All language subtitles for Apocalypse.Now.1979.Theatrical.1080p.BluRay.x265.HEVC.EAC3-SARTRE

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Original subtitles

Saigón.

Mierda.

Todavía sigo solamente en Saigón.

Siempre creo que voy a despertar otra vez en la jungla.

Cuando volví a casa después de mi primera misión, fue aún peor.

Despertaba y no había nada.

Casi no hablaba con mi esposa, hasta que acepté el divorcio.

Cuando estaba aquí, quería estar allá.

Cuando estaba allá, sólo podía pensar en volver a la jungla.

Ya llevo una semana aquí,

esperando una misión,

ablandándome.

Con cada momento que paso en esta habitación, me debilito.

Y con cada momento que Charlie se esconde tras un arbusto,

se fortalece.

Cada vez que miro a mi alrededor, las paredes parecen estrecharse.

Todos obtienen lo que quieren.

Yo quería una misión.

Y por mis pecados, me dieron una.

Me la trajeron como servicio al cuarto.

Capitán Willard, ¿está ahí?

Sí, ya voy. Ya voy.

Era una misión muy selecta,

y cuando terminara nunca más querría otra.

- ¿Qué quieres? - ¿Está bien, Capitán?

¿Tú qué crees?

- ¿Es el capitán Willard, del batallón 505? - Afirmativo.

- ¿Brigada aerotransportada 173? - Sí.

- ¿Operaciones Especiales? - Oye viejo, ¿vas a cerrar la puerta?

Nos ordenaron escoltarlo a la base.

- ¿Cuáles son los cargos? - ¿Señor?

¿Por qué? ¿Qué hice?

No hay ningún cargo, Capitán.

Le envían órdenes de presentarse ante Inteligencia en Nha Trang.

RESTRINGIDO

¿De acuerdo?

- ¿Nha Trang para mí? - Así es.

Arriba, Capitán. Todavía tiene unas horas para ducharse.

- No me siento bien. - ¿Capitán?

Dave, ayúdame. Tenemos un muerto, aquí.

Vamos, Capitán. Tomemos una ducha.

- No lo haga más difícil. - Sostenlo bien.

Tomaremos una ducha, Capitán.

- Eso es. - Párese bajo el chorro, Capitán.

Iría al peor lugar del mundo y todavía no lo sabía.

Muchas semanas de travesía y cientos de kilómetros por un río

que serpenteaba a través de la guerra como un cable

conectado directo a Kurtz.

No fue coincidencia que yo fuera el encargado de cuidar

la memoria del coronel Walter E. Kurtz,

como tampoco fue un accidente que yo regresara a Saigón.

No hay forma de contar su historia sin contar la mía.

Y si su historia es en realidad una confesión...

Capitán Willard reportándose, señor.

... la mía también lo es.

- Capitán. Bien, adelante por favor. - Gracias, señor.

- Descanse. - General.

¿Un cigarrillo?

No, gracias, señor.

Capitán, ¿ha visto antes a este caballero?

No, señor.

¿Nos había conocido al General o a mí?

No personalmente, señor.

Trabaja mucho solo, ¿no es así, Capitán?

Sí, señor, a menudo.

Su informe especifica espionaje,

contraespionaje, con el cuerpo COMSEC 1.

Por el momento no puedo discutir esas operaciones, señor.

¿No trabajó para la CIA en el cuerpo "l"?

No, señor.

¿No asesinó a un recaudador de impuestos del gobierno,

en la provincia Quang Tri, el 18 de junio de 1968?

¿Capitán?

Señor, perdone, pero no estoy enterado de tal actividad u operación.

Tampoco podría discutir dicha operación

si hubiera existido, señor.

Creo que podemos almorzar mientras hablamos.

Espero que tenga buen apetito, Capitán.

Noté que tiene

una mano herida. ¿Se lastimó?

Un accidente de pesca en mi descanso, señor.

- ¿Pescando en su descanso? - Sí, señor.

Pero, ¿se siente en forma? ¿Está listo para el combate?

Sí, General. Por completo, señor.

Pues, veamos qué tenemos aquí.

Carne asada, que usualmente no está mal.

Prueba un poco, Jerry, y pásala.

Para ahorrar tiempo, pásala para ambos lados.

Capitán, no sé qué piense de estos camarones,

pero si los come,

nunca tendrá que probar su valentía en ninguna otra forma.

Tal vez yo mismo probaré un pedazo.

Capitán, ¿ha oído del coronel Walter E. Kurtz?

Sí, he oído el nombre.

Ah, rayos.

Oficial de operaciones. Fuerzas Especiales Cinco.

Luke, pon esa cinta para el capitán, por favor.

- Sí, señor, lo lamento. - Escuche con atención, Capitán.

Octubre 9, 04:30 horas, sector Peter Victor King.

Esto fue grabado afuera de Camboya.

Se ha verificado que es la voz del coronel Kurtz.

He visto a un caracol

arrastrarse por el filo

de una navaja.

Ese es mi sueño.

Es mi pesadilla.

Arrastrarse, deslizarse,

por el filo

de una afilada navaja

y sobrevivir.

Transmisión 11, recibida el 30 de diciembre del '68, 05:00 horas,

sector King Zulu King.

Pero debemos matarlos.

Debemos incinerarlos

cerdo tras cerdo,

vaca tras vaca,

aldea tras aldea,

ejército tras ejército.

Y me llaman un asesino.

¿Cómo se dice cuando los asesinos acusan al asesino?

Ellos mienten.

Ellos mienten y debemos ser piadosos

con quienes mienten.

Esos ricachones.

Los odio.

Cuánto los odio.

Walter Kurtz fue uno de los oficiales más sobresalientes

que esta nación ha producido.

Era brillante. Sobresalía en todo aspecto.

Y además era un buen hombre.

Humanitario y bueno.

Con mucho ingenio y buen humor.

Se unió a las Fuerzas Especiales.

Y después de eso,

sus ideas, sus métodos,

se volvieron

irracionales.

Irracionales.

Ahora cruzó a Camboya con esta milicia Montagnard

que le rinde pleitesía como a un dios.

Y obedece todas sus órdenes, por ridículas que sean.

También tengo otra noticia fuerte que darle.

El coronel estaba a punto de ser

arrestado por asesinato.

No comprendo, señor. ¿A quién asesinó?

Kurtz ordenó la ejecución de ciertos agentes de inteligencia de Vietnam.

Hombres que él creía eran agentes dobles.

Tomó el asunto en sus propias manos.

Verá, Willard,

en esta guerra, las cosas se tornan

confusas ahí afuera.

El poder, los ideales, la vieja moral,

las prácticas militares y sus necesidades.

Pero con estos nativos,

debe ser una tentación

convertirse en Dios.

Porque hay un conflicto en el corazón humano

entre lo racional e irracional,

entre el bien y el mal.

Y el bien no siempre triunfa.

Algunas veces

el lado oscuro

supera a lo que Lincoln llamó: "Los mejores ángeles de nuestra naturaleza."

Todo hombre tiene un límite.

Usted y yo también.

Walt Kurtz llegó al suyo

y obviamente se ha vuelto loco.

Sí, señor. Obviamente, señor. Se ha vuelto loco.

Su misión es avanzar por el río Nung, en un bote patrulla de la marina,

descubrir la ruta del coronel Kurtz a Nu Mung Ba,

seguirla, averiguar lo que pueda en el camino.

Cuando finalmente lo encuentre, debe infiltrarse con su equipo

por cualquier medio disponible

y eliminar su mandato.

¿Eliminar al coronel?

Anda suelto, operando sin ninguna restricción decente.

Sobrepasando los límites de cualquier comportamiento humano aceptable.

Y sigue en el campo, comandando tropas.

Eliminar con perjuicio extremo.

Debe entender, Capitán, que esta misión no existe.

Y nunca existirá.

¿A cuántas personas había matado ya?

Seis, de los que estaba seguro.

Estuvieron tan cerca que sentí su último aliento en mi rostro.

Pero esta vez, era un estadounidense y un oficial.

Se suponía que eso no debía importarme, pero me importaba.

Mierda. Acusar de asesinato a alguien en este lugar

era como levantar infracciones de velocidad en la Indy 500.

Acepté la misión. ¿Qué más podía hacer?

Pero en realidad no sabía lo que haría cuando lo encontrara.

Me llevaban por la costa en una nave de la marina,

una especie de bote patrulla de plástico, una escena común en estos ríos.

Dijeron que era una buena forma de recopilar información

y moverse sin llamar mucho la atención.

Estaba bien.

