiere que vuelva Jack y termine la película, como él quiera.
- Pero los Kruger querrán impedirlo. - Ya veo.
Mira, sé lo que sientes por él, pero intenta comportarte.
Pasa... Jack.
¡Jack!
¡Corriendo colina abajo! ¿Ves ese muro que hay delante?
¡Jack, estamos en Roma! ¡No en la casa de la colina!
¡Jack!
¿Fui contra aquél muro para matarme?
¿O simplemente estaba demasiado borracho?
¡Llevo tres años viendo ese muro!
Y sigo sin saberlo.
¡El muro!
Bueno, ya lo sabemos.
¡Mozo!
- Alitalia, vuelo 288. - ¿Dónde estabas?
- ¿Y Verónica? - En la pista.
Lew Jordan me contó que habías dicho que no dirigirás mi película.
¿Por qué?
- ¿Por qué? - Tiene exceso de equipaje.
- ¿No te gusta trabajar conmigo? - Mucho y volveremos a hacerlo.
¿Y por qué no ahora? ¡Te necesito!
- ¡No vuelvas a decir eso! - El avión le espera.
No me necesitas, ni a mí ni a nadie. Convéncete.
Creía que no podría trabajar sin Kruger, pero podía y lo hice.
Creía que necesitaba a Carlotta, que no podía querer a otra, pero podía.
Encontré mi pasado. ¡Al cuerno!
Sé que no estoy loco,
pero debo volver y demostrarlo. Demostrar que no ha sido casualidad.
Volveremos a trabajar juntos cuando nos convenga a ambos.
¡Por favor, nos esperan!
Anímate, es un recuerdo para toda la vida.
¡Señor Andrus, si no salimos perdemos el turno!
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