Necesitaba el aire fresco y el tiempo.

El único problema era que no estaría solo.

-Buenos días, Capitán.

La tripulación, en su mayoría, eran niños.

Rocanroleros con un pie en la tumba.

- ¿Cuántos años tienes? - 17.

El maquinista, al que llamaban Chef, era de Nueva Orleans.

Era demasiado pretencioso para Vietnam,

quizás demasiado pretencioso para Nueva Orleans.

Lance, fue un famoso surfista en los '50s

de las playas al sur de Los Ángeles.

Al verlo, no podía creer que hubiera disparado un arma en su vida.

Limpio. El Sr. Limpio era de un agujero en el sur del Bronx.

Creo que la luz y el espacio de Vietnam

le zafaron un tornillo de la cabeza.

Después estaba Phillips, el Jefe.

Tal vez era mi misión, pero sin duda Phillips era el Jefe del bote.

Hay apenas dos puntos donde hay suficiente agua

para desembocar en el río Nung.

Ambos calientes y pertenecen a Charlie.

No se preocupe.

No fumo.

Hice varias Operaciones Especiales aquí.

Hace como seis meses,

llevé a un hombre que iría más allá del puente en Do Lung.

También era militar.

Escuché que se dio un tiro en la sien.

Buenos días, Vietnam. Soy el especialista Zack Johnson, en AFVN.

Hace 28°C en el centro de Saigón, y hay mucha humedad.

Tenemos un mensaje importante para los soldados

que viven fuera de la base de parte del Alcalde de Saigón.

¡Sí!

Quiere que cuelguen su ropa adentro, y no en las ventanas.

El Alcalde quiere que mantengan bella a Saigón.

Ahora, otro clásico

de parte de Sam, que está solo

con el Primer Batallón, 35° de Infantería,

y dedicado por el grupo de asalto en An Khe a su genial oficial a cargo...

- The Rolling Stones, Satisfaction. - ¡Bien!

¡Ejercita, Limpio!

¡Abajo, Bubba!

¡Resiste, Lance!

¡Abajo, Bubba!

¡Sí!

Veo que apuntas al blanco.

¡Ejerciten! ¡Sí!

¡Sí!

¡Cuidado, Lance!

Al principio, creí que me habían dado la información equivocada.

No podía creer que quisieran matar a este hombre.

Tercera generación de West Point, primero de su clase.

Corea, la fuerza aérea, miles de condecoraciones, etc, etc.

Había escuchado su voz en la cinta y en verdad me interesó.

Pero no podía conectar esa voz a este hombre.

Como me dijeron, tenía una carrera impresionante.

Tal vez demasiado impresionante.

Es decir, perfecta.

Lo estaban preparando para uno de los puestos altos en la corporación.

General, Secretario de Estado, cualquier cosa.

En 1964, regresó de una misión de comando en Vietnam,

y las cosas empezaron a fallar.

Su expediente para los Secretarios de Estado y Lyndon Johnson era restringido.

Parece que no les agradó lo que tenía que decir.

CONFIDENCIAL

En los siguientes meses solicitó ser transferido tres veces,

a entrenamiento aéreo, en Fort Benning, Georgia y finalmente accedieron.

¿La Brigada de combate aerotransportada?

Tenía 38 años.

¿Por qué diablos habría hecho eso?

En 1966, se une a las Fuerzas Especiales

y regresa a Vietnam.

- ¿Qué fue eso? - Un "arco de luz".

- ¿Qué es? - El ataque de un B-52.

¿Ah, sí?

- ¿Un qué? - Arco de luz.

Cada vez que escucho eso, algo terrible sucede.

Charlie ni los ve ni los escucha, viejo.

- Ahí están. - La explosión te saca el aire

de los malditos pulmones.

- Algo terrible va a pasar. - ¡Humo!

Fuego secundario.

Hay Hueys allá. Muchos Hueys.

Veamos, Jefe.

Era la caballería aérea. La primera de la novena.

Son ellos.

Nuestra escolta hasta la boca del río Nung.

Pero se suponía que debían esperarnos 30 kilómetros más adelante.

Bueno, transporte aéreo. Esos muchachos no pudieron quedarse quietos.

Abajo, muchacho.

La primera de la novena es una vieja división de caballería.

Cambiaron sus caballos por helicópteros, y van aterrorizando traseros

por todo Vietnam.

Le han dado a Charlie varias sorpresas en su estancia aquí.

Y lo que ahora están limpiando no tiene más de una hora de haber ocurrido.

Avanza. Sólo avanza, no te detengas. Es para la televisión.

No mires a la cámara. Sólo sigue.

Es para la televisión.

No mires a la cámara.

Sólo pasa, como si estuvieras peleando. Como si estuvieras peleando.

No mires a la cámara. Es para la televisión. Sólo avanza.

Sólo sigue, no te detengas.

Adelante. No mires a la cámara.

¿Dónde está el oficial a cargo?

¡Ahí está el Coronel!

No harán falta. Gracias, Capitán.

Capitán Willard.

Papeles prioritarios de Inteligencia, cuerpo COMSEC II.

Tengo entendido que

Nha Trang le ha informado de los requerimientos de mi misión.

¿Qué misión? No me avisaron de Nha Trang.

Señor, se supone que su unidad nos escoltará hasta el Nung.

- Veremos qué podemos hacer. - Coronel.

Pero no me estorbe hasta que acabemos, Capitán.

Veamos qué tenemos. Veamos qué tenemos.

Dos de picas. Tres de picas. Cuatro de diamantes.

Seis de tréboles. Ocho de picas.

Ninguno vale una "J" de todo el mazo.

Cuatro de diamantes.

- Oiga, Capitán, ¿qué es eso? - Cartas de muerte.

- ¿Qué? - Cartas de muerte.

- ¿Cartas? - Para que Charlie sepa quién lo hizo.

- Anímate, hijo. - No les haremos daño.

- Fuego en el hoyo. - Fuego.

Estamos aquí para ayudarlos.

- Estamos aquí para darles una mano... - Suban. Suban. De prisa. Suban.

...a todos lo que quieran... - ¿Todos adentro?

... volver a los brazos del gobierno sudvietnamita.

Suba, de prisa.

Pueden irse.

Esta es una zona controlada por el Vietcong y Vietnam del Norte.

Oye, ¿qué pasa?

¿Qué es esto?

Este hombre está muy lastimado, señor.

Lo único que le sostiene las entrañas

- es esa tapadera, señor. - ¿Sí?

¿Qué tiene que decir?

Señor, es un soldado del sucio Vietcong.

Quiere agua. Puede tomar agua de los charcos.

Lárgate de aquí. Dame la cantimplora.

- Es del Vietcong. - Cualquier hombre capaz de...

Dije que te largues de aquí, antes de que te parta la cara.

Es un maldito asesino.

Cualquier hombre capaz de luchar con sus entrañas colgando,

puede beber de mi cantimplora si quiere.

Coronel, uno de esos marineros es Lance Johnson, el surfista.

- ¿Está aquí? ¿Está seguro? - Sí, allá está.

Tenga.

Repito, aún no tenemos un conteo de cuerpos. Necesitamos...

¿Cuál es tu nombre, marinero?

Segundo artillero, tercera clase, Lance Johnson, señor.

- Tercer artillero... - Sí. ¿Lance Johnson, el surfista?

- Sí, señor. - Es un honor conocerte, Lance.

He admirado cómo montas olas por años.

Tu giro es estupendo. Formidable, el mejor que existe.

- Gracias, señor. - Deja de llamarme señor, Lance.

Me llamo Bill Kilgore. Estoy medio loco.

- ¿ÉI viene contigo? - Sí.

Te presentaré. ÉI es Mike, de San Diego.

- Hola. - Johnny, de Malibu.

Somos buenos surfistas.

Aunque ninguno estamos a tu altura.

Claro que no.

Surfeamos mucho por aquí, Lance.

Acostumbro terminar las operaciones temprano,

para volar a Vung Tau y surfear la marea baja.

- ¿Has surfeado en estas aguas? - No he podido.

Nada, desde que llegué.

A través de Cristo, nuestro Señor,

y en la unidad del Espíritu Santo,

toda la gloria y el honor son Tuyos, Padre Todopoderoso. Amén.

Oremos en honor al Padre, con las palabras que nos dio nuestro Salvador.

Padre Nuestro, que estás en los cielos, santificado sea Tu nombre.

Venga a nosotros Tu reino. Hágase Tu voluntad,

aquí en la Tierra como en el cielo.

Danos el pan nuestro de cada día...

Kilgore tuvo un buen día.

Trajeron la carne y la cerveza en helicóptero,

y convirtieron la zona de aterrizaje en una fiesta en la playa.

Entre más intentaban que nos sintiéramos en casa,

más lograban que la echáramos de menos.

Para mí, término medio, pero no fría.

No era un mal oficial, supongo.

Quería a los muchachos y te sentías seguro con él.

Era uno de esos sujetos envueltos en un aura mística.

Sabías que saldría sin un rasguño de aquí.

¿Qué pasó con su misión, Capitán? ¿Nha Trang se olvidó de usted?

La Brigada de combate aerotransportada.

Señor, hay dos lugares donde podemos entrar al río.

- Sí. - Aquí y aquí.

El delta es ancho, pero sólo estoy seguro

de estos dos lugares.

La aldea que menciona es un poco peluda, Willard.

- ¿Cómo que "peluda", señor? - Peluda.

Sufrieron mucho fuego de artillería pesada.

He perdido naves de reconocimiento un par de veces.

¿Cómo se llama la maldita aldea? Vin Drin...

- Dop. - ¿O Lop?

Esos nombres vietnamitas suenan a lo mismo.

Mike, ¿sabes algo de este punto, Vin Drin Drop?

Es un pico fabuloso.

- ¿Pico? - Como de dos metros.

Es un pico impresionante. Tiene ambos lados, babor y estribor,

con forma de tazón.

Es perfecto para surfear.

¿Por qué no me habías dicho lo del pico?

No hay un buen pico en este asqueroso lugar.

Todas las olas rompen en la playa.

Está muy peludo, señor. Ahí perdimos a McDonald.

Nos corrieron a balazos.

Es de Charlie.

Señor, podemos ir mañana al amanecer.

Hay una buena brisa costera en la mañana.

Tal vez no podamos meter el bote.

Podría faltar profundidad a la entrada del río.

Pondremos su bote como un bebé justo donde quieran.

Esta es la primera de la novena, la caballería. Transporte aéreo.

Puedo tomar esa zona por el tiempo que quiera.

Y puedo llevar su bote hasta donde se le antoje, Capitán.

Carajo, un buen pico.

Lleva el acorazado de vuelta a la división.

Lance, ve con Mike y que escoja una tabla para ti.

Trae mi Yater Spoon, la ocho-seis.

- No lo sé, señor... - ¿Qué ocurre, soldado?

Pues que es territorio de Charlie. Seguro está peludo ahí.

Charlie no surfea.

No vas a creerlo, Limpio, mira eso.

Oye, viejo, están cargando el bote.

- ¿Cómo te sientes, Jimmy? - Como un maldito hijo de puta, señor.

De acuerdo, hijo, déjame oírla.

Vámonos.

Nunca me acostumbré a una tabla ligera. No puedo acostumbrarme.

- Me gustan las pesadas. - Lo sé. Son una lata.

- ¿Tú cómo la prefieres, ligera o pesada? - La pesada.

- ¿En serio? - Sí.

Creí que a los jóvenes les gustaban las ligeras.

No, con ésas, no llegas a la nariz.

Sí, espera. Big Duke 6, éste es Eagle Thrust 7. Lo localizamos.

Big Duke 6, a Eagle Thrust. Diríjase a 2-7-0.

Asuma formación de ataque.

Entendido, Big Duke 6. Vamos a atacar. Listos.

Lance, saldremos justo debajo del sol.

Y a medio kilómetro de aquí, pondremos la música.

- ¿Música? - Sí, uso a Wagner.

Espanta a los amarillos. Y a mis muchachos les fascina.

Oigan, van a poner música.

¿Por qué se sientan sobre sus cascos?

Para que no nos vuelen las bolas.

Big Duke 6 a Eagle Thrust, guerra psicológica. Que truene.

Este es un Romeo Fox Trot. ¿Bailamos?

- ¿Listo? - Sí, señor.

Corre, Charlie.

Tenemos enemigos en la plaza, cambio.

Tenemos una calibre 50. Calibre 50 a campo abierto.

Detectamos un arma grande, allá abajo. Vamos a revisar qué es.

Este es Fox Trot, descendiendo.

- Buen tiro. - Sobresaliente, Equipo Rojo. Sobresaliente.

Se ganaron una caja de cervezas por ese tiro.

6-4-1-0, sobrevolamos la aldea.

Creo que veo un vehículo en la plaza.

- Iremos a revisar. - Bien hecho, halcones, bien hecho.

Quiero un 20 mike-mike a la orilla de los árboles.

Hazlos mierda.

Tenemos un vehículo en el puente. La calibre 50 a bordo.

Está cruzando para recargar el arma.

Big Duke 6, despejen el área. Bajaré yo mismo.

Estos no se dan por vencidos.

Buen tiro, Bill.

Tranquilos, tranquilos.

Es una bengala.

Es sólo una bengala. Saca eso de aquí. Tranquilícense, dije. Es sólo una bengala.

- ¿Todos están bien? Lance, ¿estás bien? - Estoy bien.

No voy a ir. No voy a ir. No voy a...

Tenemos a secundarios en la plaza.

Mantengan sus posiciones.

Big Duke 6, Big Duke 6. Tenemos heridos allá abajo.

¡Dios mío!

- ¡Traigan una camilla! - Estarás bien.

¡Por favor! ¡Ayúdenme!

- ¡Por favor, Dios! ¡Ayúdenme! - Aguanta, hijo, te pondrás bien.

- Vamos a darle morfina. - ¡Dios mío!

- 0-3-7-7-4-2. - ¿Dónde está el helicóptero?

Quiero a mis heridos evacuados y en el hospital en 15 minutos.

Quiero sacar a mis hombres de ahí.

Que alguien se quede con Big Duke.

Aquí 10-10. Vamos a entrar, subirlos a bordo y salir...

¡Tiene una granada!

¡Dios! Todo el maldito aparato acaba de...

- Ella hizo explotar... - Malditos salvajes.

- ¿Pueden enviar evacuación médica? - Dios, es una agente enemiga.

Mataré a esa perra asiática. Ve para allá, Johnny.

Acércate. Atravíesala con el patín de aterrizaje.

Hay que despejar esos árboles. Están repletos de enemigos.

Me están disparando. Me están dando por todas partes...

¡Enemigo a las tres! ¡Me están disparando!

¡Me dieron! Voy a entrar. Perdí el rotor de cola. Tengo el control.

- ¿Qué te parece? - Vaya, esto es emocionante.

- ¡No! ¡Las olas! - Claro.

Mira eso, rompen a ambos lados. Fíjate.

¡Miren! ¡Olas de casi dos metros!

Ven aquí, Lance.

¡Bomba!

Este lugar aún es muy peligroso. Quizás debería surfear en otra parte.

¿Qué sabe acerca del surf, Mayor? Usted es de la maldita Nueva Jersey.

¡Vengan aquí!

- ¡Cámbiense! - ¿Ahora mismo, señor?

Quiero ver si se pueden surfear esas olas. Vayan a cambiarse.

Aún es muy peligroso, señor.

- ¿Quiere surfear, soldado? - Sí, señor.

Bien, hijo, porque debe elegir entre surfear o luchar.

¿Está claro? En marcha.

Los cubriré. ¡Y traigan una tabla para Lance!

No podemos hacer nada hasta que llegue el barco.

Lance, seguro que te mueres por salir ahí.

- ¿Qué? - ¿Ves cómo rompen a ambos lados?

Uno puede ir a la derecha, otro a la izquierda, juntos. ¿Qué opinas?

Deberíamos esperar a que suba la marea.

- Lance, ven aquí. ¡Mira! - ¡Bomba!

¡La marea no subirá hasta dentro de seis horas!

¿Quieres esperar aquí durante seis horas?

¡Oiga! ¡Jefe!

Bien, chicos, dejen de esconderse. ¡Vamos!

- Vamos, imbéciles, ¡despeguen! - ¡Maldita sea!

¿No cree que es un lugar de recreación muy peligroso?

Si digo que esta playa es segura para el surf, Capitán, ¡es segura!

¡A mí no me asusta hacer surf aquí! Voy a hacerlo.

Deme el transmisor, soldado.

Dove 4, aquí Big Duke 6.

¡Maldita sea! ¡Quiero que bombardeen esa arboleda!

Big Duke 6, recibido. Dove 1-3, atentos.

¡Mándalos a la Edad de Piedra, hijo!

Hawk 1-2, Dove 1-3, recibido.

Necesitan napalm en la arboleda.

¿Pueden venir rápido y lanzarlo?

Bien, 1-3. Vamos a joderlos.

- ¿Cuál es el objetivo? - Queremos suprimir el fuego de mortero

que viene de esa arboleda.

- Recibido. Aquí vamos. - Bien, denle con ganas.

Vuelvan con todos sus aviones intactos.

No se preocupe.

Dejaremos este lugar despejado y listo en un momento.

No se preocupen.

Big Duke 6, es Dove 1-3.

Los aviones van en camino. Llegarán en 30 segundos.

Que su gente vuelva, y bajen la cabeza. Esto va a ser grande.

¿Huelen eso?

- ¿Huelen eso? - ¿Qué cosa?

Napalm, hijo.

No hay nada en el mundo que huela igual.

Vamos. ¡Rápido!

Me encanta el olor del napalm por la mañana.

En una ocasión, bombardeamos una colina durante 12 horas.

Y cuando todo acabó, me acerqué.

No hallamos a ninguno, ni un solo apestoso cuerpo.

Pero el olor, ese olor a gasolina...

La colina entera

olía a

victoria.

Esta guerra terminará algún día.

- Lance. - Chef, enciende uno, viejo.

Vamos. Droguémonos.

- ¿Quieres fumar? - Hagámoslo, viejo. Enciende uno.

Esta guerra terminará algún día.

Eso le gustaría a los muchachos del barco.

Sólo buscaban un modo de volver a casa.

¿Capitán?

El problema es que yo ya había vuelto, y sabía que aquello ya no existía.

Es la hora de Buda.

Bien, genial, cabrones. Sí.

Si así era como Kilgore luchaba la guerra,

empecé a preguntarme qué tenían realmente contra Kurtz.

No sólo era locura y asesinato.

Eso había de sobra en todas partes.

A él nunca le faltaron las mujeres.

No estoy aquí.

Estoy caminando por la jungla, recolectando mangos.

Me encuentro con Raquel Welch.

Hago un delicioso pudín de crema de mango

y nos lo unto por encima.

Jefe, iré por esos mangos ahora.

Que te acompañe alguien.

No querrás ir solo.

- Salvo que conozcas el terreno. - ¿Hay víboras?

Al diablo. Voy a comer mangos.

¿Chef?

- ¿Sí, señor? - ¿Por qué te llaman así?

- ¿Cómo, señor? - Chef.

- ¿Porque te gustan los mangos y demás? - No, señor, soy un chef de verdad.

- Soy un saucier. - ¿Saucier?

Sí, señor. Verá, soy de Nueva Orleans. Me criaron para ser saucier,

un gran saucier.

- ¿Qué es un saucier? - Un especialista en salsas.

Tiene que haber un árbol de mangos en alguna parte.

Luego se suponía que debía ir a París, a estudiar en la Escuela Escoffier.

Pero luego me llegó la orden de reclutamiento.

Me uní a la Marina. Oí que tenían mejor comida.

Una escuela de cocina, con eso me bastó.

- ¿Por qué? - Es mejor que no lo sepa.

Nos pusieron en fila delante de 100 metros de carne de primera.

Todos en fila, mirando la carne.

Era magnífica, en serio.

Con un jaspeado hermoso.

A continuación tiran la carne en unas calderas enormes. Y la hierven.

Miré en el interior. Se había vuelto gris.

No podía creerlo.

Solicité una plaza en la escuela de comunicaciones, pero me dieron...

¿Qué es?

¿Charlie?

¡Es un tigre!

¡Es un tigre!

A sus puestos. Lance, ¡Al frente! Limpio, ¡toma la .60!

- Entendido. - Carajo.

- Chef, ¡vamos! - ¡Maldito tigre!

- Capitán, ¡vamos! - ¿Qué está pasando?

- ¡Vamos! - ¡Un tigre!

Jefe, tenía razón. Nunca hay que bajar del maldito barco.

- ¡Trae la .60 al frente! - ¡Nunca hay que bajar del barco!

¡Nunca hay que bajar del barco! Debo recordarlo.

- ¿Qué pasó? ¿Cuántos son? - ¡Un maldito tigre!

- ¿Qué? - ¡Un maldito tigre!

- ¿Un tigre? - ¡Sí! ¡Me harté!

¡Me harté de toda esta mierda!

Pueden besarme el culo en la plaza del pueblo, ¡porque yo me largo de aquí!

¡No vine aquí para esto!

¡No lo necesito! No lo quiero.

¡No dejé la escuela en octavo grado para esta mierda!

¡Sólo quería cocinar, carajo! ¡Sólo quería aprender a cocinar!

- Tranquilo. - ¿Qué pasó, viejo?

Estás bien. Te pondrás bien.

- Todo estará bien. - Estás bien.

Todo estará bien. Nunca hay que bajar del maldito barco.

Nunca hay que bajar del maldito barco.

¡Hola, tigre! ¡Adiós, tigre! ¡Adiós!

Nunca hay que bajar del barco.

Eso es absolutamente cierto.

Salvo que fueras a dejarlo todo.

Kurtz se bajó del barco.

Abandonó el maldito programa.

¿Cómo pasó aquello? ¿Qué vio en su primer período de servicio?

Tenía 38 años.

OFICIAL APRUEBA LA ACADEMIA DE PARACAIDISMO A LOS 38 AÑOS

Si te unías a los Boinas Verdes, nunca llegabas más que a coronel.

Kurtz sabía qué estaba sacrificando.

Y cuanto más leía y empezaba a entender, más lo admiraba.

Su familia y amigos no lo entendían,

y no podían disuadirlo.

NO PUEDO NI QUIERO CAMBIAR DE OPINION.

Tuvo que postularse tres veces y tolerar muchos problemas.

Pero cuando amenazó con renunciar, se lo dieron.

APROBADO

Él doblaba en edad al chico más joven de su clase.

Deben haber pensado que era un viejo extraordinario

por haber aprobado el curso.

Yo lo hice a los 19 años y casi quedo arruinado.

Un desgraciado rudo. Lo terminó.

Podría haber llegado a general, pero prefirió dedicarse a sí mismo.

"Querida Eva:"

"Hoy sucedió algo nuevo. Un maldito tigre casi me come vivo."

"Es increíble, carajo."

"Llevamos al Capitán Willard río arriba,"

"pero aún no nos ha dicho adónde lo llevamos."

"Ya debes tener noticias de Elwood".

- Octubre de 1967,

en una misión especial en la provincia Kon Tum, Cuerpo II.

Kurtz armó la Operación Arcángel con fuerzas locales combinadas

y con mucho éxito.

OPERACION ARCANGEL

No recibió autorización oficial. Sólo se le ocurrió y lo hizo.

Cuánto coraje.

Recibiría un castigo severo por eso.

CORONEL BOINA VERDE BAJO FUEGO

Pero apenas se enteraron los medios, lo promovieron a coronel.

En Vietnam se acumulaban tantas mentiras

que necesitabas alas para pasarlas por encima.

Esta vista sí que es rara en medio de todo esto.

¿Nos esperan esta vez?

No sé.

Hola...

Por Dios.

- Todo va en el camión. - ¿Qué?

Debemos levantar todo eso.

Hau Phat. ¿Alguna vez estuviste aquí, Chef?

- ¡Vamos! - Apuesto a que conseguirás algo aquí.

Mira las motos, Lance.

Yamaha, Suzuki. ¡Sí!

- Esa es buena. - Sí, sukiyaki.

Sí, viejo. Esto es algo.

- ¡Por favor! - Ese debe ser el tipo.

Por ahí.

Sargento.

Tres tambores de diesel, PBR 5.

¡Vamos, muévete! No tenemos tiempo. Sólo nos queda una hora.

- ¿Qué quieres? - ¿Me da café Panama Red?

Sí, te daré tu Panama Red.

- ¿Sargento? - ¿Destino?

- No tengo destino. - No puedo hacer nada

sin un destino. ¿Tienes un destino?

- Sargento. - Necesito diesel.

Muy bien. ¿Tienes un destino? Necesito un destino.

No puedo hacer nada sin un destino.

Sargento, estos hombres están conmigo. El destino es confidencial.

Tengo documentos de prioridad de Inteligencia, Cuerpo II.

Claro, señor. Escuche, es una noche importante.

Ocho dólares por eso...

Muy bien. Maldita sea.

- Sólo dame el combustible. - Enseguida.

- El perro empieza a ladrar. - Escuche, Capitán.

Lamento mucho lo de esta noche. Las cosas no están bien por aquí.

Lleven esto al hombre de las provisiones y listo.

¿Quieren lugares preferenciales para el espectáculo?

¿Los quieren? El espectáculo de afuera.

- Conejitas. - ¿Conejitas de Playboy?

Así es. ¿Quieren ir?

Capitán, la casa invita. Sin rencores, ¿sí?

¿Cómo están? Pregunté: "¿Cómo están?"

¡Queremos saludar a todos aquellos

que tanto trabajaron en la Operación Fuerza Bruta!

¡Hola, paracaidistas!

¡Y a los Marines! ¡Y a los marineros!

¡Estamos orgullosos de ustedes!

Sabemos que ha sido difícil.

¡Sí!

Y para demostrarlo, les daremos algo que sabemos que les gustará.

La Señorita Agosto, Sandra Beatty.

¡La Señorita Mayo, Terry Teray! ¡Sí!

Y la Playmate del Año, ¡la Srta. Carrie Foster!

¿Qué sucede?

Las trajeron esta noche.

¡Engrasa mi pistola!

¡Estoy listo para... nena!

Eres lindo. Me gustas.

¡Aquí estoy, nena!

Dios mío...

¡Sí!

¡Puta de mierda!

¡Quítatelo!

¡Oye, cariño! ¿Quieres que subamos?

- ¡Claro que sí! - ¡Firma mi página central!

¡Firma mi página central!

¡Vamos, nena! Ven aquí ahora.

¡Quítale las manos de encima a mi chica!

Ponlo en marcha.

¡Vamos!

¿Me las firmas?

¡Chicas! ¡Vamos!

¡Adiós!

Charlie no veía muchos espectáculos.

Estaba bien escondido o se movía demasiado rápido.

Su idea de recreación era arroz frío y carne de rata.

Sólo tenían dos formas de volver a casa, muertos o victoriosos.

Con razón Kurtz le creó problemas al Comando.

Esta guerra la manejaban un grupo de payasos

que iban a terminar entregando el circo.

...créelo. - ¿Qué?

Srta. Diciembre. ¿Debo venir a buscarla aquí?

- Diablos. - Mierda.

Maldición. Es en serio. Nos están...

- ¿Quién es ése? - ¿Qué sucede?

¿Eres tú, Lazzaro?

- ¡Fuego en la lona! - ¡Lo tengo! ¡Sal de ahí!

¡Sal! ¡Lo tengo!

Lance, ¡abajo!

¡Apaga el fuego, viejo!

¿Qué mierda creen que hacen?

Finales de verano, otoño de 1968.

Las patrullas de Kurtz son emboscadas con frecuencia.

El campamento comenzó a desmoronarse.

Noviembre.

Kurtz ordena el asesinato de tres hombres y una mujer vietnamitas.

Dos de ellos eran coroneles en el Ejército de Vietnam del Sur.

La actividad enemiga en su antiguo sector fue erradicada.

Debe haber matado a las personas indicadas.

El Ejército intentó hacerlo volver por última vez.

Si se hubiera detenido, todo habría sido olvidado.

- Pero él siguió...

y sigue ganado a su manera

y por eso me llamaron.

Lo perdieron

Desapareció.

Sólo se basaban en rumores e inteligencia al azar,

más que nada de prisioneros del Vietcong.

El Vietcong ya sabía su nombre, y le temía.

Él y sus hombres jugaban a las escondidas hasta llegar a Camboya.

Sé adónde iré. Iré a la Casa Blanca

a cenar con el Presidente de Estados Unidos.

Ahí es adónde iré.

Chef, cubre eso.

Limpio.

- ¿Cuánto hace que está en el barco? - Siete meses.

Sí que sabe cómo alterarme.

Es muy posible, Capitán, él opina lo mismo de usted.

¿Sí? ¿Qué piensas, Jefe?

Yo no pienso.

¡Se me ordenó no saber adónde llevo este barco, así que no sé!

Pero con mirarlo sé que hará calor, dondequiera que vayamos.

Iremos río arriba como a 75 kilómetros por encima del puente Do Lung.

- Eso es Camboya, Capitán. - Es confidencial.

No deberíamos estar en Camboya, pero hacia alla iré.

Llévame cerca de mi destino, y los dejaré ir a todos ustedes.

Muy bien, Capitán.

"Querido hijo:"

"Me temo que tú y tu madre"

"estaban preocupados por no saber de mí en las últimas semanas."

"Pero mi situación aquí es muy complicada."

"El Ejército me acusó oficialmente de homicidio."

"Las supuestas víctimas eran cuatro doble agentes vietnamitas."

"Tardamos meses en descubrirlos y acumular pruebas."

"Cuando reunimos toda la prueba, actuamos como soldados."

"La acusación es injustificada."

"En realidad, dadas las circunstancias de este conflicto, es totalmente ridícula."

"En una guerra, hay momentos donde actúas con compasión."

"Y hay momentos donde actúas despiadadamente,"

"lo que, en muchos casos, sólo significa tener claridad."

"Ver claramente qué debe hacerse y hacerlo."

Evacuación médica, adelante.

"...directa y rápidamente, despierto..."

Alfa Tango Tango. Eco Tango Alfa...

- "...mirándolo." - Solicito evacuación.

Tres, quizás cuatro bajas. Cambio.

"Confío que le dirás a tu madre lo que quieras sobre esta carta."

"Me son indiferentes los cargos en mi contra."

Evacuación médica, adelante.

"Estoy más allá de su moral mentirosa, ya no me importa."

"Tienes toda mi confianza. Tu padre que te quiere."

FOTO QUE SE PRESUME DEL CORONEL. W.E. KURTZ

ENVIADO POR LAS FUERZAS ARMADAS DE VIETNAM

¡Cállate!

Lo siento. Si sabía, te llevaba a Nueva Orleans...

...te presentaba a una chica.

Ven a Nueva Orleans, Bubba, y te presentaré a alguien.

Basta, Chef.

Tú eres el único degenerado que veo por aquí.

Si quiero jugar con mi pene, ¡jugaré con el mío!

- Déjalo ya, Chef. - ¿Qué harás, virgen?

- ¡Maldito virgen! - Chef, ¡dije que basta!

¡Suficiente! ¡Déjalo en paz!

¿Qué crees que dije? ¡Cierra el pico!

Esto no es el Ejército. ¡Eres marino!

¡Así que quítate esa camiseta del Ejército y deja de fumar marihuana!

¿Me escuchaste?

Lance, ¿qué es esa pintura verde?

- Camuflaje. - ¿Sí?

Así no nos verán. Están en todos lados.

Mantente despierto para cumplir con tu función.

Bote vietnamita por la proa. Bote vietnamita por la proa.

Echemos un vistazo. Lance, tráelos.

Limpio, ve a la ametralladora de .60. Chef, toma una de .16.

Limpio, ¡ve a la de .60!

¿Qué pasa?

Un bote vietnamita. Haremos una revisión de rutina.

Olvidémonos de la rutina. Que se marchen.

Estos botes llevan suministros.

Echaré un vistazo.

Mi misión tiene prioridad.

No estaría en esta parte del río si no fuera por mí.

Usted está aquí de invitado hasta llegar a su destino.

- En alerta, Lance. - Lanza la soga, imbécil.

Vamos, acérquenlo.

Busca entre la bebida. Sácalos de allí.

¡Apresúrate, hijo de puta!

- Vamos, ustedes dos. - Mantente alerta, Limpio.

Lo cubro, Jefe.

Despejado, Jefe.

Bien, son ellos. Son ellos.

- Son legales. - Sube a bordo y regístralo.

Es un puto bote. No hay nada allí, Jefe.

Abórdalo y regístralo.

Hay canastas, unos patos y bananas.

- No hay nada. - No sienta vergüenza, Jefe.

¿Qué te pasa? Ve y regístralo.

Hay una cabra y unos peces.

- ¡Chef! - Un poco de verduras.

- ¡Súbete al barco! - ¡No hay nada, viejo!

- ¡Súbete! - ¡Está bien!

¡Muévete, imbécil! ¡Maldita sea!

Unos cerdos, mangos.

- ¿Qué hay en la bolsa de arroz? - Hay arroz.

- Busca allí, Chef. Mira adentro. - Un poco de pescado.

Más cocos, arroz. Hay arroz.

¿Qué hay en la bolsa de verduras?

¡Quítate, vamos!

- Ve para allí, maldita sea. - Fíjate en la bolsa de verduras.

- ¡De acuerdo! - Cállate, chino.

- Aquí no hay nada. - ¿Qué hay en las cajas?

Ni una maldita cosa.

- Fíjate en la lata. - Nada.

- Esa lata oxidada. - ¡Es arroz, nada más!

- ¡No hay nada! - La lata amarilla.

Revisa la lata amarilla. Ella estaba sentada encima.

¡Chef!

¡Hijos de puta!

- ¡Alto! - Matémoslos a todos.

- ¡Hijos de puta! - ¡Alto, alto!

¡Matémoslos a todos! Que mueran a balazos.

- Chef, ¡alto! - ¿Por qué no? Dios mío.

¿Por qué mierda no?

- ¿Limpio? - Estoy bien.

- ¿Estás bien, Lance? - ¡La puta madre!

- ¡Chef! - ¡Miren lo que escondía!

- ¿Estás bien? - ¿Ven por lo que huía?

Un puto cachorro.

Es un puto cachorro.

¡Dame ese perro!

- ¡No te lo voy a dar! - ¡Dámelo de una vez!

¡Dame el puto perro!

- ¡Muérete! ¡Maldito mango! - Chef.

¿Lo quieres?

Chef, ella está viva, se está moviendo. Fíjate.

- ¡Chef! - ¡Sí!

Se está moviendo detrás de ti. ¡Fíjate!

De acuerdo.

Vamos, Limpio. Dame una mano.

No está muerta, está herida. Ayúdalo, Limpio.

Con cuidado, con cuidado. Cálmate, despacio.

Chef, aguarda un poco. Aguarda.

- Súbela. - ¿Respira, Chef?

- Está herida y sangrando. - Viejo.

Súbanla. La llevaremos al Ejército Vietnamita.

¿De qué habla?

La llevaremos con tropas aliadas.

Está herida, no muerta.

- Sal, Chef. - Capitán, el libro dice...

Muérase. Que se pudra.

Le dije que no se detuviera. Vámonos.

Era una forma que teníamos aquí para soportarnos a nosotros mismos.

Los partíamos a la mitad con una ametralladora

y luego les dábamos una aspirina.

Era una mentira. Y cuanto más las veía, más odiaba las mentiras.

Esos muchachos jamás me volverían a ver de la misma forma.

Pero sentía que sabía un par de cosas sobre Kurtz

que no estaban en su expediente.

El puente de Do Lung era el último puesto del Ejército en el río Nung.

Más allá no había nada más que Kurtz.

Lance, oye Lance, ¿qué te parece?

Es muy hermoso.

¿Eh? ¿Qué es lo que te pasa? Actúas un poco raro.

Oye, ¿recuerdas esa última pastilla de LSD que tenía?

- Sí. - Me la tomé.

¿Tomaste ácido? Fantástico.

Esperen. Llévenme a casa.

Hijos de puta.

Recibirán lo que se merecen.

¿Hay un Capitán Willard a bordo?

- Sí. - Capitán Willard...

- Sí, ¿quién eres? - El teniente Carlson, señor.

Quítame esa luz de la cara.

Me mandaron de Nha Trang con esto, hace tres días, señor.

Esperaba que llegaran antes. El correo para el bote.

No sabe cuánto me alegra esto, señor.

- ¿Por qué? - Ahora puedo largarme de aquí,

si encuentro cómo hacerlo.

Está en el culo del mundo, Capitán.

Capitán, ¿adónde va?

A ver si puedo encontrar gasolina y algo de información.

- Recójame al otro lado del puente. - Llevará compañía. Chef.

Yo iré. Quiero ir.

- ¿Dónde encuentro al oficial a cargo? - Viniste al lugar correcto, hijo de puta.

Lance, ven para acá.

- ¿Hay un oficial al mando aquí? - Beverly Hills.

¿Qué?

Camino arriba, hay un búnker de cemento, llamado Beverly Hills.

¿Dónde carajos más pensabas que estaría?

- Maldita sea, me pisaste la cara. - Pensé que estabas muerto.

Pues mal pensado, pendejo.

Te dije que dejaras de joderme.

Te crees muy malo, ¿eh, negro?

¿Adónde dispara, soldado?

¿Adónde carajos te parece que disparo?

Lo siento, señor. Hay vietnamitas en la baranda,

pero creo que los maté a todos.

No has matado ni una mierda, viejo. Escucha.

Ah, mierda, está tratando de llamar a sus amigos. Dispara la bengala.

Te crees muy malo, ¿eh, negro? ¿Eres muy malo?

Están todos muertos, estúpido.

Sólo queda uno vivo debajo de todos esos cadáveres.

¿Quién es el oficial al mando aquí?

¿No es usted?

Te crees muy malo, ¿eh? Aquí tengo algo para tu culo, negro.

Ahora sí que tengo algo para ti.

Está debajo de los cadáveres, viejo.

Ve por la cucaracha, viejo.

- Ve por la cucaracha, negro. - De acuerdo, iré a traer la cucaracha.

Cucaracha. Cucaracha. Cucaracha.

Hay algo en la baranda, viejo. ¿Lo escuchas?

- Lance. - ¿Lo escuchas?

Acaba con él.

A la mierda...

¿Lo oyes al lado de la baranda, viejo?

Sí.

¿Quieres una bengala?

No.

Está cerca, viejo.

Está tan cerca.

Jódanse.

Muéranse, malditos.

Jódanse.

Oye, soldado...

¿sabes quién está al mando aquí?

Claro.

Por Dios santo.

Jefe, volaron a dos sujetos de ese puente.

Resiste, viejo. Vas a estar bien.

- ¿Qué es eso? - El correo, viejo.

Olvídate del correo. Ve los árboles.

No había diesel, pero conseguí municiones.

Vámonos.

- ¿Encontró al oficial al mando, Capitán? - No hay ningún puto oficial aquí.

- Sólo vámonos. - ¿Hacia dónde, Capitán?

Ya lo sabe, Jefe.

Está solo, Capitán.

¿Aún quiere seguir?

Es como el puente. Lo construimos cada noche

para que Charlie lo vuelva a destruir,

sólo para que los generales puedan decir que la carretera está abierta.

Piénselo bien.

- ¿A quién le importa? - Sólo lléveme río arriba.

Chef, a la proa.

- Prepárate, Limpio. - Adelante.

¿De quién es este paquete?

- Mierda, Limpio, te llegó otra. - ¿En serio? ¿Es todo?

- Nada más para ti. - Lance...

Sr. L.B. Johnson, aquí tiene.

Fantástico, viejo. He estado esperando esto.

Recibí otro. Es una caja de Eva.

"Querido Lance: Estoy bien.

Sue y yo fuimos a Disneylandia".

Viejo, ya quiero volver a comer en Antoine's.

¿Cómo pude olvidarlo? La comida es maravillosa.

"No puede existir otro lugar como Disneylandia, ¿o sí?

Házmelo saber".

Jim, es aquí. En serio es aquí.

"Existe un nuevo desarrollo en su misión,

que debemos comunicarle.

Hace meses mandamos a un hombre

en una misión idéntica a la suya.

Tenemos razones para creer que ahora opera junto al Coronel Kurtz.

Saigón lo reporta como perdido en acción, por el bien de su familia.

Y asumieron que estaba muerto.

Pero interceptaron una carta que intentó enviar a su esposa".

"VENDE LA CASA. EL AUTO. A LOS NIÑOS.

BUSCA A OTRO HOMBRE. JAMAS REGRESARE".

El capitán Richard Colby...

estaba con Kurtz.

Disneylandia.

Mierda, esto es mejor que Disneylandia.

"Charles Miller Manson ordenó la masacre

de todos en el hogar, como un símbolo de protesta".

Eso está jodido, ¿no?

- Niebla púrpura. Mira. - Oye, Lance, deja de jugar con el humo.

- Recibí una cinta de mi mamá. - Jefe, es como una experiencia religiosa.

Oiga, Jefe, dele un buen jalón.

Eva no me imagina en Vietnam.

Me imagina en casa, con una cerveza, frente al televisor.

Oye, Lance, imbécil.

Papa caliente. Papa caliente.

... estamos muy orgullosos de quien eres...

Eva no está segura de poder tener una relación conmigo.

Aquí estoy, a 20.000 kilómetros de casa,

tratando de mantener la relación con el culo.

Haré que tu padre, y toda la familia

te manden una... - Oye, Lance.

Ey, ahí.

Hijos de puta. Ah...

Lance, Chef.

- Chef, Chef, ve con Limpio. - Capitán, le dieron, le dieron.

¿Dónde se metió el perro?

Lance, Lance, ayuda a Limpio.

¿Dónde está el perro? Tenemos que volver por el perro.

- Oye, oye. Siempre ha sido mi sueño...

Oye, Bubba.

Oye, hermano, no te puedes morir, cabrón.

- Que te enamores de una buena mujer... - Hermano.

Y que decidan pronto, pero no muy pronto, pero pronto,

que me den muchos nietos para amarlos y consentirlos,

y que cuando tu esposa pase a recogerlos, se enfade conmigo. Ja, ja, ja.

Hasta la tía Jessie y mamá vendrán a celebrar tu regreso a casa.

El abuelo y tu padre están tratando de recaudar suficiente dinero

para comprarte un coche.

Pero no les digas, porque ése es nuestro secreto.

Como sea, haz lo correcto, y cuídate de las balas,

y trae tu trasero a casa en una sola pieza,

porque te queremos mucho. Te amo, mamá.

Eres muy joven.

Limpio.

No logro ver nada. Voy a detenerme.

No está autorizado para detener el bote, Jefe.

Dije que no puedo ver nada, Capitán. Voy a detener el bote.

No voy a arriesgar más vidas.

Yo estoy al mando aquí, maldita sea. Se hará lo que yo diga.

¿Ves algo, Chef?

¿Por qué demonios no atacan, viejo?

Cuidado ahí, jefe.

Lo tengo.

Lance, en la 50.

Estaba cerca.

Estaba muy cerca.

Aún no lo podía ver, pero lo sentía, como si succionaran el bote río arriba

y el agua fluyera de vuelta a la jungla.

Lo que fuera a suceder

no iba a ser como lo planearon en Nha Trang.

Flechas.

Fuego.

Chef, abre fuego.

Lance, dispara.

Chef. Chef, está bien. Deja de disparar.

Sólo son flechas de juguete.

Alto. Cállense.

Jefe, dígales que dejen de disparar.

No son flechas, sólo tratan de asustarnos.

Silencio.

Nos metió en este lío y ahora no puede sacarnos,

porque no sabe adónde carajos va, ¿verdad?

¿Verdad?

Hijos de puta. Malditos.

Lance, agarra el timón.

Salvajes, aquí está su merecido. Hijos de puta.

Un arpón.

Mi misión es llegar a Camboya.

Hay un coronel de los Boinas Verdes que perdió la razón

y se supone que debo matarlo.

Eso es típico. Mierda.

Maldita misión vietnamita.

Me faltan hombres, ¿y tiene que ir a matar a uno nuestro?

Es jodidamente genial. Es jodidamente genial, viejo.

Mierda. Es una puta locura.

Oye, yo pensé que volaría un puente

o alguna maldita vía de tren, o algo así.

- Lo siento. - No, no, espere.

Iremos juntos. En el bote. Iremos con usted.

Iremos allá arriba. Pero en el bote, ¿de acuerdo?

Una parte de mí temía lo que encontraría y lo que haría, una vez que llegara.

Conocía los riesgos, o imaginaba que los conocía.

Pero lo que más sentía, aún más que el miedo,

era el deseo de confrontarlo.

Mantenlo en curso.

Lance, aleja tus manos de las armas.

Está bien. Está bien. Todo ha sido aprobado.

No pienso entrar. Esos bastardos nos atacaron.

Vamos, suena tu sirena, viejo. Suena tu sirena.

Hay minas ahí, y ahí también.

Y cuidado con esos malditos monos. Muerden.

Ajá, qué belleza. Acércala hacia mí.

Soy norteamericano. Sí.

Un civil estadounidense. Hola, yanquis.

Hola. Norteamericano.

Civil estadounidense. Está bien.

Y tú tienes los cigarrillos, ¿eh? He soñado con ellos.

Chef.

- ¿Quién eres tú? - ¿Quién eres tú?

Soy un foto-periodista.

He cubierto la guerra desde el '64.

He estado en Laos, Camboya y Vietnam.

Oh, nene. Te diré una cosa. Este bote es un asco, viejo.

¿Y esta tribu?

Sí, bueno, creen que has venido para llevártelo.

- Espero que no sea verdad. - ¿Llevarme a quién?

A él. Al Coronel Kurtz.

Son todos sus niños, viejo. Hasta donde te alcance la vista.

Mierda, viejo, en este lugar todos somos sus hijos.

¿Podemos hablar con el Coronel Kurtz?

Oye, viejo, uno no le habla al coronel. Eh. Más bien se le escucha, amigo.

El hombre ha iluminado mi mente.

Es un poeta guerrero, en un sentido clásico,

porque algunas veces, él, ya sabes, tú lo saludas, ¿de acuerdo?

Y él te pasa de largo, no se da cuenta de que estás ahí.

Y de repente te abraza, y te lanza a un rincón y te dice:

"¿Sabías que 'ten' es la mitad de 'existencia'?

'Ten' la capacidad de no perder la cabeza cuando todos la pierden

y te culpan por ello. 'Ten' fe en ti, cuando los demás dudan.

Yo no... Yo no soy nada, un hombre sencillo, apenas

un hombre. ÉI es un gran hombre.

"Yo debería ser un par de garras,

barrenando los suelos de silenciosos océanos".

Es decir... Quédate en el bote.

No se vayan. No se vayan sin mí, ¿sí? Quiero tomar unas fotografías.

El puede ser terrible. Y ser un maldito. Y puede tener razón.

Pelea la guerra. Es un gran hombre.

Por Dios. Ojalá tuviera las palabras. Ojalá las tuviera.

Te daré un ejemplo: El otro día quería matarme.

- O eso parecía. - ¿Por qué querría matarte?

Porque le tomé una foto.

Me dijo: "Si vuelves a tomarme una foto,

te mato". Y hablaba en serio.

Así que tú tranquilo. Tranquilo. ¿Captas? Relájate.

Luego regresa su buen humor.

Pero hay algo que no debes hacer...

No debes juzgar al coronel como a un hombre ordinario.

Oigan, con cuidado. Son norteamericanos.

Norteamericanos.

Puedes sentir la vibra de este lugar.

Déjame tomarte una foto. Oye, ¿puedes...? Oye, oye. Hola. Hola.

Quédate quieto un minuto.

Colby.

Las cabezas...

Estás viendo las cabezas. ÉI a veces se pasa de la raya, ¿sabes?

Es el primero en admitirlo.

- Se volvió loco. - Eso no es cierto.

Si lo hubieran oído hablar hace dos días...

Si tan sólo lo hubieran oído hablar, Dios... ¿Vas a llamarlo loco?

Claro que sí.

- Sólo quiero hablar con él. - Pues, viejo, ya se largó.

Se fue. Despareció en la jungla, con su gente.

Lo esperaré.

Se siente cómodo con su gente. Se olvida de sí mismo con su gente.

- Se olvida de sí mismo. - ¿Capitán?

- Sería mejor esperar en el bote. - De acuerdo, Chef.

- Esperaremos en el bote. - Sí. Con Lance.

Este coronel está chiflado, viejo. Más que demente, es malvado.

Lo que tiene montado aquí, viejo,

es una maldita idolatría pagana. Mire a su alrededor.

Mierda, está loco.

- ¿Me ayudarás? - ¿Ayudarlo? Claro que le ayudaré.

Lo que sea, con tal de salir de aquí.

Así se habla.

Podríamos volarlos a todos a la mierda.

Están tan fuera de órbita, que no se darían cuenta.

No le temo a los putos cráneos, ni altares, ni toda la mierda.

Solía pensar que si moría en un lugar maldito,

mi alma no podría entrar al cielo jamás.

¿Pero ahora? Mierda.

No me importa adónde vaya, con tal de que no sea aquí.

¿Qué quiere hacer? Mataré al cabrón.

- No, no, no. - Nos iremos de aquí.

Necesito que esperes aquí, Chef.

Iré con Lance a infiltrarnos, a revisar el lugar,

a ver si puedo encontrar al coronel, ¿entiendes?

- Entonces, ¿qué quiere que haga? - Maldición.

Aquí. Toma la radio. Y si no regreso antes de las 22:00 horas,

solicita el ataque aéreo.

¿Ataque aéreo?

El código es "Todopoderoso". Coordenadas: 0-9-2-6-4-7-1-2.

Todo está ahí.

0-9-2-6-4-7-1-2.

Todo lo que veía me decía que Kurtz había perdido la cabeza.

El lugar estaba lleno de cadáveres. Norvietnamitas, del Vietcong, camboyanos.

Si yo seguía con vida, era porque él así lo quería.

Apestaba a muerte lenta ahí dentro,

malaria y pesadillas.

Este era el final del río, verdaderamente.

¿De dónde es, Willard?

Soy de Ohio, señor.

- ¿Nació ahí? - Sí, señor.

- ¿En qué parte? - Toledo, señor.

¿A qué distancia está del río?

¿El río Ohio, señor?

A unos 350 kilómetros.

Navegué ese río una vez, cuando era niño.

Hay un lugar en el río, no lo recuerdo bien,

debió ser una plantación de gardenias o de flores, en otra época.

Está todo crecido y descuidado ahora,

pero por unos 8 kms, uno creía que el cielo había caído sobre la Tierra,

en forma de gardenias.

¿Ha meditado sobre las libertades verdaderas?

¿Libertad de la opinión ajena?

¿lncluso de la de uno mismo?

¿Dijeron por qué, Willard?

¿Por qué quieren eliminar mi mando?

Fui enviado a una misión clasificada, señor.

Ya no es clasificada, ¿o sí?

¿Qué le dijeron?

Me dijeron que se había vuelto totalmente loco.

Y que sus métodos eran irracionales.

¿Mis métodos son irracionales?

Yo no veo ningún método aquí, señor.

Esperaba a alguien como usted.

¿Usted qué esperaba?

¿Es un asesino?

Soy un soldado.

No eres nada.

Eres un mandadero enviado por el encargado de la tienda

a cobrar.

¿Por qué, eh? ¿Por qué un hombre como tú querría matar a un genio?

Sabe bien, ¿eh?

¿Por qué?

¿Sabes,

sabes que en verdad,

en verdad, le agradas?

Le agradas, es verdad, pero tiene algo preparado para ti.

¿No tienes curiosidad?

Yo sí. Soy muy curioso. ¿Tú eres curioso?

Algo está pasando aquí, viejo.

¿A qué no sabes algo, viejo? Yo sé algo que tú no sabes.

Así es, amigo.

El hombre tiene claridad en la mente, pero su alma está loca.

Ah, sí.

Creo que está agonizando. Odia todo esto. Lo odia.

Pero el hombre es...

Lee poesía en voz alta, ¿entiendes?

Y una voz, una voz...

Le agradas, porque aún estás vivo. Tiene planes para ti.

No, no, no, no. No pienso ayudarte, olvídalo. Tú vas a ayudarle, amigo.

Tú lo ayudarás.

Porque, ¿qué van a decir cuando él ya no esté, eh?

Porque morirá cuando esto muera, viejo. El morirá con esto.

¿Qué dirán de él?

¿Qué? ¿Dirán que era un hombre decente? ¿Un hombre sabio?

¿Que tenía planes? ¿Sabiduría? Mentiras, viejo.

¿Acaso voy a ser yo quien los desmienta? Mírame. Claro que no.

Tú.

Casi ocho horas.

Dios. Estoy durmiendo.

Durmiendo y soñando que estoy en este bote de mierda.

Mierda.

¿Han pasado ocho horas?

Todopoderoso. Todopoderoso. Esta es la Pandilla Callejera.

Prueba de radio. Cambio.

Pandilla Callejera, éste es Todopoderoso en espera. Cambio.

Ah, Jesús.

Dios santo...

"Somos los hombres huecos. Somos los hombres rellenos.

Apoyados uno al otro, la mollera llena de paja.

Ah, nuestras voces resecas cuando susurramos juntos

son tranquilas y sin significado como viento en hierba seca

- o patas de rata sobre el cristal roto..." - Ah, está ido, ¿no?

- Está del todo ido. - "Figuras sin forma, sombras sin color,

fuerza paralizada, gesto sin movimiento".

¿Sabes qué está diciendo?

¿Lo sabes?

Esto es dialéctica. Simple dialéctica. Es del uno al nueve,

sin posibilidades, ni suposiciones ni fracciones. No puedes viajar al espacio.

No puedes ir al espacio, ya sabes, con fracciones.

¿Dónde vas a aterrizar? ¿Un cuarto? ¿Tres octavos?

¿Qué harás cuando vayas de aquí a Venus o más allá?

Eso es dialéctica, física, ¿sí?

En la lógica dialéctica sólo hay amor y odio.

Amas a una persona o la odias.

¡Perro!.

Perro.

Así es como se acaba el puto mundo, viejo.

Mira la mierda en la que estamos metidos, viejo.

No con un estallido, sino con un quejido.

Y con un quejido me desaparezco de aquí.

En el río, creí que cuando lo mirara,

sabría qué hacer.

Pero no fue así. Estuve ahí con él durante días sin vigilancia.

Era libre. Pero él sabía que yo no iría a ninguna parte.

El sabía más acerca de lo que yo iba a hacer, que yo mismo.

Si los generales en Nha Trang pudieran ver lo que yo veía,

¿aún querrían que lo matara?

Más que nunca, probablemente.

Y ¿qué querría su gente, en casa,

si imaginaran siquiera cuánto se había alejado de ellos?

Se separó de ellos, y luego se separó de sí mismo.

Nunca había visto a un hombre tan desgarrado y roto.

He visto horrores, horrores que usted ha visto.

No tiene derecho a llamarme asesino. Tiene derecho a matarme.

Tiene derecho a hacer eso. Pero no tiene ningún derecho a juzgarme.

Es imposible que las palabras describan

lo que es necesario para aquellos

que no saben lo que el horror significa.

El horror.

El horror tiene rostro.

Y debe ser amigo del horror.

El terror moral y el horror son tus amigos.

Porque si no, son tus enemigos y debes temerles.

Son verdaderos enemigos.

Recuerdo cuando estaba con las Fuerzas Especiales.

Parece que han pasado tantos siglos.

Fuimos a un campamento a vacunar a unos niños.

Salimos del campamento tras haber vacunado a los niños contra la polio.

Y un viejo fue tras nosotros, lloraba, no veía...

Regresamos.

Y ellos habían cortado de tajo cada brazo vacunado.

Ahí estaban, amontonados, una montaña de pequeños brazos.

Y no he olvidado que

yo lloré. Sollocé como,

como una abuela.

Quería arrancarme los dientes. No sabía qué quería hacer.

Y quiero recordarlo. Jamás quiero olvidarlo.

Jamás quiero olvidarlo.

Y luego me di cuenta, como si me hubieran disparado,

como si me dispararan con un diamante,

una bala de diamante justo en la frente.

Y pensé: "Dios mío, la genialidad. El genio".

La voluntad que hace falta para hacerlo.

Es perfecto, genuino, completo, cristalino, puro.

Y me di cuenta

de que ellos son más fuertes que nosotros, porque lo resisten.

No son monstruos, son hombres, bien entrenados.

Estos hombres que pelearon con el corazón, tienen familia, tienen hijos,

están llenos de amor, pero tienen la fuerza,

la fuerza, de hacer eso.

Si tuviera 10 divisiones de esos hombres,

nuestros problemas aquí se acabarían muy rápido.

Debes tener hombres con moral

y que al mismo tiempo sean capaces de

utilizar sus instintos primordiales al matar,

sin emoción, sin pasión, sin maniqueísmo ni prejuicios.

Porque es el juicio lo que nos derrota.

Me preocupa que mi hijo no entienda lo que he intentado ser.

Y si me llegaran a matar, Willard,

quisiera que alguien fuera a mi casa y se lo contara todo a mi hijo.

Todo lo que hice. Todo lo que usted vio.

Porque no hay nada que deteste más que el hedor de las mentiras.

Y si me entiende, Willard, usted hará esto por mí.

Pandilla Callejera, aquí Todopoderoso, cambio.

Pandilla Callejera, aquí Todopoderoso en espera, cambio.

Pandilla Callejera, aquí Todopoderoso. En espera. ¿Nos escuchan?

Me ascenderían a Mayor por esto,

y ya ni siquiera estaba en su ejército de mierda.

Todo el mundo quería que yo lo hiciera, él más que nadie.

Sentía que él estaba ahí, esperando a que yo aliviara su dolor.

Sólo quería morir como un soldado. De pie.

No como un pobre y despreciable renegado.

Hasta la jungla lo quería muerto,

y en cualquier caso, era de ella de quién seguía órdenes.

"Entrenamos jóvenes para bombardear a la gente, pero sus comandantes

no les permiten escribir 'joder' en sus aviones

porque es obsceno".

El horror.

El horror.

ARROJEN LA BOMBA. EXTERMINELOS A TODOS.

Llamando a Pandilla Callejera. Pandilla Callejera, éste es Todopoderoso,

¿nos escuchan? Cambio.

Pandilla Callejera.

Pandilla Callejera, éste es Todopodero...

Horror.

El Horror.

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